AGLI Recortes de Prensa   Domingo 24  Agostoo  2014

La reforma autonómica y otras promesas incumplidas
EDITORIAL Libertad Digital 24 Agosto 2014

Que el sector público empresarial de las autonomías apenas haya menguado un 10% durante la crisis y que las Administraciones regionales hayan creado 34 impuestos nuevos y subido otros 84 desde 2012 pone de manifiesto hasta qué punto la promesa electoral del PP de llevar a cabo una "profunda reforma del sistema autonómico" se la ha llevado, como a tantas otras, el viento.

Aquella promesa electoral, expuesta por el señor González Pons ante los micrófonos de esRadio en septiembre de 2011, parecía hacerse eco de dos exhaustivos estudios dedicados a la cuestión y publicados meses antes por la Fundación Progreso y Democracia y por la propia fundación del PP, FAES: El coste del Estado autonómico, publicado en abril de 2010 y que denunciaba cómo las autonomías despilfarraban nada menos que 26.000 millones de euros tan sólo en gasto corriente y de personal, y Por un Estado autonómico racional y viable, en el que también se denunciaba muy severamente la insostenibilidad del actual modelo.

Pues bien, a pesar de esa promesa y de esos dos encomiables análisis, que bien podían constituir una guía para hacerla realidad, Rajoy no quiso saber nada de una reforma del sector público, en general, y del modelo autonómico, muy en particular. En lugar de ello, como es bien sabido, inició uno de los mayores incrementos de la presión fiscal de nuestra historia, incumpliendo con ello otro de sus compromisos electorales.

Sólo a finales de 2012 Soraya Sáenz de Santamaría pareció acordarse de esa promesa de adelgazamiento y supresión de duplicidades y despilfarradores organismos públicos. Pero no para anunciar la inmediata ejecución de programa de reforma alguno, sino la creación de un comité de expertos y de una "Comisión para la Reforma de la Administración Pública" en la que ya no se hacía mención expresa del disfuncional y despilfarrador modelo autonómico.

En junio del 2013 la vicepresidenta anunciaba, por fin, el informe de la comisión de marras, que incluía 200 medidas para tratar de abaratar y mejorar el funcionamiento de la Administración y en el que, ciertamente, había mucho ruido y pocas nueces. Los Gobiernos autonómicos tardaron bien poco en hacer público que harían caso omiso de sus recomendaciones, como efectivamente así ha sido, por mucho que el Ejecutivo lo disimulara a inicios de este año mostrando su satisfacción por la escasísima supresión de empresas, consorcios, fundaciones, agencias y demás chiringuitos que constituyen la innecesaria Administración paralela" de las autonomías.

Por mucho que el Gobierno de Rajoy disimule su pasividad mostrando su satisfacción por el grado de cumplimiento con el que las CCAA están atendiendo tanto los objetivos de "reordenación del sector público" como sus limites de déficit, dicho cumplimiento constituye una radical falsedad y es una de las principales razones por las que el Gobierno va camino de incumplir otro de sus más sonados compromisos: dejar en herencia una deuda pública menos abultada que la que heredó del Gobierno anterior. Y es que, aunque parezca imposible, Rajoy ya ha superado a Zapatero en este punto: nos ha endeudado más en menos tiempo.

Luego no se extrañe nadie de la tardanza y la fragilidad de la recuperación económica.

Mayoritaria no es mayoría.
Vicente A. C. M Periodista Digital 24 Agosto 2014

Creo que los dirigentes del PP tienen un problema grave de comprensión del lenguaje. Quizás eso se deba al largo tiempo que llevan ejerciendo la política donde las palabras y los conceptos son siempre discutidos y discutibles. Y no hablemos de las ideologías. Lo curioso es que las matemáticas parece que se les da mucho mejor, sobre todo a la hora de aplicar conceptos como “sumar”, “restar”, “multiplicar” y “dividir”, las cuatro reglas que todo político debe conocer a la hora de plantear cualquier tema. Se deben sumar voluntades, se deben restar obstáculos, multiplicar los esfuerzos y dividir las responsabilidades. El álgebra y otras disciplinas como la estadística, aunque no las entienden saben hacer uso de ellas a la hora de acompañar de datos elocuentes y sólidos sus expectativas y resultados.

Pero por desgracia la ceguera política y sobre todo el miedo a perder el “status quo” labrado a base de tanto esfuerzo, les hace interpretar aberraciones matemáticas y confundir los términos en un burdo intento de convencer a quienes creen más ignorantes aún que ellos. La última declaración de Carlos Floriano pidiendo a la izquierda que “ escuche la voz de los ciudadanos y que comprendan que cuando votan mayoritariamente a un partido político, lo que quieren es que les gobierne el alcalde que representa a ese partido y no otra cosa”. ¡Acabáramos D. Carlos! Lo malo es que usted confunde la palabra “mayoría” por “mayor” y existe una enorme diferencia. Mayoritariamente solo significa que ha sido la lista más votada y no otra cosa. Y eso no es obtener la mayoría.

Veamos. La mayoría que realmente debería siempre ir acompañada del calificativo de “absoluta” es un concepto que se refiere a porcentajes de un total y se obtiene con la superación del 50%, aunque sea por una cantidad infinitesimal. Ya sabe usted que los números decimales se caracterizan por que se representan con un numero entero seguido del signo de la coma y de un número indeterminado de cifras que representan los decimales, centesimales, etc. Cifras que indican la cantidad de submúltiplos de diez. Por ejemplo 50,0000000001. Y eso sería una mayoría absoluta a todos los efectos aunque haya superado por tan solo una diez mil millonésima el 50%. Lo malo es que los cargos electos no admiten decimales y al final se reparten añadiendo unidades y las mayorías son las que otorgan siempre la mitad más uno. Algo fácil, comprensible y que se viene aplicando desde tiempo inmemorial.

Por otra parte, el concepto de “mayor” es más amplio aunque, relativo a una serie de números o cifras o porcentajes o lo que sea, se refiere siempre al que representa el número mayor (más grande) de esa serie. Así que en la serie 35, 23, 21, 18, 8 y 5 el mayor es el 35. Y he puesto los ejemplos de números enteros para una mejor comprensión, aunque la misma regla aplicaría a cualquier número sea entero, decimal, real fraccionario o imaginario como lo que parece ocurrirle al Sr. Floriano que imagina otro universo matemático con reglas diferentes.

