AGLI Recortes de Prensa   Martes 1 Julio  2014

Hace falta mucho más
EDITORIAL Libertad Digital 1 Julio 2014

El PP ha presentado este lunes una panoplia de temas sobre los que dice que quiere abrir un debate público. Entre ellos se cuentan algunos que en teoría formaban parte del programa que se esperaba Rajoy pusiese en marcha con su llegada al Gobierno: reducción de ayuntamientos y de diputados autonómicos, medidas para revitalizar la democracia y luchar contra la corrupción, etc.

Es muy difícil otorgar excesiva credibilidad a un anuncio que llega muy matizado -no son tanto propuestas políticas como ideas que el partido dice que debatirá internamente- y que llega dos años y medio después de haber llegado Rajoy a La Moncloa, periodo en el que no se ha hecho ni una sola reforma digna de tal nombre.

Tampoco es fácil desligar este anuncio de una situación política muy concreta a la que han aludido –por supuesto, off the record– algunos personajes populares: la irrupción de partidos que sí tienen un programa político y que, por muy disparatadas y peligrosas que sean, ofrecen a los españoles soluciones a los problemas que actualmente les preocupan.

En definitiva, para cualquier observador neutral es más fácil ver este anuncio como una batería de globos sonda anti Podemos que como una voluntad sincera de desarrollar unas reformas que, pese a ser muy necesarias para España, no resultan creíbles en boca de un Rajoy que ya ha demostrado no creer en ellas.

Las próximas elecciones municipales y autonómicas podrían suponer un vuelco de envergadura en muchas comunidades y ayuntamientos si se cumple lo que en estos momentos vaticinan las encuestas: el desplome del PSOE y la irrupción de la izquierda más radical de la mano de Podemos y lo que quede de IU. Así las cosas, Rajoy debería andarse con cuidado con los globos sonda, no vayan a convertirse en bolas de fuego que le abrasen las manos.

Ni la dificilísima situación política de España ni la preocupante explosión electoral del populismo más izquierdista se van a solucionar con globos sonda, por mucho que vayan en la buena dirección. Hace falta mucho más.

UN CAMBIO DE DERECHAS

EDURNE URIARTE ABC 1 Julio 2014

Una reforma de la Constitución para arreglar nuestro problema territorial es más bien imposible en estos momentos

AL debate sobre la reforma constitucional le pasa lo habitual en España. Que la voz cantante la lleva la izquierda y que se da por supuesta una reforma de izquierdas. La derecha va a rebufo de las exigencias progresistas, o porque sigue pidiendo perdón desde el final del franquismo o porque tiene miedo a la fuerza de la alianza entre izquierda y nacionalismos. Por eso, si ese debate está planteado, no se debe a la Sucesión de la Corona o a la inclusión de Europa o a cualquier otro asunto. Lo está por el propósito de la izquierda de contentar, una vez más, a los nacionalistas, ahora con lo que llama reforma federal de la Constitución. Que significa hacer aún más asimétrico de lo que ya es nuestro federal Estado de las Autonomías y dar más poder a las comunidades dominadas por los nacionalismos.

Si la derecha política piensa entrar en un proceso de negociación para la reforma de la Constitución, debería hacerlo con una propuesta de cambio de derechas en el bolsillo. Lo que significa, en el único debate que realmente empuja esto, el debate territorial, una reforma para reducir el poder de las autonomías y para recuperar el poder del Estado central. Es decir, una reforma completamente contraria a la exigida por la izquierda. Y que, he aquí lo más interesante de este asunto, está más cerca de la opinión mayoritaria de los españoles que la otra.

La mayoría de los españoles, un 35,4%, quiere dejar el Estado autonómico como está. Pero, entre los que quieren cambios, nada menos que un 20,9% desearía un Estado centralizado sin autonomías, a los que se suma el 10,7% que quiere reducir el poder de las autonomías. Es decir, un tercio de los españoles favorable a una reforma de la organización territorial, pero en sentido completamente opuesto a lo que propone la izquierda. Frente a ellos, un 13,4% querría un Estado con más poder para las autonomías y otro 9,7% optaría por el derecho a la independencia (Barómetro de abril del CIS) Ese es el retrato político de los españoles, aunque cuesta imaginarlo cuando se escuchan los debates sobre la reforma constitucional, dominados siempre por esa supuesta reforma que debería arreglar el problema nacionalista.

Si tenemos en cuenta la obviedad de que ese 10 por cien independentista está integrado por nacionalistas y extrema izquierda, no parece que el socialismo esté muy bien orientado en esta materia, con su insistencia en lo que llama reforma federal. Como tampoco lo está una buena parte de los líderes de opinión, tan tentados de encontrar soluciones para quienes cuestionan el sistema, los nacionalistas. Sin tener en cuenta que los demás descontentos, ese tercio de españoles que quiere un Estado centralizado o menos descentralizado, presenta la única diferencia de que no protesta y acepta el consenso existente.

Ese retrato político de los españoles evidencia que una reforma de la Constitución para arreglar nuestro problema territorial es más bien imposible en estos momentos. Porque si está encima de la mesa la mal llamada reforma federal de nuestro sistema autonómico, la derecha está obligada a presentar otra reforma en la línea de lo exigido por un tercio de españoles. Y conjugar ambas cosas y lograr el consenso necesario para un cambio no parece un objetivo viable. Lo viable y recomendable, por el momento, es comenzar por reconocer la profunda pluralidad de opiniones de los españoles en esta materia.

"Huevones", "Güebones" y "Güevonas"
Francisco Rubiales Periodista Digital 1 Julio 2014

En España se dice "huevón", pero es mas contundente y sonoro el término americano: "güevón". Llaman "güevón" al cobarde que se amilana ante cualquier obstáculo, a quien no es capaz de defender sus principios y valores o a quien se deja dominar por personas carentes de calidad y méritos, que ni siquiera merecen respeto. España está llena de "huevones" no solo porque soportamos que nuestra sociedad se deje controlar por muchos políticos que deberían estar en prisión, sino porque nuestra cobardía está contribuyendo a que el mundo que nos rodea sea carente de valores y dominado por una falsa tolerancia que esconde cobardía y miedo a enfrentarse a los problemas y a ser coherente.

Hay huevones que se dejan dominar por mujeres que no son ejemplares, que toleran a sus parejas abusos e indecencias y que no saben crear una familia equilibrada en decoro y respeto mutuo. Muchos han pasado del machismo a la cobardía. Pero hay también huevonas que no defienden sus derechos, que soportan de sus parejas humillaciones y situaciones indignas, semejantes a la esclavitud. Hay padres huevones que se dejan avasallar por sus hijos. Hay, sobre todo, millones de ciudadanos ahuevados, que permiten que el Estado español esté controlado por indeseables, a los que se les permite gobernar sin democracia ni decencia, robar y abusar de un poder cuyo propietario, aunque parezca increíble, es el mismo ciudadano marginado y expoliado.

