AGLI Recortes de Prensa   Sábado 26 Julio  2014

Decadencia
APUNTES DE ECONOMÍA POLÍTICA
Del paro a camarero de chiringuito
Lucio A. Muñoz www.gaceta.es 26 Julio 2014

Ciertamente, se trata, ante todo, de una buena noticia socioeconómica y laboral para España. Por tanto, es justo reflejar la misma en sentido positivo.

La economía española agradecerá la incorporación de 310.400 personas al mercado laboral. (Datos correspondientes al segundo trimestre de 2014 y procedentes de la EPA). Aunque gran parte de ellas lo haga en condiciones de precariedad, temporalidad, devaluación salarial y en calidad de camareros, empleados de comercio...

A la liberación de esclavos en la antigua Roma se le denominaba manumisión. Los esclavos que eran liberados se convertían en libertos y pasaban a formar parte de la plebe. Pero a pesar de obtener la libertad, la mayoría de los libertos continuaban siendo siervos y padeciendo unas condiciones de vida precarias y basadas en la sumisión.

¿Está creando el Gobierno una nueva clase social en España, integrada por los nuevos trabajadores, a la que podríamos denominar como “libertos laborales”? La desigualdad es imparable.

¿Cambio de tendencia en el mercado laboral? Es probable. Cuando se toca el fondo, existen dos alternativas: te ahogas o subes. En este caso, la subida se producirá a cámara super lenta.

No obstante, la cuestión principal es conocer la dirección hacia la que nos conduce este cambio. ¿Está inmersa la economía española en un proceso progresivo de “chinización” y, por tanto de precariedad laboral? ¿El Gobierno prefiere el “modelo sol y playa” en detrimento de la reindustrialización y la apuesta por el I+D+I+D?

¿Giro de 180º de la economía española? Esperemos que así sea.

Ahora bien, si el Gobierno sigue sin cumplir con sus obligaciones, la vuelta puede completarse peligrosamente hasta los 360º. Tanto en cuanto, nuestra insostenible deuda pública es una bomba que estallará más pronto que tarde. El agujero del déficit continúa manteniendo su actual color negro. Y todo ello es posible debido a la pereza del Estado, que le impide ponerse en forma y adelgazar su macro estructura política y administrativa.

El turismo y el BCE son los dos clavos ardiendo a los que se está agarrando Rajoy durante esta legislatura.

El Gobierno se atribuyó primero el mérito relativo a salvar a España del rescate, sabiendo que el verdadero artífice de tal “hazaña” (que sirvió, sobre todo, para mantener el sector público a flote y, por tanto, los privilegios de la casta política intactos), fue Mario Dragui.

Y ayer, el ejecutivo de Rajoy presumió de crear empleo. Sin embargo, España está batiendo un récord histórico respecto a la recepción de turistas extranjeros.

Podríamos analizar factores tales como la estacionalidad, el trabajo a tiempo parcial, la precariedad, la baja calidad del empleo creado, la caída de la población activa vía flujos migratorios, el “efecto desanimo”, etc.

No merece la pena. Porque el verdadero handicap que tiene la economía española y, por consiguiente, también nuestro mercado laboral es de origen político. La economía en España está intervenida en virtud de un costosísimo y despilfarrador modelo de Estado y de sus corruptas redes político-clientelares.

Una de las grandes mentiras de la Transición debe ser desmontada y este debería ser el punto de partida para regenerar nuestro sistema. El Estado de las autonomías sigue enriqueciendo a los políticos y, paralelamente, arruinando a España.

Los dos partidos políticos tradicionales quieren convertir a España en la Bangladesh europea. Si bien los españoles no queremos ser esclavos al servicio de una desmesurada Administración ni de la casta política.

El régimen de la transición
España como proyecto
Javier Somalo Libertad Digital 26 Julio 2014

Nuestro presidente del Gobierno no acostumbra a responder a los periodistas de forma espontánea salvo que las preguntas sean de contenido deportivo. Tampoco se prodiga en ruedas de prensa o comparecencias salvo que tenga muy claro el mensaje y sea positivo. Fue lo que sucedió este miércoles tras conocerse los datos del paro: "Tengan la absoluta certeza de que llevo muchísimo tiempo, exactamente desde que llegué a la Moncloa, esperando poder dar una noticia como esta que estoy dando aquí", dijo Mariano Rajoy.

Seguramente la reforma laboral haya tenido algo que ver en las buenas noticias sobre el empleo y probablemente serían aún mejores si se aplicara tal y como la diseñaron cuando estaban en la oposición. Pero en su regocijo el presidente pronunció una frase, quizá de forma inconsciente, que encierra la esencia de nuestros problemas. Para salir definitivamente de la crisis –él se refiere sólo a la económica, que es acuciante pero no la única– Rajoy pidió sumarse a "este magnífico proyecto que es España".

Magnífico o no, el problema es tener a España como proyecto y no como realidad. A menudo se habla del "espíritu" de la Transición cuando, en realidad, se ha convertido en modelo de Estado, en régimen. Es indudable que se pasó de una dictadura a una democracia gracias a un proceso que arrancó mucho antes de morir Franco y que pivotó en torno a la figura del entonces Príncipe Juan Carlos de Borbón y, después, también de Adolfo Suárez y de personas como Torcuato Fernández Miranda. Si por Transición entendemos ese cambio, desde luego es historia. Pero los apaciguamientos necesarios tras cuatro décadas de dictadura no quedaron nunca resueltos. El modelo autonómico de emergencia se asentó y la Constitución dejó como consenso que España estaba en construcción, en eterno proyecto. Después de Suárez, el PSOE y el PP llevan 32 años ocupando la presidencia del Gobierno. Bien es verdad que de forma desigual: el PSOE ha estado el doble de tiempo, 21 de esos 32 años en el Gobierno. Los 32 en el poder, desde luego.

Es cierto que el nacionalismo y su privilegiada ventaja electoral han marcado este modelo, esta España siempre en obras, nunca definitiva, en la que izquierdas y derechas nacionales tiraban de las derechas nacionalistas primero y de todo el nacionalismo después para completar el poder allí donde fuera necesario. Lo llamaron "gobernabilidad". Y PSOE y PP empezaron a legislar, derogar y pactar compulsivamente hasta convertir su acción en un obstáculo.

Así ha sucedido con la Educación, nuestro más grave problema a fin de cuentas: gobierno nuevo, nueva Ley, mismas víctimas. O con nuestro desarrollo: ayer Plan Hidrológico Nacional, luego desaladoras –¿qué fue de ellas, Cristina Narbona?– y mañana sequía. Hoy buscamos petróleo en Canarias, ¿será mañana para Marruecos? O con la Justicia, las pensiones y la política antiterrorista donde los pactos de Estado han sido tan perjudiciales como el toma y daca legislativo. En honor a la verdad, el PSOE –Zapatero, por razones obvias– ha aventajado al PP en derogaciones ideológicas de leyes que podrían haber dado buen fruto.

Ahora, en esta España en proyecto, vuelven los federalismos –ortodoxos y asimétricos–, los confederalismos, los estados libres asociados, el derecho a decidir y la barra libre fundamentada en la falacia de que el nacionalismo ya no mata. ¿Por qué lo iba a hacer si ya gobierna y ha llegado al penúltimo escalón de sus aspiraciones?

El presente curso político nos ha dejado un nuevo Rey de España, un PSOE también en proyecto que no parece ni de lejos el definitivo, un pujante frente popular y populista de izquierda audiovisual y un terremoto mediático provocado desde el poder. Hay mucho proyecto pendiente. Demasiado.

Pero, que se engañe el que quiera, todo esto sucede porque el objetivo no es otro que el poder y España el proyecto para conseguirlo. El resto es discutido y discutible, como la nación. En otros países se empieza a discutir a partir de ahí; nosotros, desde ahí.

Los Estados Unidos de América fueron anteayer un proyecto. Hoy son una nación. España, nación de las más antiguas, es ahora un proyecto. Últimamente, más bien, un borrador.

Por qué puede caer España
Jesús Laínz Libertad Digital 26 Julio 2014

El fenómeno es tan inexorable que casi dan ganas de enunciarlo como una ley física: la caída de una estructura política no la provoca la acción exterior del enemigo, sino su demolición interna. La clave no está en las flechas arrojadas desde fuera, sino en las termitas alojadas dentro.

En pocas cosas es tan elocuente la historia de la Humanidad. El cristianismo no habría podido implantarse en Europa si los viejos cultos paganos no hubieran sido objeto de mofa desde tiempo atrás. Los bárbaros nada habrían podido contra Roma si ésta no hubiera sustituido la milicia por la molicie. Sin disolución y corrupción interna tampoco los otomanos habrían abatido Bizancio, ni los bolcheviques el régimen zarista. El Antiguo Régimen se derrumbó cuando los propios aristócratas y reyes asumieron las críticas de sus enemigos, aplaudieron sus burlas e incluso, como María Antonieta, fueron a poner flores a la tumba de Rousseau. El Imperio Británico no fue vencido militarmente por hindúes y nigerianos, sino que se diluyó cuando los británicos dejaron de creerse su papel de civilizadores de los pueblos afroasiáticos. Tampoco el desprestigio de la Iglesia Católica ha llegado de fuera: si hoy está en las últimas es gracias a su empeño en autodestruirse, tan evidente desde, por lo menos, mediados del siglo XX. Y, de modo paralelo a lo que sucede con la religión sobre la que se edificó Occidente durante dos milenios, éste no tardará en desaparecer por sus propios méritos: lleva demasiado tiempo riéndose y odiándose a sí mismo como para que ahora pueda evitar su derrumbe en el improbable caso de que lo intente.

Lo mismo le sucede a la enfermizamente autocrítica España, principal gozadora de su propia denigración. Pues la nación discutida y discutible no caerá por la acción de los separatistas que niegan su existencia, sino por la indefensión provocada por los españoles que llevan por lo menos un siglo despreciando y odiando a su propia nación, concentrados sobre todo en eso que se llama izquierda. Aunque a estos efectos la izquierda comienza bastante a la derecha

Las balanzas del error
Javier Orrico Periodista Digital 26 Julio 2014

Y el error de las balanzas. En España la verdad no se soporta. Todas las estupideces que hemos asumido sobre nosotros mismos, de la Leyenda Negra a los nacionalismos pequeñoburgueses vasco y catalán, se desharían como lo que son, espantajos ideológicos, en cuanto fueran sometidos a los hechos, los datos. Pero a los hechos y los datos completos. La tragedia es que el periodismo de pantalla telefónica ha reducido la verdad a una caricatura. Si se dice que Cataluña paga 8.000 millones más de lo que recibe, mientras Andalucía recibe siete mil y pico más de los que paga, entonces parece, en efecto, que los nacionalistas catalanes llevan razón cuando, xenófobos y miserables (¡un payo de Izquierda Unida en Tarragona!), proponían apadrinar a un niño extremeño pues eran ellos, los catalanes, quienes los mantenían.

