AGLI Recortes de Prensa   Viernes 4 Julio  2014

Tiempos de tribulación
J. L. González Quirós www.vozpopuli.com 4 Julio 2014

En tiempos de tribulación, no hacer mudanza, dice el clásico consejo ignaciano, pero algunos de los líderes del PP parecen movidos por un viento de insania y dispuestos a modificar las leyes vigentes para obtener un sistema que favorezca, dicen, la elección directa de los alcaldes. Aunque esa modificación tendría el resultado indirecto de garantizar al PP unas cuantas alcaldías que, con las reglas en vigor, podrían dejar de estar en su poder, la mejora les parece de tanta intensidad que no tienen miedo a que nadie les afee una ambición sin causa, o un deseo inmoderado de permanecer en las poltronas por mucho que cambie el signo de las mayorías.

En España, y en la derecha, al menos, parece como si el temor atizase la intención de cambiar, sin demasiado miedo a las consecuencias de ese cambio. Si bien se mira, esa conducta podría tenerse por típica de los últimos años del PP en el que ha cambiado casi todo menos las siglas. El gran partido de la derecha se ha dejado llevar por un posibilismo a ultranza, y los resultados están a la vista: subidas de impuestos, sujección de los jueces y disimulo con los corruptos son tres de los grandes rubros en los que Rajoy ha convencido al PP para que se olvide de sus principios y diga, y haga, digo, donde antes decía Diego. Tal conducta ha tenido sus costes, por más que las defecciones electorales pretendan achacarse en exclusiva a la dureza del ajuste, que algo habrá contribuido, sin duda, y han sido el factor político decisivo para explicar no solo que el PP haya perdido gran parte de sus votos, sino que le hayan abandonado todos los que siempre ha necesitado ganar para tener la mayoría, votos que sería extremadamente exagerado considerar suyos porque han votado en cada ocasión lo que les parecía más conveniente: es obvio que nos son grandes multitudes, pero son cohortes decisivas que inclinan la balanza y, además, se sienten encantados de poder hacerlo.

Ante esta expectativa de debacle, en la que se contempla como extremadamente probable la pérdida de baluartes decisivos para el predominio político del PP, como Madrid y Valencia, y no sólo esas plazas, abundan los que consideran que la pérdida de esas fortalezas otrora inexpugnables sería, sin duda alguna, el inicio del acabose. Aunque pertenezca más bien al terreno de la patología que al de la lógica política, es comprensible que se susciten episodios de delirio ante amenazas tan graves.

Sería extravagante, sin embargo, que alguien apostase por considerar como virtud la persistencia en una estrategia equivocada, pero esa parece ser la consigna de quienes descubren ahora las bondades de la “elección directa” de los alcaldes. Esta iniciativa, aparte de ser oportunista, recuerda bastante a la conducta de quien tratase de evitar el mote de mafioso provocando un crimen con tal de que pudiera parecer un accidente. Que cuando se extiende la acusación de que a los políticos lo único que les interesa es mantenerse en el poder, se le ocurra a alguien modificar las reglas del juego para que gane quien perdería, no parece la mejor manera de lavar una imagen seriamente deteriorada.

La consideración de esta clase de estratagemas se cruza en las mentes del PP con la esperanza de que la situación económica acabe de decantarse en una nueva época de crecimiento, y que ese factor pueda resultar suficiente para que los electores opten por prorrogar el mandato rajoyano. No parece una apuesta muy segura, la verdad. Lo malo de no hacer política, y de refugiarse bajo el manto de lo inevitable, es que acaban apareciendo grupos que ponen en duda esa inevitabilidad, especialmente si el destino resulta cruel y no garantiza un nuevo paraíso de abundancias, créditos a tutiplén y consumos sin freno. Cuando resulta que el horizonte sigue siendo oscuro, se recuerda con rabia la inutilidad de los sacrificios en el altar de la corrección macroeconómica, la levedad de los resultados conseguidos sin apenas tocar las causas del desaguisado, la debilidad ideológica ante quienes ofrecen más por menos y señalan, sin parar ni por un segundo, los evidentes embustes que se ocultan tras la oscura metáfora de lo inevitable.

Son tiempos de tribulación, sin duda, y no van a pasar a base de esperanzas fingidas, de bajadas de la prima de riesgo, de argumentos que no dicen nada al votante de clase media y media baja del que se tiene que nutrir cualquier victoria. Isaiah Berlin ha subrayado repetidas veces el carácter conflictivo de los mandatos éticos, la escasa credibilidad que tiene en un mundo tan complejo como el de hoy la idea de que toda clase de bienes puedan considerarse compatibles. La política eleva esa conflictividad a un rango mucho más alto, y, por ello, sólo puede ser un buen político el que sabe arriesgar, el que apuesta decididamente por un objetivo ambicioso, capaz de mover voluntades y suscitar ilusiones. Este ha sido el problema del PP, que ha apostado por mantener en píe un tinglado que se hunde sin remedio, y le va a costar mucho convencer a sus electores de que no salgan corriendo, además de que ya no podrá consolarse pensando que a su rival le ha ido peor, porque nada indica que la izquierda no vaya a saber sacar ventaja de tanto terreno cedido como consecuencia de un error persistente a la hora de situarse sobre el campo de batalla.

La aspiradora de Montoro
Ignacio Sebastián de Erice www.republica.com 4 Julio 2014

Algunos liberales, que como dicen de las meigas, “haberlos haylos”, han promovido una curiosa iniciativa en las redes sociales y han celebrado el jueves 3 de julio como el día de “la liberación fiscal” debido a que con la calculadora en mano, aseguran que es el día a partir del cual disfrutamos del dinero que nos proporciona nuestro trabajo, y que hasta entonces la aspiradora de Montoro succiona vía impuestos todo nuestro esfuerzo.

Si nos fijamos en los cada vez mayores recortes en Sanidad, Educación, Dependencia e Infraestructuras llegamos a la conclusión que nuestro esfuerzo fiscal sirve únicamente para financiar los privilegios de la casta, élite extractiva, o como ustedes prefieran llamarles y a las prácticas corruptas de muchos de sus miembros, sin olvidar la inestimable colaboración de cúpulas sindicales y empresariales, porque al final mucho blablabla, pero en cuanto se habla de disminuir el llamado gasto político, reduciendo asesores, coches oficiales, administraciones duplicadas, cabildos o diputaciones, empresas públicas sin funciones claras, etc, etc, un silencio espeso e incómodo inunda la sala.

Respecto a la salida de la crisis, la bolsa sigue subiendo y parece que hemos tocado fondo, pero tenemos un problema importante con la deuda, imaginen sólo por un momento que pertenecen a una familia de artesanos y que deben el 95 % de lo que son capaces de producir durante un año.

La apertura con hueco de agotamiento de subida, que fue cerrado, oscilando la sesión entre el mínimo de los 10.958 y el máximo en los 11.100, para acabar cerrando en los 11.090 puntos. Buen cierre por hacerlo por encima de la media de la sesión, respetando todas las referencias de control.

El aspecto técnico sigue siendo muy alcista y seguimos la senda de los índices americanos que no paran de marcar nuevos máximos históricos prácticamente sesión tras sesión, por lo que parece que mientras sigamos respetando la cota de los 10.940 al cierre de la jornada, no sería extraño volver a marcar nuevos máximos anuales por encima de los 11.249 puntos.

La recomendación de carácter general sigue siendo la de MANTENER las posiciones ganadoras: los perfiles más inquietos mientras no perdamos la zona de los 10.940 o si no podemos con los 11.250 puntos. Los moderados y los conservadores mientras sigamos cerrando por encima de las zonas de los 10.780 y de los 10.300 puntos.

Resumen semanal y repaso de los “cinco magníficos”.
La semana (del 26 al 3), finaliza con un avance de 101 puntos que suponen una ganancia del 0,92 %; dejando al Ibex 35 con un saldo positivo de 1.173 puntos equivalentes a una plusvalía anual del 11,83 %.

Telefónica. Nuevo intento de reconquistar la importante cota de los trece euros, a ver si esta vez es la buena. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 12,50 para los medioplacistas o no pierda los 12,70 euros para los perfiles más inquietos.

Banco de Santander. Vuelve a pelearse con los famosos 7,80. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 7,70 para los medioplacistas o no pierda los 7,80 euros para los inquietos.

BBVA. Ha buscado apoyo en el soporte de los 9,30 al que me refería en el último comentario, dando una entrada perfecta. Mantener mientras siga cerrando por encima de los 9,40 para los medioplacistas o no pierda los 9,60 euros para los más inquietos.

Iberdrola. Han comenzado a cotizar los derechos de la ampliación del dividendo respetando su zona de control que dejo igual . Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 5,40 euros.

Repsol. Parece decidido a seguir subiendo alejándose del imán de los diecinueve . Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 19,30 para los medioplacistas o no pierda los 19,50 euros para los perfiles más inquietos.

Muchas gracias y feliz semana.

Adelantemos la liberación fiscal al 20 de enero
Juan Ramón Rallo www.vozpopuli.com 4 Julio 2014

Es verdad que, en contra de lo que decía Nozick, los impuestos no son la traducción monetaria de la esclavitud: los impuestos son una mordida sobre los bienes y servicios que voluntariamente has generado; mientras que la esclavitud implica ser forzado a generar bienes y servicios en contra de tu voluntad. La distinción existe y es importante, pero termina ahí, lo que debería constituir motivo más que suficiente para indicarnos que la fiscalidad excesiva adolece de flagrantes problemas de legitimidad. Claro que, entonces, la cuestión pasa a ser qué nivel de fiscalidad puede considerarse como excesivo.

A este respecto, me limitaré a ofrecer una aproximación intuitiva con la que, creo, todos deberíamos estar de acuerdo: cabe considerar excesiva aquella fiscalidad superflua y para la que no existe ninguna justificación más allá que mera imposición coactiva del Estado. Por ejemplo, supongamos una sociedad igualitaria donde todos cobran 20.000 euros anuales y donde el Estado establece un nuevo tributo sobre sus ciudadanos de 5.000 euros anuales para costear un servicio X para esos ciudadanos. Supongamos, además, que el Estado carece de una superioridad organizativa en la provisión de ese servicio que la que pueda emerger a través de intercambios voluntarios en el mercado: en la medida en que todos pagarían coactivamente al Estado 8.000 euros para recibir a cambio unos servicios valorados en 8.000 euros que podrían haber sido proporcionados por medios no coactivos, entonces parece claro que esa carga fiscal extraordinaria carece de justificación alguna.

