AGLI Recortes de Prensa   Domingo 6  Julio  2014

El separatismo desenmascarado en la Eurocámara
Alejo Vidal-Quadras www.vozpopuli.com 6 Julio 2014

La llegada de seis nuevos diputados españoles al Grupo de la Alianza de Liberales y Demócratas del Parlamento Europeo, cuatro de UPyD y dos de Ciudadanos, representa un cambio cualitativo de gran alcance en la capacidad de los separatistas de CiU y del PNV de maniobrar en el seno de las instituciones comunitarias a favor de su delirante proyecto de destrucción de la unidad nacional de uno de los Estados miembros de mayor peso demográfico y económico de la Unión.

En la mejor tradición del placaje en rugby, a partir de ahora cada vez que Ramón Tremosa o Izaskun Bilbao intenten presentar iniciativas o montar espectáculos en apoyo del fantasmagórico derecho a decidir, caerán sobre ellos enarbolando la verdad y la racionalidad media docena de excelentes jugadores del bando constitucionalista que les harán morder el césped y les arrebatarán el balón. Hasta tal punto son conscientes de que su monopolio de la opinión de los liberales europeos respecto al problema nacionalista en España se ha acabado que los particularistas catalanes están estudiando seriamente la opción de abandonar el que ha sido su grupo parlamentario durante dos décadas y pasarse al Verde o incluso acabar recalando en el infierno de Dante que son los no inscritos.

La mayoría aplastante para incorporar a Ciutadans y UPyD al grupo liberal ha sido una tremenda humillación para Tremosa y Bilbao de la que difícilmente se recuperarán

No solamente han fracasado estrepitosamente en sus enrabietados intentos de vetar la entrada de UPyD y Ciudadanos en el Grupo Liberal, sino que han dado un espectáculo lamentable que ha puesto en evidencia, sobre todo en el caso de CiU, su absoluta falta de elegancia y su incontrolable sectarismo. Los argumentos que han esgrimido contra sus nuevos colegas les han cubierto de ridículo porque las impecables credenciales democráticas de los recién incorporados y su compromiso evidente con los principios y valores del pluralismo, de la tolerancia y de la sociedad abierta, les hacían inmunes a las críticas histéricas de la cúpula convergente. La idea de que el Grupo Liberal en el Parlamento Europeo rechazase reforzar sus disminuidas filas con tropas de refresco de la calidad de los representantes de las dos formaciones españolas sólo podía caber en la mente febril cegada por la frustración y la envidia de personajillos de tercera como los que hoy integran la dirección de CiU. El resultado de la votación en el Grupo Liberal sobre la aceptación de los electos por UPyD y Ciudadanos, con una mayoría aplastante a favor de su incorporación, ha significado una tremenda humillación para Tremosa y Bilbao de la que difícilmente se recuperarán.

Es una obviedad que si hay incompatibilidad entre los ideales liberales y una doctrina política, esta es el nacionalismo de identidad, fanático, excluyente y vulnerador de derechos y libertades fundamentales, que propagan e impulsan los separatistas catalanes y vascos. Por consiguiente, la presencia en el Grupo Liberal del hemiciclo europeo de un apreciable número de diputados auténticamente liberales que neutralicen el veneno totalitario que durante demasiados años ha emponzoñado sus aguas ha der vista como una de las consecuencias más positivas para nuestra Nación de las recientes elecciones europeas.

Estólido en su estrago
PEDRO J. RAMÍREZ El Mundo 6 Julio 2014

En la Feria del Libro de Burgos no vendí tantas Desventuras como en la de Madrid pero en cambio compré un buen mazo de ejemplares de La Codorniz de los años sesenta que habían hecho nido en una de las casetas. El más interesante de todos ha resultado ser el Extra de 3 de mayo de 1964 -cincuenta años nos contemplan, el franquismo ni siquiera había iniciado su apertura- dedicado a la, tachín, tachín, «¡Democracia!».

En ese número «la revista más audaz para el lector más inteligente» enviaba a la Comisaría de Papel al director de ABC por su conducta «poco democrática», al dar cuenta de los robos de dos coches y una motocicleta tratando de «don» a los denunciantes de los primeros y apeando el tratamiento al que sólo poseía un ciclomotor; y condenaba a pasar toda una semana y un día en la Cárcel de Papel a la escritora Claire Boothe Luce -esposa del propietario de Time y Life- por proponer que la capacidad del arsenal nuclear norteamericano de «destruir 35 veces Europa y Asia» quedara reducida a 25 para -oh, my God- «mitigar el temor y la ansiedad en muchos pueblos del mundo».

La columna vertebral de ese número Extra era en todo caso el «concurso de trovadores» que a través de sus viñetas mantenían jóvenes dibujantes como Máximo, Chumy Chúmez, Julio Cebrián, Serafín o Mena al intentar definir irónicamente la tan anhelada y denostada democracia. Con los ojos de hoy la medalla de bronce se la daría a Mena por el chiste en el que un hombre chiquitín interpela a otro bien alto: «¿Los bajitos podemos ser demócratas?». La de plata le correspondería a Serafín por su representación de dos turistas americanos ante una antorcha humana en las calles de Saigón: «Harry, un demócrata como tú no enciende jamás el cigarrillo en un monje budista que se quema».

Pero la medalla de oro iría a parar con todo merecimiento a Antonio Mingote -algo mayor que los demás pues había nacido en el 19- por una viñeta sobre trogloditas, asombrosamente vigente, como reflejo de la adulteración de la democracia desde la cúpula de los partidos. Muestra al jefe de la tribu sentado en un pedrusco y apoyado en su garrote mientras se dirige a su grey: «Democracia quiere decir gobierno del pueblo. De ahora en adelante os diré lo que hay que hacer y vosotros daréis las órdenes».

La endogamia de ida y vuelta bloquea la respuesta del PP a la crisis que le corroe

No hace falta imaginar a Rajoy de tal guisa ni a Cospedal, Floriano, González Pons, Arenas y demás ejecutivos de Génova con greñas y taparrabo para detectar que en esa endogamia de ida y vuelta está la raíz de la farsa que desvirtúa el principio de representación política y bloquea toda capacidad de respuesta a la crisis que corroe al PP. Mariano sólo depende de quienes a su vez sólo dependen de Mariano.

Al filo mismo del cierre legal de las candidaturas Rajoy tuvo a bien comunicar, cual monarca absoluto que presenta a sus vasallos una «carta otorgada», que el cabeza de lista de las europeas iba a ser Arias Cañete. Ni los militantes o simpatizantes tuvieron la oportunidad de elegirle en unas primarias, ni los miembros de los órganos del partido pudieron debatir sobre si el eficiente y culto ministro de Agricultura era la persona idónea para representar la imagen de modernidad y renovación que requería una campaña corta e inevitablemente superficial. Lo había decidido Mariano y Mariano siempre tiene razón. Otro tanto había ocurrido en el PSOE con la designación de Elena Valenciano por Rubalcaba.

Ambos partidos sufrieron sendas debacles el 26 de mayo, perdiendo cada uno más de dos millones y medio de votos respecto a los anteriores comicios europeos y siendo repelidos en su pacto de auxilios mutuos para tapar la corrupción por debajo de la simbólica raya del 50%. Pero así como Rubalcaba se sintió obligado a presentar de inmediato, aunque con su habitual barullo maniobrero, una dimisión irrevocable que al fin le honra, Rajoy sigue mes y medio después sin adoptar ninguna medida personal o política, pese a que el respaldo electoral del PP menguó todavía más que el del PSOE.

Me alegró que el nuevo director de EL MUNDO criticara hace dos semanas en su Hoja de Ruta «que el PP crea que Rajoy y sólo Rajoy garantiza la estabilidad en España». En ese atrincheramiento entorno al líder de los diputados colocados por él en las listas cerradas y bloqueadas que constituyen el «¡trágala, perro!» de la partitocracia, estuvo la clave de que nadie le exigiera hace un año la dimisión que se hubiera producido inexorablemente en Alemania, Francia o Reino Unido -países en los que en mayor o menor medida el escaño depende de los ciudadanos- si uno de sus homólogos hubiera enviado un SMS de apoyo al tesorero de su partido dos días después de que se hiciera público el descubrimiento de su inmenso botín oculto en Suiza.

