AGLI Recortes de Prensa   Domingo 3 Agostoo  2014

El español, inversión de futuro
Editorial ABC 3 Agosto 2014

EL idioma constituye un activo intangible de vital importancia, pero su valor aumenta conforme su uso y difusión se extienden entre distintos países y culturas, hasta el punto de convertirse en una lengua de comunicación internacional. El amplio arraigo del español a lo largo y ancho del globo y la fuerte pujanza que está experimentando su enseñanza convierten el idioma nacional en un sector estratégico para el futuro y para potenciar la presencia e imagen de España en el exterior. De ahí, precisamente, que deba concebirse como un bien público fundamental, cuyo impulso y protección atañe a todos. Prueba de su innegable relevancia es que existen más de quinientos millones de hispanohablantes, alzándose como la segunda lengua del mundo por número de usuarios y el segundo idioma internacional, tras el inglés, lo cual conlleva grandes ventajas en una economía tan globalizada como la actual.

A ello su suma el prometedor horizonte que le depara el futuro, puesto que la enseñanza del español como lengua extranjera registra un intenso crecimiento, de modo que su relevancia es cada vez mayor. En la actualidad, casi veinte millones de alumnos lo estudian como segundo idioma, una cifra que seguirá aumentando. Los expertos estiman que cerca del 8 por ciento de la población mundial será hispanohablante en 2030, muy por encima del ruso (2 por ciento), el francés (1,4) o el alemán (1,2). Mención especial merece el caso de Estados Unidos, donde el español es, de lejos, la lengua extranjera más enseñada en las escuelas. De hecho, será el primer país hispanohablante del mundo en 2050, ya que el número de hispanos pasará de los cincuenta millones de hoy a más de 130, casi el 30 por ciento de la población estadounidense.

La creciente importancia del español no solo se mide en usuarios, sino por el sustancial valor económico que aporta como lengua vehicular. Los hispanohablantes representan casi el 10 por ciento del PIB mundial y el español ha demostrado ser un gran instrumento de internacionalización empresarial, ya que permite multiplicar por cuatro los intercambios comerciales y hasta por siete los flujos de inversión exterior entre los países que lo utilizan. Es decir, el español también crece, y mucho, como lengua de negocios global. Y ello sin tener en cuenta que más del 15 por ciento del PIB nacional está vinculado, de una u otra forma, al idioma. Tan solo las actividades culturales representan el 3 por ciento de la economía y ocupan a cerca de medio millón de personas en España. El español es, en definitiva, una industria estratégica en sí misma y, como tal, ha de ser cuidada y promocionada con el fin de preservar su preciado legado y potenciar al máximo sus provechosas ventajas.

El idioma como gran activo de España
ABC  3 Agosto 2014

Via http://paralalibertad.org/

 El prestigio y el estatus social de la lengua crecen de forma exponencial en Estados Unidos

La avenida Brickell, la principal arteria financiera de Miami, donde está la sede del Santander y las oficinas del BBVA Compass, ha tardado en recuperarse de la fiesta diaria que supuso el Mundial de Brasil. La avenida se cubrió de todos los colores de las selecciones latinoamericanas. También la camiseta de España, mientras aún hubo esperanzas de triunfo, fue frecuente en el metro elevado que circunda el centro de la ciudad.

Un estudio afirma que los bilingües ganan un 20 por ciento más que los que solo hablan inglés

Uno de esos días este corresponsal se dio cita en un restaurante de Brickell con Carlos Alberto Montaner, escritor y colaborador de ABC. Fue difícil mantener la conversación: una pantalla gigante de televisión hacía resonar la retransmisión en español en toda la manzana.

No solo fue Miami. La audiencia de Univisión, que tenía los derechos para Estados Unidos en español, superó en otras áreas metropolitanas, como las de Los Ángeles y Houston, el número de espectadores de la cadena ABC y del canal deportivo ESPN, que disponían de los derechos para las emisiones en inglés.

También el Mundial se vio mayoritariamente en castellano en otros lugares menos hispanos, como Nueva York, y eso que la afición por el «otro» fútbol ha crecido enormemente entre los estadounidenses en general. El partido México-Holanda supuso un récord de audiencia de una emisión en español en Estados Unidos: 10,4 millones de personas.

«Prime time» en español
Con ello, Univisión, el principal canal en español del país, ha seguido avanzando posiciones en el mercado global estadounidense. «Ya en 2013 hubo meses en que superamos las audiencias en «prime time» de las llamadas «tres grandes» –ABC, NBC y CBS– y también, por supuesto, de Fox, que está por detrás», afirma el gabinete de prensa durante una visita a la sede de producción de Univisión, en Doral, municipio pegado a Miami.

La importancia de la audiencia hispana ha llevado a los principales grupos de comunicación anglosajones a lanzar cadenas en español. NBC Universal cuenta con Telemundo, el segundo canal en audiencia entre los hispanos. Acaba de conseguir los derechos en español de la Copa del Mundo de fútbol, que Univisión tenía desde 1972. Telemundo retransmitirá los mundiales de 2018 y 2022.

Operaciones de los últimos años han sido el lanzamiento en 2012 de MundoFox, constituida por Fox y el grupo RCN colombiano, y la puesta en marcha en 2013 del canal Fusion, una «joint venture» entre ABC-Disney y Univisión destinada a captar audiencia en inglés de nuevas generaciones de latinos.

Por su parte, Time Warner, propietaria de NBC, ha estado este año en conversaciones para adquirir Univisión, que es propiedad de un grupo inversor.

Censo de hispanos
No es solo cuestión del creciente tamaño de la audiencia –el censo de 2011 arrojó un total de 52 millones de hispanos en EE.UU., un 16,3 por ciento de la población, que en Nuevo México llegaba al 46 por ciento y en Texas al 38 por ciento (en California los hispanos han pasado este año a ser mayoría)–, sino del progresivo aumento de su estatus socioeconómico.

El poder adquisitivo de los hispanos residentes en EE.UU. llegará a 1,5 billones de dólares el próximo año, según un informe de Nielsen sobre los
hábitos de compra de ese sector de la población.

«La sabiduría convencional y la expectación, que todavía prevalecen en muchas estrategias de compañías de marketing, son que los hispanos serán gradualmente parte del “melting pot”. Pero ese paradigma en el que los inmigrantes se deshacen de su cultura y se mezclan se ha hecho científicamente insostenibles», advierte Nielsen, que invita a las compañías a utilizar el español en sus campañas de publicidad.

En los últimos diez años, el tramo de hogares hispanos que más ha crecido ha sido el de aquellos con ingresos superiores a los 100.000 dólares anuales (75.000 euros), mientras que se ha producido un claro descenso del número de hogares con las rentas más bajas.

El mayor poder adquisitivo que comienzan a tener los hispanos se traduce, por ejemplo, en la asistencia al cine. Y debido a sus hábitos de mayor sociabilidad están yendo más que los no hispanos: entre el 21 y el 25 por ciento de las entradas para los principales estrenos de este año han sido compradas por hispanos, cuando son el 17 por ciento de la población. Esto está llevando a que los estudios se planteen introducir personajes latinos, al margen de los tópicos.

Ese subir en la escala social también lleva a que hispanos de segunda y tercera generación, superada la preocupación por la estricta supervivencia personal y de su familia, también pongan atención en preservar o recuperar el idioma. El español es hablado mayoritariamente en casa por el 56 por ciento de los hispanos. El 37 por ciento de los adultos que hablaban sobre todo inglés cuando eran pequeños aseguran que luego aprendieron suficiente español para ser bilingües en este momento. Nueve de cada diez hispanos que son padres o lo van a ser quieren que sus hijos sepan hablar español, además de inglés. Según los estudios, tienen sueldos un 20 por ciento mayores.

Basura de la época: desde Pujol a Podemos
Eduardo Arroyo www.elsemanaldigital.com 3 Agosto 2014

Miramos a nuestro alrededor en la política y solo se ve una cosa: basura. La confesión de parte del execrable Jordi Pujol es un buen ejemplo. Con cara angelical ha venido a pedir disculpas.

Él creyó que Cataluña era su cortijo. Con lo que tenía que ocultar no es de extrañar que quisiera librarse de el poder de coerción de cualquier Estado que no fuera el propio, el hipotético Estado catalán. Esto es: no quería, y no quiere, la "independencia" de Cataluña, sino que quiere su propio cortijo donde delinquir impunemente. Llegado el momento ha dejado en el poder a un lacayo servil con el que garantizarse la impunidad: Artur Mas y sus amigos de ERC

¿Todo es tan simple? No. ¿Quién puede creer que tras treinta años en la arena pública nadie sabía las andanzas de la familia Pujol? ¿No lo sabían los gobiernos sucesivos de UCD, PSOE, PP, otra vez PSOE y ahora PP? Es muy posible que el asunto haya estallado ahora por el llamado "desafío soberanista". En efecto, más vale tarde que nunca pero eso no responde a la pregunta anterior: ¿se sabía o no se sabía antes?

Porque lo que Jordi Pujol ha demostrado es que su podredumbre está intrínsecamente unida a la fuerza política que ha hecho posible el citado "desafío". Sin CiU, sin sus cientos, quizás miles de millones de euros gastado a través de años y años, sin sus estructuras de ninguneo mediático y de imposición igualmente mediática a machamartillo, jamás hubiera sido posible el actual auge de ERC a base de popularizar el fraude histórico de la "nación" catalana "sometida"; no hubiera sido posible la conversión de buena parte de la sociedad catalana en una sociedad abiertamente hostil a España y al pasado mismo de Cataluña. "Soberanismo" y corrupción son, en este sentido, lo mismo. Idénticos desde el punto de vista de la praxis.

Pero hay otra dimensión que liga la corrupción al "soberanismo": la corrupción intelectual. En el mundo materialista en el que vivimos se tiende a pensar que todas las corrupciones son por dinero. Falso. La corrupción más importante, aquella de la que nacen todas las demás, es la que brota del desprecio a la verdad. Cualquiera puede consultar la red y escuchar al delirante Victor Cucurull, de la denominada "Asamblea Nacional Catalana", pronunciar sus discursos psicóticos. Basura intelectual es de donde nace la basura cortijera –en el peor sentido y que me perdonen los genuinos cortijeros- de los Pujol.

En un video, disponible en la red, donde Iglesias expone su estrategia comunicativa a los cachorros de la Izquierda Anticapitalista, muestra a las claras que sus intenciones son hacer digerible por cualquiera los embustes y las chorradas del marxismo clásico. Según Iglesias, "ser minoría es extremadamente cómodo" y por eso, el marxismo expuesto como tal, en toda su descarnada antihumanidad, conduce a la minoría y al gueto; en cambio decir que "los ricos te roban" gana adeptos y suma voluntades.

Iglesias, claro está, vive ignorante de la conexión íntima que existe entre el capitalismo criminal y las formas de vida, ocio, arte y basura que fomentan los medios. Hoy lo revolucionario es la forma de vida y "Podemos" quiere, como Pujol, su propio cortijo en el que ellos manden pero que todo siga igual. Así "Podemos" defiende o convive bien con el complejo industrial-abortista, la ideología de género y el feminismo histérico y para-policial, el mundialismo, el arte abstracto y demás escoria. Sus votantes tipo ejercen las formas de ocio del sistema con alcohol, juergas y demás. Nada del otro mundo. Como diría Nietszche, todos "tan iguales, tan pequeños, tan redonditos".

Desde Pujol a "Podemos", todo es la misma basura, cuyo eje central es el rechazo a la trascendencia, a la raíz de la verdad. Por eso, cuando les contemplamos no podemos sino sentir, primero, una enorme e intensa arcada. Luego, el cuerpo nos pide gritar, ahora más que nunca, "arriba los corazones". Alguien tiene que sacar la cabeza por encima de tanta mediocridad.