Creo que con este artículo, y van tres dedicados al mismo tema, el PP debería darse por vencido y dejar de intentar engañar a la opinión pública falseando los conceptos y queriendo dar a las palabras otro sentido diferente del que realmente tienen. Ya les dije y les repito que en vez de intentar cambias las reglas de la democracia, lo que deben hacer es un examen de conciencia y reflexionar sobre por qué no son capaces de llegar a alianzas electorales con otras formaciones de las que no les separan diferencias ideológicas y programáticas insalvables. Lo que no pueden hacer es censurar el que otros si sean capaces de llegar a esas alianzas y obtener la ansiada mayoría.

Por tanto es rotundamente falso el que ser el más votado conlleve el derecho a disfrutar de la mayoría absoluta. Lo que debe hacer el PP es aplicarse su consejo y escuchar la voz de los ciudadanos que según las encuestas parecen haberle retirado su confianza y dejar de otorgarle la mayoría absoluta de la que han venido disfrutando. Ya saben que se dice, aunque no sea cierto, que el pueblo es soberano y otorga el poder a quien le parece. Lo difícil es saber el por qué actúa como actúa en muchas ocasiones y para eso están los sociólogos intentando explicarlo. El PP tiene al suyo, Arriola, así que alguna idea tendrá. Otros intentan también explicar el fenómeno de PODEMOS y el desgaste del bipartidismo. Seguro que hay una explicación razonable.

D. Carlos, le animo a repasar esas ciencias matemáticas que a todos se nos han atragantado en alguna ocasión. No se quede en las cuatro reglas y explore otros conceptos que aprendió y que parece tener olvidados por la deformación profesional y los años que no perdonan.

¿ACCIÓN HUMANA O FINANCIACIÓN DEL TERRORISMO?
El pago de rescates fomenta los secuestros
José Carlos Rodríguez www.gaceta.es 24 Agosto 2014

Francia y España son los países con más secuestrados, y pagan grandes cantidades de dinero a los terroristas por los rehenes.

El asesinato de James Foley, diseminado por todo el mundo en video, ha reavivado el debate sobre la conveniencia, o no, de pagar rescates a los terroristas para evitar la muerte de los rehenes, o asumir que se pueda producir la peor noticia pero sin aceptar el chantaje.

La familia del periodista había logrado reunir cinco millones de dólares para pagar el rescate de Foley. Estaban aún muy lejos de los 123 millones que exigía Estado Islámico, pero es aún una gran cantidad. Es muy improbable, de todos modos, que hubieran podido entregar esa o cualquier otra cantidad de dinero. Las leyes, en los Estados Unidos, consideran que es financiación de grupos terroristas, por lo que están prohibidas.

El beneficio del pago del rescate es evidente, si los terroristas cumplen su parte. El beneficio de no ceder ante el chantaje no es tan inmediato. La lógica es que pagar los rescates convierte el secuestro en un negocio rentable, por lo que favorece que haya más. Y dota a los terroristas de medios económicos para realizar más secuestros, y cometer más atentados.

Según una información del diario The Wall Street Journal, del 29 de julio, los distintos tentáculos de Al Qaeda han recaudado 120 millones de dólares entre 2004 y 2012, y unos 20 millones adicionales desde entonces y hasta este año. En otra información, publicada el mismo día por The New York Times, se asegura que desde 2008 Al Qaeda ha recibido al menos 126,5 millones de dólares.

En la lista de los principales contribuyentes a las arcas del grupo terrorista está un país que ha sufrido mucho, y durante años, el azote de otro terrorismo: España. El primero de la lista de Francia, con 58,1 millones de dólares. Le siguen Qatar y Omar, con 20,4 y Suiza, con 12,4 millones de dólares. El cuarto puesto lo ocupa nuestro país, con 11 millones de dólares, seguido por Austria, con 3,2. Hay, además, otros 21,4 millones de dólares aportados por otros países, que no se han podido identificar.

En esa lista hay grandes ausencias. Una de ellas es la de los Estados Unidos. Gran Bretaña también es excepción, en un continente por lo general dispuesto a recuperar a sus ciudadanos a base de poner dinero. El WSJ cita al subsecretario del Tesoro para el terrorismo de los Estados Unidos, David S. Cohen, quien ofrece la cifra de 120 millones hasta 2012, y considera que “los Estados occidentales deberían haber actuado mejor, en lugar de pagar rescates de forma oculta”.
Más pagos, más secuestros

Esta es una práctica que viene detallada en la noticia del NYT. Una de las principales vías de financiación del terrorismo es el pago de rescates por la vía de las ayudas al desarrollo. Ese dinero, que formalmente está consignado al fomento de la actividad económica en los países pobres, se destina en estos casos al pago de organizaciones pantalla de grandes cantidades de dinero que van a parar a los grupos terroristas.

Convertir a los extranjeros en minas de millones de dólares no ha contribuido a la seguridad de los occidentales en las zonas de conflicto en Oriente Medio. El NYT detalla que ha habido 17 franceses capturados en este tiempo. Ocho han sido liberados por el pago de rescates, uno sigue en cautividad, cuatro han muerto a manos de sus captores y otros dos han muerto por otros motivos.

El segundo país en la lista es España, con cinco personas secuestradas. Los cinco han sido liberados, y en todos los casos por el pago de grandes cantidades de dinero.

Francia tiene mucha presencia en Oriente Medio, por lo que es lógico que se secuestre a muchos nacionales de aquél país. Pero también es el que más paga, por lo que los franceses son una presa apetitosa para los grupos terroristas. Al menos igual de atractivos son los españoles. A diferencia de Francia, el Gobierno español no ha permitido que ninguno de los rehenes españoles muera antes de entregar un rescate. De ahí que sea el segundo en la lista.
España

Tres españoles han sido secuestrados por Al Qaeda en el Magreb Islámico, y otros dos por Al Shaabab. Este último caso es el de las dos cooperantes de Médicos sin Fronteras, Montserrat Serra y Blanca Thiebaut. Fueron liberadas después de 21 meses de cautiverio, y después del pago de 5,1 millones de dólares.