En mi libro Una revolución liberal para España expongo que la práctica totalidad de las funciones que hoy reúnen los Estados modernos no están justificadas: en los diversos capítulos trato de mostrar cómo el libre mercado podría proveer con igual o mayor eficacia que los Estados actuales servicios como la educación, las pensiones, la sanidad o la asistencia social. Como resultado, cerca del 90% de la fiscalidad actual podría ser considerada como superflua y, por tanto, excesiva. Tal como argumento en el libro, no parece haber necesidad alguna para un Estado que cope más del 5% del PIB.

Por eso hoy estamos de enhorabuena: el 3 de julio es el Día de la Liberación Fiscal; es decir, el día en que el español medio deja de trabajar para el Estado y pasa a trabajar para sí mismo. 184 días entregándole al fisco todo el valor que somos capaces de generar en sociedad a cambio de que el fisco nos devuelva ciertos bienes y servicios provistos en régimen de monopolio (con las consiguientes mermas de calidad y baratura que implica todo monopolio legal).

Pero, por mucho que estemos de enhorabuena, el objetivo no debería ser el de contentarse con la magnitud del expolio actual, sino el de intentar reducirlo a su mínima expresión. Sí, como digo, no debería ser necesario trabajar más de 20 días al año para el Estado (pues con un Estado de, como mucho, el 5% del PIB hay más que suficiente para desempeñar sus funciones esenciales; entre ellas, las de proporcionar una renta mínima y un acceso a servicios esenciales a las personas sin recursos), entonces los otros 164 días que estamos trabajando para el Estado son una mordida cuya única razón de ser se halla en un uso de la fuerza socialmente legitimado cual síndrome de Estocolmo.

Después de un parche fiscal montoriano que nos ha sido vendido como la gran revolución tributaria del Partido Popular, a pesar de que únicamente ha minorado la carga tributaria en —tirando muy por lo alto— nueve días, conviene no perder de vista la auténtica magnitud de la losa tributaria que padecemos: actualmente el Día de la Liberación Fiscal se halla en el 3 de julio, Montoro quiere adelantarlo al 24 de junio, pero no hay motivo para que vaya más allá del 20 de enero.

La Armada de Pujolone
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 4 Julio 2014

EN LOS años 60, Mario Monicelli se inventó una película sobre la Edad Media en Italia que tuvo un enorme éxito: L'Armata Brancaleone. El ejército (esa sería la traducción de armata) del caballero Brancaleone era un agavillamiento de pícaros valduendos y vagos profesionales con menos ganas de ir a la guerra que de comer, beber y lo que se terciara, siempre que fuera gratis. No es que Brancaleone sea otro Cid Campeador. Es una mezcla de Quijote y Sancho al que se le ha metido en la cabeza reconquistar un feudo que podría ser la ínsula Barataria con la que los duques de Zaragoza le toman el pelo al pobre Sancho mientras Don Quijote se atonta con la música de la enamorada Altisidora y está a punto de que lo suban a un babieca de madera, Clavileño, con los ojos vendados y una mascletá alrededor para librar grandes combates intergalácticos. Pobres.

Vittorio Gassman es Brancaleone, un personaje ojiplático y siempre indignado, dispuesto a defender su honor sin que nadie lo ataque. Pero no es listo ni valiente, así que su armata está continuamente a punto de ser degollada por lo militar o quemada en la pira por lo eclesiástico. En Italia, una «armata brancaleone» es lo que aquí llamamos «el ejército de Pancho Villa», es decir, una pandilla de aspecto facineroso en la que cada uno hace la guerra por su cuenta, normalmente para robar algo.

Me he acordado de la Armada Brancaleone al conocer el proyecto de fuerza naval que la Asamblea Nacional de Cataluña, aparato movilizador de masas de Mas, la Esquerra y demás fuerzas separatistas, ha pergeñado; noticia que, casualmente, coincidía ayer con la publicación en EL MUNDO del trasiego de millones de euros entre paraísos fiscales -ninguno catalán- de la dinastía Pujol, a cuyo patriarca llamó Boadella «L'Excels» en Ubu president, donde tiene unas ganas locas de ser coronel de la Guardia Civil. Pero pocas bromas con el Exércit de L'Excels o la Armata de Pujolone. A diferencia de los mendigos de Brancaleone, este ejército guerrillero con 50.000 soldados profesionales y mil jaumes bond preparados para matar españoles, al estilo terrorista soviético de los Stepanatz (que es a lo que aboca fatalmente la rebelión de la Generalidad: al terrorismo estelat) lo estamos pagando por anticipado sus víctimas. Para brancaleone, Rajoy.

Armar la flota
DAVID GISTAU ABC 4 Julio 2014

El nacionalismo aboca a la guerra, aunque ésta sólo sea un estado mental, una paranoia colectiva que tiene antecedentes en los campos europeos

EN tiempos más sutiles, fue suficiente con el «ejército desarmado» que Vázquez Montalbán veía en el Barcelona. Rapsodias de fogueo. Los triunfos y las derrotas sobre todo las injustas eran alegorías que permitían liberar los gases patrióticos sin que rebasaran el ámbito inofensivo del domingo de fútbol. Los Clásicos eran nuestra «Drôle de Guerre», y además permitieron a Cataluña erigirse en superpotencia sin extraviar un ápice del prestigio de la víctima profesional. Se me dirá que en Cataluña hay más equipos aparte del Barcelona. Pero también existen más visiones políticas aparte del nacionalismo, y esto no le ha impedido pretenderse una representación total en la que toda opción es patio trasero o anomalía.

Los tiempos no son ya tan sutiles. Y ello lo demuestra el hecho de que, en llegando el verano, en Barcelona no se hable de comprar futbolistas, sino corbetas. Con lo a gusto que estábamos en el plano alegórico. De las conclusiones de la ANC, lo inquietante no es que el proyecto de nación independiente necesite un ejército, sino que le haga falta un enemigo. Una invasión del predador mitológico que es España a partir de la cual ir confeccionando ya, en las «braim-stormings» de la ANC, una leyenda resistente como la de Francia contra los nazis. El nacionalismo siempre aboca a la guerra, aunque ésta sólo sea un estado mental, un cliché cohesionador de enemigo a las puertas. Por eso la ANC contempla incluso el arcaísmo del servicio militar, que sólo es concebible ya en una sociedad militante, cuando no militarizada. Una movilización general anunciada por los campanarios y los voceadores de periódicos, como en la Europa anterior a 1945 que luego sufrió en los Balcanes su gran regresión histórica.

El nacionalismo aboca a la guerra, aunque ésta sólo sea un estado mental, una paranoia colectiva que tiene antecedentes en los campos europeos. «Le nationalisme, cest la guerre!», como dijo Mitterrand en una de sus últimas frases públicas, cuando asoció la grandeza del proyecto europeo a la posibilidad de que por fin hubiera en el continente generaciones con el recuerdo del sufrimiento y la destrucción aún fresco capaces de superar el rencor al «enemigo habitual». Ese ideal europeo, que me resulta más cercano por francés que por español, pedía a los pueblos europeos extirpar odios centenarios de los que ya no hay impronta salvo cuando se liberan como gases en el fútbol. Por eso el independentismo es regresivo y antieuropeo: porque necesita inventar e implantar artificialmente esos mismos odios, esos rencores, así sea con manipulaciones históricas. O con escenarios teóricos en los que se diseña una resistencia de maquis a una invasión española que en tiempos más sutiles habríamos relacionado inmediatamente con una ocurrencia de «El Jueves» comparable a la guerra paródica que «La Codorniz» declaró a Inglaterra.

La patria común e indivisible
JAVIER RUPÉREZ EL CORREO  4 Julio 2014

EN los medios cercanos al secesionismo catalán se ha generado la idea de que estamos contemplando un inminente «choque de trenes» entre dos entidades indistintamente descritas como España y Cataluña, como el Gobierno de España y la Generalidad catalana, o simplemente como los catalanes y los españoles. La expresión, en su descompuesta y violenta grafía, ha suscitado emociones diversas entre gentes no necesariamente afines al pulso de la independencia que con mejor voluntad que discernimiento se apresuran a urgir de quien corresponda la búsqueda de soluciones que eviten el fatal encontronazo. Cuando en realidad no hay tal contraposición. Lo que está ocurriendo en esencia es lo que de antiguo se temía: los partidarios de la independencia de Cataluña, a los que hay que reconocer osadía e impudicia en sus tácticas, han llevado sus reivindicaciones al terreno de la ilegalidad al pretender «de facto» la ruptura del consenso nacional que desde 1978 se rige por la Constitución española, que como es bien sabido reconoce a España como «patria común e indivisible de todos los españoles», últimos propietarios de la soberanía nacional.

El «choque de trenes» y su eventual solución han venido traduciéndose en diversas reclamaciones políticas y sociales que, impulsadas desde medios partidistas o económicos, buscan lo que se ha dado en llamar una «tercera vía», aquella donde se deberían encontrar los partidarios de la unidad de España y los que propugnan su disolución. A ello responden propuestas tan diversas, dictadas desde la bonhomía o el oportunismo, que oscilan entre la federalización de España y la «mutación constitucional» que consagraría el blindaje de la «nación» catalana en el marco de una suerte de confederación hispánica. Que, aunque no se diga, y siguiendo los ejemplos ya constitucionalizados de Navarra y el País Vasco, retrotraería el mapa político nacional al que conocieron los reinos tardo-andalusíes y que se vino en llamar, en frase hoy acertadamente identificada con la división y la decadencia, de «Taifas». En esa dimensión se mueven los que sorprendentemente piden al presidente catalán que «conceda a España una nueva oportunidad» o los que urgen al Gobierno español una incrementada voluntad de diálogo para solucionar el conflicto generado por los separatistas. Aunque hubiera sido de buen orden esperar del Gobierno de la nación una argumentación más comprometida a favor del texto constitucional y de sus valores, no ha faltado a sus deberes elementales al recordar que los términos de su actividad no pueden ir más allá de lo que la Constitución y la ley marcan: entre la unidad y su ruptura no hay término medio. O dicho con otras palabras, que lo que los separatistas demandan no son paños calientes, sino la independencia, y que su declarada voluntad no es, hasta el momento, la de aceptar remedios intermedios y caseros. Nadie debería engañarse: «referéndum o nada» equivale a «independencia o nada». Todos ganaríamos si cada cual adoptara una posición nítida ante la disyuntiva. Como dirían los maestros de la lógica, «tertium non datur».

