AGLI Recortes de Prensa   Martes 17  Junio  2014

España inteligible
Finis Hispaniae
Rafael Núñez Huesca www.elsemanaldigital.com 17 Junio 2014

Son muchos los españoles que han tragado con la fórmula envenenada del derecho a decidir. No hubieran aceptado la independencia, pero una "consulta", presentada como la quintaesencia de la virtud democrática, eso es diferente. ¿Cómo negarle a alguien un "derecho", más si ese derecho sólo implica poder "decidir"?

Dos palabras cargadas de un contenido emocional positivo que han tenido el predicamento que nunca tuvieron las trece letras de la voz "independencia". El nacionalismo ha tocado la tecla exacta ampliando así extraordinariamente su ámbito de influencia.

Tenemos, por tanto, a un importante número de españoles dispuestos a que una parte decida si bajamos la persiana de la historia para esta vieja nación. Otros están dispuestos a lo mismo con tal de liberarse del insoportable discursito victimista y pedigüeño de los nacionalistas. Y otro buen puñado de españoles, por lo general adscritos a la derecha política, concederían gustosos la independencia a todo el que la reclamase por el solo hecho de reclamarla: no merece ser español quien no está dispuesto a serlo.

Cada uno de estos grupos, llega, por planteamientos diferentes, a la misma conclusión: la secesión es aceptable. Y, sobre todo, dicen, acabaría con el eterno problema territorial. Ilusos. Llegados a este punto daría comienzo el verdadero problema territorial. El día después de la independencia de Cataluña, el nacionalismo marcaría su nuevo objetivo abriendo un conflicto diplomático de colosales dimensiones: la "reunificación de los Países Catalanes".

En definitiva, la culminación de un proyecto del que la independencia catalana sólo sería el primer paso. Así lo refleja el partido más votado en Cataluña en las últimas elecciones, ERC, en su programa electoral: "El resto de territorios de los Países Catalanes (sic) podrán, en cualquier momento, decidir de manera democrática añadirse a la futura República catalana o crear otra y federarse".

Nacionalismo en estado puro, no es nuevo. Hay, de hecho, precedentes. Terribles precedentes. "Completar la articulación política de la nación", esto es, expansionismo territorial. Consustancial a todo nacionalismo. Y con objetivos perfectamente identificados y localizados: la Comunidad Valenciana, Baleares, la Franja de Aragón, la comarca murciana de El Carche, la región francesa del Rosellón, y en algunos casos, también la ciudad italiana de Alguer y Andorra.

Por tanto la amputación de una parte del cuerpo nacional no supondría sino el principio del problema. Y no solo por desatar nuevos conflictos, también, y sobre todo, por el gravísimo precedente creado y sus incontrolables consecuencias. ¿Con qué legitimidad se impediría una futura escisión vasca (y la posterior operación sobre Navarra?, ¿y la escisión gallega?, ¿y canaria? Ya está preparado el término que describiría tan dramático proceso: Finis Hispaniae.

Un burladero para políticos
Xavier Horcajo www.gaceta.es 17 Junio 2014

Los delitos de corrupción han recibido 226 indultos con Gobiernos democráticos.

Aun cuando diga la Constitución que los españoles somos iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por cualquier circunstancia personal o social (artículo 14). Esta figura, de origen medieval, es proteger a personas que por su dignidad, por su rango, entre en un limbo de privilegios en materia de jurisdicción. Luego está la trola del ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, para quien el aforamiento es una especie de sacrificio generoso de los beneficiados que renuncian a la primera instancia judicial.

No es una flaqueza democrática que determinadas personalidades claves de la vida política se beneficien de aforamiento y diriman sus cuestiones judiciales en tribunales distintos a los de los ciudadanos normales a los que dicen representar. Lo indecente es que ese privilegio se extienda a cualquier delito que puedan cometer, no estrictamente a los cometidos en el ejercicio del cargo. Ejemplo: el presunto tráfico de influencias del exministro de Fomento, José Blanco, no tenía nada que ver con el ejercicio de su cargo. Sin embargo fue al Supremo. Y con un acto vergonzante, el tribunal juzgador archivo porque las presiones del ministro para obtener favores a un empresario amigo en Sant Boi de Llobregat, “no eran lo suficientemente intensas como para deducir delito”. ¿Se dan cuenta del truco?

El segundo escándalo democrático es que en España tengan derecho a aforamiento más de 10.000 cargos políticos, judiciales, y de muchos otros órdenes. En Francia no llegan a 40 y en Alemania media docena. Luego están los “aforamientos” especiales que es la extensión del tratamiento de privilegio cuando la instancia jurídica superior no tiene más remedio que condenarte. Entonces se produce el momento más frustrante para los demócratas: se les ha declarado culpables en sentencia firme, pero les indultamos. Como ocurrió con varios dirigentes de Unió que debían ir al talego por llevarse la pasta de formación de parados. La primera decisión del Gobierno Rajoy (a propuesta de Ruiz-Gallardón) fue indultar a los corruptos.

El indulto es el verdadero “ungüento amarillo” democrático. Se hace en casi todas las democracias, pero nunca tanto como aquí. Los delitos de corrupción han recibido 226 indultos con Gobiernos democráticos, los de prevaricación reservados a funcionarios, 25 indultos; los de malversación de fondos públicos, 107 indultos y 16 indultos para los delitos de cohecho.

En fin, como diría Manolo Escobar: “Yo soy un hombre del campo, no entiendo ni sé de letras, pero, pero soy de una opinión, que el que me busca me encuentra”.

Una nueva derecha para la segunda transición
José Javier Esparza www.gaceta.es  17 Junio 2014

Tal y como pinta el paisaje, esa derecha nueva para una segunda transición sólo puede estar en VOX. El PP ya ha demostrado que para esta misión no sirve.

Más temprano que tarde va a haber una segunda transición política en España. Eso ya no lo duda nadie. Ahora de lo que se trata es de que esa segunda transición no conduzca a la desaparición del país, a la autodestrucción de la democracia.

Va a haber una segunda transición porque el marco fijado en la primera se ha hundido. La primera transición empezó en 1975 y terminó con las elecciones de 1979, y consistió en transformar el Estado de las Leyes Fundamentales, el de Franco, en el Estado de la Constitución de 1978. Hoy la Constitución ya es papel mojado. Lo es, primero, en el plano de la organización nacional, porque el Estado de las Autonomías ha conducido a agudas dinámicas separatistas en Cataluña y el País Vasco. Lo es, además, porque elementos básicos de la organización social, desde el derecho a la vida hasta la institución del matrimonio pasando por el derecho a usar la lengua común, se han visto transformados –y deformados- al margen de las previsiones constitucionales. Hoy esos procesos de cuarteamiento del marco constitucional coinciden con un deterioro brutal de la clase política, una crisis económica que ha arruinado el concepto (constitucional) del “estado social y de derecho” y, además, un relevo en la corona. Esto ya no da más de sí.

Los separatistas están apostando fuerte en esta segunda transición. Buscan directamente la independencia plena o de facto en un abanico que va desde la consecución de un Estado propio hasta la obtención de un estatuto privilegiado en el marco ya no de España, sino de Europa. La izquierda también está apostando fuerte: tanto como para plantear abiertamente la opción republicana, lo cual significaría ya no una transición, sino una ruptura radical, así como la redefinición federalista del Estado, que también es una ruptura respecto al modelo vigente. Todo eso sin contar con las legislaciones aprobadas por la izquierda en el periodo 2004-2011 en materia autonómica y social, y aceptadas después por una derecha cobarde, que ya suponían un rebasamiento de la Constitución de 1978. Es decir que los separatistas y la izquierda ya tienen en mente, con mayor o menor claridad, su “segunda transición”. Pero, ¿y la derecha?

La derecha, no. Para empezar, porque el partido que formalmente la representa, el PP, ya ha dejado de ser un partido de derecha. Y además, porque el PP ha venido aceptando en la teoría y en la práctica todos los desbordamientos del marco constitucional impuestos por los separatistas y la izquierda. Todo ello mientras, de boquilla, insiste en defender una Constitución en la que ya nadie cree, empezando por el propio Tribunal Constitucional. El PP ha quedado fuera de juego. Por vacío intelectual y por pereza política, está incapacitado para pintar nada en el nuevo paisaje.

Así las cosas, lo que se nos viene encima es una segunda transición con una transformación del modelo constitucional y sólo dos fuerzas –separatistas e izquierda- marcando la dirección y el ritmo. Esto conducirá inevitablemente a la redefinición de España en un solo sentido, marginando a medio país y, por tanto, incubando una ruptura de acentos mucho más dramáticos. Ya nos ha pasado más de una vez.

Hace falta otra derecha. Una derecha nueva que represente las convicciones y principios de un sector social muy amplio, amplísimo, pero sistemáticamente ninguneado desde hace muchos años en la construcción del país. Frente a la dinámica de explosión del tejido nacional, esa derecha tendrá que plantear la supervivencia de la nación española. Frente a la dinámica de explosión del tejido social, esa derecha tendrá que reivindicar la libertad natural de las personas y de las familias. Frente a la dinámica de explosión del tejido económico –asunto, por cierto, del que casi nadie habla a fondo-, esa derecha tendrá que formular un nuevo modelo productivo que garantice realmente un cauce de prosperidad y, por esa vía, el mantenimiento de los derechos sociales. Si nadie plantea estas cosas, el futuro de España será inevitablemente el de un país roto, desaparecida ya toda conciencia nacional, fracturada su sociedad en un mosaico puramente hedonista e individualista, arruinada su economía en un modelo servil de ricos muy ricos y clases medias cada vez más pobres.

