AGLI Recortes de Prensa   Lunes 16  Junio  2014

El juancarlismo deja España al borde del abismo
Roberto Centeno El Confidencial 16 Junio 2014

El Rey se va, pero el daño político y económico ocasionado por su ambición personal y su apatía política se quedan en España. Mi artículo de la pasada semana, que, además de haber sido el más leído, fue compartido por 1.750 personas en Facebook y retuiteado por 225 –lo que le añade una difusión viral–, ha concitado el rechazo o la malquerencia de los círculos oligárquicos que han disfrutado hasta hoy de la explotación mercantil del juancarlismo. Y de los creyentes en la propaganda de este Régimen, alguno ha protestado de mi visión de la realidad: “Parece sumamente injusto para Juan Carlos y para Suárez decir que fue el peor monarca español nunca coronado y el otro un mediocre primer ministro, callando que fueron los principales responsables de la modélica Transición (sic)”.

¿Cuándo se jodió España?
Parafraseando a Mario Vargas Llosa, la pregunta pertinente que todos los españoles deberían hacerse es “¿cuándo se jodió España?”, es decir, el origen y las raíces del desastre político, económico, social y moral en el que nos encontramos. Mientras esas raíces no sean comprendidas y arrancadas de cuajo, mientras los españoles no se movilicen por el cambio del modelo de Estado, por la falta de libertad política colectiva, España y los españoles no podrán salir del largo valle de sombras en que nos encontramos, con el Estado de bienestar en claro retroceso, con la antes poderosa clase media fiscalmente expoliada y empobrecida, con un 55% de los jóvenes que ni tienen trabajo ni lo tendrán en un futuro previsible y con una deuda pública creciendo sin pausa y que España ya no puede devolver.

El origen de nuestros males es claro e inequívoco: la irresponsabilidad, la ambición personal desmedida y la falta de sentido del Estado de los “padres” de la Transición, cuyo momento álgido fue el “café para todos” del irresponsable Suárez, que dio paso a un modelo de Estado único en el mundo, donde las autonomías duplican las competencias y el gasto de las de los Estados federales, lo que supone un despilfarro anual equivalente al 10% del PIB, algo económicamente monstruoso y administrativamente delirante.

Suárez y sus barones inventaron 17 centros autónomos de corrupción y duplicidad de gasto, con inversiones de lujo asiático. Autonomías contrarias, en su mayor parte, a la realidad histórica y objetiva de España. Sólo Castilla, una unidad completamente homogénea con más de 1.000 años de Historia, estos barbaros la partieron en diez trozos diferentes. Como diría cínicamente el socialista Enrique Múgica, eso de la democracia está muy bien, pero lo importante es buscar puestos de trabajo adecuados y bien remunerados para los “demócratas”, a lo que Solchaga, como apóstol del pelotazo, daría su toque especial.

Dos millones de sobrinos de Nepote fueron colocados a dedo. Las bastardas ambiciones, la falta de responsabilidad y la ausencia de escrúpulos morales (de todos los partidos), en un momento histórico trascendental es algo que resulta sobrecogedor. Como decía mi amigo Camilo José Cela de los responsables de la “modélica” la Transición: “Si tuvieran vergüenza y honor se habrían pegado un tiro”.

Ni democracia ni libertades políticas
Es inaceptable, es inmoral y es indigno que el mito de una “Transición modélica” se mantenga, pues fue una Transición infernal, porque las cifras y los resultados son inapelables. Esta Monarquía sin legitimidad de origen y cuya legitimidad de ejercicio se vinculó al desgobierno de Suárez y a la maquiavélica comedia del 23-F, nos ha llevado desde el octavo puesto de las economías mundiales al 14, desde un paro del 3,5% en 1975 (Alcaide e INE) al 26% en 2014. Además, el paro juvenil alcanza la pavorosa cifra del 55% y sin posibilidad de que la cifra mejore en un futuro previsible: toda una generación desangrada y perdida.

Desde una educación pública de primera clase hemos pasado, según el informe PISA (promovido por la OCDE), al lugar 27, frente a una media de 19 la OCDE en Matemáticas, 25 en lectura (18 OCDE) o 23 en ciencias. En el Ranking Shanghai, el más prestigioso del mundo en la clasificación de las primeras 500 universidades, hay que bajar al puesto 200 para encontrar a una española, la Universidad Autónoma de Madrid; entre las primeras 400 hay sólo cinco españolas. La desigualdad en la distribución de la renta es la más alta y la que más ha crecido en Europa, el Coeficiente de Gini –que es la medida más empleada para cuantificar la desigualdad– es en España un 15% mayor que la media de la Eurozona y peor que en Grecia o Portugal.

Un 26,7% de los menores de 16 años están amenazados por el hambre y más de dos millones y medio viven por debajo del umbral de la pobreza, las cifras más pavorosas de Europa. El presidente de la Comunidad de Madrid tiene el cinismo y la desvergüenza moral de decir que no hay “ningún problema de hambre en Madrid”, mientras ellos y el Ayuntamiento mantienen más de 300 coches oficiales de uso personal y 1.500 asesores inútiles. Y, además, los concejales –la única ciudad del mundo desarrollado donde tienen coches oficiales y chófer– utilizan los vehículos como propios para sus familias o para sus amantes. Es la total ausencia de empatía, incluso maldad, en unos gobernantes que mantienen la segunda tasa de pobreza infantil de Europa.

No voy a repetir cómo hemos perdido diez puntos de renta relativa desde 1975 respecto a los nueve países centrales de la entonces CEE, que cualquiera puede comprobar por sí mismo. Pero España no sólo ha retrocedido respecto a estos nueve países, sino que lo ha hecho también en relación con el resto del mundo, y mucho. No me agrada, para nada, tener que publicar, en aras de la verdad, los males que la Transición monárquica ha traído a los españoles. Y si hablamos ya de libertades políticas y de democracia, en ese terreno se ha llegado al colmo de la falsedad pública. Ni una sola ley aprobada en el Parlamento monárquico es legítima. Ni siquiera es legal.

Todas son nulas de pleno derecho, pues todas ellas han sido aprobadas por los diputados de lista con expresa y manifiesta violación del artículo constitucional que prohíbe cualquier tipo de mandato imperativo a los diputados legisladores. ¿Acaso los defensores de la “modélica” Transición desconocen que todas las leyes se aprueban por mandato imperativo de los jefes de partido a sus diputados de lista? Finalmente, qué decir de la falta de libertad política colectiva. Pase que el pueblo llano desconozca la diferencia entre libertades individuales y derechos políticos personales. Pero aquellos que se han atrevido a criticar un artículo basado en criterios científicos, con frases repetidas hasta la saciedad por la pura propaganda de este régimen de partidos, demuestran no sólo escasa sensibilidad moral, sino, sobre todo, desconocimiento de lo que es una verdadera Constitución.

Les recuerdo a tales críticos que el artículo 16 de la Declaración de Derechos Ciudadanos de la Revolución Francesa –universalmente reconocido– proclama que no hay Constitución si en ella no se separan los poderes del Estado. ¿Acaso creen que el poder legislativo nombra al ejecutivo?, ¿no saben que las listas de partido fabricadas por los jefes de partido imponen la obligación personal y política de los diputados elegidos dentro de la lista de votar luego a la misma persona que los ha incluido en la misma?, ¿acaso creen que los miembros del Consejo Superior del Poder Judicial y del Tribunal Constitucional gozan de independencia ante el partido que los ha nombrado?

