AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 21  Mayo  2014

Una campaña desvirtuada por el tactismo partidista y por la frivolidad
EDITORIAL El Mundo 21 Mayo 2014

EN JUNIO de 2004 un 54% de los votantes españoles se desentendió de las elecciones al Parlamento Europeo. Cinco años después, la abstención creció un punto. El próximo domingo, la desafección puede rondar el 60%. Sin embargo, ni las instituciones más directamente concernidas con el proceso, como es la Junta Electoral, ni las cúpulas de los partidos parecen dispuestas a mover un dedo para evitar una tendencia que, de confirmarse, socavará moralmente el resultado y podría allanar el camino al euroescepticismo.

Diferencias ideológicas aparte, todos los partidos insisten en que las soluciones a los problemas de Europa «pasan por más Europa». Por contra, las direcciones de campaña centran sus esfuerzos en atacar al rival más que en confrontar ideas que permitan comprender la importancia del voto. Si tenemos en cuenta que el 70% de las leyes que se aprueban en Bruselas y Estrasburgo condicionan la vida de los ciudadanos, resulta contradictorio que en lugar de debatir sobre la PAC, el tratado de libre comercio entre la UE y EEUU, o la política monetaria del Banco Central Europeo, PP y PSOEhayan centrado la campaña en una metedura de pata de Miguel Arias Cañete, o en un comentario de Elena Valenciano hace dos años en Twitter sobre los rasgos del futbolista Franck Ribéry.

La renuencia de Cañete a conceder entrevistas o el modo en que el PSOEse afana en limitar sus opciones de ser comisario difundiendo su exabrupto machista en Europa son indicativos de que ambos partidos han optado por el tactismo en detrimento de la política. Lo mismo cabe decir del oportunismo con que los socialistas sacan a relucir ahora la reforma del aborto de Gallardón. Debatir sobre la igualdad o la interrupción voluntaria del embarazo no es crucial para estos comicios, pero cada formación intenta arrimar el ascua a su sardina. Así, llama la atención que el voto por correo en Cataluña, donde los nacionalistas intentan convertir el 25M en un refrendo a su proyecto de consulta soberanista, haya aumentado un 45%. No es extraño que el presidente de la patronal, Juan Rosell, criticara ayer esta deriva y echara en falta un debate menos localista y más centrado en la economía y en Europa.

La frivolidad con que los partidos se están tomando la campaña sólo es comparable con la discrecionalidad con que la Junta Electoral expide eximentes a los interventores. Hoy desvelamos que un hincha del Atleti ha eludido la obligación de estar en una mesa como suplente alegando que el sábado tiene que ver la final de la Champions en Lisboa porque «ya tiene las entradas» y se trata de «un acontecimiento excepcional». Es sintomático que los partidos hayan estimado que el número de abstencionistas podría aumentar en más de de 50.000 debido a este partido de fútbol. Pero aunque la decisión de la Junta pueda resultar pintoresca es legal. También lo es su doctrina de protección de la abstención como un derecho, más que como una opción, hasta el punto de que la UEtuvo que modificar su campaña institucional en España para no llamar al voto. A un belga, un luxemburgués, un griego o un chipriota, que por ley están obligados a votar, esta protección de la abstención les puede parecer una excentricidad.

Los partidos deberían respetar más a los electores ciñendo los debates al objeto de la convocatoria. Yla Junta Electoral debería revisar su doctrina sobre la abstención y sus dictámenes, so pena de que dentro de cinco años la abstención en España, en lugar de rondar el 60%, como auguran los sondeos, escale hasta el 75% como sucedió en 2009 en Reino Unido.

Vomitivo festival de demagogia
José Javier Esparza www.gaceta.es 21 Mayo 2014

Apoteosis de la insignificancia. Bajo nivel. Muy bajo. El más bajo desde los años veinte, probablemente.

A la izquierda española siempre se le ha dado muy bien embarrar el campo antes del partido. Con estiércol, preferentemente. Es una especie de pulsión congénita que le aflora siempre en los momentos de zozobra, desde la revolución del 34 hasta el dóberman felipista. Ahora ha vuelto con el “machismo” de Arias Cañete, que ha terminado convirtiéndose en argumento único de la campaña electoral del PSOE hasta el punto de propiciar un vídeo que viene a ser la quintaesencia de los delirios ideológicos de nuestra progresía. Parece ser que las mujeres españolas viven esclavizadas porque su vientre está en manos del malvado Arias Cañete, siniestro macho patriarcal. Ese es el mensaje que el PSOE propone para la España europea. Vomitivo festival de demagogia.

La izquierda embarra, cierto, pero al PP tampoco le faltan talentos a la hora de chapotear en todos los charcos. No sé cómo se las arregla esta gente para terminar dejando siempre que la izquierda lleve la iniciativa. La debilidad argumental del PP es directamente proporcional a su petulancia. Petulancia de tecnócrata es lo que ha llevado a Arias Cañete a la perdición pública (incluso si gana las elecciones), y petulancia de sátrapa con muchos títulos y pocas ideas es lo que está trasladando el Gobierno en sus mítines. La vice Soraya vocea por esas plazas de Dios –o del Sacro Estado Laico- que Mariano Rajoy es “el hombre que ha salvado a España”. Con un par. Y lo dice ante una sociedad que no baja de los seis millones de parados. Lo peor es que aún habrá parados que se sientan realmente “salvados” por Mariano.

Apoteosis de la insignificancia. Bajo nivel. Muy bajo. El más bajo desde los años veinte, probablemente. Y no salvemos de la quema –de la falla, si se prefiere- a los nacionalistas, que en sus miras no vuelan más alto que los demás. En Cataluña, los separatistas han acostumbrado a su gente a una visión paranoica de la existencia colectiva según la cual todo el mundo conspira siempre contra la heroica nación catalana, e incluso el anticiclón de las Azores debe de ser producto de una turbia conspiración meteorológica. Y en el País Vasco, donde la mayoría social ha terminado cediendo a la brutal maceración de cuarenta años de violencia, se ha instalado un auténtico voto cautivo que ve en el nacionalismo la única vía para no desayunarse un muerto todos los días. ¿Exagero? No. Era su estrategia desde hace tiempo y ha terminado teniendo éxito. Son otras formas –más cainitas, más canallas- de demagogia.

¿Cómo extrañarse de que el ciudadano común esté asqueado? ¿Cómo extrañarse de que una mayoría notable de los españoles esté acariciando con gusto la idea de no acudir a votar? Quedan, sí, los pequeños: Ciudadanos, Podemos, UPyD, Vox, Impulso Social… Para muchos, son la única oportunidad de regenerar el sistema. A lo mejor es cierto. Pero la pregunta es si de verdad vale la pena regenerar esto o si, más bien, habría que optar por rectificarlo de arriba abajo. ¿Están los pequeños por la labor? En este sentido, la cuestión europea –de la que, por cierto, ya casi nadie habla- es un termómetro muy elocuente. Ninguno de los partidos del sistema lo confesará, pero el hecho es que buena parte de nuestra actual parálisis procede precisamente de la apuesta europea: la ausencia de un proyecto nacional en España desde hace treinta años, igual que la incapacidad para gobernar los desajustes interiores de nuestra economía, son fruto de una política que PSOE y PP comparten y que consiste en subordinar cualquier expectativa de futuro a las directrices europeas. ¿Y sobre esto qué dicen los partidos pequeños? Hasta donde sabemos, UPyD, Ciudadanos y Vox suscriben los tratados de Mastrique y Lisboa a pies juntillas, Podemos le añade el adorno de una multiplicación del gasto público (que pagarán los generosos alemanes, ¿verdad?) y sólo Impulso Social se pronuncia por un retorno al ideal comunitario primigenio, es decir, un mercado común sin pérdida de soberanías nacionales (tal vez por eso todo el mundo está silenciando a Impulso Social). O sea que a efectos reales, y con esa última excepción, cabe preguntarse hasta qué punto los partidos pequeños son de verdad una alternativa.