Si aquel «Luis. Lo entiendo. Sé fuerte. Mañana te llamaré» tecleado en la Moncloa el 20 de enero de 2013 -no olviden nunca esta fecha por mucho que Rajoy «manipule y tergiverse» la secuencia de los hechos- sólo ha tenido consecuencias para mí por publicarlo, no es de extrañar que ahora poco menos que se pretenda amortizar a beneficio de inventario que el PP tuviera una caja B nutrida por las donaciones ilegales de empresas que se beneficiaban de contratos públicos.

Pero si Bárcenas y eventualmente Lapuerta pudieron desviar fondos de esa caja a sus bolsillos particulares, como sugiere el último auto del juez Ruz, es porque existía; y mientras lo uno tendrá consecuencias penales, caso de ser probado, lo otro no debería dejar de tener consecuencias políticas. ¿Qué menos que pedirle al señor Rajoy, responsable directo por acción u omisión de esa financiación ilegal, que se comprometa a no presentarse a las próximas elecciones si el instructor corrobora su existencia de aquí a entonces?

Sin ese compromiso explícito toda pretensión del PP de esbozar una agenda regeneracionista será tan vana como aquella iniciativa de Isabel II de devolver al erario una pequeña parte de su inmenso patrimonio que provocó la censura irónica de Castelar. Si aquello fue un mero rasgo que soliviantó a los estudiantes madrileños la noche de San Daniel de 1865, propuestas tan raquíticas como la de disminuir el número de aforados o tan parciales, en el doble sentido de la palabra, como la de nombrar alcalde al cabeza de lista más votada no pasan de rasguitos y, bien mirado, deberían traducirse en nuevos rasguños para su hipócrita impulsor.

Porque lo esencial no es que haya más o menos aforados sino que los jueces que ocupan los tribunales competentes para juzgarlos -el Supremo y los Tribunales Superiores de las Autonomías- dejen de ser designados por los comisarios políticos de los partidos. Eso era lo que estaba en el programa del PP -la reforma del sistema de elección del CGPJ-, eso es lo que llegó a estar en el índice de un Consejo de Ministros y eso es lo que Rajoy tumbó para seguir beneficiándose del tinglado de impunidades que montó hace ya casi 30 años Alfonso Guerra.

Lo de que el alcalde sea el cabeza de la lista más votada sólo tiene sentido si es fruto de un sistema electoral mayoritario a doble vuelta que debería aplicarse no sólo en las municipales sino también en las autonómicas y generales mediante distritos uninominales. Lo cual implicaría, claro está, la reforma de la Constitución tanto en el artículo 68 que establece la provincia como circunscripción como en el 140 que, mucho ojo, impide el automatismo que pretende Rajoy pues impone la elección del alcalde en una votación diferente a la de los concejales. Veremos lo que Pontevedro enseña en septiembre cuando destape sus cartas pero lo que se barrunta es que quiere dejar todo como está, con el único pegote de una prima de concejales que aúpe a la lista más votada hasta la mayoría absoluta.

Eso equivale a pretender, como bien ha apuntado Enric Juliana con el lenguaje de la Restauración, «que los concejales que nos ha quitado el malestar social nos los reponga el Ministerio de la Gobernación». Intentar cambiar las reglas del juego a unos meses de las municipales, no para fortalecer el pluralismo o la participación ciudadana en la política sino para blindar las plataformas de poder local al servicio del bipartidismo y frente al auge de UPyD, Ciudadanos, Izquierda Unida o Podemos, sería jugar con fuego. ¿Habrá que recordar a Pontevedro que fue la caciquil Ley de Ayuntamientos de 1840 la que empujó a los progresistas a echarse al monte de la Revolución, obligando a la Reina Gobernadora María Cristina de Nápoles a salir precipitadamente de España y entregar la Regencia al general Espartero?

Cualquier otro en su lugar demostraría haber captado el mensaje reprobatorio de las urnas cambiando el Gobierno, convocando un Congreso extraordinario del partido o tomando iniciativas políticas de calado para combatir al separatismo catalán, poner fin a la befa que para las víctimas del terrorismo suponen los dos años de libertad del «terminal» Bolinaga o reconciliarse con su electorado mediante la reforma fiscal propia de un partido que crea en el esfuerzo y el mérito y no este burrajo de mula vieja que en definitiva nos llevará a seguir pagando al final de la legislatura más de lo que pagábamos con el socialista Zapatero.

Pero no, Rajoy, es como el retrato que el conformista -y derrotista- Veremundo hace de sí mismo en el Pelayo de Quintana: «El español, atónito en su estrago/ y ya domesticado en su cadena/ ni de su daño y su baldón se irrita/ ni a los clamores del valor despierta». Con la salvedad de que siendo el arriolismo esa «cadena» y careciendo por completo de razones y discurso, lo justo es subirle un peldaño en la escalera de color del adjetivo pues además de «atónito», helo ahí también estólido.

¿Cuáles son los logros de Rajoy en dos años y medio de mayoría absoluta además de haberse puesto hábilmente de perfil con sus reformas a medio gas y un rescate sólo financiero a esperar, cual acomodaticio tecnócrata, la ola de la recuperación económica europea? Para desesperación de los suyos, la política ni está ni se la espera. Con tan magra tarjeta deposita ahora todas sus esperanzas en los delirios dictatoriales de Podemos pues, a diferencia de Roosevelt, si hay algo a lo que él no teme, todo lo contrario, es al miedo mismo. ¿Qué mejor resorte para atraer a los demás a su parálisis? Veremos cómo le sale ese peligroso juego de las siete y media, en el que cuenta con la degollina ritual de algunos de sus barones como parte del amedrentador atrezo, pero el PP ya tiene nuevo lema electoral: «In Fear We Trust».

El Estado
Salvador Sostres El Mundo 6 Julio 2014

Magistral golpe de efecto del Estado con el arrepentido Tejeiro salvando a la hermana del Rey en el último instante. Desde que vi nacer a mi hija que no me emocionaba tanto. Para los que dicen que España está acabada, para los que no darían un duro por nuestro Sistema, para los que hablan de fin de régimen o de la Historia, ahí ha comparecido el Estado, con toda su profundidad y sutileza, con maestría y manteniendo el suspense hasta el final, con una soberbia confesión postrera que ha cambiado el curso de las cosas sin que nadie pueda discutir que la Justicia es igual para todos.

Esto es un Estado, para esto sirve un Estado. Estos golpes de efecto son buenos para todos. De vez en cuando el Estado tiene que recordarnos que existe, y que espera algo de nosotros. De vez en cuando es bueno que recordemos que hay un rigor, unos límites y un orden. Ver comparecer al Estado a través del arrepentido Tejeiro ha sido un regalo inesperado, algo que no se puede celebrar ni con champán ni con gin-tonic. Sobran burbujas y falta calma. Tal vez un armagnac. Aunque no soy ningún experto pienso que Laberdolive sigue siendo el más acertado.

Y no es que necesite sentir que tengo razón para apreciar una maniobra del Estado; ni que el fin sea justo, ni que los métodos sean proporcionales. Pero en este caso, además, la hermana del Rey es una víctima de un juez izquierdoso, vanidoso y con ganas de impartir justicia ejemplarizante, que es lo más contrario a la justicia que uno se pueda imaginar. Muchas esposas firman los documentos que sus maridos les dan para firmar sin preguntar nada, porque no hay realmente nada que preguntar; y me resulta mucho más fácil creer que éste es el caso de Cristina que verla como una cómplice que con alevosía y nocturnidad urdía sombrías estrategias con su marido.

En el juez Castro pesa la ideología, y el resentimiento asoma con toda la amargura en la redacción de sus autos. El juez Castro tenía muchas más ganas de imputar a la hermana de un rey que ansia por ser justo y razonable. A este tipo de personajes se les ve el mal en la mirada. De los que no nos salva Dios, que nos salve el Estado. El desenlace final es bueno porque restablece el orden y es bello porque encima no ganan los malvados.

Un Estado no son funcionarios ni subvenciones; ni 10.000 aforados; ni el intervencionismo atroz que todo lo arruina y lo vuelve deficitario. Todo esto es una triste parodia de la gran maquinaria. Un Estado es la encarnación de las categorías fuertes de la vida, un horizonte de exigencia para cada cual, siempre un punto de compasión para los que no llegan, y el último garante del orden y del sistema.

Y así, así se arrepintió Tejeiro.

Formas
miquel porta perales ABC Cataluña 6 Julio 2014

El nacionalismo catalán -ustedes ya lo habrán notado- cuida mucho las formas. Hay que crear un buen ambiente que facilite el diálogo con el Estado, dicen. Una muestra de inteligencia política, sin duda. Quizá por eso -para crear buen ambiente-, CiU se abstuvo en el Congreso -ERC e ICV se pronunciaron en contra- en la votación de la ley que regula la abdicación del Rey.