La nuestra es una época de huevones. Lo han sido hasta la vergüenza los padres que no se atrevían a levantarse en la madrugada cuando sus hijos llegaban a casa borrachos o atiborrados de drogas. No querían problemas pero hoy tienen que padecer a hijos ya adultos, mal educados, sin voluntad, incapaces de abrirse camino en la vida, desconocedores del esfuerzo, condenados al desempleo y suscritos a los subsidios y ayudas del gobierno.

Los "güevones" son ya una plaga en España que debilita la sociedad, daña la civilización y desequilibra la convivencia. La debilidad ante los abusos de la pareja, incluyendo los cuernos, de los hijos, algunos convertidos en maltratadores de sus padres, y de los políticos, a muchos de los cuales se les permite ejercer el poder a pesar de que merecen ser encarcelados, es el peor drama de la sociedad española, peor que el despotismo de la casta política y que la corrupción que ha minado las entrañas de España.

El "huevonismo" es un drama español de grandes proporciones, ocultado por los medios y por los poderes públicos porque ese ablandamiento general, esa cobardía frente al abuso y el relajamiento de los valores beneficia a los poderosos, agrada a los falsos progresistas y fabrica las manadas de borregos que los poderosos necesitan para seguir oprimiendo y subyugando.

Los huevones son indignos y constituyen, junto con los políticos, el núcleo de la basura española. Ambos, huevones y políticos, se merecen y se necesitan mutuamente, los huevones porque parecen sentirse a gusto dominados por amos y opresores que les desprecian, les marginan, les cobran impuestos y no les dan sino miseria a cambio, y los políticos porque saben no permanecerían ni un minuto en el poder si en lugar de huevones España fuera un país poblado por ciudadanos decentes, dignos y con huevos.

SOBRE LA ESPAÑA DE HOY Y DE SIEMPRE
Antonio García Fuentes Periodista Digital 1 Julio 2014

Sobre uno de mis artículos un lector me dice: “El abismo entre la España real y la oficial es, creo no equivocarme por desgracia, insalvable, pues hemos llegado a esa situación que los astronautas califican de "punto de no retorno", en el que es imposible controlar la dirección en la se dirige algo. Deberíamos conocer primero, en un análisis serio y sosegado, si esta España y sus gentes están profundamente dormidas o fatalmente muertas”.

Y al que le respondo: “En realidad pienso que ni están dormidas ni muertas, están como siempre nos han tenido, ATADOS E INDEFENSOS; lo que va produciendo un virus nocivo de revanchas o VENGANZA; QUE MUCHOS NO SUPERAN... y cuya consecuencia máxima y terrible, fue la pre-guerra civil de 1936, el transcurso de la guerra y luego LA POS GUERRA; de la que aún muchos guardan resabios... ESPAÑA TRISTEMENTE ESTÁ COMO HACE MUCHOS SIGLOS, AÚN SIN HACER y estos que nos mangonean hoy, ni lo intentan”. (En un foro: 24-06-2014).

No olvidemos que antes de esa masacre “civil” hubo muchas más y todas están datadas y detalladas en la verdadera historia de “Hispania”.

Este corto diálogo me da ya “hecho” el artículo; puesto que sobre el tema, hay montañas de papel escrito y hechos como para llenar una gran biblioteca; y es que si bien “la justicia” no ha existido en ningún pueblo o nación tras dejar de ser tribu regida por aquellos consejos de ancianos; en España “esa enfermedad” es endémica y desde hace milenios; ello lo prueba la terrible y sangrienta historia de “estos territorios” que se empeñan en denominarlos España, sin aún serlo puesto que aquí, sigue habiendo caudillos como en ninguna otra parte del mundo… “dicen que civilizado”.

Aquí (y sálvese el que pueda) el que llega al poder “del tipo que sea”, lo considera como una conquista propia y de la que ha de beneficiarse todo lo que pueda y cuanto más mejor. Repartirá prebendas, dádivas o limosnas, según crea oportuno pero quedándose siempre con la mejor parte… “para eso ha ganado” y además lo considerará como lo más normal del mundo, puesto que eso es lo que ha visto a lo largo de su vida.

Por ello aquí en España siempre hubo y sigue habiendo, minorías (muy numerosas) que se benefician de “las conquistas” y por ende, la mayoría de habitantes de estos territorios, tenemos que sufrir la cantidad de cargas y gravámenes que nos imponen, amén de todo tipo de restricciones mientras los ganadores derrochan a troche y moche y sin ningún escrúpulo.

Por ello los enormes desequilibrios que aquí hubo siempre y que sigue habiéndolos en la actualidad y pese a tanto adelanto como ha producido la técnica moderna, la que se emplea principalmente hasta para contarnos… “hasta las veces que vamos a mear o defecar, a las que terminarán por ponerle impuestos; que habremos de pagar puesto que la indefensión del súbdito moderno, es atroz”.

Acaban de dar un paso confiscatorio más; o sea que si te despiden de un trabajo y cobras una indemnización, habrás de pagar impuestos por ello… “si de lo que te quede terminas por agotarlo sin encontrar un trabajo, ese aparato estatal ya esquilmador en demasía se inhibirá y le importará dos cojones si comes o no, o si al final terminas por suicidarte”. Antes ya pusieron impuestos hasta en los premios de las múltiples loterías a las que nos estimulan a jugar (porque les interesa), puesto que esa es la salida o sueño de muchos españoles; o sea que les toque la lotería y que sea ese albur el que solucione todos sus problemas económicos.

Entre tanta mentira como aguantamos, ahora tenemos encima esa “rebaja de impuestos”, que según todo cuanto se está publicando no lo es, o no lo es ni en aproximación, a lo que debiera ser; puesto que el que menos ingresos tiene no se beneficia como debiera; cosa que “los de siempre” sí que lo hacen.

Mientras nadie habla (ningún político sea del tipo que sea y ya metido en las brevas del Estado) de que lo que hay que hacer es reducir enormemente tanto malgasto como aquí se hace, mientras las necesidades primarias o perentorias cada vez son más abundantes… pese a todo ello, ahora “nos quieren ir haciendo la cama”, para prepararnos para las ya cercanas elecciones de 2015, en las que temen (y con razón) el que las urnas den “vuelcos” que ni imaginar podemos hoy y por el gran cabreo del español que aún vota y que lo va a emplear como castigo “desesperado”; puesto que a muchos ya les dará igual “ocho que ochenta”.