Pero hay que seguir leyendo, porque lo verdaderamente importante es la financiación por habitante, y ni siquiera eso, pues no es comparable la extensión castellana o la dificultad de las islas, con la concentración de la población en Madrid o Barcelona. Pero sólo por población, que es ya un criterio que favorece a las regiones más urbanizadas y ricas, tanto Madrid como Cataluña están en la media. Y la Región de Murcia, sin embargo, como Andalucía y Canarias, el Sur pobre, más la Comunidad Valenciana y Baleares, se encuentran por debajo de esa media.

La indignación crece al comparar esos datos con los del País Vasco y Navarra, que son el verdadero error, las regiones más ricas y, a la vez, con mayor financiación por habitante: un 185 y un 160 sobre el índice 100, mientras la Región de Murcia se queda en un 95 sobre 100, Andalucía en un 96 o Valencia en un 88. Los españoles pobres hemos estado durante treinta y cinco años, como escribí hace tiempo, poniendo los muertos y la pasta. Nos doblan en financiación pagando muchos menos impuestos por habitante y año: hasta cerca de 600 menos en el caso navarro y casi cuatrocientos en el vasco. La engañifa federal de Le Beau Sánchez y la izquierda colaboracionista ¿es para acabar con esto o para darles todavía más?

Pujol confirma la verdadera esencia del nacionalismo
EDITORIAL Libertad Digital 26 Julio 2014

El comunicado que este viernes hizo público Jordi Pujol ha superado con creces el listón de la desfachatez situado por el nacionalismo catalán a alturas que, hasta ese momento, parecían inalcanzables. Según esta confesión de Pujol, la ingente cantidad de dinero que los miembros de su familia manejan en los más variados paraísos fiscales tendría como origen una oscura herencia que su padre le hizo aceptar en el lecho de muerte en beneficio de su esposa e hijos, justo antes de que fuera nombrado presidente de la Generalidad. El ajetreo diario de su cargo impidió al patriarca del separatismo catalán regularizar su situación tributaria de tal forma que, en 34 años, "no se encontró el momento adecuado". Tampoco ahora parece haber tenido tiempo el expresidente regional de cuantificar el dinero que le supuso esa presunta herencia, visto que en el comunicado omite cuidadosamente cualquier referencia al importe objeto de regularización.

Jordi Pujol pretende que creamos que la fortuna del clan familiar, objeto de numerosas sospechas por su relación con casos bien notorios como el del Palau de la Música, donde aparece involucrado él mismo con sus iniciales en numerosos apuntes de comisiones ilegales, obedece a un dinero heredado que, por despiste, olvidó consignar en el apartado correspondiente de sus declaraciones de impuestos. En realidad, la peculiar confesión del expresidente de la Generalidad pretende solventar de un plumazo las más que fundadas sospechas que pesan sobre varios de sus hijos, dos de los cuales están incursos en sonados casos de corrupción y tráfico de influencias al amparo de sus gestiones ante el Gobierno regional catalán.

Jordi Pujol ha pretendido a lo largo de toda su carrera política asumir personalmente la verdadera esencia del pueblo de Cataluña. Desde el caso Banca Catalana, todos los asuntos de corrupción en los que él mismo o su partido aparecían involucrados pretendió en convertirlos en "ataques a Cataluña" como mecanismo para desactivarlos y hacer que la Justicia, politizada hasta el tuétano, los cerrara con sonoros carpetazos. Lo que sí representa el expresidente, y muy bien, es al nacionalismo catalán, una mezcla de intereses oscuros y voluntad de poder a cuya conquista sus dirigentes supeditan cualquier principio, incluido el más elemental sentido del ridículo. Así, después de esta delirante confesión de su patriarca, los nacionalistas seguirán sosteniendo que España les roba cuando es más que evidente quienes son los que, realmente, llevan décadas desvalijando a todos los españoles, pero muy especialmente a los catalanes.

La ofensiva separatista, a cuya reafirmación los Pujol han rendido un último servicio poniendo al lado de Artur Mas a un radical que le impida volver sobre sus pasos, hay que entenderla en esta misma clave que busca garantizar la impunidad de los dirigentes nacionalistas. Jordi Pujol lo puso nuevamente ayer de manifiesto, para que no queden dudas, con un comunicado de una desfachatez sin precedentes ni siquiera en la muy escabrosa trayectoria del nacionalismo que él mismo construyó a su imagen y semejanza.

El caso Pujol: la descomposición de la Transición suma y sigue
Editorial www.vozpopuli.com 26 Julio 2014

Sintomático resulta a estas alturas constatar el número de editoriales que en Vozpopuli hemos dedicado a denunciar abusos de corrupción y/o actuaciones de nuestros gobernantes rayanas en la malversación de fondos públicos, lo que da idea del estado de cosas en que navega el país.

Tras la abdicación de Juan Carlos I, la confesión efectuada ayer por Jordi Pujol sobre sus dineros guardados lejos de España es el último aldabonazo en el suma y sigue del estado de descomposición en que se hallan las sentinas del régimen del 78, descomposición salpimentada por los ajustes de cuentas que se vienen produciendo entre sus dueños y beneficiarios. La relevancia es todavía mayor en el caso que nos ocupa, porque el confeso ha liderado y contribuido a crear un problema, el de la pretendida independencia de Cataluña, que amenaza con apuntillar no sólo la Transición, sino la propia continuidad de España como nación. Las cuentas del rosario de la corrupción parecen inagotables. Nada de lo tenido por intangible queda a salvo. La geografía política e institucional está sembrada de mojones de podredumbre como piedras miliares del camino construido durante más de tres décadas por unas elites -políticas, económicas y mediáticas- que han llevado a este país por un camino de perdición. La sociedad española, amodorrada en la falta de usos y costumbres democráticos, les dejó hacer hasta que la avaricia rompió el saco de la confianza y sacudió las estructuras de un sistema que, cada día, nos golpea con nuevas paletadas de lodo. No queremos perder la compostura, pero la suma de herencias familiares en Suiza -Botín, Pujol, el padre de Juan Carlos I, etcétera- añadida a los abusos y malversaciones de todos conocidos, obligan a pedir un auto sacramental de carácter democrático para convertir en cenizas el tótem de la Transición.

Para quienes están convencidos de que el sino de España es convivir con el latrocinio, el caso Pujol será probablemente uno más de una saga que empezó con Filesa y que ha llegado hasta aquí pletórica de vida con casos como Gürtel, Bárcenas, los ERES de Andalucía, los fondos de formación para el empleo –el ultimísimo- de forma que, a no tardar, el escándalo será tapado por otros casos del mismo jaez. No es verdad. El de Jordi Pujol es excepcional en tanto en cuanto ha sido uno de los padres del régimen juancarlista, “tranquilo Jordi, tranquilo…”, además de ser el capitán indiscutible del nacionalismo burgués catalán. Esa posición le ha permitido gobernar en Cataluña y en España, con la aquiescencia, ahora comprobamos que suicida, de los dos partidos dinásticos, el PP y el PSOE, amén de la propia monarquía. Le dieron todos los instrumentos para crear un Estado y miraron hacia otro lado cuando la soberbia nacionalista iba arrinconando en Cataluña a los catalanes que no comulgaban con el nuevo evangelio. Han sido décadas de construcción “nacional” y de retirada suicida del Estado, inspiradas y lideradas por quien, ahora, en su ancianidad, confiesa compungido que no tuvo tiempo de saldar sus cuentas con Hacienda. Nos imaginamos cómo se sentirán, si algún sentido de la decencia les queda, esas masas populares que han apoyado con actitud religiosa las propuestas de su patriarca. Lo mismo cabe decir de quienes desde los altos palacios de Madrid le han venerado y obsequiado sin pudor.

Sintomático resulta a estas alturas constatar el número de editoriales que en Vozpopuli hemos dedicado a denunciar abusos de corrupción y/o actuaciones de nuestros gobernantes rayanas en la malversación de fondos públicos, lo que da idea del estado de cosas en que navega el país. Seguiremos en ello, sin caer en el sectarismo ni en la visión estrecha de los sucesos del patio de Monipodio en que se ha convertido la política española. Deseamos para España un porvenir distinto al que prometen el conjunto de sus elites extractivas, políticas y financieras, sirviéndose de personajes que desde las estructuras del poder público procuran el aprovechamiento propio y cultivan el engaño a mansalva. Y la única receta que se nos ocurre hoy recomendar es que la que siempre hemos defendido: libertad y democracia, más calidad democrática, unida a la exigencia de una justicia independiente y eficaz. No es pedir demasiado, aunque, por lo visto y conocido, harán falta sudor y lágrimas para conseguirlo.

Pujol, de 'Español del año' a 'Suizo del año'
Sergio Fidalgo cronicaglobal.com 26 Julio 2014

Jordi Pujol no encontró el momento en treinta y pico años para regularizar ese piquillo que tenía en el extranjero. Claro, cuando estás todo el día pensando en salvar a la patria, eso de pagar impuestos queda como muy lejos. Lo entiendo, es tan dura la vida del timonel, del guía, del pastor que nos llevará a llanuras abundantes y generosas en recursos, que lo de pasar por ventanilla se te puede olvidar. Un pecadillo que se puede perdonar cuando hablamos de un ser humano ejemplar que pertenece a una familia ejemplar.

Definitivamente, Albert Boadella se quedó corto, pero que muy corto en 'Ubú president'

El que otrora fuera 'Español del año' ahora tendrá la posibilidad de añadir otro galardón a la larga hoja de distinciones cívicas y sociales que atesora. No sabemos si será 'Suizo del año', si recibirá la 'Delaware pastouse citizen award' o la no menos valorada 'Se va el caimán, se va el caimán Royal Honour'. Sea la que sea, seguro que será merecida, y honrará la lista de premiados con esos anhelados honores.

De hecho, me ha soplado uno de mis confidentes que la Federación Mundial de Fabricantes de Hormigón Armado le va a nombrar miembro de honor, porque ha demostrado que es un gran embajador de este resistente producto que tanto ha contribuido al progreso de la humanidad. En treinta y pico años ha atesorado un buen tonelaje de este producto en su faz. Ahora entendemos el porqué de los tics, ya que tanto peso debía descompensar su musculatura.

Definitivamente, Albert Boadella se quedó corto, pero que muy corto en 'Ubú president'. Un abrazo para un gran bufón que vio antes que nadie la enorme dimensión de un personaje inigualable en la historia de Cataluña.