Lo peor es que da igual. A estas alturas ya todo el mundo sabe que a los españoles, muy mayoritariamente, Europa les importa un bledo, como de hecho les importa un bledo España. Quedan minorías conscientes, sí; tan lúcidas como exiguas. Los partidos del sistema lo saben. Y las temen. Por eso optan por jugar a peleas de barro, olvidarse de “Europa”, centrar el discurso en querellas interiores lo más pedestres posible y, por esa vía, tratar de movilizar a una masa cuyo voto es lo único –repito: lo único- que puede aún conferir cierta legitimidad a este descabellado teatro. La función es tan mediocre, tan pobre el argumento y tan desgarbadas las interpretaciones, que los actores, sobre el escenario, rompen a enseñar vergüenzas y a arrojarse calderos de heces, a ver si así consiguen despertar al público. Pero el público no se ha dormido. Simplemente, ya no le interesa la representación. Y está abandonando la sala. Frecuentemente, con náuseas.

TV3: ojalá fuera cierta la acusación de Homs contra Rajoy
EDITORIAL Libertad Digital 21 Mayo 2014

Actualmente la televisión pública de la Generalidad de Cataluña dispone de dos franjas o múltiplex, a través de las cuales emite cinco canales: TV3, Canal 3/24, el canal infantil y el deportivo ocupan uno; en el otro está la televisión en alta definición y hay espacio para dos canales más, en la actualidad sin uso.

Pues bien, ante la mera posibilidad de que la reordenación del espacio radioeléctrico que planea el Ministerio de Industria pudiera hacer perder a la televisión pública catalana una de estas dos franjas que están infrautilizadas, el portavoz de la Generalidad, Francesc Homs, puso este lunes el grito en el cielo acusando al Gobierno de Rajoy de planear una "agresión" contra TV3, contra Cataluña y contra el catalán.

Este martes, sin embargo, Homs ha reconocido que todo era una falsa alarma y ha asegurado que el Gobierno central no prevé retirar por ahora a la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales ningún espacio disponible en la Televisión Digital Terrestre.
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Así las cosas, es de lamentar que el Gobierno de Rajoy ni siquiera se haya atrevido a retirar a la televisión publica catalana una de esas dos franjas de las que ahora dispone pero que no utiliza, tal y como se supone que va a hacer con las demás televisiones, sean públicas o privadas. Es más, resulta demencial que el Gobierno de Rajoy no haya supeditado en ningún momento la concesión de ayudas extraordinarias a la Generalidad procedentes del Fondo de Liquidez Autonómica al cierre o al ajuste de esta televisión autonómica que, sólo este año, hará perder al contribuyente más de medio millón de euros diarios.

Aunque también sea exigible el inmediato cierre o ajuste de las otras televisiones que en España viven del dinero del forzado contribuyente, hemos de tener en cuenta que la televisión pública de Cataluña, además de liderar el ranking en el uso del dinero público, está siendo utilizada de forma descarada como plataforma propagandista del ilegal proceso de construcción nacional en el que está inmerso la secesionista Administración regional catalana.

Está visto, sin embargo, que los nacionalistas, con Rajoy al frente del Gobierno

El síndrome de retaguardia
SABINO MÉNDEZ , MÚSICO Y ESCRITOR  ABC  21 Mayo 2014

PROBABLEMENTE fuera mi paisano Rusiñol quien se dejó decir que los catalanes somos animales que añoran. La sociedad catalana, en este momento, añora la unanimidad política y social del final del franquismo. Los separatistas, ignorando a la mitad de sus conciudadanos, han querido reproducir esa unanimidad con herramientas institucionales y han fracasado groseramente. Han creado un ambiente irrespirable, coercitivo, donde los medios de prensa que tendrían que ser los garantes de la libertad de expresión cobran subvenciones del gobierno autonómico y, si te atreves a expresar opiniones contrarias a él, sencillamente te liquidan de sus noticias.

Estamos hablando de un ambiente donde, desde las instituciones, se incita a los adeptos a tomar la calle. Se les insta para que estén siempre alerta, como guardianes de Occidente, listos a enarbolar la bandera, objeto que han de tener siempre preparado en el paragüero de casa por si hubiera urgencia de escenificar algún presunto ejercicio de poder. Ante un paisaje de tan enorme toxicidad intelectual, resulta lógico que las principales figuras catalanas del arte y la cultura, que rechazan el separatismo y abrazan la internacionalidad, se lo piensen mucho antes de manifestarlo en público con contundencia.

Los artistas e intelectuales no son héroes. Lo único que persiguen hoy en día es un poco de respetabilidad: el respeto que merece la dignidad de su trabajo, que no es otro que razonar las cosas, razonar las emociones. Ante la agresividad institucional, cuando el poder autonómico ya ha encargado sus razones y no quiere oír otras, el artista siente el temor del especulativo que se va a meter en una trifulca para la que no está preparado. La posición en la que le ha colocado el poder no es cómoda: al desplazar el debate hacia el terreno de los dogmáticos, ha provocado que en Cataluña cualquier realidad incómoda amenace la estabilidad hormonal de los lerdos y esa sacudida de la verdad (que sería el honor más alto para un artista verdadero en una sociedad normalizada) es ahora en nuestra región una invitación al linchamiento en la plaza pública.

Si denuncias las mentiras del discurso secesionista te pones en contra a las instancias políticas de tu región, a los detentadores del poder más cercano; puedes perder a la mitad de tu público (que el poder ya se ha encargado de dividir y enfrentar previamente con sus campañas), no tendrás acceso a los mecanismos de promoción y difusión que dependen del dinero público (que, curiosa y perversamente, tú también has pagado), se te insultará entre los comandos de camisas pardas acusándote de fascista (aunque no lo seas) y los intelectuales orgánicos difundirán hipócritamente ese olorcillo, como si ellos fueran inocentes y no hubieran contribuido a crearlo.

La primera fractura social (y moral) que han provocado los últimos gobiernos autonómicos ha sido, por tanto, en el plano laboral, y se ha dado entre silenciosos y paniaguados. Dada la capacidad trituradora del poder, está claro que esa mayoría silenciosa continuará creciendo inevitablemente hasta el día en que, por su propio peso específico, haga masa crítica.

Queda además el factor sentimental: para arrostrar la intemperie propia de su oficio a todo artista le es útil y sano saber que tiene una retaguardia, una comunidad natal donde retirarse cuando sea viejo. Es poco, pero sirve como lenitivo para la angustia de la inestabilidad del oficio. En el escenario de confrontación que el nacionalismo ha provocado, ese último baluarte psicológico queda expuesto a la trituración de la maquinaria política institucional delante de tus propios vecinos. Muy duro para cualquier humano. Eso hace más grande todavía la valentía de artistas como Boadella que soportan la soledad de decirles a los políticos de su propia patria que están equivocados.

