AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 6 Agostoo  2014

El secesionismo como coartada del fraude y la incompetencia
EDITORIAL Libertad Digital 6 Agosto 2014

Los nacionalistas muy frecuentemente han utilizado los sentimientos de pertenencia de los catalanes para ocultar los casos de corrupción de sus dirigentes y poder desacreditar su denuncia como si de ataques a Cataluña se trataran. El presidente de la Generalidad, Artur Mas, ha vuelto a hacerlo este martes, no ya para ocultar el monumental caso de evasión fiscal, que en buena parte habría sido confesada por el propio Jordi Pujol, sino para tratar de "superarlo" y que no afecte al no menos ilegal proceso secesionista en que está embarcado su Gobierno. Así, ha asegurado: "Cataluña debe demostrar su fortaleza psicológica porque tendremos muchos desafíos y pruebas en los próximos meses"; para concluir: "O tenemos fortaleza psicológica como país y como pueblo o acabaremos bajando la cabeza".

Que el nacionalismo haya hecho del proceso soberanista el último refugio de los defraudadores no es nada sorprendente, como tampoco lo es que sus dirigentes exciten el instinto tribal de los catalanes para atribuirse el mayor mérito en la recuperación económica que está experimentado España. Y es que Mas tampoco ha dudado en ponerse la barretina para asegurar: "La recuperación del conjunto de la economía española tiene acento catalán".

Si la falta de autocrítica en la corrupción que asuela Cataluña (y que podría afectar al propio Mas) es pasmosa, no menos surrealista es el mérito que el actual presidente de la Generalidad atribuye a su incompetente y despilfarrador Gobierno en la leve mejoría que están experimentando Cataluña y el conjunto de España. Además de silenciar los casi 40.000 millones otorgados por el Fondo de Liquidez Autonómica y por el Plan de Pago a Proveedores, dependientes del Ministerio de Economía y del Ministerio de Hacienda, al Gobierno catalán para que pudiera salvar sus cuentas en plena crisis, durante los años 2012, 2013 y 2014, tampoco ha mencionado que Cataluña acaparó casi un tercio del Fondo el año pasado. Otro tanto se podría decir de la inversión extranjera: es cierto que Cataluña sigue siendo puntera, pero lo es cada vez en menor medida, como lo demuestra el que sea cuatro veces superior en la Comunidad de Madrid o el que en Cataluña cayera un 51% en el primer trimestre respecto a los tres primeros meses del año anterior, mientras en Madrid se incrementó un 12%.

Finalmente, ha de advertirse que esta comunidad autónoma tiene hoy más paro en porcentaje (del 18,1 al 20,2%), menos población activa, una tasa más alta de ciudadanos en riesgo de pobreza y más niños en hogares donde ninguna persona trabaja, según sus propios datos, que cuando Mas tomó el poder tras el ya de por sí desastroso Gobierno del Tripartito.

Está visto, sin embargo, que Mas está "psicológicamente" decidido a que el proceso soberanista oculte el despilfarro, la fraude y la incompetencia que carcomen a Cataluña y desafían a la Nación y a su Estado de Derecho.

Caso Pujol
Patria sin héroe
Emilio Campmany Libertad Digital 6 Agosto 2014

Parece imposible, ¿verdad? Toda patria necesita un héroe en el que reconocer las virtudes patrias, un ejemplo a seguir, una estatua que erigir. Y, sin embargo, da la impresión de que, a pesar de haberse quedado los independentistas catalanes sin el santón que habían escogido para sacar en romería durante la Diada, han decidido seguir adelante y que Cataluña sea una patria sin héroe. En sus escritos entre líneas, en sus manifestaciones sottovoce se les ve muy indignados por la sospecha de que todo esto del patrimonio de los Pujol, fruto de la más grosera corrupción, sale ahora con el fin de hacer descarrilar el tren independentista antes de que choque con el de España. No deja de ser una manera de evitar el choque de trenes del que tanto biempensante moderado habla. Y yo comparto su indignación por la misma sospecha, aunque por diferentes motivos.

Nunca es tarde para que los catalanes que quieran dejar de ser españoles vean de una vez el verdadero rostro del nacionalismo que les conduce. Y no sobra si sirve para que se den cuenta de que una Cataluña independiente dirigida por gente de esta calaña se parecerá más a Kosovo que a Suecia. Pero, como no hay peor ciego que el que no quiere ver, es posible que las últimas revelaciones no basten para que se les caiga la venda de los ojos. Es su problema. Ahora, lo indignante de que esto salga ahora no es que salga ahora, es que no haya salido antes. El caso guarda cierta similitud con el de Mario Conde. No había ningún problema con que saqueara Banesto haciendo cosas que es probable que en situación parecida hicieran otros. Lo que provocó que todo saliera a la luz fue el deseo de Conde de ser presidente de Gobierno, y eso no se lo consintieron. Pues con Pujol parece que ha sido lo mismo. Que robara jugando a ser nacionalista era algo perfectamente tolerable. Pero si lo que quería era hacerse rico y luego subirse al pedestal de quien condujo Cataluña hasta su independencia, que se olvide porque no se irá de rositas. Si se empeña, habrá patria, pero él no será su héroe. Es la venganza del establishment español, catalán en parte.

Quizá los independentistas catalanes hayan cometido un terrible error, el de tirarse a la piscina de la independencia sin haberse asegurado antes de que una agencia tributaria propia la hubiera llenado antes. Deberían haberse fijado en lo que pasa en el País Vasco. Allí nadie roba, nadie se corrompe. Aquello sí que es un oasis, un oasis fiscal. Nunca nadie defrauda a las Diputaciones Forales. La inspección nunca revela ninguna irregularidad grave. Debe de ser que allí todos pagan muy a gusto porque saben que España no ve un euro de ese dinero. Claro que el problema viene luego, cuando se dan cuenta de que, con un concierto económico que les permite vivir como reyes a costa de España, ¿para qué ser independientes?



Acento catalán
EDITORIAL El Pais 6 Agosto 2014

La fortaleza económica exhibida por Mas solo es posible en el marco social y político de España

Los siete millones y medio de ciudadanos catalanes suponen el 16,1% de la población española y aportan en torno al 19% del PIB español. El dato bastaría para confirmar que se trata de una comunidad próspera en relación al conjunto de España. En una Cataluña conmocionada por la confesión de Jordi Pujol sobre sus cuentas opacas en paraísos fiscales, su sucesor Artur Mas eligió ayer el tema de la fortaleza económica catalana como eje de su balance político del curso que ahora finaliza. El otro asunto central de su comparecencia fue su compromiso con la consulta soberanista.

Pero lo primero, la firmeza de la economía, que resumió diciendo que la recuperación del conjunto de la economía española tiene “acento catalán”. Así lo demostraría su liderazgo en creación de empleo, mejora del sector turístico y de las exportaciones, y aumento de la inversión exterior. Todo ello sería consecuencia de que “en Cataluña, las cosas se hacen mejor” que en el resto de España.

Pero si las cosas van tan bien, ¿por qué cambiar cuando el argumento inicial para la ruptura fue económico? La prosperidad catalana, como la de las demás zonas industriales del continente, se despliega en relación al marco económico, social, y político en que se desenvuelve: el mercado español, parte a su vez del europeo, con su moneda, su Banco Central, etcétera. Una Cataluña independiente y fuera de la UE no tendría garantías de mantener la posición destacada que ha ocupado desde el último tercio del siglo XIX. Sobre todo, tendría dificultades para mantener el saldo favorable en sus relaciones comerciales con las demás comunidades españolas, que ha sido desde entonces su principal fuente de prosperidad.

Sobre el referéndum, Mas no tiene un plan B:se celebrará el 9 de noviembre. La voluntad de su Gobierno es que sea legal y pactado, para lo cual bastaría según dijo ayer con que el Estado no interfiera impugnando la ley catalana de consultas actualmente en tramitación. Sin embargo, lo que la hace ilegal no tiene que ver con esa norma, sino con el objeto de la consulta: las instituciones catalanas carecen de competencia para someter a votación la independencia de Cataluña. Mas dijo ayer que no se trata de una votación “para declarar la independencia”, pero el portavoz de su Gobierno ya advirtió en su día de que aunque formalmente sea un referéndum consultivo, si gana el sí, “eso tiene una legitimidad democrática que sitúa las cosas en un punto de no retorno”.

La contraposición entre el principio democrático interpretado de esa manera y el de legalidad solo puede conducir al conflicto. Las 23 propuestas presentadas por Mas a Rajoy la semana pasada sobre temas ajenos al referéndum, ¿permitirán enhebrar un diálogo que al menos aplace ese desenlace a la espera de un acuerdo más de fondo? La clave está en conformar un pacto que sea suficientemente satisfactorio para la mayoría de los catalanes sin dejar de ser aceptable para la mayoría de los demás españoles.