Y esa es la situación de “estos territorios hispanos”; donde la cuerda y por enésima vez se ha ido tensando de tal manera, que la ruptura vendrá antes de lo que muchos esperan. Triste destino de un territorio siempre mal gobernado. “El precio de desentenderse de la política es el de ser gobernado por los peores hombres”: (Platón). Hobbes dejó escrito, que si una realidad no se encara puede tener perturbadoras consecuencias. "Las obligaciones del súbdito con el Estado duran lo que dura la capacidad de éste para protegerle. Ni un minuto más", sugería el filósofo inglés.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más)

El separatismo en Europa
HENRY KAMEN El Mundo 1 Julio 2014

UN EDITORIAL en The Guardian esta semana resumió la situación con precisión: «Las elecciones europeas revelan un continente descontento con su suerte». El periódico fue, sin embargo, reacio a afirmar una conclusión que otros comentaristas no han tenido miedo a expresar, a saber, que a pesar de la considerable variación de los resultados a través de 28 países, un resultado claro es el caos absoluto que reina en las mentes de los votantes. Han votado a favor de casi todo, pero también en contra de casi todo. Han expresado, como en el caso del UKIP en Gran Bretaña, una hostilidad hacia la comunidad europea, pero los diputados del UKIP continuarán reforzando esa comunidad con su presencia en la asamblea. El UKIP ha expresado sentimientos de derecha claros, pero ha atraído el apoyo de los tradicionalmente proizquierda.

En cada país, la derecha se ha beneficiado de la insatisfacción del electorado, pero también se ha beneficiado del apoyo de los votantes de izquierda. Esa es evidentemente una situación absurda. De Escocia a Cataluña, de Holanda a Grecia, es la derecha la que ha dejado su huella en la política europea, pero lo han logrado con el apoyo de la izquierda. El Frente Nacional ganó en Francia, el Partido Popular de Dinamarca encabezó las encuestas en Dinamarca, Jobbik fue bien en Hungría y el partido de izquierda radical Syriza tuvo éxito en Grecia. En cada caso, la protesta no fue sólo contra Europa, sino en contra de la inmigración y contra la pobreza, factores que afectan más directamente a las clases trabajadoras.

«¿De Escocia a Cataluña?». La frase no es tan extraña como parece. En Escocia, el éxito totalmente inesperado del candidato del UKIP dio a este partido -que nunca antes se había presentado a las elecciones europeas en Escocia- su primer asiento escocés en el Parlamento Europeo. El éxito del UKIP derechista fue un golpe directo al SNP, que había tratado de presentarse como el partido más enérgico de Escocia, pero que terminó reconociendo que había sufrido un cierto revés. El número de votos emitidos en Escocia -menos del 29% de los votantes optó por el SNP- es una advertencia dura a los nacionalistas: si los votantes deciden de la misma manera en el referéndum de este año, el SNP habrá perdido por completo la lucha por la independencia.

El referéndum dista sólo tres meses. El SNP derechista tiene también el apoyo de la izquierda de Escocia, uno de cuyos líderes ha expresado la esperanza de que «el desmantelamiento del Estado británico de hace 300 años será un golpe psicológicamente traumático para las fuerzas del capitalismo». Pero si lo máximo que el SNP puede cosechar es el 29% de los electores, el partido puede olvidarse de su campaña y dar a Alex Salmond unas merecidas vacaciones fuera de la política. Las cifras son aún más terribles si tenemos en cuenta que sólo el 33% del electorado votó, por lo que, en realidad, sólo el 10% de los electores votaron en Escocia por el SNP. En otras palabras, el voto en las elecciones europeas en Escocia no estaba a favor del separatismo. Más bien al contrario: los votos afirmaron claramente que la lealtad al Reino Unido es una parte integral de la protesta contra el papel de la comunidad europea. Por supuesto, ya que vivimos en un mundo de sueños, Alex Salmond proclamó que había ganado. Podemos preguntarle, sin embargo: ¿qué victoria es, cuando sólo el 10% del electorado vota por usted?

El caso catalán, obviamente, no es exactamente lo mismo. El notable aumento de la participación electoral en Cataluña es una clara expresión de apoyo al separatismo. Pero ¿qué forma tomó ese voto separatista? La muy compleja situación de la política catalana hace que sea imposible llegar a conclusiones simples. De los que votaron, más del 55% respaldaba partidos que apoyan un referéndum sobre el futuro estatus de la región. Dado que el 48% del electorado catalán votó, eso representa una clara tendencia en favor del separatismo, que se reflejaría si la consulta ilegal se hace este otoño. Sin embargo, eso todavía da a los separatistas sólo un voto minoritario, poco más del 25% de los electores de Cataluña.

Los partidos separatistas hicieron muchos esfuerzos para convencer a los votantes de que las elecciones europeas demostrarían al mundo cómo Cataluña reclama en voz alta el separatismo. Pero la respuesta de Cataluña no ha sido del todo la que esperaban. He estado buscando en los periódicos de todo el mundo y la casi total ausencia de cualquier referencia a los resultados catalanes no podía ser más impresionante. El mundo está preocupado por Europa, no por pequeños desacuerdos en Cataluña. Según todas las reglas de la democracia, es la decisión del electorado total lo que cuenta, y en este caso más de la mitad no fue a votar, mientras que otra cuarta parte del electorado votó contra el separatismo y en favor de otros partidos. ¿Ha habido alguna vez un caso en toda la Historia de la Humanidad, que un país haya tratado de declararse independiente, porque el 25% del electorado apoyó esa opción?

EL ARGUMENTO que presenta este artículo, sin embargo, no trata simplemente de números. El hecho es que la ideología de los separatistas en Cataluña no tiene ninguna orientación política, y lo que hay de ideología es firmemente de derecha. La terminología absurda de izquierda y derecha, por supuesto, no tiene relación con los problemas reales. Como un editorial en este periódico ha declarado: «La tradicional dicotomía izquierda derecha ha desaparecido en Cataluña». La firme posición de CiU, un partido sólidamente de derechas fundado por la alta burguesía de Cataluña, confirma el predominio rígido de la derecha. Y el firme apoyo dado a todas las políticas de esa derecha por ERC, un partido que no tiene ideología en absoluto, aparte de republicanismo, ha ayudado más que nunca a confirmar que las elecciones europeas en Cataluña han consolidado una extraña alianza entre una burguesía de derechas y los republicanos. En otras palabras, el colapso completo de los socialistas de izquierda y la posterior renuncia de sus principales líderes, muestra que el carácter general de las elecciones era de hecho un triunfo de la derecha. Pero no fue un triunfo que de forma automática se pueda traducir en una mayoría de votos en una consulta hipotética. De hecho, nunca ha habido ninguna decisión confirmada del electorado a favor del separatismo.