Tal y como pinta el paisaje, esa derecha nueva para una segunda transición sólo puede estar en VOX. El PP ya ha demostrado que para esta misión no sirve y las otras opciones minoritarias, por su parte, han dejado patente su incapacidad para movilizar a nadie. VOX es una agrupación de gente decente que ha puesto sus ideas por encima de sus intereses. Eso es más que un aval en un tiempo en el que los intereses han sepultado a las ideas. Bien es cierto que, para alcanzar esa cualidad de nuevo foco de la derecha española, VOX tendrá que hacer las cosas de manera que deje palmariamente claro que no es simplemente una rama de “cabreados” del PP ni una escisión del “PP auténtico”, sino una fuerza con identidad propia nacida precisamente para navegar en la situación que hoy vivimos. En septiembre será su asamblea. Entonces veremos si VOX tiene conciencia de la altura del reto.

Igualdad y República
Javier Orrico Periodista Digital 17 Junio 2014

Mi abuelo Alfonso era republicano. No he sabido, sin embargo, hacerme una carrerita sobre su sombra. Como tantos, fue represaliado por la misma República que ayudó a instaurar, y que acabó convertida en mera carcasa de la tiranía del Frente Popular. La II República se la cargaron los republicanos cuando cambiaron (o les cambiaron) un proyecto democrático por un ensayo revolucionario. Hoy mi abuelo se moriría otra vez si supiera que, en nombre de la República, de la igualdad de todos los nacidos de mujer (de momento) que fue razón del fin de las monarquías, lo que pretenden sus supuestos defensores es consolidar la desigualdad.

No otra cosa han defendido nuestras penosas izquierdas desde la Transición, apoyadas por el vacío ideológico, las conveniencias y la cobardía de nuestras derechas: las diferencias fiscales, de derechos y de consideración según la lengua materna y la cuna regional de los españoles. Y, desde hace unos años, lo impensable: la discriminación ante la ley por delitos iguales en favor de las mujeres. Nadie hubiera creído, en 1975, cuando soñábamos con la libertad y la igualdad, que la injusta discriminación histórica de las mujeres iba a terminar en injusta discriminación contra los hombres, y que un crimen cometido por mano de mujer sería menos penado que el mismo crimen por mano de hombre. O que casi cuarenta años después de la muerte de Franco, las parejas de hecho seguirían sin una ley que las igualara a los matrimonios en los derechos básicos, tras el engaño del matrimonio gay zapaterista. Queríamos acabar con el matrimonio, y toda la progresía ha acabado en la Iglesia o ante un puñetero juez. O peor: ante un concejal. ¿De Urbanismo?

En cuanto a las desigualdades de cuna, si eres navarro o, sobre todo, vasco, además de unos derechos históricos propios del Antiguo Régimen, inconcebibles en un país moderno tras la Revolución Francesa, pagas menos impuestos y gozas de una financiación esplendorosa que te permite tener unos servicios mucho mejores que los del resto de españoles. Si eres catalán, vasco, balear, gallego o valenciano puedes imponer una enseñanza monolingüe frente al derecho de quienes piden aprender también (no sólo) en español. Y acceder a la función pública de las regiones ´castellanas´, pero no a la inversa. Un Estado en verdad republicano no lo hubiera tolerado nunca. ¡Ah, la France!

Y, sin agotar el asunto, si eres catalán o vasco cuentas con cuerpos policiales armados de obediencia nacionalista -con sueldos superiores a los cuerpos del Estado-, y gastos desmedidos en políticas exteriores directamente dirigidas contra España, que te los subvenciona. Los republicanos de hoy, tan falsos, defienden, como remate, que los nacionalistas puedan votar si se separan del resto, pero el resto no pueda decir ni pío. El referéndum catalán, que se hará, porque la falta de coraje y convicciones de nuestra clase dirigente es secular, significará por sí mismo el fin de la nación. Y la República siempre fue patriótica, española por encima de todo. Hasta hay un candidato del PSOE, Pérez Tapias, formado en el agua bendita, que pide federalismo plurinacional. Un oxímoron, la cosa y su contraria. Y da clases en la universidad. En nuestra miserable universidad, primera institución corrupta de España, "Escuela de Mandarines" tan podrida de endogamia y cooptación como los propios partidos que critican los Monederos y los Iglesias que viven de ella. Son geniales. Y se dicen republicanos. ¿República? Sí, pero para todos. Y para todo.

El PSOE no puede
EDITORIAL Libertad Digital 17 Junio 2014

Si tras las elecciones europeas la situación en el PSOE ya era grave, el rumbo tomado por partido fundado por Pablo Iglesias puede llevarle a desaparecer tras la emergencia de otro Pablo Iglesias, en lo que sería una de las mayores ironías políticas de nuestra historia.

Lo cierto es que no es una situación nueva: el vaciamiento ideológico y ético del partido viene siendo norma desde que se decidió defender el crimen de Estado sin tener siquiera la gallardía de asumirlo, y no ha hecho sino agudizarse desde que Zapatero y compañía destruyeron todo lo que había para no sustituirlo por nada más allá de un feroz sectarismo.

Ahora, el PSOE se enfrenta a una amenaza grave porque ha encontrado en Podemos la horma de su viejo zapato ideológico: alguien que sabe ser todavía más demagógico y sectario que los socialistas pero que además lo hace mejor y, sobre todo, resulta más convincente como antisistema que un partido que lleva casi 40 años siendo uno de los baluartes del sistema.
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A esto hay que añadir un estupefaciente proceso de selección inversa que ha llevado a los puestos más destacados del partido a personajes sin ninguna relevancia ideológica, con escasísima talla intelectual y completamente ayunos de capacidad y liderazgo.

Así, cuando más necesitaría el PSOE de líderes valiosos que lo saquen del marasmo, se encuentra con unos candidatos a la Secretaría General que en lugar de apostar por una socialdemocracia moderna y europea se pelean por ser hijos putativos del Pablo Iglesias moderno, además de bisnietos del antiguo.

Y si mal están los que se presentan, qué decir de los que, después de toda una vida presumiendo de sus sacrificios por el partido, al llegar el momento en el que sí se podían jugar la carrera para sacar el PSOE adelante prefieren quedarse al calor de una alcaldía o una presidencia autonómica.

Por no quedar, en el PSOE –o en el PSC, que vive otro proceso de autodestrucción– no ha quedado ni un mínimo de valentía, todo lo más una temeridad que hace creer a los madinas, los sotillos o los icetas de turno que son los salvadores del PSOE y hasta de la España en que no creen. Qué espectáculo bochornoso.

El paisaje después de la plaga
Enrique Calvet Chambon www.lavozlibre.com 17 Junio 2014

Economista y miembro del Comité Económico y Social Europeo
Tras coger resuello para una valoración tan minimalista como esencialista y serena de las últimas elecciones del 25-M en clave española, algunas conclusiones empiezan a tomar fuerza y será de utilidad compartirlas o combatirlas, aceptarlas o rechazarlas para seguir luchando por el bien común… a quién le interese tal cosa. Señalemos que no sólo ha hecho falta un mínimo distanciamiento en el tiempo para dejar pasar la fiebre triunfalista/demagógica, sino que hay que hacer un trabajo de bigote para no dejarse distraer por diversiones menores como el debate estrafalario sobre forma de Estado, de nulo efecto inmediato sobre los problemas reales de los ciudadanos.

En estas últimas elecciones, y centrándonos en la radiografía española del evento, el momento posterior no ha sido tanto el de proclamar el triunfo habitual de todos y cada uno de los Partidos que se presentaban, aunque alguno no ha resistido a la tentación, sino el de constatar que existe una gran perdedora global: la ciudadanía española. Es un lugar común decir que uno de los derechos que existen en democracia es el de equivocarse. Cierto, los alemanes de hace 80 años saben algo de eso. Pero no deja de ser peligroso y desolador.

Veamos. En primer lugar observamos que un 55% de los votantes no ha participado. La abstención, como todo, debe ser valorada según el momento histórico y el tipo de sociedad. No es lo mismo una alta abstención en una sociedad democrática en velocidad de crucero dónde se dirimen matices de gestión de un sistema engrasado (USA, por ejemplo) a una abstención en un fin de régimen en una democracia depauperada y medio prostituida por el deterioro del Estado de Derecho. He hecho una campaña a pie de calle y en diferentes provincias españolas, y he podido observar cómo no se enfrentaba uno a la incapacidad de elegir entre Partidos, sino a un rechazo inconsciente del sistema, una añoranza de “sistemas caudillistas de uno u otro signo” que les resolvieran los problemas y se dejaran de espectáculos grandilocuentes. A muchos ya les empieza a parecer esto de la democracia una coña marinera y muchos manifiestan vocación de súbditos antes que de ciudadanos, así encauzan el desencanto. Convendrán conmigo que para los que luchamos para que España sea una democracia plena de ciudadanos libres y responsables, con iguales derechos y obligaciones, la situación no es como para hacer la ola.

También, por supuesto, se ha acrisolado el resultado de años de manipulación, intimidación, clientelismo corrupto, expulsión e incumplimiento de la Ley en los territorios de oligarquía sediciosa y sigue fraguándose una España de taifas por encima de una España de ciudadanos. Ahí, los votantes tienen menos responsabilidad pues los gobiernos diversos de la nación les han puesto sin protección a los pies de los caballos. Pero el problema, que es un problema anti-democrático, sale reforzado.

Anotamos también que 7,5 millones de españoles se han mostrado indulgentes o indiferentes, o sencillamente cómplices, de la infame corrupción sistémica que asuela nuestra Nación por los cuatro costados. Los que han votado al llamado bipartito.