Y para terminar, ¿cómo puede dejar de ser infernal una Transición que ha promovido y convencido a la mitad de los catalanes y vascos de que su mejor porvenir está en la separación de España? ¿No es este el resultado final de una Monarquía de la que tiene que huir asustado el propio Rey para que sea su hijo quien afronte tan desgraciado legado?

Mis experiencias personales de cómo se gestó el desastre
Para acabar de una vez con el mito fundador de una Transición que ha destruido el sentimiento de unidad nacional, que ha aniquilado nuestros valores morales y es la gran responsable de nuestra ruina económica y social, quiero relatar dos hechos vividos que demuestran cómo estos irresponsables tomaban las decisiones y robaban a los españoles. En aquella época yo era consejero delegado de Campsa, que como Monopolio de Petróleos dependía de Hacienda, por lo que mi jefe era el ministro de Hacienda, Francisco Fernández Ordoñez, quien quería dotar a España de un sistema fiscal moderno en el que se erradicara cualquier privilegio o componenda a favor de regiones o personas.

La tres provincias vascas y Navarra tenían unos fueros históricos derivados de las guerras carlistas y pensados para una sociedad atrasada y pastoril. Franco había anulado los fueros de Vizcaya y Guipúzcoa, que no se habían unido al alzamiento y los había mantenido en Navarra y Álava, que le habían apoyado. Paco quería acabar con este anacronismo histórico y anular también los fueros de Navarra y Álava, es decir, que todos los españoles fuéramos iguales ante el fisco. Sin embargo, los cabezas de lista de UCD por Guipúzcoa y Vizcaya, Marcelino Oreja y Agustín Rodríguez Sahagún, ambos pesos pesados en el parido, no sólo se opusieron tajantemente, sino que exigieron que fueran restituidos en las provincias donde se presentaban, con el “patriótico argumento” de que si no se hacía así, UCD perdería las elecciones en ellas.

Fernández Ordoñez se negó en redondo a aceptar esta clamorosa injusticia fiscal. Los dos “barones” consiguieron el apoyo del insensato falangista Suárez, quien ordenó a su ministro de Hacienda la restitución del régimen foral. Algunas personas cercanas a Fernández Ordóñez, entre ellas Mariano Rubio, el último gran gobernador del BdE, le advertimos de las consecuencias de este disparate y le pedimos que abandonara a Suárez, pero mi jefe no era de carácter luchador y al final aceptó. Hoy las provincias vascas pagan 8.000 millones año menos a Hacienda de lo que les correspondería si estuvieran en el régimen común y, además, la diputaciones vascas que ingresan el IVA de todos los productos vascos vendidos en el resto de España (80%) sólo lo devuelven parcialmente, por lo que se apropian de miles de millones adicionales. Gracias a este expolio al resto de españoles, el País Vasco y Navarra tienen hoy la mayor renta per cápita de España.

En 1979 y como consecuencia de la crisis de los ayatolás en Irán, España estuvo durante muchos meses bordeando el desabastecimiento de petróleo. El vicepresidente Fernando Abril me nombró responsable de garantizar nuestro abastecimiento, dándome carta blanca para buscar suministros adicionales donde fuera. El entonces embajador de España en Kuwait, Fernando Schwarzt, un embajador de los de verdad, no como la chusma nombrada a dedo que hoy nos representa, me dijo que tenía una gran amistad con la familia Al-Sabah reinante en Kuwait y que podría conseguirnos petróleo adicional. Volé inmediatamente a Kuwait y, gracias a este gran embajador que hacía su trabajo, pude contratar un primer cargamento de 150.000 toneladas. Al volver tenía varias llamadas de mi jefe, Fernández Ordoñez, pidiendo que fuera a verle de inmediato.

Fui encantado, pensando en una efusiva felicitación. Nada más lejos. Al llegar a su despacho de la calle de Alcalá, Fernández Ordóñez se puso en pie, levantó los brazos al cielo y me dijo: “La que has liado, Roberto, me vas a buscar la ruina”. Me quedé atónito, ¿pero de qué me hablas, si acabo de contratar un cargamento en Kuwait que nos garantiza el abastecimiento dos o tres semanas? “Mira, me dijo, ha estado aquí Manolo Prado –senador, diplomático y administrador privado del rey Juan Carlos durante dos décadas–, que se ha enterado que estabas en Kuwait y me ha montado un pollo que no puedes imaginar, me ha dicho que Arabia Saudí y los Emiratos son exclusivamente suyos y nadie más que él puede negociar ni un barril, así que ni se te ocurra volver a hacer nada parecido”. Mi sorpresa se tornó en ira, así que, con la confianza y el cariño que siempre tuve por Fernández Ordóñez, le dije: “No tengo ni idea quién es ese tío, pero el responsable de garantizar los suministros soy yo y no ese tal Manolo, que ni siquiera sé quién es”.

Entonces fue Fernández Ordóñez quien se quedó atónito: “Pero vamos a ver, Roberto, ¿tú en que mundo vives?, ¿es que no sabes a quién representa Manolo Prado?”. Realmente no lo sabía y resultaba que la altísima instancia a la que representaba tenía el monopolio de nuestros suministros extra durante la crisis. Y, por cierto, nadie hablaba de precios: Hacienda pagaba por el petróleo lo que ponía en la factura, sin entrar en averiguación alguna y menos cometer la ordinariez de decir que se podía comprar más barato cuando el conseguidor era Prado. Así que, cuando se conoce la realidad de primera mano y se ve a la clase política corrupta y cortesana deshacerse en elogios al Rey como el otro día en la farsa que llaman Parlamento, a uno le dan ganas de marcharse de España.

Cataluña: el golpe sigue adelante
EDITORIAL Libertad Digital 16 Junio 2014

Tal y como ha informado Pablo Planas en estas mismas páginas, el Gobierno de Artur Mas podría servirse de los datos que recopila el Instituto de Estadística de Cataluña para que funjan como censo en el tan anunciado como ilegal referéndum secesionista que el nacionalismo catalán pretende perpetrar el próximo 9 de noviembre. En dicha consulta, por cierto, podrían votar adolescentes mayores de 16 años e inmigrantes con arraigo, algo que hace unos años a mucha gente sólo le parecería posible en la Argentina de los Kirchner o algún otro país devastado por el populismo de la peor calaña.

"El plan de Mas es ajeno a cualquier circunstancia política, sea la abdicación, la crisis en su propia coalición o las presiones empresariales para que el presidente de la Generalidad acceda a negociar como mínimo un aplazamiento", advierte Planas. En efecto, el insensato mandatario regional está mostrando una firme determinación de seguir adelante con su liberticida rebelión; una firmeza suicida que está causando un daño tremendo a Cataluña y a España, sobre todo porque quien pudiera y debiera no está haciendo nada por ponerla a prueba y, definitivamente, quebrantarla.

El Gobierno de Mariano Rajoy Brey no puede seguir haciendo como si este desafío a la Nación y al Estado de Derecho no fuera con él. No puede seguir consintiendo esta demolición del sistema desde el interior del propio sistema. No puede, en definitiva, ser colaborador necesario, por omisión, de este brutal atentado contra nuestro régimen de libertades.

En Cataluña, el golpe sigue adelante. A la vista de todos. No hay excusa para la inacción. No ponerle freno haría del Gobierno central cómplice necesario de esta formidable traición.

Don Felipe, dos puntos
Juan Vicente Santacreu. Periodista Digital 16 Junio 2014

Como el que paga manda, en Masby no pedimos que Doña Leticia y don Felipe sean los Reyes Magos ni los Reyes Católicos, con tal de que sean Reyes españoles nos conformamos.