Si CiU y ERC juntos no pueden ganar más del 25% de los votos del electorado catalán en unas elecciones europeas altamente tensionadas, cuando hicieron el máximo esfuerzo para avivar el sentimiento popular, lo más probable es que no sean capaces de aumentar esa cifra en una consulta posterior en el mismo año. Por supuesto, ya se han ofrecido los sobornos al electorado crédulo: en una Cataluña libre, nos ha asegurado un consejero catalán, las pensiones se incrementarán, los impuestos se reducirán, y el desempleo casi desaparecerá. Un dirigente de ERC ha asegurado que Cataluña no necesita a la comunidad europea y que puede llegar a ser rica por su propia cuenta, con tal de no estar en España. Ese es, obviamente, el mensaje que los nuevos delegados separatistas llevarán a Europa, pero es dudoso que alguien esté dispuesto a escucharles. Las elecciones europeas descubrieron una serie de cuestiones importantes que el Parlamento en Estrasburgo tendrá que mirar, y la hipotética secesión de una provincia de uno de sus estados miembros no será una de ellas.

Henry Kamen es historiador. Su último libro es The Spanish Inquisition (Yale University Press, 2014).

La casta periodística
FERRER MOLINA El Mundo 1 Julio 2014

PODEMOS es a la política lo que el periodismo ciudadano a la prensa. Quien está dispuesto a creer que hay que arrebatarle la gestión de los asuntos públicos al burócrata puesto a dedo por un partido para devolvérsela al pueblo, con no menos fervor estará convencido de que hay que acabar con los intermediarios en beneficio de una información hecha por la gente de a pie. Si además ocurre que el periodista se mueve por intereses espurios o trabaja para una empresa que piensa antes en la cuenta de resultados que en la labor de informar, está sembrando en campo ajeno.

La crisis de la prensa es compleja, pero tiene que ver, también, con una pérdida de credibilidad sobre la que profesionales y editoras no pueden llamarse a andana. «Un periódico no es una planta embotelladora ni un fábrica de calcetines», dijo ayer Pedro J. Ramírez en el seminario organizado con ocasión del vigésimo quinto aniversario de EL MUNDO. Observando determinados comportamientos, pocos lo dirían.

Los políticos han tenido que esperar a los resultados de las elecciones europeas para ver tambalearse los cimientos y mover ficha. Hasta Rajoy, tan poco partidario de reaccionar a los cambios en el entorno, ha dado su visto bueno para que el PP abra una «agenda de calidad democrática». Sólo por ello habría que dar por buenos los resultados del 25-M.

La prensa, en cambio, inmersa en la tormenta perfecta, víctima de su particular triángulo de las Bermudas, sigue sin darse por aludida, sin percatarse de que maneja un bien fundamental -el derecho a la información- que no puede ponerse en almoneda. En la actual situación de zozobra existe la comprensible tentación de que haya empresas periodísticas que busquen su salvavidas ejerciendo de escuderos del poder, cerrando filas para mantener el statu quo. Es un error que equivale a una condena segura.

No creo en Pablo Iglesias, como tampoco en esos profetas del periodismo ciudadano que ven acercarse el día en que la sociedad podrá estar bien informada sin el concurso de los medios tradicionales; el día en que tendrán voz quienes no la tienen y donde se hablará de lo que interesa «de verdad» a las personas. Podemos es un producto de los errores del sistema. Incluidos los de la casta periodística. Nadie debería ponerse nervioso por su irrupción. Bastaría tal vez con que cada cual hiciera su trabajo honradamente.

La izquierda desparramada
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 1 Julio 2014

La izquierda española está viviendo tiempos convulsos y decisivos. Los sucesivos hundimientos de los suelos electorales del PSOE, primero en la municipales y autonómicas, después en las generales y ahora en las europeas, han abierto una posibilidad nunca hasta ahora visible desde 1977: la disputa por la hegemonía, el desbordamiento por su izquierda de unas siglas, la del PSOE, y un cuerpo ideológico socialdemócrata, aunque teñido de cierto hipysmo-leninismo zapateril letal para su partido.

El rival histórico había sido el PCE, a quien le comió la tostada en las urnas y hasta se apoderó de su memoria real de combate contra la dictadura sustituyéndola por una suya, inventada y conveniente. Durante lustros fue así y fue tan arrollador su triunfo que hasta la izquierda más radical, los ORT, PTE, los troskistas y otros izquierdismos, se pasó a sus filas-la Casa Común- junto a muchos militantes comunistas tras quedar su partido arrumbado a lo residual, 4 diputados con Carrillo en 1982. Pero resistieron y con IU, creada por un minero llamado Gerardo Iglesias (el apellido más clerical pero más recurrente e histórico de la izquierda) se fueron levantado hasta alcanzar cuotas de respeto con Anguita, que su sucesor Llamazares destruyó hasta los cimientos volviendo al borde de la extinción con tan solo dos diputados, el y otro por ICV en Cataluña. La debacle socialista hizo concebir nuevas esperanzas de ese ansiado “sorpaso” y todo parecía encaminarse en esa dirección cuando apareció el fenómeno de Podemos al que nadie echaba cuentas hasta que se demostró que en nuestra sociedad lo mediático tiene un valor decisivo. Aunque eso ya lo sabía Alfonso Guerra cuando afirmó que prefería 10 minutos de televisión a 10.000 militantes. Pues eso

Las elecciones europeas han descubierto un panorama, que algunos pueden tachar de espejismo, pero que el impulso comunicacional y de agitación propagandística parece estar incluso incrementando, de una fragmentación total que tiene partida en tres a la izquierda. No es exacto pero lo parece. La suma de IU y Podemos aún no alcanza al voto PSOE, aunque si lo supera en zonas significativas, e Izquierda Unida aparece aún por delante de la nueva formación que le disputa el espacio de una izquierda cada vez más radical pero pareciera que Iglesias es el referente hegemónico y emergente y son sus postulados y métodos de obligado seguimiento. Izquierda Unida parece ante ello casi al borde de una fusión-rendición donde puede acabar por entregarles la organización a los dirigentes de Podemos, que no son sino el izquierdismo troskista o de cualquier otro ismo de los que siempre pulularon por las facultades universitarias y en especial por la de Politicas y que por vez primera en la historia han logrado obtener un éxito, aunque limitado, en las urnas. Pero pareciera que ese 8%, ellos obtuvieron el 10% y esos 5 eurodiputados, ellos 6, fueran mayoría absoluta. Y ese complejo no solo es suyo, sino que hasta los candidatos a dirigir el PSOE, parecen tenerlos como espejo y referente.