No se equivoquen, cuando en un país democrático un ministro dimite porque ha plagiado una tésis en sus tiempos mozos, no es por un atragantón de ética, es porque sabe perfectamente que ya no le va a votar prácticamente nadie y que su carrera se ha acabado, amén de perjudicar a su Partido. Aquí hemos votado al de los mensajes a Bárcenas, o a la del BEI, o a los de los ERE, o a los de los aeropuertos fantasmas con toda alegría. Total, “todos son iguales y con tal de que me permitan mi trapicheo”. Pero no todos son iguales, y el trapicheo se lo permiten para ellos poder aumentar su dominio sobre el súbdito. Da igual que se dé volitivamente o por inconciencia, en democracia esa actitud es letal como demuestran los hechos. En Alemania dimiten por plagiar un examen, en Argentina o en Pakistán no. Ustedes elijen... si es que quieren elegir.

También hay que notar que mi vaticinio de que el PSOE no le sobreviviría a “demoliciones Zapatero” se está cumpliendo a rajatabla. (No digamos ya el desaparecido PSC). Pero eso no es nada bueno, ya que una importante masa de sensibilidad socialdemócrata y sentimientos progresistas como la solidaridad y la unidad de los españoles no puede sentirse desnuda de golpe, sin que ello provoque convulsiones políticas poco provechosas para un enfoque ciudadano. Como se ha producido. No es, para el que firma, lo más preocupante el nacimiento de unas corrientes radicales de recetas viejas ya probadas (y peligrosas e infructuosas, salvo tal vez en China). Es mucho menos grave que los puntos anteriores desde un punto de vista sociológico. Tal vez su mayor peligro resida en reforzar para las próximas el bipartidismo caciquil.

Porque aquí llegamos a lo más preocupante para este autor: los dos únicos Partidos, a mi modesto entender, que pelean por una España liberada de cacicatos , secesionistas o no, y sueñan con una España de ciudadanos libres, iguales y solidarios en un Estado de derecho democrático respetado y respetable, aun obteniendo resultados de crecimiento dignos, no han llegado al nivel crítico que demostraría que detrás tienen una cantidad suficiente de ciudadanos para impulsar esa España moderna y democrática basada en la ciudadanía responsable y activa, dispuesta a salir del siglo XIX, del XX, y…¡hasta del medievo! (privilegios forales). Me refiero a UPyD, a nivel nacional, y creo que también a Ciutadans a nivel regional. En un momento en que ya nadie puede llamarse a engaño ni alegar ignorancia para abstenerse, sólo han recogido un 4% de los votos del censo. Ello indica claramente que esos dos Partidos, con UPyD a la cabeza, están teniendo enormes dificultades, trabas y colosales enemigos, no para ganar votos, sino para hacer comprender que lo que está en juego en estas elecciones, las anteriores y las futuras y, tal vez las de más allá, pero no más, es la España que queremos en su radical estructura, es si se nos impone una España de caciques y territorios con súbditos o vamos hacia una España de ciudadanos. Las elecciones recientes muestran un panorama desolador de desconocimiento de lo que está en juego realmente, o de resignación para no luchar por ello (votar “gauche divine” no es arrimar el hombro).

¿Estamos aún a tiempo?

Nacionalismo
Olor y política
Jesús Laínz Libertad Digital 17 Junio 2014

A finales de 1899 la Revue Scientifique publicó un estudio realizado por un científico francés, el profesor Glosson, que propuso a sus alumnos medir la velocidad con la que se difunde un olor por el aire. En este caso se trataba de una botella llena de un compuesto químico de penetrante aroma que fue destapada en el momento en el que el profesor accionaba su cronómetro. Los alumnos debían levantar la mano cuando comenzaran a percibirlo. Al cabo de unos segundos, los sentados en las primeras filas empezaron a indicar que el olor ya había llegado a sus pituitarias, y tardó poco en extenderse hasta el fondo de la sala en ondas paralelas y sincronizadas. Cuando la gran mayoría había levantado sus manos, el profesor hubo de interrumpir el experimento y abrir las ventanas porque algunos, afectados por la intensidad del olor, tuvieron necesidad de abandonar la sala.

La botella contenía agua. Lo que realmente había medido el experimento no era la velocidad de difusión aérea de un olor, sino la del contagio de una sugestión. Pues la gran mayoría de los seres humanos, por naturaleza gregarios como las hormigas y los arenques, experimentan horror ante la idea de verse apartados de la manada, y para ser admitidos en ella estarán siempre dispuestos, tanto consciente como inconscientemente, a sumarse a sus movimientos, sus ansias, sus modas, sus deseos, sus odios. Y contra este fenómeno mimético poco pueden la razón y el conocimiento. Jonathan Swift lo resumió magistralmente al proclamar la irracional evidencia de que no se puede sacar a una persona mediante la razón de un convencimiento al que no llegó por la razón.

No hace falta más para explicar el catalanismo, ese contagio mediante sugestión de un delirio histórico y un odio incausado. Pues se necesita mucha fuerza de voluntad y mucha independencia de criterio para cuestionar el sentimiento único, salirse de la manada y exponerse a su furia. Y no hay razonamiento que sirva contra ella. El deshipnotizador que la deshipnotice buen deshipnotizador será.

Jesús Laínz, autor de España contra Cataluña (Encuentro).

Reformas
La magia del cambio constitucional
Cristina Losada Libertad Digital 17 Junio 2014

Más que una falta de leyes ha habido en la democracia española una falta de cumplimiento de la ley. Tal estado de cosas, sin embargo, no ha mermado la fe en que basta tener una buena ley en el BOE, o en el boletín autonómico correspondiente, para solventar tal o cual problema. De esa fe del carbonero debe de venir esta creencia hoy tan extendida en la magia del cambio constitucional. Cámbiese la Constitución y arreglaremos el país, se dice alegremente, y aun sin precisar qué ha de cambiarse. Peor todavía, porque no sólo se cifra en tal cambio un arreglo temporal, como todos los que pueden hacerse en asuntos políticos, sino que se espera y promete, ni más ni menos, el arreglo total: la solución definitiva. Apenas se cumplen las reglas del juego y se las quiere cambiar por otras.

Sírvanos de ejemplo el candidato Madina. Acaba de decir que la Constitución tiene un "problema de protección social", y que hay que constitucionalizar el acceso a la educación y la sanidad. Vale. No podemos hacerle un examen sobre la Constitución al pretendiente a la secretaria general, pero sí recomendarle que la examine por si hubiera olvidado artículos como el 27 (educación), el 43 (salud pública), el 41 (seguridad social) o el 47 (vivienda). En cualquier caso, podrán constitucionalizarse al detalle, cuanto se quieran, los aspectos concretos del Estado de Bienestar. Nada de eso resolverá la cuestión de la que debe ocuparse cualquier político serio: ¿cómo pagarlo? Ni a Madina ni a ninguno de sus rivales se les oye hablar sobre este crucial asunto.

La misma figura emergente nos conduce al otro mantra del cambio constitucional: el modelo territorial, que Madina también quiere modificar. El PSOE, recuérdese, ha pergeñado una reforma que llaman federal que básicamente pretende encajar a los que no quieren encajarse, esto es, al separatismo catalán. Es, en fin, esa traída y llevada "tercera vía" que vienen propugnando Durán Lleida y otros viajeros del AVE para evitar el “choque de trenes”, con su reconocimiento de la singularidad de Cataluña, su blindaje de ciertas competencias, su pacto fiscal y quizá la posibilidad de realizar consultas para irse de España a voluntad. Bien. Eso no será una reforma, será una disolución.

Son varias las corrientes que confluyen ahora en alentar el pensamiento mágico sobre la reforma constitucional. Todas ellas, voluntariamente o no, omiten que la gran mayoría de los problemas políticos e institucionales existentes no tienen sus raíces en el texto constitucional, sino en el ámbito de la práctica. Como escribía no hace mucho José María Ruiz Soroa, "quienes reclaman un cambio constitucional como panacea de nuestros males se equivocan y distraen al personal". Ya apuntó Dahrendorf, continuaba, que cuando los políticos no saben qué hacer se ponen a hablar de cambiar la Constitución. Tal vez para no cambiar lo que debe cambiarse.

Crisis del bipartidismo
Nada es imprescindible, tampoco el PSOE
Cayetano González Libertad Digital 17 Junio 2014

Sin ánimo de hurgar en la herida, muy profunda, del PSOE, no estaría de más recordar que muchos de los males que sufre actualmente el partido fundado por el Pablo Iglesias verdadero, que diría Ansón, se deben a los años en los que Zapatero estuvo al frente del mismo y, sobre todo, del Gobierno. Ya sé que a muchos socialistas les molesta que se invoque de forma recurrente los años de Zapatero, pero es que el mal que hizo este personaje a España en general y a su partido en particular fue muy grande.

Tan grande que el PSOE corre el riesgo de dejar de ser, ideológica y electoralmente, el referente de la izquierda en detrimento de formaciones como IU, Podemos o UPyD, que fueron las que recogieron en las elecciones europeas del pasado 25-M los restos del naufragio socialista, junto con la abstención.

Qué mal tiene que estar el PSOE para que los candidatos a la Secretaría General sean una persona enormemente sectaria y radical, en el peor sentido del término, como Eduardo Madina; un diputado al que no se le conoce oficio ni beneficio en los años que lleva en política como Pedro Sánchez; un joven militante, Alberto Sotillos, más conocido por ser hijo de su padre que por otro motivo; y un profesor universitario, José Antonio Pérez Tapias, de la corriente Izquierda Socialista, que ya veremos si consigue reunir los 10.000 avales necesarios.