Tres periodistas españoles fueron secuestrados en Siria, en septiembre de 2013. Se trata de Marc Marginedas, de El Periódico, y Javier Espinosa y Ricard García Vilanova, del diario El Mundo. El dos de marzo de este año fue liberado Marginedas, y cuatro semanas más tarde el periodista y el fotógrafo del diario El Mundo. Al Qaeda en el Magreb Islámico recibió por aquélla operación 5,9 millones de dólares.

Historia
Setenta y cinco años del pacto nazi-soviético
Mauricio Rojas Libertad Digital 24 Agosto 2014

Hoy, 23 de agosto, se conmemoran los 75 años de la firma del pacto de colaboración nazi-soviético (habitualmente denominado Pacto Ribbentrop-Molotov) que condujo, el 1 de septiembre de 1939, al inicio del mayor conflicto bélico de la historia. Con toda razón, el Parlamento Europeo lo ha declarado el Día Europeo de Conmemoración de las Víctimas del Totalitarismo y el Autoritarismo.

De acuerdo con la cláusula secreta del pacto (encontrada después de la guerra en los archivos alemanes), Europa Oriental fue dividida en dos esferas de influencia entre la Unión Soviética y Alemania. Por ello, la invasión nazi de Polonia (1 de septiembre) sería seguida por la invasión comunista del resto de ese país (día 17) y la expansión soviética en Finlandia (30 de noviembre), los países bálticos y parte de Rumania (anexionados total o parcialmente en junio de 1940). Por su parte, Alemania no sólo tuvo las manos libres para lanzar su ataque contra Polonia y las democracias de Europa Occidental, sino que contó con combustibles, materias primas y alimentos soviéticos para sostener su esfuerzo bélico. Así, hasta junio de 1941 la Alemania de Hitler recibió de su aliado soviético 1,6 millones de toneladas de cereales, 1 millón de toneladas de minerales (principalmente hierro y manganeso, combinación clave para fabricar tanques), 900.000 toneladas de petróleo y decenas de miles de toneladas de fosfatos, algodón, caucho, etc.

En un nuevo acuerdo, del 28 de septiembre de 1939, se acordaron deportaciones forzosas masivas y una estrecha colaboración entre soviéticos y alemanes para aplastar toda resistencia en los territorios ocupados:

[Los firmantes] no tolerarán en sus territorios ninguna agitación polaca susceptible de afectar al territorio de la otra parte. Pondrán fin a una tal agitación en su origen y se informarán mutuamente sobre las disposiciones tomadas a este efecto.

Esta colaboración abarcó también, entre otras cosas, la entrega a los nazis de refugiados políticos alemanes, incluyendo comunistas y judíos, radicados en la Unión Soviética.

La visión estratégica de comunistas y nazis acerca del destino de Polonia coincidía plenamente: nunca más existiría una Polonia independiente. Es en este contexto que en abril y mayo de 1940 la policía política soviética (la NKVD) masacra, por orden directa de Stalin, a unos 22.000 oficiales, científicos e intelectuales polacos en el bosque de Katyn y otros lugares. El objetivo era exterminar a la élite polaca, que en el futuro podría ser la base de la reconstrucción del país como Estado soberano. Por su lado, los nazis lanzan operaciones similares de exterminio en la parte occidental de Polonia, con decenas de miles de víctimas en las denominadas Intelligenzaktion, AB-Aktion y Unternehmen Tannenberg.

En el plano internacional, a partir del pacto los partidos comunistas pasaron de una política antifascista a una de neutralidad pro nazi, declarando que se trataba de una guerra imperialista donde los verdaderos agresores eran las democracias occidentales. En Francia, Gran Bretaña y otros países amenazados por los nazis, los partidos comunistas llamaron a no enrolarse en los ejércitos y sabotearon abiertamente los esfuerzos por resistir el embate alemán.

El secretario general del Partido Comunista Francés, Maurice Thorez, deserta del Ejército y condena en octubre de 1939 a "los provocadores de guerra imperialistas de París y de Londres". En la Francia ya ocupada, los comunistas denunciarán a De Gaulle como un agente del "imperialismo británico" y llegarán incluso, en junio de 1940, a abrir negociaciones con las autoridades alemanas para que autoricen la reaparición de L’Humanité y otros periódicos comunistas. En la solicitud dirigida a los ocupantes se lee:

L'Humanité, publicada por nosotros, tendrá como tarea denunciar las acciones de los agentes del imperialismo británico [es decir, De Gaulle] que quieren involucrar a las colonias francesas en la guerra [contra Alemania] (…) L'Humanité, publicada por nosotros, tendrá como tarea llevar adelante una política de pacificación europea y de apoyo a la celebración de un pacto de amistad franco-soviético que sea el complemento del pacto germano-soviético y cree las condiciones de una paz duradera.

Por su parte, a comienzos de noviembre de 1939 la dirigente del Partido Comunista de España, Dolores Ibárruri (la Pasionaria), celebra la ocupación soviética de Polonia oriental con las siguientes palabras: "Los trabajadores de todos los países han saludado con entusiasmo la acción libertadora del Ejército Rojo en el territorio del viejo Estado de los terratenientes polacos". Pasando luego a hacer su tristemente célebre llamado al derrotismo frente al nazismo: "Ni un soldado, ni un solo español puede prestarse al juego infame de los gobiernos francés e inglés" (D. Ibarruri, La Social Democracia y la actual guerra imperialista).

El colaboracionismo encubierto con los nazis se extendió por todo el orbe, llegando incluso a países tan alejados como Chile, donde el Partido Comunista –el más fuerte de América Latina– se empeña en alejar al gobierno del Frente Popular de cualquier apoyo a los aliados y critica severamente los acuerdos de exportación de salitre y cobre a Estados Unidos. En Argentina, los comunistas defenden la neutralidad, se oponen al boicot de los productos alemanes y muestran su apoyo a la solicitud de asilo de los marinos del acorazado alemán Graf Spee, hundido en las aguas de Mar del Plata. En Estados Unidos el Partido Comunista depone todo activismo antifascista y rechaza cualquier apoyo a Gran Bretaña y más aún a entrar en la guerra bajo la consigna The Yanks Are Not Comming. Y así por doquier.

Todo esto es parte de una historia terrible que tenemos el deber de recordar este 23 de agosto: la siniestra historia de los totalitarismos y sus incontables crímenes.