Mas miente como Pujol
Pablo Sebastián www.republica.com  6 Agosto 2014¿¿

La gran estafa catalana de Jordi Pujol se había convertido en una oportunidad inesperada, o puerta de escape, para que Artur Mas, tras asumir la responsabilidad política que le compete como líder de Convergencia y presidente de la Generalitat, presentara su dimisión y le ofreciera a su partido la oportunidad de renovación y regeneración tras el fabuloso escándalo de su fundador. Pero Mas, tan propicio al victimismo, no ha querido inmolarse y lleva a Cataluña y a sus compañeros de partido a un callejón sin salida que ya domina ERC, mientras se convierte en el Cirineo de su patrón que de momento va camino de un calvario judicial del que van a salir nuevos informes que demostrarán que la corrupción de los Pujol era también la de su partido e institucional.

En su patética confesión, plagada de excusas lamentables, Pujol ha incluido una colección de mentiras que saltarán por los aires. Y a ese juego de faltar a la verdad se ha sumado Mas de una manera descarada, en lo que se refiere al proceso secesionista impostado. Y ayer volvió a mentir cuando dijo que ‘la consulta se celebrará bajo los parámetros de la democracia, la ley y el diálogo’. Cuatro falsedades porque sabe que: la consulta no se celebrará; que la democracia española se articula en la soberanía nacional de todo el pueblo español; que lo que propone y pide es ilegal y además inconstitucional; y que no hay diálogo posible fuera de la ley.

Mas miente a sabiendas de que lo hace en un empeño ciego de ir hacia el abismo que el mismo se ha buscado. Y esta colección de falsedades se suma a otras suyas y de sus aliados en el proceso independentista, como las de: la falsa interpretación de la historia catalana; la pretensión de seguir en la Unión Europea si logran la independencia; y el discurso falaz de ‘España nos roba’ cuando lo cierto es que la relación global -y no solo fiscal- de Cataluña con España en fiscalidad, el comercio, servicios, activos del Estado y pensiones y seguridad social, es beneficiosa para los catalanes. Al final el que robaba era Pujol y su partido.

¿Por qué Mas no se agarra al escándalo de Pujol para dimitir y salir de la enorme trampa en la que el mismo se ha metido? Pues porque o bien ha perdido la cabeza y el sentido de la realidad y no se da cuenta del alcance del escándalo Pujol, o bien porque teme que su persona se vea afectada por el escándalo y quiera, como hizo Pujol en el caso Banca Catalana, envolverse en la bandera nacionalista para presentarse con una víctima del Estado español, cuando en realidad lo que puede ocurrir es que acabe envuelto en todo el escándalo de la corrupción y del gran fraude fiscal del que fue su mentor y padre político.

La consecuencia de todo ello incluye la supremacía de ERC en el territorio catalán como lo han demostrado las elecciones europeas y la última encuesta del CIS. Una vuelco político que deja a CiU y a la burguesía catalana que los sostiene -y que ha apoyado todo el proceso independentista- en una patética situación, camino de la ruptura de la coalición donde Duran i Lleida ya ha comenzado a tomar distancias tanto del proceso secesionista como de su pacto con Convergencia.

En suma, la fuga hacia delante de Mas mintiendo y huyendo de la realidad española, europea y catalana, es una pérdida de tiempo y un viaje hacia ninguna parte que acabará mal y que, si se empeña en el choque de trenes, dañará y mucho al pueblo catalán.

¿Sólo pierden los Pujol?
E. Milà www.minutodigital.com 6 Agosto 2014

En el momento de escribir estas líneas, distintos miembros del “gang Pujol” (incluidos tres hijos y sus padres) se encuentran reclamados por distintos juzgados… Ni siquiera ellos son conscientes de lo que ha ocurrido en apenas diez días. A partir de ahora pueden optar por utilizar sus caudales para impulsar el proceso independentistas o, simplemente, irse de España. Siempre les quedará el Rosellón y la Alta Cerdaña que en un tiempo fueron catalanes, pero lo que está claro es que a partir de ahora, si deciden andar sin escolta por las calles de Cataluña corren riesgo de que, sobre nacionalistas e independentistas, les escupan a la cara. El traumatisno que ha sufrido bruscamente el nacionalismo catalán hace imposible que las cosas sigan como hasta ahora en esa autonomía. Pero la cuestión es si este escándalo tendrá repercusiones fuera de Cataluña.

La estrategia Rajoy para desactivar el proceso soberanista
Lo que se les viene encima a los Pujol reviste caracteres apocalípticos. El odio soterrado y el miedo cerval que durante treinta y tantos años habían estado contenidos a la vista de la “intocabilidad” del clan, ha saltado por los aires. Cientos de empresarios extorsionados durante décadas se unen al coro de mujeres despechadas del clan (¿Cuándo “Patty”, la ex amante de Pujol, que ya debe ser una cincuentona retirada el oficio, tardará en decidir que Tele 5 puede aportarle más alegrías que su ex amante?), a los amigos traicionados y a los colaboradores de CDC que se sienten palanganeros pobremente recompensados… Parece difícil que, aun renunciando al proceso independentista, los Pujol logren salvar su prestigio e incluso lo esencial de su patrimonio. Nadie llorará por los Pujol en los meses que vendrán.

Sin duda, los más decepcionados no son sus adversarios políticos, sino los nacionalistas catalanes y los independentistas. Por fin se reconoce que ocupar el puesto de “president de la generalitat” no implica una santificación automática. Hasta ahora, Companys, mitificado por su fusilamiento, mucho más que por sus méritos, se había convertido en un “incuestionable”; tratar de encontrarle algún defecto equivalía a suscitar el odio, el encono y la histeria de los nacionalistas. A partir de ahora, no sólo ha caído el mito Pujol, sino que se ha abierto la veda al redimensionamiento de los Companys o de los Maciá…

Un proceso soberanista que pierde fuelle
Pero lo que, visiblemente, se ha visto deshinchado en estos días, ha sido el proceso independentista: del “Espanya ens roba”, al “Pujol ens roba” no hay tanta distancia y un escándalo en primera página de los medios digitales no puede capearse así como así. El independentismo ha perdido ya dos bazas…

En la “semana del fuego” de Sans, cuando los manifestantes musulmanes y okupas de Can Víes lograron vencer, no solamente a los Mossos d’Esquadra, sino al Ayuntamiento de Barcelona, se evidenció que una Cataluña independiente que solamente contara con sus propias fuerzas de seguridad, era incapaz de garantizar el orden público. Fue el primer toque de atención al proceso independentista: “si queréis andar solos, los musulmanes y los radicales de izquierda, se os comen”. Los incidentes de Can Vies y la derrota de las instituciones catalanas para resolver se hicieron patentes, constituyeron el primer gran obstáculo que encontró el proceso independentista en su tramo final.

Pero el segundo escándalo –el escándalo de los Pujol– se ha convertido en demoledor. Quienes predicaban “ética” eran no sólo tan corruptos como los altos cargos del gobierno andaluz y de la UGT implicados en el escándalo de los EREs y de los cursos para parados, sino que además sacaban todos sus caudales fuera de España (y, por tanto, de Cataluña) para invertirlos en cualquier paraíso fiscal. No es por casualidad que las investigaciones policiales se hayan centrado en Andorra y Suiza… cuando el grueso de los caudales “blanqueados” está ya en el Caribe. Nunca, como se sabe, hay que acorralar completamente a las ratas o estas se defenderán de manera excepcionalmente violentas… dejarles vías de salida para conservar parte de las exacciones realizadas estas décadas, es una táctica habitual en estos casos; es una forma de decir al implicado: “si sigues en tus posiciones soberanistas, perderás aún más”.

La cuestión es si Cataluña y, especialmente, el nacionalismo va a poder soportar por mucho tiempo la verdad que tiene ante la vista: ha estado gobernada durante más de treinta años por simples salteadores de caminos. Los argumentos históricos utilizados por nos regionalistas moderados (a lo Cambó, para el que Cataluña era “la parte seria del Estado” y, por tanto, podía reivindicar gobernar a España) o por los nacionalistas radicales (“Andalucía es una merienda de negros, tierra de vagos y corruptos, por tanto hay que separarse de todo esto”), han saltado por los aires. Sin duda, Cataluña y Andalucía son las zonas del Estado más parecidas en estos momentos: con idénticas tasas de paro juvenil, con idénticas tasas de inmigración masiva, con idénticas tasas de corrupción, con una administración autonómica excesivamente pesada, con tres décadas de gobiernos inmovibles, corruptos y corruptores.

Así pues, Rajoy puede darse por satisfecho. Controla los “tempos”: el escándalo saltó dos días antes de su encuentro con Artur Mas. Cuando llegó a Madrid, el presidente catalán, estaba completamente descolocado. Nunca pensó que el PP se decidiría a lanzar el argumento de las corruptelas. Pensaba en una simple negociación: “yo te doy tanto y tú me aparcas lo del referendo”, y se encontró con que Rajoy le había segado la hierba bajo los pies.Es incluso posible que el próximo en caer sea Artur Mas, porque desvelar el caso Pujol implica que también quedarán en evidencia los tres años de gestión de Mas, y los siete años de tripartito en los que ERC no saldrá precisamente bien librada. Esto, en realidad, sólo ha hecho que empezar. Y Mas lo sabe perfectamente. De ahora hasta el 9 de Noviembre, las noticias sobre la corrupción en Cataluña van a restar protagonismo a un referéndum que cada día que pasa pierde fuelle.