Qué mal tiene que estar el PSOE para que la opinión publicada entrara en una especie de depresión al saberse la semana pasada que Susana Díaz renunciaba a ser candidata. Y uno se pregunta: ¿quién es Susana Díaz?, ¿cuáles son sus méritos para ser considerada por gran parte de los barones del PSOE como la única que podría sacar al partido del agujero en el que está metido? ¿Será acaso su condición de aparatera desde que era una jovencita? ¿Quizá su brillante expediente universitario: ochos años para hacer la carrera de Derecho? ¿Tal vez sus años de consejera de Chaves y Griñán? Porque ideas políticas, lo que se dice discurso ideológico, más bien cero. Y si alguno tiene alguna duda al respecto no tiene más que leer el conjunto de tópicos inanes que lanzaba este pasado domingo en una entrevista en El País.

Qué mal tiene que estar el PSOE para que alguien como Beatriz Talegón tenga la osadía de invitar a un exdirigente honrado como Joaquín Leguina a dejar el partido, sólo porque no está de acuerdo con lo que dice y con cómo lo dice.

Estas son las nuevas generaciones, no confundir con las del PP, que también vienen finas.

Se ha venido repitiendo hasta la saciedad que nuestro sistema democrático necesita un PSOE fuerte como opción alternativa de gobierno. Eso quizá pudo ser cierto en los primeros años de la Transición, pero ahora ¿por qué tiene que ser así? Lo que puede ser necesario es una opción de centroizquierda que sea asimilable a una socialdemocracia moderna y no anclada en el pasado. ¿Camina el PSOE en esa dirección? Tengo mis serias dudas, aumentadas con el conocimiento de los candidatos que aspiran a dirigir el partido. En cualquier caso, si el PSOE no se recupera, otros vendrán que ocuparán ese espacio. En política, como en otros órdenes de la vida, nadie es imprescindible.

Parece claro que el tiempo del bipartidismo de PP y PSOE, que se turnaban en el poder, tanto nacional como local, toca a su fin. De momento, la crisis está instalada en los socialistas, pero los populares también la tienen e irá en aumento en la medida en que vayan perdiendo cuotas de poder, cosa que podría suceder en las elecciones autonómicas y municipales del próximo año. Será una crisis distinta a la del PSOE, pero también tendrá efectos devastadores en el espacio del centroderecha.

Triste justicia poética
HERMANN TERTSCH ABC  17 Junio 2014

La crisis económica impidió a Zapatero culminar la liquidación de España, al menos dirigirla desde el poder

CASI da pudor hablar de algunos de los protagonistas del vodevil precongresual socialista. Lo hace uno con el temor a escuchar aquello de: «¿pero de qué conoces tú a gente como esa? Cuando una personalidad acreditada y con largo servicio público como Joaquín Leguina, viejo socialdemócrata, ex presidente de la Comunidad de Madrid, autor, lector, intelectual y hasta exnovio de Charo López, es conminado a abandonar el PSOE por una tal Beatriz Talegón que es nada y exnada, además de recontranada, uno puede intuir lo bajo que ha caído ya el debate interno en ese partido. Si además sus diferencias se exponen en un programa de televisión de zafiedad y rufianismo desconocidos, dirigido por un chico del servicio de la vieja dirección de Ferraz, la trifulca es una metáfora de los efectos tóxicos inevitables para la sociedad española que se derivan de la putrefacción del socialismo español. En realidad, dirán muchos con razón, este oprobio sin fin para el Partido Socialista Obrero Español en esta fase de agonía que nadie sabe si superará, solo responde a una justicia poética siempre muy rara en España, pero muy bienvenida. La inconcebible, indescriptible devastación causada en España por José Luis Rodríguez Zapatero, no podía quedar sin castigo. Sin un castigo extraordinario que al menos sugiriera las colosales dimensiones del perjuicio causado. Hay quien lo equipara a Fernando VII en felonía y daño a la patria. Aquel rey tuvo más tiempo para hacer mal. No creo que nadie en nuestra milenaria historia hiciera tanto daño en tan poco tiempo como este personaje que vuelve ahora a pasearse por los platós en una permanente ofensa añadida para todos los españoles que sufrirán aun durante mucho tiempo los efectos de su miserable irresponsabilidad. Como contra toda razón y justicia, Zapatero no pagará personalmente por sus actos cometidos desde la presidencia del Gobierno, justo es que paguen los que hicieron posibles sus desmanes. Es decir, un partido que le apoyó en todos sus atentados al bien común, a la unidad de España y al patrimonio, economía y hacienda de los españoles. Y sobre todo, a su imperdonable dinamitación de la convivencia de los españoles.

Porque el despreciable éxito permanente y mayor legado de este personaje negro de nuestra historia ha sido la reactivación del espíritu de revancha y odio entre españoles.

El primer y único presidente del Gobierno que evocó a los bandos de la Guerra Civil para declararse miembro de uno de ellos ha sido muy eficaz en esto. Había muchos frustrados con el fracaso histórico de la izquierda que esperaban algún factor movilizador. Zapatero trajo el sentimiento, la emoción de la revancha. En él encontraron al personaje que necesitaban para movilizar resentimientos como sustitutivos de las ideas agotadas e inexistentes. La crisis económica impidió a Zapatero culminar la liquidación de España, al menos dirigirla desde el poder. Pero las fuerzas puestas en marcha por la era Zapatero entre ciertos sectores, radicalizadas por los efectos dramáticos de dicha crisis, nos han traído al presente todo lo peor de nuestra historia de país pobre, desgarrado por la envidia, despiadado y cruel. Y los personajes de la socialdemocracia que intentaron crear en España una izquierda serena y europea, con su inevitable frivolidad e hipocresía, pero decidida al compromiso en la democracia capitalista civilizada, hoy son corridos a gorrazos en las teles. Véase Leguina. El legado de Zapatero es el socialismo radical que, en manos de unos cuantos agentes comunistas con talento, se convierte en una marca populista ideal para una sociedad pauperizada, insegura, infantil, sentimental y embrutecida. Que de la mano de Iglesias y Talegón, Monedero y Madina, están a punto de enterrar el sueño de una izquierda civilizada en España.

La crisis socialista
El PSC o la imposible recuperación del PSOE
Guillermo Dupuy Libertad Digital 17 Junio 2014

La descomposición que está sufriendo el PSOE no se debe tanto a una orfandad de liderazgo, que no deja de ser un síntoma, como a una crisis de proyecto que le imposibilita ser percibido como una alternativa de gobierno firmemente comprometida con la nación española y con su Estado de Derecho. Esta anomalía, que no se da en la izquierda de ningún otro país europeo, es el verdadero cáncer del socialismo español, y mientras no se subsane no habrá política socialdemócrata en España que no sea la que ponga en práctica el Partido Popular, lo que constituye, dicho sea de paso, una anomalía si cabe todavía más preocupante.

De hecho, es esta crisis del PSOE como partido español lo que puede permitir al PP, pese a la lenta y frágil recuperación económica a la que nos condena la estafa ideológica del gobierno de Rajoy, volver a ganar holgadamente las próximas elecciones generales, frente a una izquierda fragmentada que busca inútilmente volver a ser alternativa de gobierno compitiendo en radicalismo con los antisistema.

Por ello, de todas las vacuas cursilerías que he oído últimamente a los representantes socialistas, la que menos me ha molestado es la que ha proclamado Pedro Sánchez al mostrarse partidario de un "proyecto vertebrador para toda España" y de "un cambio con corazón y con cabeza" en el PSOE. Ciertamente, si en las palabras de Sánchez hemos de ver el deseo de hacer del PSOE una formación centrada y homologable a otros partidos socialdemócratas europeos, que no juegan a descoyuntar sus respectivas naciones ni a resucitar el marxismo-leninismo, es posible que los socialistas españoles resurgiesen con el tiempo de sus cenizas.

Desde esta perspectiva, no es nada preocupante –todo lo contrario– que no haya nadie en Cataluña que quiera recoger el testigo de Pere Navarro al frente del PSC. Lo preocupante sería que esa orfandad de liderazgo –orfandad seguro que pasajera, pues en política no existe el vacío– no fuera aprovechada por el PSOE para extirpar de una vez ese miembro contaminado por el nacionalismo.

Erradicar o competir electoralmente con el PSC tal vez no sea suficiente, pero sí es condición necesaria para que el PSOE se regenere como partido nacional. El problema de los socialistas, especialmente en Cataluña, no es su crisis de liderazgo, sino la existencia misma del PSC. Ningún aspirante a suceder a Rubalcaba puede vertebrar España, ni con corazón ni con cabeza, si en Cataluña delega en una formación que sólo parece tener corazón y cabeza para el llamado proceso de transición nacional de dicha comunidad autónoma.

Lo dicho. El drama de los socialistas no es que estén descabezados, sino que haya en sus filas tanto descerebrado como para pensar que su salvación radica en competir en nacionalismo y en socialismo con Esquerra Republicana o con el Podemos de Pablo Iglesias.