Mariano, Arturo, Pedro y…Teofrasto, en La Moncloa
Leopoldo Gonzalo www.vozpopuli.com 26 Julio 2014

Cada vez está más claro
Con perdón por la autocita, el pasado 24 de enero de 2013 publiqué en estas mismas páginas virtuales de Vozpópuli una columna titulada ¿Sabemos dónde nos llevan? Pues, sí, creo que cada vez está más claro hacia dónde nos empujan. Decía entonces que en España los políticos maquinan y consensuan lo que mejor les parece ocultándolo al respetable, es decir, a nosotros, meros objetos de sus experimentos, menores de edad sin arte ni parte. Lo dramático es que todavía hablamos de monarquía parlamentaria y de régimen político representativo. Otro día podemos ocuparnos de esta cuestión en el aspecto fiscal, porque, como es bien sabido, los parlamentos –llamados cortes entre nosotros-, nacieron precisamente para defender al común de los abusos del soberano absoluto en materia tributaria, precisamente. Ahora, sin embargo, parece que tenemos que protegernos de nuestros presuntos protectores porque, si nos descuidamos, nos quiebran el espinazo fiscalmente hablando. Les sorprenderá saber, por ejemplo, que fue el III Concilio de Toledo el que, a través de su canon 48, introdujo en la Hispania visigoda el principio de legalidad tributaria, avant-la-lettre. Parece, pues, que a la Iglesia debemos algo más que incienso. Se lo contaré, Dios mediante. Lo prometo.

El caso es que nuestros mandatarios –mandamases, en realidad-, han convenido reunirse el próximo miércoles en Moncloa, detrás del biombo, para acordar lo que van a hacer con el asunto de Cataluña. No es previsible que el muy honorable Mas venga de allí, de Cataluña, para servir al rey. ¿O sí? Luego vendrá lo de remitir lo acordado a las Cortes para que sus representantes, quiero decir los que ellos pusieron en las listas electorales para que nosotros los votásemos –sí o sí-, pongan la huella de sus pulgares donde les manden. Me atrevo a hacer un pronóstico. Antes del paripé, y desde hace tiempo, ya nos lo tenían todo “arreglado”. No habrá consulta soberanista en Cataluña; habrá, eso sí, pacto fiscal con los separatistas –de modo que tendremos otro privilegiado aprisco tributario, como los que ya hay en el norte- y todos juntos, y ellos los primeros, emprenderemos la marcha por la senda de la reforma constitucional. ¿Les suena? Y luego dicen del rey felón, del que el gran Gómez de la Serna decía, contemplando su retrato pintado por la mano maestra de don Francisco de Goya, que parecía un camarero de botillería. De modo que vamos a lo del federalismo asimétrico y a lo que se les ocurra. Quienes nos colocaron el Título VIII de la Constitución, y algo más, después de no cumplirla ni hacerla cumplir, quieren ahora cambiarla. Y es que en este desventurado país nuestro, la mayoría de los políticos se dedican febrilmente, más que a resolver los problemas de los ciudadanos, a creárselos.

Ya lo anotó Teofrasto
Tírtamo de Éreso (siglo IV a. C.), de quien Diógenes Laercio dice que Aristóteles lo bautizó primero como Eufrasto, esto es, “buen expositor”, elevándolo luego a la categoría de “divino”, al otorgarle el apelativo de Teofrasto, ya lo dijo en sus Caracteres hablando de la oligarquía. Así la describe poniendo estas palabras en boca de un oligarca no demasiado demócrata: “Conviene que, reuniéndonos entre nosotros mismos, tomemos determinaciones sobre estos asuntos y nos alejemos de la muchedumbre y del ágora”. O sea, que la cosa viene de antiguo. Mariano y Arturo, a los que se ha incorporado Pedro –el nuevo fichaje del espectro político decisorio que ha venido a ocupar el puesto de Alfredo tras el estruendoso fracaso de las europeas-, han decidido a escondidas el futuro de esta vieja nación. Repito: Mariano, Arturo y Pedro. Como quien dice: Perico el de los Palotes. ¿Será esto lo de la “Monarquía renovada para un tiempo nuevo”? Luego vendrá lo de la luz y los taquígrafos, como decía don Antonio Maura. O sea, “la revolución desde arriba”.

Las leyes u otra crónica de los días antiguos
Francisco de la Torre www.vozpopuli.com 26 Julio 2014

Como decíamos ayer, Jenofonte inició el regreso a casa de los griegos cuando se preguntaba en la noche más oscura "¿Por qué permanezco acostado? La noche avanza y el enemigo se acerca". Ese regreso a casa era difícil y no directamente imposible porque había una casa a la que regresar: sin embargo, 80 años antes, la Acrópolis ardía y los persas ocupaban Atenas, aún así habían sido derrotados, aunque no lo sabían. Ésta es otra historia que merece ser contada, no ya porque Jenofonte y sus 10.000 tuviesen un lugar al que regresar, sino porque fue decisiva en la historia de Occidente.

Cuando Jerjes, rey de los persas y el hombre más poderoso de su tiempo decidió invadir Grecia, muchos griegos consideraron que no era posible resistir; sin embargo, Atenas y Esparta decidieron defender sus leyes y su libertad; aún con el riesgo de perderlo todo.

La entrada en Grecia de un ejército inmenso como el de Darío, uno de los más numerosos de la Antigüedad, 300.000 hombres según las estimaciones modernas, debía atravesar el paso de las Termópilas. Allí, 7.000 griegos los detuvieron durante una semana. Finalmente, los griegos fueron traicionados y rodeados. La mayor parte abandonaron, pero quedaron 300 espartanos mandados personalmente por su rey, Leónidas, y algunos otros cuyas ciudades ya habían sido destruidas por los persas. Las leyes de Esparta dictaban que un soldado sólo podía regresar al hogar con su escudo, o encima de él para ser enterrado. Ninguno volvería y en su epitafio, en las Termópilas, las puertas de Fuego de Grecia, reza: “Extranjero, ve y di en Esparta que aquí caímos en obediencia a sus leyes”.

Tras el enorme e imprevisto coste de atravesar el paso de las Termópilas, los persas no atacaron Esparta, una de las escasas ciudades no amuralladas de Grecia; dejando tras de sí al ejército espartano, mientras se adentraban en la Ática y tomaban Atenas. Estratégicamente, la posición de los persas era muy complicada, porque Temístocles, el general ateniense ya había hecho evacuar la ciudad en dirección a la isla de Salamina; concentrando todas sus esperanzas en una batalla en el Mar. Allí, en el golfo de Salamina, frente a una Atenas saqueada y ardiente, los marineros atenienses lucharon por su vida, y contra todo pronóstico, vencieron. Al cabo de un año, el ejército espartano derrotaría definitivamente a los persas en Platea. Los persas pagaron muy caro, no sólo el error estratégico de haberse dejado atrás a los espartanos, sino, por encima de todo, minusvalorar a unos hombres que no luchaban porque se lo mandase un solo hombre, sino por sus leyes, por su libertad y por su vida.

Las leyes de Esparta eran draconianas, duras y prácticamente inhumanas, pero todos, incluyendo los reyes, las cumplían, al precio que fuese. Por eso estas leyes protegieron a Esparta muchísimo mejor que los muros de Atenas. La otra alternativa es el genio de Temístocles, que ironías de la vida acabaría muriendo en la corte persa, que plantearía batalla en el único lugar donde la podía ganar, en el Mar. Temístocles nunca respetaría las leyes atenienses, ni ninguna otra, como lo hacían los espartanos, pero sabía lo que quería y siempre supo sacrificar lo secundario, aunque fuese la propia ciudad de Atenas…

Si usted se pregunta si los españoles después del saqueo de la crisis, tenemos como Jenofonte, un lugar al que regresar, como era la vida antes de la crisis, no piense en el dinero que hemos perdido todos; sino en la crisis moral e institucional. Piense, si las leyes, buenas o malas, se cumplen. Probablemente, unos hombres dispuestos a cumplir las leyes protegen a una ciudad como Esparta mucho más que cualquier muro. Otro planteamiento interesante es, si a falta de cumplimiento de las leyes, hay por lo menos un planteamiento estratégico como el de Temístocles; o si sólo queda el desorden, el saqueo o incluso la colaboración con el enemigo. En fin, como sintetiza el profesor Fernández-Villaverde: "El imperio de la ley es lo más importante de todo".

Si quiere reflexionar sobre el Estado de Derecho, sobre el grado de cumplimiento de las leyes, sobre las causas de la degeneración, le recomiendo que lea ¿Hay Derecho?, de la que es coautora una columnista de esta casa, Elisa de la Nuez. Otra perspectiva interesante y regeneracionista, también de columnistas de esta casa, Javier Benegas y Juan M. Blanco es Catarsis. Otras recomendaciones interesantes para estas vacaciones son éstas de Luis Garícano y Jesús Fernández-Villaverde. De entre ellas, a mi me ha gustado especialmente La urna rota; porque es un libro que defiende la racionalidad y la evidencia, frente a las fantasías que están tan en boga últimamente.

Bien, descansen en estas vacaciones y nos vemos pronto. Recuerden que hay que tomar conciencia, porque el fin de la noche más oscura no es el amanecer, sino el despertar, porque sólo entonces las pesadillas quedan atrás...

http://www.planetadelibros.com/hay-derecho-libro-119428.html
http://www.akal.com/libros/Catarsis/9788496797666
http://economia.elpais.com/economia/2014/07/18/actualidad/1405699319_792687.html
http://laurnarota.es/

Marchemos francamente por la senda constitucional
Amando de Miguel Libertad Digital 26 Julio 2014

Entramos en un periodo de muchos cambios, sean en los usos lingüísticos o en las leyes. Aquí doy cuenta de ambos. La sociedad se resiste a alterar los hábitos establecidos. Lo más difícil es ponerse de acuerdo en la significación de algunas palabras.

Pedro Manuel Arauz Cimarra resuelve el problema político de la corrupción y de las regiones de una manera terminante. Su solución es: "El político corrupto al trullo y que devuelva hasta el último euro, y las autonomías cerradas a cal y canto". Es fácil decirlo, pero me parece que va a ser difícil llevar a cabo esas dos reformas. Habrá que cambiar la Constitución, pero no hay consenso para tal cosa.

Pablo Cifuentes hace un elogio de la Constitución de los Estados Unidos por su precisión y el famoso juego de frenos y contrapesos. Creo entender su sugerencia para que los adoptemos en España. No podría ser. Los textos constitucionales son la expresión de la historia de cada país; no se pueden exportar fácilmente, aunque puedan influir en otros lugares. Por ejemplo, la Constitución española de 1812 fue la mejor que hemos tenido, pero apenas tuvo vigencia en España e influyó en otras cartas fundamentales. Peliaguda cuestión la de formar ahora una comisión para redactar un nuevo texto.

Paco López discute mi apreciación sobre lo confuso que resulta decir "Estado español" en lugar de "España". En su opinión, el "estado español" (sic) debería llamarse siempre "Reino de España". Añade: "La utilización de la expresión estado español (sic) tiene un sentido despectivo, como cuando se le dice a un empleado 'chico' para no decir su nombre propio y no reconocerle su identidad". No estoy de acuerdo. La expresión Reino de España sirve como sujeto para los acuerdos internacionales. El Estado español (con mayúscula) equivale a la organización política de España, de la nación española. Curiosamente, en los primeros tiempos de Franco se intentó sustituir la voz España por Estado español. No cuajó. En cambio, ahora se hace con naturalidad por la presión de los nacionalistas, quienes no quieren ver a España ni en pintura. No me gusta la fórmula Gobierno de España. Sería mejor Gobierno del Estado español.