Sobre el silencio cómplice de la izquierda europea ante el auge del yihadismo islamista
Eduard Yitzhak (Porisrael.org) www.latribunadelpaisvasco.com 24 Agosto 2014

Actualmente Europa está sometida a las presiones de lo “políticamente correcto”, el relativismo moral y el “buenismo”, y cuando la realidad es molesta, se tergiversan los hechos y se culpabiliza a la víctima.

La realidad nos muestra quiénes son los únicos que se ponen cinturones-bomba y explotan en medio de multitudes de personas ofreciendo su vida y la de aquellos a los que asesina a su divinidad y en nombre de su religión. Esa divinidad a la que adoran estos suicidas asesinos –shahids- es Alá, y estos se justifican en el Islam, se amparan en el Corán y en la vida y hechos de Muhammad.

¿Acaso hay cristianos que se exploten y revienten en mil pedazos masacrando a no cristianos o a otros cristianos de otra denominación (católicos contra protestantes y viceversa) y todo en nombre de Jesús, de los Evangelios y de Dios?

Lo mismo podemos preguntarnos sobre los judíos, ¿hay algún judío que se haya explotado en nombre de Moisés, del judaísmo, de Dios o de la Torá y del Tanaj (Antiguo Testamento) masacrando a no judíos o judíos de otra tendencia (ortodoxos, conservadores, reformistas)?

Los españoles quisieran recuperar Gibraltar, colonia británica en su suelo patrio. Si hubiera algún español que se auto inmolase en medio de Londres explosionando y asesinando británicos en nombre de España, ¿no sería este infame acto totalmente repudiado, rechazado, y sin excusas, por la totalidad de españoles, por el gobierno, por los miembros de sus cuerpos y fuerzas de seguridad, partidos políticos, sindicatos, y población española, y el epíteto más suave con él se le calificaría al autoinmolado sería el de asesino descerebrado?

¿Pero que pasa cuándo el que comete un crimen en nombre del Islam, de Muhammad, de Alá y del Corán?

Nadie dice nada.
Ni una crítica contra el islamikaze -shahid-.
Ninguna crítica contra sus correligionarios que callan y desvían la mirada.

Silencio cómplice.
Hay miembros de los cuerpos de seguridad europeos que tienen claro lo que la mayoría de los políticos y periodistas ocultan bajo la máscara de lo políticamente correcto, y del disfraz del “buenismo”.

Una de las personas que ven el silencio de los correligionarios de los islamistas como complicidad y ha acusado a los musulmanes de su país de “culpables de complacencia y pasividad ante la amenaza de los yihadistas de cosecha propia” es Cressida Dick.

Cressida Dick es el máximo oficial antiterrorista del Reino Unido. Ella advirtió la noche del 22 de junio de 2014 que los musulmanes británicos son culpables de complacencia y pasividad ante la amenaza de los yihadistas de cosecha propia y que el mayor desafío es el desarrollo de comunidades musulmanas que sean hostiles al extremismo violento, así como identificar, apoyar y proteger a aquellos que son vulnerables a la radicalización.

Lord Richards de Herstmonceux, jefe del Personal de Defensa hasta el año pasado, dijo que el Ejército (británico) no era “lo suficientemente bueno” para hacer frente a la amenaza mundial de los yihadistas.

Sir David Richards, General y jefe del Estado Mayor de la Defensa del Reino Unido hasta el año pasado, pidió un aumento en el gasto de Defensa y advirtió que sin éste, la eficacia de las Fuerzas Armadas inevitablemente se deteriorará todavía más. Les dijo a los lores que el yihadismo militante era la mayor amenaza para el “mundo libre de hoy, y agregó: “¿Están nuestras Fuerzas Armadas en un estado adecuado para desempeñar su papel en el tratamiento de estos y otros riesgos para nuestra forma de vida? … La respuesta debe ser que no es lo suficientemente bueno, pero es un consuelo que es mejor que cualquier otra nación aliada, excepto los EEUU”.

Sir Peter Fahy, el jefe de la Policía de Greater Manchester, respaldó las declaraciones de Cressida Dick, la máxima responsable policial de contraterrorismo. Sir Peter Fahy dijo que muchísimos extremistas se radicalizaron en su propia comunidad y agregó que “los videos de propaganda de Siria han hecho que el conflicto parezca un campamento de Boy Scouts”.

Lord Carlile, ex asesor antiterrorista del Gobierno, instó a los Ministros del Gobierno británico a retornar los poderes que se utilizaban para controlar a los sospechosos de terrorismo, que son aguados por la presión de Nick Clegg. Él dijo que era imposible para la Policía y los Servicios de Seguridad seguir a los yihadistas que regresan a Gran Bretaña desde Siria y/o Irak y dijo que los ministros se equivocaron al “abandonar” las órdenes de control que habían protegido al público.

No hace falta ser profeta para vislumbrar un sombrío futuro no lejano en Europa en general y en España en particular.

En España será aún peor por la proximidad geográfica con países del norte de África, bajo la Espada del islamismo y por el imaginario musulmán del Al-Andalus, siendo para los islamistas la península ibérica un territorio musulmán profanado por los “cruzados” españoles, lo que es considerado un deber religioso de todo ferviente musulmán combatir, cuando sea oportuno, para reislamizar la península.

Todos los totalitarismos con aspiraciones mundiales como lo es el islamismo, y antaño el fascismo y el comunismo, tienen colaboradores en los diversos países. Los nostálgicos del comunismo, los herederos de Stalin reconvertidos y en versión populista apoyan el islamismo y culpabilizan del islamoterrorismo al colonialismo y al capitalismo. Estos grupos izquierdistas mienten descaradamente pues los amerindios y negros no-musulmanes no se explotan en España, Francia y Reino Unido, Estados Unidos, ni los negros no-musulmanes no se revientan por Europa en nombre de haber sido colonizados o explotados.

¿Se explotan los judíos y matan alemanes en nombre del mayor de los genocidios perpetrados por los nazis, el Holocausto?

¿Se explotan los cristianos, turcos, sirios, iraquíes, egipcios, asirios y matan a los musulmanes de sus países por haber sido ocupados por el Islam y sometidos a la Espada del Islam?