¿Están perdidos nuestros gobernantes? Hay pruebas de que sí
En este país hay personajes que parece que tienen patente de corso
Miguel Massanet  www.diariosigloxxi.com 17 Junio 2014

Mientras el país parece seguir en la inopia y completamente ajeno al, cada vez, más evidente y preocupante avance del separatismo catalán; mientras el Gobierno ha encontrado un respiro en lo que se ha constituido en el principal acontecimiento nacional, la abdicación de SM. el Rey don Juan Carlos I y los socialistas siguen desaparecidos, sumidos en uno de los peores momentos de toda su historia, perdidos entre el nacionalismo catalán y sus raíces históricas como españoles de izquierdas, sin una dirección que sea capaz de poner orden entre ellos y víctimas de sus propios errores; mientras, el PP, sigue perdiendo sus señales de identidad, convertido en uno más de los partidos políticos que actúan según lo que más les conviene en cada momento; de modo que, una formación de antecedentes liberales, partidaria de favorecer la libertad de la iniciativa privada privada, de reducir las trabas legales al libre comercio y de rebajar los impuestos y las cargas a las empresas, para que puedan competir en las mejores condiciones posibles con sus homólogas en el extranjero, amén de defensora a ultranza del respeto por las leyes y la autoridad y ferviente guardiana de la unidad de España; de pronto, como si hubieran perdido la razón, da un viraje hacia no se sabe que objetivo, empieza a agobiar a los ciudadanos con impuestos, a pastelear con los separatistas, a olvidarse de que tiene mayoría absoluta en las dos cámaras y de que dispone de una Constitución que le proporciona los medios para acabar con cualquiera amenaza, interna o externa, que amenace la unidad de la patria y el bienestar de los españoles.

Entre tanto, de forma incomprensible, nuestro Gobierno sigue en su actitud inmovilista, como si no tuviera nada que decir ante la actitud cada vez más insurrecta y amenazante de los políticos catalanes; convertido en un Don Tancredo ante las múltiples acusaciones de corrupción de su partido; empeñado en mantener una actitud servil y defensiva ante los ataques de la oposición, cada vez más envalentonada y agresiva y, como colofón, consintiendo que el poder Judicial se haya convertido en uno de los problemas para los españoles, empeñado en ser él quien diga qué leyes quiere aplicar y cuales no le gusta hacerlo; con lo cual da la impresión de que, los tres poderes independientes de toda democracia, en el caso español, han quedado diluidos de modo que uno no sabe si la política es la que influye en la forma de aplicar las leyes o si los jueces deciden cuales son las que interesa aplicar y, en todo caso, como hacerlo; al tiempo que el poder legislativo se ha transformado en una caja de grillos, sólo preocupado en que, desde las bancadas, unos parlamentarios se dediquen a insultar y acusar a los otros mientras que, a la vez, son insultados y amenazados por los otros.

Así es como el pueblo español asiste impotente a contemplar, desde la barrera, como se van denigrando las instituciones sin que, ni el Gobierno se ocupe de mantener el orden y la seguridad de los españoles ni las Cortes cumplan con su función de legislar para que aquellos que tienen la obligación de hacer cumplir las leyes no puedan obstaculizar el correcto funcionamiento de la Justicia, ni el desorden creado por los terroristas callejeros pueda interferir en el mantenimiento de la autoridad y el cumplimiento de las sentencias y normas de conducta, actuando con la eficacia y contundencia adecuada a los daños y las provocaciones de quienes se quieren apoderar del poder por medios anticonstitucionales.

Resulta señores que, en este país, hay personajes que parece que tienen patente de corso, a los que les sale gratis ir en contra de la legalidad vigente y al mismo tiempo beneficiarse de la abulia de las instituciones. Veamos el caso de Catalunya, una autonomía que ya no se esconde en su rebeldía contra las leyes, la Constitución y el Gobierno españoles; de modo que aquí ni se cumplen las sentencias, ni se siguen las normas dictadas por el Ejecutivo ni, mucho menos, se dedican las ayudas que se les dan , sean del FLA, de las financiación del Estado o de otro tipo de adelantos o subvenciones para los fines para los que se concedieron, sino que se usan para ir financiando una serie de organismo, creados por la Generalitat, para ir preparando las instituciones separatistas y los organismo que se deberán hacer cargo del nuevo “estado” catalán, cuando el 9N se celebre la consulta que, el señor Rajoy y los suyos, dicen que no tendrá lugar pero no hacen nada para evitar que ello ocurra.

La TV1 ha estado pagando importantes cantidades a sujetos como el señor Andreu Buenafuente o el señor Angel Llácer , para que pudieran poner en marcha programas de entretenimiento en el ente público; aportaciones que, como todo lo que se paga en la TV1, proceden de los Presupuestos Generales del Estado o sea de los bolsillos de todos los españoles. Pues bien, estos dos señores, con toda la cara dura del mundo no han tenido empacho en participar en un video, impulsado por una plataforma separatista dependiente de Omnium Cultural, en el que diversas personalidades catalanas piden la celebración de la consulta nacionalista. ¿Tan difícil sería que, como ya hicieron durante el gobierno socialista de Rodríguez Zapatero con los artistas de derechas, ahora, a estos que se declaran en contra de las leyes españolas, se les privara de intervenir en las cadenas nacionales? Y es que en este país a todos los que se manifiestan en contra del Estado, del gobierno o de las instituciones de las que nos hemos dotado, les sale gratis si es que no acaban saliendo beneficiados de su rebeldía.

Otro caso que nos demuestra hasta que punto en España existe un verdadero complot contra la derecha. Las televisiones, si no todas, la mayoría de ellas; se han convertido, juntamente con la mayoría de la prensa izquierdista, en verdaderos propagandistas de esta tendencia, apenas iniciada, del señor Pablo Iglesias, un joven que empezó por participar (no sabemos quien fue el que lo introdujo) en algunas tertulias televisivas. Suponemos que esto se justificará en el famoso pluralismo de ideas; algo que, sin embargo, en cuanto se trata de programas como el de la señora María Casado en su programa de la TV1 y ya no hablemos de este otro Robespierre de la Cadena 4, Jesús Cintora, que introducen cuatro o cinco de los periodistas o comentaristas de su vena política (la izquierda) por cada tertuliano de tendencia de centro o derecha.

Pues este señor, seguramente porque sus opiniones chocan de frente con la de los economistas que hoy están en puestos determinantes de la OCDE, en el Parlamento Europeo, en el FMI o en el BCE o el BEI ( seguramente estarán todos equivocados), está consiguiendo lo que, si se lo hubiera tenido que ganar en mítines en la calle hubiera pasado años en conseguirlo, una propaganda gratuita que no sabemos si forma parte del contubernio de la izquierda extrema o de la inconsciencia de los directivos de dichos medios que, obsesionados por conseguir cuotas altas de audiencia, no paran mientes en la responsabilidad que están asumiendo al dar pábulo a que ideas obsoletas, desacreditadas y que han llevado a muchos países a la banca rota; consigan difundirse gracias a la plataforma que se le proporciona a este hábil sujeto.

Tenemos la impresión de que a quienes corresponde velar por los españoles y evitar que en España se introduzcan ideas nefastas para el país, se les está yendo de las manos el control de los acontecimientos lo que, si es cierto, puede ser la peor noticia para España y los españoles. O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, vemos con inquietud el desconcierto de nuestros gobernantes.

Las cuentas, sin cuentos, del Ayuntamiento de Madrid
David Ortega www.vozpopuli.com 17 Junio 2014

Empiezan a sonar tambores electorales, y en el Ayuntamiento de Madrid la estrategia dela alcaldesa Botellapasa por publicitar urbi et orbe una bajada de impuestos consecuencia, como afirman sin empacho desde Cibeles, de una buena gestión económica. Contrastan estos argumentos con la imagen de Ayuntamiento arruinado que arrastra el consistorio capitalino. ¿Cómo se explica esta incoherencia? ¿Quién no dice toda la verdad? ¿Cómo es, realmente, la situación económica del Ayuntamiento de Madrid tras 23 años de mayoría absoluta del PP?

Para contestar esas preguntas hay que viajar en el tiempo hasta 2012, cuando arranca el Plan de Ajuste que, desde entonces, encorseta todas las decisiones económicas en el Ayuntamiento de Madrid. El Plan de Ajuste es, para entendernos, el rescate que el Gobierno central hace al consistorio capitalino para que puede pagar a sus proveedores. Madrid paga con el dinero del Estado, y ya no le debe a los proveedores, sino a éste: el Ayuntamiento ya estaba tan endeudado que no podía concertar por sí mismo otro tipo de préstamos. No olvidemos que el Plan de Ajuste limita la autonomía del Ayuntamiento de Madrid, somete a la supervisión del Estado todas las decisiones adoptadas por sus órganos democráticos y obliga a emitir informes trimestrales de su cumplimiento al Ministerio de Hacienda.

Todo préstamo ha de pagarse y no sobra recordar en este punto que en 2013 la presión fiscal sobre el ciudadano medio en los impuestos de mayor repercusión (IBI y Plusvalía) se incrementó hasta el 9,62 % como consecuencia de la aprobación del Plan de Ajuste. La recaudación por impuestos directos que pasó de 1.796.362.152 en2012 a1.969.107.263 en 2013, según datos del propio Ayuntamiento.

El corsé del Plan de Ajuste debería durar diez años, hasta 2022, pero resulta que, al poco de arrancar, en 2013, al Ayuntamiento le ‘aparecen’ facturas en los cajones por 334,1 millones de euros, cantidad con la que el Consistorio se vuelve a endeudar con el Estado en virtud del Decreto Ley 8/2013, del 28 de junio. Pero como nada es gratis, el Plan de Ajuste se debe ampliar un año más: hasta 2023.

A pesar de todo esto, el problema no mengua, así que el Ayuntamiento tiene que suscribir en septiembre de 2013 un Plan de Reducción de Deuda para llegar al 110% de los ingresos corrientes del ejercicio inmediatamente anterior, tal como marca la Ley de Haciendas Locales. El ratio de deuda viva sobre ingresos corrientes en el ejercicio inmediatamente anterior asciende a 30 de junio de 2013 al 171,3%. En consecuencia, el Pleno extraordinario de 25 de septiembre de 2013 amplia el periodo de amortización de la deuda del Sector Público Municipal del Ayuntamiento de Madrid, aprobando una operación de refinanciación por 333 millones de euros.

