AGLI Recortes de Prensa   Martes 9  Septiembre  2014

El nacionalismo y la extorsión como método
EDITORIAL Libertad Digital 9 Septiembre 2014

Durante décadas, la extorsión política ha sido el modo de proceder habitual del nacionalismo catalán, para obtener dinero, competencias o leyes que le beneficiasen. Y, según todos los indicios, también para financiar partidos –y familias– a costa de empresas radicadas en Cataluña.

No debería sorprender, por tanto, que ese modo de comportamiento acabase por trasladarse a la realidad catalana y por afectar no sólo a empresas de mediano o gran tamaño. El estremecedor testimonio de un comerciante en Es la Tarde de Dieter nos dice que ese día ha llegado y que el miedo es ya moneda común en una parte de la sociedad del Principado.

Artur Mas hablaba hace unos días del "precio de la libertad", pero ¿puede ser libre una sociedad que vive acogotada por el miedo? ¿Puede construirse sobre la base de la extorsión un país libre? Es obvio que no, y eso es, precisamente, lo peor del nacionalismo catalán: su carácter liberticida. Peor incluso que su falsificación de la historia, que la ilegalidad manifiesta de sus planes y que el desastre económico que la secesión llevaría a Cataluña y a los catalanes.

Hay una segunda lectura que no puede dejar de hacerse: frente a los que ven el proceso separatista como un farol, un imposible o el proyecto de cuatro locos, lo cierto es que el nacionalismo catalán se lo está tomando muy en serio, de ahí que en su planificación se estén dejando muy pocos cabos sueltos. Sirva como ejemplo el entrenamiento paramilitar que están recibiendo no sólo algunas unidades de los Mossos d'Esquadra sino grupos de civiles, tal y como revelaba El Mundo este lunes. Todo esto no dejará de ser un disparate, pero revelan la determinación y planificación de quienes lo perpetran.

Frente a esto, el Gobierno de España se limita a declaraciones más o menos altisonantes y a transferir fabulosas cantidades de dinero a los jefes de la cuadrilla secesionista, convencido al parecer de que mirando hacia otro lado el problema se desvanecerá por sí mismo, como un banco de niebla al soplar el viento.

Es obvio que la razón no está del lado del nacionalismo extorsionador, pero sí lo está la determinación; y mientras sea así el viento dominante extenderá la niebla, en lugar de disiparla.

Obituario
José Barea
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 9 Septiembre 2014

Ha muerto Pepe Barea, un gran servidor público, un español eminente, la clave o el símbolo de la mejor época de nuestra economía en el siglo XX y, por supuesto, en este XXI, que, con Zapatero y Rajoy, parece empeñado en hacer exactamente lo contrario de lo que hizo Barea en los dos primeros años de Aznar en el Gobierno, unos años que fueron la base de la década de prosperidad que vino después y… se fue. Seguramente para no volver más.

Conocí a Pepe Barea justo cuando dejó la Moncloa, en 1998. Había muerto Antonio Herrero y a Luis le correspondió la ímproba tarea de suceder a su gran amigo, un hombre sin sucesión posible, y a mí me tocó suceder a Luis, que es lo último que se me habría ocurrido: ¡dirigir un programa de radio! ¡Qué horror! Pero me puse a ello e inventé una hora más en La Linterna, dedicada a la economía. Yo estaba convencido de que se podía hacer un espacio riguroso y didáctico, con anuncios publicitarios que lo sustentaran y con el interés suficiente para seguir y entender los asuntos económicos. No se había hecho nunca en la radio, pero eso mismo me permitió contar con los mejores economistas de España, a la cabeza de los cuales estaban Juan Velarde y José Barea. En los cinco años en que hice La Linterna de la Economía aprendí mucho y de todos, como lo hizo un joven que se inició también en ese programa y que se llamaba -y se llama- Dieter Brandau.

Con Barea no sólo hablaba en el estudio sino, sobre todo, en los viajes. Era de una vitalidad tremenda, de posguerra. Y aún recuerdo una noche en Asturias, en la que, al terminar el programa, los de la emisora nos habían preparado una gran cena que pensamos se quedaría en el mantel. ¡Qué va! Con diente y de lobo pudo con un filete asturiano, o sea, tremendo, de carne vacuna y un apoteósico arroz con leche, que repetimos. Iba con su esposa, tan amable como él, y entre las muchas noches y los muchos viajes que hicimos por entonces, es de los pocos que me han quedado en la memoria, quizás porque hablamos hasta las dos de la mañana de su época monclovita, ya pasada y que algunos empezábamos a echar de menos.

Barea no era un liberal, era un profesor más bien ecléctico, como todos los de su generación, y con una idea de la contabilidad que, como decía Recarte, casi nadie entendía pero todos respetaban. Podríamos definirlo hoy como un socialdemócrata o un social-liberal, pero era algo mejor: un servidor público íntegro que tenía claro que el ciudadano no está para servir al Estado sino el Estado para servir al ciudadano. Y que eso se demuestra asegurando los servicios sociales sin subir los impuestos, porque hacerlo equivale ni más ni menos que a rebajar, disminuir o anular su libertad.

La clave de esto es sencilla: no gastar más de lo que se ingresa y gastarlo en lo realmente necesario, no en la fantasmagoría de un servicio público que se sirve de lo público para dar al poder político la capacidad que niega al pueblo. Para eso no hace falta ser liberal. Hay que ser honrado y, por supuesto, inteligente. Barea fue ambas cosas. Pero además hay que tener lo que no ha tenido nadie después: un presidente del Gobierno como el Aznar del principio, que ajuste la política a la realidad, no la realidad a la política.

Percival Manglano, consejero de economía con Esperanza Aguirre, da hoy en Libertad Digital el mejor resumen de la tarea política de aquel primer gobierno del PP en el que Barea recortaba gastos y Aznar lo respaldaba: España pasó de 1995 a 2000, del 6% de déficit del PIB al 0´8. Y la clave fueron los dos años en la oficina económica de la Presidencia del Gobierno de don José Barea. España acabó con la ruina felipista y logró entrar en el euro sin hacer trampas. Luego, como decía don José, el raro y enigmático Presidente Aznar se dedicó a la política, que era lo que le gustaba, y él se volvió a dar clases ya en la radio, nuestra radio, que era una forma de seguir enseñando economía, en forma de debate diario y al hilo de la actualidad. O sea, como, en mi opinión, se debe enseñar economía.

Pepe Barea, don José Barea, es un ejemplo de ese servidor público que hoy echamos en falta. Alguien que respete la aritmética más que la política cuando de números se trata y al ciudadano común más que al político cuando se trata de gastar. Descanse, pues, en paz el economista de la tijera, el compatriota que algunos tuvimos la suerte de tratar y cuya ausencia es una más entre tantas, tantísimas ausencias como se nos agolpan en España.

Partido Popular
De Barea a Nadal
Raúl Vilas Libertad Digital 9 Septiembre 2014

En la muerte de José Barea veremos, muy probablemente, a alguno de los actuales dirigentes del PP y del Gobierno reivindicar su figura como propia. Nada más lejos de la realidad. En 1996, cuando José María Aznar le nombró director de la Oficina Económica de Presidencia del Gobierno, diseñó un ajuste durísimo, a fin de cumplir las condiciones que nos exigía Maastrich para entrar en el euro, centrado exclusivamente en el recorte de gasto. Demostró que no era necesario subir los impuestos, sino que bajándolos, a medio plazo, aumentaría la recaudación. Exactamente lo contrario de lo que han hecho Rajoy y Montoro.

Barea tuvo además otra enorme virtud. Recuerdo perfectamente sus apariciones públicas. Con aquel aspecto de viejo sabio despistado, supo explicar –y convencer– a los españoles que el Estado, como cualquier familia, no debe gastar una peseta más de lo que ingresa. No pedía perdón a la opinión pública por recortar el gasto, defendía con brillantez y entusiasmo sus medidas. Es decir, era un técnico pero hacía política. Él solo hizo más política que todos los ministros de Rajoy juntos.

El que fuera su cargo con Aznar lo ocupa hoy en Moncloa Álvaro Nadal. ¡Y dicen que el PP no ha cambiado! Un prototipo de esa nueva generación de dirigentes –conocidos como "los sorayos"– que rodean a Rajoy, con brillantes expedientes académicos pero que padecen una enorme aversión al debate político, por una cobardía moral frente a la izquierda casi patológica. Sólo así se explica, por paradójico que parezca, cómo este Gobierno ha sufrido un desgaste mucho mayor que el de Aznar por algo que no ha hecho: recortar el gasto y reducir el tamaño del Estado. Ahí está Podemos cabalgando a lomos de la demagogia de "los recortes", para terror de los nadales de turno.

Es la diferencia entre creer en algo, hacerlo y defenderlo públicamente, como Barea, o pretender "descolocar a la izquierda" subiendo impuestos, como Montoro. Es lo que va de Barea a Nadal.

Descanse en paz, profesor Barea.

Esperando el shock
Javier Benegas www.vozpopuli.com 9 Septiembre 2014

Recientemente, Francis Fukuyama (1952, Chicago) analizaba en un interesante artículo las razones por las que la democracia de Estados Unidos de América está en franco declive. Y para ello utilizaba como punto de partida el devenir de una de sus instituciones más antiguas, antaño paradigma de la eficiencia: el U.S. Forest Service (Servicio Forestal de los EE.UU.), que fue fundado en 1876. Un ejemplo muy bien traído, puesto que la degradación de esta vieja institución ha ido pareja a la decadencia del modelo político norteamericano.

Sin embargo, una de las cuestiones más interesantes que el artículo no plantea es que, aunque las causas de la disfunción de la democracia de EE.UU. puedan ser específicas, el mismo decaimiento democrático se está produciendo en otros muchos países. Y la pregunta es: ¿por qué, aunque las causas sean diferentes, las consecuencias son tan semejantes? Esta es, a mi juicio, la cuestión clave.

Degradación institucional
Según explica Fukuyama, el éxito inicial del U.S. Forest Service se debió a dos características fundamentales: su alto grado de profesionalización y elestablecimiento de un sistema de selección de personal basado en el mérito. La idea de que fueran los profesionales, y no los políticos o los burócratas, quienes tuvieran el control sobre determinadas competencias gerenciales del Estado no sólo fue revolucionaria sino que además funcionó… durante un tiempo.

El punto de inflexión fue el gran Incendio de Idaho de 1910. A consecuencia de este desastre, los políticos tomaron cartas en el asunto y decidieron que el U.S. Forest Service, hasta entonces centrado exclusivamente en la gestión de los recursos forestales, asumiera las tareas de prevención y extinción de incendios. Desgraciadamente no se tuvieron en cuenta los beneficios de los incendios naturales, los cuales, además de eliminar la vegetación invasiva, evitan futuros incendios mucho más devastadores.

Tuvieron que transcurrir 80 años, exactamente hasta el gran incendio de Yellowstone de 1990, que arrasó 800.000 hectáreas, para que se dieran cuenta del error y forzaran al U.S. Forest Service a girar 180 grados y retomar el viejo principio de "dejar quemar". Pero para entonces muchos bosques se habían convertido en bombas de relojería. Y los incendios catastróficos se sucedieron.

