AGLI Recortes de Prensa   Domingo 14 Septiembre  2014

La ausencia de inversión productiva
Juan Laborda www.vozpopuli.com 14 Septiembre 2014

El "establishment" empieza a avisarnos, Occidente se aproxima a una triple recesión, lo que en términos anglosajones se denomina triple dip. La parafernalia utilizada por las élites patrias, económicas y políticas, y sus brazos mediáticos, con el objetivo de vendernos el final de la crisis económica, rayaba lo obsceno. Era una mentira, otra más. Y esa mentira se está diluyendo como un azucarillo y la dura realidad, deflación por deuda, a la Mundell, emergerá de nuevo sin tapujos.

Pero esta vez nos avisan, por si acaso el personal se cabrea más allá de lo necesario. Lo que las élites empiezan a susurrar a nuestros oídos es que nos estamos aproximando a nuestro escenario central, la segunda fase de la Gran Recesión (2014-2016). Al igual que el colapso financiero de septiembre de 2008 supuso el inicio de la actual crisis sistémica, será de nuevo el estallido de la actual burbuja financiera quien pondrá encima de la mesa el origen y causa de la crisis, un brutal volumen de deuda impagable, la insolvencia del sistema bancario occidental y la concentración de riqueza en unas pocas manos. España entrará en una crisis de deuda soberana y de balanza de pagos, tal como en su momento analizamos.

Pero además emergerá con fuerza una realidad económica estructural durísima, las grandes corporaciones empresariales apenas invierten en Occidente. Como consecuencia colapsarán los beneficios empresariales, se destruirá empleo y la pobreza se extenderá.

La primera huida hacia adelante
Las políticas propuestas por la ortodoxia tenían como objetivo último atraer inversiones, pensando que mejorarían la competitividad, y de esa manera reactivar el ciclo económico. Sin embargo, la deflación salarial, el desplome de los costes financieros, y la flexibilidad laboral extrema, no han sido capaces de atraer suficientes inversiones. Ya no hay margen de maniobra a través de políticas monetarias o fiscales. Habrá que ser más imaginativo. Pero es importante al menos entender el origen real de la actual crisis sistémica, cuáles fueron las huidas hacia adelante implementadas por las élites, apoyadas por think tanks conservadores, vacíos intelectualmente pero bien regados económicamente.

El origen de la actual crisis sistémica viene de lejos, las malas hierbas empiezan a extenderse a través de un proceso de cambio en el equilibrio del poder político y económico hacia los intereses de la élite. Para incrementar la tasa de ganancia del capital se favoreció un deterioro de gran parte de la industria manufacturera, o bien se promocionó su traslado a países con mano de obra más barata; el movimiento sindical fue atacado y casi diezmado; los salarios se han deprimido a conciencia y han caído en términos reales a lo largo de más de tres décadas.

Para compensar el vaciamiento de la economía, los bajos salarios y el aumento del subempleo, el crédito se convirtió en la solución a corto plazo para estimular la demanda. Mientras duró la juerga, los beneficios empresariales se multiplicaron, a la vez que se deprimían los salarios. Los consejos de gobierno de las principales empresas globales, en un auténtico latrocinio, se forraban y despellejaban a los accionistas en un ejemplo típico de problema de agencia. Y de aquellos barros estos lodos: una vez que el colateral que alimentaba esa deuda estalla, entramos en una brutal crisis de deuda impagable y un sistema bancario quebrado.

La segunda huida hacia adelante
Pero en vez de solucionar los problemas, estas élites, que al principio de la crisis estaban acorraladas, han sido capaces de revolverse panza arriba, convencer a una clase política -infame, cobarde, mediocre- y hacernos creer que la culpa era nuestra, que el Estado del Bienestar era insostenible. Eso sí, era necesario subsidiar y rescatar mediante una brutal expansión de deuda pública a aquellos que nos hundieron miserablemente. En España desde el origen de la crisis la deuda soberana destinada a financiar a terceros supera los 350.000 millones de euros. Y luego sus acólitos intelectuales describen está brutal expansión de deuda pública, una socialización de pérdidas en toda regla, como políticas keynesianas. ¡Venga ya!

Detrás de la explosión de los déficits púbicos no se pretende sostener el empleo, los ingresos, las pensiones, la seguridad de una vivienda, tener unos estándares salariales mínimos, o el derecho a una educación digna como elemento de mejora social. Sólo se protege a una élite quebrada y a su riqueza. Pero al menos se esperaba por parte de las autoridades económicas que el riego de la inversión acabaría produciéndose. Confiaban en que, una vez esa segunda huida hacia adelante ha mejorado artificialmente, vía deuda pública, la tasa de ganancia empresarial, se atraerían nuevas inversiones. Sin embargo, ni están ni se las espera.

La triple recesión
Después de llenar de deuda privada al sistema, tras la generación de múltiples burbujas, después de socializar las pérdidas privadas vía deuda pública, resulta que no hay inversión productiva. Y esto es muy grave. La Inestabilidad Financiera de Hyman Minsky, y con ello la triple recesión, se va a reactivar de nuevo. Los motores de los beneficios empresariales, siguiendo a Michal Kalecki, son los gastos de inversión, que expanden los beneficios sobre los rendimientos previos, activando un mayor apetito por el riesgo, y más inversión. Si no hay inversión nueva se contrae el retorno del stock de capital ya existente. En este sentido, los inversores, los departamentos de las distintas multinacionales, continúan demandando retornos sobre el capital exagerados, por lo tanto no invierten, y los beneficios, tras el fin de las dos huidas hacia adelante, se hunden inexorablemente. Ello producirá pérdidas de capital, activando de nuevo otra contracción en la inversión. De esta manera están empobreciendo a conciencia a las clases trabajadoras, haciendo desaparecer las clases medias, la fuente de crecimiento y prosperidad de las economías capitalistas. Allá ellos, pero que luego se atengan a las consecuencias. Sólo una pregunta final, ¿cuándo los académicos defensores de las reformas estructurales pedirán perdón?