Desactivar el soberanismo a través de la corrupción ¿es la vía más adecuada?
¿Todos son ventajas para Rajoy? En absoluto. Es significativo que el presidente del gobierno haya tenido que recurrir a un espinoso tema como éste para cortar el proceso independentista. Porque, a fin de cuentas, Rajoy está echando piedras, no sobre su propio tejado sino sobre los techos de los cuatro “chalets” en los que viven los grandes beneficiarios del régimen de 1978. En efecto, destruir a CiU equivale a destruir los equilibrios de fuerzas que han estado vigentes en España durante 36 años.

Lo que Rajoy no recuerda es que el destino de las fueras políticas que crearon el régimen de 1978 es solidario: o sobreviven todos o se desintegran todos. Esto es, al menos, lo que ha ocurrido en las casi cuatro décadas que este régimen ha logrado sobrevivir: el centro–derecha ha sobrevivido mucho más por su oposición al centro–izquierda que por sus méritos propios, mientras, los nacionalistas catalanes y vascos han podido mantener una situación cómoda en sus autonomías simplemente porque ni PP ni PSOE se atrevían a poner coto a sus exigencias a sabiendas de que antes o después tendrían que recurrir a ellos para poder gobernar. Si cae uno, el sistema se desequilibra, el “bipartidismo imperfecto” se evapora y se produce una caída en cadena de todas las partes.

Los datos que han ido apareciendo estos últimos días son significativos: el PSOE no logra salir de su crisis, las encuestas le son cada vez más desfavorables, mientras que Podemos le está visiblemente arrebatando el protagonismo en la izquierda, superando ampliamente a los profesionales de la “memoria histórica” de IU y a otros grupos menores (Equo) completamente desbaratados. Los nacionalistas de CiU, por su parte, ya han perdido la hegemonía en Cataluña y están por detrás de ERC. En el País Vasco, el PNV se preparara para una situación similar ante los radicales abertzales. El ciudadano, bruscamente, parece haber entendido que hay más opciones que las que han formado parte durante tanto tiempo de la “banda de los cuatro”. El PP empezará a entender las dimensiones de la crisis de las fuerzas políticas que dieron lugar al régimen de 1978, en las próximas elecciones locales y autonómicas para las que apenas faltan diez meses. Perderá la mayoría absoluta en varias autonomías y a partir de ahí le será imposible encontrar socios para apuntalar gobiernos en minoría.

Un ciclo termina y otro pugna por comenzar. Pujol forma parte del “viejo orden” y su caída no será en solitario. El desplome de su prestigio y el fin de la impunidad para su gang son solamente una parte de la crisis del sistema político nacido en 1978. Pero a esta crisis se le avecina algo todavía peor: así como en 1976, tras la muerte de Franco, existían fuerzas políticas, económicas y mediáticas coherentes, que pugnaban por crear un marco político nuevo, nada de todo esto existe en la actualidad. Podemos sirve como –el Movimento Cinque Stelle en Italia– refugio del voto de protesta, pero no para construir un gobierno coherente y, por lo demás, durante un tiempo tendrá que gobernar en algunas autonomías junto a restos en putrefacción del PSOE, de IU y de grupos nacionalistas de izquierdas.

Por otra parte, la distribución de las fuerzas económicas y mediáticas es complemente diferente a la de 1978: el carácter del capitalismo actual no se parece en nada al de hace treinta y seis años, vivimos en la época de la mundialización, el “capitalismo nacional” carece ya de fuerza. En cuanto a los grupos mediáticos, bastante tienen con preocuparse por sobrevivir en un sector en completa mutación. Por no haber, ni siquiera hay “poderes fácticos” (fuerzas armadas, magistratura, fuerzas de orden, funcionariado) que puedan aportar algo de sentido común en momentos extremos, ni se ve de qué grupos sociales podría partir una regeneración del sistema político español: desde los tiempos de Felipe González, la sociedad civil española está literalmente machada y en estado gaseoso. Las clases medias carecen de identidad y están a la defensiva ante el martillo de Hacienda que lleva décadas apuntando contra ellas.

Entonces ¿qué tenemos ante la vista? Inestabilidad, sólo inestabilidad y nada más que inestabilidad. Coaliciones que nunca terminarán la legislatura porque las tensiones entre sus miembros son, de partida, insuperables, opciones políticas en principio ilusionantes que pronto evidencian su impreparación para gobernar, incapacidad para resolver los grandes problemas del país (vertebración del Estado, abandonar el papel periférico al que la UE nos ha confinado, regeneración del Estado, poder fuerte, perjuicios generados por una economía globalizada, inmigración masiva y emigración no menos masiva de jóvenes al extranjero, quiebra del sistema educativo, ausencia completa de valores, agresividad creciente en las sociedades, etc, etc)…

El hundimiento del gang Pujol no ha sido para Rajoy más que una táctica para desmovilizar el proceso soberanista (bonita manera de defender la unidad de la Patria, denunciando como delincuente a alguien que debería haber estado en prisión desde el Caso Banca Catalana…). Pero, globalmente, él mismo Rajoy ha salido derrotado: con CiU podía negociar unos euracos de más o de menos y un lustro o dos más de impunidad, con ERC, en cambio, cualquier negociación es pérdida de tiempo. Una vez más, lejos de resolverse un problema, lo que se ha prolongado es su vigencia.

Oriente Medio
Los objetivos de Qatar
José María Marco Libertad Digital 6 Agosto 2014

Qatar es un país de 11.586 kilómetros cuadrados, situado en una península del Golfo Pérsico y lindante con Arabia Saudita, con la que comparte 60 kilómetros de frontera. La población es de algo más de 2.100.000 personas. El Producto Interior Bruto (2013) es de 198.700 millones de dólares y el PIB per cápita alcanzó en 2013 los 102.000 dólares. Su riqueza procede de sus gigantescas reservas de gas y petróleo.

Qatar es un emirato, una monarquía absoluta gobernada por la familia Al Zani desde hace más de siglo y medio. Desde junio de 2013 está gobernado por el emir Tamim ben Hamad al Zani, un hombre joven, nacido en 1980, que accedió al trono tras la abdicación de su padre, el emir Hamad ben Jalifa al Zani.

Alan Dershowitz ha escrito, en un artículo reciente, forzando un poco –pero no demasiado– las cosas, que Qatar, donde no existen elecciones ni alternancia política ni nada parecido a un sistema liberal,no es un país sino una familia. Una familia con inmensas cantidades de dinero a su disposición. Le permiten comprarse cosas, cosas variadas y llamativas, todas ellas muy caras. A través de la Qatar Foundation, el emirato es socio del Fútbol Club Barcelona. Es dueño del Paris Saint Germain FC, e invierte en los sectores inmobiliario y educativo, en particular en Estados Unidos. También ha irrumpido en el mercado del arte, con compras como el de un cézanne por 250 millones de dólares. Se ha comprado incluso el Mundial de Fútbol, que se celebrará allí en 2022.

Qatar quiere comprar igualmente un papel en la escena internacional. Lo viene haciendo desde 1996 con la cadena Al Yazira, que, además de proporcionar una (excelente) información, tiene una influencia relevante en la opinión pública de los países de mayoría musulmana y fue de capital importancia en las revueltas de la Primavera Árabe, revueltas que Qatar apoyó en Egipto o en Libia. También es la sede de la base aérea de Al Udeid, por lo que mantiene unas relaciones estratégicas con Estados Unidos.

Qatar ha encontrado una forma para hacerse valer en la escena internacional con el apoyo a Hamás, la banda terrorista que controla la Franja de Gaza y que se ha embarcado en un enfrentamiento abierto con Israel, con la población civil de la zona como arma principal, destinada a ser sacrificada a fin de ganar el apoyo de la opinión pública internacional.

Hamás, fundada en 1987 como una organización terrorista, yihadista y antisemita, se mostró muy activa en Siria, donde gozaba del apoyo de Irán, hasta que el estallido de la guerra entre el régimen y los sublevados, a raíz de los levantamientos que sucedieron a la Primavera Árabe, le llevó a tomar partido contra el régimen de Bashar al Asad. A partir de ese momento, Hamás se retiró de Siria y perdió las subvenciones que hasta entonces le daban Damasco y Teherán.

Hamás ya se las había arreglado para enfrentarse a la Autoridad Palestina en la guerra interna con Fatah de 2007. Desde el derrocamiento de Mubarak, mantenía una excelente relación con Morsi y los Hermanos Musulmanes, de los que Hamás es una rama.

El derrocamiento de Morsi en Egipto llevó al aislamiento en la Franja de Gaza de Hamás, privada de los apoyos externos de Siria, Irán y Egipto. Al rescate acudieron los cataríes. Hamás, con su líder Jaled Meshal al frente, trasladó su sede de Damasco a Doha. Desde entonces, Qatar ha ayudado a Hamás con donaciones (menos que Irán, en cualquier caso) y tecnología, como la que se está descubriendo en los túneles de Gaza, bien preparados para responder a los ataques israelíes. También ha aprovechado la situación en la Franja para intentar ampliar su papel internacional, habiéndose ofrecido como mediador entre Hamás y el Gobierno israelí, algo que este ha rechazado a pesar de las veleidades de John Kerry.

