AGLI Recortes de Prensa   Jueves 22  Mayo  2014

Disculpas o háganselo mirar, por favor
Antonio de la Torre Minuto Digital 22 Mayo 2014

Algunos seguidores acérrimos del Partido Popular me han acusado alguna vez, en las redes sociales, de ver siempre lo negativo de este Gobierno, cuando critico, entre otras cosas, su política antiterrorista, más parecida a la continuidad de la que puso en marcha el PSOE, en su falaz ‘proceso de paz’ (¿dónde está la guerra en la que unos ponen la nuca y otros las pistolas?) que a defender a las víctimas.

Acusación, como trataré de demostrar a continuación, que no se sostiene en lo más elemental. Primero, porque es difícil ver algo positivo en este Gobierno que ha defraudado a casi once millones de españoles, o a muchos de los que le dimos nuestro voto para que hiciera justo lo contrario. A los que se apoyan en que la situación económica ha mejorado les diré que empeorar la heredada de los gobiernos de Zapatero era imposible, porque el rescate europeo estaba a la vuelta de la esquina y, aunque tal vez, más traumático todavía, hubiera puesto muchas cosas en su sitio y saneado lo que el PP no se atreve.

En segundo lugar, porque salvo en las grandes cifras macroeconómicas, que vienen impuestas por Europa, poco más pueden exhibir. Cifras que, si bien es cierto que han mejorado, lo han hecho a costa del pueblo llano y de cargarse las clases medias, subiendo la carga impositiva a límites confiscatorios y sin recortar, prácticamente en nada, los capítulos de gasto, especialmente el autonómico y municipal, ni desmontar ese tejido público de empresas y organismos deficitarios, creado para acomodación de los más próximos y allegados a esos reyezuelos de taifas.

¿Y qué decir de otras políticas sociales? Seguimos reformando borradores sobre la Educación, a ver si “satisfacemos” a los que nos apuñalan con los recursos de todos los españoles, que fue lo primero que había que haberles cortado. Les estamos financiando el puñal con el que nos quieren quitar la vida (en este caso, la Unidad de España). Todo ello en lugar de recuperar las competencias, que nunca debieron cederse en este ámbito fundamental, ni aplicar las leyes existentes para embridar, o apartar, a esos supuestos representantes del Estado que lo desafían con los recursos del propio Estado e incumplen las sentencias del Tribunal Supremo.

Seguimos sin reformar una Ley del Aborto abusiva y desnortada que convierte en “derecho” lo que simplemente se trata de un asesinato. Y sin reformar esa Ley de “matrimonio” homosexual que supuso un paso más en la degradación moral que subyace al resto de las versiones de la crisis que nos asuela.

Seguimos sin modificar la Ley de Partidos ni la Ley Electoral que convierte a estos en un sistema cerrado cada vez más lejos de los ciudadanos a los que dice representar, con nombramientos a dedo en los que se antepone la fidelidad y obediencia al único Gran Elector, a la capacidad, formación y experiencia de los ciudadanos libres.

Seguimos sin tener una separación de poderes de verdad y los partidos políticos se reparten, de común acuerdo, y para su conveniencia, los principales órganos del Poder Judicial, lo que, unido al masivo e indiscriminado aforamiento del que goza la casta política (más de diez mil aforados en España frente a ninguno en USA, por ejemplo, o uno o dos en los países más desarrollados de nuestro entorno europeo), marca una división incuestionable a la supuesta “igualdad ante la Ley” que la Constitución proclama para todos los españoles. ¿Cómo van a juzgar las altas instancias judiciales con objetividad a aquellos a los que les deben esos puestos tan generosamente remunerados y que gozan de tantas otras prebendas? Lo vemos a diario con sentencias incomprensibles, autos, archivos de causas, etc., a imputados políticos, frente al rigor y dureza, incluso desproporcionada, a veces, con que se cumplen las sentencias para el común de los contribuyentes.

Seguimos sin que se haga justicia a los responsables de los delitos del terrorismo contra víctimas inocentes y poniendo en la calle a los asesinos con interpretaciones laxas y generalizadas de autos específicos y unipersonales que, para colmo de la desvergüenza, se aplican también, indiscriminadamente, a delincuentes comunes, violadores, maltratadores, etc.

La enumeración de “seguimos” podría llegar casi al infinito en este despropósito de medidas que venimos sufriendo en los últimos casi veintinueve meses de Gobierno del Partido Popular, al que le dimos, en todos los ámbitos, nacional, autonómico y municipal, diputaciones incluidas, el mayor poder que ningún partido político ha tenido desde la fallida Constitución de 1978, incluyendo los tres primeros años de transición política y el primer periodo democrático tras las elecciones de Junio de 1977.

Por eso, uno de los nuevos partidos, VOX, tiene como lema “La Solución es Cambiar”.

Cambiar algunas leyes fundamentales, Electoral, de Partidos, de financiación de estos, etc.

Cambiar algunos aspectos fundamentales de la Constitución, en especial los relativos a su Titulo Octavo, reordenando las Autonomías como órganos meramente de gestión administrativa y eliminando la capacidad legislativa con la supresión de los parlamentos regionales que en el mejor de los casos, sólo contribuyen a acrecentar las diferencias ente las regiones de España, que no ‘nacionalidades’, históricas o no, ‘realidades nacionales’ ni otras fórmulas organizativas que sólo son plataformas de colocación de adeptos y fuentes de gasto incontrolado e incontrolables.

Cambiar, como primera medida, de políticos, para que la profesionalidad, formación, experiencia y, sobre todo, honradez, sean las condiciones esenciales para formar parte de alguna lista electoral y ejercer responsabilidades públicas de cualquier ámbito.

Si algo de lo dicho le parece a algunos una exageración por mi parte o un síntoma de intransigencia feroz, primero, les pido disculpas y, después, me permito una recomendación: Háganselo mirar, por favor, creo que necesitan un buen oftalmólogo o un profesional de alguna otra disciplina.