Así, aquel primer error dio paso a nuevas soluciones; es decir, a nuevas equivocaciones. Se asignaron más y más competencias al U.S. Forest Service, hasta que la antaño eficiente institución terminó convirtiéndose en una hidra, cuyas numerosas cabezas (departamentos) eran en muchos casos antagónicas entre sí. Al final los gerentes estaban tan atareados luchando unos contra otros, asegurándose su parte del presupuesto (esto es, sus empleos), que olvidaron velar por el interés general. Y la institución dejó de ser útil para la sociedad.

En definitiva, el U.S. Forest Service terminó sirviéndose a sí mismo, asegurando un número cada vez más disparatado de empleos públicos. Pero eso no fue lo peor. Lo más grave fue que los madereros, las industrias manufactureras relacionadas, los promotores inmobiliarios, los propietarios de viviendas, los ecologistas e, incluso, los aspirantes a bombero (grupos de interés) aprovecharon la degradación del U.S. Forest Service para organizarse, encontrar puertas traseras y obtener ventajas particulares a costa del contribuyente.

Democracia y Estado
De esta forma, y por elevación, Fukuyama apunta al degradado sistema institucional norteamericano. Y señala como problema lo que él llama “el gran gobierno”, que anula la capacidad ejecutiva mediante la acción legislativa de un Congreso cooptado por los grupos de interés, (hoy ya sin necesidad de sobornos directos) y por la judicialización de la administración. Y lejos de aferrarse a la tradicional desconfianza norteamericana hacia el poder ejecutivo, Fukuyama apunta en la dirección contraria y afirma que la actual crisis de representación que padece EE.UU. es paradójicamente el resultado de las reformas diseñadas para hacer el sistema más democrático. “De hecho –asegura–, en estos días hay demasiada ley y demasiada democracia en relación con la capacidad del Estado”.

Esta idea de que las reformas democratizadoras de EE.UU. han generado más perjuicios que beneficios no es originariamente suya sino que lleva bastante tiempo macerándose. Y es que las reformas de la década de 1970, con las que se pretendía que la sociedad tuviera una mayor y mejor representación, han tenido un efecto perverso: permitieron que grupos reducidos y dogmáticos, pero bien organizados y muy activos, desembarcaran en la política, la polarizaran, enquistaran los debates y, finalmente, condujeran a la sociedad norteamericana a un callejón sin salida. Hoy el diálogo político casi no existe. Hay en su lugar un enfrentamiento a ultranza, inflexible, entre creencias… e intereses.

¿Pero por qué una mayor apertura del modelo político, lejos de mejorar la representación, se tradujo en un mayor poder de las minorías? Esta paradoja tiene una explicación. Por más que se facilite la participación en los procesos de elección y se mejore los mecanismos de representación, la política sólo interesará a un número muy reducido de ciudadanos, generalmente a aquellos que pueden permitirse el lujo de implicarse en ella o tienen incentivos especiales para hacerlo. La inmensa mayoría de ciudadanos bastante tienen con salir adelante en el día a día como para involucrarse en polémicas que ni comparten ni entienden.

La sociedad como proto-institución
Para los españoles, la idea de que las reformas democratizadoras resulten contraproducentes puede parecer un disparate, puesto que nuestra “democracia” es bastante peor que deficiente. De hecho, en España lo lógico es hablar de la necesidad de instaurar una democracia formal, con todos sus atributos.

Sin embargo, de las reflexiones de Fukuyama podemos extraer diferentes conclusiones, no necesariamente acordes con el autor. De hecho, aporta claves que se encuentran perdidas en ese punto intermedio donde suele emboscarse la ‘virtud’, y que, dicho sea de paso, nunca está precisamente en el medio. Una de ellas es que tal vez el problema no sea tanto el exceso de mecanismos y contrapesos democráticos como no haber acotado claramente hasta dónde pueden las instituciones del Estado, con el pretexto de ser fruto de la convención colectiva, expandirse y condicionar el orden la social.

A fin de cuentas, la proto-institución (o según se mire, meta-institución) es la sociedad misma, con su devenir histórico, cultura, costumbres, conocimientos, aspiraciones, virtudes y defectos. Por lo tanto, un sistema institucional será eficiente y representativo en tanto en cuanto la sociedad consiga –y acepte– que éstas tengan funciones limitadas, claras y concisas, y evitar así, entre otros males, que terminen sirviéndose a sí mismas. Dicho de otra forma, y retomando el ejemplo del U.S. Forest Service, cuantas menos cabezas pueda generar la hidra, más difícil será para los agentes oportunistas y grupos de presión encontrar puertas traseras para instrumentalizar el Estado en su propio beneficio.

Por otro lado, existe una confusión entre Democracia y Estado; es decir, se confunde ‘democratización’ con la construcción de un modelo institucional, cuya función, presuntamente benefactora, lo eleve a la categoría de agente transformador de la sociedad. Sin embargo, la ‘democratización’ es justamente lo contrario: una sociedad vertebrada, adulta, razonablemente culta y responsable, cuyas convenciones impregnen al Estado y a sus instituciones, y no al revés. Cuando esta relación virtuosa no existe o se invierte, las reformas democráticas, por pertinentes que sean, sirven de entrada trasera para grupos de presión. Y en vez de un gobierno mejor y más representativo lo que tenemos es un Estado al servicio de oportunistas.

Corolario
Es evidente que la sociedad española está muy lejos de ser lo suficientemente virtuosa y responsable como para asumir su papel de proto-institución. Y también resulta evidente que las élites carecen de incentivos para pilotar un proceso reformista que devuelva a las instituciones su verdadero papel. Así que, tal y como Fukuyama vaticina, quizá haya que esperar un shock externo para que esta transformación se catalice. Queda pues prepararse para ese momento y confiar en que el sentido común prevalezca.

Aplicación de la LOMCE caliente
Ante el silencio de los Medios rogamos máxima difusión, Gracias
Juan Vte. Santacreu  www.masby.net  9 Septiembre 2014

3 de septiembre y ya han empezado las clases en Valencia. Sí señor, y con un par. Queda claro que estos políticos del PP están empeñados en seguir las claves de la educación finlandesa para reducir el alarmante y vergonzoso fracaso escolar de España.

No sé si tiene algo que ver con la LOMCE o es una improvisación más de esta panda del PP, pero la "cagada" está servida. Es cierto que en Finlandia las clases empiezan la última semana de agosto, y es comprensible, en estos días, allí el verano es tan sólo un recuerdo efímero donde la temperatura media es de 15º, en cambio aquí, en Valencia, las temperaturas medias al medio día oscilan entre los 29º y 35º.

Imaginen un aula de instituto con 35 alumnos a 35º y sin aire acondicionado. No quiero ser mal pensado y quizá la aberración de dar clases a principios de septiembre con una temperatura de 35º sea una forma de imitar a los finlandeses con sauna incluida en clase para ver si se nos pega algo de sus excelentes resultado académicos.

Pero no, la realidad es otra. El estirar el curso escolar desde principio de septiembre hasta final de junio y el eliminar puentes es para compensar el tiempo que robamos de horas lectivas para poder estudiar imbecilidades. ¡Vamos!, que esta panda de prevaricadores pretende cuadrar el círculo en Educación, pero ya saben ustedes, o deberían saber que estudiar cosas inútiles quita tiempo para estudiar cosas útiles.

La imposición de los distintos dialectos tribales te están cerrando puertas y oportunidades laborales en gran parte de España.
Una buena Educación es la antesala de la libertad y la ignorancia, el mayor beneficio para los políticos - Santacreu

En Masby hemos denunciado reiteradamente que el plurilingüismo es una utopía que no puede aplicarse, entre otras cosas porque no hay suficientes asignaturas para estudiar en español, en inglés y en la lengua tribal de la región. Después de que José Ignacio Wert sacara el borrador de la LOMCE, algún asesor debió leer nuestra denuncia en Masby y en un arranque de improvisación –uno más- se pusieron a incrementar las asignaturas haciendo un split del Conocimiento del Medio para separarlo en Naturales y Sociales. Y como no era suficiente, la "ocurrista" de turno, la Consejera de Educación, tuvo la genial idea de crear una nueva asignatura de Cultura Valenciana. En esta nueva materia los valencianos estudiarán la Dulzaina, els bous al carrer, la horchata, etc. en definitiva para descubrir el ADN valenciano, adoctrinar –un poquito más- a los jóvenes estudiantes y de paso que asuman lo diferentes que son de los catalanes y del resto de España. O sea, más de lo mismo, acentuar lo que los separa en lugar de fomentar los que nos une. *Nos complace que Ciudadanos haya adoptado nuestro lema, pero lamentamos que lo haga sólo para ocultar su ambigüedad política.

En definitiva, gracias a la LOMCE, los niños valencianos estudiarán ¾ de hora a la semana de inglés en la clase de plástica. ¡¿Y a estos bastados no les da vergüenza?¡

La línea en valenciano, evidentemente se estudiará todo en valenciano, y la línea en español será todo en valenciano menos alguna asignatura "maría" en español. Y para que no quepan dudas, asignaturas troncales tan importantes como Naturales y Sociales se estudiarán obligatoriamente en valenciano aunque sea línea en español.

Aún recuerdo el día que FJL Federico Jiménez Losantos entrevistando a Esteban González Pons le recriminó que en Valencia no se pede estudiar en español, a lo que Pons afirmó y reafirmó –le faltó jurar- que en Valencia se puede estudiar en español. Pons, eres un mentiroso, un trilero, un estafador y un prevaricador. ¡¡Ah, y un sinvergüenza!!

Todo esto ocurre en Valencia donde se supone que no ocurre nada... con el español.

No obstante, para no mentir y en honor a la verdad, en Valencia existen otras posibilidades para estudiar. Mi hija, por ejemplo, estudia todo en inglés y como segunda lengua, el francés. El valenciano se reduce a ¾ de hora a la semana. Conclusión, mi hija con 15 años habla y escribe perfectamente en inglés y tiene un nivel muy avanzado de francés. Curiosamente los hijos de Esteban González Pons y de otros políticos, esos que sus padres fabrican las leyes separatistas, no estudian en la Pública, estudian con mi hija. ¡¡Lo pillas!!

Y con todo esto el PP nos vende la cabra afirmando que se puede estudiar en español en España. Sí, en la privada, donde estudian sus hijos y mi hija. Quizá te interese leer el artículo "La España de las dos velocidades".

Y así pasito a pasito hemos pasado de ser un país para convertirnos en una Cosa. Y es que amigo mío, la mala educación de los españoles es un problema para su libertad y la ignorancia del pueblo es un beneficio para los políticos.

Creo que todas estas imbecilidades que nos han llevado durante 35 años a dar tumbos de un lado a otro en Educación son las consecuencias directas de tomas de decisiones alejadas de la realidad por unos imbéciles, e imbécilas, en unos despachos feudales con aire acondicionado y con todo tipo de comodidades, incluido el "relaxing coffee" de las 11h.

En Educación sólo hay una regla: los padres deben educar, los profesores deben ser docentes y los políticos decentes. Ya lo he dicho alguna vez, cuando a un imbécil se le otorga poder e impunidad, entonces… ¡¡estas jodido!!

Y como no hay nada mejor que verse retratado para reírse de uno mismo, os dejo esta historia real sobre una decisión que fue tomada en los despachos con aire acondicionado y creo que no necesita aclaración.

