AGLI Recortes de Prensa   Lunes 28 Julio  2014

La oligarquía de la transición debe ser destruida
Roberto Centeno El Confidencial  28 Julio 2014

Terminaba mi artículo de la pasada semana parafraseando al viejo Catón, “España hacia el suicidio 2”, con una conclusión de carácter categórico: “Oligarquia politica delenda est”, o la oligarquía política (derivada de la Transición) debe ser destruida. No decía adecuada ni reformada, para eso ya es demasiado tarde, decía destruida.

El grado de corrupción de alto nivel –no me refiero al que se lleva crudos uno o 20 millones de euros- es el mayor expolio a un pueblo que haya existido jamás en la historia de España y Europa. Me estoy refiriendo al que se lleva 1.000, 10.000 o 20.000 millones, es decir, las oligarquías empresarial y bancaria. Me estoy refiriendo también a las oligarquías económicas, que son las que legislan en su beneficio, en contra de la clase media y trabajadora, a quienes están empobreciendo como nunca en el pasado.

Me estoy refiriendo, por ejemplo, a casos como el del Ministro de Economía, que afirmó hace un año que “el rescate bancario no costará un euro al contribuyente” y, sin embargo, ya ha costado más de 60.000 millones sin que pase nada. Nadie –empezando por el Ministro– responde al respecto. Me estoy refiriendo también a la gigantesca estafa de Sareb, que se queda al doble de su precio de mercado con todos los activos basura de la banca, algo que unido a lo desastroso de su gestión, costará a los españoles más de 30.000 millones de euros.
El grado de corrupción de alto nivel –no me refiero al que se lleva crudos uno o 20 millones de euros- es el mayor expolio a un pueblo que haya existido jamás en la historia de España y Europa

Me estoy refiriendo a que estos miserables que nos gobiernan, entre efectivo, garantías y avales, han dedicado al rescate bancario más de 300.000 millones de euros. Esta gigantesca cantidad, según la última estimación del FMI, supondrá una pérdida final para los españoles que superará los 140.000 millones de euros, porque los 60.000 perdidos hasta ahora, ( no 40.000 como dice el Ministro) son solo la primera parte. Ningún rescate bancario mundial costará tanto a una nación como el pactado entre la oligarquía política y la financiera. Cifras tan increíblemente brutales que hubieran llevado a la cárcel a todos los responsables políticos y bancarios en cualquier otro país. Aquí, sin embargo, nos roban con total impunidad.

Me refiero también a actos y comportamientos que son delitos graves en todo el mundo civilizado, mientras que aquí son producto de la vida diaria. Se legisla para y por la oligarquía; los errores, los robos y el expolio son contemplados como algo normal, como “business as usual”. Que los pobres y la clase media paguen por el latrocinio y los errores de los ricos es considerado lo normal.

Que las puertas giratorias lleven a los políticos corruptos, cuando termina su mandato, a las poltronas de los grandes bancos y empresas como pago de los favores realizados, es lo normal. Que las grandes instituciones como el Banco de España mientan, permitan la manipulación de los balances y legislen para que sea mas fácil ocultar y engañar, también es habitual. Que la CNMV haya permitido sin castigo posterior el expolio de cientos de miles de familias engañadas por los bancos es lo normal, aquellas que cambiaron sus ahorros de toda la vida por productos basura donde han perdido casi todo. Que cientos de miles de enchufados se hayan asentado en las Administraciones Públicas y ocupado los cargos mejor retribuidos, arrinconando a los verdaderos funcionarios, es algo considerado perfectamente normal.

En definitiva, estos hechos hacen que España hoy sea un país postrado a nivel político, económico y moral. Una situación que no se arregla con reformas (que ni se van a hacer ni a cumplir) porque quienes tienen que hacerlas son los grandes culpables y beneficiarios de la situación. Por eso solo cabe una solución: la oligarquía de la Transición debe ser destruida y dentro de ello, muy principalmente, el modelo autonómico que ha sido fuente de todos los despilfarros y corrupciones.

Pero ¿cómo hemos llegado a esta calamidad histórica? Todo empezó con la gran traición. Cuando se esperaba la libertad política después de Franco, apareció una oligarquía política aliada con la oligarquía empresarial y financiera que nos hurtaría la democracia para después dividir España en 17 trozos contrarios en su mayoría a la realidad histórica. Todo ello gracias a la traición del Partido Socialista y del Partido Comunista, que se integraron de lleno en el bloque neo franquista que cuajó Suárez.

Engaño a todo un pueblo.
Aunque durante todo el franquismo la única oposición había procedido de grupos totalitarios -el Partido Comunista y los asesinos de ETA-, en su etapa final la oposición democrática empezó a tomar forma. En toda España había grupos organizados independientes que apoyaban activamente la idea de la ruptura democrática contra la reforma neofranquista perfilada por Suárez.

Cuando se esperaba la acción democrática de todos los partidos integrados en las organizaciones creadas y coordinadas por Antonio García Trevijano (Junta Democrática de España y Plataforma de Convergencia Democrática , fundidas en la popularmente llamada Platajunta), se produjo de repente una cadena de traiciones inaugurada por el PSOE, que fue continuada por los nacionalistas catalanes y vascos para después ser rematada por el Partido Comunista.

Cuando Trevijano facilitó la fusión de toda la oposición democrática en un solo organismo, sabía ya que Felipe González estaba preparando la gran traición. El ministro de asuntos exteriores de Mitterand, amigo de Trevijano, le explicó que Kissinguer había acordado con Billy Brant el apoyo a un cambio de gobierno en la monarquía española basado en tres principios:

1. No someter a discusión la jefatura del Estado en la monarquía de Don Juan Carlos.
2. Nombrar un nuevo presidente de la generación de Don Juan Carlos para sustituir al gobierno de Carlos Arias.

3. Impedir que Trevijano consiguiera la unidad de la oposición mediante la legalización del PC para así evitar que se produjera el dominio de la izquierda en España, ya que el socialismo, que llevaba 40 años de vacaciones, era inexistente, y había que conseguir tiempo para situarle en primera fila.
Cuando Trevijano facilitó la fusión de toda la oposición democrática en un solo organismo, sabía ya que Felipe González estaba preparando la gran traición.

A partir de ese momento, la suerte de Trevijano estaba echada. Sería encarcelado por Fraga y sometido a la más vil campaña de desprestigio por el PSOE, además de la implantación de una democracia real en España. Adolfo Suárez, principal artífice de la Transición, decidió desde el principio, por razones tácticas, impedir la introducción en España de una democracia moderna con verdadera separación de poderes. Evitó la elección directa del Presidente del Gobierno con un control riguroso de las cuentas públicas y no esa farsa denominada Tribunal de Cuentas.

En su lugar, en plena sintonía con el PSOE, el Partido Comunista y los nacionalistas pondrían en marcha una oligarquía basada en los partidos políticos con un sistema electoral impuesto unilateralmente. Con ello, deformó las proporciones de participación en beneficio propio, exactamente igual que piensa hacer hoy Rajoy con el apoyo del PSOE para frenar a Podemos, o al menos eso creía.

Suarez sometió su Ley para la reforma política a referéndum, en el que solo podía optarse por el “si” o el “no”. Como el “no” era el miedo a un nuevo enfrentamiento civil según la gigantesca patraña montada por esta nueva casta política, solo podía ganar el “si”, la “libertad sin ira”, es decir, la demagogia en estado puro. Esta mentira fue algo inaudito, pues como se ha visto en todos los procesos posteriores de transición del comunismo a la libertad en los países del Este, un enfrentamiento civil era imposible.
Como el “no” era el miedo a un nuevo enfrentamiento civil según la gigantesca patraña montada por esta nueva casta política, solo podía ganar el “si”, la “libertad sin ira”, es decir, la demagogia en estado puro.Las negociaciones bajo cuerda a espaldas de los ciudadanos se convertirían en norma de conducta, llevando a cesiones, ambigüedades y contradicciones de todo tipo. En ellas, solo contaban los intereses personales y de partido. No se plantearía en ningún momento, ni por unos ni por otros, el interés de España y de los españoles.

Las negociaciones bajo cuerda a espaldas de los ciudadanos se convertirían en norma de conducta, llevando a cesiones, ambigüedades y contradicciones de todo tipo. En ellas, solo contaban los intereses personales y de partido. No se plantearía en ningún momento, ni por unos ni por otros, el interés de España y de los españoles.

Así, las elecciones de junio de 1977, en las que ganó Unión de Centro Democrático (UCD), llevaron la creación de “instituciones predemocráticas” para repartirse España como si fuera un solar. Era un partido de aluvión creado por Suárez lleno de franquistas y oportunistas, cuyo denominador común era la ambición ilimitada de sus dirigentes a quienes solo interesaba el dinero y el poder.

Con una irresponsabilidad jamás vista en la historia de Europa, decidieron iniciar la fragmentación política y económica de una de las naciones más antiguas del mundo. Lo llevaron a cabo concediendo la autonomía provisional “a las regiones cuyos diputados, constituidos en asamblea parlamentaria, así lo soliciten”, es decir, a todos los golfos y mangantes ávidos de un poder y un enriquecimiento sin límites.

Este ansia de poder de los barones (ladrones) de UCD era plenamente compartido por los nuevos socialistas, que del traje de pana pasarían directamente al coche oficial y las oficinas de lujo. Los nacionalistas, por lo que todos apoyaron esta fragmentación de España con absoluto entusiasmo, se presentaban ante una opinión engañada, desinformada y apática de los grandes salvadores de la Patria que nos habían devuelto la democracia.

El modelo de Estado, la Ley Electoral y la Carta Magna con los que los oligarcas de la Transición engañaron a los españoles, han sido un fraude democrático y una estafa sin precedentes a toda una nación.

“Montesquieu ha muerto” y muerto seguirá.
EL PSOE es el partido político que más desgracias ha ocasionado a este país. Fue quien planeó y organizó la Guerra Civil en 1934 precediendo al Frente Popular. Destruyó la Constitución republicana e hizo todo lo que estuvo en su mano para provocar un levantamiento militar, que esperaba sofocar con facilidad para después someter a toda España bajo su doctrina totalitaria. El plan incluía un detonante final, el asesinato de Calvo Sotelo por miembros del PSOE, en particular por la motorizada de Indalecio Prieto, un cuerpo policiaco especial de este siniestro personaje.

En la Transición sería el PSOE quien pronunciaría, de boca de su número dos Alfonso Guerra, la sentencia de muerte de la democracia y de la libertad. “Montesquieu ha muerto”, viva la oligarquía, nada de Justicia independiente, nada de poder Legislativo, nada de controles democráticos. Ellos eran la democracia, como me diría un día el alcalde de Prat de Llobregat. Me lo dijo mientras me exigía un soborno para no oponerse a la construcción del oleoducto Tarragona-Barcelona que pasaba por este municipio. Para ello no necesitaban controles de nadie.

De todas maneras el PSOE estaba dispuesto a lo que fuera para echar a Suárez, que era un desastre sin paliativos. Alejando Rojas Marcos me contó el pasado día 18, en el cumpleaños de Antonio García Trevijano, que unos meses antes del 23-F coincidió en un vuelo a Barcelona con Felipe González, y que este le dijo que había que echar a Suárez como fuera, incluso con un golpe militar para dar paso luego a unas nuevas elecciones.

En la Transición sería el PSOE quien pronunciaría, de boca de su número dos Alfonso Guerra, la sentencia de muerte de la democracia y de la libertad. “Montesquieu ha muerto”, viva la oligarquía, nada de Justicia independiente, nada de poder Legislativo, nada de controles democráticos

Ya en el poder, Felipe González buscó la homologación europea a toda costa, en la que solo ellos pudieran conceder certificados de demócrata, así que metió a España en la entonces CEE de forma improvisada a cambio de desmantelar la industria, la cabaña lechera y la flota pesquera. Después, Zapatero haría el resto, desenterrando la Guerra Civil, pactando con los terroristas de ETA y llevando al país al mayor desastre económico y social desde la Guerra de la Independencia.

Y a día de hoy ahí les tienen ustedes, Montesquieu sigue muerto y enterrado, pero ni Felipe VI, ni Rajoy, ni Pedro Sánchez están dispuestos a acabar con la corrupción,… ni nadie. Tampoco con las puertas giratorias entre la alta Administración y los Consejos administrativos de las grandes empresas, ni menos aún con reducir el tamaño del Estado a la mitad o menos.