Quizá por eso, Artur Mas fue parco en sus aplausos. Quizá por eso, CiU se abstuvo también -ERC, ICV y la CUP votaron favorablemente- en el Parlament en la resolución pro referéndum para decidir la forma de Estado. Por cierto, PSC y Ciudadanos también se abstuvieron: ¿no dijo el clásico que la política hace extraños compañeros de cama? Prosigo. Quizá por eso -buen ambiente-, Artur Mas -la agenda- no asistió al acto de Girona presidido por Felipe VI. Quizá por eso, el alcalde de Girona declaró que el título de Príncipe -o Princesa- de Girona no representa a la ciudad. Sí señor, así se favorece el diálogo. Añado: alta política, la que practica a diario el nacionalismo catalán.

Y ahí está el manual de urbanidad -cuestión de formas, buen ambiente y buen rollo- pro proceso. No es una broma: existe. Título: Breve manual de buenas prácticas del independentista. Anoten: «No descalifiques, no propagues rumores ni falsas noticias, no insultes, no caigas en la trampa del triunfalismo, respeta todas las otras lenguas, utiliza el poder de la sonrisa, escucha los argumentos contrarios, replica con sentido y determinación, convence a los indecisos, atraigamos la simpatía internacional».

¡Qué buenos que son los nacionalistas y cómo quieren y respetan a los ciudadanos! Aunque, se les entiende todo. Lo dijo el clásico: «dar sobre esto instrucciones y providencias muy templadas y disimuladas de manera que se consiga el efecto sin que se note el cuidado». En nuestro caso, el Manual de buenas prácticas independentistas se propone «ensanchar la base del independentismo». Una buena muestra de simulación, autoayuda y propaganda.

TV3, SCC y el derecho a la información
Antonio Roblescronicaglobal.com 6 Julio 2014

Es difícil ser más sectario que TV3, pero imposible encontrar un medio tan convencido de servir como nadie a la pluralidad y a la democracia. La evidencia más palpable de su incapacidad para sospechar que existen otras miradas se dio el martes pasado cuando cinco tertulianos, cinco, más la presentadora, despellejaron a Sociedad Civil Catalana, un día después de haber sido recibida por el presidente autonómico Artur Mas en el Palacio de la Generalidad.

Lo verdaderamente intolerable es que un medio público, que se tiene por democrático y exige el derecho a decidir como la quintaesencia de la libertad, acote la crítica a una sola opción, la suya, la nacionalista

Todo en nombre de Cataluña y del derecho a decidir. Porque Cataluña ya no es un territorio, una comunidad autónoma, una sociedad de gentes bulliciosas, laboriosas y mediterráneas. No. Cataluña se ha convertido en un sagrario, en la encarnación de la divinidad, la referencia de nuestras vidas y haciendas, de nuestros anhelos y el horizonte teocentrista de nuestras aspiraciones y comportamientos. Ante Dios sólo te queda postrarte, como ante Cataluña. Y a Cataluña la representan ellos, los intérpretes de sus designios. Como hicieron a lo largo de todos los tiempos sumos sacerdotes, integristas e inquisidores. Esto ya no es ideología nacionalista, es fundamentalismo religioso. Aunque puede que la precisión sea redundante.

Se han quejado, lo han escrito, los representantes de SCC. No comparto su queja más allá de la denuncia de las malas artes empleados contra ellos. La libertad de pensamiento da derecho al rival a discrepar, calificar, incluso a equivocarse. Entiendo que les puedan molestar calificaciones y descalificaciones. La estigmatización es su plato favorito, intentar renunciar a él es tarea imposible; no han sido los primeros ni serán los últimos. Comprendo el cabreo. Son los daños colaterales de quien sale al ágora pública a defender sus convicciones.

No es eso lo intolerable, o no es lo más intolerable, lo verdaderamente intolerable es que un medio público, que se tiene por democrático y exige el derecho a decidir como la quintaesencia de la libertad, acote la crítica a una sola opción, la suya, la nacionalista. Es intolerable que cinco contertulios, seis con la presentadora a la cabeza se enciscaran contra Sociedad Civil Catalana pertrechados con la peor retórica y las falacias más ruines, desconsiderando al ausente y amparándose explícitamente en la complicidad del medio. Mal, muy mal que se dé en un medio de comunicación privado, obsceno e inadmisible que se dé en un medio público pagado por todos.

¿Qué diferencia hay entre controlar los presupuestos públicos para beneficiar a los tuyos, de la de controlar la información pública de todos para dar voz únicamente a los mismos?

Especialmente denigrante es esa actitud patrimonialista que despliegan todos los que pastorean esa factoría de patriotas en que se ha convertido TV3. Se les ve dueños del cortijo. Pontifican, califican, clasifican, desprecian, satanizan, excluyen como capataces de una Cataluña a la que se han entregado en cuerpo y alma. Su ira, la ira de la nación, de "su nación", la descargan contra todos sus espantajos paranoicos recreados para alimentar el aquelarre victimista y su negocio nacional: charnegos, colonizadores, opresores de la cultura, la lengua y la nación catalanas, llegados de fuera y renegados de dentro. Estos últimos, señalados como quintacolumnistas, los peores (¿Qué puede ser peor que te consideren colaborador interno de un ejército enemigo?).

Ellos son los amos, el resto, sospechosos o directamente traidores. No conciben en el otro altura de miras, capacidad ética alguna; necesariamente son gente malsana, un peligro para Cataluña, para su lengua o para el Barça, si se tercia. Eso no es periodismo, eso es una secta, la nuestra, la mayoritaria, la guay, la estelada, pero secta pura y dura. Peor que casta, la casta sabe sus límites y delimita jerarquías, la secta acaba perdiendo la perspectiva de su impostura. No son culpables de nada, ni responsables; narcisismo en estado puro.

Vivimos tiempos corruptos, aborrecemos el saqueo de las arcas públicas, pero pasamos por alto sus consecuencias en el control y manipulación de los medios de comunicación. Cualquiera de nosotros considera inadmisible que el responsable político de turno disponga de los presupuestos públicos para sus negocios privados. No sólo traiciona la confianza depositada en él, también nos roba, nos roba nuestro dinero. Es su obligación utilizar el dinero de todos para hacernos la vida más feliz y garantizar nuestra salud, la educación de nuestros hijos o la seguridad de nuestros bienes y vidas.

Si robar parte de esos bienes se considera corrupción, ¿por qué apropiarse del derecho a la información debida a todos los ciudadanos, no? ¿Qué diferencia hay entre controlar los presupuestos públicos para beneficiar a los tuyos, de la de controlar la información pública de todos para dar voz únicamente a los mismos? Los presupuestos públicos no están a la libre disposición de la ideología dominante, sino de los ciudadanos, exactamente igual que la información pública está para servir a los ciudadanos, no para servirse de ella.

¿Cómo se atreven a pedir el derecho a decidir quiénes cercenan de raíz la información necesaria para hacerlo con criterio?

Hoy TV3 no está al servicio de la información, sino de la construcción nacional ideada por la ideología dominante. Nuestro derecho a la información es un derecho fundamental y está avalado por las Naciones Unidas: "La libertad de información es un derecho fundamental y... la piedra angular de todas las libertades a las que están consagradas las Naciones Unidas". Pues bien, nuestro derecho a la información es saqueado por esa cueva de Ali Babá y los cuarenta ladrones en que se ha convertido TV3. Políticos y periodistas no consideran corrupción impedir que los ciudadanos acedan a una información libre e imparcial para que puedan formar su propio criterio sobre las cosas, y toman las emisoras públicas y los millones de euros que las sostienen como un cortijo a su solo servicio ideológico. Esto es exactamente lo inadmisible. ¿Cómo se atreven a pedir el derecho a decidir quiénes cercenan de raíz la información necesaria para hacerlo con criterio?

PD: Aquí no sólo son responsables políticos y periodistas, también aquellos ciudadanos que disfrutan de la distorsión de la información que les beneficia o les adula, a costa de excluir al resto. A estos ciudadanos que consienten, colaboran o callan les recuerdo la sentencia de Edmund Burke: "Para que triunfe el mal, solo hace falta que los buenos no hagan nada".

