AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 25  Junio  2014

La reforma fiscal y el desarrollo
Vicente Baquero www.gaceta.es 25 Junio 2014

Hemos caído en un sistema que a efectos prácticos se parece al comunismo, donde es el Estado el que distribuye todos los beneficios creando la esencia madre de toda corrupción política, ya que es el funcionario el que distribuye el bienestar y no el mérito o esfuerzo individual.

La mayoría de los seres humanos trabajan por necesidad. El que se disfrute más o menos con la labor que se realiza dependerá de su forma de entender la vida y la naturaleza del trabajo que desempeña, y la ambición de superación y la adquisición de riqueza es un obvio incentivo que le mueve a hacer mayores esfuerzos por conseguir el bien propio y el de los suyos. Digamos que el ser humano no es una especie altruista, aunque algunos lo sean, y así viene condicionado por su propia naturaleza.

En Europa se ha acumulado a lo largo de la historia reciente una gran riqueza entre algunos sectores de la sociedad, que es la que permite que se pueda seguir manteniendo este modelo de Estado, pero en cuanto desaparezca esta generación no creo que el actual sistema fiscal permita que esta sociedad se mantenga. Por razones evidentes. El impulso para la creación de riqueza y la generación de ahorro se verán eliminados con los sistemas fiscales que existen.

Hemos caído en un sistema que a efectos prácticos se parece al comunismo, donde es el Estado el que distribuye todos los beneficios creando la esencia madre de toda corrupción política, ya que es el funcionario el que distribuye el bienestar y no el mérito o esfuerzo individual. El efecto a la larga es la parálisis de la sociedad en cuestión. Si a una persona se le priva de un 40% del fruto de su trabajo, cada vez que quiere convertir su esfuerzo económico en un bien para su disfrute se le vuelve a gravar una media del 20%, a su patrimonio, que ya ha generado y contribuido se le vuelve a hacer tributar, más el IBI, se le vuelve a penalizar en la herencia, y a través de la generación de dinero se le vuelve a esquilmar la inflación monetaria es el más sutil de los impuestos, la conclusión es lógica: ese hombre sigue trabajando por inercia pero en cuanto ese hábito desaparezca con la siguiente generación, en cuanto se dé cuenta, dejará de esforzarse o arriesgar. ¡Hasta el instinto biológico más elemental casi desaparece: disminuye la natalidad! Esto se llama decadencia y nadie parece darse cuenta. Si se quisiera de verdad ver crecer la economía y la riqueza y el empleo con ello, la solución es crear un impuesto mínimo, 10% o 15% para cubrir las necesidades públicas más elementales. Redúzcase el aparato administrativo: tenemos administración municipal, diputaciones, autonomías, estados centrales y europeas. Es como si tuviéramos cada uno en casa a cinco personas de servicio, ¿malo? No si lo puedes pagar, pero ¡es que no lo podemos pagar! Quien paga la factura es la ausencia de actividad económica y con ello el colapso económico a medio plazo. Como ocurrió en los países del llamado socialismo real.

Desarrollo
El secreto de la creación de la riqueza
Mauricio Rojas Libertad Digital 25 Junio 2014

Hace algunos siglos la humanidad comenzó a abandonar el estado de pobreza extrema que siempre había caracterizado su existencia. Ello ocurrió, como se sabe, en Europa Occidental a partir del renacimiento de las ciudades y el comercio en el siglo XI, dio luego un salto espectacular con la Revolución Industrial inglesa del siglo XVIII y ahora, con la globalización en marcha, se está difundiendo por todo el planeta.

Los investigadores concuerdan en que la razón principal del salto a la prosperidad fue de orden institucional. No dependió de los recursos naturales, ni del nivel de conocimientos, ni de la explotación de otros ni de la riqueza acumulada por las élites. Si así hubiese sido, ese salto se hubiese dado en China, la India o el mundo islámico, pero no fue así.

El cambio institucional más significativo tuvo que ver con la relación entre el Estado y la sociedad. En algunas partes de Europa el poder del soberano dejó de ser ilimitado y antojadizo para someterse a la legalidad y respetar a los súbditos. Shakespeare lo reflejó muy bien en El mercader de Venecia (1600). La prosperidad veneciana dependía de la capacidad de atraer inversores y comerciantes, que confiaban en que sus derechos serían respetados y la ley cumplida por todos, incluido el soberano.

Casi dos siglos después, en 1776 Adam Smith dio su respuesta clásica a la pregunta sobre "la causa de la riqueza de las naciones": somos más ricos porque somos más libres y seremos aún más ricos si incrementamos nuestra libertad. A su juicio, la división del trabajo y la especialización son la clave del aumento de la productividad, pero el motor más poderoso del progreso es el interés propio, el afán por mejorar la propia condición. Esta búsqueda ha existido siempre y condujo a mucha violencia y muy poco progreso mientras no fue encuadrada dentro de un marco de libertad para todos e intercambios voluntarios. Sólo entonces nos vimos forzados a fomentar nuestro propio interés satisfaciendo a otros y no violentándolos.

Surge así un orden espontáneo, donde cada uno se especializa en servir a los demás para servirse a sí mismo. Y la eficiencia de este orden crece en la medida que ampliamos la esfera de los intercambios voluntarios. Es por ello que Smith afirma que "la división del trabajo se halla limitada por la extensión del mercado" y predica, a fin de ampliarlo, la libertad de comercio.

Más de medio siglo después encontramos a quien mejor y peor comprendió la esencia del orden de la libertad, Karl Marx. El Manifiesto comunista (1848) es una descripción insuperada de la fuerza creativa de "la burguesía", que "no puede existir sino a condición de revolucionar incesantemente los instrumentos de producción". Ello a causa del elemento distintivo del capitalismo (palabra que Marx no usaba) u “orden burgués”: la competencia económica como medio para enriquecerse. Donde otras “clases dominantes” usaban la fuerza, la burguesía usa su capacidad de producir más eficientemente. Por ello, “la burguesía ha cumplido un papel altamente revolucionario en la historia”, multiplicando la riqueza pero, a juicio de Marx, acumulándola en cada vez menos manos. Este fue su gran error, que lo llevó a profetizar el pauperismo masivo y la inevitable revolución comunista.

A comienzos del siglo XX el economista austríaco Joseph Schumpeter profundizó la comprensión de la creación de la riqueza poniendo el foco en los emprendedores. Lo que valoriza la naturaleza, el trabajo y el capital es la capacidad de los emprendedores para encontrar usos socialmente provechosos bajo formas cada vez más eficientes. Para ello experimentan e innovan, es decir, asumen directamente la tarea de, como dijo Marx, "revolucionar incesantemente los instrumentos de producción". Con ello se generan esas olas de avance tecnológico y "destrucción creativa" que agitan al capitalismo moderno, poniendo un precio al progreso que no siempre comprendemos o estamos dispuestos a pagar.

En décadas recientes, Douglass North y otros historiadores económicos han estudiando más en detalle las instituciones del progreso: Estado de Derecho, libertad civil y económica, propiedad privada, respeto a los contratos, limitación del poder. Para Nathan Rosenberg, gran estudioso de la historia de la tecnología, la superioridad decisiva del orden de la libertad reside en maximizar, al darnos a todos un espacio de soberanía individual, la cantidad de experimentos que se realizan en la sociedad. Con ello se potencia la capacidad de cambio y adaptación a nuevas condiciones, lo que es decisivo para la sostenibilidad del progreso. Al mismo tiempo, la descentralización propia de la libertad hace que el costo de cada experimento fracasado sea limitado. Por el contrario, los órdenes centralizados tienden a reducir la cantidad de experimentos pero maximizan el costo social de cada fracaso.

Por último, Daron Acemoglu y James Robinson hicieron en su obra ¿Por qué fracasan las naciones? (2012) una importante contribución al destacar un aspecto central de las instituciones que generan progreso: su capacidad de incluir a la gran mayoría de la población en el proceso de desarrollo. Así, podemos completar el aporte de Adam Smith diciendo que la profundidad del mercado -y, por ello, el dinamismo del capitalismo- está dada por la igualdad básica de oportunidades, que amplía la participación social en el mismo.