Un equipo de inspectores de la Consejería de Educación de Andalucía ofreció a los directores de unos centros educativos cerca de la Alpujarra, en la provincia de Granada, un método de autoevaluación con el siguiente material:

El alumnado debe contar entre su material con tres pequeños cubiletes de plástico: uno rojo, otro amarillo y el otro verde. Durante la clase, cada alumno atenderá a las explicaciones del profesorado y situará en su pupitre el cubilete que indique su comprensión de lo explicado. Rojo: "No entiendo nada". Amarillo: "No lo entiendo todo". Verde: "Lo entiendo". De esta manera, el docente, de un solo vistazo, captará si su explicación está llegando a la clase o, por el contrario, debe esforzarse por hacerse comprender y por bajar el nivel de complejidad de lo explicado.

Pero miren cómo la realidad supera a la ficción. En los experimentos dentro de una clase ocurría esto:
-Maestro, el cubilete amarillo ¿"pa qué eh"?
-Maestro, ¿esto que "eh lo que eh"?
-Maestro, el Yozua "ma quitao" los cubiletes.
-Maestro, la Yeni es una empollona, que siempre tiene el cubilete verde.
-Maestro, "mese han perdío" los cubiletes.
-Maestro, el Cristian "ma escupío" en el cubilete.
-Maestro, yo lo primero lo he "entendío" pero luego no, ¿qué cubilete pongo?

Y es que sólo los que estamos dentro de una clase sabemos qué es eso. En los despachos parece todo muy bonito. Y sobre todo a 22º

Así lo pienso, así lo digo y espero que seas muy malote y lo divulgues.

PD: Esta denuncia pública se ha enviado a todos los Medios de comunicación. Observa que Medios se hacen eco y quienes lo silencian, con elloy sabrás el grado de libertad y la calidad democrática que tenemos en España.

La Educación en España
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Juan Vte. Santacreu. www.masby.net   9 Septiembre 2014

6/09/2014
Ya sabemos que Franco fue un hijo puta y todo eso, pero aquí vamos a hablar de Educación y no de batallitas trasnochadas.

Yo nací en 1955 y poco puedo hablar de ese dictador ya que cuando cumplí 20 años el tío la palmó. Lo quiero aclarar porque el otro día me sorprendió un pavo de media ostia, atacando a Franco con tal apasionamiento que me descuadró, ya que Franco para él debía ser como para mi Alfonso XIII. Un tema de libros y de historia.

Obsérvese que justo los que más hablan de Franco son los que no tienen ni puta idea del tema porque no lo han conocido, porque no saben leer y si leen no entienden una mierda. Pero bueno como veo mucho interés por este tío, les contaré algunos datos que creo que nadie los ha sacado a la luz.
¿Quereis memoria histórica?, pues tomad taza y media.

Cuando estemos en la mierda el mundo dejará de sospechar que somos gilipollas. Lo habrá confirmado. Santacreu

No hace mucho FJL Federico Jiménez Losantos mencionó de pasaba en su programa las excelencias en Educación de la época franquista. Creo que eso nadie lo niega.
Pues bien, no sé muy bien porque, pero se me ocurrió calcular algunas fechas históricas, y reconozco que nunca lo había hecho, ya que como he dicho, lo de Franco me pilla muy lejos. Como iba diciendo, calculé que si la guerra civil terminó en 1939 y yo nací en 1955, cómo es posible que este tío levantara este país y nos pusiera en la primera línea en educación en tan poco tiempo y máxime en un país destrozado.

O sea, que aparte de pantanos, el tío "Paquito" se lo curró. Y todo en unos 16 años. En cambio estos soplapollas que nos gobiernan -perdón, que nos dirigen- actualmente, a pesar de manejar unos presupuestos desorbitados y de disponer de pizarras electrónicas, Internet, ordenadores y poyas en vinagre nos han convertido en el choteo mundial de la educación. ¡Señores, vamos por detrás de Grecia y Portugal! Y en inglés, por detrás de Turquia.

Pues sí, creo que Franco fue un gran "joputa", como diría un andaluz, pero nada que ver con los hijos de puta de la actualidad.
Ahora vas y lo cascas. 6/09/2014

La España de las dos velocidades
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Juan Vte. Santacreu www.masby.net   9 Septiembre 2014

23/08/2014
He dicho muchas veces que la enfermedad nacionalista se cura viajando. Es más, el viajar enriquece tanto que cuando regresas a tu país, cosas que te hacían ver como normales las empiezas a ver como imbecilidades nacionales.

Es por ello que no veras ni una sola persona inteligente que tras recibir una buena dosis de "mundología" continúe defendiendo sus tribus aldeanas y sus dialectos inútiles rebozados con una buena porción de endogamia autonomista.

Es hora de hacer lo correcto y no lo establecido -JV Santacreu

Y así, con tanta idiotez, estamos creando la España de las dos velocidades. Me explico, mientras unos pierden el tiempo -o se lo hacen perder- con lenguas medievales, los que tienen un "chute" de mundología aprovechan para aprender inglés, francés... o simplemente aprender mejor en español, que no es poco.

Seamos honestos, ¿quién crees que tendrá mayor oportunidades en la vida, un joven sabiendo inglés y español o un joven con su gallego y su español mal hablado? Quizá te acuerdes de un conocido chiste que adaptado a este tema sería: "Papa, ¿con el gallego podré ir al horno a comprar pan?, sí hijo mío y con el español a todas partes. ¿Te suena?
Es cierto, con el gallego, catalán, vasco o cualquier otra modalidad lingüística local podrás ir a comprar pan, sólo eso y no siempre.

¿Tú crees que los hijos de los poderosos estudian en lenguas tribales? -JV Santacreu

Mientras los pastores sigan lanzando la falacia de que los dialectos tribales son un bien cultural, los borregos se lo creerán, porque creer es más fácil que pensar. He ahí la razón de que existan más creyentes. - Albert Einstein.

Por tanto las Autonomías y sobre todo las lenguas tribales son como murallas feudales, no impiden entrar pero dificultan salir. Las Autonomías representan la regresión al pasado y un anclaje a la evolución social del hombre. ¡¡Ah, y tu ruina económica!!

Así lo pienso y así lo digo.

Modelo educativo tres hostias LOGSE LOPEG LODE educacion España
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Juan Vte. Santacreu  www.elsemanaldigital.com   9 Septiembre 2014

Generación de las tres hostias
El otro día Alba, una enseñante de secundaria, me relató su última experiencia en distancias cortas con Jonathan, uno de esos elementos que aun no se ha incluido en la tabla periódica a pesar de ser muy común en nuestro entorno.

Uno día de esos tan normales donde se lucha por mantener el orden en las aulas, sin ningún tipo de amparo y donde la anarquía campa a sus anchas, ocurrió lo que a lo mejor te suena tan familiar. Alba, después de repetir sucesivamente “Jonathan, siéntate en tu sitio”, se acercó al alumno y con voz autoritaria, -la que permite la legislación-, le dijo, “Jonathan, siéntate en tu sitio o...” sin terminar la frase, el tal elemento se levantó y situándose a 10 centímetros por encima del rostro y a 10 centímetros de la faz de la maestra, le dirigió su aliento diciendo “.. ¿o que?..., ¿que me vas hacer, pringá?”.

Una estampa paranormal, dos narices enfrentadas a 5 centímetros de distancia, mirada fija y como testigo presencial entre el par de narices, el dedo índice del Jonathan que hacia Alba apuntaba.

Si fuera un maestro diría que se fue con el rabo entre piernas, pero como es maestra solo puedo decir que se fue acobardada, ¡que puñetas! Se fue acojonada, sin dignidad y avergonzada.

El resultado ya lo sabes, el colegio llama al padre y con las pelotas puestas por montera, acusa al colegio de ser el responsable de toda esta guisa. Todos a callar que el niño es menor y hay que tragar.

Todo esto, no se si es producto del PSOE o es culpa de del PP acomplejado, no se si es la ley del menor o la debilidad del profesor, pero puedo asegurar que es, en gran parte, el sistema educativo empleado.

En Masby siempre denunciamos el bajo nivel educativo de los alumnos en España, ya que son la cantera del futuro para ser ministros sin cultura y sin vergüenza. Por todo ello, en España deciden los sistemas educativos, ministros sin estudios, perroflautas disfrazados o indigentes culturales que van experimentando con la LOGSE, LOPEG o la LODE, olvidándose que el plan educativo de las tres hostias, fue el más ilustrativo.

Modelo educativo tres hostias LOGSE LOPEG LODE educacion España
De este último te puedo hablar ya que por edad a mi me tocó dar y visto lo visto, puedo ratificar que fue muy eficaz.

Si por exceso de hormonas adolescentes o si algún cable se te cruzaba y al profesor le contestabas, un pellizco o una hostia te daba.

Si además, cometías el error de comentárselo a tu madre, ella iba diligentemente a hablar con el tutor y sin mediar palabra un sopapo te daba.
Aquí no terminaba la cosa y de camino a tu posada, tu madre te decía.... “ya veras cuando tu padre llegue esta noche a casa”.

Tres hostias por el precio de una y aunque es cierto que yo no recibí ninguna, sabia que esa ley era mano de santo y hostia de espanto.
No fue muy ortodoxo, pero tuvimos un nivel educativo que en España se ha perdido.

La ira del justo
Vicente Baquero www.gaceta.es 9 Septiembre 2014

En medio de las situaciones difíciles es cuando aparecen y se ponen de manifiesto las irregularidades de un sistema. Cuando todo va “viento en popa” la mayoría de la gente no se para a pensar sino a disfrutar del viaje. Es precisamente en estos momentos cuando una mayor responsabilidad recae sobre las clases dirigentes, para conservar y proteger al sistema, si es que quieren que el mismo sobreviva. Es evidente que tras mucha oratoria democrática y complaciente, las estructuras de partido no han estado a la altura de las circunstancias, atajando la corrupción del sistema, si es que el propio sistema para financiarse no se apoyaba precisamente en esa corrupción. La presión fiscal a todos los niveles -nacional, autonómica, municipal y especial, directa e indirecta- es claramente excesiva si lo que se quiere es impulsar una economía y genera empleo productivo. Eso añade agravio a la ofensa.

Los ciudadanos españoles están furiosos con su clase política y expresan su malestar votando a la contra, más que a favor de un ideario determinado, lo cual resulta preocupante cuando vemos las características de ese voto, es irracional… Es fruto de un “cabreo” monumental que ciega al votante, como las rabietas infantiles, e irreflexivamente vota romper la baraja. No es el voto en contra lo que preocupa, había alternativas en las elecciones europea que claramente pedían cambios en el sistema: Ciudadanos, UPyD, Vox, y sin embrago un sector significativo optó por un castigo anti sistema, sin darse cuenta que tras ese modelo se esconde una dictadura, vieja y conocida mucho más corrupta, miserable y cínica que lo que denuncian. Es un voto, no en contra, sino irracional, fruto de la ira, suicida. Es grave que aun en estas circunstancias los actuales jerarcas políticos sigan sin reaccionar y no apliquen cirugía de urgencia, que sigan ocupándose con sus pequeñas ambiciones partidistas, llevando la contraria por llevarla, sobre “si son galgos podencos”, protegiendo descaradamente a los suyos y a los ajenos por instinto corporativo, Habría que abrir un proceso rápido, no escudarse en los tiempos, que siempre da la impresión de lo que buscan es la impunidad del largo plazo, y con ello el olvido. Lo que nos estamos jugando, si un PSOE desesperado se apoya en un Podemos para no perder comba y crear de nuevo un frente popular, el desastre que se nos vendría encima no tiene comparación con la dichosa crisis de la que estamos intentado salir. El pueblo español tiene la oportunidad de demostrar su sensatez o madurez precisamente democrática, esa será la responsabilidad histórica de esta generación.

