AGLI Recortes de Prensa   Martes 5 Agostoo  2014

Contra el paro, más reformas
EDITORIAL Libertad Digital 5 Agosto 2014

El mercado laboral ha vuelto a arrojar datos positivos el pasado mes de julio, aunque por debajo de las previsiones iniciales. El paro ha bajado en casi 30.000 personas respecto a junio, hasta un total de 4,42 millones de desempleados registrados en el antiguo INEM, la cifra más baja de la presente legislatura, mientras que la afiliación media a la Seguridad Social aumentó en 62.000 personas, con lo que supera los 16,7 millones de cotizantes. El dato más positivo de las estadísticas ofrecidas este lunes por el Ministerio de Empleo es que, una vez eliminado el efecto estacional propio del verano, la ocupación también creció, en casi 12.000 personas. Es decir, España siguió creando empleo en julio incluso descontando el impacto positivo de la temporada turística.

Sin embargo, pese a que los datos son buenos, la situación general sigue siendo dramática. Que un país desarrollado como España sufra una tasa de paro próxima al 24% tras casi siete años de agónica crisis económica, de los peores registros de Europa, la OCDE y buena parte del mundo, resulta, simplemente, bochornoso, además de insostenible e inaceptable. Y lo más triste es que tanto PP como PSOE se agarren a las cifras que más les convienen en cada momento para tratar de sacar rédito electoral de la tragedia, en busca de su propio beneficio político en lugar del interés general. En este sentido, ni España está en una senda sólida ni rápida de creación de empleo, como defiende el Gobierno, ni el mercado de trabajo está empeorando, tal y como trata de vender la oposición.

La realidad es que España ha empezado a crear empleo y, como consecuencia, el paro está bajando; pero el problema de fondo es que es y seguirá siendo muy elevado, ya que la recuperación económica es lenta, débil y especialmente frágil. Por eso es una gravísima irresponsabilidad que el Gobierno se acomode en la complacencia, el conformismo y la dejadez y no adopte medidas que, aun siendo impopulares, permitirían impulsar de forma muy sustancial la creación de empleo a corto y medio plazo. La reforma laboral que aprobó el PP en 2012 ha demostrado de forma fehaciente su utilidad y eficacia a la hora de frenar la brutal sangría de paro que venía sufriendo España desde el estallido de la crisis. Por un lado, logró suavizar la destrucción de empleo en plena recesión, a diferencia de lo que sucedió en los años previos, y, por otro, ha facilitado la creación de puestos de trabajo pese a que el ritmo de crecimiento es débil. En este sentido, cabe recordar que antes de la reforma era preciso que el PIB avanzara a una tasa de más del 2% anual para generar empleo, mientras que ahora se logra con apenas un 1%, incluso con menos.

Si una tímida y claramente insuficiente liberalización del anquilosado y rígido mercado laboral está ofreciendo frutos positivos, resulta una insensatez que el Ejecutivo rechace avanzar por la senda de las reformas estructurales para flexibilizar al máximo y, de este modo, posibilitar una rápida y drástica reducción del paro. No por casualidad los países con mercados de trabajo más libres son, precisamente, los que disfrutan de menores índices de desempleo.

Por desgracia, el PP prefiere no hacer nada con tal de no arriesgarse a perder votos o enfadar más a los sindicatos, en lugar de asumir su responsabilidad de gobierno creando el marco legislativo más adecuado para la generación de puestos de trabajo.

El paro no se combate con complacencias, sino con reformas que favorezcan el libre mercado, la propiedad privada y la seguridad jurídica.

Salida del euro
Podemos compra el modelo argentino
Juan Ramón Rallo Libertad Digital 5 Agosto 2014

Los defaults no salen gratis. Su consecuencia más inmediata -incluso en aquellas suspensiones de pagos beatíficamente calificadas de "renegociación de la deuda odiosa"- es que los extranjeros dejan de prestarnos su capital. Y esto, en un país que no tiene instalada una imprenta de billetes en el cuarto de baño de la residencia presidencial, supone ciertamente un problema: toda la financiación del déficit público debe efectuarse o con impopulares subidas de impuestos o con cargo al ahorro interno.

En este sentido, la economía española constituye una combinación terrorífica de todos los factores que impiden un default suave: es una economía con un gigantesco déficit público, con un elevadísimo endeudamiento privado -que absorbe todo el ahorro interno-, con una tendencia crónica a la generación de déficits exteriores, con una carga fiscal monstruosa para el sector productivo del país y sin una divisa propia que el Gobierno pueda inflar a placer.

Por eso, esencialmente, las cuentas de Podemos no cuadraban: uno no puede reclamar simultáneamente más déficit público, más gasto público y más impago de la deuda. Y no puede no por un elemental sentido de la honestidad -"Te voy a impagar lo que te debo pero te voy a seguir pidiendo prestado dinero para, en el futuro, volver a impagártelo"-, sino porque simplemente no hay manera de financiarlo.

Acaso los cuadros del partido consigan engañar a la catequizada parroquia electoral apelando a esa infinita bolsa de oro de Leprechaun en que algunos han convertido al fraude fiscal, pero, dejando de lado las inverosímiles cifras que a este respecto se manejan, esos mismos cuadros supongo que serán conscientes de que, en realidad, no hay forma de financiar su programa. O, al menos, no la había hasta que han comenzado a desgranarnos los detalles del apéndice técnico no adjuntado a ese programa.

Así, resulta que Podemos impulsará la creación de un euro de segunda división para el sur de Europa. La peseta-lira-dracma: algo así como "una divisa común para gobiernos deseosos de sangrar a su población con inflación". No es de extrañar: si Podemos impaga parte de la deuda pública y se niega a recortar el gasto (al contrario, desea multiplicarlo), el déficit del Estado se irá muy por encima del 10% del PIB. ¿Cómo sufragar tamaño dispendio sin poder emitir deuda y sin subir los impuestos? Pues evidentemente imprimiendo moneda y generando una monumental inflación.

La inflación, ciertamente, también es un impuesto que redistribuye la renta desde los ciudadanos al Estado, pero es un impuesto cuya vinculación con las élites políticas pasa más inadvertida para el común de los mortales: resulta mucho más fácil identificar a Montoro con la autoría del sablazo que supone el IRPF o el IVA que con un IPC que sube cada año un 5, un 10 o un 20%. A la postre, los impuestos los sube el Gobierno, pero los precios son cosa de "los empresarios ladrones" que quieren tumbar al victimizado Ejecutivo.

Más allá de la retórica populista, la inflación sí es un impuesto, y un impuesto que, para más inri, pagan los ciudadanos con menor cultura financiera. Los ricos lo tendrían relativamente sencillo para protegerse de una alta inflación de la peseta-lira-dracma: sólo deberían invertir su capital en renta variable nacional o, todavía mejor, en renta variable extranjera. Los ciudadanos cuyo único activo financiero es su depósito bancario, en cambio, lo tienen mucho más crudo: ellos sí son expropiados inmisericordemente por un Gobierno manirroto que necesita financiar su hipertrofia sin capacidad de emitir deuda. No olvidemos los grandes éxitos inflacionistas de la peseta: entre enero de 1961 y diciembre de 1998, la inflación acumulada fue del 2.380%, lo que significa que un millón de pesetas de 1961 quedó reducido a unas 42.000 pesetas de 1998: ese fue el robo inflacionista que practicaron sobre los depositantes los distintos Gobiernos de la época.

Ahora, al parecer, se trata de repetir éxitos pasados. Los mismos que se rasgan las vestiduras cuando oyen hablar de recortes en los salarios nominales abrazan entusiasmados un proyecto inflacionista para rebajarlos agresivamente en términos reales: default, salida del euro depreciación y alta inflación. Como la senda que ha seguido Argentina desde 2001, con tan desestabilizadores resultados: impago de la deuda en 2001, abandono de la paridad dólar-peso, depreciación de la moneda local (hasta 1 dólar = 8 pesos) y devastadora inflación oficial del 250% (si bien Venezuela se lleva la palma, con una inflación del 1.300%).

La receta precisa para que la inversión salga en desbandada del país, para que se cortocircuite la financiación internacional, para que el Estado controle más recursos dentro de la economía a través del atraco inflacionista y para, en última instancia, seguir siendo una economía de bajos salarios, cerrada hacia el exterior, con incapacidad para atraer y retener talento, con una clase media devorada por la fiscalidad y con una tendencia irresistible hacia el impago y la depreciación secular. No sé ustedes, pero yo preferiría parecerme antes a Suiza, Australia, Nueva Zelanda o Canadá (incluso a Alemania, Dinamarca o Suecia) que a Argentina o Venezuela. Estado moderado con baja inflación y estabilidad cambiaria versus Estado ultraintervencionista con saqueo inflacionista y extrema volatilidad cambiaria. Supongo que Podemos (e Izquierda Unida) prefiere mirarse en el modelo de Argentina y Venezuela.

El fracaso de la economía
Javier Benegas www.vozpopuli.com 5 Agosto 2014

Vista la triunfalista comparecencia del presidente del Gobierno de este viernes pasado, asusta comprobar que para él la crisis institucional y la crisis económica siguen siendo cosas distintas, como si las relaciones económicas se desarrollaran en un mundo aparte, aséptico, al que no afectan la arbitrariedad legislativa, la corrupción estructural y los problemas de índole política.

Cierto es que llevamos ya siete años de crisis económica. Pero también, y sobre todo, padecemos una crisis política e institucional profunda. Sin embargo, curiosamente hasta hace poco la correspondencia entre ambas crisis había pasado inadvertida porque quienes debían identificarla se habían dedicado, y aún se dedican, a separar la causa del efecto, amparándose en almibaradas teorías maximalistas que solo atienden al hecho económico. Circunstancia esta que viene bien aprovechar para hablar de esa corriente llamada neo-institucionalismo, y que pone de relieve la importancia de la organización institucional en el desempeño de los países y el rendimiento de las sociedades.

La crisis española y la pertinencia del neo-institucionalismo
El neo-institucionalismo estudió a fondo la crisis económica e institucional iberoamericana de los años 90 del pasado siglo. Y extrajo valiosas conclusiones (más nos valdría haber tomado nota de ellas). Pero sus primeros pasos se remontan a finales del siglo XIX, en la escuela histórica alemana de economía, con Gustav von Schmoller como principal exponente (1838-1917). Mucho tiempo después, Douglass Cecil North (1920, Cambridge), Premio Nobel de Economía en 1993, dotó al Neo-institucionalismo de técnicas cuantitativas con las que explicar los cambios económicos e institucionales.

Hasta hoy, la cerrazón de ortodoxos y heterodoxos; de tecnócratas herméticos e ideólogos exaltados, y el empeño por silenciar cualquier pensamiento que pudiera colocarles en la picota, ha mantenido al neo-institucionalismo alejado del conocimiento mayoritario, quizá porque resulta muy incómodo para las clases dirigentes, pues, aunque sea académicamente, las señala con el dedo.

Así es, el neo-institucionalismo es una forma distinta, si se quiere complementaria, de analizar la economía. Y pone de relieve la correspondencia que existe entre la prosperidad y la calidad institucional de los países. Lo cual debería interesar y mucho en España: nación tradicionalmente cegada por las cuestiones finalistas y, al mismo tiempo, desentendida de sus problemas seculares, que hunden sus raíces en un marco institucional francamente mejorable.

La Primera Guerra Mundial y el cruce de caminos
Volviendo a los orígenes del neo-institucionalismo, la Primera Guerra Mundial, que partió en dos la Historia, haciendo que el siglo XIX y el XX se correspondieran con dos periodos por completo distintos, puso punto y final a la influencia de la escuela histórica alemana. Pero la IGM no solo supuso la liquidación de Alemania como potencia económica, política e intelectual durante casi una década, sino que trajo consigo nuevos problemas económicos irresolubles para el viejo historicismo: la inflación y la hiperinflación, retos para los que los economistas neoclásicos estaban mucho mejor pertrechados.

Así, la segunda década del siglo XX fue un cruce de caminos. Y cada cual tomó el suyo. Por un lado, en Europa la teoría económica quedaba en manos de los economistas neoclásicos, como John Maynard Keynes (1883-1946). De otro estaban los marxistas, que abordaban el reto de la revolución rusa. Y por último, el institucionalismo económico prosiguió su evolución en los Estados Unidos. Sin embargo, este institucionalismo norteamericano, aunque hasta entonces había sido análogo y contemporáneo al historicismo alemán, no devino en su continuación. Lejos de mantenerse fiel al conservadurismo teutón, y pese a rechazar el socialismo, tuvo un sesgo progresista, sin duda influenciado por la crisis de 1929.

Ya por aquel entonces, el institucionalismo no era antagónico a la escuela neoclásica, pero nunca aceptó la idea de “equilibrio general”, de ese mercado eficiente por sí mismo o del planificador omnisciente e infalible. Y además incorporó otras ciencias sociales al análisis económico. Y es que para el institucionalismo, el proceso histórico era importante. Y, por lo tanto, los factores políticos y antropológicos de cada sociedad debían ser estudiados. Así, el marco institucional de un país; es decir, su organización, sus costumbres y sus leyes (el incumplimiento o no discrecional de éstas, las relaciones clientelares, la corrupción… ¿les suena?), condicionaban la economía y afectaban a la prosperidad de las personas. En resumen, los institucionalistas formularon la pregunta con la que casi un siglo más tarde Daron Acemoglu y James A. Robinson titularían su exitoso libro Por qué fracasan los países (Deusto, 2012).

Más tarde vendría la distinción entre instituciones, organizaciones formales y organizaciones informales. El mercado dejaba de ser una sopa uniforme y sin brumos, los Estados pasaban a ser poderosos agentes que podían distorsionarlo. Y las instituciones, su calidad e integridad, eran críticas, ya que de ellas dependían los incentivos que condicionaban las interacciones entre individuos. Así, los marcos institucionales podían incentivar comportamientos por completo distintos, lo cual explicaba en gran medida las diferencias en el rendimiento entre sociedades a priori similares. Y también, y en última instancia, por qué individuos competentes y moralmente solventes progresaban en unos países y en otros fracasaban.

