AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 9  Julio  2014

Una simple ecuación económica está destrozando España
S. McCoy El Confidencial  9 Julio 2014

Es hora de despertarse. De quitarse la pereza que tenemos encima y rebelarnos ante un Gobierno que nos toma por idiotas (Valor Añadido, “¡Rebélese!, 13 razones para decir ‘no’ al impuesto sobre los depósitos”, 07-07-2014). Una despectiva consideración que, por otra parte, empieza a enraizarse preocupantemente en la tradición democrática española. “Todo para el gobernante pero sin el pueblo”, curiosa interpretación del despotismo ilustrado francés. Nuestros votos no hacen sino perpetuar tan particular régimen… en nuestro perjuicio. Así nos va. O nos ha ido hasta ahora si nos atenemos al cambio que se atisba en el panorama político tras las últimas elecciones europeas (V.A., “PODEMOS capitaliza las ganas colectivas de vomitar”, 28-05-2014).

El uso partidista que se está haciendo de la mejora del coste de las emisiones soberanas de España por parte del ejecutivo no es más que otro ejemplo de manipulación en el que la buena noticia, que lo es desde un punto de vista objetivo, permite enmascarar la mala. Pagando menos pero pidiendo más somos cada día más pobres y más vulnerables.

¿Por qué? Enseguida verán.
Igual que todo negocio es rotación por margen, todo gasto financiero asociado a una deuda –más allá de la obligación de devolver el principal– es cantidad efectivamente dispuesta o ‘viva’ por tipo del crédito en vigor. Si la primera crece por encima del impacto de la rebaja del segundo, la posición del deudor empeora, tiene que pagar más en intereses. Y, de hecho, aunque de manera inmediata no fuera así, en un horizonte temporal más amplio el perjuicio siempre existirá.

Por dos motivos:
La financiación ajena hay que pagarla cuando vence: a más volumen, mayor obligación futura. Es lo que se viene en llamar patada a seguir (V.A., “Duración, una oportunidad única para el Tesoro”, 14-05-2014). Ande yo caliente… que se apañe el siguiente. Visión de Estado se llama esto.
Si, como es el caso en España, ante la imposibilidad de cumplir al vencimiento hay que refinanciar, cuanto mayor sea el importe, más vulnerables resultan las cuentas públicas a cambios al alza de la rentabilidad exigida por el mercado, lo que podría afectar de manera negativa al presupuesto y, por ende, a la sostenibilidad del Estado del bienestar.

Por tanto, no podemos dejarnos embaucar por lo circunstancial y variable –el menor coste para el Tesoro–, sino que hemos de poner nuestro foco en lo estructural y vinculante –el stock de renta fija soberana en circulación–.

Bien.
Pues en los últimos años lo que hemos visto es un incremento sustancial de este último parámetro, desde el 40,2% del producto interior bruto a cierre de 2008 hasta el 96,8% de finales de marzo de este ejercicio. Casi 580.000 millones de euros más. Bonita herencia que vamos a dejar a nuestros hijos y nietos. Ya tocamos a 23.700 euros por cada compatriota. Eso sí es solidaridad.

Alguno podrá argumentar que ha sido necesario para poder sostener económicamente un país que, de otra manera, se habría hundido sin remedio. De hecho, la contracción del PIB, en este caso hasta diciembre de 2013, ha sido de 64.800 millones de euros, poco menos de un 6%, y la cosa parece que se quiere dar la vuelta. No ha sido tan fiero el león como cenizos como McCoy pintaban. El colapso no llegó.

¿De verdad?
Primera cuestión: ¿dónde ha ido ese dinero? Los datos desagregados de riqueza nacional ponen de manifiesto que ni consumo, ni gasto público, ni inversión han crecido. Al revés, en el caso de esta última se ha colapsado un 35% en cinco años hasta niveles de 2002. ¿Entonces? Aparte de lo que pueden implicar estos datos en términos de expulsión del sector privado de la economía por la voracidad financiera de la Administración –efecto crowding-out– es evidente que buena parte de los desembolsos han ido a rescatar sectores quebrados y a sostener el entramado administrativo actual, replicando el esquema Ponzi de la Seguridad Social: pagos hoy a cambio de obligaciones de imposible cumplimiento mañana. Una liquidez que, sin embargo, tal y como prueban los tozudos hechos, ha sido destinada por sus perceptores a tapar agujeros sin impacto alguno en las cifras de actividad oficial.

Lo que nos lleva necesariamente a un concepto clave de la macro, ecuación que es la que está destrozando el futuro de España: la productividad marginal de la deuda, esto es: cuál es el aumento unitario de PIB por cada unidad de deuda adicional que se mete en el sistema. Si es mayor que uno, el empeño es positivo y se justifica desde un punto de vista económico. El apalancamiento sirve. Si se sitúa por debajo del umbral de la unidad, hay dudas sobre su utilidad desde el punto de vista de la actividad productiva y de servicios. Si, por el contrario, y como ocurre en el caso de España, su signo es negativo, aumentan los compromisos y se contraen los recursos para hacer frente a los mismos, receta segura para el desastre.

En esta situación es en la que se encuentra ahora nuestro país.
Pero aún podemos dar un paso más allá: de lo anterior se desprende que la contribución del endeudamiento no llega ni para el pago de su coste. Lo que nos lleva a una segunda fórmula, fácil de entender ahora que la deuda pública se aproxima al 100% del PIB nacional, nivel que históricamente se ha convertido en asintótico a la baja. Puesto que nominalmente este crece por debajo del coste medio de las emisiones, 1,6% en escenario optimista frente a 3,62%, la capacidad para hacer frente a los pagos se quedará corta, sólo en 2014, por casi dos puntos porcentuales o 20.000 millones de euros de renovada necesidad de financiación. Un peso más a añadir a la mochila que pone de manifiesto la gravedad de la situación. Más madera en un entorno cuasi deflacionario que impide que el valor real de lo debido caiga pese a los intentos en sentido contrario de los bancos centrales.