Don Felipe:
Discúlpeme que no me dirija a usted con el apelativo de “querido Don Felipe, estimado, honorable, su alteza o mi alteza” porque no tengo “ni puta idea” de cómo tratarle, en cambio sí que sé cómo me ha tratado la monarquía a mí.

Para que usted y su encantadora esposa –que Dios la guarde muchos años entre sus piernas- se hagan una idea de lo que me ocurre con la monarquía, les diré que es exactamente lo mismo que me pasa con la religión: fui bautizado, educado interno en los Salesianos pero cuando crecí, un día me dio por pensar y se “jodió”, perdí la fe. Y aquí estamos, sin fe pero defendiendo el crucifijo en las escuelas y demás, porque cuando un espacio queda vacío, tiende a ser rellenado por otro símbolo, y claro, prefiero una cruz en las aulas que la media luna acechando sobre las cabezas de nuestras niñas. Y no digamos sobre nuestra futura Reina Doña Leticia. ¡¡Qué sí, Don Felipe, que si se trata de gilipolleces, en España somos campeones!! Aquí puede pasar de todo, hasta una Reina con velo.

Me imagino que a estas alturas ya va entendiendo la similitud entre monarquía y religión. Fui monárquico hasta el 23-F, justo ese día me surgieron serias dudas al comprobar que su padre no dio la cara a las 19h. en radio y Televisión para confirmar que estaba al lado de la democracia. Lo hizo 7 horas después. No obstante la puntilla fue en 2009 cuando me dirigí a su padre como Rey de mi hija para denunciar que a su plebeya –mi hija Natalia Santacreu- no le permitían estudiar en el idioma del reino de España en Valencia. ¿Y sabe usted cuál fue la respuesta del Rey?… que le pasaba nota a la Generalidad de Valencia. Mire Don Felipe, para pasar una notita a la Generalidad no necesito un Rey. ¡¿Verdad?!

Pero no se preocupe Don Felipe, aunque soy republicano de derechas, soy un republicano “acojonado” y como le he dicho, la monarquía es como la religión y viendo las fulanas y fulanos que apoyan la república, no me seduce nada la idea que ustedes emigren a Italia o a Grecia.

Yo sé que su padre está muy cabreado porque le han obligado a abdicar, pero la historia pasa factura, él usurpó el trono a su padre y ahora el Sistema le coloca a usted. El Sistema sabe que ante el inminente avance de un Frente Popular, usted es el único que puede mantener la unidad de esta “cosa” que algunos aún llamamos España. Pues adelante, pero si hay que tirarse a la piscina, sin mariconadas, en bañador, y si le tienen que coronar, pues con traje de militar y por todo lo alto, que si hay dinero para mantener a las “Reinonas Autonomistas”, tiene que haber dinero para una coronación. Y aunque sabe que no soy creyente, la coronación requiere una buena misa como Dios manda. ¡Ah! Y todos vestidos de domingo porque debe ser fiesta nacional y que se “jodan” los que no son nacionales, que ya se sabe, aquí con tantas mariconadas, le puede dar un mal aire y no me gustaría un Borobón maricón.

Mire Don Felipe, en España hemos tenido Reyes traidores, golfos, inteligentes, puteros, católicos, subnormales, hermosos, etc. Hemos tenido hasta un idiota y ahora con su padre hemos tenido un rey republicano. Hemos tenido casi de todo, sólo nos falta un Borbón español. Es sólo una sugerencia Don Felipe, personalmente me encantaría que el tiempo les pusiera a usted y a Doña Leticia el apelativo de “Reyes españoles”, que buena falta nos hace.

Por tanto Don Felipe, cuando vaya usted por Cataluña, Vascongadas o por Galicia y hable en privado, hable como le dé la gana, que para eso será el Rey, pero cuando hable en público recuerde que el único idioma de “todos” los españoles es el español. España necesita unos buenos pilares y unos buenos reyes que fomenten lo que nos une y se dejen de mariconadas con lo que nos diferencia.

Fíjese Don Felipe, en España hemos llegado a tal nivel de degradación que nos hemos acostumbrado a votar “en contra” en lugar de “votar a favor” o a elegir la opción menos mala porque no hay ninguna buena, por eso yo, a pesar de ser republicano apoyo la monarquía, pero cuidado que el pueblo se puede cansar y hasta una mierda de peón puede hacer jaque al Rey.

Eso es todo Don Felipe, con todo el respeto y cariño para usted y para Doña Leticia, y a pesar de ser republicano gritaré “Viva y larga vida a los Reyes… mientras defiendan España y el español”.

Discúlpeme si he sido crudo, pero así lo pienso y así se lo digo a mis mejores príncipes de España.

Los tolerantes se ponen nerviosos
Comparte este artículo porque el poder está en tus manos
Juan Vte. Santacreu. www.masaborreguera.com 2 Junio 2014

En la próxima temporada de "Imbéciles por España" asistiremos al desenlace de este desaguisado identitario que muy bien podemos bautizar como imbecilidad Nacional.
Ahora que ya estamos viendo el final del capítulo, el desenlace se vuelve previsible y se empieza a poner nervioso hasta el apuntador.

La Razón, ABC y demás lacayos del Sistema se empiezan a inquietar porque viene el Frente Popular. Bueno, todos nerviosos menos Rajoy porque este es muy "listo" y controla muy bien los tiempos.

¿Y qué es eso? Pues los tiempos de Rajoy vienen a ser como el traje invisible de Emperador.

El desenlace de la imbécil historia la empiezan a intuir algunos tras la aparición de Podemos, pero en realidad estaba decidido hace tiempo, ahora tan sólo quedan unas cuantas jugadas para anunciar jaque al Rey.

Algunos hemos aprendido la lección: si un político te engaña una vez, él es un cabrón, si te engaña dos veces, tú eres un imbécil, por tanto como algunos no somos imbéciles, el PP no nos volverá a engañar y la izquierda, que no le hace ascos al "sumar", es fácil prever que en las próximas elecciones formen un Frente Nacional, perdón, un Frente Estatal y ganen por mayoría. El resto ya te lo puedes imaginar, y sino mira la historia y experimentarás un "Déjà vu".

Los tolerantes se ponen nerviosos ante republicanos comunistas
Los problemas que tenemos en España no son problemas políticos, el problema son los políticos. -Santacreu

Una vez instalados en el Gobierno estos chicos "zurdosos", como no son tontos y no se andan con "mariconadas" midiendo los tiempos como hace Rajoy, en el minuto uno convocarán un referéndum para deshacernos del Borbón. ¿Apostamos algo?

Y en el minuto dos, directos a liberar las Autonomías. Seamos serios, el PP-PSOE quitaron la Guardia Civil en Cataluña y en Vascongadas ante el silencio de los corderos, luego la Policía, después fueron soterrando el Español a cambio de unos putos dialectos tribales germen del separatismo, permitieron una Educación adoctrinante y diferenciadora, subvencionaron al enemigo, de hecho el PP sigue pagando millonarias subvenciones allí donde gobierna: en Galicia y Valencia, el PP ha ido fortaleciendo al BNG, a Compromís, etc. ¡¡Vamos, ni un gilipollas se lo habría puesto tan a huevos al enemigo!!

Viendo que llegan aquellos lodos no puedo hacer otra cosa que subirme a la barrera para ver tristemente cómo se llena España de mierda. Cuando algunos proclamaban que España era grande, no lo comprendí hasta que no comprobé la cantidad de imbéciles y traidores que caben dentro de ella.

Así que a vosotros, los tolerantes que ahora estáis nerviosos porque esta "Cosa" se va a la mierda, que os den, ¡¡imbéciles!!, a mamar de vuestros propios vómitos, mientras miles de españoles estábamos marginados y puteados por defender ser españoles en España, vuestros Medios se dedicaban a hablar de frivolidades.