Sus familiares y correligionarios son sagrados, y como dice Rajoy, “eso no se toca”. Con 2,9 millones de empleados públicos, un país que puede funcionar con menos de un millón de ellos va al desastre total, por eso las cuentas no salen ni podrán salir, por lo que el endeudamiento continuará de forma imparable.
Con 2,9 millones de empleados públicos, un país que puede funcionar con menos de un millón de ellos va al desastre total

No existe regeneración posible, la única salida es que la oligarquía partitocrática incompetente, antidemocrática y corrupta de la Transición, junto al modelo autonómico impuesto, sean destruidos. Existirá vía de escape si los culpables del desastre son procesados. Sin esto, España no levantará cabeza jamás.

Como me decía mi gran amigo Camilo José Cela refiriéndose a la Transición, “en España ya no queda ni vergüenza ni hombres, y si los hubiera, los responsables de este desastre se habrían pegado un tiro”. De momento, prefieren seguir expoliando, saqueando y legislando exclusivamente para las oligarquías empresarial y financiera en contra de las clases medias y trabajadoras, aunque para ello tengan que convertirnos en un país de mileuristas (¿ha analizado bien la última EPA?) que tendrá como consecuencia la ruina de varias generaciones de españoles.

Feliz verano a todos

La deuda pública pone en peligro la recuperación española
Javier Fernández www.lavozlibre.com 28 Julio 2014

Periodista

El presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, ha advertido al Gobierno que controle la deuda pública y culmine el programa de reformas estructurales. La deuda del conjunto de las Administraciones Públicas alcanzó el 97,2% del Producto Interior Bruto (PIB) en mayo, 996.983 millones de euros, tras aumentar en 14.221 millones respecto al mes anterior. De esta forma, la deuda del sector público ha vuelto a subir en mayo, después de que en 2013 cerrara en un máximo histórico del 93,9% del PIB, y se acerca al objetivo para 2014, que se sitúa en el 99,5%. Desde 2008, coincidiendo con el inicio de la crisis, la deuda de España no ha dejado de crecer ejercicio tras ejercicio y desde entonces se ha más que duplicado, pasando de los 436.984 millones de euros (el 40% del PIB) a los 996.983 en mayo de este año (el 97,2%).

Del total de la deuda en manos de las Administraciones en el quinto mes del año, 76.000 millones de euros correspondían a valores a corto plazo, 931 millones más que en abril y 5.755 millones menos que hace un año. Sin embargo, el grueso de la deuda sigue colocada en valores a medio y largo plazo, hasta un total de 719.853 millones de euros, con un aumento de 13.478 millones respecto al mes anterior y un incremento de 70.826 millones frente a mayo de 2013.

Weidmann sostiene que los rescates han dañado el principio de que cada uno apechugue con lo suyo. Y que las reglas creadas por Bruselas para reforzar la disciplina presupuestaria no bastan, en parte porque las autoridades europeas se reservan demasiado poder discrecional y porque muy a menudo cambian los objetivos fiscales según las circunstancias. En su opinión, el intento de algunos Gobiernos, con el italiano a la cabeza, de lograr una mayor flexibilidad con el gasto público es una barbaridad. “Cualquier intento de intercambiar reformas por déficits fiscales más elevados abonará el camino a la arbitrariedad fiscal, socavando la credibilidad de las reglas”.

Precisamente el elevado nivel de la deuda española puede poner en peligro la incipiente recuperación española. El último informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre nuestro país advierte que buena parte de la mejora de la economía se debe a la devaluación interna. Por esta razón, la tasa de crecimiento sostenible de la economía española no superará el 1%. En cuanto a las opciones de creación de empleo, sostiene que una reducción de cotizaciones equivalente al 1% del PIB y una subida correspondiente del IVA, acompañadas por un subsidio durante dos años para los hogares más pobres, aumentaría el empleo entre el 0.5% y el 1.5%. Esto supone, en definitiva, que buena parte de la mejora económica se debe única y exclusivamente a la devaluación interna.

Títeres de cachiporra
Luis del Pino Libertad Digital  28 Julio 2014

El guiñol es un tipo de espectáculo nacido en Francia en el siglo XVII, aunque es a partir de 1800 cuando se consolida en su forma actual. La propia palabra "guiñol" (Guignol) es el nombre que tenía la marioneta protagonista de los espectáculos del titiritero francés Laurent Mourguet, el padre de los modernos teatros de marionetas.

El argumento de los guiñoles suele ser muy simple, y casi siempre incluye una lucha entre buenos y malos, con considerables dosis de cachiporrazos. De ahí uno de los nombres con que en español se conoce ese tipo de espectáculo: "títeres de cachiporra". Son los cachiporrazos lo que más pasión despierta entre los niños, que sufren cuando es el bueno el que recibe los golpes y vitorean cuando el malo, al final, se lleva su merecida paliza.

Por supuesto, los niños viven esa lucha entre el Bien y el Mal como si fuera real, cosa que no sucedería si pudieran ver lo que pasa al otro lado del escenario, es decir, si pudieran contemplar al titiritero moviendo los hilos. El espectáculo exige que los hilos del tinglado no sean demasiado evidentes.

Mañana inicia Rajoy una ronda de contactos que culminará el miércoles, con la cita prevista entre Rajoy y Mas. Antes que al presidente de la comunidad autónoma catalana, Rajoy recibirá el lunes a Pedro Sánchez y el martes a los supuestos "agentes sociales" (sindicatos y patronal).

Llevan semanas preparando a la opinión pública para la escenificación que tendrá lugar a lo largo de estos tres días: cruces de declaraciones sobre quién debe llamar a quién; manifiestos abogando por terceras vías que eviten el supuesto choque de trenes; llamamientos desde el PSOE a reformas federales de la Constitución; publicación de balanzas fiscales que rebajen los supuestos niveles de agravio...

De no haber sido por las pasadas elecciones europeas, el guión del espectáculo hubiera sido muy simple: como las exigencias nacionalistas nos llevan al abismo, PP y PSOE se ponen de acuerdo para salvarnos en el último minuto y pactan una reforma del Título VIII de la Constitución para evitar el referéndum, a cambio de conceder a Cataluña una independencia de facto. Vamos, lo que viene siendo la tan cacareada Tercera Vía.

Sin embargo, las elecciones europeas lo han complicado todo. Porque esa estafa podría haber sido impulsada por los dos partidos mayoritarios en caso de haber seguido contando con un respaldo popular suficiente. Pero un PP y un PSOE que no llegan entre los dos al 50% de los votos, carecen de legitimidad suficiente para imponer reformas constitucionales sin consulta al pueblo español. ¿Podrían empecinarse en seguir adelante con el guión original? Podrían. Pero eso significaría desestabilizar de modo irremediable al PP, el único de los partidos del régimen que todavía se mantiene en pie.

Además, la situación se complica debido a otros dos factores.
De un lado, la corrupción: si nos fijamos en quiénes se van a reunir en estos tres días, estamos hablando de tres partidos (PP, PSOE y CIU) y de una serie de organizaciones sindicales y patronales que suman, entre todos, más de mil casos judicializados de corrupción. El desprestigio ante la opinión pública de los participantes en esa escenificación es brutal. Pensemos por un momento: ¿qué solución pueden intentar vender al alimón a los españoles el ex-jefe de Bárcenas, el ex-consejero de Hacienda de Jordi Pujol, el amigo de Pepe Blanco y el jefe máximo de los de UGT-Andalucía? Cualquier propuesta que se plantee avalada por esa foto de familia, está muerta de entrada.

El segundo problema es más complejo aún. Si la presente crisis política ha tenido algún efecto, ése ha sido el de poner al descubierto los hilos del guiñol, terminando con las ilusiones y con la ingenuidad. A estas alturas, todos sabemos que los supuestos sindicatos mayoritarios no tienen nada de sindicatos, y sí mucho de correa de transmisión del poder político: a estos falsos sindicatos se los usa para que no haya verdaderos sindicatos. Y todos sabemos que el Partido Socialista y el Partido Popular no son sino las dos principales marcas electorales de un mismo chiringuito multiforme: todos hemos visto cómo se reparten unos y otros los cargos y las esferas de poder; todos hemos visto cómo compartían mesa y mantel en consejos y asambleas de cajas de ahorros, mientras las quebraban en comandita...

Todos hemos visto, en definitiva, lo que de teatro hay en la política española: los trucos que usan los titiriteros para hacernos creer que los buenos luchan contra los malos, cuando en realidad todos ellos pertenecen a la misma compañía teatral. Y nosotros, los niños españoles, ya no nos creemos una palabra cuando empiezan con sus cachiporrazos fingidos. Véase, por ejemplo, el nulo efecto electoral que tuvo el patético debate sobre el machismo de Cañete, en la pasada campaña de las europeas. De hecho, ese tipo de escenificaciones empiezan a ser contraproducentes para los dos partidos mayoritarios, porque a la gente le repatea que la sigan tomando por imbécil.

Por si todo esto fuera poco, la caída estrepitosa de Pujol embarra aún más un terreno de juego que ya se encontraba en estado lamentable.
¿Qué saldrá del teatrillo que nos tienen preparado para esta semana? Pues yo creo que ni ellos mismos lo saben, más que nada porque las noticias se suceden a velocidad de vértigo, y de aquí al miércoles vaya usted a saber si no han detenido a alguno de los previstos participantes en la ronda de contactos. Van a tener, por tanto, que improvisar. Es probable, incluso, que a la vista de la situación, opten tan solo por ganar tiempo, y que lo que se escenifique sea un falso desencuentro, que al final desembocaría en un simulacro de referéndum, mientras en paralelo se negocia una condonación de la deuda del Fondo de Liquidez Autonómica, y se da tiempo a Pedro Sánchez a asentarse en la secretaría general del PSOE.

Como dirían los cursis (incluido yo), la situación está muy fluida. Y en este contexto, las encuestas se van a convertir en un arma de destrucción masiva. Nunca volverán a tener los demóscopos la importancia que van a cobrar en las próximas semanas. Porque nuestra clase política se está moviendo en terra incognita, de la que ni siquiera existe aún una cartografía que muestre los lugares peligrosos.

Y cualquier estúpido traspiés puede hacer que todos se precipiten al vacío, atados como están unos a otros por los hilos del guiñol.

Lo que nos enseña Pujol
VICENTE LOZANO El Mundo 28 Julio 2014

¿CUÁNDO SE creyó impune Pujol? Probablemente, cuando fue obscenamente exonerado de su implicación en el desfalco de Banca Catalana, a mediados de los años 80. Pujol ya estaba al frente de la Generalitat. El sistema se encargó de identificar su persona con Cataluña -no entro a valorar aquí la cuestión del nacionalismo- y el ex president se lo creyó. Entonces, ¿quién se va a ocupar de una herencia de nada si acababa de salir de rositas de un fraude multimillonario?

Así pudo empezar esa indeseable sensación de impunidad que ha durado hasta el 25 de julio de 2014. Es la única forma que he encontrado de explicar el grado de cinismo que se necesita para dar lecciones de moralidad política durante 30 años mientras sabes que eres un delincuente fiscal. En todos los ámbitos profesionales puede haber defraudadores y ladrones, pero en muy pocos se da que estén expuestos permanentemente a la opinión pública y tengan que interpretar que son ciudadanos ejemplares. Entren en Youtube y vean ahora aquellas arengas desde el Palau de la Generalitat.

Observar el fraude fiscal de Pujol desde la perspectiva de Banca Catalana nos permite sacar conclusiones para la regeneración de la política. La primera: habría que estudiar un endurecimiento de las penas para los políticos que se sirven de su cargo para robar. Es una discriminación, de acuerdo. Pero nadie duda de que un cargo público tiene mucha más facilidad para distraer dinero y sortear la legalidad que el resto de los ciudadanos. Un freno a esa tentación es saber que se enfrenta a un fuerte castigo si le pillan.

Segunda, y ligada con la anterior. Es clave terminar ya con los aforamientos. Ayer lo explicaban unos expertos en un reportaje de Ángeles Escrivá: sin escudos protectores será mucho más difícil que un alto cargo delinca.

Y tercera. Es determinante que se limiten por ley los mandatos. Pujol estuvo ¡23 años! al frente de la Generalitat. Tanto tiempo convierte un sistema democrático en un régimen clientelar. Y sigo sin entrar en connotaciones nacionalistas. Se da de la misma forma en otras comunidades, como vemos en Andalucía, donde Susana Díaz no es capaz de desprenderse de esa capa de corrupción generada en la etapa de Manuel Chaves en la Presidencia de la Junta. Pedro Sánchez abordó ayer alguna de estas cuestiones. Tiene ese tiempo de cortesía para ver cómo las lleva a la práctica en su partido, eres incluidos. Y hace falta que el PP deje de amagar y no dar en esto de la regeneración.