Para terminar, invito a los que nos acusan de censurar a Mariano Rajoy y a su Gobierno a leer la entrevista de Pedro J. Ramírez hoy, a José Antonio Ortega Lara, en Crónica de El Mundo y después, a que reflexionen sobre nuestras críticas. Y, como se deduce de lo anterior, si fuera eso lo único criticable…

La democracia desmemoriada
MIKEL ARTETA El Mundo 22 Mayo 2014

DEJÓ ESCRITO Kant que nuestras disposiciones humanas sólo deben desarrollarse por completo en la especie, y no en el individuo. En otras palabras, la cultura (la experiencia atesorada por nuestros antepasados, sus reflexiones y descubrimientos) es la locomotora del proceso de civilización de la humanidad. No se avanzaría nada si cada generación tuviera que generar de cero los conocimientos que hacen posible cada porción de nuestra vida tal y como la concebimos: desde el fuego a la central nuclear, pasando por la electricidad.

Sorprende por eso lo rápido que, para los asuntos más relevantes, enterramos nuestros conocimientos. Me explico: si bien es cierto que conviene investigarlas y que facilitan nuestra vida, las leyes científicas, por definición, seguirán estando ahí las descubramos o no; ¿pero qué ocurre cuando se desconoce u olvida alguna ley social o determinado conocimiento teorético? Si olvidáramos todos al mismo tiempo que con semáforo rojo debemos detener el coche, probablemente viviríamos de golpe una situación dramática. Pues bien, no parece muy aventurado pensar que algo catastrófico sucedería también si de repente olvidamos qué es el Estado de Derecho o la democracia. De ahí que nos asuste la displicencia con que muchos representantes políticos tratan los asuntos públicos que nos atañen.

El siglo XX, el de los totalitarismos, debía dejar sellado en nuestro ADN político el abecé democrático: tras Auschwitz, un nuevo paradigma sentenció que determinados derechos individuales deben prevalecer sobre los fines políticos de una mayoría. Garzón Valdés habla, gráficamente, de «coto vedado». Y a esto aludía Rosa Díez en el Congreso cuando, en respuesta a quienes venían a defender la secesión catalana, dijo que en democracia hay asuntos -como la pena de muerte o la secesión- que, por democracia, no se votan.

Pero vayamos al grano y prestémonos a recordar, en tres pasos, ese abecé que el Estado, tras dibujar un nosotros que busca autogobernarse democráticamente, debe garantizar. Entenderá así el lector los daños a prevenir. La primera clave democrática dice que todos los ciudadanos afectados por decisiones políticas deben poder participar en el proceso que las alumbra. Además de abrir una seria reflexión cosmopolita, esto nos exige no sublimar jamás los rasgos diferenciales de los integrantes del demos. La democracia exige profundizar en el pluralismo, avanzar hacia el cosmopolitismo y rechazar la secesión, al menos mientras no se demuestre que el todo discrimina injustamente a una parte. Lo contrario es aceptar el chantaje de quienes rehuyen el interés general para abrazar el suyo propio.

Llegamos así al segundo elemento. La participación es democrática cuando es encauzada por un Estado de Derecho, por un artefacto jurídico que, tras siglos de conquistas sociales, hoy cuesta separar del Estado de Bienestar. Por simplificar: no hay democracia sin Constitución, pues ésta, además de plasmar el pacto fundacional del demos, aúna bien las dos figuras en un Estado social de derecho. Siglos de reflexión jurídica y de experiencia política avalan la validez o legitimidad de un instrumento que, al velar por los derechos y libertades individuales, vela en realidad por que el conjunto del procedimiento democrático produzca decisiones justas: el derecho democrático es per se legítimo por su valor epistémico, es decir, porque logra que las minorías puedan seguir dando voz a sus intereses de tal modo que, de resultar convincentes sus razones, puedan constituir mañana una nueva mayoría.

De Kelsen aprendimos que el Tribunal Constitucional es el encargado de que todo este procedimiento se cumpla: como sucedió aquí con Batasuna, se ilegalizará a quienes sostengan fines políticos que vulneren derechos de las minorías. Sin embargo, nuestra desmemoria está hoy reavivando la figura de Carl Schmitt, el jurista afín al nazismo que en los años 30 colaboró para deponer a Kelsen de su cátedra, forzando su exilio. Según aquél, el pueblo, por aclamación, se identifica son sus representantes, su gobierno, su líder; como tal, es un todo identificable que, sin mediación alguna del Constitucional, actuará con las minorías disidentes en su interior como con los gobiernos extranjeros: de acuerdo con la razón de Estado. Lo político convierte al adversario en enemigo, se hace pagar al discrepante, se subraya el desacuerdo con el fin de excluir al otro.

Pues bien, las hemerotecas están repletas de discursos análogos proferidos por los abanderados del secesionismo catalán: destaca el hacedor de listas negras (no otra cosa es el libro La trama contra Catalunya), el schmittiano Hèctor López Bofill, apuntando indiscretamente con el dedo a los magistrados catalanes del Constitucional (Juan Antonio Xiol Ríos y Encarnación Roca) por ponerse del lado de la Ley y no de sus sentimientos y su nación, que él ya se encarga de interpretar por ellos.

Ya es hora de denunciar con fuerza a cuantos pretendan representar al pueblo siendo sólo una parte. Contra la herencia europea continental, pensemos al pueblo en inglés: en lugar de referirnos en singular a un pueblo (popolo, peuple, volk) que es, diríamos the people are. Aciertan los ingleses, pues sólo hay democracia donde el pueblo son: son sus gentes, una pluralidad de personas que se autogobierna y no un monstruo que devora a sus hijos. Quizás los sistemas anglosajones no destaquen por su equidad, pero al no concebir el pueblo sin cada uno de sus integrantes, son alérgicos a deslices totalitarios.