¿Acaso los mayores de traficantes de esclavos negros no fueron musulmanes, que vendían los esclavos a españoles, franceses e ingleses y a los países árabes musulmanes? Ningún país europeo tiene desde hace mucho tiempo esclavos. Muchos países musulmanes hoy tienen esclavos, jurídicamente esclavos, y ningún esclavo cristiano se explota reventando a los musulmanes, y menos en nombre de Jesús, de los Evangelios.

Los comunistas soviéticos que “combatieron por la igualdad y el socialismo” tuvieron que salir corriendo de Afganistán ante el envite de los talibanes.

Los “Podemos”, izquierdistas y esquerras, sienten fascinación por la extrema derecha del Islam. Mientras se mofan de los cristianos se arrodillan silenciosamente ante las autoridades musulmanas. Estos izquierdistas creen que por el mero hecho de ser colaboracionistas con el totalitarismo islámico gozarán de la “revolución” islámica. El odio que sienten contra las libertades y logros, imperfectos y mejorables, de las mayores libertades del mundo, del mundo libre, no les permite recordar que la alianza de los comunistas e izquierdistas iraníes durante la Revolución islámica de Irán les fagocitó. Los miembros del Tudeh, el Partido Comunista de Irán, el mayor de Asía después del de la República Popular de China, fueron obligados a retractarse de los postulados izquierdistas y abrazar el Islam o ejecutados.

Los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad y los Ejércitos no son suficientes por sí solos para garantizar en el futuro los derechos y libertades que tenemos en Europa en esta guerra asimétrica que el yihadismo comete en todos los frentes mientras la mayoría de europeos sestea narcotizada por el relativismo moral y el “buenismo”. Para garantizar la victoria sobre el oscurantismo y el totalitarismo del siglo XXI, el islamismo, es precisa y vital la concienciación y el apoyo de los mismos europeos, y españoles, e imprescindible la exigencia de las autoridades políticas a las comunidades musulmanes y sus líderes religiosos que éstas y éstos defiendan explícitamente los valores de igualdad de sexo, libertad de religión y culto en el mundo musulmán, como la que los musulmanes gozan en Europa, y que repudien los crímenes que perpetran los islamistas y condenen las ejecuciones contra los apostatas (los que abandonan el Islam), los homosexuales, los judíos y los cristianos.

Cuando las masas musulmanas y sus líderes que pueblan Europa se manifiesten contra las atrocidades del islamismo en todos los países musulmanes y no-musulmanes y cuando los musulmanes cooperen con las policías de sus respectivos países para desarticular los yihadistas, entonces serán creíbles.

Mientras no ocurra esto, la sentencia de la máxima responsable de la lucha antiterrorista del Reino Unido, Cressida Dick, desgraciadamente es totalmente vigente: “los musulmanes del Reino Unido son culpables de complacencia y pasividad ante la amenaza de los yihadistas de cosecha propia”, por mucho que esto se esconda bajo el manto del relativismo moral, del “buenismo”.

El Reino Unido es uno de los países europeos que más prontamente ha tenido inmigrantes musulmanes, tiene musulmanes de tercera y cuarta generación. Sabe más el diablo por viejo que por sabio.

Países europeos como España pueden ver lo que pasa a su alrededor. España es el país que ha sufrido el mayor atentado islamista de Europa, y por ahora –en general- se ha culpabilizado a la política del gobierno del momento y no se ha tenido en cuenta ni se ha criticado la falta de rechazo y repudio de los correligionarios de los islamistas del 11-M.

Las ccaa cargan con el peso del gigante
Recortada, envejecida y descentralizada: radiografía de la administración pública
Daniel Jarreta  El Confidencial 24 Agosto 2014

Mujer, maestra y mayor de 40 años. Ese es el perfil tipo del empleado público en España de acuerdo con los últimos datos facilitados por el Registro Central de Personal. El Confidencial ha analizado la estructura de la mayor plantilla del país por detrás de la 'multinacional del desempleo'–, que, tras dos años de pitadas, viernes de luto y mareas negras, se encuentra hoy envejecida y afectada por el lifting al que la han sometido los dos últimos gobiernos.

Los recortes se hacen notar. El tijeretazo del Gobierno de Rodríguez Zapatero, mantenido –y aumentado– a lo largo de la legislatura de Mariano Rajoy, ha conseguido que este año el empleo público se iguale al que hubo en los últimos años de la burbuja inmobiliaria. En el tercer año de la crisis se alcanzó el pico máximo de plantilla. Y a partir de ese momento, el número de trabajadores en la 'cosa pública' no ha dejado de bajar, hasta el punto de haber desaparecido 192.977 puestos de trabajo –universidades no incluidas– en la Administración.

Sin embargo, no todos los sectores han adelgazado por igual. Según el Boletín Estadístico difundido desde el Ministerio de Hacienda, la peor parte se la han llevado los ayuntamientos y las comunidades autónomas (sobre ellas recae el grueso de trabajadores públicos), que han hecho desaparecer alrededor de 140.000 puestos desde 2010. Los únicos que de momento se han 'librado' del recorte son Policía y Guardia Civil, los cuales se benefician de un ligero aumento (de 137.000 en 2010 a 145.000 en 2014.) Miguel Borra, presidente del sindicato CSIF, denuncia que "muchos de los puestos de trabajo que se han destruido han sido de personal interino de Sanidad y Educación, personal que es necesario, y eso ha provocado una merma evidente en la calidad del servicio".

Cerca de un 40% del empleo público en España está actualmente ocupado por personas que superan la barrera de los 50 años. Y por comunidades autónomas, la cantidad de empleados públicos con respecto a la población ocupada es bien distinta. Mientras que en Extremadura y Castilla y León la concentración es alta (uno de cada cuatro trabajadores lo hace para la Administración), en Baleares y Cataluña el porcentaje se encuentra por debajo del 13% (uno de cada ocho).

El pasado 21 de julio el diario El País publicó un documento interno elaborado por Hacienda en el que se recogían 255 medidas "de racionalización y mejora del gasto público". El escrito compilaba todas las iniciativas que las comunidades autónomas habían sugerido, por voluntad propia, llevar a cabo para reducir sus cifras de déficit, como la "eliminación de plazas vacantes y no creación de nuevas plazas", la "contención de ofertas de empleo público y no reposición de efectivos" o la "limitación a la incorporación de personal interino", entre otras.

