AGLI Recortes de Prensa   Lunes 5  Mayo  2014

Denuncia a la corrupción política en el gas
Roberto Centeno El Confidencial 5 Mayo 2014

La corrupción política en la industria del gas, cuyo nivel alcanza ya cotas jamás vistas, lleva a que el pueblo español esté siendo expoliado sin contemplaciones por el ilícito pacto entre la oligarquía política y la financiera, que son las que controlan el negocio. Todo empezó, cómo no, con el socialista Felipe González, quien, a cambio del apoyo de CiU a su último gobierno, entregó las infraestructuras del transporte y la distribución públicas, así como un inmenso fondo de comercio, a Gas Natural por la décima parte de su valor. Un robo a los españoles del orden de los 4.000 millones de euros actuales. Y lo que todavía fue peor, se permitió a Gas Natural explotar en la práctica este mercado en régimen de monopolio, algo contrario a las leyes y las prácticas de la economía internacional.

Para colmo de males, se dictó una ley en virtud de la cual los dos grandes monopolios del sector –Enagás (responsable de las grandes infraestructuras de transporte) y Gas Natural (principal responsable de los aprovisionamientos y de la práctica totalidad de la distribución)– tienen garantizada una remuneración a todas sus inversiones con dinero público equivalente al tipo de interés de los bonos del Estado a diez años más 150 puntos básicos. Para conseguir esta monstruosidad, basta el simple requisito de estar incluidas en un esperpento creado al efecto en el Ministerio de Industria y denominado “Planificación Obligatoria”, en el que estas empresas incluyen todas sus inversiones, empezando por las más disparatadas. Un robo 'legal' a todos los consumidores.

Todo ello nos lleva a que los españoles tengamos que soportar unos precios de gas entre los más altos del mundo, y lo que aún es peor: estamos entrando, como en el sector eléctrico, en una situación de déficit de tarifa que eleva más todavía los disparatados precios, que a veces doblan los de nuestros principales competidores europeos. ¿Cómo narices va a poder competir España con estos países, aun contando con la deflación salarial salvaje que está aplicando este Gobierno de despiadados? ¿De dónde saca este Gobierno de tramposos que las exportaciones pueden ser nuestro futuro, con los precios de la energía y la financiación más caros del mundo desarrollado?

La última gran mentira del BdE, que en breve será validada por el INE, es que el crecimiento de la economía en el primer trimestre de 2014 ha sido del 0,4%. Es incomprensible que Eurostat no audite de una vez la contabilidad nacionalLa última gran mentira del BdE, que en breve será validada por el INE, es que el crecimiento de la economía en el primer trimestre de 2014 ha sido del 0,4%. Pero ¿cómo va a ser así si se han destruido 184.600 empleos, la tasa de paro sube dos décimas, hasta el 25,9%, y el desempleo juvenil supera otra vez el 55%? Es incomprensible que Eurostat no audite de una vez la contabilidad nacional. “Estoy muy contento de que las cosas vayan bien”, ha dicho Rajoy, el más cínico entre los cínicos, sobre todo frente a las 736.900 familias sin ingresos. Luego está el sector exterior. La media de las exportaciones de bienes corregidas de estacionalidad en enero y febrero creció el 1,2%, pero el alza de las importaciones fue mucho mayor, de un 5,8%. La aportación del sector exterior al PIB en el primer trimestre ha sido negativa, y no puede haber añadido 0,2 puntos al crecimiento, sino que los ha restado. Todo vale para ayudar al PP a ganar las elecciones europeas.

La inaudita corrupción de la política gasista
La causa de que los españoles tengamos que pagar los mayores precios de la electricidad (incluyendo el déficit de tarifa) no sólo de Europa sino de todo el mundo desarrollado, los del gas y los de los productos petrolíferos antes de impuestos, las mayores comisiones bancarias y los mayores tipo de interés, o el mayor costo de las telecomunicaciones, está en una sola y única razón: la connivencia entre la oligarquía política y la empresarial, que ha permitido y permite a estos sectores esenciales:

– Recibir a precios irrisorios los activos públicos existentes en dichos sectores, pertenecientes al pueblo español. En concreto, en el 10% de su valor real por término medio.

– Sustituir los antiguos monopolios públicos con precios regulados por monopolios privados con precios libres. Esto sería de cárcel en cualquier otro país y también en España si la Justicia no estuviera a las órdenes de la oligarquía política.

– Implantar una legislación según la cual los errores de gestión cometidos por estas grandes empresas, algunas de las cuales están entre las más ineficientes del mundo, no los pagan ellas, sino los ciudadanos.

El déficit de tarifa es consecuencia de proyectos políticos disparatados y de errores garrafales de gestión por parte de los monopolistasEsto, que es común a la totalidad de los sectores citados y causa segunda, después del tamaño del Estado y la corrupción de la clase política, de nuestra ruina actual y de las próximas generaciones, se traduce en el caso concreto de la industria del gas y la política gasista que la protege en que no sólo tenemos los precios del gas entre los más elevados de la OCDE, como ya he dicho, sino en que además se está empezando a generar un importante déficit de tarifa. Es la consecuencia de proyectos políticos disparatados o de errores garrafales de gestión por parte de los monopolistas, cuyas redes de transporte y de distribución tienen la tasa de utilización más baja del mundo. Errores que no pagan ellos, sino que este Gobierno les permite hacerlos recaer sobre los consumidores.

Los monopolistas Enagás y Gas Natural han conseguido tener garantizada por ley, como ya se ha explicado, la rentabilidad de sus inversiones en cualquier circunstancia (así puede ser empresario hasta el pato Donald), algo tan inaudito que no existe en ningún otro país. Por eso se han lanzado a ampliaciones absurdas de capacidad que nos llevan a una infrautilización media de todo el sistema del 70%. Estas decisiones políticas y estos errores brutales, que en todo el mundo civilizado los pagan –como es lógico– las empresas que los cometen, en la España de la incompetencia y de la corrupción, en la España de la connivencia entre la oligarquía política y las élites depredadoras, los pagan íntegramente los consumidores.

Además, la desastrosa política de abastecimientos debida a la situación monopolista del sector –algo no sólo permitido, sino fomentado por el Gobierno como moneda de cambio con el nacionalismo catalán– hace que el precio de compra del gas por los grandes consumidores a los monopolistas sea cuatro veces superior al precio de referencia para ventas al por mayor en Estados Unidos, el denominado US Henry Hub Gas Price Benchmark, y un 40% superior al que vende Rusia a Europa en la frontera alemana. Y este es sólo el comienzo del problema, puesto que el precio al consumidor sufre incrementos brutales al entrar en las infraestructuras de transporte y distribución, en el que las que las injerencias políticas –que han obligado a la construcción de instalaciones totalmente innecesarias– y los errores de los gestores del sector –que este Gobierno, recalco de nuevo, hace recaer sobre los consumidores y no sobre las empresas que los han cometido– están generando un nuevo déficit de tarifa que podría acabar como el eléctrico y por las mismas razones.

La planta de Sagunto cuesta cien millones de euros anuales y, como se usa sólo al 25%, los azulejeros tienen que asumir el coste completoSe han construido tal cantidad de instalaciones de regasificación innecesarias que algunas están casi vacías, y sólo se utilizan unos 15 o 20 días al año por parte de los traders internacionales, para los cuales resultan un chollo increíble, mientras que los restantes 345 días los pagamos los consumidores. Un ejemplo concreto es la planta de regasificación de Sagunto, ubicada en pleno corazón de la industria azulejera (una de las industrias españolas más competitivas de Europa por su calidad y sus diseños únicos), a la que abastece. Esta planta cuesta cien millones de euros anuales y, como se usa sólo al 25%, los azulejeros tienen que tragarse el coste completo. ¿Esta es la ayuda que Rajoy y sus secuaces de Moncloa –que me han 'tomado la matrícula', por decir la verdad– están prestando a nuestros mejores exportadores? Dicen que no saben qué hacer para ablandar nuestros duros corazones. No tienen valentía política, no tienen conocimientos y no tienen agallas. Sólo para tomarme la matrícula.

Musel y Castor, ejemplos del expolio gasista
Vean con dos ejemplos clave cómo los irresponsables que nos gobiernan les roban el dinero a los españoles. El socialista Álvarez Areces, al llegar a la presidencia de Asturias, decidió que su proyecto estrella sería la construcción de una planta regasificadora en El Musel (Gijón), uno de los lugares más inadecuados para localizar un proyecto de tal naturaleza, y que Enagás había desechado. Areces fue a ver a sus correligionarios, Zapatero y el bachiller Montilla, dos ignorantes absolutos, y les convenció para apoyar tal disparate. Llamaron al presidente de Enagás, Antonio González-Adalid, y este irresponsable aprueba sin dudar un proyecto que no se tenía en pie. La CNE, dirigida por la sectaria Maite Costa, hizo lo mismo. Resultado: un proyecto insensato originado por unos insensatos se incluye en la Planificación Obligatoria, lo que significa que lo pagamos los consumidores.