El ejército catalán de GILA
oti rodríguez marchante ABC Cataluña 6 Julio 2014

Se ha tomado excesivamente a la ligera el planteamiento de la Asamblea Nacional Catalana para organizar unas Fuerzas de Defensa de Cataluña que garanticen al pueblo libre la seguridad ante las posibles tentaciones extranjeras de ataque al territorio por fin liberado. Y hay que tomárselo muy en serio, pues tras el detallado estudio de su presidenta, Carmen Forcadell, está el fruto de los análisis y el aliento del GILA, Grupo de Inteligencia Logística de la Asamblea. Muy sagazmente, el GILA ha previsto que la seguridad de las aguas territoriales requiere de un esfuerzo especial, pues el Mediterráneo es el marco estratégico, y hay que ampliar la fortaleza de la Armada catalana con tres o cuatro patrulleras y otras tantas aeronaves, y con al menos mil cien marineros y algún que otro oficial... También se apunta, ya metidos en harina, la necesidad de proyectar este músculo militar a los océanos Atlántico e Índico para la colaboración contra la piratería y para lo que se tercie llegado el momento.

Las previsiones tácticas y estratégicas del GILA tienen un alcance insospechado y que va mucho más allá de cualquier análisis epidérmico de su propuesta, pues la incorporación de un par o dos de aeronaves UAV no tripuladas da una idea de que la república catalana libre quiere prepararse no sólo para posibles ataques de fuerzas extranjeras terrícolas, sino incluso para la hipotética invasión de potencias de otra galaxias. Hace bien Carme Forcadell, la Asamblea Nacional Catalana y el astuto GILA en prevenir la seguridad del pueblo catalán libre contra la amenaza marciana, y haría aún mejor Artur Mas comprándose ya una gorra con alguna estrella para el por si acaso.

Los piratas somalíes, el islamismo radical, el imperialismo agresor y opresor de la España voraz y la intolerable pretensión marciana de aparcar sus naves en la Plaza de Cataluña no tienen más remedio que replegar sus insanas intenciones después de este serio aviso de los expertos en Defensa de la ANC. Años y años de inseguridad, de vivir en el avispero de la invasión y el sometimiento, de pavor ante el futuro trágico y la injusticia han sido por fin liquidados y se abre ante el catalán un futuro de garantía, protección y firmeza tras el músculo de Forcadell y la gorra de Artur Mas.

Y aunque parezca que nos queremos reír de ellos, son ellos los que se ríen de nosotros.

¿Otra ‘operación Roca’ desde Cataluña?
Carlos Sánchez El Confidencial 6 Julio 2014

Han pasado sin pena ni gloria unas declaraciones de Durán Lleida en las que reclamaba la creación de un “gran movimiento de centro desde sensibilidades diversas”. La reflexión no pasaría de un juicio de intenciones si no fuera porque en la situación de la política catalana cualquier estrategia destinada a desactivar el proceso soberanista debe tenerse en cuenta.

Claro está. En ningún caso, por la personalidad política del presidente de Unió, cuya credibilidad está bajo sospecha por su falta de coraje para enfrentarse a un situación que le ha superado. Lo relevante, sin embargo, es lo que encierra la propuesta. Y parece evidente que algo se mueve en Cataluña. Lo que todavía no está claro es hacia dónde.

Subraya Durán la necesidad de crear un nuevo movimiento político en el que tendrían cabida “cristianos y personas de cultura cristiana que hayan militado o militen en el mundo socialista y también en otros partidos que crean que ahora no es la hora de seguir estrategias a remolque de terceros” (¿?).

La idea no es idéntica, pero inevitablemente evoca a aquella ‘operación Roca’ que desembarcó en la política española a mediados de los años 80 para competir con la hegemonía de Felipe González. El batacazo electoral del padre de la Constitución (que ni siquiera se presentó a las elecciones de 1986) fue, como se sabe, glorioso. Apenas 194.538 votos y un 0,96% de respaldo electoral, pese a los cientos de millones de pesetas que dilapidó el Partido Reformista Democrático (PRD), cuyas deudas fueron generosamente condonadas por la banca. Florentino Pérez, Antonio Garrigues Walker o Justino de Azcárate estaban entre sus promotores, pero lo más relevante (al margen de su estruendoso fracaso) es que fue la última vez desde Cambó en que el nacionalismo moderado catalán se involucró hasta las cachas en la política española.

Desde entonces, sólo se han producido apoyos tácticos para salvar votaciones parlamentarias -respaldando tanto al PSOE como el PP-, pero sin que se haya producido una implicación directa en la política nacional (al margen del periodo constituyente). Incluso, el propio Durán -que ha actuado en Madrid más como un lobista que como un hombre de Estado- ha rechazado ocupar alguna cartera.

La hegemonía de la izquierda
Más allá del papel de CiU en la política nacional, lo significativo es que por primera vez un líder político del establishment plantea abiertamente romper el actual mapa político con nuevos actores de la cosa pública capaces de vertebrar una realidad distinta. Como ya, de facto, está sucediendo en la izquierda del PSOE, donde desde la irrupción de Podemos existe un formidable debate sobre quién dominará ese espacio político que antes monopolizaba Izquierda Unida.
Por primera vez, un líder político plantea abiertamente romper el actual mapa político con nuevos actores. Como de hecho está sucediendo en la izquierda del PSOE, donde desde la irrupción de Podemos existe un formidable debate sobre quién dominará ese espacio político que antes monopolizaba Izquierda Unida

La propuesta de Durán es inteligente porque probablemente es la única posible para evitar el caos. Edificar sobre las ruinas del PSOE, de otros partidos con escaso recorrido electoral que ya han tocado techo y de los sectores más progresistas de la propia Unió (una formación superada por la historia) un nuevo proyecto político a la manera del Partido Democrático italiano, que ha emergido tras recorrer años de ostracismo y de crisis. Pero que ahora, de la mano de Matteo Renzi, se presenta ante Europa como el proyecto más atractivo gracias a una nueva mayoría social y política. Nadie dijo que fuera sencillo construir una nueva clase política.

El Partido Democrático, como se sabe, es heredero de la vieja democracia cristiana y del PCI, además de otras fuerzas republicanas de centro, pero su principal virtud es que ha sido capaz de aglutinar a amplios colectivos sociales y políticos ajenos a la partitocracia que ha gobernado Italia durante décadas, y cuyo derrumbe propició la aparición de sujetos como Berlusconi o Beppe Grillo, incompatibles con la democracia.

Mutatis mutandis, la situación de Italia es diferente a la española. Pero hay elementos comunes. En ambos casos, uno de los partidos centrales de la vida política -el PSOE en España- está cerca de colapsar, y de ahí que no sería un error que alguien en el centro izquierda pusiera luces largas y viera las consecuencias que tendrá para el país la inexistencia de un partido capaz de ocupar ese espacio político. Si el PSOE pierde la hegemonía en la izquierda -por la suma de esa confluencia de movimientos que se están aglutinando en torno a IU y Podemos- es algo más que probable que el país vuelva a un frentismo que históricamente ha tenido trágicas consecuencias.

Y por eso sorprende que los candidatos del PSOE vean la crisis socialista como un problema puntual y no fruto de una nueva época que exige una refundación en profundidad. Como por cierto hizo el PP en el Congreso de Sevilla tras arrumbar convenientemente a ese paleolítico que representaba la Alianza Popular de Fraga. No se trata, por lo tanto, de cambiar de secretario general o la ejecutiva con dirigentes de cuarentaypocos años, sino de ir más allá. Y el Partido Democrático italiano ha marcado el camino.

‘No nos representan’
Es probable que este esquema no estuviera en la cabeza de Durán Lleida cuando hace una semana reflexionó en voz alta sobre la construcción de un nuevo espacio político, pero lo que está fuera de toda duda es que muchas de las estructuras heredadas de la Transición se han quebrado. Enormes colectivos de asalariados, profesionales, estudiantes, pensionistas o ciudadanos sin una característica profesional específica se han desenganchado de un proceso político en el que no se ven representados. Y si en 2011 Rajoy pudo aglutinarlos contra la política de Zapatero -de ahí su mayoría absoluta-, no parece que ahora sea el caso.
La propuesta de Durán es inteligente porque probablemente es la única salida política que tiene este país. Edificar sobre las ruinas del PSOE y de la propia Unió (un partido superado por la historia) un nuevo proyecto político a la manera del Partido Democrático italiano, que ha emergido tras recorrer años de ostracismo

En el fondo, por culpa de la propia socialdemocracia, amenazada por un modelo de globalización que ha ido mermando la capacidad de influencia de los estados en políticas de redistribución en favor de los mercados. Y sólo hay que echar un vistazo a lo que ha sucedido en los últimos sesenta años en Europa para llegar a la conclusión de que el centro izquierda sólo ha crecido a medida que engorda el Estado de bienestar. Y cuando no lo hace, como ha sucedido desde que estallo la crisis, lo que se produce es una fuerte erosión de sus bases electorales -los ciudadanos quieren pagar menos impuestos y despotrican con razón del tamaño del sector público- que es aprovechada por los populismos. Ya sea en su formato tradicional -la demagogia y las falsas promesas que quiere oír la gente (‘dime que me quieres aunque sea mentira’)- o mediante instrumentos más arcaicos, como los nacionalismos.