El separatismo constitucional
Blas Piñar Pinedo  latribunadelpaisvasco.com 14 Septiembre 2014

El principal problema de Rajoy a la hora de enfrentarse al desafío separatista encabezado por Artur Mas, no es la cobardía, ni la pereza, ni el presupuesto, ni la legalidad, ni el hecho de que la suma de catalanes adoctrinados no deje de aumentar...

El principal problema de Rajoy es que no puede enfrentarse a un aliado del régimen, a un cómplice del consenso y a un compañero de la corrupción. El consenso del 78, manifestado en la Constitución pero pactado años antes en reuniones secretas de espaldas al pueblo español, contienen acuerdos muy claros para la repartición del poder. Así, tanto el separatismo vasco como el catalán, son pilares fundamentales de los acuerdos que hoy, a pesar de la crisis, siguen vigentes: se trata de la partitocracia coronada.

Todos los errores de la historia de España desde 1700, con los complejos interiores y las peores influencias de los enemigos exteriores, se concentran, como una pesadilla, en el consenso del 78 y no es casual la terrible situación institucional, moral y económica en la que nos en encontramos. El régimen constitucional actual ha dado demasiado a los separatismos: el poder, la educación, el dinero y hasta la protección que precisaban por robarnos.

Por eso, al día siguiente de la última manifestación de los borregos que balan las consignas de sus medios de manipulación, Montoro les ha enviado un premio millonario. También, toda la prensa servil del Estado de la corrupción pide a gritos más concesiones y consta que el Gobierno de España no está buscando la manera de parar la agresión separatista sino que estudia la manera de satisfacer, aún más, la voracidad de los nacionalistas. Si ya tomaron el pelo a millones de españoles con esa Constitución pactada en reservados de restaurantes caros, saben perfectamente que podrán colarnos un separatismo constitucional...

Liquidemos el fondo de liquidez autonómico: ¡NO a la discriminación!
Vicente A. C. M. Periodista Digital 14 Septiembre 2014

Si hay un Ministro del Gobierno del PP que sea un ejemplo de la deriva de ese partido hacia el descrédito y la vileza más absoluta, sin duda es Cristóbal Montoro Ministro de Hacienda. Hay quien dirá que se limita a plasmar en su gestión lo que decide el Consejo de Ministros y las políticas de austeridad y de lucha contra la crisis impuestas desde Bruselas, mejor dicho desde Berlín. Pero no, la apariencia es que este sujeto disfruta con lo que hace, con el poder que dispone y con ser el brazo ejecutor de la etapa más infernal de presión fiscal habida en España sobre los ciudadanos en toda su historia.

Pero además es que la conclusión que los responsables de las CCAA pueden sacar a la vista del trato discriminatorio en el reparto de los famosos fondos de liquidez autonómicos solo es una, vale la pena incumplir con el déficit y gastarse los fondos en lo que sea mejor para los intereses de la Autonomía. Ya vendrá Montoro para cuadrar los resultados. Un ejemplo de financiación discriminada es sin duda Cataluña. No solo se consiente el despilfarro de esa comunidad en asuntos tan inaceptables como la creación de embajadas, o la subvención de organizaciones separatistas, sino que se consiente que servicios esenciales como Sanidad o Educación sean recortados, dejando deudas millonarias como con el gremio de farmacias.

Y mientras, otras comunidades deben sufrir recortes en su financiación estatal y a pesar de ello cumplen escrupulosamente y con nota sus objetivos de déficit. Eso sí, como los milagros de los panes y los peces no existen, debe ser a costa de una merma sustancial en la calidad de los servicios públicos y labores de mantenimiento y mejora de infraestructuras esenciales, amén de la subida brutal de impuestos directos como el IBI o el de Circulación de vehículos o el incremento de zonas de aparcamiento controlado, etcétera. El caso de Madrid y su trato asfixiante por parte de los gobiernos del PSOE por motivos políticos y ahora por el PP por motivos que debería explicar, es el perfecto caldo de cultivo para que organizaciones como PODEMOS adquieran notoriedad y se erijan como fuerzas políticas imparables.

El PSOE siempre ha mantenido en su discurso el mantra de que “hay otra forma de hacer política” y es verdad, y es precisamente la contraria de la que está haciendo el PP de Mariano Rajoy y el de Cristobal Montoro. Porque para convencer a los demás de que hagan sacrificios, no se pueden aplicar diversas varas de medir y premiar a unos mientras se castiga a otros, precisamente a los que intentan colaborar con el sacrificio general. Bastante tenemos en España con la existencia, gracias a la Constitución, de dos autonomías con privilegios fiscales como son EL País Vasco con su concierto económico y Navarra con sus Fueros. En ambos casos la solidaridad con el resto de España se puede calificar de inexistente o testimonial.

Solo nos faltaba el que surjan otros guetos de insolidaridad aduciendo razones históricas y de encaje sentimental, cuando simplemente se trata de intentar mantenerse en una situación de absoluto privilegio. Y la verdad es que como español me siento harto de mantener esta situación a costa de mi trabajo y de mi dinero, al igual que estoy harto de mantener a toda esta casta de políticos corruptos y corruptores que además en vez de defender los intereses de los ciudadanos se dedican a favorecer la discriminación y sostener un sistema anti democrático e insolidario.