Así lo pienso y así lo digo.
* Referencias: En 2011 escribí sobre el Frente Popular en Estrella Digital alertando de lo que podía pasar Frente Popular

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Adoctrinamiento
Los manipuladores de la conciencia
Pedro de Tena Libertad Digital 16 Junio 2014

Vuelven con la crisis institucional, intelectual y política los manipuladores de los jóvenes. Si hay algo despreciable en una sociedad abierta y democrática es que sus jóvenes sean adoctrinados en lugar de ser instruidos y formados. Por supuesto que no es nuevo. Todos los tiranos de la Historia se han alimentado de la fragilidad del conocimiento y la experiencia de los jovenes. Cuentan los clásicos cómo el brutal Nerón seleccionó a una cohorte de 5.000 adolescente aclamatistas para que le cantaran Bene et praeclare, Belle et festive, Non potest melius o el Vivat, floreas, valeas, vincas y demás. Todos recordamos las imágenes sobrecogedoras de las legiones de adolescentes, casi niños, nazis combatiendo al final de la Segunda Guerra Mundial y, en su intermedio, cantando las bondades del Führer. En realidad, todas las organizaciones que han sentido la vocación del adoctrinamiento, desde la Iglesia a los partidos autoritarios (memento para la OJE), han procurado incrustar sus mensajes en el blando cerebro de los adolescentes.

El aprovechamiento de la ingenuidad juvenil también ha sido practicado por los partidos políticos que se dicen democráticos. El PSOE tiene sus juventudes y, por extraño que parezca, también el PP. Frutos de esa cantera son numerosos dirigentes actuales de la escena política española. Los liberales también han tenido y tienen juventudes en un acto de contradicción suprema. Pero incluso las más funestas invasiones intelectuales de la conciencia –el totalitarismo consiste sencillamente en meter al Estado-partido y sus consignas en la intimidad del alma hasta el punto de hacerle inútil para la libertad, como recordó Hanna Arendt– eran al menos consistentes y, en algunas ocasiones, racionales. Fuese la grandeza de Roma, la salvación de las almas o la instauración del comunismo, los manipuladores de los jóvenes les aportaban un discurso con fundamentos racionales. La Iglesia aportaba toda una teología resumida, el catecismo. Incluso el comunismo, ideología totalitaria por excelencia, siempre quiso presentar una apariencia de cientificidad. De hecho, se contrapuso siempre al socialismo utópico o moral y apeló a los mecanismos inevitables de la historia para proponerse como única referencia del futuro.

Ahora los manipuladores de los jóvenes fundamentan su conquista en discursos fragmentados, en espectáculos preparados y redes sociales que cohabitan con las órdenes y consignas de toda la vida. En un reciente vídeo memorable, se veía al todavía líder de Podemos animando a unos jóvenes estudiantes universitarios –presas fáciles porque a su debilidad intelectual y moral unen una soberbia insuperable, cosa que sé porque fui uno de ellos– a escrachar a Rosa Díez en un acto académico. Carne de cañón para sus desalmados manipuladores, los jóvenes españoles tienen que decidir si prefieren la verdad y la moderación, comprender los hechos y valorar razonablemente las circunstancias o convertirse en "bultitos" como llamaba un viejo sinvergüenza jerezano a quienes pensaba timar sin miramiento. Y los que somos padres de jóvenes tenemos la obligación sagrada de impedir este creciente clima de adoctrinamiento irracional para preservar la libertad de nuestros hijos.

Antes de gritar, escrachar o manifestarse sin escrúpulo alguno, hay que conocer qué ha ocurrido en esta nación llamada España, qué ha ocurrido en el mundo y una vez instruidos, tomar decisiones en plena libertad. Si hacemos esto, disfrutaremos largo tiempo de una democracia digna. Si no, si a quien no piensa como nosotros le llamamos "perro", "reaccionario", "fascista" o lo que sea, la suerte estará echada.

Tremendo: el verdadero Pablo Iglesias sale a la luz
S. McCoy El Confidencial 16 Junio 2014

Tarde de domingo y paseo por la videoteca para conocer mejor a ese Pablo Iglesias de quien todo el mundo habla. Para los que nunca vemos la tele, un ejercicio aterrador. Tremendo. Frente a la versión maquillada que ofrece en otras cadenas –mano de hierro en guante de seda, compilación de eslóganes para mayor gloria de la ensoñación utópica–, el líder de Podemos muestra su verdadera cara en esa autodenominada "Tertulia política de resistencia" que es Fort Apache, emitida por HispanTV, "canal televisivo de Irán en español" –sí, de la República Islámica de Irán, viva el ateísmo– y que él mismo modera.

Uno está bastante curado de espanto, pero hacer un recurrido por el editorial de uno o dos minutos que precede a sus programas supone descubrir un personaje ladino, siniestro y cínico hasta el extremo, capaz de defender con una sonrisa en los labios –caso del ejemplo que les adjunto– el uso de la guillotina como instrumento de justicia democrática y modo de haber evitado los "horrores vividos por España". O de hacer propio, de la mano de Robespierre y sin inmutarse, eso de que el "perdón es barbarie y el castigo clemencia". Un embaucador que da verdadero miedo no tanto por lo que dice, sino por cómo lo dice, con ese punto de sadismo que ha acompañado a los peores dictadores de la historia, los que han entendido la democracia en términos de laminación del adversario.

No íbamos tan mal encaminados cuando escribimos del movimiento que lidera al calor de las elecciones europeas. Este vídeo es sólo una muestra. El recorrido completo por sus distintas entradas en los últimos meses es de película de terror, algo a lo que por otra parte contribuye la escenografía a lo Cuarto Milenio que las acompaña y un lenguaje corporal digno de analizar. Literalmente –en definitiva, es su explícita pretensión–, no deja títere con cabeza, salvo la suya y la de cuantos movimientos revolucionarios mundiales habitan por el mundo, sin importar los muertos que tienen en su haber o la desconexión entre la riqueza de sus mandatarios y la miseria en la que se mueve los por ellos 'liberados'. Alucinante.

Hay que reconocerle su mérito. Buen analista del entorno, no hace sino aprovecharse de las ineficiencias del sistema, lo que en el ámbito financiero supone adherirse a dos errores recurrentes que han cometido Gobiernos y bancos centrales: emisión de deuda e impresión de billetes para financiar gastos asistenciales, bien de forma directa o indirecta. Se lo han puesto a huevo. Eso sí, Pablo Iglesias añade dos elementos propios de su planteamiento intelectual: la primera no se paga, los segundos se controlan. La credibilidad y la inflación no importan. Mira Venezuela, el descrédito administrativo y la pobreza generalizada por el aumento del coste de la vida, desabastecimiento incluido, no impiden para él que el sueño bolivariano siga triunfal su curso.

Que un movimiento como el suyo era necesario es innegable, que hay que regenerar la democracia de abajo arriba también, que la política necesita de nuevas caras capaces de gestionar para el pueblo y no sin él es un hecho. Sin embargo, cuidado con alimentar al monstruo. Como señalamos en su momento, su programa electoral es un compendio de insensateces de imposible materialización y financiación, promesas vanas que son como maná en el desierto para aquellos que no tienen una esperanza a la que aferrarse distinta de tales ensoñaciones libertarias. El día que toque poder, cuando pierda su virginidad ejecutiva, veremos su verdadera cara. ¿Cuál de las dos será? Ojalá no llegue el día en que su siniestra sonrisa se convierta en franca carcajada… en la cara de aquellos que en su candidez le votaron.

Buena semana a todos.