Ni inmovilismo ni revoluciones: instituciones solventes
Para comprender la pertinencia del Neo-institucionalismo, basta con preguntarse por qué las medidas de austeridad impuestas a Grecia por la UE, el FMI y Alemania no están dando los frutos esperados. Y también, en sentido contrario, cuáles son las razones de fondo de la enésima suspensión de pagos de la República Argentina. País al que, en mayo de 2012, el Premio Nobel de economía, Paul Krugman ponía como ejemplo de éxito en un artículo en The New York Times titulado “Down Argentina Way”, en el cual defendía a capa y espada unas recetas económicas antagonistas a las aplicadas en Grecia.

¿Quién está equivocado?, ¿la troika y los llamados ‘austericidas’ o los Krugman del mundo? Y la respuesta es que ambos lo están. Sin embargo, su equivocación no está en sus doctrinas económicas sino en haber ignorado el marco institucional de Grecia y Argentina; sus ineficiencias y singularidades culturales, de tal suerte que, una vez las recetas económicas cayeron dentro de la órbita institucional de estos países, fueron masticadas y escupidas por su clase dirigente.

Otro tanto cabría decir de la teoría monetaria moderna, muy popular gracias a internet, si es que agún día es aplicada. Porque si bien aporta un enfoque interesante sobre el origen del dinero, en el que se prima el papel del Estado en lugar de un origen puramente privado, no parece que los problemas institucionales que aquejan a medio mundo vayan a resolverse mediante la emisión de más y más dinero.

De vuelta a España, hay que preguntarse si nuestros problemas se resolverán por la vía de cuestionables reformas económicas o mediante experimentos ‘revolucionarios’ que se nos presentan como bálsamos milagrosos. Respecto a lo primero, vistos los antecedentes y conocidas nuestras graves deficiencias institucionales, no parece que vayamos a dar un salto cualitativo importante y menos aún que nuestros fallos estructurales no vuelvan a jugarnos pronto una mala pasada. En cuanto a lo segundo, no tiene mucho sentido dar saltos mortales cuando en realidad, debido a que carecemos de una democracia formal con todos sus aditamentos, nuestra capacidad de crear riqueza está extraordinariamente limitada. Y resulta ridículo pretender inventar la pólvora sin antes haber descubierto el fuego.

Podemos empuja hacia la gran coalición
Pablo Sebastián www.republica.com 5 Agosto 2014

La última encuesta del CIS confirma el final del Régimen de la transición, la caída del bipartidismo y la posibilidad de una gran coalición de Gobierno PP-PSOE como única salida posible para la gobernabilidad del país si las elecciones generales se celebraran en estos días. La otra alternativa de gobierno giraría en torno a una coalición de los partidos de la izquierda en la que Podemos jugaría un papel determinante y puede incluso que por delante del PSOE, partido que no cesa de caer.

Cuando se hizo esta última encuesta del CIS Pedro Sánchez aún no había sido elegido líder del PSOE y Jordi Pujol aún no había hecho pública su gran estafa a la Hacienda pública a lo largo de los últimos 34 años, pero ya estaban sobre la mesa los resultados de las elecciones europeas del pasado 25 de mayo que anunciaron el hundimiento del bipartidismo y el triunfo de Podemos.

Ahora el Centro de Investigaciones Sociológicas lo ha vuelto a confirmar en su sondeo de la primera semana de julio donde la tendencia detectada en mayo coloca a Podemos como el tercer partido nacional, con el 15,3 % de los votos, por encima de IU a los que casi dobla (8,2 %) y a poco mas de 5 puntos por detrás del PSOE, partido que baja del 23 % en mayo hasta el 21, 2%, la nota mas baja de su historia reciente. Mientras, el PP se ubica en un débil 30 % , casi 9 puntos por delante de los socialistas. Además UPyD (5,9 %) pierde, con respecto a la anterior encuesta del CIS mas del 30 % de apoyos, y ERC (3,3 %) se confirma como primer partido catalán por encima de CiU (2,9 %) y habrá aumentado su ventaja tras la confesión de Pujol.

Es decir, el bipartidismo del PP y PSOE está muy tocado y puede que –lo decíamos ayer- ni la mejora de la economía que anuncia Rajoy ni el cambio de liderazgo del PSOE permitan al día de hoy vislumbrar la franca recuperación del electorado de ‘populares’ y socialistas, los partidos de ‘la casta’ que denuncia Podemos el hoy nuevo tercer partido nacional que ha sabido conectar con la gran mayoría de los ciudadanos indignados con la crisis económica, el paro y la corrupción.

Lo que nos ofrece un panorama político nuevo y complicado de cara a la gobernabilidad de España porque con el 30 % de los votos el PP quedaría muy lejos de la mayoría absoluta y sin un compañero claro de viaje para pactar, salvo la ‘gran coalición’ con el PSOE, algo que hoy niega Pedro Sánchez aunque, si todo sigue así, podría ser la tabla de salvación de los socialistas que tienen a Podemos muy cerca de su espalda. De hecho la encuesta del CIS revela que en intención directa de voto Podemos está en el (11,9 %) por delante del PSOE (10,6 %) y a tan solo un punto del PP (12,8 %) lo que de proyectarse como tendencia de futuro pondría a los socialistas en riesgo de ser superados por Podemos, una vez que los seguidores de Pablo Iglesias tienen todavía largo recorrido porque están arrasando en el caladero electoral de IU, donde aún les queda mucho terreno por invadir.

En cuanto al centro político, el batacazo de UPyD es flagrante y de exclusiva responsabilidad de Rosa Díez por su liderazgo de corte unipersonal y autocrático y por negarse al pacto con Ciudadanos que deseaban las bases de ambos partidos y servía a UPyD para lograr presencia en Cataluña. Pero la que fue estrella novedosa de la política en las elecciones de 2011 se está apagando por causa de sus errores y de su ceguera.

La negativa de UPyD al referéndum sobre monarquía o república, colocándose como los acólitos de los dos partidos dinásticos, PP y PSOE, les hizo perder una especial oportunidad de distanciarse por el centro democrático y radical, y la aparición de Podemos y Pablo Iglesias acabó por eclipsar el liderazgo antipático de Díez, la que además se empeña en coquetear con los medios y sectores mas ultra conservadores del PP. Para colmo sus competidores mas directos, Ciudadanos, han irrumpido de manera incipiente (0,9 %) en la escena nacional.

Un escenario que se confirma como novedoso sin un bipartidismo fuerte, como el que marco los primeros 35 años de la transición que ahora se acaba en pleno estallido de la crisis económica y de la corrupción, amén de los problemas territoriales del Estado los que ahora parecen diluirse algo en Cataluña con el escándalo de los Puyol pero a costa de la primacía mas radical de ERC, lo que es la consecuencia de la demencial deriva secesionista de CiU, un partido en baja y puede que camino de su ruptura y desaparición.

Jordi Pujol y el hedor de la corrupción
Iván Vélez Cipriano www.lavozlibre.com 5 Agosto 2014

Arquitecto e Investigador

En 1984, Luis María Anson, entonces director del diario 'ABC', concedió el título de 'Español del Año' a Jordi Pujol. Tres décadas más tarde, Pujol, infatigable activista del catalanismo, hacía público lo que era un secreto a voces: la fabulosa fortuna de su clan familiar no sólo tenía un oscuro origen, sino que esta se había acrecentado enormemente con métodos delictivos.

El escándalo, conocido gracias a la confesión del católico político catalán, se produjo gracias a una epístola fechada nada menos que el día del patrono de España, la festividad de Santiago. En plena canícula estival, algunos ingenuos veían caer por fin la careta de alguien que a finales de los 60 exhibía, impúdico, su racismo, concentrado en el hombre andaluz, que a sus ojos respondía a la siguiente descripción:

"…es generalmente un hombre poco hecho, un hombre que hace cientos de años que pasa hambre y que vive en un estado de ignorancia y de miseria cultural, mental y espiritual. Es un hombre desarraigado, incapaz de tener un sentido un poco amplio de comunidad. A menudo da pruebas de una excelente madera humana, pero de entrada constituye la muestra de menor valor social y espiritual de España. Ya lo he dicho antes: es un hombre destruido y anárquico. Si por la fuerza del número llegase a dominar, sin haber superado su propia perplejidad, destruiría Cataluña. Introduciría en ella su mentalidad anárquica y pobrísima, es decir su falta de mentalidad".

Décadas más tarde, tras convertir a su personalista partido en la intocable bisagra en la que gobiernos de distinto pelaje se apoyaron para mantener el poder mientras en Cataluña se consolidaban las estructuras que hoy ponen en jaque la integridad de la nación, llegaría al poder un andaluz que se esforzó por cumplir con el canon laboriosamente fabricado a la sombra de Montserrat. No obstante, en el célebre oasis catalán poco duraría un espejismo basado en el calculado confusionismo al que siempre ha jugado el PSC. El período montillista no fue sino un paréntesis de aromas charneguianos tras cuya cancelación regresó al poder CIU junto a una ERC ávida de alcanzar el poder.

Compitiendo en su hispanofobia, ambas formaciones, fuertemente aferradas a mitos oscuros de carácter telúrico y a un fundamentalismo democrático que les iguala con el resto de partidos españoles, sirvieron para que el delfín de Pujol, Arturo Mas, también agraciado con un botín económico custodiado más allá de los Pirineos, planteara el delito de sedición de una parte de España o, por decirlo con rectitud, el robo de una parte de la nación por parte de un conjunto de compatriotas aquejados de profundas patologías que oscilan entre lo psiquiátrico, lo sentimental y lo político.

La confesión de Pujol supone, así lo han reconocido los propios sediciosos, cierto obstáculo a las aspiraciones independentistas. Y decimos cierto porque los medios de comunicación, tan dóciles con quienes los sustentan –en el caso de Cataluña la financiación de la prensa garantiza la obediencia y la censura de lo que no encaja con el fondo ideológico de las subvenciones- se han cebado con los obscenos detalles del proceder pujoliano, entendiendo este en su expresión más extensiva, la que toca a las cuentas corrientes, los coches, las mansiones y hasta las amantes de la familia, pero poco han dicho en relación con una corrupción que a nuestro juicio es mucho más nociva que las codiciosas andanzas de un clan que ha actuado como esos bandoleros catalanes que, colgados de los árboles, sirvieran a Don Quijote para saber que andaba por las tierras del seny y la butifarra.

En efecto, se ha echado de menos algo más de precisión entre las diferentes variedades que de la corrupción se pueden distinguir, razón suficiente para poner sobre la mesa la teoría de la corrupción que Gustavo Bueno expusiera en su ensayo 'El fundamentalismo democrático. La democracia española a examen' (Temas de Hoy, Madrid 2010). En ella, y remitimos a tal obra al lector para que profundice debidamente en tal asunto, Bueno distinguía entre la corrupción delictiva, en nuestro caso la que los Pujol han desplegado de un modo tan imaginativo para alcanzar la vida regalada que los caracteriza; y la no delictiva, la corrupción legal que podemos identificar en las políticas que el antiguamente conocido como Muy Honorable, llevó a cabo con la complacencia de los gobiernos nacionales.

Una corrupción que podemos llamar legal, pues su despliegue se ha sustentado no sólo en tales apoyos, sino en una Constitución, la del actual régimen autonómico, que dejaba la puerta entreabierta a interpretaciones que permitían que partes fundamentales de la nación española pudieran quedar cautivas de facciones políticas cuyo objetivo no es otro que la descomposición de España tras haber corrompido su cuerpo político hasta el punto de que el pútrido hedor de tal corrupción, indetectable para un periodismo tan complaciente como miope, envuelve al que nos llega desde Suiza, remedo continental y gélido de la Isla de la Tortuga donde se custodian las fortunas de muchos españoles entregados al vil arte del expolio y robo a España.

España polarizada.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 5 Agosto 2014

La palabra de moda es sin duda “polarizado”. Un término que puede aplicarse indistintamente a un fenómeno físico como es la manipulación de la luz o del electromagnetismo, o bien a un fenómeno social igualmente de manipulación para concentrar el foco o el ánimo en un determinado asunto. Y como muy bien refleja el dicho popular “cuando el diablo no tiene nada que hacer, mata moscas con el rabo”. Pues a eso se dedican los medios de comunicación, a destacar de la reina Dª Letizia en su visita a Palma de Mallorca en la nueva etapa veraniega, que promete ser tan tradicional como la de sus egregios suegros, el cambio de imagen de usar sus célebres gafas Ray Ban a otras de rabiosa actualidad como son las gafas de sol polarizadas y de espejo. O en el caso de Artur Mas y el secesionismo catalán a polarizar la atención en el “acento catalán” de la recuperación económica de España o ratificarse en que habrá consulta legal sustentada por la Ley de Consultas aprobada por el Parlamento de Cataluña.

Como comprenderán ustedes no pienso ni dedicar un solo minuto a una Monarquía que no acepto y que representa la continuidad de una Institución incompatible con la democracia en la que se llega por herencia dinástica y no por la libre voluntad de los ciudadanos expresada en las urnas. Sus andanzas y vicisitudes solo pueden interesar a un determinado grupo servil y cortesano amante del elitismo y del lujo con el que se sienten plenamente identificados. Así que me es indiferente el tipo de gafas o el fondo de armario que luzca en cada recepción oficial. Al fin y al cabo todo lo pagamos los españoles con nuestros impuestos incluso el mantenimiento y uso y disfrute del complejo privado de lujo de Marivent donde se ubican las diferentes viviendas familiares de la Monarquía española como uno de sus lugares vacacionales preferidos.

Más atención debo prestar a ese delincuente separatista catalán que ejerce el cargo de Presidente del Gobierno de la Comunidad Autónoma de Cataluña, que junto a su Partido CiU y el Parlamento está en franca rebeldía e insumisión respecto a la Constitución de España y que mantiene su desafío a celebrar un referéndum, eufemísticamente llamado “consulta” sobre la voluntad de los catalanes para optar a la independencia de su región de España. Don “erre que erre” no admite el no como respuesta y sigue pidiendo que el Gobierno de España no entorpezca la voluntad del pueblo de Cataluña y respete la Ley de Consultas aprobada por el Parlamento de Cataluña.