Después de la Gran Confesión
xavier pericay ABC Cataluña 3 Agosto 2014

La opinión publicada española —y cuando digo española, digo también catalana, por supuesto— se pregunta, no sin cierta ilusión o zozobra, según le vaya el viento, «¿y ahora, qué?»

La opinión publicada española —y cuando digo española, digo también catalana, por supuesto— se pregunta, no sin cierta ilusión o zozobra, según le vaya el viento, «¿y ahora, qué?». O sea, qué va a ocurrir en Cataluña —y cuando digo Cataluña, digo también España, por supuesto— después de la Gran Confesión. En el calendario hay dos fechas señaladas. El 9 de noviembre, claro, pero también el 11 de septiembre. La inmediatez de la segunda de las fechas y el hecho de que este día esté prevista en Barcelona una magna concentración popular favorable a la independencia la hacen doblemente interesante.

En los dos últimos años la Diada se ha erigido en el banco de pruebas del soberanismo. Su principal argumento, en realidad. Aunque luego las cifras no hayan sido las presuntamente contadas por los encargados de hacerlo ni las febrilmente pregonadas por los voceros del régimen, no hay duda de que en ambas jornadas mucha gente salió a la calle, en especial el año pasado. Veremos cuánta sale ahora. Pero, como es lógico, la movilización no puede ser el único indicador del impacto de la Gran Confesión. Es más, dado que los manifestantes suelen coincidir con la parte más radicalizada del independentismo, hasta podría suceder que este año su número no menguara.

Donde la inflexión tiene que percibirse por fuerza tarde o temprano es en ese sector más moderado del soberanismo, en el sector borreguil, para entendernos, en el que siempre ha votado a CIU —o incluso al PSC de Maragall— y para el que Jordi Pujol era un referente sin mácula, Cataluña misma. Ese sector estaba ahí, a la cola, si quieren, pero presente, porque Pujol también lo estaba. Ausente Pujol, reprobado y hasta aborrecido, es de suponer que muchos de estos fieles se habrán sumido en una gran depresión. Y como son gente de orden, gente que considera casi un deber ejercer el voto, buscarán otras fuerzas políticas a las que apoyar. Viejas o nuevas. ¿O acaso no resulta sintomático que, después de unos días en los que parecía que se lo había tragado la tierra, haya regresado a la escena pública, con su caña de pescar en ristre, el incombustible y nada incorruptible Duran Lleida?

Nosotros también podemos.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 3 Agosto 2014

Acabo de leer que la formación PODEMOS es ya el tercer partido político en número de “militantes”. La razón de su éxito ha sido que darse de alta como tal es un proceso tan sencillo como ir a la página web, rellenar un formulario con los datos personales y un teléfono móvil para control de duplicidades y verificación de registro y lo más importante, es totalmente gratis sin ninguna cuota de afiliación y da todos los derechos a la hora de decidir en futuras actuaciones sin necesidad de estar apuntado en las estructuras llamadas “círculos”. En el resto de partidos solo los militantes que abonan religiosamente su cuota de afiliados son los que tienen el derecho al voto, cuando se lo permitan. Esta estrategia de PODEMOS tiene la desventaja de que en ese colectivo pueden infiltrarse auténticos topos y saboteadores de un proceso que pretende ser plenamente democrático, pero también tiene la gran ventaja de la sencillez y de la transparencia.

Tras el éxito en las elecciones europeas y este otro evidente de la respuesta de los ciudadanos, el futuro partido prevé celebrar su primera asamblea constituyente el próximo otoño de cara a consolidar su estructura para presentarse a las elecciones generales. Andan PSOE e IU algo desconcertados y pronto deberán reaccionar ante este fenómeno que está dejando de ser una sorpresa para convertirse en una auténtica amenaza para una izquierda sorprendida en su anquilosada estructura y en el inmovilismo de unas cúpulas directivas que mantiene los tics anti democráticos a pesar del espejismo del PSOE con las primarias a la elección del Secretario General y el rápido renuncio a hacer lo propio con el candidato a las elecciones generales.

El fenómeno de PODEMOS ha venido para quedarse y está demostrando tener más recursos y más agilidad a la hora de conectar con su electorado que partidos con superiores medios y poder. Un discurso que a pesar de ser demagógico y de ocultar la verdadera cara totalitaria de sus fundadores, es capaz de convencer a una nada despreciable cantidad de ciudadanos hartos de los modos e incumplimientos de sus hasta ahora referentes políticos. Una izquierda que del mismo modo que una irreconocible derecha, se comporta como una casta en la que solo importa la pertenencia a la misma para garantizarse un futuro económico, donde la ideología no es relevante.

Desgraciadamente existen lobbys con intereses tan bastardos como para dar cancha a estos nuevos embaucadores de masas y se han convertido en sus más incondicionales defensores presentándoles como víctimas de campañas de difamación y desprestigio, negando las pruebas irrefutables de las hemerotecas. Una actitud que no ha sido contestada por otros medios de comunicación que con su pasividad contribuyen a reforzar este fenómeno de auténtica manipulación social. Porque en la era de la comunicación audio visual lo que no se promociona en las televisiones simplemente no existe informativamente.

Sería muy loable lo que vende esta formación que se presenta como democrática y pura en sus intenciones, si no fuera porque todo es solo un perverso medio para conseguir el fin último de alcanzar el poder y acabar con las libertades democráticas. Entre todos podemos y debemos desenmascarar a los farsantes.

A Rajoy no le sirve solo con salvar a España
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 3 Agosto 2014

El presidente del Gobierno se va de vacaciones este verano algo más tranquilo que los anteriores. Desde luego mejor que aquel primer año, el 2012, donde ni siquiera pudo irse porque el país andaba por la cuerda floja del rescate-embargo y la quiebra inminente..¿Recuerdan aquella prima de riesgo en los 640, el bono a interés de 7,5%, colgado de una rama en el precipicio y con un griterío continuo exigiendo que se pidiera la intervención?. Aquello fue hace dos años, cuando la caida no parecía tener fin y los profetas del apocalipsis nos vaticinaban cada mañana el fin de los tiempos.

Un poco más aliviado, pero poco, fue el 2013. El desplome se había casi detenido pero no se comenzaba de arrancar. El coche seguía gripado y aunque se afanaban en cambiar piezas y ya nos prestaban para gasolina, aquello como mucho “tosía” un poco. Para remate llego el terrible accidente de Santiago de Compostela que nubló el verano.

Este año hay sin duda mejorías, aunque los “brazos de madera” de la catástrofe y la antojera partidista seguirán negando la evidencia aferrados a que las cosas están “mal, muy mal y peor que se van a poner”. Pero desde luego no es así y las gentes empiezan a percibirlo. De la puñetera “prima” ya no se acuerda nadie y de sus intereses, por debajo del 2,5, menos. La economia comenzó a repuntar y el motor por fin dio señales de vida y comenzo a carburar. Al principio con lentitud pero luego cogiendo cada vez más velocidad. El crecimiento del PIB se acelera, el turismo bate record, al tirón exportador se une el interno y una mayor demanda fruto de una recuperación de confianza y de esperanzas. Y ya ha llegado al paro. Después de la magnífica EPA pasada el presidente sabe que el mes de julio ha seguido siendo positivo en el empleo y que ya puede decir que el número de parados en las listas del antiguo INEM es ya menor que cuando recogió el testigo de Zapatero y aún le queda un año largo para mejorarlas. Esa es sin duda la idea fuerza y en lo que tanto el Gobierno como el PP pondrán y ponen todo el énfasis. Han salvado a España de la quiebra, la han librado del rescate y nuestra economia está de nuevo en marcha y a velocidad creciente en creación de riqueza y de empleo.

Eso no puede negarse. Con todos los peros que se quiera es obvio y constatable. Como también lo es que la lidia que está dando al órdago separatista catalán, sin andar a voces ni a la tremenda como le exigen los de arreglarlo en dos “patás” pero si manteniendo una indudable firmeza en los fondos no está siendo la peor de las fórmulas y en el otro lado se percibe cada vez más que su juego hace aguas ante la lye, la constitución, Europa, la economia y el sentido común. Una cierta sensación de un cierto embridamiento de los caballos desbocado después de la forzada confesión de Pujol se ha producido es la sensación con la que amanece agosto, aunque nadie duda de que el oleaje se encrespará en septiembre. En resumen, que don Mariano puede irse a relajarse un poco a su Galicia natal que es donde le gusta ir al hombre, previsible tambíen en esto.

Pero mejor será que sea consciente, si no lo es ya, que eso ya no le vale. Que antes pudiera parecer que si pero que ahora, eso, ya no es suficiente. Que sepa el presidente, que sepa el gobierno y que sepa el PP que eso ya no es garantia de que las gentes vuelvan a confiar en ellos. No vale con haber salvado a la Nación del desplome. La ciudadanía les exige, y con razón y sentido, otra cuestión esencial.
Rajoy ha de tener presente que existe una nueva exigencia de las gentes. Es la necesaria regeneración, la demostración de que se está en batalla y no en ocultación de la corrupción, que se está dispuesto a liderar sin pararse en que son de los mios o de los otros la limpieza a fondo de los establos de la política. Eso es hoy tan imprescindible como era de perentoria necesidad aquellas dramáticas medidas que debieron tomarse en el año 2012 para evitar la hecatombe. No vale con sellar las fosas sépticas. Que ademas han explotado todas. Hay que baldearlas, desinfectarlas y no dejar rastro de porquería. Por muy doloroso que sea y por muchos que susurren que el mal olor se pasa. Y uno en esto no tiene muy claro que Mariano Rajoy tenga la energia y la voluntad precisa para llevar a cabo ese verdadero trabajo de Hercules que es limpiar esos establos de Augias donde se lleva tantos lustros acumulando la mierda.

Desde la heterodoxia
Buscando el paradigma perdido (I)
Juan Laborda www.vozpopuli.com 3 Agosto 2014

Desde estas líneas venimos denunciando como la actual crisis económica y financiera ha puesto de manifiesto el vacío intelectual y el escaso soporte empírico de la mayoría de las teorías macroeconómicas y microeconómicas que se enseñan en las Facultades de Ciencias Económicas y Empresariales de todo el mundo. Hoy es más necesario que nunca enmendar la plana a los distintos programas académicos impartidos y buscar, en definitiva, ese paradigma perdido que permita acercar la ciencia económica a los hechos reales, más allá de prejuicios ideológicos.

La crisis en cuestión es consecuencia de la ausencia de una visión, de un conjunto de aquellos conceptos políticos y sociales compartidos, de los que depende, en última instancia, la economía. A la decadencia de la perspectiva económica le han seguido diversas tendencias cuyo denominador común era una impecable elegancia matemática a la hora de exponer los términos, acompañada de una absoluta inoperancia en su aplicación práctica. Recobran pleno sentido aquellas palabras del sociólogo Edgar Morin: “La economía, que es la ciencia social matemáticamente más avanzada, es la ciencia social y humanamente más retrasada, pues ha abstraído las condiciones sociales, históricas, políticas, psicológicas y ecológicas inseparables de las actividades económicas… Quizá la incompetencia económica haya pasado a ser el problema social más importante“.

Sin embargo, de manera silenciosa, está emergiendo un nuevo pensamiento económico que trata de encontrar el paradigma perdido. Implica, sobretodo, un replanteamiento de la teoría y política económica que permita una anticipación económica y política. Va a ser necesaria una revisión de las finanzas, cuya teoría financiera moderna se construyó a partir de presupuestos metodológicos e hipótesis falsas. También se requiere de una nueva explicación sobre el papel de la empresa y la gestión de las organizaciones. Hay que enseñar y publicitar los nuevos registros empíricos sobre el comportamiento de las empresas.