El Reino de la Venda en los Ojos
Del Rey que abdicó y rabió al Marqués de la Derrota Cantada
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 16 Junio 2014

Para una gran mayoría de españoles, la noche del viernes 13 de junio de 2014, la del 1-5 ante Holanda, habrá sido la prueba inequívoca de que, pese a tanta propaganda audiovisual, tanto bombo deportivo y tantísimo autobombo periodístico, España está madura no sólo para cualquier derrota, sino para la más inesperada y absoluta catástrofe. Puede no ser la única. Este jueves por la mañana, tendremos nuevo Rey. Pocas horas antes, el miércoles por la noche, España habrá dejado de ser campeona del Mundo. Y antes de acabar el año es más que probable que España, el viejo Estado, la antiquísima y gloriosa nación que conoce todo el mundo empiece a desintegrarse definitivamente. El chasco del fútbol habrá sido el comienzo.

¿Y cómo es posible que un país en muchos sentidos estupendo, con dos mil años de civilización romana, cristina y europea a las espaldas, la duodécima potencia económica del mundo, con una alta renta per cápita, una calidad de vida excelente, un sistema de protección social que aún se sostiene, un clima benigno, una gastronomía extraordinaria, un patrimonio artístico y monumental entre los dos o tres más importantes del mundo, una industria turística poderosísima, una excelente red de infraestructuras, unas instituciones antiquísimas, empezando por la propia monarquía, un país, en fin, plenamente integrado en la Unión Europea, el euro y todas las instituciones internacionales habidas y por haber, pueda desintegrarse? Pues como la llamada Roja ante los naranjas de Holanda: desintegrándose.

El problema no es que la selección nacional de fútbol, secuestrada y rebautizada como La Roja, pierda; es que se haya convencido a la gente de que no podía perder. Lo grave no es que el Estado Español se desintegre: es que se haya convencido a la gente de que no puede desintegrarse. Por eso perdimos vergonzosamente ante Holanda y por eso vamos a empezar a desintegrarnos este otoño: porque nos hemos acostumbrado a engañarnos. Y engañarse es la mejor forma de que la realidad acabe destruyéndonos.

No es que antes de la debacle brasileña no hubiéramos alertado muchos de que lo que llevábamos al Mundial no era una campeona del Mundo con posibilidades de reeditar el título, sino una cuadrilla de amigos del seleccionador que ya no está para correr –alguno llega jubilado- y que ha dejado de jugar como hace algunos años, en su club y en esa selección que se apropiaron en su propio beneficio y en contra del interés de España. Lo que algunos hemos venido diciendo sobre Casillas y sobre la columna vertebral barcelonista del equipo del Marqués del Bosque se ha estrellado contra un aparato de propaganda tan sectario como poderoso, el de Prisa y sus locutores audiovisuales. El último partido de preparación contra unos jóvenes salvadoreños que sustituían a los titulares de una selección que ni se ha clasificado para el mundial y está metida en un escándalo de apuestas fue la enésima exhibición de prepotencia ridícula por parte de unos listos que nos toman a todos por tontos. El mejor portero del mundo, el mejor defensa central del mundo, el mejor centro del campo del mundo, el mejor estilo de juego del mundo, el mejor delantero nacionalizado del mundo, el mejor periodismo del mundo… Si con Mao los chinos se veían obligados a cantar "El Oriente es rojo", con los guardias audiovisuales de La Roja los españoles estábamos obligados a creer que no marcar goles era un signo de estilo y recibirlos una prueba de confianza, que nuestro genio enmendaría.

PRISA marca la pauta futbolística
La víspera de la prueba de la verdad ante un equipo algo distinto a Bolivia y El Salvador, José Sámano, canciller de la tribu segurola, que desde El País orienta al As y al Marca en el culto al barcelonismo incorrupto, al casillismo complementario y al delbosquismo impertérrito, publicaba esta pieza convincente, admonitoria, que vale la pena repetir.

Más que un título, España defiende un estilo
A partir de hoy, ante una Holanda que ha perdido de vista su academia de siempre, La Roja podrá ganar o perder, pero lo segundo no puede suponer una catarsis, tan solo una desilusión.

Los resultados son fugaces. Lo que conviene que prevalezca es la idea. España la tiene, con ella se ha hecho universal y es tan venerada por sus títulos como por su lírica. Por eso, a partir de hoy ante Holanda, en Brasil defenderá algo más que un título: el sustento de su encomiable propósito desde 2008. España podrá ganar o perder, pero lo segundo no debería suponer una catarsis, tan solo una desilusión. Pase lo que pase, el fútbol español debería mantener su etiqueta, fondo de armario tiene para ello, y no hay motivos para que a España se le mire con escepticismo, sean los resultados que sean. Conviene escuchar el mensaje de los más ilustres del fútbol español: "Ganaremos o moriremos con nuestro estilo, cambiar sería un error", sostuvo ayer Xavi. A su lado, Casillas dio la receta: "Ideas claras, ambición y humildad". "No le tengo miedo al futuro, lo que viene por detrás nos lo asegura", enfatizó Vicente del Bosque. Estilo, idea, humildad. Esos son los preceptos que han fortalecido al campeón.
(…)

Con una selección irreconocible como holandesa, la oranje logró un atajo hasta la final de Sudáfrica. Pareció un espejismo. Se olvidó de la patente que le hizo ser embriagadora y hoy anda algo extraviada, con Van Gaal a la búsqueda de cinco zagueros con los que taparse. Ha perdido de vista su academia de toda la vida desde los setenta y su fútbol se ha vuelto improductivo. Con todo, es el subcampeón y se ancla en gente como Sneijder, Robben y Van Persie, que en un buen día pueden tironear a cualquiera. El resto es un grupo tan juvenil que entre Casillas y Xavi suman más partidos internacionales que 17 de los reclutados por Van Gaal. Más contundente aún: 11 de los 23 españoles en Brasil han hecho bingo en Mundiales, Eurocopas y Champions.

España tendrá que tirar de experiencia para abrirse paso en la trinchera holandesa. Arrancar en los grandes campeonatos nunca resulta fácil y, de algún modo, cabe vislumbrar que Holanda se perfile como la Suiza que le hizo patinar en el estreno en Sudáfrica. Con la diferencia de que la contra de los de Van Gaal puede resultar mucho más dañina.

Frente a un adversario bajo techo, Del Bosque no dio pistas sobre el ataque español, donde hay más incógnitas. "Nos ha ido bien cuando hemos jugado con un delantero de referencia que con alguien que llegue entre líneas", dijo el salmantino, del que se desconoce si envidará con Diego Costa o se inclinará por camuflar a Cesc o incluso Silva. Cuestiones de matiz para una selección que el propio técnico definió con "estable y madura". Y en boca de todos, la idea, el estilo como eje sustancial de lo que hay en juego.

Toda la vida pensando que lo que hay en juego en un partido, sobre todo del Mundial, es ganarlo, y resulta que no, que es "el estilo". Da igual que Diego Costa fuera la negación de ese "estilo" que como según repetían los titiriteros balompédicos en prensa, radio y televisión, "es innegociable". El común de la gente no sabía que el estilo de juego es para "morir con él", no para ganar partidos, títulos, copas y desperdicios semejantes. Menos mal que los relaños y segurolos nos lo han explicado. La banda prisaica del Río de la Plata viene vendiéndonos desde hace cuatro años como dogma de fe el guardiolismo como reinvención del fútbol y el delbosquismo como la forma humilde y mesetaria del guardiolismo. Y como en la prensa, es decir, en la canallesca deportiva española, desde el linchamiento de Mourinho no hay quien les tosa, siguen abonados a las mismas fatuidades. Da igual que en la Liga o la Copa de Europa se haya demostrado el fin del imperio azulgrana. Como no se trata de defender una nación, ni a unos colores, ni siquiera, pese a lo que digan, un estilo de juego, sino de presumir de su poder, ahí están, escupiendo a los que preferimos ver cantar a la Callas o a Maldita Nerea antes que al innegociable portero de la Selección Nacional.