Salvador Feixedó aporta un soneto muy sentido, supongo que como contribución al día del orgullo gay, lesbiano, transexual y bisexual. Transcribo el primer cuarteto:

Los senos de cualquier mujer lesbiana
nunca llegarán a ser una fuente
donde beber una criatura inocente.
Serán solo protuberancia vana.

Ya de paso, ¿por qué no añadir a la lista oficial de "gays, lesbianas, transexuales y bisexuales" los "hermafroditas, asexuados y zoófilos o bestialistas"?

Ignacio Frías acumula más ejemplos a los cambios semánticos por causas históricas. Así, seguimos diciendo átomo (aunque se pueda dividir), mechero (sin mecha) o carretera (aunque por la mayoría de ellas no circulen más que vehículos a motor). Añado que los coches eran los tirados por caballos, las cerillas no son de papel encerado y las llaves de los hoteles elegantes son tarjetas.

Clipper Ledgard se maravilla de la artificiosidad de ciertos alimentos. Por ejemplo, un "queso fundido con jamón" no contiene jamón sino solo "sabor a jamón". Hay también "lechuga orgánica" o "agua mineral", calificaciones equívocas.

Jesús Laínz no solo es un crítico del politiqués. Ahora plantea un neologismo muy necesario: honorgullecerse. Buena falta hace. Sería del mayor interés que don Jesús recopilara las palabras que ha inventado.

Juan Polacino me envía un interesante artículo que ha escrito sobre el lenguaje sexista. Su idea es que, como se trata de evitar el sexismo, se alarga el discurso hasta extremos insoportables. Por ejemplo, "señoras diputadas y señores diputados. Todos los españoles y todas las españolas deben ser trabajadores y trabajadoras para ser productivos y productivas". Su propuesta de lenguaje no sexista es que, si se desea mantener el sexo en el discurso, se deje la a para el femenino y la o para el masculino. Así, "conserjos y conserjas". En cambio, la e sería para los dos sexos. Por ejemplo, conserjes. La frase antes citada rezaría así: "Señores diputades. Todos los españoles deben ser trabajadores para ser productives". La propuesta resulta ingeniosa en la más noble tradición del arbitrismo.

Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

Historia
Ortega, contra la federalización de España
Pedro Fernández Barbadillo Libertad Digital 26 Julio 2014

Estudiar la política española en las portadas de los periódicos, las memorias de algunos políticos y los debates parlamentarios es sentir que el español es un pueblo atado a una noria y condenado, como el burro, a dar vueltas y más vueltas sin moverse del mismo lugar y tropezando en los mismos hoyos.

Los españoles seguimos uncidos a los mismos problemas desde hace siglo y medio: Monarquía versus República; Estado unitario versus Estado federal; orgullo nacional versus leyenda negra; sumisión a Francia versus alianza con EEUU; catolicismo versus anticlericalismo; apertura económica versus intervencionismo y clientelismo… El nuevo secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, mostró en su primer discurso su adhesión al peor bando de estos debates al decantarse por federalizar España, recuperar el todo gratis por parte del Estado y promover el feminismo y el combate al calentamiento global.

Ahora que media España se ha vuelto federal, cuando hace dos años lo de la Unión quedaba limitado a la caballería de EEUU cuando perseguía apaches, merece la pena recordar el discurso de José Ortega y Gasset, diputado por la Asociación al Servicio de la República, en que ilustró a los diputados de las Cortes Constituyentes sobre las diferencias entre autonomía y federación.

El nivel de los diputados
Del nivel cultural y político de esas Cortes nos podemos hacer idea conociendo lo que escribió Josep Pla, cronista parlamentario que permaneció en Madrid entre 1931 y 1936, hasta que tuvo que huir a su masía del Ampurdán para escapar de las amenazas de muerte de la izquierda.

Son unas Cortes compuestas por médicos, abogados obreros más o menos liberados y profesores más o menos conocidos. En Madrid, los observadores políticos con experiencia afirman que hay al menos 300 diputados de las Constituyentes que son inferiores a la media de cualquier asamblea del régimen anterior. También dicen que hay una treintena de personas que son visiblemente superiores a la media a que hacemos referencia. Esto es evidentemente cierto.

En sus diarios, Manuel Azaña dijo: en los pasillos del Congreso "toda necedad hace tertulia". Al proclamarse España como una "república de trabajadores", afirmó: "Lo más oportuno sería decir que somos una República de trasnochadores", debido a las abundantes sesiones que se prolongaron de madrugada.

El jurista Luis Jiménez de Asúa, presidente de la Comisión Redactora del Proyecto, declaró en agosto, cuando se debatió el proyecto constitucional, con esa capacidad de los socialistas para saber de dónde sopla el viento, que el federalismo, como el unitarismo, estaba en crisis.

Deliberadamente no hemos querido declarar en nuestra Carta constitucional que España es una República federal (…) porque hoy tanto el unitarismo como el federalismo están en franca crisis teórica y práctica (…) Después del férreo, del inútil Estado unitarista español, queremos establecer un gran Estado integral en el que son compatibles, junto a la gran España, las regiones, y haciendo posible, en ese sistema integral, que cada una de las regiones reciba la autonomía que merece por su grado de cultura y de progreso. Unas querrán quedar unidas, otras tendrán su autodeterminación en mayor o menor grado.

A estos diputados, muchos de los cuales se calificaban a sí mismos como jabalíes, les tuvo que explicar Ortega y Gasset las diferencias entre autonomismo y federación la madrugada del 26 de septiembre de 1931.

Autonomía y federación son dos conceptos diferentes; en el primero hay una sola soberanía –la del pueblo español, en este caso–, mientras que en el segundo se aceptan otras soberanías que se asocian para formar una nueva:

Pues bien, confrontándolo con el autonomismo, yo sostengo ante la Cámara, con calificación de progresión ascendente hasta rayar en lo superlativo, que esos dos principios son: primero, dos ideas distintas; segundo, que apenas tienen que ver entre sí; tercero, que, como tendencias y en su raíz, son más bien antagónicas.

El federalismo se preocupa del problema de soberanía; el autonomismo se preocupa de quién ejerza, de cómo haya manera de ejercer en forma descentralizada las funciones del Poder público que aquella soberanía creó.

Porque la soberanía, señores, no es una competencia cualquiera, no es propiamente el poder, no es ni siquiera el Estado, sino que es el origen de todo Poder, de todo Estado y, en él, de toda ley.

Para un pueblo, pasar de unitario a federal es una degradación:  Dislocando, digo, nuestra compacta soberanía fuéramos caso único en la historia contemporánea. Un Estado federal es un conjunto de pueblos que caminan hacia su unidad. Un Estado unitario que se federaliza es un organismo de pueblos que retrograda y camina hacia su dispersión. Ni vosotros ni yo estamos en esta fecha seguros de que el pueblo español, que se ha dormido esta noche dueño de una soberanía unida, sabe, sospecha, que, al despertarse, va a encontrarse su soberanía dispersa.

Y hasta es posible que las regiones convertidas en estados federados se subleven invocando su pedazo de soberanía, no segmentando la soberanía, haciendo posible que mañana cualquiera región, molestada por una simple ley fiscal, enseñe al Estado, levantisca, sus bíceps de soberanía particular.

Por último, una advertencia a los diputados:  Vais a resolver sobre algo que representa la raíz cósmica, ultrajurídica, y últimamente vital de la realidad española; vais a decretar sobre soberanía.

En uno de sus artículos para ABC, luego recogidos en Haciendo de República, Julio Camba comentó así la actitud de los diputados:
Para aquellos energúmenos era lo mismo ensamblar las piezas de un puzzle, a fin de formar un cuadro, que coger un cuadro y hacerlo añicos, al objeto de crear un puzzle, y era igual buscar un aumento de poder en la unión con otros países que desmembrar el territorio nacional en regiones más o menos independientes.

Riña con Companys
En mayo de 1932, ya con la Constitución aprobada por las Cortes, Ortega mantuvo un enfrentamiento con el diputado de ERC Lluís Companys en el que éste le acusó, como suelen hacer los nacionalistas con quienes se oponen a sus planes, de anticatalán.

La hora más aguda y dramática que aquí hemos vivido, la más peligrosa para la República, se debió a este inmoderado afán vuestro por no querer adaptaros a la política general de la República, sino exigir, sin claros títulos para ello, que la política republicana se adaptase a vosotros.

Y reprochó a los catalanistas su desagradecimiento después de la aprobación del Estatuto catalán por las Cortes.

Ochenta años más tarde, hay que repetir las palabras de Ortega a los políticos que dicen ser republicanos y admiradores de la Segunda República.

******************* Sección "bilingüe" ***********************
ESPANA
Pasión por una cierta Cataluña
VICTORIA PREGO El Mundo 26 Julio 2014

Asistimos hoy a la muerte política, o al suicidio inducido por la presión insoportable de los hechos, de un hombre que fue visto durante décadas como un puntal de la democracia española, y en los últimos años, como el bastión de un independentismo que ahora amenaza a esa misma democracia.

Jordi Pujol que, a partir de ayer por la tarde, no volverá a ser visto con los mismos ojos por la opinión pública de nuestro país, es un hombre que desde su primera juventud se orientó hacia la acción política, enfocada siempre hacia la recuperación de la defensa de la identidad catalana y la exigencia del reconocimiento de la especifidad política e histórica de Cataluña dentro de España. En 1958, con 28 años, escribió y repartió clandestinamente un escrito titulado «Fer poble, fer Catalunya» en el que hablaba de cómo las interferencias exteriores en la vida catalana habían impedido que Cataluña hubiera podido afirmarse armónicamente en todos los planos.Por esa razón, el joven Pujol propone pasar a la acción y elaborar un plan sistemático de construcción catalana. A ello ha dedicado toda su vida.

Su activismo político en defensa de la identidad de Cataluña le llevó a la cárcel en 1960 por haber promovido que el público asistente a un concierto homenaje al poeta Joan Maragall, se levantara en mitad del acto y entonara el Cant de la Senyera, himno cuya letra fue compuesta por el poeta. Condenado a siete años de cárcel, cumplió dos. Pero durante el tiempo en que permanece en prisión empiezan a aparecer en los muros de las calles de Barcelona abundantes pintadas con este texto «Pujol-Catalunya». Se inicia entonces un fenómeno que aumentará con los años: la inclinación a identificar la persona de Jordi Pujol con la existencia misma de Cataluña.

En 1974, cuando el final del franquismo ya se veía cerca, Pujol crea un partido político, Convergència Democràtica de Catalunya. Desde su posición de secretario general del partido tiene una participación decisiva en las negociaciones y en los pactos alcanzados durante los años de la Transición. Celebradas las primeras elecciones libres, Pujol participa en la Asamblea de parlamentarios catalanes que se constituye inmediatamente después con la intención de elaborar un proyecto de estatuto de autonomía para Cataluña y preparar el restablecimiento de la Generalitat, que finalmente Adolfo Suárez pacta con JosepTarradellas. En octubre de 1978, la Constitución es aprobada en el Congreso con los votos favorables de todos los parlamentarios catalanes, salvo el diputado de ERC. Aprobado el Estatuto y celebradas las primeras elecciones autonómicas, la coalición de Convergència i Unió gana los comicios y Pujol inicia un largo período de 23 años al frente de los destinos de Cataluña, su gran pasión.