Es normal que el Gobierno venda burras para inspirar confianza. No en vano, está en su papel. Pero hombre, resistámonos a comprar esta, que viene bizca, desdentada y coja. Su responsabilidad es intentar dejar una herencia mejor que la que han recibido, tarea última en la que descansa la delegación de responsabilidad ciudadana que supone cada elección. Puede que lo olvidaran hace tiempo, que se hayan encerrado en una burbuja que sólo persigue su propia perpetuación en el poder. ‘Todo para el gobernante…’ Pero de ahí a aceptar que dejen esto como un erial para varias generaciones media un abismo.

Beligerancia, beligerancia, beligerancia.

Partido Popular
Sodoma, Gomorra y Génova
Emilio Campmany Libertad Digital  9 Julio 2014

Cuando se hizo palmario que Zapatero se cargaría el país y de paso dejaría hecho unos zorros al PSOE, me pareció increíble que los socialistas no reaccionaran y se dejaran arrastrar por aquella especie de flautista de Hamelín atolondrado. Lo chocante de lo ocurrido entonces es que le pasó a gente que, por más que no le importara España, vivía, y muy bien, de que el partido ocupara espacios de poder. Y sin embargo nadie intentó desembarazarse del cejicircunflejo y poner a otro que salvara lo que se pudiera. Ahora, chapotean en el charco del veintipocos por ciento y cayendo.

Llega la legislatura siguiente y viene a ocurrir una cosa parecida en el PP, en manos de un ensoberbecido estafermo de mirada abobada que cuando cree haber tenido un chispazo de ingenio se humedece los labios, relamiéndose como si fuera a cobrar una comisión. Es cada vez más evidente que el PP de Rajoy completará el trabajo inacabado de Zapatero de cargarse España. Y podría ser que a los prebostes del partido les importara un pimiento con tal de conservar cargos, puestos y gabelas, pero es que eso también peligra. Las europeas les han enseñado que se dirigen con paso firme hacia el barranco del veintitantos por ciento y nadie hace nada en el partido para impedirlo.

Pueden engañarse creyendo que agitar el espantajo del miedo que representa Podemos con sus fórmulas mitad bolivarianas mitad de marxismo años treinta les hará recuperar buena parte de los votos perdidos. Pero, aunque así fuera ¿por cuánto tiempo? Y además, hay algo que una parte considerable del electorado de derechas no está dispuesta a perdonar: la corrupción. Sus electores no son tan estúpidos como para creer que los únicos corruptos del PP son Bárcenas y Lapuerta, cuando ninguno de los dos administraba dinero público, sino que se limitaban a recibir los pagos por la corrupción de otros dirigentes. Tampoco lo son como para tragarse que Bárcenas pagó la remodelación de la sede de Génova con dinero negro de su bolsillo. Y en última instancia es lo que dice Pedro J., que lo relevante de la acusación de Ruz de que Lapuerta y Bárcenas manejaban la caja B del PP no es quiénes la administraban sino que la hubiera. Y el responsable de que la hubiera es Rajoy.

Ahora que han empezado a llegar las quejas a Génova, al espabilado que hoy dirige el partido que un día fue el de la honradez se le ha ocurrido atajar los lamentos proponiendo cambiar la ley electoral para favorecer a los alcaldes del PP en trance de dejar de pisar moqueta. Y de paso ha conseguido que quien encarna aquel PP honrado, José María Aznar, se haya avenido a sisear halagos por entre sus dientes y labios quién sabe si a cambio de que su esposa sea candidata a la alcaldía de Madrid. Para perderla, por cierto, salvo que Rajoy reforme la ley. ¿Es que no queda nadie decente en Génova?

Sáez Valcarcel, un juez bolivariano
EDITORIAL Libertad Digital  9 Julio 2014

En ocasiones sus detractores olvidan que el liberalismo no es una doctrina exclusivamente económica, quizá porque en otros ámbitos sus ideas han triunfado lo suficiente como para que se consideren universales y fuera del debate partidista. Pocas veces se discuten conceptos como los de soberanía nacional, imperio de la ley o democracia representativa, la división de poderes o los límites constitucionales a la acción política, al menos explícitamente. Sin embargo, de tapadillo, es muy frecuente que en nombre de la democracia o la justicia se subviertan muchos de ellos.

En un Estado de Derecho donde gobiernen las leyes y no los hombres un juez no puede dictar sentencias que atenten contra las normas redactadas por los legisladores. Si bien es cierto que la línea que separa lo legal de lo ilegal es muchas veces demasiado borrosa y sujeta a interpretaciones, también lo es que en numerosas ocasiones, en nombre del llamado uso alternativo del Derecho o incluso sin justificación teórica alguna, los jueces toman sus decisiones en virtud de lo que les parece justo o injusto, sin atender a otras consideraciones. Y en esos casos lo que les parece justo suele coincidir con demasiada frecuencia con posiciones de izquierda.

Así ha ocurrido con la decisión que la Audiencia Nacional ha tomado respecto a los evidentes abusos que tuvieron lugar en una manifestación radical de extrema izquierda en la que se acosó y agredió a parlamentarios catalanes, al punto de que algunos hubieron de llegar a la Cámara autonómica en helicóptero. Se puede discutir si es justa o no la ley que define el delito contra las altas instituciones del Estado, pero es al Parlamento a quien corresponde cambiarla, no a ningún juez. Podremos incluso estar de acuerdo en que resulta de justicia poética que este delito se haya cometido contra los parlamentarios catalanes, que con su continuada desobediencia a las leyes y su desprecio por la Constitución se han hecho acreedores de ser considerados cualquier cosa menos una alta institución del Estado. Pero la ley es o debería ser igual para todos, y los acusados por tanto debían haber sido castigados de acuerdo a lo previsto en el Código Penal.