El generoso desprecio del Rey a las Cortes
En España, hace tres décadas que el discurso oficial y, a fuerza de altavoces, real, lo marcan los mismos. Los mismos defensores del "estilo innegociable" de la selección (o sea, los pelotazos de Piqué a Diego Costa que los altavoces de La Roja y altacoces del Diccionario jaleaban como si fueran jugadas de Iniesta y Xavi in illo tempore, cuando podían jugar más de una hora), son los que dicen que la destrucción de España es imposible, que eso son fantasías de la derecha golpista, republicana, rencorosa y vil. Bueno, ahora ser republicano ya figura en el diccionario político de Prisa, pero de una república coronada por un rey como Juan Carlos I, que les sea fiel, sin haber exigido nunca del Emperador Cebrián la misma reciprocidad.

¿Pero tan importante es aún Cebrián? ¿Tanto manda todavía Prisa? Hay quien cree que la ruina de su imperio, salvado en última instancia por el gobierno del PP, prueba su decadencia y, en buena lógica, su escasa relevancia. Pero lo cierto es que Rajoy ha hecho de Cebrián su primer consejero, ha echado a Pedro Jota y ha dejado hundirse a Intereconomía. O sea, que mucha ha de ser la fuerza de Prisa cuando, incluso quebrada, la salvan. Y poco pintan otras empresas periodísticas cuando, sanas o malitas, las dejan para los coros del discurso oficial, que sigue articulando "El País".

¿Pero, en qué consiste la gracia, cuál es el secreto de ese discurso? Pues, simple y llanamente, en mentir a los españoles sobre lo que les pasa. Decía J. F. Revel en "El conocimiento inútil" que "la primera de todas las fuerzas que mueven el mundo es la mentira". En pocos sitios y en pocas ocasiones podrá verse de forma tan evidente como en la España actual. La mentira sobre nuestra invencibilidad futbolística es sólo la última y más aparatosa prueba de una costumbre que no se debe a la perfidia de un solo hombre, Cebrián, ni a la eficacia de un imperio, Prisa, a cuyo alrededor orbitan satélites informativos periféricos como los del Conde de Godó. Lo que lleva a España, con el rey que se va y con el que llega, a su destrucción no es el negocio de engañarnos que regentan algunos sino la costumbre de engañarnos que hemos contraído casi todos. En la Izquierda, la Derecha y hasta los fieros antisistema, no es que la primera de las fuerzas que mueven hoy a España sea la mentira. Es que es la única.

Nada lo prueba como la abdicación del Rey y su comportamiento con el Heredero y las Cortes, que como representantes de la soberanía nacional están por encima del Rey, del Príncipe y de cualquier ave de paso. El discurso oficial, a Diestra y Siniestra, sostiene que no estará presente en la proclamación del nuevo rey para "no restarle protagonismo" y como "rasgo de generosidad". En realidad se trata de un gesto de zafia patanería que, además de despreciar a su hijo, supone una afrenta intolerable a las Cortes, que es donde se juran los Reyes de España, incluido Juan Carlos I.

Pero que el rey -que como en la zarzuela de Chapí, obra maestra sobre la costumbre de mentirnos en España, rabió después de abdicar- no quiera asistir a la proclamación del nuevo Rey, que él mismo ha forzado abdicando, no pasaría del disparate de un "anciano caballero que lucha por su salud" -Corinna dixit- si el Gobierno no lo permitiera. En una monarquía constitucional, como se supone que es la española, el rey hace lo que el Gobierno dice. Y si no le parece moralmente aceptable, abdica. Lo trágico de la situación española actual es que hay una abdicación mucho más importante que la del Rey, la del Gobierno de Mariano Rajoy, que, aunque no sea pública, es públicamente efectiva. No es el Rey, Juan Carlos o Felipe, el que tiene que gobernar, el que debe afrontar, tras el mundial de fútbol y la resaca agosteña, la secesión de Cataluña, sino el Gobierno de España. Pero, aquí, ni reino ni gobierno.

En su última audiencia, tras recibir al jefe de la patronal catalana -que le instó a respaldar el golpe separatista, vía referéndum, es la costumbre- el rey se despidió de los periodistas -o sea, de la opinión pública- con una frase lapidaria, como si fuese un portero que, tras recoger el balón de la red cinco veces, enfilase, rencoroso, el camino del vestuario:

"Ahí os quedáis".

'Expecto patronum'
ARCADI ESPADA El Mundo 16 Junio 2014

EL TAJANTE caso de la escritora Rowling. Ha dado más de un millón de libras a la causa del no escocés. Aunque la economía de Mrs. Rowling parece saneada es un acto de generosidad muy concreto. Se proyecta además sobre el no. Financiar el no, en cualquier orden de la vida, es mucho más difícil y arriesgado de lo que parece. No se trata de dar dinero para cualquiera de estas causas indiscutibles, sin enemigos, como la educación de las niñas camboyanas. O incluso para otra cualquiera de las implicaciones filantrópicas de Mrs. Rowling contra la enfermedad, la pobreza y la desigualdad. (Cuando Maddie, por cierto, quiso poner un punto de libro con la cara de la niña en cada uno de los Harry Potters; pero se lo quitaron de la cabeza con la angelical idea de que eso traumatizaría a los niños). Ahora, como digo, Mrs. Rowling va a dar dinero contra alguien. Y va a darlo, además, contra uno de esos, pobrecitos, que como los escoceses o los catalanes solo ansía la libertad. No es extraño que para los nacionalistas escoceses la admirable señora, que ha argumentado su dinero sin superficialidad ni sectarismo, se haya convertido en su Voldemort.

Se verá que la actitud de Mrs. Rowling contrasta vivamente con la de sus posibles homólogos españoles. No estoy pensando en los escritores, claro está. Estoy pensando en los poderosos, tout court: no creo que en España haya demasiados escritores, no ya con un millón de libras para darlos: ni siquiera para tenerlos. Yo estoy seguro de que el gran soldado y patriota Arturo Pérez Reverte ¡ya los habría dado de tenerlos! Pero entre los ricos, ricos... Aún es hora de que en el top de los 10 amancios, de los 50 florentinos, de los 100 bañuelos se haya levantado un lubricado happy few y haya hecho con su dinero y su ciudadanía algo remotamente parecido a lo que ese Grande de España Godó ha hecho con sus propiedades y con el separatismo catalán. Existe la creencia de que el Gobierno Rajoy no actúa y que esa inacción es la madre de todas las inacciones sucesivas. No discutamos ahora si la acusación tiene sentido político y civil. Lo pintoresco es que muchos de quienes lo creen sigan el pasivo ejemplo presidencial. Aunque, claro está, sin la atendible coartada de la estrategia política. Solo con la certeza del laxo sentido de la cosa pública que ha caracterizado tantas veces en la historia la actitud de las extrañadas élites españolas.