Recordar estas cosas puede no estar de más en un tiempo en que muchos parecen creer que la riqueza se crea por decreto y proviene de la varita mágica del Estado.
bibliotecademauriciorojas.wordpress.com

Pablo Iglesias
Zapatero con coleta
Emilio Campmany Libertad Digital 25 Junio 2014

Al día siguiente de las europeas, creí que la izquierda desilusionada con el PSOE, en vez de elegir opciones regeneradoras, había preferido echarse al monte. No es del todo verdad. Lo que está reclamando ese electorado harto de la cara de vinagre de Rubalcaba y su supuesto sentido del Estado no es un Lenin, sino un Zapatero. Y la Divina Providencia, que aprieta pero no ahoga, les regaló un Pablo Iglesias.

Lo de la coleta no es más que apariencia. En lo demás, es Zapatero. Me convencí cuando le oí hablar del terrorismo vasco. Dice la nueva estrella: "Si [tuviera] ocasión de hablar en el Parlamento Europeo de ETA, diría que ha producido un enorme dolor pero también diría que tiene explicaciones políticas". Y luego añadió: "Si no tuviera bases políticas, no se entendería que González y Aznar se sentaran a negociar". Y tiene toda la razón, salvo que quien más cosas negoció con ETA no fue Aznar o González, sino Zapatero.

Ustedes pueden pensar que, porque haya una coincidencia en el tema de ETA, no hay por qué aceptar que Iglesias sea algo así como un Zapatero a lo bestia. El caso es que no es la única. En política exterior, Iglesias quiere llevarse bien con Cuba y las repúblicas bolivarianas y mal con Estados Unidos. Zapatero defendió lo mismo. Luego, cuando llegó al poder, perdió el trasero por ser recibido por el presidente de la odiada nación, sobre todo cuando quien ocupó el cargo fue Obama. Iglesias en La Moncloa podría cambiar en el mismo sentido. En política de inmigración, Iglesias quiere quitar la valla de Melilla y Zapatero fue quien dijo eso de papeles para todos. En política social, Iglesias propone toda clase de subvenciones, ayudas y sueldos y Zapatero fue quien se inventó la renta de emancipación y el cheque bebé. Cuando los de Podemos hablan de los muertos de la Guerra Civil que todavía están en las cunetas no están haciendo otra cosa que repetir lo que dijo Zapatero a cuenta de la memoria histórica. Y la simpatía que Iglesias le tiene al separatismo catalán es igual de entusiasta que la de Zapatero.

La única diferencia es que Zapatero tuvo la ocasión de poner en práctica sus ideas y cuando lo hizo se encontró con algo a lo que todavía no ha tenido que hacer frente Podemos, y es la naturaleza escasa del dinero, que hace que se acabe antes de poder hacer todo lo que uno quiere. Eso y los bancos, con los que Zapatero siempre se llevó bien, quién sabe por qué. Lo que sí es verdad es que Iglesias es más listo, aunque para eso no hace falta mucho. En cualquier caso, si llega a presidente del Gobierno, tras incumplir de su programa ese mínimo que todos incumplen, no pasaría de ser un Zapatero con coleta.

Sobreactuación republicana
¿Cómo se puede sostener que la forma de Estado es un problema urgente?
Enrique Gil Calvo El Pais  25 Junio 2014

Por si no fuera suficientemente grave la crisis institucional que padecemos, con la amenaza de ruina inminente que afecta al sistema de partidos, ahora resulta que una parte de nuestros representantes políticos ha aprovechado la ocasión propiciada por la sucesión dinástica para cuestionar la forma de Estado en vigor. Y a este respecto no se sabe qué resulta más sorprendente, si la repentina decisión del Monarca de precipitar su abdicación, cuando había prometido morir con las botas puestas, o la no menos súbita recuperación por parte de nuestra clase política, especialmente la que se dice progresista, de su antiguo fervor por la causa republicana. ¿Qué razones le asisten para recaer en su arcaico fundamentalismo antimonárquico?

Una primera explicación es la nostalgia sentimental por la vieja causa perdida de la II República. Al igual que los jóvenes radicales estadounidenses, que en su odio a la corrupción de la casta política que anida en Washington no dudan en defender la bandera del Viejo Sur vencido en su Guerra de Secesión, también nuestros jóvenes indignados, en su lucha de resistencia contra la casta política que les ha condenado a la exclusión social, tampoco dudan en agitar la bandera republicana vencida en nuestra Guerra Civil. Una causa perdida que sigue sirviendo de cemento intergeneracional para los que reivindican la llamada Memoria Histórica. Y, como saben mis alumnos, yo mismo tengo en mi despacho desde hace años los símbolos tricolores que me identifican con ella: pañuelo, bufanda, escarapela, efigie de Marianne… Ahora bien, esgrimir ahora esa mera seña de identidad emocional como una causa política por la que movilizarse parece algo tan inconsistente que merece ser justificado con explicaciones más plausibles. ¿Cómo se puede sostener que uno de los problemas más urgentes y relevantes de nuestra agenda pública sea el debate República versus Monarquía?

Identificar democracia con República, sugiriendo la afinidad entre Monarquía y dictadura, es una falacia insostenible

Aquí es donde aparece la pretendida defensa de la democracia en peligro, al parecer amenazada por la supervivencia de la Corona. Ahora bien, identificar democracia con República, sugiriendo por tanto la afinidad entre Monarquía y dictadura, es una falacia insostenible que solo revela la ignorancia de nuestros políticos o su manipulación de la ciudadanía peor informada. Como sabe cualquier licenciado en Ciencia Política (y los líderes de Podemos son profesores de esta materia), la distinción entre democracia y no democracia (autoritarismo, etcétera) solo depende de la existencia de elecciones plurales, libres y limpias para ocupar los cargos de poder, y no desde luego de la forma de Estado: las democracias de más elevada calidad (como las nórdicas) son monarquías mientras que las de peor calidad, que tienden al autoritarismo (como las latinoamericanas), son repúblicas. Respecto a los tipos de democracia, ningún especialista (como Lijphart o Morlino, por citar a los autores más respetados) las clasifica en función de su forma de Estado (Monarquía o República) sino en función de su forma de gobierno: mayoritario (modelo Westminster) o proporcional (modelo consociativo). Es verdad que las democracias también se dividen en parlamentarismo versus presidencialismo, pero este último no se define por su forma republicana sino por la separación de poderes con doble elección diferente para el ejecutivo y el legislativo (como en EE UU). Y en este sentido, nuestro sistema es formalmente parlamentario y proporcional pero en la práctica resulta mayoritario y cuasi presidencial (sin doble elección ni separación de poderes), rayando en el cesarismo plebiscitario. De ahí su baja calidad, que lo iguala a repúblicas partitocráticas como Italia, frente a las democracias nórdicas de alta calidad, que son Monarquías parlamentarias proporcionales y consensuadas.

Entonces, ¿a qué viene esa defensa de una forma republicana que es compatible con el totalitarismo, los autoritarismos y las democracias de menor calidad? Apelando a la dialéctica de la sospecha, se me ocurren dos posibles explicaciones. La primera es puramente táctica, pues sospecho que se trata de emular la formidable eficacia demostrada por el ejemplo catalán centrado en el llamado derecho a decidir. Por eso se pretende mimetizar la propuesta de una consulta popular que ponga en juego no la secesión territorial (independencia sí o no), sino la forma de Estado (Monarquía sí o no). Todo ello inscrito en nuestra tradición de democracia plebiscitaria, donde se invita al pueblo a que se juegue el destino futuro a cara o cruz, descartando las opciones intermedias. Un juego romántico y aventurero, presidido por el riesgo de que se imponga no la opción más sensata y razonable sino la más emocionante y melodramática, dada su representación escénica como un agónico conflicto entre ser y no ser. Y en estas performances donde se ventila la dominación simbólica o hegemonía cultural tiende a vencer el bando que mejor maneje con técnicas dramatúrgicas la teatralización de los juegos de poder. De ahí que cuenten con ventaja quienes apuestan al todo o nada, reivindicando con máxima iconoclastia la caída del régimen o el acoso y derribo de la institución que lo encarna. Es lo que yo he llamado la lidia de Leviatán o arte de torear al poder, según sugiere el rótulo de Podemos (como primera persona del plural del presente de imperativo del verbo podar): cortemos las alas del poder real.