Desmontando a la ortodoxia
Detrás del actual “pensamiento único” o “consenso de Washington”, lo que se presenta como verdades indiscutibles, en realidad reflejan juicios de valor, alimentados por la ideología dominante, esa que surge tras la llegada al poder de Margaret Thachert y Ronald Reagan. Con el fin de eliminar la inflación, preservar el tipo de cambio, incrementar la tasa de crecimiento de la productividad, y crear puestos de trabajo estables se propugnan políticas económicas basadas en la austeridad, liberalizaciones y privatizaciones. Si bien los fines u objetivos pueden ser idóneos, no así los medios. La ortodoxia económica propone una serie de recetas económicas basadas en una serie de “verdades indiscutibles”, cuando en realidad no representan nada más que juicios metodológicos, sino ideológicos, previos.

La puesta en práctica de las mismas ha acabado generando desde los años ochenta un crecimiento económico alimentado por el mayor proceso de endeudamiento de la historia, alrededor siempre de inflaciones o burbujas financieras e inmobiliarias, revirtiendo los logros en la lucha contra la pobreza conseguidos en las tres décadas posteriores a la Segunda Guerra mundial. De eso ya hemos hablado largo y tendido. Pero veamos esas verdades indiscutibles.

Propugnan, Bancos Centrales Independientes, cuando en realidad la Reserva Federal de los Estados Unidos o el Banco Central Europeo sólo han servido, y siguen defendiendo, a la élite dominante que ha generado la crisis actual, el lobby bancario. Detrás del origen, expansión, y estallido de todas y cada una de las burbujas o inflaciones de activos de los últimos veinte años se encuentran los bancos centrales. Temerosos de caer en un proceso de deflación por endeudamiento se han dedicado a gestionar el riesgo. Para ello relajaban excesivamente la política monetaria, hecho que continúan haciendo, como consecuencia de la preocupación que les generaba determinados eventos que, aunque tuvieran una baja probabilidad, pudieran tener un impacto muy negativo en la actividad económica.

Se trata de una política monetaria preventiva de estabilización que genera un tremendo problema de riesgo moral, porque al final los inversores terminan incrementando aún más su apetito por el riesgo, aumentando su apalancamiento, haciendo todavía más vulnerable a la economía global. Desde el punto de vista de la valoración, se modifica el perfil temporal de los rendimientos de los activos mobiliarios e inmobiliarios, inflándolos hiperbólicamente. Al final estas exuberancias irracionales acaban pinchándose, pero cuando estallan, terminan provocando recesiones-depresiones. Han ignorado la hipótesis de inestabilidad financiera de Hyman Minsky y se ha demostrado que la independencia del Banco Central no ha traído mejora alguna en el diseño de la política monetaria.

Flexibilidad laboral y otros condimentos ideológicos.
De manera machacona desde los distintos organismos multilaterales, y en los diferentes medios de comunicación se recomiendan una combinación de sindicatos débiles, mayor flexibilidad del trabajo, y congelación y reducción de salarios. La realidad en cambio es muy tozuda. Los países de mayor formación, prosperidad económica, y menor corrupción se caracterizan por lo contrario: participación de los sindicatos en la gestión empresarial, altos salarios, y protección del empleo.

Otro de los mantras de la ortodoxia es la continua exigencia de una reducción de los servicios públicos e impuestos, recuerden la tristemente célebre Curva de Laffer, cuando en realidad aquellos países desarmados fiscalmente y con servicios públicos mediocres es donde más golpea la crisis. Recordemos dos ejemplos de países desarmados fiscalmente, España y Grecia.

Para rematar, la ortodoxia dominante propugna la cuasi desaparición de los déficits públicos y fija límites a la deuda pública. Aún no se han enterado de que la actual crisis sistémica se debe a una acumulación sin precedentes de deuda privada, y que los errores de asignación de recursos del sector privado están detrás de la brutal crisis actual.

Finalmente consideran que es necesaria la privatización de numerosas empresas públicas y el desmantelamiento de numerosas reglamentaciones que regulan mercados para que estos sean más flexibles. El deterioro de una cantidad enorme de servicios públicos guiados por esta premisa empieza a ser escandaloso y una fuente más de generación de desigualdades y miserias. Digámoslo claramente, la ortodoxia económica ha fracasado, carece de respuestas económicas, energéticas, medio ambientales y sociales. ¡Hay que buscar una alternativa ya!

Consecuencias políticas del terremoto Pujol
Francesc Moreno cronicaglobal.com 3 Agosto 2014

Pasados unos días desde la sorprendente confesión de Jordi Pujol se empiezan a ver consecuencias políticas trascendentales.

La cantinela de que una Cataluña independiente sería un Estado más democrático y menos corrupto ha volado por los aires. El oasis nunca existió. Eso sí, las cloacas estaban canalizadas bajo tierra

1. En Cataluña la población tenía la sensación de que el único "poder" era el del Gobierno de la Generalidad. Ello explica el miedo que recogen las encuestas a mostrarse como no independentista. Los ciudadanos, en general, somos acomodaticios y cobardes ante el poder. Ello explica, por ejemplo, que el régimen franquista no se acabara hasta la muerte del dictador. El secesionismo ha sabido transmitir la sensación de caballo ganador. El control de los medios, la propaganda constante y la movilización de una parte minoritaria pero numerosa y muy activa de los ciudadanos a través de su encuadramiento en entidades impulsadas desde el poder han creado la ficción de que la independencia era irreversible e inmediata. La crisis económica y política ha ayudado a los intereses secesionistas que han vendido una España incapaz de reaccionar, perdedora de la confrontación por incomparecencia.

En este escenario el "hundimiento" de Pujol ha hecho aflorar que aún con una mala situación política y con PP y PSOE debilitados, el Estado tiene organismos que, aunque de forma mejorable, funcionan: Policía, Agencia Tributaria, tribunales de justicia. Y estas instituciones no se paran en el Ebro. La familia real no es intocable, lo estamos viendo, pero, oh sorpresa, el gran jefe de la política catalana y su familia, tampoco. Y claro, algunos empiezan a echar cuentas y tentarse la ropa. Evidentemente no los más radicales, ni los que viven directamente de la política, pero sí otros sectores sociales.

Un conocido artista me reconocía hace unos días que si se declaraba partidario del "derecho a decidir" no le pasaría nada en el resto de España y, en cambio, si decía lo contrario, se quedaría sin trabajar en Cataluña. Lo mismo piensan muchos empresarios, profesores con ambiciones legítimas de jefaturas administrativas, funcionarios, etc. Les aseguro que algunos han entendido la nueva situación y empiezan a modular su discurso. Sólo hace falta leer la prensa. Sobre todo porque el expreso posicionamiento de líderes europeos como Merkel, Hollande, Juncker, ya había convencido a los más informados que esto de la secesión no era algo para pasado mañana.

En definitiva el presunto caballo ganador ha dejado de ser favorito y eso se nota en la toma de posición de los apostantes.

2. La cantinela de que una Cataluña independiente sería un Estado más democrático y menos corrupto ha volado por los aires. La diferencia entre Cataluña y el resto de España no es el grado de corrupción sino el grado de impunidad que algunos tenían en Cataluña. El oasis nunca existió. Eso sí, las cloacas estaban canalizadas bajo tierra.

3. La credibilidad de los medios de comunicación catalanes y muy especialmente los públicos también se resiente fuertemente de la nueva situación. Que Rahola pida disculpas a Pedro J. es significativo. La transformación, ahora, de algunos palmeros en justicieros no engaña a casi nadie y produce vergüenza ajena.

A partir del 10N, si la sangre no llega al río, será el momento de la negociación y las reformas. No para contentar a los nacionalistas, pero sí para que España, Cataluña incluida, funcione mejor

4. El cambio del mapa político, ya en marcha, se acelera. Rajoy y Junqueras son los grandes ganadores. CDC se deshace entre quienes piden a Pujol que desaparezca y los que piden su refundación. Un casi desahuciado Duran coge aire. Ha tardado, pero su dimisión como número dos de CiU le deja en una posición impensable hace unos días para aglutinar el centro político catalán. No lo tiene fácil, pero su posición en la parrilla de salida ha mejorado sensiblemente.

5. La política en Cataluña se radicaliza aún más. Ello agrava el riesgo de incidentes pero debilita el "proceso" del que se desengancharán definitivamente los sectores sociales que no quieren ni oír hablar de experiencias revolucionarias que, por definición, irían contra sus legítimos intereses por mucho que sentimentalmente se apuntaron a la independencia pensando que era un proceso sin contraindicaciones ni políticas, ni económicas. La realidad es muy terca aunque aparentemente no haya habido nadie que haya hecho grandes esfuerzos para mostrársela a los catalanes.

No saldremos de la UE, no habrá costes económicos, el Barça jugará la Liga, todo serán ventajas, somos los mejores, el Estado está en descomposición y no es capaz de reaccionar. Todo esto se ha hundido con la confesión de Jordi Pujol. Como dice Duran, el caso pujol no acaba con el proceso pero afectar sí afecta. Y mucho.

Ahora toca esperar a que pase el 9 de noviembre. Ni CiU ni ERC están interesados en un choque de trenes que pudiera abrir la puerta a la suspensión de la Autonomía. La hacienda catalana ha sido un fiasco. Ni los más secesionistas han cedido sus datos fiscales voluntariamente. Junqueras ya dijo que lo de la independencia se aplaza al 2016. Quiere ganar las municipales y las autonómicas. Queda la calle, última baza de los que no quieren dar su brazo a torcer. Nadie sabe lo que puede pasar. Pero si, como parece, CiU y ERC no aprietan el acelerador, es un todo o nada imposible que les salga bien, espero y deseo que la tensión ineludible no acabe en violencia incontrolada. Cataluña no se recuperaría de ello en muchos años. Y por mucho que exageren los secesionistas, Cataluña no está en trance de desaparición a no ser que los "patriotas" decidan acabar con ella.

Y a partir del día 10 de noviembre, si la sangre no llega al río, será el momento de la negociación y las reformas. No para contentar a los nacionalistas, pero sí para que España, Cataluña incluida, funcione mejor.

'Margen Protector' debe cumplir su misión
EDITORIAL Libertad Digital 3 Agosto 2014

El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ha ofrecido una rueda de prensa este sábado en la que ha afirmado que la operación antiterrorista Margen Protector proseguirá su curso hasta que alcance su objetivo principal. "Prometimos que devolveríamos la calma a la población israelí, no importa cuánto tiempo se necesite", ha advertido el premier.

Las Fuerzas de Defensa de Israel están asestando duros golpes a Hamás, la organización terrorista islamista que detenta el poder en Gaza. Están diezmando sus efectivos, sus arsenales y su red de túneles. Necesario pero insuficiente: si no quiere que el Movimiento de Resistencia Islámico –y la Yihad Islámica Palestina y los demás grupos terroristas que operan en la Franja– vuelva a sus siniestras andadas en un plazo de tiempo siempre más corto de lo previsto, Jerusalén debe proceder a la destrucción de la descomunal infaestructura terrorista existente en el territorio y reforzar la vigilancia fronteriza para impedir que el monstruo reviva por obra y desgracia de la ayuda que pueda recibir del exterior; por ejemplo, de países como Turquía, Qatar o Irán. El papel en este punto de Egipto, el otro vecino de Gaza, es fundamental.