Segunda República
No fue posible una tercera España
Jorge Vilches Libertad Digital 28 Julio 2014

Los regímenes no entran en crisis de un día para otro. Son procesos largos, afectados por varios factores estructurales. En las democracias, que es lo nos interesa, esas variables suelen corresponder tanto a la eficacia de los mecanismos de resolución de conflictos como al grado de confianza que generan las instituciones representativas con poder político y social, especialmente la Jefatura del Estado y los partidos que ocupan la Administración.

Estamos en una de esas crisis. Los partidos que se han turnado en el poder están en evidente decadencia. Perdida la confianza social, carcomidos por la corrupción, sin líderes de verdad, subvencionados y carentes de militancia, son incapaces de generar esperanza o ilusión. Han convertido la política en marketing, y elegir entre PSOE o PP es como diferenciar Cola-Cola de Pepsi: si te vendan los ojos, no eres capaz de distinguirlos.

A esto sumamos la aburrida tensión territorial, que cansa a gran parte de la población, mientras a otra, movida irracionalmente por sentimientos, le da un motivo para vivir. La crisis económica, además, ha exacerbado el escapismo nacionalista, tanto como el odio social –eso es Podemos, no otra cosa–. Y, para colmo, el comportamiento del Trono y su entorno ha sido de todo menos edificante.

No es la primera vez que ocurre en España. Ya pasó en la crisis de la Restauración, tras el desastre del 98. Fernando Suárez González, catedrático de Derecho del Trabajo, ministro de Trabajo en el último Gobierno de Franco y en el primero de Don Juan Carlos, y ponente de la Ley para la Reforma Política, ha tomado la figura de Melquíades Álvarez y del Partido Reformista para examinar las posibilidades de una tercera vía en la crisis de la Monarquía y el laberinto de la Segunda República. El resultado es inquietante.

El republicanismo cambió con la crisis del 98. Murió la vieja concepción y nació otra nueva producto de la influencia del radicalismo francés y el liberalismo social inglés. Los republicanos críticos con el populismo de Lerroux fundaron el Partido Reformista en 1912. Trataron de construir una opción política regeneradora del país a través de la democracia, la libertad religiosa en un Estado laico, una reforma educativa profunda y liberal para una regeneración nacional, políticas públicas sociales y la descentralización administrativa, todo dentro de la accidentalidad de las formas de gobierno.

Era una opción gubernamental, no antisistema ni que alimentara el odio social, sino empeñada en presentar una tercera vía reformista, alejada de la revolución tanto como de la reacción. El proyecto atrajo a grandes intelectuales del momento, como Galdós, Ortega, Salinas, Labra, Azaña o Posada. El primer líder fue Gumersindo de Azcárate, de larga trayectoria en el republicanismo krausista. Tras su muerte, en 1917, la formación pasó a ser dirigida por Melquíades Álvarez. No tuvieron éxito.

El gran error del Partido Reformista fue que fiaron el triunfo de su política a la decisión del Rey, no a la construcción de una organización territorial que asentara las costumbres públicas democráticas y la esperanza de una tercera vía en las clases populares. Fernando Suárez clasifica con acierto los obstáculos del reformismo antes de 1923: la deriva autoritaria de Alfonso XIII, la resistencia activa de la Iglesia, la división de los liberales, la actitud del Ejército y el ansia revolucionaria de socialistas y anarquistas. A esto suma el autor otros dos factores que atribuye a Melquíades Álvarez: la incorporación al sistema en 1922 sin que el Gobierno de García Prieto aceptara la reforma constitucional, que era su reivindicación principal, y la participación en el encasillamiento electoral, que lo equiparó a los partidos dinásticos.

La Segunda República arrinconó a Melquíades Álvarez, que denunció que el régimen se estaba construyendo contra una parte de España. La izquierda, decía Álvarez, había monopolizado la República y no aceptaba la existencia de la derecha ni de monárquicos. El reformismo no era posible en la España de la Segunda República: sus grandes hombres abandonaron el partido, sus sedes y mítines fueron atacados –sobre todo por los socialistas–, y la polarización les barrió en las urnas. La deriva revolucionaria del PSOE hizo que Melquíades Álvarez y lo que quedaba de su partido colaboraran con los radicales de Lerroux y la CEDA desde 1933. El objetivo era rectificar el régimen. Esto aumentó la inquina de Azaña, muy bien recogida por Fernando Suárez, y el desprecio de Alcalá Zamora.

El asesinato de Melquíades Álvarez en la Cárcel Modelo de Madrid, iniciada ya la guerra, fue la consumación del drama de una entonces imposible tercera vía. El libro concluye con cierta dosis de pesimismo, como si fuera imposible una tercera vía, una especie de centrismo, en un país dado a los polos, a los extremos radicales, y que aún carece de la cultura política democrática suficiente como para rechazar opciones populistas basadas en el odio social.

Fernando Suárez González, Melquíades Álvarez. El drama del reformismo español, Marcial Pons Historia-Fundación Alfonso Marín Escudero, Madrid, 2014, 195 págs.

PSOE
Zapatero ha resucitado. Recemos
Pedro de Tena Libertad Digital 28 Julio 2014

Por una vez, he de reconocer que el señor Zapatero ha acertado. Otra cosa es que ese acierto vaya a ser bueno para España. Desde lo que parecía un retiro forzoso tras su ominosa política a lo largo de ocho años, lo creímos muerto, políticamente muerto. Pero no. Como muchos seres vivos en momentos de dificultad, se ha hecho el muerto durante estos últimos años mientras –ya es evidente–, ha urdido todo un golpe maestro en el interior del PSOE que nació en Suresnes. Desde su retiro dorado e inmerecido ha situado en puesto preferente, de acuerdo con los grandes poderes del Estado, a la reina del baile, la dancing queen andaluza que, aunque ya no tiene 17 años, se mueve como nadie en el aparato del partido. Lo hizo en Sevilla dejando rencores, ahora fulminados, por todas partes y lo ha hecho ahora. Tiene un swing imparable: los engaña, los enciende, los deja ardiendo y entonces se va buscando a otro, a Susano Sánchez. Es la letra de la canción. Ay, perdón, ¿he dicho Susano? ¿En qué estaría yo pensando?

Pero es que me ha dado por repasar la lista de los principales que parecen triunfar en este Congreso y encuentro a la entonces zapaterista Susana Díaz hasta en la sopa, presidiendo el Congreso, presidiendo el Partido (gran jugada colocando a una ex enemiga) y también está Patxi López del que recuerdo algo de que haría helar la sangre que le dijo la madre del asesinado Pagazaurtundua, hombre clave en el desprecio a las víctimas de ETA y por tanto, a la democracia sana. Por si fuera poco, encuentro a Pepiño Blanco, la mano derecha de Zapatero que parecía amputada pero qué va, e incluso a Pedro Zerolo, del que no diré nada por respeto salvo que su entusiasmo por ZP era orgásmico. Y finalmente, por no citar más y cansarles, Carme (Carmen si va a Almería) Chacón. Si hacemos cuentas, al que han dado una coz de caballo ha sido a Rubalcaba y al viejo partido que representaba. Y quien ha vuelto es Zapatero, mutatis mutandis, naturalmente, con un apaño bajo cuerda con Felipe González.

Pero ni ha aparecido por el congreso hasta hoy. Ele el arte, que no todo está en Triana. No se debe ganar por 15 a 0, ni por 7 a 1, un error alemán que les costará caro. En política e incluso en la vida, aunque hayas ganado por goleada, conviene que el marcador no lo refleje porque de ese modo los enemigos no se sienten humillados e incluso creen que tienen alguna esperanza. Por eso, Zapatero si aparece, lo hará hoy, pero acompañado de Felipe González y ambos se llevarán el aplauso del día. La imagen de Estado de Rubalcaba apuntalando la monarquía debe ser sucedida por una imagen radical-federal para que Podemos, que en realidad es un invento de Zapatero, vuelva a estar dentro y no fuera del redil.

Desde la esquina andaluza y en el lecho del dolor, viendo cómo a la mayoría de las regiones españolas con sus ciudadanos dentro las van a freír en una sartén fiscal asimétrica si Dios no lo remedia y con Pujol dentro, no tengo más remedio que volver a rezar. Zapatero ha resucitado. Me arrodillo y rezo. No. Navego sobre las lágrimas para que no se muera el mar. Gracias León Felipe, que guardaste el secreto de cómo se disparan el verso y la oración.

Doug Lamborn
Aviso a Obama: el apaciguamiento nunca funciona
Fundación Heritage Libertad Digital 28 Julio 2014

Winston Churchill dijo una vez: "Un apaciguador es alguien que alimenta a un cocodrilo con la esperanza de ser el último al que se coma". EEUU ha estado negociando un acuerdo que dejará a Irán (al que el Departamento de Estado denomina como el principal patrocinador del terrorismo internacional) a las puertas de convertirse en un Estado con capacidad nuclear.

Es una política no sólo mala sino extremadamente peligrosa. Y más tratándose de un país cuyos líderes son maestros del juego diplomático, donde la dilación y el engaño son herramientas tradicionales.

La propuesta de "acercamiento" expresada por el ministro de Exteriores iraní no aborda la preocupación más importante para Estados Unidos, ya que de hacerlo dejaría las cerca de 20.000 centrifugadoras de Irán sin utilidad. Increíblemente, según la propuesta sobre la que están hablando ahora Estados Unidos e Irán, Teherán no haría sino congelar lo que ya tiene.

No hay una sola mención al desmantelamiento. Cero. Nada de nada.

Y a cambio de no hacer nada los iraníes exigen el levantamiento total de las sanciones. "Nuestra tecnología nuclear no entra en las negociaciones", declaró recientemente el presidente Ruhaní.

Así que así están las cosas: ofrecemos un levantamiento de las sanciones e Irán no hace nada. No da marcha atrás en su programa nuclear. Ni siquiera lo frena. Simplemente lo pone en pausa. Otra vez. Luego, en un mes, un año o cuando sea, continuará donde lo dejó y reanudará la carrera hasta alcanzar su meta.

Se trata de una farsa de proporciones históricas. Y parece que esta Administración está dispuesta a creérsela, al ampliar las conversaciones. Si así fuera, estaría deslizándose por el peligroso terreno del apaciguamiento.

Y estamos hablando de una Administración cuya política exterior está colapsando.

Por si poner en peligro a Estados Unidos y al mundo al permitir que el mayor patrocinador mundial del terrorismo mantenga intacto su programa nuclear no fuera suficiente, el manejo por parte de la Administración de las negociaciones con Irán tiene el efecto colateral añadido de hacer que Washington parezca débil. A medida que sus vecinos ven cómo Irán es capaz de ganar tiempo, la reputación de Estados Unidos se vuelve aún más débil en esta peligrosa parte del mundo. Justo cuando uno piensa que no se puede caer más bajo, se cae.

Noticia de última hora para la Administración Obama: el apaciguamiento no va a funcionar. Nunca lo hace.

©2014 Libertad.org
* Traducido por Miryam Lindberg

Memorias de Manuel Ortínez
El origen del fraude de Pujol en Suiza: una estafa fraguada por su padre en tiempos de Tarradellas
En su columna en Libertad Digital, José García Domínguez desgrana el origen de la fortuna que Pujol tenía en Suiza. Una estafa monetaria ejecutada en Tánger.
Libertad Digital  28 Julio 2014

El pasado viernes, Jordi Pujol i Soley, el patriarca del clan de los Pujol admitió que tenía dinero sin declarar en cuentas en Suiza desde 1980. Dijo que se trataba de una herencia, que pedía perdón y que acababa de regularizar. En su comunicado, Pujol también explica que ese dinero le fue dejado por su padre, Florenci Pujol i Brugat, pero los fondos, afirma, fueron destinados a su esposa, Marta Ferrusola, y a sus siete hijos.

Pero, ¿de dónde proviene semejante fortuna? José García Domínguez repasa precisamente el orígen del capitalito que el patriarca dejó al hijo. Recuerda García Domínguez la obra de uno de los hombres importantes de la burguesía catalana de posguerra y personaje clave para el regreso de Josep Tarradellas como presidente de la Generalidad de Cataluña, Manuel Ortínez.
La mujer de Jordi Pujol i Soley, besa a su suegro, Florenci Pujol | Foto: El Mundo/Kike Pérez de Rozas

En su obra -de 1993- Una vida entre burgesos, Ortínez desgrana cómo en aquella España de posguerra y autoabastecimiento floreció un negocio que dio pingües beneficios: el contrabando o estraperlo de divisas. Según cuenta Ortínez, Este negocio ilícito fue practicado al por mayor por los antiguos mecenas de Cambó y de la Lliga. Fue para ese negocio para el que el lobby algodonero contrató a Florencio Pujol, padre del que se convertiría en presidente de la Generalidad.