Lo que define a una democracia son elecciones plurales, libres y limpias

Pero además de esta escenificación truculenta, de aparente éxito electoral a corto plazo, aún hay otra interpretación posible que a mí me parece la más acertada. Y es la de entender que, si nuestros políticos profesionales se lanzan a pedir el cambio de régimen, es porque se sienten culpables ante una desafección popular que ha sentenciado su desautorización y deslegitimación colectiva: “No nos representan”. Y para tratar de hacerse perdonar todos sus errores y culpas (como la corrupción, el austericidio, etcétera), y de paso lavar su mala conciencia, exageran sus reivindicaciones antisistema pidiendo el fin del régimen y la cabeza del Rey. Lo cual equivale a hacer de la Corona un chivo expiatorio sobre el que poder descargar y proyectar todas las culpas colectivas que son propias exclusivamente de la clase política. Ahora bien, esto demuestra que tan hipócritas eran antes, cuando en la Transición aceptaron la Monarquía por puro interés político, como ahora, cuando alardean de rechazarla para revestirse con la máscara impostada de la virtud republicana. Pero es dudoso que les crean los escépticos espectadores de una tragicomedia que parece tanto más inverosímil cuanto más impostada.

Una extranjería
ARCADI ESPADA El Mundo 25 Junio 2014

MI AMIGO Félix me escribe una carta cariñosa y melancólica. Este párrafo: «En cuanto a lo de Cataluña, cada día estoy más persuadido de que eso se perdió. No sé lo que saldrá, qué engendro nacerá, pero aquel trozo de tierra ya nunca será como antes.» Por un momento me quedo pensativo, como siempre que se plantean estos matrimonios entre el tiempo y el yo. ¿Realmente conocimos Félix y yo una Cataluña distinta? ¿O ya somos nosotros los distintos? Pero al fin creo que mi amigo tiene razón. Sí, hubo algo que se perdió. Cataluña quizás tenga una dimensión más confusa, inabarcable. Pero creo que es seguro que hubo una Barcelona que se perdió, y que Félix y yo -más él que yo- la conocimos. La ciudad que fue, como tituló FJL su hermoso y verídico libro de memorias. Y también creo que, en efecto, ya nada volverá a ser como antes.

En Cataluña y en el resto de España hay muchas personas que luchan contra el nacionalismo y que tratan de que sus pésimos planes segregacionistas no se cumplan. Pero esa lucha está motivada tan solo por la ideología. Es una lucha en defensa del Estado de Derecho y de la libertad y de la igualdad de los ciudadanos. Parte de la base radical, y elemental, de que unos ciudadanos no pueden tener más poder que otros a la hora de decidir la alteración de las fronteras del Estado del que todos forman parte. Y declara que de ninguna forma pueden salirse con la suya aquellos que encarnan la idea más destructiva de la Europa moderna. La lucha está garantizada y llegará, exactamente, hasta el punto que los nacionalistas quieran llegar. Pero esta resolución incuestionable no oculta un fondo de violenta tristeza: la ley ganará el combate, pero aquella Cataluña, ¡libre!, no volverá, al menos en el tiempo de las vidas de los que van a luchar.

La fabricación masiva de extranjería es una de las consecuencias más dramáticas de cualquier proceso nacionalista. Y ya se verifica en Cataluña, con una potencia realmente perturbadora y unos resultados ciertamente paradójicos. A los ojos de los que no comparten el proyecto nacionalista Cataluña ha quedado en manos de una suerte de extranjeros morales que han destruido fundamentos preciosos, éticos y estéticos, de lo que hasta ahora había sido la convivencia entre los catalanes. Una rara invasión endógena. No pueden ni deben vencer. Pero en lo que pueda tener esta lucha de asunto personal e intransferible nuestra derrota está igualmente garantizada.

Oriente Medio
Entre Escila y Caribdis
José María Marco Libertad Digital 25 Junio 2014

La ofensiva del Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL) y el riesgo de fragmentación han convertido otra vez Irak en una pesadilla total; en particular para Obama y su Administración. Al mismo tiempo, la situación le da al presidente norteamericano la ocasión de dar una nueva vuelta de tuerca en la realización de su gran estrategia de redefinición de los objetivos y los medios de la política exterior de su país.

Obama llegó a la Casa Blanca con la promesa de sacar a Estados Unidos de los conflictos bélicos en los que estaba implicado. Su presidencia consiste muy fundamentalmente en eso, y, como es lógico, Obama ha repetido su promesa una y otra vez. La última en su discurso en la Academia Militar de West Point, cuando defendió la contención, palabra de moda en Washington, y un liderazgo mundial pacífico y multilateral.

No resulta por tanto descaminado considerar que la ofensiva del EIIL es, al menos en parte, una de las consecuencias de una política que ha llevado a Estados Unidos a retirarse de Irak (Al Maliki aceleró el proceso al negarse a garantizar la inmunidad de las tropas norteamericanas), de Afganistán, y a no intervenir en Siria (ni siquiera cuando se cruzaron las famosas "líneas rojas") ni en Ucrania. Habrá quien adopte una posición muy crítica hacia Obama, y habrá quien lo vea como una consecuencia inevitable de una política acertada en sus fundamentos y sus objetivos.

Hay que descartar, en consecuencia y a priori, cualquier intervención directa de las tropas norteamericanas en territorio iraquí.

Quedan por ver cuáles serían las posibles formas en las que Estados Unidos intentaría ayudar a poner algo de orden en la zona. La victoria del EIIL traería aparejada la creación de una zona dominada por los suníes más extremos en el centro de Oriente Medio, posiblemente el desmembramiento de Irak y, a partir de ahí, una oleada islamista que podría acabar con las frágiles estructuras estatales de diversas naciones de mayoría musulmana.

Para evitar este escenario imposible de asumir, una de las opciones que se estudian es la de profundizar las relaciones con Irán, ya renovadas con ocasión del acuerdo sobre el programa nuclear de noviembre de 2013. Se trataría de equilibrar la ofensiva del partido suní mediante alguna clase de pacto con un país que puede ejercer influencia en el gobierno de Bagdad. El gobierno iraní ya está utilizando sus propias fuerzas, la llamada Quds Force (Fuerza de Jerusalén, en farsi), las fuerzas de choque de la Guardia Revolucionaria, para detener a los islamistas suníes de EIIL. Estados Unidos estaría ya negociando para que sus fuerzas aéreas actúen en coordinación con la Quds Force, antigua bestia negra del Ejército norteamericano.

Que el Ejército norteamericano pueda llegar a servir de apoyo a la fuerza de choque de un régimen que considera a los Estados Unidos el Gran Satán es una de las grandes ironías de esta historia. No lo sería menos que Estados Unidos contribuyera a instalar en Bagdad una especie de virreinato de Teherán, después de haber perdido 4.489 vidas norteamericanas, y miles de millones de dólares, en intentar construir un régimen mínimamente democrático en Irak. También estaría apoyando, aunque fuera indirectamente, a Bashar al Asad, que cuenta con grandes amigos en Teherán. Y tal vez estaría contribuyendo a crear una gran zona de dominación chiita desde la frontera de Afganistán hasta el Mediterráneo.

Como se deduce de lo anterior, uno de los riesgos de esta estrategia es incendiar aún más la oposición suní y reforzar el apoyo interno y externo –en particular de algunos de los países del Golfo– a fuerzas como el EIIL.