La propia sentencia reconoce que se ha cometido un delito cuando intenta explicar por qué en este caso "resulta obligado admitir cierto exceso en el ejercicio de las libertades de expresión o manifestación". La justificación de por qué, habiéndose incumplido la ley, no hay sin embargo sentencia condenatoria revela cómo el ponente, el izquierdista Ramón Sáez Valcárcel, no debería vestir la toga en ningún país que considere fundamental el respeto al Estado de Derecho. La patética excusa del juez para no hacer cumplir la ley es que las opiniones de los manifestantes no están, a su juicio, suficientemente representadas en los medios de comunicación privados. Y se queda tan ancho.

Lo menos importante aquí es que sea objetivamente falso. Pocos movimientos han recibido más atención mediática en España que el de los indignados, recibido con gran alborozo y aprobación en un alto porcentaje de la prensa. Ni siquiera que sea un argumento muy propio del chavismo para justificar su cruzada contra los medios privados venezolanos, bajo la excusa de que no daban voz al pueblo. No, lo importante es que no existe eximente alguno en la ley que permita a quienes cometen un delito librarse porque los medios no les hacen caso. Ninguno. Se lo ha inventado el juez. Parco consuelo que Grande Marlaska haya intentado en su voto particular recordar lo obvio: que los jueces deben aplicar la ley a los hechos probados, y no usar una justificación propia de politicastros de tres al cuarto para no cumplir con su obligación.

Dura lex sed lex. Desde que los romanos inventaran casi todo lo que sabemos de Derecho, se sabe que la aplicación estricta de la ley puede resultar injusta en determinados casos, pero que aun así es más importante obedecerla que saltársela. Si encima, como en este caso, ni siquiera hubiera resultado injusta una condena, con más razón todavía. Son jueces como Sáez Valcarcel los que degradan la Justicia y la convierten en una lotería donde lo que importa es quién te va a juzgar y no lo que has hecho. No puede haber un camino más directo hacia la destrucción de esa fina línea que separa la civilización de la barbarie.

Audiencia Nacional
Jueces antisistema
José García Domínguez Libertad Digital  9 Julio 2014

Los jueces españoles, que fueron serviles hasta la náusea con el dictador de antes, vuelven a ser serviles hasta la náusea con el dictador de ahora, que no es otro que eso que llaman opinión pública, un tirano anónimo mil veces más errático y arbitrario en sus caprichos que el difunto ferrolano. En España, es sabido, nunca ha habido muchos demócratas. Y ha bastado con que el peso de la crisis rasgara el fino barniz de civilidad sobre el que se asienta nuestro orden institucional para que haya vuelto a salir la luz el eterno cerrilismo celtíbero. He ahí el discurso fascistoide del "No nos representan", caldo gordo de esa cofradía antisistema que hoy hermana a la ultraderecha más acéfala con la extrema izquierda más tronada, elevado a doctrina canónica nada menos que por los togados de la Audiencia Nacional.

Es España, también es sabido, no hay tradición de depositar votos en las urnas, pero sí en cambio de asaltar hemiciclos. Desde el general Pavía al chusquero Tejero, lo de ejercer violencia bárbara contra los representantes electos de los ciudadanos es hábito que siempre ha contado con gran predicamento en la plaza. Nadie se extrañe, pues, de una sentencia que eleva a los altares del cívico proceder a los animalitos y animalitas que en su día cercaron el Parlament de Cataluña. Ocurre que todos los enemigos íntimos de la democracia, igual da que se digan fascistas, comunistas o populistas, comparten dos elementos omnipresentes en su discurso público: un relato que idealiza al pueblo, siempre adánico, puro e inocente en su proceder, y una deslegitimación constante de las instituciones propias del Estado demoliberal.

Exactamente la misma sopa boba ideológica que inspira cada uno de los 164 folios de la sentencia que nos ocupa. De ahí que para la Audiencia suponga anécdota jocosa que al diputado Josep Maria Llop, invidente por más señas, los animalitos y animalitas trataran de arrebatarle el can lazarillo en un arrebato de justicia revolucionaria. El pueblo, ya se sabe. Por lo demás, ciego es el diputado y ciegos han de ser los miembros de ese tribunal. Porque solo de una cofradía de ciegos podría salir el párrafo que justifica los desmanes asilvestrados del vulgo barcelonés en que "los cauces de expresión se encuentran controlados por medios de comunicación privados". ¿Privada TV3? ¿Privada TVE en tiempos de Zapatero? ¡Pero si hasta los canales privativos de la derecha más pía y formalita se dedicaron a retransmitir en riguroso directo la acampada de Sol durante días y días! Ah, los serviles.

Nacionalismo
Apellidos vascos, apellidos catalanes: apellidos españoles
Percival Manglano Libertad Digital  9 Julio 2014

En esta época de exaltación de los hechos diferenciales y de naciones históricas varias, algo generalmente ignorado es la enorme uniformidad de los apellidos españoles. No es sólo que el apellido más habitual en España sea García (un apellido de origen vasco-navarro cuyas primeras referencias se remontan al siglo VIII y que, al parecer, significa oso); es que García es el apellido más frecuente en 31 de las 52 provincias españolas. Los siguientes apellidos más habituales son Rodríguez (mayoritario en 4 provincias) y Fernández (mayoritario en otras 4 provincias).

¿Son los apellidos en las provincias que los nacionalistas definen como parte de una nación ajena a la española distintos a los del resto de España? En absoluto.

En las cuatro provincias catalanas el apellido más habitual es García (seguido, en general, de Martínez y López). Y en las tres provincias vascas García también es el apellido predominante (seguido de González y Fernández); en Navarra García es el segundo apellido más común, a escasa distancia de Martínez.

La excepción (relativa) a la regla es Galicia. En dicha comunidad García es el apellido predominante sólo en La Coruña. En Orense y Pontevedra es Rodríguez y en Lugo es López.