La mayoría de los catalanes no quieren la independencia. Artur Mas ha resultado, políticamente, de una estatura mental mínima en la medida que no escucha lo que le piden sus conciudadanos, sino solo lo que le piden sus acólitos. Muchos de nuestros artistas e intelectuales se criaron en un tiempo donde la utopía apuntaba a un mundo sin fronteras y comprueban ahora con horror cómo, a su alrededor, se inician procesos en el sentido contrario. Sé que a muchos de ellos les gustaría decir en voz alta que es absurdo, que no saldríamos adelante igual sin España y sin Europa, que muchas veces son nuestros propios gobernantes locales –todos ellos perfectamente catalanes– quienes nos despojan tanto o más que Madrid, que lo verdaderamente patriota es señalarle a tu patria lo que hace mal y no admirar con cobardía aduladora sus bíceps, que todo nacionalismo es solo una estatua de sangre y heces que se hunde por su propio peso y se hunde además –como decía Bolaño– en el desierto. Pero artistas e intelectuales no poseen actualmente la independencia necesaria para poder denunciarlo así, porque todos los gobiernos democráticos desde la Transición han sido incapaces de garantizarles un estatus propio: ni se les ha otorgado un modelo fiscal justo que contemple el tiempo que tardan en hacer sus obras, ni una excepción cultural del IVA como en el resto de Europa, ni se han respetado sus derechos de compensación por copia, y aún se les discute la Ley de Propiedad Intelectual, su principal logro social, algo así como su Estatuto de los Trabajadores. Esa inseguridad los convierte, por tanto, en un colectivo muy vulnerable a ser influenciado con subvenciones.

El verdadero artista siempre sentirá simpatías universales, desconfiará de la multitud y considerará más moral traicionar a la patria que traicionar a un amigo decente. Pero callará prudentemente si se amenaza su sustento y su supervivencia, su medio de vida. Si le dejamos desprotegido económicamente frente al poder (central, autonómico, local) solo obtendremos silenciosos o cortesanas y, desde luego, pocas obras de arte que se sumerjan en la realidad con los ojos abiertos. Cuando todo un premio Planeta debe usar sobrentendidos para explicarse, podemos sospechar hasta qué punto ha llegado a ser complicado hoy en Cataluña expresarse de una manera franca y clara, usando palabras directas. ¿Aplicaremos también para esa libertad de expresión solamente teórica el mismo relativismo que pretende confundir firmeza con inmovilismo?

Tarde o temprano, elegir entre la negación o la denuncia de esta situación tóxica será el molde en el que tendrán que medirse todos los conflictos morales de nosotros, los artistas catalanes. Y al igual que le sucedió con el caso Deyfrus a Julien Benda, uno de lo primeros intelectuales que pensaron la Unión Europea, posicionarse respecto a la grosería patriotera de la secesión será una de las pruebas de racionalidad (y honestidad) de todo artista frente a la libertad.

El enorme despropósito de lo que nos cuesta la campaña electoral
Ely del Valle www.elsemanaldigital.com  21 Mayo 2014

Insoportables, insufribles y lo que es peor, inútiles. Las campañas electorales, además de ser un coñazo, son una anacronía que no interesan más que a los que las protagonizan.

Da igual que sea Cañete, Valenciano o cualquier otro: las campañas nos salen por un pico.
Políticos hablando para políticos; mítines a los que sólo acuden quienes ya están convencidos; mensajes que no comunican porque se hacen exprofeso para los titulares de los informativos; encuestas que en el mejor de los casos son un flash del momento, y en el peor, una respuesta a la voz de su amo; dinero del contribuyente que se gasta en salvas de fogueo que ni convencen ni rematan...Como si no los conociéramos...

Los hay que empapelan las vallas con el rostro del candidato como si fuera un Mesías que nos va a hacer ver la luz, y los hay que critican los carteles pero a cambio alquilan coches con altavoces que la mayoría confunde con el del colchonero-lanero porque la tecnología tiene abandonado el campo de la megafonía móvil y la dicción se torna difusa. Hace unos días pasó por mi calle uno de estos coches – creo que era de Podemos– y lo único que consiguió es que mi vecina saliera al portal con media docena de cuchillos en la mano creyendo que era el afilador. Total: un despropósito.

Las campañas electorales, como mucho, deberían restringirse a un debate televisado que aunque salga como un churro –véase el de Cañete versus Valenciano– por lo menos nos sirve para darnos cuenta de que aquí cada cual va a su bola y lo de menos es el apellido de las elecciones porque lo que todos pretenden es quedar de cine de cara a los comicios nacionales y asegurarse unos sueldos de lujo por los que algunos matarían.

Hablemos claro: esta campaña electoral europea en la que estamos inmersos nos cuesta a los españoles unos 75 millones de euros, que no es moco de pavo y podían utilizarse en cosas bastante más razonables. El tope del gasto por partido, fijado por el parlamento, es de 7 millones de euros que, en el mejor de los casos, sólo recuperará el PP al que las encuestas vaticinan una pírrica victoria de lo servido por lo comido. El resto, ni eso. Ustedes me dirán si merece la pena.

Un español canta al mundo las verdades del barquero
S. McCoy El Confidencial 21 Mayo 2014

Lo ha vuelto a hacer.

Jaime Caruana, exgobernador del Banco de España y, a la sazón, director general del Banco Internacional de Pagos de Basilea (better known as BIS) se ha despachado con un discurso imprescindible en el que censura el modo en que gobernantes y bancos centrales han tratado de paliar los efectos de la crisis, cegados por un cortoplacismo más propio de especuladores que de estadistas.

No es la primera vez. Hace poco menos de un año, con motivo de la Asamblea General de la institución que gestiona, se despachó con un alegato demoledor sobre las consecuencias estructurales que se terminarán derivando de la mayor expansión monetaria de la historia. Les recomiendo encarecidamente su lectura. No somos muy conscientes de lo que está pasando, narcotizados como estamos por la ilusión de bonanza en los mercados.

Ahora, el español da una nueva vuelta de tuerca a su tesis, en una exposición perfectamente estructurada y pronunciada en la Harvard Kennedy School el pasado nueve de abril.

En primer lugar, realiza una descripción de la situación mundial, que resume en siete puntos que son como para cerrar la puerta y el último que apague la luz. Échenles un vistazo. El hecho de que cinco años más tarde nos encontremos como nos encontramos en términos de PIB, empleo, productividad, deuda o desequilibrios en tantas y tantas naciones, concluye, debería ser motivo para una severa reflexión colectiva. Pero ¿de quién y para quién?, cabría añadir. No hay voluntad. No interesa.

Posteriormente, entra en el corazón de su argumento: no se puede resolver un problema de balance, generado por una burbuja crediticia y, fundamentalmente pero no sólo, inmobiliaria, con políticas de demanda, se basen estas en tipos de interés o en gasto público. Entre otras cosas porque, al buscar mantener un statu quo irreal –por sobredimensionado tanto desde el punto de vista del potencial real de la economía como del papel de su sistema financiero–, se siguen asignando mal los recursos, empleo y capital, ya que no se cercena de raíz la capacidad instalada que sobra;
no se reduce con la rapidez suficiente el stock de deuda, mucho más importante en una situación como esta que el flujo;
y se demoran las decisiones a largo plazo, de ciclo completo, necesarias para evitar que errores pasados se vuelvan a repetir en el futuro.