Una posibilidad que se ha planteado desde las páginas del Wall Street Journal consiste en ofrecer apoyo a las fuerzas gubernamentales iraquíes en su lucha contra el EIIL sin por ello colaborar con Irak. Para salvar a Irak de los terroristas suníes y de Irán –todo al mismo tiempo–, Estados Unidos debería restaurar los operativos de inteligencia iraquí, enviar ayudantes y asesores y emplear la fuerza aérea, y, en determinados casos, las fuerzas especiales de seguridad antiterrorista. Esto requeriría la vuelta de algunos operativos norteamericanos a Irak, más allá de los que ya están decididos para defender la embajada norteamericana. Iría condicionado a un cambio en la política antisunita de Al Maliki, considerado como responsable, en parte no pequeña, de la situación. Una propuesta como esta exige un compromiso activo del Ejército norteamericano y, de ser aplicada, necesitaría un trabajo considerable de explicación para que la opinión pública norteamericana no la entendiera como una vuelta a la situación de antes de la salida de Irak.

Otra idea es que Estados Unidos no tiene nada que hacer en Irak, salvo perder vidas, dinero y margen de maniobra. Como es natural, esta posición viene respaldada por una crítica, a veces muy dura, de las posiciones que llevaron a Estados Unidos a intervenir en Irak en 2003: es esta intervención, y no la retirada, lo que estaría en el origen último de la actual situación.

Hay que reconocer que este diagnóstico apunta a algunos hechos nuevos. Uno de ellos es el nuevo reparto de la producción de energía, con unos Estados Unidos cada vez menos dependientes de la energía de Oriente Medio gracias a la revolución del fracking. Estados Unidos produce 2,5 millones de barriles de crudo al día de los 2,6 millones de barriles en que ha aumentado la producción mundial desde 2010.

Otro hecho es que la retirada de Estados Unidos responde a una realidad más profunda, como es la de un mundo que se está desoccidentalizando a toda velocidad. Ante eso, ni siquiera una potencia tan poderosa como Estados Unidos puede aspirar a controlar el conjunto de la realidad. Volvemos por tanto al principio y no sabemos muy bien cuál es el dato primero: si la estrategia de Obama o un mundo que requiere una forma de liderazgo que está por inventar. (Ni que decir tiene que hoy por hoy nadie sabe lo que tendría que hacer Obama).

© elmed.io

Wert deja en manos de Cataluña establecer la «proporción razonable» de castellano en su oferta educativa
manuel trillo / madrid ABC 25 Junio 2014

El ministro limita a 6.000 euros por alumno la financiación para los alumnos que tengan que acudir a centros privados para poder estudiar en español
Wert deja en manos de Cataluña establecer la «proporción razonable» de castellano en su oferta educativa

El ministro de Educación, José Ignacio Wert, ha asegurado este martes en el Congreso que, siguiendo las recomendaciones del Consejo de Estado, dejará en manos de la autoridad educativa catalana la «proporción razonable» de castellano en su oferta educativa.

Wert avanzó que, después de que este órgano asesor advirtiera de que no era claro cuál es la «proporción razonable» de castellano que tiene que ofrecer el sistema educativo para garantizar el derecho a estudiar en este idioma como lengua vehicular, introducirá en el borrador de decreto que aplica la disposición trigésimo octava de la Lomce, «la idea de que la determinación de la proporción razonable de castellano no puede establecerse a priori, sino que le corresponderá al órgano de resolución», es decir, a la comunidad autónoma.

Además, atendiendo a otra de las sugerencias del Consejo de Estado, fijará límites a la financiación que podrán recibir las familias que, en caso de no encontrar oferta suficiente en el sistema público, hagan uso de su derecho a escolarizar a sus hijos en centros privados de Cataluña para que estudien en castellano como lengua vehicular. En concreto, se empleará como baremo referencial el coste por alumno en la escuela pública, que en la actualidad es de 6.057 euros, según fuentes del ministerio.

De acuerdo con estas mismas fuentes, sin embargo, este límite se podrá sobrepasar si las familias argumentan que no hay centros más baratos en la zona.

El decreto que desarrolla la disposición adicional trigésimo octava de la Lomce, que establece que los alumnos que quieran estudiar en castellano como lengua vehicular podrán ir a centros privados y la comunidad les tendrá que abonar el coste, se someterá al Consejo de Ministros el próximo mes de julio.

Junto a las recomendaciones sobre estos dos aspectos, que Wert consideró «razonables», el ministro aseguró que el resto eran de «cuestiones menores».

Cataluña ante el desafío secesionista
Wert recuerda a CiU que si hay oferta pública en español, no tendrán que pagar plazas privadas
"Tiene fácil solución siempre que exista esta oferta sostenida con fondos públicos", ha dicho el ministro
Europa Press www.lavozlibre.com 25 Junio 2014

Madrid.- El ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, ha avisado a CiU durante la sesión de control al Gobierno en el Pleno del Senado que si existe oferta pública en castellano, la administración educativa catalana no tendrá que pagar una plaza en un centro privado para aquellos alumnos que elijan el castellano como lengua vehicular.

Así ha respondido el titular de Educación al senador catalán Ramón Alturo, que le ha preguntado sobre cómo va a atender el Ministerio a las objeciones que el Consejo de Estado ha realizado sobre el proyecto de Real Decreto que desarrolla la disposición adicional trigésimo octava de la LOMCE. Alturo ha reprochado al ministro la "falta de rigor" con que se ha realizado la ley y le ha acusado de "satisfacer la guerra obsesiva del Ministerio al sistema educativo catalán".

"Comprendo que hacen girar en torno a esta disposición adicional una campaña engañosa porque únicamente atiende a los casos en los que no exista disponible oferta sostenida con fondos públicos, que incluya como vehicular el castellano. Tiene fácil solución siempre que exista esta oferta sostenida con fondos públicos", ha aseverado el ministro.

Wert también ha explicado que la propia administración autonómica tendrá la facultad de demostrar que existe oferta razonable en el ámbito en el que se está solicitando y, por tanto, si ésta demuestra que existe esta oferta, la disposición "no entrará en vigor".

En cuanto al establecimiento de un límite económico para costear una plaza privada al alumno que no vea correspondido su derecho a estudiar en castellano en la pública, el ministro ha reiterado que se ha establecido como referencia el coste de escolarización en el sistema pública, que es de 6.057 euros al año, "una referencia razonable".

Cómo se financia el grupo yihadista ISIS
El Confidencial 25 Junio 2014

El ISIS o ISIL (Estado Islámico de Irak y del Levante), el famoso grupo terrorista que ha invadido Irak, mucho más sanguinario y extremista que Al-Qaeda, ha publicado su Memoria Anual (Annual Report). Según el Financial Times, el Instituto para el Estudio de la Guerra norteamericano (“Institute for the Study of War”) ha corroborado mucha de la información contemplada en estas memorias anuales. Aunque parezca increíble, al igual que hacen las principales multinacionales y asociaciones a nivel global, el grupo combatiente yihadista ha publicado un extenso informe donde describe sin ningún pudor todas su fechorías al detalle, así como su financiación. En sus memorias anuales, en lugar de publicar sus ventas, activos, beneficios y deudas como cualquier multinacional, el ISIS expone detalladamente tanto en números como por su situación geográfica el número de bombas, asesinatos, misiones suicidas, los checkpoints, ciudades capturadas y número de “apóstatas que se han convertido". Sólo en 2013, declaran haber realizado 10.000 operaciones en Irak, 1.000 asesinatos, la colocación de 4.000 explosivos, así como haber hecho cientos de prisioneros radicales liberales y otros cientos de musulmanes convertidos.