En Guipúzcoa el apellido más común que pueda identificarse como poco habitual fuera del País Vasco es Garmendia. Es el duodécimo más frecuente. En Gerona el apellido catalán más frecuente es Vila. Es el noveno más frecuente. Llamativo es el caso del apellido Pons. Es el octavo más común en Baleares pese a ser de origen leridano; en Lérida es sólo el 29º más habitual. Destacable también es el hecho de que tanto en Ceuta como en Melilla el apellido más frecuente sea Mohamed.

La conclusión de este rápido análisis es que quien quiera encontrar diferencias intrínsecas entre españoles residentes en Barcelona, San Sebastián, Madrid o cualquier otra parte de España lo hará en balde. Los apellidos compartidos son testimonio de una historia compartida. Siglos de matrimonios y de cambios de residencia dentro de una misma comunidad política han hecho que los españoles estemos todos mezclados entre sí. La pureza de sangre –sea religiosa o regional– es una aspiración tan antigua como irrealizada en España.

Los discursos políticos basados en la diferenciación taxativa entre españoles son falsos. Por supuesto que tanto la cultura vasca como la catalana tienen características históricas propias. Pero de ahí a decir que el pueblo vasco o el catalán son radicalmente distintos al español es simplemente absurdo (tanto como reescribir la historia para demostrar que grandes figuras de otras partes de España como Cervantes eran en realidad catalanas). Cosa distinta es que la élite nacionalista no comparta apellidos con la mayoría catalana (o vasca); esto a lo que apunta es a su esnobismo y a las diferencias sociales entre catalanes, que se agravarían en caso de alcanzar los separatistas sus objetivos, con una elite nacionalista por encima de los demás.

Y es que el nacionalismo exaltador de las diferencias no es sólo absurdo, también es peligroso. La invención de razas siempre lo es. Recordemos, por ejemplo, los múltiples casos de expulsión masiva de personas consideradas extrañas tras la creación de un nuevo país. Ocurrió en España en 1492 con los judíos y fue una constante durante el siglo XX; el último ejemplo en Europa vino tras el desmembramiento de Yugoslavia. En el País Vasco, en cambio, la expulsión de 200.000 vascos se hizo a punta de pistola terrorista antes de su pretendida independencia. En Cataluña, la presión para unificar la nación catalana expulsando a los españoles no se ha hecho físicamente, pero es llamativa la evolución de los nombres de pila: los castellanos han prácticamente desaparecido en los últimos quince años. La ausencia de una preponderancia de apellidos catalanes en Cataluña contribuirá a basar la decisión sobre quién es y quién no es catalán en criterios de afinidad política nacionalista. Poco se pregunta qué pasaría con los no catalanes tras una hipotética independencia.

Percival Manglano, exconsejero de Economía y Hacienda de la Comunidad de Madrid.
pmanglano.com

Andalucía
La jeta impenetrable
José Luis Roldán Libertad Digital  9 Julio 2014

Es cosa común, marca de la casa, diríamos, entre los abundantes sectarios que pueblan la charca pútrida de la política patria, censurar en el adversario los vicios propios. De este modo, la Suprema de Triana ha acusado a Rajoy de "trampear con las leyes por intereses electorales", precisamente el día en que el mismísimo Tribunal de Cuentas reprobaba el perverso e ilegal electoralismo de la Junta de Andalucía. Pues, en efecto, en el año 2011, a unos meses de las elecciones generales y autonómicas, "en año electoral y en plena crisis económica" –en palabras del Tribunal de Cuentas-, vigente ya la ley que prohibía a las administraciones públicas ampliar las plantillas de personal, la Junta cebó su clientelar administración paralela con 1.300 nuevos enchufados; monstruo insaciable. Y todo ello, como ha advertido el Tribunal de Cuentas, hecho al modo en que la Junta suele hacer estas cosas; es decir, incumpliendo los requisitos legales en la selección y contratación del personal.

Y es que a su hipócrita locuacidad la Suprema suele unir el don de la inoportunidad; y más de un tiempo a esta parte. Desde que los barones de su partido ("unido, fuerte y reconocible, sin complejos", y no como "esa derecha desnortada y desquiciada, que va de bronca en bronca", dixit) se le declararon rendidos, se ha creído que es la campana de la catedral, y va por ahí dando campanazos. La cuestión es que, como carece de la solemne y cadenciosa gravedad de la campana, sus repiques evocan más bien los desacompasados cotorreos de una esquila de latón.

Con todo, lo que me parece aún más indignante, si cabe, es su caradura, el descaro con que nos toman por tontos. Ella y sus parasitarios socios de gobierno; como, por ejemplo, la Chica de la Bici -que va al trabajo en Audi 8-, que ha enchufado a más de 80 directivos, con abundancia de parientes (entre ellos, la niña de Willy Meyer, el Honesto, o el padre de la novia de..., de cine); claro que para ello ha contado con la aprobación del vicepresidente (no bisagra, tapa-unta) Diego el Butanero (título meramente honorífico, no se engañen), hoy don Diego Jabugo, que ha dicho que los numerosos nombramientos de parientes no se deben a política de consanguinidad sino a criterios técnicos y políticos. O sea, sistema de botín. ¡Qué desvergüenza!

Estos prendas no dejan de amamantar a los cachorros de su secta; 1.300 más en sólo un año, y ya suman más de 30.000. Parejamente, los empleos de funcionarios se han reducido en 17.000; de los cuales 2.000 en la administración de justicia, 4.000 en la sanidad y otros 4.000 en la educación secundaria obligatoria, lo que convierte Andaluzuela en la región con más recortes de todo el país. Eso sin contar con que es la única donde los empleados públicos aún padecen la injusta y draconiana expropiación de sueldos y derechos que perpetró Zapatero (auxiliado aquí por Griñán y la niña de sus ojos) en el año 2010. Y, por si no tuviésemos bastante, se manifiestan contra sí mismos ante las puertas del parlamento, en un magnífico alarde de insolencia, al grito de "¡No a los recortes!".