ENTENDEREMOS la acuciante necesidad de denunciar tales desvaríos cuando percibamos la trascendencia del tercer elemento. La legitimación es el eslabón que cierra la cadena: una Constitución sólo aterrizará si acaba siendo refrendada mayoritariamente por los ciudadanos. Contra lo que defendieron los teóricos absolutistas, hoy el derecho debe brindar algo más que paz y estabilidad. Ni siquiera le bastará con la legitimidad con la que le caracterizábamos en tanto instrumento óptimo para posibilitar el autogobierno democrático. El Estado democrático de derecho necesita, además, que los ciudadanos lo tengamos por legítimo; si no, difícilmente lo distinguiríamos de la nuda violencia. ¿Qué sucede hoy? La comunidad internacional no duda de la legitimidad de nuestra Constitución ni de la ilegitimidad del secesionismo catalán; pero ello no borra el problema político, la deslegitimación constitucional de quienes, en tromba, desacatan la Ley.

En definitiva, la participación requiere de la Constitución, ésta del poder Ejecutivo y el poder, a su vez, de una ciudadanía que lo reconozca. Se confiere así a los ciudadanos más poder del que desearían los poderes fácticos que financian a los partidos a cambio de un desarrollo legislativo favorable. Oponiéndonos en bloque a leyes o políticas públicas las podemos dejar sin efecto, pues un gobierno democrático (al aspirar a reelección) no reprimirá alegremente masivas manifestaciones públicas. Sin embargo, se corre mucho riesgo si, por eso mismo, el gobierno se inhibe incluso ante manifestaciones que buscan subvertir un orden legítimo.

Va calando en la conciencia de muchos que la violencia gubernamental (que ayer apellidábamos legítima) se vuelve ilegítima incluso cuando apuntala principios constitucionales. Contra eso los ciudadanos no podemos permitirnos el lujo de olvidar que no hay democracia sin participación encauzada por el Estado de derecho; de lo contrario podríamos acabar siendo, nuevamente, pasto de nosotros mismos. Ese riesgo acecha desde que la demoscopia sustituyó a la deliberación seria como fuente de legitimación y dio paso a clientelares populismos. El nacionalismo aprovechó para promover una conciencia nacional incompatible con el pluralismo democrático; y ahora, en tanto que cuesta cumplir la ley con la opinión pública enfrentada, chantajear al gobierno les resulta pan comido. ¿Libraremos al menos la batalla de las ideas o aceptaremos con resignación la agresión a la democracia?

Mikel Arteta es licenciado en Derecho y Ciencias Políticas y doctorando en Filosofía Moral y Política en la Universidad de Valencia.

El soberanismo avanza sin freno en la Unión Europea
EL MUNDO 22 Mayo 2014

· La crisis económica, la falta de identidad europea y la escasa solidaridad explican el creciente riesgo de balcanización

Puede resultar paradójico, pero en la Unión Europea que trata de avanzar hacia una mayor integración, los movimientos nacionalistas –igual que ocurre con los extremismos de todas las categorías– están siendo capaces de atraer con mayor fuerza la atención de los votantes. El desencanto social, la crisis económica y la ausencia de una auténtica identidad europea son factores que dan magnitud a los regionalismos dentro de la UE, que han sabido manejar con más destreza el discurso político frente a las fuerzas tradicionales.

Hasta ahora habían sido sólo objeto de conjeturas políticas, pero tras las elecciones del próximo domingo 25 de mayo Europa se enfrentará a un problema real para el que no existe una solución predefinida. El riesgo de una balcanización dentro de la UE amenaza con desvirtuar la esencia misma del proyecto comunitario, de la ampliación a la desintegración. «Hay una posibilidad real de que a partir de 2014 se inicien uno o varios divorcios nacionales», apunta Nicholas Siegel, socio de Transatlantic Academy, un centro de estudios enfocado en las relaciones entre la Unión Europea y Estados Unidos.

El referéndum que celebrará Escocia el 18 de septiembre para decidir si quiere independizarse del Reino Unido es señalado por todos los analistas consultados como «el momento decisivo» para que el resto de movimientos nacionalistas, entre ellos el de Cataluña y Flandes (Bélgica) diseñen su estrategia.

En un estudio elaborado por la escuela de negocios Wharton, de la Universidad de Pensilvania, el analista del Institute for International Economics, Jacob Funk Kierkegaard, trata de encontrar el origen a este «fenómeno global» que acontece justo en la época de mayor globalización.

A su juicio, los movimientos independentistas son «pequeñas versiones de la ruptura en la solidaridad dentro de la Unión Europea» que ha descubierto la crisis económica. «El fracaso de los gobiernos nacionales y de la propia Unión Europea para restaurar la prosperidad previa a la crisis ha llevado a muchos ciudadanos a querer cortar con sus respectivos estados», argumenta. Los nacionalismos, dice, han existido siempre, pero los vínculos identitarios habían quedado suprimidos durante las décadas en que Europa era próspera y vivía en paz. Pero hay otros factores que avivan los nacionalismos europeos.

Uno de estos factores es el propio diseño institucional de la UE que otorga todo el gobierno a la cooperación entre sus Estados miembros en vez de a una estructura supranacional con poderes independientes. Eso hace, según el profesor Christopher K. Connolly, que conserve un significado para los nacionalistas, «ya que su reconocimiento en el sistema político europeo sólo tendrá lugar cuando sean Estados soberanos».

El protagonismo que los Tratados de Maastricht y de Lisboa trataron de dar a las diferentes regiones y realidades culturales y nacionales dentro de cada país no ha quedado materializado como se esperaba, a pesar de la existencia de un Comité de las Regiones donde las comunidades autónomas, en el caso de España, tienen voz propia para defender sus propios intereses.

La ciudadanía europea, el cumplimiento de las normas comunitarias y la defensa de los valores que promueve la UE son otras causas que llevan a los movimientos nacionalistas a buscar refugio dentro del bloque.