El ISIS era conocido inicialmente como la Al-Qaeda de Irak, aunque algunos expertos en terrorismo explican que se han separado de Al-Qaeda y de hecho compiten con ellos, aunque son mucho más sanguinarios. Se trata de un grupo combatiente o ejército, como lo queráis llamar, del que se estima que tiene unos 15.000 soldados que provienen de la fusión de un gran número de clanes de fe suní. Su objetivo declarado es establecer un califato suní en Irak, aunque también está en guerra en Siria contra el régimen actual. Quizás por la amenaza potencial sanguinaria de ISIS, las potencias occidentales pararon su plan de echar a Bashar El Assad de Siria y dejarlo en manos de este grupo yihadista. Irak e Irán acusan a Arabia Saudí y a otros países como Qatar y Emiratos de financiarlos. Algunas fuentes de Arabia Saudí reconocen con preocupación el hecho de que muchos de los combatientes de ISIS son saudíes, con el riesgo para el país que puede suponer su retorno.


En octubre de 2004, este grupo de combate se unió a Al-Qaeda, pero sus sanguinarias actuaciones en Irak les provocaron la enemistad de parte de la población. En 2013, tras diversos cambios de nombre incluyeron la palabra “Levante” al combatir no sólo en Irak, sino también en Siria. ISIS es clave en la guerra en Siria y ahora acaba de invadir la región centro-norte de Irak. Los avances de este grupo de combate podrían estar afectando a las bolsas regionales, como la Bolsa de Dubái, que estos días está cayendo con fuerza, aunque quizás el factor con más peso es el miedo a nuevas caídas inmobiliarias.

Es curioso ver como la financiación principal de un grupo como ISIL (o ISIS, según los anglosajones) proviene del saqueo, al igual que hacían los mongoles de Genghis Khan o los vikingos. Es sorprendente comprobar que funcionan como un ejército del siglo XIII, saqueando y matando por doquier, y en cambio usan métodos tan modernos como la publicación de memorias anuales y, especialmente, por su excepcional estrategia en redes sociales. Repetidamente se está descubriendo como desde países europeos convencen a chicos para viajar y combatir en Siria y en Irak. La última noticia fue la detención en España de una supuesta red de captación de yihadistas para el ISIS el pasado 15 de junio.

Es más que sorprendente que un grupo radical en Irak tenga la capacidad de captar combatientes en las ciudades europeas. ISIS se ha hecho famosa muy recientemente con la invasión del centro de Irak, provocando una huida despavorida total del ejército iraquí preparado por los Estados Unidos. Como relataba el enviado de La Vanguardia Mas de Xaxas (@masdexaxas): "USA tiró 25.000 millones de dólares en formar a 1 millón de hombres del ejército iraquí que desertan ante la invasión del grupo armado ISIS".

La clave ha sido la captura de Mosul, la segunda mayor ciudad iraquí, que les ha permitido aumentar sus arcas. A fecha de 23 de junio, según la agencia Reuters, tienen incluso bajo control la ciudad de Falluja, a unos 50 kilómetros de la capital, Bagdad. Por suerte hasta el momento, la gran mayoría de pozos petrolíferos del país, que suponen un 77% del total, están en el sur y, por tanto, aún lejos de la zona controlada por ISIS. Recordad que la oferta de petróleo mundial se había equilibrado en 2013 gracias a la producción puesta en el mercado por Irak.

En Siria, ISIS se financiaba controlando los campos petroleros de la provincia de Deir Ezzor o bien pactando con tribus locales para extraer petróleo que exporta a Turquía transportándolo en camiones. 2014 está siendo un año excepcional a nivel financiero para el grupo terrorista. La captura de Mosul le supuso robar cientos de millones de dólares. Según Deutsche Welle, habrían obtenido más de 500 billones de dinares iraquíes, unos 420 millones de dólares, de los bancos de la ciudad, incluido el banco central. De acuerdo con el Council of Foreign Relations, y publicado en el Financial Times, el ISIS exigía impuestos revolucionarios a los negocios de Mosul antes incluso de su reciente captura, lo que le generaría unos ocho millones de dólares de ingresos mensuales. Según The Guardian, la captura de ordenadores y otros archivos informáticos proporcionó una valiosa información de las finanzas de ISIS según la cual, antes de la invasión de Mosul, tenía unos 875 millones de dólares en cash y otros activos, pero tras la conquista de la segunda mayor ciudad de Irak habría aumentado su riqueza en 1.500 millones de dólares adicionales.

Dos factores serían claves en la fuerte expansión de ISIS: la financiación, como decíamos 2014 fue quizás su mejor año, y la exitosa estrategia de comunicación en las redes sociales, especialmente en Twitter, lo que les permite las continuas adhesiones de nuevos combatientes de países tan remotos como España. Según declaraciones de Aaron Zelin, experto en yihadismo, al Financial Times, las imágenes publicadas en Facebook, Twitter y YouTube de la ciudad de Raqqa, su bastión en el norte de Irak donde han creado un proyecto de estado, les han convertido en el grupo yihadista más atractivo para los nuevos combatientes en todo el mundo. Se estima que unos 2.000 se han incorporado a la guerra sólo en Europa.

La extrema violencia, muy superior a la usada por Al-Qaeda, de este grupo de Irak puede, según algunas fuentes de inteligencia, acabar siendo la tumba de ISIS, al ser imposible conseguir apoyos de la población y provocar su rechazo, aunque con el botín de guerra obtenido en Siria, y especialmente en Irak, pueden financiar armas más modernas y un ejército más numeroso.


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El enredo nacionalista
Ernesto Ladrón de Guevara  latribunadelpaisvasco.com 25 Junio 2014

Una pregunta que llevo haciéndome durante lustros, y que me agobia, es por qué la idea nacionalista -¿cuál es ésta?- tiene tanto arraigo en Cataluña y País Vasco.

Sin incluir el factor educativo –adoctrinamiento- como elemento importantísimo de la construcción del gregarismo sociocultural, me atrevo a hacer una incursión en otras variables.

Es muy gracioso observar el comportamiento de los montañeros.
Suelo ir con relativa frecuencia a hacer montaña, como forma de practicar deporte, relacionarme con el entorno natural, buscar la paz que me inspira la masa arbórea y, al mismo tiempo, convivir con mis amigos que calzan botas.

Cada vez que nos cruzamos con otros amantes de las pendientes se suscita la misma situación cómica: el saludo. Unos cumplen con sus buenos usos sociales pronunciando un “egun on” o “kaixo” a lo que si les contestas con un “buenos días” u “hola” te miran con un extrañado recelo. Algo así como si te hubieras embozado en la bandera roji-gualda o llevaras una montera de sombrero. Puede, con un poco de suerte que el interlocutor te responda en perfecto castellano con una observación sobre el buen o mal tiempo, o sobre lo embarrado del terreno, pero es algo muy improbable. Otros, para evitar el mal trago te saludan con un “Epa…”, que es la forma de esquivar la embarazosa situación de tener que saludar a alguien sin quedar en evidencia, ni por ser de los “hunos” o de los “otros”.

Esto, que entre los montañeros es una experiencia muy común, se puede aplicar a la vida corriente.

El nacionalismo, sea vasco, catalán, o falangista, se ha caracterizado por crear lo que se puede llamar “caldo de cultivo sociológico”, es decir, un ambiente cerrado, etiquetado, repleto de tópicos y frases hechas, de léxicos adulterados de su significación original, para excluir al no adscrito a la tribu. Con ello, al que se salga del redil, se le pone una señal indeleble que por muy intangible o imperceptible para nuestros sentidos que sea, cala profundamente en el subconsciente colectivo, de tal manera que produce el mismo efecto que la estrella de David en los que lo padecen por su capacidad de resistencia o de contestación, o simplemente por su empeño en individualizar su conducta.

Recuerdo otra experiencia que para mí divertida, aunque no exenta de riesgo personal y profesional.
Cuando en mi etapa activa en la docencia me “liberé” (vaya término más estúpido para significar el paso por el embudo de la imposición nacionalista) para estudiar euskera, en Irale, había siempre un “irakasle” en la puerta de salida ofreciéndote el Egunkaria. Recuerdo que el periódico Egunkaria estuvo incurso en una imputación por algún grado de colaboración con el entramado de ETA.