Artur Mas con esa actitud quiere imponer la supuesta legalidad de una ley promulgada en una comunidad autónoma como de rango superior a las leyes promulgadas por el Parlamento de España y la misma Constitución española que es la base de cualquier legitimidad de este Estado de Autonomías. Artur Mas quiere hacernos tragar con ruedas de molino en las que una parte es superior al todo. Su desafío radica en que está dispuesto a llevar a término su “hoja de ruta” dando por supuesta la pasividad o cobardía del Gobierno de España a la hora de imponer la legalidad vigente y no la inventada por estos delincuentes.

Esta sí que es una polarización que merece toda nuestra atención y además que exijamos la respuesta contundente e inmediata de quienes tienen la responsabilidad de defender y hacer cumplir las leyes y la Constitución. No es excusa haber comenzado las vacaciones. El secesionismo y los traidores a España no descansan y Artur Mas es la prueba de que su único objetivo es llevar a España al precipicio y al enfrentamiento. Aunque esté Mariano Rajoy disfrutando del sol y de la naturaleza de las Marismillas, debe hacer un hueco para demostrar que su compromiso por cuatro años es a tiempo completo y que el periodo vacacional no significa dejación de responsabilidades.

Artur Mas debe ser respondido de forma radical y mediante actuaciones inequívocas que eviten que pueda llevar a cabo sus amenazas. Lo más eficaz es proceder con lo que la Constitución tiene previsto con la aplicación del artículo 155. EL Estado debe tomar el control de una autonomía declarada en rebeldía. El tiempo no se detiene ni se toma vacaciones.

DECLARACIONES DEL DIRECTOR DE LA RAE
El idioma español es 'americano' según Blecua
Efe www.gaceta.es 5 Agosto 2014

"Los españoles no forman ni siquiera el diez por ciento de la variedad lingüística", recordó en Chile el director de la Real Academia Española.

El director de la Real Academia Española (RAE), el filólogo José Manuel Blecua, dijo este lunes durante una conferencia de prensa en Santiago de Chile, que "el español actualmente es un idioma americano con un apéndice europeo". "Los españoles no forman ni siquiera el diez por ciento de la variedad lingüística", ha recordado el responsable de la RAE tras señalar que en el censo de 2010 ya había 51 millones de hispanohablantes en Estados Unidos, por encima de los 47 millones de españoles.

Blecua considera que "dentro de las redes sociales el español ocupa un excelente lugar", como le sucede en la demografía, "con casi 500 millones de hablantes"."Pero también es verdad que desde el punto de vista del uso científico y técnico, no tiene el lugar que le correspondería. En eso desgraciadamente todo se hace en inglés", reconoce.Un paradójico ejemplo de esta situación es el hecho de que casi el 90 por ciento de los artículos que los académicos han revisado sobre la fonética del acento en el idioma español estaban escritos en inglés.

Respecto a la vigesimotercera edición del Diccionario de la RAE (DRAE), que se publicará el 21 de octubre, fecha del tercer centenario de la academia, Blecua explica que "se ha cambiado todo", desde la estructura física hasta el número de entradas. Esta nueva publicación contendrá 93.000 palabras, 5.000 más que la última publicación, correspondiente al año 2001, porque se han incorporado 6.000 nuevas palabras y se han retirado 1.000.

"La ortografía siempre es conservadora", asegura el director de la RAE, quien sonríe al recordar la polémica que desató el ya fallecido premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez cuando en el I Congreso Internacional de la Lengua Española, celebrado en 1997 en Zacatecas (México), propuso "jubilar la ortografía" y "enterrar las haches rupestres".

Unión frente al separatismo
ángel hernández guardia ABC Cataluña 5 Agosto 2014

El catalanismo de izquierdas y derechas queda mal herido y la fiera herida y acorralada responde con mayor rabia

Ante el desafío al pueblo español y a la democracia constitucional en España, la mejor solución es la unión.

Sobre todo de los españoles en Cataluña y de los demócratas de España. Debemos ser conscientes de que no todos los que reclaman la unidad de la nación, la conciben libre y democrática, pero no es el momento de hacernos reproches.

No podemos continuar acusando a los gobiernos de España de ser los culpables de la situación en Cataluña y reconocer que la ciudadanía por conveniencia o por indiferencia también es responsable de la misma. Mientras tanto, el catalanismo cierra filas en defensa del gobierno autonómico.

No podemos ni debemos aceptar que con el corrosivo mensaje del «régimen bipartidista» se tape políticamente, la inacción, el complejo o la apatía de las organizaciones de la endeble sociedad civil. Si es cierto que los partidos de gobierno son los responsable de esa endeblez social, también es una realidad que son los principales instrumentos y actores que permitirán oponerse al desafío separatista. La entrevista entre el nuevo dirigente del PSOE y el presidente del gobierno español nos indica claramente cuál es el camino que debemos seguir ante el órdago separatista, tanto las fuerzas políticas nacionales como la sociedad civil organizada: la unión y el respaldo a la acción del gobierno, la firmeza y la unión en la acción y la exigencia de la defensa de la ley y la justicia como valores democráticos que han de ser respetados.

El «síntoma Pujol» como lo define Gabriel Albiac en estas páginas, «solo es la cabeza simbólica de lo que fue siempre» el catalanismo, un sistema de corrupción que genera riqueza para los amigos y también para los enemigos en la «parte alícuota que les corresponda en cada momento».

El catalanismo de izquierdas y derechas queda mal herido y la fiera herida y acorralada responde con mayor rabia. Calcula menos y actúa a la desesperada por lo que conviene estar alerta. La trascendencia del reto exige a las fuerzas políticas una grandeza que supere las pequeñas o grandes diferencias estratégicas y sobre todo electoralistas, en beneficio del bien común de los españoles que en este momento representan el gobierno de España con el respaldo de la leal oposición. La sociedad civil no podemos ser menos y asumiremos nuestra responsabilidad colectiva.

La fecha del 11 de Septiembre adquiere especial relevancia y demanda la convocatoria de una acción unitaria en apoyo de estos principios a los que damos de antemano nuestra entusiasta adhesión y a la que invitamos a participar a los dos grandes partidos nacionales especialmente, es decir PSC-PSOE y PPC. Les esperamos y los necesitamos.

Ángel Hernández Guardia es presidente de Movimiento Cívico 12-O.

“Estamos de ladrones / hasta los cojones”
Javier Caraballo El Confidencial 5 Agosto 2014

“Estamos de ladrones / hasta los cojones. / Estamos de ladrones / hasta los cojones”. Al principio fueron sólo algunos que iban en la manifestación, pero al poco, todo el mundo se fue incorporando. La gente que iba por las aceras, que pasaba por allí, se quedaban mirando, luego se sorprendían con una sonrisa, y comenzaban a tararear aquel ripio que salía de las tripas.

Las mujeres que se asomaban a sus balcones se quitaban el delantal y bajaban presurosas, con la misma canción. “Estamos de ladrones / hasta los cojones”, gritaban todos y era como si el flautista de Hamelín hubiera llegado a la ciudad, porque todo del mundo se puso detrás del mismo grito, de la misma desesperación. Y así fue como ocurrió, sí.

Ocurrió en Mérida, hace unos días. En las bellas noches de teatro, de calor y de luna de las ruinas romanas. En aquel mismo escenario en el que un día de hace dos mil años pudo representarse, como la otra noche, la obra de Aristófanes, ‘Pluto’, genialmente readaptada ahora por Magüi Mira. Los guiños, las palabras, la música y las bromas pueden ser de estos tiempos, pero la directora nada ha tenido que cambiar de la filosofía de la obra porque el paralelismo con estos tiempos es asombroso.
En un momento de la representación, los actores comenzaron con aquel grito, ''estamos de ladrones / hasta los cojones'', y todo el público se sumó a la fiesta, entusiasmado, agitado

“A Aristófanes –dice Magüi Mira– le tocó vivir en una democracia que se estaba pudriendo. La política comenzó a actuar empujada por el dinero, haciendo desaparecer los valores de servicio público que hasta entonces la movían”. La cosa es que en un momento de la representación, los actores comenzaron con aquel grito, “estamos de ladrones / hasta los cojones”, y todo el público se sumó a la fiesta, entusiasmado, agitado. Como si hubieran encontrado una válvula de escape de algo que les viene carcomiendo la paciencia desde hace demasiado tiempo ya.

Aquello ya no era teatro, no; a poco que alguien se quedara mirando las caras de la gente (es de entender que allí habría políticos, porque las sillas de autoridades estaban dispuestas) entendería que existe una corriente en España que está desbordando los ríos de lo conocido, de lo sobrentendido, de lo habitual. Aquello ya no era teatro, no; aquello era la explicación de la última encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas, el ascenso imparable de Podemos, que crece con la fuerza arrolladora de un alud. Aquello era, quizá, eso que una profesora de Ciencias Políticas de la Complutense, Carolina Bescansa, una de las fundadoras de Podemos, llama “un empoderamiento de la ciudadanía que está revirtiendo la relación de fuerzas”.

La ciudadanía, que se ve maltratada, puteada, despreciada, se hace fuerte. Y el catalizador de ese fenómeno, del empoderamiento de la ciudadanía, es Podemos. Ha llegado en el momento justo y la fuerza que está adquiriendo está muy por encima de sus propias capacidades. Pero es así, y todo lo demás, se mide por el mismo rasero. Si al 67% le parece “mal o muy mal” la acción del Gobierno del PP, al 70% le parece exactamente lo mismo la acción del principal partido de la oposición, el PSOE. Porque los dos, ante la mirada de la gente, de mucha gente, se comportan igual y están atravesados por el mismo mal: la corrupción.

No sólo ellos, claro, que la crisis política actual no es sólo del bipartidismo. Ese ha sido el error en el que estábamos hasta que ha irrumpido en el panorama un fenómeno como Podemos para demostrar que la crisis es del sistema, de lo conocido. Y ahí, de forma proporcional, el deterioro les va afectando a todos. Desde el Partido Popular hasta Izquierda Unida, pasando por UPyD, que ve cómo se frenan sus opciones de crecimiento, o hasta Esquerra Republicana, que ya tiene encuestas que cuestionan su anunciada hegemonía.
La crisis política actual no es sólo del bipartidismo. Ese ha sido el error en el que estábamos hasta que ha irrumpido en el panorama un fenómeno como Podemos para demostrar que la crisis es del sistema, de lo conocido. El deterioro les va afectando a todos

La crisis que vivimos en España, esta crisis de la política, lo es del sistema y si hasta ahora pensábamos que era una crisis del bipartidismo es sólo por la lógica implacable que impone un mayor desgaste a quien más poder tenía. Por qué entonces –se dirá– el fenómeno Podemos afecta más al PSOE que al Partido Popular en las encuestas. Desde luego, por diversas razones de índole interna del PSOE, pero en el tema que nos atañe porque, de la misma forma que en otros países las costuras se han roto por la extrema derecha o por movimientos populistas, por extravagantes que fueran, en España el estallido de la protesta se ha localizado en la izquierda y en la extrema izquierda. Por eso afecta al PSOE en mayor medida.

Crémilo, el agricultor arruinado que protagoniza la obra de Aristófanes, se tropieza con Pluto, el dios de la riqueza, y por consejo del oráculo decide devolverle la vista para que deje de distribuir la riqueza sin ton ni son, ignorando a la gente honrada y premiando a los desvergonzados. Mientras intenta devolverle la vista a Pluto, Crémilo tiene varios encontronazos con aquellos que representan el orden establecido, que intentan disuadirlo para que deje ciego al dios de la riqueza. “No me convencerás ni aunque me convenzas”, le dice a uno de ellos.

Esa irracionalidad es, precisamente, el principal problema del deterioro al que hemos llegado, esta cadencia insoportable que va entremetiendo recortes y bajadas de sueldo entre hachazos permanentes de casos de corrupción. No hay semana sin un caso de corrupción que lo revuelve todo, antes de ayer Pujol, ayer un exconsejero de Andalucía, la enésima detención de una administración podrida. ¿Qué más hay que contar? ¿Qué nueva explicación se va a dar?

Ni aunque me convenzas, dice Crémilo, porque ya ha oído todas las palabras y todas las promesas. Quien en las alturas no quiera mirar el momento, peor para él. Pero en la democracia española están sonando las alarmas. Y la gente canta en los teatros el escozor de hace dos mil años. “Estamos de ladrones / hasta los cojones”.

Francisco José Alcaraz:
‘El Estatuto de la Víctima es política de maquillaje’
Rosalina Moreno www.gaceta.es 5 Agosto 2014

Para Voces contra el Terrorismo el Gobierno “intenta aparentar apoyo" a su colectivo. La AVT dice estar satisfecha con el proyecto de ley, mientras que COVITE elude pronunciarse.

"El nuevo Estatuto de la Víctima sólo es política de maquillaje para intentar aparentar un apoyo a las víctimas del terrorismo", afirma Francisco José Alcaraz, presidente de Voces contra el Terrorismo (VcT), respecto a este proyecto de ley, aprobado el pasado viernes en el Consejo de Ministros, que iniciará ahora su andadura parlamentaria.

"Frente a los gestos que recoge está la voluntad política de cada momento que pueda beneficiar al terrorista, como es en el proceso pactado entre Zapatero y ETA", añade.

En este sentido, Alcaraz afirma que "la voluntad política es nula porque la aplicación de la 'doctrina Parot' por parte del Gobierno, amparada también por algunos jueces, evidencia que esto es todo una campaña de propaganda y publicidad para lavar la cara al Ejecutivo" y que este Estatuto "no encierra nada más que un engaño".

El presidente de VcT se ha pronunciado también sobre Susper, uno de los jefes de ETA, que padece esclerosis múltiple y podría ser excarcelado. "Si España está excarcelando a cientos de terroristas utilizando de forma torticera la ley a través de la doctrina Parot, obviamente no podemos pedirle a Francia que haga lo que no está haciendo el presidente de España por sus propias víctimas".

