AGLI Recortes de Prensa   Jueves 24 Julio  2014

El absurdo de las balanzas fiscales
EDITORIAL Libertad Digital 24 Julio 2014

No es sencillo determinar si la publicación de las balanzas fiscales regionales que ha tenido lugar esta mañana en el Ministerio de Hacienda es una buena o mala noticia. Por un lado, se puede pensar que las cifras que ha presentado Ángel de la Fuente servirán para demostrar que el victimismo del independentismo catalán no tiene ninguna base y que los datos que el Gobierno de Artur Mas ha estado repitiendo una y otra vez están muy alejados de la realidad. Pero por otro, tenemos que admitir que el mero hecho de entrar en debate es ya una concesión inmerecida al nacionalismo.

Plantear la discusión de las balanzas fiscales es un absurdo. Ningún país del mundo lo hace y es lógico que así sea, puesto que es un instrumento que sólo sirve para enconar los agravios regionales sin aportar casi nada al diseño del modelo tributario. En España, en Francia, en Alemania o en la Conchinchina, todos los sistemas fiscales conocidos se comportan de forma similar: gravando más a los contribuyentes que más tienen y gastando algo más en aquellos de rentas bajas. Por lo tanto, si se calculan las balanzas fiscales, su resultado no puede ser otro que el conocido hoy: las regiones más ricas tienen saldos negativos y las más pobres tienen saldos positivos.

El nacionalismo juega la baza de las balanzas fiscales porque sabe que es una mano ganadora. Cataluña es una región con una renta per cápita superior a la media nacional y con una densidad de población relativamente elevada. Por lo tanto, lo lógico es que sus contribuyentes aporten más con sus impuestos de lo que reciben en cuanto a gasto público. Así, una mera cuestión de matemática tributaria se convierte en manos del victimismo y la demagogia en una supuesta prueba de un expolio inexistente. Como ya ha demostrado Convivencia Cívica, con la publicación de los datos que la Generalidad se niega a presentar, Barcelona tiene un saldo fiscal mucho más negativo respecto a Gerona, Tarragona o Lérida del que puede presentar Cataluña respecto al resto de España.

En realidad, lo que debería explicar Mas a sus ciudadanos es por qué Madrid, una región que hace tres décadas tenía una renta per cápita muy inferior a la catalana, ahora dobla a ésta en su aportación a la caja común. A esta situación no se ha llegado porque exista una animosidad hacia la capital de España, sino debido a su fantástico desempeño económico y a un crecimiento que no ha estado lastrado por los estériles debates identitarios.

No seremos nosotros quienes defendamos el actual sistema tributario español, que ahoga al contribuyente con el objetivo de mantener una estructura pública hipertrofiada. Y del mismo modo, creemos que es perfectamente compatible la crítica al nacionalismo con la petición de cambio de un sistema de financiación autonómico injusto e ineficiente, que hace aguas por todas partes.

Cristóbal Montoro ha insinuado en las últimas semanas que este melón no se abrirá en lo que queda de legislatura, con el argumento de que no quiere "más enfrentamientos y agravios" entre las regiones. Pero al separatismo no se le combate posponiendo los debates necesarios, ni manteniendo un modelo absurdo, heredado de los pactos del zapaterismo con ERC. De hecho, si algo nos va a enseñar la publicación de estas balanzas fiscales es que el nacionalismo no cambiará su discurso ni un ápice, ni siquiera con las cifras reales encima de la mesa y con muchos de sus argumentos aniquilados.

El aforamiento y la judicatura
Vicente Baquero  www.diariosigloxxi.com 24 Julio 2014

En principio, no parece que la figura del aforamiento fuera necesaria como mecanismo de protección para determinadas personas que de una u otra forma ejercen funciones públicas. Sin embargo, tras algunas sentencias que hemos visto últimamente, tiene todo el sentido. La judicatura debería esforzarse por ser objetiva. Lo que no excluye interpretaciones razonables, en función de los principios generales del derecho que rigen en nuestra sociedad, a la hora de aplicar la ley, pero sin salirse de los límites convencionales que establece como criterio el “Estado de Derecho”. Toda interpretación creativa que pretenda alterar el equilibrio de fuerzas al margen del derecho positivo, la costumbre y la jurisprudencia vigente, debe tramitarse a través de los cauces adecuados, que son los poderes propios del legislativo y no del judicial. La ideología o las convicciones políticas de los jueces en ningún momento deben influir en alterar las consecuencias de la aplicación de la ley.

Es cuestión espinosa el determinar los límites de la discrecionalidad judicial. Sin embargo, por puro sentido común se puede llegar a un compromiso razonable. Lo que no tiene sentido es que un letrado le explique a su cliente que una sentencia puede depender del juez “que nos toque”... Creo que el sistema de oposiciones, tradicional español, en el que prácticamente todo se fía a alguien capaz de memorizarse cuatrocientos temas de memoria, tiene inconvenientes insoslayables que convendría modificar. ¿Quién no se ha tropezado en alguna ocasión con un joven que tras encerrase monásticamente -con las consecuencias psicológicas que tal reclusión acarrea- ha obtenido un puesto en la judicatura? Quizá debiera exigirse para ejercer la magistratura una mayor experiencia, en años y trayectoria profesional, así como en cada vez más casos una mayor especialización.

El derecho como tal nace precisamente para resolver conflictos, no crearlos. Mientras existan jueces cuyos criterios extrajurídicos condicionen sus sentencias, los servidores públicos tienen todo el derecho del mundo a exigir no un privilegio, sino protección frente a determinados magistrados que buscan más el imponer su ideología y acentuar su afán de protagonismo que dictar sentencias ajustadas a una ley y unos principios generales que son comunes a toda la tradición jurídica española y europea
- See more at: http://www.gaceta.es/vicente-baquero/aforamiento-judicatura-21072014-1933#sthash.ikFGspT8.dpuf

Podemos, Mas y la reforma constitucional ocultan la realidad
Adolfo Lefort www.elsemanaldigital.com 24 Julio 2014

"Fíjate si son austeros los de Podemos que ni hacen campaña ellos, que ya se la hacen los demás". Son palabras de Alberto Sotillos. Vista desde fuera, la frase no puede ser más certera.

En el día a día aparecen por todas partes críticas a su inspirador, que hace buena aquella frase de Salvador Dalí: "Lo importante es que hablen de ti, aunque sea bien".

El asunto de fondo es que Podemos está creando una red de simpatizantes y votantes sin ofrecer nada a cambio. Populismo puro y duro. Y no generan apoyo porque se les vea como un futuro político para España, si no porque muchos ciudadanos siguen sufriendo la crisis económica y les vale que cualquiera diga "basta ya".

Frente a esta presencia encontramos a una Izquierda Unida, o Plural, que no sabe qué hacer para evitar que les continúe la fuga de apoyos de la izquierda.

Observamos que el PSOE está sumido en un movimiento de cambio de liderazgo decidido por sus militantes y que supone un avance democrático dentro de los partidos, pero les queda mucho por hacer para recuperar la confianza ciudadana.

Y, el Partido Popular va en el día a día. Entre tanto, se sigue hablando en un sin fin del nacionalismo catalán, al que se está sumando también el vasco, y de la reforma constitucional como si estos fueran los problemas de España.

La realidad es bien distinta. El paro es muy elevado y las condiciones de empleo empeoran, avaladas también por el Tribunal Constitucional que ha dado el visto bueno al período de prueba laboral de un año y a la prioridad de los convenios empresariales frente a los sectoriales.

La deuda pública continúa aumentando y marca los 990.000 millones de euros, el 96,8 por ciento del Producto Interior Bruto. Las exportaciones disminuyen. Las comunidades autónomas proponen 255 medidas que afectan negativamente a la sanidad, como pagar por acudir a urgencias hospitalarias o consultas médicas; afectan a la educación, como ajustar las becas comedor y de libros.

En fin, un largo etcétera. Y, también en la actualidad, encontramos que vamos a pagar 12.000 millones de euros por la venta de la nacionalizada Cataluña Banc al BBVA, que se queda con la Caja por menos de 700 millones.

Nuevos ajustes, o recortes, o definan la situación como les parezca más apropiado, y vamos a seguir hablando todos los días de Podemos, de Artur Mas y de que esta Constitución es inservible.

Justicia universal
Se acabó la pataleta
Emilio Campmany Libertad Digital 24 Julio 2014

El pleno del Tribunal Supremo, quince togas con sus correspondientes treinta puñetas, ha puesto fin a la rabieta de los jueces de la Audiencia Nacional con la contundencia con la que lo habría hecho un buen padre de familia. No sólo eso, sino que al hacerlo ha puesto en evidencia a estos jueces a quienes la reforma que osó limitar su jurisdicción universal, que hasta ese momento se extendía a todo el orbe, les provocó un berrinche propio de niños malcriados y gritones. "¿Ah, sí? Conque ésas tenemos, ¿no? Pues si no me dejas encausar a quien a mí me parezca, te pongo en la calle a todo el que hayas detenido fuera de España", vinieron a decir. Y así fue como liberaron a unos cincuenta narcotraficantes capturados en aguas internacionales como el niño que destroza de un pisotón el juguete que le acaban de regalar por no ser exactamente el que él quería.

Podríamos piadosamente decir que olvidaron que para juzgar a esos narcotraficantes no necesitaban la jurisdicción universal que antes les atribuía la ley, pues les hubiera bastado aplicar los convenios internacionales de los que España es parte y que, como ellos no pueden ignorar, forman parte del ordenamiento jurídico español. Pero es que no podían haberlo olvidado porque la Fiscalía se lo recordó oportunamente, y aun así insistieron en hacer una higa al Gobierno poniendo en libertad a peligrosos delincuentes que había costado mucho dinero y esfuerzo detener. Especialmente notables fueron las palabras empleadas por el juez Gómez Bermúdez cuando se declaró frustrado por no poder mantener en la cárcel a unos delincuentes a causa de la reforma del Gobierno. Tal afirmación es un insulto a quienes les pagan para que los defiendan del crimen, porque la Fiscalía le había proporcionado argumentos jurídicos suficientemente sólidos para mantenerlos en prisión, y si le hubiera hecho caso se habría ahorrado su supuesta frustración. Y encima añadió que, por mucho que le doliera liberarlos, el juez debe atenerse a la ley aunque no le guste, cuando precisamente lo que hizo fue dejar de aplicarla por el mucho disgusto que le causó su nueva redacción.

Hay en todo ello un punto de chulería que, francamente, da miedo, porque tiene toda la razón Bermúdez cuando dice que el juez se debe a la ley, aunque no le guste, pero que lo recuerde para justificar una resolución suena a inquietante excusatio non petita. Y mucho más cuando el acuerdo que estaba justificando era abiertamente contrario a la norma que decía estar aplicando según la autorizada opinión de la Fiscalía y que no podía desconocer. Una opinión en la que no hay mucho margen a la discusión, como demuestra el que el pleno del Supremo la haya ratificado con rara unanimidad. A ver si es verdad y llega el día en que, sin necesidad de decirlo, los jueces de la Audiencia se limitan de una vez a aplicar sin alharacas la ley.

Desvaríos de la Audiencia Nacional: Más que alarma, miedo
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 24 Julio 2014

Un nutrido grupo de jueces de la Audiencia Nacional, encalabrinados por la nueva ley que les impedía proseguir sus juegos de justicieros universales, pretendiendo juzgar el genocidio del Tibet o las tropelías en Guantánamo, (otra cosa bien diferente es el Caso Couso u otros donde están afectados ciudadanos españoles) encontraron en liberar a narcotraficantes su manera de protesta contra el Gobierno. Retorciendo la ley a su conveniencia la comenzaron a aplicar con urgencia y a su particular albedrío, con la opinión, me consta, de Grande Marlaska, y pusieron en la calle a 53 traficantes de drogas a la espera de juicio.

Ahora el Tribunal Supremo, tras el recurso de la Fiscalía ante lo que consideró una aplicación torticera de la ley, y avalados por jurisprudencia internacional y europea, ha enmendado el desvarío y ha dictaminado que es un autentico dislate lo que se había hecho y se pretendía seguir haciendo. Por unanimidad. Sin una fisura. El más alto tribunal español zanja así la cuestión, marca doctrina y ya no podrán estas señorías llamarse más a andanas y campar a sus anchas y sesgadas interpretaciones.

Pero el mal está hecho, Los narcos han volado. Ahora habrá que dictar nuevo auto de busca y captura y todos ellos eran de nacionalidad extranjeras. O sea, que lo perpetrado por los magistrados de la Audiencia puede tener poco y muy costoso remedio. Y nada hace indicar que recibirán sanción alguna por ello.

No es el único caso escandaloso en que este grupo de magistrados de togados se ve, además, envuelto. También con el voto en contra de Grande Marlaska, se traspasaron todos los límites al justificar el acoso y la coacción contra los diputados autonómicos catalanes en aquellas alucinantes escenas del asedio al Parlament que dos señorías, poniendo por delante su bizquera ideológica, al derecho, la razón y la evidencia entendieron no punibles y absolvieron a los autores de la tropelía. El Tribunal Supremo deberá también ahora restablecer el juicio y la ley, pero de momento la impunidad ha quedado consagrada en sentencia para gran alborozo de los encapuchados y antisistemas varios.

En la sociedad el poso que queda, más allá de lo jurídico es de alarma. Y de más que alarma, porque cuando quien la provoca es un juez, quien tiene en sus manos aplicar las leyes y hacer justicia, la cosa da miedo.

Justicia Universal.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 24 Julio 2014

El Tribunal Supremo acaba de enmendar a la Audiencia Nacional sobre la puesta en libertad de 50 narco traficantes detenidos en aguas internacionales, al considerar que las FFyCCSE del Estado están legitimadas para perseguir el delito más allá de nuestras fronteras. Según lo anterior le ha pedido a la Audiencia Nacional que proceda a la detención inmediata de los excarcelados. Y aquí es donde se plantea una duda más que razonable sobre el derecho internacional y el respeto de las fronteras territoriales terrestres y marítimas reconocidas a cada nación y la nula consistencia jurídica de lo que se ha venido en llamar “Justicia Universal”. Son ya famosos los casos en que la misma Audiencia Nacional llevó asuntos como el enjuiciamiento del General Pinochet.

Lo lógico es que exista una cierta legitimidad en la persecución de un delito cometido dentro de las fronteras y no considerar como un muro infranqueable el hecho de que los delincuentes en su huida traspasen las fronteras y se introduzcan en otros territorios de países limítrofes o en las llamadas “aguas internacionales”. Son de sobra conocidos los múltiples “choques diplomáticos” entre Gran Bretaña y España por la disputa de las famosas aguas que los gibraltareños con el apoyo de Gran Bretaña consideran aguas propias cuando España las delimita exclusivamente al área del puerto de Gibraltar.

Lo que ya no parece tan lógico es que cualquier país se sienta legitimado para abordar en aguas internacionales a quienes transitan por ellas sin esperar a que accedan a las aguas territoriales reconocidas internacionalmente. El abordaje es ilegítimo e ilegal y se puede considerar un abuso de poder con intimidación, detención ilegal violenta y en consecuencia, cualquier prueba incriminatoria obtenida así debería ser rechazada y los detenidos ser puestos en libertad de modo inmediato y resarcidos de los perjuicios ocasionados. Lo contrario es dar cobertura legal a un comportamiento justiciero ilegítimo y sin cobertura legislativa internacional alguna.

Del mismo modo, tampoco parecía lógico el que cualquier país se considere “juez universal” para perseguir las innumerables transgresiones de los derechos humanos, existiendo para ello Tribunales internacionales avalados por la ONU como el de La Haya. Ha habido grandes juicios como el de Nüremberg donde se sometió a juicio a una parte importante de los altos mandos nazis por sus crímenes contra la humanidad. Sin embargo, ni siquiera estos Altos Tribunales se muestran eficaces ante los numerosos casos de vulneración de los derechos humanos en la mayor parte del Planeta y los crímenes de guerra se suceden ante la completa impotencia del resto de la humanidad.

Estamos hartos de “jueces estrella” y de “Instituciones Judiciales Estrella” en un afán de protagonismo y notoriedad incompatible con su función. Y la verdad es que es patético contemplar la lucha de “egos” y de poder entre esas Instituciones, mientras los legisladores se inhiben y permiten esta indefinición legal. Y es que el exceso de celo justiciero ha hecho perder el “oremus” a Sus Señorías que por el uso de togas y puñetas en sus hábitos, se sienten investidos de un poder omnímodo y universal en el reparto de Justicia.

Con situaciones así y otras sentencias de igual pelaje, no es de extrañar la nula confianza que los españoles tenemos en la Justicia, mientras que diferentes sentencias del Tribunal Supremo siguen siendo desobedecidas por Gobiernos como el de la Generalidad comandado por secesionistas declarados. ¿No debería llegarles a ellos, no la Justicia Universal, sino la más cercana y local de España por la comisión de un delito en territorio nacional? Sean Sus Señorías coherentes y céntrense en lo que sí es de su competencia.