España, país de cobardes
Javier Caraballo El Confidencial 9 Septiembre 2014

No hace falta que nadie lo diga fuera, porque ya nos lo decimos aquí. “España es un país de cobardes”. Es la explicación que han encontrado algunos para explicar nuestra historia y la que utilizan otros para comprender nuestro presente. Que lo del torero, el macho hispánico, la furia española y todo eso sólo son fetiches, souvenirs para turistas, imanes de quita y pon para la nevera. España es un país de cobardes y lo raro es que en estos días no haya estallado el debate con algún aldabonazo, al estilo de los que sueltan de cuando en cuando gente como Pérez Reverte (“esta España a menudo analfabeta, violenta, cobarde y miserable hasta la náusea”) o Eduardo Arroyo (“creemos pertenecer a un pueblo muy valiente porque somos toreros, pero este es un país de cobardes. Somos unos cobardes patentados”).

¿Cómo es que nadie dice nada ante el insoportable manto de silencio que se ha extendido aquí para no mirar siquiera a lo que está ocurriendo ahí fuera con el terrorismo islámico? ¿No es acaso España el país de Europa más directamente señalado por esos salvajes? Pues nada.

Pueden consumirse aquí días y horas y meses dándole vueltas y vueltas al misma noria, con cuatro polémicas de campanario, pero ni una palabra de lo que está sucediendo dos palmos más allá de nuestras narices. Vamos a un recuento de noticias que parecerá obvio: un grupo terrorista más salvaje que Al Qaeda, llamado ISIS (Estado Islámico de Irak y el Levante) ha comenzado a arrasar territorios enteros y, de forma periódica, aterroriza a la opinión pública mundial con vídeos de asesinatos en directo, la peor versión que se pueda imaginar de la maldad humana.
¿Puede entender alguien que España sea el único país europeo de peso que no participa en la coalición internacional para intentar acabar con esos terroristas? Nadie lo ha reclamado y el Gobierno, tan feliz

Entre esos vídeos que mandan, pocas veces se refieren a algún país en concreto como objetivo. Salvo España. En varias ocasiones, en los dos últimos meses, han saltado a las redes sociales vídeos de esos desalmados con el mismo mensaje repetido: “Estamos en la tierra santa, la tierra de Sham (Siria) y os digo a todo el mundo y aviso: estamos viviendo bajo la bandera islámica y vamos a morir por ella hasta que liberemos todas las tierras que están presas, desde Yakarta hasta Andalucía... Os digo que España es la tierra de nuestros abuelos y vamos a liberarla con el poder de Alá”.

Y ahora viene la pregunta: ¿puede entender alguien que España sea el único país europeo de peso que no participa en la coalición internacional para intentar acabar con esos terroristas? Nadie lo ha reclamado y el Gobierno, tan feliz, es como si le hubieran quitado un peso de encima. Dirán: “¿Una guerra con los problemas de diadas y alcaldías que ya tenemos en España?”. En esas andamos. Impresionante. Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia, Dinamarca, Turquía, Polonia, Canadá y Australia se han unido decididas a Estados Unidos parta plantar cara a esos asesinos. Pero España, ni palabra.

Y eso que, escaldado como está todo el mundo tras el enorme fiasco de Irak, la misión militar que se anuncia sólo exige a los países que se comprometan con apoyo político y logístico, dentro de las limitaciones armamentísticas de cada cual. Pues ni por esas; ni porque el secretario de Estado de EEUU se haya encargado de subrayar que “obviamente hay una línea roja para todos: no enviar tropas al terreno”.
La inexistencia de una sola voz oficial que reclame participar en esa misión esconde la certeza de que decirlo equivale a complicarse la vida. Si el Gobierno anuncia que va a participar en la misión internacional contra ISIS, no tardará en arder la polémica con recuerdos de las Azores, de Bush y de Aznar con colmillos de Drácula

No, no puede ser normal esto que nos ocurre en España. Sobre todo porque el silencio, la ausencia de debate, la inexistencia de una sola voz oficial que reclame participar en esa misión, lo que esconde es la certeza de que decirlo equivale a complicarse la vida. Esa es la miseria de la vida política española: saber que si el Gobierno anuncia que va a participar en la misión internacional contra ISIS, no tardará en arder la polémica con recuerdos de las Azores, de Bush y de Aznar con colmillos de Drácula. Y ahí se quedará todo.

España es el país de Europa que ha sufrido el mayor atentado islamista y somos, por el pasado de Al Andalus, una referencia constante en las ambiciones ciegas de los terroristas de ISIS. Y, cuando surge el debate, todo se reconduce a la pugna partidaria y sectaria de siempre, la que sólo mira por los intereses particulares. ¿No es triste?

España, los españoles, no son más valientes o más cobardes que los ciudadanos de otros países similares al nuestro. Y si salen encuestas, como hace unos días el CIS, en la que sólo el 16% de los españoles dicen estar dispuestos a participar en la defensa de España, no es tanto por la cobardía o la valentía del personal sino por la absurda pelea que tenemos contra nosotros mismos, contra lo que somos, contra lo que hemos sido. Pero esa es otra anomalía, un complejo creciente; quizá una batalla perdida.

Lo que nos está ocurriendo con este episodio de ISIS puede ser una anécdota, por lo que significa para la resolución del problema en sí mismo, pero dice mucho de las limitaciones sociales y políticas de España, de los españoles. Lo que nos está ocurriendo, en fin, tiene que ver con la demostrada capacidad que tenemos, capacidad histórica, para no reconocer los problemas y, en las coyunturas decisivas, elegir siempre el peor camino. Salvo contadas excepciones, siempre ha sido así. Una obstinación colectiva por destruir lo que se crea y repetir con vehemencia los errores.

Somos incapaces de ver lo que tenemos delante. Nos ha ocurrido siempre, sí. La España de los últimos años recuerda permanentemente esa maldición histórica.

La nación cotidiana
Rafael Núñez Huesca www.elsemanaldigital.com 9 Septiembre 2014

La identidad colectiva existe, la identificación con unas costumbres, una tierra, una gastronomía, unos símbolos, una historia, una forma de ver el mundo, existe.

La españolidad, como cualquier otra identidad, es un determinado espíritu, un cierto talante, una determinada forma de estar en el mundo, un saberse marcado por un cierto pasado, un sentirse forjado por una determinada lengua. Un español se siente más íntimamente en casa cuando se encuentra en Sevilla, Madrid o Barcelona antes que en otro lugar del mundo.

La identidad colectiva existe, la identificación con unas costumbres, una tierra, una gastronomía, unos símbolos, una historia, una forma de ver el mundo, existe. El español viajero reconoce esas sensaciones mejor que ningún otro. Desde emociones a sabores, pasando por olores. Incluso olores. Preguntado el que para muchos es el mejor perfumista del mundo, Carlos Huber, por el olor de España –¡nada menos que el olor de España!-, no dudó en responder: "España huele a laurel rosa, lavanda, romero y arcilla, pero también a rabas y calamarcitos".

España no es sólo la solemnidad de una historia dura y gloriosa. España no es solo el Imperio, la victoria en Lepanto o la derrota de la Invencible; España es mucho más que sus élites, España es una memoria social colectiva y un presente compartido.

España es una guitarra sonando en una fiesta de amigos. Un SEAT 600, el Talgo, Iberia, el Cetme de la Mili, el Rioja y el Ribera, la lata de berberechos, el Anís del Mono, el Barça y el aceite de oliva. España son las juanolas o las aceitunas rellenas, el Real Madrid, el Cola Cao, El Corte Inglés, La Casera, Mortadelo y Filemón, el Chupa-Chups, los conguitos, la Nancy, el paquete de Ducados, la tapa y la caña, Cobi, Curro o Almodóvar. La paella, el pegamento Imedio, cómo no el toro de Osborne, la Lotería o el futbolín, el ABC o El País, la Semana Santa y el cine del destape, una baraja española sobre un tapete verde, un tercio de Mahou, de San Miguel o de Cruzcampo, la pastilla de Avecrem , las uvas de Nochevieja y las carcajadas de Martes y Trece.

España es sacrificar la siesta por un partido de bádminton (!) porque una adolescente de Huelva juega la final. O porque un chaval de Cervera, Lérida, corre que se las pela encima de una moto. Son todas estas actitudes, objetos, pasiones, costumbres, aficiones y emociones compartidas las que, desde abajo, sustentan, consolidan y mantienen una nación. La nación cotidiana.

Escocia, Cataluña y el político más torpe de Europa
José Antonio Zarzalejos El Confidencial 9 Septiembre 2014

Pánico en Londres. Las encuestas se han dado la vuelta y el Scottish National Party (SNP) de Alex Salmond podría llevarse el gato al agua. En otras palabras: según el sondeo del periódico Sunday Times el ‘sí’ superaría en un punto al ‘no’ y los escoceses separatistas podrían cantar victoria el día 18 cuando termine el recuento del referéndum. Se habría consumado así una de las torpezas políticas que pasarían a la historia: la ruptura del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Y, por razones obvias –Cataluña–, el 'sí' a la secesión en Escocia nos concierne y lo hace también a la Unión Europea.

Javier Tajadura, profesor de Derecho Constitucional en la Universidad Pública Vasca escribió en El Correo de Bilbao el pasado día 2 un artículo titulado “¿Escocia o Baviera?” en el que, entre otras cosas, decía:

“El referéndum sobre la independencia de Escocia del Reino Unido que el primer ministro británico, David Cameron, pactó con su homólogo escocés, Alex Salmond, se contempla hoy –desde la Casa Blanca hasta la Cancillería alemana, pasando por el cuartel general de la OTAN y la Comisión Europea en Bruselas– como la mayor irresponsabilidad que un dirigente político occidental ha cometido después de la Segunda Guerra Mundial. Cameron ha abierto la Caja de Pandora con un potencial desestabilizador formidable. No sólo porque podría conducir a la fragmentación de la segunda potencia militar de Occidente sino, sobre todo, porque contribuye a alimentar el principio de autodeterminación de las nacionalidades en virtud de la cual las naciones culturales deben convertirse en Estados independientes”.

El razonamiento del profesor Tajadura, además de teóricamente irreprochable, es enteramente cierto. Basta con leer entre líneas la prensa internacional y algunos análisis de la UE. Nadie olvida que estamos en el centenario de la Gran Guerra (1914), lo que induce a nuestro autor a escribir que el principio de autodeterminación “sirvió, hace cien años, para destruir comunidades políticas inclusivas como el Imperio Austro-Húngaro, para erigir fronteras, crear conflictos y sumir a Europa, veinte años después, en una nueva orgía de sangre. La irresponsabilidad de Cameron podría tener consecuencias muy peligrosas para la Unión Europea y para la Alianza Atlántica, y por esta razón, en el contexto europeo actual, el referéndum escocés no puede considerarse un modelo válido”.