Yo creo que era el único “profe” que pasaba ante esa especie de comisariado político sin tomar mi correspondiente ejemplar, con lo que las miradas hacia mi persona no solamente delataban extrañeza, sino algo más indescriptible. Casualmente ese año de mi bautizo en la euskaldunización forzada coincidió con un comisionado del Foro Ermua en el que participé para denunciar la situación de los vascos no nacionalistas, de la persecución ambiental, de la extorsión y el asesinato y de la connivencia nacionalista con el terror.

Ni que decir hay que desde ese momento me convertí en un proscrito y terminado el curso –ya que no se me podía expulsar antes- la dirección de IRALE me comunicó que “debido a mis precarias habilidades lingüísticas se daba por terminado mi proceso de euskaldunización” eso sí, sin ningún tipo de certificación ni evaluación objetivable.

Evidentemente, el temor al aislamiento, a la exclusión, al señalamiento, al etiquetado como “antivasco”, “españolista”, y por tanto, facha de mierda…, implicaba un esfuerzo sobreañadido de quedar bien con la grey, de no diferenciarse, y diluir cualquier rasgo de individualidad.

Hablando de etiquetaciones varias, no solamente en el entorno sociológico ligado al nacionalismo se produce el señalamiento. Recuerdo en mi antigua militancia en el Partido Socialista que había una señora procedente de la extinta Euskadiko Eskerra que cada vez que hacía alguna de mis observaciones referidas a España y no al “Estado” (como si los ciudadanos perteneciéramos a la Administración y no a un espacio común de convivencia y vida) me llamaba “antivasco”. Y es curioso, yo me ponía a penar en el calificativo y no acertaba a vislumbrar cómo se puede ser anti uno mismo. Si soy vasco no puedo estar contra mí. Yo no elegí el lugar donde me parió mi buena madre. Es una de las taras y deformidades que han llevado al socialismo al borde de la marginalidad.

En su La psychologie des foules (La psicología de las masas) que data de 1895, y que es, seguramente, la obra más conocida de Gustave Le Bon, – establece y describe los fenómenos básicos relacionados con el comportamiento de las muchedumbres estableciendo las reglas fundamentales de esta conducta: pérdida temporal de la personalidad individual conciente del individuo, su suplantación por la “mente colectiva” de la masa, acciones y reacciones dominadas por la unanimidad, la emocionalidad y la irracionalidad.

Le Bon analizaba las características de la “masa”: “La peculiaridad más sobresaliente que presenta una masa psicológica es la siguiente: sean quienes fueren los individuos que la componen, más allá de semejanzas o diferencias en los modos de vida, las ocupaciones, los caracteres o la inteligencia de estos individuos, el hecho de que han sido transformados en una masa los pone en posesión de una especie de mente colectiva que los hace sentir, pensar y actuar de una manera bastante distinta de la que cada individuo sentiría, pensaría y actuaría si estuviese aislado. Hay ciertas ideas y sentimientos que no surgen, o no se traducen en acción, excepto cuando los individuos forman una masa. La masa psicológica es un ser provisorio formado por elementos heterogéneos que se combinan por un momento, exactamente como las células que constituyen un cuerpo viviente forman por su reunión un nuevo ser que exhibe características muy diferentes de las que posee cada célula en forma individual.”

Gustave habla del contagio y de la sugestibilidad como factores impulsores de la adscripción al rebaño. Comenta que “Tal es también, aproximadamente, el estado del individuo que forma parte de una masa psicológica. Ya no es consciente de sus actos. En su caso, como en el del sujeto hipnotizado, al tiempo que algunas facultades son destruidas, otras pueden ser llevadas a un alto grado de exaltación. Bajo la influencia de una sugestión, la persona acometerá la realización de actos con una impetuosidad irresistible. Esta impetuosidad es tanto más irresistible en el caso de las masas que en el del sujeto hipnotizado, cuanto que, siendo la sugestión la misma para todos los miembros de la masa, gana en fuerza por reciprocidad. Los individuos en la masa que quizás posean una personalidad suficientemente fuerte como para resistir la sugestión son demasiado escasos en número como para luchar contra la corriente. A lo sumo podrán intentar desviarla por medio de sugestiones distintas. Es de esta manera, por ejemplo, que una expresión feliz, una imagen oportunamente evocada, ocasionalmente ha disuadido a una masa de los actos más sangrientos.” Y, lo que es más preocupante, afirma que “Más aún; por el simple hecho de formar parte de una masa organizada, un hombre desciende varios peldaños en la escala de la civilización. Aislado, es posible que sea un individuo cultivado; en una masa será un bárbaro – esto es: una criatura que actúa por instintos. Poseerá la espontaneidad, la violencia, la ferocidad y también el entusiasmo y el heroísmo de los seres primitivos a los que tenderá a parecerse cada vez más por la facilidad con la que se dejará impresionar a través de palabras e imágenes – que no provocarían acción alguna en cada uno de los individuos aislados que componen la masa – y a ser inducido a cometer acciones contrarias a sus más evidentes intereses y sus hábitos mejor conocidos. Un individuo en una masa es un grano de arena entre otros granos de arena que el viento arremolina a su voluntad.”

Nos guste o no, ese es el principal principio de la psicología social que forma el sustrato cultural inducido por sistemas que tienen en su composición una alta dosis de estructura cerrada, coercitiva incluso.

De ahí que podamos entender por qué un cuerpo social tan numeroso, incluso mayoritario –ahí yo lo pongo con interrogantes- se suma a aventuras que analizadas desde un punto de racionalidad y de sensatez en ningún caso asumirían individuos en su plena capacidad de pensar y de actuar de forma autónoma. En este momento, el caso más paradigmático es el catalán, pero no estamos muy lejos de ello los vascos, si no lo hemos estado ya.

www.educacionynacionalismo.com

Jesús Laínz: "El nacionalismo catalán está viciado de origen"
Redacción www.cronicaglobal.com 25 Junio 2014

El escritor cántabro presenta su nuevo libro, España contra Cataluña. Historia de un fraude. "Hoy se desprecia y se odia a España porque desde la Generalidad se ha inoculado muy eficazmente ese desprecio y ese odio, y sin oposición, cuando no con la colaboración, de unos gobiernos nacionales tanto del PP como del PSOE. Hoy pesa más el odio a España, el 'sentirse' sólo catalanes, porque la ingeniería social ha sido constante y aplastante", denuncia en una entrevista para CRÓNICA GLOBAL.

Jesús Laínz presenta su nuevo libro, España contra Cataluña. Historia de un fraude (Ediciones Encuentro). Laínz (Santander, 1965) es abogado, empresario y escritor, y se ha especializado en el análisis de los nacionalismos separatistas que se han intensificado en España en los últimos años, fundamentalmente en Cataluña y en el País Vasco. Este es su sexto libro, tras Adiós, España. Verdad y mentira de los nacionalismos (2004), La Nación falsificada (2006), España desquiciada (2007), Escritos reaccionarios (2008) y Desde Santurce a Bizancio. El poder nacionalizador de las palabras (2011). Nos atiende en la Casa de Madrid en Barcelona, donde pronuncia una amena conferencia que hace las delicias de un público entregado que abarrota la sala. Le escoltan los eurodiputados de Ciudadanos Javier Nart y Juan Carlos Girauta, y el presidente de Convivencia Cívica Catalana, Francisco Caja, que avalan el libro de Laínz.

"España contra Cataluña. Historia de un fraude". ¿No es un título malvado?
No. Lo malvado es haber organizado un simposio pseudohistórico cuyo título ya evidencia, sin disimulo alguno, que se trata de un paso más en la ingeniería de masas nacionalista para lavar el cerebro y envenenar el corazón de los catalanes. ¿Cómo se puede decir que España es la enemiga de Cataluña? ¿Acaso hay un solo momento histórico en el que Cataluña no haya participado de la vida de España? Yo me he limitado a utilizar el título del simposio de manera irónica porque no se puede explicar mejor el contenido del libro, que no es otra cosa que un desmentido de todo lo que sostiene la farsa nacionalista.