Tal y como se observa en el interactivo superior, si tomamos una muestra aleatoria de 100 trabajadores públicos, la mayoría de ellos, 40, serían maestros y sanitarios. A este grueso le seguirían 20 personas empleadas en un ayuntamiento, 8 en una consejería autonómica y 5 en un ministerio. El resto se repartiría, de mayor a menor, en trabajadores de universidad (6), militares (5), guardias civiles (3), policía nacional (3), trabajadores de empresas públicas (2), diputaciones (2) juzgados (2), prisiones (1), Seguridad Social (1), Agencia Tributaria (1) y policías autonómicas (1).

El portavoz sindical considera que la percepción ciudadana tiende a confundir los funcionarios de carrera con los puestos de libre designación, y opina que lo que de verdad sobran en España son empresas públicas y asesores. “Por ejemplo, la empresa extremeña PAEXPO-92 S.A. sigue abierta veinte años después del evento de Sevilla, mientras que el Servicio Público de Empleo Estatal está saturado porque funciona, ahora que tenemos seis millones de parados, con menos plantilla que cuando en España había dos millones de desempleados. No tiene sentido”.

¿Sobran o hacen falta?

Si bien es cierto que a lo largo de la crisis el empleo privado se ha destruido a mayor velocidad que el público, contextualizando los datos a nivel europeo obtenemos una tasa de funcionarios por habitante menor que la de la Europa de los 15. Resulta difícil encontrar una estadística fiable que compare el porcentaje de masa funcionarial de cada país. Existe, por ejemplo, un estudio elaborado por la empresa británica DTZ en el que se compara el número de funcionarios de cada región europea con el número de empleos "de oficina" de esa misma región. Así, según ese estudio, regiones como Extremadura y Castilla-La Mancha se sitúan en la misma franja que Grecia y Polonia, donde más de la mitad de los puestos "de oficina" son desempeñados por funcionarios.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT), por su parte, dispone de una base de datos con información relativa al empleo público de todos los países del mundo. Según la OIT, en España hay un empleado público por cada 15 habitantes mientras que en países escandinavos como Suecia, Dinamarca o Finlandia la relación desciende a 6, 7 y 8 por habitante. La mayoría de países europeos obtienen mejores resultados que España, que se sitúa en el entorno de países como Portugal y Chipre.

Los políticos –se queja Borra– acaban por transmitir el mensaje de que hay muchos empleados públicos. Y pese a que "se llegó al acuerdo para que se nos hiciese una evaluación de productividad", afirma el presidente del CSIF, "han pasado siete años, dos gobiernos de dos colores distintos, y nadie ha hecho nada. Necesitamos un auténtico plan de recursos humanos, pero es que ningún gobernante se ha planteado nunca modernizar la administración pública como una cuestión principal".


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Lo que sé del "caso Pujol"
Ernesto Ladrón de Guevara www.latribunadelpaisvasco.com 24 Agosto 2014

En 2001 conocí, no me acuerdo muy bien cómo, aunque en aquel contexto de mi implicación suicida en el Foro Ermua, a un personaje realmente interesante, llamado Josep M. Novoa.

Novoa estuvo ligado al grupo de empresas de Banca Catalana, como Gráficas Industriales. Fue gerente de Prensa i Publicitat, la comercial, en su día de Prensa Catalana, editora del diario Avui, y de Fomento de la Prensa, editora de El Correo Catalán, siendo posteriormente gerente y administrador único de ésta última hasta su desaparición en 1985. Cuando le conocí era presidente de la Asociación de Empresarios (APROC) acreedores de Procesos Concursales.

Este experimentado profesional tuvo una batalla judicial con los tinglados dirigidos de forma expresa o indirecta por Jordi Pujol y su familia, por lo que conoce muy bien los cambalaches del que fue Presidente de la Generalitat y símbolo del nacionalismo catalán.

En 1998 –han transcurrido dieciséis años- publicó un interesante y muy documentado libro sobre el corrupto Pujol y sus andanzas múltiples encaminadas a controlar el tejido financiero catalán, el de los medios de comunicación y el de la financiación de su propio partido, además de su hacienda particular. El libro “Jaque al Virrey” constituye un muy profundo testimonio de las andanzas y corruptelas de la familia Pujol. Todo aquel que lo hubiera leído conocía los ilícitos penales, prevaricaciones, cohechos y demás figuras presuntamente penales que afectan al expresidente, de las cuales la de evasión fiscal es la de menos importancia penal.

Dice Novoa “Cabría preguntarse qué es lo que ha podido suceder en estos años para que aquel incipiente y aparentemente efímero árbol simbolizado en el logotipo convergente haya llegado a desarrollarse hasta mostrar un aspecto tan formidable y sólido. ¿Qué elixir, qué pócima, qué fertilizante ha sido capaz de realizar este milagro? Aparentemente, lo que más se ve es el indudable carisma de su líder, Jordi Pujol. Pero si agudizamos el sentido de la vista y aplicamos una mayor atención, lo que se distingue es su firmeza, su actitud absolutista, el tono mesiánico que le permite dar consejo de todo y para todos desde una posición situada por encima del bien y del mal. Lo que percibimos al agudizar la mirada es un don natural para el maquiavelismo, más allá de la astucia y da perfidia. Nadie desde el siglo XVI ha sabido sacar mayor partido de esa doctrina basada en el erróneo concepto de que el fin justifica los medios, siendo este fin un problema artificial, el nacionalismo, que él maneja con una asombrosa habilidad, inflándolo y desinflándolo, activándolo y desactivándolo. Todo ello a partir de un mecanismo constitucional en el que dieciséis o diecisiete diputados son capaces de fijar políticas, condicionar gobiernos y exigir responsabilidades a cualquiera que se ponga por delante. El obstáculo para el desarrollo del nacionalismo es el Estado, y ese mismo obstáculo es lo que incrementa el poder mediante el chantaje elevado al límite; o la desintegración del Estado o el consentimiento del reino de Taifas”

Ni más ni menos. Ahí está la clave del problema.

Casualmente, pues si no hubiera sido por el fortuito encuentro en Santander con mi amigo Jesús Lainz no me hubiera enterado del evento, he estado en la presentación en el Ateneo de esta Ciudad, del colectivo cívico “Libres e Iguales”.