F. Rodríguez Adrados: «En Cataluña juegan a ser dirigentes de una nación»
Recopila sus artículos de prensa, publicados entre 1990 y 2014, sobre historia, política y sociedad, editados por la Real Academia de Historia
Juan Beltrán. La Razon  16 Junio 2014

El profesor Rodríguez Adrados, uno de los mayores helenistas del mundo, indianista, indoeuropeísta, autor de prestigiosas publicaciones en el campo de las humanidades y la enseñanza, recoge en este libro una serie de artículos publicados en los principales periódicos españoles entre los años 1990 y 2014. «De Historia, Política y Sociedad» es el quinto, editado por la Real Academia de la Historia y ya prepara un sexto sobre lengua, educación y literatura. Predominan los temas españoles, pero no faltan europeos y generales. Colaborador de LA RAZÓN, dice que «cayó en el periodismo de rebote». Después le concedieron por ello el premio de González Ruano.

-¿El periodismo le ha servido para analizar la evolución de España y del mundo en estos años?
-Yo trabajaba en mi materia, pero a partir de un momento sentí la necesidad de pensar y escribir sobre la vida política, social y literaria que nos rodeaba. El mundo antiguo era un buen punto de partida para dirigir la curiosidad en distintas direcciones. Escribía sobre todo y, además, añadía experiencias de mis viajes culturales y reflexiones sobre el mundo, que ha cambiado mucho. El estilo de vida, la espontaneidad de la juventud, los nuevos héroes que son los futbolistas o el avance de estos aparatitos llenos de botones que hacen furor y a mí me ponen tan nervioso. Los periódicos han sido una forma de divulgación, de lucha por la educación y de crítica. Una manera de llegar más lejos en temas que me interesaban.

-¿La misión del intelectual es la de ser crítico?
-El poder no tiene mucho que ver con la intelectualidad. La misión del intelectual es criticar al poder. La historia española desde el siglo XIX no ha sido muy optimista y le viene bien reflexionar sobre ella.

-¿Encuentra conexión entre la vida política y social del mundo griego y la actual?
-Mucha. Los principios fundamentales de la democracia son los mismos, los conflictos sociales, la política...Si ves las críticas de Pericles entre su partido y los contrarios, eran las mismas que ahora. La mayoría de las preocupaciones humanas, sean de índole política, social o literaria, ya estaban tratadas en el mundo clásico. Ahora todo es más grande, las ciudades, los problemas mundiales, la economía distinta, pero el aspecto humano es igual.

-¿Su lucha por incluir las Humanidades en los planes de estudios es batalla perdida?
-Quién sabe, dejemos ver el futuro. Al final del franquismo se abrieron las compuertas, pero la mayoría de los políticos despreciaron las Humanidades. Viven en otro mundo. En la democracia pasó lo mismo, se llenaron de teorías pseudopedagógicas y redujeron los niveles de conocimiento para evitar el suspenso. Por eso quitaron el latín. Hoy prestan más atención a la tecnología que a las humanidades y creo que esto tiene consecuencias negativas. Con Bolonia ha bajado el nivel en la universidad, incluido el profesorado, y no sólo en España. A los que nos hemos dedicado al conocimiento, esto no nos gusta.

-¿Qué aporta la Lomce al sistema educativo?
-Es un tema difícil. Al principio comenzó improvisando y llena de exabruptos. Luego ha ido mejorando, ha intentado recopilar los niveles a través de exámenes, aunque siguen bajos. Un ensayo que tiene de favorable que trate de enseñar el español en toda España.

-Usted defiende el español, no el castellano.
-Claro, es que es el único país de Europa en el que pasa esto. Todos los idiomas –el italiano, el francés, el ruso...– han nacido en una región y luego, al convertirse en lengua común, han tomado el nombre del estado. A nadie se le ocurre llamar florentino al italiano porque nació en la zona de Florencia. Llamar castellano al que fue castellano y hoy es español es un error que sigue prosperando.

-¿Cree que estamos en un momento de decadencia cultural?
-Sí, yo creo que sí, al menos en la alta cultura, no sólo en las lenguas clásicas, sino en el conocimiento. Sólo se conocen cuatro trivialidades, la gente parece que no se entera de nada. Hay un desconocimiento general grande a pesar de hacer turismo. Ves las masas de turistas y solo se interesan por las fotos, como oí en el Partenón. Para entender las cosas hay que saber.

-En sus libros y artículos ha escrito mucho sobre la democracia. ¿Es una utopía?
-Es que es muy difícil. Los ideales de igualdad desde ciertos puntos de vista son posibles, pero esto produce problemas, hay que contar el mérito de cada uno. La democracia perfecta no existe, es un ideal y los ideales llegan hasta donde llegan. Es una lucha continua porque no paran de salir tiranos que provocan la caída de regímenes democráticos y eliminan la libertad. Como decía Platón: «La excesiva libertad trae la tiranía» y, más o menos, sigue siendo verdad. Luego viene la rebelión contra ella.

-¿Las ideologías han arrastrado a la sociedad hacia el abismo?
-Tratan de construir un sistema perfecto, pero de la teoría a la práctica...Muchas han creado totalitarismos, ejerciendo una presión terrible. Persiguen mejorar el aspecto humano, pero de forma tan exigente y autoritaria, que acaba coartando la libertad. Han buscado una igualdad de conducta, no igualación de derechos. Absolutismos idealistas como el comunismo, el anarquismo o los nacionalismos fanáticos son fracasos que han traído más sufrimiento que felicidad al hombre.

-Uno de sus artículos habla de la Monarquía del s. XXI. ¿Cómo valora lo que ha ocurrido?
-La Monarquía se ha ido abriendo y ha hecho todo lo posible por acercarse a la población. Su valor está en que es democrática y culta, sirve de unión y da un tono vital fuera de los partidismos. Todo lo que ha ocurrido con la familia le afecta, pero es algo circunstancial y hay quien lo utiliza para hacer daño a la institución.

-¿Qué tarea tiene Felipe VI por delante?
-No sabemos cuál es el poder y la verdadera dimensión de una persona hasta que no actúa. Debe recuperar la confianza en la institución y evitar rupturas. Un factor de unidad más que discordia. A veces, parece que se tiene demasiado idealismo y desconocimiento de la historia de España, que ha sido bastante extremista y terrible. La ignorancia ha provocado que, cada vez que ha habido un sistema amistoso o tolerable, siempre ha tenido una revolución enfrente y lo hemos desaprovechado. Deberíamos aprender para que no ocurra lo mismo.

-¿Cree que la herida del terrorismo se ha cerrado en falso?
-Creo que sí. Fue un error de los socialistas y esto les ha llevado a las instituciones. No se han convertido en nada, no han pedido perdón. No hacen más daño porque no pueden. El partido popular lo ha aceptado y ha cerrado en falso. Consintieron que salieran a la calle y no estoy de acuerdo con los que salen y andan paseándose delante de sus víctimas. Esto no ocurre en Europa.

-¿Habrá referéndum en Cataluña? ¿Conseguirán sus objetivos?
-No lo sabemos, pero es muy desagradable. Juegan a ser dirigentes de una nación. Están tentados por la ambición, pero creo que se están equivocando. No debería haber referéndum. Para Cataluña sería nefasto, sería como Albania, un país de cuarta categoría, pero el Gobierno tendría que haber empezado antes. La historia la han falsificado y cuanto más se les deja crecer, más cuesta. En esto tuvieron mucha culpa los socialistas al prometerles lo que ellos quisieron.

-¿Somos una gran nación?
-Regular. Existe un complejo tremendo que viene del enfrentamiento con toda Europa o también porque se nos quería mal. Hay demasiados mitos sobre nosotros y nos infravaloran. No creen que estemos al nivel que estamos y aquí podemos hacer lo mismo que ellos. España no es muy afecta a Europa, tenemos más afecto y más peso con América.