La evolución de la guerra aclarará la nueva situación de Qatar, pero en estas semanas se ha podido comprobar el papel relativamente limitado que puede desempeñar como actor internacional. El dinero no lo puede todo, y Qatar no tiene el tamaño suficiente para adoptar el rol protagónico que desea. La relación especial con Estados Unidos también le impone ciertos límites. Los demás países árabes, en particular Egipto y Arabia Saudí, han demostrado que tienen escasa confianza en Qatar.

El emirato ha proporcionado a Hamás cierta relevancia internacional y, dado que el apoyo que podía proporcionar a los terroristas era más limitado que el que le daban Siria e Irán, por un momento hubo quien pensó que la relación con Doha podía llevar al Movimiento de Resistencia Islámico a ir abandonando en parte su carácter violento.

No ha sido así, y en estas semanas se ha comprobado hasta qué punto la influencia de un país o una familia como la catarí puede ser nefasta. Se puede soñar con lo que se podría hacer con todo ese dinero y esa ambición puestos al servicio de la libertad, la prosperidad, la convivencia, el conocimiento y la tolerancia. Lo que Qatar ha buscado en su relación con los terroristas de Hamás es exactamente lo contrario: la pobreza, el atraso, la ignorancia, el fanatismo, la muerte.

Ni los cézanne, ni los clubes de fútbol, ni el Mundial de 2022, ni las universidades ni todo el glamour del mundo pueden disimular eso.

© elmed.io

El peligroso juego de la 'indeflación'
Antonio España El Confidencial 6 Agosto 2014

Probablemente, algunos de sus hijos o nietos han practicado este verano el clásico juego de la soga -actividad típica de los campamentos estivales- en la que dos equipos ponen a prueba su fuerza tirando cada uno de un extremo de una cuerda. Se trata de un juego en el que no es infrecuente ver a ambos equipos en el suelo cuando aquel que se ve derrotado suelta bruscamente la soga, o cuando esta se rompe. Pues bien, una competición similar es la que estamos asistiendo en la actualidad entre las fuerzas de la inflación y las de la deflación, de resultado incierto aunque con bastante menos diversión que el tradicional pasatiempo.

En efecto, como venimos comentando en este espacio desde hace un tiempo, el mundo está asistiendo a la batalla que están librando las tensiones a favor de la deflación y de la inflación. Fruto de la Gran Distorsión a la que Kike Vázquez aludía en El Confidencial la semana pasada, estamos viviendo un proceso del que no existen registros similares en la historia de los sistemas monetarios y para el que es preciso inventarse un nuevo término: indeflación. Con él, nos referiremos a una situación económica, en aparente equilibrio pero altamente inestable, en la que conviven dos efectos contrapuestos: por un lado la presión al alza de los precios de los activos financieros, y por otro, el sometimiento de los bienes de consumo a fuerzas bajistas.

Estamos viviendo un proceso del que no existen registros en la historia de los sistemas monetarios para definirlo, pero podría ser 'indeflación'

Efectos antagónicos que son, además, de naturaleza muy diferente. Así, a un lado de la cuerda se disponen las fuerzas espontáneas del mercado, marcadamente deflacionarias, tal y como hemos visto en numerosas ocasiones –liquidación de malas inversiones, desapalancamiento de familias y empresas, incremento de morosidad, restricción del crédito, etc-. Mientras que del extremo opuesto, tiran las fuerzas inflacionistas, exógenas al mercado y originadas por los bancos centrales y su aplicación urbi et orbe de políticas de tipos de interés ultra-bajos, e “impresión” de moneda con más o menos intensidad según el instituto emisor.

Los responsables de los bancos centrales no han reparado en el daño que han infligido al sistema monetario en su cruzada contra la deflación. Si en el juego de la soga, tanto el grado de peligrosidad como el riesgo de que la cuerda ceda depende de cuántos jugadores y con qué fuerza estén tirando en un momento dado, imaginen qué pasaría si hubiera un millón de personas –el mercado– a un lado de la cuerda –el sistema monetario–  y, del otro, un gigantesco portaviones de 100.000 toneladas –el banco central– con los motores a toda máquina. Pues bien, el efecto que han tenido años de estímulos ha sido añadir cada vez más elementos generadores de tensión, con el resultado de que la situación es cada vez más inestable y más difícil de controlar. Y, por tanto, de desenlace aún más incierto.

El efecto que han tenido años de estímulos ha sido añadir cada vez más elementos generadores de tensión, con el resultado de que la situación es cada vez más inestable y más difícil de controlar

Por este motivo, Janet Yellen está reduciendo sólo de 10.000 en 10.000 millones de dólares las compras del tercer programa de Quantitative Easing de la Fed (QE3), tal y como se ha hecho patente en el recorte de la semana pasada de 35.000 a 25.000 millones. Recuerden que, desde su puesta en marcha en 2012 por Ben Bernanke, el banco emisor norteamericano ha venido inyectando liquidez al ritmo de 85.000 millones de dólares al mes con el único objetivo de combatir la temida deflación. Ritmo que comenzó a reducirse gradualmente a finales del año pasado –el conocido tapering–, ya que una retirada completa y brusca de los planes de estímulo monetarios hubiera causado un enorme destrozo en la economía, al echarnos el portaviones encima.

Pero las autoridades monetarias no son conscientes de que el problema ya lo han generado y será muy difícil una salida que no se manifieste en uno de los dos posibles escenarios: (1) deflación acusada o (2) inflación galopante. En mi opinión, y por criterios más políticos que estrictamente económicos, lo más probable es que ocurra lo segundo, al menos en Estados Unidos. Y aunque no tiene por qué evolucionar a un episodio de hiperinflación canónica, no sería imposible volver a ver IPCs de dos dígitos, como ocurrió durante la presidencia de Jimmy Carter entre 1978 y 1980. Y es que, así como los alemanes tienen su némesis en la hiperinflación de la República de Weimar, los norteamericanos la tienen en la deflación sufrida durante la Gran Depresión.

Con su política de represión financiera para castigar el ahorro espontáneo de los ciudadanos en el lógico proceso de ajuste tras el estallido de la burbuja inmobiliaria -los principales bancos centrales del mundo- y, en especial la Reserva Federal, han generado una importante burbuja en los mercados de bonos y de acciones. Por no hablar de la colosal burbuja en los instrumentos derivados, que el Banco de Pagos Internacionales -BIS por sus siglas en inglés- estima en más 700 billones de dólares, unas 10 veces el PIB del mundo y superior al tamaño que tenía este mercado en su pico máximo en 2008, justo antes de estallar la crisis.


Una reacción lógica de los inversores dado que, con tipos ultra-bajos y literalmente enterrados en dólares, el hambre de rentabilidad es tal que no sólo se han lanzado a comprar cualquier activo que prometa algo de retorno, sino que se han visto impelidos a apalancarse con instrumentos derivados para amplificar los exiguos rendimientos que pueden encontrar en el mercado. Consideren una emisión, como las que pueden verse, de bonos corporativos de alto rendimiento, antes conocidos como “bonos basura”, que apenas ofrece una rentabilidad del 5%, y recuerden que no hace tanto, uno podía obtener esa rentabilidad de un simple depósito con infinitamente menos riesgo, o un título de deuda pública. ¿Creen que es normal?

Y es que la insensata política de la Fed, que algunos tintadictos amantes de los estímulos, como The Economist en su último número, alaban para criticar el comportamiento, siquiera marginalmente, más responsable del BCE, lo único que ha logrado es cebar una auténtica bomba nuclear monetaria. Tengan ustedes en cuenta que la burbuja de bonos y de derivados es, a la postre, una burbuja de deuda. Y, como adelantó Mises, una de las graves consecuencias cuando estalla una burbuja de deuda en un sistema como el actual es la deflación inducida por la eliminación masiva de medios fiduciarios. No sería ésta una sana deflación pues, sino una muy destructiva que implica echarnos igualmente encima el portaviones del ejemplo anterior.

Y aunque no se puede predecir cuándo estallará la burbuja, ni qué acontecimiento hará de detonante -un evento de crédito de algún país sudamericano, la quiebra de un importante banco europeo, tensiones bélicas, etc.-, ni hacia qué lado se decantará la indeflación, lo cierto es que toda burbuja acaba estallando. Y parece que, tal y como reporta Business Insider, algunos inversores están deshaciendo posiciones en fondos y ETFs indexados a bonos de alto rendimiento, a la vez que dicha retirada se hace sentir en las nuevas emisiones, que sólo en julio han caído un 13% con respecto al mes anterior.

En este orden de cosas, tengan pues cuidado en sus decisiones y estén atentos a los movimientos de la cuerda. Y, sobre todo, no se confíen y caigan en la complacencia de la que es víctima el Gobierno, pues en un entorno de indeflación como el actual la recuperación no está ni mucho menos garantizada. Eso sí, aunque en un mundo financiero globalizado, como es el actual, ningún país está a salvo, congratúlense de vivir en Europa y de tener un Mario Draghi que, afortunadamente, es más cicatero con la impresora que sus pares norteamericanos. Posiblemente será lo que salve a nuestra economía

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El enigma Pujol

JORGE DE ESTEBAN El Mundo 6 Agosto 2014

La confesión voluntaria de Jordi Pujol reconociendo que no cumplió con sus obligaciones fiscales durante 34 años, no es un asunto personal y familiar, como se apresuró a decir cínicamente Artur Mas. Es mucho más. Es el síndrome de una enfermedad que afecta a la sociedad española en general y, en este caso, a la catalana en particular.