Aquella estafa perduró en el tiempo, incluso con Jordi Pujol como presidente. Ortínez, en sus memorias, recuerda cómo Florencio Pujol y su socio Tennenbaum -fundador de Banca Catalana- aperecían junto a Josep Dancàs -jefe militar de la asonada de la Esquerra en 1934-, Antonio Pedrol Rius -presidente del Consejo General de la Abogacía durante el franquismo-, o Josep Andreu i Abelló -dirigente histórico del socialismo catalán-. Abelló también formaría parte desde su fundación del consejo de administración de Banca Catalana.
Andreu Abelló (señalado con una flecha), con el PSC en 1980 | Fondo fotográfico Rafael Campalans
(i) Manuel Ortinez y Josep Tarradellas (d) | Archivo/Efe

Ortínez había trabado amistad con Tarradellas en 1955, tras un primer encuentro en París al que había acudido en compañía de Josep Pla. Tarradellas había sido elegido presidente de la Generalidad en 1954, tras una reunión de diputados catalanes en México. Ortínez estableció una gran amistad con Tarradellas y propició que éste recibiera ayuda económica de los empresarios textiles catalanes. El Consorcio de Empresarios Textiles Algodoneros, bajo la égida de Domingo Valls Taberner, acordó pasar una asignación mensual al presidente exiliado. En la contabilidad del consorcio, el pago figuraba como una transferencia a "Monsieur Blondel". El dato, extraído del libro de memorias de Ortínez, es muy relevante, puesto que no pocos empresarios del textil catalán se habían refugiado en Burgos mientras sus industrias eran colectivizadas por la Generalidad y puestas bajo el control de los sindicatos.
La estafa

¿En qué consistía la estafa? El propio Ortínez cuenta que "el truco era tan simple como pretender que exportaba por valor muy superior al real, para así poder importar primera materia en mayor proporción y a bajo precio, revendiéndola mucho más cara en un mercado interno afectado por las restricciones de importación". Es decir, que si exportabas "un producto que te daba un millón de dólares, simulabas venderlo al doble de ese precio y por tanto podías importar por dos millones".

Unas operaciones, las que describe esta vida entre burgesos, que no dejaron facturas, recibos o comprobantes; que se realizaban en Tánger -única ciudad en la que la peseta era convertible-; y que contaban con la vigilancia sobre el sector textil de la Brigada de Delitos Monetarios de la Policía. Por este último extremo, el empresariado algodonero confiaba plenamente en su "red de porteadores", como señala José García Domínguez, dirigida por Florencio Pujol.

Según Ortínez, "sólo hacía falta pasar los nueve kilómetros de mar del estrecho de Gibraltar y tener amigos combinados en las aduanas de los dos lados" para hacer el fraude. Ortínez se encargaba, según su propio testimonio, de librar "las pesetas en Barcelona, en billetes de cien, que hacían un bulto considerable, y las pesetas convertidas en dólares aparecían en los EEUU o en Suiza". Una operación para la que confiesa que se necesitaba un hombre de absoluta confianza, y éste no fue otro que el padre de Jordi Pujol, Florencio Pujol, con el que Ortínez nunca tuvo "otro trato más que éste", el de asegurarse que los paquetes llegasen correctamente a su destino.

Así, el paquete con pesetas llegaba a Tánger. De allí, y con el boletín de divisas, partían hacia el Banco Inmobiliario y Mercantil de Marruecos, donde "se intercambiaban los cromos". El principal accionista de aquel banco no era otro que Josep Andreu i Abelló, el que fuera presidente del Tribunal de Casación durante la República. Otro de los propietarios era Antonio Pedrol Rius.

Ortínez confiesa que cuando le ofrecieron en 1965 el puesto de director del Instituto Español de Moneda Extranjera éste admitió haber sido "un contrabandista importante". La respuesta fue tajante: "eso mismo era lo que buscaban, alguien que conociera el negocio y que fuese capaz de desmontarlo", cuenta él mismo.
La herencia de Pujol

La lectura propuesta por José García Domínguez, Una vida entre burgesos (1993) de Manuel Ortínez, da pistas más que detalladas de cómo la clase dominante del catalanismo actual se fraguó sobre la más estricta corrupción. Un retablo en el que padre de Pujol aparece como muñidor y protagonista de una estafa que dejó a su descendencia una auténtica fortuna oculta en Suiza.

La familia Pujol podría haber amasado una fortuna multimillonaria en paraísos fiscales procedente de "comisiones" ilegales
El Mundo señala que el clan Pujol podría acumular una fortuna de cientos de millones de euros en diversos paraísos fiscales que "corresponde a las comisiones que cobró su hijo mayor [Jordi Pujol Ferrusola] a cambio de concesiones y favores del Govern mientras su padre lo presidió, y al rendimiento de los negocios e inversiones que con este capital se hicieron con posterioridad". Augura nuevos datos "y más graves" a partir de septiembre.
Redacción cronicaglobal.com 28 Julio 2014

Dos días después de la confesión del ex presidente de la Generalidad y presidente fundador de CiU y CDC, Jordi Pujol, reconociendo que él y su familia ocultaron una fortuna a Hacienda en el extranjero durante más de tres décadas, son muchas las preguntas que quedan por responder, aunque algunos medios ya se atreven a hacerlo.

La primera de ellas es la referente a qué cantidad de dinero esconden los Pujol en paraísos fiscales. Según los primeros datos que han trascendido, la familia habría regularizado alrededor de cuatro millones de euros que un banco andorrano.

Todo se habría precipitado después de que El Mundo publicara el pasado 7 de julio que la esposa (Marta Ferrusola) y cuatro de los hijos de Pujol (Marta, Mireia, Pere y Oleguer) habían ingresado 3,4 millones de euros en la Banca Privada de Andorra entre finales de 2010 y principios de 2011.

"Comisiones a cambio de concesiones y favores" de la Generalidad
Según explica este domingo Salvador Sostres en El Mundo, tras conocerse esta información, Pujol y el presidente de la Generalidad y líder de CDC, Artur Mas, habrían pactado la dimisión de Oriol Pujol como diputado autonómico y su renuncia definitiva a todos los cargos orgánicos en el partido. Esto se materializó el pasado 14 de julio. También habrían acordado que el 'padre' del nacionalismo catalán contemporáneo "diera una explicación pública para tratar de salvar los muebles". Sostres lo califica de "el pacto de la vergüenza".

Pero el diario de Unidad Editorial va más allá:
"Lo más grave, y lo que acabará de destruirle [a Jordi Pujol], es que tampoco anteayer dijo toda la verdad, ni siquiera su parte más significativa. Suponiendo que sea cierta la historia de la herencia de su padre, el grueso de lo que a los Pujol les han encontrado en el extranjero, y lo que les irán encontrando, corresponde a las comisiones que cobró su hijo mayor a cambio de concesiones y favores del Govern mientras su padre lo presidió, y al rendimiento de los negocios e inversiones que con este capital se hicieron con posterioridad".

Entre 137 y 600 millones de euros en paraísos fiscales
La fortuna que los Pujol tienen en paraísos fiscales es difícil de cuantificar. El Mundo cita un informe de la Unidad Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional que en 2012 indicaba que la familia del ex presidente de la Generalidad tenía 137 millones de euros solo en una entidad bancaria suiza.

Sin embargo, el mismo diario asegura que "fuentes solventes de la investigación del caso cifran en al menos 600 millones de euros su fortuna oculta en paraísos fiscales". Una supuesta fortuna que se repartiría por países como -además de Suiza y Andorra- Panamá, Luxemburgo, Jersey y Guernsey, entre otros.

El hijo mayor de Pujol como "jefe de operaciones"
Sostres añade nuevas acusaciones contra Pujol, asegurando que utilizó dinero de Banca Catalana a principios de los años 80 para "comprar favores que le aseguraran su elección como presidente" autonómico.

También apunta que el ex presidente de la Generalidad eligió a su hijo primogénito -Jordi- para encargarse de la gestión de los negocios familiares. "Fue Jordi Pujol padre quien estableció desde su llegada a la Generalidad el principio cínico de que otros se mancharan las manos para poder él hacerse el impoluto. [...] Él fue quien institucionalizó el sistema de cobros del partido designando como jefe de operaciones a su primogénito, y él es, por lo tanto, el responsable moral de todo lo comisionado durante los 23 años que ostentó su cargo", explica.

Pujol rompe el "pacto tácito con el Estado" al apoyar el independentismo
Sostres asegura que existía un "pacto tácito con el Estado" consistente en "mantener bajo mínimos el latido independentista a cambio de que se le respetara la pompa del cargo y de que nadie se metiera con su familia".

Pero, "para no quedar como un traidor y en su afán por legar su figura con la mayor épica posible a la eternidad, Pujol acabó abrazando el independentismo. El Estado entendió entonces que su virrey más fiel rompía unilateralmente el trato y a partir de ahí le aplicó la legislación vigente con el conocido resultado, "añade.

Nuevos datos "y más graves" a partir de septiembre
El Mundo augura que "sabremos durante el otoño más cosas y más graves" en relación a la fortuna de la familia Pujol:

"Cataluña es en el fondo un asunto familiar y para ser justos con Pujol, y hasta con Mas, hay que decir que han contado con la colaboración de una ciudadanía que lo sabía todo y a la que ya le iba bien hacer ver que no veía. Cuando en septiembre el juez tire del hilo de las facturas de Jordi Pujol júnior se verá que media Cataluña le pagaba la mordida. Cuando se conozcan los detalles de la trama del Palau, se verá que si la otra mitad no pagaba era porque para el Domund ya había dado".

"Después de años de dar lecciones a todo el mundo, de explicarnos cómo teníamos que hacer las cosas y de venderse como un referente ético; después de décadas de hablar de valores y moral, de atreverse a juzgar a los demás con una arrogancia que la Biblia no prevé ni para el Juicio Final, Jordi Pujol i Soley confesó el viernes que durante 23 años Cataluña estuvo gobernada por un evasor fiscal y que la máxima autoridad del Estado en la comunidad, y encargado máximo de hacer cumplir la ley, era el primero que no la cumplía", concluye.


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Nacionalismo rancio y desnudo
Julio Ariza www.gaceta.es 28 Julio 2014

Esperando luz y taquígrafos permanecen más de cien millones de euros en la Fundación de los Pujol en la Lombard Odier helvética y en la Edmond Rotschild...

Lo que estos días podemos ver referido al caso Familia Pujol o, por lo visto hasta ahora, sería mejor hablar del clan de los Pujol resulta verdaderamente surrealista. El que fuera Presidente de la Generaltat de Cataluña por 20 años no era más que el capo de un grupo de mafiosos que usaban el poder político para robar a manos llenas en todos los ámbitos donde su omnímodo poder llegaba.

Todo comienza con la puesta en marcha de una operación diseñada por los servicios secretos del Estado coordinados y estimulados por los fontaneros Senillosa y Moragas, bendecidos y tutelados por la vicepresidenta Soraya y con la inestimable abstención habitual del Presidente silente.

La exnovia de Jordi Pujol es grabada por Sánchez Camacho en un restaurante de Barcelona, por los delincuentes de Método 3, en complicidad con el líder socialista José Zaragoza. La información aportada sobre el patrimonio y las actividades de Jordi Pujol Jr, así cómo alguna sabrosa anécdota en la que el actual ministro del Interior, el infatigable e intimo amigo del clan, Jorge Fernandez no sale muy bien parado, abren el proceso de destrucción de un mito, de un personaje iconico para millones de inocentes catalanes.

La Martona, matrona y lideresa, ingresó cuatro millones en un banco andorrano para compensar a algunos de sus hijos que no habían sido agraciados por los manejos de su hermano mayor.

Mientras tanto y, a pesar del aparentemente abultado testamento de Don Florencio Pujol, las hermanas del Molt Honorable vivían más que austeramente. Parece que lo del hereu fue aplicado a rajatabla. Francisco Cavana marido de María, una de las hermanas, ha debido vender recientemente su Biblioteca por 132.000 euros para poder seguir tirando.

Esperando luz y taquígrafos permanecen más de cien millones de euros en la Fundación de los Pujol en la Lombard Odier helvética y en la Edmond Rotschild, los edificios de apartamentos de la ciudad de Miami a nombre del modesto yerno mejicano, o los innumerables negocios alrededor de Puerto Madero en Buenos Aires.

La imprudencia del hereu junior le ha llevado a ser interceptado en la frontera entre Argentina y Chile la semana pasada manejando un auto con matrícula de Andorra y con abundante dinero en efectivo.