El problema es que para avanzar hay que hacer un buen diagnóstico, y no parece que los socialistas del antiguo testamento, como los denomina Ludolfo Paramio, estén por la labor. En lugar de abrirse a la sociedad, el próximo Congreso se plantea como un acto de afirmación del espíritu socialista, cuando lo relevante es simplemente recuperar la credibilidad perdida y la ilusión por la política de buena parte de la ciudadanía mediante la construcción de un edificio diferente con nuevos inquilinos que lo habiten. Lo otro es retórica. Sobra emoción y faltan ideas.

Es mejor eso que echar mano de aquello que dejó escrito Chaves Nogales en su exilio londinense. El maestro sevillano estaba convencido de que si regresaba a España podría ser fusilado por cualquiera de los dos bandos.

Batalla de ideas
Rajoy creó Podemos
Daniel Rodríguez Herrera Libertad Digital 6 Julio 2014

El cuerpo electoral cambia continuamente: se nos van muriendo los más mayores y cumplen los dieciocho cada vez menos jóvenes. Para analizar hacia dónde vamos hay que examinar qué piensan y por dónde tiran esos nuevos electores. Es cierto que el tiempo nos hace cambiar, y que generalmente hace cambiar más hacia la derecha que hacia la izquierda, pero eso es un proceso lento que tampoco es precisamente universal. También es verdad que es mucho más frecuente ser de izquierdas entre los jóvenes.

Sin embargo, esa supuesta rojez universal de la juventud no se da siempre. A mediados de los 90, incluso en las universidades eran mayoría quienes apoyaban a Aznar y al PP. Porque, como explicaba Milton Friedman en esa cita tergiversada hasta la saciedad por Naomi Klein, en épocas de dificultad y cambio nos aferramos a las ideas que hay en ese momento en el ambiente. La crisis de aquellos años, después de más de una década de Gobierno de Felipe González, y el enorme paro juvenil que padecíamos podría haber llevado a la juventud a la extrema izquierda, como está sucediendo ahora. Y aunque en parte lo hizo, el PP logró en general evitarlo. Porque en aquel momento tenía ideas y las promovía y publicitaba con los medios que tenía a su disposición.

Veinte años después, el panorama ha cambiado mucho. A la izquierda tradicional se la han llevado por delante el huracán del buenismo y su responsabilidad ante la crisis. Y por la derecha... Por la derecha han arrasado Rajoy y los sorayos. Que sí, que mucho abogado del Estado y mucho manejo magistral de los tiempos, pero la última vez que oyeron hablar de una idea maniobraron en la sombra para que se cerrara el medio donde a algún despistado se le ocurrió proferirla. O se echara al director. Lo que fuere, con tal de que la derecha se transformara en un páramo intelectual en el que sólo de vez en cuando pasara rodando un matojo. Y a fe que lo han conseguido. Los pocos que resistimos lo hacemos muy a su pesar.

Arrasar con las ideas liberal-conservadoras tiene sus cosas útiles, no se crean. Permite reducir un poco el descontento de los tuyos cuando les apuñalas por la espalda en repetidas ocasiones, porque no se enteran de la mitad de las cosas horrendas que haces. Pero tiene el pequeño problema de que en el momento en que no logras sacar el país de la sima donde lo dejó Zapatero, cosa inevitable cuando apuestas por políticas socialdemócratas y no liberales, la juventud no tiene ante sí ninguna idea decente a la que aferrarse. Las únicas que hay en el ambiente son las de la extrema izquierda, los indignados. Ideas que cuando se llevan a la práctica, en el mejor de los casos, destruyen un país.

España nunca ha sido capaz de llegar a los extremos de prosperidad y aburrimiento de los que disfrutan en naciones como Suiza, pero sí es cierto que ha recorrido, siquiera brevemente, un camino que nos permitió alcanzar cierta prosperidad y algunas libertades. El temor, siempre presente, es que nos abalanzáramos con entusiasmo por la vía argentina hacia la ruina. Ahora, gracias a Rajoy, se ha abierto incluso la posibilidad de que nos convirtamos en un país bolivariano. Gracias, majete.

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Cataluña: el tránsito del desencuentro al diálogo

CASIMIRO GARCÍA-ABADILLO El Mundo 6 Julio 2014

Cuando se habla de desencuentro entre Cataluña y España, a veces no se tiene en cuenta que la relación entre la comunidad más poderosa económicamente y el Gobierno central ha sido, en líneas generales, fructífera desde la aprobación de la Constitución en 1978 hasta el recorte del Tribunal Constitucional al Estatuto de Autonomía (2010). Es decir, que las cosas han funcionado razonablemente bien durante 32 años.

Las preguntas son dos: 1ª. ¿Por qué se quebró esa relación? 2ª. ¿Tiene arreglo la situación?
Veamos lo que ha ocurrido en Cataluña para tratar de responder a la primera de las preguntas.
Sobre el papel, el mapa político no ha sufrido grandes cambios.

Contrariamente a lo que pueda pensarse a primera vista, el equilibrio entre el voto nacionalista y el no nacionalista ha sido bastante estable. En las elecciones autonómicas de 1984, por ejemplo, la suma de CiU y ERC representó el 51,2% del electorado, mientras que la del PSC y el PP alcanzó sólo el 37,8% del voto. En las últimas elecciones autonómicas, celebradas en 2012, la suma de CiU y ERC se quedó en el 44,4%, mientras que la del PSC y el PP fue del 28,1%. Si le sumamos el 7,6% de Ciutadans, el voto no nacionalista habría obtenido el 35,7%.

La propuesta del 'derecho a decidir' ha calado transversalmente en casi todos los grupos catalanes
Si tomamos los resultados de las elecciones generales, el voto no nacionalista siempre ha ganado en Cataluña. En 1977 la diferencia fue de más de 11 puntos y en 2011 se acortó a 3 puntos.
Sin embargo, los porcentajes ocultan un auténtico terremoto político: El PSC se ha desplomado; han aparecido partidos nuevos como Ciutadans y la CUP, y ERC ha igualado en expectativa de voto a CiU.

Pero aún más importante, CiU ha asumido el programa independentista de ERC, de forma que ahora, en lo esencial, funcionan como un bloque homogéneo.
Otro elemento diferencial respecto a lo que sucedió durante más de 30 años es que han aparecido organizaciones ciudadanas fuertes que, en gran medida, marcan la pauta a los partidos nacionalistas, como la Asamblea Nacional de Cataluña.

El planteamiento del referéndum, el llamado derecho a decidir, ha sumado a los nacionalistas a partidos de izquierda como ICV la CUP y, de hecho, ha roto en dos al PSC. Ahora el bloque mayoritario en la sociedad catalana se agrupa no en torno a la independencia o al deseo de seguir perteneciendo a España, sino en torno al derecho a decidir.

Ese hecho representa un cambio esencial en la política catalana, por cuanto rompe dos confrontaciones clásicas: izquierda/derecha, nacionalismo/no nacionalismo.

Varias claves explican por qué se ha producido ese vuelco. Algunas de ellas tienen que ver con los cambios de posición de los líderes políticos catalanes. En primer lugar, Pasqual Maragall. Su decisión de crear un bloque de izquierdas, sumando a ICV y a ERC para hacerse con la Generalitat, le llevó a asumir la demanda de un nuevo Estatuto, lo que dejó a CiU descolocada. Sus competidores le habían arrebatado su propia bandera.

Por su parte, Artur Mas ha pasado de ser un moderado a convertirse en un radical que ha superado incluso a Jordi Pujol. Situado en la cúpula de CiU para controlar el partido en espera de la maduración de Oriol Pujol, ahora cree que él puede pilotar la independencia de Cataluña. La publicación de la cuenta en Suiza, que consideró una «agresión» directa del PSC, le marcó enormemente. Desde entonces, me confesó en Barcelona, ya no lee periódicos.