La Audiencia Nacional actuó de forma imprudente
Editorial El Mundo 24 Julio 2014

EL TRIBUNAL Supremo revocó ayer por unanimidad la posición de la Audiencia Nacional que ha permitido la excarcelación de 13 narcotraficantes egipcios y ocho sirios. Veintiún delincuentes que, con toda seguridad, ya han huido de España, por lo que ahora su captura se antoja complicada. La sentencia es un mazazo a la discutible interpretación que la Audiencia venía haciendo de la última reforma de la Justicia Universal y que justificaba la liberación de los narcotraficantes que habían sido detenidos en aguas internacionales. El TS ha estimado el recurso presentado por la Fiscalía Antidroga sobre el caso de los egipcios y de los sirios encarcelados y, amparándose en los tratados internacionales, sostiene que los jueces españoles son competentes en actuaciones contra el narcotráfico en el mar. La sentencia del Supremo es aplicable a los 47 casos de excarcelaciones ordenadas por la Audiencia y a los que pudieran plantearse en el futuro. El criterio que defiende la reforma de la ley universal coincide con lo establecido por el Alto Tribunal. Los jueces de la Audiencia se han dejado llevar por un pernicioso vedetismo y su particular disconformidad con la nueva legislación ha causado un grave daño al dejar en libertad a delincuentes a punto de ser juzgados.

Castellano y República catalana
Opinión El Mundo 24 Julio 2014

Qué bien hablaban los labradores, arrieros, venteros y pastores del siglo XV. Cuando se embarcaron a conquistar la Tierra se llevaron un arma más poderosa que los arcabuces: la lengua de Castilla. Los romancistas no sabían gramática, los latinos sí; los navegantes y los frailes, que escribieron las crónicas de las Indias, elevaron al castellano a la altura del griego, con una ventaja: lo que contaban los griegos era fábula, lo que contaban los españoles era cierto.

Se hicieran caballeros los que anduvieron a pie y Antonio de Nebrija inventó la Gramática, base de todos los conocimientos. Escribió: «Los miembros y pedazos de España que estaban por todas partes derramados, se redujeron y juntaron en un cuerpo y unidad del Reino. La forma y trabazón del cual así estaba ordenada que muchos siglos, injuria y tiempos no la podrán romper ni desatar».

El gramático dedicó su obra en el año 1492 «a la muy alta y esclarecida princesa Isabel», recordándole que siempre fue la lengua compañera del Imperio y de tal manera lo siguió, que juntamente comenzaron, crecieron y florecieron. No acertó en lo de romper ni desatar, el Imperio se hundió, pero atinó en lo de que el castellano seguiría floreciendo.

Aunque se fueran los catalanes, quitándose de encima a los «conquistadores torvos que buscaban oro y frijolitos» (Neruda), seguirían viviendo entre palabras que «brillan como piedras de colores». Oriol Junqueras, con el que habrá que pactar cuando se calcine Mas, reconoce que el castellano será el idioma de la futura República catalana. El culto jesuita sabe que ese era el léxico de los nobles y los juglares en la corte aragonesa.

Llegó con las vihuelas y los laúdes de los trovadores; los comerciantes catalanes aprendían a hablar el idioma hegemónico. Luego, con las instituciones propias, les fue inútil presionar al castellano, como hicieron ya en la República, al prohibir que los taxistas pusieran libre en castellano; ahora, después de tantos años de inmersión, el catalán cae en picado por la llegada de la segunda oleada de emigrantes. Los nuevos catalanes prefieren el castellano eufónico, de sintaxis elástica que se habla en casi todo el globo.

Hay quien piensa que el castellano también está rodeado. Las redes sociales están configurando una nueva retórica y cambiando los códigos del habla. La corrupción y la jerga de los políticos también ha alcanzado al lenguaje; ya se sabe, la obscenidad en la expresión es el síntoma de la inmoralidad pública.

Pero yo no creo que el castellano se debilite. Los jóvenes nunca habían escrito tanto como ahora. Abusan de las contracciones y abreviaciones, pasan del ado en los participios, pero el castellano vive y crece clandestinamente entre sicarios, tahúres y la gente de la trena y del bronce.

Crisis nacional
La 'tercera vía' y cuatro puñaladas a España
Pablo Planas Libertad Digital 24 Julio 2014

El fatalismo nacional empuja a España entera hacia la tercera vía, que es a todas luces la peor de las soluciones posibles frente a la querella catalana, la desafección política y la corrupción sistémica. El tuneado del PSOE no es sólo cosmética. Incluye piezas incompatibles con el motor del país. La vaguedad de los argumentos socialistas contrasta con la contundencia de las consignas sobre la España federal, cosa tan absurda como, por ejemplo, cogitar una Albania democrática.

Susana Díaz, Pedro Sánchez y Miquel Iceta, por orden de importancia, plantean una reforma constitucional que equivale a realizarle la autopsia a la Carta Magna. A partir de ahí, lo mejor que podría pasar es que varios estados compartieran una especie de panfleto de mínimos sobre el control de las carreteras, fronteras y bandas policiales.

Sin embargo, esta tercera vía suicida goza de gran prestigio entre empresarios y editorialistas confusos, del país a la vanguardia. Algunos de ellos parecen pensar de buena fe que meterle cuatro cuchilladas en el pulmón al texto constitucional es lo mejor para sanar todas las heridas de la Nación, desde los levantamientos de los caudillos autonómicos a las amenazas catódicas de Podemos y los sermones del apóstol Iglesias, al que sólo le falta hacer como que levita.

Por el lado del PP, el mutismo de Rajoy agudiza el contraste de pareceres entre el sector blando y el sector más blando, de manera que el ministro Margallo (recuérdese que es el titular de Exteriores y temas catalanes, lo cual es indiciario de nada bueno) sopesa avenirse a la liposucción abdominal de la Constitución. La oferta para lo del "encaje de Cataluña en España" está entre confiar el cuidado de los dientes a un zapatero y dejar el coche en manos de los mecánicos de Fernando Alonso. Se podría, pero no conviene.

La fórmula es la siguiente: se abre la Constitución, se le mete que Cataluña es una nación, se le otorga impunidad absoluta al nuevo estado en materia de lengua y cultura, se financia con un concierto económico más injusto aún que el vasco-navarro y se queda, de paso, con el mando absoluto de las administraciones locales. Esto último podrá parecer lo menos grave porque es poco conocido el dato de que la Diputación de Barcelona, que es de todos los españoles y está a las órdenes teóricas del Estado, es una de las grandes paganas de la fiesta del estado propio y es la titular del suelo y los edificios de más de la mitad de Cataluña porque la propiedad real es del Estado.

España podría superar semejante expolio, pero los demás navajazos afectan puntos vitales. Sería la primera vez y la primera constitución en la que un Estado financiara los gastos militares del Estado pirata que le ha declarado la guerra. Es jaque mate. La puñalada de la lengua provocaría, en cambio, una muerte más lenta pero tal vez más eficaz que la anterior. La erradicación del español y el gueto para charnegos podría borrar toda huella de la hispanidad de los catalanes en una generación, con lo que Cataluña realmente sería otra cosa y el primer país artificial del mundo, plataformas petrolíferas e islas privadas al margen.

El último punto, que es el primero de este remake de la alternativa kas, es la muerte súbita, un fino tajo en la yugular y la sangre manando a propulsión, como en Kill Bill II. La nación es España. En Andorra será de otra manera y una semana mandará un obispo catalán y la siguiente Hollande, pero aquí ni ha pasado tal cosa ni parece una fórmula viable ser de un país por la mañana y de otro al acostarse.

En este mejunje, los periodistas con más olfato se huelen que Duran puede acabar de padre de la nueva Constitución, si es que la letra pequeña de una preferente se puede comparar con una carta de derechos. No son cantos de sirena, no, pero tampoco voces de alarma, lo que aún resulta más inquietante, puesto que es la prueba de que ya ha empezado la operación para destrozar lo poco que va quedando de España. Y esta vez parece que va en serio. Nada de banderillas.

Un informe revelador que obliga a hacer cambios en la financiación
EDITORIAL El Mundo 24 Julio 2014

EL INFORME encargado por el Ministerio de Hacienda con los datos de las balanzas fiscales (cálculo que indica la diferencia entre los ingresos y gastos de cada territorio en relación con la Administración Central) desmonta el mito del nacionalismo catalán de que su comunidad es la más perjudicada de España. Pero además demuestra que el actual sistema de financiación es manifiestamente injusto, por lo que debe ser revisado de manera urgente por el Gobierno.

El trabajo realizado por un grupo de expertos dirigido por el economista Ángel de la Fuente muestra que Madrid presenta una balanza negativa de 16.723 millones de euros, frente a los 8.455 de Cataluña. Es decir, que los madrileños tendrían dobles motivos para proclamar el tan recurrente como falaz «España nos roba» que esgrime desde hace años el nacionalismo catalán. La publicación de las balanzas fiscales, que la Generalitat ha reclamado como prueba de lo que denomina el «expolio» del Estado, revela que, con Madrid y Cataluña, la Comunidad Valenciana y Baleares son las otras dos regiones que tienen un balance negativo. Las demás reciben más de lo que aportan.

Sin embargo, es la Comunidad Valenciana la más perjudicada, con mucha diferencia, si se analiza el gasto del Estado por habitante. Sólo para situarse al nivel de la media del resto de las comunidades, los valencianos deberían recibir 4.000 millones de euros más cada año. Dado que esta situación se arrastra al menos desde 2005, es fácil calcular el perjuicio que ha supuesto para la región. Murcia está en una situación parecida. A ello, seguramente, y a la sobrefinanciación que disfrutan el País Vasco y Navarra, es probablemente a lo que el profesor De la Fuente se refirió ayer cuando habló de «desequilibrios no lógicos». Pese a tratarse de dos regiones ricas, ambas administraciones reciben 2.000 euros más por habitante y año que la media española. Lo que de ningún modo sería aceptable sería generalizar o extender a otras el trato que reciben estas comunidades; al contrario, habría que revisar la distorsión que genera el régimen foral.

La Generalitat catalana ya cuestionó ayer la metodología empleada en el informe encargado por Hacienda, pese a que las conclusiones a las que han llegado los expertos seguramente no diferirían mucho aplicando otras reglas. Aun cuando como indicador pueden ser útiles, las balanzas se prestan fácilmente a la manipulación. Es muy complicado calcularlas por la cantidad de variables que hay que contemplar. El peligro de las balanzas fiscales es que quienes intentan usarlas como arma política parten de la falacia de que el esfuerzo fiscal lo hacen los territorios y no los ciudadanos. Es un sinsentido que quienes exigen progresividad en los impuestos, para que pague más el que más gana, no acepten que ese mismo criterio sea de aplicación para los territorios. Cosa distinta es que haya que plantearse la conveniencia de establecer topes a la solidaridad para que ésta no se convierta en una coartada con la que justificar repartos abusivos.

Ángel de la Fuente dijo que, dado su nivel de prosperidad, no cree que pueda considerarse que Madrid o Cataluña estén siendo «injustamente tratadas» por el Estado. Eso no significa que no haya que hacer cambios para garantizar una mejor redistribución de la riqueza regional. El informe publicado ayer no puede ser guardado en un cajón: debe servir de guía a Montoro para iniciar cuanto antes las reformas pertinentes.

El baile de las balanzas
Pablo Sebastián www.republica.com 24 Julio 2014

El Gobierno ha puesto encima de la mesa sus estudios sobre la situación actual de las balanzas fiscales de la Comunidades Autónomas. Y lo ha hecho en este preciso momento de cara a la visita que realizará a la Moncloa Artur Mas el próximo día 30. Los datos ofrecidos del Gobierno, cuyos resultados y método de análisis son discutidos en Cataluña y aireados en Madrid y en Baleares, abren por otra parte una batalla política entre las que se llaman Comunidades ‘ricas’ y ‘pobres’, en la que sale dañado el principio de solidaridad y la cohesión nacional.

Da la impresión que el objetivo de Rajoy no es otro que hacer alguna concesión a Cataluña, reconociendo a esa Comunidad un déficit fiscal cercano a los 8.000 millones de euros, aunque con ello abra una nueva polémica con Madrid y Baleares. A la vez que quedan en evidencia los regímenes forales de País Vasco y Navarra, que salen muy beneficiados a pesar de sus privilegios.

Pero, naturalmente y como era de esperar, desde Cataluña tanto el gobierno de Mas como sus aliados independentistas declaran que el déficit es mayor, que la cifras se han ‘cocinado’ en Moncloa y puestas a favor de las posiciones de Rajoy. Aunque de momento ya tienen algo concreto de qué hablar Mas y Rajoy dentro de la legalidad.

Ahora bien, esas no son las cuentas globales de la relación de la autonomía Catalana con el Estado y con el resto de España, una vez que la parte fiscal no incluye otras balanzas esenciales como son la comercial, la de servicios (turismo) y los activos del Estado en Cataluña (puertos, aeropuertos, ferrocarriles), amén de los fondos del paro y las pensiones. Lo que sumado todo ofrecería el verdadero mapa de la relación económica global con un resultado muy favorable para Cataluña por cuanto disfrutan de un mercado y clientela consolidada para productos, servicios e instalaciones de casi 40 millones de españoles. Un Mercado irremplazable para Cataluña que, dicho sea de paso y hablando de fiscalidad, se lleva a su territorio gran parte del IVA que sus empresas e instituciones financieras y de todo orden recaudan en el resto de España, en vez de quedar donde se produce como debiera ser el caso.

De manera, que las cuentas fiscales son incompletas y no dicen la verdad del enorme beneficio económico que Cataluña recibe del resto de España, e incluso de la Unión Europea, gracias a que España forma parte de dicho entorno político y económico, del que Cataluña quedaría completamente fuera si consiguiera ser un Estado independiente. Y si a ello suman el desprecio a la lengua españole, en favor de la francofonía como pretende Artur Mas, en ese caso Cataluña perdería el mercado español, el europeo y el de casi toda América, porque no conviene olvidar que en los EEUU son más de sesenta millones los ciudadanos que hablan español.

O sea que con las cuentas globales y bien hechas, en vez de decir esa infamia de “España nos roba”, los catalanes lo que deben de decir y reconocer es que se benefician y mucho económicamente de su pertenencia a España. Sobre todo si tienen en cuenta de que sus planes de ruptura pueden provocar una guerra comercial y la salida del territorio catalán de muchas de las empresas españolas e internacionales.

Ésta y no otra es la verdad que, manipulada como lo ha hecho la Generalitat y los aliados de Mas, conducen a la mentira reiterada que puede que pronto se pueda desmontar si los independentistas avanzan hacia el ‘choque de trenes’ y finalmente se desata la guerra económica, turística y comercial. Y entonces ya se verá -como se vio en la ‘guerra del cava’- cuál es la realidad. Ya les ha pasado con la Unión Europea donde creyeron que podían seguir y donde les han dicho mil veces por activa y por pasiva que eso es imposible si se independizan, como les ha pasado con el euro y también con la comunidad internacional, EEUU incluidos.

Pero los independentistas con Mas a la cabeza seguirán en sus trece y hacia nadie sabe dónde hasta que se topen con la cruda realidad económica y social y sobre todo con la legalidad.

El marcador
SALVADOR SOSTRES El Mundo 24 Julio 2014

CUANDO uno toma de referencia internacional a una banda de terroristas acaba inevitablemente operando según su diabólica dinámica. Ahora resulta que según buena parte de la prensa española es el número de cadáveres lo que da en una guerra la razón y la legitimidad. Siniestra retórica de carnicería, tal es la lógica de Hamas.

Quedan pocas cosas -muy pocas- de las que todavía Israel no haya sido culpada. Pero en cada conflicto estrechamos un poco más el círculo. Lo ultimísimo es acusarles de proteger la vida de sus ciudadanos en lugar de usarlos, como Hamas hace, de escudos humanos. Hay más muertos palestinos porque en Israel la vida es un valor supremo. La vida en Israel es un valor supremo porque hay escuelas donde se enseña ciencia y literatura y no madrazas donde se predica el odio a Occidente y la destrucción de La Civilización. Hay más muertos palestinos porque en Israel las ambulancias se usan para transportar a los heridos y los hospitales para curarles; no como en Palestina, que las ambulancias se usan para transportar a terroristas y los hospitales para esconderles junto a su artillería. Si Hamas permitiera que los niños y niñas palestinos estudiaran, en lugar de reclutarles como mártires, tal vez tendrían más médicos que cadáveres, más universidades que túneles para el tráfico de armas, vida creciente en lugar de tanta muerte envenenada.

¿Es Israel culpable de proteger la vida de sus ciudadanos, o tendríamos que abandonarles bajo el fuego terrorista para que la mayor parte de la prensa española dejara de insultarnos? Y la gran pregunta que todo lo aclara: cuando muere un civil de Gaza, ¿quién está más contento, Israel o Hamas? Hamas, siempre Hamas. Hamas con su macabro recuento de cadáveres, Hamas con su carnicería ambulante, Hamas con la prensa socialdemócrata española haciéndole los coros del modo más colaboracionista e inaceptable.