¡BASTA YA DE PRIVILEGIOS Y DISCRIMINACIÓN! ¡MONTORO DIMISIÓN!

NUESTRAS TRES NACIONALIDADES
GUY SORMAN ABC 14 Septiembre 2014

CADA uno de nosotros, si nos atenemos al pasaporte u otros documentos oficiales, es legalmente ciudadano o súbdito de un solo país. Esta afiliación obligatoria tiene su lejano origen en el Tratado de Westfalia de 1648, cuando en Europa los monarcas y prelados se repartieron los territorios y sus habitantes tras unas fronteras supuestamente inalterables. Durante el reparto, en ningún momento se tuvo en cuenta el deseo de las poblaciones, como tampoco su libertad religiosa ni lo que por aquel entonces aún no se conocía como derechos humanos. En esta misma página de ABC, en «Adiós a Westfalia» (31 de agosto de 2014), tuvimos ocasión de denunciar el arcaísmo de este «orden mundial» que ha perdurado hasta nuestros días, aunque desbordado en el interior y discutido en el exterior. China ve en él un complot occidental; los rusos, una forma de frenar sus ambiciones; y los islamistas, un obstáculo para la restauración del califato. Sin embargo, se da la circunstancia de que Henry Kissinger, que ha consagrado su carrera como diplomático a salvar este orden westfaliano, publica esta semana en Estados Unidos una obra titulada World Order, en la que lamenta el hundimiento de este antiguo sistema.

¿Se trata de una coincidencia? Más bien la comprobación de un hecho: todos aquellos que reflexionan sobre una época en voz alta tienden a pensar lo mismo al mismo tiempo. Esta concomitancia de los cronistas es un poco desconcertante y una lección de modestia para quienes se creen pensadores originales. Pero, al contrario de lo que lamenta Kissinger, me parece que nos hemos convertido en ciudadanos de nuestro tiempo al menos en la misma medida en que lo somos de nuestro lugar. Esta ciudadanía del tiempo la explicó e interiorizó muy bien Isaiah Berlin: era profesor de Filosofía en Oxford y originario de Riga, que fue rusa antes de convertirse en capital de Letonia, además de judío y sionista, todo ello siendo ciudadano británico. Un periodista (creo que fui yo) le preguntó un día de dónde era realmente. «Pregunta estúpida replicó Isaiah Berlin, soy de mi época y no de un lugar». A decir verdad, todos somos de nuestra época, mucho más de lo que imaginamos.

Aparte de ciudadanos del tiempo, y también del territorio, yo añadiría que, desde la década de 1990, con ayuda de la mundialización, nos hemos convertido además en ciudadanos del mundo; por tanto, tres ciudadanías como mínimo, porque algunos les añaden encantados una filiación étnica, religiosa o lingüística. Sumándonos a Henry Kissinger, nostálgico emblemático del «orden mundial», y a Isaiah Berlin, ciudadano del tiempo y yo añadiría que ciudadano triple, nos corresponde, a falta de tener verdaderamente la opción, aceptar esta triple nacionalidad y, si es posible, construir sobre ella un nuevo orden colectivo estable, así como una vida personal marcada por la esperanza más que por los temores o los remordimientos.

Quedarnos anclados en los viejos tiempos como Kissinger, que quiso ser Metternich y no lo habrá sido, me parece tan inútil como cínico. Porque ese difunto orden mundial que invoca Kissinger, bajo la apariencia del realismo contra el idealismo, nunca fue otra cosa que el reinado de una aristocracia preocupada por sus intereses y completamente indiferente a los pueblos oprimidos por dicho orden mundial. Este pragmatismo político sigue teniendo sus apóstoles. Hoy día, resulta significativo que sus partidarios, Kissinger entre ellos, propongan por ejemplo neutralizar a Ucrania «finlandizarla», como se dice en la jerga diplomática sin preguntarse ni por un momento qué desean los ucranianos. Por lo que respecta a los partidarios del pragmatismo político, Putin, Xi Yinping, Bashar el Asad, Abdel Fatah Al Sissi, tenemos aquí a interlocutores serios con los que se puede debatir en vez de escuchar a los exaltados de la plaza Maidan de Kiev, los de la plaza Tahrir de El Cairo, o los de Tiananmen en Pekín. Pero regresar a este antiguo orden supone olvidar esos atropellos lamentables del pragmatismo político que fueron los genocidios, la devastación de las guerras territoriales, religiosas e ideológicas, en una época en la que los poderosos del mundo miraban para otro lado en nombre del orden. Como escribió Goethe: «Más vale una injusticia que el desorden, ¿no es así?».

La triple nacionalidad acaba con este antiguo orden, sin querer ofender a todos los Kissinger y a sus asiduos, ni a Goethe. Tenemos que pensar que, a partir de ahora, la justicia vale más que el orden: el acceso de todo el mundo a la palabra, aunque solo sea a través de las redes sociales, nos otorga a todos la misma capacidad de expresión que tienen los grandes de este mundo. Mala suerte para los realistas; los idealistas van camino de ganar la partida. Estos idealistas pueden resultar incompetentes, pero ¿eran y son competentes los realistas?

Aún está por ver que los resultados del pragmatismo político sean más positivos y humanos que los de los idealistas incompetentes. En consecuencia, la triple nacionalidad que se ha convertido en la nuestra no nos hace entrar necesariamente en el mejor de los mundos posibles, pero nos invita a contemplar sin ningún remordimiento el mundo antiguo. Esta triple nacionalidad libera, porque ofrece la posibilidad de elegir entre distintas sumisiones: vamos dejando de ser los súbditos de los príncipes que nos gobiernan y, cada vez más, somos individuos libres de decidir, aunque estas decisiones sean inconsecuentes. Pero son las nuestras.