Preguntado sobre qué llamamiento haría a Mariano Rajoy asegura que "sería una voz perdida en el desierto”. “Un llamamiento no serviría de nada porque sabemos que no va a hacer caso. Tiene un compromiso con el proyecto de Zapatero y del PSOE con ETA", apostilla.

No obstante, manifiesta que como ex votante del PP "le hubiera solicitado que cumpliese con el pacto por las libertades y contra el terrorismo y sus compromisos en la campaña electoral que le llevó al poder y no está cumpliendo".?

Por su parte, desde COVITE han rehusado a hacer declaraciones sobre el nuevo Estatuto porque, según han señalado a este diario, no se les presentó el borrador y se enteraron de su presentación por los medios de comunicacón prensa. "No podemos hacer una valoración porque siempre que la hacemos es con conocimiento de causa y habiendo estudiado el material antes, pero no nos llegó en su día", destacan.

“Con las demás asociaciones no sé, pero con COVITE no han contado para esto. No hemos podido hacer aportaciones porque no se nos reclamaron”, indican.

Con quien sí se ha reunido el ministerio de Justicia ha sido con la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), según ha informado a GACETA.ES su presidenta, Ángeles Pedraza. “Nuestra asociación solicitó un encuentro para llevarle lo que queríamos no porque ellos nos han llamado sólo a nosotros”, aclara.

Cuenta que la AVT aportó “varias alegaciones” y que ahora están a la espera de conocer cómo ha quedado el estatuto para “preparar las enmiendas correspondientes”.

“Lo más importante es destacar la posibilidad de recurrir los permisos porque hasta ahora las víctimas no podíamos decir nada, ni recurrir ese tercer grado, ni la libertad condicional”, explica Pedraza, que asegura que la AVT está “muy satisfecha” con el nuevo Estatuto de la Víctima.

También dice que les hubiera gustado que “el apartado sobre terrorismo hubiera sido más amplio, que la especificidad de las víctimas del terrorismo hubiese sido más amplio y diferenciado”. “Las víctimas del terrorismo se diferencian del resto en que nos han matado por sembrar terror en España, por desestabilizar un país por unos fines políticos y esto es con premeditación, alevosía y sembrando el terror en un Estado de Derecho”, subraya Pedraza.

Indica que les “alegra mucho” el haber podido personarse en el tema de los permisos y resalta que “si este estatuto hubiera estado aprobado, Bolinaga, quizá, no estaría libre”.

Encuesta
Los cuatro grandes problemas de España según el Barómetro del CIS
El paro, la corrupción, la economía y los políticos vuelven a ocupar las preocupaciones de los españoles
Europa Press www.lavozlibre.com 5 Agosto 2014

Madrid.- El paro, la corrupción, la economía y los políticos volvieron a ser el pasado mes los principales problemas del país para los españoles, según el Barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) correspondiente al mes de julio, que recoge unos porcentajes similares a los del mes anteriores salvo en relación con la corrupción, donde la inquietud de los ciudadanos se ha incrementado en tres puntos.

Como viene ocurriendo ininterrumpidamente desde mayo de 2008, el desempleo sigue siendo el principal problema nacional y es citado por el 77 por ciento de los encuestados, si bien experimenta un descenso de dos décimas con respecto a junio y vuelve a su cota de diciembre del pasado ejercicio. Por su parte, aumentan las menciones de la corrupción, que pasa del 38,8% al 41,5%, casi tres puntos más a pesar de que la encuesta se realizó antes de que se conocieran las últimas informaciones sobre casos como el de Jordi Pujol.

De este modo, la preocupación por el fraude y la corrupción se mantiene un mes más como el segundo problema para los españoles. El tercer puesto vuelve a ser también para los problemas económicos, si bien cae casi medio punto hasta el 28%, algo por encima del 26,4% de ciudadanos que sitúan a la clase política como la cuarta preocupación nacional, que no obstante inquieta menos que en junio, cuando era mencionado por el 28% de los encuestados.

Actos de conmemoración de la Primera Guerra Mundial
Hollande alerta de la nueva amenaza a Europa: 'El peor riesgo son los separatismos'
El presidente francés, ante el Rey Felipe VI, hace hincapié en el peligro de los "egoísmos nacionales"
Redacción www.lavozlibre.com 5 Agosto 2014

Madrid.- El presidente de Francia, François Hollande, ha querido alertar de la nueva amenaza que asola Europa en la actualidad: "El peor riesgo son los separatismos", decía el mandatario galo durante su discurso en los actos de conmemoración de la Primera Guerra Mundial en Lieja (Bélgica).

Ante el Rey Felipe VI, Hollande hacía hincapié en que Europa debe afrontar "el retorno de los egoísmos nacionales, los separatismos, el repliegue y la xenofobia". El presidente francés dejaba así clara su postura ante la consulta ilegal que pretende celebrar Cataluña el próximo 9 de noviembre y el que celebrará Escocia el 18 de septiembre, cuyo resultado, según el Gobierno, podría disuadir los planes de Artur Mas.

Hollande alertaba de la amenaza de los nacionalismos solo un día después de que la Asamblea Nacional Catalana (ACN) desplegara en Port de Salau (Lérida) una gran lona dirigida al presidente francés con el lema 'El 9N votaremos libertad', con el objetivo de internacionalizar el proceso secesionista.

Durante los actos de conmemoración de la Primera Guerra Mundial, el Rey Felipe VI ha recibido el reconocimiento a España por su labor de ayuda a la hora de paliar el hambre de la población belga durante la invasión alemana así como la labor de mediación que llevó a cabo el diplomático español Rodrigo de Saavedra y Vinent.

Oriente Medio
Gaza: el terrorista es Hamás
Rafael L. Bardají Libertad Digital 5 Agosto 2014

Ante el anuncio de Chile, Ecuador, Perú, El Salvador y Brasil de retirar sus embajadores y la calificación por Bolivia de Israel como "Estado terrorista", los abajo firmantes creemos que la manipulación informativa en América Latina sobre el actual conflicto en Gaza no sólo intoxica a los ciudadanos sino que inspira políticas equivocadas y condenables.

Ciertamente, es de lamentar que una vez más el Oriente Medio sufra otra guerra, porque toda guerra conlleva dolor, destrucción y muerte. Siempre se producen equivocaciones y muchos civiles inocentes acaban pagando las consecuencias de las decisiones de quienes combaten. En ese sentido, nada nos gustaría más que el que se pudiera poner fin a las hostilidades y se aliviara el sufrimiento humano cuanto antes.

Por ese motivo, manifestamos lo siguiente:

1. Esta guerra no la ha comenzado Israel. El Estado de Israel está respondiendo a la lluvia de cohetes y disparos de mortero que le llegan cada día desde Gaza. Tres jóvenes fueron secuestrados y asesinados. Docenas de cohetes fueron disparados antes de que el Gobierno de Jerusalén decidiera defenderse militarmente. En las tres semanas que llevamos de guerra, más de tres mil cohetes han sido lanzados contra la población israelí.

2. Hamás no es una ONG, es una organización terrorista, declarada como tal por el Gobierno de los Estados Unidos y por la UE. La carta fundacional de Hamás, plenamente en vigor, llama a la aniquilación de Israel y a la muerte de todos los judíos.

3. Hamás utiliza sus cohetes precisamente como instrumento del terror, ya que no van dirigidos contra objetivos militares sino indiscriminadamente contra centros urbanos en suelo israelí. Si no han logrado más víctimas y destrucción se debe a la eficacia del sistema antimisiles Cúpula de Hierro y a la escasa precisión de muchos de ellos. De hecho, un número significativo de esos cohetes acaba impactado en la propia Franja de Gaza.

4. Hamás usa a los palestinos civiles para esconderse. Sus operativos y milicianos no sólo no portan distintivo de combate alguno, sino que se aprovechan deliberadamente de instalaciones civiles, escuelas, hospitales y mezquitas. La propia Agencia de la ONU para los Refugiados ha admitido que tres de sus escuelas habían sido usadas como almacén de armamento. Es más, estos arsenales estaban protegidos con bombas trampa, como consecuencia de las cuales han muerto tres soldados israelíes. Por qué los directivos de la ONU en Gaza lo han permitido o no lo han denunciado a tiempo es algo que la comunidad internacional debe esclarecer cuanto antes.

5. Hasta ahora, el objetivo israelí ha sido doble. Por una parte, acabar con los lanzadores de cohetes para que sus ciudadanos no vivan pendientes de las alarmas, teniendo que correr a los refugios casi constantemente. Por otra, destruir la extensa red de túneles que Hamás ha construido para infiltrarse en suelo israelí y cometer sus atentados, secuestros y acciones de terror. No hay ni bombardeo masivo sobre Gaza ni invasión de la Franja. Las operaciones terrestres se han mantenido en una delgada línea de menos de 2 kilómetros.

6. Mientras que Israel aceptó el plan de paz formulado por Egipto, Hamás ha rechazado toda posibilidad de una tregua y violado sistemáticamente todos y cada uno de los acuerdos temporales de alto el fuego por causas humanitarias. No es Israel el que se opone a la paz. Al contrario, a lo que aspira es a poder vivir en paz y no bajo la lluvia de bombas de Hamás.

7. Los abajo firmantes somos plenamente conscientes del daño y sufrimiento que encarna la guerra, pero también de que, para evitar un nuevo conflicto en la zona dentro de pocos meses, cualquier alto el fuego que premie políticamente la agresión armada de Hamás es un error. Si de verdad se aspira a la paz, la infraestructura del terror –túneles, cohetes, fábricas de armas…– tiene que ser desmantelada en Gaza. No hay otra alternativa. Lo podrían hacer la ONU o la comunidad internacional, pero de momento sólo Israel está dispuesto a llevarlo a cabo, porque su propia existencia depende de ello.

8. La presencia terrorista no sólo afecta a Israel o al pueblo judío. La mayoría de los países árabes también quiere la desaparición del grupo terrorista Hamás. Numerosas fuentes así lo han puesto de manifiesto. En la medida en que los islamistas palestinos respondan a los designios de Irán, su amenaza lo es también a escala global, contra Europa, Estados Unidos y Latinoamérica, quienes ya han sufrido en sus propias carnes el zarpazo del terror islámico.

9. Finalmente, a los firmantes nos parece una aberración equiparar moralmente a los dos bandos contendientes, porque en un lado están el terror, la tiranía fanática islamista y el culto a la muerte, mientras que en el otro están la libertad, la prosperidad y la defensa de la vida. La barbarie y la civilización no pueden ponerse en el mismo plano. Por eso hacemos este llamamiento a todos los Gobiernos de la región: que vuelvan los embajadores retirados y demuestren su solidaridad con quien está luchando, con toda la contención del mundo, por acabar con el terror: el Estado de Israel.

Alejandro Toledo, expresidente del Perú.
Luis Alberto Lacalle, expresidente de la República Oriental del Uruguay.
Carlos Alberto Montaner, escritor y periodista cubano.
John R. Bolton, exembajador de EEUU ante la ONU.
Giulio Terzi, exministro de Asuntos Exteriores de Italia.
Richard Kemp, excomandante del Ejército británico.
Andrew Roberts, historiador y escritor británico.
Roberto F. Agostinelli, director ejecutivo de Rhône Group, Rhone Capital.
Fiamma Nirenstein, política, periodista y escritora italiana.
Carlos Bustelo, exministro de Industria de España.
Rafael L. Bardají, director ejecutivo de la Friends of Israel Initiative.

Oriente Medio
Víctimas civiles en Gaza: la realidad es muy diferente
Richard Kemp Libertad Digital 5 Agosto 2014

"Entonces, ¿va usted tras civiles inocentes, o es incompetencia, coronel Lerner?", pregunta la entrevistadora, con el rostro mostrando un desprecio aparentemente sólo reservado a los israelíes. Una falta de respeto tan estridente hacia un oficial norteamericano o británico indignaría a los espectadores, y, en el caso de ir dirigida a un comandante árabe, provocaría acusaciones de racismo.

La línea de interrogación –repetida en los medios a diario– muestra una voluntad ingenua y desinformada de creer (y anima a los espectadores a creer) en la absurda idea de que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) están dirigidas e integradas, de arriba abajo, por matones psicópatas asesinos de bebés.

Sugerir que la incompetencia militar es la única explicación para las muertes de civiles, aparte del asesinato en masa deliberado, muestra una pasmosa, aunque nada sorprendente, ignorancia acerca de la realidad de los combates.

Pese a que en pocas ocasiones se les permite completar ni siquiera una frase, los intentos por parte de los israelíes para explicar las políticas de fijación de objetivos de las IDF son despreciados, inevitablemente, y considerados una invención ridícula.

La realidad es muy distinta. Las FDI han desarrollado las medidas más completas y sofisticadas para minimizar el número de víctimas civiles en el transcurso de ataques contra objetivos militares legítimos.

Cada ataque aéreo va precedido de sistemas obligatorios de información y vigilancia con múltiples sensores para confirmar la presencia o ausencia de civiles. Se avisa a los ocupantes para que huyan mediante mensajes de texto, llamadas telefónicas y mensajes por radio en árabe. Se lanzan octavillas desde el aire en las que se incluyen mapas que muestran zonas seguras. Cuando las advertencias no se atienden, aviones lanzan explosivos no letales para advertir de que hay un ataque inminente.

Sólo cuando los pilotos y controladores aéreos están seguros de que no hay civiles en el objetivo se autoriza el ataque. Cuando los pilotos emplean munición guiada por láser han de tener áreas de seguridad previamente establecidas hacia las que puedan desviar los misiles en pleno vuelo, en el caso de que aparecieran civiles de forma repentina.

En los últimos días los pilotos de las Fuerzas de Defensa han abortado numerosas misiones porque en las zonas objetivo permanecían civiles.

Las fuerzas terrestres tienen procedimientos equivalentes, aunque la naturaleza de los combates sobre el terreno implica que éstos sean más rudimentarios y menos sofisticados. Conversaciones con soldados de infantería de las FDI recién llegados de los combates en la frontera de Gaza confirman, sin embargo, que evitar víctimas civiles es su prioridad, incluso cuando ellos mismos son atacados.