En efecto, hemos llegado a un punto en España en que son muchos más los que se asombran de que existan personas honradas que los que se escandalizan porque haya corruptos en todas partes. De este modo, cabría pensar que nuestra sociedad no tiene solución y que no hay más remedio que resignarse. Sin embargo, no estoy de acuerdo, porque el remedio existe y no es otro que vencer nuestra pasividad, buscar las causas de lo que ocurre y tratar de encontrar una solución, porque tiene que haberla si es que todavía estamos vivos.

En lo que concierne a Jordi Pujol, es evidente que se trata de un caso que nos demuestra que tenía muy pensado lo que quería en la vida y lo que se proponía alcanzar. Pujol, a buen seguro, es uno de los hombres clave de la Transición, a la cual le supo sacar mucho partido en beneficio propio. Poco después de ser nombrado presidente del Gobierno Adolfo Suárez, algunos políticos se imaginaron lo que podría suceder a continuación. Pujol, que se había convertido ya en uno de los líderes catalanistas más reconocidos, tras haber pasado por las cárceles franquistas, había fundado un partido que más tarde se acabaría convirtiendo en CiU. La peculiar historia de nuestro país comportó que antes de que se celebrasen el 15 de junio de 1977, las primeras elecciones democráticas después de 40 años, los representantes de varios partidos nacionalistas lograron que se les equiparase, a todos los efectos, con los cuatro partidos de ámbito nacional existentes en el momento: AP, UCD, PSOE y PCE. Eso significó, en primer lugar, que cuando se creó una Comisión denominada de los Nueve, para pactar con el Gobierno de Suárez las reglas por las que se deberían regir las inmediatas elecciones, se colaron en ella representantes nacionalistas. Efectivamente, esta comisión estaba formada por los socialistas Felipe González y Enrique Tierno, el comunista Santiago Carrillo (o, en su lugar, Simón Sánchez Montero), el liberal Joaquín Satrústegui, el democratacristiano Antón Cañellas y, por último, los nacionalistas Jordi Pujol por Cataluña, Julio Jáuregui por el País Vasco y Valentín Paz Andrade por Galicia, incorporándose también el ex franquista, entonces convertido a la socialdemocracia, Francisco Fernández Ordoñez.

La presencia de los tres representantes nacionalistas en la comisión, en igualdad de derechos con los representantes de los otros partidos nacionales, no se explica solo por la importancia que habían adquirido durante la II República, sino también por su deseo de que no se les excluyese en la elaboración de las normas electorales que regirían las elecciones al Congreso de los Diputados. No es sorprendente así que, meses antes, en un documento preparado por Jordi Pujol y Joan Reventós, elaborado con la idea de alcanzar un Pacto Nacional ante las presumibles elecciones que se acercaban, se decía en el punto 3: «La Ley Electoral no contemplará ninguna cláusula obstativa (sic) para el funcionamiento de partidos nacionales o regionales». Es más, el entonces gobernador civil de Barcelona, Salvador Sánchez-Terán, en un informe que envió al Gobierno de Suárez insistió en la misma idea, diciendo que «en la Ley Electoral deberá rechazarse cualquier cláusula obstativa de la participación de los partidos políticos regionales».

En definitiva, cuando se creó poco después esta comisión de la oposición para negociar las reglas electorales, Pujol presionó a efectos de participar en ella representando a Cataluña, en contra, curiosamente, del criterio de Tarradellas, según reconoce éste en sus memorias. Así es: el presidente Tarradellas, en una entrevista celebrada en París el día 13 de diciembre de 1976, le pidió a Jordi Pujol que dimitiese de dicha Comisión, lo que no se produjo, provocando tensiones continuas entre ambos personajes. Tarradellas pensaba que no era conveniente la presencia de un representante de Cataluña en una negociación en la que estaban representadas todas las fuerzas de la oposición española, ya que esto podría perjudicar las perspectivas de una negociación directa para el reconocimiento de los derechos de Cataluña.

Sea lo que fuere, el hecho es que la presencia de Pujol fue fundamental para que los partidos nacionalistas pudieran concurrir a las elecciones al Congreso de los Diputados y no exclusivamente a las del Senado, que era la Cámara de carácter territorial. En consecuencia, no se impuso ningún requisito, como un 5% de votos a nivel nacional (sólo se admitió un inútil 3% en la circunscripción) o la presencia de todos los partidos al menos en más de cinco circunscripciones, lo que hubiese dificultado la entrada en el Congreso de partidos nacionalistas. En consecuencia, estaba asegurada ya la presencia en el Congreso de los dos grandes partidos nacionalistas, el PNV y el partido pujolista, los cuales serían fundamentales para la estabilidad gubernamental en España, salvo que se obtuviese la mayoría absoluta. Una vez logrado el primer éxito, el segundo paso que había que dar era conseguir un mecanismo en el Título VIII de la Constitución para aumentar constantemente el poder de los partidos nacionalistas.

El PSOE y el PNV, al principio del proceso constituyente, eran partidarios de adoptar en España un Estado Federal. En cambio, ni AP ni UCD eran partidarios de adoptar el federalismo en la Constitución, pero se equivocaron porque el Estado federal hubiese sido enormemente beneficioso para el país, ahorrándonos todo lo que vino después. Pues bien, fue sobre todo Jordi Pujol, por intermedio de Miquel Roca, quién se opondría radicalmente a esta idea. Pujol sostiene en sus memorias que «en la década de 1960 la independencia no era nuestro objetivo, tampoco lo era el federalismo. El sistema federal, sobre todo se impone desde arriba, se aplica a colectividades y a territorios en principio iguales o muy similares. El federalismo asimétrico, el que distingue personalidades nacionales dentro del conjunto territorial, es una quimera». Y, a continuación, afirma que lo que él pretendía era el autogobierno más profundo de Cataluña.

En otro pasaje de sus memorias no duda en escribir que «la política o tiene un fundamento ético o es un simple mercadeo de gente perspicaz». Pues bien, aunque siempre se llenó la boca con la referencia a la ética, no cabe duda de que su cinismo le llevó más bien a adoptar el mercadeo. Y ello por la sencilla razón de que con un sistema abierto y sin límites de autonomía, como es el adoptado por el nefasto Título VIII CE, podía conseguir obtener más competencias en cada ocasión que el Gobierno de España necesitase los votos de su partido.

Es enormemente significativo a este respecto, recordar, lo que me imagino ignora mucha gente, que el autor de la supresión del servicio militar obligatorio en España fue precisamente Pujol. Dice así en sus memorias: «Nuestro grupo parlamentario en Madrid y yo mismo fuimos decisivos al suprimir el servicio militar. Tan decisivos como que fuimos quienes tuvimos la iniciativa y quienes la incluimos en el tan discutido y a la vez tan importante y entonces tan necesario pacto del Majestic». Lo cual tiene su intríngulis si pensamos que el pacto al que se refiere lo hizo con un nacionalista español como es José María Aznar, lo que no obliga a que insistamos más para demostrar las ambiciones de Pujol.

En definitiva, en los 23 años que duró su mandato como presidente de la Generalitat, creó un régimen completamente diferenciado del resto de las comunidades autónomas. Dicho lo cual, resulta enormemente raro que esa fortuna que ha amasado al parecer tanto él como su familia, no haya beneficiado también a muchas otras personas. Por eso se explica que nunca quisiera participar en el Gobierno de España, pues ya Suárez le había ofrecido un ministerio que rechazó, porque su idea era crear su propio cortijo en el que él solo cortaría el bacalao. Con todo, logró algo que pocos consiguen: que los catalanes ingenuamente le considerasen hasta hace unos días como el primero de los patriotas.

De ahí que el enigma de Pujol no sea únicamente saber por qué ha engañado a todos sus compatriotas haciéndoles creer en sus móviles patrióticos, sino que lo que no se logra entender sobre todo es cómo un hombre que era historia viva de Cataluña, objetivo cuya consecución le había llevado su vida entera, lo tira todo por la borda en un minuto, cavando su propia fosa, cuando nadie le obligaba a su autodestrucción, pues, como muchos otros políticos, podía haber dado hilo a la cometa a ver si se la llevaba el viento.

Jorge de Esteban es catedrático en Derecho Constitucional y presidente del Consejo Editorial de EL MUNDO.