La Administración Obama –para la que Netanyahu tuvo palabras de agradecimiento en su discurso– está desplegando una intensa actividad con vistas a lograr el fin de las hostilidades. Puede ser loable el gesto, pero lo cierto es que ese es un objetivo secundario; lo principal es debilitar a Hamás y el resto de organizaciones terroristas activas en Gaza, terribles responsables del calamitoso estado en que se encuentra la Franja en casi todos los órdenes desde hace tantos años. Hamás, la Yihad Islámica y toda esa plétora de bandas criminales son una lacra no sólo para Israel sino principalmente para los palestinos; formidables factores de perturbación capaces de desestabilizar buena parte de Oriente Medio, habida cuenta de su presencia e influjo en lugares tan dispares como Egipto, Cisjordania, Jordania o el Líbano, para beneficio, téngase presente, de la República Islámica de Irán, el principal promotor del terrorismo en el mundo, que, por si fuera poco, anda embarcada en la adquisición de armamento nuclear.

Israel lo tiene claro, por eso se ha embarcado en una operación de la envergadura de Margen Protector, que por otro lado está volviendo a dejar de manifiesto el infame doble rasero de tantos Gobiernos, medios e intelectuales cuando anda de por medio el Estado judío, al que con su aberrante fobia los liberticidas de todas las calañas pretenden convertir en el gran apestado de la comunidad internacional.

Un mito caído
Pujol manipuló su sistema mediático para crearse la imagen de político "austero" y "honrado"
El modesto domicilio familiar, afectado por aluminosis, era la prueba recurrente de la sobriedad del president, al que no importaba el dinero.
Pablo Planas (Barcelona) Libertad Digital 3 Agosto 2014

Como si fuera obligado por un riguroso voto de pobreza, Jordi Pujol, fundador de Convergencia y presidente de la Generalidad durante 23 años, aparentaba siempre una despreocupación absoluta por el dinero, el lujo y la ostentación. Era tanta la fama de su austeridad que TV3 llegó a emitir un reportaje de hora y media (el 9 de septiembre de 2012) en el que el popular presentador de la cadena autonómica Albert Om se asombraba ante la modestia, humildad y sencillez de los Pujol-Ferrusola y su cálido pero sencillo, casi pobre, hogar. A su lado y de haberse mantenido la leyenda urbana del más Honorable, el presidente de Uruguay, José Mújica, y señora, serían unos potentados en su también muy publicitada chacra de Montevideo.

Tal era la fama, el mito y la fantasía, que José Antich, director de La Vanguardia hasta hace unos meses, llegó a escribir lo siguiente en su celebrada hagiografía sobre Pujol que tituló El Virrey: "No debe extrañar, en consecuencia, que la situación de Jordi Pujol, a punto de acabar su decimotercer año de mandato, difícilmente sea equiparable a la de cualquier otro político relevante en Cataluña y en España. Su declaración de la renta del ejercicio correspondiente a 1992 está a años luz de la que realizó en 1977, cuando dejó la dirección de Banca Catalana para dedicarse de lleno a la política. Pujol es mucho más pobre, infinitamente más pobre, ahora que antes. O, para ser más exactos, menos rico en 1993 que dieciséis años años antes" (página 143 del citado El Virrey, editorial Planeta, colección Espejo de España, marzo de 1994).

Una página antes, el periodista escribía: "El líder nacionalista es en 1993 una persona totalmente despreocupada de su patrimonio familiar. Ha rechazado reiteradamente las propuestas para ampliar su capital que le han sugerido en los últimos años los gestores de sus bienes. Un hombre que ignora el valor material de las cosas".

Gandhi, Vicente Ferrer y Jordi Pujol
Pero el presidente de la Generalidad no sólo era un tipo desprendido y desinteresado, a la par que un católico orgulloso que daba lecciones morales a todo el que se cruzaba con él. Pujol era lo más parecido a Gandhi y Vicente Ferrer con residencia en la capital catalana, un cartujo que nunca llevaba dinero encima y que vivía en
un entorno de espiritualidad, humildad, ahorro y caridad cristiana. En la página 140 del mismo libro Antich lo describía así: "De tan austera que es, su vivienda de Barcelona provocaría algún colapso a más de uno. El jefe del Ejecutivo catalán tiene en 1993 el mismo piso que adquirió cuando se casó con Marta Ferrusola, en 1956 (…). Todo, desde la cubertería a la vajilla pasando por los muebles, son los mismos que en 1956".

En el párrafo siguiente seguía con la descripción del plató del Cuéntame a la catalana: "Cocinas sólo hay una (los Pujol habían comprado con el tiempo el piso de al lado para albergar con más amplitud a sus siete hijos, todo modesto y todo declarado) y de su absoluta normalidad da buena prueba la vieja mancha de humedad que adorna el techo".

Y mucho más: "Las medidas de seguridad son tan espartanas como la vivienda. Un policía autonómico vigila permanentemente el rellano desde el que se accede a las dos puertas de entrada al piso, y otros dos agentes hacen guardia en el garaje. El edificio está aquejado de aluminosis. Un deterioro que afeca a la estructura de miles de inmuebles construidos en Cataluña durante las décadas de los 50-60".

Las mansiones del profeta
En definitiva, Pujol era el político más honrado del momento, que era la fase terminal del felipismo. Un pobre hombre que si alguna fortuna tenía era su pasión por Cataluña y subir montañas. También se glosó su afición por los deportes. Nada de caza y pesca. Montañismo. Hasta en eso era diferente, se decía en los medios catalanes. También existía un Pujol gran escritor y memorialista, un Pujol conferenciante, el Pujol gurú de la economía, decenas de pujoles honoris causa y un Pujol experto en moral y ética muy celebrado y requerido por la prensa local.

El engaño ha durado casi cuarenta años. La Confesión ha dejado a la intemperie las tapaderas y las mentiras de más de tres décadas, sostenidas y difundidas sin rubor alguno por un sistema mediático creado y financiado para desespañolizar Cataluña y crear mitos como el de 1714 y la austeridad de Pujol. Ahora, el matrimonio Pujol huye de la presión y de Barcelona y se refugia en algunas de las mansiones de sus hijos en la Cerdaña, lujosos chateaux que lucen banderas esteladas, la de la independencia de la ANC, Mas y Junqueras. Y afloran los detalles de una fortuna impropia de "una persona totalmente despreocupada de su patrimonio familiar". O, más bien, flota en el oasis lo propio tratándose de una persona totalmente despreocupada de sus obligaciones fiscales y que durante décadas animó a los catalanes a trabajar mucho, pagar más impuestos y rendirle culto.

Por cierto, por el segundo piso de la ronda del General Mitre Pujol pagó dos millones y medio de pesetas de 1970 (el primero le costó 300.000 pesetas del 56) sin que se aclarasen nunca los motivos por los que el piso (pared con pared con el de los Pujol Ferrusola, que en ese momento tenían seis hijos) había sido puesto en venta.

Los séptimos más ricos de España
Los Pujol: ¿una fortuna de 1.800 millones de euros?
La Policía cree que el clan se ha enriquecido a través de "todo tipo de acciones delictivas" y tiene una red de testaferros para ocultar sus bienes.
Libertad Digital 3 Agosto 2014

El clan Pujol podría acumular una fortuna de más de 1.800 millones de euros. Así lo creen al menos los policía encargados de investigar los diferentes procesos judiciales en los que está involucrada la familia, según recoge este domingo El Mundo, en una información de Eduardo Inda y Esteban Urreiztieta. Sólo en Andorra, podríamos estar hablando de más de 500 millones de euros, muy lejos de la pequeña herencia (de cuatro millones de euros, según los medios catalanes) a la que se refería el patriarca de la familia en su comunicado.

De confirmarse estas cifras, podríamos estar ante la séptima fortuna familiar española, sólo por detrás de la que acumulan algunos grandes empresarios, como Amancio Ortega (Inditex), Isak Andic (Mango) o Juan Roig (Mercadona). Y con una gran diferencia, por supuesto: mientras que estos últimos han generado sus ingresos de forma honrada, poniendo en el mercado bienes y servicios que sus clientes han querido comprar (es decir, generando valor para la sociedad), el político catalán y sus allegados lo habrían logrado exactamente en la forma contraria.

Según el informe citado por El Mundo, la mayor parte de los fondos del clan Pujol procedería de "todo tipo de actividades delictivas", fundamentalmente del cobro de comisiones a cambio de la adjudicación de obras durante la etapa de Jordi padre como presidente de la Generalidad. Es decir, que el político envuelto en la bandera de la patria catalana en realidad habría estado detrayendo recursos públicos y privados para su propio beneficio.

No será fácil, eso sí, determinar la cuantía exacta de la fortuna, su procedencia e, incluso, su situación actual. La Policía cree que la familia tiene una parte muy importante de sus bienes a nombre de testaferros, otra forma más de esquivar las investigaciones. De hecho, el artículo cita las palabras de un empleado de la Banca Privada de Andorra que asegura que no es capaz de "determinar" el montante total acumulado por el clan en las últimas tres décadas.

¿Por qué se demoniza a la llamada extrema derecha y no a la extrema izquierda?
“El balance, ese es el secreto. Extremismo moderado”, Edward Abbey
Miguel Massanetwww.diariosigloxxi.com 3 Agosto 2014

Se ha convertido en un lugar común, en un tópico habitualmente usado con sentido peyorativo y un instrumento de las izquierdas, el tachar a las derechas de autoritarias y, a quienes piden que se apliquen los postulados y prácticas propias de su propia ideología de respeto por la ética y la moral, les califican sin piedad de “extremistas de derechas”. Claro que, para ello, se valen de la pasividad, falta de reacción y habitual papanatería de los conservadores, acostumbrados a aguantar los embates de sus oponentes con su habitual flema y capacidad de aguante, que les retiene de responder con argumentos y presteza a los embates de sus endémicos rivales, dejándose pisar, una y otra vez, el terreno, sin que sean capaces de aprender nunca de sus propios errores.

Lo cierto es que en España es habitual, y con el actual Gobierno todavía peor, el que la derecha tenga que asumir el papel de intransigente, opresora de la clase obrera, corrupta, incapaz de asumir el rol de las ayudas sociales y completamente inclinada a favorecer a los empresarios en perjuicio del bienestar de los obreros; olvidándose, en este caso, de que, el mejor favor que se le puede hacer a la clase obrera, es conseguir que la economía de la nación sea floreciente, las empresas se modernicen y ganen competitividad, de modo que puedan contratar y pagar mejor a la mano de obra y, con ello, mejorar el bienestar de toda la ciudadanía. No digo que muchas de las anteriores acusaciones, a principios del siglo XX o finales del XIX, no estuvieran justificadas, cuando las jornadas eran de doce horas o más, los salarios exiguos, las condiciones de trabajo infrahumanas y los derechos de los trabajadores prácticamente inexistentes.

Hoy en día hablar de “opresión” de “explotación de la masa obrera” o de someter a los trabajadores a condiciones “inhumanas” en sus lugares de trabajo, puede que pueda estar justificado en ciertos países asiáticos o africanos, pero en la CE, sin duda, salvo rarísimas excepciones, se puede dar por extinguido y algo propio de épocas anteriores felizmente superadas. Se habla en España del caso Gürtel desde hace años y no pasa día que no aparezca una referencia a él en alguna TV, radio o publicación, pero observen que, en el caso de los EREs fraudulentos de Andalucía y las facturas falsas de la UGT, si es que se hace referencia a ellos, siempre se hace de una manera indirecta y, en una gran mayoría de medios, simplemente se silencia. Y es que, para las izquierdas, para su bien engrasada máquina de propaganda y sus especialistas en tergiversar las informaciones, lo fundamental es presentar a los partidos de derechas como capitalistas, protectores de los bancos, favorecedores de los ricos y opresores de los trabajadores. La señora Merkel es, para ellos, la encarnación del mal y del “extremismo” de la derecha en Europa.