El proyecto no solamente era económicamente disparatado, sino que también era ilegal, porque no cumplía el régimen de distancia a los núcleos de población. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid anuló su autorización administrativa previa, con lo que el terminal está construido, pero sin posibilidad de apertura. Además, como no existen los consumos mínimos necesarios, se ha puesto en hibernación, igual que muchos de los ciclos combinados de gas instalados irresponsablemente por el oligopolio eléctrico, lo que significa que los consumidores pagamos los 400 millones tirados por la fregadera por una instalación inútil, y no los accionistas de Enagás. Ninguno de los cinco culpables ha sido todavía procesado. Para mayor vergüenza, la CNMV ha aprobado las cuentas de Enagás de 2013 sin obligar a la sociedad a realizar una comunicación relevante.

Un reciente informe de la prestigiosa empresa noruega DNV confirma que no existe ningún riesgo respecto a Castor, y el ministro Soria lo ha encerrado bajo siete llavesEn cuanto al proyecto Castor, se trata de un almacenamiento subterráneo en un campo petrolífero agotado en el mar a 21 kilómetros de la costa. ACS compró dos tercios de los derechos de dicho campo agotado por cuatro perras. Convenció, cómo no, a Zapatero, Bachiller y Montilla para incluir esta infraestructura en la Planificación Obligatoria. ACS se convirtió no sólo en el principal accionista, sino también en el operador exclusivo de los trabajos de acondicionamiento. Cuando después de 1.700 millones de euros estos estuvieron terminados y se empezó a inyectar gas, comenzaron a producirse microseísmos en la costa de Tarragona. El cobarde de Rajoy se arrugó, que es su especialidad, y aunque estaban dentro de la normalidad, ordenó la paralización de la inyección de gas. Un reciente informe de la prestigiosa empresa noruega DNV confirma que no existe ningún riesgo, y el ministro Soria lo ha encerrado bajo siete llaves. Resultado: la cobardía de Rajoy puede llevar a perder 1.700 millones.

Mientras, se tira o se pierde el dinero público como si fuera escombro, y se produce el escándalo del cínico reparto de sinecuras entre los exdirigentes del PP. Enagás acaba de nombrar de una sola tacada a cinco altos cargos que fueron ministros del PP, que lo más que saben del gas es encender un mechero –Isabel Tocino, Hernández Mancha, Ana Palacio, Luis Valero y Gonzalo Solana (este último es el inri: ¡un expresidente del Tribunal de la Competencia en el consejo de un monopolio!)–, y ello después de haber nombrado hace unos meses a un hijo de Marcelino Oreja, también del PP, como consejero delegado.

¡Voten al PP/ PSOE el día 25 y serán corresponsables de la corrupción y de la ruina general de nuestra nación!

¿Quién se cree el Plan de Estabilidad?
Alejandro Inurrieta www.vozpopuli.com 5 Mayo 2014

El Gobierno ha remitido a Bruselas, como todos los años por estas fechas, la actualización del Plan de Estabilidad, 2013-2017, y como nos tiene acostumbrado en los últimos ejercicios, ha vuelto a realizar un ejercicio de ciencia ficción.

Las grandes cifras macroeconómicas indican que, según el escenario ficticio del Gobierno, el PIB crecerá este año más del 1%, y la economía acelerará hasta alcanzar el 3% en 2017, un ejercicio de simulación fuera de todo rigor, máxime cuando la tasa de paro apenas bajará del 20% y la población activa se habrá dejado casi 1,5 millones de activos.

Las previsiones de crecimiento a corto y medio plazo son difíciles de cumplir, en un contexto de elevado desempleo y pérdida de activos

El escenario que dibuja el gobierno solo lo comparte el mismo ejecutivo, y presenta algunas lagunas e incongruencias realmente notables, que alejan cualquier viso de cumplimiento, máxime en el contexto de mantenimiento de una elevadísima tasa de desempleo y un desplome del crecimiento potencial de la economía española por la pérdida de capital humano y reducción de la capacidad instalada.

Dentro de las novedades más relevantes, y más ideológicas, destaca la evolución del gasto público, déficit público, remuneración de trabajadores públicos, pensiones públicas y especialmente el origen de los ingresos públicos. Para cuadrar el Programa de Estabilidad, por supuesto sin dar a conocer las estimaciones y simulaciones de crecimiento y el modelo macroeconómico que hay detrás, si es que hay alguno, el gasto público sobre PIB desciende del 44,9% en 2013, hasta el 40,1%. Esta recorte, que no eficiencia como quieren hacer ver, se asienta en una reducción notable de la remuneración de asalariados públicos, 6.517 mill€ en el periodo 2013-2015 y 3.432mill€ de consumos intermedios. Es decir, al consumo directo le drenan más de 6.000 mill€, lo cual puede aportar al PIB una reducción de 0,2-0,3 p.p de PIB, dada una propensión al consumo de 0,8 en el caso de los empleados públicos. Esta contingencia, junto al mantenimiento de una elevada tasa de desempleo, la reducción de renta disponible de los hogares, y las posibles nuevas figuras de copago, hace muy discutible la apuesta por la mejora del consumo, lo cual invalidaría la previsión de crecimiento de la demanda interna.

El gasto público se reduce casi un 4% del PIB, al reducirse relativamente las prestaciones, salarios públicos y gasto en pensiones

El siguiente aspecto que sorprende, y hará mucho daño, es la pérdida de peso de las prestaciones sociales en el conjunto del PIB. Aquí se hace un ejercicio de voluntarismo y se defiende el hecho de que habrá menores prestaciones de desempleo, casi 6.000 mill€. Pero no se explica si esto se produce por agotamiento de las prestaciones y por consiguiente una caída en la exclusión social, algo que ya está ocurriendo con casi 2 millones de hogares, lo que reduciría aún más el consumo y por ende el PIB. No hay que olvidar que hay más de 3 millones de parados de larga duración, y especialmente parados de más de 45 años, para los que no hay ninguna medida en el horizonte.

La gran pérdida de activos, por el efecto desánimo y también por la salida hacia el extranjero o la vuelta a sus países de origen en el caso de extranjeros, deprimirá el crecimiento potencial y restará capacidad de innovación, dado el perfil formativo de buena parte de los que emigran. Pensar que la propia inercia del escaso crecimiento, muy trucado en algunas cifras podrá reducir el desempleo vía creación de empleo cualificado, es una quimera que apenas se sostiene.

El ejecutivo ha elevado la cifra de 600.000 empleos lo que sueña con que se creen en los próximos dos o tres años, pero tampoco especifica, porque no lo sabe, ni lo sabe calcular, si serán empleos a tiempo completo, si serán empleos a tiempo completo o simplemente contratos que se firman. Tampoco se atreve a especificar en qué sectores se podrá crear empleo a corto plazo, máxime en un contexto de reducción cuantitativa del crédito y una fuerte inflación en el precio del escaso que se concede. Hay entidades formando pólizas de crédito al 17%, lo que da idea de la saña con la que se está tratando a muchos consumidores y pequeños empresarios.

La apuesta por la creación de empleo es solo numérica y no incluye ninguna explicación del origen sectorial, tipología o duración del mismo

Por tanto, y según se puede leer entre líneas, nos esperan años de nuevas reducciones de servicios y prestaciones públicas, disfrazadas de ejercicios de eficiencia, especialmente en el campo de la dependencia, sanidad y educación. A esto hay que sumar el aumento del IVA en algunos productos, como los sanitarios, y no son descartables nuevas figuras impositivas. A Bruselas se ha mandado un texto en el que figura la imposición sobre la imposición como atenuante de la supuesta rebaja de impuestos para algunos percentiles de renta, especialmente los de mayor renta. Esto quiere decir que la recomendación de los expertos fiscales, todos fieles a la doctrina del Director de la Oficina Económica de Moncloa, de incorporar el gravamen sobre la propiedad de inmuebles puede ir adelante. Pero también se ha colado, sin que casi nadie haya reparado, es que se abren nuevas oportunidades para el copago en servicios públicos, página 90 del extenso Programa de Estabilidad, lo que sin duda hará temblar a las rentas medias y bajas, verdaderos enemigos atávicos de este Gobierno, al margen de algunos economistas.