El informe que puede salvar Cataluña
Carlos Sánchez El Confidencial 14 Septiembre 2014

Hannah Arendt lo denominó ‘apatía cívica’, y lo que en realidad escondía esa expresión era un recelo. La pensadora alemana consideraba que la no pertenencia a grupos sociales definidos -la apatía ante la cosa pública- podía derivar en gobiernos abusivos. O, incluso, en sistemas totalitarios.

No es, por supuesto, el caso de Cataluña. Pero años de mirar hacia otro lado en todo lo relacionado con la corrupción pública durante el pujolismo -el corolario y la consecuencia obvia del desentendimiento ciudadano con la labor de los gobernantes- ha contribuido a crear ese caldo de cultivo que denunciaba Arendt. Buena parte del actual independentismo ha fermentado y crecido sobre esa realidad.

Pero también un porcentaje importante de la opinión pública española -quienes quieren que todo siga igual- ha construido su trinchera sobre otra circunstancia no menos cruel que convierte la pertenecía a una comunidad en un fenómeno simplemente histórico.

Paradójicamente, y aquí está la contradicción, en línea con la absurda apelación al historicismo que hacen los distintos nacionalismos para defender sus reclamaciones. El gran historiador José Antonio Maravall lo denominó con acierto el “pensamiento pretérito”, y para desterrar esa idea solía recordar que hasta la objetividad científica no está exenta de interpretación. Ponía un ejemplo. Para entender quién era Alfonso X hay que comprender primero lo que significaba ser rey en la Castilla del siglo XIII. Y para comprender qué es la Cataluña del siglo XXI no es suficiente tirar únicamente de la Historia.

Todo es interpretable a la luz del pensamiento contemporáneo. Y por eso sorprende la ausencia de matices en todo lo que rodea al proceso soberanista catalán. Probablemente, haciendo bueno aquello que decía Goethe: “El orgullo más barato es el orgullo nacional”. Sobre todo cuando las ideas se fundamentan de forma exclusiva en el pasado.
Esta ausencia de cintura intelectual -se hace política a la luz de los hechos históricos- es lo que explica, sin duda, la falta de propuestas para desbloquear una partida de naipes en la que al final todos los jugadores pierden. No hay ganadores. Sólo derrotados.

Causa independentista
Algunos podíamos pensar -equivocadamente- que el ‘caso Pujol’ tendría un claro efecto desmovilizador, pero la realidad está ahí. Probablemente, porque la maquinaria del Estado cuando se ha puesto a funcionar para denunciar casos de corrupción -demasiado tarde- ha logrado el efecto contrario. El proceso soberanista no se desactivará fácilmente. Ni siquiera aunque gane el ‘no’ en Escocia. El catalanismo político, como bien escribía hace unos días Juan Tapia en este periódico, se ha entregado a la causa independentista.

Ocurra lo que ocurra el 9 de noviembre, no habrá triunfadores salvo que Rajoy, Mas y el nuevo líder socialista, Pedro Sánchez, además de las fuerzas que quieran incorporarse al pacto, sean capaces de encontrar una salida inteligente que bien podría estar en ese documento de 12 páginas que, según algunos, ha sido entregado al presidente del Gobierno, y que sugiere incluir una disposición adicional en la Constitución para habilitar algún tipo de consulta -por supuesto que en otra fecha y con otra pregunta muy distinta- amparada esta vez por la fuerza del Estado y en la próxima legislatura. Ahora las heridas están demasiado abiertas. Como se hace cuando una comunidad autónoma vota su Estatuto. No para sacar a Cataluña fuera de España -lo cual sería una barbaridad y un terrible error- sino para reubicarla.

El documento lo ha redactado un diplomático español que ha toreado en plazas secesionistas, y lo que en realidad pretende es recuperar la vieja idea del Pacto fiscal con Cataluña que saltó por los aires cuando Mas, Pujol y la dirección de CiU se echaron en brazos de ERC y del movimiento soberanista. Un Pacto Fiscal basado en el Concierto en línea con la propuesta aprobada en octubre de 2011 por una comisión creada para la ocasión, y que de forma poco meditada fue rechazada. Probablemente, porque no se presentó en la mejor coyuntura política y económica, y en este caso la responsabilidad fue de los nacionalistas. Incapaces de entender el momento histórico que vivía España. En su lugar se agarraron a esa falacia del derecho a decidir que ningún Gobierno puede aceptar.

En el fondo sería recuperar la idea del bilateralismo –tan vilipendiada por algunos- que en contra de lo que suele creerse no es ajena a la propia Constitución de forma implícita. La ley de régimen jurídico de las administraciones públicas –nacida de un pacto previo de los principales partidos políticos- lo habilita de forma precisa como un instrumento esencial para garantizar la lealtad institucional sobre la base de la cooperación. Y lo mismo hace la ley reguladora del Tribunal Constitucional cuando prevé los mecanismos necesarios para presentar recurso de inconstitucionalidad.

No existe, por ello, ningún impedimento legal para reforzar los mecanismos de cooperación bilateral a través de comisiones Estado-CCAA que en algunos casos llevan funcionando más de 30 años y han resistido todo tipo de gobiernos.