En la misma línea, mientras escribo esto, me alcanzan los rebuznos (sí, rebuznos; el respeto se gana con rectitud y ejemplo) de Soraya Rodríguez, portacoz del PSOE, y de José Luis Centella, secretario general del Partido Comunista, escandalizados porque el gobierno va a aprobar mediante decreto-ley un importante paquete normativo. Obviamente, a mí me parece grave cosa el abuso del decreto-ley; pero me parece peor que la crítica venga de los dos partidos que gobiernan Andalucía a golpe descarado de decreto-ley. Jamás he visto tanto desprecio a un parlamento. En dos años que llevan de gobierno, el bipartito socialcomunista ha aprobado más de 20 decretos-leyes, y una sola ley. ¡Y se atreven a hablar de caciquismo!

En verdad, tienen una jeta adamantina.

Izquierda
Un PSOE que quiere ser Cáritas
Carmelo Jordá Libertad Digital  9 Julio 2014

Todo esto de la elección del secretario general del PSOE está resultando en una especie de relamerse las heridas de los socialistas, no sé si reparadora para el militante pero desde luego no demasiado útil para la sociedad y, probablemente, tampoco para un partido que hay días en los que parece resignado a morir: lo que Pablo Iglesias hizo que Pablo Iglesias lo deshaga.

Mucho de esto se vio en el debate –por llamarlo de alguna manera– que este lunes se celebró en Ferraz, y que más que a presentar los programas políticos y las ideas de los tres candidatos pareció un ejercicio de autoayuda colectiva, todo el rato diciéndose unos a otros lo estupendos que son, lo maravilloso que es ese partido y lo brillantes e inmaculados que son su historia y su futuro.

Pero lo cierto es que la historia del PSOE y su futuro son a día de hoy muy parecidos: bastante negros los dos. Es lo normal en el partido que ha pasado de los GAL a una inanidad intelectual tal que temen –y con razón– ser devorados por un Podemos al que ellos mismos han criado y cuyo éxito sólo puede explicarse por la radicalidad y la estupidez en la que los propios socialistas vienen moviéndose en los últimos años: cada vez menos ideas, pero cada vez más tontas y extremistas.

Presas del pánico, ahora, tras años de poltrona y mil casos de corrupción, no quieren que se les señale como casta, término que no me gusta pero que si a alguien cuadra es, por ejemplo, a esos socialistas andaluces que llevan tres décadas en el machito. Y así, el candidato Pedro Sánchez nos ha sacado un vídeo presumiendo de la "gente con casta" que forma las bases del partido.

Pero aunque a ellos les pueda hacer sentir que son muy buenos, desde fuera uno diría que la cosa les ha salido un poco del revés, y más que presumir de un partido político parece que estemos viendo el vídeo de una ONG que trabaja en los barrios y cuida de los pobres, algo así como la versión roja de Cáritas.

Lo malo es que el PSOE ni es Cáritas ni debe serlo, entre otras razones porque para eso ya está la mucho más eficaz y desinteresada organización de la Iglesia. Los partidos políticos para lo que deben estar es, precisamente, para hacer política.

Ya sabemos que eso es difícil cuando no se tienen ganas, como le pasa al Gobierno, ni ideas, como parece que les pasa a los dos principales candidatos a dirigir el PSOE, pero luego cuando venga el de la coleta y los eche a todos a la calle –o la cárcel– no se me quejen: no será sino la penitencia que habrán de cumplir por su pecado.

Mario Vargas Llosa: "El nacionalismo es probablemente el mayor problema de España y no se puede ignorar"
El escritor y Premio Nobel de Literatura advierte de que el nacionalismo es "un problema que ha echado raíces profundas en la sociedad española y en otras sociedades europeas", que "tiene que ver con la cultura de la libertad". "En última instancia es la negación de la cultura de la libertad", insiste.
Redacción cronicaglobal.com  9 Julio 2014

El escritor y Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa ha vuelto a advertir este martes sobre el peligro del nacionalismo que, en su opinión, pone en cuestión el proyecto europeo y "es un problema que vive España dramáticamente" y que no se puede ignorar.

Durante una intervención en el VII Foro Atlántico, que se celebra en la Casa de América de Madrid, Vargas Llosa ha señalado que el nacionalismo "es probablemente el mayor problema de España" y "no creemos que volviéndole la espalda e ignorando este problema se va a resolver por sí solo".

"En última instancia es la negación de la cultura de la libertad"
Según el escritor, se trata de "un problema que ha echado raíces profundas en la sociedad española y en otras sociedades europeas", que "tiene que ver con la cultura de la libertad". "En última instancia es la negación de la cultura de la libertad", ha añadido.

Vargas Llosa ha insistido en que el nacionalismo es "una ideología, una doctrina que hace de la pertenencia a un determinado lugar un valor" y que "ha sido la fuente de incomunicaciones, perjuicios, discriminaciones y de las peores guerras".

Vargas Llosa: "El nacionalismo es probablemente el mayor problema que vive España"
"Creo que es un problema que ha echado raíces profundas en la sociedad española y en otras sociedades europeas", dijo el premio Nobel peruano en el VII Foro Atlántico, que se celebra en la Casa de América.
Karina Sainz Borgo www.vozpopuli.com  9 Julio 2014

El tema no es ajeno al premio Nobel de Literatura peruano, que ya en varias ocasiones se ha pronunciado al respecto. En esta ocasión, Mario Vargas Llosa ha afirmado que el nacionalismo pone en cuestión el proyecto europeo. “Es un problema que vive España dramáticamente que no se puede ignorar”, dijo en el VII Foro Atlántico, que se celebra en la Casa de América.