Se abre la posibilidad de nuevos copagos y la imposición sobre la propiedad de inmuebles.

En resumen, el Programa de Estabilidad no contempla ninguno de los riesgos que subyacen a la economía española. Exceso de endeudamiento público y privado, el coste de la deuda acelera a pesar del descenso de la prima de riesgo, el abultado desempleo crónico, la exclusión social, la reducción de la renta disponible de los hogares, la falta de empleabilidad de amplias capas de población, tanto por formación, como por edad. Lo que se ha mandado Bruselas es un sueño que solo persigue destrozar a los grandes perdedores de la crisis, las clases medias y bajas. Curiosamente quienes votaron en masa a Rajoy huyendo del nefasto Zapatero. Qué ironía.

Supuraciones
IGNACIO CAMACHO ABC   5 Mayo 201

Ya no persiguen, como los McConville, una condena efectiva, sino solo un relato moral que ponga nombres a la infamia

EL cadáver de Jean McConville no estaba en un armario. Lo devolvió el mar treinta años después de su secuestro, tortura y asesinato. Una evidencia incómoda atravesada en pleno proceso de paz en el Ulster; una herida que supuraba de repente entre las cicatrices del conflicto. Una década más tarde los hijos de la víctima, ante cuyos ojos fue raptada por un comando del IRA, siguen porfiando por aclarar un crimen políticamente engorroso. Hay cintas con testimonios incriminatorios que conducen a Gerry Adams, el líder del Sin Féinn, el Mandela irlandés, el reconvertido promotor de la normalización ahora señalado como autor de la orden odiosa de «ejecución» de McConville.

Como debido a ciertos resquicios legales el homicidio está sin prescribir, Adams ha sido detenido e interrogado durante tres días, entre airadas protestas de los dirigentes republicanos e incluso de algunos unionistas. El argumento de la queja es obvio: interferencias policiales, manos negras, sabotaje a la agenda de pacificación. La familia de la mujer asesinada insiste con obstinación en recordar los detalles de aquel sangriento episodio de los años de plomo; la brutal irrupción a golpes en el domicilio, la implacable separación de la madre, su desaparición sin rastro, el posterior hallazgo del cuerpo torturado, incluso la macabra devolución del anilllo de la muerta como mafioso testimonio de su liquidación sumarísima. El retrato del horror anclado en el fondo de una memoria que tampoco ha prescrito y que exige justicia. Justicia al margen del contexto político. Justicia retroactiva como el dolor que no remite ni cesa. Justicia.

En España hay 336 asesinatos de ETA no solo no resueltos, sino sin autoría identificada. Un tercio de los cometidos por la banda. Los presos que podrían disponer de alguna información callan pese a que la colaboración con la justicia es requisito legal indispensable para acogerse a beneficios penitenciarios que no obstante reciben. Algunos han sido excarcelados y pasean su hosco silencio por el País Vasco. Hace poco, un antiguo guardia civil obtuvo de un recluso la confesión de un crimen que la prescripción ha vuelto impune. La mayoría de los casos permanece en un limbo abstracto, un agujero negro de la memoria civil donde nadie quiere ya aventurar siquiera el tenue foco de la pesquisa. Solo persiste la tenacidad de algunas víctimas empeñadas por su cuenta en salir al menos de esa bruma, a menudo incomprendidas o menospreciadas como enfermas de un recurrente virus persecutorio. A veces aisladas, como ciertas heroínas de tragedia griega, por su contumacia en perseguir la verdad como mínimo paliativo del sufrimiento.

Ya no pretenden, como los McConville, una condena efectiva. Tan solo buscan un relato que ponga nombres a la infamia. Una certeza moral con la que sostenerse frente a la aplastante, afilada congoja del olvido.

IRA y ETA
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC   5 Mayo 201

SORPRENDE, al tiempo que indigna, la ligereza con que en el País Vasco se están olvidando los crímenes de ETA, cuando la banda terrorista ni siquiera se ha excusado por ellos ni entregado las armas. Sorprende sobre todo que el Gobierno vasco actúe como si eso perteneciese a un pasado remoto las Guerras Carlistas, por ejemplo y no a uno inmediato, del que quedan aún víctimas y testigos.
Contrasta con lo ocurrido en Irlanda del Norte, donde Gerry Adams, líder del partido nacionalista irlandés Sinn Fein descrito como «el brazo político del IRA» ha sido detenido, acusado de haber participado, secuestrado, asesinado y enterrado a Jean McConville, una viuda madre de diez hijos ¡hace 42 años!, por creer que era una confidente de las autoridades inglesas, cargos nunca corroborados. El crimen, como tantos otros en los «años del plomo» en el Ulstern, nunca se aclaró y todo apuntaba que se quedaría así hasta que en los archivos del Boston College han aparecido declaraciones de antiguos miembros del IRA asegurando que Adams formaba parte del comando e incluso fue el cerebro de la operación. Si no se publicaron antes fue porque los testimonios se hicieron con la condición de no revelarse hasta después de la muerte de los declarantes.

Que Adams fuera uno de los arquitectos de los «Acuerdos de Viernes Santo», que condujeron finalmente al cese de la violencia en Irlanda del Norte, no ha impedido que la Policía lo detuviese y haya pedido permiso para seguir interrogándole fuera del periodo señalado por la ley, para ver si los cargos contra él se mantienen. Sus amigos sostienen que se trata de una maniobra para impedir que sea elegido en las próximas elecciones europeas, a las que se presenta.

Uno de los hijos de mrs. McConville, presente cuando se la llevaron, ha dicho que podría señalar a alguno de los secuestradores, pero que no lo hace porque él o alguien de su familia podría sufrir, «pues, añade, aunque dicen que se han ido, siguen aquí». Una de sus hermanas, en cambio, que no se encontraba en la casa en aquellos terribles momentos, asegura que, de poder hacerlo ella, lo haría. «¿Qué pueden hacerme? se pregunta. ¿Meterme una bala en la cabeza como a mi madre? Bueno, ya saben donde vivo».

¡Qué contraste con lo que está ocurriendo aquí, con la enorme diferencia de que los nacionalistas han gobernado en el País Vasco durante la entera carnicería de ETA! Pero hablan y actúan como si no hubiera pasado nada, como si fuera una anécdota, un mero inconveniente en la tarea principal de ir alcanzando cotas cada vez más altas de soberanía. Urkullu no ha tenido inconveniente en reunirse con Mas para ver cómo contrarrestar lo que llaman «estrategia de recentralización del Gobierno español», que no es otra cosa que impedir que ellos se pasen la Constitución por el arco del triunfo. Mientras centenares de familias de víctimas de ETA esperan en vano justicia.

Venezuela
El secreto de los Estados totalitarios
Carlos Alberto Montaner Libertad Digital 5 Mayo 2014

¿Cuál es la pieza clave en la construcción de la jaula totalitaria? Sencillo: la eliminación real de la separación de poderes, aunque se mantenga la fantasía formal de que continúa existiendo.

Lo explico.

Max Weber describió el fenómeno y acuñó la frase "monopolio de la violencia". Lo hizo en La política como vocación. Era la facultad que tenían los Estados para castigar. Sólo a ellos les correspondía la responsabilidad de multar, encarcelar, maltratar y hasta matar a quienes violaban las reglas.

Podían, eso sí, delegar esa facultad, pero sin renunciar a ella. Permitir mafias y bandas paramilitares que actúan al margen de la ley descalificaba totalmente al Estado. Era una disfuncionalidad que lo convertía en una entidad totalmente fallida, en la medida en que abdicaba de una de sus responsabilidades esenciales.

No obstante, el Estado, si se acomodaba al diseño republicano, incluso si se trataba de una monarquía constitucional, no podía recurrir a los castigos sin que lo decidiera una corte independiente. Este tribunal, a su vez, debía interpretar una ley previa, y sancionar de acuerdo con un Código Penal igualmente aprobado por un Parlamento independiente.

El Barón de Montesquieu, lector de John Locke, lo había propuesto en 1748 en el Espíritu de las leyes: el Estado debía fragmentar la autoridad en tres poderes independientes y de rango similar para evitar la tiranía. Las monarquías absolutistas reunían en el soberano esas tres facultades y eso, precisamente, las hacía repugnantemente autoritarias.

Si quien castigaba se arrogaba las facultades de hacer las reglas y de aplicarlas, la sociedad, carente de protección, se convertía en rehén de sus caprichos. Los gobernantes podían hacer de ella y con ella lo que les daba la gana.

Ese elemento –la separación de poderes– era la médula de las repúblicas creadas los siglos XVIII y XIX tras las revoluciones norteamericana, francesa y, por supuesto, latinoamericanas. De alguna manera, era la garantía de la libertad.