La habilidad del fiscalista Sánchez Carreter que tantas alegrías les dio en los negocios con los Suqué a través de los Casinos del Pricipado, no ha podido librarles de un proceso que se inicia y que supone ya de facto el desmoronamiento de una auténtica sociedad para delinquir de la que el actual President Mas siempre estuvo tan cerca. La sociedad del padre de Más con los Pujol y los fondos encontrados en Lichtenstein proyectan un futuro más que incierto a los próceres de Ciu.

La policía española conoce mucho de este caso. Una gran parte de la informacion no ha sido hecha pública. Parece que hay quien quiere controlar la demolición o quizás negociarla, lo que resultaría no sólo inaceptable sino delictivo.

Los tiros hacia Oleguer no son acertados. Posiblemente es el más limpio de los vástagos. Maneja fondos de inversión de terceros de los que no es propietario y no se le puede relacionar con las actividades de sus hermanos.

El uso que josep hizo de su filiación en su posición en la antigua Europraxis no es más que una anécdota de los modos y maneras de llevárselo crudo de cualquier sitio por el que pasaban.

Millones de personas en Cataluña creían sinceramente en el liderazgo de Jordi Pujol i Soley. Un líder que aparentemente conducía a su pueblo a tierras de prosperidad y libertad. La realidad era bien distinta,el clan de los Pujol se apropió del poder y del sentimiento para enriquecerse y perjudicar a terceros inocentes. Que desolación,el nacionalismo no era más que la máscara de unos caciques sin escrúpulos que arrastraban a sus ciudadanos a un callejón sin salida.

Visca Catalunya lliure! Libre de los Pujol y los Mas,de los Puig y los Durán,de los Zaragozas y Camachos y de todos los aprovechados que durante tantos lustros se montaron sobre los sufridos catalanes para ponerse ciegos.

Cataluña es una ciénaga de corrupción.Corrompida la cabeza,como en el pescado,el cuerpo es un producto pestilente. Los corifeos y cómplices de los que auparon a Pascual Estivill al Consejo del Poder Judicial, la nauseabunda burguesía catalana que doblaba sus columnas sin pudor al paso del pequeño Caudillo para asegurarse su parte del pastel deben hacer examen de conciencia. Su conducta ha permitido la pérdida sistemática de libertades, la conculcacion de los derechos de millones de catalanes que no buscaban revanchas ni enfrentamientos ridículos.

Y que decir de esos periodistas de TV3, Rac 1 o Cataluña Radió que con su entreguismo rastrero han propiciado un ecosistema fascistoide y radicalmente sectario. Por unas pocas monedas se han dado durante años a la manipulación al servicio del poder so pretexto de erigirse en paladines de una Cataluña inexistente.

Entre todos han parido la Asamblea Nacional de Cataluña, vibrante epílogo de una decadencia intelectual y moral de la que los Pujol han sido artífices irresponsables.

No tengo el más mínimo sentimiento de revancha por los ataques sufridos los años de Parlamento allí en Barcelona, por las continuas humillaciones y desplantes. Te hacían saber que aquello, Cataluña, era suya y que era mejor que te callaras. Hablar en castellano en el hemiciclo me costó el insulto y la marginación hasta en mi propio partido. Todo eso ya es pasado. El presente y el futuro de mi querida Cataluña ya no va a pasar por ellos, Cataluña ya no es suya y yo me alegro profunda y tranquilamente.

Cataluña
Les presento al patriarca Pujol
José García Domínguez Libertad Digital 28 Julio 2014

De tal palo, tal astilla. En los veinte años transcurridos desde el final de la Guerra Civil hasta la puesta en marcha del Plan de Estabilización, la crónica económica de la dictadura se reducirá a una gran obsesión frustrada: el intento imposible de industrializar España sobre la base de la sustitución de importaciones. Quimera de una orgullosa autosuficiencia que tropezaría una y otra vez con el talón de Aquiles de las divisas. Así, la industria nacional resultaría impotente para generar, vía exportaciones, los dólares imprescindibles con que pagar en el exterior los bienes de equipo que evitaran los cuellos de botella en el crecimiento y, al final, el colapso del sistema. Las preciosas divisas, pues, debían ser racionadas a través de un complicado engranaje de controles administrativos. El caldo de cultivo ideal para alumbrar un sofisticado estraperlo de guante blanco, billetes verdes y complicidades azul mahón que daría lugar a algunas de las grandes fortunas de la Cataluña contemporánea.

Aquélla iba a ser una oportunidad de negocio fácil a la que de ningún modo podía ser insensible la triunfal y satisfecha burguesía de Barcelona. Una burguesía colaboracionista con el fascio redentor a la que si Franco no pudo retornar el honor, que eso sólo es patrimonio del alma, al menos había devuelto las fábricas, patrimonio no tan sublime, cierto, pero no por ello menos desdeñable. De tal guisa fue como el contrabando al por mayor de divisas se convirtió en una de las principales líneas de negocio de los antiguos mecenas de Cambó y de la Lliga. Una lucrativa actividad delictiva para la que el Consorcio Algodonero, el lobby de la patronal textil, contrataría los servicios de cierto Florencio Pujol, padre del que un día se habría de convertir en el segundo presidente de la Generalitat restaurada, Jordi Pujol i Soley. Muchos años después, ya con Pujol (Jordi) dirigiendo los destinos de Cataluña, el jefe operativo de aquella banda, Manuel Ortínez, confesaría en sus memorias todos los detalles de la rocambolesca estafa. Un fraude en el que junto a Pujol (Florencio) y su socio David Tennenbaum, el mismo financiero hebreo que fundaría algo después Banca Catalana con los Pujol, aparecerían como telón de fondo personajes tan insospechados como Josep Dencàs, el que fuera jefe militar de la asonada de la Esquerra en 1934, Antonio Pedrol Rius, sempiterno presidente del Consejo General de la Abogacía durante el franquismo, o Josep Andreu i Abelló, un destacado dirigente histórico tanto del socialismo catalán como de la misma Banca Catalana, entidad de cuyo consejo de administración formaría parte desde el mismo día de su fundación por los otros dos.

La base de aquel estraperlo la constituirían las llamadas cuentas combinadas, unos depósitos bancarios en divisas que otorgaban el derecho a sus titulares a disponer de licencias de importación por un valor equivalente al de sus saldos. Pero dejemos que sea el propio Ortínez quien nos adentre en la técnica del timo:

El truco era tan simple como pretender que exportaba por valor muy superior al real, para así poder importar primera materia en mayor proporción y a bajo precio, revendiéndola mucho más cara en un mercado interno afectado por las restricciones de importación (…) Si tú exportabas un producto que te daba un millón de dólares, simulabas venderlo al doble de ese precio y por tanto podías importar por dos millones. Era evidente que necesitabas comprar un millón extra. Es decir, necesitabas comprar el millón de dólares que te faltaba.

Delicadísima operación, por lo demás. Pues, huelga decirlo, en ninguno de los innumerables trueques de cajas de zapatos repletas de billetes de cien pesetas por otras abarrotadas de dólares iba a mediar factura, recibo o comprobante alguno. Circunstancia agravada, además, por la permanente vigilancia de la Brigada de Delitos Monetarios de la Policía, que, entre otras medidas cautelares, mantenía intervenidos los teléfonos de los principales industriales textiles de Barcelona. Añádase el dato de que el intercambio sólo se podía realizar en la ciudad africana de Tánger, única plaza del mundo en la que por entonces era convertible la peseta, y se entenderá la importancia de la confianza personal que aquellos patricios del Consorcio Algodonero debían depositar en la red de porteadores que dirigía Florencio Pujol. Mas sigamos escuchando a Ortínez:

Al fin y al cabo sólo hacía falta pasar los nueve kilómetros de mar del estrecho de Gibraltar y tener amigos combinados en las aduanas de los dos lados. Yo libraba las pesetas en Barcelona, en billetes de cien, que hacían un bulto considerable, y las pesetas convertidas en dólares aparecían en los Estados Unidos o en Suiza. Naturalmente era una operación de una sencillez delicadísima que no podías realizar con cualquiera. Entre otras cosas porque cuando uno libraba el paquete de billetes, no tenía la absoluta seguridad de que llegasen correctamente a su destino. No había comprobante de ningún tipo. Con Florencio Pujol nunca tuve ningún otro trato más que éste.

Como ya se ha dicho, Tánger siempre era el incierto destino de aquellas pesetas por encontrarse en esa plaza africana el único mercado monetario en el que era convertible la moneda española. Allí se dirigirían, pues, los emisarios de Consorcio, en busca, primero, del boletín de la bolsa de divisas que publicaba cada día del diario España, dirigido por el aún furibundo falangista Eduardo Haro Tecglen, para después partir raudos hacia la oficina central del Banco Inmobiliario y Mercantil de Marruecos, entidad en cuya sede se intercambiaban los cromos.

La razón de la elección de ese banco como centro de operaciones no era otra que la personalidad de su principal accionista, Josep Andreu i Abelló, el que fuera presidente del Tribunal de Casación durante la República, y que compartía la propiedad con el jurista tarraconense Antonio Pedrol Rius. Así, por un capricho del azar, todos los dueños de los grandes secretos de familia del nacionalismo catalán del siglo XX acabarían reunidos ante la puerta de su caja fuerte: los traficantes de Pujol (Florencio); el apestado Dencàs, cabeza de turco de la conjura de Companys en 1934 y, por entonces, empleado de Abellò en aquella aventura financiera africana; Tarradellas, que, alojado precisamente entonces en el suntuoso palacio de Abelló ("vivía como un príncipe árabe, con numerosos criados negros", reporta un pasmado Ortínez), sería testigo privilegiado del frenético ir y venir de sus compatriotas de Barcelona; y el propio Ortínez, aún ignorante de que el Régimen, buen conocedor de sus habilidades, ya pensaba en él para ocupar el puesto de director del Instituto Español de Moneda Extranjera. En fin, según relata en esas esclarecedoras memorias, antes de aceptar aquel cargo en 1965 advirtió a quienes se lo ofrecían de que "había sido un contrabandista importante". Sin inmutarse lo más mínimo, sus interlocutores le contestarían que "eso mismo era lo que buscaban, alguien que conociera el negocio y que fuese capaz de desmontarlo”.

El primer ejemplar de Una vida entre burgesos, imprescindible testimonio personal y político sin el que simplemente será imposible escribir la historia de Cataluña durante la transición, salió de la imprenta camino de las librerías en el mes de mayo de 1993. O sea, en un instante en el que los nacionalistas ya no tenían nada más que aprender de la Rumania de Ceaucescu en cuanto al control de los medios de comunicación. La prueba es que ni de contrabando pudo colarse entonces la más mínima alusión a la existencia y el valor de esa obra en la prensa doméstica. Las extraordinarias memorias de Manuel Ortínez –su muñidor literario es una de las plumas más ácidas y brillantes del país– siguen siendo hoy el mejor libro clandestino entre los muchos catalogados en el Índice de la omertá catalana. Inexcusable lectura.

El Estado cazó a Pujol en su ratonera
Marcello www.republica.com 28 Julio 2014

Sólo queda en pie Mariano Rajoy, todo lo demás se diluye a su alrededor. Abdicó el rey Juan Carlos, dimitió Rubalcaba y le siguieron Patxi López y Pere Navarro. Se fue Duran i Lleida de la secretaría general de CiU -al olor de la tormenta-, y ahora se hunde Jordi Pujol en vísperas del desafío independentista catalán, y víctima de sus propios errores y de la inmensa fortuna oculta de los Pujol, que el ex honorable, dice que le viene de una herencia de su padre Florenci, que se multiplicó, como por arte de magia, en sus 23 años al frente de la Generalitat.

¡Qué coincidencia! en vísperas de la llegada de Artur Mas a la Moncloa estalla el escándalo y Pujol hace pública la confesión que deja al desnudo el patriotismo del líder supremo y pone en cuarentena el proceso secesionista catalán. Y no sólo por lo que ya se sabe, sino por lo que está a punto de ocurrir en los juzgados, fiscalías y medios de comunicación que puede ser un tormento para los Pujol: para el propio don Jordi, la Ferrusola y los siete hijos millonarios del Ubu President -Boadella debe de estar ya preparando la segunda parte-, a los que les pueden caer querellas y denuncias múltiples y variadas, de ‘manos limpias’ y de manos blancas no ofenden, ni quitan ni ponen Rey, pero ayudan a su Señor, el Estado y su razón.