Vargas Llosa, presidente de la Fundación Internacional para la Libertad, afirmó que el nacionalismo "es probablemente el mayor problema de España" y no se va a resolver por sí solo. "No creemos que volviéndole la espalda e ignorando este problema se va a resolver por sí solo. Creo que es un problema que ha echado raíces profundas en la sociedad española y en otras sociedades europeas", declaró ante una audiencia en la que se encontraba la presidenta del partido Unión Progreso y Democracia (UPyD), Rosa Díez.

El tema "nacionalismo y libertad" se abordará en una mesa redonda de este foro en la que participarán Diez y la presidenta del Partido Popular de Madrid, Esperanza Aguirre. Para Vargas Llosa, "el problema del nacionalismo tiene que ver con la cultura de la libertad".

"En última instancia es la negación de la cultura de la libertad", añadió al considerar que el nacionalismo es "una ideología, una doctrina que hace de la pertenencia a un determinado lugar un valor" y que "ha sido la fuente de incomunicaciones, perjuicios, discriminaciones y de las peores guerras".

Además en el Foro Atlántico, bajo el título "La consolidación económica e institucional de Iberoamérica: retos y desafíos", se tratan temas como el futuro de Chile, por el expresidente chileno Sebastián Piñera; los casos de Cuba y Venezuela en la mesa redonda "América Latina, entre la dictadura y la democracia", y se presenta el libro "Últimas noticias del perfecto idiota latinoamericano".

No es la primera vez que toca Vargas Llosa estos temas. En 2012, antes de la reunión del Patronato del Instituto Cervantes, al que pertenece, Vargas Llosa dijo a la prensa que no existía "ninguna incompatibilidad en ser catalán y español”. En aquellos días, Wert había hecho aquellas declaraciones polémicas sobre la necesidad de "españolizar" a los estudiantes de Cataluña para que se sintiesen “tan orgullosos de ser españoles como catalanes".

El Cascabel
Los magistrados que absolvieron a los asaltantes al Parlament de 2011, siguen cosechando críticas, esta vez en 'El Cascabel'
Carlos Cuesta le mete un rejón a la Audiencia Nacional: "Es grave saber cómo fallará un juez sólo con saber su nombre"
"En las democracias, que los medios estén en manos privadas es libertad, lo contrario es lo de Cuba y Venezuela"
Periodista Digital   9 Julio 2014

Losantos saca sus demonios contra la Audiencia Nacional: "Sus sentencias son de jueces bolivarianos"

La esencia de todo esto es que hemos llegado a una situación de la Justicia en la que tú puedes conocer el fallo que va a haber simplemente con saber el nombre de quien está al otro lado de la mesa

El asalto al Parlament catalán y a los representantes políticos que allí acudían una jornada más en el año 2011, quedó prácticamente impune tras la sentencia publicada el día 7 de julio de 2014 por la Audiencia Nacional, en una resolución ciertamente polémica.

Hasta 19 de los 20 implicados fueron absueltos de toda culpabilidad, con una condena irrisoria para uno de los individuos, el encargado de pintar en la espalda de uno de los políticos en aquel ataque a los representantes democráticos.

Una buena parte de la polémica reside, además, en el propio escrito del tribunal, por el que deja en una situación delicada a los medios de comunicación privados, a los que acusa de no facilitar el acceso de los ciudadanos al espacio público, asegurando que en ello se fundamenta y justifica una parte del asalto:

"Cuando los cauces de expresión y de acceso al espacio público se encuentran controlados por medios de comunicación privados, cuando sectores de la sociedad tienen una gran dificultad para hacerse oír o para intervenir en el debate político y social, resulta obligado admitir cierto exceso en el ejercicio de las libertades de expresión o manifestación si se quiere dotar de un mínimo de eficacia a la protesta y a la crítica, como mecanismos de imprescindible contrapeso en una democracia que se sustenta sobre el pluralismo, valor esencial, y que promueve la libre igualdad de personas y grupos para que los derechos sean reales".

De forma casi inmediata, en los programas de esos medios de comunicación privados, fueron varios los periodistas relevantes los que a la jornada siguiente protestaron en contra de las alusiones de los magistrados. Federico Jiménez Losantos (EsRadio), Carlos Herrera (Onda Cero) o Alfonso Rojo (Desde Telecinco), entre otros, cargaron con dureza hacia los jueces de la Audiencia Nacional encargados del caso --Losantos saca sus demonios contra la Audiencia Nacional: "Sus sentencias son de jueces bolivarianos"--.

Para cerrar la jornada de 8 de julio de 2014, desde otro de esos casos de medios de comunicación privados, 13TV, se propuso el análisis de la situación mediante su programa 'El Cascabel' con Antonio Jiménez en la dirección y con los tertulianos invitados al espacio. Principalmente el periodista Carlos Cuesta aportó las opiniones más contundentes:

En una sociedad cuando lo que defiendes es el exceso de una libertad, como vivimos en sociedad, hay otro que tiene una restricción de su derecho. Las libertades están encajadas, y mi libertad de manifestación acaba donde empieza la libertad de otro a acudir a un Parlamento, que para eso es para lo que les votamos.

La esencia de todo esto es que hemos llegado a una situación de la Justicia en la que tú puedes conocer el fallo que va a haber simplemente con saber el nombre de quien está al otro lado de la mesa. ¡Es de una gravedad máxima! La politización de la Justicia ha llegado a tal punto que ya no solamente es que haya una designación con una clara mano política de miembros del CGPJ, es que hemos llegado a ver cómo los jueces se comportan como políticos...

Entra de lleno entonces con la acusación recibida por los medios privados:

Tú coges la sentencia y viene un párrafo brutal sobre los medios privados. Bueno, en las democracias, que los medios estén en manos privadas se le llama liberalizar, que viene de libertad, lo controlado es lo que ocurre en Cuba y Venezuela, que quien lo tiene es el poder político.