Porque esa es cuestión primordial en la socialdemocracia española. Sea Pedro Sánchez o sea Madina el nuevo secretario general habrán de perfilar un mensaje y un proyecto hacia los votantes. La tentación de un arrimón hacia quienes les merman votos es evidente. Los riesgos tambien debieran serlo aunque algunos parecen ni querer contemplarlos. El deslizamiento del PSOE , que en realidad comenzó ZP, hacia posturas dilentantes en lo territorial y en lo constitucional no son nuevas. Pero pueden agravarse y empezar a reflejarse en Europa donde el PSOE puede no votar el acuerdo Juncker-Schulz para Comisión y Parlamento europeo que si ha alcanzado el conjunto del grupo parlamentario socialista europeo. Sería todo un síntoma de la tiniebla por la que transitan.

Esa es la cuestión interna pero luego queda la esencial y que no es ajena a estos movimientos. Fragmentada, dividida y desparramada, la izquierda ve también posibilidad de triunfo pues no se oculta a nadie que el partido en el Gobierno, el PP ha sufrido también un profundo y terrible deterioro. El sueño es que si bien separados y ajustando cuentas internas y peleas por la primogenitura puedan tras las municipales establecer pactos que permitan desplazar en muchos lugares a los populares. No quepa a nadie duda que en esa situación, no solo se producirá en la inmensa mayoría de los casos el consabido pacto de familia sino que a ella pueden asimilarse de inmediato los nacionalismos autobautizados de izquierda y los que no lo son pero tampoco les importa. Claro que esa expectativa es lo que algunos entienden como la mejor baza electoral del PP.

Cataluña
Una reforma para destripar España
Pablo Planas Libertad Digital 1 Julio 2014

Entre los mitos del nacionalismo brilla con luz propia el del "encaje" de Cataluña en España, cuestión más propia de las disciplinas de la tectónica que de los vuelos gallináceos que caracterizan las relaciones entre los políticos nacionalistas catalanes y los políticos del resto de España. Como quiera que no hay falla alguna entre Cataluña y Aragón, ese encaje es el santo grial de la politología, la asignatura pendiente, el elefante en la habitación, el tema. Como la propiedad semántica no está entre las virtudes del sempiterno debate, se habla de encaje cuando en realidad se quiere decir desencaje, que es la incomodidad que manifiestan los nacionalistas en relación a su relación particular e intransferible con España. Por ejemplo, lo de Mas y su huelga de palmas en la proclamación de Felipe VI.

Virtual o teórico, tal desencaje es la causa del "proceso", reducción y esferificación de tres décadas de manipulación, mentira y adoctrinamiento en vena del nacionalismo, que ha pasado de considerarse imprescindible para el buen gobierno de España a pretender que España es África y Cataluña, Europa. No es precisamente eso lo que prevén los tratados internacionales en caso de secesión, pero no hubiera hecho falta que el ministro de Exteriores, José Manuel García Margallo, internacionalizara el "proceso", también llamado "conflicto". Para demostrar que Cataluña es España bastaba con la historia, la geografía y en primer término la geología a partir del Periodo Cuaternario. Eso al menos y hasta que los historiadores catalanistas tengan a bien descubrir que Adán y Eva eran catalanes. Ya con Moisés están cerca de documentar el antepasado remoto de Artur Mas.

La gran apuesta para superar el desencaje y restaurar el buen entendimiento pasa por remover y emborronar la Carta Magna para dar satisfacción a las demandas nacionalistas, a ver si así, cediendo en todo, se atemperan los ánimos de Carme Forcadell, Oriol Junqueras y la familia Pujol. Como es sabido, ya le han ido con el cuento al rey saliente, al entrante y al todo Madrid, lo que ha provocado que Rajoy sondee entre sus barones si conviene trocear la soberanía nacional, apuntalar los desequilibrios fiscales, consagrar la proscripción del español en Cataluña y cuatro detalles más sin importancia. La oferta del empresariado y el duranato catalán también cuenta con patrocinadores en el PSOE, siempre presto a sucumbir a los complejos de la izquierda más trasnochada. En el PP también hay voces partidarias de ofrecer una "salida digna" a Mas, puesto que una reforma constitucional de esas caracerísticas, que supondría al cabo la voladura controlada de la Nación, se vende como si fuera una nonada, lo mínimo para desinflar a ERC y salvar los muebles a CiU.

Ni aun en el improbable caso de que destripar España colmara los anhelos catalanistas debería tenerse demasiado en cuenta la propuesta en cuestión. El malestar localizado y periférico de los nacionalistas es una de las constantes vitales de la España moderna cuya resolución oscila entre lo imposible, lo legendario y lo ocioso. Por definición, los nacionalistas siempre estarán descontentos. Incluso hay quien sostiene que jamás cumplirán su amenaza de romper porque se quedarían inmediatamente sin discurso y sin razón de ser. Sea como fuere, razón y nacionalismo no cuadran y para lo de la consulta faltan 132 días.

El idioma en el Mundial
LUIS MARÍA ANSON El Mundo 1 Julio 2014

DE LOS 32 países clasificados para el Mundial de fútbol, 9 hablan español: España, México, Argentina, Colombia, Chile, Ecuador, Uruguay, Honduras y Costa Rica; 5, inglés: Inglaterra, Estados Unidos, Australia, Nigeria y Ghana; 5, francés: Francia, Suiza, Bélgica, Costa de Marfil y Camerún.

El español no es solo el idioma oficial de las 9 naciones antes citadas sino también el materno. Se da la circunstancia, además, de que expresándose despacio los brasileños y los italianos se entienden con los que hablan la lengua de Cervantes y Borges. El idioma materno de Inglaterra, Estados Unidos y Australia es de hecho el inglés. En Nigeria y Ghana, la lengua oficial es la de Shakespeare y Walt Whitman pero la mayoría de sus habitantes tienen como idioma materno los dialectos indígenas desde el yoruba al hausa. El idioma materno de Francia, de la mitad de Bélgica y de parte de Suiza es el francés. El idioma de Camerún y Costa de Marfil es el de Víctor Hugo pero una parte considerable de sus habitantes tienen como idioma materno las lenguas indígenas.

No caigamos en el chauvinismo estúpido. El inglés es hoy, como el latín en la Edad Media, el gran idioma internacional y supone el 70% como lengua de relación en el mundo. El español ocupa el segundo lugar, incluso en facebook y twiter. El chino, por cierto, no es un idioma internacional y además el enjambre dialectal de aquella inmensa nación hace muy difícil precisar la penetración de las diversas lenguas regionales.