Otra clave para entender lo que está pasando es el relativo aislamiento del PP. La campaña contra el nuevo Estatuto y el recurso al Constitucional le dio votos en el resto de España, pero eso dio pie a que tanto los nacionalistas como la izquierda fabricaran la imagen de que el PP esta «contra Cataluña».

Por otro lado, los medios catalanes públicos y los privados asumieron plenamente la reivindicación del derecho a decidir como una propuesta transversal y movilizadora. Por su parte, los medios conservadores hicieron una campaña en contra del Estatuto y en contra del nacionalismo que fue vista desde Cataluña como una «agresión organizada desde España».

A todo esto hay que añadir la recesión económica, que obligó a hacer duros recortes a la Generalitat, lo que fue justificado por ésta como una consecuencia de la injusticia del sistema de financiación: los catalanes tienen que apretarse el cinturón, mientras que otras comunidades, como Extremadura, gozan de mejores servicios a costa de la transferencia de fondos desde las CCAA con mayor renta. De ahí el «España nos roba».

Rajoy debe reunirse con Mas tras el 9-N. La única forma de romper la actual dinámica es el diálogo.
Ante este cambio sustancial, ¿cómo reaccionó el Gobierno? Probablemente imbuido por las angustias económicas, Rajoy no supo apreciar la profundidad del problema de Cataluña, lo que llevó a Moncloa a elaborar la teoría del suflé, según la cual el independentismo se cura con la recuperación económica.

Cómo decía Lenin, la cuestión ahora, más que mirar hacia el pasado es «¿qué hacer?».
Antes que nada hay que decir que el referéndum es un callejón sin salida.

Artur Mas, quizás forzado por ERC, ha puesto sobre la mesa un reto que el Gobierno no puede aceptar: un referéndum en el que los catalanes deberían decidir si quieren seguir en España o separarse; en puridad, un referéndum de autodeterminación. Aunque la Generalitat lo planteé como una consulta no vinculante, la realidad es que un voto mayoritario a favor de la independencia crearía un problema político irresoluble.

El Gobierno se aferra a la ley. La Constitución es clara en el sentido de limitar la convocatoria de referéndums.
Ante un calendario de vértigo (septiembre, nueva ley de consultas; 9-N, recurso al TC) ¿Qué debería hacer Rajoy?
Inmediatamente después del 9-N, el presidente debe llamar a Moncloa a Artur Mas y abrir un proceso de negociación en el que se ponga sobre la mesa un nuevo sistema de financiación.

Para hacerlo, el Gobierno debe ir en todo momento de la mano del PSOE, porque en el horizonte hay que ir hacia una reforma de la Constitución. Pero no, o no sólo, para satisfacer a Cataluña. Es que hay que modificar la Constitución porque la sociedad está reclamando un cambio.

Las elecciones del 25 de mayo nos han mostrado que la sociedad está cuestionando los viejos esquemas. O los grandes partidos reaccionan o los ciudadanos les pasarán por encima.
Si el problema catalán se enquista en el desencuentro, no sólo será malo para Cataluña, sino para toda España. Todos viviremos peor en el desencuentro. Demos una oportunidad al diálogo.

(Extracto de la conferencia pronunciada en El Escorial sobre el 'Desencuentro España/Cataluña').

Barra libre con SCC
xavier pericay ABC Cataluña 6 Julio 2014

La televisión pública catalana ya no se toma siquiera la molestia de incluir en sus tertulias a un abnegado y sufriente contradictor de la doctrina oficial

Cuando yo ejercía de catalán, TV3 nunca fue la mía. Ni siquiera en sus primeros y gloriosos compases, en los que llegué incluso a pisar sus platós para tratar de meter en vereda lingüística a los periodistas deportivos —fracasé, sobra añadirlo—. Así las cosas, ni les cuento cuál es mi relación con TV3 ahora que ya me he quitado de la catalanidad. Sólo la frecuento por razones estrictamente opinativas y cuando el nivel de excrecencia alcanza volúmenes notorios. O sea, a toro pasado y ciñéndome a los minutos indispensables. Eso mismo acabo de hacer con el fragmento de «Els Matins» del pasado martes en que los tertulianos dejaron como chupa de dómine a Societat Civil Catalana (SCC). Todos sin excepción ¬—la televisión pública catalana ya no se toma siquiera la molestia de incluir en sus tertulias a un abnegado y sufriente contradictor de la doctrina oficial, eso que en las viejas facultades de periodismo se conocía como «la coartada del medio»— la emprendieron con la entidad, cuyo nombre impugnaron, a la que acusaron de «antidemocrática» y motejaron de «quinta columna», y a la que atribuyeron un discurso que puede generar «una bola de nieve tóxica». Pero lo verdaderamente significativo del vídeo no son tanto las mentiras y las calumnias como lo demás. Es decir, las risitas de conejo, las miradas cómplices, los silencios de la moderadora, el acuerdo procaz de todos los presentes ante lo que allí se estaba afirmando. El Gobierno de la Generalitat ha dado barra libre a sus fieles y seguros servidores —dependientes, en su gran mayoría, del dinero público— y estos no lo desaprovechan. El resultado, claro, es un vómito de proporciones colosales.

Y, mientras, RTVE no sólo mantiene una obscena equidistancia ante la deriva nacionalista, sino que su franquicia catalana se permite incluso premiar un espot favorable a la independencia elaborado por estudiantes de la Universidad Pompeu Fabra. Menudo panorama. Y el otro Gobierno, el del conjunto de los españoles, a verlas venir. Ya sólo queda confiar, me temo, en que los chuzos de noviembre no caigan todos de punta.

Planteamientos erróneos de Podemos (I): lucha contra la “casta”
Ernesto Milá Minuto Digital 6 Julio 2014

En sus intervenciones públicas, los dirigentes de Podemos suelen atacar a la “casta” como generadora de corrupción, algo en lo que no Podemos por menos que estar de acuerdo. Por supuesto, Podemos incluye también a la Corona entre esta “casta”, algo que tampoco vamos a discutir. Pero lo sorprendente es que Podemos eluda hablar de dos sectores en los que la corrupción está cómodamente anidada y que, como mínimo, comparten territorios comunes con la “casta”: Sindicatos y ONGs. Vale la pena analizar este frente.

Sorprende que en el programa de Podemos la palabra “sindicato” no aparezca ni en una sola ocasión. Otro tanto ocurre con la palabra ONG. Y es raro, porque se supone que Podemos es una formación de izquierdas y que entre las componentes de este sector, los sindicatos y las ONGs tienen un papel importante. La omisión no es “inocente”, sino deliberada: tantos los sindicatos como la mayoría de ONGs figurante entre los sectores más corruptos del país. Mencionar la corrupción implica necesariamente mencionar a las ONGs y a los sindicatos, y todavía más si tenemos en cuenta que unos practican la “estafa humanitaria” y otros la “estafa social”.

La “estafa humanitaria”. Concepto y definición.
Se entiende por “estafa” aquel engaño en el que el sujeto activo del delito (el estafador) se hace entregar vienen patrimoniales por medio del engaño, haciendo creer en la existencia de algo que en realidad no existe. Por ejemplo: se entregan 20 euros para “apadrinar a un niño del Tercer Mundo”, niño que, en realidad, no existe. Como máximo las varias ONGs que practican esta estafa, construyen una escuela, muy de tanto en tanto, malamente equipada para justificar el que “hacen algo”, mientras que los estafados creen que sus 20 euros van a parar a la manutención de un niño…

Se entiende por “estafa humanitaria” jugar con los sentimientos solidarios y humanitarios de la población, para obtener ingentes cantidades de fondos de los que solamente una mínima parte (casi nunca mas del 25%) se utilizan para el fin social declarado, yendo a parar el resto a gastos de promoción de la ONG, pago de salarios, compra de materiales fungibles, muebles e inmuebles, comisiones, dietas, etc. Se apela a la solidaridad simplemente para estafar.