¿Cómo podría resumirse esa continua participación de los catalanes en la historia de España que usted sostiene?
La primera capital de la Hispania romana fue Tarragona. La primera capital de la Hispania visigoda fue la Barcelona de Ataúlfo y Gala Placidia. El primer nombre de buena parte de lo que hoy es Cataluña fue Marca Hispánica. La palabra 'español' es la que, proveniente del latín 'hispani', emplearon los franceses del sur, los de lengua d'oc, para denominar a los que estaban al otro lado de los Pirineos, es decir, los catalanes. Los catalanes participaron, como los demás españoles, en la reconquista, en la repoblación, en el proceso de fusión de los reinos que culminó en los Reyes Católicos, en la conquista de Granada, en el descubrimiento, conquista, colonización, evangelización y gobernación de América, en las campañas del Gran Capitán, en los Tercios de Flandes, en Lepanto, en la Guerra de Sucesión, en la de la Independencia...

Precisamente a la falsificación histórica sobre la Guerra de la Independencia dedica uno de los capítulos más jugosos del libro.
Sí, empezando por su nombre, pues los catalanes siempre la llamaron Guerra de la Independencia hasta que en 1971 empezaron a publicarse libros en la editorial nacionalista Rafael Dalmau con la expresión "Guerra del Francés". Los detalles sobre dicho cambio son escandalosos. Por cierto, que el nacionalismo catalán ha tenido aventajados discípulos. Por ejemplo, el oscense Gaspar Torrente, militante de ERC en su juventud y fundador durante la Segunda República de un partido gemelo llamado Estado Aragonés, llegó a escribir que Agustina de Aragón -catalana, por cierto- no había luchado en el sitio de Zaragoza por la independencia de España, ¡sino por la de Aragón! La Guerra de la Independencia se ha falsificado hasta gráficamente, sustituyendo las banderas rojigualdas enarboladas por los catalanes por la bandera nacionalistamente correcta, en este caso la señera. Acabarán ilustrando los libros de texto con soldados catalanes de cualquier siglo portando esteladas. Las manipulaciones, ocultaciones y mentiras son de tal magnitud que me he visto obligado a añadir un apéndice gráfico con un centenar de ilustraciones para que los lectores no crean que les estoy engañando. Si los jóvenes adoctrinados en el totalitario sistema educativo catalán simplemente echaran un vistazo a dichas imágenes, empezarían a darse cuenta de cómo les han estado tomando el pelo sus profesores y los medios de comunicación a sueldo del nacionalismo.

Sin embargo, ¿no cree que toda demostración del fraude histórico pesa menos que la voluntad de separarse de España?
Claro, y ahí está la clave de la gran farsa nacionalista. Porque ¿existiría esa voluntad de separarse sin la intoxicación ideológica previa basada fundamentalmente en convencer a los catalanes de que los demás españoles han sido sus enemigos eternos? Hoy se desprecia y se odia a España porque desde la Generalidad se ha inoculado muy eficazmente ese desprecio y ese odio, y sin oposición, cuando no con la colaboración, de unos gobiernos nacionales tanto del PP como del PSOE. Hoy pesa más el odio a España, el "sentirse" sólo catalanes, porque la ingeniería social ha sido constante y aplastante. La agitación del odio ha sido continua desde los tiempos fundacionales de Cambó y Prat de la Riba, como ellos mismos admitieron en sus escritos, hasta hoy. A lo largo de un siglo los políticos, periodistas y autores nacionalistas han escrito cientos de páginas con inauditas incitaciones al odio y con insultos alucinantes a los demás españoles, llegando, por ejemplo, a declarar anticatalanes a los catalanes que se casaran con españoles, caracterizados, por cierto, por su lascivia y su tendencia al adulterio. En el libro se recogen muchos de estos textos que por sí solos demuestran que el nacionalismo catalán está viciado de origen. Por ejemplo de Joan Salvat-Papasseit son estas palabras: "Por lo que respecta al odio, es necesario que os diga esto: no suspiréis por nuestra libertad sin pasar por el odio. ¡Mientras no les odiemos nunca podremos vencerlos! Es necesario, pues, propulsar el odio contra España o dejar de existir". En cuanto al sentimiento, eso que según parece está por encima de cualquier razonamiento, creo que es necesario tener presente que puede ser creado mediante mentiras y que los manicomios están llenos de personas que se sienten Napoléon.

¿Qué opina sobre el argumento de "España nos roba"?
Pues que tras la preparación del terreno durante un siglo mediante mentiras históricas, invenciones de agravios e hipócritas reivindicaciones de hechos diferenciales, lo que cuenta finalmente es la cartera, eso que se oculta bajo la bandera. ¿Por qué los madrileños, de renta per cápita también superior a la media española, no claman que "España nos roba" y exigen la independencia? Porque en Madrid no ha habido "construcción nacional". El recurso a la comparación de ingresos e impuestos no puede ser más pueril y falaz, empezando porque los impuestos los pagan las personas, no los territorios. Según la lógica nacionalista, ¿no podrían decir también los barceloneses que Lérida nos roba? ¿Y los de Sarrià y Pedralbes no podrían decir que Ciutat Meridiana nos roba? ¿Y por qué limitarnos al criterio territorial? Podrían emplearse otros muchos. Por ejemplo, el del nivel de renta. Así, los que ganen más de 4.000 euros al mes podrían protestar porque "los que ganan 1.000 euros al mes nos roban". Y los neurocijanos podrían clamar porque "los camareros nos roban". Y los futbolistas porque "los neurocirujanos nos roban".

Por cierto, en su libro explica que no es la primera vez que sucede esto.
Efectivamente. Tras haberse distinguido durante todo el siglo XIX por su furor patriótico, su imperialismo, su belicismo, su oposición a cualquier concesión de autonomía a Cuba y Filipinas, su presión a los gobiernos españoles para que protegiesen la industria catalana con aranceles en muchas ocasiones perjudiciales para otras regiones de España, su oposición incluso a que se aboliese la esclavitud, buena parte de la burguesía catalana se hizo separatista de la noche a la mañana en 1898. A la semana siguiente de la batalla de Cavite, La Veu de Catalunya reclamaba cortar amarras con España para evitar hundirse con ella. Si entonces fue "Con España nos hundimos", hoy toca "España nos roba".

¿Cree usted que hay solución para todo esto?
Sí, siempre que España fuese un Estado de derecho, lo que no es por mucho que lo proclame la Constitución. El día en que un gobierno español cumpla y haga cumplir las leyes y las sentencias sobre todos los derechos que los ciudadanos catalanes ven vulnerados diariamente; el día en que sea efectiva la libre discusión de ideas en cualquier medio de comunicación; el día en que cierto tipo de libros (como éste) pueda ser encontrado en cualquier librería de Cataluña, ese día el nacionalismo catalán empezará a disolverse como un azucarillo. Pero mientras ese día llega, el problema seguirá siendo el mismo. Y ese problema no está sólo en el palacio de la Generalidad, sino que se encuentra sobre todo en el de La Moncloa.

Daniel Sirera, consejero del PP en el Consejo Audiovisual de Cataluña
'El PP va a seguir en el CAC'
Eduardo García Serrano www.gaceta.es 25 Junio 2014

Daniel Sirera declara a Gaceta.es que el PP seguirá en el CAC porque no quiere que se convierta en un organismo que difunda el independentismo

Daniel Sirera es el consejero del PP en el CAC y el único que presentó un voto particular en contra de la persecución política iniciada por la Generalitat contra los periodistas Xavier Horcajo, Federico Jiménez Losantos e Intereconomía TV por sus críticas a la caena separatistas catalana organizada por la Asamblea Nacional de Cataluña (ANC).