No es solo una manzana podrida
Luis de Velasco www.republica.com 6 Agosto 2014

El caballero, me refiero al sr. Pujol, tiene un centro de estudios a su nombre en Barcelona, dedicado al fomento de la ética y de los valores. Cinismo se llama la figura. No es extraño porque, una vez caído el velo de la farsa tras treinta y cuatro años de muchos engaños, si uno echa la vista atrás ve que ese cinismo ha estado presente muchas veces en la vida del personaje. Recuérdese su patriótica arenga en el balcón de la Generalitat a raíz de la querella de Banca Catalana, arenga envuelto en la “senyera” – ahora en la “estelada” – proclamando que de honradez y ética sólo hablaba ya él. Ya para entonces habían empezado sus trapisondas y solamente el desdichado cálculo político del gobierno de Felipe González y magistrados fáciles de convencer hicieron que la querella no prosperase. De aquellos lodos y muchos más, vienen estos lodos. Cinismo también cuando hablaba del “oasis catalán” limpio de corrupción.

Decir, como ha proclamado solemnemente su autodefinido hijo político Mas, que esto es un tema personal y familiar es otra muestra del cinismo que impregna de arriba a abajo todo el nacionalismo catalán. Convergencia y el propio Mas son una creación de Pujol y no es imaginable su giro soberanista sin el “placet” de éste. Como no es imaginable que desde el propio Mas hasta la mayor parte de los dirigentes de esa formación y los medios “abducidos” no sospechasen o conocieran los manejos de Pujol con su “famiglia” con la matriarca a la cabeza y con varios de sus correligionarios. Lo que ha hecho Pujol no lo ha hecho él sólo. Lo que hemos sabido hasta ahora es la punta de un “iceberg” o , mejor, de un depósito gigantesco de basura en el otrora “oasis catalán”. Prevalece la “omertá”.

Creer que con una carta, seguro que llena de mentiras y que nada explica, el tema está solucionado es, una vez más, puro cinismo. Pujol, tan admirador de lo germánico y seguramente de la moral calvinista y el espíritu weberiano, aquí parece creer que con esa confesión ” a la católica” y unos golpes de pecho, aquí paz y después gloria. ¿Una herencia que su propia hermana acaba de declarar que desconocía? Seamos desconfiados y busquemos la raíz. O una de ellas, en el famoso 3 por ciento en las adjudicaciones públicas, aquel del incidente entre Maragall y Mas. El primero, una vez más como en tantas otras amenazas de levantar las alfombras, reculó indignamente. Era mejor para el PSC no entrar en terreno frágil y seguir abrazado a CiU amparando y cubriendo sus corrupciones respectivas. Otra vez, aquellos polvos han traído estos lodos.

No es sólo una manzana podrida, es el envoltorio, es el sistema. Pujol es la muestra, eso sí la más importante hasta ahora, de la podredumbre de un Régimen basado en la corrupción (Banca Catalana, Prenafeta, Alavedra, Palau, de la Rosa, Pascual Estevill, por nombra unos pocos), en el sectarismo, en el chantaje, en el control de medios, en el adoctrinamiento, en la mentira y el victimismo permanentes todo ello elevado a la enésima potencia con la milonga del independentismo. Es mentira eso de que “España nos roba” y se está viendo y ellos lo saben. Lo que es verdad es que “el nacionalismo nos roba” y además discrimina y oprime a los que no son de su cuerda.

La codicia de Mas
MARIANO GASPARET El Mundo 6 Agosto 2014

PARA Artur Mas el latrocinio largo y confeso de los Pujol forma parte de las «adversidades» del proyecto independentista, por lo que ayer pidió «fortaleza psicológica» frente a las «muchas pruebas» que aún habrán de superar los costaleros de la ruptura, so pena de «acabar bajando la cabeza como país y como pueblo». En la reflexión del presidente de la Generalitat ya no llaman la atención la flema mesiánica ni la identificación del plan secesionista con el sujeto colectivo, tan del gusto del nacionalismo. Pero no deja de sorprender la osadía con la que el también ex conseller de Hacienda ordena la asimilación mental y espiritual de la gran evasión de los Pujol como prueba de patriotismo. La gran pregunta es cómo afectará el escándalo protagonizado por la primera familia d'aquest petit país a la posible consulta secesionista del 9-N, cuya primera prueba será el cómputo de los metros cuadrados de esteladas y los quilos de confeti en la próxima Diada. Y el gran dilema para CiU es que mientras el nacionalismo convergente es a todas luces reo de un hipotético fracaso del plan, ERC disfruta ya en el CIS del resultado del proceso sea cual sea su estación término.

En esta tesitura, Mas ha decidido fiar su futuro y el de su partido a la capacidad de abstracción y olvido de los catalanes ante, presuntamente, una de las tramas de cleptocracia más escandalosas de Europa. Mas y CiU están decididos pues a sucumbir al mismo pecado capital que los Pujol. La diferencia estriba en que mientras la codicia del clan ha sido durante 34 años pura, y por tanto manifiestamente crematística, la avaricia del presidente se encona en lo político.

Hay que ser muy cicatero, o estar muy concernido, para en una situación como ésta, con un pufo que podría rondar los 1.500 millones de euros, en medio de una crisis de credibilidad ética sin precedentes, perdiendo votos por la izquierda y ante el nudo gordiano de un referéndum impracticable, el presidente catalán reclame la paz del olvido en lugar de matar al padre. Se entiende que Mas ha hecho cálculos y opta por salvar los muebles. Sugiere que la actuación de la UDEF tiene como objetivo acabar con el proceso, cuando lo que importa es la gravedad del escalo.

No sería extraño que ante el riesgo anunciado de afrontar «nuevas pruebas como ésta» muchos catalanes decidan el 11 de septiembre tentarse los bolsillos antes de alzar la estelada.

La 'omertà' que no cesa
Siscu Baiges cronicaglobal.com 6 Agosto 2014

La "omertà" es la ley del silencio siciliana que impone que no se hable de los crímenes cometidos por las mafias. Traducido al catalán sencillo vendría a significar "más vale que te calles si no quieres salir trasquilado". En Cataluña, esta expresión se relaciona con el miedo a represalias por denunciar actuaciones irregulares o delictivas de los gobernantes nacionalistas, a partir de los años ochenta. Se contraponía esta "omertà" con la expresión "oasis catalán", preferida por los nacionalistas de CiU para referirse a un panorama político y mediático donde la corrupción parecía que no existía. Cataluña era diferente de una España donde los escándalos políticos y económicos eran habituales.

Las ruedas que pincharon cerca de donde los Pujol intentaban esconder la celebración del bautizo de una biznieta del prócer eran de unidades móviles de Antena 3 y Cuatro. No de TV3, Catalunya Ràdio, la XAL o El Punt Avui TV

Los pocos periodistas y medios que osaban romper la "omertà" eran acusados de anticatalanes, de resentidos, de inventarse las denuncias para atacar al líder Pujol y a su partido.

El líder ha acabado confesando que durante 34 años ha escondido dinero en el extranjero, superando con creces las denuncias y acusaciones que se le hicieron a lo largo de sus 23 años de mandato como presidente de la Generalidad y los once posteriores.

¿Se ha superado esta etapa? ¿Pueden hacer los periodistas su trabajo con libertad? ¿Ya no hay temas tabú?

No está nada claro. Los medios de comunicación públicos o que viven de las subvenciones de las administraciones que aún gobierna CiU no han cambiado el chip. Las ruedas que pincharon cerca de donde los Pujol intentaban esconder la celebración del bautizo de una biznieta del prócer eran de unidades móviles de Antena 3 y Cuatro. No de TV3, Catalunya Ràdio, la XAL o El Punt Avui TV.

El poder de CDC se debilita y, por tanto, su capacidad de imponer silencio a los medios de comunicación también. Mientras no se celebren elecciones sacará el máximo provecho de su poder y su influencia.

La "omertà" convergente tiene los días contados. Pero los ciudadanos sufrimos otra "omertà": La que imponen los propietarios de las grandes empresas anunciantes y de las entidades financieras que tienen intereses en los medios de comunicación. Los catalanes, quizá, podremos leer, escuchar y ver en los periódicos, radios y televisiones unas informaciones sobre Jordi Pujol y los suyos que nos habían sido vetadas durante muchos años. Pero también debemos reclamar que la libertad de información no se detenga en los vestíbulos de las grandes empresas y entidades financieras a las que les importan más bien poco los manejos de la familia Pujol y el proceso independentista catalán.

Podemos y los inventos del profesor Franz de Copenhague
Pablo Iglesias, a medida que va dejando sus “perlas”, más incomprensible resulta
Miguel Massanetwww.diariosigloxxi.com 6 Agosto 2014

“Conservar enhiestos los castillo en el aire resulta muy costoso”
E.Bulwer-Lytton

A fuer de repetitivos, conscientes de que el tema tiene sus limitaciones pero, a la vez, convencido de que es necesario desenmascarar y poner en evidencia a este señor, Pablo Iglesias, que ha conseguido movilizar a una parte de la ciudadanía española que, por otra parte, de unas muestras preocupantes de dejarse llevar más por los dictados de su corazón, por la creencia de que una revolución social les causaría beneficio y por la convicción, y en ello habría que darles parte de la razón, de que los actuales políticos han dado muestras de incapacidad, falta de honradez, estupidez y de creerse que manteniéndose encerrados en su castillo de cristal, mirando al pueblo desde su presunta superioridad, los asuntos agobiantes que preocupan a la población se van a resolver por si solos.