Lo que da legitimidad no es la muerte, sino la vida. Hay más muertos palestinos porque Hamas sólo sabe presumir de cadáveres y la muerte es su única sabiduría. Hay más muertos palestinos porque después de haber sido el pueblo más perseguido de la Historia, Israel ha aprendido que si pierde otra guerra será la última.

¿Elecciones en octubre?
Manuel Muela www.vozpopuli.com 24 Julio 2014

Decía en mi comentario anterior que igual les daba por convocar elecciones en octubre para desactivar momentáneamente la cuestión catalana y salvar los muebles amenazados de pérdida total. No sabía que en los círculos del poder se estaba barajando tal hipótesis, según se ha publicado, y ello me mueve a insistir en lo que parece la conclusión casi inexorable de la crisis de representación abierta por el resultado de las elecciones europeas y la abdicación de Don Juan Carlos I, directamente ligada con aquella. Desde entonces la política oficial ha entrado en estado de ansiedad, acompañado de diarrea legislativa por vía de urgencia, que pretende dar la impresión de actividad frente al verdadero estado catatónico en que se encuentra. Mientras, los problemas que han conducido a ésta situación siguen su curso, sin mejoras apreciables que pudieran indicar el ansiado cambio de tendencia del que habla la propaganda. En el caso de que se produjeran tales elecciones, cifro la esperanza en que sus resultados abran la puerta a la restauración democrática de España, con un Gobierno plural de unidad nacional, para evitar el peligro de un coletazo autoritario con la excusa de la ingobernabilidad.

El Gobierno solo ante la cuestión catalana

Las Cortes actuales ya no responden al sentir y al voto expresado por los españoles en la consulta nacional de mayo. Es verdad que ningún grupo parlamentario ha pedido su disolución lo que ha facilitado la posición del Gobierno y de su mayoría, pero la abdicación real, que ha puesto fin al reinado y al régimen de poder personal, ha contribuido a incrementar la sensación de interinidad, aparte de introducir, de forma abrupta, una dosis nada desdeñable de dudas sobre la manera de proveer la jefatura del Estado. Pero, con ser importante, no es esa la cuestión principal que obligue a anticipar las elecciones generales. Desde mi punto de vista, la causa última es la soledad del Gobierno para afrontar la cuestión catalana, ahora más patente que nunca con el recambio producido en el PSOE y su apuesta por la ensoñación federal, unida a una evolución poco positiva de la economía nacional, deuda creciente y paro enquistado, en contra de lo que sostienen los voceros oficiales. España vive con la respiración asistida del BCE y la tregua de los mercados financieros, temerosos ambos de las consecuencias de reproducir aquí un escenario a la griega con una economía cuatro veces mayor que la del pobre país heleno.

Los meses de verano en los que la industria turística está a pleno rendimiento pueden ser un prólogo apropiado para abrir el escenario electoral antes de que la caída de la hoja depare otras caídas más profundas en lo político y en lo social. Estas ya son evidentes, por lo que el Gobierno y su partido se verán obligados a optar entre lo malo y lo peor. Lo malo es ir a elecciones en octubre, lo peor es seguir agotando el calendario con la empresa en ruinas. Por eso creo que el Gobierno va a utilizar la excusa fundada de la cuestión catalana, que ellos mismos han dejado pudrir, para pedirle a los españoles su opinión, dando validez a la repetida proclama de que ese asunto incumbe a la soberanía nacional. La pregunta es si se va a presentar algún proyecto de arreglo o, simplemente, se va a pedir el apoyo de los votantes para meter en cintura a los independentistas de Cataluña y, si se tercia, también a los del País Vasco. ¡Menudo dilema!

Las nuevas Cortes y un Gobierno plural de unidad nacional

Como estamos en el terreno de las hipótesis, aunque no de la ensoñación, se podría elucubrar sobre los resultados electorales de octubre, partiendo de lo ocurrido en mayo y de los datos de las diferentes encuestas sociológicas aparecidas después, siendo la más relevante de ellas la última del CIS. Con esas premisas, se puede prever un volumen de votos emitidos de alrededor de 24 millones, frisando el 70% del censo electoral, de los que el PP obtendría unos 6,5 millones y el PSOE, si logra suavizar su caída, llegaría a los 4,2 millones. Por su parte, UPyD, incluida en el bloque de los partidos dinásticos después de su voto favorable a la ley de abdicación, podría mejorar sus resultados, a costa fundamentalmente de votantes del PP que desertan de las filas de éste, obteniendo casi 2 millones de votos. En cuanto a Podemos, con su discurso nacional sobre los problemas de la gente, que le ha convertido en un movimiento transversal aglutinador del descontento de amplios segmentos de la sociedad, no sería raro que se acercara a los 5 millones de votos. IU, con la fidelidad del voto comunista, quedará por debajo de los 2 millones de apoyos. Los votos restantes se repartirían entre las opciones nacionalistas y regionalistas, además de otros grupos de ámbito nacional tanto de derechas como de izquierdas. Siguiendo con la hipótesis, sí es fácil aventurar que en Cataluña y País Vasco los partidos dinásticos tendrán muy malos resultados.

Ante esas perspectivas más de uno pensará que mejor no menearlo, pero sucede que, en unos meses más, las expectativas del poder serán peores, porque no se vislumbran en lontananza milagros que hagan cambiar las profundas corrientes de descontento que circulan por la sociedad española. A mi juicio, sobre el próximo Parlamento, el de octubre o el de meses después, recaerá la responsabilidad de alumbrar un Gobierno plural de unidad nacional, con características muy parecidas a las de un Gobierno provisional, que asuma sin titubeos la situación de emergencia nacional, poniendo en marcha el plan de viabilidad político y económico que necesita España, recuperando la idea del Estado unitario frente a la ensoñación federal que pretende continuar con el clientelismo y la desigualdad que tanto daño han causado al país.

Realmente la tarea principal sería rescatar al Estado, ahora enfeudado por eso que se llama la casta, para que ejerza su papel civilizador y democrático, que ha sido ignorado por quienes han tenido responsabilidades de Gobierno durante tres décadas. En ese plan de emergencia deberá afrontarse el problema de la deuda, cuya resolución habrá de negociarse con los socios de la Unión Monetaria. Y por último y no menos importante, el proyecto de ese Gobierno deberá ser lo suficientemente atractivo para devolver la ilusión y la confianza a la nación, incluyendo a quienes en Cataluña parecen decididos a emprender otro camino. Si esos objetivos no se consiguen, no es difícil prever el descarrilamiento de cualquier salida democrática a la crisis española. Por eso es tan importante que quienes pidan el voto para estar en las nuevas Cortes sepan que asumen la inmensa responsabilidad de evitar el naufragio de la esperanza democrática, que es más valiosa que mantener embalsamado el cadáver del régimen del 78. Caveant consules…

¿Quién teme al Estado de Derecho?
Santiago González El Mundo 24 Julio 2014

Hace muchos años, aún en el exilio, Fernando Arrabal comenzó su 'Carta al general Franco' con unas palabras que a mí me impresionaron mucho: "General, usted ha convertido a España en un país de palomas sin patas, de guirnaldas de luto..." y en este plan, que diría Paco Umbral. Cito de memoria. Lo que me impresiónó fue el relato de las carencias de España y la brillantez de las metáforas.

Desde hace algún tiempo tengo la impresión de que España es un país con escritores que no saben escribir y críticos literarios que no saben leer, un buque fantasma (homenaje al Trapiello más temprano) en el que el puesto de vigía se lo han dado al ciego y el de radiotelegrafista al sordo.

J. Ernesto Ayala-Dip es un crítico literario que acaba de demostrar en un solo acto, un artículo en El País titulado 'Un manifiesto que da miedo', su gran doble carencia: no sabe leer (el manifiesto) y, en consecuencia, mal podía escribir (el artículo).

Un lector desprejuiciado y con algún grado de comprensión lectora habría descubierto en los primeros compases cuál es el primer objetivo de los firmantes del manifiesto:

"los abajofirmantes, ciudadanos radicalmente comprometidos con los principios constitucionales de la libertad y la igualdad, entendemos que es imprescindible abrir un debate público que informe y comprometa al conjunto de los españoles."

Un escritor habría argumentado en lugar de esparcir dicterios, pero en fin, el artículo se comenta por sí mismo, aunque es de lamentar que El País, incluso en la muy comprensible aspiración de reforzar sus editoriales con plumas ajenas no muestre un poco más de criterio selectivo: "señor, estos dos folios no son dignos de nuestras páginas. Aquí somos muy mirados para estas cosas".

El artículo es reiterativo y confuso; se entiende en él que el arribafirmante s´olo admira intelectualmente a dos abajofirmantes: Eloy Sánchez Rosillo y José Luis Garci. Qué se le va a hacer, Varguitas, Juaristi, De Azúa, Iglesias, Trapiello, Tortella, Alcántara, Arroyo, Boadella, Bonilla, Savater, Solozábal. Hay que esforzarse un poco más, a ver si la próxima vez les entiende el crítico.

Sólo reproduciré un párrafo, por lo demás, admirable:

"¿Cuál es el nivel de mayor firmeza que se puede exigir a alguien que ya de por sí se ha especializado en esgrimir un no rotundo y contumaz a toda propuesta de reconfiguración de la España de las Autonomías en un Estado mucho más audazmente federal?"

Que haga cumplir la ley. ¿Cómo puede dar miedo un manifiesto que pide un debate público y lo inicia exigiendo el cumplimiento de la ley? ¿Quién teme a Virginia Wolf?¿Pero quién puede temer al Estado de Derecho? Estoy seguro de que al crítico Ayala-Dip, como a mí mismo, le parece de perlas el carácter coactivo de la ley para quien la incumple, pongamos por caso Bárcenas. Bueno, pues es en todos los casos lo mismo.

Vuelva a leer el manifiesto, a ver si a la segunda. Y ante las preguntas que se hace, permítame responderle con paráfrasis de Carville, el asesor de Bill Clinton en su carrera a la Casa Blanca: "Es el cumplimiento de la Ley, estúpido", dicho sea con el mismo propósito pedagógico y con idéntica ausencia de voluntad de injuriar al crítico. ¿Quién vigilará a los vigilantes? Se preguntaba Juvenal. ¿Quién criticará al crítico? Pues con toda la humildad necesaria, un servidor.

Fuera de juego
EDUARDO TEO URIARTE. FUNDACIÓN PARA LA LIBERTAD.24 Julio 2014

El “disparatado papel” de los socialistas españoles rompiendo el compromiso que les exigía votar a Junckers, tras presentar éste el discurso más keynesiano que se haya oído en la Cámara europea, confirma la marcha hacia la marginación política que este partido empezara a marcar desempolvando el tema de la república ante la abdicación del rey o el rechazo a su aforamiento. Es muy posible que estos gestos de distanciamiento con la derecha deleiten a las bases más radicales del socialismo, pero en este jaleado alejamiento de la derecha no parece existir consciencia del paulatino distanciamiento de la política.

La “reforma constitucional” adoptada por los nuevos líderes del socialismo como aparente solución a su calificado “choque de trenes” entre el nacionalismo catalán y el Gobierno español, es otra forma más de apartarse de la política y dejarle sólo al PP en tan difícil situación. No son excluyentes, sino que se exigen recíprocamente, el solicitar dicha reforma y estar junto a la legalidad constitucional ante el intento de su ruptura por el nacionalismo. Por el contrario, la defensa de la legalidad constitucional daría visos de sinceridad a la reforma, y no sería vista como la mera excusa para abandonar la política, y al PP, ante el reto secesionista, culpando ignominiosamente a este partido del problema debido a su cerrazón. Pues si se desea la reforma constitucional hay que defender la constitución del atentado que hoy padece, ¿pues qué reforma se haría si primero la pisotean los nacionalismos?. El socialismo actual no es consciente de que el nacionalismo lo que propugna es la ruptura del demos, lo que no tiene solución por terceras vías salvo que se de pábulo a este atentado antidemocrático. Hablar de reforma constitucional, sin implicarse en su defensa, en el momento de mayor distanciamiento con el PP, no deja de ser un descomunal macguffin.

Como en todo partido, un porcentaje de las bases militantes son sectarias, no entienden que en el sectarismo no reside ninguna virtud democrática, ni les preocupa. Pero la cohesión interna, le sprit de corp, obliga a sostener ese sector bastante vocinglero como referente identitario y clá coral en estos momentos de crisis y desplome electoral. En todos los partidos existe un sector pequeño que pasa de democracia y política y lo único que ansía es que ganen los suyos. Sin embargo, lo que parece de un tiempo a esta parte, contrariamente a todo lo que hiciera Felipe González, es que los líderes del socialismo alientan esta clá sectaria con simples y demagógicos discursos, abundantes consignas, incontables prejuicios, y exageradas condenas de la derecha, porque, quizás, sus líderes actuales no den para más. Y así las concesiones a este populismo interno han pasado a convertirse en la única y pobre médula ideológica de este partido otrora tan importante y necesario. Porque una cosa era en el pasado hacer concesiones al folclore de izquierdas en algún que otro mitin sindicalista, y otra supeditar la praxis política a ese folclore. De proseguir el seguimiento a los instintos emotivos de las bases sobra la política, se ataja por el totalitarismo.

La obligada reflexión, compleja y extensa, que el socialismo debiera realizar, se ha sustituido por un mesianismo ambiental (recuerda demasiado “La Vida de Brian”) que busca al líder milagroso que les devuelva el poder (no se sabe para qué), sin atender los problemas, olvidando cualquier programa, contradiciendo la trayectoria anterior, y condenando el uso de la autocrítica por disolvente. Un líder mesiánico se hace, tras haber jurado a la manera cartaginesa odio eterno al PP, mediante argumentaciones de consumo interno, tales como unidad en el partido, giro a la izquierda en el partido, cambio en el partido, fortaleza del partido, democracia en las bases del partido, participación de las bases del partido, etc, a la vez que nación, monarquía, Constitución, Europa, democracia representativa, reformas económicas se ceden a la derecha, como parte de la política burguesa o capitalista, en una reacción nada nueva que nos devuelve al pasado apolítico del obrerismo. Pero calificarla de “neocaballerismo” sería excesivo cuando responde mucho más al inculto y frívolo talante de los jóvenes burócratas que esperan en los pasillos de las oficinas del partido su oportunidad de ascenso que a una mística obrera revolucionaria. Buscar la fortaleza interna en el sectarismo es abogar por el autismo político, y de ahí al totalitarismo sólo queda un paso.

La deriva hacia la revolución fue atajada en el socialismo español por Fernando de los Ríos ante un Lenín enfrascado en la dictadura del proletariado, nada menos que enarbolando la libertad por encima de lo que se justificaba como la gran misión histórica de la clase obrera. El preclaro rechazo de la revolución totalitaria llevaba al socialismo a la participación en la política burguesa, no sin titubeos y pasos contradictorios, pues cuando los nuestros no ganaban organizaban huelgas revolucionarias como la de Asturias, o cuando ganaban querían ir a por más y a por todas. Se creía superada aquella etapa tras la Transición, pero por lo visto, el lema de “socialismo en democracia” no está del todo bien asumido todavía. Porque democracia no es un enunciado, es una serie de comportamientos cotidianos y diarios que pasan por el respeto a la ley, la última tabla de salvación, cuando las reglas del juego hay quien las rompe, como es el caso, ahora, del separatismo catalán.

El papel del socialismo como pieza reformadora en las democracias burguesas fue fundamental a partir la II Guerra Mundial, empujando con el desarrollo del estado de bienestar la igualdad a la que toda democracia aspira, de lo que no es ajeno, tampoco, la formulación de una Europa como proyecto político común. Tras esa larga experiencia debiera haber aprendido el socialismo español que si la socialdemocracia no participa con la derecha en los grandes proyectos institucionales, España, Europa, OTAN, el socialismo se convierte en otra cosa, volviendo hacia el espontaneísmo primitivo y quedando fuera de juego, sin utilidad, ensimismado en cuestiones que sólo a los más enfervorecidos del partido interesa, favoreciendo el propio descalabro y posibilitando el trampolín argumental al populismo izquierdista.

Tal como se van sucediendo los acontecimientos, la vacía campaña de primarias lo ratifica, el ensimismamiento socialista no permite descubrir posibilidades de renovación política ni a los más optimistas. Probablemente éste y otros partidos, como sucedió en Italia, están condenados a desaparecer en muy poco tiempo, sin que apreciemos, como ocurrió en Italia, unas alternativas útiles e inmediatas a los protagonistas del sistema político. Del lado que me preocupa, del centro izquierda, las balbuceantes iniciativas que emergen parecen en algún caso ya agotada, vencida por un cierto conformismo y sectarismo que no permite la unidad necesaria para la creación de un movimiento con apoyo electoral. El obstáculo para la participación y representación política de la ciudadanía no sólo reside en la existencia de una ley electoral que favorece a las fuerzas mayoritarias, poco proporcional, sino también en los planteamientos sectarios y no inclusivos de nuevas formaciones que tienden a conformarse con un pequeño nicho militante y electoral huyendo de las auténticas responsabilidades políticas que hoy se les presenta, Tratar de crear una alternativa en el espacio de centroizquierda que deja el PSOE, no para expulsarle, sino porque hace un tiempo se está marchando de él, es necesario para la estabilidad política en un futuro inmediato.