******************* Sección "bilingüe" ***********************
Una argucia financiera alrededor del euskera

Ernesto Ladrón de Guevara www.latribunadelpaisvasco.com  9 Julio 2014

La señora Uriarte, consejera de Educación del Gobierno vascongado, ha argumentado la creación de un crédito plurianual de 335 millones de euros en el sentido del fomento del uso del euskera en un nuevo proyecto llamado Agenda Estratégica del Euskera 2013-2016 con la argucia retórica de que hay que euskaldunizar a los emigrantes, entre ellos los provenientes de otras Comunidades Autónomas, considerados extranjeros.

He trabajado durante una década con alumnos extranjeros, con sus deficiencias de partida y su situación desfavorecida de origen. Muchos de ellos han pasado por aulas de adaptación lingüística para adquirir las herramientas básicas de comunicación en la lengua abrumadoramente mayoritaria que es el castellano, por tener otra lengua materna de origen. Otros tienen una enorme dificultad para lograr los objetivos de aprendizaje en las materias troncales por su bajo bagaje léxico y sus limitaciones en la comprensión lectora. Es una situación común en estratos de población con dificultades socio-económicas. Y cada vez es mayor el incremento de los inmigrantes por el “efecto llamada” que han provocado las políticas de subsidio, mucho más favorables que en el resto de las comunidades.

Es una aberración obligar a estas franjas de población a pasar por el embudo de la euskaldunización pues supone una barrera más en la adquisición de los ingredientes culturales básicos y en la adquisición de las destrezas elementales de aprendizaje y de sus herramientas primigenias. Pero a los nacionalistas las necesidades de la población les es indiferente. Ellos van por la senda de sus objetivos independentistas caiga quien caiga.

Esos 335 millones de euros en euskaldunización se añaden a los 6.000 millones de euros ya gastados en las dos últimas décadas, lo cual es un escándalo mayúsculo, a mi entender, teniendo en cuenta las vicisitudes y desdichas derivadas de la crisis que también atosiga a cientos de familias vascas. El euskera se convierte así en un totem al que sacrificar los fondos del Cupo derivado del Concierto Económico en el altar de la religión nacionalista.

Pero los partidos políticos no nacionalistas, en lugar de revelar las verdaderas razones de este dispendio, se dedican a entrar directamente al trapo como buen mostrenco en la lidia en la que torean los artífices nacionalistas. Todos, sin excepción (PP, PSE y UPyD) han recriminado a la consejera el haber considerado extranjeros a los ciudadanos españoles venidos al País Vasco. Es como el tonto que mira al dedo que señala a la Luna, en lugar de mirar al satélite.

Lo de los extranjeros es un artificio dialéctico y una cortina de humo que esconde otras finalidades, la principal la de ocultar el enorme fracaso de las políticas de euskaldunización, cuyo resultado es que el uso del euskera en vez de avanzar, ha retrocedido. Tras treinta años de dispendio, con más de medio billón de las antiguas pesetas gastadas en el fomento de una clientela nacionalista; con acceso por la puerta de atrás a los puestos de las administraciones públicas vascas; con pastores, fontaneros y otros dignos trabajadores ascendidos a la función docente por el solo mérito de ser euskaldunes mediante aquella figura de los llamados “idóneos”, que en los primeros años de la década de los ochenta usurparon puestos de maestros, etc. Y no es de extrañar ese retroceso; todos los que vivimos aquí –en las Vascongadas- sabemos que muchísimos ciudadanos alaveses (por poner un ejemplo) enchufábamos la radio y quitábamos el sonido de los comentaristas en euskera de la primera cadena de la TV vasca, para oír los partidos del Vasconia (primero el TAU y luego el Caja Laboral) mientras los seguíamos en la pantalla televisiva. Las políticas de imposición nunca triunfan. Las lenguas las crean los hablantes, no los tiranos travestidos en demócratas.

Hay otra finalidad oculta, que nunca los representantes de partidos no nacionalistas denuncian porque es políticamente incorrecto, que es que así se crean puestos de trabajo en torno al euskera que dan alimento a la clientela política, y todos sabemos que no hay mejor comisario político que el estómago agradecido. Hasta ahora los funcionarios vascos encargados exclusivamente de las tareas de euskaldunización ascienden aproximadamente a 700. Es decir que con el cuento del euskera se ha promovido al estatus de funcionario a 700 personas cuya única función en agitar la bandera nacionalista. Sin perjuicio de que entre esas personas haya quien no se preste al juego, pero que no resulta representativo a efectos de valorar las intenciones y los efectos de este juego político, permitido y amparado por quienes aparentan defender los intereses generales del conjunto de los ciudadanos españoles.

Por tanto, el operativo de gasto a favor de las estrategias y objetivos nacionalistas sigue creciendo sin que nadie ponga reparo a este hecho, sin duda peligroso para quienes deseamos frenar el crecimiento de estas políticas. Pero con esta oposición de papel charol que tenemos mucho me temo que hay pocas posibilidades de hacerlo.

www.educacionynacionalismo.com

INFIERNO FISCAL
El colapso económico catalán
Mientras los ciudadanos pagan los impuestos más altos de España y Europa, y la Generalitat ejecuta los recortes sociales más duros, el presupuesto destinado al nacionalismo apenas ha variado: 500 millones de euros
Pedro Ruiz  www.estrelladigital.com
9 Julio 2014

La historia económica de Cataluña se ha convertido en la del mundo al revés. Normalmente, en el mundo occidental se dan dos situaciones diferentes: Puedes pagar muchos impuestos y recibir por ello muchos servicios como el caso de Suiza, o por el contrario, pagar pocos impuestos y recibir pocos servicios por parte del Estado como ocurre en Estados Unidos. Pero en la Comunidad Autónoma de Cataluña esa dicotomía se rompe y se crea una nueva realidad demente, se pagan muchos impuestos y se reciben muy pocos servicios.