A capa y espada
De hecho, la bilateralidad es la esencia de las relaciones entre el Estado y el País Vasco y Navarra. Y es el propio Gobierno de Rajoy -como puso de manifiesto el ministro Montoro en su última comparecencia parlamentaria- quien defiende a capa y espada ante Europa esa forma de autogobierno que ampara la Constitución de 1978.
Como se ha repetido hasta la saciedad, el problema no es el Concierto, la cuestión peliaguda es cómo se calcula el Cupo en contra de los intereses de todos los contribuyentes. El hecho de que una comunidad autónoma quiera explorar nuevas formas de autogobierno no es en sí mismo ni bueno ni malo. Es simplemente ofrecer una salida política a un problema político que ha envenenado la vida política de este país

La bilateralidad, en todo caso, es compatible con la existencia de órganos multilaterales de discusión y negociación, como es el Consejo de Política Fiscal y Financiera, a la espera de que algún gobierno tenga el arrojo de cerrar el Senado o cambiarlo para adecuarlo a su función constitucional de cámara territorial. La bilateralidad, en todo caso, nada tiene que ver con la lógica confederal, como se llegó a proponer en su día en Cataluña.

Es obvio que su fortalecimiento cuenta con un problema esencial. En el conjunto de España se ha instalado un mezquino comportamiento de muchos barones regionales y de buena parte de la opinión pública y publicada que entienden el Estado a la luz del aquel viejo dicho de la España medieval: ‘O todos moros o todos cristianos’, lo cual convierte el mapa territorial en un permanente campo de batalla. Desconociendo que sólo la flexibilidad política es capaz de salvar los obstáculos. Las estructuras rígidas, como conocen los ingenieros y los arquitectos, tienden a quebrarse

El historiador Philip Jenkins tiene una tesis sugerente y ajustada a la realidad. En EEUU, las tentaciones secesionistas se sofocaron con flexibilidad política. Y fue esa elasticidad lo que permitió acometer complejos procesos de integración de estados muy diferentes en un vasto territorio y con culturas muy distintas sin que se hayan producido grandes conatos de autodeterminación (salvo en la guerra civil). Es decir, se necesitan ideologías flexibles que no hagan política a la luz del pasado. En palabras del sabio Maravall, la historia es un continuo en el que se dan discontinuidades. Nunca una línea continua.

El sueño imposible de Escocia
Análisis del proceso de independencia
Germán Gorráiz López  www.diariosigloxxi.com 14 Septiembre 2014

Europa atraviesa un período muy convulso pues la crisis financiera está poniendo todavía más difícil el proceso de construcción europea (imprescindible para que pueda competir como potencia mundial) y el estancamiento económico que se está haciendo visible en la locomotora alemana aunado con la aparición de brotes deflacionistas en el seno de la UE ha provocado la aparición de fuerzas centrífugas que podrían provocar la desmembración de la actual Unión Europea . Así, asistimos al auge de movimientos independentistas del que Escocia sería paradigma de dicho movimiento y alumno aventajado, pues debe realizar en octubre del 2014 una consulta sobre la permanencia o no de dicha nación en Gran Bretaña y cuyos resultados deberán acatar los Gobiernos de Londres y Edimburgo. El profesor James Mitchell, responsable de la escuela de Gobierno y Política Pública de la Universidad de Strathclyde (Glasgow, Escocia),explica que las razones de un pueblo para querer su independencia "radican en el fracaso de sus respectivos Estados, pues las naciones subestatales se sienten ninguneadas".

Sin embargo, según la actual doctrina imperante en Bruselas, “un Estado resultante de un movimiento secesionista perdería su condición de miembro de pleno derecho de la zona euro y habría de comenzar el proceso de readmisión”, lo que en la práctica imposibilita la secesión, por lo que habrá que esperar a la disolución de la actual UE como ente político para que asistamos a la independencia de las actuales naciones sub-estatales europeas (Escocia, Flandes, Bretaña, Alsacia, Córcega, Cataluña, País Vasco, Galicia, Padania,Tirol del Sur, Irlanda del Norte,Cornualles e Isla de Man), y a la aparición de un nuevo mapa geopolítico europeo en el horizonte del 2.020.

Crisis de la Eurozona
Según señala Joel Kotkin en la revista Forbes, durante décadas, los países del Norte (Alemania, Noruega, Suecia, Dinamarca, Holanda , Finlandia y Reino Unido), han compensado las muy bajas tasas de fecundidad y la disminución de la demanda interna con la llegada de inmigrantes y la creación de economías de orientación exportadora altamente productivas y por el contrario, los países periféricos europeos no han desarrollado unas fuertes economías que compensen su desvanecimiento demográfico al basar su economía en la llamada “dieta mediterránea” , cuyos ingredientes principales eran el “boom” urbanístico, el turismo y el consumo interno ,que creaba excelentes platos minimalistas, de apariencia altamente sugestiva y precio desorbitado pero vacíos de contenido culinario y con fecha de caducidad impresa (2008), provocado por el estallido de la burbuja inmobiliaria y el hundimiento del castillo de naipes económicos de los países PIIGS ( despectiva abreviatura anglosajona que englobaría a España, Portugal, Italia, Irlanda, y Grecia) y por mimetismo de Chipre, Malta y Eslovenia.

Las reformas estructurales y fiscales que ha impuesto la Troika a países como Irlanda, Grecia, Portugal, España, Italia, Chipre, Malta y Eslovenia para modernizar la Administración pública y la sanidad, mejorar el mercado laboral y adaptar la presión fiscal a las circunstancias son principios genéricos que se han traducido en sucesivas subidas de impuestos, reducción de funcionarios, supresión de organismos públicos, recortes salariales y máxima flexibilidad en el mercado laboral aunado con una sensible pérdida de jirones del primigenio Carta Social Europea (CSE) o Carta de Turín de 1.961. Así,en la cadena Fox News, Peter Morici, economista y profesor de la Universidad de Maryland, dijo que “ la necesidad de una unión fiscal en la zona euro y de que el BCE adopte un papel similar al llevado a cabo por la Reserva Federal de EEUU, no llegarán a tiempo para salvar a los países periféricos y consideró la posibilidad de que “dichos países abandonen el euro para poder así imprimir su propio dinero y resolver sus problemas como lo hizo Estados Unidos a raíz de la crisis financiera".