Mientras tanto, en la seguridad del estudio, la evidente ira de la entrevistadora hacia el portavoz de las FDI se ha impuesto a cualquier objetividad profesional: "¡Hablan sin cesar de todas las advertencias que dan, pero el hecho es que han matado a un millar y medio de personas, la abrumadora mayoría de los cuales eran civiles!".

Pero, naturalmente, al coronel no se le permite que ofrezca una respuesta adecuada que ayudaría a que los espectadores comprendieran la realidad de la situación.

Con pocas excepciones, los reporteros, comentaristas y analistas aceptan, sin cuestionarlas, las estadísticas de víctimas ofrecidas por las autoridades médicas de la Gaza controlada por Hamás, que atribuyen todas las muertes a las FDI. ¿Hay alguien en Gaza que muera por causas naturales? Las ejecuciones masivas de "colaboracionistas" y los civiles muertos por cohetes averiados de Hamás son atribuidos al fuego de las Fuerzas de Defensas de Israel.

¿La "abrumadora mayoría" de los muertos son verdaderamente civiles? Aparentemente sí. Vemos numerosas imágenes grotescas y conmovedoras de mujeres y niños muertos y sangrantes, pero jamás de combatientes muertos o heridos. Los reporteros tampoco preguntan ni hacen comentarios acerca de la completa ausencia de bajas militares gazatíes, un fenómeno extraordinario único en este conflicto. La realidad, por supuesto, es que Hamás hace grandes esfuerzos por apartar a sus víctimas militares para mantener la ficción de que Israel sólo está matando civiles. También hay cada vez más señales de que el movimiento islamista palestino, mediante el uso directo de la fuerza o el de amenazas, está evitando que los periodistas filmen a sus combatientes, vivos o muertos.

No sabremos la verdad hasta que la batalla haya concluido. Pero sabemos ahora que Hamás ha ordenado a su gente que informe de que todas las muertes son de civiles inocentes. Sabemos también que el movimiento islamista tiene un historial de mentiras acerca de las víctimas. Tras la operación Plomo Fundido en Gaza (2008-09), las FDI estimaron que, de 1.166 muertos palestinos, 709 eran combatientes. Hamás –respaldado por diversas ONG– afirmó que sólo habían resultado muertos 49 de sus combatientes, y que el resto eran civiles inocentes. Mucho más tarde se vieron obligados a admitir que las Fuerzas de Defensa de Israel tenían toda la razón desde el principio y que entre 600 y 700 de las víctimas, en realidad, eran combatientes. Pero los medios y su corta memoria son incapaces de tener en cuenta esto antes de emitir sus afirmaciones incendiarias y sin fundamento.

Un análisis sobre las víctimas, emitido por la cadena Al Yazira, con sede en Qatar, indica que, hasta ahora, la mayoría de los muertos gazatíes durante el conflicto han sido hombres jóvenes en edad de combatir, no mujeres, niños ni ancianos. Según un analista, pese a suponer en torno al 50% de la población, la proporción de mujeres muertas es del 21%.

Análisis preliminares del Centro Israelí de Información Meir Amit sobre Inteligencia y Terrorismo sugiere que 71 de los primeros 152 palestinos abatidos (el 46,7%) eran combatientes, y que 81 (el 53,3%) eran civiles no implicados.

Ninguno de estos análisis es definitivo, pero siembra dudas sobre las acusaciones de ataques indiscriminados contra la población por parte de las FDI, y sobre las estimaciones de Naciones Unidas (ampliamente difundidas como hecho por los medios y por la ONU, que no es precisamente imparcial) de que entre el 70 y el 80% de las víctimas palestinas han sido civiles.

No obstante, hay muchos civiles inocentes muertos trágicamente. ¿Cómo es posible que haya sucedido, dadas las medidas de las FDI para minimizar tales muertes?

Los mandos de las Fuerzas de Defensa dicen que nunca disparan intencionadamente a objetivos en los que hay civiles no involucrados, una política que va mucho más allá de las exigencias de la Convención de Ginebra. Esta política me ha sido confirmada por soldados de infantería sobre el terreno y por pilotos de F16 que llevaban a cabo ataques contra Gaza.

Pero los errores suceden. La vigilancia y la inteligencia nunca pueden ser infalibles. Ha habido informaciones que hablan de que Hamás obliga a civiles a regresar a edificios una vez han sido evacuados. A veces hay consecuencias imprevistas de ataques, por ejemplo cuando un edificio adyacente en el que hay civiles se viene abajo, a menudo a causa de explosiones secundarias de las propias municiones de Hamás.

Se pueden cometer errores al interpretar imágenes, al procesar información o al introducir los datos de los objetivos. No sabemos aún qué les sucedió a los cuatro muchachos que fueron trágicamente abatidos en una playa de Gaza; no es verosímil que fueran identificados como niños y asesinados deliberadamente a continuación.

Los sistemas de guiado de las armas a veces fallan, y las bombas, balas y misiles pueden aterrizar donde no se suponía que debían hacerlo. Hasta los sistemas de comunicación tecnológicamente más sofisticados pueden fallar en el momento decisivo.

En ninguna parte son más frecuentes y catastróficos estos errores que en el combate terrestre, en el que los mandos y los soldados experimentan caos, ruido, humo, miedo, agotamiento, peligro, shock, mutilaciones, muerte y destrucción que exceden la comprensión de nuestra entrevistadora en su estudio climatizado de televisión.

Estos errores y fallos se producen en todos los ejércitos combatientes y en todos los conflictos. Y, en todos los conflictos, los errores incluyen las muertes de soldados por fuego amigo. Quienes afirman que las muertes de civiles palestinos son actos deliberados de las FDI, ¿sugieren acaso que los incidentes de fuego amigo en Gaza también son intencionados?

Sin embargo, es probable que la política israelí de no atacar objetivos en los que haya civiles se deje a un lado en un caso concreto. Si hay tropas sometidas a fuego letal desde una posición enemiga, las FDI están autorizadas atacar el objetivo aunque sea seguro que morirán civiles, conforme a las habituales normas de proporcionalidad.

Por definición, las vidas de los soldados israelíes corren más riesgo debido a las restrictivas reglas de actuación destinadas a minimizar las bajas civiles. Pero los mandos, en el campo de batalla, deben equilibrar su preocupación por los civiles con la conservación de las vidas de sus hombres y su eficacia en el combate.

Dejando a un lado estas realidades, todas las víctimas civiles de este conflicto son consecuencia última de la agresión de los terroristas de Gaza contra Israel y del uso de escudos humanos por parte de Hamás: el principal puntal de la política de combate de la organización terrorista.

Almacenar y lanzar proyectiles en áreas densamente pobladas, obligar a a los civiles a quedarse donde están cuando se les avisa de que huyan, atraer a las fuerzas israelíes para que ataquen y maten a su propio pueblo… el recuento de víctimas palestinas es esencial para la guerra de propaganda de Hamás, con la que pretende crear presión internacional sobre Israel e incitar el odio antiisraelí y antisemita en todo el mundo.

Esta nauseabunda explotación del sufrimiento de su propio pueblo, y la complicidad de los medios en ello, no se demuestra de manera más cínica que en los teatros de operaciones de la Franja de Gaza. Sin la menor consideración por unas medidas de preservación de vidas, o por el cuidado, privacidad o dignidad de los heridos, las autoridades palestinas meten a toda prisa cámaras y equipos de grabación en las salas de urgencias mientras unos desesperados cirujanos luchan por salvar la vida de un niño despedazado y cubierto de sangre.

© elmed.io - Gatestone Institute
Excomandante de las fuerzas británicas en Afganistán y miembro de la Friends of Israel Initiative.
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Más que hablar vasco, la Ertzaintza debe ser eficaz

Editorial El Mundo 5 Agosto 2014

LA CONSEJERÍA de Seguridad vasca ha elaborado un plan, todavía en fase de borrador, que exige a la Ertzaintza utilizar el euskera como lengua prioritaria. El conocimiento del idioma vasco dejaría de ser un mérito en la Policía Autonómica para convertirse en un «requisito».

La medida no sólo está hecha de espaldas a la realidad -sólo el 2% de los agentes acredita hoy un buen nivel del euskera- sino que vuelve a poner de manifiesto el dirigismo nacionalista, que en su intento por ahormar las instituciones y la sociedad, antepone su ideología a la razón.

Parece un chiste que, en ese intento por regularlo todo, la Administración vasca haga un reglamento para obligar a sus agentes a que en el momento de disolver una manifestación lo hagan primero en euskera. En el fondo, con esta exigencia, el nacionalismo pretende que se visualice que la lengua vasca es la auténticamente propia, como si no lo fuera también el castellano.

Y ya hemos visto que se empieza así y se acaba con las multas lingüísticas. Nadie niega que es algo positivo que la Ertzaintza sepa expresarse en vasco, pero lo verdaderamente importante no es si un policía, un médico o un bombero desarrollan su labor en euskera o en castellano -ambas lenguas oficiales en el País Vasco-, sino su profesionalidad. Por eso haría bien la Consejería de Interior en dar marcha atrás.

El pacto vasco
La derrota de ETA no significa que hayan desaparecido sus objetivos políticos
Nicolás Redondo Terreros. El Pais  5 Agosto 2014

Admite ETA en su último comunicado que su final es inevitable y que no conseguirá contrapartidas políticas. Nada más parecido al reconocimiento de una derrota de su estrategia terrorista. No cabe duda, para quien tenga una mínima objetividad, que hemos derrotado a la banda terrorista, aunque todavía algunos considerarán, con voluntad tridentina, que es la banda terrorista la que ha conseguido derrotarnos y somos nosotros quienes hemos doblado la rodilla. Pondrán ejemplos que rectamente demuestran lo contrario. Dirán, por ejemplo, que su posición al frente del Gobierno tanto en el Ayuntamiento de San Sebastián como en la Diputación de Gipuzkoa es la prueba de su victoria. Pero en la acción del terrorismo ideológico o nacionalista con apoyo popular —está aún por ver lo que sucede en el terrorismo de origen religioso—, las opciones son únicamente dos: si ganan, imponen su régimen con fuerza dictatorial; si pierden, se introducen en las instituciones democráticas que han combatido. Y justamente esa integración en las instituciones es la que muestra su derrota, la derrota de su estrategia terrorista, pero no la desaparición de sus objetivos.

Esta última declaración de ETA nos propone a las claras algunas cuestiones que ya se podían adivinar desde hace tiempo. Creo que los demócratas hemos pecado de pasividad a la hora de administrar la derrota de ETA —derrota que ya conocíamos desde su primer comunicado en el que renunciaba a la “lucha armada”—, por prejuicios políticos y de una naturaleza moral que tienen sentido desde un punto de vista individual, pero que carecen de validez desde la responsabilidad de un Gobierno. Desde la proclamación de la ley como marco de actuación de cualquier Gobierno, no puedo dejar de afirmar que no tienen por qué coincidir las perspectivas privadas de la moralidad y la responsabilidad de los Gobiernos. Así, mientras es comprensible el recuerdo perpetuo de los familiares de las víctimas, sus reclamaciones y su rabia incontenible y perpetua, el Gobierno tiene que poner el objetivo en que el relato lo hagamos quienes hemos sufrido la presión de los terroristas, dejando claro quiénes eran las víctimas y quiénes los verdugos, quiénes utilizaron el terrorismo y quiénes lo sufrieron. Tiene que poner los medios para que la sociedad no vuelva a padecer la “lacra del terrorismo”, encontrar el denominador común más sólido y más amplio para que la sociedad que ha sufrido la acción terrorista pueda volver a mirar el futuro con la seguridad de vivir en paz y libertad.

Derecha e izquierda han estado presas de un moralismo de bases religiosas
Nos hemos acostumbrado, más fácilmente en España por nuestra historia, a creer que la acción de los Gobiernos debe acomodarse a nuestra visión personal de la cuestión, cuando son elegidos para que interpreten una realidad más amplia y más compleja que la de un individuo o un grupo social. El problema ahora no es moral ni religioso, es político; entendido este concepto como el que abarca todos los medios rectos y legales para solucionar los conflictos que se plantean en una sociedad democrática como la nuestra. El Gobierno, como cualquier Gobierno, debe tener en cuenta que su actuación será interpretada en el futuro según se salde la cuestión planteada. Salmerón salvó su moral con su dimisión, si no hubo otros motivos para ella, pero la I República fracasó entre cantonalismo aldeano, desórdenes públicos y debilidad de sus gobernantes. Los gobernantes tienen que decidir, jerarquizar, elegir… todas ellas acciones humanas que no son tan frecuentes en la vida privada y que, desde luego, no tienen la repercusión que tienen en la vida pública. Elegimos al Gobierno en la seguridad de que hará, siempre dentro de la ley, lo que nosotros tal vez no estaríamos dispuestos a llevar a cabo en la búsqueda del bien común. En España, tanto la derecha como la izquierda, han estado presas de un “moralismo reglado” con profundas raíces religiosas, que no ha entrado en contradicción con el enriquecimiento personal, y ese ha sido uno de los más graves motivos de nuestro retraso, al hacer imposible los acuerdos, las transacciones, considerados siempre como una derrota de nuestras tesis, cargadas de una verdad “revelada”.

Leído el comunicado de ETA, la pregunta que nos debemos hacer es si la mejor política para Euskadi es la que hemos realizado hasta ahora, caracterizada por actuar como si no hubiera pasado nada después del anuncio de la derrota de la banda terrorista. Parece que esta actitud ha impedido festejar como se merece la victoria de los demócratas sobre el terrorismo etarra y paradójicamente puede que sea la proyección política de ETA la que confeccione el relato de lo que ha pasado durante estos últimos 50 años. La falta de reconocimiento de nuestra victoria también nos impide homenajear a los resistentes como se merecen y, lo que es peor, la derrota de ETA no ha servido para fortalecer las instituciones democráticas, permitiendo además que se configure un espacio de confusión en el que los secuaces del entorno se mueven mejor que nosotros.