- Señor Sirera, ¿ Cómo valora la decisión del Juzgado de Primera Instancia número 12 de Barcelona, contraria a los argumentos de la Generalitat ?
-Entra de lleno en la lógica jurídica de protección del derecho a la libertad de expresión. Lógica con la que el PP argumentó el voto particular que en su día presenté en el CAC para defender el derecho de Intereconomía TV, de Xavier Horcajo y de Jiménez Losantos a expresar libremente su opinión y su crítica periodística a la cadena independentista convocada por la ANC y auspiciada por la Generalitat.

-¿ Ha pensado en abandonar el CAC por sus iniciativas contra la libertad de expresión ?
-No. Organismos como el CAC existen en todos los países del mundo. Lo que sucede con el Consejo Audiovisual en Cataluña es que toma decisiones inadecuadas, pero esto no invalida su función. Pedir la desaparición del CAC porque ha emprendido acciones contra periodistas y medios de comunicación que, libremente y con todo derecho, han puesto de manifiesto sus opiniones contrarias al nacionalismo, sería como pedir la desaparición del Parlament porque no nos gusta su mayoría parlamentaria ni cómo legisla en función de esa mayoría.

- ¿ No me negará que el CAC es un herramienta al servicio del independentismo ?
-Precisamente para corregir esa deriva del CAC y las decisiones inadecuadas que por eso toma es necesario que el PP tenga representación en el CAC. De ahí el voto particular que presenté en contra de la persecución de los periodístas y medios críticos con el nacionalismo y el independentismo. El PP no quiere, de ninguna manera, que el CAC se convierta en un organismo que difunda el independentismo.

Matías Alonso, secretario general y portavoz de Ciudadanos
C's: 'El CAC es el comisariado político de la verdad única'
Eduardo Gacía Serrano www.gaceta.es 25 Junio 2014

Ciudadanos valora muy positivamente el fallo a favor de Intereconomía TV, Xavier Horcajo y Jiménez Losantos, y aboga por el cierre del CAC.

Matías Alonso, secretario general y portavoz de Ciudadanos, valora para Gaceta. es la decisión del Juzgado de Primera Instancia número 12 de Barcelona de tumbar el procedimiento instado por la Generalitat, en nombre del pueblo catalán, contra Intereconomía TV, Xavier Horcajo y Federico jiménez Losantos por sus criticas a la cadena separatista organizada por la Asamblea Nacional de Cataluña y financiada por el gobierno de Artur Mas.

- ¿ Qué representa esta sentencia ?
- La sentencia es una muy buena noticia que representa que más allá del poder hegemónico del nacionalismo y de su doctrina dominante existe la Justicia que, como no podía ser de otra manera, ha defendido la libertad de expresión y ha dejado muy claro que la representación del pueblo catalán no la tiene ni el gobierno autonómico ni, mucho menos, la Asamblea Nacional de Cataluña, que es una organización satélite del nacionalismo, que no ha pasado por las urnas y que está subvencionada con fondos públicos.

- ¿ Qué es el Consejo Audiovisual de Cataluña (CAC) y cuáles son sus funciones ?
- El CAC es el Ministerio de la Verdad del nacionalismo y del separatismo catalán. Es el colegio de comisarios de la única verdad que utiliza su enorme poder para perseguir y hacerle la vida imposible al disidente, al que se niega a aceptar en público y en privado el mensaje nacionalista y separatista, mientras hace oídos sordos a las injurias que se vierten desde los medios de comunicación subvencionados contra todo el que se atreve a alzar la voz frente val nacionalismo y al proceso independentista. El CAC es la vigilancia, la censura y la persecución permanente de todo el que no piensa y actúa como ellos. Para eso se creó y esa es su función.

-¿Ciudadanos seguirá pidiendo la desaparición del CAC ?
Sí. Es una vieja propuesta de Ciudadanos que la sentencia a favor de Intereconmía TV, Xavier Horcajo y Federico Jiménez Losantos revitaliza. Pero, desgraciadamente, Ciudadanos aún no tiene el poder suficiente para llevar a cabo el cierre de ese colegio de comisarios políticos de la Verdad Única.

España
Unos padres denuncian que su hija fue agredida por llevar la bandera española
maría jesús cañizares / barcelona ABC 25 Junio 2014

Acudieron al Parlament, que votó en contra de garantizar la convivencia escolar

«Son cosas de niños», le dijeron a Mónica Zarco y a Antonio Hernández en el colegio de su hija cuando esta apareció en casa con el ojo morado. Tenía siete años y el motivo de la agresión fue llevar una pegatina con la bandera española en la carpeta de lengua castellana. En la de catalán llevaba la «senyera».

«Los insultos empezaron poco después de la manifestación de la Diada de 2012. Ha sufrido un calvario», explica a ABC Hernández, matemático de profesión y residente en Sabadell (Barcelona), quien la semana pasada acudió con su esposa a la Comisión de Asuntos Institucionales del Parlamento catalán, con la esperanza de recibir el apoyo de los partidos políticos. Pero ocurrió todo lo contrario: CiU, ERC, ICV y PSC rechazaron una propuesta de resolución presentada por el PP para garantizar la pluralidad, la tolerancia y la convivencia «democrática y pacífica» en las escuelas. Solo Ciudadanos votó a favor de la iniciativa de la diputada María José García Cuevas, quien abogó «por una enseñanza no politizada en la que esté garantizada la libertad de pensamiento». El resto de los grupos parlamentarios alegó que no existían estos conflictos y acusaron a los populares de usar la lengua como arma arrojadiza.

Decepción
«He estado a punto de levantarme y hablar, pero en el Parlament no se puede ¿verdad?», comenta Mónica. No esconde su decepción, pues al dolor sufrido por el acoso a la pequeña, que estudiaba en la Escola Pia de Sabadell, se une ahora la indiferencia de determinados políticos. «Los niños se fueron envalentonando. Un día le dijeron a mi hija que si era española, que no podía ser catalana. Otro día, que sus padres eran una mierda y cosas por el estilo. Hasta que la amenazaron con tirarla por la ventana si hablaba en castellano. Pensamos que hasta ahí habíamos llegado». Acudieron al Defensor del Pueblo, quien les remitió al Síndic de Greuges, competente en Cataluña y que analiza el caso.

«Es cosa de niños», insistía la tutora de la niña, que ha recibido asistencia psicológica y fue llevada a un cardiólogo, tal es el estado de ansiedad sufrido. «Un reflejo de la sociedad», decía el director del centro, al que también acudía el hijo pequeño del matrimonio, quien no ha sufrido problemas como su hermana. Escola Pia es miembro de «Som Escola», plataforma que protagoniza movilizaciones en favor de la inmersión lingüística que aplica el Gobierno catalán.

Al no encontrar una solución, la pareja puso el caso en conocimiento de la Inspección de Enseñanza. «Yo solo quería que dejaran de amenazarla, que cada cual puede pensar como quiera. Exigí el cambio a otro colegio también concertado y religioso. Incluso dije que estaba dispuesto a darle clases yo mismo en casa», dice Antonio. Finalmente, en febrero de este año le dieron plaza en otro colegio de Sabadell. «No me insultan ni me pegan. Y se puede hablar en castellano», explicó la niña a sus padres cuando llegó a casa tras su primer día de clase.

Antonio y Mónica respiran aliviados, pero se plantean presentar una denuncia contra la Consejería de Enseñanza de la Generalitat asesorados por Convivencia Cívica Catalana (CCC). «No nos tenemos que asustar. Por dignidad, tengo que denunciarlo», afirma este padre, quien confiesa haber perdido muchas amistades. «Me decían que llevar la bandera de España era una provocación», indica. Les acompaña Consuelo Santos, concejal del PP en Sabadell, quien al igual que otros padres, ha logrado que la Justicia reconozca el derecho de sus hijas a estudiar en catalán y en castellano.
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