Segundo idioma internacional, aunque a larga distancia del inglés, el español es la primera lengua materna del mundo. Más de 500 millones de personas hablan español desde la cuna. Junto al turismo constituye el renglón más destacado de nuestro PIB. Desde el punto de vista cultural, el área hispanohablante disputa la cabeza al mundo anglosajón, por encima de las expresiones francesa, germana, eslava o escandinava.

Fernando Lázaro Carreter escribió que la épica patriótica de los militares había sido sustituida en gran parte por el fútbol. La Marcha Triunfal de Rubén Darío habría que aplicarla hoy al vencedor del Campeonato del Mundo. Y mejor es que las personas diriman su patriotismo en los estadios de fútbol que en los campos de batalla. Lo más que puede pasar es que a algún jugador se le escape un mordisco en lugar de un misil. Al margen de las excrecencias nacionalistas, en fin, no está de más dejar constancia de la supremacía del idioma español entre las naciones que disputan el Mundial de Brasil.

Luis María Anson, de la Real Academia Española.

Con ayuda de buzos profesionales
La Fundación Denaes saca del mar uno de los bloques de hormigón que arrojó Gibraltar
Después han acudido al juzgado a poner una denuncia contra las autoridades gibraltareñas por el "acoso" sufrido durante esta acción reivindicativa
Europa Press www.lavozlibre.com 1 Julio 2014

Algeciras (Cádiz).- El expatrón mayor de la cofradía de pescadores de La Línea de la Concepción (Cádiz), Leoncio Fernández, ha informado de que, con ayuda de buzos profesionales, han sacado uno de los bloques de hormigón que el Gobierno de Gibraltar arrojó al caladero el verano pasado.

Asimismo, ha indicado que ha acudido al juzgado a presentar una denuncia contra las autoridades gibraltareñas por el "acoso" sufrido durante esta acción reivindicativa.

Según detalla, uno de los bloques, de más de tres toneladas de peso, ha sido arrastrado durante los tres últimos días hasta el término municipal de San Roque (Cádiz), habiendo culminado dichas tareas este lunes.

Fuentes cercanas a la operación han indicado que el propio Fernández, que seguía la maniobra desde su barco, ha sido "acosado" por las patrulleras gibraltareñas, que, además, están en la zona del caladero en el que el Gobierno de Gibraltar arrojó 70 bloques el pasado verano impidiendo la pesca a los marineros de la Bahía de Algeciras.

La Fundación para la Defensa de la Nación Española Denaes ha informado de que ha sido ella la que ha aportado los buzos para llevar a cabo la operación y ha denunciado que un carguero del Ministerio del Interior les ha robado posteriormente el bloque.

Este hecho se produce justo en el día en el que está prevista la llegada al Peñón de David Lidington, secretario de Estado británico para la UE, y dos días antes de que una delegación de observadores de la Unión Europea (UE) se desplace a la zona para analizar la situación de las colas en el paso fronterizo.

Cómo se notan las elecciones: las comunidades y ayuntamientos vuelven a contratar personal
El ajuste del empleo público se frenó en casi todos los niveles y apenas cayó un 1% en 2013. La Sanidad pierde 28.000 trabajadores desde inicios de 2012.
Antonio Maqueda www.vozpopuli.com 1 Julio 2014

Las Comunidades Autónomas y los ayuntamientos reanudaron la contratación de personal en el segundo semestre de 2013, según los datos oficiales del Boletín Estadístico del Personal al Servicio de las Administraciones Públicas. Con las elecciones locales y autonómicas de 2015 prácticamente a la vuelta de la esquina, la alegría ha retornado a la contratación pública en los entes territoriales.

En tan sólo seis meses, las corporaciones locales aumentaron su número de empleados en 11.764, desde los 549.010 hasta un total de 560.774 efectivos. Y si bien es cierto que los municipios tuvieron más facilidades para despedir y por lo tanto ajustaron más su plantilla durante la crisis, ahora las tornas han cambiado. Alcanzaron un superávit del orden de los 4.000 millones en 2013, y eso ahora les brinda margen para contratar de nuevo. Máxime cuando Hacienda premió a los ayuntamientos por su disciplina con una suerte de reedición del Plan E: aunque con algunos límites, éstos podrán disponer de los remanentes presupuestarios creados para invertir en lugar de amortizar deuda. Es decir, dinero fresco para gastar antes de las elecciones.

Pese a que todavía necesitan reconducir sus cuentas, al cierre de 2013 las Comunidades Autónomas también elevaron su número de trabajadores en 3.273 efectivos sobre los 1.281.373 registrados a mediados del año pasado. El grueso del león del incremento se centró en la docencia no universitaria, que se anotó un crecimiento de 10.879 empleados hasta los 527.948. Las Fuerzas de Seguridad y la Administración de Justicia casi se quedaron igual, en 26.261 y 37.037 respectivamente.

Pero en cambio la Sanidad perdió 5.935 ocupados y suma 28.478 trabajadores menos desde enero de 2012. En dos años, la plantilla de los servicios de salud ha descendido hasta los 476.689 trabajadores. Y los empleados de las consejerías han disminuido en 13.916 y se sitúan en los 216.711 ocupados.

Este nuevo impulso a la contratación en los entes territoriales ha frenado el ritmo de destrucción de empleo en el sector público. Hasta el punto de que en 2013 el personal al servicio de las Administraciones sólo se contrajo un escaso 1 por ciento y alcanza los 2,55 millones. Este dato contrasta con los 2,9 millones contabilizados en la Encuesta de Población Activa, debido a que el Boletín Estadístico elaborado por Hacienda no contempla ni los altos cargos, ni los organismos constitucionales, ni las empresas públicas, ni los contratados por un periodo inferior a los seis meses, ni la plantilla de Correos.

De acuerdo con las cifras de dicho boletín, el empleo público cuenta con 134.714 empleados menos que hace dos años, un recorte del 5,02 por ciento. No obstante, los 2,55 millones aún se encuentran en torno a unos 40.000 empleados por encima de los niveles de principios de 2007.

Casi todas las bajas se corresponden con jubilaciones y personal no funcionario que no ha sido renovado. En abril de 2012, el Gobierno aprobó las medidas que permitieron a las CCAA reorganizar sus plantillas. Así, en el caso de la docencia, el Ejecutivo aumentó el número de horas lectivas y de alumnos por clase. "Hemos conseguido importantes ahorros haciendo una mejor gestión de los recursos humanos", explicaba un consejero de una comunidad a este medio.

No en vano, el Plan de Estabilidad del Ejecutivo contempla que entre 2012 y 2013 los gobiernos regionales se ahorraron, sin tener en cuenta la supresión de la paga extra, 2.363 millones en remuneraciones de asalariados de Educación y 2.320 millones por el mismo concepto en Sanidad.