El Gobierno debería haber tenido un plan para este periodo crepuscular
¿Qué hacer? Mi primera impresión es que el Gobierno debe intentar un acuerdo con los nacionalistas vascos institucionales para definir el epílogo de la banda terrorista. Un acuerdo en el que también debe participar el Partido Socialista de Euskadi. El acuerdo debe contener las políticas que aseguren el denominador común más amplio para garantizar una convivencia social, pacífica y democrática a la sociedad vasca, una historia que deje testimonio del sufrimiento causado por la banda terrorista, y que lo ya pasado se convierta en una lección contra la violencia, la intolerancia y el sectarismo. Nuestra victoria sobre ETA debería convertirse en una lección de civismo y de confianza en las instituciones constitucionales y estatutarias. El Gobierno debería haber tenido desde hace un tiempo un plan para este periodo crepuscular, y habría sido previsor y prudente en su comportamiento; si lo elaborara ahora que se confirma hasta para los sordos y ciegos que hemos ganado la batalla de la paz y de la libertad, su comportamiento deberíamos considerarlo como fruto del orgullo y de la improvisación; pero también podría esperar a que se configure con toda la crudeza el combate político por la elaboración de la historia, y entonces no nos quedará más remedio que considerar su acción como descuidada y pusilánime.

A este Gobierno en relación con el terrorismo etarra se le juzgará por si ha sido capaz o no de ganar la batalla política a ETA y por si a la desaparición del terrorismo le sigue una derrota política o, paradójicamente, les capacita para ejercer el liderazgo de la sociedad vasca. Este es el reto del Gobierno, pero también de las fuerzas políticas —nacionalistas y no nacionalistas— que han defendido las instituciones ante el terrorismo etarra y que vuelven a tener un espacio común de trabajo. Los partidos nacionales tienen que demostrar su utilidad para la sociedad vasca en un periodo pos-ETA y el PNV está obligado a demostrar que el nacionalismo no tuvo, ni tiene, ni tendrá nada que ver con respuestas violentas y antidemocráticas y, por otro lado, tendrá que conservar su liderazgo ante el nacionalismo etarra.

Nicolás Redondo Terreros es presidente de la Fundación para la Libertad.

7 respuestas de la ANC sobre la independencia
Carmen Leal cronicaglobal.com 5 Agosto 2014

Se ven por todas partes. Son unas carpas blancas, con la bandera independentista en lo alto, bien visible desde lejos, ondeando al viento catalán. Sobre las mesas toda suerte de folletos explicativos, disquets sobre la Gran Diada, camisetas, pulseras, llaveros, etc. Todas con la bandera independentista. Voy de paso y curioseo por la mesa. ¿Y esto quién lo paga?, me pregunto en mi interior. Inmediatamente se me acerca un muchacho joven, bien parecido, vestido de manera formal -traje claro y corbata-, que me aborda preguntándome si me interesa la información sobre la independencia de Cataluña. Me cree extranjera. No espera mi respuesta y muy sonriente comienza a desgranar todos los lugares comunes habituales: "España nos roba", "som una naçión", etc., pero esta vez hay algo más que llama mi atención. Su entusiasmo al decir: "Esta ocasión no se puede perder porque ya llevamos 300 años, oiga. Nos invadieron hace 300 años y así estamos todavía". "¿Y quién les invadió ?", respondo asombrada. Comienza explicándome la batalla de 1714 con la manipulación habitual y termina diciendo: "Los castellans, eran los castellans, unos hombres de la meseta rudos, ignorantes y pobretones que envidiaban la mayor cultura, riqueza y prosperidad de los catalanes". "¿Y fueron Ustedes capaces de rendirse ante semejante tropa siendo más cultos, inteligentes y ricos que los invasores? ¿No me diga que les faltó...?", contesté. Me avergoncé enseguida del exabrupto y con toda la propaganda en la mano desaparecí.

Yo me pregunto dónde esta el Fiscal General del Estado de España. Y si en Francia o Alemania estos escritos, que vulneran la Constitución, pueden circular con la misma impunidad

Las hojas de propaganda que me dieron las firma la Assemblea Nacional Catalana. Y no tienen desperdicio. La primera habla de qué es la ANC, cómo nace y cuáles son sus fines. Entresaco unos párrafos: "Con el objetivo de recuperar la libertad, la democracia y el derecho de autodeterminación del pueblo catalán...", de lo que se infiere que ahora no tienen libertad, ni democracia. "Crear las condiciones necesarias para alcanzar la mayoría social a favor de la independencia de Cataluña, concienciar y movilizar al pueblo catalán... para instar a los políticos a convocar un referéndum de autodeterminación y/o proclamar unilateralmente la independencia". No engañan a nadie. Se agradece la claridad. Quieren la Independencia "para convencer a la ciudadanía de la necesidad de construir Cataluña como Estado independiente. [...] Trabajamos para poder tener un Estado propio".

Y yo me pregunto dónde esta el Fiscal General del Estado de España. Y si en Francia o Alemania estos escritos, que vulneran la Constitución, pueden circular con la misma impunidad.

La siguiente hoja de propaganda tiene el epígrafe de "Estamos preparados para construir el país de todos. 7 Respuestas". Aquí, van desgranando preguntas que supuestamente nos hacemos los ciudadanos catalanes de a pie. Copio algunas:

1.- "¿Seguiremos en la Unión Europea? Sí rotundo". No duda la ANC en decir que sí a pesar de todas las afirmaciones de los cargos importantes de la UE. El razonamiento es que ya pertenecemos desde 1986 y son derechos individuales adquiridos. Que Cataluña es uno de los motores económicos y que es la puerta natural de España hacia Europa. Claro que no dice nada de que pertenece a la UE porque es parte de España y si deja de serlo sale inmediatamente del club. Y que España también tiene otras puertas hacia Europa. El desconocimiento de la geografia de España en la escuela tiene estos inconvenientes conceptuales. Y termina diciendo "¡Si la Cataluña independiente quiere formar parte de la UE, formará parte!". El voluntarismo nacionalista de la ANC lo puede todo. Por encima de los tratados, los acuerdos, las normas...

2.- "¿Seguiré cobrando la pensión o el paro?" Respuesta: "Como las pensiones se pagan con las cotizaciones de los trabajadores en activo y Cataluña tiene la tasa de ocupación más alta...". Este es el razonamiento, además de colocar unos números a todas luces irreales ahora (véase el saldo acumulado entre 1995 y 2010). Pues señores secesionistas, si el Fondo de Liquidez Autonómico de España no les enviase dinero no podrían pagar ni seguridad social, ni educación. Están rescatados por España.

Los redactores de la ANC están ayunos de leyes internacionales, de tratados con Estados soberanos, etc. Son los damnificados por la LOGSE

Y termina con la frase: "Las pensiones serán más seguras en una Cataluña independiente". Que se lo digan a la Caixa y al Sabadell que van viendo cómo los depósitos y las nóminas de pensionistas van saliendo de sus sucursales hacia otros Bancos españoles. El dinero siempre es muy medroso y huye de las situaciones de inseguridad.

3.- "¿Podré seguir siendo español?" Claro que sí, responde la hojita. "La independencia no comporta la pérdida de la nacionalidad española". Se podrá tener la española, la catalana o ambas, a gusto del consumidor ¡claro¡ porque "España ya reconoce la doble nacionalidad con muchos países, entre ellos los países iberoamericanos. En la Cataluña independiente pasará lo mismo".

¿No me diga? ¿Así de fácil? ¿Les ha preguntado a los inmigrantes iberoamericanos residentes en Cataluña cuántos tienen la doble nacionalidad? Los redactores de la ANC están ayunos de leyes internacionales, de tratados con Estados soberanos, etc. Son los damnificados por la LOGSE. El párrafo termina así: "En la Cataluña independiente todo el mundo se podrá sentir de donde quiera, como ahora, y podrá ser también de donde quiera, algo que no ocurre ahora". ¡Dios mío, que disparate avala la ANC! Se confunde el "sentir" con el "ser". Y es lógico. Tantas veces repetir que la nació catalana "és un sentiment" que han creído que se puede ser y tener el pasaporte de cualquier país sin más problema. Así que en la Cataluña independiente habrá españoles, franceses, alemanes, ingleses, estadounidenses, etc. y todos con los mismos derechos políticos. ¡La Arcadia feliz!

4.- "¿Los políticos serán los mismos?" La respuesta es: "Queremos una regeneración democrática profunda y la independencia es la mejor oportunidad". Pues van aviados. Cambiar para que nada cambie. Los mismos perros con distintos collares. Y a seguir con el presunto latrocinio. ¿Era 3%?

Hay una tercera hojita -esta ya con colores- en la que se repiten algunas de las 7 dudas sobre la independencia, algunas distintas o las mismas con distintas matizaciones. Entresaco dos:

¿No tiene la ANC gentes más preparadas para la confección de estos folletos? ¿Cómo pretenden sacar adelante todo un Estado nuevo con estos redactores? ¿No se dan cuenta del ridículo?

"Me siento español/a... ¿y mis derechos?". La respuesta es que "ser y sentirse español no es incompatible con querer la soberanía política de Cataluña" porque "se puede ser español en Brasil, en Japón o en Cataluña [...] "porque queremos un nuevo Estado para ganar derechos, ¡no para perder ninguno de ellos!". ¡Casi nada¡ Todo es ganar derechos, deberes, ninguno. ¿A qué derechos se refieren? Al de sobrevivir, claro. ¿Qué creen que es la ciudadanía? A qué da derecho tener la ciudadanía española, o de EEUU, o alemana o francesa? Urge una asignatura que toque estos temas en la escuela. No podemos seguir haciendo el ridículo de esta manera. Las preclaras mentes que han confeccionado las hojitas de propaganda de la ANC deberían estar en el psiquiátrico. Si piensa la ANC que con estas mentes tan lúcidas, que atesoran tantos conocimientos sobre las leyes que rigen las relaciones internacionales, van a conseguir la independencia, podemos estar muy tranquilos quienes no la pretendemos.

"Mi lengua es la castellana... ¿mantendré mis derechos lingüísticos? Contestación: "Sí, el Estado catalán respetará tus derechos lingüísticos. Queremos una Cataluña independiente y democrática. Por lo tanto el Estado será respetuoso con los derechos individuales de todos los ciudadanos, incluidos los lingüísticos. El catalán es y debe seguir siendo la lengua propia y común del país pero a nivel personal cada uno podrá hablar en la lengua que quiera. En Cataluña se seguirá hablando árabe, bereber, inglés, francés... Nadie será marginado por razón de lengua, ni por ninguna otra razón".

¡Y tan respetuoso¡ Como ahora que el castellano junto con el catalán es lengua oficial y está proscrito en las escuelas, en la Administración y en todo aquello que depende del Gobierno autonómico. Será una lengua hablada "a nivel personal" con el mismo estatus jurídico que el árabe, el bereber, el francés o el inglés. Porque no habrá colegios en los que la lengua vehicular sea el castellano como no los hay con enseñanza en árabe, en bereber, si no son colegios especiales como el Liceo francés, etc. Quizá se solicite al vecino Estado español uno o varios Institutos Cervantes para enseñar en su lengua materna a más de la mitad de la población de esa virtual Cataluña independiente que tiene también como lengua propia el español. Un Estado catalán que tiene como lengua oficial la catalana aunque más de la mitad de la población tiene como lengua materna y habitual la del Estado vecino. Como si en Francia más de la mitad de los franceses tuviesen como lengua materna y habitual el alemán.

¿No tiene la ANC gentes más preparadas para la confección de estos folletos? ¿Cómo pretenden sacar adelante todo un Estado nuevo con estos redactores? ¿No se dan cuenta del ridículo?

Me pregunto si en cualquier Estado federal como EEUU o Alemania estos folletos podrían repartirse entre la sociedad sin ningún contratiempo y firmado por una sociedad que dice ser seria como la Assemblea Nacional Catalana.

Fetichismo del federalismo
José Antonio Yturriaga www.vozpopuli.com 5 Agosto 2014

La vida política española sigue condicionada por la amenaza del secesionismo catalán y la celebración o no del referéndum de libre determinación en noviembre. El secretario general (SG) del PSOE, Pedro Sánchez, ha echado su cuarto a espadas tras su entrevista con Mariano Rajoy, en la que ha habido “más discrepancias que coincidencias”. En la línea de Alfredo Pérez Rubalcaba y de Pere Navarro, Sánchez propuso a Rajoy una reforma constitucional para establecer una vía federal, que “es la única que garantiza la unión de todos los pueblos de España”. Los dos dirigentes tan sólo estuvieron de acuerdo en que la consulta independentista no se podía celebrar por ser ilegal -¡menos da una piedra!-, pero parece difícil que el PSOE acceda a formar un frente común con el Gobierno para plantar cara al desafío secesionista.

Fundamento del independentismo catalán
En un atinado artículo sobre “La independencia catalana” publicado en El País, el profesor Javier García Fernández ha expuesto lo fundamentos filosófico-políticos del independentismo. El normativismo elaborado por Hans Kelsen se caracteriza por el respeto al ordenamiento jurídico, que obliga a partir de la Constitución. Frente a él, el decisionismo de Karl Schmitt desmontó la función ordenadora del derecho y antepuso la decisión política a los mandatos que emanan del ordenamiento jurídico. Los independentistas catalanes han renunciado a la noción normativista de dicho ordenamiento y adoptado una visión decisionista de la política, por lo que obran al margen del derecho. Bajo una apariencia tranquila, han optado por salirse del ordenamiento democrático y actuar mediante decisiones políticas ajenas al derecho, con el fin de destruir el orden jurídico básico en Cataluña y en España. Saben que la normativa en vigor no les permite la celebración de un referéndum y que éste no se va a realizar, pero operan como si fueran a hacerlo, pues dan preeminencia a la decisión política.