Este preámbulo viene a cuento del bochornoso espectáculo de la Venezuela de Nicolás Maduro, donde los paramilitares en sus motos, amparados por la complicidad del Gobierno, asesinan impunemente a los manifestantes que ejercen su derecho constitucional a manifestarse pacíficamente.

Viene a cuento de un Parlamento convertido en un coso taurino en el que se lidia a la oposición, se le clavan banderillas, se golpea a los diputados que protestan, o los expulsan arbitrariamente, como hicieron con María Corina Machado, y se dictan medidas ajustadas a las necesidades represivas de la oligarquía socialista que gobierna.

Si Maduro necesita eliminar las manifestaciones de los estudiantes o encerrar a los alcaldes que protestan, o a los líderes a los que teme, como a Leopoldo López, solicita las normas, hechas a la medida por tribunales o por parlamentarios obsecuentes, y da la orden a los cuerpos represivos para que actúen.

Viene a cuento de unos tribunales que sentencian con arreglo a la voluntad del Poder Ejecutivo, porque la ley ha dejado de ser una norma neutral para convertirse en un instrumento al servicio de la camarilla gobernante, empeñada en arrastrar por la fuerza a los venezolanos hacia "el mar de la felicidad" cubano.

Un país, Cuba, donde, como en cualquier dictadura totalitaria, sencillamente no creen en las virtudes de la separación de poderes y repiten, con Marx y con Lenin, que ésa es una zarandaja de las sociedades capitalistas para mantener los privilegios de la clase dominante.

Esta falsificación de las ideas republicanas –las de Bolívar y Martí, las de Juárez– van gestando una nueva facultad propia de este tipo de Estado: desarrollan el monopolio de la intimidación. Gobiernan mediante el miedo. Ese es el elemento que uniforma a la sociedad y la convierte en un coro amaestrado.

Como quienes mandan hacen las leyes y juzgan e imponen los castigos, acaban por generar un terror insuperable entre los ciudadanos e inducen en ellos una actitud de sumisa obediencia que suelen transmitirles a los hijos para que no se metan en problemas.

La víctima termina por colaborar con su verdugo. Ése exactamente es el objetivo. Una vez que las tuercas han sido convenientemente apretadas y la jaula perfeccionada, el común de la gente, con la excepción de un puñado de rebeldes, aplaude y baja la cabeza.

En ese punto ya no existen vestigios de la separación de poderes.
elblogdemontaner.com

Andalucía
El muro andaluz
Pedro de Tena Libertad Digital 5 Mayo 2014

Predicaré en el desierto, una vez más. Lo más importante y urgente que tenemos que hacer los andaluces en este momento es lograr el cambio político porque quien nos gobierna, no sólo es una zapaterista confesa y militante capaz de firmar un decreto y su contrario en 24 horas –¿recuerdan a aquel nefasto personaje que nos sumió en la noche oscura de la crisis y los seis millones de parados negándolo todo?–, sino que está en manos de un partido comunista que trota por la ley y el presupuesto como un pollo sin cabeza. De todos es sabido, menos para Susana Díaz y sus socios, que el muro de Berlín cayó va a hacer en noviembre 25 años. En Andalucía, 10 años antes de la caída de aquella vergüenza para la humanidad ya gobernaba el PSOE con el PCE en municipios y diputaciones y en 1982, siete años antes, el PSOE comenzaba su ocupación clientelar de Andalucía y la construcción del más implacable muro político que se recuerda en España.

Es evidente que para conseguir que Susana Díaz no pueda ascender hacia la materia gris de un PSOE incapaz de reformarse –lo que sería volver al zapaterismo–, y para lograr que un aire de eficiencia económica y social y de libertades efectivas llegue por fin a la Andalucía parable del 36 por ciento de desempleo desde hace 32 años, hay que votar por el cambio. Ya sé que los andaluces no tenemos ganas algunas de ir a votar en las próximas elecciones europeas. En las pasadas, los votantes andaluces fuimos muchos menos que los votantes españoles y eso que entonces aún no había ganado el PP de Rajoy. En esta ocasión, además de la jaqueca producida por algunas políticas incomprensibles del gobierno nacional, los andaluces padecemos la perpetuación de un régimen que, tras colocar a los propios en todas partes y corromperlo casi todo, ha condenado a esta tierra a estar en la cola de Europa y en ello sigue.

Por tanto, hay que ir a votar. Con la nariz tapada, haciendo de tripas corazón o mirando al tendido, andaluces, levantémonos el día 25 de mayo y vayamos votar a los partidos, grandes y pequeños, que pueden representar ese cambio. Ya sé que predico en el desierto. Sé que el PP no comprende la verdadera esencia del papel de Andalucía en España y la necesidad de un Sur fuerte, próspero y limitador de las aventuras centrífugas de quienes han aprovechado los recursos de todos para encaminarse, ahora, a la independencia. Sé que tampoco comprende su función liberadora y liberizadora de esta tierra. Sé que los otros partidos que pueden ayudar al cambio son minúsculos. Pero ya saben, del mal el menos. Hay que ir a votar por el cambio, la única esperanza de salir del hoyo que tiene Andalucía. Voten a quien quieran que crean represente el cambio, pero voten por el cambio.

El día 25 de mayo hay que entrenar. Hay que frenar en seco la operación Susana gatoparda y su régimen de gananciales con IU y hay que despertar en la sociedad civil andaluza el sentimiento de que si queremos, podemos. Pues si lo queremos, hay que ir a votar para hacer que este PSOE andaluz apulgarado, corroído y cínico (no me refiero a los honrados militantes, que los hay) no gane las elecciones europeas comenzando así el principio del fin del muro de Despeñaperros.

Cacofonías sindicales y peligro de involución hacia la izquierda
“Un fanático es alguien que no puede cambiar de opinión y no quiere cambiar de tema”, Wiston Chuchill
Miguel Massanet  www.diariosigloxxi.com 5 Mayo 2014

Es evidente que, los Sindicatos, en España, ya son incapaces de mover, como hace años conseguían, a las masas obreras; seguramente desengañadas por haber confiado en ellos para que les solucionaran sus reivindicaciones laborales ante los empresarios y haber comprobado que, en definitiva, lo que hacían eran solucionar sus propios problemas económicos a costa de ellos y de la patronal. Por ello, no es de extrañar que las manifestaciones sindicales del 1 de mayo hayan estado compuestas, en la mayoría de ellas, por los propios sindicalistas, los que viven a su costa y algunos representantes de empresas que están tramitando ERE’s para despedir personal o para bajar sus persianas al haber resultado insostenibles, en la actual situación de crisis económica, por la que estamos pasando en este país.

Pero, si la concurrencia ha sido escasa, no lo han sido los excesos verbales de sus dirigentes sindicales, los señores Toxo y Méndez, representantes del sindicalismo más rancio y caduco, propio de finales del siglo XIX, que no han sido capaces de asimilar el nuevo sindicalismo europeo capaz de modernizarse, aprender a distinguir el grano de la cáscara y de sustituir los obsoletos agitadores revolucionarios de la hoz y el martillo por técnicos expertos y hábiles negociadores, idóneos para razonar con las mismas armas y conocimientos que los representantes de la patronal y, por ende, utilizando el mismo lenguaje que les permite valorar, con idénticos parámetros, aquello que se puede pedir a favor de los trabajadores sin que, con ello, se perjudique la rentabilidad de la empresa, logrando así conjugar los intereses de unos y otros. Escuchar, en nuestros días, alusiones al general Franco después de 75 de que terminara la Guerra Civil; hablar de empresarios opresores o criticar al Gobierno por haber reformado las leyes laborales; cuando todos somos conscientes de que, sin que se hubiera tomado esta decisión, en estos momentos había sido Europa la que se hubiera encargado de hacerlo, con más dureza y menos contemplaciones, mediante un rescate mucho más extenso y opresivo para todos los trabajadores y pensionistas.

Si se quisiera argumentar la posibilidad de abandonar la UE, seguramente es que los que hagan no tengan conocimiento alguno de cuales serían las consecuencias para España. La primera, la vuelta a la peseta, lo que significaría una devaluación respecto a la moneda europea que, como menos representaría un 50 %. La segunda, la instauración de las fronteras entre nuestra nación y el resto de países de la UE, con lo que ello supone para nuestras exportaciones e importaciones. La tercera, el dejar de recibir ayudas del BCE y subvenciones por parte de Bruselas, algo que, con toda seguridad, iba a dejar en un delicada situación a nuestro sector agrícola y pesquero. Podríamos seguir con una interminable lista de inconvenientes que, seguramente, acabarían por dar al traste, en un corto espacio de tiempo, con la que se puede considerar la séptima economía europea.