Con este panorama, ¿de dónde viene entonces tanto optimismo?La Secretaría Generalde Coordinación Autonómica y Local del Ministerio de Hacienda decide el 13 de mayo de este año aflojar la soga que aprieta a los Ayuntamientos intervenidos. El Ayuntamiento se ha acogido a una de las opciones que le daba Hacienda: reducir el diferencial en 140 puntos básicos sobre el Euríbor, con lo que esté se queda en 385 puntos básicos frente a los 525 iniciales. Y el equipode AnaBotella ha decidido utilizar ese respiro para afrontar medidas de claro tinte electoralista, como acabar con la Tasa de Basuras en 2015 (la que reimplantó en 2009) y recuperar las ayudas sociales para los empleados municipales.

¿Se puede estar en contra de estas medidas? Difícilmente, pero todo tiene su contexto. Les daré un dato: la deuda viva del Ayuntamiento concluyó 2013 en los 7.048.526 euros y, según el último retoque del Plan de Ajuste, tiene que cerrar este 2014 en los 5.888 millones de euros. Pues bien, en el primer trimestre de 2014 la deuda había subido a los 7.106 millones de euros, según datos dela Intervención General.

Frente al rigor y la seriedad, el Ayuntamiento ha optado por la propaganda y el electoralismo, disfrazando un rescate en condiciones menos malas de buena gestión económica. Intervenida de hecho por el Estado hasta 2023, la ciudad de Madrid merece mejores gobernantes.

EXCEPTO MATEMÁTICAS, LENGUA Y LITERATURA
Madrid anuncia que el bilingüismo se extenderá a Bachillerato el próximo curso
El presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González (Efe)El presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González (Efe)
Agencias El Confidencial 17 Junio 2014

La enseñanza bilingüe, que se puso en marcha en la educación pública de la Comunidad de Madrid en 2004, se extenderá al Bachillerato a partir del curso 2014-2015, según ha avanzado el presidente regional Ignacio González, en el acto de conmemoración del X aniversario de Programa Bilingüe de la Comunidad de Madrid.

A partir del curso que viene los institutos bilingües que cuenten con docentes habilitados en la etapa de Bachillerato y cuyos alumnos hayan completado la ESO en el programa bilingüe podrán impartir todas las materias en inglés, excepto Matemáticas y Lengua y Literatura Española.

Además, podrán incorporar dos horas más a la semana de inglés e impartir un currículo que incluirá elementos de la historia y la cultura de Estados unidos y Gran Bretaña de los siglos XX y XXI.

También el próximo año, para reforzar esta iniciativa, se pondrá en marcha una web en la que se recogerá toda la información de centros bilingües para que cualquiera pueda acceder a través de la red a esa información.

COVITE celebra en Madrid sus Jornadas 2014
www.Covite.org 17 Junio 2014

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo, COVITE, celebrará a finales del presente mes las Jornadas “El final de ETA y la recuperación de la dignidad en el País Vasco: temas pendientes”, organizadas con la colaboración de la Universidad Camilo José Cela. Lo hará en Madrid durante los días 30 de junio, 1 y 2 de julio.

La iniciativa de COVITE busca congregar en un mismo foro a un amplio abanico de ponentes que logren trasladar a los asistentes cómo se está gestionando el final de ETA en el País Vasco, cuáles son los problemas a los que se enfrenta la sociedad y qué queda por hacer tras el final del terrorismo.

Las Jornadas contarán con voces como la del Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa o la de la académica de la Real Academia de la Historia y de la Real Academia Española María del Carmen Iglesias. Ambos inaugurarán el foro el 30 de junio.

Ese mismo día, quienes se desplacen hasta la sede de la Universidad Camilo José Cela en la calle Ferraz podrán escuchar el testimonio de Michael y Susana McConville, hijos de Jean McConville, asesinada por el IRA en 1972. En este sentido, COVITE prevé poner de relieve cuál es la situación a la que se enfrentan las víctimas del terrorismo en Irlanda del Norte, cuyo contexto post terrorista es el anhelado por la izquierda abertzale radical

Entre otros ponentes, el periodista Pedro J. Ramírez, el presidente de la Audiencia Nacional, José Ramón Navarro, y la directora de Oficina de Atención a Víctimas de la Audiencia Nacional, Carmen Alba, intervendrán de forma individual.

En cuanto a los debates, tendrán lugar cuatro mesas redondas tituladas “Y ahora, una paz justa”, “La responsabilidad de la sociedad civil ante el fin de ETA”, “El papel de las víctimas en la recuperación de la dignidad” y “Justicia y derechos humanos tras el fin de ETA”. En ellas participarán el exportavoz del Gobierno vasco Joseba Arregi, el sociólogo y escritor Aurelio Arteta, el filósofo Fernando Savater o el exmagistrado del Tribunal de Estrasburgo Javier Borrego.

Los asistentes también podrán escuchar los puntos de vista de, entre otros, Laura Martín –viuda de Juan Carlos García Goena, asesinado por los GAL–, o Maite Pagazaurtundúa, exparlamentaria vasca y fundadora de la plataforma ¡Basta Ya!

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Así destrozará la Catalunya independiente al Tesoro español

El Confidencial 17 Junio 2014

Hoy partimos de una recomendación: que echen un vistazo a esta presentación que la Generalitat de Catalunya hizo para los mercados financieros allá por el mes de marzo. El documento completo lo pueden encontrar aquí.

Está estructurado en cuatro partes: Catalunya en números, consolidación fiscal, situación financiera y conclusiones. Cada una de las tres primeras tiene sus perlitas. De manera transversal subyace la vocación de independencia de los autores. Por ejemplo, ya en la página tres se advierte de que la región podría ser la Suiza o la Dinamarca del Sur de Europa –así, como si na–, mientras que en las siguientes se nos muestra una economía abierta en franca recuperación de acuerdo con el criterio de sus dirigentes. No tenemos nada que perder es el mensaje… y usted como inversor tampoco.

Del apartado dedicado al análisis de las cuentas públicas –que recoge el esfuerzo encomiable realizado por sus ciudadanos vía impuestos y recortes, porque de quitar ‘grasa’ soberanista, lo justo– merece la pena pararse en la página 17, una andanada más al modelo actual de financiación que "no es sostenible y debe ser renegociado". Toda una declaración de intenciones. ¿Aviso entonces a Moncloa, "échame un cable que con eso me contento"? Si fuera así, se abortó tal posibilidad por indolencia de los unos y prepotencia de los otros.

Sea como fuere, lo verdaderamente mollar se recoge en la sección tercera, de la página 19 a la 25.

Vamos a detenernos un segundín en la primera, que reproduzco en su integridad.

De acuerdo con las estimaciones de la Generalitat a la fecha de la publicación, Catalunya cerraría 2013 con una deuda de 56.317 millones de euros. Una cifra que supone multiplicar casi por cuatro su saldo vivo en 2007, cuando adeudaba 14.863 millones. El track-record es, sin duda, inigualable. 

De lo contenido en las diapositivas 22 y 23, se desprende que en 2014 requerirá otros 12.000 millones de euros para cubrir unas necesidades de liquidez inmediatas de 3.346 (que sólo aparecen, curiosamente, en la letra pequeña), unos vencimientos por valor de 6.200 y un déficit presupuestario que estiman en 2.280 (y que incumplieron en 2013: 1,96% del PIB vs. el 1,58 previsto). Eso siempre que cumplan con el objetivo de desinversiones y concesiones sobre el que se sustenta su plan de aumento de recaudación (2.300 millones entre unas y otras) y puedan financiar con la banca otros 2.000. Las necesidades netas las sitúan en los 8.500 si refinancian totalmente el corto plazo.

Pues bien, cuando acabe este año, de esa cantidad, el 47% corresponderá a obligaciones con el Tesoro español, Fondo de Liquidez Autonómica, Financiación para el Pago a Proveedores y contribuciones del ICO. Casi 31.700 kilos, un 2,88% del PIB nacional, en su gran mayoría a 10 años y con dos de carencia. Si nos atenemos a las últimas estimaciones publicadas por AFI la semana pasada (impresionante el gráfico sobre necesidades de financiación y cobertura para este ejercicio), el porcentaje puede escalar al 60% en 2016 sobre una base igual o superior.

Sin duda, estamos ante el mayor riesgo de impago interno del Estado español. Aunque hay comunidades con una dependencia similar en términos relativos (caso de Murcia, Castilla-La Mancha, Andalucía o Valencia), los números de Catalunya stán muy por encima de ellas en volumen absoluto pese a que no existe la posibilidad de una separación territorial de quien les da de comer, financieramente hablando. Eso es lo que diferencia a esta región respecto a otras beneficiadas por el aval final del Estado respecto a sus obligaciones.

Las preguntas que inevitablemente surgen, sin que haga falta ser una luminaria, son:

  1. Tal y como está planteado en la actualidad el proceso secesionista, ¿a nadie le preocupa esta cifra?
  2. Llegado el momento de desconectar de España, ¿no creen que el agravio histórico les llevaría a desdeñar esta responsabilidad financiera en aras del maltrato anterior con las balanzas fiscales? Vamos, será lo primero que hagan por más que la última frase de su presentación sea un lacónico "we have always been a serious country". Hasta que a la fuerza ahorquen.
  3. Y aún más, ¿tiene el Tesoro un plan B para el caso de que eso ocurra? Si la respuesta es "no. porque no contemplamos esa posibilidad", miren ustedes, son peores de lo que pensaba. Ya se pueden ir poniendo las pilas porque nos estamos adentrando en aguas peligrosas. En Fomento, por ejemplo, están acelerando las obras del corredor oscense para facilitar la salida terrestre de mercancías a Francia, por si las moscas.