Durante su primera legislatura, negocia incansablemente con el Gobierno las transferencias marcadas en el Estatuto. La política de enseñanza en catalán es de la máxima trascendencia para el nuevo gobierno autonómico y la piedra clave en la nueva política del presidente Pujol.

Practicó una oposición encarnizada al pacto alcanzado entre el presidente Calvo-Sotelo y el líder del PSOE, Felipe González, para encauzar y armonizar el proceso autonómico que se tradujo en la LOAPA, una ley que finamente fue declarada parcialmente contraria a la Carta Magna por elTribunal Constitucional. Pujol apuntaló al gobierno de Felipe González votándole los presupuestos cuando el líder socialista perdió la mayoría absoluta, pero siempre obteniendo contrapartidas en materia de transferencias estatutarias o incluso de cesiones de competencias de titularidad estatal.

Pero su mayor éxito en esta materia lo obtuvo en 1996 cuando el PP ganó las elecciones con una mayoría muy estrecha, lo que obligó a José María Aznar a llegar a acuerdos con los nacionalistas catalanes y vascos. Tras dos meses de negociación, Pujol se compromete a apoyar la investidura de Aznar y asume un pacto para toda la legislatura. A cambio, obtiene un nuevo sistema de financiación autonómica que supone la cesión a las comunidades autónomas del 30% del IRPF y la capacidad normativa sobre algunos impuestos.

Pero no sólo eso. Además, el PP acepta la supresión de los gobernadores civiles; la cesión de las competencias de tráfico a los Mossos d'Esquadra; la transferencia de las competencias sobre los puertos de Barcelona y Tarragona y, en un pacto no escrito sino sólo verbal, pero fielmente cumplido, el apoyo a los programas de la Generalitat de «normalización lingüística» del catalán.

Opuesto inicialmente al proyecto de un nuevo Estatuto para Cataluña, se sumó luego fieramente a apoyarlo frente a la sentencia del Constitucional y luego al desafío independentista asumido por su sucesor, Artur Mas. Su pasión por una cierta Cataluña acabó desbordándose de los cauces. Y, además, se ha suicidado.

Análisis
El 'molt honorable', el gran defraudador, el gran impostor
José Alejandro Vara www.vozpopuli.com 26 Julio 2014

Treinta y cuatro años y tres amnistías fiscales después, Jordi Pujol i Soley, presidente de la Generalitat durante dos décadas, ha reconocido a través de una misiva que "no encontró el momento oportuno" para declarar que su familia tenía cuentas sin declarar en el exterior.

La confesión efectuada por el 'capo' del clan de los Pujol y todopoderoso urdidor de una Cataluña inventada, saca a la luz, 'con mucho dolor', algo que se sabía desde hace meses y se sospechaba desde hace años. Un informe de la UDEF (Unidad de Delicuencia Económica y Fiscal de la Policía Judicial) había revelado la localización de cuentas de la familia Pujol en Suiza. Cuando el diario 'El Mundo' publicó la noticia, Pujol corrió raudo a Antena 3 para espetarle a Susana Griso aquella frase que ya ha pasado a los anales: "¿Y qué coño es la UDEF?". Acto seguido se querelló contra el diario que había publicado la noticia. Y tachó la novedad de "una campaña de desprestigio" contra él y contra su familia. Pero la gran mentira tenía las patas muy cortas.

Silencio sobre la cantidad defraudada
Ahora, el Molt Honorable, ha aprovechado el atardecer de un viernes estival para efectuar un pliego de descargo en el que no facilita información alguna sobre el detalle de los fondos y la cantidad escamoteada al fisco, que puede ser de dimensiones colosales. Habla de una herencia de su padre dejada hace 34 años en favor de su esposa y de sus hijos, y añade que no ha tenido tiempo de ponerse en paz con Hacienda a lo largo de tanto tiempo. Estaba construyendo, claro, la nación catalana que no se siente querida por España. Luego, pide 'perdón' en el más puro estilo Borbón, que parece que hace escuela.

La tardía revelación de Pujol desenmascara lo que ha sido la Cataluña soberanista a lo largo de todos estos años. Mientras los dirigentes nacionalistas se llenaban la boca con el "España nos roba", su líder político y casi espiritual máximo estaba incurriendo en un presunto delito (a la espera de que conozcamos a cuánto asciende el pellizo) continuado a lo largo de años y años, sin que se le moviera un músculo (los tics son otro asunto) y sin que nadie a su alrededor osara señalarle con el dedo. El único que lo hizo fue Pasqual Maragall, cuando en plena sesión del Parlamento catalán le espetó a Artur Mas aquello del 'tres por ciento'. Y acto seguido, tras ser amenzado por su interlocutor con que no saldría adelante su proyecto de Estatut, calló la boca para siempre. En la Cataluña pujolista, la clase política se tapa las vergüenzas sin vergüenza.

Vísperas de la visita de Mas
Esta revelación de Jordi Pujol, que ha sacudido a Cataluña y ha hecho temblar a su clase política, coincide curiosamente en el tiempo con la elección de Josep Rull como hombre fuerte de Convergencia en sustitución de Oriol Pujol, el hijo del expresidente, implicado en un asunto de corrupción con las ITV. También se produce a escasos cinco días de que Artur Mas viaje a Madrid para reclamarle a Mariano Rajoy seguramente más financiación y algún gesto conciliador hacia la Cataluña soberanista.

Tras esta confesión de 'Ubú President', el personaje con el que Boadella retrató jocosa y certeramentemente al expresidente de la Generalitat, es evidente que el proceso de independencia puesto en marcha hace dos años, queda tocado del ala. O prácticamente muerto. No es muy razonable tener a un defraudador como inspirador máximo de una idea con la que ha hipnotizado a todo un pueblo durante tantos años. De no ser así, la por tantas cosas ejemplar Cataluña demostraría estar más enferma de lo que se piensa.

El clan de los Pujol está señalado y perseguido por el escándalo y la corrupción. Desde el 'caso Banca Catalana' hasta nuestros días. Pero el nacionalismo tiene la prodigiosa cualidad de que todo vale si uno se envuelve en la bandera, en la senyera en este caso. Entonces, cualquier delito se convierte en una agresión al pueblo de Cataluña, en una campaña de hostigamiento, en una muestra de hostilidad. El gran tamposo se convierte en un mártir de la causa.

Los hijos de la 'patria catalana'
Hubo quien pretendió adivinar espúreos intereses políticos en el informe de la policía sobre los fondos ocultos de los Pujol. La verdad, al menos en este caso, ha salido a la luz. Es un golpe muy duro y quizás definitivo contra los impulsores de la idea de una Cataluña oprimida y saqueada por Madrid. Porque los jaleadores de la 'patria catalana' son los hijos políticos e ideológicos del gran defraudador, de alguien que reconoce haber estado incurriendo en un hecho delictivo a lo largo de más de treinta años. ¿Con qué cara van a seguir en sus reclamaciones intempestivas, vehementes y agresivas estos herederos del gran falsario?

La carta de Pujol ha de entrañar, indefectiblemente, un vuelco definitivo en el desarrollo de los acontecimientos del mayor problema que actualmente tiene planteado nuestro país. Por más que el nacionalismo se abrace al sentimiento e ignore la razón, resultará ya imposible hacer abstracción de este apestoso asunto como si nada hubiera pasado. ¿O es que en la próxima Diada van a salir dos millones de catalanes a la Diagonal de Barcelona a hacer la 'V' no de 'Victoria' sino de 'Víctima' en defensa de su gran conductor? Ese truco ya no cuela. La patraña del victimismo está tan desgastada como la honorabilidad de su expresident.

Pujol ha demostrado ser un consumado hipócrita. Las excusas de su misiva son tan torpes que mueven más que al escándalo, al rubor ajeno. Su labor, su tarea, su herencia, queda tocada del ala. Rajoy, evidentemente, respira. A Mas se le ha quedado cara de tonto y Junqueras no se sabe por dónde saldrá. "España nos roba", han escupido hasta la fatiga. Pues resulta que no. Resulta que quien se quedaba la pasta era otro. Y, casualmente, estaba en el Palacio de la Generalitat. Ya saben, 'un hombre de Estado' que condicionó con sus diputados en Madrid la política española a lo largo de varias legislaturas. Cayó el velo de la gran mentira. Los catalanes honestos, honrados y sensatos, sabrán estar a la altura. Y esperamos que la Justicia, también.

De Molt Honorable, res de res

Xavier Horcajo www.gaceta.es 26 Julio 2014

Parece que el “Molt Honorable” Jordi Pujol que me pedía el voto cada cuatro años era un delincuente fiscal reiterado que despreció las tres oportunidades de regularizar su patrimonio en el exterior (la úlitma se la dío Montoro hace un año y medio) y que achuchado por la UDEF ha regularizado esto es ha pagado para evitar que le imputasen un delito fiscal y, probablemente la cárcel, Quina barra!” decimos en catalán (¡Menuda cara!).

Treinta años alardeando de digno, de superior tratando de vagos a los andaluces y era un delincuente fiscal, que a la vejez ha tenido que reconocerlo. Encima dice que le han “penalizado extremamente”. Se refiere a que después de la amnistía fiscal de Montoro se endureció eso de regularizar capitales en paraísos fiscales al punto de que la multa alcanza a un 150% de lo evadido al fisco. Es decir que el delincuente fiscal, “responsable único” de esta inmoralidad tienen que pagar más del importe que tenía. Si no se arriesga a que lo entrullen. ¡Qué vergüenza para Cataluña, Pujol! “Vostè es un pocavergonya!” (usted no tiene vergüenza!. No nos dice cuanto tenía, ni cuánto ha pagado, como si pudiera evitar aun que se sepa. Francamente, le recomiendo que se vaya a vivir a Andorra y que calle para siempre.

Pujol quiere ahora eximir de responsabilidad a su familia, no dice nada de las adjudicaciones, licencias, concesiones y negocios de sus hijos a costa de Cataluña. El lugar donde se muñía su influencia “el nido del Cuco” el despacho de su primogénito en la calle Ganduxer.

Recuerdo las burlas que de Pujol hacía Tarradellas, a veces con el presente, me parecían crueles, ahora me parece que Tarradelllas le caló desde el primer momento. Ahora pide perdón, no se lo merece, pero se lo doy. He tenido bastante. Ahora bien quiero que los hijos sean juzgados como cualquiera. O mejor como al hijo de Ortega Cano ¿Cúal es la diferencia?