Claro que desempeña un papel decisivo el modo en que un territorio puede llegar a ser independiente. Los Tratados de la Unión Europea contemplan la expulsión inmediata para una parte de un estado miembro que se independiza, bien sea de forma consensuada o unilateralmente. Pero, a partir de esa premisa, todo es un territorio inexplorado para juristas y políticos europeos que obligará a actuar siempre sobre la marcha y sentar precedentes en función de las circunstancias específicas de cada caso.

Escocia, por ejemplo, defiende su derecho a pertenecer en la Unión Europea como el país número 29 con un argumento que condena a Cataluña a quedar para siempre fuera de ella. «La independencia adquirida mediante un proceso democrático, constitucional y consensuado, en línea con los valores europeos, otorgan el derecho a convertirse en un Estado miembro desde el mismo día de su separación», dice en un informe oficial encargado por el Gobierno de Alex Salmond.

El caso escocés es, de hecho, la excepción a lo que sucede en muchos otros países. Con más o menos ruido, regiones como Cataluña, el País Vasco, Baviera (Alemania), Cerdeña (Francia), Padania (Italia), Aaland (Finlandia), Narva (estonia) o Frisia (Holanda) pretenden iniciar un proceso sin contar con el respaldo constitucional. Y si algo tienen claro las instituciones comunitarias es que no van a elevar a problema europeo una cuestión que debe resolverse dentro de las fronteras de cada Estado.

En otros casos sí hay varias similitudes, como un idioma distintivo, diferentes grados de industrialización respecto al resto de territorios y una mayor autonomía administrativa. Una identidad propia, en definitiva, que para Teona Srmava, del think tankProject for Democratic Union (Proyecto para la Unión Democrática), casa bien con la Unión Europea: «El supranacionalismo que provee la Unión Europea refuerza las identidades regionales porque permite crear un tipo de localismo que puede desarrollarse dentro de la familia europea».

¿Cuántos empleados públicos se necesitan?
LUIS MARÍA ANSÓN El Mundo 22 Mayo 2014

EN 1977, los españoles pagaban a 700.000 funcionarios. En el año 2011 la cifra de empleados públicos se elevaba a 3.200.000. En solo treinta años, los partidos políticos y las centrales sindicales, convertidos en agencias de colocación, han enchufado a centenares de miles de parientes, amiguetes y paniaguados, tanto en las cuatro Administraciones -la central, la autonómica, la provincial y la municipal- como en las cerca de 4.000 empresas públicas que se han creado para facilitar el trato. El ciudadano que paga ha resultado doblemente perjudicado porque además de la tormenta de impuestos para pagar el gasto desaforado, allí donde bastaba con una gestión burocrática, precisa ahora de tres o cuatro ya que los enchufados se inventan toda clase de trabas para justificar su puesto de trabajo.

Justo es reconocer que Mariano Rajoy ha reducido, si bien tímidamente, el número de funcionarios y empleados públicos. Ni estoy ni estaré nunca de acuerdo con que se ponga en la calle a los trabajadores de la función pública. Se trata de aprobar una ley estableciendo que de cada diez funcionarios que se jubilen solo será sustituido uno. En un tiempo discreto la situación se normalizaría. Cerca de 1.500.000 de funcionarios y empleados públicos tienen ya más de 50 años.

La clave, en fin, reside en fijar unas plantillas mínimas para las cuatro Administraciones. Eso exige el estudio minucioso y profundo a cargo de expertos acreditados. Vamos a suponer -es solo una hipótesis- que el número de funcionarios y empleados que se precisan para que la maquinaria de la Administración funcione con eficacia es de 1.400.000. Hasta reducirlos a esa cifra solo uno de cada diez empleados públicos sería sustituido. Como se acercan elecciones generales, el Gobierno ha anunciado que dejará de amortizar las plazas de los funcionarios que se jubilen. Craso error. Las maniobras electorales no deben interferir en asunto de tanto alcance social y económico. Crear empleo, empleo público, tirando de los presupuestos del Estado, es muy fácil. Pero eso conduce al colapso. El bosque burocrático termina por ahogarlo todo. De lo que se trata es de fijar el número total de funcionarios que necesita la nación. Después, hay que actuar en consecuencia para que el ciudadano medio no se desangre a impuestos o se asfixie entre la espesa humareda de las trabas administrativas.

Luis María Anson es académico de la RAE.

Pedro J. arremete contra Rajoy por sus "mentiras" sobre el 'caso Bárcenas'
El exdirector de 'El Mundo' recibe en Madrid el 'Premio Política' concedido por la Asociación de Corresponsales de Prensa Extranjera. El periodista riojano responsabiliza al jefe del Ejecutivo de su despido, le llama "mentiroso" y le acusa de "haber estado encubriendo una trama de corrupción"...
Medios www.vozpopuli.com 22 Mayo 2014

Pedro J. Ramírez ha arremetido este miércoles contra el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, por sus "mentiras" a cuenta del caso Bárcenas. Al recibir en Madrid el 'Premio Política' concedido por la Asociación de Corresponsales de Prensa Extranjera (ACPE), el exdirector de El Mundo ha atacado con una dureza inusitada al jefe del Ejecutivo por el famoso episodio de los SMS enviados a Bárcenas. Además, el periodista riojano ha denunciado la actitud de los medios respecto a la presunta corrupción en el partido gobernante. Y ha criticado severamente el aumento de la "autocensura" entre los periodistas.

Sin pelos en la lengua, ni ambages, ni rodeos. Pedro J. ha tildado a Rajoy de "mentiroso" tras recordar que el propio jefe del Ejecutivo acusó a El Mundo de "mentir y manipular" en sede parlamentaria el pasado agosto, durante un pleno extraordinario. Pleno celebrado precisamente debido a las informaciones sobre los SMS que probaban las relaciones entre el extesorero del PP y el presidente del Gobierno. Con un tono más duro de lo habitual, el periodista ha asegurado que su salida del rotativo que fundó se debe a "la injerencia del poder político y económico en la marcha del periódico". Un injerencia que ha calificado de "pública y notoria". Contundentes frases que han provocado los murmullos entre los presentes en la sede de la Fundación Mapfre, donde se han entregado los galardones.