Así las cosas, la EPA del primer trimestre de 2014 también reflejaba un frenazo en los ajustes de plantilla de la Administración. De hecho, el conjunto de los presupuestos autonómicos ya refleja un incremento en la partida de personal del 1,6 por ciento.

Por el contrario, el personal empleado por las Universidades retrocedió en 3.173 efectivos enttre junio de 2013 y enero de 2014 y acumula una pérdida de 7.980 trabajadores en dos ejercicios. Y la Administración Pública Estatal cuenta con 558.802 empleados tras menguar la plantilla en 23.059 asalariados en dos años y en 5.912 en el segundo semestre de 2013.


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'Abusos' políticos del nacionalismo vasco
ANA VELASCO VIDAL-ABARCA El Mundo 1 Julio 2014

La autora denuncia la condescendencia del Gobierno vasco con los etarras y critica su Plan de Paz y Convivencia
Dice que hay una campaña de desprestigio contra las fuerzas de seguridad que fomenta el victimismo nacionalista

El nacionalismo vasco ha establecido una nueva categoría social, cuidadosamente estudiada, la de «víctimas de abusos policiales» en la que engloba a las personas que, según criterios opacos y arbitrarios, han sido maltratadas por las Fuerzas de Seguridad españolas. La elección del término «abusos» es realmente astuta, ya que si directamente empleasen la palabra «torturadas» sería necesario determinar quiénes son los responsables de un delito perseguible penalmente. Sin embargo, al utilizar la ambigua definición de «abusos», ya no hace falta la difícil tarea de demostrar dichos abusos, basta con denunciarlos ante una comisión política y afín ideológicamente. De este modo se consigue -sin pruebas- sembrar la sospecha y el descrédito sobre la Policía y la Guardia Civil, estamentos brutalmente atacados por el terrorismo y repudiados por los nacionalistas con el fin de ponerlos -ignominiosamente- en un plano similar al de los asesinos de ETA.

Los abusos en el diccionario tienen varias definiciones. El abuso de poder se considera «extralimitación de funciones por parte de las autoridades o funcionarios públicos en el desempeño de un determinado cargo u oficio» y sus sinónimos genéricos son injusticia, atropello, exageración, exceso, extralimitación, ilegalidad, arbitrariedad, exigencia, despotismo. Nada de ello es delito, por tanto es evidente que la intención al utilizar un término tan equívoco en un decreto es dar cobertura legal a las graves acusaciones que el Gobierno vasco pretende impulsar contra los que han combatido en primera línea el terrorismo y han sufrido -ellos sí- en primera persona la embestida de los asesinos.

Además, en esa estrategia diseñada para alimentar de argumentos al nacionalismo, el Plan de Paz y Convivencia elaborado por el Gobierno vasco pone de manifiesto su firme voluntad de sustentar la motivación ideológica de los terroristas y procurar su rehabilitación social estableciendo paralelismos éticamente indecentes como llevar a las aulas a esas supuestas «víctimas de abusos policiales» que contrarresten la incuestionable realidad de los 858 asesinatos cometidos por ETA y el irreparable daño que han causado. Son vidas que ya jamás podrán ser devueltas, por lo que resulta una afrenta inadmisible equiparar su pérdida con ninguna otra situación.

Fue un grave error no impugnar el primer decreto de indemnizaciones aprobado por Patxi López. En primer lugar porque si las 76 víctimas del terrorismo anteriores a 1977 se han visto privadas de su derecho a la Justicia por la amnistía que se promulgó ese año para «dejar atrás el pasado y en aras de la reconciliación» -que, por cierto, en el caso de ETA es clamoroso que no se produjo- resulta ofensivo que ahora se vuelva la vista atrás sólo en los casos que le interesa al Gobierno vasco; en segundo lugar y aunque sea un asunto prosaico, porque es un agravio que se pretenda dotar de indemnizaciones mucho más elevadas a esas hipotéticas y no demostradas víctimas que a los muertos ocasionados por ETA y por último, por la pretensión indisimulada de dañar la imagen de las Fuerzas de Seguridad españolas para alimentar el victimismo del nacionalismo. Al menos ahora el Gobierno ha comprendido, tras las escandalosas modificaciones efectuadas por la secretaría de Paz y Convivencia del Gobierno vasco, que las intenciones que subyacen en esta iniciativa son inaceptables y finalmente lo ha impugnado. Esperemos que los tribunales dictaminen pronto y se corte de raíz esta tropelía directamente entroncada con la falsificación de la verdad, con la construcción de una gran mentira, el dichoso «relato» que los nacionalistas vascos quieren fabricar a la medida de sus inmorales conveniencias.

Ana Velasco Vidal-Abarca es hija de Jesús Velasco, asesinado por ETA en 1980, y de la fundadora de la AVT Ana María Vidal-Abarca.

LAS ÉTICAS DE LA MEMORIA
IGNACIO CAMACHO ABC 1 Julio 2014

La sociedad democrática tiene la obligación de evitar la incipiente despenalización moral retroactiva del terrorismo

LLEVABA razón Pablo Iglesias cuando dijo que ETA «tiene explicaciones políticas». Casi toda la razón. ETA no ha matado por psicopatía ni por capricho, sino por el poder, para imponer un designio etnicista, autoritario y excluyente. Político. Lo que sucede es que la estrella emergente de Podemos parecía otorgar a esa explicación un carácter exculpatorio, elusivo de su propia condena; parapetaba su relativa comprensión que tiene verbalizada en un vídeo indeleble donde elogia a los etarras por desenmascarar «la farsa» de la Constitución en una obviedad. Pero claro que la violencia terrorista ha sido política. Tan política que solo se entiende como un ataque planificado, estratégico, al Estado democrático.

Por eso no tiene atenuantes. Por eso los crímenes de ETA son de mayor gravedad que los llamados comunes y no pueden ampararse en ningún eximente de contexto. Y por eso es tan importante la narrativa del sufrimiento en esta etapa posterrorista. Porque esa violencia respondió a un proyecto y muchos ciudadanos, dentro y fuera del País Vasco, tienen la sensación de que ese proyecto sobrevive al terrorismo a través de un modelo político dominante y de un marco mental que amenaza con triunfar si no se establece un adecuado relato de la memoria y de la justicia.