La bomba con la que se ha inmolado Jordi Pujol
José Oneto www.republica.com 26 Julio 2014

Una auténtica bomba de racimo estallaba el viernes a última hora accionada por Jordi Pujol i Soley, el hombre que durante 24 años ha sido presidente de la Generalitat catalana y el político que más ha contribuido a la estabilidad política del país, pactando con el PSOE y con el PP, con Felipe González y con José María Aznar, a cambio de más transferencias, dinero, e impuestos para Cataluña.

Que a estas alturas ese hombre que siempre ha identificado su persona con Cataluña, que ha dedicado toda su vida política a fomentar el soberanismo de una nación sometida, según él, por Madrid; que ha defendido altos ideales en pro de la independencia de un país que, también según él, la perdió hace ahora 300 años por un Borbón que destruyó Barcelona en la guerra de sucesión, reconozca que ha engañado a Cataluña, a los catalanes, y a todos los españoles, confesando que es un delincuente fiscal desde hace 34 años, es una de las noticias más preocupantes en el enrarecido panorama nacional, invadido por el delito y por la corrupción.

Cuando la Agencia Tributaria estaba a punto de caer sobre su esposa, Marta Ferrusola, y sus hijos, Jordi Pujol i Soley, el todavía Molt Honorable de la Generalitat catalana, el hombre que más poder ha tenido en Cataluña desde el inicio de la transición, se ha inmolado en defensa de su familia y, en un documento público distribuido el viernes, casi en vísperas de la decisiva entrevista entre el presidente de la Generalitat, Artur Mas, y el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha reconocido que tiene dinero en el extranjero y que su familia ha movido dinero en paraísos fiscales.

“De los hechos descritos y de todas sus consecuencias (sobre los cuales pide perdón ), soy el único responsable y quiero manifestarlo de forma pública, con mi compromiso absoluto de comparecer ante las autoridades tributarias o, si es preciso, ante instancias judiciales, para acreditar estos hechos y de esta manera acabar con las insinuaciones y los comentarios”. En ningún momento Pujol habla de ninguna cantidad y en todo momento se refiere a una herencia que su padre, Florenci Pujol, le dejó a su esposa, Marta Ferrusola, y a sus hijos que, por lo visto, acaban de regularizar recientemente.

Pujol explica que el dinero de esa herencia que su padre poseía en el extranjero procedía “del rendimiento de una actividad económica de la cual ya se ha escrito y comentado”, aunque no especifica cuál. En 1959, se supo que Florenci Pujol y David Tennenbaum, un socio con el que había regentado un negocio de bolsa y cambio de divisas, cometieron irregularidades fiscales y que utilizaron a testaferros para comprar el embrión de lo que más tarde sería Banca Catalana. Hay que recordar que un escándalo de Banca Catalana termina implicando a Jordi Pujol cuando en 1984 los fiscales Carlos Jiménez Villarejo y José María Mena presentan una querella contra directivos de esa Banca, entre los que se encontraba el propio Pujol, por el supuesto desvío de fondos y por comprar irregularmente valores inmobiliarios con dinero de la «caja b», para financiar distintas operaciones gravosas para la entidad, que terminó siendo intervenida por el Estado en 1982.

Entonces Pujol se envolvió en la bandera catalana y consiguió salvarse. Ahora, con 84 años también logrará salvarse y, por su edad, no entrará en prisión, asumiendo todas las culpas para salvar, eso sí, a su familia, aunque su nombre quedará grabado con tintes negros en la historia de Cataluña, como un delincuente fiscal cuando, hasta ahora, era el hombre que había luchado por la independencia de su país y por hacer de él un miembro más de Europa

Si además se demuestra, como sospechan los investigadores policiales, que pueden ser 600 los millones de euros que ha conseguido amasar el clan familiar como fruto de las comisiones durante el tiempo que el Molt Honorable fue presidente de la Generalitat, estaremos ante uno de los mayores escándalos y también en uno de los mayores engaños de los últimos 35 años.

Jodi Pujol se ha inmolado y los efectos de ese acto tendrá influencia en el actual proceso político que vive Cataluña

ESCÁNDALO POLÍTICO-FINANCIERO EN CATALUÑA
La confesión de Pujol hace bueno el informe 'fantasma' de la UDEF que cifró en 137 millones su fortuna suiza
Óscar López-Fonseca www.vozpopuli.com 26 Julio 2014

Un documento policial de autoría desconocida aseguraba en 2012 que él y su familia poseían una trama de fundaciones y sociedades para manejar saldos millonarios en bancos helvéticos, británicos y de Liechtenstein. El expresidente de la Generalitat negó entonces poseer dinero en paraísos fiscales. Ahora confirma algunos extremos del mismo y asume toda la responsabilidad.

De informe policial 'fantasma' a ¿documento verdadero? La inesperada confesión de este viernes del expresidente de la Generalitat Jordi Pujol i Soley en la que reconoce que durante 34 años mantuvo en el extranjero una fortuna sin declarar ha vuelto a sacar a la palestra el borrador de investigación de la UDEF que en noviembre de 2012 sacudió la vida política catalana justo antes de las elecciones autonómicas. Entonces, el que fuera fundador de CiU negó por activa y pasiva poseer fondos en paraísos fiscales como se afirmaba en dicho documento, en el que se llegaba a cuantificar en 137 millones de euros la cantidad oculta en una sola de estas cuentas secretas. Ahora, no sólo ha reconocido la existencia del dinero, aunque sin dar cifras, sino que con la nota enviada a las redacciones de los diarios ha dado implícitamente por bueno una parte relevante de aquel polémico y anónimo informe policial.

El documento anónimo de la UDEF aseguraba en 2012 que los Pujol tenían inversiones en EEUU, Argentina y México, además de cuentas secretas en Suiza, Liechtenstein y Londres
En su declaración por escrito, Pujol, de 84 años de edad, se autoinculpa y asume toda la responsabilidad de que la familia mantuviera fuera de España toda una fortuna que no cuantifica y cuyo origen sitúa en los negocios de su padre, Florenci Pujol, fallecido en septiembre de 1980, sólo cinco meses antes de que él tomara posesión como presidente del Govern. Desde entonces hasta hoy, el exlíder del CiU asegura no haber encontrado "el momento adecuado para regularizar esta herencia" hasta hace unos días, justo cuando los escándalos y las investigaciones judiciales acorralan a varios de sus hijos, algunos de ellos relacionados, precisamente, con el movimiento de grandes sumas de dinero en el extranjero. Con la confesión, recalca, busca también acabar con "las insinuaciones escritas sobre el origen de los medios económicos" de la familia aparecidas hace dos años, en referencia a dicho informe de la UDEF. Sin embargo, el efecto puede ser el contrario, ya que abre la puerta a reactivar precisamente la investigación contenida en aquel documento policial cuya autoría nunca fue reconocida por ningún agente o mando policial.

De sólo 17 folios de extensión, el mismo dedicaba poco más de dos folios a Jordi Pujol, su mujer y sus siete hijos, además de al actual presidente de la Generalitat, Artur Mas. y su padre. De hecho, la mayor parte del documento policial está dedicado a detallar la existencia de una supuesta trama de financiación ilegal de CiU a través de Félix Millet, condenado recientemente por corrupción. En concreto, destacaba que la existencia de supuestas mordidas eran del 4% sobre el importe total de las adjudicaciones que hacía la Generalitat, de las que un 2,5% revertía al partido y el 1,5% restante se destinaba a gastos, comisiones "así como a cuentas privadas de algunos dirigentes políticos y/o de sus familiares políticos directos más allegados". Es en este punto, donde los anónimos autores del mismo enlazan con los Pujol, de los que afirman que habrían amasado una auténtica fortuna secreta en varios países, principalmente Suiza.

Documentos y testigos defraudados
Así, el documento aclara que la información que se recoge sobre el exlíder de CiU proceden de una serie de documentos pendientes entonces de verificación y de "los datos facilitados voluntariamente por una serie de personas, en algunos casos muy vinculados políticamente con CiU y, en otros, que colaboraron transportando dinero en efectivo a Andorra y Londres y que dicen sentirse engañados, así como otros colaboradores que, por tener la impresión de no habérseles cumplido su compromisos pactados, desean colaborar en la investigación". El documento atribuido a la UDEF incluso apunta que estos informantes estaban entonces dispuesto a acudir a declarar a la sede judicial si se les garantizaba su seguridad y se les consideraba "testigos protegidos".

Los autores del informe policial aseguran que los datos proceden de documentos pendientes de verificar y del testimonio de personas que se sentían engañadas por los Pujol
Tras esta premisa, el informe detalla que "la familia Pujol ostenta inversiones en EEUU", en concreto en Houston, Miami y Delaware, además de en Argentina (en Puerto Madero, Buenos Aires), y México "a través de sociedades interpuestas y la mayoría de ellas residentes en paraísos fiscales". En concreto, sus autores aseguran que en este último país, uno de los hijos, Jordi Pujol Ferrusola (al que el juez Pablo Ruz investiga desde 2013 por sus movimientos bancarios en 13 países), levantó junto a dos socios "un resort con un hotel y villas de lujo" en primera línea de playa de Acapulco que fue inagurado en noviembre de 2010. Cada uno de los tres partícipes del negocio invirtió supuestamente más de 125 millones de dólares (93 millones de euros). Más adelante, el informe añade que este hijo del expresidente también tiene una inversión en el Casino Royale de Monterrey, también en Mexico.

El documento continúa afirmando que parte de ese dinero salió mediante varias transferencias del Lombard Odier de Ginebra, el mismo que utilizaba Luis Bárcenas, y "donde se ha detectado una fundación de la que pende a modo de racimo ocho sociedades, con un capital disponisble de casi 165 millones de francos suizos (137 millones de euros) entre diferentes monedas y cuyos beneficiarios finales son el matrimonio Pujol-Ferrusola y los hijos Jordi y Oriol". No sería el único depósito bancario en el país helvético. El informe 'fantasma' también recoge la existencia de tres cuentas y dos cajas de seguridad en el Banco Cantrade Lausane, así como otra en el Lloyd Bank de Ginebra y una más en el Bank of Scotland de Londres. Estas dos últimas, utilizando presuntamente "como firma corresponsal al HSBC de la oficina de Madrid, la misma donde tuvo una grave incidencia con el tema de Gescartera".

Fasana y 'Soledado'
Es en este punto en el que el informe de la Policía incluye a un viejo conocido de la Justicia española: Arturo Fasana, un gestor de cuentas en bancos helvéticos imputado en el 'caso Gürtel' y que también aparece mencionado en las investigaciones de la 'Operación Emperador' que desmanteló la trama de blanqueo de la mafia china. Según el documento, los depósitos suizos de la familia Pujol tenían supuesta "conexiones con las diferentes cuentas manejadas en Rhone Gestion SA", la gestoría financiera de Fasana que, entre otras, maneja 'Soleado', la cuenta utilizada por los VIP españoles para ocultar sus fortunas secretas en el país helvético. Por ella han pasado, por ejemplo, fondos de dos de los principales implicados en el caso Gürtel, Francisco Correa y Ramón Blanco Balín.