Por ello no es extraño que vean, con gran preocupación, los avances en Francia del Frente Nacional de Marine Lepen, un partido al que se le ha venido negando el pan y la sal, a causa de que se ha atrevido a decir verdades como un templo que otros de sus colegas se callan, en uno de los ejercicios más repugnante de hipocresía que hoy parece que se ha establecido como habitual entre los partidos tradicionales que se presentan como “democráticos”.

Piden, el Frente Nacional: “un referéndum para establecer la “cadena perpetua real” y el restablecimientos para determinados casos de la “pena de muerte” ¿Cuántas veces en España la gente ha salido a la calle, a causa de crímenes cometidos por violadores y terroristas, para protestar por la cortedad de las penas y la necesidad de que este tipo de criminales sean apartados, definitivamente, de la sociedad para que un no puedan volver a delinquir? Otro caso: la ciudadanía por puntos para aplicar a los inmigrantes en el caso de que cometieran delitos en el territorio nacional. O, en el mismo sentido, la necesidad de controlar las fronteras para evitar que, con la ley Schengen, se les vayan colando inmigrantes. A este respeto resulta imperdonable que, una parte de Europa se desentienda del problema de la inmigración que tienen que afrontar España e Italia, en el caso de las fronteras de Ceuta y Melilla o el de la isla de Lampedusa en el territorio italiano. No obstante, desde Bruselas los comisarios no paran de criticar los métodos empleados, las pretendidas humillaciones que deben soportar los que asaltan la frontera o la exigencia de un trato más humanitario, sin que se tomen las medidas adecuadas para que se les obligue a recibir una cuota de los emigrantes que tienen que soportar tanto España como Italia, ni se tomen medidas para contribuir a los costes que tales invasiones nos reportan.

En el terreno económico estos considerados “extremistas”, no hacen más que compartir lo que los ingleses llevan tiempo denunciando, en el sentido de que, para algunas naciones, la pertenencia a la UE les ha venido causando más problemas que ventajas ¿Acaso es un pecado decir algo que muchos ciudadanos europeos hace tiempo que venimos denunciando: el hecho evidente de que, para el español medio, el cambio de moneda de la peseta al euro supuso de inmediato una disminución de su poder adquisitivo, que se notó al día siguiente de su implantación como moneda única en Europa? O, cuando habla del aborto (del que sigue siendo partidaria), pidiendo que la Administración arbitre medidas para mujeres que no puedan ocuparse del (sic) nasciturus, puedan dejarlo en adopción. ¿Es esta una postura absurda, represiva o contraria a los derechos de las mujeres? Evidentemente se trata de una opción que se debería aplicar en un país como el nuestro, en el que los nacimientos cada vez son más escasos y, sin embargo, los abortos no dejan de crecer, alcanzando cifras monstruosas de más de 100.000 cada año. ¿Por qué no ayudar a quienes no quieran hacerse cargo de sus hijos, cuando los miles de padres que quieren adoptar tienen que enfrentarse a mil cortapisas para poder hacerlo y deben recurrir a hacerlo en el extranjero?.

En realidad, parece que el San Benito que pesa sobre el partido de Marine Lepen, está más favorecido por el miedo del resto de formaciones, que le ven ganar, cada día, más votos, que por diferenciarse de los otros partidos, algunos de los cuales, como el PSOE o ERC o el PC, tienen antecedentes que acreditan como, en épocas anteriores, no tuvieron ningún empacho en acudir al asesinato, a la tortura o al robo cuando se enfrentaron a las leyes del país en su ansia por hacerse con el poder. Basta echarle una ojeada a nuestra Historia, la fidedigna, no la que han reescrito los de la Memoria Histórica, para poder comprobar el totalitarismo que quisieron implantar y todavía aún lo intentan, estas formaciones políticas. Al fin y al cabo los Frentes Populares vinieron de Rusia; los nazis fueron “nacional-socialistas” los padres del comunismo Marx, Lenin, Stalin o Troski no dudaron en buscar el extermino de sus enemigos; y, sin ir más lejos, los llamados países de Cono Sur americano o antillanos, están dominados por regímenes extremistas dictatoriales, sin que parezca que nadie de estos partidos que acusan a los otros de extrema derecha, se sientan incomodados o afectados por su existencia. Y es que existe, entre la izquierda, la creencia de que para hacerse con el poder, para eliminar la verdadera democracia e implantar el pensamiento único y la supresión de libertades, hay que cargarse a la Iglesia católica y a todos los partidos de derechas o de centro. Lo malo es que puede que haya algunos de los amenazados que sigan sin darse cuenta del peligro. O así es como, desde la óptica de un ciudadano de a pie, nos percatamos del peligro de una involución totalitaria de izquierdas.

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Desescombremos Cataluña, desescombremos España

PEDRO J. RAMÍREZ El Mundo 3 Agosto 2014

Hoy debo empezar dando las gracias a cuantos desde fuera y dentro de Cataluña están reconociendo el mérito de la redacción de este periódico -"EL MUNDO tenía razón, Pedro J. tenía razón"- e incluso pidiendo disculpas por los ataques que nos dirigieron cuando desvelamos las fechorías de los Pujol. Lo hago en mi propio nombre, en el de cuantos han formado parte durante un cuarto de siglo de mi equipo y muy especialmente en el de quienes, como Inda y Urreiztieta, fueron señalados como delincuentes por el Fiscal Jefe de Cataluña y perseguidos ante los tribunales por la plana mayor del nacionalismo catalán, y en el de quienes, con Álex Sàlmon a la cabeza, han representado firmes y orgullosos al periódico en el entorno hostil de la Barcelona estupidizada por el maniqueísmo identitario.

Pero también debo hacerlo en nombre de tres prometedores escritores cuyas advertencias me proporcionaron en el momento clave munición dialéctica a la altura del envite. Me refiero a Bertoldo Brecht, Guillermo Shakespeare y Arturo Miller que en meses sucesivos acudieron en mi auxilio para anticipar, con mejores personajes y más trepidantes argumentos de los que jamás se me hubieran ocurrido, cuanto ha terminado por explotar en estos días.

El primero fue Brecht, proveedor de la trama de La evitable ascensión de Arturo, ¡uy! (Carta del Director de 25-XI-2012) en torno a la figura del "honorable" Dogsborough, "ese viejo estandarte enmohecido, ¡el probo y responsable estrechador de manos!, ¡el anciano insobornable a toda prueba!" que sirve de plataforma de apoyo al joven gánster sin escrúpulos, bajo el techo de cristal de la corrupción alentada por su hijo mayor. «La especie de los cuervos vive desde antiguo de la buena fama», se decía en esa entrega. "Creen en él. Quien hace mucho que no cree en Dios aún cree en Dogsborough". Y tampoco faltaba la acotación de un periodista vanguardista: "No es difícil no hablar de lo que nunca ocurre".

El segundo fue Shakespeare, robusto leñador de la madera empleada en El bosque de Birnam, camino del Palau (Carta del Director de 23-XII-2012) para anunciar lo que les esperaba a estos Macbeth de senyera y barretina: "El problema de esa pareja es que la huella del dinero sucio es tan indeleble como la de la sangre... Pronto se darán cuenta de que nuestro Estado es lo bastante ingenuo como para tolerar e incluso fomentar el independentismo y lo bastante inútil como para tolerar e incluso fomentar la corrupción, pero no ha llegado a ser lo suficientemente estúpido como para contemplar impávido que los mismos que roban traten de destruirlo... Nada parará ya al bosque de Birnam. Los viejos troncos del Estado tardan en moverse pero una vez en marcha no habrá quien los detenga y de las masas difusas emergerán amenazas diáfanas, como si se tratara de un borrador que alguien va pasando a limpio".

Y el tercero fue Miller quien, tras animarme a "desvelar lo que todo el mundo sabía y nadie decía públicamente" en el prólogo de Todos eran mis hijos (Carta del Director de 20-I-2013), fijó mi atención en el viejo ingeniero Joe Keller justo cuando, cercado por las pruebas, tiene que desvelar su secreto inconfesable: se enriqueció y enriqueció a sus hijos a base de enviar a muchos pilotos a la muerte en un modelo de avión que sabía que contenía piezas defectuosas.

La imaginaria confesión de su émulo catalán se fundía en el telar de la actualidad con la de Lance Armstrong: "Sí, yo me dopé, yo los dopé con la EPO de la construcción nacional, con los esteroides del 'Madrid nos roba' y con la hormona del crecimiento del 'Catalunya is not Spain'. Era una causa noble. Nuestro fin justificaba los medios. Primero era para el partido, luego fue para nosotros. Yo lo hice por todos ellos y la sociedad catalana me entendía. Ese fue el defecto de fábrica que nos derribó a todos...".

Una detonación me devolvió a la literalidad del texto de Miller justo a tiempo de recoger el eco de las palabras postreras del suicida: "Lo peor fue traicionar a quienes me apoyaron y creyeron en mí...". Lo último que desearía es que Jordi Pujol pasara de decir que le gustaría morirse a pegarse directamente un tiro -sólo cantando ante el Parlament y la Justicia podrá reparar una pequeña parte del daño causado- pero advierto que el final de su comunicado no es sino un remedo del de Keller: "Expongo todo esto con mucho dolor por lo que puede significar para tanta gente de buena voluntad, defraudados en su confianza". O Pujol leyó mi Carta, o conoce bien el teatro de Miller o tiene en la retina el "I let you down" de Nixon ante David Frost.

Pero si ese comunicado no es más que una cortina de humo para tapar Suiza con Andorra y las comisiones que cobraba en su despacho oficial con la supuesta herencia del abuelo, desconocida incluso para su propia hija, hay que ver con qué brío y rigidez la prensa catalana se ha enrollado sobre sí misma hasta formar un burdo capotillo de San Fermín para engañar al mugiente toro de la opinión pública, separando a Pujol del pujolismo y la corrupción de su familia carnal de la de su familia política.

Como si el Palau, la Santa Espina, los cuadros de la mujer de Macià Alavedra, el cuñado de Cullell, Planasdemunt, Prenafeta, el juez Estevill, el caso Pallerols, el caso Treball... no hubieran existido nunca. O como si el propio Mas no siguiera teniendo que explicar de dónde salieron los 2,3 millones de su familia en Suiza y Liechtenstein -lo de la venta de la empresa de ascensores es mentira- y por qué su propio DNI figuraba en el banco. Según el borrador de la UDEF, el padre de Mas "recibía comisiones" por gestionar el dinero expatriado de los Pujol y "desviaba una parte a su propio hijo".

Cuantos elogian el "hablando se entiende la gente" que Mas tomó prestado del dimitido Juan Carlos para resumir el clima de su reunión con Rajoy, están exaltando el cinismo en la política con ingredientes de teatro del absurdo. ¿Cómo es posible que el jefe de un Gobierno constitucional dedique dos horas y media a discutir las 23 mejoras que exige para su habitación quien lleva meses anunciando su irreversible determinación de abandonarla por las buenas o las malas?

Sin embargo la comparecencia de Mas ante la prensa sirvió para equiparar a los "tristes y cabreados" por el caso Pujol, con los "tristes y cabreados" por el caso Bárcenas, con los "tristes y cabreados" por el caso de los ERE y con los "tristes y cabreados" por el caso Urdangarin. O sea, para aflorar ese cinismo multilateral según el cual en todas partes cuecen habas y la culpa está en las estrellas.

Es cierto que su interlocutor tiene casi tanto que callar como él y que de la misma manera que la prensa catalana siempre llevará el estigma de haber sido cómplice del secreto a voces de los Dogsboroughs, los Macbeth y los Keller, la prensa española puede quedar marcada por el mismo baldón si, ahora que el juez acaba de sentar en el banquillo a los tres últimos tesoreros del partido, no reacciona con contundencia ante la corrupción estructural que afecta a la cúpula del PP.