Cualquier español tiene derecho a conocer qué opinan desde Economía y Hacienda de esas cuestiones. Exijámoslo.

Cataluña
El Muñeco Diabólico, Cesc y Gay de Montellà
Pablo Planas Libertad Digital 17 Junio 2014

Que Núria Parlon, una joven alcaldesa que contaba con el aval de destacados dirigentes del PSC, se haya negado a última hora a inmolarse en la pira sucesoria de Pere Navarro incita a barruntar que el partido de los socialistas catalanes es un coche de segunda mano trucado, un piso con cargas hipotecarias ocultas o un microondas del todo a cien. Ahora mismo, el PSC infunde más sospechas que el Barça, del que Cesc se ha escapado para arrojarse en brazos de Mourinho, José Mourinho, de mala pinta que tiene la cosa por la Ciudad Condal.

Mientras Parlon huía despavorida, Navarro admitía que el proceso separatista había sido la puntilla de su mandato porque obligaba al partido a "definirse". Esta puede ser una de las claves del colapso y hundimiento del socialismo catalán, la falta de definición sistemática de una formación acomplejada respecto a CiU y ERC y que durante el tiempo que estuvo al frente de la Generalidad se caracterizó por asumir con patriótico ademán la retórica, los objetivos y la puesta en escena del nacionalismo más rancio y hasta del independentismo antisistema. Desalojado del poder autonómico, en retroceso en el frente municipal y arrrastrado en la caída del PSOE, el PSC ni ha sabido ni ha podido plantar cara al bloque separatista. Navarro y sus alcaldes han sido los primeros en aceptar que presuntos demócratas de la talla de Mas, Homs y Junqueras les llamaran a ellos, que tienen más o menos los mismos escasos méritos, antidemócratas sólo por negarse a comulgar con la rueda de molino de un referéndum ilegal que se parece a una experiencia democrática lo que un huevo a una castaña.

Sin embargo, en el PSC existe el amplio convencimiento de que no suscribir el engendro del derecho a decidir (tras más de cuarenta elecciones en las últimas tres décadas) es peor que fumar en público o seguir a la selección española en Cataluña, que debe de ser de lo más parecido que puede haber hoy en día a lo que fuera durante la posguerra sintonizar Radio Pirenaica, en realidad Radio España Independiente.

A menos de 150 días para el 9-N, el balance de daños y bajas en Cataluña comienza por Duran y termina, de momento, por el PSC en pleno, piezas que se atribuyen al alimón Oriol Junqueras y Artur Mas. Sobre la vitalidad del primero no hay duda, puesto que se está ganado a pulso el mote de el Muñeco Diabólico por su probada capacidad para sembrar el terror y la destrucción en el PSC y a su paso en general. Mas, por su parte, es como Freddy Kruger en cualquiera de las doce secuelas de Pesadilla en Elm Street y, pese a que ya ha asistido varias veces a su propio funeral, ahí sigue, sin variar un ápice de rumbo, con la credibilidad en constante aumento a medida que se acerca el día señalado y corresponsable de los estragos del proceso en sus eslabones más débiles, el PSC que impulsó el Estatut y Unió, dos partidos en trance agónico. Si Junqueras los mata callando, Mas muere matando. Y de momento no les va mal, pero que nada mal. Entre otras cosas han conseguido que el presidente de Fomento, Gay de Montellà, le fuera con el cuento de la consulta al Rey saliente.

Los que miran para otro lado

José Vargas www.cronicaglobal.com 17 Junio 2014

Hace dos años, con ocasión del 25 aniversario de recuerdo a las víctimas del acto terrorista en Hipercor, nos dirigimos al Parlamento autonómico en una sesión en la que pronuncié estas palabras: "Como formal representante de las víctimas del terrorismo en Cataluña, ante todo y en su nombre, quiero agradecer a esta institución que estemos solemnizando en este marco el acto de recuerdo y homenaje a todas las víctimas del terrorismo. Como todos sabemos, la fecha no es casual y ha sido elegida por cumplirse mañana el veinticinco aniversario del acto terrorista cometido en el centro comercial Hipercor".

Sepan Uds. quiénes son los que nos gobiernan, los que fuerzan el llanto cuando hablan de hace decenas de años; son los mismos que se mofan de sus contemporáneos por afearles la indecente conducta

Era otra época, con otro gobierno aunque con el mismo presidente; existía una mayor sensibilidad con las víctimas del terrorismo. Todo diluido.

Hoy en día, la situación ha cambiado. Cambiaron el gobierno, los objetivos y las sensibilidades. Recuerdo que aquel día hubo un reproche por parte de una víctima de Terra Lliure que se encuentra hoy entre nosotros. Se refirió al cariño con el que ERC (hoy en el gobierno) trató a los autores del acto terrorista que le destrozó la vida, y cómo expresaba el desprecio que ella sintió y escuchó por parte de sus verdugos, cómodamente arropados por ERC.

De aquello han pasado sólo dos años y nos están cobrando la falta de docilidad. Eso nos reconforta pues puedo asegurar que nunca nos van a hacer callar. ¡Faltaría más! Dónde se ha visto, más que aquí, que tengas que matizar tu opinión para no incomodar. Nos avalan años de trabajo y entrega como para renunciar a denunciar a los miserables a cambio de apoyo o reconocimiento. Le decimos a la sociedad catalana quién es quién y no les tenemos miedo a los gobernantes. Ni esperamos ni queremos nada de nuestras instituciones catalanas.

Sepan Uds. quiénes son los que nos gobiernan, los que fuerzan el llanto cuando hablan de hace decenas de años; son los mismos que se mofan de sus contemporáneos por afearles la indecente conducta. Siempre son los mismos y algo les define: son los que miran para otro lado cuando nos ven.

[La Asociación Catalana de Víctimas de Organizaciones Terroristas (ACVOT) organiza este jueves día 19 de junio un homenaje a las víctimas del terrorismo en conmemoración del 27º aniversario del atentado de Hipercor. El acto tendrá lugar a las 19:00 horas en el monumento a las víctimas del terrorismo situado en la Avenida Meridiana esquina Fabra i Puig de Barcelona]

Cataluña
El español pide sitio en la frontera
María Jesús Cañizares / Barcelona ABC Cataluña 17 Junio 2014

El subdelegado del Gobierno en Gerona evita que el hospital de la Cerdaña esté rotulado solo en catalán y francés

El Gobierno de España ha evitado que el nuevo hospital transfronterizo de la Cerdaña, situado en Puigcerdá (Gerona), abra sus puertas en septiembre únicamente con rotulación en catalán y en francés. Este intento frustrado de excluir el castellano en la rotulación de las instalaciones y equipamientos del centro forma parte de la política de inmersión lingüística que aplica el presidente Artur Mas, pero el Ejecutivo ha apelado a la condición de representante del Estado que la Generalitat tiene en el Consejo de Administración del hospital, para obligar a utilizar los tres idiomas en los letreros.

El nuevo centro, que dará servicio a ambos lados de la frontera con Francia, es el resultado de un convenio suscrito en 2010 entre la Generalitat, por parte española, y la Agencia Regional de Salud de Languedoc-Rosellón, por parte francesa. Ante la proximidad de la fecha inaugural, el subdelegado del Gobierno en Gerona, Juan Manuel Sánchez-Bustamante, decidió realizar una visita al hospital, donde constató que el proyecto estaba finalizado en su totalidad, pero también, que la rotulación de las instalaciones está realizada solamente en dos idiomas, catalán y francés, por lo que el castellano está excluido. ABC ha podido comprobar que, efectivamente, en la señalización no aparece el citado idioma.

Sánchez-Bustamante pidió un dictamen a la Abogacía del Estado, ante la sospecha de que la ausencia del idioma español podría vulnerar el convenio y los estatutos de la «Agrupación Europea de Cooperación Territorial Hospital Cerdaña (AECT HC)». El informe jurídico dio la razón al representante del Estado en Gerona, por lo que éste ha solicitado que el Consejo de Administración del hospital introduzca en el orden del día de una próxima reunión aprobar la rotulación del hospital en los tres idiomas oficiales del ámbito territorial de referencia de la AECT HC. Ese acuerdo se firme probablemente este miércoles.

Según ha podido saber ABC, el subdelegado del Gobierno en Gerona informó de la situación al consejero de Salud de la Generalitat, Boí Ruiz, quien no ha puesto objeciones a dar las oportunas instrucciones a la dirección del hospital para que se proceda a solucionar el problema.
Retrasos en las obras

El hospital transfronterizo de la Cerdaña es uno de los proyectos sanitarios más ambiciosos del Gobierno tripartito (PSC-ERC-ICV), y aunque CiU lo puso a salvo de los recortes aplicados en el gasto público por el presidente Artur Mas, ha sufrido varios retrasos en sus obras. Tiene un presupuesto de 38,5 millones de euros, de los que 1 8,5 proceden de fondos europeos Feder. Los 20 millones restantes son subvencionados en un 60% por la Generalitat y un 20% por el gobierno francés.

Nuevo jugador del Chelsea
Cesc Fábregas, el nuevo 'punching ball' del independentismo catalán
Le llueven las críticas por referirse a España como "mi país" y por negarse a hablar en catalán en una rueda de prensa
Redacción www.lavozlibre.com 17 Junio 2014

Barcelona.- El independentismo catalán ha encontrado en los últimos días un nuevo blanco de sus iras. Se trata del futbolista Cesc Fábregas, actualmente con la selección española disputando el Mundial de Brasil y que la próxima temporada se pondrá a las órdenes de Jose Mourinho en el Chelsea tras confirmarse su salida del FC Barcelona.