Existe siempre la posibilidad de que los separatistas, a imagen del hondero de la fábula, que en su imposible deseo de alcanzar la luna con sus pedradas llegó a convertirse en el mejor artista de la honda en su comarca, señalen su aquiescencia ante las propuestas de acercamiento que tantos bienintencionados correveidiles, sin otro mandato que el de su propio deseo de agradar, vienen ofreciendo. No sería de excluir que en la hora veinticinco, cuando comprueben la imposibilidad de llevar a cabo su referéndum, muestren cara compungida y soliciten árnica apuntando a su disposición de aceptar el paquete de propuestas que se encierran en la llamada «tercera vía». La misma lógica haría que los medios sociales, políticos y económicos que tanto temían el «choque de trenes» emitan un suspiro de alivio y adelanten su disposición al compromiso. No faltarían incluso allegados al poder que ateridos ante la presión psicológica durante tanto tiempo acumulada quisieran dulcificar la defensa constitucional. Sería tanto como enterrar la España de ciudadanos libres e iguales a la que accedimos a través de la Constitución de 1978.

A lo que parece, la «tercera vía» traería consigo un reconocimiento de la particularidad catalana, que los secesionistas naturalmente apellidarían como «nacional», mientras se blindan determinadas competencias en manos de la Generalidad de Cataluña, tales como lengua, educación, cultura e infraestructuras, en tanto se buscan medios para poner límite a la solidaridad en el terreno fiscal, como ya intentó el Estatuto de 2006. Ello en la práctica significaría consagrar la ausencia de España en Cataluña, con la introducción de una asimetría constitucional que el texto del 78 y el Tribunal Constitucional no contemplan. La Generalidad quedaría con ello al margen de las decisiones adoptadas por las Cortes Españolas o por los tribunales de justicia del país. En la mente de sus propulsores, esa «tercera vía» no constituiría formalmente la independencia, pero no ignoran que en la práctica se trataría solo de una estación en la marcha hacia ella. La Generalidad de Cataluña tendría todavía más poderes que los actuales, si cabe, para continuar con su apenas encubierta construcción nacional catalana. Estaríamos de nuevo ante lo que los secesionistas tanto tiempo han aspirado y algún ingenuo aceptado: la bilateralidad entre España y Cataluña. Seguir perteneciendo al Estado, pero desvinculándose de la comunidad política española. Juntos pero separados. Al menos durante el tiempo en que se tarde en conseguir la independencia.

No es posible argumentar que tal propuesta quepa en una reforma mínima de la Constitución. Supone una alteración fundamental de los principios y equilibrios establecidos en su título I, y consiguientemente para llegar a su puesta en práctica sería necesario el procedimiento largo y oneroso que el mismo texto exige para el caso. Pero incluso contemplando esa infeliz ocurrencia, aquellos que todavía creen en las virtudes constitucionales –y que seguramente siguen siendo mayoría en toda España, incluyendo Cataluña– deberían tener en cuenta dos o tres cuestiones básicas: que España no tiene un problema con Cataluña, sino con los secesionistas catalanes que quieren romperla; que bastaría con que la institucionalidad española en todos sus ámbitos se lanzara sin temores a la defensa de la unidad y de la libertad de todos los españoles para que incluso los catalanes más renuentes comprendieran la sinrazón separatista; y que, a la postre, si de votar se trata, habría que hacerlo en contra de los de la «tercera vía» y sus conscientes o inconscientes cómplices. No vaya a ser que en la confabulación de los tibios se piense que todo es posible. Y menos las mercancías averiadas. La «tercera vía» es una de ellas.

Política exterior
El súbito amigo guineano
Emilio Campmany Libertad Digital 4 Julio 2014

Yo no sé qué pasa en España que los de arriba están permanentemente sometidos a la irresistible pulsión de ser amigos de quienes exportan petróleo. Fíjense si no en nuestros tradicionales lazos con los países árabes. Resulta que hace un porrón de tiempo, cuando el oro negro no valía un chavo, nos invaden, nos matamos con ellos, nos cuesta ocho siglos echarlos y ahora, yo no sé por qué, son nuestros mejores amigos. Hasta el punto de que a eso de echarlos lo llama Juan Luis Cebrián "la insidiosa Reconquista". ¿Tendrá algo que ver con el petróleo?

Cuando José Luis Rodríguez Zapatero, a quien Dios confunda, ganó las elecciones se inventó una cosa, la Alianza de Civilizaciones, que era una especie de estadio superior del Diálogo de Civilizaciones salido del caletre de Jatamí, ese ayatolá tan simpático que vino una vez a España. Lo del iraní no fue más que una negación dialéctica del choque de civilizaciones que pronosticara Samuel Huntington. En cambio, nosotros hicimos de nuestro invento todo un instrumento político con el que arrimarnos a Irán y a otros países islámicos. Y de nuevo estuvimos en danza con una dictadura exportadora de petróleo.

Hace unos años tuvimos un roce con Venezuela a raíz de que un enfadado Juan Carlos reprimiera a Hugo Chávez diciéndole aquello tan diplomático de "¡Por qué no te callas!", que se arregló, como ustedes saben, con el compromiso del comandante bolivariano, asumido en Mallorca tras una entrevista con el mismo Juan Carlos, de proporcionarnos petróleo por debajo del precio de mercado. Y desde entonces nuestros políticos, especialmente los de izquierdas, pero no sólo, viven un apasionado romance con la república caribeña. ¿Será también por eso del petróleo?

Teníamos olvidada durante lustros a la pobre Guinea Ecuatorial, nos limitábamos a dar un modesto y discreto asilo político al opositor Severo Moto; pero ha sido aparecer allí petróleo y mejorar súbitamente las relaciones con el dictador. De manera que en pocas semanas viene Obiang a Madrid para ser el único jefe de Estado que asiste al funeral de Adolfo Suárez y tiene ocasión de saludar al rey. De aquí sale para una conferencia en Bruselas en el Instituto Cervantes y luego cenar, entre otros, con Rajoy. Más adelante es el propio Rajoy quien visita Guinea y dice con una sinceridad que desarma: "Yo no vengo a ofrecer nada (…). Yo vengo a pedir que cuenten con España". Ahora aparecen por allí Zapatero, Moratinos y José Bono, que dicen de estos dos últimos que llevan ya varios viajes al país africano. Todo es del color del petróleo, más negro que el tizón.

Con tanto político interesado en el petróleo que por desgracia tiene que comprar España en el exterior para atender a nuestras necesidades energéticas, ¿cómo va a tener una oportunidad de explotación el de Canarias, que, de encontrarse y extraerse, no generará una sola comisión y encima hará que disminuyan las que provienen de las compras en el exterior? ¿Regeneración? Tararí que te vi.

Perfil de mago
RAÚL RIVERO El Mundo 4 Julio 2014

EL SOCIALISMO real y todas sus variantes con arrebol, antifaces y narices postizas cuando están ante cualquiera de sus frecuentes crisis de credibilidad, protestas populares o en la vida inquieta de su habitual callejón sin salida, utilizan dos elementos infalibles para alcanzar un poco de calma y más tiempo en el poder: la represión y las soluciones mágicas, la policía y el milagro leninista.

Nicolás Maduro ha demostrado durante las manifestaciones de rebeldía estudiantil iniciadas en febrero pasado que su predilección y, desde su punto de vista lo más efectivo, es la presencia en la calle de gorilas armados y dispuestos a disparar, a encarcelar y a dar golpizas. Esta semana, como las nubes negras no pasan y los asuntos siguen graves, acudió a una varita mágica que le enviaron en abril desde La Habana: el economista de 78 años y ex teniente del ejército cubano Orlando Borrego.

El presidente de Venezuela anunció que el nuevo asesor llegado de la isla trabajará junto al ministro de Planificación Ricardo Menéndez en unos planes que le darán al país la capacidad de hacer «una revolución total y profunda de la administración pública». Borrego estudió Economía en La Habana y Moscú, pero el aval del consejero que Maduro expuso ante sus compatriotas fue el expediente del hombre como «compañero de Ernesto Che Guevara por allá en las batallas de revolución».

El experto que ayudará a salvar la crisis venezolana trabajó como viceministro de la industria azucarera en su país. Su gestión se inscribe en el periodo devastador en el que, de 163 ingenios que tenía Cuba en 1958, quedaran en activo sólo unos 40. Borrego y su camaradas consiguieron que la principal exportadora de azúcar del mundo en los años cincuenta pasara a tener que comprar el producto para abastecer el consumo nacional. En el Ministerio de Industrias, a las órdenes del jefe Ernesto Guevara que ejercía de ministro, consiguieron, entre otras cosas, fabricar un refresco que según confesó el famoso guerrillero tenía sabor a cucaracha.

Como organizador funcionario creativo y capaz de alcanzar buenos resultados su hoja de servicio está en blanco. Ha escrito tres libros sobre Guevara, que tampoco importan mucho en Venezuela, ni en Cuba, pero es entretenido conocer el nombre y el rostro de los santones de la ilusión prefabricada aunque sigan ocultos los de los asesores de la represión.

Occidente
Es nuestra civilización, estúpidos
Eduardo Goligorsky Libertad Digital 4 Julio 2014

Mientras los capitostes secesionistas y sus validos se miran el ombligo con la obsesión de celebrar una consulta ilegal, dilapidan los dineros públicos en gigantescas operaciones de ingeniería social, se desentienden de las necesidades más perentorias de los ciudadanos en cuestiones de sanidad y educación, premian a los insumisos y okupas de toda laya y se dan de narices contra las puertas cerradas de las instituciones europeas y de los partidos liberales y democráticos… mientras se entretienen ensimismados en todos los excesos imaginables de la irresponsabilidad, la frivolidad y el autoritarismo, dejan a la sociedad desamparada frente a la acometida de los bárbaros. La prioridad no es la independencia de Cataluña, que los bárbaros internos y externos se zamparán de un bocado en cualquier momento. La prioridad es nuestra civilización, estúpidos.

Ay, la decadencia
Los bárbaros internos resucitan viejos rencores centrífugos desde el flanco derecho. Y exhuman discursos y banderas necrófilas y cainitas desde el flanco izquierdo, donde la única novedad son las franquicias del totalitarismo latinoamericano. Dos carcomas que compiten por su capacidad para socavar nuestra civilización y que, significativamente, comparten la etiqueta nacionalista. Y a ellos se suman los bárbaros externos. El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, lo advirtió sin pelos en la lengua y con información de primera mano (LV, 25/6):

"En la hipótesis de quienes quieren la independencia", una Catalunya separada de España "sería fácilmente pasto del terrorismo y de las distintas manifestaciones del crimen organizado", al quedar automáticamente “fuera del paraguas de las agencias y los servicios internacionales que en lo posible garantizan la seguridad ante las amenazas globales”.