En el documento se menciona como gestor en Suiza de los Pujol a Arturo Fasana, imputado en el 'caso Gürtel' y relacionado con implicados en la 'Operación Emperador'
El informe policial se refiere, finalmente, a unas cuentas en Liechtenstein a nombre del padre de Artur Mas, el actual presidente de la Generalitat, aunque los autores del documento anónimo adjudican su verdadera titularidad a "la familia Pujol", ya que consideran al primero simplemente como la persona que llevaba las gestiones como "fiduciario en dicho país". En este sentido, destaca que el familiar de Mas presentó en 2008 una declaración complementaria del IRPF y del Impuesto sobre el Patrimonio referidas del periodo 2003-2006, y que llegó a tener depositados en la Unión de Bancos Suizos (UBS) "la cifra de 2,3 millones de euros aproximadamente sin poder justificar el origen de dicho efectivo, ni declarar actividad lucrativa alguna, salvo la de realizar gestiones esporádicas a Jordi Pujol y Lluis Prenafeta", quien fuera hombre de confianza del expresidente de Generalitat durante buena parte de su mandato.

Olvidar la historia
Como ya observó Orwell el nacionalismo es sed de poder mitigada con autoengaño
Francisco Rodríguez www.diariosigloxxi.com 26 Julio 2014

Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla.
(Cicerón)

En vísperas de la reunión entre Mariano Rajoy y Artur Mas he vuelto a leer el discurso de Ortega y Gasset de 13 de mayo de 1932, en el debate sobre el Estatuto de Cataluña. La constitución de la República Española de 9 de diciembre de 1931 estableció en su artículo 8º que el Estado español estaría integrado por Municipios mancomunados en provincias y por las regiones que se constituyeran en régimen de autonomía.

El 15 de septiembre de 1932 fue promulgado el Estatuto con la firma del Presidente de la República Alcalá Zamora. El 6 de octubre de 1934 Companys proclama el Estado Catalán y el día siguiente el Diario Oficial del Ministerio de la Guerra publica el parte oficial de la Presidencia del Consejo de Ministros en el que se declara “que el Presidente de la Generalidad, con olvido de todos los deberes que le impone su cargo, su honor y su responsabilidad se ha permitido proclamar el Estat Catalá. Ante esta situación el Gobierno de la República ha tomado el acuerdo de proclamar el estado de guerra en todo el país”.

Las prolijas y sensatas reflexiones de Ortega sobre las ventajas de un gobierno autonómico dentro de la nación española, no parece que causaran ningún efecto en los políticos catalanes y su obsesión nacionalista. Los que firmaron el pacto de San Sebastián para liquidar la monarquía e instaurar la república sólo les importaba sumar socios a su proyecto, sin pensar si tales socios eran dignos de confianza. Olvidaron la historia de la primera república que quería ser federal (no pasó de proyecto) y resultó desmenuzada en cantones que, sin pies ni cabeza, se combatían sin descanso desmembrando la nación.

La transición que se produjo a la muerte de Franco, también olvidó la historia, buscó socios para borrar el franquismo, incluidos los nacionalistas que aceptaron colaborar como un paso más en el camino de su independencia. El Título VIII de la constitución vigente llevaba dentro el mal que, ingenuamente, pretendían conjurar. Los Estatutos de Autonomía, siempre ampliados, solo han servido para estimular el apetito de ruptura, de independencia, de los nacionalistas.

Como ya observó Orwell el nacionalismo es sed de poder mitigada con autoengaño. Todo nacionalista es capaz de incurrir en la deshonestidad más flagrante, pero, al ser consciente de que está al servicio de algo más grande que él mismo, también tiene la certeza inquebrantable de estar en lo cierto y el nacionalismo, es inseparable del deseo de poder; el propósito constante de todo nacionalista es obtener más poder y más prestigio, no para sí mismo, sino para la nación o entidad que haya escogido para diluir en ella su propia individualidad.

Ya sé que nuestros políticos no leen a Ortega y Gasset ni a Julián Marías, a los que ni se les cita, parecen haber sido proscritos de nuestra historia y así nos va. Muchos quizás piensan que si se resuelven los problemas económicos y disminuye el paro todo se resuelve. Creo que es un error ya que es necesario curar el alma de España antes de acometer una reforma constitucional que algunos “modernos” quieren que sea federal, ¿como la I República, la que se proclamó el 11 de febrero de 1873 y se acabó el 3 de enero de 1874, con mucha más pena que gloria?

Cuentos y recuentos
xavier pericay ABC Cataluña 26 Julio 2014

No seré yo quien afirme que esto del nacionalismo catalán es un cuento. Y menos en vísperas de la entrevista entre Rajoy y Mas, no vaya a suceder que el presidente del Gobierno se relaje más de lo habitual y, confiado en la capacidad de fabulación de su interlocutor y en la inconsistencia de sus demandas, acabe bajando la guardia. No, el nacionalismo catalán no es un cuento o, lo que es lo mismo, en Cataluña, nacionalistas haylos, y muchos. Pero entre lo real y lo narrado media un buen trecho. Esta semana lo hemos comprobado. Por un lado, el informe sobre las balanzas fiscales presentado por Ángel de la Fuente, director de la Fundación Fedea, demuestra como Cataluña, aun siendo una de las Comunidades Autónomas más perjudicadas por el actual sistema de financiación, no es en modo alguno la que más razones puede tener para la queja. Y, sobre todo —y ahí está el cuento—, existe en los distintos parámetros de cálculo una diferencia notoria entre las cifras facilitadas por la Generalitat y las resultantes del presente trabajo. La inflación alcanza, grosso modo, un 100%.

Por otro lado, esta misma semana Sociedad Civil Catalana ha hecho público un estudio dirigido por Josep Maria Oller, catedrático de Estadística de la UB, y realizado a partir del recuento, uno a uno, de todos los participantes en la llamada Vía Catalana del 11 de septiembre de 2013, según aparecían en la Gigafoto de la propia ANC. Pues bien, las conclusiones resultan aún más aparatosas: no fueron 2.300.000 personas, ni dos millones, ni siquiera 1.600.000, como pregonaron entonces los bravucones del régimen; los «encadenados» apenas llegaron a 800.000 —de los que habría que descontar, aunque sólo sea para no exponerse a una acusación por abusos, a más de 130.000 niños—. Aquí la inflación, por lo tanto, es todavía mayor: del orden de un 300% en el peor de los casos, y de un 200% en el mejor.

¿Que no dejan de ser una deuda considerable, la primera, y una movilización notable, la segunda? Sin duda. Pero al pan, pan, y al vino, vino. Sobre todo cuando sobre el cuento de las cifras se pretende edificar el nacimiento de una nación.

La confesión de 'president' es el derrumbe de un icono de la democracia y del nacionalismo catalanista
El nada 'Honorable' Jordi Pujol, Cataluña, el independentismo, la ética de CiU y un 34 años de engaño
Este no es el caso de un ex: alguien que estuvo en la política y ya no está
Periodista Digital 26 Julio 2014

La coartada es muy tenue pero evidente; trata de escudar a sus hijos en su minoría de edad

El editorial aparece en 'El País' este 26 de julio de 2014 y no tiene desperdicio:Durante 34 años, Jordi Pujol i Soley y su familia más directa han estado engañando al fisco -y en consecuencia, a la ciudadanía-, según reconoció ayer en un comunicado. El fraude -habrá que ver su eventual calificación jurídica, sea falta, sea delito- es inaudito, doloroso y sangrante para las ciudadanos que confiaron en él, en su autoridad y en su gestión.

Este no es el caso de un ex: alguien que estuvo en la política y ya no está. Se trata del fundador de Convergència Democràtica (el principal partido de Cataluña), expresidente de la Generalitat y hombre clave de la política española desde mucho antes de la Transición.

Alguien también que ha estado en todos los momentos decisivos de CDC, hasta ayer mismo, y en todas las decisiones que afectan al llamado proceso soberanista.

Más allá de las implicaciones judiciales de esta confesión, estamos ante el estrepitoso derrumbe de un icono de la democracia española y del nacionalismo catalanista.

Defraudar al fisco será legalmente de una gravedad u otra según sea la cantidad; pero es, en todo caso, traicionar la confianza de los contribuyentes, que tienen que soportar más impuestos porque algunos no los pagan al evadir dinero al extranjero.

Con un sesgo más grave si cabe, tratándose de alguien que llenó sus discursos y programas de pretensiones moralizadoras, valores, solidaridad, e incluso espiritualidad.

El comunicado es autoinculpatorio -quizá en la difícil expectativa de salvar de la debacle a sus hijos y su esposa-, pero insuficiente e inconcreto.

Oculta la cantidad escondida; no dice a quién confió la administración ciega de su patrimonio oculto; ni la cuota exacta de cada familiar ni la forma en que su esposa estuvo implicada; o la cuantía de lo regularizado y de la complementaria...

La coartada es muy tenue pero evidente; trata de escudar a sus hijos en su minoría de edad. Y descarada: no hizo antes la regularización porque "lamentablemente no se encontró nunca el momento adecuado".

¿Por qué, como él mismo alega, "lo han podido hacer el resto de personas" que se acogieron a las tres amnistías fiscales registradas durante estos años?

Pujol pide "perdón" a la "gente de buena voluntad". Es lo más digno del texto. Pero contra lo que dice esperar, tal pesar no sirve de "expiación", un concepto religioso, sin efectos administrativos, judiciales, y todavía menos políticos.

Hay algo que desborda la confesión. No todos los flujos dinerarios investigados ni todas las operaciones escrutadas por la judicatura -entre otras las de su fracasado heredero político, el hijo Oriol, en el caso ITV- están incluidos en las operaciones extranjeras iniciadas por su padre.

Dice Artur Mas que no afecta ni a CDC ni al Gobierno. Difícil de tragar que sea un "tema personal", el mismo día en que el partido da a conocer el nombre de quien sustituye a Oriol Pujol.

El caso Pujol promete declinarse en plural. Tiñe a su obra y a su balance, y a su partido y a su Gobierno. No se puede tratar a los ciudadanos de estúpidos.

Cataluña, ante el desafío secesionista
Jordi Pujol admite de forma enigmática que su familia tiene el dinero en el extranjero
Dice que en los "últimos días" han regularizado la herencia que benefició a su mujer y sus hijos
Europa Press www.lavozlibre.com 26 Julio 2014

Barcelona.- El expresidente de la Generalitat Jordi Pujol ha anunciado este viernes que "en los últimos días" su familia ha regularizado dinero en el exterior, unos fondos que no ha cuantificado y que, ha dicho, proviene de una herencia de 1980. Viernes y por la tarde. Víspera de la fuida a las vacaciones. Ha sabido elegir el momento. Y TV3 se ha limitado a ofrecer 30 segundos sobre esta cuestión.