La “estafa humanitaria” ha alcanzado niveles estratosféricos desde el momento en el que la izquierda humanista y universalista se empeñó, a finales de los años 90, en alcanzar el 0’7% del presupuesto del Estado para ayuda humanitaria… Durante el período zapaterista se rozó esta cantidad, una parte importante de la cual fue a parar a las más inverosímiles ONGs, empezando por el Movimiento Contra la Intolerancia y terminando por ONGs de ayudas a minusválidos, a parados, etc. Contrariamente a lo que se tiene tendencia a pensar y a lo que está legislado, las ONGs no son sometidas a ninguna fiscalización sobre el destino del dinero que se les entrega. Nunca. Si esto es así es porque, en el mero hecho de entregar un subsidio a una ONG, responsables de la entidad que lo transmite ya han pactado su comisión. El que no se pueda demostrar (o mejor, que no se quiera demostrar) no implica que no sea un secreto a voces. A partir de ahí, se entiende perfectamente la opacidad que sigue. El Estado puede alardear de que hace una “gran labor humanitaria” y las ONGs receptoras de los fondos públicos pueden sobrevivir durante un año más y sus propietarios enriquecerse mediante la consabida “estafa humanitaria”.

La “estafa social”, o porqué los sindicatos se convierten en mansos corderitos
La “estafa social” es igualmente cínica y dramática. Se hace creer que los sindicatos representan a alguien en lugar de a burocracias sindicales que los dirigen, unas burocracias con pocas ganas de trabajar, mucho interés en huir de los tajos y de los horarios laborales. Luego, pomposamente, se eleva a estos sindicatos vacíos de trabajadores al rango de “agentes sociales” y se les atribuye la representatividad de TODOS LOS TRABAJADORES, cuando en realidad solamente representan los intereses de su burocracia y de los que la mantienen.

Probablemente en España el cobro de cuotas sindicales esté por debajo del 5%. Los sindicatos viven solamente de subsidios directos (a las propias organizaciones sindicales en concepto de la presunta función social que realizan) e indirectos (como la realización de cursillos de formación profesional). No es raro que, finalmente, esas burocracias sindicales acomodaticias y domesticadas, sean la voz de su amo y si el amo dice que hay que ampliar los plazos de cotización a la SS, imponer nuevas condiciones de contratación, restar derechos sociales, etc, bastará con una propina a los sindicatos para que sus líderes terminen “negociando” y firmando todo lo que se les ponga bajo las narices. La “apariencia democrática” del proceso y los “derechos de los trabajadores” quedan así asegurados.

De hecho, los sindicatos figuran en España como las entidades más desprestigiadas y corruptas y lo sucedido en la UGT andaluza no es sino la punta del iceberg, el caso más flagrante de “estafa social” habido hasta la fecha.

¿Sólo la “casta” es corrupta?
Sin embargo, Podemos elude hablar de ambos tipos de estafa y, en general, da la sensación de que, en esos frentes ni hay corrupción ni se la espera. ¿Qué ocurre? ¿Por qué ese afán en denunciar a la “casta” y salvar a los sindicatos y a las ONGs? Es simple, porque así como la frontera entre la “casta” y Podemos es nítida, existe una frontera nebulosa y ambigua entre Podemos y los sindicatos o las ONGs. De hecho, muchos miembros de Podemos están afiliados a Comisiones Obreras y a UGT y otros trabajan en y con ONGs.

Así pues, su campaña contra la “corrupción” y contra la “casta”, evita el tocar a los sectores en los que, en cierta medida, participan “los amigos”. El hecho de que en el programa de este partido no se mencionen ni a unos ni a otros es significativo de la ambigüedad en la que se mueven.

En el momento actual llama la atención como es posible que ningún partido, ni siquiera Podemos, haya pedido la DISOLUCIÓN DE LA UGT-Andalucía y la SUSPENSIÓN DE LA AUTONOMÍA ANDALUZA a la vista de la corrupción generalizada y de la imposibilidad de realizar un cambio por vía electoral en aquella comunidad dadas las redes extremas de clientelismo que hacen que el “régimen andaluz” tenga ya casi 40 años a lo largo de los cuales la corrupción inicial (el Caso Guerra se inició allí, precisamente) se haya ido extendiendo capilarmente hasta imposibilitar cualquier cambio político.

La “casta” no puede reducirse solamente a la “clase política”; hacerlo significa no percibir lo que ha ocurrido en España en los años de la “democracia”. La corrupción, anidada en la totalidad de niveles y estructuras del régimen, desde la corona hasta los ayuntamientos, desde las ONGs hasta los sindicatos, desde las comunidades autónomas hasta el parlamento y desde el Senado hasta las comunidades de vecinos… se ha convertido en el rasgo más distintivo de este período histórico. Cuando se habla de “lucha contra la corrupción” se está hablando de lucha contra un sistema global de intereses que ha penetrado en todos los sectores e instituciones de la vida pública y de la sociedad. La “casta” es solamente una de las estructuras corruptas… pero, desde luego, no la única. Hayan robado lo que hayan robado todos los Urdangarín que se mueven en las esferas de poder, probablemente sea muy similar a los botines obtenidos por otros mediante las “estafas humanitarias” y las “estafas sociales” a las que hemos aludido.

Podemos, y este es el fondo de la cuestión, no quiere darse zarpazos a sí misma. No quiere amputarse simpatías de unos sindicatos que saben que el ciclo de lo que hasta ahora ha sido la izquierda tradicional (PSOE, PCE, IU) se está acabando y que pronto tendrán que tratar con otra “casta”. Podemos prefiere contar con la neutralidad de los sindicatos y, por tanto, mejor olvidar sus cadáveres escondidos en la sala de fotocopias o el olor a podrido que emana desde sus despachos. Y lo mismo cabe decir en relación a las ONGs.

Tener el valor de enfrentarse a la corrupción como totalidad

¡PERO ESTO NO ES COMBATIR A LA CORRUPCIÓN! La corrupción no puede dividirse en especialidades, algunas de las cuales, mejor eludir (las de las ONGs y las de los sindicatos) por aquello de que son “fuerzas de izquierda progresista”) y otras a las que hay que atacar de manera inmisericorde (la protagonizada por la “casta” y la “monarquía”). De persistir en esta actitud Podemos, cabría pensar que su ataque a la “casta” está solamente motivado porque es el obstáculo que le impide el acceso al poder. Dispuesto a abrirse paso a codazos, Podemos debe de combatir la corrupción de los partidos que le taponan… pero pasa completamente de largo, a las ONGs y a los sindicatos. Y, por eso, es lícito dudar de la firmeza de su voluntad real de combatir a la corrupción, A LA TOTALIDAD DE LA CORRUPCIÓN.

Esto es, ya de por sí, preocupante… la nueva alternativa que ha esperanzado a un sector del electorado y que se presenta como signo de renovación, mantiene en su programa una peligrosa zona de silencio en torno a la “estafa humanitaria” y a la “estafa social”.

Es evidente que este aspecto no puede ser resaltado por la derecha en su ofensiva contra Podemos. La derecha solamente desearía que nadie hablara de corrupción y, en este caso, la derecha que está gestionando el poder debería explicar cómo es que sigue donando fondos cuantiosísimos a las ONGs y a los sindicatos y estos fondos están COMPLETAMENTE FUERA DE CONTROL Y DE FISCALIZACION POR PARTE DEL ESTADO.

La corrupción no es un fenómeno que afecte solamente a una parte del Estado: afecta a la totalidad del Estado y, lo que es peor, a la sociedad. Tiene gracia que un fiscal anticorrupción forme parte de Podemos. Habría que preguntarle: ¿Qué hizo usted contra la “estafa humanitaria” y contra la “estafa social”? Esas dos modalidades de estafa existen y forman parte del proceso de corrupción generalizada que difícilmente puede combatirse por los medios convencionales ofrecidos por la justicia democrática hasta ahora. Tampoco Podemos propone medios especiales para combatir a la corrupción. Ni medidas ejemplarizantes.

Sin embargo, está claro que el delito de corrupción es más grave que un simple delito cometido por un particular contra otro particular: es un delito contra la sociedad y, por tanto, en su luchan deben de emplearse medios de singular dureza tanto en las penas de prisión, como en la confiscación de bienes, subordinándose cualquier beneficio penitenciario a la restitución de la totalidad del capital robado con los intereses correspondientes.

Los delitos de “estafa humanitaria” y de “estafa social” deben ser incluidos en el código penal como agravantes de los casos de corrupción, al utilizarse excusas que afectan a situaciones dramáticas, emotivas o sentimentales para poder realizar el delito. Y, por supuesto, la disolución de las organizaciones implicadas en estos casos con la consiguiente confiscación de bienes se impone en estos tipos de estafa.

Nos gustaría que Podemos hablara algo de todo esto, pero está presa, no solamente por los lazos de algunos de sus dirigentes con sindicatos y ONGs, sino especialmente por esa mentalidad “progre”, de carácter humanista y universalista que se niega a ver en el propio bando la progresión de la corrupción. Eso es lo que impide a Podemos ir mas allá de las posiciones de la izquierda clásica, una izquierda que en su versión socialista, comunista o ecosocialista, ya está suficientemente desgastada.