Y alguien dirá, con parte de razón, que los aparatos policiales del Estado actuaron con absoluta contundencia y fueron filtrando a los medios ‘amigos’, y con ansias de denuncia, las cuentas y los millones ocultos de la familia Pujol para asestar un golpe de gracia al proceso independentista de Cataluña en el momento crucial, como acaba de ocurrir. Y supongamos que esto ha sido así y que cazaron a Pujol en su ratonera de oro, como si fuera el mismísimo Tío Gilito. Puede, incluso, que la fortuna secreta de Pujol estuviera detectada desde que Felipe González pactó con él en 1993, o cuando Aznar se sentó en el Hotel Majestic con el entonces, aparentemente honorable, president. Y puede que todos hicieran la vista gorda, porque todos tenían otras ‘cosas’ que tapar.

Pero la baraja de las cartas marcadas de la política y la corrupción se rompió cuando el tahúr Pujol lanzó al Estado el órdago de la ruptura de la unidad nacional -como se rompió la baraja mediática cuando Pedro J. fue, a la vez, en compañía de Bárcenas y Torres, a por Rajoy y por el rey Juan Carlos- y pretendía con ello consolidar su fortuna y, de paso, eludir para siempre a la justicia española (ante la que ahora debe responder) porque en el nuevo Estado catalán jueces como el famoso Estevil estarían al servicio de la Generalitat.

El viejo y pretendidamente astuto Pujol se equivocó. Lanzar el órdago al Estado con semejante y corrupto techo de cristal no tenía escapatoria. Y lo que es peor, los mensajes que le llegaban, uno a uno y espaciados desde el diario de Pedro J. no los supo valorar y pensó que nadie, como en el caso de la Banca Catalana, se atrevería a ir a por él, porque él mismo era ¡Cataluña! Y creyó que cualquier ataque a su persona se convertiría en un boomerang contra España, y los nacionalistas no escucharía a nadie salvo a su gran líder nacional.

Pero el cerco se fue estrechando sobre sus hijos, uno a uno, y sobre su propia mujer, y tarde y mal Pujol entendió que la cosa iba en serio, que el escándalo sería monumental y que, si el dinero es lo único que los nacionalistas ponen por encima de la patria, su enorme fortuna secreta sería su final y su perdición. Y, al final, cazado por la UDEF y acosado por Hacienda, Pujol cantó de plano, confesó, se rindió y arrastró con él a Convergencia y a buena parte del proceso soberanista catalán que ahora ya no sabe qué hacer ni por dónde tirar.

Las cloacas del Estado existen, ¡vaya sí existen! pero cuando se tienen las manos y la conciencia limpias difícilmente pueden actuar. Pero ese no era el caso de Pujol sino todo lo contrario, porque él vivía en su cloaca, su ratonera de oro, convencido de su astucia e impunidad. Y, al final, lo han cazado con las manos en la masa de billetes podridos y en el momento preciso. Sin duda este era el as que Rajoy guardaba en la manga, una jugada maestra que pocos podían esperar. Y así en el día en el que El Mundo publicó los envíos de Ferrusola y sus hijos de grandes sumas de dinero a las cuentas secretas de Andorra se levantó el velo y Pujol se desfondó. Luego vino todo lo demás que ¡ojo! puede ser un aviso a otros navegantes del océano político y empresarial catalán. De manera que estemos atentos, porque se ha subido el telón y el espectáculo acaba de comenzar.


Crisis
Las cajas eran banca pública
Juan Ramón Rallo Libertad Digital 28 Julio 2014

Trece mil millones de euros nos ha costado a los contribuyentes españoles tapar los agujeros de Catalunya Bank. Moderada calderilla para un país donde el estatismo militante ya generalizó el adagio de que "el dinero público no es de nadie". Y no siéndolo, claro, cómo no caer en la tentación de enterrarlo y dilapidarlo en cualesquiera alocados proyectos del gusto de nuestros iluminados próceres.

Acaso por ello parte de nuestros políticos –desde Podemos hasta una parte del PSOE– hayan optado por auspiciar una nueva vuelta de tuerca en el dispendioso panorama financiero patrio reivindicando el retorno de la banca pública. Sí, de la banca pública: un modelo de entidad financiera aparentemente ignoto en nuestro país.

A la postre, ¿cuáles son los rasgos esencialmente característicos de un banco público? Primero, que esté controlado por el Estado. Segundo, que su gestión no se oriente a maximizar beneficios, sino a proporcionar crédito en condiciones laxas a personas que lo necesiten. Tercero, que se socialicen pérdidas y ganancias. ¿Se les ocurre alguna modalidad de entidad financiera cuya existencia se haya basado en tales principios? En efecto: las multiquebradas cajas de ahorros.

Las cajas de ahorros eran fundaciones privadas de interés social cuya asamblea general estaba normalmente copada por representantes de las corporaciones municipales y de las administraciones autonómicas donde se hallaban ubicadas. De ahí que fueran los propios gobiernos autonómicos y municipales los que determinaran la composición de sus consejos de administración, habitualmente repletos de apparatchiki de las distintas formaciones políticas. El control de las cajas de ahorros por parte del Estado era, pues, máximo: las cajas se convirtieron en los brazos financieros de los mandatarios regionales de turno.

De hecho, la gestión de las cajas no se orientaba a maximizar ningún privativo beneficio de unos inexistentes accionistas: las cajas de ahorro españolas se caracterizaron por situarse a la vanguardia de la concesión del crédito hipotecario y promotor durante el boom del ladrillo en condiciones abiertamente laxas y antieconómicas. Lo importante no era ganar dinero, sino maximizar el crédito otorgado a familias, empresas y administraciones públicas. Al cabo, los beneficios obtenidos a resultas de tan imprudente actividad eran, por un lado, destinados a reforzar las reservas de la entidad y, por otro, reinvertidos abnegadamente en la comunidad a través de la obra social.

No había, por consiguiente, beneficios que fueran privatizados: las ganancias o bien se quedaban en la propia caja o bien regresaban a la sociedad. Pero, evidentemente, la banca pública no consiste solamente en socializar beneficios, también en socializar pérdidas; y eso fue lo que terminó sucediendo con los milmillonarios quebrantos de nuestras cajas: que fueron cargadas a las espaldas de todos los contribuyentes.

Así las cosas, cuesta distinguir las cajas de ahorros de la banca pública: ambas están controladas por el Estado, ambas mantienen unos estándares laxos de concesión de crédito y ambas se asientan sobre el principio patrimonial de socializar pérdidas y ganancias. Acaso se alegue que las cajas de ahorros fueron víctimas de una corrupción político-empresarial generalizada que las llevó a convertirse en un instrumento para el latrocinio de la casta que las dirigía y de quienes pastoreaban a su alrededor. Pero justamente ese es uno de los riesgos ciertos a los que se expone todo órgano estatal (tal como vienen denunciando desde antaño los economistas liberales de la Escuela de la Elección Pública): el riesgo de que el órgano estatal sea capturado por los burócratas que lo dirigen y por los lobísticos buscadores de rentas que intentan instrumentarlo a su favor; y el riesgo de que, al ser capturado por ellos, se convierta en un mecanismo para transferir riqueza desde unos contribuyentes explotados hacia unos cuadros explotadores. En suma: que las cajas degeneraran en herramientas al servicio de las élites extractivas no desmiente su naturaleza de banca pública, sino que más bien la confirma.

No, el estrepitoso fracaso de la banca pública (de las cajas de ahorros) no debería llevarnos a reclamar más banca pública, sino la completa separación entre banca y Estado: lo que no sólo pasa por acabar con las entidades financieras controladas por nuestros políticos sino, sobre todo, por eliminar todos los múltiples y distorsionadores privilegios que el Estado otorga a los bancos, ya sean éstos públicos o privados.

El federalismo, un invento para salvar al PSOE
El señor Sánchez ha sabido mostrase humilde, generosos y moderad
Miguel Massanetwww.diariosigloxxi.com 28 Julio 2014

El flamante nuevo secretario general del partido socialista, señor Pedro Sánchez, ha sabido utilizar bien el trampolín que le ha brindado el Congreso de su partido, para lanzar su particular campaña de propaganda en la que ¡cómo no! no han faltado los apoyos “incondicionales” de muchos de sus compañeros del grupo político al que pertenece, que no han querido ahorrarle beneplácitos ni alabanzas; como ha sido el caso del cesante señor Rubalcaba que, quizá nunca hubiera pensado que iba a ser defenestrado de una forma tan contundente, por lo que ha querido dar a su despedida un tono melodramático con el que ha pretendido alargar su momento de gloria para acaparar, puede que por última vez ( con él nunca se sabe), el reconocimiento y los aplausos de aquellos que, por otra parte, le han venido preparando el relevo, prácticamente desde que perdió estrepitosamente las últimas elecciones ante el PP.

El señor Sánchez (cuidadito con él) ha sabido mostrase humilde, generosos y moderado durante todo el periodo electoral; sin embargo, y el señor Madina ya se ha dado cuenta de ello, cuando se ha asegurado el puesto, ha tomado inmediatamente las riendas del partido, desentendiéndose de las buenas palabras respecto a conservar su unidad y colocar, en su nueva ejecutiva, a sus dos compañeros de terna que aspiraban al cargo. Se dice que se ha negado a hablar con su rival aunque éste, quejoso de que no se pusiera en la dirección a ningún miembro de su equipo, ha intentado contactar con él. El señor Sánchez sabe que, su única salida, es intentar borrar de la memoria de los ciudadanos el nefasto recuerdo de su antecesor, señor Zapatero, y saber torear con habilidad el espinoso tema catalán, respecto al cual es evidente que intenta soslayarlo con el famoso invento de federalismo ( no sabemos si simétrico o asimétrico) que, de momento, parece ser la única idea constructiva o aparentemente constructiva, que ha decidido esgrimir para evitar ponerse de parte del PP en el tema soberanista.

Lo que sucede es que, quizá sin darse cuenta de ello, en cualquier momento tendrá que explicarnos qué clase de federalismo es el que propone y en qué, realmente, se diferencia del actual estado de las autonomías vigente en España que, a la vista de las competencias delegadas por el Gobierno central a los gobiernos autonómicos, en especial en el caso de los catalanes y los vascos, es posible que no resista una comparación con muchos de los gobiernos federales existentes en la actualidad que, por raro que pueda parecer, resulta que disponen de menos poder que el que autonomías como la catalana y la vasca tienen otorgado en la actualidad.

Lo cierto que, salvo cambio de actitud de última hora, los catalanes han venido rechazando esta modalidad de sistema político, por considerarlo insuficiente por no ser lo que son sus verdaderas aspiraciones, que abarcan un mayor espacio de competencias que, en realidad, no se pueden entender sin que se les conceda la independencia que ellos reclaman. El señor Sánchez, que parece inteligente, conoce perfectamente que es muy difícil que, así como se encuentra hoy en día la relación Estado español- Generalitat catalana; y la misma inercia del conflicto, se pueda introducir un tercer elemento en la disputa que supondría, por mucho que se intente negar, una cesión para una de las dos parte en litigio.

Seguramente no pensará que, el PP del señor Rajoy, le va a conceder la baza electoral que supondría que admitiera la intermediación del PSOE en calidad de árbitro y, mucho menos que consintiese en modificar la Constitución para, con ello, dar entrada a la posibilidad de una España hecha a semejanza de la que el PSOE propone. Sólo basta pensar en ello con un poco de detención para ver la imposibilidad de que semejante propuesta fuera tenida en cuenta. Tampoco, por parte de Mas y Junqueras, y menos por éste último, se ve la probabilidad de que se avinieran a renunciar a la consulta del 9N por el derecho a decidir, para cambiarla por otra que pudiera considerarse como una bajada de pantalanes del nacionalismo catalán.

Es cierto que CIU no está para aguantar más tropiezos y, mucho más, desde que el señor Jordi Pujol ha revelado sus problemas con Hacienda y el hecho, difícilmente explicable, de que él y su familia, se llevaran una fortuna al extranjero, cuando fue el padre, en el 1974, de la explosión nacionalista catalana. La demostración de la poca confianza que tenía en su proyecto separatista, cuando se guardaba las espaldas y la de su familia asegurándose que, si iban mal dadas, tendría preservada su subsistencia acomodada en otro país; mientras dejaba a los suyos a los pies de los caballos, era patente. ¡Vamos, que no resulta una conducta muy ejemplar! y más para un verdadero líder, que no tuvo empacho alguno en negar las acusaciones que se le hicieron, tanto en el caso de Banca Catalana como, posteriormente, cuando se involucró a sus hijos y a él mismo en irregularidades; cuando existen testimonios visuales fehacientes de sus demostraciones de inocencia y sus amenazas a los acusadores; que desmienten cualquier excusa que pretendiera dar de los hechos que, el mismo a confesado.