Lo curioso es que, después de 7 años de grave crisis, cuando los socialistas dejaron el poder y a España endeudada, en grave situación de financiación y con la amenaza del rescate sobre nuestro país; se sigan empeñando en acusar el actual Gobierno de que, en dos años, se hayan producido 800.000 parados más si, desde el inicio de la crisis ( que no quisieron admitir), ellos consiguieron con su mal gobierno y sus despilfarros, que se alcanzaran los cuatro millones de parados, amén del cierre de cientos de miles de empresas pequeñas y medianas. ¿A que viene ahora el extrañarse de que, el estropicio que crearon, no sea fácil de reparar y se precisen grandes esfuerzos; después de que dejaran a la nación sin un duro, endeudada y con un déficit público cercano al 12%?.

El que ahora hablen de que se constituya un fondo de 50.000 millones de euros para invertir en los parados, es como si pidieran un milagro del Cielo, cuando saben positivamente que las naciones ricas de Europa, que sustentan el BCE y el propio FMI, no van a pasar por el aro y que lo probable sea que nos pidan más ajustes, para activar la producción industrial y la actividad empresarial, situarnos en condiciones de competitividad con el resto de empresas de la CE y que, con ello, se pueda empezar a crear nuevo empleo en un periodo relativamente breve. ¿Cómo se puede entender que, con un endeudamiento que, para dentro de un año, se cree que llegará al 105% del PIB; ante la necesidad de seguir rebajando el déficit fiscal público (tanto estatal como el de nuestras CC.AA); a los sindicatos se les ocurra pedir aumentos salariales para aquellos trabajadores que tienen empleo cuando, a duras penas y a costa de seguir endeudándonos, se puede seguir pagando a los casi seis millones de parados existente en España?.

Todavía estamos esperando los planes milagrosos que nos anunció el PSOE, que suponemos serán similares a los planes que los sindicatos europeos, adoptados por UGT y CC.OO; basados en una UE convertida en una especie de ONG, recaudando dinero de los países comunitarios para ir dando cobertura a 26 millones de parados. ¿Cómo es posible que existan mentes tan cerradas, actitudes tan absurdas o proyectos tan cerriles que puedan pensar que, en una economía global, en la que todas las naciones del planeta compiten para vender sus productos, se pueda actuar con tanta irresponsabilidad? Una economía en la que los costes de producción se han convertido en la principal preocupación de cualquier industrial y el recurso a la telemática, la ofimática, la robótica o cualquier otra técnica, que contribuya al ahorro de salarios caros, se está imponiendo en todos los países; no puede asumir, y menos en una UE que aspira a competir con China, la India, el Brasil o los mismos EE.UU, el crear un fondo, como el de los 80.000 millones que se han dotado para el rescate de los países con problemas económicos o bancos en dificultades, precisamente para evitar que sean los ciudadanos, como ha ocurrido en anteriores ocasiones, los que acaben siendo los paganos de estos fracaso comerciales.

La política debe dar preferencia, llegado a este punto de la reestructuración de la CE, el comenzar a conceder créditos a las empresas, en especial a las pequeñas empresas y autónomos. La base del tejido industrial, para que sean ellos, los emprendedores, los que, con sus ideas y asumiendo riesgos, reactiven la demanda y empiecen a producir puestos de trabajo y sean ellos los que den los primeros pasos para ir generando confianza, desarrollo y oferta que, poco a poco, vayan haciendo girar las pesadas ruedas del engranaje industrial que, una vez que han comenzado a rodar, es posible que la creación de empleo sea cada vez más rápida y vayan llegando las mejoras salariales.

El que pretenda que este proceso se adelante, utilizando para ello medidas como la de ir ahogando a las empresas, exigiendo salarios que no se pueden pagar, reclamando al Estado subvenciones que no se pueden atender y creando problemas en las calles, soliviantando con falsas promesas, engañando con utópicos sueños de igualdad o fomentando los desórdenes callejeros y los enfrentamientos con las fuerzas del orden; no van a conseguir otra cosa que desaprovechar todos los sacrificios que el pueblo español ha tenido que soportar durante estos siete años y echar a perder las incipientes señales de una recuperación que, naturalmente, no estará exenta de momentos difíciles pero que será el único camino hacia a la estabilización de la nación. O así es, señores, como, desde la óptica de un ciudadano de a pie, temblamos por el porvenir de España.

Suecia
Las escuelas libres derribaron el proyecto socialista
Mauricio Rojas Libertad Digital 5 Mayo 2014

De tanto en tanto los socialdemócratas de Suecia atacan a las escuelas libres (Friskolor, escuelas públicas de gestión privada). Más recientemente, con la propuesta de dar a las autoridades municipales poder de veto sobre el establecimiento de nuevas escuelas libres a fin de detener su supuesta sobreexpansión. Esto implica que las municipalidades tendrían atribuciones para impedir la creación de centros que compitan con los propios, lo que era justamente la idea de la reforma que en 1992 permitió, gracias a un sistema de cheque o voucher escolar, la creación de las escuelas libres. Por su parte, los socialdemócratas de Escania van mucho más lejos y quieren suprimir el derecho mismo a elegir escuela, sea esta de gestión pública o privada.

Se nota la nostalgia de los socialdemócratas por aquel tiempo en que regía el orden en el frente escolar y en tantos otros. Sí, aquel tiempo en que ellos podían decidir tanto y los ciudadanos tan poco. ¡Ay, tantas libertades –de elegir guardería, escuela, centro médico, forma de atención a los mayores o a los discapacitados, etc.– que han destruido el idilio socialdemócrata!

De todo ello, la pérdida de poder sobre la escuela es lo que sin duda más les duele. El proyecto socialdemócrata clásico tenía su eje en la socialización del individuo mediante la socialización (estatización) de la escuela. Es así como se crearía el hombre nuevo socialista, formado por el Estado desde la cuna hasta la tumba. Por eso es que la existencia de las escuelas libres es tan dolorosa para los socialistas de todo pelaje.

Eso hace del movimiento de las escuelas libres el verdadero héroe de la lucha por la libertad en Suecia. Empezó de manera muy modesta en 1992-93, pero hoy abarca unas 1.250 escuelas básicas y secundarias, a las que asisten más de 210.000 alumnos. A ello hay que agregar más de dos mil centros infantiles y las 55.000 personas que trabajan en alguna escuela libre para poder aquilatar el peso de este movimiento que no ha dejado de crecer desde su nacimiento y que ha sido la punta de lanza de la transformación del viejo Estado-patrón sueco en un Estado solidario, que amplía las libertades empoderando al ciudadano en vez de ponerse por sobre él.

La socialdemocracia sabe que le sería muy costoso lanzarse a una confrontación frontal con un movimiento popular tan significativo. Por ello elige una línea más cautelosa de ataque, consistente en tratar de frenar el aumento de las escuelas libres y, haciendo gran cosa de algunos ejemplos de mala gestión, sembrar la desconfianza hacia los emprendedores escolares y su legítimo afán de lucro.

Es lo que le queda cuando no se puede recurrir a ningún argumento serio contra el movimiento de las escuelas libres. De hecho, las investigaciones realizadas no han podido documentar ni un solo efecto negativo del surgimiento de las mismas. La segregación socioeconómica, por ejemplo, no ha cambiado de manera significativa, ya que el sistema sueco no permite el copago ni cobro extra alguno en las escuelas libres.

Pero no solo eso, la estadística de la Superintendencia de Escuelas muestra que la diferencia de resultados, medida por las calificaciones obtenidas, ha ido disminuyendo sucesivamente entre la escuelas básicas libres y las municipales, mientras que en las secundarias ha simplemente desaparecido. Esto se debe a los esfuerzos hechos por el sector municipal por crear centros atractivos ahora que no tienen que vérselas con súbditos o clientes cautivos, sino con ciudadanos libres y empoderados, de cuya elección depende la subsistencia de las escuelas.

Además, el personal de las escuelas libres está claramente más satisfecho con su situación que aquel de las de gestión municipal, y no se ha realizado ni una sola huelga contra la existencia de las escuelas públicas de gestión privada (claro, en Suecia los empleados públicos no forman un estamento privilegiado de funcionarios). Y esto para no hablar de la satisfacción de los padres y los educandos que han elegido una escuela libre en vez de una municipal.