El Gobierno tiene ya en marcha el relevo de González-Echenique y de Julio Somoano
RTVE: podredumbre ideológica y ruina financiera
Gaceta.es 16 Junio 2014

La emisión en la noche del domingo en la '2' de TVE de un documental sobre niños transexuales, dentro del espacio el "sexo sentido", de Documentos TV es sólo un ejemplo de la miseria moral e ideológica que consume a la radio televisión pública.

Una RTVE que financia, bajo la presidencia de Leopoldo González Echenique, 'contenidos basura' como éste mientras sus directivos viven faraónicamente a costa de todos los españoles. Los últimos informes sobre la situación financiera de RTVE sin embargo son palmarios: la Corporación está en práctica quiebra técnica.

Los directivos socialistas y comunistas que siguen mandando en RTVE

La emisión del citado documental (TVE nunca ha hablado sin embargo de niños con dificultades económicas, o cuyos padres deben ir a comedores de Cáritas por la crisis económica que, a pesar de los buenos datos macro, sigue atravesando España) hay que cargarlo en el 'debe' de la actual directora de contenidos Monserrat Abad y del director de la '2', Samuel Martín Mateos (director de Culturales de La 2). Dos directivos por cierto de entre los 48 que González Echenique mantiene en RTVE heredados de la etapa en la que Luis Fernández presidía el entonces ente público y Zapatero ocupaba el Palacio de la Moncloa. Martín Mateos es definido por sus propios compañeros como un comunista (al que sus compañeros definen como simpatizante de CCOO) al que incluso se permitió hacer una película ('Agallas') como productor de la misma siendo fijo de la casa; un caso único. Pidió un permiso de dos meses sin sueldo para ello, cuando su contrato lo prohíbe. Martín Mateos es director de Culturales de la '2' desde el 2007, con Rodríguez Zapatero como presidente del Gobierno. Por cierto, después de El Sexo Sentido, La 2 de TVE inicia la emisión de "Milenium", un espacio concedido por Echenique a la productora de otro exdirector general socialista de RTVE, Ramón Colom. ¿Ven cómo ahora se entiende todo?.

48 altos cargos extraordinariamente bien remunerados (entre los 110.000 euros y los 300.000 que los sindicatos atribuyen al propio presidenta entre su sueldo 'fijo', su 'variable' y su 'bonus' cuando un decreto gubernamental de marzo de 2012 prohíbe expresamente que un directivo como él gane más de 105 mil euros al año ) y algunos sin cometido práctico alguno. Es el caso de Fran Llorente, exdirector de Informativos de la 'era Zapatero' y auténtica 'bestia negra' de los populares, entonces en la oposición, a los que acosaba sin piedad en los telediarios de la pública. A día de hoy, mantiene sus prebendas y su sueldo, con ubicación física muy cercana a la de Julio Somoano, refugiado en una suerte de función de 'asesoría'. Nadie se ha atrevido a enseñarle la puerta de la calle, y Echenique y Somoano, menos que nadie. Un Somoano, por cierto, que al día siguiente de la abdicación real, desaparecía junto con su director de contenidos, Gilgado, mientras España vivía una situación de relevo en la jefatura del Estado; algo que no ocurre todos los días. Pero a los dos responsables de los Servicios Informativos de la televisión pública no pareció importarles.

 ¿Libranzas?, ¿vacaciones?...

Los 'pactos de Soraya'
El 'trágala' que supone que Echenique mantenga a estas decenas de altos cargos hay que explicarlo en el contexto de los pactos ocultos que mantiene la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría con sectores afines al PSOE o con el propio Juan Luis Cebrián, a cuya hija, Eva Cebrián, se mantiene por cierto en el organigrama directivo de RTVE con abultado sueldo. Change.org y Manos Limpias abrirán esta semana una investigación sobre el organigrama de RTVE; funciones de los AD (cargos de Alta Dirección) y lo que ganan por si existiera un presunto delito de malversación de caudales públicos. Unas acciones judiciales que, de ejercitarse, podrían ir contra el propio presidente de la Corporación, González Echenique, pero también contra los doce miembros del Consejo de Administración: Charo López Miralles, Andrés Martín Velasco, Fernando Navarrete o el zamorano José Manuel Peñalosa Ruiz, por ejemplo o el socialista Miguel Ángel Sacaluga. Todos ellos tienen por ley la condición de 'causahabientes'; es decir, podrían llegar a responder con su patrimonio personal de las pérdidas de RTVE. Un déficit, el de la Corporación, que al haber superado el 10 por ciento de lo inicialmente presupuestado, debería haber motivado de inmediato su dimisión o cese, según la ley de 2006 y otra más, la de financiación de 2009, aprobadas durante la época del Gobierno socialista.

RTVE: fuente de escándalos
Y es que muchos de los altos directivos de RTVE asumidos por Echenique no han dejado de ser una fuente de escándalos. Fue el caso del director económico Ignacio MínguezÝugueros, que tuvo que ser cesado fulminantemente por presuntas irregularidades en la gestión de derechos deportivos, (TVE pasó de gastar 108 millones de euros en 2009 a 153 en 2011). Un escándalo con mayúsculas, nunca explicado y silenciado por sindicatos y comisión mixta de control parlamentario de RTVE.

Hace tres meses, se nombró a Monserrat González Antolín al frente de la subdirección de compras, teniendo que recurrir al mes siguiente al anterior subdirector, José Aceituno Galaso que había sido cuestionado por el propio Consejo de Administración. Un caos. Este tipo de situaciones, o otras más chuscas como el último viaje de algunos directivos de la casa a Lisboa para ver a cuerpo de rey la final de 'Champions' mientras España sigue contando con casi seis millones de parados son los que han ido arrastrando a Echenique al precipicio.
En Génova y parte del Gobierno, hartos

La situación en RTVE no se aguanta ni un minuto más. En Génova 13 están hartos desde hace mucho tiempo y en algunos ministerios, los más 'marianistas' y más lejados al influjo de Sáenz de Santamaría también. Cristóbal Montoro ha dicho ya que 'no suelta ni un euro' hasta que no desaparezca Leopoldo González-Echenique. Y tiene 100 millones preparados. Ya a finales de abril, en Alcalá 10, él mismo y la propia Sáenz de Santamaría recibían a un atribulado Echenique que, acompañado de su director General Corporativo, Enrique Alejo, trataban de negociar una inyección de 400 millones para salvar la delicadísima situación financiera del ente. Montoro pidió a cambio un plan de viabilidad y un cambio urgente en el sesgo de los contenidos de la pública, en muchas ocasiones hostiles con los principios y valores que defiende el partido que gobierna. Echenique, el 'hombre de Soraya', se negó. En Génova y en Moncloa ya se han dado cuenta de que, tanto El País como RTVE, sólo hablan bien de todo lo que tenga que ver con Soraya Sáenz de Santamaría o su entorno.

La reunión de Toledo: se piede la cabeza de Echenique y de Somoano Hace poco más de una semana, el pasado viernes 6 de junio, el Parador de Toledo era escenario de una reunión, al más alto nivel, entre el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, la secretaria General del PP, Dolores de Cospedal y la cúpula del PP. Sobre la mesa cuestiones de Estado, tras la abdicación de don Juan Carlos, pero lo que más minutos consumió fue la caótica situación en RTVE y la más que posible e inminente remoción, tanto de su presidente, González Echenique como de su director de Informativos, Julio Somoano, al que fuentes del PP consideran como una gran decepción: 'fue una elección de la secretaria de Estado de Comunicación (Carmen Martínez Castro) y creíamos que era eficaz y brillante, pero ha demostrado ser un gran 'bluff'', aseguran a Gaceta.es fuentes cercanas a Cospedal, que están convencidas que el relevo está ya en marcha.

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