No es extraño que, desde las trincheras del buenismo, Jorge M. Reverte acusara al ministro de dar argumentos a los secesionistas con su alarmismo (El País, 26/6), pero es incomprensible que Albert Rivera también lo tildara de imprudente (Libertad Digital, 25/6) por explicar, con información contrastada, cuáles son las amenazas que se cernirían sobre la civilización en una Cataluña independiente. Con su habitual profesionalidad, Eduardo Martín de Pozuelo ya había afirmado (LV, 22/6) que "España es uno de los principales focos en Europa para la captación de combatientes musulmanes" y que, dada la importancia de Cataluña en este proceso,

España hace frente a esta situación con la ayuda de agentes secretos de países amigos de la UE que han convertido Barcelona en un nido de espías.

Este es el paraguas protector que desaparecería en la nueva república aislada de la UE. Me imagino a los reclutadores yihadistas interrumpiendo sus degüellos recíprocos para exclamar "¡Alá es grande!" cada vez que las soflamas secesionistas, buenistas y chavistas auguran el debilitamiento del frente defensivo español y europeo.

La confluencia de patologías es obvia y la víctima de los bárbaros internos y externos es nuestra civilización. Sin olvidar que China y Rusia observan, expectantes, los síntomas de nuestra posible decadencia.

Ay, la decadencia. La historia nos advierte de que no se puede descartar esta posibilidad y por lo tanto hay más motivos para redoblar las precauciones. Escribió Mario Vargas Llosa, alarmado por el auge del populismo en las elecciones europeas (El País, 1/6):

¿Qué conclusiones sacar de todo esto? La primera es que el mundo ha cambiado ya mucho más de lo que creíamos y que la decadencia de Occidente, tantas veces pronosticada en la historia por intelectuales sibilinos y amantes de las catástrofes, ha pasado por fin a ser una realidad de nuestros días. ¿Decadencia en qué sentido? Ante todo, en el papel director, de avanzada, que tuvieron Europa y Estados Unidos en el pasado mediato e inmediato, para muchas cosas buenas y algunas malas. (…) Nuevas formas de autoritarismo, como los representados por la Rusia y China de nuestros días, han sustituido a las antiguas, y es más bien la democracia la que empieza a retroceder y a encogerse por doquier, debilitada por los caballos de Troya que han comenzado a infiltrarse en las que creíamos ciudadelas de la libertad.

Caballos de Troya
Extraños caballos de Troya estos que no llevan a los invasores ocultos en la panza sino que cobran vida para transportarlos al galope, montados en las sillas, enarbolando las banderas de la insurrección totalitaria y vociferando sus amenazas contra las instituciones sobre las que descansa la sociedad abierta. Dos artículos aparecidos recientemente desenmascaran a estos jinetes del Apocalipsis. José María Lassalle alertó ("España en Weimar o Bolivia", El País, 2/6):

Las elecciones del 25 de mayo han legitimado todo aquello que significa la antipolítica: ser antesala del totalitarismo y soporte de una emocionalidad populista que rechaza los cauces deliberativos racionales que sustentan el modelo de legalidad institucional representativa. Cauces, por cierto, que ha decantado la experiencia política de Occidente a partir de las revoluciones transatlánticas para precavernos de la tiranía, venga de donde venga. (…) Este diagnóstico hace que todo el continente comparta la emergencia de un populismo polifacético que participa de una retórica que sintoniza a [Carl] Schmitt con [Antonio] Gramsci. El objetivo es desestabilizar el statu quo institucional, tanto a escala nacional como europea. Y todo ello con el fin de sustituirlo por aclamación multitudinaria a través de una constelación de formulaciones mágicas que piensan utópicamente que la complejidad del siglo XXI se resuelve de manera milagrosa, en tiempo real y a golpes de tuit de 140 caracteres.

Lassalle lo tiene claro: Le Pen y Podemos son componentes del mismo Leviatán totalitario, aunque parezcan situarse en polos opuestos. Y Antonio Elorza completa el retrato robot de los enemigos de nuestra civilización en "La ola" (El País, 16/6) cuando describe con precisión minuciosa el miniestado chavista, intolerante y represivo, que el trío Monedero-Iglesias-Errejón montó en la Facultad de Políticas de la Complutense, miniestado chavista que ahora pretenden recrear a escala nacional con el sello Podemos.

Elorza se remite a las enseñanzas de la película La ola (2008), de Dennis Gansel, inspirada en un hecho real, y explica:

Los ingredientes que dan forma a una mentalidad totalitaria son cuidadosamente individualizados en La ola: a) una ideología simple y maniquea que permite la designación del otro como enemigo; b) la formación de un grupo altamente cohesionado, en torno a unos signos identitarios; c) la existencia de un líder carismático, que fija los objetivos de la acción y detenta los mecanismos de control y vigilancia; d) la pretensión de ser reconocidos como únicos representantes legítimos de su colectivo; y e) el recurso a la violencia -física, verbal- para eliminar a opositores y disidentes.

Elorza describe, punto por punto, cómo los fundadores de Podemos aplicaron esta fórmula en el ámbito universitario, incluyendo las intimidaciones físicas y verbales a opositores y disidentes.
Fuerzas bárbaras y atávicas

Los valores que debemos defender con uñas y dientes son los de nuestra civilización y no los que crían moho en un tinglado arqueológico amañado del siglo XVIII, ni tampoco los que sirven de coartada para oprimir a las masas en las satrapías del Tercer Mundo. Cuidado: el fenómeno Podemos y la visceralidad secesionista despiertan, sumados, el apetito de los buitres que sobrevuelan nuestro espacio. El exjuez Baltasar Garzón se ofrece a abandonar transitoriamente el asesoramiento de espías antioccidentales y manipuladores kirchneristas de la justicia argentina (LV, 21/6) para

reunir en una coalición electoral a todas las plataformas que buscan un "cambio social". Garzón realizó un llamamiento a otras plataformas, movimientos, marcas o partidos para que unifiquen sus propuestas y ser "quienes decidan el futuro del país".

Niall Ferguson reproduce en Civilización. Occidente y el resto (Debate, 2012) una descripción espeluznante de la suerte que corrieron los romanos en manos de los bárbaros, tomada de la monumental Historia de la decadencia y caída del Imperio romano, de Edward Gibbon. Fue la última vez que Occidente se derrumbó. Sentencia Ferguson:

Hoy, muchas personas en Occidente temen que podamos estar viviendo una especie de secuela. Cuando se reflexiona acerca de lo que causó la caída de la antigua Roma, tales temores parecen no resultar del todo imaginarios. Crisis económica; epidemias que devastaron la población; inmigrantes que invadieron las fronteras imperiales; auge de un imperio rival -Persia- en Oriente; terror en forma de los godos de Alarico y los hunos de Atila… ¿Es posible que después de tantos siglos de supremacía, hoy estemos afrontando una coyuntura similar?

El mismo Ferguson encuentra la respuesta en una exhortación de Winston Churchill:

La civilización no durará, la libertad no sobrevivirá, la paz no se mantendrá, a menos que una inmensa mayoría de la humanidad se una para defenderla y para mostrar que se halla dotada de un poder policial que infunda temor a las fuerzas bárbaras y atávicas.

Entérense las fuerzas bárbaras y atávicas: es nuestra civilización, estúpidos.

ANC
Pacifismo militarista de Cataluña
Antonio Robles Libertad Digital 4 Julio 2014

Lo más preocupante de los planes militares de la Asamblea Nacional de Cataluña (ANC) es la contradicción entre la militancia pacifista con que presentan la independencia y sus planes militaristas con todos los vicios de la guerra sucia. Incluida una agencia de inteligencia diseñada con mentalidad racista. La misma contradicción que separa las promesas del Govern de respetar el castellano en un hipotético Estado catalán de la limpieza lingüística que llevan a cabo en las escuelas.

La entradilla de Crónica Global lo dice todo:
La ANC explica "cómo hacer frente a una agresión convencional" de "los estados vecinos" tras una supuesta independencia de Cataluña. En ese caso, apuesta por abandonar las grandes ciudades y emprender "una guerra de guerrillas" con "emboscadas, sabotajes e incursiones" para "hostilizar y diezmar al ocupante y hacer insostenible la ocupación a largo plazo". También prepara unos servicios de inteligencia y contrainteligencia, formados por superdotados, y con "una unidad especializada en españolismo violento".

Quienes estamos acostumbrados a estos adolescentes mal criados, o criados en la pedagogía del odio, estas extravagancias nunca las tomamos a broma. Y mucho menos nos pitorreamos de ellas, actitud muy común entre buena parte de españoles. Así nos va.

Tómenselos en serio. Les contaré una anécdota. Corría el año 1981. Por entonces había comenzado a dar clases en un instituto público de Masnou, una población de la costa, muy cerca de Barcelona. En aquellos tiempos el independentismo era inexistente, las clases se daban en catalán y castellano indistintamente y el catalanismo era puramente cultural. O eso creíamos. Ni siquiera existía TV3. Pues bien, una mañana, en horario lectivo, se paralizaron las clases porque en el salón de actos un tal Félix Cucurull iba a dar una conferencia sobre la historia de Cataluña. La sarta de disparates históricos fue monumental. Por vez primera escuché que la guerra de sucesión de 1714 había sido una guerra de España contra Cataluña y no como creíamos. Me sorprendieron los disparates, pero aún más la actitud de un grupo de profesores, que había planificado la conferencia con claras intenciones de influir en los alumnos. Entonces no lo sabía, pero actuaban con la misma complicidad que ahora lo hacen en organizaciones como la ANC. Desde entonces a hoy ha llovido mucho, los disparates se infiltraban sin ruido en la mente de los escolares. Ahora se publican y se alardea de ellos. Pero en ambos casos tenían el cometido de hacerlos cotidianos y por lo mismo creíbles.

Viene a cuento porque sus últimos atrevimientos y planes han roto todos los esquemas del personal. El vídeo de Víctor Cucurull, secretario de la ANC diseñada por Artur Mas, ha logrado levantar las carcajadas de media España con disparates tan osados como el de afirmar que Roma no fue nada hasta que la influencia de Cataluña la hizo grande. A Colón, Santa Teresa de Jesús, etc., se une ahora Leonardo Da Vinci, también catalán; de Vich, para más señas. Con un par.