Cameron es un inglés poco británico que lanzó un envite al inteligente Salmond cuando éste y su partido –con mayoría absoluta en Escocia– ofrecieron la alternativa de mejorar el autogobierno evitando el planteamiento independentista. El premier conservador le envidó y le puso entre la espada y la pared: o independencia o nada. Y así se consumó uno de los mayores riesgos para la UE y para la Gran Bretaña desde hace más de trescientos años. Ahora, podría afirmarse que Londres suplica –ora con promesas, ora con amenazas– que los escoceses digan no a la secesión. Salmond se ha preguntado si Cameron les toma por “imbéciles”. Lógico.
No hará falta decir que si la secesión prospera en Escocia el día 18 por la inmensa e histórica torpeza de Cameron, la Unión Europea pasará a la acción para que no se repitan situaciones parecidas y presionará a los Gobiernos para que negocien con los secesionismos en curso. Y entre ellos, el catalán

Los errores de Cameron son aún mayores: el unionismo ganaba en Escocia sobre el separatismo por más de diez puntos con una gran bolsa de indecisos apenas hace diez meses. Esa ventaja la ha ido perdiendo el Gobierno británico –¿o el Gobierno inglés?– por su arrogancia. En vez de pedir la colaboración de la oposición laborista en activo –la que dirige Ed Miliband, cuya formación ha sido y es fuerte en Escocia– ha entregado la estrategia a un aseado técnico, Alister Darling, que dice cosas sensatas pero que carece de evocaciones políticas de fondo en las Tierras Altas. Por otra parte, los tories no tienen presencia en Escocia y su huella, además de testimonial, es detestada por la mayoría allí, mucho más cuando su líder es un inglés aristócrata, que profesa fervor al poderío de Westminster.

En su interesante libro “La independencia de Escocia” (Ediciones de la Universidad de Valencia. 2009), Michael Keating –profesor de Ciencia Política en la Universidad de Aberdeen y en el Instituto Europeo de Florencia y autor de ensayos sobre Cataluña y Quebec– explica “la extraña muerte de la Escocia unionista” (páginas 74 y siguientes), que atribuye, entre otras razones, a un conservatismo inglés que tiene más conciencia de identidad propia que de la britanidad del conjunto, lo que le hace concluir el libro con estas demoledoras frases: “Mientras los escoceses tengan otras opciones, es poco probable que el final del Reino Unido venga de la secesión escocesa. Es más posible que venga, aunque resulte extraño decirlo, de la secesión de una Inglaterra que ya no está dispuesta a pagar el precio político y económico de la Unión”.

Cameron podría hacer de su capa un sayo; pero la unidad e integridad de los Estados no le corresponde en una Europa globalizada en la que emergen fenómenos centrífugos como en el norte de Italia, en Bélgica, en Cataluña y en el País Vasco, entre otros, incipientes. Incluso el Sureste inglés parece comenzar a tener una conciencia propia frente al conjunto al conformar una de las regiones opulentas de Europa. De ahí que sea el momento de denunciar –por enésima vez en la historia– que determinadas arrogancias inglesas pueden hacer mucho daño al conjunto europeo cuya unidad y funcionalidad se ven lastradas por la renuencia de los conservadores británicos (exactamente, ingleses).

No hará falta decir que si la secesión prospera en Escocia el día 18 por la inmensa e histórica torpeza de Cameron, la Unión Europea pasará a la acción para que no se repitan situaciones parecidas y presionará a los Gobiernos para que negocien con los secesionismos en curso. Y entre ellos, el catalán. Estos episodios independentistas podrían, así, pasar de ser “asuntos internos” a problemas capitales de la Unión, que trataría de evitar su implosión.

Tan importante, o más, que la Diada catalana, que la ley de consultas, que la amenaza de declaración unilateral de independencia de ERC y de otros, que el amago insurreccional del 9-N, es el referéndum escocés del día 18 que se celebra por la inmensa irresponsabilidad de David Cameron, que pudo evitar esta crisis de haber aceptado en su momento un planteamiento no rupturista de un Salmond que, ahora sí, va a por todas. Esperemos que el día 19 –sea cual fuere el resultado– Cameron se abra del número 10 de Downing Street.

En Cataluña la procesión comienza a ir por dentro
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 9 Septiembre 2014

Algo está cambiando en Cataluña. Lo había estado haciendo soterradamente y ha eclosionado al tiempo que las vergüenzas del clan Pujol, que no son solo suyas, como bien sabe su “hijo político” Artur Más sino que pueden ser de los prebostes de la tribu entera de Convergencia. La evidencia, confesada en mínimos para intentar evitar los máximos, de que quien robaba no era la pérfida España sino unos señores muy concretos y propios, ha segado como un golpe de hoz de su himno, el argumento troncal de toda la sinfonía separatista. Y ello ha supuesto una indudable conmoción en una ciudadanía que aún tiene resquicios de apertura mental a pesar del brutal adoctrinamiento administrativo y mediático (que sigue en su tarea de Agitación y Propaganda) a que la han sometido. Al fin y a la postre, la mayoría de los catalanes que se habían convertido en independentistas (otra cosa son las generaciones mas jóvenes y sin memoria de otro tiempo) lo había hecho hace apenas dos viñetas y más allá del calentón emocional bastantes no lo tenían, racionalmente, nada claro.

Ese cambio, esa reflexión al menos, es lo que están cantando los sondeos de opinión de estos últimos días. Muchos catalanes se están preguntando donde los está metiendo esta gente y donde pretenden llevarlos. Y lo que ven es que, por ahora, del ramal de ERC y a lugares que pueden ser muy oscuros. Es por ello que los fervores independentistas retroceden, los argumentos comienzan a ganar peso contra las exaltaciones y los intereses y futuros empiezan a ser contado y tenidos en cuenta ante las proclamas viscerales. Que además exista cada vez una percepción más clara que cometer una ilegalidad flagrante, contra la ley de leyes votada por todos, en el verdadero derecho a decidir de todo el pueblo español soberano, no sale gratis, que supone cometer un delito, quedarse fuera no solo de la legalidad española, sino también de la europea y tener que arrostrar las consecuencias. Vamos, que no son pocos los catalanes que piensan que si Mas quiere suicidarse pues que se suicide el solo. Y que si su visión profética es entregarse inmolado a Esquerra y a unos extremismos exaltados para así dar paso a la tierra prometida de la leche y la miel, pues que se meta en el desierto pero dejen en paz a quienes no piensan ni que el Ebro nace en tierra extrañas ni es frontera de nada sino agua para todos. Agua española.

Los acontecimientos para ir propiciando esta inflexión en la tendencia se han precipitado en este último mes. Pero venían gestándose. No ha sido baladí la posición del Gobierno y Rajoy. Prudencia, nada de exabruptos ni amenazas, normalidad en los aportes económicos, que no han cesado, y firmeza total en el fondo. Porque en eso no puede moverse un gobernante de su responsabilidad última: Respetar la Constitución de su país y cumplir y hacer cumplir las leyes. También ha sido estimable la postura del Partido Socialista. Con Rubalcaba y ahora con Sánchez, dejados atrás los polvos aquellos zapateriles y maragalianos que tantos de estos lodos han traído. El joven lider del PSOE ha dejado muy claro el asunto esencial. La residencia en el pueblo español de la soberanía, el derecho a decidir de Todos y no expropiado por una parte. De ese punto de vista todo es, y entre todos discutible y votable, y el ofrece una propuesta, legítima, y con la que se puede estar o no de acuerdo. Pero dentro del marco de la convivencia y la ley.

Esa conjunción ha sido importante. También los movimientos internos en la propia Cataluña tanto dentro de CiU, desde luego en Unió, cada vez más incomoda en su papel de comparsa real y de gobierno aparente, como en los sectores constitucionalistas que han ido encontrando formas y caminos para ir haciendo llegar su mensaje a pesar de la hostilidad y censura medioambientales con que se enfrentan. La movilización incipiente pero creciente de la sociedad civil en este sentido es digna de aprecio.

Algo está cambiando. Aunque el jueves parezca que poco. La Diada será multitudinaria y parecerá exultante. Pero quizás menos. Algo menos. Porque la procesión en Cataluña empieza a ir por dentro.

Tengo unas medidas, ¡medidas traigo!
Vicente A. C. M. Periodista Digital 9 Septiembre 2014

No sé si quedarme más tranquilo con las palabras de Mariano Rajoy de que tiene listas todas las medidas para impedir el referéndum secesionista anunciado por el Gobierno de la Generalidad de Cataluña, cuando por otro lado nos enteramos de que grupos de élite de los Mossos están recibiendo formación en tácticas de guerra y se lanza otra vez por parte de CDC Josep Rull el que no se descarta la proclamación unilateral de independencia, mientras Artur Mas insiste en la insumisión ante una suspensión de la Ley de Consultas por parte del Tribunal Constitucional y afirma que sacará las urnas a la calle.

No sé si tener ya dispuestas todas las medidas es lo que hizo que Soraya Sáenz de Santamaría dijera el sábado con rotundidad que “garantizaba que el referéndum ilegal no se iba a celebrar”. Yo me preguntaba inocentemente cuales eran las garantías que aportaba y hoy tampoco Mariano Rajoy las ha despejado. Porque una lista de medidas serán válidas si al final se muestran eficaces en su cometido. Lo malo es que hasta ahora Mariano Rajoy ha mantenido una actitud de apaciguamiento y de chalaneo descarado cediendo al chantaje del secesionismo, sin tener en cuenta la deslealtad que suponía con el resto de las CCAA de España confirmando que este sistema autonómico es asimétrico y mantiene privilegios inaceptables de unas comunidades sobre otras.

No sé por qué Mariano Rajoy sigue queriendo dilatar la aplicación de su famosa lista de medidas, antes conocidas como “el plan”, para acabar de una vez con la deslealtad institucional que Artur Mas, el Gobierno de la Generalidad y el Parlamento de la C.A de Cataluña forzado por las mayorías de representantes secesionistas llevan ejerciendo desde la convocatoria de la consulta ilegal, la fijación de la fecha y la dotación de medios económicos y asesorías diversas como la de la ANC. Una organización capaz de pergeñar los más estrafalarios escenarios, estableciendo las guías de insumisión, con actuaciones de milicias ciudadanas y los Mossos como fuerzas armadas de defensa, la toma de medios de comunicación, transporte y "fronteras" , la declaración unilateral de independencia, la aprobación de su propia constitución y la proclamación formal de Cataluña como nación independiente.

No sé por qué aún no se ha promovido la reunión extraordinaria del Parlamento para exigir la aplicación del artículo 155 de la Constitución y siguientes, para la suspensión de la Autonomía de Cataluña y la acusación formal de sus dirigentes por delitos de sedición y de insumisión. ¿Hay que esperar que un delincuente que ya ha cometido un delito, lleve a cabo el próximo que anuncia de forma tan evidente para proceder preventivamente a su detención puesta a disposición judicial? Creo que la lógica nos dice rotundamente que no.

Lo que sí sé es que este Gobierno debe tomar medidas ya y no anunciar que las tiene pensadas. Los secesionistas dejaron hace tiempo de estar en el plano de las ideas para pasar directamente a la acción. Y una vez puestos en marcha, ese tren solo puede hacerse parar forzando su descarrilamiento como dije ayer.