Los problemas se perpetúan; lo que debiera ser una actuación de urgencia de los bancos centrales se convierte en permanente; los agentes económicos incorporan este factor a sus decisiones, en una suerte de irracionalidad razonable, y las distorsiones aumentan aún más. Frente al bisturí –repair and reform– las pastillas del doctor Gustín y todos tan contentos. Eso sí, la normalización monetaria y la sostenibilidad fiscal que exige Caruana devienen en imposibles. Un servidor sigue sin encontrar respuesta a estas dos preguntas: ¿y el día después del quantitative easing, qué? y ¿cómo puede pagar un país deudas equivalentes al 500% del PIB sin sufrir la mayor de las miserias?

Claro que, cuando uno lee, como hoy, que el mercado descuenta la primera subida de tipos en Europa para finales de 2017, principios de 2018, casi cuatro años desde ahora, le queda una sensación de Pedro y el lobo que no veas.

P.S. Si se atreven con el texto original, en inglés, disfrutarán de los palos indirectos, sin citar expresamente, que Caruana reparte a diestro (Larry Summers y su teoría de la necesidad de burbujas permanentes para estimular el gasto privado, consumo e inversión) y siniestro (Paul Krugman y su defensa de la acción gubernamental sin importar las consecuencias del endeudamiento asociado al mismo), así como de los ataques que realiza tanto al mundo académico (impagable esa frase dedicada a los organismos y profesores que reescriben sus proyecciones, en este caso de output real y potencial, a toro pasado) como a esos políticos que "no ven problemas durante los booms pero corren a pedir ayuda cuando estallan".

La lengua viva
Un personaje de Baroja
Amando de Miguel Libertad Digital 21 Mayo 2014

A Santiago Abascal, jr. (Shanti) yo lo llamo el Aviraneta del siglo XXI, y él así se reconoce. Ahora ha salido de las prensas su autobiografía, a falta de completarla con ulteriores inquietudes. Está escrita mano a mano con su amigo del alma Gonzalo Altozano. Se titula No me rindo.

El lector creerá que es un libro ocasional de propaganda ante las elecciones europeas. No exactamente, por mucho que ese propósito sea bien legítimo. Es mucho más que eso. Es un testimonio estremecedor de un vasco que ha sufrido directamente el terrorismo de su tierra y se ha enfrentado a él con arrojo y dignidad. Por eso este libro será un clásico. Por lo menos está admirablemente escrito y deja claros los significados de las palabras. Como resulta que es más bien una saga, la de los Abascal (con ocho apellidos vascos), pronto continuarán las aventuras.

Aparte de lo dicho, hay que echarle valor para abandonar un partido político que gobierna y que ha sido todo en la vida pública de nuestro personaje. Eso es lo que ha hecho Shanti, y por ello merece un respeto. No es que reniegue de los principios éticos e ideológicos del partido de origen. Antes bien, ha guardado esa semilla para plantarla en otro campo más fértil. Por eso se ha unido a otros como él para fundar un nuevo partido: Vox. Sus dirigentes comparten estas dos ideas: España como nación y la primacía de la libertad. Ahí es nada en estos tiempos que vuelan. Mi impresión es que, ante todo, esos fundadores son personas honradas, cultas y viajadas. Hay vascos, catalanes, asturianos, madrileños y de otros rincones de España. Su verdadero equipo de fútbol es la Roja, después de todo el color de Castilla. Qué le vamos a hacer.

El libro es el mayor alegato contra la creencia mostrenca de que la ETA ha sido derrotada. Todo lo contrario, ese siniestro monstruo de las varias cabezas ha penetrado en los entresijos del poder. Pero el libro es algo más. Es un grito de valor y optimismo para los desanimados, que somos muchos. Cabe, pues, una aspillera para defender la fortaleza sitiada, que es España. Ahí está la de Vox junto a otros partidos emergentes y no subvencionados. Ojalá se unan algunos de ellos. Pero ese empeño ya no me corresponde como cronista que soy. Este rincón es para homenajear a la palabra precisa, a los que no se rinden. Quizá todo deba empezar por llamar a las cosas por su nombre en este árido terreno de la política. No hay muchos libros en esa línea, y por eso registro aquí el de Abascal y Altozano, los primeros de la clase por orden alfabético. Será polémico porque está escrito a contracorriente. Por eso va a resultar atractivo para los libertarios de esta seccioncilla. Espero sus escolios a un texto muy explícito.

Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

Los niños de 1714
Xavier Pericay www.cronicaglobal.com 21 Mayo 2014

Algún día habrá que hablar de los niños, y muy en serio. Me refiero a los niños de 1714, a esos niños a los que no han dejado crecer en libertad. En cualquier otro país de nuestro entorno, la enseñanza pública tiene como principal objetivo formar ciudadanos libres e iguales. Y punto. Por supuesto, esa formación no está exenta de ideología. Basta recordar el caso de Francia y su progresivo alejamiento de los postulados constitutivos de la educación nacional que Jules Ferry ideara en los compases iniciales de la Tercera República y que tan bien refleja aquel pasaje de la circular conocida como «Carta a los enseñantes» con la que puso fin, en 1883, a su etapa como ministro de Instrucción Pública: «Al proponer a los alumnos un precepto, una máxima cualquiera, pregúntese si conoce un solo hombre honesto al que pueda ofender lo que va a decir. Pregúntese si un padre de familia, uno solo, insisto, presente en su clase y a la escucha, podría negar su asentimiento a lo que le oiría decir. Si es así, absténgase de decirlo; si no lo es, hable sin tapujos: porque lo que le va a comunicar al niño no es su propia sabiduría; es la sabiduría del género humano, es una de esas ideas de orden universal que varios siglos de civilización han incorporado al patrimonio de la humanidad». Para Ferry, esa regla práctica debía servir a cualquier maestro o profesor para saber dónde estaba el límite de su enseñanza moral.

El gran drama de esos niños de 1714, a los que se educa en la creencia de que el enemigo acecha desde hace por lo menos tres siglos, es que no tendrán ya otra niñez

Y aunque la corrección política haya hecho estragos en el sistema educativo francés, entre lo sucedido allí y lo que está pasando en Cataluña —o sea, en España— sigue mediando un abismo. Piensen tan sólo en lo que supondría aplicar hoy en día la regla de Ferry a una sola de las escuelas o institutos públicos catalanes. Piensen en el bochorno de tener que reconocer que prácticamente en ninguno de esos centros se cumple la regla, a no ser que consideremos que todos los padres de familia que no comulgan con el nacionalismo son, por definición, deshonestos. Y si alguien cree que estoy exagerando o generalizando en demasía, le invito a leer esa noticia publicada en una de las muchas cabeceras archisubvencionadas por el nacionalismo y en la que se da cuenta de los preparativos que lleva a cabo el colectivo Somescola.cat con vistas a la jornada reivindicativa del próximo 14 de junio. Ese día está prevista en Barcelona una suerte de procesión carnavalera en defensa de la llamada escuela catalana, o sea, del modelo de escuela vigente cuyo eje es el principio, físico y moral, de inmersión lingüística. O, si lo prefieren, está prevista una demostración de fuerza, semejante a las del 11 de septiembre, en la que se va a proclamar el derecho a la insumisión y al incumplimiento de la ley —en este caso, la Lomce—, todo ello en uno de esos climas didácticamente festivos de los que tan orgullosos se sienten nuestros educadores nacionalistas.