Por ello, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha urgido a las autoridades de Alemania a que implementen políticas para «estimular el crecimiento de la demanda interna», ya que, en su opinión, esto tendría«importantes efectos beneficiosos de contagio» tanto en la eurozona como a nivel global, pues el crecimiento del consumo interno alemán, además de estimular el crecimiento económico europeo, podría debilitar al euro facilitando la competitividad de todos los Así, el estancamiento de los salarios reales, los ajustes fiscales y las tasas de interés reales relativamente altas limitaron fuertemente el consumo interno alemán y además, según una encuesta realizada por TNS-Emnid para la revista semanal Focus, el 26 por ciento de los alemanes consideraría respaldar a un partido que desee sacar a Alemania del euro, de lo que sería paradigma el nuevo movimiento "euroescéptico" "Alternativa para Alemania" (AfD ), formado principalmente por académicos y empresarios y que se habría quedado a escas décimas de irrumpir en el Bundestag en las recientes elecciones federales,

Además, el retroceso de las exportaciones debido la contracción del consumo interno de la UE por la recesión económica, ( los intercambios comerciales entre los Estados miembros de la UE alcanzan el 60% del volumen total de su comercio ) y a un euro artificialmente revalorizado que encarece los productos europeos y reduce su competitividad frente a los países del resto del mundo,(con especial incidencia en países tradicionalmente exportadores como Finlandia) podría provocar que dicho país abandone la Eurozona y proceda a la constitución de una Federación Escandinava (integrada por Noruega, Finlandia,Letonia, Estonia y Lituania) que pivotaría en la ambivalencia comercial ruso-europea..

Finiquito a la actual Unión Europea
El affaire “Spyon” de la NSA habría dejado a los países de la Unión Europea (especialmente Francia y Alemania) infectados por un virus metastásico de desconfianza hacia EEUU como responsable último y hacia Gran Bretaña como colaborador necesario, por lo que tras la crisis de Ucrania se podría producir el desapego afectivo y económico de París y Berlín respecto al eje anglosajón (EEUU-Gran Bretaña) y el robustecimiento del Eje Berlín-París fruto de la reafirmación de las soberanías nacionales francesa y alemana como estrategia defensiva ante la deriva del otrora “socio americano”, (reviviendo el Tratado del Elíseo entre De Gaulle y Adenauer (1.963). Dijo Eje procederá a un acercamiento político a Rusia (rememorando el viaje de De Gaulle a Moscú ,1966) que se plasmaría en la Ratificación de la Política de Buena Vecindad con la Rusia de Putin mediante la firma de acuerdos preferenciales para asegurarse el suministro de gas y petróleo rusos e incrementar los intercambios comerciales, debido a la rusodependencia energética europea ( el 21% de las importaciones de petróleo y 40% de gas proceden de Rusia) y a que el 40% del comercio exterior ruso se realiza con la UE, lo que implicará el finiquito de la actual UE.

Así, asistiremos a la reconversión de la actual Eurozona en la Europa de los Nueve ( Alemania, Francia, Bélgica, Holanda, Italia, Dinamarca, Suecia, Luxemburgo y Austria), quedando el resto de países europeos periféricos (Portugal, España, Irlanda, Grecia, Eslovenia, Malta y Chipre), gravitando en sus anillos orbitales y viéndose obligados a retornar a sus monedas nacionales , sufrir la subsiguiente depreciación de las mismas, regresión a niveles de renta propias de la década de los 70 e inicio del éxodo al medio rural de una población urbana afectada por la asfixia económica, embargo de viviendas e ingreso en las listas del paro, con la consiguiente revitalización de extensas zonas rurales y rejuvenecimiento de su población.

El resto de países del centro y este de Europa, (integrantes de la llamada Europa emergente), sufrirán con especial crudeza los efectos de la tormenta económica al no contar con el paraguas protector del euro y se verán obligados a depreciar sucesivamente sus monedas , aumentar espectacularmente su Deudas externa y sufrir alarmantes problemas de liquidez y asimismo, deberán retornar a economías autárquicas tras sufrir masivas migraciones interiores, al descartar la CE la modificación de las reglas para la adopción del euro en la Unión Europea y así poder acelerar la adhesión de los Estados miembros del centro y este de Europa y deberán proceder a la reapertura de abandonadas minas de carbón y obsoletas centrales nucleares para evitar depender energéticamente de una Rusia que conjugando hábilmente el chantaje energético y la desestabilización de gobiernos vecinos "non gratos" irá fagocitando a la mayoría de estos países abandonados a su suerte por la Unión Europea en aras de asegurarse el abastecimiento energético de gas y petróleo rusos.

Mención especial merece el caso del Reino Unido en el que convergen una mayor exposición a los activos tóxicos (hipotecas subprime), a los activos inmobiliarios y una libra revalorizada que ha estancado sus exportaciones, por lo que se verá obligado a realizar sucesivas bajadas de tipos de interés, implementar medidas cuantitativas (Quantitative Easing) para incrementar la base monetaria, depreciar repetidamente su moneda para estimular sus exportaciones y a aplicar medidas proteccionistas. Además, tras retornar al poder los conservadores liderados por David Cameron y fieles a su política euroescéptica (nula voluntad británica de embarcarse en un proyecto en decadencia en el que la soberanía británica estaría supeditada a los mandatos de Bruselas), incluyeron en su programa electoral del 2.015 la convocatoria de un referéndum sobre la salida de la UE para el 2017, con lo que Cameron tranquilizó a las bases más radicales de su partido al tiempo que arrebató la bandera al partido en alza de los euro-escépticos( UKIP) que consideran que el Reino Unido no necesita de Europa ya que podría convertirse en la Singapur de Occidente desde su atalaya financiera de la City londinense al tiempo que metrópolis del comercio de Ultramar al pilotar la nave capitana de una renacida Commonwealt, siguiendo la filosofía de Winston Churchill : “Estamos en Europa, pero no en ella”.