La suerte en la democracia
FRANCISCO SOSA WAGNER Y MERCEDES FUERTES El Mundo 24 Julio 2014

Cuando el turista visita en Atenas el museo del Ágora se encuentra con un curioso artilugio que lleva el nombre de kleroterion, una máquina que servía para elegir a sorteo a determinados cargos públicos. Ese turista al que aludimos, si es persona interesada por la res publica, es probable que, movido por la curiosidad, se pregunte qué tipo de cargos podían alcanzarse accionando el kleroterion, cuáles eran realmente sus funciones y cuánto tiempo podía el seleccionado permanecer en ellas.

Y convocado por esa aventura reflexiva, vemos ya a nuestro amigo con la cabeza en ebullición, insatisfecho como está por la degradación pavorosa que sufre nuestro sistema democrático. Porque es bien cierto que, siendo la democracia el modelo de gobierno hoy preferido, la realidad es que cada vez acuden menos ciudadanos a las urnas y cada vez es menor el número de personas que se comprometen con un partido político, pieza primordial en el funcionamiento de todo el sistema. Ya que estamos con palabras griegas dijérase que se detecta una creciente apatía de la población, lo que es sinónimo de dejadez, de indolencia respecto de los ritos básicos en que se descompone la gran liturgia democrática.

No extraña por ello que sean muchos los ensayistas que estén dándole vueltas al magín y que nos propongan, en libros y artículos, fórmulas correctoras de los vicios que corroen el edificio democrático. Entre ellos nos ocupamos hoy de la obra valiente de David Van Reybrouck que apuesta por el sorteo como uno de esos elementos de transformación renovadora del desgaste de las instituciones representativas. El libro se llama Contra las elecciones (Contre les élections, Babel, 2014, citamos por la traducción al francés desde el neerlandés).

Van Reybrouck hace un repaso de las voces que están proponiendo cambios drásticos. En ese escenario comparecen, entre otros, los populistas que llevan detrás de sí a millones de personas porque responden de manera sencilla a problemas complejos; los tecnócratas que confían en personas bendecidas por conocimientos profesionales en lugar de aquellos que lo están por el agua bendita asperjada por los votos; también los admiradores de referendos y consultas directas que destronarían a esos sacerdotes intermediarios entre el dios democrático y la ciudadanía que son los diputados.

El hecho de que la democracia sea hoy solo la representativa y, esta a su vez, la vinculada a los procesos electorales es el resultado de una evolución histórica. De ahí, a juicio del autor, la oportunidad de rescatar, mirando hacia atrás, desde los renglones lejanos de la Antigüedad clásica, un mecanismo tan simple como el sorteo para seleccionar algunos cargos públicos enriqueciendo así la caja de herramientas de la política contemporánea. Porque en Atenas se aplicaba tal sistema para ocupar puestos en los centros neurálgicos del poder público, excluidos los militares y financieros. Por un tiempo determinado que no solía exceder de un año. Un sistema este que contó con el apoyo nada menos que de Aristóteles quien lo consideraba más democrático que la elección pues esta contribuía a formar una oligarquía gradualmente degenerada.

Aunque Roma lo descarta, reaparece el sorteo en la Edad Media en muchas ciudades, siendo el caso de Florencia el más citado. Pero también se practicó en algunas españolas. Lo más relevante sin embargo es añadir que las tres obras que fueron las antorchas con las que se empezó a iluminar un mundo político nuevo, a saber, el Espíritu de las leyes de Montesquieu, el Contrato social de Rousseau y la Enciclopedia de Diderot y de DAlembert alaban el sorteo y aseguran que su combinación con la elección refuerzan la democracia.

Sin embargo, las dos grandes revoluciones, la americana y la francesa, dejan a un lado el sorteo de forma que la elección y los procedimientos a ella ligados ocuparán a partir de entonces el centro del sistema hasta el punto de que, cuando ya en el siglo XX, se aprueba la Declaración Universal de los Derechos del hombre se consigna en ella que «la voluntad del pueblo es el fundamento de la autoridad de los poderes públicos; esta voluntad debe expresarse en elecciones honestas que han de tener lugar periódicamente».

Pues bien lo que sostiene Van Rey-brouck es que la elección es un utensilio «primitivo» y que, si no se combina con otros, la democracia se depaupera. Con una expresión feliz, el autor acuña que «las elecciones son el combustible fósil de la política. Antes dinamizaban la democracia de la misma manera que el petróleo dinamizaba la economía pero ahora se sabe que a cambio de crear problemas gigantescos. Si no reflexionamos con urgencia sobre la naturaleza de nuestro combustible democrático el sistema quedará atrapado en una gran crisis».

Este entusiasmo por el sorteo lleva al autor a proponer su empleo para integrar los más variados órganos representativos de nuestros sistemas constitucionales con el designio de que convivan en ellos las elecciones y esos sorteos o «insaculaciones» como se han llamado siempre estas prácticas en las tradiciones históricas italiana y española citadas.

Nosotros, al contribuir a este debate en la España actual, nos movemos en ámbitos más comedidos. En consecuencia, pensamos que las elecciones son insustituibles para Asambleas o Parlamentos, sin perjuicio de que subrayemos la necesidad de su modernización lo que solo es posible rectificando con osadía la ley que las regula.

Sin embargo, el espacio donde este sistema del sorteo puede revelarse muy fecundo y un buen antídoto contra los riesgos del clientelismo partidista y de la corrupción es el de las organizaciones especializadas que existen en el Estado (también en algunas comunidades autónomas). Pensemos en el Banco de España, en la Comisión Nacional del Mercado de Valores, en la Comisión de Mercados y Competencia, en la Junta de Seguridad nuclear, en las Universidades... Pero también en órganos constitucionales básicos como el Tribunal Constitucional, el de Cuentas o la nueva Autoridad de Responsabilidad Fiscal, y el Consejo General del Poder Judicial. Se trataría de que el procedimiento de nombramiento de sus órganos directivos se iniciara con una convocatoria pública a la que acudirían, sin las sombras de partidos o sindicatos, los profesionales que libremente lo desearan y reunieran los requisitos pertinentes. A partir de ahí, tras comprobar de forma rigurosa y con transparencia, trayectorias y méritos alegados, se confeccionaría la lista definitiva de los candidatos, que serviría para realizar el sorteo. Con carácter previo, y especialmente para los órganos constitucionales, se podría establecer la exigencia de una comparecencia parlamentaria u otra aproximación al candidato de parecida naturaleza. Adviértase que estos trámites, los de la convocatoria pública y la comparecencia, ya existen para la designación de muchos responsables de las instituciones europeas y, en tal sentido, procede citar los ejemplos de las autoridades europeas de supervisión financiera o de la Oficina de lucha contra el fraude (OLAF). Porque se convendrá con nosotros que, garantizada la idoneidad de todos los candidatos, es indiferente la persona concreta que sea designada. Y el azar le proporciona la ventaja de poder ejercer su función en perfectas condiciones de independencia y por tanto libre de compromiso adquirido -explícito o implícito- con «dedo» alguno. Sustituyendo la elección por el sorteo, hacer la astrología de las decisiones de estos órganos, en función del origen de cada persona que interviene en una votación, se haría prácticamente imposible.

Para cerrar las garantías procedería atender dos aspectos complementarios. Por un lado, sería conveniente la reducción del plazo del ejercicio de las funciones así atribuidas atendiendo en cada caso a su naturaleza: iría de uno normal de dos años a otro máximo de seis. Así, por ejemplo, en la Comisión del mercado de valores el nombramiento no superaría los tres años mientras que en los órganos judiciales se aplicarían los máximos. En el caso de las universidades, y ahora que se habla de la reforma de su gobierno, este sistema del sorteo, con rectores elegidos por dos años y no reelegibles, acabaría con el clientelismo y las ridículas banderías que se forman con ocasión de las elecciones universitarias.

En fin, quien termina un mandato determinado por el azar vuelve con humildad de fraile recoleto a su puesto de trabajo y destierra futuras ambiciones. Mucho es de temer que los partidos políticos sean contrarios a estas propuestas, lo que sería ya la prueba irrefutable de su oportunidad, bondad y rectitud.

Francisco Sosa Wagner y Mercedes Fuertes son catedráticos de Derecho Administrativo. El primero es eurodiputado por UPyD. Ambos son autores del libro Cartas a un euroescéptico (Marcial Pons).

El derecho a decidir lo que me da la gana
Santiago Trancón Pérez www.cronicaglobal.com 24 Julio 2014

El "derecho a decidir" no es ningún derecho. Para serlo, hay que especificar quién decide y qué. No existen derechos abstractos. Si no se concreta un derecho, es porque se sobreentiende y, en caso de duda, se aclara. Por ejemplo, el "derecho a votar". Nuestra Constitución especifica quién puede votar, qué se puede someter a votación e incluso cada cuánto tiempo. No todos los ciudadanos pueden votar, ni se puede votar todo ni en cualquier momento.

Así que no existe el "derecho a decidir", sino el derecho a decidir algo. Sin un quién, un qué y un cuándo, no existe ningún derecho a decidir. Los independentistas, sin embargo, afirman machacona y provocativamente que "tienen derecho a decidir", así, en abstracto, y añaden que es un derecho "democrático irrenunciable". Ni especifican ni discuten el contenido de ese derecho, ni quiénes lo pueden ejercer, ni cada cuánto tiempo. Todo se sobreentiende. Mejor dejarlo sin definir, para poder interpretarlo en cada caso según convenga.

El proceso independentista se basa en una maniobra profundamente antidemocrática que atenta contra la democracia española, contra el Estado de derecho, contra el derecho a decidir de todos los españoles sobre el marco constitucional que fundamenta nuestra sociedad

Hoy ya nadie duda de que con el "derecho a decidir" lo que se quiere decir (y ocultar) es el "derecho a decidir la independencia", y que los sujetos de ese derecho son "los catalanes", o sea, únicamente los ciudadanos empadronados y censados en Cataluña. Así que cuando alguien (sea catalanista, izquierdista, batasuno, socialista, comunista, populista, republicano..., que todos repiten la misma serenata, incluidos algunos del PP) defiende el "derecho a decidir", lo que está afirmando es que los catalanes, ellos solos, tienen derecho a decidir la independencia de Cataluña. Los más patéticos son los que se ponen a matizar: que si doble referéndum, que si federalismo asimétrico, que si reforma de la Constitución... Se niegan a encarar la única verdad: la invención de un derecho inexistente urdido para alcanzar de forma totalitaria y antidemocrática la independencia.

Que se trata de una maniobra antidemocrática, de confusión y manipulación ideológica y mental, es algo que podemos descubrir nada más preguntarnos por quién se ha inventado ese derecho a decidir de forma unilateral y exclusiva la independencia. La respuesta es clara: los independentistas, los que quieren la independencia. O sea, que primero digo que tengo derecho a la independencia, y luego exijo que se me reconozca. Desplazo el problema hacia donde no está: exijo que los demás reconozcan un derecho que yo mismo me he otorgado. Si no me lo reconocen, son antidemócratas, fascistas, centralistas, ocupantes.

El proceso independentista y secesionista (no le llamemos soberanista, otra argucia lingüística), se basa en una maniobra profundamente antidemocrática que atenta contra la democracia española, contra el Estado de derecho, contra el derecho a decidir de todos los españoles sobre el marco constitucional que fundamenta nuestra sociedad, contra un proceso histórico de siglos de unidad y convivencia, contra un entramado fecundo de relaciones familiares, sociales y culturales, contra las estructuras económicas compartidas, contra un orden de intercambios y equilibrios de todo tipo (territoriales, nacionales, europeos, mundiales) elaborado durante muchos años, tanto en el terreno cultural, como defensivo, tecnológico y de comunicaciones, etc. Frente a todo eso no puede prevalecer el interés egoista de una minoría que busca aumentar su poder mediante la maniobra independentista y guiada por la ambición, el rencor, el desprecio, la autosuficiencia y una patológica necesidad de revancha de no se sabe qué milenarios agravios.

El "derecho a decidir" es, por tanto, no solo una patraña y una descarada manipulación ideológica, sino una peligrosa provocación antidemocrática que nadie debiera dejar pasar sin rebatir y desenmascarar, porque en realidad no es otra cosa que el "derecho a decidir lo que me da la gana". ¿Qué otra cosa ha hecho el Parlamento catalán, sino decidir por su cuenta qué se puede o no decidir, quiénes pueden y no pueden decidir y cuándo han de decidir? La democracia es todo lo contrario del derecho a decidir lo que me da la gana. Para decidir lo que me sale de abajo no necesito ningún derecho, basta con imponerme con amenazas y enredos, que es lo que ha hecho durante casi 40 años el independentismo con total impunidad y alevosía.

El "derecho a decidir", repito, no es ningún derecho. El "derecho a decidir la independencia de Cataluña" tampoco es hoy ningún derecho, porque no existe como tal en nuestro Estado de derecho. Para que lo fuera no bastaría "reformar la Constitución", como empiezan a repetir hoy estúpidamente casi todos los políticos. Lo que habría que hacer primero era abolir la Constitución y proclamar la desaparición del actual Estado; luego, inventarse otro Estado y otra Constitución. ¿Reformar la Constitución? Sí, pero no para hacer lo que pretenden los reformistas federalistas de última hora, sino para dotarnos de un Estado más democrático y asegurar una verdadera igualdad entre todos los ciudadanos. Para ello habría que empezar por desactivar y revisar todas las leyes confusas que han permitido la constitución de embriones de estados independientes al margen del Estado, abocado a la autodisolución si no se establece un orden más justo e igualitario.

La democracia es el establecimiento de la ley para lograr el bienestar y el bien común. La democracia es radicalmente incompatible con el derecho a decidir lo que le da la gana, no sólo a un individuo, sino a un banco, un partido, un grupo de presión, un colectivo, un parlamento, un gobierno, una mafia, una organización terrorista, independentista, religiosa, deportiva, mediática... Podemos y debemos reformar nuestra Constitución para que el derecho a decidir lo que les da la gana, otorgado a muchas instituciones, organismos y poderes fácticos (desde el gobierno a los banqueros, de los jueces a los alcaldes, etc.) se convierta en un derecho democrático regulado y controlado por la mayoría de los ciudadanos. No es esto lo que piden los neofederalistas, incapaces de enfrentarse al verdadero problema de nuestro país: la falta de definición y establecimiento de un verdadero Estado Democrático, basado en el imperio de la ley frente al derecho a decidir lo que a cada uno le da la gana. No hay más que dos caminos, o democracia o totalitarismo, o leyes comunes e igualitarias, o sometimiento a la imposición del más fuerte, representado hoy por el independentismo destructivo y desintegrador.

Perversión del lenguaje
Los 'separatistas', o sea los terroristas
Zoé Valdés Libertad Digital 24 Julio 2014

Ahora nos vienen de nuevo con lo de "separatistas" prorrusos cuando debieran nombrarles por su nombre: terroristas. Terroristas porque tumbaron un avión de pasajeros, un avión lleno de personas inocentes que sólo soñaban con vacacionar algunos, otros con investigar el VIH, en fin. Terroristas porque terminaron con vidas útiles, a través de la violencia y el terror. Pero, tanto la prensa, como la ONU, como la mayoría de este mundo hipócrita los define como "separatistas". Para mí son terroristas, punto.

Me importa un comino si se equivocaron de avión al lanzar un misil, me importa un bledo, les digo, si se equivocaron de diana. Terroristas, y como tales deben de ser juzgados. Aunque ya saben que ahora no se juzga a los terroristas, ahora se les da cancha para que accedan a la democracia que tanto ellos han denostado, se presenten a elecciones, y las ganen; miren a Dilma Rousseff en Brasil.

Yo es que ya no puedo con el mundo, cada mañana al leer las noticias es como si llevara todo el peso del mundo encima de mis caderas (soy mujer, recuérdenlo, y he parido, les aseguro que llevar peso en las caderas duele más que llevarlo en los hombros, porque significa llevar todo el esfuerzo del nacimiento en el centro de gravedad).

A mí todo este coserío, o sea, esta nadería y menosprecio a lo que de verdad tiene importancia, me pone "malita de acostarme", que diría Martirio. Resulta que tras tantísimos muertos ahora los supuestos "separatistas" de marras piden un supuesto perdón, y son ellos los que devuelven los cadáveres y hasta la caja negra del avión, que no sé si habrán podido manipularla antes a su antojo y conveniencia. Pero al parecer nadie desconfía de los "separatistas" del coño e'madre -ahora cito a los venezolanos.