En vez de llevar adelante este tipo de campañas insidiosas contra las escuelas libres, la socialdemocracia debería honestamente reconocer que los verdaderos problemas de la escuela sueca tienen que ver con esa escuela de frivolidad (flumskola), basada en la ausencia de disciplina y exigencias, donde todo es juego y falta de autoridad y responsabilidad, que ellos mismos crearon. La escuela socialista es la escuela de la mediocridad, y con su herencia está lidiando Suecia todavía.
bibliotecademauriciorojas.wordpress.com

Periodista Digital entrevista al periodista de Intereconomía
Eduardo García Serrano: "En Intereconomía se criticó a ZP y ahora a Rajoy, así nos luce el pelo"
"Évole con su bufonada sobre el 23-F soltó una verdad como un templo: la implicación del Rey"
J.F. Lamata. Periodista Digital 5 Mayo 2014

"Me llamaron de 'La Noria' y de 'El Gran Debate' numerosísimas ocasiones, pero me negué siempre a ir a ese tipo de programas, por principios. 'La Noria' era repugnante"

Desde septiembre de 2009, Eduardo García Serrano (Madrid, 1956) es colaborador habitual de los programas del Grupo Intereconomía, llegando a ser efímero director del diario La Gaceta y presentador de varios programas de televisión incluyendo El Telediario y un programa de entrevistas. En su trayectoria figuran medios relevantes como Radio Intercontinental, vinculada a la familia Serrano Súñer, o el desaparecido periódico El Alcázar vinculado a la Confederación de Combatientes. El veterano periodista comparte para los internautas de Periodista Digital sus reflexiones sobre la historia reciente del periodismo y la situación actual.

Periodistas falangistas enfrentados al franquismo
La Falange produce una gran cantidad de grandes periodistas, grandes escritores y magníficos poetas. La falange genera ese mismo movimiento literario al haber nacido en la universidad, con una enorme calidad y unos periodistas fantásticos. Una raza de periodistas que hoy ya no existen ni en la derecha ni en la izquierda. Y estos periodistas como Ismael Herráiz, como mi padre [Rafael García Serrano], como Dionisio Ridruejo, se enfrentaron al régimen desde dentro, sin los oropeles de la oposición y fueron castigados desde dentro del régimen. Un régimen que ellos habían contribuido a crear porque creían en aquello. Mantuvieron con ese régimen una leal oposición y una crítica leal y fueron castigados por ello, sin recibir el menor asomo de solidaridad por la oposición oficial.

Se cuentan las sanciones que sufrieron unos periodistas durante el régimen, pero se ocultan las que sufrieron otros, porque es muy incómodo hablar y reivindicar las figuras de estos periodistas como críticos leales al régimen. Es muy incómodo porque eran falangistas. Reivindicar, aunque fuera de pasada, la figura de un falangista es muy incómodo para todos aquellos que se mantuvieron agazapados, callaron, obedecieron y sólo ofrecieron oposición interior y empezaron a salir de esa catacumba interior cuando vieron ya que ese régimen no iba a tener continuidad y que ese mismo régimen se iba abriendo. No es el mismo el régimen en 1945, que el de 1950, el de 1960 y no digamos el de 1970.

A partir de los sesenta empiezan a asomar tímidamente la cabecita todos estos periodistas que luego se condecoraron de feroces opositores al régimen de Franco. Todos ellos vivieron magníficamente bien durante el régimen de Franco, se mantuvieron dóciles y serviles. Eso sí, desde una oposición intensa que quedaba reducida a los límites del cuarto de estar de su casa. Porque mientras periodistas falangistas eran perseguidos y expulsados de los medios de comunicación, a mi padre lo apartaron y tuvo que dedicarse a traducir películas de ciencia ficción japonesa para dar de comer a sus hijos. Porque el régimen por el que él había luchado, lo dejó en la calle por oponerse a algo: la Monarquía, que es un auto de fe para todos los autotitulados de demócratas. Hablo de casos como los de Janli Cebrián, el niño mimado de la Prensa del Movimiento, gracias a su padre (Vicente Cebrián, magnífica persona). A Janli Cebrián yo lo he conocido como falangista valeroso. A Fernando Ónega yo le recuerdo en el diario 'Arriba' entonando '¡arribas a España!', muy sentido. Pero los castigados por el régimen fueron otros, fueron los que luego ellos se dedicaron a satanizar como 'fascistas'.

Hay periodistas que han estado siempre 'Cara al sol... que más calienta'. Siempre han estado al servicio del poder, sea el que fuere. Fueron franquistas con Franco, luego evolucionaron hacia esa oposición tibia de 'no voy a decir lo que no quiero decir... pero voy a defender el régimen desde la tibieza' estando en la recámara de lo que pueda venir. Y luego se hicieron demócratas de toda la vida.

Enrique Líster
Una de las primeras cosas que hice como periodista fue entrevistar al general soviético Enrique Líster, fue delicioso. Acababa de volver a España y tenía muchas claves históricas. No le gustó nada que le preguntara por Santiago Carrillo. Le despreciaba y ojo con el desprecio de los soviéticos y los stalinistas, es igual a gulag, a tortura y a muerte. Líster consideraba que Carrillo había sido un agente doble y un traidor y me dijo lo que él hubiera hecho con Carrillo: eliminarlo. Le hacía responsable por supuesto de Paracuellos del Jarama, pero también del fracaso del maquis. Según Líster, Carrillo traía a los maquis a España y a la vez colaboraba con el régimen denunciando cuantos maquis iban a entrar y por dónde. Me decía "mire usted, jovencito, alguien que se ha librado de todas las purgas de Stalin, que salió indemne de la Guerra Civil Española y de la Segunda Guerra Mundial, es alguien muy dudoso".

Sobre los artículos de José María Ruiz Gallardón o Rafael García Serrano contra las autonomías en 1979

Vistos hoy me parecen artículos proféticos. Siempre he sostenido que esa disculpa que ahora están entonando muchos con las lágrimas de Jeremias, diciendo que creían que haciendo aquello los nacionalistas iban a renunciar a su separatismo... Miren, o son tontos, o ignorantes o peor aún: son malvados que han pretendido engañarnos a todos y cuando el producto del engaño, el monstruo, ha evolucionado a lo único que podía evolucionar ahora, reculan y dicen que no sabían lo que iba a pasar. Yo tenía 21 años cuando empecé a trabajar y yo ya sabía en qué iba a degenerar el Estado autonómico.

Entonces los que criticaron aquel proceso como Ruiz Gallardón o García Serrano fueron calificados de fascistas tremendos. Cuando decían algo tan evidente como que el nacionalismo siempre evoluciona al separatismo. No hay un nacionalismo no separatista. Es falso, el nacionalismo basa el amor al terruño en el que opera en el odio al terruño circundante.

Gobierno Suárez
El Gobierno Suárez no fue, en absoluto, el más respetuoso con los medios de comunicación. Para muestra, un botón. Lo primero que hace Suárez nada más llegar a la presidencia del Gobierno -que llega a dedo por Juan Carlos- es categórico; mandar retirar de los archivos de la Prensa del Movimiento todas las fotos de él con la camisa azul. Empiezan a aparecer enviados de la presidencia del Gobierno en todos los periódicos para que se les entregara en mano las fotos de Suárez, de camisa azul para que no se publicara. No ha aparecido ningún discurso de Suárez sobre el Movimiento, ni ha aparecido la parte del discurso de coronación de Juan Carlos haciendo semblanza sobre el Jefe del Estado anterior.

A nuestro periódico el Gobierno le negó toda la publicidad institucional y también la privada. Tuvimos muchos anunciantes que nos mandaban el dinero con el ruego explícito de que no insertáramos su anuncio porque habían recibido del Gobierno 'democráticos' llamamientos de que si aparecía su publicidad en nuestro periódico sufrirían determinadas inspecciones de Hacienda o algunos contratos que tenían con el Estado podían desaparecer.

23-F
Lo de la 'Operación Palace' de Jordi Évole me pareció una bufonada en el sentido medieval del término. Al bufón de la corte era al único al que se le permitía reírse del rey, de los efectos del rey e incluso de sus virtudes, debido a su aspecto grotesco y a que era medio loco. Decía verdades como puños, sobre sus líos de faldas o sus errores militares, pero como lo decía un tullido medio loco, se le permitía. Eso es lo que hizo Jordi Évole en ese programa. Bufonada medieval. A través de la deformación caricaturesca de la realidad soltó una verdad como un templo: que Juan Carlos estaba implicado en la Solución Armada.

Intercontinental contra Guerra de Irak
Nos posicionamos en contra de la participación española en la Guerra de Irak y en contra de la invasión de Irak por parte de Estados Unidos. Nos costó más de un disgusto, pero se mantuvo esa línea porque creíamos en la emisora, tanto Fernando Serrano Súñer como un servidor que era un error de dimensiones catastróficas como se ha podido comprobar.