En una carta, ha explicado que el dinero proviene de una herencia que recibió la familia en septiembre de 1980 después de la muerte de su padre, Florenci Pujol i Brugat, y cuyos fondos fueron destinados a su esposa, Marta Ferrusola, y a sus siete hijos. Pujol señala que, aunque "su conciencia y su cargo le empujaban a rechazar esta herencia", no lo hizo para respetar la voluntad de destinar estos fondos a su familia, y pide perdón a aquellos que se hayan podido sentir defraudados. Explica que la muerte de su padre se produjo cinco meses antes de que él tomase posesión por primera vez como presidente de la Generalitat, y que en aquél momento fue "el responsable legal" de la decisión porque la mayoría de sus hijos eran menores de edad. Según la misiva, su padre quiso dejarle ese dinero en el extranjero porque, habiendo vivido de cerca los años 30 y 40, "tenía miedo de lo que podía pasar, y más de lo que podio pasar a un político muy comprometido".

Pujol detalla que tras aceptar la herencia encargó su "gestión y regularización" a una persona de su máxima confianza -que no detalla-, una gestión de la que, dice, no quiso saber nada nunca más hasta que todos sus hijos fueron mayores de edad. Entonces decidió que la persona de confianza que había gestionado los fondos cediese la gestión a uno de los hijos del expresidente, aunque no especifica a cual: "Es en este momento que mi error original contaminó directamente a mis siete hijos y mi mujer".

Pujol, que se arroga en todo momento la responsabilidad de lo sucedido, sostiene que "lamentablemente no se encontró nunca el momento adecuado para regularizar esta herencia" durante las tres amnistías fiscales que se han aprobado. Añade que ha sido "en los últimos días" cuando los miembros de su familia han regularizado los fondos de esta herencia, debido a que el nuevo marco legal aprobado para incentivar la regularización penaliza extremadamente las regulaciones posteriores.

DISPUESTO A COMPARECER ANTE LA JUSTICIA
El expresidente de la Generalitat subraya que es "el único responsable" de los hechos descritos y de todas sus consecuencias, y remarca su compromiso de comparecer ante las autoridades tributarias o, si corresponde, ante las instancias judiciales para acreditar los hechos. Pujol señala que expone todos los hechos con mucho dolor por lo que significa para su familia y para él mismo, pero sobre todo por la gente "de buena voluntad que pueden sentirse defraudados en su confianza", a los que pide perdón.

"También les pido que sepan distinguir los fallos de una persona -por muy significativa que haya sido-, y que esta declaración sea reparadora en lo que sea posible del mal y de expiación para mi mismo", zanja.

Imposición lingüística
La Generalitat impuso 88 multas lingüísticas en 2013, recaudando 133.850 euros
El PP denuncia que esta ley que obliga a rotular en catalán es "un atentado contra la libertad de expresión"
 www.lavozlibre.com 26 Julio 2014

Barcelona.- La Generalitat de Cataluña impuso el año pasado 88 multas lingüísticas por no rotular en catalán o no tener en este idioma alguno de los servicios que se prestaban. Las sanciones, recogidas en el Código de Consumo de Cataluña, llegan hasta los 7.000 y 8.000 euros.

En concreto, tal y como publica este viernes el diario ‘El Mundo’, el Gobierno de Artur Mas recaudó con estas sanciones lingüísticas 133.850 euros. Según una respuesta parlamentaria del consejero Felip Puig a petición del PP, estas infracciones se imponen a pequeñas empresas y comercios por incumplir la normativa que establece que los ciudadanos tienen el “derecho a recibir en catalán las informaciones necesarias para su consumo”.

La diputada del PP en el parlamento catalán, María José García Cuevas, explica que estas sanciones suponen “un atentado a la libertad de expresión” ya que usar el castellano es “un derecho de elección dentro de un ámbito privado”. Además, destaca que se trata de importes “altos” y que las 88 sanciones no corresponden a los expedientes que se iniciaron sino a los que acabaron. “Hay muchas personas que se han sentido coaccionadas en sus derechos lingüísticos y han tenido que usar el catalán para evitar la multa”, afirma la diputada. Además, recuerda que los sancionados son aquellos que “no han cedido en su derecho a usar otra lengua”.

Entre las empresas sancionadas, y con cantidades más altas que las catalanas, hay de Alcobendas, Madrid, Murcia, Pozuelo de Alarcón y Las Rozas. María José García destaca que estas sanciones a sociedades de estas localidades suponen “un desincentivo económico adicional a cualquier empresa que quiera instalarse e invertir en Cataluña” y cree que el Govern “está más preocupado en el proyecto secesionista usando la lengua como instrumento que en el bien de la economía”.

En este sentido, la diputada recuerda que la Generalitat utiliza el catalán con “una finalidad política” de conseguir la independencia y que este uso “ahora se ha intensificado pero hace años que se veía venir”. El PP presentará de nuevo una moción para que se modifique la Ley de Consumo y evitar estas sanciones por cuestiones lingüística.

Pide destinar a Educación, Sanidad y Empleo los fondos de euskaldunización
El PP denuncia que el PNV mantiene sus "chiringuitos" con el euskera
Redacción. www.latribunadelpaisvasco.com 26 Julio 2014

El PP vasco ha denunciado, a través Iñaki Oyarzábal, que el PNV infla las partidas destinadas al fomento del euskera "para mantener políticas clientelares, para mantener determinados chiringuitos y para mantener a aquellos que han decidido vivir del euskara". "¿Es prioritario la imposición [de la lengua vasca] o necesitamos construir hospitales y colegios?", se ha preguntado el responsable de Educación del Partido Popular de Euskadi en un acto convocado para presentar una iniciativa parlamentaria en la que se solicita la retirada de la Agenda Estratégica del Euskera 2013-2016, un plan de acción para "extender el uso del euskera" dotado con 335 millones.

Para el grupo popular "no es razonable" destinar "118 millones de euros anuales" a políticas de promoción de la lengua vasca en un contexto general de "recortes en educación, sanidad y de una situación de crisis económica". "Se dice que no hay dinero para colegios, libros de texto o para reducir las cuotas de las escuelas infantiles", afirmó Oyarzábal, quien criticó el proyecto de euskera al entender que éste se ha creado con el fin de mantener "chiringuitos que viven del euskera", entre los que citó a AEK. El responsable del PP incidió en esta idea para censurar que "hay empresas, organismos y asociaciones privadas que viven exclusivamente" de las ayudas públicas.

El parlamentario del PP aseguró que, además de todo ello, la planificación del Gobierno vasco para promocionar la lengua vasca "ha fracasado". En opinión de Oyarzábal, es necesario modificar las políticas de "imposición" del Ejecutivo jeltzale y denunció que el PNV y EH Bildu tratan de "patrimonializar" el euskera.

Albert Boadella
'Todos los medios catalanes se han sometido al régimen'
Rosalina Moreno www.gaceta.es 26 Julio 2014

El dramaturgo reclama a Rajoy que aplique la ley “ya no sólo con la consulta, sino también ante las perversiones que se están cometiendo en relación a las cuestiones lingüísticas y los propios símbolos”.

-¿Qué espera de la reunión entre Rajoy y Mas?
-No hay nada que hablar si tenemos en cuenta las cosas de las que Mas desea tratar, como es romper la unidad de los españoles en las cuestiones fiscales y territoriales y pasarse la ley por el forro en cuanto a una consulta ilegal. Por lo tanto, no veo que vaya a salir nada posible de esta reunión.

-¿Qué llamamiento le haría a ambos?
-A Rajoy le pediría que aplicara la ley, no sólo ya en la cuestión de la consulta, sino en las perversiones a la ley que se están cometiendo en Cataluña en relación a las cuestiones lingüísticas y los propios símbolos, que aparecen en los Ayuntamientos banderas ilegales. En el caso de Mas, que cumpliera la ley, simplemente. Que haga todo lo que quiera, cumpliendo la ley, pero las leyes que han votado todos los españoles, no sólo los catalanes.

-Aunque haya generaciones educadas en el odio, como dice, la población civil ha dado un paso adelante contra la independencia. En los últimos meses han surgido plataformas como Somatemps y Societat Civil Catalana…
-Está muy bien porque, claro, una epidemia nunca es al cien por cien. Siempre hay gente que tiene anticuerpos y resiste el virus. Por lo tanto, es lógico que hayan salido personas que alzan la voz, pero creo que lo han hecho muy tarde porque esto se veía venir desde hace ya 10 años. Yo, desde hace 30. Me parece muy bien que esta Cataluña silenciosa, que no sé si es mayoritaria, pero es muy importante, reaccione ante lo que significa un grave perjuicio a la libertad, a la igualdad de los españoles, incluso a sus propios intereses sociales, culturales y económicos.

-Por cierto, ¿qué opina de la ocurrencia de que Colón y Da Vinci, entre otros, eran catalanes, como ha salido diciendo un grupo de historiadores nacionalistas?
-Cuando se ha entrado en esta clase de fenómenos epidemiológicos el ridículo está servido.

-Se ha llegado a hablar incluso de un Ejército de Cataluña e incluso de una Constitución catalana…
-Todo esto forma parte de esta enajenación general, de la cual los medios catalanes tienen una enorme responsabilidad. La totalidad de los medios catalanes, públicos y privados porque si cogemos el sector de La Vanguardia, tiene emisoras totalmente secesionistas. La totalidad de los medios ha estado con el régimen, como en la época de Franco. Eso ha significado la contaminación total de las mentes de la gente porque no han tenido tampoco en alguno de los medios una oposición. Ni tan sólo la televisión española del circuito catalán, que podía haber sido una opinión, por lo menos, con sentido común, ni tan sólo ha hecho ese trabajo. Los medios, todos, se han sometido al régimen y comprendo que la ciudadanía que no es muy ducha en información, obviamente ha tragado.

-¿A usted cómo le gustaría que terminase esto?
-Me gustaría que se acabase toda esta epidemia y paranoia antiespañola que ha invadido Cataluña.

-¿Pero, cuál cree que será realmente el final de toda esta historia?
-La separación de Cataluña. No se puede luchar contra dos generaciones educadas en el odio a todo lo español. Por lo tanto, ya es, de facto, una separación sentimental, en la trama de sentimientos. De hecho, sólo falta que pongan las aduanas, que tendrán que poner, porque no van a poner los pies en la Unión Europea hasta dentro de unos años, claro.

-¿Y cuál es la única solución a esta locura?
-Que el Estado español, que es importante no sólo en Europa, sino en el mundo, que no son las Islas Caimán, haga sentir a los catalanes que forman parte de él. Es algo que no han sentido desde la muerte del dictador Franco, en el sentido estricto de la aplicación de las leyes y que hay un Estado que tiene una fuerza institucional, jurídica, económica e incluso militar. Tienen que sentir que forman parte del Estado y lo tienen que sentir, seguramente, en la aplicación rigurosa de la ley. Esa es la única solución posible, por un hecho incuestionable. En los años 30 del siglo pasado era otra cosa. La gente, en general, podía lanzarse a la locura porque tenía poco que perder. En este momento, los ciudadanos no quieren perder ni 50 euros. Por lo tanto, no están dispuestos a correr según qué aventuras y eso el Estado español ha de que tenerlo en cuenta. Tiene que actuar sin complejos.


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