Las fechas que explican la mentira
El exdirector de El Mundo ha explicado detalladamente su acusación a Rajoy porque "hay una novedad". Al respecto, Pedro J. ha señalado que hace unos días el jefe del Ejecutivo dijo, en una entrevista a la Ser, que había escrito mensajes a Bárcenas y le había defendido porque "yo no sabía entonces lo que ahora todos ya sabemos". Pues bien, según el periodista, dicha afirmación "es falsa". Y lo es porque así lo explican las fechas en que el presidente del Gobierno se comunicó con el extesorero del PP. El 16 de enero de 2013 se supo que Bárcenas tenías varias cuentas con millones de euros en Suiza. El 18 de enero, a los dos días, Rajoy le envió un SMS ya célebre que rezaba: "Luis, lo entiendo, sé fuerte, te llamo mañana". "Mira por dónde, va a resultar que el mentiroso no era el entonces director de El Mundo, va a resultar que el mentiroso es el aún presidente del Gobierno".

"El PP y el PSOE tienen en esta campaña una especie de sociedad de auxilios mutuos", ha denunciado Pedro J. ante decenas de periodistas extranjeros
Para el periodista, resulta increíble que estas palabras de Rajoy no estén marcando la agenda de la campaña electoral, como ocurriría, según él, en Alemania, Francia, Reino Unido o Estados Unidos. Más extraño es, a su juicio, que Miguel Arias Cañete haya tenido que pedir perdón por su comentario "torpe" y, sin embargo, no se hable en los medios de la "falsedad" del jefe del Ejecutivo, quien "no ha tenido que pedir perdón por haber estado encubriendo una trama de corrupción que le afecta a él y a la cúpula de su partido". La principal razón por la que esa "mentira" del presidente del Gobierno no es un tema recurrente estos días es, para él, que "el PP y el PSOE tienen una especie de sociedad de auxilios mutuos". Y ha puesto como ejemplos el cambio de postura de la Fiscalía en el caso Faisán o la ausencia de menciones en la campaña a los ERE fraudulentos de Andalucía. La otra razón es, en su opinión, el progresivo aumento de la autocensura en los medios.

El exdirector de 'El Mundo' también envía dardos envenenados al Banco Santander y a los grupos Prisa y Vocento
Las decenas de periodistas extranjeros presentes en la sala se han mirado estupefactos al escuchar las denuncias del exdirector. De hecho, Pedro J. no ha dejado títere con cabeza en una intervención muy aplaudida por los periodistas foráneos. Así, por ejemplo, ha criticado que en España dos de los tres grandes grupos editores de periódicos vayan a estar controlados por un banco. Se refería, obviamente, a los grupos Vocento y Prisa y al Banco Santander. Para terminar, un poco de esperanza con rejonazo dirigido al propio Rajoy: "Los periodistas vamos a vivir una nueva edad de oro, en la que llamaremos al pan, pan, y al vino, vino, y a las mentiras, mentiras, aunque salgan de labios de las más altas autoridades".

Todos los premios
Además de Ramírez, otros periodistas y medios han recibido sus premios otorgados por la prensa extranjera en un acto presentado por los informadores Vicente Vallés y Marta Reyero. El reconocimiento a la innovación empresarial se ha otorgado a la Empresa Amadeus. Su negocio se concentra en la distribución y servicios tecnológicos para aerolíneas y su crecimiento futuro ha identificado varios modelos de negocio en el citado sector, informó la Asociación en un comunicado. En el ámbito del deporte, se ha decidido premiar a Javier Fernández, bicampeón europeo de patinaje artístico formado en Majadahonda (Madrid), abanderado de España en los Juegos de Invierno de Sochi (Rusia) y reciente Medalla de Bronce en Saitama (Japón).

La agencia EFE ha recibido el premio por su continua aportación a la información sobre la cultura. Y el galardonado en el apartado de economía ha sido el profesor Roberto Centeno, doctor en Ciencias Económicas (UCM) y catedrático de Economía en la Escuela de Ingenieros de Minas de Madrid, y autor de ensayos especializados en economía de la ingeniería, y de libros y artículos críticos de divulgación económica en prensa, radio, televisión y medios digitales. La ACPE fue fundada en 1923 con el objetivo de defender la libertad de prensa y facilitar el trabajo de los corresponsales y hoy en día agrupa a cerca de un centenar de periodistas extranjeros que representan a más de cuarenta nacionalidades.

Noruega y Suiza, los falsos paraísos del independentismo catalán
Convivencia Cívica afirma que Cataluña no puede compararse con países nórdicos con recursos energéticos propios
maría jesús cañizares / barcelona ABC Cataluña 22 Mayo 2014

Convivencia Cívica Catalana (CCC) denuncia la comparación de una hipotética Cataluña independiende con países como Noruega o Suiza, con recursos naturales y energéticos de los que carece esta comunidad autónoma. CCC lamenta que "en la presente campaña de las elecciones europeas algunos partidos políticos catalanes estén utilizando como engañoso gancho electoral que una Cataluña separada del resto de España sería homologable en términos de riqueza con Noruega o Suiza", repitiendo "de forma recurrente" que Cataluña sería “la Noruega del Sur” o “la Suiza del Mediterráneo”.

En su informe, “Los falsos paraísos del nacionalismo catalán”, CCC pone de relieve que las comparaciones de Cataluña con esos países "carecen de fundamento ya que la riqueza de los países nórdicos se basa en sus abundantes recursos naturales y energéticos, en particular, de petróleo, de los cuales evidentemente no dispone Cataluña".

Noruega, por ejemplo, es el tercer país exportador de petróleo del mundo, sólo por detrás de Arabia Saudita y Rusia "mientras Cataluña carece obviamente de petróleo en cantidades mínimamente remarcables". Algo similar sucede con otros estados escandinavos como Suecia o Finlandia" países que tienen una superficie de más de diez veces la de Cataluña y que concentran abundantes recursos de todo tipo, energéticos, minerales y forestales".