Si alguien considera que es menos grave que roben los partidos a que lo hagan las personas, que no siga leyendo porque el elemento equivalente a la declaración televisiva de Pujol negando tener cuentas en el extranjero es la comparecencia de Rajoy del 2 de febrero de 2013, empeñando su palabra a través del plasma en que el PP "no cobró ni pagó nunca dinero negro". El calendario es clave porque el 18 de enero se había descubierto el botín que Bárcenas ocultaba en Suiza y el 20 había tecleado desde La Moncloa: "Luis lo entiendo. Sé fuerte. Mañana te llamaré". O sea que no era cierto, como declaró a la SER este 6 de mayo, que cuando mandó el SMS no supiera lo esencial. O sea que es él y no EL MUNDO quien "manipula y tergiversa", como ha sido Pujol y no EL MUNDO quién engañó a los ciudadanos.

Ahora que las noticias reflejan con naturalidad rayana en la rutina los autos judiciales en los que se da por requeteprobada la existencia de una caja B del PP, o sea que en contra de lo aseverado por Rajoy se ingresaba una y otra vez "dinero negro" -de adjudicatarios de obra pública para más inri- y se pagaba una y otra vez en "dinero negro", cada uno debe retratarse. ¿Es compatible que todos sepamos que Rajoy encubrió activamente la corrupción con su continuidad al frente del Gobierno? ¿Conviene sacrificar la regeneración democrática a la estabilidad rajoyesca ahora que el viento de la economía vuelve a soplar favorablemente? En caso afirmativo, ¿es de rigor admitirlo palmariamente o también desde Madrid se recomienda seguir fingiendo ignorancia?

Y puestos a plantear interrogantes, ¿es presentable que a medida que se acumulan los indicios altamente sospechosos sobre el contrato de basuras de Toledo como presunta correspondencia a los 200.000 euros que habrían financiado la campaña de Cospedal, la altiva secretaria general se permita dar lecciones de ética sin esclarecer lo que tan directamente le afecta? ¿O acaso no es relevante que la adjudicataria -Sufi S.A.- ya aparezca pagando comisiones en la primera fase de la trama Gürtel, que el contrato tuviera un incremento irregular de 11 millones de euros -casi un 200% adicional-, que el tesorero y edil que lo aprobó se haya presentado ante el juez como una especie de tonto del bote que pasaba por ahí y que el gerente de madame sostenga que firmó el recibí de los 200.000 euros, intimidado por Bárcenas pero sin recibir nada, cuando inicialmente el propio PP castellanomanchego había admitido el ingreso?

María Dolores de las Mentiras no debería volver a comparecer los lunes al caliente sol de Génova sin explicarnos todo esto o lo que la justicia laboral ha acreditado ya como "simulación contractual" con Bárcenas, o los pagos de Liberbank a su marido tras engullir la Caja de Castilla-La Mancha o sus maniobras liberticidas contra el periodismo crítico. Episodios todos tan insertos en un hábitat de mangancia como los de los Pujol, pues este es el PP de Carlos Fabra, Blasco, Cotino, la alcaldesita Castedo, el cacique Baltar, Matas, Cardona, López Viejo, el Albondiguilla, Galeote, Sepúlveda, Ana Mato, el Jaguar y para qué seguir. Como ha escrito la diputada Irene Lozano,"el problema de España es el 3%", pero no sólo porque los Pujol sean españoles.

Las coartadas son recíprocas: el nacionalismo del odio debe sacar al pueblo elegido de un Estado putrefacto, la tecnocracia del miedo ha de protegerlo de extremistas de toda índole. La realidad es que el radicalismo germina -y a estos efectos da igual Batasuna, que ERC, que Podemos- cuando la moderación apesta. Por primera vez en 25 años esta columna se va hoy de vacaciones -Cerrado por Destitución- pero a partir de septiembre no habrá mejor arpón que la palanca acuñada por Jaume Vicens Vives para describir todo lo bueno que le ocurrió a Cataluña a partir de 1714: el "desescombro del viejo régimen". Allí y aquí.

Rajoy quiere resucitar el pujolismo en vez de enterrarlo

Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 3 Agosto 2014

Como si Jordi Pujol no llevara años encabezando la política separatista de su partido, como si no hubieran cogido robando a toda su familia, como si no hubiera confesado que desde que llegó al Poder se ha dedicado a robar –con Hacienda de estafermo- a los mismos ciudadanos a los que aleccionaba en moral católica y ética nacionalista, como si esa confesión no demostrara que una clave en la radicalización separatista de la Generalidad de CiU ha sido que la dinastía política más corrupta de Europa y parte de América no entre en la cárcel, como si esa confesión no desnudara la miseria de la "construcción nacional" de Cataluña y la consiguiente destrucción de España… en suma, como si Pujol no hubiera dicho nada y como si lo confesado nada supusiera en la política catalana y española, el presidente del Gobierno Mariano Rajoy ha recibido a Artur Mas con todo respeto y consideración, otorgándole el rango simbólico de Jefe de Estado (fórmula inaugurada por Zapatero con Ibarreche y criticadísima entonces por el PP) posando sonrientes junto a las banderas de España, Cataluña y la Unión Europea, todas del mismo tamaño, tirando a liliputiense. Para esconder la española, hay que demediar el conjunto. Parecía un adorno de mesa.

El interlocutor de Rajoy, ese hombre recibido con tanta consideración y cuyas "23 propuestas económicas" ha prometido Rajoy estudiar con "ánimo constructivo" es el heredero de Pujol en la Presidencia de la Generalidad y también de un par de millones de euros recibidos tras la muerte de su padre, que, según la UDEF, era uno de los testaferros del Todopoderoso catalán de estos últimos cuarenta años. Siguiendo una costumbre atávica del separatismo catalán, Mas hurtó a la Hacienda española más de 800.000 euros, delito fiscal que, una vez descubierto, hubiera debido llevarle a la cárcel. No hubo tal. Elena Salgado, ministra de brotes verdes y números rojos del Gobierno de ZP, alfombró una salida para el proto-recluso mediante la cual, según denuncia de los cancerberos del Fisco, Mas escapó de la trena pagando un 33% menos de lo que le hubiera tocado a cualquier ciudadano españolen las mismas circunstancias.
Godó descubre a Pujolchinela

Sin embargo, pese a que Rajoy se niegue a hablar del caso, su entrevista con Artur Mas se ha producido pocos días después de la famosa confesión de Pujol. Y en pocos días hemos sabido lo que sin duda ya sabía Rajoy sobre la actividad delictiva del clan de los Pujol, Mas y demás famiglia. Por ejemplo, las mansiones y chateâux en la Cerdaña -la española y la francesa-, en una de cuyas casas de invitados se alza la bandera separatista catalana. En un valle muy cuco, los Pujol compartían espacio de loisir con la crema del periodismo, la política y la empresa de Cataluña, ninguno de cuyos conspicuos miembros sospechaba nada irregular en la adquisición de tanta casa por alguien con tan poca nómina. De ahí su sorpresa. Y en uno de esos amables endroits han descubierto al Todopoderós los sabuesos infatigables del Conde de Godó, hasta ayer jefe de la campaña separatista del partido de Pujol y Mas.

En lo que parece una parodia de Boadella para la reposición de Ubu President, la foto de La Vanguardia nos muestra la retaguardia, lo más íntimo del caudillet. Pujol está leyendo por la noche, a la luz de un flexo, tal y como nos contaba Arias Navarro que Franco hacía a altas horas de la noche, alumbrado por la lucecita de El Pardo. Mientras los españoles dormíamos a pierna suelta, Franco velaba. Mientras los catalanes juegan a sorprenderse, no creo que Pujol relea las meditaciones de Marco Aurelio, sino que repasará algún documento financiero o bancario. ¡Tiene tantos!
La complicidad del Gobierno

En estos días en que, con un Gobierno en España, qué digo Gobierno, con un presidente que actuara como ciudadano, a ser posible español, todo el tinglado oficial del separatismo catalán habría saltado por los aires, también hemos sabido que no sólo Zapatero ocultó los delitos fiscales de Mas, sino que Montoro, léase Rajoy, sabía que al primogénito de la Banda de los Pujol lo habían detenido traficando con grandes hatos de divisas no sólo en la frontera de juguete de Andorra y en la más severa de Argentina y Chile. También que entre los infinitos inmuebles de la Sagrada Familia Pujol hay uno de L´hereu biológic con valor no inferior a los seis millones de euros, justo al lado del palacete de los Urdangarín-Borbón, y que llevaba años sin declarar, para no pagar.

Y como estas, infinitas hazañas. La entrevista fortuna de la cleptocracia pujoliana reivindica la figura del difunto Néstor Kirchner y muestra el error de Maragall al denunciar en la misma cara de Artur Mas aquello de "el seu problema se llama 3%". ¡El 30% y 34 años! Ahora, los comisionistas que durante siete lustros han labrado la fortuna de los Pujol denuncian que pagaban a Pujol Ferrusola porque les amenazaba con represalias terribles, ahora confiesan que era imposible conseguir una obra pública sin pasar por Can Pujol y el Palau, ahora vuelve a hablarse del "sector negocios" de Convergencia: los Alavedra, Cullell,Prenafeta y tutti quanti. Ahora resulta que todos sabían que en Cataluña se robaba, como en el casino de Casablanca decía el corrupto y simpático jefe de la policía: "Aquí se juega". La diferencia es que Pujol nunca ha sido simpático y que la policía que fingía no enterarse era la española. Cuatro presidentes del Gobierno podían haberlo impedido: González, Aznar, Zapatero y Rajoy. No ha querido hacerlo ninguno.

Hasta Zapatero podían decir que, a cambio de la inmoralidad de dejarles atracar a todo el mundo, los nacionalistas catalanes no darían el paso definitivo de romper con España. ¿Pero y Rajoy? En sus casi tres años de Gobierno, Artur Mas, desde la Generalidad y con el respaldo expreso e incondicional del Patriarca Pujol, ha volado todos los puentes, ha hecho todos los desaires, ha planteado todos los desafíos, ha retado a todas las instituciones, ha incumplido todas las leyes, ha sacado a la calle a las masas para proclamar su odio a España, alimenta ese odio en las infinitas televisiones públicas que pagan todos los contribuyentes, catalanes y españoles, porque Cataluña está en quiebra y es el Estado Español el que paga las nóminas de ese Estado dentro del Estado que trata de destruir.

Mas se ha jactado de no atender la Ley, de despreciar a la Nación y al Estado, se ha permitido incluso no aplaudir en la Proclamación del nuevo Rey. Y llega a Moncloa con una factura de "23 puntos", que suponen la independencia de Cataluña pagada por todos los españoles y dice Rajoy que "la estudiará con ánimo constructivo". El mismo ánimo constructivo que muestra Artur Mas con respecto a España, o sea, ninguno. Porque todo lo que suponga colaborar en la construcción nacional de Cataluña es participar activamente en la destrucción de España. Y por desgracia, en eso está Rajoy.
‘Madrit’ quiere que sobreviva el pujolismo

Rajoy no ha querido hasta ahora ni ahora, que lo tiene fácil, quiere acabar con la corrupción pujolista que representa Artur Mas porque esa ha sido la clave del equilibrio del sistema desde la Transición: el Gobierno de España, de derechas o de izquierdas, pagaba al separatismo catalán un año de mora en su proyecto separatista, sea en materia de inversiones, de competencias o de impunidades. La prevaricación de la Moncloa ha sido la norma en sus tratos con la Generalidad, ente político-financiero creado y recreado a imagen y semejanza de Pujol.