Sean bienvenidos al mundo al revés versión catalana. Ante todo no se asusten, recuerden en qué lunático país están. Donde se cavan túneles para luego tapiarlos, donde los aeropuertos se han construido para los conejos, donde las vías de alta velocidad son para trenes sin personas, donde no circulan coches por las nuevas autopistas, en definitiva, están en España.

Infierno fiscal
Cataluña tiene el privilegio de tener no sólo los impuestos más altos de España sino también de Europa. Los tipos impositivos en el IRPF de Cataluña son los más altos de España y casi de Europa, ya en 2011 los tenía al 49%, que pronto pasó al 56%, comparte el honor con Andalucía. Los catalanes también pagan impuestos más altos que la media por transmisiones patrimoniales o el de patrimonios. Además, en Cataluña se introdujo el céntimo sanitario hasta el nivel máximo permitido (2,4 céntimos por litro de carburante).

Por si fuera poco, los catalanes también presumen de ser la CCAA con más peajes. Fue de las primeras autonomías en aprobar el copago sanitario de un euro por receta. Cobra un impuesto especial por las pernoctaciones hoteleras (Ley de Acompañamiento de los Presupuestos). Incluso en varios hospitales catalanes se cobra por las butacas para que descansen los acompañantes de los enfermos.

En definitiva, en estos últimos años, la Generalitat ha subido todos los impuestos que dependían de ella (excepto el de sucesiones) que unido a la subida propuesta por el Gobierno Central han dejado a la región catalana al borde del ‘infierno fiscal’.

Servicios limitados, en especial la sanidad
A pesar del esfuerzo fiscal del ciudadano catalán, la Generalitat no es capaz de cuadrar sus cuentas. En el primer trimestre de 2014, Cataluña ya ha consumido un 63% del déficit autorizado para todo el año. Además, su deuda pública se ha multiplicado por cuatro desde 2007 y es la CCAA con mayor volumen de deuda.

No cuentan con prestaciones sociales debido a las dificultades financieras, el alumnado becado apenas llega al 5% respecto a otras comunidades como Extremadura que superan ampliamente el 15%. El gasto en educación de Cataluña no sobrepasa el 20%, respecto a otras comunidades como Madrid o Navarra que superan el 25%. Respecto a los presupuestos de 2014, resulta explicativo que mientras para educación se destinan 4.790 millones para funciones políticas u otros se destinen 6.251 millones.

Otro de los pilares del llamado Estado del bienestar que debe sustentarse con los impuestos es la sanidad pública, pero nada más lejos de la realidad catalana. Son varios los sindicatos y asociaciones que han denunciado que más de un 20% de los médicos catalanes trabajan con precariedad. La fuga de doctores y personal médico de la comunidad es un hecho que se acentuado en los últimos años. Así en 2011, la fuga se cifraban en cerca de 50, el número se dobló en 2012 cuando se marcharon 102. Durante 2013 el número se ha multiplicado por 3 hasta los 301, de los cuales 88 eran españoles.

Además, la Generalitat ha estado arrastrando una importante deuda con las farmacias por el pago de las recetas. Todavía se le debe el pago de un mes y los pagos de marzo y abril se han realizado gracias a la ayuda del FLA (Fondo de Liquidez Autonómico).  La sanidad catalana arrastra un déficit estructural que supera los 850 millones de euros.

Que el FLA solucione los problemas de liquidez de la Comunidad Autónoma se ha convertido en costumbre en los últimos años. Desde su creación en 2012 Cataluña ha recibido una gran parte del dinero que se pone a disposición de las 17 comunidades, prácticamente Cataluña y Valencia han competido por las más ayudadas por el Estado. A finales de 2012 Cataluña ya había recibido cerca de 12.000 millones que habían permitido no entrar en quiebra. En 2013 se pidieron otros 10.000 y en 2014 en un principio eran 6.347 millones repartidos entre el déficit y el pago de la deuda, aunque tuvo que ampliar en casi otros 1.000 millones el rescate el Gobierno para que la Generalitat pagara sus facturas.

La independencia aparte
La política de recortes en Cataluña tiene su excepción en el caso de promover la independencia. Para tal fin, la Generalitat no escatima gastos ni derroches. Lo primero es lo primero. El gasto que asume el Gobierno catalán entre embajadas, medios, lengua y estudios que promueven el nacionalismo sobrepasa los 500 millones de euros.

El Centro de Estudios de Opinión, organismo en realizar las encuestas para Artur Mas, cuenta con una dotación superior al millón de euros y apenas ha sufrido recortes en los últimos tres años. El dinero que va dirigido a los medios afines al nacionalismo supera los 250 millones de euros, mientras que el Consorcio de la Normalización Lingüística que vela por el catalán tenía en 2012 un presupuesto de más de 27 millones.

Otro ejemplo del derroche de la Generalitat son sus seis embajadas en las ciudades de Berlín, Londres, París, Nueva York, Bruselas y Buenos Aires. A pesar de que el Gobierno español le ha ofrecido de manera reiterada la utilización de la red estatal de oficinas. El gasto de ellas son 33 millones de euros en 2012, tampoco han sufrido muchos recortes dos años después e incluso la partida “delegaciones, oficinas y misiones exteriores” ha duplicado su presupuesto.

Además, la ubicación de estas embajadas no se encuentra en lugares comunes de las ciudades. En Nueva York, hasta hace unos meses, la embajada catalana era un despacho de 280 metros cuadrados en el Rockefeller Center y lideraba los gastos por embajada. Aunque ahora el número uno lo ocupa la sede de París situada en la calle Boétie, muy cerca de los campos Elíseos. Se trata de un piso de 578 metros cuadrados cuyo alquiler y mantenimiento supone 598.190 euros anuales. Asimismo, el Govern cuenta con más de 30 oficinas comerciales.

 


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