Oh, los venezolanos, ¿alguien se acuerda de ellos, del terrorista que los gobierna y que ellos mismos eligieron en democracia? Muy poca gente. A decir verdad algunos ni siquiera se enteraron de lo que pasaba y pasa en Venezuela, de los estudiantes muertos, torturados, violados por las tropas entrenadas por el castrismo, al menos el actor Sean Penn anda muy enamoriscado con J’adore Dior y ni esta boca es mía. Él, tan chavista que era y que hasta ahora no se ha arrepentido de serlo.

Pero sigamos con los "separatistas". Resulta que son tan buenos estos señores, tan gentiles, que de pronto van a permitir pasar en el aire a los aviones de pasajeros, y no les lanzarán ni un solo cohetico, por equivocación, claro. ¡Vaya, qué humanos se han vuelto de repente! Me pregunto, por cierto, qué habrá pasado con el otro avión de la Malaysian Airlines, desaparecido y olvidado hasta el momento, creo que sólo ha pasado un mes o poco más del horrendo acontecimiento. Pero ya muy pocos se acuerdan.

De tal modo el "independentista" Iñaki de Juana Chaos anda por las Venezuelas, haciendo las Américas en los malles caraqueños, tras haber asesinado a varias decenas de inocentes en nombre de la independencia vasca, que visto lo visto, muy poco le importa ahora; como no sea su propio lujo y confort.

Sigan creyendo que el picadillo de soja es carne. Lo que trajo el barco.

España
Vargas Llosa: Una federación no aplaca el apetito del independentismo catalán
Efe. Lisboa. El Confidencial 24 Julio 2014

El escritor peruano Mario Vargas Llosa defendió hoy que un sistema federalista en España no aplacaría el "apetito" del independentismo en Cataluña y solo serviría como una "prevención" política del mismo.

El nobel de literatura de 2010 explicó hoy su apoyo a la asociación "Libres e Iguales", promovida por intelectuales y la sociedad civil en España, como una defensa de la Constitución española frente al movimiento independentista catalán.

El escritor consideró que la opción federal es "debatible" dentro de las reglas, pero descartó que esta alternativa pueda contener al movimiento independentista.

"Yo no creo que a un tigre se lo aplaca echándole corderos. El tigre sigue siendo tigre, se come al cordero y eso sigue abriéndole el apetito", afirmó en Lisboa, donde recibió el doctorado "honoris causa" de la Universidad Nova.

El nacionalismo "no se va aplacando con la idea de la federación", sino que "va a considerar que es una etapa hacia la independencia", añadió.

Por ello, sostuvo que la idea del federalismo en España solo servirá como "una prevención" pero no como una vía para acabar con el nacionalismo, que calificó de "religión" y "una forma de fanatismo".

El manifiesto de "Libres e Iguales" fue presentado el pasado 15 de julio y está firmado personas con "distintas posiciones políticas", según Vargas Llosa, las cuales coinciden en que "la base de la democracia española es la Constitución".

A su modo de ver, el texto constitucional español fija "unas ciertas reglas del juego que se tienen que respetar porque si no se respeta, la democracia queda profundamente lesionada".

Por eso, consideró que, aunque puede reformarse respetando los mecanismos, "el país entero podría desintegrarse", si una autonomía decide independizarse.

"Una minoría no puede sustituir una mayoría del país y crear un problema constitucional", defendió.

La plataforma fue promovida por el escritor Arcadi Espada y la diputada del PP Cayetana Álvarez de Toledo, quienes fijaron como objetivos principales "hacer pedagogía social" y movilizar al la opinión pública española contra la independencia de Cataluña.

Leer más: Vargas Llosa: Una federación no aplaca el apetito del independentismo catalán - La Razón digital http://www.larazon.es/detalle_normal/noticias/6975833/espana/vargas-llosa-una-federacion-no-aplaca-el-apetito-del-independentismo-catalan#Ttt155HOvywuAIgH
Mejora tu Posicionamiento Web con http://www.intentshare.com

Fernando García de Cortázar: «Hay que dejar de buscar raíces e identidades imaginarias»
josefina g. stegmann / madrid ABC 24 Julio 2014

El historiador considera «admirable» la iniciativa del gobierno regional de Madrid que modificará el currículo de los alumnos de Primaria para que reciban más contenidos centrados en la Historia de España y alejados de contenidos localistas

Los alumnos de Primaria de Madrid estudiarán a partir de septiembre los hechos más relevantes de laHistoria de España «alejados de cualquier perspectiva local o regionalista». Así lo informó ayer el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, tras la reunión mantenida con prestigiosos historiadores, entre ellos, Fernando García de Cortázar, que colaboraron en la redacción del nuevo currículo escolar.

-¿Cuál es el objetivo que el gobierno de Madrid le ha planteado a la comisión de historiadores?
-Se pretende que los alumnos conozcan una historia más integradora, menos local, con un objetivo claro: formar ciudadanos españoles, no madrileños. Se trata de una iniciativa admirable.

-¿Cree que esta medida debería imitarse en el resto de comunidades?
-Sí. En vez de buscar raíces e identidades imaginarias para justificar proyectos políticos o autonómicos, debe buscarse una identidad que abogue por la apertura, el cosmopolitismo, la cultura, la ciencia, en lugar de esa búsqueda obsesiva de raíces.

-¿Desde cuándo nuestro país acarrera este problema en la educación?
-Desde la Trancisión, desde la aparición de 17 comunidades que tenían que justificar en la Historia su parcelación de España. Desde entonces la educación ha sido lastrada. Contrariamente a la frase: «Lo que primero es la educación», que claman los políticos de izquierdas y de derechas, la educación ha sido la primera en ahogarse. Cuando se intentaba hacer algo los intereses creados actuaban como una barrera insalvable. La historia de la reforma educativa en España ha sido la del «Vuelva usted mañana», de Larra. Con actuaciones claras se forman ciudades españolas y europeas a través de la Historia, que ya no se limita a una fecha o a un acontecimiento sino que también es Literatura, Bellas Artes...

-El enfoque más localista del sistema educativo actual se debe a un fallo en el sistema o a intereses políticos?
-Creo que ha sido por motivos políticos, por confundir demagogia con democracia. Se debe también a la falta de estímulos en la docencia que ha producido la «desertización» intelectual que sufrimos ahora. En ninguna parte como en España se ha vivido a tanta velocidad...la pérdida de conocimiento, el agotamiento de referencias culturales ha afectado también al sentido ético de la vida social.

-¿Hemos perdido generaciones de alumnos por el enfoque del sistema educativo actual?
-Sí, los hemos perdido por la trivialidad, por la poca exigencia, por no saber de España. En esas ignorancias se hacen fuertes los nacionalismos catalán y vasco, pero el modelo madrileño debería imitarse en todo el país, no sólo donde hay vocación nacionalista.

-¿Por qué Madrid es un ejemplo?
-Porque tiene una vocación universal. Es una comunidad admirable, aquí dirijo la Fundación Dos de Mayo, Nación y Libertad y soy de Bilbao. En mi ciudad no ocurriría eso.

-¿Hay alguna responsabilidad de los propios historiadores?
-La Historia es la ciencia del cambio y muchas veces me resulta paradójico que haya cambiado tan poco sus métodos, que no haya prestado atención a las preguntas de la ciudadanía: ¿Qué es España¿ ¿Hasta dónde llega?, preguntas vitales que a veces los historiadores no hemos atendido y tampoco hemos sabido transmitir adaptándonos a los nuevos tiempos: una tesis doctoral de ahora es parecida a una de hace 40 años y la sociedad ha cambiado mucho.

-¿Sufre Europa un problema similar en la educación?
No. En otros países como Francia e Inglaterra ha habido mucha preocupación por transmitir una historia nacional.

El Congreso gastará 1,4 millones en renovar los móviles de los diputados y el ADSL de sus casas
La Cámara garantiza la tecnología más avanzada a los parlamentarios para el desarrollo de su labor
EUROPA PRESS El Correo 24 Julio 2014

El Congreso los Diputados ha convocado un concurso para adjudicar el contrato de los servicios de telefonía móvil, fija y otras comunicaciones de la Cámara, que incluye la renovación de los móviles que utilizan los diputados, así como las líneas de ADSL de las que disponen en sus domicilios. El precio máximo de la adjudicación se ha fijado en 1.456.840 millones hasta que concluya 2016, aunque podría ampliarse un año más, con lo que se calcula que ascendería hasta 1,9 millones.

Según los pliegos aprobados por la Mesa del Congreso, el objeto del contrato es facilitar las comunicaciones, fijas y móviles, tanto de voz como de datos, que sean necesarias para el correcto funcionamiento y desarrollo de las tareas propias de la Cámara, así como el mantenimiento de las infraestructuras de telecomunicaciones.

La ejecución de los servicios objeto del contrato se realizará en las instalaciones ubicadas en los edificios del Congreso, en los domicilios de los 350 diputados, así como en "cualquier otro lugar dónde se deba posibilitar la comunicación del terminal móvil asociado a cada línea asignada por el Congreso de los Diputados".

En el caso de la telefonía móvil, el servicio deberá estar soportado por tecnología de última generación, la red tendrá que ser actualizada de forma continua, manteniendo en todo momento las funcionalidades más avanzadas en el servicio prestado.

Última generación y gama media
La empresa que gane el concurso deberá garantizar la dotación de las terminales y su mantenimiento. En principio se adquirirán 650 líneas (425 para smartphones de última generación y 225 para smartphones básicos o de media gama). Además, tendrá que tener varios terminales, tarjetas y cargadores en 'stock'. Al final de la vigencia del contrato los móviles propiedad del Congreso serán liberados.

Además de mantener los números actuales, la compañía adjudicataria prestará mantenimiento a todo riesgo de los terminales móviles y sus accesorios.

Respecto al servicio de telefonía fija-ADSL, se valorará el coste unitario de acceso telefónico y ADSL en diferentes ubicaciones del territorio nacional, hasta un total de 350 líneas facturadas en función del número de líneas efectivamente en servicio en cada momento.

La Mesa del Congreso también ha abierto otro concurso para adjudicar el suministro de carburante de automoción en sus variantes de gasolina y diesel para los vehículos del Parque Móvil de la Cámara. En este caso, el presupuesto máximo de licitación asciende a 66.550 euros, IVA incluido. Tendrá una duración inicial de un año pudiendo ser objeto de prórroga, por un año más. De ser así el montante total sería, impuestos excluidos, de 110.000 euros.

En el precio máximo de licitación están incluidas las tasas especiales aplicables a hidrocarburos y todos los factores de valoración y gastos que, según los documentos contractuales y la legislación vigente son de cuenta del adjudicatario, así como los tributos de cualquier índole.

44.000 litros al año de gasolina
Los pliegos aprobados por la Mesa del Congreso especifican que el presupuesto constituye el gasto que "como máximo" podrá realizar la Cámara en cada ejercicio, que no tiene que equivaler al gasto final que efectivamente realice, que dependerá de las concretas necesidades de suministro a lo largo de cada año. La Mesa de la Cámara podrá, justificadamente, ampliar para un ejercicio el gasto máximo para este contrato.

Inicialmente se estima que se consumirán de 44.000 litros anuales (33.000 litros de gasóleo A y 11.000 litros de gasolina de 95 octanos). El suministro se efectuará desde las estaciones de servicio de la red distribuidora de la empresa adjudicataria, que deberá tener implantación geográfica de surtidores de todos los productos que se requieren.

Las empresas, en sus ofertas económicas, indicarán el porcentaje de descuento a aplicar por litro de carburante suministrado sobre el precio de venta al público vigente en el último viernes anterior a la fecha límite del plazo de presentación de ofertas a este procedimiento.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

No serviría de nada
Fermín Bocos  www.diariosigloxxi.com 24 Julio 2014

MADRID, 22 (OTR/PRESS) El inolvidable Francisco Fernández Ordóñez, ministro que fue con la UCD y con el PSOE, solía decir que, pese a todo el dolor y el daño que infligía el terrorismo etarra, "el problema no era el País Vasco, el problema era Cataluña". Paco Ordóñez creía que la ambición de poder de la élite de la burguesía catalanista les llevaría a impulsar una deriva secesionista similar a la de los años treinta del siglo pasado.

El tiempo le ha dado la razón. A él y, lo que son las cosas, a otro político situado al principio de su trayectoria en las antípodas del ministro Ordóñez. Me refiero a Mario Onaindía. Onaindía como miembro de la ETA, en vida del general Franco, fue procesado y condenado en el Juicio de Burgos. Una vez excarcelado, abandonó la banda terrorista denunciando sus crímenes y, previo paso por Euskadiko Eskerra, se integró en el Partido Socialista del País Vasco. Onaindía, que acabó siendo senador, solía decir que el problema que tenía España no era tanto el terrorismo -colegía que más pronto que tarde el Estado democrático ganaría la batalla- como el nacionalismo. La ideología nacionalista. "Los nacionalistas -decía- no han renunciado a nada. Todos los demás lo han hecho. Todos han renunciado a algo sustancial -añadía-: la derecha neo franquista a apoyarse en los militares; los comunistas a la dictadura del proletariado; los socialistas a la República. Todos, han renunciado a algo. Todos -enfatizaba- menos los nacionalistas".

Les conocía bien. Cuando Onandía vivía pensaba en Xavier Arzalluz o en Jordi Pujol. Hoy se llaman Artur Mas o Iñigo Urkullu, pero el problema es el mismo. Exigen a los demás lo que ellos no están dispuestos a dar. Por eso estamos dónde estamos. Si Fernández Ordóñez y Onaindía vivieran comentarían no sé sí con sorna, pero si con un punto de melancolía, la propuesta de una "tercera vía" (reformar las Constitución) para "encajar a Cataluña". Sé lo que dirían: Cambiar la Constitución, no serviría de nada .¿Por qué? -preguntaríamos-. Porque los nacionalistas nunca renuncian a nada y su objetivo no es otro que la independencia. Así que no serviría de nada. Si acaso para dividir a los demócratas. Qué lucidez la suya. Lástima que ya no estén entre nosotros.

No aceptaremos cesiones al separatismo, ni acuerdos ocultos
Ambos políticos saben que están atados de pies y manos por sus propios partidos
Miguel Massanet  www.diariosigloxxi.com 24 Julio 2014

“Tantas idas y venidas, tantas vuelta y revueltas, quiero amiga que me digas ¿Son de alguna utilidad?” Con estos versos de la fábula “El caballo y la ardilla” del inimitable Tomás de Iriarte, pretendo definir la intensa actividad política que, durante estos días, se está produciendo entre el Gobierno y los dos partidos de la oposición: el PSOE del recién estrenado secretario del partido socialista, señor Pedro Sánchez y CIU del señor Mas y, hasta hace poco, del señor Durán, que parece huir como de la peste de los meses de enfrentamiento que todo pronostica que van a tener lugar si, Más y los separatistas que lo apoyan, con el improbable visto bueno del señor Junqueras, no se apean del burro y ni dan marcha atrás en sus pretensiones soberanistas. Lo cierto es que la expectación que parece que, para algunos, viene despertando el encuentro del señor Rajoy con el señor Mas, convenido para el día 30 del corriente mes, me temo que está más influenciado por el morbo que pueda producir ver a sus protagonistas, con cara de póquer, saludándose fríamente a la puerta de la Moncloa; que en lo que podamos pensar que pueda salir de una reunión a cara de perro en la que, ambos políticos, saben que están atados de pies y manos por sus propios partidos.

Lo cierto es que tenemos la sensación, un déjà vu, de que hemos contemplado en otras ocasiones el mismo panorama. La misma recepción por parte de Rajoy del President catalán y, estaría por decir, que los mismos temas de conversación que, en ningún caso han acercado los puntos de vista de ambos protagonistas. Entonces ¿a qué viene que, cuando las posturas parecen estar más distanciadas, vuelvan, una vez más, a insistir en lo mismo? La pantomima de intentar representar de nuevo un intento de diálogo que todos sabemos que nace muerto, seguirá muerto durante la entrevista y finalizará muerto al término de la misma, a no ser… ¿A no ser qué? En numerosas ocasiones ya me he manifestado en el sentido de que tengo la impresión de que don Mariano ha sentido la tentación de buscar una tercera vía, una salida que le permita librarse de la pesadilla catalana, un camino zigzagueante, muy de acuerdo con su galleguismo, que contentara al señor Mas, le permitiera evitar el linchamiento que la renuncia a la consulta por el derecho a recibir, seguramente le iba a comportar en Catalunya y, de paso, el PP del señor Rajoy salvara la cara ante sus disgustados y defraudados votantes.

Una curiosidad que, sin duda, habrá llamado la atención de los avispados ciudadanos que siguen la política del país. El señor Rajoy ha citado al flamante Secretario General del PSOE, señor Pedro Sánchez, un sujeto que no parece muy dispuesto a llegar a acuerdos que le puedan comprometer ante su clientela socialista, para una entrevista, dos días antes de la anunciada entre Rajoy-Mas. Es obvio que el Presidente va a intentar recabar el apoyo del PSOE ante el encuentro con Mas algo que, con el cambio del señor Rubalcaba por el señor Sánchez, no se puede contemplar tan fácil como si el entendimiento hubiera sido con aquel. Entonces ¿a qué vienen las prisas de Rajoy para entrevistarse con Sánchez? Acaso se trata de cumplir con el protocolo de recibir al jefe de la oposición o por el gusto de oírle repetir a su cara lo que viene diciendo a sus acólitos socialistas desde que fue elegido o, y aquí está el quid de la cuestión, es que ¿el Presidente del Gobierno tiene alguna propuesta que hacerle al jefe del primer partido de la oposición, relacionada con la llamada tercera vía?