El penúltimo episodio de esa prevaricación fue la denuncia del Fiscal Jefe de Cataluña, criatura de Torres Dulce, contra El Mundo por publicar los primeros datos de la corrupción de los Pujol. Y poco después la Generalidad, para defender el honor de sus ladrones, se querelló contra algunos periodistas y creo recordar que hasta una diputada por vulnerar el honor nada menos que del Pueblo de Cataluña. Vamos, como si Alí Babá denunciara a los juglares y a la plebe por vulnerar el honor de Bagdad. Pues por muy poco no fue admitida la querella. Nos salvó, me salvó, una sentencia del Supremo absolviéndome de otra denuncia semejante de ERC. Y es que gracias a la inalterada corrupción de los Gobiernos de España, los separatistas catalanes han actuado como si todo el monte fuera orégano. Y, por regla general, con el respeto debido al tomillo y al romero, lo ha sido.

Rajoy se niega a hablar de Pujol es decir, del lado sórdido del separatismo catalán. Y ello por una razón: con tal de no tener que hacer él frente a sus responsabilidades personales e intransferibles si Mas hace lo que ha prometido hacer, que es emprender el camino a la proclamación de la independencia de Cataluña, será capaz de cualquier cosa. Si fuera posible conocer todos los delitos de los Pujol, ya estarían indultados. De antemano, ya lo están.

¡Y luego habla Rajoy de legalidad frente al reto de Mas! ¡Pero si él es, como sus predecesores, la garantía absoluta de ilegalidad! ¿O es que ya no es ilegal robar y, para taparlo, prevaricar? En esta España lela, abúlica, como hechura de Mariano Rajoy, evidentemente, no. El futuro es conseguir devolvernos al pasado. Decía Tayllerand que "el que no ha vivido antes de la Revolución no sabe lo que es la dulzura de vivir". Pues bien, como si no hubiera confesado Pujol, Rajoy quiere ser Tayllerand, que sobrevivió al Terror. Al oprobio, a la alta traición es difícil que pueda sobrevivir España.

Una fortuna que deja aún más en evidencia a los Pujol y salpica a Mas
EDITORIAL El Mundo 3 Agosto 2014

LAS NUEVAS revelaciones que hoy publicamos acerca del fraude cometido por Jordi Pujol y su familia permiten hacerse una idea más aproximada de la magnitud del escándalo. La información obtenida por la Policía en bancos extranjeros indica que el clan Pujol podría haber amasado una fortuna ilegal próxima a los 1.800 millones de euros, dinero que salía en gran parte de España para ser escondido en paraísos fiscales. Los informes no pueden ser aún más precisos en relación a la cuantía, porque los agentes han detectado que se ha recurrido al uso de distintos bancos, sociedades y testaferros con la clara intención de borrar las pistas.

La constatación de que Jordi Pujol es un corrupto ha causado conmoción dentro y fuera de Cataluña, por cuanto ha sido un icono para varias generaciones de catalanes y un referente de la política española en las últimas cuatro décadas. Pero si a ello añadimos ahora que, fruto del latrocinio familiar, ha acumulado sumas astronómicas, la perplejidad, el asombro y el enfado pueden dar paso a la indignación. Cuando, por ejemplo, se supo que el ex tesorero del PP, Luis Bárcenas, tenía 48 millones de euros en paraísos fiscales, a la mayoría le pareció una cantidad tan extraordinaria que restaba credibilidad a su defensa. Pues bien, la cifra resulta absolutamente ridícula comparada con la de los Pujol. Con esos 1.800 millones de euros, la familia Pujol sería una de las diez más ricas de España y tendría un puesto de honor en la lista Forbes de las grandes fortunas del mundo.

El informe policial sobre el caso, al que ha tenido acceso EL MUNDO, concluye que ese dinero ha sido acumulado durante muchos años. También indica que procede de "todo tipo de acciones presuntamente delictivas", unas irregularidades que pudieron llevarse a cabo gracias a "la condición de privilegio" que gozan los Pujol en Cataluña. En concreto, se cita el cobro de comisiones fraudulentas a cambio de la adjudicación de obras públicas por parte de la Generalitat catalana. Eso da mayor verosimilitud, si cabe, al testimonio de los empresarios que han denunciado que pagaron a los Pujol para poder acceder a contratos con la Administración en Cataluña y por miedo a posibles represalias.

Las novedades del caso que hoy aportamos permiten extraer nuevas conclusiones. La más obvia, que Jordi Pujol no dijo la verdad en su comunicado a la opinión pública cuando sostuvo que el dinero que había mantenido oculto al Fisco era fruto de la herencia paterna. Su contrición y arrepentimiento eran fingidos y sólo pretendían extender una cortina de humo sobre la dimensión del fraude. Si alguien se sintió conmovido por su confesión, ha sido doblemente engañado.

Pero los informes policiales desvelan también que el clan movió grandes cantidades de dinero desde bancos de Andorra a otros de Luxemburgo coincidiendo con las informaciones de EL MUNDO acerca de los turbios negocios de la familia y al mismo tiempo que la ex novia de Jordi Pujol Ferrusola denunciaba que éste sacaba de España bolsas repletas de billetes de 500 euros en el maletero de su coche. Eso demuestra la verdadera catadura moral de los Pujol: mientras denunciaban a nuestro periódico en los juzgados y presentaban el asunto como un ataque a Cataluña y una persecución a la causa soberanista, se apresuraban a ocultar el dinero manchado a buen recaudo.

Pero seguramente la consecuencia más importante que cabe inferir es que resulta muy poco creíble, por no decir de todo punto inverosímil, que Artur Mas desconociera lo que ha estado ocurriendo durante años ante sus narices. Porque lo que demuestra la investigación es que ha existido una trama que, de forma sistemática y a la sombra de las instituciones catalanas, se ha enriquecido ilegalmente a costa de todos. Mas no sólo es el sucesor que eligió Pujol y el responsable de Hacienda de la Generalitat cuando éste era presidente, sino que aún existen dudas sobre el dinero que acumuló su familia en Liechtenstein.

HOJA DE RUTA DEL DIRECTOR
Pujol: la caída del mito del 'payés arreglado'
CASIMIRO GARCÍA-ABADILLO El Mundo 3 Agosto 2014

"Resumiendo: procedo de aquellos sectores sociales que por su mentalidad, sus actitudes básicas ante la vida y su escala de valores han construido la Cataluña moderna... Pero mi origen es éste: el de la pequeña, incluso muy pequeña burguesía de pueblo, ahorradores y sentimentales, que aspira a promocionar, a subir, a que los hijos sean más que los abuelos y los nietos más que los hijos, pero a través del trabajo e incluso de la aceptación del riesgo y sus consecuencias".

Esto era lo que escribía Jordi Pujol Soley en un artículo publicado en 'La Vanguardia' el 12 de diciembre de 1979 y que el ex presidente, el ya ex Molt Honorable, incluye orgulloso en su libro 'Historia de una convicción', publicado en 2008 por la editorial Destino. Lo que se ha venido abajo con la confesión del líder de Convergencia Democrática de Cataluña (CDC) de que durante 34 años ha tenido dinero oculto en cuentas en paraísos fiscales, no es sólo su buen nombre, su prestigio, sino la identificación del nacionalismo con ese "payés arreglado" que cuelga de la pared de su casa el retrato de Sant Pancráç: "St. Pancráç, doneu-nos salut i faina".

Lo que se ha destruido es esa imagen que el propio Pujol se encargó de construir pacientemente durante décadas y que se resume en su lema "somos el partido de los lunes", para resaltar precisamente el amor al trabajo, al esfuerzo, que identificaba la senyera con la honestidad y, por supuesto, con CDC.

Es lo que tiene la fabricación de los mitos, algo en lo que sí ha sido pionera la acomodada sociedad catalana, que ha permitido la construcción de una gran mentira porque le venía bien o, sencillamente, porque tenía miedo a levantar la voz, a desafinar en medio de un coro tan uniforme.

Todo en la manera de hacer de Pujol ha tenido ese toque de trascendencia, de conexión con algo superior, simbólico o... sentimental. Hasta la creación de CDC está rodeada de ese misticismo: el 17 de noviembre de 1974, en Montserrat, ¡justo cuando se celebraban los 75 años de la fundación del Barça!

No, Pujol ya no puede envolverse en la senyera como hizo cuando se produjo la quiebra de Banca Catalana. "Nos pusieron en el mismo saco que a los banqueros aventureros y delincuentes e intentaron que los acompañáramos a prisión. Un acto vergonzoso que, con toda la razón, me haría exclamar desde el balcón de la Generalitat: Han cometido una acción indigna" (Historia de una convicción). Cuando el entonces presidente del Gobierno de Cataluña hizo esa declaración institucional, las cuentas opacas en paraísos fiscales ya llevaban abiertas cuatro años.

Qué lejos quedan las plegarias a San Pancracio de comportamientos definidos por la UDEF ("¡Qué coño es la UDEF!", ¿recuerdan?): "falsedad de las relaciones mercantiles"; "falsedad de las facturas y de los supuestos servicios"; "interponiendo además sociedades y personas, a modo de capas de cebolla"; "transacciones que supusieron un revertimiento de ingentes caudales a las arcas personales"; "recalificación urbanística"; "plusvalías ilícitas"; "simulación de la intermediación, disimulando la percepción de una comisión"; "plusvalía millonaria a cuenta de pelotazo urbanístico y pago a la familia Pujol".

Todos estos entrecomillados los he extractado del informe de la UDEF fechado el 14 de junio de 2014, en el que se da cuenta de la investigación de las actividades de Jordi Pujol Ferrusola, el hijo mayor del ex presidente de la Generalitat.

¡Ah, la familia! Oriol (la esperanza blanca de CDC), Jordi, Oleguer,... ¿Tendrá todo ello que ver con la "aspiración a promocionar, a subir, a que los hijos sean más que los abuelos"? Bueno, mejor será que no hablemos de los abuelos...

La pujanza de esta familia fundadora de la nueva Cataluña, cuya fortuna, que podría alcanzar los 1.800 millones de euros (sólo en Andorra han movido 500), se ha acumulado en el ambiente fétido del miedo, del temor al poderoso que han denunciado ante la Policía los empresarios Laura Cutillas y Jorge Juan Flor.

Es lo que pasa cuando un partido se identifica con una persona, con una familia. ¿Cómo justificar ahora, como hace Artur Mas, el hijo político de Pujol, que se trata de un problema particular, privado?

No. Eso es imposible y por ello los nuevos cachorros del nacionalismo hablan de "refundación".

Si los independentistas rompen, el Gobierno decretará la suspensión de la autonomía en Cataluña

CDC, el nacionalismo moderado, está herido de muerte. Y el gran beneficiario de este batacazo monumental no es otro que ERC y su líder, Oriol Junqueras.

Algunos de los colegas, fundadores como Pujol de CDC, después CiU, reconocen que la situación es «insostenible». Más aún cuando temen que las revelaciones policiales o judiciales aporten nuevos datos que aumenten aún más la ignominia del enriquecimiento ilícito organizado y protegido por la Generalitat.

"Lo que tememos", me confiesa uno de ellos, abogado de reputación en Barcelona, "es que las investigaciones liguen de alguna manera esas cuentas en paraísos fiscales con las que tenía el padre de Artur Mas".

En efecto, esa es una de las líneas de investigación de la Policía. ¿Cómo puede negociar, desde una posición supuestamente de fuerza, el líder de un partido con ese techo de cristal? Sin embargo, se equivocan los que creen que el escándalo de la familia Pujol va a parar el reto soberanista, que tiene marcada su primera meta volante en la consulta del 9-N. Mas ya no se puede bajar de ese tren que él ya no conduce. Es demasiado tarde.

La confesión de Pujol y las investigaciones sobre el origen de las fortunas de sus hijos, con el debilitamiento consiguiente de CDC, van a tener consecuencias políticas inmediatas.