Sí, sí, ríanse lo que quieran con el vídeo, pero en Cataluña hasta el disparate más indigerible se metaboliza a fuerza de repetirlo. Es un proceso similar a la función que tiene la catarsis en el psicoanálisis: a fuerza de verbalizar el trauma, éste acaba integrándose en nuestras vidas con normalidad. Con las mentiras históricas o las reivindicaciones políticas más extravagantes pasa lo mismo: se esparcen y acaban apareciendo normales a base de repetirlas compulsivamente. Así, del mismo modo en que han logrado imponer Guerra del Francés frente a Guerra de la independencia o Guerra de España contra Cataluña frente a Guerra Civil, acabarán haciendo normal propuestas como ceder a China el puerto de Barcelona para una base naval nuclear, crear una Marina y un Ejército con 50.000 hombres o fichar cerebritos para espiar a la pérfida España y planificar una guerra de guerrillas.

La broma del Ejército propio se elevaría a 7.000 u 8.000 millones de euros. ¡Manda huevos! ¡Quieren un Ejército propio y se niegan a pagar los chalecos antibala de los Mozos de Escuadra…!

Cualquier Estado moderno gasta millones para prever cualquier conspiración contra su seguridad. Aquí se transmite en directo por TV3, y nadie se da por advertido (¡…?)

Inger Enkvist, XX Premio a la Tolerancia
Redaccióncronicaglobal.com 4 Julio 2014

La Asociación por la Tolerancia premia a la hispanista, ensayista y pedagoga sueca por su defensa de la enseñanza de las lenguas como vehículo para el pleno desarrollo del intelecto y por sus críticas a la exclusión del castellano como lengua vehicular del sistema educativo público en Cataluña.

La hispanista, ensayista y pedagoga sueca Inger Enkvist ha sido galardonada con el XX Premio a la Tolerancia, que otorga anualmente la Asociación por la Tolerancia.

El jurado ha destacado su vocación por la pedagogía desde el convencimiento de que los aspectos fundamentales de la personalidad se forjan en los primeros años de existencia. Así como su firme defensa de la enseñanza de las lenguas como vehículo para el pleno desarrollo del intelecto, mostrándose contraria a la exclusión del castellano como lengua vehicular del sistema educativo público en Cataluña.

Tambián han subrayado la firmeza de Enkvist a la hora de denunciar "la ideologización de la enseñanza", y su posición en el sentido de que el objetivo de la educación debe ser el pleno desarrollo cognitivo y afectivo del escolar. A juicio de la galardonada, una pedagogía honrada jamás puede aceptar la subordinación de ese fin a ninguna causa. Inger Enkvist no busca la corrección política, destaca al jurado, sino aquello que considera mejor para el alumno, y expone sus convicciones con valentía y rigor en cualquier foro.

"Inmenso conocimiento y cariño hacia la cultura y literatura españolas"

En ese sentido, el jurado ha recordado su intervención en el Parlamento autonómico de Cataluña durante la elaboración de la Ley de Educación de Cataluña (LEC). Finalmente, han valorado "su inmenso conocimiento y cariño hacia la cultura y literatura españolas, que la ha hecho merecedora de un gran reconocimiento y prestigio como hispanista".

Enkvist es licenciada en filología francesa y realizó su tesis sobre literatura española doctorándose en Letras por la Universidad de Gotemburgo. Catedrática de Español en la Universidad de Lund, ha estudiado a diferentes autores como Mario Vargas Llosa y Juan Goytisolo. Ha publicado diferentes ensayos y libros sobre éstos y otros escritores españoles, así como sobre los males de la educación en la Europa de hoy.

Sucede a Victoria Prego
Enkvist recoge el testigo de la periodista Victoria Prego, premiada en 2013. En anteriores ocasiones, el premio, que se entrega desde 1995, ha recaído en Félix Ovejero, Regina Otaola, Xavier Pericay, Antonio Mingote, Carlos Herrera, Mario Vargas Llosa, Rosa Díez, Arcadi Espada, Antonio Muñoz Molina, Iván Tubau, Fernando Savater, Félix de Azúa, Gregorio Peces-Barba, Francesc de Carreras, Albert Boadella, ¡Basta Ya! y Baltasar Garzón, entre otros.

En esta edición, el jurado ha estado formado por Josep Ramón Bosch (presidente de Sociedad Civil Catalana), Francesc de Carreras (catedrático de Derecho Constitucional), Mónica Díaz (psicóloga clínica), María Antonia Doménech (politóloga), Ramón de España (escritor, columnista y cineasta), Joan Llorach (empresario), Eduardo López-Dóriga (presidente de la Asociación por la Tolerancia), Ignacio Martín Blanco (politólogo y periodista), Marita Rodríguez (ex presidenta de la Asociación por la Tolerancia), Jesús Sanz (ingeniero industrial), Sonia Sierra (doctora en Filología Española y cofundadora del colectivo Puerta de Brandemburgo) y Julio Villacorta (ingeniero industrial).

La ceremonia de entrega del premio tendrá lugar en Barcelona la primera quincena de octubre.

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La terquedad del burro.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 4 Julio 2014

No dejamos de asistir estupefactos al espectáculo de a ver quién suelta la burrada más grande en cuanto a la llamada “construcción nacional de Cataluña”. Nadie duda de que además de los dirigentes de ERC y alguno de CiU, quienes son los protagonistas de la hoja de ruta del secesionismo catalán no son otros que los de la Asamblea Nacional de Cataluña, conocida por sus siglas ANC. ¿Y quién forma la ANC? Pues un variopinto maremágnum de personas cuya Presidenta actual es una tal Carme Forcadell i LLuis perteneciente a Esquerra Republicana de Cataluña, ERC, actual socio de gobierno de CiU en la Generalidad.

Y ¿a qué se dedican? Pues básicamente a lo que dicen sus estatutos constituyentes “a recuperar la independencia política de Cataluña mediante la constitución de un Estado de Derecho democrático y social”. ¿Y cómo accederán a esa independencia? Pues ejerciendo el derecho de autodeterminación nacional reconocido en y proclamado por los pactos internacionales de los derechos humanos de las Naciones Unidas de 1966 y por otros instrumentos y la jurisprudencia habida por las diferentes instancias internacionales y europeas.

Al parecer ya hay más de 50.000 personas en esa organización, de las que unas 36.000 lo son de derecho pagando su cuota. Pero es en los diferentes organismos internos de ese engendro donde se van desarrollando los pasos a seguir y se especula con la construcción en todos los niveles del nuevo Estado, desde la creación de la propia Hacienda, hasta el último esperpento de la creación de unas Fuerzas Armadas. Eso sí, todo a base de expropiar a España de los medios materiales e infraestructuras. Y esa gente es la que acusa al gobierno español de “estalinista” y de asfixiar a los catalanes.

Lo malo del Gobierno de España es no haber tenido en su momento la firmeza de aplicar la Constitución y haber dejado pasar año y medio desde la ilegal proclamación de una consulta o referéndum sobre la independencia desde el mismo Gobierno de la Generalidad por medio de su Presidente Artur Mas. El que además la Generalidad se apoye en y financie a organizaciones del perfil de esta ANC demuestra hasta qué punto lo que algunos consideran payasadas y muestras del folclore nacionalista y sin ningún recorrido, se haya transformado en un movimiento ciudadano que es capaz de movilizar a más de un millón de personas en las calles o en “cadenas” kilométricas festivas de manos enlazadas.

Según el portavoz de la Generalidad, Francesc Homs, los que damos pábulo a los engendros de escritos que evacua la ANC somos unos burros. Sin embargo, la auténtica burrada es no haber hecho nada para parar este intento de sedición desde el minuto uno de su proclamación y haber consentido la legalización de organizaciones cuyos objetivos son la destrucción de España. Si el Gobierno de Mariano Rajoy hubiera cumplido con su deber y anulado la autonomía de Cataluña y enjuiciado a los responsables de la sedición, hoy estaríamos en otro escenario de recuperación de la legalidad en un territorio de España.

Vuelvo a exigir que el Gobierno de España actúe de una vez y si no, el Congreso de los Diputados donde el PP es mayoritario deberá exigirle la aplicación de la resolución por la que declaró ilegal la consulta en Cataluña mediante el uso de todos los medios que el Estado de Derecho, este sí que lo es y no Cataluña, pone a su disposición. Si cada uno tiene su papel en la construcción nacional de Cataluña según Homs, es más cierto que cada uno tiene su papel en la defensa de la Constitución de España y de su integridad territorial. Por supuesto que me refiero a las FFyCCSE y de forma singular a las FFA de España garantes según la Constitución de esa defensa territorial.

Si por decir esto se me califica de burro, solo diré que de ese animal su principal característica es la de la terquedad y desde luego que me considero muy terco y tenaz en la defensa de España contra sus enemigos y estos de la ANC y los actuales representantes de la Generalidad son enemigos de España declarados.

El plan
HERMANN TERTSCH ABC  4 Julio 2014

Si no se pone fin a la deriva de radicalidad, se llegará a la violencia en Cataluña, nadie lo dude

EL presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, anunció hace mucho tiempo que tiene un plan para Cataluña. Se supone que es un plan para restablecer la legalidad y acabar con un desafío separatista que ya ha puesto a todo aquel rincón de España en virtual estado de excepción. El desacato es generalizado y no hay día en que no se anuncie desde una instancia oficial u otra un nuevo paso o iniciativa para el enfrentamiento con aquellos que defiendan el orden constitucional. Organismos financiados por la Generalitat hacen planes delirantes para operaciones militares, se multiplican los gastos en campañas contra la reputación de España en el extranjero y se ha llevado hasta el paroxismo la cultura del odio a España entre los niños. Capítulo aparte merece el panorama mediático catalán, subvencionado por el poder separatista hasta niveles grotescos. Pero también el permanente apoyo que el discurso separatista ha tenido en los medios en toda España. En los que comprensión y ponderación de los postulados separatistas contrastan con el desprecio y el afán de desprestigiar a toda defensa de la unidad nacional y la Constitución.

Desde hace más de dos años, el Gobierno asiste, dicen que impávido, en todo caso pasivo, a la organización de una insurrección contra España y su Constitución. Una acción sediciosa y golpista que se prepara a plena luz pública. Y nada ha pasado en Madrid. Pero sí en Cataluña. Donde todos están en manos de la brutal intimidación separatista. La desaparición de la defensa de una idea de España y la legalidad constitucional no es achacable a este Gobierno. Es una culpa colectiva de todos los gobiernos habidos desde la Transición. Y es uno de los grandes fracasos de nuestra historia. En los próximos pocos años se verá si es reversible. Si podemos volver a articular un estado viable o España se hunde en una disgregación catastrófica, pierde definitivamente el tren europeo y del desarrollo y queda como región crónicamente inestable y empobrecida. Esto no es ningún delirio catastrofista. Es un escenario mucho más plausible que la del Estado catalán feliz, pacífico y próspero junto a una España mutilada.