No hay duda de que, al señor Pedro Sánchez, le queda una ardua tarea, cuando las aguas retornen a su cauce y los efectos de estas semanas de promoción se desvanezcan en la rutina del cada día. En Andalucía va a tener muchos de los miembros de su partido en los que aplicar sus promesas de regenerarlo, echando fuera a todos los que se han venido lucrando de sus cargos en el partido. Por otra parte, el regreso del señor Blanco resulta, cuando menos, sorprendente conociendo sus antecedentes y, el de la señora Chacón, aunque previsible, no deja de suponer un elemento de análisis conociendo sus aspiraciones, nunca negadas, de aspirar a la candidatura como aspirante a la presidencia de la nación. A algunos nos da la corazonada de que, el nuevo Secretario General de los socialistas, ha metido en su ejecutiva a una tigresa que todavía no nos ha enseñado sus zarpas, pero que, sin duda, las está afilando para exhibirlas en el momento oportuno.

Mucho nos tememos que el PSOE va a necesitar algo más que hablar de federalismo si aspira a recobrar los millones de votos perdidos; no creemos que, en España, el tema del federalismo, salvo como un recurso para evitar pronunciarse claramente en el tema catalán, sea importante ni tenga mucho recorrido electoral, incluso en las izquierdas. El recuerdo de los 7 años de gobierno socialista, de los graves errores cometidos por Rodríguez Zapatero y de la situación al borde de la catástrofe en la que dejaron el país; va a seguir pesando mucho en el voto y, ello, sin tener en cuenta que, por lo que se presume, la ejecutiva del señor Sánchez parece que va a virar aún más a la izquierda, para intentar recuperar los votos que se fueron a IU y los que pudiera arrebatarle la nueva formación, todavía un misterio en cuanto a su proyección de futuro, PODEMOS, del señor Pablo Iglesias que, si ha de conseguir votos, sin duda serán de la izquierda, porque en la derecha pocos va a captar. Los futuros meses y la consolidación de los datos favorables económicos que parece que pueden confirmarse, pueden marcar, en los comicios generales del 2016, lo que va a ser el voto de los españoles.

Entre tanto, la ciudadanía está más preocupada por conseguir un empleo y mejorar su situación económica que en el federalismo, la independencia de Catalunya y las peripecias de don Jordi Pujol. O así es como, desde la óptica de un ciudadano de a pie, vemos a algunos vivir en la inopia.

Choque de trenes, referendum separatista… ¡tiembla España, la pulga ataca!
En un momento determinado puede prender un fuego que se extienda por todo el territorio nacional
Miguel Massanetwww.diariosigloxxi.com 28 Julio 2014

“La amenaza es el arma del amenazado”
Leonardo da Vinci

¿Está España en un clima pre bélico, estamos los españoles acudiendo a los refugios o sentimos amenazadas nuestras familias ante una posible contienda entre dos poderes temibles? Francamente, señores, no creo que la amenaza, si es que puede calificarse de tal, llegue a este punto en el que el sonido de los sables es capaz de impedir que se escuche la voz de la razón. Sí, efectivamente, tenemos un problema que hace ya tiempo que debía haberse tomado en cuenta, cortando por lo sano lo que entonces eran meras pavesas de separatismo sin dejar que prendieran en la carbonilla del suelo y, más tarde, en los leños secos del victimismo popular prestos a incendiarse con facilidad. El problema catalán y el vasco siguen estando de actualidad, porque los sucesivos gobiernos de España no han tenido el valor, la energía y la decisión de acabar de una vez con ellos. Las equivocadas políticas de apaciguamiento, las cesiones ante las presiones y el constante pasteleo con los nacionalistas, han acabado, como no podía ser de otra manera, por convertir un grano de arena en una roca, un sillar de arenisca que, aún siendo poco consistente, tiene posibilidades de convertirse en una casa, una casa de la Troya capaz de crear confusión, armar jaleo y distanciar a unos españoles de los otros.

Sin embargo, ello no deja de constituir un peligroso indicio, una posible yesca que, en un momento determinado puede prender un fuego que se extienda por todo el territorio nacional. Si el Gobierno y las fuerzas vivas de la nación no toman la precaución de impedir que se propague, cercándolo, y luego arbitrar las medidas adecuadas para apagarlo, utilizando los medios que el Estado de derecho tiene previstos para mantener el orden, la unidad, la paz y la seguridad de todos los ciudadanos españoles, es posible que todo acabe de una forma violenta. La pasividad, la creencia de que el tiempo acaba por solucionar las situaciones conflictivas y que, lo que conviene es dejar que los incendios se apaguen por si solos, entraña el peligro de que los que confían en ello acaben por quemarse en la hoguera al permitir que los alcance.

No estamos en condiciones de dar un espectáculo parecido al que tiene lugar en Ukrania, por mucha que sea la superioridad de una parte sobre la otra. No es de recibo que los políticos separatistas catalanes vayan avanzando en su camino hacia la independencia, creando instituciones paralelas para la formación de un gobierno a la sombra; mientras España sigue enviando ayudas económicas para que puedan pagar a sus proveedores; no es admisible que las distintas sentencias emanadas de los tribunales, entre ellos del TC y de la Audiencia de Barcelona, respecto a la enseñanza del castellano y de las posibilidades de los padres de pedir que se les enseñe en la lengua vehicular ( el español), sean obviadas por las autoridades de la Generalitat; incumpliéndolas sistemáticamente y negándose, sin ningún disimulo, a poner en práctica lo que en las mismas se ordena.

El Gobierno y los nacionalistas llevan años en este juego de tira y afloja, que todos sabemos que, salvo un milagro, no tiene otra salida que la que nos marcan las leyes y, especialmente, nuestra Carta Magna, que es la que contempla las medidas oportunas para solucionar estas cuestiones cuando las autonomías se rebelan contra el orden establecido. En todo caso, no vale lamentarse de lo que pasó y sí es el momento de que valoremos la situación actual. Es innegable el deterioro que se viene produciendo entre los propios españoles residentes en Catalunya y aquellos que pretenden dejar de serlo apoyados por los políticos separatistas; algo que también sucede en el resto de España. Un tema que, por su complejidad política, no deja de entrañar serios riesgos que, incluso, nos pudieran llevar a momentos de tirantez que, a algunos, nos recuerdan épocas remotas, felizmente superadas, que nunca pensamos pudieran repetirse.

En la contraportada del periódico catalán La Vanguardia, (lugar que reservan con especial cuidado a recoger opiniones de personajes de la izquierda) del día 25 de este mes; aparece una entrevista realizada a un señor, Ramón Arau, de 94 años, perteneciente a la famosa quinta “del biberón”, que se declara como librepensador. Una interesante opinión de un veterano de la Guerra Civil que, pone los puntos sobre las íes sobre determinadas cuestiones que, por raro que parezca, estos historiadores apócrifos que intentan cambiar la Historia de lo que fue aquel evento, deberían leer con atención para darse cuenta del mal que están haciendo a nuestra juventud, engañándola sobre lo que verdaderamente sucedió en aquella contingencia. Unos hechos, que convendría que conociese todo el mundo y que recomendaría que leyesen todos aquellos que creen que los más viejos les estamos engañando.

Vamos a reproducir algunos párrafos de las declaraciones del señor Arau que consideramos aclaratorias y descriptivas de una situación que no se corresponde con la información que hoy se da de ella. Por ejemplo, cuando el entrevistador le pregunta si era comunista en tiempos de la Guerra Civil él contesta: “Traté a algunos y vi que querían todos el poder, entregar a España a la URSS, repartirse cargos…, y esto no me gustó”; cuando el entrevistador pregunta ¿Qué vio en las calles de Barcelona?, responde: “Tiroteos, saqueos, quemas de iglesias… Lo vi de muy cerca y aprendí que si abres la Caja de Pandora… ya no se puede cerrar: se desbordan las salvajadas del alma humana”; “Para algunos el reconocer el éxito del rival les duele tanto como admitir su propio fracaso” finalmente cuando, para concluir se le pregunta “Desde su experiencia, ¿cómo ve hoy la apuesta soberanista de Catalunya? Contesta con aplomo: “Soy catalanista…, pero no separatista. No creo en el independentismo como solución. Admiro al historiador Vicens Vives, a quien conocí, que escribió: ‘Les rauxes de Catalunya acostumen a acabar molt malament’, (en castellano: los arrebatos de Cataluña acostumbran a acabar muy mal).

Conviene recordar a los desmemoriados, que Catalunya contribuyó de forma destacada a la victoria del general Franco sobre el ejército rojo. Siempre la Generalitat fue remisa a enviar tropas catalanas a los frentes del resto de España, alegando que las precisaban para defenderse ellos pero, por añadidura, se dio la circunstancia de que en unos de los momentos de la guerra en la que estaba en cuestión el triunfo de una de las partes, en mayo de 1,937, en Barcelona se produjeron unos enfrentamientos entre el PSUC con el apoyo de ERC y los sindicatos anarquistas la CNT y la FAI, juntamente con el sindicato agrario el POUM, con violentos enfrentamientos a tiros desde las barricadas, sin que los intentos de los socialistas de parar la refriega tuvieran ningún efecto. Los de la CNT reclamaron que los miembros del sindicato que estaban en el frente de batalla, regresaran a Barcelona para apoyarles lo que, como era de esperar, dejó desguarnecidas algunos sectores del frente. Estos sucesos duraron desde el 3 de mayo al 6 del mismo mes. El número de muertos, según Federica Montseny, alcanzó los 400 y los heridos fueron 1.000.

Dicen los expertos que no fue Franco quien ganó la guerra, sino que fue la República, por su desorden, sus facciones, sus divisiones y sus errores la que la perdió. Puede que tuvieran razón. O así es como, desde la óptica de un ciudadano de a pie, vemos como, una vez más, los catalanes se equivocan en su estrategia.

El fraude fiscal del 'expresident'
La exnovia de Jordi Pujol Ferrusola: la fortuna familiar ‘no es una herencia’ sino producto de obra pública
Victoria Álvarez da veracidad a los informes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) sobre las cuentas en el extranjero de la familia
EP | MADRID www.republica.com 28 Julio 2014

La exnovia de Jordi Pujol Ferrusola, María Víctoria Álvarez, ha asegurado este lunes que el dinero que la familia del expresidente de la Generalitat Jordi Pujol había depositado en el extranjero tiene un origen diferente al argumentado por Pujol: "Faltan más explicaciones del dinero, no es una herencia". En una entrevista en Antena 3, ha señalado que la fortuna de la familia en el extranjero se ha alimentado de "23 o 30 años de obra pública", y ha dado veracidad a los informes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) sobre las cuentas en el extranjero de la familia, que Álvarez ha cifrado en más de 100 millones de euros.

Preguntada sobre si el presidente de la Generalitat y líder de CiU, Artur Mas, estaba al corriente de estas cuentas, ha augurado que “las cosas irán saliendo”. Álvarez ha manifestado que “Jordi Pujol miente patológicamente”, y ha considerado que a la familia le une la obsesión por el dinero, que según su versión, han movido por 13 paraísos fiscales durante los últimos años.

Ha relatado cómo a la vuelta de los recurrentes viajes que la pareja hacía a Andorra, Jordi Pujol Ferrusola transportaba bolsas de dinero en efectivo con hasta “medio millón de euros” hacia Madrid. “Llegando a Andorra siempre había mucho nerviosismo, con muchas llamadas”, ha detallado Álvarez, a quien su expareja le dijo que en Andorra tenían participaciones en varios museos, ha apuntado.

Según Álvarez también eran habituales los viajes a Londres, donde su expareja contactaba con Herbert –”la persona que, con ellos, blanqueaba el dinero”–, y ha narrado cómo en una ocasión, Pujol Ferrusola recibió una llamada de sus padres asegurando que los 400.000 euros que había requerido ya estaban “donde tenían que estar”.

Una herencia de 1980
En un comunicado este viernes, Jordi Pujol explicó que “en los últimos días” su familia ha regularizado dinero en el exterior, unos fondos que no ha cuantificado y que, ha dicho, proviene de una herencia de 1980. Según su carta, el dinero proviene de una herencia que recibió la familia en septiembre de 1980 después de la muerte de su padre, Florenci Pujol i Brugat, y cuyos fondos fueron destinados a su esposa, Marta Ferrusola, y a sus siete hijos.