El acto ha transcurrido muy bien, con discursos con los que no es posible, desde la razón, discrepar. Hasta que le ha llegado el turno a la representante cántabra del PP que se ha subido al atril para dar un mitin desde él. En ese momento me he percatado de que ese movimiento va a estar parasitado por una organización política que es parte del problema, como lo es también el PSOE. No se puede estar al mismo tiempo repicando las campanas y oficiando la misa. Tanto el PP como el PSOE han estado escondiendo la basura de CIU, las corruptelas, para beneficiarse de un puñado de votos que les permitiera lograr una mayoría en el Parlamento español. Han sido cómplices de los múltiples delitos en grado de continuidad que Pujol, acólitos y familia han cometido tan procelosamente como lo narrado y descrito por Novoa en “Jaque al Virrey” que han enriquecido de forma absolutamente impúdica e impune a los protagonistas de uno de los mayores escándalos de la democracia que estos días ocupan páginas y ediciones de la prensa nacional e internacional, para vergüenza colectiva.

Pero, siendo esto gravísimo, no es lo peor. Cita Novoa el proceso de adoctrinamiento educativo que arrasa los más elementales principios del respeto a los derechos del niño, en estos términos: “[...] los ideólogos del catalanismo llegan a decir lo siguiente: ‘Elaborar un plan de formación permanente y de reciclaje del profesorado que tenga en cuenta los intereses nacionales. Reorganizar el cuerpo de inspectores de manera que vigilen el correcto cumplimiento de la normativa sobre la catalanización de la enseñanza. Vigilar de cerca la elección de este personal y cuidar de la composición de los tribunales de oposición. Incidir en las Escuelas de formación Profesional y de directivos para difundir el espíritu catalán entre los alumnos, futuros directivos de empresa. Favorecer las estrategias que incorporen en su política la dimensión lingüistica y nacional de Cataluña. Diseñar la estrategia que pueda conducir a optar a los cargos directivos de las instituciones. Estimular el sentimiento nacional catalán de los estudiantes y profesores’” Si comparáramos este texto con algún otro similar del “Mein Kampf” (Mi lucha) de Hitler, encontraríamos sorprendentes semejanzas.

Los negocios familiares de la saga Pujol, perfectamente imbricados con el Gobierno de la Generalitat fueron múltiples, como múltiples fueron los fracasos y el enjuague con fondos públicos directos o indirectos de fiascos. Novoa hace una prolija exposición. Desde Banca Catalana, pasando al caso “Casinos”, las mordidas del 3 % (¿o más?) las aventuras en torno a los medios de comunicación social, fracasados pero subsanados para el feliz resultado económico de la “familia” mientras se dejaba en la estacada a trabajadores y accionistas, etc. Sería muy larga la enumeración. Por eso aconsejo la compra del libro “Jaque al virrey”.

En todo caso, de lo contado por Novoa se extrae una conclusión: el control sobre los medios de comunicación, empresarial y asociativo ha sido férreo. La compra, soborno y filtro del estamento judicial absolutamente escandaloso, lo que ha permitido a la familia Pujol campar por sus respetos sin un rasguño, al menos hasta ahora. El adoctrinamiento educativo hasta llegar al esperpento. En definitiva, el logro del control social. Pero también el financiero. Es decir, en su conjunto, un trabajo alambicado para lograr un régimen más parecido a un fascismo que a un sistema democrático.

Y todo ello con el conocimiento y consentimiento de los dos grandes partidos que articulan la democracia en España, hasta el grado de complicidad.

Así hemos llegado a un Estado corrupto que impide el progreso y desarrollo económico y espanta a los inversores.

Y así, tal como describe la situación (hace dieciséis años, como si fuera hoy mismo) “De ello pueden dar testimonio los redactores de cualquiera de los medios de comunicación. La influencia de los lobbys, sean económicos o políticos, mediatiza la información, y la verdad o se manufactura o no existe. Se sataniza a quien es capaz de disentir, se ridiculiza a quien se atreve a enfrentarse al poder establecido. Mediante consignas nunca escritas, se crucifica y posterga a la víctima de turno, aunque siempre se salvaguarda al personaje de alta alcurnia, de exquisita solvencia económica e influyente políticamente. De un medio a otro la actitud puede oscilar entre voraz y semiaséptica. Pero, en la esencia, todos coinciden: no hay que enfrentarse al núcleo del poder establecido. Los disparos, si es que se producen, han de dirigirse de rodilla para abajo”.

La Cataluña política, colapsada
José Antonio Zarzalejos El Confidencial 24 Agosto 2014

El periodista Jordi Mercader escribió el jueves en El Periódico de Catalunya que quizás la “causa nacional” de Cataluña este viviendo un “bienio negro” (2012-2014), del que serían responsables, incluso, los que como él, se declaran escépticos. Mercader es un catalanista peculiar. Se atrevió a escribir hace un par de años un libro titulado Un blanc a la nació culer (Columna Editors) en el que reivindicaba la doble condición de catalán y seguidor del Real Madrid. A partir de semejante heroicidad, sus opiniones se sitúan en un terreno de especial interés. De ahí que la alusión a los dos últimos años políticos en el Principado como “negros” para su “causa nacional” sea muy sintomática de lo que allí ocurre.

Y lo que ocurre en Cataluña es que su clase dirigente ha entrado en una especie de colapso, de paralización, ante la obviedad de que los impulsores del llamado proceso soberanista se han introducido en un laberinto al que en este periódico se ha referido también Juan Tapia. En post anteriores ya expuse la tesis de que el secesionismo vive pero el proceso está muerto (5 de agosto) y que Cataluña se ha instalado en la irrealidad y en la intolerancia (9 de agosto).

Transcurridas unas semanas de aquellos textos, el diagnóstico, además de confirmarse, se agudiza. Con el hecho añadido de que han surgido dos nuevos actores políticos y sociales: Sociedad Civil Catalana, reforzada con apoyos socialistas como el de Chacón, y Guanyem, de Ada Colau, que podría ser una franquicia de Podemos, una organización que amenaza con una fuerte representación futura en el Ayuntamiento de Barcelona.