España
Defensa fomenta el aprendizaje del español entre las Fuerzas Armadas de Mauritania y Cabo Verde
Ep. La Razon 14 Septiembre 2014

El Ministerio de Defensa hará entrega de material de escritorio e informático para la creación de Escuelas Lingüísticas de Español en las Fuerzas Armadas de Mauritania y Cabo Verde en el marco del Programa de Cooperación Internacional de Enseñanza Militar. El material proporcionado permitirá la instalación de 40 cabinas para los laboratorios de idiomas que se creen, con la finalidad de facilitar el aprendizaje y el conocimiento del idioma español a los militares mauritanos y caboverdianos, según informa Defensa en una nota.

Un C-295 del Ala 35 del Ejército del Aire transportará este fin de semana el mencionado material didáctico desde la Base Aérea de Gando hasta la capital mauritana, Nouakchott, y la caboverdiana, Praia. La entrega oficial de dicho material la realizarán el subdirector general de Planes y Relaciones Internacionales, general Luis Antonio Ruiz de Gordoa, y un representante de la Dirección General de Enseñanza y Reclutamiento Militar.

Con este tipo de actividades, el Ministerio ayuda a mejorar las relaciones bilaterales y a estrechar los lazos de amistad y cooperación existentes entre España y estos países. Además, el Programa de Cooperación Internacional de Enseñanza Militar del Ministerio de Defensa tiene como objetivo mejorar el reconocimiento y la reputación de España en la comunidad internacional.

Este Programa tiene su origen en la Comisión Interministerial de Asistencia Técnica al personal de las Fuerzas Armadas hispanoamericanas, creada en 1975 con el objeto de fomentar y desarrollar la cooperación profesional militar y facilitar la asistencia de oficiales a diferentes cursos de enseñanza militar que se imparten en España. Desde el año 2000, el Programa adquiere su formato actual y ha sido gestionado por la Dirección General de Reclutamiento y Enseñanza Militar.

Desde su creación, más de 5.000 oficiales de 60 países han realizado cursos en España, entre los que destacan el de Estado Mayor, varias especialidades médicas o ingeniería de armamento y construcción.

El Programa sirve, además, para la difusión del español. Cada año, más de 30 alumnos realizan un curso de lengua española y se ha firmado un convenio con el Instituto Cervantes para que los militares de países pertenecientes al Programa puedan recibir cursos de español en sus países de origen en condiciones muy ventajosas.
 

******************* Sección "bilingüe" ***********************

El delirio separatista
Alejo Vidal-Quadras www.vozpopuli.com 14 Septiembre 2014

Medio millón de ciudadanos de Cataluña formaron este jueves una V con la que han pretendido simbolizar una supuesta victoria sobre un enemigo inexistente. Uno de los manifestantes declaró que al punto al que habían llegado las cosas “las causas ya no importaban”, es decir, la confesión paladina de la renuncia al pensamiento racional para dejarse llevar por la pura pasión desordenada.

Ninguno de los presentes en la multitud que llenaba la Diagonal y la Gran Vía dedicó un minuto a reflexionar serenamente sobre posibles justificaciones a su reivindicación secesionista. Porque solamente hay dos motivaciones entendibles para la voluntad de desgajar de una entidad política, jurídica y económica de mayor amplitud una sociedad y un territorio integrados en ella.

La primera es que los habitantes de la comunidad que pugna por la independencia sean objeto por parte de las autoridades del Estado que la engloba de violaciones sistemáticas de sus derechos humanos, opresión insoportable, maltrato evidente y marginación oprobiosa. En estas circunstancias, es lógico que las víctimas de tales abusos busquen en la construcción de su propia estructura institucional y política desvinculada de la que las humilla y las tortura el fin de sus desgracias.

La segunda es que, sin darse los dramáticos supuestos anteriores, la población de una parte de un Estado atrasado, corrupto, pobre y fracasado, levante un proyecto autónomo de superior nivel a través del cual persiga la prosperidad material, el avance cultural, la solidez ética y la calidad de vida que en el seno de su antigua matriz le resulta imposible alcanzar.

Cualquier observador objetivo que conozca las circunstancias de la España de hoy, llegará de inmediato a la conclusión de que ninguna de las dos hipótesis descritas guarda ni el más remoto parecido con la realidad de nuestro país. Ni Cataluña sufre opresión alguna ni sus ciudadanos merma de sus libertades y derechos, sino todo lo contrario, al pertenecer a un Estado democrático e intensamente descentralizado en el que la diversidad y la pluralidad gozan de notorio reconocimiento. Más bien es la Generalitat la que limita severamente los derechos y las libertades individuales en los ámbitos educativo, cultural y lingüístico.

En cuanto a la pretensión de erigir una nación idílica de categoría moral, institucional, financiera, intelectual y social netamente mejor que la española en su conjunto, a la luz de los antecedentes comprobados sobre endeudamiento público, ineficiencia administrativa, clientelismo escandaloso, provincianismo patético, latrocinio sistemático, desempleo dramático e incivilidad de comportamientos, la pretensión de los secesionistas de caminar hacia una arcadia feliz una vez rotas las cadenas que les unen a España provocaría hilaridad si no estuviese asociada a la ruina material y espiritual de Cataluña.