El informe considera también "fuera de lugar" hacer creer a los ciudadanos catalanes que una Cataluña separada del resto de España sería como Suiza o incluso como Luxemburgo o Liechtenstein cuando estos países "son paraísos fiscales, alejados de la realidad económica de Cataluña". El nacionalismo catalán "está utilizando publicidad engañosa. Cataluña no es ningún paraíso fiscal como Suiza ni, tras una hipotética secesión, tendría, como es obvio, el petróleo del que dispone Noruega en el Océano Ártico o el Mar del Norte". Estudios efectuados por diversas fuentes concluyen que "una Cataluña separada del resto de España y en la que sus empresas quedasen fuera de la Unión Europea tendría una renta per cápita más próxima a Portugal que a Noruega o Suiza". CCC, presidida por Francisco Caja, reclama "a algunos partidos políticos catalanes menos propaganda y más realismo".

******************* Sección "bilingüe" ***********************

El desinterés por detener a De Juana y a Josu Ternera

EDITORIAL Libertad Digital 22 Mayo 2014

Antena 3 acaba de publicar unas fotografías del etarra José Ignacio de Juana Chaos paseando el pasado día 11 por un centro comercial de Venezuela. No es la primera vez que se tiene constancia del paradero de este terrorista, supuestamente prófugo de la Justicia desde que en 2008 aprovechó la libertad condicional concedida por el Gobierno de Zapatero para darse a la fuga: ya en agosto de 2012 el diario El Mundo denunció que este terrorista se encontraba en el referido país sudamericano junto a Irati Aranzábal –la joven con la que fue sorprendido en la ducha durante la supuesta huelga de hambre con la que consiguió su libertad condicional– y que estaban a punto de ser padres. En enero del año pasado el diario La Razón publicó que un empresario español había denunciado a Interpol y al consulado español en Puerto La Cruz (Venezuela) que a finales de diciembre de 2012 se había cruzado con el etarra en un centro comercial de la localidad venezolana de Lechería.

Pues bien, esta es la hora en la que el Gobierno de Rajoy sigue sin presentar una demanda de extradición de este etarra, supuestamente perseguido, y sin dar una explicación de por qué no lo hace. No faltarán quienes quieran excusar semejante comportamiento alegando que el régimen venezolano simpatiza con y ha dado muchas veces cobijo a los etarras. Pero esto, siendo cierto, valdría para explicar la no concesión de la extradición por parte de Caracas, pero en ningún caso la no solicitud de la misma por Madrid.

Existe, por otra parte, un caso aun más elocuente y grave del desinterés de los Gobiernos de PP y PSOE por detener a determinados etarras: el de José Antonio Urrutikoetxea Bengoetxea, alias Josu Ternera, contra quien –se supone– pesa desde 2002 una orden internacional de búsqueda y captura dictada por el Tribunal Supremo como presunto inductor de la matanza de la casa cuartel de Zaragoza, uno de los más salvajes atentados perpetrados por ETA, en el que fueron asesinadas 11 personas –entre ellas cinco niñas– y resultaron heridas 88.

Es público y notorio que el Gobierno de Zapatero hizo caso omiso de esa orden de búsqueda y captura –así como del artículo 408 del Código Penal que tipifica como delito la omisión intencionada del deber de detener delincuentes– desde que el presidente de los socialistas vascos, Jesús Eguiguren, confesara públicamente que hacía llegar al terrorista supuestamente perseguido mensajes del entonces presidente del Gobierno.

Desde la llegada de Rajoy a la Presidencia del Gobierno tampoco han faltado noticias, tanto en la prensa nacional como en la extranjera, sobre el paradero de Ternera. Lejos de esconderse en lugares especialmente recónditos, se supo que vivía plácidamente en una localidad francesa bien cercana a la frontera española, Durban sur Aziere. Desde allí se desplazaba tranquilamente a otros lugares de Francia o incluso a Noruega, país que, tal y como publicamos, lo expulsó en marzo del año pasado, junto con otros terroristas también supuestamente buscados por las autoridades españolas, como David Pla o Iratxe Sorzabal, tras participar con ellos en Oslo en la llamada Comisión Internacional de Verificación del Alto el Fuego en el País Vasco de Ram Manikkalingam.

El pasado mes de julio La Razón aseguraba que el terrorista habría huido del pueblecito cercano a los Pirineos en el que vivía cuando descubrió o fue alertado de que la Policía por fin lo iba, supuestamente, a detener.

Hubiera o no chivatazo, el caso es que Ternera no fue detenido. Y lo que no sabemos es si su clamorosa y exhibicionista impunidad y la de De Juana Chaos se deben a una inconmensurable incompetencia del Gobierno de Rajoy o, lo que es peor y mucho más probable, a una complicidad impuesta por la envilecedora lógica del apaciguamiento, heredada del Gobierno de Zapatero.

Lo que es seguro es que nadie del Gobierno va a presentar su dimisión, y casi seguro que ni siquiera se verán en la obligación de dar una explicación. Este es el trato que las élites políticas y mediáticas españolas otorgan a la memoria y a la dignidad de las víctimas del terrorismo, sometidas a una terrible y permanente injusticia.