Ningún sondeo ni encuesta que hoy nos presenten sobre Cataluña nos dice realmente qué es lo que piensan los catalanes, sometidos todos ellos a un permanente y frenético bombardeo de propaganda agresiva de la Generalidad. Y abandonados a su suerte por el Gobierno de la Nación. Salvo a caracteres fuertes con vocación por la épica, a nadie se le puede pedir que se signifique en favor de la unidad de España para sufrir después en soledad las represalias por esa heroicidad. Así hemos llegado a la grotesca realidad en la que todos quienes se manifiestan en favor de la sedición y en contra de la ley reciben automáticamente aplauso, apoyo y gratificación oficial, mientras quienes se atreven a defender la legalidad son sometidos a acoso y aislamiento social y castigo por el gobierno regional. Mientras nadie les ayuda. Esta absoluta anomalía en un Estado de Derecho se ha tolerado durante décadas en ambigüedad. Desde que el proyecto separatista es explícito, la situación es intolerable. Pero se tolera. Y así se consolida la realidad ilegal. Y ya se habla de acuerdos sobre la base de concesiones, mala forma de disfrazar el triunfo de la agresión.

Si no se pone fin a la deriva de radicalidad, se llegará a la violencia en Cataluña, nadie lo dude. Y esa parte de España acabará gobernada por extremistas totalitarios, se llamen ERC, CUP o Podemos. Solo el restablecimiento de la legalidad puede evitarlo. Y es urgente. Pero la iniciativa corresponde a quienes han jurado hacerlo como condición previa a su acceso al poder y privilegio de sus cargos.

El mapa mundi catalán

Eduardo García Serrano www.gaceta.es 4 Julio 2014

El Institut Nova História busca datar el bing-bang que provocó que todo el planeta Tierra se convirtiera en Cataluña

Los delegados de la comisión La sardana sin fronteras del Institut Nova História acudieron a su cita londinense con Stephen Hawking. Llegaron a su laboratorio para encargarle al físico británico un mapa mundi de Cataluña y pedirle que datara el momento exacto del bing-bang que provocó que todo el planeta Tierra se convirtiera en Cataluña, excepto un pequeño reducto de bárbaros rapaces que, desde sus ásperas fortalezas mesetarias de Castilla, se dedicaban a robarle a Cataluña el presente y a saquearle la historia. Que un catalán escribe El Quijote, los montaraces castellanos dicen que el autor era de Alcalá de Henares. Que un noble barcelonés llamado Joan Colón descubre América, los salvajes castellanos le cambian el nombre y se apropian la gesta. Que un catalán como Hernán Cortés conquista Méjico, los bandoleros de Castilla van y le cuentan al mundo que era de Medellín, provincia de Badajoz. Ya ve usted, señor Hawking, si en Badajoz no hay más que gorrinos, bellotas y charnegos... ¡ Cómo va a haber nacido allí un catalán de la estirpe de Hernán Cortés ! que enamoró a la Malinche cantándole habaneras y derrotó a Moctezuma con un capitán de Reus que se llamaba Prim...

El Universo es ilimitado, pero no la paciencia de Stephen Hawking que, harto del memorial de agravios de la comisión de La sardana sin fronteras, los despidió con fina ironía británica diciéndoles que él no hacía mapas mundi, sino mapas cósmicos y que no podía datar el big-bang catalán pero sí el momento en el que comenzaron a volverse tontitos. Fue - les dijo - cuando metieron ustedes en las mochilas escolares de los niños catalanes el primer libro en el que se decía que "el Ebro es un río catalán que nace en tierras extrañas ". Compuestos y sin mapa mundi salieron del laboratorio del heredero de Einstein, bordearon el Támesis, que es otro río catalán que nace en tierras extrañas, y se encomendaron a Santa Teresa de Jesús y a San Ignacio de Loyola, que son tan catalanes como la Moreneta, para contar en el Parlament y en TV3 que Stephen Hawking es otro bandolero castellano, motaraz e irreductible al que hay que crucificar en el CAC.

Manuel Aragón: "El grave error fue la reforma del Estatuto, no la sentencia"
Redacción cronicaglobal.com 4 Julio 2014

El ex magistrado del TC, uno de los que analizó el Estatuto de Autonomía de Cataluña, reivindica la sentencia que ajustó ese texto a la legalidad. Y advierte de que "el pueblo de una Comunidad Autónoma no es soberano" y que "hay cosas que no se pueden hacer sin reformar la Constitución".

El ex magistrado del Tribunal Constitucional (TC) Manuel Aragón Reyes, uno de los que analizó la legalidad del Estatuto de Autonomía de Cataluña, ha reivindicado este jueves la sentencia que ajustó ese texto a la legalidad.

En una entrevista publicada en el El País, Aragón (que fue nombrado magistrado del TC a propuesta del PSOE y era considerado como miembro del sector progresista) considera que la sentencia fue "la menos mala posible", "que podía haber sido mucho más dura" y ha señalado que se limitó a decir "algo sencillo: que hay cosas que no se pueden hacer sin reformar la Constitución".

Preguntado sobre la tesis del independentismo, que justifica sus demandas en la sentencia, Aragón es contundente: "Me da un poco de pena. El problema no era la sentencia, era la reforma del Estatuto. Yo no puedo prevaricar como juez. Tengo que dictar la decisión que es justa. Esa sentencia hizo lo que debía hacer. El grave error fue la reforma estatutaria, no la sentencia. Cuando la Constitución no se cumple no vienen más que males".

"No pasa nada porque salgan a la calle millones de personas"
En relación a la manifestación que se convocó en Barcelona en contra de la sentencia, el magistrado señala que "no pasa nada porque salgan a la calle millones de personas". "Mañana pueden salir defendiendo la pena de muerte, la Constitución no lo permite y sanseacabó. Es un problema de opinión, político, pero no jurídico. Lo que sí me da pena es que eso se encabece por un poder constituido, por autoridades de la Comunidad Autónoma. Esos poderes deben someterse a la Constitución y al Tribunal Constitucional", añade.

E insiste en que "la gente sale a la calle porque son llamados a salir por algunos, la espontaneidad no existe. Cualquier día puede salir a la calle gente contra la democracia y contra el sistema que nos hemos dado".

"El pueblo de una Comunidad Autónoma no es soberano"

Respecto al hecho de que el Estatuto fuera votado en referéndum previamente a la sentencia, Aragón advierte de que "no puede haber un choque de legitimidades entre la nación en su conjunto y una de sus partes. El pueblo de una Comunidad Autónoma no es soberano, no es poder constituyente. Pero sí, hubiera estado bien que existiera el control previo de constitucionalidad de las reformas estatutarias".

El magistrado también indica que la única consulta posible en Cataluña es sobre una reforma constitucional: "Sí, creo que puede consultarse al pueblo catalán siempre que lo autorice el Gobierno, pero solo sobre eso, sería el único referéndum legalmente posible, que los catalanes pidan a su Parlamento [autonómico] que proponga una reforma constitucional al Congreso".

"Creo que debe haber una salida constitucional. Yo no pienso que nuestra Constitución sea incapaz, bien interpretada, con altura de miras y diálogo, de resolver los problemas territoriales o de legitimidad de las instituciones democráticas. Pero tiene que haber una condición: un amplísimo consenso", concluye.

Pánico en el Gobierno valenciano
Enrique Arias Vega latribunadelpaisvasco.com 4 Julio 2014

Todas las encuestas predicen el derrumbamiento del PP valenciano, que gozaba de mayorías absolutas parlamentarias en épocas de Eduardo Zaplana y de Paco Camps.

Ahora, Alberto Fabra, como náufrago a la deriva, no encuentra tabla alguna a la que agarrarse, ni siquiera con el hipotético crecimiento electoral de UPyD o Ciudadanos que pudiera ayudarle.

Por una parte, la imagen de corrupción ha asolado las huestes de su partido, llegando a infectar hasta a la segunda autoridad de la Comunidad, el presidente de Les Corts, Joan Cotino, merced a los turbios negocios familiares de geriátricos y ayudas a la dependencia. Tan irrespirable se ha vuelto el ambiente, que la propia portavoz gubernamental, María José Català, ha dicho que si estuviese en la piel de Cotino ya habría dimitido.

El otro frente de imposible solución es el financiero, con un Consell arruinado por los dispendios, la crisis, los desvíos presupuestarios y otras incongruencias económicas. Ante la imposibilidad de cumplir el déficit de 2014, el conseller de Hacienda, Juan Carlos Moragues, ya ha anunciado que dejará de pagar a los proveedores. Es decir, que la Comunidad está de hecho en suspensión de pagos, a punto de ser intervenida por los hombres de Cristóbal Montoro.

La alternativa política a tamaño desastre, según los sondeos, sería un gobierno multipartidista de fuerzas muy distintas y hasta contradictorias: Partido Socialista, nacionalistas de Compromís, Esquerra Unida y ahora el ascendente e imprevisible movimiento de Pablo Iglesias. Para algunos, el equivalente al caos.

En cualquier caso, la derecha valenciana parece a punto de arrojar la toalla. Ante el previsible desgobierno que se avecina, hay incluso quien apuesta por que se ensaye en la Comunidad un Gobierno de coalición entre el PP y el PSPV-PSOE que intente salvar los pocos muebles que les quedan a los contribuyentes, sanee las finanzas públicas y evite el estrepitoso e inminente desplome del estado de bienestar.

Tertsch, en 'Abc': "Habrá violencia en Cataluña, que nadie lo dude"
El artículo del 'Abc' advierte de graves consecuencias si no se ataja la "deriva de radicalidad". La confesión in extremis del "cuñado contable" en el caso Nóos y los alcaldes sobrecogedores copan las portadas.
Pablo Planas cronicaglobal.com 4 Julio 2014

Vuelco en el caso Nóos, el de Urdangarín y la Infanta Cristina, hermana e hija de reyes. El tesorero cuñado ha cantado de plano. Un giro inesperado que engalana siete de las ocho portadas de Madrid y Barcelona. En El País, la confesión de última hora "entorpece el caso Urdangarín". En Abc, "El contable de Nóos fulmina a Urdangarín". En La Razón, "El contable excluye a la Infanta". En La Vanguardia, el "vuelco". En El Punt-Avui, "confesión a medida". Es en El Mundo donde el titular lleva más carga de datos: "La Fiscalía pacta una confesión que trata de salvar a la infanta".