Se habla de que, el señor Rajoy, tiene una cierta tendencia, no sabemos si denominarla como un mal pensamiento, que parece acercarle a la idea de llegar a acuerdos para revisar la Constitución. Todos sabemos que el partido socialista, en pleno, se aprovechó de la idea de Pere Navarro ( al principio desechada desde la dirección de Madrid, pero que luego abrazada con verdadero entusiasmo) de modificar la Constitución para convertir a España en una nación federal Los separatistas de boca para fuera siempre se han manifestado opuestos a la federalización de la nación, insistiendo en su idea de independizarse de España; pero no nos olvidemos de que el tiempo corre, que el 9 de noviembre, fecha en la que los catalanes serán llamados a votar su derecho a decidir, se aproxima sin que nadie sepa, en definitiva, si se va a producir el choque de trenes o si, en último momento, alguien va a tirar la toalla encajando su derrota. No parece que ninguna de las dos partes se plantee retroceder, por lo que, al parecer, sólo cabe acudir al TC, que ya se ha manifestado en contra del derecho a decidir y a la convocatoria del referéndum, para que, acto seguido se aplique en sus términos lo que dispone la Constitución de 1.978 al respecto.

Aunque muchos en el PP y entre sus simpatizantes, soñaríamos con una revisión a fondo de la parte de la Carta Magna para suprimir todo lo referente a las comunidades autónomas y devolver a España el sistema de provincias y regiones, dependientes del poder central; no vemos que los actuales dirigentes del PP estén por esta labor y más bien pensamos que, en cierta forma, no verían con malos ojos la transformación del país en algo parecido al sistema alemán o norteamericano, de una serie de estados federados.

Lo que ocurre es que, el sistema actual de una España autonómica, por la forma en la que se ha desarrollado, por la amplitud de funciones que se han delegado en los respectivos estatutos autonómicos, por las extralimitaciones que algunas autonomías, como el País Vasco y Catalunya, han venido cometiendo, asumiendo funciones que no les competen, negándose a respetar las leyes del Estado e incluso enfrentándose al propio TC; nos hace pensar que, un sistema federal en España, superaría con creces a cualquier otro de los conocidos actualmente, con la desventaja de que, tanto en Alemania como en los EE.UU, están acostumbrados a convivir con cada länder o país y, todos ellos, saben que tienen unas obligaciones con el Estado que los aglutina sin que, ninguno de ellos, se haya planteado salirse de la Unión; algo que en nuestra nación, sin duda, no se entendería así, tirando cada una de las federaciones por su parte y olvidándose de que formamos, desde hace muchos años, una sola nación en la que es imprescindible la solidaridad y la unidad, para ser respetados y poder subsistir en una Europa que no iba a transigir con semejante situación.

Nos preocupa, seriamente, que se nos monte un teatro a los españoles para representarnos una obra de cara a los ciudadanos y que, tras las bambalinas, los interpretes de la comedia pudieran llegar a determinados acuerdos que no trascendieran al público y que escondieran lo que se pudiera interpretar como una traición a España y a los españoles que, por supuesto, no estamos dispuestos a que se nos someta a semejante engaño. El Gobierno tiene el mandato, la obligación constitucional, el apoyo de la mayoría de los españoles y el compromiso ético y moral de hacer cumplir las leyes y, en especial, la Constitución; sean cuales fueren las consecuencias que, de un enfrentamiento con el nacionalismo catalán, pudieran derivarse. Los votamos porque nos ofrecieron defender la unidad de España, la Constitución, y otra serie de promesas que se han retrasado en cumplir pero, en este caso, no valen atrasos, martingalas ni excusas porque lo que está en cuestión es la unidad de España, que nunca puede ser puesta en cuestión por minorías levantiscas y temerarias.

El Gobierno debe tomar nota de que no puede tirar demasiado de la cuerda porque, en caso contrario, se puede romper por donde menos piensen. O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, vemos preocupados el destino de España.

Catalunya
Terremoto en las fuerzas políticas catalanas
E. Milà Minuto Digital 24 Julio 2014

Una reciente encuesta sobre intención de voto realizada por El País en Cataluña parece dar a Podemos el segundo lugar entre las fuerzas políticas de aquella autonomía. Para los que creen que el descalabro que sufrieron el PP y el PSOE, así como el ascenso otras fuerzas políticas, son simplemente fenómenos coyunturales, en Cataluña, de momento, ya parece completamente consolidado el hundimiento de las fuerzas tradicionales que han dominado la política española en los últimos 36 años. Un elemento que no hay que perder de vista.

El PSC parece sorprendido de que ni el nombramiento de nuevo secretario general en la figura de Miguel Iceta –más conocido en los medios gays que en el propio PSOE– ni siquiera el estreno mediático de nuevo secretario general del PSOE, les haya servido para mejorar ni un solo punto su imagen ante el electorado. Mientras el “osito de peluche” (Iceta) y el “Pablo Iglesias mejorado” (Pedro Sánchez) seguían dando ruedas de prensa en Cataluña en la que se les llenaba la boca con la palabra “federalismo”, no se habían enterado de que según las encuestas, en esa autonomía, son sólo una fuerza política marginal.

“Federalismo”, la bandera del fracaso
La “tercera vía” de los socialistas según la encuesta de Metroscopia solamente ha servido para que más y más votantes del PSOE reconsideren otras posturas y se olviden de la eterna equidistancia del PSC entre “estatalismo” del PP y “nacionalismo” de CiU. En realidad, ese tema nunca interesó excesivamente al electorado y si en el período Maragall pudo disponer de algún crédito no era sino en tanto que Maragall siguió teniendo “tirón electoral” incluso después de que sus neuronas empezaran a apagarse. Hundidos en el aroma del fracaso los dos períodos del tripartito catalán (el errático encabezado por Maragall y luego el corrupto enfangado en la crisis, dirigido por Montilla), con ellos se hundió también el “federalismo”.

¿Valdría la pena reconsiderar la idea “federal”? El federalismo no está hecho para países como España que disponen de una buena base histórica para justificar su condición de “unidad”. El federalismo ha servido, históricamente, para crear Estados que antes no existían y que, por distintas necesidades, se han visto obligados a aproximarse.

El caso de los EEUU es paradigmático: una serie de colonias se emancipan de la metrópoli y deciden “federarse” y aumentar más adelante el número de socioshasta llegar a las 51 estrellas de su bandera. De las partes, nace el todo.

Nunca la historia ha conocido un proceso de que se realizara a la inversa. Nunca un Estado unitario se ha dividido en partes que luego se hayan re–aproximado para reconvertir en “unidad federal” lo que ayer era “unitario”. Si del todo emanan las partes, es absurdo que esas partes, luego, reconstruyan el todo bajo forma federal…

El PSC podía seguir alardeando de su “tercera vía” mientras pudo mantener su iniciativa y mientras el debate político catalán se circunscribía a CiU y PSC. Pero esa situación terminó hace tiempo. Ahora, el PSC se ve arrastrado por el eslogan “federalista” para encubrir su debilidad –de la que el “osito de peluche” es su quintaesencia– y su falta de decisión a la hora de optar por las dos únicas alternativas posibles en este momento: nacionalismo y estatalismo, es decir, tendencia centrífuga o centrípeta en la concepción del Estado. Para defender el punto de equilibrio que para el PSC era la “tercera vía” federalista, hace falta tener una iniciativa y una fuerza que nunca volverá a tener. El hecho de que El País apoye la “vía federal”, implica ya muy poco en un momento en el que los diarios convencionales están en rápida pérdida de audiencia, tirada e influencia social.

Las cosas no van mejor en CiU
La encuesta de Metroscopia atribuye a CiU apenas un 10% de votos y el tercer puesto después de ERC (15%) y de Podemos (13%). Es algo más que una caída en picado, es el fracaso de un proyecto y el rechazo a una gestión. No es la primera encuesta que augura el “surpaso” en las elecciones autonómicas de ERC sobre CiU. Pero de los problemas que se acumulan ante CiU, éste no es el mayor.

El hecho de que Oriol Pujol haya abandonado todos sus cargos en CDC indica que las acusaciones que pesan contra él son difícilmente superables y que, políticamente, está desahuciado y sin salvación posible. Los casos de corrupción se acumulan en Cataluña repartidos mayoritariamente entre CiU y PSC, las dos columnas del sistema autonómico catalán en los últimos 34 años. Para colmo, lo negativo de las encuestas y el empantanamiento del proceso independentista, han aumentado las grietas en el interior de la coalición.

Se suele olvidar que “CiU” está formada por dos partidos, el nacionalismo centrista de Convergencia Democrática de Cataluña y el partido democristiano Unión Democrática de Cataluña. Ciertamente ninguna de estas dos fuerzas políticas ha estado exentas de casos de corrupción, distribuyéndolos al alimón, presentados siempre como formas de financiación ilícita de sus partidos. Pero ahora, en la desgracia y ante la alarma suscitada en la patronal catalana por las dramáticas consecuencias económicas que acarrearía el proceso independentista, UDC empieza a considerar seriamente las voces de sirena que desde ese sector y desde la derecha españolistas le vienen lanzando desde el principio de la transición para constituir una especie de “Lliga Regionalista”, la formación dirigida por Cambó y que proponía, resumiendo, una España unida con la pretensión catalana de dirigirla. Tal revival de la Lliga estaría formada por UDC y por la rama catalana del PP, abandonadas las esperanzas de que pudiera beneficiarse de los efectos del proceso independentista.

El domingo 20 de julio, Durán i Lleida hizo público que renunciaba al cargo de número 2 de la coalición CiU, y en días anteriores se daba por cierto que estaba preparando la ruptura con sus antiguos socios. El hombre que más veces ha sonado como ministro en un gobierno español, parece haberse cansado del lugar secundario que ha ocupado durante 30 años en CiU y aspira a ser “cabeza de ratón”, pues no en vano, la iniciativa de reconstruir la “Lliga” llega ya demasiado tarde y difícilmente podría ser considerada seriamente por un electorado cada vez más harto de políticos oportunistas y demasiado conocidos. Aunque la Sánchez Camacho y Durán i Lleida aparezcan juntos en algún cartel electoral, será difícil que atraigan a franjas consistentes de un electorado que, mayoritariamente, ya ha dejado de creer en rostros que asocian a siglas de una época que va quedando atrás.

La mutación del nacionalismo
Cada vez está más claro que ERC va a ser el gran beneficiario del frenesí independentista desencadenado hace dos años y medio por Artur Mas. A fin de cuentas todo “nacionalismo” tiende al independentismo, pues no en vano, si alguien defiende la existencia de una “nación catalana”, lo normal es que esa “nación” busque, en última instancia, la independencia. Pero CiU ha sido incapaz hasta ahora de dar el paso del “nacionalismo” al “independentismo”, ¿por qué?

La explicación es bien sencilla: porque los intereses económicos de la alta burguesía catalana seguían unidos a los del Estado Español. En ese contexto, el nacionalismo no hacía otra cosa que asegurarse de que Cataluña iría aumentando el “factor diferencial” mediante la gestión nacionalista de la Generalitat, la falsificación de la historia y las ultrasubvenciones a cualquier cosa que tuviera un remoto aroma catalán. La alta burguesía catalana quería blindar Cataluña ante la penetración “española”, pero al mismo tiempo quería seguir beneficiándose del Estado Español.

Solamente cuando la globalización ha desplazado los intereses de la alta burguesía catalana de la producción industrial a los negocios inmobiliarios y a la inversión especulativa, el momento en el que su suerte ha dejado de estar ligada al Estado Español. De aquí la fractura entre la alta burguesía catalana especulativa y que ha dejado de invertir en Cataluña y la patronal catalana, todavía dedicada a la producción industrial ligada al territorio catalán y que ve, horrorizada, como pueden cortarse los puentes con su principal cliente (España) y con su principal área de expansión (la UE).

El independentismo ha quedado, pues, en manos de fuerzas sociales marginales que nunca hasta ahora han tenido gran cosa que ver con el nacionalismo catalán: burócratas de la Generalitat ansiosos por manejar cada vez más presupuesto, políticos de poca imaginación que solamente pueden sobrevivir a los 10 años de inmovilización de la política catalana (desde el “nou Estatut” de Maragall, los años de Montilla y el trienio luctuoso de Mas) responsables del empeoramiento de las condiciones de vida en Cataluña (el aumento del paro, la desertización industrial, el aumento de la inmigración masiva procedente de países islámicos, etc) y para los que el único argumento en su defensa es “España nos roba” y “la culpa es de Madrid”, fuerzas marginales durante la transición y la democracia reforzados por la crisis económica iniciada en 2008 (como ERC), grupos de borrokas (CUP) y timoratos rojiverdes (ICV–EUA).

En la medida en la que la alta burguesía catalana (las 300 familias) ya no controla el nacionalismo catalán, otros están aprovechando los 34 años de catalanización forzada de aquella región.

Podemos en Cataluña
Una de las zonas del Estado en donde, aparentemente, Podemos debería tener menos influencia, en Cataluña, a la vista de que la “versión oficial” dada por los medios de comunicación locales sugiere que la población tiene como único interés el referéndum de autodeterminación y el derecho a decidir, es donde esta formación está ascendiendo con más velocidad.

El porqué de este ascenso es fácilmente de interpretar. Podemos alude al “derecho de autodeterminación”… pero no enfatiza la cuestión. Podemos es, ante todo, un partido de protesta que extrae su fuerza de los abusos de la globalización y del rastro de damnificados por ese modelo económico (jóvenes, clases medias, parados, profesionales hastiados). Si bien el “derecho a decidir” les interesa y lo asumen, no tienen el mismo interés en la “construcción nacional de Cataluña”, algo en lo que insisten particularmente nacionalistas e independentistas. Evitan pronunciarse sobre la cuestión, relegándola en su discurso a un plano completamente secundario. De ahí su crecimiento.

Ese planteamiento de Podemos ha ido erosionando las bases electorales del PSC hasta convertirlo en el despojo del que se ha hecho cago el “osito de peluche”, pero tiene la virtud de atraer también a un electorado joven que hasta hace poco dudaba si votar a C’s, a ICV, o, incluso a ERC, formaciones que además de sus rasgos característicos eran percibidas sobre todo como “formaciones de protesta”. Ahora, este título recae exclusivamente en Podemos.

De Cataluña a España
Tal es el esquema de lo que está ocurriendo en Cataluña. Allí se está poniendo de manifiesto la quiebra definitiva del bipartidismo: ni CiU, ni PSC conseguirán nunca más remontar la pérdida de intención de voto que están experimentando estos últimos meses. El “voto útil” ya no existe en Cataluña. Simplemente se ha evaporado. Los juicios por corrupción que vendrán y los cadáveres escondidos debajo de las alfombras harán el resto. Ambos son “formaciones a la desbandada”.

En Cataluña no está ocurriendo nada diferente a lo que está ocurriendo en el resto del Estado. Quizás el Cataluña el proceso de desmoronamiento de los dos partidos vertebrales del sistema sea más visible, pero no es diferente a lo que ocurre ni a lo que ocurrirá en el resto de España. Hará falta esperar solamente a las próximas elecciones municipales para percibir que, en el momento en el que el PP pierda la mayoría absoluta en algunas comunidades autónomas (en especial Madrid y Valencia) y se evaporen cientos de concejales perdiendo el control de ayuntamientos importantes, el PP también entrará en una crisis que no logrará disimular ni el descenso (coyuntural) de las cifras del paro, ni el triunfalismo (insensato) por políticas económicas que no resuelven nada, ni las clamorosos (e increíbles) anuncios de falsas rebajas fiscales, lograrán disimular. El verano de 2015 será esencial para percibir el declive del PP (que en Cataluña ha sido siempre una fuerza marginal, pero a partir de ahora ya es casi extraparlamentaria) y la forma en la que el partido se irá evaporando.

El PP es hoy víctima de la estrategia implantada por Fraga en la ponencia constitucional: “sin enemigos a mi derecha”. Mientras un PSOE empequeñecido puede auparse en otras fuerzas políticas de izquierdas para formar coaliciones que gobernarán en la Generalitat de Valencia y, probablemente, incluso, en la Comunidad de Madrid, el PP no tiene nadie con quien poder pactar, ni a su derecha (Vox sigue siendo minúsculo y su fuerza de atracción es muy pequeña y C’s, hoy por hoy, tampoco arrastra grandes intenciones de voto).

El enigma actual de la política española es cuál será la salud del PP cuando se convoquen las próximas elecciones generales. Intuimos que no será muy buena y que esas elecciones sancionarán el final el bipartidismo tal como se ha concebido en España desde 1978.