La rebelión catalana y el 23F

Queremos resaltar que, en ambas ocasiones, se ha producido un ataque a la legitimidad del Estado democrático
Miguel Massanet  www.diariosigloxxi.com 22 Mayo 2014

“El desorden almuerza con la abundancia, cena con la pobreza y se acuesta con la muerte”.
Benjamin Franklin

¿Qué diferencia sustancial podemos encontrar entre la forma en la que los políticos independentistas catalanes amenazan, directamente, con separarse de España, con y sin el consenso del resto de españoles; incumpliendo flagrantemente la Constitución española, salvo en lo que se refiere al empleo del Ejército, respecto al frustrado golpe militar que tuvo lugar en el Congreso de diputados, protagonizado por un grupo de oficiales que pensaban que España había sido entregada al comunismo y que SM el Rey estaba de acuerdo con aquella algarada, incruenta, en la que se pretendía cambiar el Gobierno y recuperar lo que entendían aquellos golpistas, como la legalidad quebrantada por el gobierno del señor Suárez? Es posible que el ruido de sables hubiera puesto nerviosos a muchos de los arribistas que habían conseguido entrar en los puestos públicos, cuando todavía traían de su destierro en países diversos, la impronta de sus “hazañas”, en ocasiones manchadas de la ruindad de haber atentado contra la vida o haber ordenado torturar a muchas personas de las que parece que, ahora, nadie se acuerda, cuando sólo se quiere hablar de los “crímenes del franquismo”.

No pretendemos hacer comparaciones en cuanto a los métodos utilizados por unos y otros ni, tampoco, establecer equivalencias en cuanto a las circunstancias que, en cada caso han permitido o permitieron que se llegaran a producir tales actos de rebeldía contra el orden constitucional. Simplemente, queremos resaltar que, en ambas ocasiones, se ha producido un ataque a la legitimidad del Estado democrático. En un caso con la pretensión de destruir y cambiar un gobierno democrático elegido por los españoles y, en el otro, intentando por métodos contrarios a la legalidad vigente y empleando la deslealtad al Estado español; desgajar un pedazo de España para entregárselo a un grupo de ciudadanos que, olvidándose de la unidad, la solidaridad, los lazos de unión establecidos por seis siglos de convivencia y apelando a hechos históricos apócrifos; pretenden declararse propietarios de un territorio que ni les pertenece ni nunca les ha pertenecido ya que, Catalunya nunca ha sido un reino independiente y sí parte de la Corona de Aragón.

Y es que no dejamos de ver un trato discriminatorio, una actitud mucho más rígida y unas consecuencias mucho más extremas y demoledoras, para quienes participaron en el asalto al Congreso, con la creencia de que estaban amparados desde la Casa Real, con la evidente intención, no de cambiar la democracia por una dictadura, sino la de tumbar un gobierno que parecía querer dar paso de nuevo a aquellos que habían perdido la Guerra Civil y que tantas cuentas dejaron pendientes, en ocasiones con crímenes a cuestas, a los que el gobierno de la UCD había dado la oportunidad de reinstalarse en España y ocupar, de nuevo, cargos de responsabilidad en la política. Debemos recordar que, en las numerosas obras y comentarios a los que ha dado lugar aquel extraño suceso del 23 de febrero de 1.981, suele existir una cierta unanimidad respeto a que los militares que iniciaron el frustrado golpe, lo hicieron convencidos de que el Rey los apoyaba. Tanto el teniente coronel Tejero y, en especial, el general Milans del Bosch ( un monárquico reconocido) quedaron sorprendidos porque, en cuanto al primero, pensaba que se presentaría en el Congreso el general Armada ( ayudante de la casa del Rey) para hacerse cargo del mando de la operación y, por lo que respeta al segundo, cesó en su actitud rebelde cuando recibió la orden del Rey de regresar a sus cuarteles ¿qué debieron de pensar todos aquellos militares, que habían confiado en el apoyo real, cuando se sintieron abandonados y en manos de la Justicia? Es fácil de adivinar.

Penas de cárcel ejemplares, degradaciones, ignominia y destrucción de carreras militares que, hasta entonces, habían sido ejemplares. Incluso, en el caso del teniente coronel Tejero, 34 años después de aquel acontecimiento, los poderes públicos se han ensañado en el teniente coronel Tejero, hijo de aquel, por haber homenajeado a su padre en una reunión de amigos, celebrada en un cuartel, cuando fue fulminantemente destituido por Interior. Mucho rigor, mucha venganza y muchos extremos oscuros sin desvelar, para salvar la apariencia de ciertas instituciones seriamente involucradas en aquellos hechos. También mucha disciplina y mucho amor por la patria de aquellos que se han abstenido de poner en cuestión a aquellos que los engañaron, aceptando los castigos recibidos sin rechistar.

Y, vean ustedes este oxímoron de rigidez blanda, esta discrepancia de actuaciones, esta benevolencia y paciencia, esta tardanza del Estado en reaccionar y estas concesiones económicas excesivas para pedir, suplicar y prometer el oro y el moro si “renuncian” a pedir la independencia. No importa que arrastren el nombre de España y el orgullo español por los suelos; que se consienta que se quemen banderas, que se insulte el himno español que se pite al Rey y a las autoridades; porque lo que se pretende es evitar a toda costa aplicar las medidas que prevé la Constitución para impedir que España caiga en manos de aquellos que pretenden destruirla.

Les trae sin cuidado que sigan intentando conseguir sus propósitos, aquellos que se han manifestado, sin el menor atisbo de vergüenza, en el sentido de pedir separarse de España, amenazando con hacerlo si no se les concede por las buenas; permitiendo que sigan actuando con entera libertad, reciban el apoyo económico del Gobierno y se les consienta que, lo que reciben para financiarse, se utilice para hacer propaganda del levantamiento contra nación española, para fomentar el incumplimiento de la Constitución y crear gobiernos paralelos y Haciendas duplicadas, amén de embajadas “nacionales” en el extranjero, así como para fomentar el catalán en las aulas cuando, por el contrario, se niegan a dar clases en castellano, aunque los tribunales hayan dictado numerosas sentencias obligando a que lo hagan.