La compra de Intercontinental por Intereconomía
Los que pensaban que con la compra, Intercontinental se iba a convertir en una radio afín al PP, se equivocaban. Tanto la Inter como el resto de medios del Grupo Intereconomía han seguido siendo muy críticos con el Gobierno de Mariano Rajoy. Lo fueron muchísimo con los Gobiernos de Zapatero y lo están siendo con el Gobierno del PP, así nos luce el pelo.

Comparativa de Gobiernos
Ningún Gobierno de España ha respetado la independencia de los medios de comunicación. En España los medios de comunicación están comprados la inmensa mayoría. Comprados en el sentido mercantil del término, a través de las subvenciones de los diferentes Gobiernos a los medios. No hay ninguna diferencia entre la falta de respeto de los Gobiernos de Felipe González o Adolfo Suárez con la falta de respeto actual del Partido Popular contra la independencia de determinados medios de comunicación. Cambian los tiempos, pero la falta de respeto ha llevado a que estén comprados la inmensa mayoría.

Grupo PRISA
A los que están consagrados en un grupo de izquierdas que está suficientemente solidificado como para destruirlo, les compran su silencio o su mirar para otro lado a cambio de refinanciarles la deuda; suavizan su línea editorial respecto al gobierno. Eso mismo lo intentó hacer Fraga con 'El Alcázar'.

Telecinco
A mí de 'La Noria' me llamaron en numerosísimas ocasiones, y también del programa que sustituyó a 'La Noria', 'El Gran Debate'. En mi hambre mando yo. Me negué siempre a ir a ese tipo de programas. Me bombardearon con llamadas para que acudiera. Hubiera podido rentabilizarlo económicamente, pero me negué por una cuestión de principios. No me parecía decente. 'La Noria' me parecía un programa repugnante. Y el siguiente también me parecía que tenía una falta de seriedad absoluta, un show. Se banalizaban temas para mí muy serios, con un tono caricaturesco. Y me negué siempre.

¿Intentó ficharle 13TV?
A mí no han intentado ficharme, pero 13TV sí que la hizo [la Opa] contra los colaboradores de Intereconomía. Además haciéndoles firmar un contrato en el que no se les pedía exclusividad, pero sí se les exigía no acudir a las tertulias de Intereconomía. Curioso. Los tertulianos de 13TV podían hacer bolos en cualquier medio de comunicación, menos en Intereconomía. Tú puedes ser tertuliano de 13TV y luego de 'Al Rojo Vivo' o 'Las Mañanas de Cuatro', puedes ir a todas menos a Intereconomía.

Crisis del periodismo
Hay un superávit de periodistas de España. Un país no puede asumir la enorme cantidad de licenciados en periodismo que salen todos los años. No hay medios de comunicación suficientes para absorber esa mano de obra. Es imposible. Es una cuestión física. Y además el periodismo que se hace hoy se hace con muy poquita mano de obra. Y sin la necesidad de una profunda formación en aspectos básicos, un periodista tendría que ser un profundo conocedor de la historia. El sistema educativo español y el periodismo se reparten las culpas.

Lo de que esta es la generación mejor preparada es falso. Es la mejor preparada en cuanto a tecnología punta. Los jóvenes actuales manejan tecnología desde los 7 años. Pero pregunta a un chico español recién licenciado en humanidades la lista de los reyes Godos, pregúntales qué paso en la Reconquista, pregúntales por la España prerromana. Pregúntales qué pasó en el siglo XIX en España, pregúntale a muchos españolitos, si no acabara de morir Adolfo Suárez, quién era Adolfo Suárez. ¡No lo saben! Lo ignoran todo. Eso sí, manejan el ordenador y los móviles estupendamente bien. Pero nada más.

Crisis actual de España
Mañana -y cuando digo mañana, digo en 10 años a lo sumo- Cataluña proclamará su independencia y la unidad de España, que para los españoles de hoy es un arcaicismo fascista, no la va a defender ni un piquete de alabarderos. Entre otras cosas porque los periodistas españoles no están defendiendo ese concepto nacional que es básico en cualquier nación. Porque es la argamasa que nos construye como nación, como pueblo y como sociedad. Si tú dejas de enseñar eso y permites que quien ataque eso se quede sin respuesta. Sin respuesta académica, sin respuesta didáctica, que es lo que está pasando en Cataluña.

Los catalanes no hacen más que recibir mensajes a favor de la independencia de Cataluña. ¿Y qué hace TVE en Cataluña? ¿Qué hacen los centros territoriales de TVE en Cataluña? ¿Qué hace la agencia Efe en Cataluña? ¿Qué hace RNE en Cataluña? Acaban de celebrar en Cataluña un curso cuyos organizadores, en Alemania, en Inglaterra, en Italia o en Estados Unidos habrían sido detenidos ("España contra Catalunya"). Nadie se ha tomado la molestia de contraprogramar ese curso y organizar un curso que fuera "Cataluña con España". ¡Nadie! ¡Ni en RNE, ni en TVE, ni la Academia de la Historia, ni el Gobierno de la Nación, ni la agencia Efe, ni los periódicos de ámbito nacional! Van a ser independientes. Pero no por su esfuerzo, sino por la dejación de los Gobiernos de España


******************* Sección "bilingüe" ***********************

Etarras: la calle es suya
EDITORIAL Libertad Digital 5 Mayo 2014

Un día sí y otro también, los infames asesinos que están conquistando la libertad desde la infausta decisión de Estrasburgo a propósito de la Doctrina Parot son jaleados en plena calle por sus cómplices, compinches y alabarderos, tan culpables como ellos de que el País Vasco haya sido y siga siendo un agujero negro para la democracia y las libertades. Estos patriotas sólo saben afrentar y cubrir de ignominia a su tierra. No merecen sino la más absoluta condena y repulsa.

Los etarras y sus lacayos están tomando la calle con completa impunidad, nadie hace nada para impedirlo. Ni el Gobierno regional, lo que no ha resultar una sorpresa, habida cuenta del deplorable historial del PNV en la lucha antiterrorista; ni el Gobierno de la Nación: lo grave, lo desolador, es que aquí tampoco cabe la sorpresa, habida cuenta de la vergonzosa trayectoria zapaterista del Ejecutivo Rajoy en esta materia.

La terrible profecía que hiciera la matriarca de los Pagazaurtundua al entonces lehendakari Patxi López, "Harás cosas que nos helarán la sangre", por desgracia se cumplió con creces. Por desgracia, pudieran ponerse perfectamente en boca de una víctima del PP y que tuviera por destinatario a Mariano Rajoy. Por desgracia, la desolación no viene sólo de lo que los distintos Gobiernos están haciendo en lo relacionado con ETA y su entorno, también de lo que están dejando hacer y de lo que no están haciendo. Por ejemplo, poner coto a los aquelares proterroristas que están haciendo que una ETA operativamente moribunda esté sin embargo cosechando resonantes victorias en los planos simbólico y político, y que se esté desvaneciendo el único objetivo tolerable: la derrota completa y sin concesiones de esa abominable organización criminal, uno de los peores enemigos que haya podido padecer el País Vasco en el último medio siglo.

La independencia que viene de lejos
Hasta ahora se pensaba que Cataluña sufría un estado febril que podía curarse con aspirinas, a lo más con antibióticos. Quizás ha llegado el momento de pensar que el alcance de la enfermedad es bastante más grave
Francesc de Carreras El Pais   5 Mayo 201

Parece que finalmente la situación en Cataluña preocupa, y mucho, en el resto de España, especialmente entre la clase política que reside en Madrid. La sesión del Congreso en la que tres parlamentarios representantes de la Cámara catalana expresaron con meridiana claridad, aunque cada uno con sus propios matices, que estaban dispuestos a separarse de España, ha tenido su impacto. La cosa, según parece, va en serio, el arreglo no parece fácil y las partes están cada vez más distanciadas.

Considero positiva esta nueva percepción desde el exterior de la realidad catalana. Hasta ahora se pensaba que Cataluña sufría un simple estado febril que podía curarse con aspirinas, a lo más con antibióticos. Quizás ha llegado el momento de pensar que el alcance de la enfermedad es bastante más grave porque su causa no está en una estratagema táctica de los dirigentes nacionalistas sino en el resultado de una labor callada, desarrollada desde hace muchos años, en el seno de la misma sociedad catalana.