Guindos nos ha “guindado” 750 euros per cápita
Xavier Horcajo  www.diariosigloxxi.com 24 Julio 2014

. Ese es el resultado de la primera mentira de Guindos, faltará añadir lo de Bankia, CAM, Caja Castilla La Mancha, NovaCaixaGalicia, etc. etc.

Luis de Guindos se va a ir al Eurogrupo justo cuando empezamos a descubrir sus mentiras, algunos las denunciamos ya hace años. “La crisis bancaria no va a costar un euro al contribuyente” ese fue el feliz axioma de Luis de Guindos. Lo usó con la crisis bancaria en los peores momentos cuando se dedicaba a ofrecer confianza en su método de estabilización del sector financiero. Lo volvió a usar cuando no sabía si lo del “banco malo” era buena o mala idea e incluso cuando montaron la Sareb para engullir dramas inmobiliarios. Son las tres mentiras de Guindos.

La primera comprobación da error. Tras cientos de tanteos y varias subastas fallidas, Guindos se ha deshecho de Catalunya Bank. Ha sido después de que la intervención del FROB en la entidad, que data de 2012, se haya convertido en una pesadilla. La intervención pública ha costado 11.800 millones a los contribuyentes a expensas de litigios que cubrimos al comprador: el BBVA que se queda por un 10% de esa cifra la entidad después de colocar a precio de saldo la cartera inmobiliaria por cacahuetes.

El FROB se ha callado los engaños de los directivos de Catalunya Bank (Adolf Todó y Jaume Masana) les obligaron a echarlos a puntapiés de la entidad porque siempre se equivocaban dimensionando el agujero. Siempre salía más, como sus blindajes de la era Narcís Serra, otro que va de filántropo y nadie le señala por la calle como a Rato o a Blesa. ¿Curioso, no?

Pero eso son detalles, lo importante es que la mal resuelta crisis de Catalunya Caixa nos cuesta 750 euros a cada españolito. Ese es el resultado de la primera mentira de Guindos, faltará añadir lo de Bankia, CAM, Caja Castilla La Mancha, NovaCaixaGalicia, etc. etc.

¿Por qué digo mal resuelta? Pues porque para eso, tal vez hubiera sido mejor liquidar la entidad, hacerla desaparecer y atender a los impositores con las reglas establecidas. O tal vez hubiera sido mejor, después de intervenirla in extremis gestionarla como banca pública, tal vez con otras, y esperar a venderla con un precio más equivalente al esfuerzo que los españoles tuvimos que hacer para salvarla. Las dos cosas me parecen mejor que venderla como si fuera una patata caliente. Sobre todo si además cuando la vender los de la murga nacionalista van a decir de ti que no has salvado la catalanidad o que has alterado el “sistema financiero” catalán. ¿O es que Guindos esperaba que Mas le agradeciera que salvara el empleo, los ahorros y la marca de algo ruinoso llamado nada menos que Catalunya Bank?

Danzando en la oscuridad
Pau Guix www.cronicaglobal.com 24 Julio 2014

Esta mañana he escuchado en Herrera en la Onda' la entrevista a Àngel Ros, actual presidente del "renovadísimo" PSC, entrevista que ha constatado la voluntad eutanásica de ese partido. En su vergonzosa intervención, Àngel Ros ha alegado que Cataluña es una nación y que su pueblo tiene derechos colectivos y que, por ejemplo, los andaluces no, amén de hablar de algo inexistente y falso, de una realidad "plurinacional" española.

Queda bien patente que nación sólo hay una, España

Tales estulticias son una prueba fehaciente más de ese incomprensible régimen de Vichy fiel al secesionismo existente en Cataluña, del cual incluso participan los antiguos partidos constitucionalistas e incluso aquellos de ámbito nacional (entiéndase el uso del término con propiedad). El Sr.Ros, uno de esos émulos de Pétain con barretina, parece que no ha hecho los deberes, y mostraba un alto grado de ignorancia o de connivencia (esto sólo lo puede saber él) pues alegaba para justificarse en su sentimiento "nacional" que el Estatuto de Autonomía de 2006 definía a Cataluña como nación, lo cual es falso. En su Preámbulo se recoge lo siguiente: "El Parlamento de Cataluña, recogiendo el sentimiento y la voluntad de la ciudadanía de Cataluña, ha definido de forma ampliamente mayoritaria a Cataluña como nación". Esto no tiene valor de ley, y como bien lo sabían los legisladores catalanes, se vieron obligados a ser leales a la Constitución, y a recoger en el Artículo 1 del Estatut lo siguiente: "Cataluña, como nacionalidad, ejerce su autogobierno constituida en Comunidad Autónoma de acuerdo con la Constitución y con el presente Estatuto".

Este articulado sí tiene valor de ley y el concepto de "nacionalidad" se remite a la nuestra Constitución del 78 que recoge en su artículo 2: "La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas". Habla de "nacionalidad", concepto muy discutido en Derecho Constitucional, y no de "nación" en referencia a los territorios, porque queda bien patente que nación sólo hay una, España, y como bien sabían los padres de la Constitución el término no era aceptable para las regiones "históricas" y decidieron crean un nueva semántica para el término "nacionalidad" para contentar a los nacionalistas, lo cual, visto lo visto, fue un mayúsculo error histórico pues a este concepto derivado tratan ahora de acogerse aquellos cuyas pretensiones secesionistas están más vivas que nunca.

Pero volviendo al Sr. Ros, es preocupante constatar que nuestro destino como ciudadanos está en manos de "próceres" como este señor y muchos otros como él, que conjuran desde la ignorancia y la ignominia en contra de la lealtad y de la legalidad, manipulando a su antojo impunemente conceptos, leyes y principios básicos sociales y de convivencia, socavando el pacto social en que se sustenta nuestro Estado social y democrático de Derecho el cual propugna como valores superiores del ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.

El PSC está claramente danzando en la oscuridad, perdido, sin mensaje, en una metarealidad política de la cual no hay salida

El PSC está claramente danzando en la oscuridad, perdido, sin mensaje, en una metarealidad política de la cual no hay salida. Su situación me recuerda ineluctablemente las sabias palabras del gran poeta Josep Carner: "¡Tanto suspirar, tanto soñar! / y el día inútil se me va". El día y los votantes, claro está. Y yo me pregunto, ¿por qué estos dirigentes "pétainianos" no se han ido todos a ERC o han fundado un nuevo partido? ¿Hasta cuando el PSOE no existirá en Catalunya y seguirá engañando a sus votantes, regalando el voto al radicalismo nacionalista de su federación catalana? España necesita lealtad constitucional y, por desgracia, con el PSC, y otros tantos, no se puede contar. Estos últimos tiempos, afiliados del PSC han solicitado la baja del partido porque después de años de pertenecer al PSC-PSOE no piensan aceptar ni compartir esta deriva nacionalista, soberanista y secesionista, ilógica en un partido de ámbito nacional, que nos llevará a la miseria económica e intelectual a todos. Muchos de estos ex-afiliados nacieron españoles en Cataluña, y eso quieren seguir siendo tanto ellos como gran parte del resto de habitantes de Cataluña: catalanes que viven en España, miembros de una comunidad autónoma donde nadie les tilde de fascistas por querer por igual la rojigualda y la "senyera", o porque sus ideas no comulguen con aquellas que les quieren imponer, mediante el adoctrinamiento, el Gobierno de la Generalitat y sus "pétainianos" colaboradores necesarios.

Estos ex-afiliados quieren vivir en una España donde ser de izquierdas quiera decir que un catalán no será menos que un vasco (cuya Comunidad Autónoma no contribuye a las arcas del Estado) ni será más que un ciudadano de otra comunidad más pobre que la nuestra, no, quieren ser igual al resto de España, donde todos tengamos las mismas obligaciones y los mismos derechos, las mismas competencias y el mismo trato. Muchos quieren vivir en un país donde se defienda que todas las regiones serán iguales y que recaudarán por igual y que el Estado ayudará al desarrollo de aquellas zonas más desfavorecidas pues ¿qué hay más socialista o de izquierdas que ayudar a desarrollar esas zonas más desafortunadas para ponerlas a la altura del resto sin tener que escuchar todo el día que nos están robando? En definitiva, muchos queremos seguir siendo catalanes nacidos en España y que viven en una Cataluña y una España igualitaria donde nadie pida ser más que el resto (actitud altamente reaccionaria, por cierto) manteniendo esa gran riqueza nuestra, que no se paga con dinero, de atesorar una multiplicidad de lenguas, de culturas y de identidades que no son complementarias sino simbióticas.

Y esto, el PSC-PSOE no lo entiende y no lo respeta, y son ya muchos de sus votantes y afiliados a los que les ha dado la espalda, y no puedo más que augurarle una continua caída libre de votos no solo en Cataluña sino en toda España. La cantinela de la tercera vía o del federalismo asimétrico no es más que una daga autopropulsada a velocidad supersónica contra el corazón socialista: todo lo que busque en un ámbito de pensamiento de izquierdas el hacer distinciones (y por ende agravios) no será más que el eufemismo que amortaje la muerte de la igualdad y la justicia social. Es un error que la cúpula dirigente del PSOE hable de federalismo cuando tenemos un Estado mucho más descentralizado que los estados federales y cuyas "taifas" tienen muchísimas más competencias que un estado federado, y es altamente inaceptable que el PSC proponga federalismos asimétricos y terceras vías puesto que, como ya he dicho, rompe la idea de izquierda y de igualdad y de ayudar al desarrollo de las regiones menos favorecidas, que a la sazón no dejan de ser el mercado interior de las más desarrolladas.

Es un error hablar de federalismo, dado que lo que quieren colarnos, dándonos gato por liebre, las regiones con ínfulas secesionistas y otras fuerzas "telúricas" del separatismo ibérico es el confederalismo o confederación (supongo que conocen bien la diferencia, estados independientes que se asocian para acuerdos puntuales) lo cual sería la ruina para todos y la pérdida absoluta de la identidad española y, sobretodo, que el resultado no sería ningún otro que el jugar irresponsablemente con el futuro y porvenir de todos, con nuestras pensiones, con nuestra sanidad, con las protecciones y ayudas sociales, con la educación, en definitiva, con algo que nos afecta en mucho a nuestro horizonte, y cuya solución tiene fecha de caducidad: ahora; porque después ya será demasiado tarde, ante la previsible fragmentación del arco parlamentario del Congreso en las próximas elecciones generales. Aunque, en definitiva, nada de esto es nuevo, es muy nuestro, muy catalán. Ya lo describió perfectamente Guerau de Liost en su poemario Sátiras (1927):

"Cada pueblo tiene un sillar de la torre del pecado y quiere reconstruirla en pequeño, más alta que la de al lado".

OPINIÓN / REPASANDO COLUMNAS
Antonio Gala insulta a las víctimas del terrorismo con un vomitivo artículo sobre el fundador de ETA
Camacho subraya que la balanza fiscal la sostienen sólo 3,5 milllones de españoles de clase media que pagan el IRPF

El Fumador. Periodista Digital 24 Julio 2014

¡El dinero! Sin él, no podría comprar mi paquete diario de tabaco, ni mis cafés, ni mis periódicos... ¡Cuánto lo necesitamos las personas y qué poco se habla de él en política! Que si la ciudaddanía, que si la identidad, que si la solidaridad, que si el calentamiento global, que si el mundo ancho y feliz...

El 23 de julio de 2014 el Gobierno presentó unas nuevas balanzas fiscales entre comunidades autónomas, con enfado de Susana Díaz, ya que su región aparece como la más chupona, pero el ángel de Charlie del PSOE olvida que las primeras balanzas las presentó Pedro Solbes, ministro de Zapatero, en 2008. Hoy, 24 de julio de 2014, sólo un puñado de columnistas se ocupa de este asunto de las pesetas, pero todos los columnistas, incluidos los que están de vacaciones (¿eh, Losantos?) y los que hacen corta-y-pega en sus columnas (¿eh, Anson?).

Ignacio Camacho (ABC) escribe la columna que más agradezco, ya que la dedica a quienes pagan impuestos y sostienen este tinglado del Estado de las Autonomías, con su casta y la-casta-nueva-que-quiere-ser-casta.

Para que nos creamos las balanzas fiscales de las autonomías -que no son balanzas sino balances, un respeto al idioma- tendrían que publicarse primero las de los ciudadanos. Los impuestos los pagamos las personas, no los territorios, y es a nosotros a quienes el Estado debe explicaciones. Sería antipático constatar que una franja de contribuyentes de clase media y media-alta sostiene el grueso de la recaudación y de los gastos de unas administraciones hipertrofiadas. Y ello con desigual distribución territorial, pues en algunas regiones se pagan hasta cuatro puntos más de presión tributaria.

Pero esa es la realidad de la estructura impositiva nacional, no la de una cuenta aleatoria basada en la financiación autonómica. Tres millones y medio de españoles soportan el 56 por ciento del IRPF. Una balanza algo desequilibrada.

Así que la cuestión que importa no es la de cuánto recauda y cuánto invierte el Estado en Cataluña o en Extremadura. Es de la de cuánto gasto clientelar e inútil descarga sobre el esfuerzo de los trabajadores de rentas relativamente desahogadas, vivan donde vivan.

SEBASTIÁN ENUMERA LO QUE LOS CATALANES RECIBEN DE LOS DEMÁS
Pablo Sebastián (Republica.com) aporta el análisis político de la presentación de las balanzas fiscales.

Da la impresión que el objetivo de Rajoy no es otro que hacer alguna concesión a Cataluña, reconociendo a esa Comunidad un déficit fiscal cercano a los 8.000 millones de euros, aunque con ello abra una nueva polémica con Madrid y Baleares. A la vez que quedan en evidencia los regímenes forales de País Vasco y Navarra, que salen muy beneficiados a pesar de sus privilegios.

Y añade que el dinero que los catalanes aportan por un lado lo reciben por otro.

La parte fiscal no incluye otras balanzas esenciales como son la comercial, la de servicios (turismo) y los activos del Estado en Cataluña (puertos, aeropuertos, ferrocarriles), amén de los fondos del paro y las pensiones. Lo que sumado todo ofrecería el verdadero mapa de la relación económica global con un resultado muy favorable para Cataluña por cuanto disfrutan de un mercado y clientela consolidada para productos, servicios e instalaciones de casi 40 millones de españoles. Un Mercado irremplazable para Cataluña que, dicho sea de paso y hablando de fiscalidad, se lleva a su territorio gran parte del IVA que sus empresas e instituciones financieras y de todo orden recaudan en el resto de España, en vez de quedar donde se produce como debiera ser el caso.

Ésta y no otra es la verdad que, manipulada como lo ha hecho la Generalitat y los aliados de Mas, conducen a la mentira reiterada que puede que pronto se pueda desmontar si los independentistas avanzan hacia el ‘choque de trenes' y finalmente se desata la guerra económica, turística y comercial. Y entonces ya se verá -como se vio en la ‘guerra del cava'- cuál es la realidad.

Pilar Rahola lleva la bandera del reino de Aragón tatuada en el cerebro como un legionario el dibujo de una mujer de bandera en el pecho, pese a lo cual tiene muy poco de los catalanes cultos, viajados y listos que la precedieron en las páginas de La Vanguardia, como Josep Pla y Gaziel. Como buena política, cree que el dinero sale del aire y lamenta que los catalanes hayan perdido Catalunya Caixa o Catalunya Banc.

Ya pasó. A pesar de haber sido la quinta caja de ahorros de España y la segunda de Catalunya, tener más de mil oficinas abiertas, ser la propietaria de la Pedrera, y haber tenido, desde su fundación, en 1926, presidentes tan emblemáticos como Francesc Macià, finalmente Catalunya Caixa ha desaparecido. Con ello, Catalunya ha perdido otra entidad bancaria, y la lista es tan notable que culmina en la rotunda frase de Gay de Liébana: "El poder de decisión estará en Bilbao, hemos perdido la autonomía financiera".

Lo que viene ahora, después de los lamentos y los quejíos, es saber cómo se llegó hasta aquí, quiénes, por qué, cómo, cuándo. Porque este agujero ha tenido nombres propios de mucho calado político, con Narcís Serra a la cabeza, y no puede ser que no se llegue hasta el fondo. Catalunya Caixa fue un escándalo de politiqueos, amiguetes y el resto del colegueo, y el resultado es abominable. Hemos perdido otra entidad financiera por culpa de unos irresponsables. Tocaría empezar a pedir que nos den explicaciones.

¿Y qué pasa con los 1.300 millones de euros que todos los españoles, incluidos los catalanes, hemos puesto para mantener el chiringuito? ¿Es que la doctora Rahola soñaba con un puestecito en el consejo de Catalunya Banc, como el conde de Godó lo tiene en Criteria Caixaholding?