Para ello, como explica la noticia, Òmnium Cultural —principal entidad de cuantas componen Somescola.cat— ha empezado ya a trabajarse a los niños. Es decir, los ha puesto a trabajar en la Gran Tarea, para lo que ha contado con la inestimable colaboración de las asociaciones de madres y padres, más conocidas por el terrorífico y ajustado sobrenombre de «ampas», imprescindibles correas de transmisión entre centro docente y familias. De momento, la tarea de esos niños se reduce a la confección de los cabezudos que ellos mismos van a llevar en la procesión. Pero no les quepa la menor duda de que en los talleres en cuestión los trabajos manuales van acompañados de la consiguiente doctrina. Y de que las escuelas ya están haciendo lo propio, esto es, llevando la enseñanza moral muchísimo más allá del límite prescrito por la regla de Ferry.

El gran drama de esos niños de 1714, a los que se educa en la creencia de que el enemigo acecha desde hace por lo menos tres siglos, es que no tendrán ya otra niñez. Sólo queda confiar en que un día, algunos de ellos, al descubrir la pinta de quienes desfilan a su lado, se arranquen la figura de enano, se echen a un lado y abandonen de una vez y para siempre la procesión.

Rojo y Negro' / Estereotipos entre Cataluña y Madrid
Albert Castillón: "En TV3 me pusieron una lingüista para inspeccionar mi catalán"
Anna Grau: "Los medios catalanes han colaborado a que haya una idea delirante y aberrante de España"
Periodista Digital, 20 de mayo de 2014 a las 19:04

Alfonso Rojo: "El sentimiento de 'somos distintos' ha calado incluso entre los periodistas deportivos"
El programa 'Rojo y Negro' de Radio 4G, presentado por Alfonso Rojo y Alejandra Alloza, ha tenido como tema principal los prejuicios mutuos existentes entre Madrid y Cataluña. Para ello, se ha entrevistado al autor de ‘Cataluña vista por un madrileño', Ángel Puertas. En la tertulia han participado además el redactor jefe de Periodista Digital, Luis Balcarce, y dos catalanes afincados en la capital de España: el periodista de ‘Espejo Público' (Antena3) Albert Castillón, y la gerente del Instituto de Estudios Económicos, la periodista y economista Almudena Semur.

Semur ha dicho: En estos momentos, cuando voy a Barcelona no veo alegría, no veo soltura. Tenemos la consulta, que todo lo invade y sí que noto muchas diferencias entre el ciudadano que vive en Barcelona y el ciudadano que vive en Madrid. Aquí veo mucha más alegría, mucha más profesionalidad y mucha más competitividad a la hora de trabajar.

Por su parte, Ángel Puertas, que en un momento ha definido al nacionalismo como "un narcisismo", ha dicho:

Existe un sentimiento de maltrato por una parte de la sociedad catalana, pero que es consecuencia de un sentimiento que se arrastra desde hace más de 100 años y que no se sabe tratar. Desgraciadamente, en Madrid no tenemos un conocimiento próximo de lo que es la sentimentalidad catalanista y se hacen políticas torpes. Es muy difícil tratar al catalanismo.

Ha añadido: Veo más diferencias entre un barcelonés y un señor de un pueblo de Lérida que entre un barcelonés y un madrileño.

Albert Castillón
Alfonso Rojo ha recordado que los estereotipos existen en todos los lugares, y ha puesto por ejemplo que lo tienen los españoles respecto a los portugueses. Albert Castillón ha dicho sobre esto:

Pero hemos cruzado una frontera. Del estereotipo hemos pasado a llamar al vecino 'otro país', 'otra lengua', 'otra cultura'. Se nos fue la cabeza.

Almudena Semur ha comparado los periódicos de las dos mayores ciudades de España:

La clave de un diario de Barcelona es siempre 'qué bien hacemos las cosas, qué guapos somos y qué bien lo hacemos'. Es como si estuviéramos todo el día diciendo 'qué bien hacía mi abuela las croquetas'.

Alfonso Rojo: Si hay una diferencia de actitudes en la prensa. Siempre se ha dicho que en Madrid es más belicosa, más gritona y menos educada que la de Barcelona, por decirlo de alguna manera. Y desde aquí se dice que la prensa catalana, La Vanguardia fundamentalmente y El Periódico detrás y todo el entorno de TV3, es más doméstica.

Almudena Semur: Más amaestrados.
Albert Castillón: Más subvencionados, ibas a decir.

Más tarde, cuando se hablaba del auge del independentismo, Alfonso Rojo ha vuelto a sacar a colación los medios de comunicación:

He notado que el sentimiento de 'somos distintos' ha calado incluso entre los periodistas deportivos, que normalmente eran unos cenutrios que sólo se preocupaban de la pelota y el pantalón corto. Ha calado de verdad.

Puertas ha recordado el "narcisismo" del nacionalismo catalán que se implica "un sentimiento de superioridad y al mismo tiempo considerarse víctima". Sobre esto, Albert Castellón ha comentado de nuevo el papel de los medios de comunicación:

Nunca se acepta un error. Y lo peor, y ahí debemos hacer autocrítica, la prensa catalana ha sido muy condescendiente durante muchos años, y aún lo sigue siendo, con el poder establecido. Los periódicos influyen a un sector muy concreto, pero la radio y la televisión influyen a la gran masa y han sido buenistas con el que ha gobernado casi siempre, y críticos con el Gobierno de Madrid casi siempre. Le hemos hecho la comparsa al Gobierno de turno durante demasiados años.

TV3, EL CATALÁN Y LOS PERIODISTAS
Albert Castillón comentó en la tertulia ‘Rojo y Negro’, de Radio4G, las peculiares pruebas que tienen en TV3 para seleccionar al personal idóneo para trabajar en ese medio.

“En Cataluña es muy difícil que un madrileño funcione porque, para empezar, existe un hándicap con el idioma. En Cataluña todo pasa por el idioma. Ya puedes ser el mejor presentador del mundo que si no hablas un catalán académico no haces absolutamente nada”

“En su momento querían que trabajase en TV3 e hice varios pilotos donde me ponían delante del plató, ahí sentada, a una lingüista. Mientras grabábamos iba interrumpiendo la grabación para decir si la ‘l’ o la ’s’ eran ajustadas. Evidentemente, no salió nada de ahí porque uno ya no puede comunicar como le gustaría”.

“Yo la radio la he hecho bilingüe toda la vida con lo que me dieron hasta en el DNI. Yo me fui a la mili con 24 años después de haber tenido 20 prórrogas por la universidad y a mí me amenazó Terra Lliure por decir que me iba al servicio militar. Esto en Cataluña es un no parar, gota a gota. Pero lo de TV3 ya te digo, un corrector sentado en el plató delante mío, algo que en Madrid no ocurre. En Madrid valoran otras cosas y si no funcionas te vas a la calle en dos días. En Cataluña, el idioma lo marca todo, incluso en la Universidad”

Almudena Semur añadió a las palabras de Castillón que: “El idioma por supuesto que marca, pero también, si no les bailas el agua conozco a catalanes de pura cepa que hablan perfectamente el catalán y que están postergados porque son críticos con lo que está pasando en estos momentos en Cataluña”.