El informe que acusa a Mas
Luis María Anson El Mundo 9 Septiembre 2014

CON EL título A Mas no le llega la estelada al cuerpo publiqué en estas páginas, el pasado 21 de agosto, una canela fina en la que anticipé la investigación de los servicios de inteligencia sobre los contratos que por valor de 2.200 millones de euros firmó Arturo Mas, conseller en cap de Jordi Pujol, entre los años de gracia de 1995 y 1997.

Ahora, El Confidencial, tan eficazmente dirigido por Nacho Cardero, ha publicado una parte del informe de 12 páginas, en el que se acusa a Mas de supervisar directamente el cobro de comisiones del 4 al 6%, así como el control de dichos ingresos a través de cuatro empresas que se citan. El texto desvela el nombre en clave «con que algunos políticos han abierto cuentas corrientes en entidades bancarias de Andorra, Luxemburgo y Ginebra».

A Arturo Mas se le acusa directamente de «controlar las comisiones que las empresas pagan a su partido a cambio de adjudicaciones de obra pública». No se trata de una especulación periodística ni de una insidia de los partidos de la oposición. Tampoco de una ligereza de café o de una tertulia radiofónica en la que se pontifica sobre lo que no se sabe. No. Lo afirmó en pleno Parlamento catalán Pascual Maragall, que especificó el tanto por cierto de las mordidas convergentes. Estaba claro que el órdago secesionista desencadenaría la reacción del Gobierno y de los servicios de inteligencia. Estamos solo en los escarceos de la operación devastadora que algunos preparan y que han sumido en el temor y el temblor, Kierkegaard al fondo, a varios políticos catalanes. Fuentes de la Generalidad han negado a El Confidencial la veracidad de lo que se afirma en el informe que vulnera gravemente a Arturo Mas. «No se pueden inventar cosas así».

Las espadas están en alto, despuntada la de Convergencia por la confesión de Pujol. En cualquier caso, es necesario respetar la presunción de inocencia de todos. Pero la inquietud en sectores sensibles de la clase política catalana crece por días porque algunas evidencias han trasladado a la opinión pública -no solo de Cataluña, también del resto de España- la imagen de un sector de Convergencia podrido y dispuesto a forrarse los bolsillos chupando del bote del dinero público. Son muchos los que están a la espera de que la Generalidad aclare la verdad de lo denunciado, no vaya a ser que la confesión de Pujol sea solo la punta de un gigantesco iceberg de corrupción. La caja de los truenos está abierta mientras graznan los gansos del Capitolio.

Luis María Anson, de la Real Academia Española

¡Ei!
ARCADI ESPADA El Mundo  9 Septiembre 2014

LAS personas que se toman en serio el cuento de la vida sufrieron una grave quiebra moral la noche de 12 de marzo de 2004 cuando un numeroso grupo de ciudadanos llamó asesino al presidente Aznar y lo responsabilizó de los 191 crímenes yihadistas. Si la vida fuera tan en serio como la literatura y desplegara solemne sus causas, sus metáforas y su sentido yo escribiría que aquella noche se produjo una degeneración de la vida moral española que aún dura.

Pero no hay que forzar el sentido para saber que aquella noche, la humillación y la derrota electoral que luego advino, acuchillaron el corazón de la derecha española. Hay motivo, así, para comprender que el presidente Rajoy se haya puesto de perfil ante los planes de destrucción del Estado Islámico. Pero no solo hay razones de tipo orgánico. Si el no a la guerra estuvo ya entonces infectado por la demagogia más sórdida y oportunista no hay que pensar demasiado qué sucedería ahora con la pintoresca línea de tertulias televisivas diseñada por las primeras empresas mediáticas del país.

Luego hay este asunto prodigioso de la encuesta del Cis, que cifra en un 16% el número de españoles dispuestos a jugárselas por España. Es probable que el ignaro 84% restante considere que una cosa es España y otra la libertad y el nivel de vida de que disfrutan. ¡Hay gente que segrega mucho en España! Pero, en fin, no parece hombre el presidente Rajoy de contrariar a las cachazudas mayorías sociales, yendo a la guerra papi.

Otra línea de comprensión es la económica. Hace años el historiador Gabriel Cardona llamó a aquel ejército franquista El gigante descalzo. Sin zapatos fue capaz de desplegar en el desierto, cuando la Marcha Verde, una división completa. Hoy sigue descalzo, pero es un enano: su presupuesto es el 0'9 del PIB, el más bajo de la OTAN. Ignacio Cembrero ha subrayado aquí mismo la preocupación diplomática española por lo que suceda El Sahel. Desde luego: El Sahel es el frente de España. Pero lo que allí ocurra está relacionado con el Estado Islámico. Los ojos de los nuevos almohades y almorávides observan atentamente la reacción occidental. Es probable que el enano descalzo no pueda atender a la coalición y conservar su capacidad de actuar en El Sahel. Pero si no participa en la coalición, donde sí están Francia y Alemania, los otrora disidentes, ¿quién querrá ayudar a España cuando el incendio se le acerque?

Y otro será el día del relato moral y los cuellos degollados.

Avance editorial
Mitos y falacias de la secesión de Cataluña
Barcelona ABC 9 Septiembre 2014

ABC ofrece un avance de «Cataluña: el mito de la secesión», libro coral que coordinan Juan Arza y Joaquim Coll

Juan Arza y Joaquim Coll, vocal y vicepresidente, respectivamente, de Sociedad Civil Catalana (SCC) —plataforma contraria a la independencia de Cataluña— han coordinado el libro «Cataluña: el mito de la secesión» (Ed. Almuzara), una obra coral cuya finalidad es desmontar las falacias del populista imaginario soberanista. Participan Manuel Cruz, Juan Arza, Pau Mari-Klose, Pablo Nuevo, Susana Beltrán, Joaquim Coll, Fernando Sánchez Costa, Miquel Porta Perales, Clemente Polo, Ángel de la Fuente, Mercè Vilarrubias, Alejandro Tercero, Sonia Sierra y Félix Ovejero. ABC avanza en exclusiva el capítulo titulado «La Historia como telón de fondo», sobre la guerra de sucesión de 1714, escrito por el historiador Joaquim Coll.

«No es casual que la propuesta de celebrar un referéndum sobre la independencia de Cataluña haya sido planteada en coincidencia con la conmemoración del tricentenario de la caída de Barcelona en 1714. Quien primero lo propuso fue Josep Lluís Carod Rovira hace siete años en un libro titulado justamente 2014, donde ponía de relieve el enorme potencial ideológico y movilizador de esta fecha, sentimentalmente idónea para que el pueblo catalán intentara autodeterminarse (...) Desde entonces, lo cierto es que al independentismo las cosas no le han podido ir mejor. Ha logrado articular y difundir un relato que supera un discurso estrictamente en clave identitaria. Sin olvidarse de apelar de forma intermitente a la lengua, la cultura o, como veremos en este capítulo, a la historia, sus esfuerzos se han centrado sobre todo en socializar dos discursos, uno de orden político y otro económico. El primero es el de la ruptura del pacto constitucional con la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto, emitida en junio de 2010 después de cuatro años de excitante espera y a las puertas de unas nuevas elecciones autonómicas. (...) El segundo relato es el del expolio económico, tesis extraordinariamente popularizada, construida a partir de una lectura sesgada de las balanzas fiscales, pero avalada directa o indirectamente por una parte del mundo académico catalán que se ha volcado con entusiasmo a favor de la secesión.

El secesionismo ha logrado a través de una estrategia comunicativa persistente y extraordinariamente eficaz, construida en gran medida a partir de falsos mitos, que buena parte de la sociedad catalana crea que existen graves injusticias que avalan política y moralmente el deseo de la secesión (...)

Que la intuición de Carod Rovira era acertada al atribuir virtudes taumatúrgicas al 2014, lo confirma el simbolismo del que se ha revestido la celebración del Tricentenario, así como los esfuerzos más o menos disimulados de la propaganda institucional para transformar ese conflicto dinástico en algo parecido a una guerra de separación de Cataluña o, por lo menos, en un precedente legitimador de los deseos nacionalistas actuales. Ahora bien, como no es posible escribir negro sobre blanco aquello que no fue más allá de fantasear con otro final posible (por ejemplo, que Cataluña se hubiera convertido en una república bajo protección del Imperio y de los aliados o, incluso, en alianza con los turcos), se opta por construir un relato teleológico (...) La vulgata del relato institucional, difundido desde el nuevo Born, convertido en el centro cultural del Tricentenario, induce a dar por supuesto que las Constituciones y libertades catalanas estaban irreversiblemente amenazadas desde el principio por Felipe V, y que el trato recibido al acabar la guerra y, claro está, desde entonces hasta hoy, se asemeja bastante al de una ocupación colonial por parte de la monarquía borbónica y mutatis mutandis del Estado español.

Se persigue fijar en la retina de los catalanes la prueba de ese sometimiento, persuadiéndoles de que las razones del actual desafecto, de los esgrimidos agravios económicos y políticos, no son coyunturales, sino estructuralmente persistentes desde hace 300 años. La conmemoración, pues, se utiliza como telón de fondo del momento actual que está viviendo Cataluña, igualmente histórico, único y excepcional («Ara, la historia ens convoca» reza el lema del anuncio institucional) (...)

Basta, por ejemplo, con fijar la atención en las palabras del presidente de la Generalidad Artur Mas cuando dice que los catalanes de hoy luchan por lo mismo que tres siglos atrás o que «Cataluña quiere defender con los votos lo mismo que los héroes de 1714». Pero si la idea de un continuum histórico entre pasado y presente se fuerza tanto, hasta el punto de obviar algo tan sustancial como es la Constitución de 1978 y la recuperación de las instituciones de autogobierno, es porque lo que se pretende es extenderlo hacia el futuro (...)

Tras el cambio político en el Ayuntamiento de Barcelona en mayo de 2011 y con la llegada del convergente Xavier Trias al frente del consistorio, el proyecto del Born como centro cultural ha derivado en un templo del victimismo, en algo así como la encarnación de la «resistencia frente al enemigo» o en la «zona cero» de la destrucción bélica. Desgraciadamente, lejos de ayudar a entender la compleja guerra de sucesión a la corona española del siglo XVIII, se ha convertido en una pieza altamente simbólica de la propaganda secesionista. (...)

La victoria de Felipe V significó el final de las constituciones catalanes, al igual que había sucedido anteriormente en Valencia y Aragón. Pero en el origen no hubo una disyuntiva entre pactismo o absolutismo, libertad o sumisión. (...) A partir de esta premisa, se cae en el maniqueísmo interpretativo. Los catalanes estuvimos del lado de los buenos, de las «potencias protoindustriales y protodemocráticas», en referencia a Inglaterra y Holanda, frente al absolutismo francés y castellano (...)

El ejemplo más clamoroso de hasta qué punto la agitación y propaganda secesionista se esfuerza por establecer una relación directa y causal entre pasado y presente, es que desde septiembre de 2012 un sector del público del Camp Nou estalla en un grito independentista en el minuto 17 y 14 segundos. La politización del Barça, incluyendo la exitosa operación de la segunda camiseta del equipo con la bandera catalana, pone en evidencia que se está desarrollando un potentísimo programa de socialización, que se sirve de todo tipo de excusas culturales, deportivas, lúdicas, educativas y hasta gastronómicas, con el objetivo de convertir la celebración del Tricentenario en un momento cumbre a favor de la separación (...)