Dos ‘motivos’ han provocado que los separatistas consideren a Cesc un traidor a su causa. En primer lugar, su mensaje de despedida a la afición del Barça tras hacerse oficial la semana pasada su fichaje por el club inglés. El de Arenys de Mar (Barcelona) dejó una última frase que no ha sentado nada bien en algunos sectores del catalanismo más radical.

“Para mí era fundamental que el traspaso se realizara antes del inicio del Mundial, de modo que mi mente pueda estar plenamente centrada en ayudar a mi país a ganar la Copa del Mundo”, escribió en inglés, español y catalán en su cuenta de Facebook. Que se refiriera a España como “mi país” es visto por algunos como una traición a Cataluña.

El otro ‘desplante’ de Cesc al proceso separatista es negarse a contestar en catalán en la rueda de prensa de la selección del pasado domingo. Un periodista de la emisora catalana RAC1 le solicitó responder a sus preguntas en castellano y en catalán, pero el futbolista optó por contestar sólo en español para que lo pudieran entender todos los allí presentes.

Estas dos ‘poderosas razones’ son las que están provocando que al centrocampista le lluevan las críticas en los últimos días por parte de los independentistas. Tanto en las redes sociales como en los comentarios de los diarios digitales que recogen sus últimas declaraciones se le califica con apelativos como “botifler” o “traidor”. “Vergüenza”, “Bien vendido” o “No eres uno de los nuestros” son otras de las frases más repetidas.

CATALUNYA
"Me apellido Sánchez, hablo castellano y soy independentista"
Lorena Sánchez (Pineda de Mar) El Periodico 17 Junio 2014

Soy catalana. Soy independentista y lo digo en castellano porque es mi lengua materna. Nací en Catalunya hace 37 años. Mis padres llegaron buscando un futuro mejor, como hubiéramos hecho muchos en su misma situación. En la vida casi todo es cuestión de circunstancias. Por eso, admiro a los inmigrantes, que en un golpe de valor, muchos de ellos arriesgando sus vidas, deciden embarcarse en una odisea para llegar a tierras más prósperas. Mi padre es extremeño de nacimiento pero lleva por estos lugares más de 50 años. Mi madre, andaluza de origen, llegó a Catalunya con unos 20 años, como mi padre. Ellos han podido vivir, tener hijos y prosperar aquí. No digo que no lo hubieran hecho en sus respectivas tierras; seguramente, pero el hecho es que lo hicieron aquí. Trabajaron en lo que pudieron, trabajaron muy duramente y dedicaron su vida a educarnos y a sacarnos adelante a mí y a mi hermano dándonos lo mejor que han podido.

Sin olvidar sus orígenes, los dos han amado a Catalunya. Mis padres no han hablado catalán nunca, de hecho, ni siquiera han llegado a entenderlo bien del todo. Ellos se han desenvuelto en castellano toda su vida: en sus trabajos, en las administraciones, en los comercios, en su vida social, con sus amistades… Siempre, completamente en castellano. Yo estudié en un colegio en el que se impartían todas las asignaturas en castellano, excepto la de lengua catalana, por supuesto. A los 8 años mis padres me cambiaron de colegio a uno privado y aquí la cosa cambió, pero en la escuela que dejé se siguió educando en castellano durante muchos años. Y era una escuela pública, como esa había muchas más. Lo de la inmersión lingüística y que la lengua vehicular sea la catalana, es muy reciente, señores, no se confundan, y ya se nos ha negado. Para mí, la lengua es cultura. Sea la que sea. Y la cultura es tolerancia, encuentro, educación y convivencia.

Me declaro independentista. Y no pienso pedir perdón por serlo o sentirme culpable por ello. Soy independentista casi desde que tengo uso de razón y desde que empecé a votar. Hace un tiempo no hubiera escrito estas líneas porque hablar abiertamente de independentismo no estaba bien visto, a pesar de lo que puedan pensar. Soy tan independentista que mis padres son inmigrantes en Catalunya, que mi lengua materna es la castellana y que cuando pienso, señores, lo hago en castellano. Soy tan independentista que en mi casa a mis hijos se les habla en dos idiomas: el catalán por mi parte y el castellano por parte de mi marido porque, repito, la lengua es cultura. Soy tan independentista que, a pesar de ser los dos catalanes (mi marido y yo) hablamos castellano entre nosotros. Soy tan independentista que hablo en castellano con mi hermano porque es nuestra lengua materna, lengua que amamos, no se confundan. Soy tan independentista que tengo conversaciones independentistas con otros independentistas en castellano; a pesar de ser catalanes e independentistas, hablamos en castellano y nadie se extraña por ello.

Soy tan independentista que, a veces, cuando entro una tienda hablo en castellano primero por no ofender a la persona que me va a atender y no saber si me va a entender bien si le hablo en catalán. Sí, eso pasa en Catalunya, señores: no todo el mundo que entiende o habla el castellano entiende o habla el catalán, a la inversa, sin embargo, es impensable, porque aquí todo el mundo entiende el castellano y sabe hablarlo (peor o mejor). Soy tan independentista que escribo y me expreso mejor en castellano, no puedo negarlo, porque es la lengua que mamé desde la cuna y a mucha honra. Soy tan independentista que domino la lengua castellana mejor que muchos castellanoparlantes, a pesar de mi bilingüismo. Soy tan independentista que tengo un padre que hace 50 años que emigró de su tierra natal y que, si algún día tiene que votar lo hará a favor de la independencia porque quiere lo mejor para él y para sus nietos. Soy tan independentista que admiro la cultura española, a excepción de los festejos en los que se hacen sufrir o se matan animales, y esto va por las corridas de toros, pero también por los “correbous” catalanes, porque me da igual el origen. Así de independentista soy. Soy tan independentista que amo la literatura castellana y a los grandes autores que he leído: Federico García Lorca, Antonio Machado, Dámaso Alonso entre otros. Soy tan independentista que no odio a nadie, simplemente defiendo lo mío.

No se confundan, aquí no se odia a nadie, Catalunya ha sido siempre una tierra de integración para todo aquel que ha querido venir y quedarse. Catalunya, simplemente, vive y siente de una manera diferente porque, a lo largo de los años ha tenido una historia, una lengua y una cultura diferentes a la española. Imagino que si no se es catalán y no se vive aquí cuesta entender. No pretendo juzgar a nadie. Catalunya tuvo la mala suerte de perder una guerra allá por el año 1714 que le hizo perder toda la autonomía que poseía entonces dentro del reino español. A nadie le gusta que le sometan. Pero así fue. Y nos siguen sometiendo: intentan debilitar nuestra lengua con nuevas leyes, nos ahogan con deudas, nos tachan de insolidarios, nos humillan y nos insultan frescamente en los medios de comunicación y en las redes sociales. Nos dicen que no a todo: no al pacto fiscal, no al Estatut, no al corredor mediterráneo, no a la inmersión lingüística, no a una consulta independentista… Nadie aguanta tantos noes por mucho tiempo. Con España todo es no.

Y no se engañen señores, hoy es Catalunya, pero estos que nos lo niegan todo por sistema son los mismos que niegan la democracia, la libertad de expresión y los derechos de todo español. No quieren que pensemos en catalán, pero lo que no quieren, en realidad, es que pensemos, porque necesitan súbditos doblegados que no les pongan trabas al sistema. Yo, soy tan demócrata que soy independentista. Y si mañana fueran los vascos, los andaluces o los gallegos los que quisieran ser independientes, les apoyaría porque podría entender su causa y porque, señores, no quiero que nadie se quede conmigo por la fuerza. No dejarnos ejercer la democracia es someternos. Pero, cuidado, porque también es conseguir que cada vez más gente piense como yo. Y ya no solo personas de Catalunya, sino de fuera (España y extranjero) que están empezando a apoyar nuestra causa. Sinceramente, España debería plantearse por qué tantos países se han independizado de ella a lo largo de la historia (Venezuela, Colombia, Argentina, Filipinas, Cuba… la lista es mucho más amplia). A lo largo de la historia muchos países se han independizado de otros, solo hace falta consultar cualquier mapa en internet sobre el tema. ¿Tan descabellado es entonces que Catalunya lo quiera y lo pueda ser? Soy tan independentista que si mañana mismo Catalunya fuera independiente seguiría siendo la misma persona, hablando el castellano, escribiendo en castellano, sintiendo en castellano y admirando la cultura española. Pero, dando gracias a España por haberme brindado la oportunidad de votar, de decidir por mí misma con quién quiero estar y de ejercer mi derecho a la democracia y a la autodeterminación. En definitiva: aún admiraría más a España.

Yo, señores, me siento catalana, y esto es un hecho. Quiero a mi tierra, la tierra de mis hijos, la que me ha visto nacer. Me gustan sus costumbres, sus tradiciones, su lengua, su cultura, sus lugares, su gente. Me gustan los catalanes por su hospitalidad, por su saber estar, por su unidad, por su levantarse ante las adversidades, por su democracia, por su paciencia, por su trabajo, por muchas cosas. Pueden entenderlo o no, pueden respetarlo o no, pero los sentimientos son sentimientos y ya no tienen que ver con política o economía, señores: me siento catalana. Y contra esto, nadie, ni siquiera ustedes, pueden luchar. Soy tan independentista que mi primer apellido es Sánchez y estaré orgullosa de llevarlo en una Catalunya independiente y plural. Soy tan independentista que ya, aunque quisiera, no podría sentirme española porque si me someten me deja de apetecer. Y, créanme, señores, en Catalunya hay mucha gente como yo. Vayan abriendo los ojos y, lo que es más difícil: las mentes.

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