Sánchez ofreció a Rajoy un “pacto sobre el encaje de Cataluña en España para desactivar el desafío soberanista”, mediante una reforma de la Carta Magna que establezca un sistema federal, pero ni siquiera puede contar a estos efectos con el pleno apoyo de su franquicia catalana, el PSC. García Fernández ha acusado precisamente a éste de ser el principal impulsor del decisionismo, al haber elaborado un Estatuto que no respetaba plenamente la Constitución y encabezado -desde la Generalitat- la protesta contra la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) de 2010 y deslegitimarlo. De ahí proceden la reivindicación de de un falso derecho a decidir, la creación de un Consejo Asesor para la Construcción Nacional –encargado de destruir el orden jurídico democrático vigente en Cataluña-, el referéndum de autodeterminación, la declaración soberanista del Parlament, la intención de crear una estructura de Estado y el intento de hacer internacional un conflicto interno.

Desde el PSOE Ramón Jáuregui afirmó en 2013 que había que modificar la Constitución para acomodar a Cataluña en España, tener en cuenta su singularidad nacional y recuperar el Estatut inicialmente votado. Esta intervención fue harto desafortunada, pues el Estatuto adoptado por el Parlament partía de la base de que Cataluña era una nación que ejercía su derecho inalienable al autogobierno mediante instituciones propias y gozaba de competencias exclusivas basadas en los derechos históricos del pueblo catalán, detentador de la soberanía. El programa electoral del PSC reclamó el derecho a decidir y propugnó una “federación de naciones”. Su actual SG, Miquel Iceta, ha declarado que no se puede renunciar al citado derecho y que no hay solución del conflicto catalán que no pase por las urnas.

Falta de concreción de la propuesta federalista del PSOE
Como el PSOE sigue con su “mantra” federalista, cabe exigirle una definición clara del alcance de su reforma constitucional, sobre todo en lo referente al régimen territorial. Con su proverbial sorna, Pedro G.Cuartango ha comentado: “No me he enterado de cuáles son las políticas del PSOE y no sé si va hacia el Ártico o hacia el Sahara”. Ya es ahora de que concrete su salvadora fórmula federal. Según Javier Zarzalejos el serio problema del federalismo radica en convertirse en lo que los supuestos federalistas quieren que sea en cada caso. Utilizan lo federal como un concepto elástico, que lo mismo sirve para etiquetar criterios anacrónicos, como para argumentar a favor del destejer confederal del Estado.

La Constitución de 1978 ha dotado a España de un régimen cuasi-federal vergonzante, una caricatura de Estado federal, pues no especifica las partes que lo componen, ni fija claramente las competencias de las comunidades autónomas, que son establecidas en los distintos Estatutos de Autonomía, pese a lo cual algunas de ellas han excedido en competencias a muchos Estados federados. Incluye asimetrías como la disposición adicional 1ª, que ampara los derechos históricos y los privilegios fiscales del País Vasco y de Navarra, y consagra “hechos diferenciales”, que permiten “situaciones singulares” en relación –según la sentencia del TC de 2010- con el derecho civil, la lengua, la cultura y su proyección en el ámbito de la educación, y los sistemas institucionales propios.

Para Jorge de Esteban, el reparto de competencias en una federación no tiene que ser homogéneo, pero sí simétrico, y ha de permitir que los derechos de los ciudadanos sean iguales en todo el territorio nacional. A diferencia del Estado de las autonomías –que continúa permanentemente abierto-, el federal tiene carácter cerrado, pues la distribución de competencias está incluida en la Constitución federal, que está por encima de las federadas y prevalece sobre ellas en caso de conflicto, en virtud de la cláusula de la “supremacía federal”.

No hay razón para introducir asimetrías sobrevenidas, como las que pretenden algunos favorecedores de una tercera vía de incluir una disposición adicional que reconozca a Cataluña un régimen fiscal similar al de las CCAA forales. Los sistemas federales pueden variar en el reparto de competencias y, así, no son iguales los regímenes de Argentina, Brasil, México, Estados Unidos, Alemania o Austria, aunque todos ellos consagran la igualdad de derechos de todos los ciudadanos, igualdad rechazada por los nacionalistas, que sólo aceptan sistemas asimétricos que redunden en su favor. Por ello, Francisco Sosa y Mercedes Fuerte estiman que es lícito preguntarse si, “al ponernos bajo la advocación de los manes del federalismo, no nos espera idéntica frustración”.

Necesidad de actualización consensuada de la Constitución
El PSOE insiste en su fórmula fetichista, sin ser consciente de que el trompeteo de federalismo no va a derribar los muros de Jericó de quienes rechazan la Constitución, y propone la creación de una comisión parlamentaria para proceder a su reforma. Rajoy se resiste alegando que no hay consenso suficiente, pero tampoco lo hay en torno al texto actual. Pasa por alto la cláusula “rebus sic stantibus” -cambio de circunstancias-, pues la situación de España no es la misma que hace 35 años y los textos que se desgastan deben ser actualizados, ya que el inmovilismo y la numantina oposición al cambio son contraproducentes y, si el Gobierno no realiza -de acuerdo con el PSOE- las requeridas reformas, se verá arrastrado por la ola de desafección popular. Afirma que sería una frivolidad modificar la Constitución sin contar con un consenso similar al de 1978, que -sin duda- debe procurar lograr.

Sería frívolo si se hicieran los cambios sin un mínimo de consenso o no se establecieran de antemano las “líneas rojas” que no se pueden franquear –como la radicación de la soberanía en el pueblo español o la igualdad de todos los ciudadanos-, y se “abriera en canal” la totalidad del texto sin contar con unos principios básicos generalmente aceptados. Podría obtenerse un amplio acuerdo sobre temas como la incorporación a la UE, la igualdad de género, la reforma del Senado, la mejora del régimen de las autonomías, la distribución de competencias o la solidaridad entre territorios. Si esto se consiguiera con un régimen federal, bienvenido sea, siempre que no haya trampas y quede consagrada la igualdad de todos los ciudadanos, sin perjuicio del reconocimiento de los hechos diferenciales avalados por el TC.

No se podrá lograr consenso pleno porque los nacionalistas no quieren una federación, sino una confederación o la independencia. Como ha corroborado Artur Mas, ni siquiera una reforma en profundidad de la Carta Magna bastaría para apaciguar el anhelo independentista. Según Ignacio Camacho, no hay un problema de simetrías, sino de lealtades. Una mayor asimetría no frenaría el soberanismo, porque los nacionalistas aspiran a superar la Constitución y no se conseguirá una solución justa mientras subsista en Cataluña deslealtad institucional hacia un proyecto de convivencia común entre todos los españoles.

Podemos
Pablo Iglesias, el auténtico 'hereu' de Pujol
Pablo Planas Libertad Digital 5 Agosto 2014

El gran legado político de Jordi Pujol i Soley consiste en haber ratificado el carácter axiomático de dos sentencias ya de por sí inapelables: el hábito no hace al monje y dime de qué presumes y te diré de qué careces. Como a Pujol nunca le ha interesado la pela en términos prosaicos, de lo que se jactaba era de una moral incorruptible, una entrega absoluta a la causa, de un ascetismo cartujo y una pobreza solemne, que es precisamente todo lo que ha caído tras la Confesión.

El caso Pujol favorece pautas análiticas generales sobre la corrupción, la moralidad y la imagen pública, ángulos sobre los que se sostienen discursos tan cuestionables como el de Podemos, partido al que el CIS acaba de situar entre el PP y el PSOE en intención directa de voto. Una encuesta no es lo mismo que el share y la medición de audiencias, pero en el caso del partido de Pablo Iglesias y Juan Carlos Monedero el verdadero sondeo está en los platós y, de momento, los Sálvame políticos en los que participan mantienen un gran éxito de público. Un público que se supone mayormente a favor de Pablo Iglesias cuando tiene delante a un Paco Marhuenda, por ejemplo.

Sea como fuere, Iglesias y Monedero, como el amigo Pujol, tienen dos perfiles y no sólo en Facebook. Tenemos a los activistas comprometidos que pernoctan en casas de amiguetes europeos para no costarle al erario comunitario las habitaciones de hotel previamente reservadas y pagadas. Un desperdicio, pero la pareja funciona en modo Julian Assange antes de encontrar asilo en la embajada ecuatoriana en Londres. Monedero e Iglesias son más sobrios que el presidente de Uruguay, José Mújica, que también presume de una austeridad legendaria.

Cuando le masajeó Jordi Évole, el gran periodista catalán surgido de la factoria de TV3 (eran los buenos viejos tiempos de la productora El Terrat, de Buenafuente y la Generalidad soltando pastizaras para coñetas, gracietas y comedietas con las que distraer al personal y el erario público), Mújica dijo que él no era austero, sino sobrio, porque la palabra austeridad la habían corrompido en Europa la Merkel, Rajoy y Strauss-Khan. Mientras, Évole levitaba de placer en la chacra tupamara.

Iglesias y Monedero son aún más ostentosos en su sobriedad que el compañero presidente del Uruguay, presumen de eau de suburbano, de bukaneros (los hinchas radicales del Rayo Vallecano) y de comprarse las camisas en el Carrefour. Y ahí es donde empieza a peligrar el mito, porque está claro que ni Pablo Iglesias se lava el pelo con champú de huevo (de marca blanca, of course) ni su cuidado postureo y vestuario lo consigue en unos grandes almacenes, entre el pasillo de encurtidos y la sección de bricolaje. No cuela, colega.

Todo lo cual nos conduce de nuevo al ombligo catalán, a la borra o sustancia. Monedero e Iglesias prometen transparencia, igualdad, honradez, cercanía, justicia social, favorecer a los pobres, brear a impuestos a los ricos y, lo mejor, una paga universal. Lo mismo que Pujol con lo de que nunca llevaba dinero encima. La parte que no se ve es la asesoría política al régimen chavista y lo de condenar las "actividades" de Eta (eufemismo de asesinatos, coches bomba, ataúdes blancos y un largo etcétera de otras "actividades").

Y menos aún se ve la parte del dinero que paga la juerga mediática y política de Podemos. Es decir, que de dónde procede y que de cuánto dinero estamos hablando. Confiemos en que Évole tenga lo que hay que tener para preguntárselo algún día. A Iglesias o a Monedero, si es que se atreve con el Stalin de Lavapiés.

El secesionismo vive, el proceso está muerto
José Antonio Zarzalejos El Confidencial 5 Agosto 2014

El caso Pujol –cuyas consecuencias para CiU no se contemplan en el barómetro del CIS publicado ayer– no ha herido letalmente al secesionismo en Cataluña. Pero ha mermado el entusiasmo que el viaje independentista a Ítaca provocaba en algunos colectivos recién llegados a la ilusión del Estado independiente del sí y sí en la improbabilísima consulta del 9-N.

La corrupción continuada en Cataluña, protagonizada por el expresidente de la Generalitat y su familia, ha sido –está siendo– un acontecimiento de tanta dimensión que es imposible suponer que no provocará, casi inconscientemente, un retraimiento en ese entusiasmo tan argumentado por los convergentes y republicanos, según el cual España “nos roba”, “nos expolia” y “nos frena”. Ya se ha visto que la realidad era y es bastante distinta al prontuario de eslóganes del secesionismo victimizado.

Ha cambiado el elenco de actores principales que encarnaban los valores “del país”, aunque Cataluña no pueda reducirse ni a Pujol ni a Mas ni a Junqueras. No confundamos los términos de la cuestión: la aspiración secesionista persiste en sectores amplios de ciudadanos catalanes y tanto allí como en el País Vasco –aunque hubiera una satisfacción mayoritaria por una solución alternativa– siempre habría bolsas sociales con aspiraciones independentistas.

Ocurre, sin embargo, que una cosa es el secesionismo y otra, bastante diferente, el denominado proceso soberanista. Este último ha muerto, ha fracasado, no es viable. Como suponían algunos, el proceso soberanista que Mas y Junqueras comandan, ha estallado en mil pedazos y renqueará hasta el 9-N. Pero tal y como ahora está planteado ha dejado de tener la más mínima virtualidad política.
La corrupción continuada en Cataluña, protagonizada por el expresidente de la Generalitat y su familia, ha sido –está siendo– un acontecimiento de tanta dimensión que es imposible suponer que no provocará un retraimiento en ese entusiasmo según el cual España ''nos roba''

El proceso soberanista aspiraba a encauzar –a través de las instituciones, los partidos separatistas y determinados organismos sociales– el propósito independentista de Cataluña. Pero el tal proceso –temerariamente adoptado como propio por Mas y CDC, y más temerariamente secundado por Unió– contenía en sus entrañas tantas contradicciones e improvisaciones que se ha mostrado como una iniciativa destructiva para la propia Cataluña.

Veamos cómo se han producido los acontecimientos:
1) El proceso destruye al PSC, que pasa de ser un partido con “dos almas” a no reconocerse en esa dualidad, decantándose a un lado y al otro del llamado “derecho a decidir”. Miquel Iceta quiere reunir las piezas desperdigadas del socialismo catalán, pero hoy por hoy, el PSC está en un hondón profundo.

2) CiU se ha roto. Estaba quebrado antes de que Pujol dinamitase CDC porque Unió –a través del paso atrás de Duran i Lleida– tarde o temprano se iba a desagregar de la federación. Ahora los convergentes están tratando de improvisar una refundación que los libre de la memoria del pujolismo (empeño muy difícil) y Unió quiere ser el germen de una nueva formación ‘centrista’ (un poco tarde)

3) Esquerra Republicana de Catalunya ha depredado a CiU y al PSC y hoy es, sin duda de género alguno, el primer partido catalán. No sólo se quedó con los doce escaños que perdió Mas en las elecciones autonómicas de 2012, sino que, además, ganó a CDC en las europeas del 25-M, y según el CIS publicado ayer, ganaría en Cataluña las elecciones generales, hecho que carece de precedentes en esta democracia.
Si se conoce la historia de Cataluña, se advertirá que cuando su sociedad y su microsistema político-institucional entran en crisis, aparece –en formas diversas pero muy reconocibles– la anarquía, que en su tiempo fue el anarquismo

4) A ERC le ha salido por la izquierda un invitado inesperado: Guanyem, que es Podemos más Ada Colau y su Plataforma Anti Desahucios. Y no parece que ese magma izquierdista, en el que militarían personas como el fiscal Jiménez Villarejo, esté por la labor de hacer un Estado a la medida ni de Mas ni de Junqueras. Vamos, que la franquicia catalana de Pablo Iglesias está a otra bola, a otro tema, al sorpasso de IU, y en Cataluña contaría además con la simpatía de ICV de Joan Herrera.