En definitiva, más allá de la existencia en Cataluña de unas condiciones hostiles a Felipe V, debido a una fuerte galofobia popular fruto de las guerras anteriores, de unas motivaciones económicas más profundas en un sector de la burguesía mercantil, o del hecho de que las arbitrariedades políticas cometidas por el Virrey Velasco actuaran en esa delicada coyuntura de poderoso precipitante, lo cierto es que el paso al austriacismo de las instituciones catalanas jamás se hubiera producido de no haberse visto enormemente incentivado desde fuera y, sobre todo, ante la perspectiva de una victoria de los aliados frente a Francia (...)».

Datos útiles
Título: «Cataluña: el mito de la secesión».
Editorial: Almuzara.
Autores: Libro coral coordinado por Juan Arza y Joaquim Coll.
A la venta el 15 de septiembre

FUE OBRA DE INÉS DEL RÍO
Tributo a las víctimas de la Plaza República Argentina
Juan E. Pflüger www.gaceta.es 9 Septiembre 2014

Coincidiendo con el 29 aniversario de uno de los atentados más sangrientos de la banda terrorista ETA, APAVT convoca un acto de homenaje a sus cinco víctimas mortales.

Hace 29 años desde que el ‘Comando Madrid’ asesinó mediante la colocación de un coche bomba a cuatro guardias civiles y un ciudadano norteamericano en la Plaza de la República Argentina. Coincidiendo con el aniversario de aquella masacre, la Asociación Plataforma de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo (APAVT), ha organizado un acto en homenaje a los asesinados.

El evento, que tendrá lugar hoy martes a las ocho de la tarde en la misma plaza donde ocurrieron los hechos y perdieron la vida cuatro agentes de la Guardia Civil; Antonio Medina Gordillo, José Pérez Rodríguez, Luis Corchado Gibello y Manuel Varela Reyes, además del ciudadano norteamericano Eugene Kent Brown.

Este año, desde APAVT, ponen especial hincapié en señalar que una de las autoras de la masacre fue Inés del Río Prada, en libertad tras la derogación por parte del Tribunal de Estrasburgo de la ‘doctrina Parot’.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

el desafio secesionista
La corrupción y el “proceso”
Guillermo Dupuy Libertad Digital 9 Septiembre 2014

La portavoz de ERC Anna Simó ha querido justificar su apoyo a una comisión de investigación parlamentaria sobre el llamado caso Pujol advirtiendo al actual presidente de la Generalidad:

Ni la corrupción debe tapar el proceso ni el proceso debe ocultar la investigación sobre la corrupción.

La verdad es que todos nos acordamos de cómo el entonces estatuto soberanista catalán sí sirvió -y de qué manera- para tapar la corrupción del tres por cierto. Ahora bien, si no fuera por las veces que la propia ERC ha agitado la bandera de Cataluña para, en realidad, ocultar la corrupción de sus políticos, y si no fuera porque uno de los objetivos del proceso secesionista es blindar judicialmente a su casta dirigente, la verdad es que podríamos decir que la Sra. Simó tiene razón: por mucho que la corrupción y el proceso secesionista hayan ido y sigan yendo de la mano, no dejan de ser dos fenómenos delictivos distintos que pueden, incluso deben, tratarse por separado.

Y es que, a diferencia que lo que plantea la Sra. Simó, el desafío al Estado que se está perpetrando desde las instituciones autonómicas catalanas, y que entraña los delitos de prevaricación, desobediencia, usurpación de atribuciones y malversación de fondos públicos para financiar ilegales estructuras de Estado, tales como una agencia tributaria propia, o para sufragar los gastos que acarrea la eventual celebración de un referéndum ilegal, constituye, todo él, un proceso delictivo. Y lo seguiría siendo aun cuando sus impulsores –cosa que no parece ser el caso– no se hubieran con ello enriquecido personalmente de forma ilícita.

Dicho de otra forma: aunque Artur Mas no se haya enriquecido en nada haciendo caso omiso a las sentencias de nuestros más altos tribunales respecto de la ilegal inmersión lingüística que se impone en Cataluña, no por ello el presidente de la Generalidad deja de perpetrar un delito de desobediencia por el que podría y debería ser juzgado. Cosa distinta, claro está, es que el Gobierno de España, supuestamente Poder Ejecutivo, parezca más preocupado en evitarse la intervención de la Administración regional catalana que en defender a nuestra nación como Estado de Derecho.

Otro tanto podríamos decir, en el caso de confirmarse, de otras noticias de más reciente aparición, como las relativas a la extorsión que algunos comerciantes catalanes están presuntamente sufriendo por parte de un organismo público como la Asamblea Nacional Catalana, o del adiestramiento en tácticas militares de asalto y guerrilla que, según publica El Mundo, estaría recibiendo un grupo de civiles y de Mossos d'Esquadra vinculados al movimiento independentista radical Estat Català: aunque nadie se esté lucrando personalmente en ello, ni la extorsión de la ANC ni semejante adiestramiento dejarían de ser clamorosas ilegalidades.

Cosa distinta, insisto, es que los gobernantes españoles tengan un empeño en no ver el carácter delictivo que tiene el proceso separatista, muy similar al que durante tanto tiempo les impedía ver la corrupción que asolaba a Cataluña en tiempos de Pujol.

Corrupción
Pujol: 'Es el 3%, IVA incluido'
EDUARDO INDA. ESTEBAN URREIZTIETA Madrid El Mundo 9 Septiembre 2014

El ex 'president' pedía a los empresarios el pago de las comisiones incluyendo impuestos
Pujol exigía las mordidas en persona, a veces en la sede de la Plaza de Sant Jaume
Empresarios extorsionados relatan cómo les amenazaba con dejarles sin contratos

Jordi Pujol Soley, el hombre que gobernó ininterrumpidamente la autonomía catalana durante 23 años, exigía a las víctimas de sus grandes extorsiones «el 3% de comisión» pero siempre hacía el mismo matiz: «IVA incluido». Con lo cual la mordida se incrementaba siempre alrededor de medio punto más. En la primera época, años 80 y 90, la tarifa era del 3%, porcentaje que se fue incrementando hasta el 4% que percibía la trama del Palau de constructores. Eso sí: siempre había que calcular la mordida incluyendo el IVA en vigor (ahora es el 21%).

Jordi Pujol padre no pedía las comisiones por persona interpuesta. Lo hacía él personalmente. En puntos de encuentro neutros o en la sede de la Generalitat en la barcelonesa Plaza de Sant Jaume, donde citaba habitualmente a las víctimas de sus extorsiones. De hecho, y tal como atestiguó su «empresario modelo» Javier de la Rosa, el fundador de Convergència Democrática de Catalunya (CDC) abrió sus cuentas en la banca privada suiza Lombard Odier en el mismísimo despacho oficial de la Presidencia de Cataluña.

El modus operandi era sistemáticamente el mismo, tal y como coinciden en afirmar bajo garantía expresa de anonimato media docena de empresarios que tuvieron que satisfacer el peaje. El president abría una pequeña libreta repleta de anotaciones numéricas y soltaba una cantinela que, palabra arriba, palabra abajo, no variaba demasiado: «Según mis cuentas, la cantidad que debe abonar es...». Claro que también había advertencias a los que se resistían: «Si usted no paga, me temo que tendrá que resignarse a no hacer nunca nada más en Cataluña». El mesianismo del personaje le llevó en alguna ocasión a espetar a algún contratista que se demoraba: «Le debe usted a Cataluña...».

«Había que sacar la billetera porque, si no, te podías olvidar de volver a contratar en Cataluña. Los tentáculos llegaban incluso al sector privado. Si no le dabas lo que quería, tenías muchos boletos para olvidarte de trabajar en todo tipo de negocios en la región porque te perseguían al más puro estilo de Cosa Nostra. Su control de lo público y lo privado era total», recuerda un empresario con intereses en todo el territorio nacional con una facturación anual de varios miles de millones de euros.

Este mismo pagador apunta otro detalle que ilustra la manera de hacer las cosas del clan Pujol. «Jordi padre era el que negociaba personalmente las grandes comisiones, pero no el que las cobraba. Ese rol lo jugaba su hijo mayor el que venía a Madrid a por el dinero», ilustra este hombre, que asegura haber vivido «un infierno» en sus relaciones comerciales en Cataluña. Lo cierto es que en la trama de cobradores había personajes cuyas identidades pueden aparecer en próximas semanas.

Eso sí, daban todo tipo de facilidades. «Te ponían encima de la mesa tres variantes: 'Nos lo puede abonar en A, es decir con factura a través de una sociedad instrumental; en B (dinero negro que inmediatamente era evacuado a Andorra, o en una cuenta que le facilitaremos en Suiza'. Era un comportamiento mafioso pero, o cedías, o tenías que borrar Cataluña del mapa», relata otro extorsionado. La tarifa oficial era del 3%, tal y como reveló en 2005 Pasqual Maragall. Este porcentaje subió al 4% tras la creación de la trama del Palau, ya con Pujol fuera del Ejecutivo. De ese 4%, el 2,5% era para CDC y el 1,5%, para sus dirigentes, según figura en el borrador de la UDEF que publicó EL MUNDO en noviembre de 2012.

Éstas eran las coimas de los grandes contratos de la Generalitat. Cuando se trataba de adjudicaciones de menor entidad, podían ascender incluso al 20%. El constructor Juan Antonio Salguero contó en el programa Espejo Público de Antena 3 que se vio obligado a desembolsar esa «salvajada» de comisión por la construcción de unas viviendas oficiales porque, si no, sus trabajadores «no llevaban dinero a casa para comer». La persona que, según Salguero, hizo de intermediario fue José María Penín, pariente de Jordi Puig, a la sazón conseller de Obras Públicas.

Entre la política de la emoción y la neolengua
Ernesto Ladrón de Guevara  latribunadelpaisvasco.com 9 Septiembre 2014

Una campaña del Gobierno vasco afirmaba en noviembre de 2006 que “Para ser buena persona hay que hablar euskera”, y, para ello, había que contagiarse con el virus UKAN, que era algo así como el ébola pero en benigno, un infección de furor euskaldun.

Tonterías de este género han pululado por el este y por el oeste, de norte a sur de esta “nación” llamada Euskadi (ahora mismo no sé si se llama Euskadi, Euskalherria, Euskal Herría, País Vasco, Vascongadas, Vasconia o Baskonia...)

Esta campaña la retiraron por la puerta de atrás, al darse cuenta del ridículo que estaban haciendo. Decir que para ser buena persona hay que hablar euskera es como afirmar que para ser elefante le tiene que gustar la marihuana. Una gilipollez de tamaño de mamut.

Esto es una metáfora de lo que ha supuesto la política lingüística vasca y catalana en estos treinta y cinco años, un absurdo aberrante.

Lamentablemente, la ignorancia de quienes se proclaman republicanos sin conocer ni una coma de la intrahistoria de ese momento histórico que fue la II República refuerza este tipo de situaciones que lindan con la estupidez.