¿Es esta la congruencia de nuestra Justicia? A los unos, porque pertenecían al Ejército, y defendían o pretendían hacerlo, a la nación de lo que, después se ha demostrado como un totalitarismo de la izquierda, incapaz de gobernar en provecho de los españoles y llevando al país al mismo borde de la quiebra con sus políticas insostenibles y sus despilfarros del dinero público, en subvenciones y demás ayudas a los que les eran fieles; del caos político que ya se vislumbraba en el horizonte cercano al que hemos llegado, gracias a estas izquierdas que no dudan en saltarse la Constitución cuando les conviene; en despreciar las normas democráticas cuando no les favorecen o en hacerse dueños de las calles, ejerciendo la violencia, destruyendo todo lo que se pone al alcance en un intento continuado de chantajear al Gobierno y evitar que sean las Cortes, legítimamente constituidas por el voto de los ciudadanos, quienes sean las que dicten las leyes y se ocupen del gobierno de la nación. A los primero palos, a los de izquierdas tolerancia, mano blanda, penas simbólicas o, en muchos casos, aplicar el sistema de la vista gorda, porque es mejor no indisponerse con semejante chusma.

Los revolucionarios independentistas actuando con indemnidad; amenazando con incumplir las leyes, enfrentándose al Estado de Derecho, incumpliendo las sentencia y, señores, sin que haya quien les ponga en cintura y se atreva a tomar el toro por los cuernos para eludir que esto acabe de la única manera en que puede acabar, si no hay quien evite el nuevo enfrentamiento entre las dos Españas. O así es como, señores, desde la óptica del ciudadano de a pie, mucho tememos que esto acabe como la Procesión de la Aurora, a palos.

Cataluña
Mas y la 'kale borroka' con corbata
Pablo Planas Libertad Digital 22 Mayo 2014

El presidente de la Generalidad, Artur Mas, no tiene ninguna culpa de que la denominada izquierda abertzale haya asumido con gran entusiasmo y franca admiración la hojarruta del proceso separatista catalán. Toda la vaina retórica del "derecho a decidir" ha encajado a la perfección en el primitivismo radical batasuno. Es el relleno de las capuchas, la alternativa Mas en sustitución de la alternativa Kas, aquello de la gran Euskalherria y fuera txakurras. El líder nacionalista catalán es ahora un referente en las herriko tabernas más concurridas, un político apreciado en los círculos euskaldunes que ejerce gran influencia sobre el nacionalismo de pantalones ajustados y aretes en la oreja. En ese ambiente de txozna y txistorra, las mandangas del expolio fiscal y el "Queremos votar" son como una esferificación de Ferran Adrià, una cosa moderna, de diseño, catalana y que, oyes, acaba igual, en caña y agur España.

No, Mas no tiene culpa alguna de que los proetarras, los del Sinn Féin vascongado, unos de los mayores enemigos de la democracia de la historia mundial, defiendan lo mismo que él y con sus mismas palabras, su misma idea. No es culpa suya que quienes jamás han condenado un acto terrorista estén recogiendo las nueces del árbol que él agita. Sin embargo, es digno de consideración el hecho de que lo que en Cataluña se presenta como la quintaesencia de la democracia en estado puro se adapte con tal facilidad al disco duro abertzale, como más basto y de cortar troncos y cabezas. Puede que sea esa la razón por la que Mas siempre está con la cantinela de lo pacífica, cívica y festiva que está resultando la toma de las calles por parte de la Assemblea. A la par que aplastante.

A los nacionalistas catalanes les ofende mucho que se recuerde cuando acudían a los actos del PNV a tomar apuntes y glosaban con embeleso la virilidad implícita en los deportes rurales y los editoriales del Zutabe, el boletín terrorista. Ahora tampoco les gusta que se subraye su condición de machos alfa de las estampidas periféricas, de líderes de las manadas separatistas. No les hace ninguna gracia que trascienda el asesoramiento catalán a los cotarros batasunos, que los chavales de la kale borroka lleven camisetas con el "Dret a decidir" en la pechera y la estelada en la espalda, que la gran movida vasca vaya a ser una cadena humana y que el preso Otegi ponga como ejemplo a Mas. O sí que les hace gracia, pero en privado.

El presidente de la Generalidad, con la inestimable colaboración del republicano Oriol Junqueras, es el ideólogo de una nueva forma de kale borroka, la lucha revolucionaria con corbata, la insumisión ante las sentencias, el enfrentamiento con el Estado, el desprecio a la soberanía nacional, la insurgencia institucionalizada, alguien que por la mañana se retrata con el Rey y por la tarde parte peras, un referente en todos los frontones y sociedades gastronómicas del norte. ¿Quién se lo iba a imaginar hace sólo un par de años? Un líder de CiU dando lecciones de arrastrar piedras y comer chuletones. CiU y Batasuna en la misma onda. En Ajuria Enea no salen de su asombro.

Los 'normalizadores' lingüísticos de Galicia apoyan a radicales violentos
Galicia Bilingüe pide a la Xunta que aleje a 'A Mesa' de las actividades con escolares
 www.lavozlibre.com 22 Mayo 2014

Madrid.- Galicia Bilingüe ha solicitado a la Consejería de Educación de la Xunta que aleje a 'A Mesa Pola Normalización Lingüística' de las actividades que realizan con los alumnos gallegos en horas lectivas tras conocer su declaración de apoyo a los doce radicales que están siendo juzgados desde este martes por intentar reventar a pedradas y botellazos la manifestación de Galicia Bilingüe en Santiago en 2009, en la que se pedía libertad de elección de lengua.

En la solicitud firmada por la presidenta de la plataforma lingüística, Gloria Lago, se explica que "no es sensato dejar que organicen actividades de normalización lingüística con nuestros hijos en horario escolar unas personas que apoyan a estos fanáticos violentos, que para defender la normalización amenazan, coaccionan, destrozan el mobiliario urbano, y arrojan piedras y botellas a las personas que ejercen el derecho básico en democracia a manifestarse legalmente".

"Si 'A Mesa' ha dado el paso de anteponer a los principios democráticos el fanatismo y el apoyo a grupos violentos, a partir de ahora deben quedar inhabilitados para llevar a los niños en horas de clase a manifestaciones a favor de la normalización como el 'Correlingua'", sostiene.


Recortes de Prensa   Página Inicial