La verdad es que, aunque existen demasiados políticos corruptos, partidos políticos que albergan, junto a miembros honestos y que trabajan por el pueblo otros, en ocasiones multitud, de sus componentes han entrado en ellos sólo para beneficiarse personalmente, enriquecerse si pueden y permanecer el mayor tiempo posible chupando de las ubres de los caudales públicos; lo cierto es que, una gran mayoría de los que nos representan, son personas cabales, que trabajan por España y que se sienten tan ofendidos y preocupados por el hecho de que haya personas desaprensivas que abusan de los cargos que han recibido. Por desgracia, últimamente las catacumbas de los partidos mayoritarios han parido a una serie de personajes que, con su irresponsabilidad, su desvergüenza, sus trucos y sus jugarretas especulativas, han puesto en tela de juicio, ante una ciudadanía baqueteada por la crisis y herida por el desempleo, poco dispuesta a tolerar que los haya que se aprovechen de sus artimañas para enriquecerse o malgastar el dinero público, procedente de los impuestos, cuando hay personas que se ven precisadas a pedir ayuda para poder sobrevivir.

Pero es preciso que el sentido común, la sensatez, la inteligencia y el conocimiento del mundo que nos rodea no nos dejen caer en la trampa de aquellos que, aún siendo conocedores de cuales son las reglas del juego; aunque conozcan los efectos de unas promesas irrealizables o sepan perfectamente que no se puede luchar contra las crisis o las recesiones, simplemente, con la destrucción de todas las estructuras financieras y económicas existentes, para luego pretender edificar un nuevo sistema, a modo de País de Jauja en el que, sin trabajo, esfuerzo, excelencia, mérito, sacrificio, orden y disciplina se consiga que todos los ciudadanos de un país, como parece que pretende este iluso que se presenta como un profeta de la izquierda, Pablo Iglesias, puedan vivir a cuerpo de rey, sin que haya distinciones entre unos y otros, y bajo un gobierno pretendidamente “justiciero” que sea capaz de convertir a los malos, ladrones, defraudadores, violadores etc. en personas honorables que se avengan a vivir dentro de unos límites de respeto por los demás; a los estudiosos, trabajadores, investigadores e inventores que renuncien a sus ambiciones y sus proyectos científicos para volver a la vida contemplativa y bucólica; que sea capaz de pagar las pensiones a los jubilados y enfermos y proporcionar medicinas y cuidados médicos a los enfermos y, todo ello, señores, sin que sean capaces de decirnos de dónde van a conseguir el dinero para establecer este Paraíso terrenal.

Porque parece que el señor Pablo Iglesias, a medida que va dejando sus “perlas” sobre el sistema que pretende implantar, para establecer el nuevo orden revolucionario que propone, resulta que más incomprensible resulta, menos sostenible se convierte su proyecto y más absurdo se presenta su plan de rescatar el país. Si tenemos en cuenta que estamos dentro de una Europa unida, tenemos una moneda única y que, por desgracia, cada vez dependemos más de la interconexión con las otras naciones, para conseguir financiarnos, exportar, importar y suministrarnos de las materias primas y combustibles energéticos de los que dependemos, el plan del señor Iglesias cada vez resulta más suicida.

Si, como insinúa el señor Iglesias, nos encerramos bajo el caparazón de la tortuga, decidimos no pagar a nuestros deudores, inventarnos un sistema monetario para los países del sur de Europa y convertirnos en un remedo de la UE, puede que el experimento pueda rivalizar con los famosos inventos del profesor Franz de Copenhague del TBO. Una moneda a base de una refundición de la peseta, la lira, el dracma griego, el escudo portugués o la lira maltesa, entre otras; lo primero con lo que nos íbamos a encontrar sería la dificultad de establecer una paridad entre todas ellas, lo que ya produciría los primeros enfrentamiento; en segundo lugar la devaluación de la nueva moneda respecto al euro o el dólar significaría un empobrecimiento y nos impediría comprar los combustibles que precisaríamos, puesto que encarecería nuestras compras a terceros países, de modo que el comercio se reduciría sólo a los intercambios que pudieran hacerse entre los aliados, teniendo en cuenta que, en todos ellos, se producen similares productos hortícolas del sistema primario, competimos en turismo, no somos autosuficientes en combustibles, tenemos similares carencias y todos, sin excepción, venimos dependiendo de las ayudas del BCE y de las subvenciones de Bruselas.

La llegada de la inflación no sería más que una de las consecuencias de la separación de la Europa del norte. ¿Qué pasaría con el sistema arancelario y la libre circulación de ciudadanos según el sistema Schenguen? ¿Se nos consideraría, como ocurriría con Catalunya si consiguiera la independencia, como terceros países, obligados a viajar con pasaporte y a pagar tasas arancelarias, lo mismo que para nuestras exportaciones? También nos gustaría una respuesta a las posibilidades de financiación. ¿Sería la nueva Europa del sur fiable para los inversores del resto de Europa y para los otros países del mundo? Si ocurriera, como sucedió a España, que la prima de riesgo se elevara y la confianza disminuyera, al no poder disponer de la financiación o la compra de bonos por parte del BCE o el BEI, ¿quién nos sacaría del apuro, quién nos rescataría? Ninguno de nuestros presuntos aliados del sur, señores, podría echarnos una mano, por la sencilla razón de que, todos ellos, están en las mismas circunstancias o peores que las nuestras. ¿Un sistema comunista o para-comunista sería bien recibido en nuestro entorno? Diríamos que no.

Sabemos que nuestra frontera sur es sumamente inestable. Los países del norte de África, salvo Egipto, están dominados por los islamistas y Marruecos, que ahora nos respeta y con el que el Gobierno mantiene buenas relaciones, es muy posible que con un cambio de régimen, con unos países debilitados y carentes de unas fuerzas disuasorias capaces de contener sus ansias expansionistas, volviera a sus reclamaciones, no sólo sobre Ceuta y Melilla, sino, incluso, quien nos dice que no aspirara a Andalucía, si se le ponía a tiro. No sabemos si, entre tertulia y tertulia, a pesar de sus compromisos con el señor Maduro de Venezuela y sus profundos estudios sobre la nueva estructura de España, al señor P.Iglesias le ha quedado tiempo para contemplar el estropicio que le puede causar a España si llegara a gobernar. Convendría que lo pensase antes de intentar darles gato con liebre a aquellos que se dejan llevar por la charlatanería del momento y no reflexionan sobre las consecuencias de una idea descabellada. O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, vemos con admiración como el comunismo llama, otra vez, a la puerta de España.

Hijos del pujolismo
NAJAT EL HACHMI http://epreader.elperiodico.com  6 Agosto 2014

Afortunados sois los que no habéis sido educados en el pujolismo. Podréis lamentar tanto como queráis haber descubierto la gran estafa del patriarca y su descendencia, pero no os veréis confrontados a la vergonzante sensación de descubrir que os han engañado desde los estamentos más importantes y decisivos de vuestra formación. Los que somos hijos de la inmersión lingüística, los que hemos nacido y crecido en la normalización nos preguntamos estos días si no hemos sido educados para ser carnaza del pujolismo, si hemos vivido en una secta sin tener ni idea. No es que nos lo hayamos creído o no, que seamos fanáticos o no, es que lo hemos mamado por dos vías poderosísimas que ocupaban nuestras horas: la educación y la televisión.

Los que nos hemos hecho catalanes con TV-3 y la escuela empezamos a sospechar que muchas de las historias con las que hemos crecido o eran mentira o eran verdades a medias. Recuerdo el eslogan de una campaña de la Generalitat cuando era pequeña «el trabajo bien hecho no tiene fronteras, el trabajo mal hecho no tiene futuro» o un programa de niños en el que Jordi Pujol les explicaba que el pan con tomate era la cosa más catalana que hay porque simboliza el espíritu ahorrador. En los libros de texto y TV-3 hemos aprendido los mitos fundacionales, de los almogávares a las sangrientas cuatro barras, del Decreto de Nueva Planta a la lucha franquista, donde Pujol fue figura estelar. Toda una historia adecuada como un guante a las necesidades del nacionalismo que después sería independentismo.

Para los inmigrantes y los hijos de inmigrantes, un anexo especial, la teoría del ascensor social: que si nos incorporamos a la idea pujoliana de país, el éxito lo tendríamos garantizado. «Es catalán quien vive y trabaja en Catalunya». Ahora sería más preciso decir: «Es catalán quien vive, trabaja y paga impuestos en Catalunya».

La gran estafa ocultada
Lluís Foix en La Vanguardia  6 Agosto 2014

Es imposible desconectar de lo que ha ocurrido en Catalunya y en España tras la confesión de Jordi Pujol en la tarde del 25 de julio. Ni siquiera desde la patria de Émile Zola, Paul Cézanne, Frédéric Mistral y Mirabeau. Todo es luz y claridad. Los olores y colores nítidos de la Provenza te apartan de las preocupaciones cotidianas.

Pero nuestro pequeño gran mundo trastocado por la confesión de Jordi Pujol vuelve a la mente. Unos compatriotas catalanes me preguntan en el interior de un museo qué pienso y qué va a ocurrir. De las conversaciones cazadas al vuelo de españoles trotando por los espacios monumentales de Arles se escapaban palabras como Pujol y millones.