Si acudimos, por ejemplo, a los diarios de sesiones del periodo constitucional de 1931 nos encontramos a figuras intelectuales de la eminencia de Sánchez Albornoz, Unamuno, Maura y Azaña que dejan a los actuales políticos a ras del suelo del pensamiento, y que decían cosas como las siguientes:

- Sánchez Albornoz: “Yo estoy absolutamente tranquilo por la unidad de España; no creo que corra ningún peligro; por lo tanto, no es un movimiento imperialista ni un movimiento de temor lo que me ha llevado día tras día a discutir con unos y con otros para asegurar el mantenimiento de la enseñanza del castellano en Cataluña. Porque hay, Sres. Diputados, dos problemas en el artículo que estamos discutiendo: uno, el que hace referencia a la perpetuación del conocimiento del castellano en toda España; otro, que se refiere al respeto de los derechos de las minorías o de las mayorías de habla castellana en una región determinada. No hay paridad entre ambos; los separa un abismo. El derecho de las minorías de habla castellana, para gentes de espíritu liberal como nosotros, es un derecho respetable, más que respetable, es un derecho sagrado; pero no puede haber comparación entre el respeto de este derecho sagrado de las minorías y el interés supremo de mantener la unidad espiritual de España, de mantener el conocimiento integral de la lengua castellana en toda España, y a este mantenimiento del conocimiento del castellano va encaminada precisamente mi enmienda, que todos conocéis, que trata de establecer el empleo del castellano como instrumento de enseñanza, para que puedan las gentes que habitan las distintas regiones conocer debidamente la lengua que es trabazón del Estado español.” He de recordar que Sánchez Albornoz, en su exilio en Buenos Aires, fue Presidente de la II República a partir de mediados del siglo, además de una de las figuras más destacadas en la historiografía medieval, conocido y reconocido más fuera de España que en su propia nación, para desgracia colectiva.

Unamuno, al que todo el mundo reconoce la talla intelectual sin parangón durante el siglo XX y el actual, presentó la siguiente enmienda a la ponencia constitucional, suscrita también por Maura y otros cinco diputados:

“Art. 48. Es obligatorio el estudio de la lengua castellana, que deberá emplearse como instrumento de enseñanza en todos los Centros de España.

Las regiones autónomas podrán, sin embargo, organizar enseñanzas en sus Lenguas respectivas. Pero en este caso, el Estado mantendrá también en dichas regiones las Instituciones de enseñanza de todos los grados en el idioma oficial de la República”

La Constitución de la II República acabó estableciendo la prohibición de la obligatoriedad del aprendizaje de las lenguas regionales, mientras establecía la exigencia de la lengua común a todo el territorio nacional (Artículos 4 y 50 de la Constitución republicana).

Entre los principales autores en materia de psicolingüística destaca Noam Chomsky que concuerda con Piaget en que el desarrollo del lenguaje depende del medio. Y sostiene que como la semilla que no cae en “buena tierra” tiene un desarrollo defectuoso, el ser humano tiene antes de nacer una capacidad diferenciada para el lenguaje, que no se realizará en todo su potencial a menos que el medio aporte lo requerido para ese fin. Por tanto, afirma que la adquisición de la lengua materna es la especialización en un idioma concreto de las “estructuras universales” del lenguaje, con las cuales el ser humano cuenta de forma innata.

Uno de los informes PIRLS de la OCDE en su análisis de la Enseñanza Primaria dice que “Debido a que el aprendizaje de la lectura depende en gran medida de la experiencia temprana de los niños con el lenguaje, la lengua o lenguas habladas en casa y la manera de utilizarlas son factores importantes en el desarrollo de la competencia lectora. Los niños cuyo conocimiento de la lengua empleada en la enseñanza formal de la lectura se sitúa sustancialmente por debajo de lo que es de esperar en los niños de esa edad, con mucha probabilidad se encontrarán en desventaja desde el primer momento. Además el empleo de lenguas o dialectos diferentes en casa y en la escuela puede causar problemas a los alumnos a la hora de aprender a leer.”

Esta es una de las razones fundamentales que justifican la contraindicación de no potenciar la lengua materna y de hacer una inmersión lingüística en un idioma que no es, incluso, de contexto.

Pero, una cosa es la política y otra la ciencia pedagógica. Por eso Orwell, en su famosa novela “1984” escribía: “La intención de la neolengua no era solamente proveer un medio de expresión a la cosmovisión y hábitos mentales propios de los devotos del Ingsoc, sino también imposibilitar otras formas de pensamiento. Lo que se pretendía era que una vez la neolengua fuera adoptada de una vez por todas y la vieja lengua olvidada, cualquier pensamiento herético, es decir, un pensamiento divergente de los principios del Ingsoc, fuera literalmente impensable, o por lo menos en tanto que el pensamiento depende de las palabras. Su vocabulario estaba construido de tal modo que diera la expresión exacta y a menudo de un modo muy sutil a cada significado que un miembro del Partido quisiera expresar, excluyendo todos los demás sentidos, así como la posibilidad de llegar a otros sentidos por métodos indirectos. Esto se conseguía inventando nuevas palabras y desvistiendo a las palabras restantes de cualquier significado heterodoxo, y a ser posible de cualquier significado secundario.” Pues en esto andamos. Orwell fue un buen oráculo del tiempo presente.

Y también estamos en lo que decía uno de los ideólogos del nacionalismo vasco, un tal Sarriá en “La ideología nacionalista” (1920):

“Esa ley natural que hace de la emoción –en el ser o en colectividades- piedra de resistencia, yunque de vitalidad, es para nosotros los vascos, ley de salvación”

Entre la política de la emoción como práctica de dominación de las sociedades y la neolengua se fragua toda la cuestión.

País Vasco
El lamento de Consuelo Ordóñez
Cayetano González Libertad Digital 9 Septiembre 2014

En medio de la pasión de catalanes que nos castiga un día sí y otro también, ha pasado un tanto inadvertida la desgarradora carta que Consuelo Ordóñez escribió las semana pasada a su hermano Goyo –asesinado por ETA el 23 de enero de 1995 en San Sebastián– a raíz de la toma de posesión como parlamentario autonómico vasco de Iker Casanova, condenado a once años de prisión por pertenecer a la estructura de la banda terrorista, concretamente a Ekin.

Recuerda Consuelo que su hermano Gregorio no fue el único parlamentario vasco asesinado por ETA. Antes, en febrero de 1984, lo había sido el socialista Enrique Casas, y después –en febrero de 2000– el también socialista Fernando Buesa, atentado en el que también murió su escolta, el ertzaina Jorge Díez Elorza.

La misiva de Consuelo Ordóñez confirma lo que desde hace ya un cierto tiempo viene siendo una triste realidad: las víctimas del terrorismo han sido olvidadas, arrinconadas y en algunos casos vilipendiadas por los poderes públicos. El trabajo de campo lo llevó a cabo de forma implacable Zapatero con su indigno proceso de negociación política con ETA, pero lo ha continuado, por acción u omisión, el actual Gobierno del PP. Baste recordar que ya se han cumplido dos años desde que el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, con el visto bueno de su jefe y amigo Mariano Rajoy, impulsara el proceso para poner en libertad al torturador/secuestrador de Ortega Lara Josu Uribetxeberria Bolinaga, so capa de que padecía una enfermedad terminal. Pasados veinticuatro meses, repito, Bolinaga sigue tan ricamente en su Mondragón natal –localidad en la que, en una nave industrial, estuvo Ortega Lara secuestrado 532 días–, y Fernández Díaz no ha tenido la decencia de dimitir e irse a su casa, no sé si por temor a prevaricar si lo hiciera… como en su día argumentó para justificar su actuación en este asunto.

Recuerda la hermana de Gregorio Ordóñez en su carta:
Hubo un tiempo en que nos prometieron justicia, e impulsaron una ley de partidos que promueve actuaciones contra organizaciones políticas que busquen utilizar las instituciones para honrar a quienes os mataron. Todo eso, Goyo, ha quedado ya en papel mojado. Ni aquella ley ni las sentencias se aplican.

Y añade:
Sé que te dolerá pero quien ha aparecido entregando el acta de parlamentario vasco a Iker Casanova ha sido un compañero tuyo de partido [el presidente del PP de Vizcaya, Antón Damborenea].

Efectivamente, la ley de partidos impulsada por los Gobiernos de Aznar ha sido de facto derogada por los de Zapatero y Rajoy y por el Tribunal Constitucional, presidido por Pascual Sala, que abrió la puerta para que ETA volviera a las instituciones. Y ya lo creo que ha vuelto: es la segunda fuerza en el Parlamento vasco –tras el PNV–, gobierna la Diputación Foral de Guipúzcoa y casi un centenar de ayuntamientos del País Vasco y de Navarra –entre ellos el de San Sebastián, donde Gregorio Ordóñez fue teniente de Alcalde–; con la reforma de la ley electoral que planea el Gobierno de Rajoy, y que haría alcalde al candidato de la lista más votada, el número de ayuntamientos gobernados por la marca política de ETA podría aumentar de forma importante.

Si Goyo Ordóñez pudiera levantar la cabeza se encontraría con una Guipúzcoa, con una San Sebastián, con un País Vasco en los que ETA va ganando no solamente cotas de poder que le permiten ir llevando a la práctica su proyecto totalitario, sino lo que casi es peor: con que va ganando en el relato de la historia de lo que ha pasado en estos últimos cincuenta y cinco años, porque lo está elaborando ella, con la aquiescencia de los nacionalistas y la pasividad de quienes no lo son.

También se encontraría Goyo con unos compañeros en el País Vasco que han convertido ese PP al que él mismo -junto a personas como Jaime Mayor, María San Gil, Carlos Iturgaiz, Santiago Abascal padre e hijo y algunos otros- contribuyó a hacer grande y un referente moral en toda España en un partido irrelevante, con una dirección mediocre y acomplejada, que busca confundirse en el paisaje dominado por el nacionalismo del PNV y el mundo de ETA, como queriéndose hacer perdonar no se sabe qué culpas del pasado. Sólo de esa manera se explica que el diputado popular Antón Damborenea diga para justificar la foto dándole la mano y el acta de parlamentario a Casanova que es que no podía negarse a hacer lo que hizo. Aparte de que se me ocurren muchas cosas que podía haber hecho este diputado popular para no hacer lo que hizo, de algo estoy seguro: Gregorio Ordóñez hubiese actuado de una forma radicalmente distinta. Esa es, entre otras muchas, la diferencia entre el PP vasco de la época de Gregorio Ordóñez y el de ahora. Una diferencia que las urnas, elección tras elección, no hacen más que confirmar y subrayar, porque al paso que va, el PP de Quiroga corre el peligro real de ser una fuerza casi extraparlamentaria. Desde luego, en Guipúzcoa, el territorio de Goyo Ordoñez y ahora de Borja Sémper –sí, el que dijo que el futuro de Euskadi había que construirlo con Bildu–, está a un paso de conseguirlo.

Por todo ello, comparto plenamente el fondo y la forma del lamento que contiene la carta de Consuelo Ordóñez a su hermano. Decía antes que las víctimas del terrorismo han sido olvidadas, arrinconadas y en algunos casos vilipendiadas por las instituciones y por los poderes públicos. No se pude decir lo mismo de la inmensa mayoría de los españoles. Que los dirigentes políticos, no todos ciertamente, no quieran o no sepan comportarse, con hechos y no sólo con palabras, con las víctimas del terrorismo como estas se merecen tiene que ser compensado por el afecto, el reconocimiento y el agradecimiento de todos los ciudadanos a quienes sin ningún género de duda han sido y siguen siendo lo mejor de nuestra sociedad, su parte más noble, que han dado su vida por defender nuestra libertad.

 


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