5) ERC, ante este panorama, quiere que Artur Mas se siga abrasando hasta consumirse en el Palau de Sant Jaume, sin que entre en sus cálculos compartir con CDC –y menos ahora– el Govern de la Generalitat catalana. Los republicanos –históricamente es así– detestan Barcelona y a su burguesía y abominaban del pujolismo hasta el punto de acceder a gobernar en 2003 con Maragall primero y con Montilla después con tal de apear a CiU del poder. Ahora, además, están triturando a los convergentes sin que nadie en CDC y alrededores detenga el voraz espectáculo de canibalismo político al que asiste la burguesía catalana, que ha entrado en una especie de perplejidad cataléptica.

En los libros de historia y en los de ciencia política se escribirá algún día un capítulo para explicar cómo la incompetencia política de CDC y de sus líderes dinamitó, no solo la organización, sino el entero sistema de partidos catalán que parece migrar a un territorio en el que va a reinar un caos propiciado por el sostenimiento artificial y artificioso de un proceso soberanista con un poder autodestructivo sin precedentes.

Si se conoce la historia de Cataluña, se advertirá que cuando su sociedad y su microsistema político-institucional entran en crisis, aparece –en formas diversas pero muy reconocibles– la anarquía, que en su tiempo fue el anarquismo. Hay que imaginarse el Paseo de Gracia barcelonés con una mayoría municipal de ERC y Guanyem. Pues imagínenselo, porque si nadie lo impide, eso es lo que va suceder. Quizás Artur Mas tenga que irse –en definitiva no deja de ser el ‘yerno’ de Pujol– y dejar paso a otro dirigente sin la falsa legitimación del pujolismo que corrija el rumbo y evite el desastre. Al que se llega, según Cambó, cuando se pide lo imposible o cuando se retrasa lo inevitable.

No confundamos democracia con tiranía
Jesús Royo Arpón www.lavozlibre.com 5 Agosto 2014

Lingüista

El soberanismo no es precisamente un prodigio de rigor conceptual. Más bien es una operación de márketing y propaganda, o sea, poco que ver con la fineza intelectual. Por vergüenza ajena, muchos nos hemos retirado de la discusión pública, ya que el nivel de la argumentación deja mucho que desear, y a los charlatanes lo mejor es dejarles que hablen, con la esperanza de que ellos solitos se desacrediten. Pero el callar tiene un efecto nefasto: parece que quien calla otorga. El refranero tiene esas cosas, dice verdades como puños pero también tonterías de la altura de un campanario. Esta de quien calla otorga es de las segundas. Quien calla no necesariamente otorga, puede hacerlo por mil otras razones: quien calla puede pensar, por ejemplo, que el que habla está loco de atar, o bajo el efecto de psicotrópicos, y que no vale la pena dedicarle ni un minuto, o que hablarle es concederle crédito, o que el silencio es la más elocuente respuesta. Pero el soberanista, ante tu pudoroso silencio, se cree poseedor de la razón, y si me apuras, de la razón histórica. Da por supuesto el aplauso de las gentes, de los papeles, de los claustros y hasta de los elementos: tierra, aire, agua y... ¡fuego! El nacionalista se ve en la cresta de la ola, qué digo la ola, en el tsunami de la euforia y el fervor de las multitudes. Por eso, ni se enteran del ridículo cósmico que están protagonizando. Ríanse, ríanse a gusto con Mas, Homs, Forcadell y tutti quanti.

Pues eso es lo que pasa más o menos con el teorema "el derecho a decidir es democrático". Cuando mientan (de mentar, no de mentir, que también), cuando mientan ese derecho, lo rodean, lo envuelven y lo atraviesan con la santa democracia, y dale que te pego con lo genuina y absolutamente democrático que es ese derecho. Se lo han creído, se lo creen a pies juntillas. Lo dicen y lo proclaman con tanto aplomo (avergüenza verlos a coro, "sí sí, es democrático"), que hasta gente supuestamente leída se ha tragado el anzuelo con un cebo tan suculento. Dicen que el PSOE no quiso oponerse al 'dret a decidir' porque los tomarían por fachas..., vaya por Dios. Y así, la exigencia de someterse a la ley de todos se les antoja como algo antidemocrático, algo quizá legal pero ilegítimo, como imponer el reglamento y el tricornio por encima de las ansias de libertad de un pueblo noble y soberano. Ya van diciendo que la Constitución no es democrática. En cambio, la Vía Catalana sí. Y el 'dret a decidir'. Alça Manela.

Pero hombre de Dios, ¿desde cuándo el 'derecho a decidir' es lo mismo que la democracia? El 'derecho a decidir' del tirano no es democracia, es tiranía. El 'derecho a decidir' sobre lo que no es tuyo no es democracia, es usurpación. El 'derecho a decidir' de Franco era pura fuerza bruta, aunque él lo llamaba democracia "orgánica", sería por sus órganos jurisprudenciales. Todos esos reclamaban y justificaban su particular 'derecho a decidir'. Pero no nos engañemos. El 'derecho a decidir' no es democrático per se: solo es democrático si se corresponden el sujeto que decide y el objeto de la decisión. El qué y el quién. Ahí está la diferencia. Decidir es democrático si decide quien está autorizado (el demos) y actúa sobre lo que es de su competencia. Yo puedo decidir sobre lo que es mío, no sobre lo del vecino. Si decido sobre la cartera del vecino, soy un carterista. Cuando me detengan por carterista, no podré objetar que "estaba ejerciendo mi 'derecho a decidir' sobre las carteras ajenas".

Pues de eso va el famoso 'dret a decidir' del soberanismo. Es puro trilerismo, demagogia barata. Cataluña tiene derecho a decidir muchas cosas, pero no una cosa que no es suya: la soberanía y la unidad nacional. Eso nos pertenece a todos los españoles, incluidos los catalanes (pero no por catalanes, sino por españoles). En este caso, el "dret a decidir" es un caso claro de fraude. No le llamen democracia, llámenle por su nombre: tiranía. O más sencillamente: ensarronada.

La extradición de Pujol
maría jesús cañizares ABC Cataluña 5 Agosto 2014

De misa y comunión es también Oriol Junqueras, presidente de ERC, aunque es más partidario del «a Dios rogando y con la consulta dando»

Ahora resulta que tener una cuenta en Andorra o en Suiza es muy normal. Lo dice Francesc Cabana, cuñado de Jordi Pujol, tras conocer que, durante más de 30 años, el expresidente había ocultado a su hermana la existencia de una herencia del padre Florenci. El cuñadísimo ha sido elegante en sus reproches, pero muy frívolo en sus valoraciones sobre el dinero que «muchas personas» tienen en el extranjero para pagar sus apartamentos. Bueno, apartamentos no es precisamente la palabra adecuada para describir las casas que la familia Pujol tiene emboscadas entre la vegetación de la Cerdaña.

«En aquellos días en que todo el mundo auguraba la caída del sistema financiero, me ofrecieron abrir una cuenta en Mónaco. ‘Yo nunca voy a Mónaco’, contesté. Y el director de la sucursal cambió de tema», me explica un dirigente de esa nueva Convergència, siempre con prisas a la hora de dar carpetazo al pujolismo y sus corruptelas. Las tuvieron hace trece años, cuando tras 23 años de gobierno ininterrumpido, Pujol anunció que no volvería a ser candidato a la presidencia de la Generalitat y ungió a Artur Mas como sucesor. Las tienen ahora para pasar página y desvincular definitivamente al evasor fiscal confeso del futuro de CDC. No solo las nuevas generaciones nacionalistas reniegan de su «padre político». Hemos escuchado las críticas más duras en boca del alcalde de Barcelona, Xavier Trias, quien fue consejero de la Generalitat junto a Pujol. «Tiene que desaparecer», ha dicho. Pura apostasía. Lo contrario de Joan Rigol, ex presidente del Parlamento catalán, quien casi pone la otra mejilla tras el bofetón emocional recibido.

De misa y comunión es también Oriol Junqueras, presidente de ERC, aunque es más partidario del «a Dios rogando y con la consulta dando». Junqueras presiona con el referéndum del 9 de noviembre. ¿Por qué sabe que no se celebrará? Cada fracaso convergente se traduce en una muesca en la culata republicana, aunque cabe atribuir a los sectores independentistas las mayores sandeces oídas estos días sobre el caso Pujol. Consideran los amigos de la secesión catalana que el fraude desvelado pone de manifiesto la necesidad de una hacienda propia. Se impone una aclaración, porque pensar que la independencia fiscal acabaría con la avaricia es lo mismo que afirmar que unas etnias son más proclives a la corrupción que otras. Sabemos que Jordi Pujol Ferrusola, al igual que Julián Muñoz, ex de la tonadillera Isabel Pantoja, también utilizaba bolsas de basura para mover dinero. Otra cosa es que CiU y ERC -otra vez las prisas- crean que la independencia de Cataluña permitirá archivar determinadas causas judiciales. O, cuando menos, propiciará que el nuevo Estado vecino, España, se vea obligada a incoar el siempre lento proceso de extradición de Pujol y su familia si finalmente se demuestra que han delinquido.

PD: Sugiero a la Asamblea Nacional Catalana (ANC), tan dada a hacer informes, que aclare si habrá convenio de extradición entre Cataluña y otros países.

Je m’accuse...!
Juan Pérez cronicaglobal.com 5 Agosto 2014

De haber engañado a todos todo el tiempo; de haber creado una Autonomía, auténticamente autonoMÍA;
de, por motivos ahora confesados, urgir al pueblo pipiolo (babau) de Cataluña a crear un Estado propio, sí, propio, que eso es lo mío, la propiedad y cómo mantenerla a salvo del depredador fisco español;
de haber despreciado por activa y por pasiva a los maricones, a los gitanos, a los moros –con la ayuda de mi jardinera favorita–, a los socialistas, a los extremeños e incluso hasta a Cervantes, que nada tiene que ver con nuestra cultura catalana y al que se empeñan en metérnoslo hasta en la escudella;
de haber dado lecciones de moral patriótica, económica, política, social, boletaire, excursionista y de lo que se me pusiera por delante;
de haber dejado con la palabra en la boca a quienes tenían la osadía de preguntarme, con mi motto favorito: "hoy no toca";
de haber defenestrado al tibio Roca i Junyent y de haber encumbrado al ojito derecho de mi señora, a pesar de las pésimas referencias de mi doble y querido Prenafeta;
de querer construir un Estado étnico y tener una masa analfabeta que admire la cultura de los amos y desee integrarse en ella como esos benditos inmigrantes a quienes pastorea Colom con la zanahoria de alcanzar el cielo de Aquí, aunque sigan rindiendo pleitesía al dios Alá;
de haber salido al balcón de la Particularidad a protegerme de la investigación del caso Banca Catalana, que, como el nombre indica, era de Cataluña, no mía, y por eso era un ataque a nuestras milenarias instituciones y al pueblo en general, y al General del pueblo, ergo yo;
de no haber tenido ni una idea propia que se distinguiera del resentimiento metafísico que siempre hemos sentidos los auténticos catalanes como yo (y mi familia) porque esos castellanos imperialistas nunca nos han dejado ser quienes somos (ni, sobre todo, poseer lo que poseemos);
de no haberme espabilado a tiempo para no haber de pasar por este doloroso trance de la humillación sin paliativos;
de tener pánico a "cumplir" como los senadores romanos caídos en desgracia –a pesar der haberles dicho a amigos míos que lo mío, ahora, es que me muriera y que se me rindieran los más altos honores patrióticos, de modo y manera que nunca ya me alcanzara el oprobio ni la mancha que ahora me tiene embreado y emplumado ante la opinión pública, esa que yo me he pasado siempre por el arco del triunfo–;
de haber suscitado el odio contra esos "españolistas" que se complacen en la Cataluña real, y que detestan la imaginaria y exclusiva (para socios adheridos) que yo siempre he querido para mis compatriotas y que ahora, ¡ay!, acaso peligre por esta confesión;
de no haber movido ni un dedo pedagógico para evitar que se fuera enquistando en el seno social un larvado enfrentamiento entre los unos y los otros, entre los nuestros y los invasores, con el consiguiente riesgo de la fractura social que no sé si admite ya sutura alguna;
de haber hecho oídos sordos a todo lo que no fuera precedido por el más del 3%, porque el ingenuo y desinformado Maragall se quedó corto, como él lo era para esto de la política;
de no haber tenido nunca, ni por equivocación, ni un átomo de humildad, ni siquiera la cristiana;
de haber alimentado durante generaciones el afán de superioridad con que venimos al mundo la gent superba i ufana, para que todo el mundo sepa que somos la gent catalana, espejo de virtudes mercantiles y cívicas, espejo que hoy rompo con tristeza y pidiendo perdón, a medias, però..., que tampoc no s’ha de fer d’un gra massa...;
de haber jugado siempre al regate corto de la ganancia rápida en Madrid, como un vulgar trilero con la bolita de los votos de la Minoría Catalana;
de haber cometido el grave error de buscar un chivo expiatorio, Madrit, que me ha acabado dando un mordisco donde más duele, en el patrimonio familiar, que es la auténtica patria, como he de confesar con vergüenza;
de no haber contribuido ni lo más mínimo, durante mis 23 años de gobierno, a la creación de una cultura democrática, sino al franquista ordeno y mando;
de..., sí, je m’accuse de ser un impostor democrático y reconozco la raíz totalitaria de mi pensamiento y de mi praxis, y deseo que, cribada mi vida, como yo ahora anticipo, la hagiografía histórica patria no me aparte al rincón de las aberraciones, al capítulo de la teratología política, sino que me incluya, aunque discretamente, ya lo entiendo, en el capítulo de los visionarios precursores de nuestra envidiada onfalocracia... Visca Catalunya lliure!... de mí.

 


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