Eduardo Inda y Esteban Urreiztieta han aparcado el expediente del clan Pujol para abordar el correspondiente a la ex familia real, de la misma carpeta de asuntos judiciales. Su crónica en El Mundo insiste en la artificiosidad del procedimiento para salvar a doña Cristina de Borbón. Escribe la pareja: "El fiscal anticorrupción Pedro Horrach ha sacado una confesión firmada al contable de Nóos, Marco Tejeiro, que intenta implícitamente descargar de responsabilidad en la gestión de la trama a la Infanta Cristina al atribuírsela explícitamente al dúo Urdangarin-Torres. Tejeiro asegura también que empezaron a trabajar en los foros de Baleares y Comunidad Valenciana mucho antes de que se los adjudicasen, que cobraban al erario "notablemente más de lo que costaban" o por trabajos "jamás realizados", que falsificaban facturas sistemáticamente para engañar a Hacienda y para apropiarse de dinero público y que parte de estos fondos se desvió a paraísos fiscales. En otro apartado del relato, el arrepentido Tejeiro, que es cuñado de Torres, sí mete en problemas a la Infanta -a la que no menciona en ningún momento- al admitir que el objeto social de su empresa Aizoon era ficticio, que "sólo tenía por finalidad desviar a su favor los fondos [públicos] recibidos por Nóos" y que contrató empleados fantasma".

Pintan bastos,según Inda y Urreiztieta para Urdangarín y Torres: "La confesión del contable del Instituto Nóos aboca a Iñaki Urdangarin y Diego Torres a una ineludible condena de prisión. Marco Antonio Tejeiro se ha convertido en el primer arrepentido del caso Urdangarin después de alcanzar un acuerdo con Anticorrupción para lograr una rebaja en su condena que le libre del ingreso efectivo en prisión. A cambio, relata las prácticas delictivas que llevaron a cabo para apropiarse de más de seis millones de euros públicos utilizando como gancho al entonces yerno del Rey y a la Infanta Cristina".

Ya no se descarta nada, ni siquiera que el juez Castro comience de cero a la luz de la confesión del contable. El cuñado..., toda una tradición española. Es la historia de la familia Iscariote.
Más tradiciones. 44 alcaldes 44 de todos los partidos y colores cobraban unas suculentas dietas de la Federación de Municipios de Cataluña (FMC) por desplazamientos, comidas y pases pernocta. Es el modelo de la repartidora, los sobrecogedores. En La Vanguardia dedican casi dos páginas a las andanzas del grupo de primeros ediles encabezados por el exalcalde de Sabadell, Manuel Bustos. Escriben Santiago Tarín y Paloma Arenós: "Manuel Bustos, el exalcalde de Sabadell, cobró en la Federació de Municipis de Catalunya 23.964 euros netos en dietas durante los ejercicios 2011 y 2012. La Fiscalía Anticorrupción sospecha que en realidad se trata de un sueldo encubierto y una malversación de caudales públicos, porque las cantidades percibidas eran exactas cada mes. Una juez de Sabadell ha iniciado una causa para indagar si existen irregularidades en este asunto, que afecta a otros 43 ediles y cargos municipales. Dos de ellos son diputados en el Parlament de Catalunya y otro en el Congreso de los Diputados, por lo que son aforados. Los datos sobre las dietas cobradas por Bustos y los otros 43 se incluyen en un atestado de los Mosso d'Esquadra entregado en el juzgado de Sabadell. (...) En este documento se puede ver como Manuel Bustos percibió 1.292 euros netos mensuales en concepto de dietas en el 2011, mientras que en el 2012 cobró diez meses a razón de 845, lo que suponen 10.140. En total, teniendo en cuenta que también estuvo en la gestora, los Mossos aseguran que percibió 23.964 euros".

Vale, lo normal hasta hace un rato, un par de meses, no mucho más. Tan normal que Tarín y Arenós escriben: "Los presuntos sobresueldos afectan a municipios de toda Catalunya y a ediles del PSC, ERC, CDC e ICV. Entre ellos estaría Teresa Jordà (ERC), exalcaldesa de Ripoll y diputada en el Congreso, y Carles Pellicer (CDC) y Manuel Reyes (PP), diputados en el Parlament; los tres, aforados. Los Mossos señalan en su informe que las cantidades percibidas se pagaban en el seno del comité ejecutivo de la FMC, y sus miembros tenían asignada una cantidad mensual fija, que "son significativamente diferentes dependiendo del cargo que ostentaban y el tiempo de permanencia en este órgano"".

Hozando del erario pero por orden, sí señor. Y todos, sin excepción, en convivencial armonía, a la catalana, mirando para otro lado.

Todo esto sale del teléfono intervenido de Manuel Bustos, el munícipe por antonomasia de Sabadell. También de La Vanguardia, a cargo de Tarín: "En uno de los informes de los Mossos d'Esquadra remitido al juzgado, el secretario de la FMC, Adolfo Moreno, le dice a Bustos "te van a enganchar". La conversación se deriva de que una periodista de El Pais había preguntado por las dietas en la Federació y el exalcalde no es partidario de informar. En otra charla, Moreno asegura a Bustos: "te puede costar el puesto decir una mentira (...) y al final sabrán lo que cobras, no te engañes, lo sabrán. Tú tienes cada mes una transferencia. Se enterarán, joder, y el día que te enganchen con una mentira así te van a hundir". En el atestado también se añade una frase de Bustos al secretario de la Federació: "yo lo que quiero es blindar a los electos. Y blindarnos nosotros, porque nosotros somos funcionarios (...)"".

Funcionarios. Este es el quid, funcionarios blindados y electos funcionarios, que es como decir cine español, una pura incongruencia. Va a ser cierto que hay que reformar la administración municipal, el sistema de elección de los alcaldes y el estatus jurídico de los electos, para evitar entre otras cosas que se hagan eternos y funcionarios, con perdón de los funcionarios que hayan ganado su plaza en buena lid.

La Armada imposible. La Fuerza Naval catalana de la Assemblea Nacional Catalana (ANC) le ha sacado los colores al bloque soberanista, que acusa el golpe y apela a no hacer el ridículo en el proceso, cosa que reconocen significados articulistas del dicho proceso que es complicada. Pilar Rahola, en su columna del diario de Godó, lo expresa así: "Lo último, lo de los barquitos de guerra. Yo, que tuve un pariente que fue ministro de Marina en la República con los satíricos versos de Sagarra pertinentes , debería alegrarme de la idea de una Marina catalana, pero va a ser que no. La verdad es que, con tanto esforzado catalán imaginando cómo será el Estado propio, no hay tiempo para tanto divertimento. Pero sería deseable que no abundaran en demasía los estadistas de chiruca, porque de la ingenuidad de la barretina, los del otro lado hacen unas buenas tortas. Y así tenemos indecibles portadas y ataques gratuitos. Es tan serio lo que tenemos entre manos, que deberíamos dejar las bromas para otros tiempos. No olvidemos que lo que aquí es pura ingenuidad en otros lares se lo toman como si fuera la biblia del independentismo. Y, la verdad, el proceso catalán puede hacer muchas cosas, pero que nunca, nunca, haga el ridículo".

Ahora las tortas. Federico Jiménez Losantos en El Mundo: "Me he acordado de la Armada Brancaleone al conocer el proyecto de fuerza naval que la Asamblea Nacional de Cataluña, aparato movilizador de masas de Mas, la Esquerra y demás fuerzas separatistas, ha pergeñado; noticia que, casualmente, coincidía ayer con la publicación en El Mundo del trasiego de millones de euros entre paraísos fiscales -ninguno catalán- de la dinastía Pujol, a cuyo patriarca llamó Boadella «L'Excels» en Ubu president, donde tiene unas ganas locas de ser coronel de la Guardia Civil. Pero pocas bromas con el Exércit de L'Excels o la Armata de Pujolone. A diferencia de los mendigos de Brancaleone, este ejército guerrillero con 50.000 soldados profesionales y mil jaumes bond preparados para matar españoles, al estilo terrorista soviético de los Stepanatz (que es a lo que aboca fatalmente la rebelión de la Generalidad: al terrorismo estelat) lo estamos pagando por anticipado sus víctimas. Para brancaleone, Rajoy".

Segundo torpedo. Hermann Tertsch en Abc: " El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, anunció hace mucho tiempo que tiene un plan para Cataluña. Se supone que es un plan para restablecer la legalidad y acabar con un desafío separatista que ya ha puesto a todo aquel rincón de España en virtual estado de excepción. El desacato es generalizado y no hay día en que no se anuncie desde una instancia oficial u otra un nuevo paso o iniciativa para el enfrentamiento con aquellos que defiendan el orden constitucional. Organismos financiados por la Generalitat hacen planes delirantes para operaciones militares, se multiplican los gastos en campañas contra la reputación de España en el extranjero y se ha llevado hasta el paroxismo la cultura del odio a España entre los niños. Capítulo aparte merece el panorama mediático catalán, subvencionado por el poder separatista hasta niveles grotescos. Pero también el permanente apoyo que el discurso separatista ha tenido en los medios en toda España. En los que comprensión y ponderación de los postulados separatistas contrastan con el desprecio y el afán de desprestigiar a toda defensa de la unidad nacional y la Constitución".

Tras el cuadro introductorio, el autor sostiene: "Si no se pone fin a la deriva de radicalidad, se llegará a la violencia en Cataluña, nadie lo dude. Y esa parte de España acabará gobernada por extremistas totalitarios, se llamen ERC, CUP o Podemos. Solo el restablecimiento de la legalidad puede evitarlo. Y es urgente. Pero la iniciativa corresponde a quienes han jurado hacerlo como condición previa a su acceso al poder y privilegio de sus cargos".

La advertencia es de calado. En La Razón, Toni Bolaño, alude a otras advertencias, las recibidas por Societat Civil Catalana, gentileza de unos tertulianos de TV3. Escribe Bolaño: "Vaya por delante que soy quintacolumnista, no soy democrático, soy tóxico y no soy partidario de la consulta -todos ellos insultos proferidos en el programa de la televisión pública-, simplemente en este punto: porque primero quiero que se respete la legalidad y el juego de mayorías y minorías". Vaya currículo, el rey de la pista. Y encima partidario de la legalidad...