Castillón remachó que: “Si allí, en Cataluña, no eres de la cuerda, es que eres del PP"

ANNA GRAU
La colaboradora de ABC, periódico del que fue corresponsal en Nueva York y Londres, y de TV3 Anna Grau ha entrado por teléfono:

Yo crecí en la creencia de que en España no nos entendía a los catalanes, que eran una pandilla de brutos que no nos entendían a nosotros. Diría que a día de hoy la situación es bastante a la inversa. En Cataluña se tiene una idea delirante y aberrante de España, y en eso colaboran mucho y con gran entusiasmo y ardor los medios catalanes. Yo me he tenido que ir de unos cuantos porque hay cierto tipo de discrepancia que no se admite y no se tolera. Para mí es muy triste. Es una cosa que duele.

CCC denuncia "los falsos paraísos del nacionalismo catalán
Redacción www.cronicaglobal.com 21 Mayo 2014

La entidad elabora un informe en el que pone de manifiesto que, "el engañoso gancho electoral" de los secesionistas, según quienes una eventual Cataluña independiente sería homologable a países como Noruega o Suiza, está "fuera de lugar". Ni puede sustentarse en "recursos naturales y energéticos" como el primero, ni es un "paraíso fiscal" como el segundo.

Detalle del informe 'Los falsos paraísos del nacionalismo catalán' elaborado por Convivencia Cívica Ciudadana

Detalle del informe 'Los falsos paraísos del nacionalismo catalán' elaborado por Convivencia Cívica

 

Convivencia Cívica Catalana (CCC) ha realizado un informe en el que se abordan de forma crítica las comparaciones establecidas "de forma recurrente" por el secesionismo catalán entre una hipotética Cataluña independiente y países nórdicos e incluso paraísos fiscales como Suiza.

En concreto, la entidad lamenta que "en la presente campaña de las elecciones europeas algunos partidos catalanes estén utilizando como engañoso gancho electoral" que Cataluña "sería homologable en términos de riqueza con Noruega o Suiza".

"La riqueza de los países nórdicos" -sustentada en recursos naturales y energéticos, "mientras que Cataluña carece obviamente de petróleo en cantidades mínimamente remarcables"-, "la realidad económica" de países como Suiza, Luxemburgo o Liechtenstein -"paraísos fiscales", recuerda CCC-, no tienen nada que ver con la situación en Cataluña.

"El nacionalismo catalán está utilizando publicidad engañosa" 

El informe, titulado Los falsos paraísos del nacionalismo catalán, apunta en todo caso que "la banca privada catalana gestiona apenas una cuarentava parte de los fondos que gestiona la banca suiza", así como, por lo demás, advierte de que "una Cataluña separada del resto de España y en la que sus empresas quedasen fuera de la UE tendría una renta per cápita más próxima a Portugal que a Noruega o Suiza.

En consecuencia, y según lamentan desde CCC, está "fuera de lugar hacer creer a los ciudadanos catalanes que una Cataluña separada del resto de España" podría erigirse en una suerte de "paraíso".

Finalmente, CCC critica que, "en términos de márketing, el nacionalismo catalán está utilizando publicidad engañosa", y reclama "a algunos partidos políticos catalanes menos propaganda y más realismo".

******************* Sección "bilingüe" ***********************
Embellecer la impunidad

ROGELIO ALONSO EL CORREO.  21 Mayo 2014

· El Plan de Paz del Gobierno vasco ambiciona un ‘consenso aplacador’ como el de Irlanda del Norte que avale un relato exculpatorio del terrorismo etarra

El académico Cillian McGrattan describe la instrumentalización del pasado en la que descansa el denominado ‘proceso de paz’ norirlandés como un «consenso aplacador». Este consenso impone una «ética inquietante» que reprime las legítimas reclamaciones de justicia de las víctimas del terrorismo. Ampara la mentira como mal menor y necesario de forma que un hipotético bien superior –la ‘paz’– exige muchos ‘males menores’. Se obliga a las víctimas a aceptar la injusta inmunidad del criminal. La verdad y la justicia no deben alterar una ‘paz’ marcada por sus graves déficits, como si Irlanda del Norte fuera una democracia en transición que moldea la legalidad para apaciguar al terrorista en perjuicio de sus víctimas. De ese modo, y parafraseando a Sandrine Lefranc, la ‘paz’ sirve para «embellecer una política de impunidad». Lo evidencian las críticas a la detención de Gerry Adams en relación con el asesinato de Jean McConville en 1972, cuando el presidente de Sinn Féin dirigía la ‘Brigada del IRA’ en Belfast.

La petición de responsabilidades políticas y penales por los crímenes cometidos perturba un frágil y desigual compromiso político en el que terroristas son integrados en la sociedad mientras se intenta ocultar el pernicioso efecto de esa imposición sobre las víctimas de su violencia. Tan injusta contradicción impide el verdadero avance de una sociedad que precisa la reparación del daño tanto a nivel individual como colectivo, no meros subterfugios a modo de paliativos.

En lugar de la justicia requerida por las víctimas directas y por la sociedad se promete inmunidad para los criminales y una manipulada verdad que permita borrar o cancelar el pasado de quienes han cometido brutales atrocidades. Adams insiste en negar su pertenencia al grupo terrorista que ha liderado durante décadas revelando las auténticas pretensiones de quienes anhelan canjear la justicia por una verdad convenientemente falseada. De ahí que las víctimas de la violencia dirigida por Adams estén obligadas a renunciar tanto a la justicia como a la verdad. Como escribió en 2007 el escritor norirlandés Glenn Patterson al denunciar la insolencia con la que los representantes políticos del IRA negaban su implicación en la violencia mientras exaltaban su pasado como «defensores de la comunidad», «lo inquietante es que en esta nueva Irlanda del Norte se nos pide que creamos no en lo que vemos, sino en lo que se nos dice que deberíamos ver».

La connivencia del Gobierno británico con ese ‘consenso aplacador’ ha contribuido a cerrar en falso el terrorismo norirlandés. No solo continúa la violencia de los disidentes del IRA, sino que también permanece la peligrosa justificación y glorificación del terrorismo perpetrado en el pasado. Se ha introducido en el sistema político a los causantes de tantas víctimas eximiéndoles de sus graves responsabilidades políticas y penales al tiempo que se elogia injustamente su supuesta contribución a la ‘paz’. Sin embargo, nada hacen por reparar el daño causado y la salvaje vulneración de los derechos humanos de la que son responsables. El abandono estratégico de la violencia a cambio de concesiones no ha ido acompañado de su imprescindible deslegitimación, sino de su peligrosa reivindicación. El Estado ha renunciado a exigir esa decisiva deslegitimación, disfrazando su cobardía política y moral como un falso pragmatismo: se prioriza el silencio parcial de las armas subestimándose los negativos efectos de hacerlo a tan alto coste.