Aunque ERC ha mantenido una prudencia exquisita, e impropia de un partido que dice luchar contra la corrupción, respecto a las cuentas de los Pujol, la decisión del partido independentista de apoyar la comparecencia del ex Molt Honorable es un síntoma de que algo puede cambiar en las próximas semanas.

La especulación, todavía sólo especulación, que recorre los despachos ilustrados de Cataluña, es que ERC, fortalecida por los escándalos de su socio, tiene la tentación de romper amarras e intentar forzar un adelanto electoral con la intención de formar gobierno con la CUP, ICV y el conglomerado que se está formando en torno a Podemos.

Una Cataluña gobernada por la izquierda independentista. ¿Se imaginan? Un Gobierno catalán que, unilateralmente, decida proclamar la independencia.

No, no es ciencia ficción. Es una posibilidad real. Tan real que está siendo seriamente analizada por algunos departamentos del Gobierno. "¿Y en ese caso?", pregunto a un ministro. "Nosotros no tendríamos más remedio que suspender la autonomía".

Pujol a Mas: “Solucióname lo de Vilarasau”
Nacho Cardero El Confidencial 3 Agosto 2014

José Vilarasau (1931) fue el primer ejecutivo de La Caixa durante 27 años, más de lo que Jordi Pujol estuvo al frente de la Generalitat. Su nombre entinta las páginas de las finanzas de este país como el demiurgo de La Caja de Ahorros y Pensiones de Barcelona, el verdadero artífice de que la entidad catalana se dispute en la actualidad los puestos más altos del ranking. Fue amigo de Pujol. Y si no lo fue, aparentaba serlo. En más de una ocasión –ahí está la hemeroteca– acudió al rescate del entonces presidente de la Generalitat para tapar los quilombos en los que le metía Javier de la Rosa.

Un maridaje discreto y distante, casi perfecto, hasta 2003. Ese año, el conseller en cap del Govern, Artur Mas, comenzó a urdir un traje a la medida de Vilarasau para obligar a jubilarle con una ley que limitaba la edad de los consejeros de las cajas a un máximo de 70 años. El de Caixa contaba con 72. La ofensiva desconcertó hasta al mismísimo Pujol, que no entendía por qué habían de prescindir de un banquero con el que siempre habían convivido en paz y armonía. Se mostraba contrariado: “Tienes que solucionarme lo de Vilarasau”, le pedía el president a su delfín, según recuerdan testigos de las conversaciones. “Tienes que solucionármelo”, insistía machaconamente. “Si no, tendrás un problema”.

Pero lo que se presuponía un problema para Mas devino problema para Pujol. El conseller se lanzó como una hidra de siete cabezas contra su mentor: “Si se queda Vilarasau, el que se va soy yo”. La Ley de medidas fiscales y administrativas salió adelante y el presidente de La Caixa tuvo que dejar el cargo en manos de Ricardo Fornesa para que luego éste, tras una especie de interregno, tuviera que ceder el testigo o bien a Isidro Fainé, o bien a Antonio Brufau, ambos brillantes directivos de la caja en los que Artur Mas tenía depositada su confianza.

“Siempre dije que cualquiera de ellos podría dirigir con éxito cualquiera de las mayores empresas españolas”, narraba Vilarasau en sus memorias (El extraño camino a La Caixa, RBA Editores). Lo contaba con ese tono de resquemor que en boca de los miembros del seny no parece tal, pero lo cierto es que tanto el uno como el otro le dieron la espalda llegado el momento. Lo dejaron solo. “Quisieron volar por su cuenta y que sus decisiones dejaran de depender siempre de mi aprobación”. Resultaba comprensible. Lo que no lo era tanto, rememora el banquero, fue la actitud de la Generalitat, “que la había tomado conmigo” y que decía que “lo mejor que podía hacer era conformarme". En fin, hubiera “agradecido que lo disimularan un poco más”.

Entrevista expresidente de La Caixa
El problema que tenía antes Artur Mas con Vilarasau lo tiene ahora Fainé con el primero. El president lleva meses cavando su propia tumba y amenaza con llevarse colgados del brazo a todos los que le rodean.

Aunque inmerso en la fase de negación, Artur Mas es un cadáver político. Por mucho que se pellizque para negar la evidencia, y se revuelva combativo en busca de un giro que revierta el devenir de los acontecimientos, lo cierto es que políticamente Mas ya ha dejado el mundo de los vivos. Como el protagonista de la película El sexto sentido, si habla como un muerto, si se mueve como un muerto, si huele como un muerto y si se rodea de muertos, véase la familia Pujol, es que él también está muerto. Bastaba que hubiera afinado el oído para escuchar los cánticos por su funeral.

RÉQUIEM I: La confesión de Pujol
En un país cínico como lo es España, poco dado a reconocer la culpa y asumir responsabilidades, la confesión de Pujol hace presumir un escándalo de dimensiones oceánicas y esparce la sombra de la duda no sólo sobre Convergència sino sobre toda la política catalana. La pregunta ronda por la cabeza: ¿Y si todo fuera falso? ¿Y si Cataluña hubiera estado viviendo todos estos años una mentira? ¿Y si el clientelismo dominante de la Generalitat sobre la burguesía, empresa e incluso medios de comunicación hubiera impedido que la verdad emergiera? Algunos todavía niegan la realidad... Quizá porque les sale más rentable.

En este sentido, resultan escalofriantes las declaraciones de José María Mena, uno de los fiscales que estuvo investigando el caso Banca Catalana, entidad que quebró en el año 1982 y fue fundada por el clan de los Pujol, acusados posteriormente de ocultar una caja B en el banco y repartir más de 500 millones de pesetas de unos beneficios inexistentes. El caso fue archivado como allí se archivaban los casos: por los cojones del molt honorable.

Durante la investigación, como recoge la entrevista a Mena en el programa Más Claro Agua, de 13TV, los fiscales “fuimos disparados con una escopeta de caza en las ventanas y durante muchísimos días recibíamos llamadas telefónicas intermitentes durante toda la noche”. Y de aquellos polvos, estos lodos. El sábado publicó El Confidencial que los Pujol atesoran decenas de millones de euros en cuentas opacas y la UDEF estima en más de 500 millones el dinero que han movido a través de Banca Privada d’Andorra (BPA).

RÉQUIEM II: la espantada de Duran
La decepción se ha apoderado de los convergentes. “Si aquí nadie da explicaciones, si se nos oculta todo… pues entonces complicado”, rezonga un alto dirigente del partido. Las cajas de Lexatin corren por la calle Córcega, donde se ubica la sede de la formación, como si fueran pastillas juanola. Se ven al borde de la desaparición. O queda una formación muy debilitada, acaso lo que más conviene al gobierno de Madrid, o se jibariza hasta la inanición.

El proceso secesionista está igualmente tocado. No tanto en las capitales de provincia, caso de Barcelona, donde los catalanes levantan una frontera diáfana entre CiU y Esquerra, frontera que básicamente marca la Avenida Diagonal, como en esa otra Cataluña agraria que no establece distingos entre un partido y el otro. ¿Qué harán ahora estos independentistas moderados, en las antípodas de ERC, que votan a CiU y se hicieron secesionistas por la intransigencia de Madrid y su oposición al Estatut?

Faltos de referencias, sus miradas se dirigen desesperadas a Duran i Lleida, quien decidió dar un portazo en las narices a su compañero de pupitre y abandonar la secretaría general de CiU. Duran anda estos días moviéndose en determinados entornos, como el Círculo de Economía y el Ecuestre, recabando apoyos ilustrados que le ayuden a dar el salto, no se sabe si para construir sobre las ruinas de CiU o si para erigir un nuevo partido.

RÉQUIEM III: La maniobra de Rajoy
Mariano Rajoy se sinceraba recientemente con una comitiva de periodistas catalanes no nacionalistas: “Yo con Oriol Junqueras no tengo nada en común. No me cae bien, pero si gana las elecciones, le invitaré a que venga aquí, a La Moncloa. Porque será lo que sea, pero a mí Junqueras no me ha engañado nunca”, decía el presidente del Gobierno.

Si CiU y ERC sacaban mayoría por los pelos en los últimos sondeos, ahora, tras saltar el escándalo Pujol, difícilmente alcanzarán dicha cota. Podría darse la paradoja de que Esquerra fuera la formación más votada al Parlament, pero que no recabara los apoyos suficientes para formar gobierno, máxime cuando a Joan Herrera, líder de ICV, cada vez le espanta más la idea de meterse bajo la misma barretina que Mas y Junqueras.

La figura de Artur Mas va camino de resultar prescindible. El president sufre en carnes la precisión japonesa con la que pueden llegar a funcionar los servicios de inteligencia del Estado. Se ha dado tan de bruces con la realidad que en la visita a Madrid de la pasada semana, no pudo por menos que rebajar su tono soberanista y proponer 23 medidas económicas ajenas al derecho a decidir, sabedor de que, tal vez, sea su única escapatoria.

RÉQUIEM IV: El 9 de noviembre de 2014
El último funeral por Artur Mas tendrá lugar durante los días previos al 9 de noviembre de 2014. Entonces, se verá obligado a dar marcha atrás en el referéndum independentista consciente de que no se puede vulnerar de continuo la legalidad, de que también hay que rendir cuentas, como le ha sucedido a Pujol, y ahí, llegado ese momento, el monstruo independentista que aventaron para mantener sus privilegios y seguir dándole a la máquina del tres por ciento se les volverá en contra, y tomará las calles, y los escraches ya no serán en el domicilio de Fainé sino en los de Mas y su gobierno.

Fin del lavado de imagen de Sortu
EDITORIAL El Mundo 3 Agosto 2014

LA IZQUIERDA abertzale ya no tiene miedo a su ilegalización y, por ello, después de haber presentado en las listas electorales a los miembros menos marcados por su vinculación a ETA, volverá a mostrar su verdadero rostro. Según desvelamos hoy, antiguos líderes proetarras, aquellos que tras la ilegalización de Batasuna se retiraron a la retaguardia política, están preparando su regreso a la primera línea. En los comicios municipales de 2015, ese sector duro volverá a las listas de Sortu, toda una declaración de intenciones del clima que pretende llevar a las instituciones.

Joseba Permach, ex dirigente de Batasuna, Herri Batasuna y Euskal Herritarrok, o Rufi Etxeberria, conocidos por su intolerancia y radicalismo, son algunos de los líderes que Sortu pretende tener al frente de la formación. Ambos acaban de ser condenados a tres años de prisión y seis de inhabilitación absoluta por la Audiencia Nacional en el caso Batasuna por el delito de pertenencia a organización terrorista. En principio, ellos no podrían estar en las listas. Pero ayer, Pernando Barrena, portavoz parlamentario de Sortu, anunció en el transcurso de una manifestación contra esas condenas que su intención es recurrir al Tribunal Supremo.

Los acontecimientos demuestran que el lavado de imagen de la izquierda abertzale era sólo una estrategia para aprovechar las expectativas que abría en la sociedad vasca el fin de la violencia de ETA, pero la realidad es que la ilegalizada Batasuna nunca ha dejado de mover los hilos desde el fondo. Envalentonados por los progresos del movimiento independentista en Cataluña, los radicales intentan dar un nuevo impulso a su proyecto rupturista.

Ahora se ve de forma patente el error del Tribunal Constitucional de legalizar a Sortu en contra del criterio del Supremo, cuyos jueces concluyeron que la formación abertzale era un artificio político de los terroristas para suceder a la ilegalizada Batasuna: "ETA ha gestado, alentado y tutelado la estrategia de Batasuna de crear un nuevo partido, así como su puesta en escena, incluido el rechazo formal de la violencia", afirmaba la sentencia. Los hechos les dan la razón.

 


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