En efecto, por lo menos desde 1980, durante el primer Gobierno de Pujol, comenzó lo que suele denominarse “proceso de construcción nacional”, una inteligente obra de ingeniería social cuyo objetivo ha sido el de transformar la mentalidad de la sociedad catalana con la finalidad de que sus ciudadanos se convenzan de que forman parte de una nación cultural, con una identidad colectiva muy distinta al resto de España, que solo podrá sobrevivir como tal nación si dispone de un Estado independiente. Se trata de aplicar la clásica fórmula decimonónica del principio de las nacionalidades: toda nación (identitaria) tiene derecho a un Estado propio.

Digo que este proceso ha sido inteligente porque, a pesar de llevarse a cabo de forma premeditada y perseverante, una buena parte de los catalanes no se han dado cuenta de la manipulación, sigilosa y astuta, a la que han sido sometidos. Solo ahora algunos están abriendo los ojos a la realidad, como si despertaran de un mal sueño.

En efecto, desde el primer momento las fuerzas nacionalistas han ido presionando para conseguir la hegemonía política, social y cultural dentro de la sociedad catalana. Para tal cometido ha resultado decisivo el apoyo activo y pasivo de los partidos de izquierda, tanto el PSC como ICV-IU, así como de los sindicatos CCOO y UGT, las patronales y otros muchos sectores de la llamada sociedad civil, desde las asociaciones de maestros y de padres en las escuelas hasta los clubes y las federaciones deportivas. Sin su inapreciable colaboración, tan generosamente subvencionada por la Generalitat, el nacionalismo hubiera sido tan solo la ideología de una pequeña parte de la población. Ahora son muchos los que se lamentan, pero cuando hace años algunos discrepantes ya se lo advertían, tildaban a estos de exagerados y alarmistas, por supuesto de nacionalistas españoles y, presos de un síndrome de Estocolmo colectivo, hasta de fachas.

El Estatuto siempre se consideró como un instrumento para alcanzar más poder

¿Cuáles han sido, a mi parecer, las principales líneas estratégicas de esta construcción nacional?
En primer lugar, considerar desde sus inicios que la autonomía era manifiestamente escasa para las aspiraciones catalanas. A pesar de que la Generalitat ha dispuesto siempre de un gran poder político, como han reconocido todos los especialistas en sistemas federales, las muestras de insatisfacción han sido constantes. Curiosamente, que las competencias catalanas, así como las del Estado, se transfirieran a la Unión Europea, nunca ha suscitado queja alguna. En cambio, han sido numerosos los conflictos competenciales internos. La razón de fondo está en que así se alimentaba la sensación de que la Generalitat, además de tener poco poder, aún se le racaneaba el que tenía y de esta manera se pretendía demostrar que había que superar el Estado de las autonomías por ineficiente para el progreso de la sociedad catalana. De este modo, el Estatuto siempre ha sido considerado como un instrumento para alcanzar mayores cotas de poder, nunca como un instrumento para ejercer lo mejor posible aquellas que posee.

Por este motivo, la Generalitat se dotó desde el primer momento de instituciones más propias de un Estado que de una comunidad autónoma. Lo que se ha pretendido es ir preparando el Estado del futuro mientras se desarrollaban las competencias del presente. De ahí resultaron duplicidades y disfunciones que a la postre han resultado carísimas y financieramente insostenibles. Todo ello acentuado por el hecho de que muchas de los demás comunidades han imitado el ejemplo catalán tras igualarse las competencias en sentido federal durante los años noventa.

En segundo lugar, desde la Generalitat, a través de sus instrumentos de agitación y propaganda, se ha intentado dividir a los ciudadanos en catalanistas y españolistas, dando legitimidad política, social y cultural solo a los primeros. No ha sido una cuestión de lengua sino de ideología. El nacionalismo catalán se fue convirtiendo rápidamente en la única ideología legítima y obligatoriamente transversal. No importaba ser de derechas, de izquierdas o de centro, mientras no se saliera de los límites fijados por quienes determinaban lo nacionalmente correcto. En lo demás se podía discrepar, en eso no. Además, o eras nacionalista catalán o nacionalista español: la razonable alternativa de no ser nacionalista de ningún tipo, es decir, de ser no-nacionalista, algo tan común y civilizado en los países de nuestro entorno, era considerada como un mero subterfugio para encubrir que eras nacionalista español.

Se ha preparado el Estado del futuro mientras se desarrollaban las competencias del presente
En tercer lugar, se fue reescribiendo la historia hasta alcanzar un modelo adecuado a la nación soñada. En efecto, todo proceso de construcción nacional necesita una historia oficial única que fije los orígenes y el devenir de la nación, haciendo que esta, aunque cambiante en lo superficial, resulte inalterable en lo esencial, en las cuestiones de fondo. De ahí deben surgir la legitimidad histórica y el carácter nacional. Viejos maestros como Vicens Vives y Pierre Vilar, aunque su autoridad se invoque continuamente con todo el cinismo, han sido arrinconados incluso por sus discípulos más directos, para dar paso de nuevo a una historia romántica de Cataluña más basada en el sentimiento nacional que en los datos comprobables. El actual espectáculo de un 1714 imaginario, considerando esta fecha como el final de un inexistente Estado catalán independiente, es bien revelador. España contra Cataluña (1714-2014), título de un reciente congreso, no se sabe si mueve a risa o a pena.

En cuarto lugar, desde sus comienzos, la Generalitat ha ejercido un estrecho control sobre la sociedad civil a través, primero, de su influencia en las asociaciones y fundaciones, colegios profesionales y centros de enseñanza; y, segundo, por la supeditación de los medios de comunicación públicos y el predominio sobre muchos medios privados. En este vasto campo, Jordi Pujol fue un auténtico maestro, conocía Cataluña palmo a palmo y no dudaba en premiar o castigar, nombrar o destituir, subvencionar o dejar en la miseria, dar permisos y concesiones o negarlas, a quienes estaban de su lado o en el lado contrario. En Cataluña ha habido unas redes clientelares y un sutil maccarthysmo que han inspirado miedo para así comprar y vender voluntades.

Estos son algunos de los principales elementos que, durante 35 años, han creado el caldo de cultivo que nos ha conducido a la situación actual. La aspiración a la independencia, pues, viene de lejos, no es flor de un día, ni un subidón, ni un suflé. Sigue siendo minoritaria pero es la que más se oye, la que más altavoces tiene. Hacer todo lo posible para que se escuche al resto es tan importante como urgente si en lugar de construir una nación pretendemos llegar a ser una sociedad democrática.

Francesc de Carreras es profesor de Derecho Constitucional y autor del libro Paciencia e independencia, publicado recientemente.

Separatismos
Carlos G. Reigosa La Voz 5 Mayo 2014

Los separatismos vasco y catalán eran muy débiles en los comienzos de nuestra transición política, pero desde entonces no han hecho más que fortalecerse y crecer. Es esta una realidad que deberían explicar los historiadores (sobre todo los antifranquistas, pero no solo ellos), que veían en la democracia autonomista una clara oportunidad de superar los riesgos de desvertebración nacional o estatal. ¿Qué ha sucedido? ¿Por qué se están frustrando nuestras esperanzas? Me refiero, claro, a los que creemos en España.

No se habla mucho de esto porque, quien más quien menos, todos quieren pasar sin dejar pelos en la gatera. Pero la realidad es la que es, la que demuestran los datos electorales. La muerte de Franco en la cama dejó tras de sí una esperanza real de reconciliación democrática, pero esa esperanza -a la vista está- no ha sido bien gestionada, entre otras cosas porque no bastaba con proclamarse antifranquista para que todo saliese bien y España fuese una nación próspera, unida, solidaria, democrática y orgullosa de sí misma. Era necesario poner los medios para que fuese así, pero no se hizo del todo, ni se está haciendo. Y quizá ha llegado el momento de revisar el proceso.

Para empezar, dejemos a Franco con sus culpas (las que tuvo y las que se le quieran atribuir). Los calificativos franquista y antifranquista ya no nos van a resolver el problema actual, ni siquiera en los niveles más teóricos. Dejemos a los historiadores que disfruten de sus desacuerdos sobre el pasado (Ángel Viñas contra Pío Moa, por ejemplo). Y observemos con atención el presente. ¿Es preocupante? Yo creo que, al menos, inquieta y desconcierta y, desde luego, es difícil de explicar. Y me gustaría escuchar discursos más sólidos que esa confianza inane en el futuro y en la UE. Los partidos soberanistas piden la independencia ¿y qué sucede? Los consentimientos de antaño (de los que tanto se aprovechó Jordi Pujol) han desembocado en el lío actual, y nadie ha publicado aún las ayudas de la Generalitat a los medios de comunicación catalanes, por ejemplo, para tratar de entender ese creciente fomento del separatismo y el silencio que cae sobre los que no le ríen las gracias. Porque esto es parte del problema.


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