Carlos Herrera, en Abc, también habla del proceso, pero su artículo de hoy es el obituario del periodista Rafael Martínez Simancas. Bajo el título "¡Cómo te lo hubieras pasado hoy, Rafa!" escribe: "Yo sé que, en puridad, las noticias son las cifras del paro, las novedades del caso Nóos, la supuesta regeneración democrática que de forma electoral propugna el Gobierno, o incluso la muerte de mi hermano Rafael Martínez Simancas, maestro de radiofonistas, cuando tan sólo cumplía cincuenta y tres años. Pero no me resisto a algo a lo que el bueno de Rafael no sólo no le haría ascos sino que le dedicaría horas de su fecunda imaginacion. Rafael no sólo tenía lo anterior: también tenía gracia, una gracia repajolera, instantánea, de regate, de robarte la cartera. Trabajé con Rafael muchos años de nuestra vida en común, y sé que no le olvidaré jamás. (...) Cuando esta mañana de jueves, momento en el que escribo, he sabido de la muerte de Rafael, he añorado con envidia lo que hubiera sido capaz de escribir sobre las elucubraciones onanistas de esa colección de mamarrachos que se hace llamar ANC, Asamblea Nacional Catalana, y que dedican su tiempo a jugar a los «paisitos», a la construcción infantil de pequeños Estados, a la elaboración de escenarios propios de festivales de fin de curso. Si yo tuviera el talento de Rafael Martínez Simancas, hoy sería, además de gracioso, cruel".

"¡Cómo te lo hubieras pasado hoy Rafa! Hay días en los que unos cuantos estúpidos nos dan el trabajo hecho. Son esos días en los que siempre hemos dicho que habría que enviarles la paga directamente a su cuenta. Yo lamento no tener el afilado perfil de tu pluma, pero te prometo seguir enviándote a donde estés perlas como las de hoy. Y es que, ciertamente, seguiré echándote de menos mientras viva", culmina Herrera el artículo del Abc.

4 de julio. Santa Isabel de Portugal.

‘NOS MATARÍAMOS EN MEDIO’
El expansionismo vasco y catalán amenaza Aragón
Rosalina Moreno www.gaceta.es 4 Julio 2014

Javier Barraycoa, de Somatemps, señala a GACETA.ES que las comarcas de La Ribagorza y la Litera quedarían fagocitadas por los mapas que ambos reivindican.

“Si al expansionismo euskalduno y al catalán los dejáramos sueltos, es tal la contradicción que en medio de Aragón nos mataríamos por el mismo territorio”. Así lo manifiesta a GACETA.ES el sociólogo y politólogo Javier Barraycoa, portavoz de la asociación catalana antiindependentista Somatemps.

Barraycoa indica que si se trazase el mapa del ideólogo abertzale Federico Krutwing en su obra Vasconia (1963), cuyas tesis suplieron a las de Sabino Arana para el nacionalismo vasco actual -tanto el radical como el moderado- “éste abarcaría buena parte de la provincia de Huesca y gran parte de la de los Pirineos llegando hasta Cataluña, con El Segre como frontera”.

Señala que también incluiría buena parte de La Rioja, “cuna, por cierto, del castellano” y, además, se anexionaría el sur de Francia cogiendo, por ejemplo, Burdeos, Touluse o Pau.

Indica que los sectores abertzales sostienen en la actualidad que “allí donde teóricamente se hubiese hablado el euskera tendría que volver a ser parte de Euskadi”.

“Es verdad que hubo una expansión del Euskera porque todavía quedan en los Pirineos, incluso los catalanes, muchos nombres de origen vasco, pero, evidentemente, eso ya no tiene ningún sentido reivindicarlo territorialmente”, afirma Barraycoa.

Además, dice que ante el temor del expansionismo abertzale, en la Transición, una de las primeras autonomías que se constituyeron fue La Rioja. “La burguesía riojana la solicitó para evitar que los vascos también la reclamasen”, añade.

El portavoz de Somatemps también destaca que con la propuesta de Krutwing no cuadran dos cosas. En primer lugar, resalta que los vascos fueron los que provocaron que el euskera se fuese perdiendo y quedase encerrado en zonas rurales. Asevera que las familias pudientes llevaban a sus hijos a colegios para que les enseñaran castellano y así no aprendieran el euskera. “Consideraban que el euskera era una lengua arcaica y rural que no servía para nada”, aclara.

Asimismo, señala que es evidente que la reclamación territorial entraría en conflicto con otros nacionalismos. Dice que para Krutwing, “Cataluña sería otra nacionalidad oprimida por el Estado español” y que “el mapa que reclaman los independentistas catalanes en sus anhelados Països Catalans, entra en conflicto con el abertzale”.

En este sentido, Barraycoa manifiesta que “tanto el nacionalismo vasco como el catalán reclaman una amplia franja de Aragón, de norte a sur, que abarca desde los Pirineos a Fraga”.

Subraya que es en la denominada como Franja de Ponent donde los independentistas catalanes y vascos entrarían en conflicto geográfico, ya que “reivindican para sí las comarcas de La Ribagorza o la Litera, que quedarían fagocitadas por ambos mapas”.

Relación entre ambos nacionalismos
Por otro lado, el historiador Javier Barraycoa recuerda que “entre el nacionalismo vasco y el catalán hubo una relación desde los años que estuvo en Barcelona tanto Sabino Arana como su hermano Luis”.

Dice que “en un principio el nacionalismo vasco de Sabino Arana era una deriva del integrismo y no era imperialista, pues Arana pedía la independencia sólo de Vizcaya (era un Bizkaitarra). Y, por supuesto, tampoco era un nacionalismo marxista de izquierdas”.

“El pensamiento moderno es marxista y así queda expresado tímidamente en la mencionada obra Vasconia, de Federico Krutwig”, añade Barraycoa.

Indica que después, en otra obra, La cuestión vasca (1965), encargada por el partido comunista, Krutwig asoció la ideología nacionalista a la reivindicación marxista. Cuenta que éste ensayó varios intentos de crear una ideología nacionalista vasca mezclada con el anarquismo, pero fracasó, y que al final asumió el marxismo, “porque estaba de moda”. “Por eso, en esta obra aparece con claridad una síntesis de nacionalismo y marxismo, que luego sería el fundamento ideológico que tomaría ETA”, relata el portavoz de la plataforma antiindependentista.
Congreso de Catalanidad Hispánica

Precisamente, frente a la tergiversación de la historia, Somatemps celebrará del 11 al 13 de julio el I Congreso de Catalanidad Hispánica: redescubrir la catalanidad, pasado, presenta y futuro. Tendrá lugar en la localidad gerundense de Ripoll -considerada como el “bressol”, o cuna, de Cataluña.

El historiador Emili Boronat, profesor en la Universidad Abad Oliba de Barcelona, ofrecerá la conferencia inaugural: El nacimiento de Cataluña: claves para establecer el origen de un pueblo.

El congreso desarrollará tres ponencias principales. Una, Del catalanismo al nacionalismo; del nacionalismo al independentismo, que dará Javier Barraycoa. Otra es Las fuentes de la Guerra de Sucesión, a cargo del historiador leridano Òscar Uceda; y, por último, ¿Cómo recuperar y transmitir la historia de Cataluña?, dictada por el historiador Jordi Canal.

Además, el Congreso se completará con mesas redondas, comunicaciones y coloquios, que pretenden encontrar nuevos fundamentos para contrarrestar la historiografía nacionalista.
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Denuncia de Galicia Bilingüe
La Xunta prohíbe a los profesores entregar las memorias de fin de curso en español
Se salta las sentencias del TC, amparándose en lo dificultoso y costoso que sería un proceso judicial para reclamar ese derecho
 www.lavozlibre.com 4 Julio 2014

Vigo.- Durante los últimos días Galicia Bilingüe ha recibido quejas de profesores a quienes se les ha conminando, por parte de las direcciones de los centros de enseñanza, a traducir la memoria final de curso de sus Departamentos al gallego, si quieren que estas tengan validez ante las autoridades educativas.

Los profesores han acudido a la asociación pro libertad de lengua para solicitar información y argumentación legal en la que basarse para hacer valer su derecho a comunicarse con la administración autonómica en la lengua oficial de su preferencia, ya que no se trata de un acto docente.

Desde Galicia Bilingüe se les ha ido respondiendo que, por encima de cualquier normativa autonómica, están la Constitución española y la doctrina del Tribunal Constitucional, que ya sentenció en relación al Estatuto de Cataluña, que ante y entre la Administración no existen lenguas preferentes.

En algunos casos los profesores han logrado que les sean aceptadas las memorias en castellano pero, en otros, las direcciones de los centros las han rechazado alegando estar cumpliendo órdenes taxativas de la Inspección educativa.

Algunos profesores, cansados de intentar hacer valer sus derechos, y ante los problemas que la situación les estaba causando, optaron por traducirlas, pero también hubo quienes prefirieron no ceder ante esta imposición, y se dispusieron a presentar la memoria en español por registro, para que constara que las habían elaborado.

Ante esta situación absurda, y dado que las protestas eran más numerosas que en cursos anteriores, la presidenta de Galicia Bilingüe, Gloria Lago, se puso en contacto telefónico con el Director General de Enseñanza Media, Manuel Corredoira, para preguntarle si había alguna nueva directriz que obligara a rechazar estos documentos en español.

Aunque Gloria Lago esgrimió supuestos legales y le recordó que no se trataba de un acto de carácter docente, sino puramente administrativo, y que, por ello, lo lógico sería que cada profesor pudiera redactar su memoria en la lengua oficial de su elección, el Director General le explicó que los inspectores estaban aplicando la legislación autonómica; por ejemplo el Decreto de plurilingüismo, que elimina el español de las comunicaciones.

Según Corredoira, la Consellería de Educación sólo les permite presentar sus memorias finales de curso en español a los Jefes de Departamento de lenguas, algo que, como señaló Gloria Lago es absurdo, ya que la lengua en la que se imparte la asignatura no tiene nada que ver con la memoria que los Jefes de Departamento envían a la Consejería analizando el cumplimento de la programación, propuestas de mejora, análisis de las estadísticas de aprobados y suspensos, etc.

Siguiendo este razonamiento, los departamentos que imparten Matemáticas o Tecnología, las dos asignaturas que se enseñan en español, deberían enviar las memorias en esta lengua y los de inglés o francés, deberían enviarlas en estas lenguas extranjeras, algo que, obviamente a ninguno se le ocurre.

La Consejería de Educación, la más reacia a dar pasos hacia el bilingüismo, para llevar a cabo este tipo de imposiciones ilegales, se ampara en que los profesores podrían enfrentarse a una apertura de expediente disciplinario que en caso de recurso por su parte, llevaría consigo un proceso largo y costoso.

 


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