Los tres lastres de la política catalana
Tres lastres mantienen varada la política catalana. El primero consiste en el debate de los independentistas que se sustancia entre recurrir a la insurrección o asumir la legalidad que estribaría en acatar la suspensión de la convocatoria del 9-N que, con seguridad, dictará el Tribunal Constitucional. La línea roja de mantenerse en la legalidad lo es para un sector de CDC y para Unió, pero no para CUP, ICV y, especialmente, ERC. La ruptura de la legalidad constitucional no es para los republicanos una hipótesis de trabajo, sino una decisión predeterminada. Una realidad a la que CDC no quiere enfrentarse hasta que no llegue el momento. Una política que hace irreal la situación porque aplaza la cita con las decisiones más cruciales.

Mientras tanto, el locuaz Josep Rull, nuevo hombre fuerte de CDC tras la caída de Oriol Pujol, trata de conciliar -esfuerzo inútil- las muy diferentes posiciones de los responsables de Unió (Ortega, Rigol) con las de convergentes tan recientemente radicales como la Xavier Trias, alcalde de Barcelona. Por su parte, Miquel Iceta, primer secretario del PSC, hace jeribeques, pero advierte a Mas que desacatar al Constitucional sería un “desastre” para Cataluña. Entre otras razones porque el Gobierno de Rajoy -155 de la Constitución por medio- no podría considerar la insurrección como un episodio venial, sino como el interruptor que pondría en marcha la cláusula de coerción prevista en la Carta Magna.

Lo que ocurre en Cataluña es que su clase dirigente ha entrado en una especie de colapso, de paralización, ante la obviedad de que los impulsores del llamado proceso soberanista se han introducido en un laberinto
En tanto toman cuerpo las tesis insurreccionales -que pasarían por agitación en la calle y todo un elenco de acciones radicales de carácter político-, la federación nacionalista, parece reducida a cascotes. CDC ha entrado en una suerte de “refundación” que provoca dos debates internos: el primero, sobre el carácter netamente independentista del partido; el segundo, acerca de la primacía de los criterios liberales sobre los socialdemócratas. Unió, al tiempo, parece estar trabajando en una oferta que califica de “centrista” en previsión, seguramente, de que la radicalización de CDC deje en la orfandad a las clases medias y altas de Cataluña que encontraron en el partido que fundará Pujol en 1974 su gran receptáculo electoral y político.

En este contexto, los republicanos permanecen sin fisuras tanto en su discurso separatista insurreccional como en su distanciamiento con CiU y Mas, al que ya no le envían mensajes de apoyo, sino de terminante exigencia, todo ello sin intención de asumir responsabilidades de gobierno. ERC sigue nutriéndose de un proceso soberanista que nació muerto con el fracaso electoral de CiU en 2012, cuyas contradicciones no han tenido otro efecto que fortalecer a Junqueras y su discurso.

Pujol da la estocada
El caso Pujol ha terminado por estoquear el supuesto dinamismo del proceso. Si convulsionó la confesión del expresidente de la Generalitat del 25 de julio pasado reconociendo ser un evasor fiscal, tanto lo ha hecho la estrategia de defensa judicial de sus intereses patrimoniales que Pujol ha orquestado en pleno agosto ante las autoridades andorranas. El hombre que parecía arrepentido y que trataba de “expiar” su culpa, ha urdido un plan jurídico-político para mantener la opacidad de su fortuna y la de sus hijos -conseguida por procedimientos que podrían ser delictivos- abofeteando las últimas expectativas de probidad que se le atribuían.

Pujol comparecerá en el Parlamento catalán ante una comisión ordinaria evitando una alternativa de investigación que sería para él mucho más lesiva que una intervención en la que se limitará con seguridad a reiterar los términos de su autoinculpación. Para el expresidente, sentarse ante la Comisión de Asuntos Institucionales del Parlamento es pan comido porque lo esencial para él y su familia es la defensa judicial -un tanto filibustera- ante las autoridades de Andorra que paralizaría de momento al juez Ruz. Los catalanes -y los demás españoles- desconocían que Pujol era un evasor de impuestos, pero acaban de descubrir que es también un cínico redomado. Su anterior personalidad eminente se ha diluido en el personaje pedestre y muy menor que está demostrando ser.

Los catalanes -y los demás españoles- desconocían que Pujol era un evasor de impuestos, pero acaban de descubrir que es también un cínico redomado. Su anterior personalidad eminente se ha diluido en el personaje pedestre y muy menor que está demostrando ser
CDC ha rogado a Pujol -todavía lo es aunque sus dirigentes estén deseando que devuelva el carnet como ha hecho con la medalla de oro de la ciudad de Barcelona- que acuda a la Cámara porque si no lo hiciere la ausencia hubiese sido de más difícil gestión para su “hijo político” (Mas) que para el propio expresidente. Pujol parece haber mandado a hacer puñetas a su partido, a las instituciones y, por supuesto, al proceso soberanista cuya suerte parece importarle literalmente un bledo.

Todas estas circunstancias, con una fuerza tractora inversa entre sí, paralizan, colapsan, la Cataluña política que se enfrenta, por una parte, a una realidad (la ruina de su sistema de partidos y de una buena parte de sus valores sociales, fruto de un descabalado proceso soberanista hundido por la incompetencia y la superchería de sus patrocinadores, como lo demuestra la taimada conducta de Pujol y de quienes se la consintieron) y, por otra y simultáneamente, a una aspiración inviable (la consulta independentista), que lo es no sólo porque colisiona con la legalidad constitucional, sino porque, además de carecer de cualquier apoyo externo a Cataluña, está privada de la energía de la unidad partidaria e institucional que exigiría para resultar mínimamente verosímil.
Dentro de no demasiado tiempo, habrá que desempolvar lo que escribió Agustí Calvet, Gaziel, y que me permití glosar en un artículo publicado aquí el 30 de noviembre del año pasado: Cataluña: “Todo se ha perdido”. Y es que la historia se repite. Regresa el colapso. Un “bienio negro” seguramente frustrante para muchos cientos de miles de catalanes pero aleccionador para todos. CiU y Mas han convertido a Cataluña en un pandemónium hasta conseguir que naufrague en la división y las contradicciones el Consejo de Garantías Estatutarias, que se ha partido casi por la mitad en el dictamen sobre la ley de consultas en la que el secesionismo busca un paraguas de legalidad para un 9-N que terminará por tumbar al Gobierno de la Generalitat. Al tiempo.


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