Los Pujol y el dinero turbio
El clan familiar del expresidente de Cataluña hizo numerosos negocios con la Administración autonómica y gestiona un amplio entramado empresarial
Ramón Gorriarán | Madrid El Correo 28 Julio 2014

La de los Pujol y el dinero turbio es una historia que viene de lejos. De 1959 exactamente. En aquel año de oscuro franquismo, un juzgado de delitos monetarios se interesó por Florenci Pujol, jugador de bolsa, cambista de divisas e incipiente banquero, y una presunta evasión de dinero a Suiza. El nombre del progenitor del expresidente de Cataluña se publicó en el BOE junto a 871 presuntos evasores más. Florenci salió como pudo de aquel trance y con su socio, David Tennenbaum, compró la banca Dorca de Olot, el embrión de Banca Catalana, la entidad financiera que quebraría en 1982, pero que solo un año antes era el primer grupo bancario catalán.

Jordi Pujol fue consejero de la entidad financiera y uno de los 18 directivos para los que la Fiscalía pidió el procesamiento por apropiación indebida, maquinación para alterar el precio de las cosas y falsedad documental. Corría 1986 y Pujol ya era presidente de la Generalitat de Cataluña . Convirtió la causa contra él en un ataque a Cataluña, acusó a «Madrid», y en particular a Felipe González, de organizar una persecución contra él por ser quien era. La Audiencia de Barcelona sobreseyó el caso.

No era la primera vez, ni sería la última, que Pujol se identificaba con Cataluña. Tras su detención en 1960 por los denominados "Fets del Palau", una protesta antifranquista que consistió en cantar en el Palau de la Música ante varios ministros del dictador el prohibido "Cant de la senyera", aparecieron pintadas por las calles de Barcelona que equiparaban a Pujol con Cataluña.
Las claves

Sospechas
A Convergencia se le atribuyó durante años que cobraban el 3% de comisión por las obras

El juez Ruz investiga
Según la Policía, Pujol tendría 137 millones en bancos de Suiza y Liechtenstein

El expresidente catalán se quejaba de ser «el político más investigado de este país, del derecho y del revés, y nunca me han encontrado nada», dijo en una entrevista en El País. Una de las primeras advertencias que hizo a Artur Mas cuando le cedió todo el poder en Convergencia fue que iba a ser investigado, fotografiado y seguido hasta la saciedad, y «todo los que puedas tener será mirado, remirado y registrado», como le había ocurrido a él.

Pujol casi nunca habló de dinero. En una de las pocas veces que lo hizo fue para decir en una biografía que no le interesaba, y puso como ejemplo que seguía viviendo en su casa de siempre, un piso de clase media en el centro de Barcelona. De las cuestiones económicas, comentó en aquella ocasión, se encargaba su esposa, Marta Ferrusola.

Maragall lo soltó
Para la calle no era así. Durante su mandato era una comidilla en los círculos no nacionalistas la famosa cuota del 3% que supuestamente cobraba Pujol y su partido a las empresas a cambio de contratos y adjudicaciones de obras. El socialista Pasqual Maragall trasladó la maledicencia a sede parlamentaria en 2005, aunque luego se retractaría. Investigaciones policiales posteriores apuntaron en ese sentido, pero la comisión ya no era del 3% sino del 4%, del que el 2,5% iba para Convergencia y el 1,5% a la cartera de los dirigentes, entre ellos Pujol. El destape del "caso Palau", a falta de una resolución judicial, así parece confirmarlo. Por lo pronto, Convergencia tiene embargada su sede principal en Barcelona.

De acuerdo a las investigaciones de la Policía, judicializadas en la Audiencia Nacional en el despacho de Pablo Ruz, Jordi Pujol tendría 165 millones de francos suizos, unos 137,8 millones de euros, en bancos de Suiza y Liechtenstein. El expresidente dice que es un dinero de una herencia de su padre para su mujer y sus siete hijos. Para la Policía, son comisiones ilegales pagadas por empresarios.

De momento, nadie está condenado, pero parece algo de familia porque su esposa y sus hijos también tienen una relación conflictiva con el dinero y los negocios, y dos tienen causas abiertas en los tribunales por ello.

UNA FAMILIA CON PROBLEMAS EN LOS NEGOCIOS
Breve repaso a lo más conocido de los negocios del clan Pujol-Ferrusola:

Marta Ferrusola
La esposa de Jordi Pujol es accionista de la empresa de jardinería Hidroplant, que ganó varios concursos de la administración mientras su marido presidía el Gobierno catalán. El más jugoso fue uno del puerto de Barcelona por 20 millones de pesetas. Surtía de plantas ornamentales al menos a cuatro consejerías del Ejecutivo autónomo. Los contratos fueron rescindidos a partir de 2004, un año después de que Jordi Pujol abandonara el Palau de la Generalitat.


Jordi Pujol Ferrusola
Nacido en 1958 es, según las presunciones de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía, el cerebro de las operaciones financieras de la familia. Los investigadores detectaron que entre 2004 y 2012 movió 55 millones de euros en diversos paraísos fiscales, Islas Caimán, Suiza, Liechtenstein, Andorra, entre otros, y España. Operaciones para las que utilizó una tupida red societaria, con solo un trabajador, que llegó a realizar 118 transferencias entre entidades bancarias de 13 países.

Su empresa Natural Stone también tuvo negocios con el Gobierno catalán. Entre otros, en 1991 consiguió la adjudicación del suministro de mármol para los suelos del aeropuerto de Barcelona. Una operación de 600.000 euros. Una vez que su padre dejó el Ejecutivo trasladó sus negocios a América Latina, sobre todo a México y Argentina.

Es investigado desde que Victoria Álvarez, su pareja entre 2006 y 2008, denunció ante el juez Ruz que había acompañado su entonces novio en varios viajes a Andorra con mochilas y bolsas repletas de billetes de 500 y 200 euros que el hijo del expresidente depositaba en un banco. El instructor también le investiga por una compra de once coches de lujo, entre ellos dos Porsche y un Ferrari, y ha imputado asimismo a su exesposa Mercé Gironés, cotitular de las cuentas de Pujol Ferrusola, por blanqueo.

Marta Pujol Ferrusola
Es la segunda hija del expresidente. Nacida en 1959, es arquitecta y su estudio recibió seis adjudicaciones directas de contratos de la Generalitat de Cataluña. El PSC presentó varias preguntas parlamentarias en 1999 sobre sus relaciones con la administración autonómica que no aclararon nada.

Josep Pujol Ferrusola

Nacido en 1963 es el tercer hijo y fue acusado por Iniciativa per Catalunya en 2002 de que su empresa Europraxis troceaba sus contratos con el Ejecutivo catalán para eludir los concursos públicos y eludir de esa forma los controles. Su actividad empresarial nunca adquirió mucho relieve.

Pere Pujol Ferrusola
El cuarto hermano de la familia nació en 1965, era gerente de la empresa Entorn Enginyeria i Serveis, que firmó contratos con el Gobierno de su padre por valor de 191.000 euros. La compañía hizo también la calificación medioambiental de un parque eólico en Tarragona, paralizado por un informe negativo anterior, y el proyecto fue aprobado.

Oriol Pujol Ferrusola
El hijo más conocido del expresidente catalán y el único que siguió sus pasos en la política, en la que tenía un brillante porvenir como casi seguro sucesor de Artur Mas en el partido. Nacido en 1966 es el quinto de la familia. Fue concejal en Barcelona y secretario de Industria en el Ejecutivo autonómico, además de secretario general de Convergencia y portavoz de CiU en el Parlament. Una carrera hacia la gloria política que se truncó en marzo de 2013 con su imputación en el "caso de las ITV" por tráfico de influencias y cohecho en un concurso para la adjudicación de las estaciones de control de vehículos.

Mireia Pujol Ferrusola
Es la sexta hermana y nació en 1969. Fisioterapeuta y ex bailarina, no se le conocen negocios relacionados con la administración catalana.

Oleguer Pujol Ferrusola
El benjamín de la casa nació en 1972. Controlaba un entramado de sociedades que opera en España y Portugal llamado Drago Capital y que está radicado en la isla británica de Guernsey, un paraíso fiscal. Dejó todos sus cargos en la compañía el año pasado tras la aparición de las primeras informaciones sobre los negocios familiares de los Pujol.

La Generalitat aún paga a Pujol un despacho de 400 m, tres administrativos, asignación, coche oficial, chófer…
Gracias a una ley que aprobó él mismo, el expresident Pujol disfruta de una larga lista de privilegios que incluyen personal a su disposición o una oficina enorme en el Paseo Gràcia, una de las calles más importantes de Barcelona. Tras conocerse su condición de evasor fiscal, crece con fuerza la presión para que al 'molt honorable' se le retiren todas esas prebendas.
Antonio Maqueda www.vozpopuli.com 28 Julio 2014

La confesión de Jordi Pujol sobre una cuenta en Andorra no es más que “un asunto privado”, en palabras de el president Artur Mas. Sin embargo, la Generalitat de Cataluña todavía costea al ‘molt honorable’ numerosos gastos en virtud de su condición de expresidente del gobierno autonómico.

“El nuevo número dos de Convergencia, Josep Rull, ha dado un aviso a Pujol para que se plantee su cargo de presidente honorífico en el partido y su puesto en la ejecutiva. Sin embargo, nada se dice de estas prebendas financiadas con ese dinero público al que el mismo president se negaba a contribuir. En su carta, no ha renunciado a esto. En los próximos días se va a centrar mucha presión en que se eliminen todos estos privilegios. Será un test importante para comprobar hasta qué punto está dispuesto Mas a soltar lastre. Sin embargo, no importa lo que haga. Artur Mas ya está gravemente desacreditado porque durante años fue el conseller de Obra Pública, de Hacienda y número dos de Pujol. Es imposible que no sea salpicado por las actividades del clan conforme se vayan confirmando”, sostienen fuentes conocedoras de los entresijos de la política catalana.

"La retirada de los privilegios de Pujol será un test esencial para comprobar hasta qué punto Mas está dispuesto a soltar lastre", sostienen fuentes al tanto de los entresijos de la política catalana.

Y entre esos privilegios propios de jefes de Estado se incluye el pago del alquiler de una oficina de unos 400 metros cuadrados con todo el mobiliario incluido en el Paseo de Gràcia, una de las mejores calles de Barcelona y cuyos precios se antojan exorbitantes. Tal dotación va también acompañada del presupuesto suficiente para el funcionamiento ordinario de la oficina y las atenciones de carácter social y protocolario que correspondan.

Además, tras abandonar la presidencia, el expresident recibió durante 10 años una asignación por valor del 80 por ciento de lo que cobraba el presidente de la Generalitat. Y en la actualidad cuenta con una pensión vitalicia que asciende al 60 por ciento de lo que gana Artur Mas.

El actual líder de la Generalitat se embolsa en torno a los 10.000 euros al mes, aproximadamente unos 4.000 euros más que Mariano Rajoy. O dicho de otro modo, en concepto de jubilación Pujol cobra al menos lo mismo que el actual presidente del Gobierno español. La renta entregada a Pujol es también ligeramente superior a la que ingresan los expresidentes del Gobierno de España, del orden de los 70.000 euros al mes.

Por si esto no fuera poco, el gobierno catalán también se hace cargo de la nómina de tres trabajadores, dos de nivel 22 en la Administración y uno de nivel 30. Otro capítulo en el que Pujol está mejor tratado que los expresidentes del Gobierno español, que disponen de un ayudante de nivel 18 y otro de nivel 30.

Jordi Pujol recibe una pensión vitalicia mayor que la de los expresidentes del Gobierno de España y al mismo nivel que el sueldo de Mariano Rajoy

Y, por supuesto, no podía faltar en el paquete el uso de un chófer y de un coche oficial también a cuenta de los contribuyentes. Amén de “los servicios de seguridad necesarios para el desarrollo de sus funciones”, tal y como se detalla en el régimen estatutario de los expresidentes de la Generalidad.

Todo ello se hace de acuerdo con lo establecido en el Estatuto de los expresidentes de la Generalidad, una legislación que el mismo Pujol se ‘autoaprobó’ entre abril y agosto de 2003, sólo unos meses antes de abandonar la presidencia de la Comunidad.

“La presente Ley tiene por objeto garantizar que los presidentes de la Generalidad, una vez hayan cesado, puedan atender sus necesidades personales y políticas con la dignidad y el decoro que corresponden a las altas funciones ejercidas, y con el fin de establecer también, en el caso de que se produzca su traspaso, unas medidas de protección de los familiares más próximos”, reza el texto legal. Así, los expresidentes Montilla y Maragall también gozan de las mismas canonjías.

Después de haber estado eludiendo al Fisco durante 34 años, semejantes beneficios con cargo al erario público parecen descomunales. Y ello ha provocado que ICV y Ciudadanos reclamen su retirada inmediata. La presión crecerá en los próximos días para que a Jordi Pujol se le supriman tales privilegios. Y por cierto, dicho Estatuto es el que contempla que a los expresidentes del gobierno catalán se les reserve el tratamiento de 'molt honorable'.
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