El terrorista, convertido en protagonista de la ‘paz’, coacciona a la víctima que cuestiona ese ‘consenso aplacador’ al que bastantes periodistas se suman. Semanas atrás numerosos medios interpretaron la presencia de Martin McGuinness en la recepción ofrecida por la reina de Inglaterra como otro éxito del ‘proceso de paz’. John Humphrys, célebre periodista de la BBC, entrevistó a otro prestigioso colega, Peter Taylor, al ex miembro del IRA Connor Murphy, hoy convertido en diputado de Sinn Féin, y a Steven Gould, hijo de Samuel, asesinado por el IRA en 1987. La víctima quedaba en inferioridad ante las voces que consensuaron que aquel era un momento histórico que no debía ser entorpecido por quien se negaba a avanzar relegando al pasado, o sea, olvidando, el asesinato de su padre.

La víctima cuestionaba la incoherencia de una paz que premia a quienes rechazan deslegitimar el terrorismo pero castiga a quienes reclaman el cumplimiento de los más básicos principios democráticos, morales y éticos. Uno de los periodistas interrumpió repetidamente a la víctima cuando ésta preguntó al político por qué seguía sin condenar el terrorismo. El otro periodista también respaldó la negativa de McGuinness a cumplir con un requisito elemental en cualquier democracia: la asunción de culpabilidad y responsabilidad por la utilización de la violencia ilegítima y la violación sistemática de los derechos humanos, además de la colaboración con la justicia para esclarecer el atentado en el que fue asesinado el padre de la víctima.

El ‘consenso aplacador’ que tanto daña a Irlanda del Norte seduce a quienes desean evitar la deslegitimación del terrorismo nacionalista de ETA. El llamado Plan de Paz del Gobierno vasco también ambiciona un ‘consenso aplacador’ que avale un relato indulgente y exculpatorio del terrorismo etarra mediante su distorsionadora equiparación con diferentes violencias. Por ello ensalza como ejemplo el ‘consenso aplacador’ o ‘microacuerdo’ que en 2013 facilitó la participación de Bildu en el aniversario del asesinato de Fernando Buesa y Jorge Díez. Gracias a él los radicales que todavía justifican esos asesinatos fueron aplaudidos por asistir al homenaje de una víctima de ETA. Los propios demócratas les ofrecieron la coartada para escenificar un imposible homenaje a los asesinados sin reconocer la ilegitimidad del terrorismo que los asesinó. Excelente fórmula para desfigurar el pasado cancelando la rendición de cuentas imprescindible para derrotar políticamente al terrorismo.

Los 'normalizadores' lingüísticos gallegos apoyan a radicales violentos

REDACCIÓN http://www.dialogolibre.com 21 Mayo 2014

La entidad Galicia Bilingüe ha denunciado que los miembros de la A mesa Pola Normalización Lingüística ha emitido una declaración de apoyo a los 12 radicales que están siendo juzgados desde este martes por intentar reventar a pedradas y botellazos la manifestación de GB en Santiago de Compostela en 2009.

Además, la asociación ha pedido a la Consejería de Educación de la Xunta de Galicia que aleje a la Mesa de las actividades que realizan con los alumnos de Galicia en horas de clase, principalmente el Correlingua: "no es sensato dejar que organicen actividades de normalización lingüística con nuestros hijos en horario escolar unas personas que apoyan a estos fanáticos violentos".

Uno de los encausados por boicotear la manifestación a favor de la libre elección de lengua ya fue condenado a 8 años y 9 meses por tenencia de explosivos y pertenencia a banda armada.

"Si la Mesa ha dado el paso de anteponer a los principios democráticos el fanatismo y el apoyo a grupos violentos, a partir de ahora deben quedar inhabilitados para llevar a los niños en horas de clase a manifestaciones a favor de la normalización como el Correlingua", asegura GB, que ve inadmisible que personas que "amenazan, coaccionan, destrozan el mobiliario urbano, y arrojan piedras y botellas a las personas que ejercen el derecho básico en democracia a manifestarse legalmente" puedan trabajar con menores de edad.

Galicia
Expulsan a un profesor por dos faltas graves y dar Lengua española en gallego

El docente del CEIP de Culleredo dejaba solos a niños de 3 años y a veces permitía que los alumnos jugasen para usar el ordenador
Alberto Mahía. A Coruña / La Voz  21 Mayo 2014

El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia da por bueno y hasta califica de insuficiente el castigo que le impuso la Consellería de Educación a un profesor que estaba interino en el CEIP Tarrío, en Culleredo. En una sentencia que afea su conducta «humana y docente», ratifica la sanción de un mes y medio de suspensión de empleo y sueldo, así como la imposibilidad de volver a hacer sustituciones en centros escolares, como autor de dos faltas graves. La primera por falta de rendimiento y la segunda por falta de consideración con los administrados.

El expediente que motivó su expulsión de la docencia se remonta al 29 de julio del 2013, que fue cuando la Consellería emitió la resolución contra este profesor. Nada más recibirla, acudió a los tribunales al considerarla injusta y el asunto cayó en la sección 3 del Juzgado de lo Contencioso Administrativo de A Coruña, que le negó la razón y ratificó la sanción impuesta por Educación. No satisfecho, el docente recurrió ante el TSXG, que acaba de fallar. Dice lo mismo que el juez del Contencioso, pero añade algunas consideraciones respecto al apelante, que calificaba los hechos por los que lo castigaron como «anecdóticos». Esta fue la respuesta del tribunal: «Calificar de anecdóticas conductas como las descritas dice muy poco de la calidad, no ya humana, sino docente, de quien cumple la elevada misión de enseñar y educar a sus alumnos». Y continúa: «No es de recibo conceptuar como anécdota lo que, a todas luces, integra un deficiente cumplimiento de las obligaciones que le incumben como maestro». Como por ejemplo, tardar hasta ocho meses en entregar el programa de una asignatura, pues debía hacerlo al comienzo del curso y lo hizo a finales de abril. O dar las clases de Lengua española en gallego.

«No anecdótico»
«No parece anecdótico tampoco», añade el juzgador, los frecuentes retrasos en los comienzos de las clases, poner calificaciones más bajas de lo esperado en materias como educación física o educación para la ciudadanía sin comentarlo siquiera con los tutores, así como «descontrol, por su parte, respecto de las guardias de recreo y transporte». Se refiere el tribunal a esas ocasiones en las que «se olvidó a alumnos de 3 y 4 años en el vestuario o en el patio tras las clases».

El TSXG pone más ejemplos de la conducta del profesor, como usar para fines ajenos a la docencia el ordenador personal en clase, «lo que permitía que el alumnado se dedicase a juegos».

De insultos y agresiones
Los acusados por altercados en la marcha de Galicia Bilingüe se retratan como 'víctimas'
El fiscal pregunta a 11 de los 12 jóvenes independentistas procesados si buscaban enfrentarse a una manifestación "legal"
Europa Press www.lavozlibre.com 21 Mayo 2014

Santiago de Compostela.- Once de los 12 acusados por altercados en la manifestación de Galicia Bilingüe de febrero de 2009 han negado su participación en actos violentos en la primera jornada del juicio, en el que la Fiscalía pide para ellos penas de cárcel que suman 45 años y más de 30.000 euros por daños patrimoniales. Los acusados, además, han sido recibidos con gritos a favor y gritos independentistas.