El aislamiento de tiempos pasados se ha transformado en la actualidad rabiosa del tiempo real. He leído muchas informaciones y opiniones que se han publicado en una semana tras la caída del que hasta hace bien poco era el héroe nacional para muchos catalanes. Ha caído el mito incuestionable por una confesión que nadie le pedía, voluntaria, no sabemos si como consecuencia de un arrebato de sinceridad y transparencia o porque la justicia y los medios de comunicación le pisaban los talones. Más bien parece lo segundo, forzado por lo que se respiraba en ambientes periodísticos y judiciales. Pujol dio la cara pero sólo parcialmente o, mejor dicho, su comunicado era una parte insignificante de la realidad de los hechos presuntamente corruptos que van apareciendo desde instancias judiciales y mediáticas.

El terremoto ha sido de tal magnitud que habrá que esperar un tiempo para comprobar la amplitud del daño causado, cuando las placas tectónicas se hayan asentado y acabe saliendo toda la información que todavía permanece opaca. El epicentro de la gran sacudida política está en la familia Pujol. Pero una familia, por muy poderosa que sea y por mucha que haya sido su capacidad para comprar silencios y miedos, no puede perpetrar sola el redondear una fortuna que iba camino de formar parte de la lista de Forbes.

El silencio de los cómplices y el miedo de los que compraban favores empresariales con tres por cientos o más ha hecho posible que en nombre de la patria se construyera un patrimonio fraudulento de dimensiones escandalosas. El periodismo recoge información y la publica. Es más que probable que lo que han denunciado algunos periódicos de Madrid no era fruto de largos trabajos de periodismo de investigación sino de la reproducción de las informaciones que llegaban desde los aparatos del Estado. No les resto ningún mérito. Simplemente, lo apunto.

Los Pujol llegaron a identificarse tanto con Catalunya, a apoderarse de ella, que pensaron que no había otro Estado que el de la Generalitat, que es, según la legislación vigente, la representación del Estado en Catalunya. Se llegó a difundir con tanta seguridad que España era una piltrafa que, además, nos robaba y que fue definida por Pujol como una “una realidad entrañable”, que se lo llegaron a creer o, por lo menos, pensaron que la policía judicial, la UDEF y otros brazos que actúan a cuenta del Estado o desde diversas instancias públicas, no penetrarían en el disco duro de lo que pasará seguramente a la historia como la cara más fea del pujolismo. Y no precisamente como el fundador del movimiento que había calculado o deseado el que ahora nos comunica que se encuentra en estado de expiación.

Sólo después de haber saltado un gran muro se puede llegar a vislumbrar las dificultades que se atravesaron. Es todavía pronto para medir la devastación causada por la corrupción en Catalunya y en España. Los que sólo tienen en mente la anunciada consulta del 9-N, el 25.º aniversario de la caída del muro de Berlín, van a lo suyo.

Pero la tempestad desatada por la confesión de Jordi Pujol sigue arrastrando todo lo que encuentra a su paso por el gran río de la política catalana y española. El president Mas se ha declarado heredero político de Pujol. Cometió el error de calificar la declaración de su mentor como un tema de carácter personal y privado. No se daba cuenta de que la sacudida pujoliana arrastraría al Govern, al partido de CDC y a todos cuantos habían mantenido la fe en el mito de Catalunya durante casi medio siglo.

Nada será igual. Lo primero que hay que pedir es que se sepa cuál es la cantidad supuestamente estafada. Habría que preparar un reconocimiento a Pasqual Maragall por lo que dijo de que “ustedes tienen un problema y este problema se llama tres por ciento”.

Maragall tuvo que retirar la acusación porque Artur Mas, en la oposición, le amenazó, entre otras cosas, que no votaría el Estatut. Así se las gastaban en los tiempos en los que el tripartito era atacado sistemáticamente.

No es prudente actuar con precipitaciones ni con venganzas. Que se cumplan las leyes y que cada cual se haga responsable de sus actos. A medida que vayan conociéndose más extremos de lo que se nos presenta como una gran estafa, habrá que actuar en consecuencia. Pienso que no es acertado mezclar estos tristes episodios de corrupción a gran escala con el voluntarismo de quienes piensan que la independencia está a la vuelta de la esquina y que es cuestión de meses. Las tensiones no han hecho sino comenzar y la consulta se ve más borrosa en el horizonte inmediato, aunque el Onze de Setembre la fiesta invada las calles de Barcelona.

Denuncia de Círculo Balear:
'Varios centros educativos infringen la ley'
Rosalina Moreno www.gaceta.es 6 Agosto 2014

Los libros para el próximo curso en Baleares están ‘exclusivamente en catalán’, según el listado dado a los padres.

La Fundación Círculo Balear está recibiendo un aluvión de denuncias de padres que se han encontrado con que los libros para el próximo curso en varios centros educativos públicos y concertados de Baleares están exclusivamente en catalán, según se desprende del listado del material que les han pasado.

Este es el caso, por ejemplo, del centro concertado de Alcudia y el Colegio Obispo Verger de Santayí y del CEIP Pràctiques de Palma, indica a GACETA.ES Jorge Campos, presidente de esta entidad constitucionalista, al tiempo que advierte de que “están infringiendo la legalidad vigente” y que esto “avisa de que van a seguir dando las asignaturas en catalán”.

Cuenta que ante esta situación, los padres reclaman información y ayuda a su plataforma, por lo que los servicios jurídicos y los profesionales de la educación de la entidad han elaborado una serie de instancias y un documento informativo con los pasos a seguir para que se respeten los derechos de los padres o tutores de los alumnos. Esta información está disponible en su página web (www.circulobalear.com/documentacion-descargas).

Recuerda que el próximo curso entra en vigor la LOMCE y el desarrollo del Decreto TIL, que garantiza a los padres un sistema de enseñanza bilingüe o trilingüe, en el que, si el español no es lengua vehicular, la administración asumirá los gastos de escolarización en centros privados donde se impartirá una enseñanza bilingüe de calidad.

Subraya que “con la aplicación del TIL la inmersión en catalán o la presencia residual del español en la enseñanza son situaciones ilegales”, por lo que insta a la Consejería de Educación del Gobierno balear “a hacer cumplir la ley y sancionar a los infractores”.

En este sentido, indica que a todos aquellos centros que habían aprobado un proyecto lingüístico que no era conforme a la normativa TIL la Consejería les va a dar el que debe aplicar. “Eso está muy bien, pero después hay que seguir encima para que realmente lo cumplan”, apostilla.

Por su parte, la fundación recomienda a los padres no comprar los libros o material escolar si éste sólo se proporciona en catalán. En caso de que ya lo hayan adquirido, dice que devuelvan los que no se ajusten al Proyecto Lingüístico aprobado por la Consejería.

También aconseja que si el centro no ha facilitado el Proyecto de Tratamiento Integrado de Lenguas, se exija en el centro y se presente una queja ante la Consejería ya que los centros tienen la obligación de entregarlo a las familias y colgarlo en sus páginas web.

Asimismo, señala que si éste no se cumple se registre una denuncia mediante la instancia elaborada por su plataforma y que si este departamento no garantiza la enseñanza bilingüe o trilingüe se ponga una denuncia ante Alta Inspección Educativa mediante registro en la Delegación del Gobierno de la instancia.

No obstante, Campos confía en que "el próximo curso no suceda lo mismo que en Cataluña”, y que “en una comunidad que no está gobernada por los nacionalistas no sea necesario iniciar reclamaciones administrativas ni acudir al Ministerio de Educación para que se respete el bilingüismo en Baleares”.

Centro de las críticas de los nacionalistas
Círculo Balear también ha denunciado recientemente las declaraciones de un portavoz de la Assemblea de Docents, quien tachó a la asociación de “mercenarios, asesinos y francotiradores”.

Informa de que su plataforma hizo una recopilación “para que se vea hasta qué punto de radicalismo están estos docentes”. Como ejemplo de este “fanatismo” resalta que “otro portavoz de esa asamblea, el profesor en huelga de hambre por la aplicación de la normativa bilingüe, Jaume Sastre, participó el mes pasado en un acto independentista en Cataluña, denominado el 'Pi de les Tres Branques' (Pino de las Tres Ramas), situado en Castellar del Riu (Barcelona) y que el nacionalismo catalán considera como un símbolo de lo que denomina Países Catalanes. “En la cita se quemaron banderas de España, Francia y la UE”, añade.

Campos señala que la Assemblea de docents y la plataforma Crida son "plataformas integradas por docentes con fines políticos, en el sentido de independentismo, pancatalanismo y mantener la inmersión lingüística en catalán". "Son los convocantes de las huelgas, los que vulneran constantemente la legalidad vigente y quienes utilizan a los niños para sus fines políticos", añade.

Recuerda que el pasado abril "miembros de la Assemblea de docents y de la plataforma Crida repartieron en los centros educativos de Baleares un cómic pancatalanista con viñetas que “incitaban al odio y que tenían contenido ofensivo contra Bauzá, la consejera de Educación y también Círculo Balear”.
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