Ese relato equidistante, que convalida un statu quo hegemónico bajo la apariencia de una falsa reconciliación, cuenta con la complicidad ventajista del nacionalismo. Ayer mismo, Urkullu lo volvió a avalar en El Escorial al pedir al Gobierno que «dé pasos» hacia una paz que parece basada en el borrón y cuenta nueva, en el olvido disfrazado de buena voluntad, en la continuidad de la primacía identitaria por encima del pluralismo. Sin reparación del mal causado, que no es solo un daño físico y moral sino un retroceso de la convivencia en libertad. Más nueces para el cesto del PNV; primero las de la violencia, ahora las de su cese.

En esa batalla por el relato del fin del terrorismo se decide el verdadero sentido de la resistencia. Están en juego «las éticas de la memoria», como decía ayer Joseba Arregi, en unas jornadas de COVITE, citando al filósofo judío Margalit. El derecho de las víctimas a negar el visto bueno a los motivos de su propia liquidación. La obligación de la sociedad democrática de evitar la despenalización moral retroactiva del terrorismo y de sostener la superioridad de la memoria como piedra fundacional de cualquier nuevo tiempo.

Después de haber sufrido el ataque unilateral del crimen etarra toca ahora resistir sus consecuencias. Enfrentarse a la banalización del mal que opera mediante los tópicos recurrentes del buenismo. Negar la idea perversa de la «superación del conflicto» en un acercamiento de las víctimas y sus verdugos. Establecer las pautas de la dignidad como base de la convivencia. Impedir que triunfe sin armas el modelo autoritario que fracasó con ellas.

Antes rota que roja

Sergio Fidalgo cronicaglobal.com 1 Julio 2014

Las prodigiosas mentes de los think-tanks vinculados a lo mejor y más granado de la izquierda catalana, esas que inventaron los conceptos de "soluciones ocupacionales en la administración pública para la vanguardia del proletariado" (asesores a 5.000 euros al mes) y de "estudios avanzados sobre el estado de la cuestión a cargo de la intelectualidad con conciencia social" (cincuenta mil euros por veinte folios grapados), han decidido quitarse la careta y darle la vuelta al tradicional concepto conservador-derechista de la situación administrativo-política de España, el "antes roja que rota".

¿Para qué arreglar España si podemos seguir destrozando Cataluña continuando con el pujolismo de presunta izquierda que se está apoderando de la mente de nuestros insignes progresistas?

Los devoradores de galletas Birba de Avancem, lo que aún queda del PSC y su simpático futuro secretario general, Ada Colau y su cohorte de exluchadores y futuro personal eventual nombrado a dedo en el Ayuntamiento, los asambleístas a tiempo parcial de la CUP, el conglomerado socialista-champagne Nadal-Tura, la izquierda pal-de-paller protoconvergent de Junqueras, los excomunistas que cambiaron la conciencia de clase por la bicicleta y el coche oficial, los sindicalistas tipo Pepe Álvarez que ven un obrero y le echan Chanel por aquello del olor, y algún intelectual orgánico muy bien untado por sus servicios patrióticos y por su reinterpretación de la historia han apostado claramente por el "antes rota que roja".

No importa que los pacientes se rebelen porque la derecha les esté destrozando la sanidad, o que el Govern esté dinamitando el futuro de las futuras generaciones con una educación pública cada vez más deteriorada. Que los bancos se forren a costa de los presupuestos públicos ni que los inversores buitres se queden con todo por cuatro duros. O que despidan a la gente con indemnizaciones de risa. O que haya niños que pasen hambre y familias que tengan que recurrir a la caridad organizada. A la izquierda catalana solo le interesa la banderita estelada, la cosa patriótica y engañar a la gente con el argumento falaz de "con el nuevo estado un nuevo futuro esplendoroso será construido en paz y armonía por las clases populares y se creará una sociedad más justa". Claro, y las nubes serán de algodón de azúcar, el río Llobregat será puro y cristalino y todos seremos felices y comeremos perdices con mongetes del ganxet.

¿Para qué arreglar España si podemos seguir destrozando Cataluña continuando con el pujolismo de presunta izquierda que se está apoderando de la mente de nuestros insignes progresistas? Eso del que el nacionalismo era burgués y de derechas ha pasado a mejor vida. Ahora es megaguay, superenrollado y nos va a solucionar la vida. Preparen sus carteras, porque el kilo de patria se cotiza más caro que el caviar iraní.

 “El final de ETA y la recuperación de la dignidad en el País Vasco: temas pendientes”
COVITE (Colectivo de Víctimas del Terrorismo en el País Vasco) latribunadelpaisvasco.com 1 Julio 2014

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo, COVITE, celebrará a finales del presente mes las Jornadas “El final de ETA y la recuperación de la dignidad en el País Vasco: temas pendientes”, organizadas con la colaboración de la Universidad Camilo José Cela. Lo hará en Madrid durante los días 30 de junio, 1 y 2 de julio.

La iniciativa de COVITE busca congregar en un mismo foro a un amplio abanico de ponentes que logren trasladar a los asistentes cómo se está gestionando el final de ETA en el País Vasco, cuáles son los problemas a los que se enfrenta la sociedad y qué queda por hacer tras el final del terrorismo.

Las Jornadas contarán con voces como la del Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa o la de la académica de la Real Academia de la Historia y de la Real Academia Española María del Carmen Iglesias. Ambos inaugurarán el foro el 30 de junio.

Ese mismo día, quienes se desplacen hasta la sede de la Universidad Camilo José Cela en la calle Quintana 21 podrán escuchar el testimonio de Michael y Susana McConville, hijos de Jean McConville, asesinada por el IRA en 1972. En este sentido, COVITE prevé poner de relieve cuál es la situación a la que se enfrentan las víctimas del terrorismo en Irlanda del Norte, cuyo contexto post terrorista es el anhelado por la izquierda abertzale radical.

Entre otros ponentes, el periodista Pedro J. Ramírez, el presidente de la Audiencia Nacional, José Ramón Navarro, y la directora de Oficina de Atención a Víctimas de la Audiencia Nacional, Carmen Alba, intervendrán de forma individual.

En cuanto a los debates, tendrán lugar cuatro mesas redondas tituladas “Y ahora, una paz justa”, “La responsabilidad de la sociedad civil ante el fin de ETA”, “El papel de las víctimas en la recuperación de la dignidad” y “Justicia y derechos humanos tras el fin de ETA”. En ellas participarán el exportavoz del Gobierno vasco Joseba Arregi, el sociólogo y escritor Aurelio Arteta, el filósofo Fernando Savater o el exmagistrado del Tribunal de Estrasburgo Javier Borrego.

Los asistentes también podrán escuchar los puntos de vista de, entre otros, Laura Martín –viuda de Juan Carlos García Goena, asesinado por los GAL–, o Maite Pagazaurtundúa, exparlamentaria vasca y fundadora de la plataforma ¡Basta Ya!


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