Santiago M.R., uno de los procesados -a los que se imputan diversos delitos como el de alteración del orden público y atentado contra la autoridad-, declarado en rebeldía, no ha acudido a la primera sesión del proceso, en el Juzgado de lo Penal número 2 de Santiago. En diferentes términos, en sus respuestas al fiscal o a los abogados de la defensa, los 11 jóvenes han explicado que aquel día acudieron a las inmediaciones de la Alameda compostelana para secundar una concentración convocada por diferentes entidades en defensa del gallego, pero han negado que su intención fuese enfrentarse a los manifestantes de Galicia Bilingüe.

A las puertas de los Juzgados de Fontiñas se han concentrado unas 50 personas que han mostrado su "solidaridad" con los acusados y han coreado consignas como 'Defender a lingua non é delito'. Entre ellos, han estado presentes representantes de BNG, Galiza Nova y el sindicato CIG. Ya a la salida, se han trasladado unos metros más abajo, frente a la salida por la que ha abandonado las dependencias judiciales en furgón policial uno de los acusados, Roberto R.F., alias 'Teto', condenado por terrorismo, que se encuentra estos días desplazado a la prisión de Teixeiro para asistir al juicio. El juicio se ha prolongado desde las 10,30 hasta las 12,45 horas y se retomará el jueves con pruebas testificales. Para el viernes está prevista la declaración de testigos como la presidenta de Galicia Bilingüe, Gloria Lago y es posible que sea necesaria una cuarta jornada, según la jueza, debido a la solicitud de nuevos testigos.

AGRESIÓN DE "UN FALANGISTA"
De acuerdo con el relato de varios de los procesados, el momento previo a las cargas policiales, que se produjeron inicialmente en el cruce de Porta Faxeira y más tarde se extendieron a otras zonas de la ciudad, fue la agresión a uno de los independentistas por parte de una persona que secundaba la marcha de Galicia Bilingüe, que han identificado como "un falangista". De hecho, se trata de un hombre condenado por un delito de faltas.

El agredido, Antonio F.G., ha expuesto que no sabía que ese 8 de febrero de 2009, periodo previo a la campaña de las elecciones autonómicas en que el PP gallego recuperó la Xunta tras el Gobierno de PSdeG y BNG, había una movilización de Galicia Bilingüe, y que acudió junto a su novia y dos amigas a un acto convocado "a favor del gallego". A la pregunta del fiscal Mario Piñeiro de si su idea era enfrentarse a ellos, en consecuencia, ha respondido que "de ninguna manera". "Hubo un manifestante que me agredió con la permisividad de la policía", ha censurado. En concreto, ha indicado que él estaba siendo identificado por agentes cuando "un señor vino insultando a pegarme con los puños". "Me agarró y me zarandeó", ha precisado. Otra de las acusadas, su compañera, Xiana R., ha subrayado que "nada más llegar pegaron a Antonio" y ha replicado al fiscal ante la cuestión de si arrojó botellas u otros objetos que "cómo" podía "estar haciendo todo eso" si estaba atendiendo a su novio, que "sangraba por la nariz".

GRITOS DE "PALETOS" Y "DESEOS DE MUERTE"
Por su parte, Aurélio L. ha asegurado que las personas que pretendían manifestarse en defensa del gallego recibieron "gritos de paletos y al mar como en Chile" por parte de "gente" que identificó como de Galicia Bilingüe. En este punto, el fiscal, que ha remarcado que Galicia Bilingüe tenía convocada una marcha "legal", le ha interrogado sobre si coincide con el ideario de esta asociación, a lo que el acusado ha dicho que "ni de acuerdo ni en desacuerdo" antes de que uno de los abogados de la defensa protestase por el cariz "ideológico" de la pregunta del fiscal. "No estaríamos aquí si estuviésemos ante un tema político", ha zanjado la jueza María Elena Fernández Currás.

En otro punto, mientras realizaba preguntas a otro de los procesados, la jueza ha señalado que durante los hechos ocurridos hace cinco años se provocaron destrozos en marquesinas, contenedores y otro mobiliario urbano que están demostrados por la acusación, que ejerce el Ayuntamiento de Santiago -motivo por el que Galicia Bilingüe no se ha personado-. "Empezaron las cargas y marché para casa", ha dicho Aurélio L., de igual manera que se han pronunciado la mayor parte de los acusados, que han negado conocerse entre sí y tampoco se han reconocido en fotografías que les ha mostrado la magistrado a instancia de la Fiscalía. Además, ha afirmado que fue "víctima más bien de insultos y deseos de muerte", aspectos a los que no respondió ya que era "inviable" por el "cordón" policial.

EN VIGO Y HUIDA SIN DNI
En su turno, Roberto R.F., a diferencia del resto, ha negado encontrarse en Compostela aquel día. "Estaba en Vigo en mi casa con mi compañero de piso. Pasé la mañana en casa, dormí hasta tarde y antes de ir a comer iba a cambiar una bombilla. Me subí a un taburete y me caí y me hice una herida en el pie", ha explicado a las cuestiones del fiscal. En este sentido, ha asegurado que "tiene que haber un parte" de la clínica Povisa. Mientras, Roberto C., que también fue identificado cuando los agentes "vieron que no estaba dentro de la otra" manifestación, asegura estar "esperando" a que le devolvieran el carné de identidad cuando "empezaron a cargar". "Me tiraron al suelo. Entonces sacaron las escopetas y las pelotas de goma y huí sin DNI", ha expuesto. Así, ha rechazado haber participado en enfrentamientos. "Lo contrario. Me tiraron a mí", ha contrapuesto antes de afirmar que fue detenido en Ourense tres días después.

"ARRANCADOS DEL COCHE"
De últimos han declarado Daniel Alexandre R.B. y Abraám A.P., militantes de Nós-UP, quienes, al contrario de los demás, únicamente han respondido a su abogado, Guillermo Presa Suárez -al resto los defiende el letrado Manuel Chao do Barro-. El primero de ellos ha expuesto que "la historia fue bastante rápida", pues llegaron a la Alameda y comenzaron a escuchar "insultos de pueblerinos, hijos de puta y gallegos de mierda". "Después cargó la policía y corrimos mucho", ha señalado. Aseguran haberse resguardado en una cafetería de la Praza de Galicia para esperar a que la situación "se calmase" antes de desplazarse hasta Vista Alegre a una comida "popular" organizada por la formación a la que pertenecen. Ya antes de iniciar el viaje de regreso, afirman haber sido "arrancados de forma violenta del coche", propiedad de Abraham A.P. y que recogieron en las proximidades del Parlamento gallego.

DETENCIONES EN SANTA CLARA
En primer lugar ha comparecido Bernardo M.B., quien ha calificado de "conato" la marcha en defensa del gallego y, en la línea del resto, ha asegurado haberse marchado cuando presenció "forcejeos de lejos entre gente y policía". "Encontramos otra cosa que no era la esperada", ha incidido. Su detención se produjo en la zona de Santa Clara "una hora y media después" y, según ha apuntado, se disponía a volver su vehículo para dejar la ciudad después de tomar algo en un bar con una compañera. Ha alegado que por las calles circundantes se estaban produciendo persecuciones que le "cogieron en el medio". En un lugar próximo fueron detenidos Narciso V.G. y Alejandro B.G., que en su explicación dijeron que se dirigían a la estación de autobuses para volver a A Coruña después de una noche de fiesta. "Bajamos a un sitio discreto para hacernos un canuto. Como estábamos fumando porros nos escondimos al ver pasar gente corriendo y policía", ha afirmado el primero.
 


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