Otro catalán de pensamiento averiado es Xavier Vidal-Foch, que como este 24 de julio de 2014 escribe de economía en El País lo coloco detrás de la filóloga Rahola. Nos descubre que el milagro económico de Aznar no fue para tanto y que encima fue gracias al socialista Pedro Solbes, el que en 1994 aconsejó a los españoles menores de 40 años que contratasen un plan de pensiones privado y el que en 2008 negó que hubiera crisis.

Ha quedado demostrado que el alza de la recaudación y el crecimiento de esa época Aznar no se debió a las reducciones de impuestos de 1998 y 2002. Primero, porque el crecimiento ya venía del último año de Pedro Solbes. Pero sobre todo porque lo que catapultó la economía española fue la bajada de los tipos de interés (gracias al euro), que redujo la factura de los intereses de la deuda en 3,2 puntos del PIB ( ¿Existió el milagro fiscal del Gobierno de Aznar?, J. Ignacio Conde Ruiz; eldiario. es, 8 de junio de 2013) y el aumento de la recaudación asociada a la enloquecida burbuja inmobiliaria, casi tres puntos más.

Xavier, a ver cuándo escribes algo sobre la gestión de Juan Luis Cebrián en PRISA, que eso sí que ha sido de aurora boreal.

ONETO: FABRA LE CONTABA CHISTES VERDES A AZNAR
La presentación de las balanzas fiscales ha opacado otras dos noticias de la jornada de las que se ocupan sendos columnistas.

José Oneto (Republica.com), de Carlos Fabra, ex presidente del PP de Castellón y de la Diputación provincial.

Era el acompañante habitual del expresidente del Gobierno José María Aznar en sus días de veraneo en Las Playetas de Belver, en una tranquila urbanización en el límite de Benicasim y Oropesa, donde se pasaba horas contándole chistes verdes que el Presidente contaba, con más interés que gracia, a su vuelta a la Moncloa. Pero, además, era el Presidente del partido en Castellón, el Presidente de la Diputación, el secretario de la Cámara de Comercio, el máximo responsable de la principal urbanización de golf de la provincia, en fin, el representante de una familia política que ha mandado en la provincia desde los tiempos de O´Donell y de la Reina Isabel II, cuando su tío tatarabuelo, Victorino Fabra Gil, se convierte en Presidente de la Diputación, puesto que heredarían todos los Fabras, hasta 2011 en que Carlos Fabra Carreras, se ve obligado a dimitir, asediado por escándalos, juicios penales, abusos y ejercicio arbitrario del poder.

Emilio Campmany (Libertaddigital.com), del varapalo que propina el Tribunal Supremo a la Audiencia Nacional, cuyos jueces se resisten a aplicar la nueva Ley de Jurisdicción Universal.

El pleno del Tribunal Supremo, quince togas con sus correspondientes treinta puñetas, ha puesto fin a la rabieta de los jueces de la Audiencia Nacional con la contundencia con la que lo habría hecho un buen padre de familia. No sólo eso, sino que al hacerlo ha puesto en evidencia a estos jueces a quienes la reforma que osó limitar su jurisdicción universal, que hasta ese momento se extendía a todo el orbe, les provocó un berrinche propio de niños malcriados y gritones.

Hay en todo ello un punto de chulería que, francamente, da miedo, porque tiene toda la razón Bermúdez cuando dice que el juez se debe a la ley, aunque no le guste, pero que lo recuerde para justificar una resolución suena a inquietante excusatio non petita. (...) A ver si es verdad y llega el día en que, sin necesidad de decirlo, los jueces de la Audiencia se limitan de una vez a aplicar sin alharacas la ley.

ÀLVARO CONTESTA A UNZUETA: INDEPENDENCIA YA
Patxo Unzueta (El País), que con tanto acierto ha escrito sobre los orígenes de ETA, en cambio es tan torpe como un becario, o como Juan Luis Cebrián cuando se pone solemne (impagable lo de la "insidiosa Reconoquista" que soltó en un artículo), al proponer medidas para frenar el separatismo catalán.

¿Estaría Mas dispuesto a seguir con su plan si la mitad de la población no votase o votase en contra? ¿Lo estaría sabiendo los vínculos de todo tipo, incluso familiares, que rompería una decisión tan radical (e irreversible)? Según Stéphane Dion, el exministro canadiense inspirador de la ley de la claridad sobre Quebec, un referéndum de autodeterminación es, con independencia de su resultado, "un trauma para la sociedad" porque obliga a optar "entre los que consideras los tuyos y los que quieres transformar en extranjeros".

De ahí que hayan ido abriéndose paso formulaciones intermedias que eviten llegar a ese desenlace. Lo común a ellas es que lo que se someta a referéndum no sea la secesión sino un acuerdo entre los dos Gobiernos sobre una autonomía reforzada dentro de la Constitución, que podría plasmarse en una reforma del Estatuto. Consulta, pues, legal y pactada, como acepta Mas que debería ser, y capaz de suscitar la adhesión no ya de la mitad sino de una más amplia mayoría que incluyera sectores no soberanistas. Se decidiría sobre el acuerdo, no sobre las posiciones en liza.

La reacción que cabe esperar del catalanismo cediéndole más competencias la encontramos en la columna de Francesc-Marc Àlvaro, que compite en La Vanguardia con Rahola en insolencia y victimismo.

Para acabar, la pregunta del millón: ¿Se rompería el frente soberanista si después del 9 de noviembre el Gobierno pusiera encima de la mesa alguna oferta de aparente mejora autonómica? No lo sé, sinceramente. Pero sé otra cosa: una vez leídos los dos manifiestos en defensa de la unidad de España (el del palo y el de la zanahoria pseudofederal), queda claro que es imposible que Madrid ofrezca nada fiable que pueda dar respuesta al problema de los catalanes como comunidad nacional con un Estado en contra.

¡QUÉ BONITA ERA ETA CUANDO MATABA POQUITO!
Pocas veces propongo la columna miserable del día, pero a veces encuentro alguna pieza que lo merece. Hoy, 24 de julio de 2014, esa columna es la de Antonio Gala, que elogia a uno de los jefes de ETA y a la misma ETA, cuando caía simpática a los progres y a los antifranquistas. 'Homenaje a Pertur' se titula.

He estado varias veces in articulo mortis. En una de ellas me fue presentado un muchacho simpático vasco. Lo llamaban El Pertur. Sonreía con los ojos y se notaba en ellos una búsqueda de algo nuevo, una curiosidad de novedades generosas... Resultó, con el tiempo, ser el verdadero creador de ETA; de una primera forma de ETA, a la que otra, cruel y ciega, sustituyó. La desaparición de este muchacho grato fue la primera consecuencia de que lo que creció no era lo que él soñara. De ahí, el primer paso que me apartó de esa ETA y de la violencia ciega y congénita con que no fue prevista. No comprendo cómo se puede odiar en las tinieblas y asesinar a ciegas. Nada que se haga a tontas y a locas puede tener un fundamento razonable.

Así que lo malo de ETA es que asesina "a ciegas", por lo que deduzco que si asesina apuntando bien ya no es tan mala.

Y de la columna repugnante, a la columna digna. En 'Exterminar cristianos' Gabriel Albiac (ABC) recuerda a los cristianos perseguidos por los musulmanes radicales, ante el silencio de la civilizadísima Europa y de los musulmanes llamados moderados.

Como griego y como cristiano - esto es, como ateo- voy siguiendo el genocidio de los cristianos en África. Más aún con asombro que con horror. Que el islam proceda a exterminar a quienes creen en dioses de otro nombre es trivial. Puede producir horror. Asombro, ninguno. El asombro no está siquiera en África. El asombro está en la cristiana Europa, que asiste a esa matanza de cientos de miles de devotos de Cristo en África con la más pulcra indiferencia. Algo hay de profundo odio a sí mismo en esta complacencia del europeo con la aniquilación de los pocos africanos en los cuales pudiera reconocer algo suyo.

Y hay algo que hiela la sangre: todas esas buenas almas europeas (cristianas en su mayoría) que exhiben su escándalo porque una guerra en Gaza produzca cientos de muertos; y que ni siquiera alcanzan a preguntarse qué es eso que, sin guerra alguna, mueve a un gobierno coránico a exterminar a cientos de miles de gentes que practican religiones no del perfecto gusto del dios propio

ANSON, MATA DE UNA VEZ A LOS GANSOS DEL CAPITOLIO
No sólo Losantos se ha ido de vacaciones; hay otros que también lo han hecho, pero que han dejado artículos amontonados que en sus periódicos sacan de la nevera cuando toca. Es lo que me malicio al leer a varios columnistas. Sus escritos me saben a macarrones recalentados en piso de estudiantes.

Alfonso Ussía (La Razón) recomienda a Felipe VI que cuenta con su padre como éste contó con el conde de Barcelona.

Cuente con su padre sin reservas. Su reinado se lo agradecerá, y todos los españoles seremos los beneficiados. La Historia se repite. El Viejo Rey se puso incondicionalmente a las órdenes de su hijo, el Rey Juan Carlos I. Y hoy, el Rey Juan Carlos I lo ha dejado claro: «Yo estoy para lo que me mande el Rey». Aquí no hay emoción monárquica. Hay patriotismo y pragmatismo.

Luis María Anson (El Mundo) vuelve a tratar de asustar a las marquesas y los coroneles retirados con la matraca de que viene un Frente Popular y de que el mejor remedio es un Gobierno de coalición entre el PP y el PSOE. En su billete, repite por enésima vez un cliché tan habitual en él como "las navajas cachicuernas".

Graznan los gansos del capitolio

Ya lo usó hace un mes en otro billete de esos que te llevan a preguntarte ¿cuánto? en que proponía a José Bono como secretario general del PSOE, presidente del Gobierno o reina madre.

Raúl del Pozo (El Mundo) alaba la adaptación de la lengua castellana al hablar de los jóvenes.

Pero yo no creo que el castellano se debilite. Los jóvenes nunca habían escrito tanto como ahora. Abusan de las contracciones y abreviaciones, pasan de lado en los participios, pero el castellano vive y crece clandestinamente entre sicarios, tahúres y la gente de la trena y del bronce.

A CAROL LE SIENTA MAL COMER GRATIS EN LAS EMBAJADAS
No he tenido duda este 24 de julio de 2014 en elegir a la columna ridícula de la jornada. El premio se lo lleva de nuevo, como ayer, el director de La Vanguardia, Màrius Carol, que se empeña en anexionarse al primer ministro francés como un separatista catalán se anexiona Alicante. Ha comido de gorra en la embajada francesa y eso le ha subyugado como a una quinceañera el guiño de su cantante favorito. El título de su billete: 'El coraje del barcelonés de Matignon'

El escritor Manuel Vicent contó en una ocasión que descubrir Francia fue como pasar a la edad adulta.

Francia ha sido no sólo el vecino del norte, también una referencia cultural y política durante casi todo el siglo XX. Sin embargo, actualmente el país sufre una crisis de identidad, como reconocía anoche su primer ministro, Manuel Valls, en un encuentro con directores de diarios en la embajada de la República Francesa en Madrid.

Valls, ese barcelonés (y del Barça) que habla catalán, pero prefiere explicarse en francés desde que se naturalizó como tal a los veinte años, está dispuesto a reformar el país y asegura tener el coraje para conseguirlo.

Ni una mención a las declaraciones de Valls en contra de la secesión de Cataluña.

El etarra no fue procesado
La familia de un militar asesinado por ETA demanda al Estado por negligencia
Ana Velasco, hija del militar asesinado por ETA en 1980, ha explicado en Es la Tarde de Dieter las razones que han movido a su familia.
esRadio Libertad Digital

El etarra José Lorenzo Ayestarán está siendo juzgado por varios asesinatos pero nunca podrá ser procesado por uno cometido en 1980: el del comandante Jesús Velasco. El crimen prescribió y el etarra, que vivió en Francia y Venezuela, nunca respondió por ello. La familia achaca lo ocurrido a negligencias judiciales y por ello ha anunciado la presentación de una demanda patrimonial contra el Estado.

En Es la Tarde de Dieter, Ana Velasco ha explicado que su familia se siente "totalmente desamparada por el Estado", "desolados y estupefactos, impotentes y desesperados". Según ha dicho, ésta es su "última oportunidad de intentar que se reconozca la gravísima injusticia que se ha cometido" con el asesinato de su padre. El asesino, ha dicho, "no fue procesado por el crimen pese a las múltiples pruebas acusatorias que había". Entre tanto, fue detenido en Francia y después deportado a Venezuela, hasta su regreso a España "después de 30 años".

"El delito legalmente ha prescrito por una negligencia de la Administración de la Justicia", ha insistido Velasco, que ha explicado cómo en uno de los escritos de la Fiscalía en los juicios posteriores se le considera autor materia del crimen. "Es obvio y evidente que ha habido un cúmulo de mala praxis que nos ha dejado desamparados. A nosotros no nos queda el consuelo de la Justicia, tengo una sensación de impunidad total", ha contado.

Velasco, que ha advertido de que lo que les pasa a ellos pasa también en otras familias, ha dicho que tienen claro que "nadie se va a ocupar de defender nuestros derechos si no lo hacemos nosotros mismos". Piensan "pelear hasta el final, y si no conseguimos nada, poner en evidencia a los que no han cumplido con su deber".

Nuevo dispendio del Ejecutivo de Íñigo Urkullu para “difundir” el euskera
Redacción.  latribunadelpaisvasco.com 24 Julio 2014

El Gobierno vasco paga 1.110.000 euros para poner en marcha un fallido traductor online euskera-español que no mejora los resultados de traducción de Google

1.110.528 euros ha pagado el Gobierno vasco a la empresa alemana Lucy Software, con sede regional en Barcelona, para el desarrollo de un traductor online euskera-castellano que no mejora los resultados que obtienen otros intérpretes digitales gratuitos como el que, por ejemplo, ofrece Google.

Según una respuesta parlamentaria que ofreció Cristina Uriarte el pasado 10 de junio, la consejera de Educación y Cultura del Ejecutivo de Íñigo Urkullu, “hay una diferencia impresionante entre los resultados del traductor automático del Gobierno vasco y entre los resultados de los demás traductores automáticos, a favor del traductor del Gobierno Vasco”. Pero la realidad es bien diferente y demuestra que los más de un millón de euros gastados por el Ejecutivo autónomo para crear una herramienta lingüística que ya existía gratuitamente en Internet no han servido en absoluto para mejorar los resultados de traducción que los ciudadanos obtienen consultando, por ejemplo, el traductor de euskera-español de Google.

Para muestra, un ejemplo de doble traducción o traducción inversa realizada con el traductor online del Gobierno vasco y con el traductor gratuito de Google.

La traducción inversa -que tal y como Cristina Uriarte se encargó de señalar cuando desempeñaba el cargo de vicerrectora del campus de Guipúzcoa de la Universidad del País Vasco- es la mejor manera de comprobar si una traducción está bien realizada o no, consiste en seleccionar un texto en un idioma, traducirlo a una segunda lengua y, posteriormente, volver a pasar la traducción obtenida al idioma original para comprobar la pertinencia de la misma. Cuanto más se parezca la última traducción al texto original, mejor será la traducción.

Para realizar la prueba, se ha seleccionado, aunque no literalmente, un texto obtenido del comienzo de la obra “Maigret en Nueva York”, del escritor George Simenon (1903-1989).

TRADUCTOR EUSKERA-ESPAÑOL de GOOGLE (Coste: Gratuito)
Texto Original: “El barco debió de atracar hacia las cuatro de la madrugada, cuando la mayoría de los pasajeros dormía. Algunos se despertaron al oír el estruendo del ancla. Fuera, las luces de Nueva York brillaban con más fuerza que nunca.”

Traducción Euskera: “Ontziaren lau atrakatuta izan goizean denean bidaiari gehienak lo. Batzuk esnatu aingura Rumblar entzuteko. Kanpoaldean, New York-eko argiak dirdira inoiz baino indartsuago.”

Traducción inversa de comprobación: “El barco estaba atracado a las cuatro de la mañana, cuando la mayoría de los pasajeros están dormidos. Me desperté al oír el estruendo del anclaje. En el exterior, las luces de Nueva York brillaban más fuerte que nunca."

TRADUCTOR EUSKERA-CASTELLANO DEL GOBIERNO VASCO (Coste: 1.110.528 euros)
Texto Original: “El barco debió de atracar hacia las cuatro de la madrugada, cuando la mayoría de los pasajeros dormía. Algunos se despertaron al oír el estruendo del ancla. Fuera, las luces de Nueva York brillaban con más fuerza que nunca.”

Traducción Euskera: “Itsasontziak lapurtu behar izan zuen, bidaiarien gehiengoak lo egiten zutenean, goizaldeko lauretarantz. Batzuk ainguraren danbada entzuterakoan esnatu ziren. New Yorkeko argiek, kanpoan, inoiz baino indar gehiagorekin distira egiten zuten.”

Traducción inversa de comprobación: “El barco tuvo que robar, la mayoría de los viajeros cuando dormían, hacia las cuatro de la madrugada. Algunos se despertaron al oír el estruendo del ancla. Las luces de Nueva York, fuera, brillaban con más fuerza que nunca.”


Recortes de Prensa   Página Inicial