En Podemos hay otra forma organizativa, otros rostros, pero sigue existiendo esa misma mentalidad “progre”, cargada de tópicos situados por encima de la objetividad y del rigor del análisis. Ya hemos aludido a la posición de Podemos en relación a la inmigración (no de los factores esenciales de la globalización a la hora de reconfigurar el mercado laboral en Europa), ahora podemos añadir también su silencio ante la “estafa humanitaria” y la “estafa social”, silencios elocuentes que configuran a Podemos como un nuevo look para envolver las ideas “progres” de siempre. Pero nada que vaya mucho más allá.

Acusa a la Junta de Extremadura de bajar impuestos "a costa del dinero de los catalanes"
La Generalidad de Cataluña carga contra Extremadura y los extremeños
El consejero de Empresa y Empleo, Felip Puig, critica la rebaja de impuestos anunciada por el presidente José Antonio Monago
Periodista Digital 6 Julio 2014

Monago anuncia una rebaja fiscal de 50 millones que incluye una rebaja del IRPF

En los últimos tiempos, desde CiU se ha acusado a otras CCAA de subsidiados, desagradecidos, paletos, vagos e, incluso, se han mofado de sus acentos

El consejero de Empresa y Empleo, Felip Puig, recupera el discurso del "España nos roba".

Este sábado, 5 de julio de 2014,durante una entrevista en Catalunya Ràdio, Puig ha criticado la rebaja de impuestos anunciada por el presidente de la Junta de Extremadura, José Antonio Monago, asegurando que eso se hará "a costa del dinero de los catalanes".

"Ahora que estamos en campaña, no electoral, sino fiscal, vale la pena que todos nuestros ciudadanos recuerden que de cada cinco euros que pagamos en la renta, dos no vuelven [a Cataluña], y con esos dos euros que no vuelve, resulta que Extremadura se permite bajar los impuestos. Y nosotros no podemos bajarlos".

Puig ha asegurado que si la Generalidad pudiese "algún día" -y ese día ha de ser "pronto"- gestionar los impuestos, desaparecerían todos los problemas presupuestarios:

"Pagaríamos a tiempo a las farmacias, a los proveedores de los servicios públicos, tendríamos tesorería para poder bajar los impuestos y generar los tipos fiscales, tendríamos inversión pública para ayudar al sector de la construcción y de la obra civil y, en definitiva, podríamos ajustar nuestra presión fiscal a niveles europeos. Hoy, el déficit fiscal lleva a que no tengamos dinero para inversión, que tengamos una de las presiones fiscales más elevadas de toda Europa. El día que tengamos la hacienda propia, la presión fiscal en Cataluña podrá bajar porque dispondremos nuestros propios recursos".

El consejero también ha aprovechado la ocasión para proponer una reforma del subsidio del desempleo, aumentando "las exigencias" de los receptores de la prestación para evitar los "abusos". Puig apuesta por que aquel que rechace una segunda oferta laboral "se le disminuya la prestación del paro o deje de percibirla al cabo de unos meses". "Hay gente que no acepta un trabajo y prefiere mantenerse cobrando el paro, y no puede ser que esté permanentemente a costa del erario público", ha añadido.

Acusaciones de subsidiados y desagradecidos
No es la primera vez que desde CiU se desprecia a otras CCAA. En septiembre pasado, la federación nacionalista lanzó una campaña para promover un referéndum secesionista en la que se utilizó el lema "La España subsidiada vive a costa de la Cataluña productiva". Tras las críticas recibidas, el secretario de Organización de CDC, Josep Rull, se apresuró a defender el mensaje por considerarlo una forma de "describir una realidad" que se vive en España.

En junio de 2013, durante un debate en el Parlamento autonómico, el presidente de la Generalidad, Artur Mas, volvió a cargar contra las CCAA "subsidiadas".

"Aquí tenemos el coraje -por un lado- y la obligación -por otra- de dejar de pagar una paga extra a más de 200.000 personas que están trabajando para la Generalidad de Cataluña, cuando en el resto del Estado, incluido el Estado central, pagan las dos. Y la pregunta es: ¿no es suficiente con que la Cataluña productiva tenga que pagar una sola paga extra y el Estado subsidiado y subvencionado pueda pagar dos?".

De igual forma, en febrero de 2012, Mas criticó el presupuesto de la Junta de Andalucía:

"Pensad que, con la que está cayendo en estos momentos, hay algunas CCAA que están subiendo el presupuesto, y no son las más productivas, sino que muchas veces son las más subsidiadas, cosa que debería mover a alguna reflexión general en el conjunto del Estado".

Por esas fechas reiteró sus ataques a Andalucía: "Si todos debemos apretarnos el cinturón, deben hacerlo más los que reciben más aportaciones, porque no es lo mismo el que da que el que recibe. El que recibe debe mostrar que está agradecido de recibir. Y no me refiero sólo a Andalucía, porque no es la única comunidad subsidiada que ha aumentado su presupuesto". Y añadió que "las CCAA que reciben deberían predicar con el ejemplo", por una cuestión de "estética y ética", y las acusó de "pasotas". "Parece que vivan al margen de los tiempos, tiempos de austeridad, de decisiones difíciles, de coraje", insistió.

Mofas por el acento e imputaciones de paletos y vagos
Pero los desaires del líder nacionalista han ido más allá de las cuestiones económicas. Basta recordar la mofa del acento de los niños andaluces que lanzó durante un debate en la Cámara autonómica en septiembre de 2011:

"Estos niños y niñas sacrificados bajo el durísimo yugo de la inmersión lingüística en catalán sacan las mismas notas de castellano que los niños y niñas de Salamanca, de Valladolid, de Burgos y de Soria; y no le hablo ya de Sevilla, de Málaga, de Coruña, etcétera, porque allí hablan el castellano, efectivamente, pero a veces a algunos no se les entiende. A veces no se les acaba de entender del todo pero hablan castellano, efectivamente. ¿Dónde está el problema?".

Otros dirigentes de CiU tampoco se han quedado atrás. En noviembre de 2011, el portavoz de la Generalidad, Francesc Homs, indicó:

"Aquí [en Cataluña] hubo una gente en el siglo XIX que decidió hacer la revolución industrial, mientras pastoreaban cabras en otros lugares del Estado español y ni se lo plantearon. [...] Otros países, los que van bien en Europa, sí que han tomado decisiones hace tiempo. Es decir, o miramos a Andalucía, o miramos a los alemanes".

Un mes antes, el portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran i Lleida, cargó contra los receptores del PER, principalmente jornaleros andaluces y extremeños. "No hay derecho a que mientras nuestros campesinos tienen que dejar alguna fruta en el árbol porque no la pueden coger, porque no le sale a cuenta cogerla por el precio que le pagan, otros lugares de España, con lo que aportamos nosotros al conjunto del Estado, reciban un PER para pasar la mañana, o toda la jornada, en el bar de su pueblo, por mucho que se enfaden. [...] Eso se tiene que acabar"

Francisco José Alcaraz, presidente de VCT
'Los políticos han traicionado a las víctimas'
Eduardo García Serrano www.gaceta.es 6 Julio 2014

Francisco José Alcaraz denuncia en Gaceta.es la traición de la clase política a las víctimas de ETA y cómo el Gobierno prepara medidas conducentes a una salida masiva de presos etarras.

Francisco José Alcaraz lideró, desde la presidencia de la AVT, la rebelión cívica contra el mal llamado proceso de paz iniciado por Zapatero que, a hechos consumados, supuso la claudicación del Estado ante ETA, organización terrorista que hoy cuenta con representación parlamentaria y administra y gobierna diputaciones y ayuntamientos vasconavarros. En aquellos años, el PP se sumó a esa rebelión cívica. Tras ganar las elecciones, el gobierno del PP cambió de registro y está practicando una política continuista como la de Jose Luis Rodriguez Zapatero, tras haber conseguido dividir y enfrentar a las asociaciaciones de víctimas del terrorismo. Por eso hoy, Francisco José Alcaraz, desde la presidencia de Voces Contra el Terrorismo (VCT), declara sin ambages en Gaceta.es que toda la clase política ha traicionado a las víctimas de ETA y que el Gobierno está preparando una suerte de medida politicojurídica que ampare, disfrace o emboce primero un acercamiento de presos y, después, un excarcelamiento masivo de terroristas.
 


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