Los sumergidos en la riada humana del pasado jueves son presa de un delirio frenético que les ciega y les impide plantearse un análisis coste-beneficio de sus objetivos basado en datos fehacientes y no en emociones incontroladas. Aquellos que alimentan sus sueños imposibles les conducen al abismo sin percatarse de que el amargo despertar que se producirá más pronto que tarde también comportará su descrédito definitivo.

La Diada más Diada
josé antonio portero molina La Opinion 14 Septiembre 2014

Las ideologías, asentadas en unos pocos dogmas de fe, en verdades evidentes por sí mismas o en sedicentes axiomas científicos según la ideología de que se trate, nos cuentan la historia, nos describen y explican la realidad presente y nos pintan el futuro de modo coherente y con una lógica impecable siempre que, claro está, no nos atrevamos a negar sus puntos de partida. Si lo hacemos, si no compartimos el dogma, la verdad evidente o el axioma, quedamos fuera de la normalidad como infieles, antipatriotas o simplemente locos. Las ideologías más acabadas, las que dan sentido a todo a partir de unas pocas ideas fuerza, las mejor construidas intelectualmente son un potente motor social y político. El nacionalismo es una ellas, muy efectiva y atractiva por su simpleza y porque combina bien con la religión, con el racismo, con la izquierda, la derecha y el centro. Reescribe la historia del grupo, explica su sometimiento presente y exalta sus virtudes y sus posibilidades de futuro. Pinta un enemigo amenazador y tiene gran capacidad de integración de los individuos, nativos o inmigrantes, en un colectivo superior, la tribu, la nación. En las sociedades abiertas y plurales las ideologías circulan y compiten pacíficamente en los medios, en la escuela, en los templos, en los partidos y en cuantas instancias cultivan la actividad intelectual, pero en Cataluña el nacionalismo no ha tenido competidor para imponerse de modo hegemónico.

Desde la Generalitat con muchos y poderosos medios económicos, políticos, sociales y culturales se ha propagado el nacionalismo en la escuela y la opinión publica mientras desde el Estado los partidos españoles se limitaban a identificarse con la ideología constitucional que postula la libertad ideológica, el pluralismo y la neutralidad del poder. Frente a una ideología nacionalista fuertemente emocional, autoritaria y excluyente los partidos españoles solo han predicado la ideología constitucional, liberal, plural, tolerante, esencialmente racional. Como si la Nación española reconocida en la Constitución fuese cosa del franquismo. ¡Hasta inventaron esa sandez de la Roja por no molestar al nacionalismo! Lo de la Diada del jueves se viene sembrando hace décadas. La sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña y la que impide la consulta que pretende Mas llueven sobre mojado. Y así hasta ahora, cuando seguir dándole vueltas al pasado de nada sirve, como de nada sirve la descalificación de Mas, Junqueras y compañía por alta que se grite. No creo que Mas traspase la línea que activaría el Código Penal y otras medidas políticas y jurídicas. Optará por una postura victimista, no convoco una consulta legal y con todas las garantías democráticas porque España me lo prohíbe so pena de prisión y suspensión de la autonomía, pero eso no resuelve el problema. No para resolverlo sino para conllevarlo por un tiempo y ante una previsible convocatoria electoral, PP, PSOE, UPyD y Ciutadans deberían acordar con PSC y lo que monte Duran i LLeida algo que ofrecer al electorado catalán moderado. Algo distinto, más efectivo y discreto que una confusa reforma federal de la CE que ni siquiera interesa a Mas. Algo, en fin, que con celeridad y sentido práctico de curso a algunas de las pretensiones frustradas por la sentencia del TC sobre el Estatuto.

Lo que va del nacionalismo moderado al fanatismo separatista
“El encanallamiento no es otra cosa que la aceptación como estado habitual y constituido de una irregularidad, de algo que mientras se acepta sigue pareciendo indebido” Ortega y Gasset
Miguel Massanet  www.diariosigloxxi.com 14 Septiembre 2014

En Catalunya siempre se ha presumido de ser un pueblo tolerante, gran defensor de sus costumbres, laborioso, orgulloso de su cultura y gran defensor de su lengua, el catalán, en la que grandes autores vernáculos han escrito brillantes obras y admirables poesías. En este sentido se puede considerar normal que se sientan un poco nacionalistas y hasta se les puede permitir que, en sus relaciones con otros pueblos de España, se muestren un tanto propicios a exagerar sus propias cualidades y sus innegables dotes para la industria y el comercio. Hasta aquí todo se puede decir que está dentro de la normalidad y nadie puede pedirles cuentas de que sientan una especial predisposición a primar lo que son sus logros, descubrimientos, monumentos, fiestas y costumbres sobre lo que les pueda llegar del resto de España.

A estos nacionalistas moderados no se les puede reprochar su amor por la lengua natal, su predilección por el baile nacional, la sardana, su devoción hacia la Virgen de Montserrat y su legítimo orgullo por los logros conseguidos y los avances técnicos, médicos, arquitectónicos, industriales y mejoras conseguidas en infraestructuras y obras municipales. Es lógico y con ello no se perjudica a nadie ni se obstaculiza, en modo alguno, la relación de la comunidad catalana con el resto de autonomías del Estado español.

Hasta apenas hace unos años, las relaciones de los gobiernos con la autonomía catalana y, en consecuencia, con la Generalitat, si bien siempre han resultado más difíciles que con el resto de territorios españoles; se podría considerar que se desenvolvían con una cierta normalidad aunque, también hay que decirlo, siempre se han caracterizado por las continuas peticiones de más autonomía, mayores aportaciones de financiación y, cada vez que se les ha permitido, mayores trasferencias de las competencias que, tradicionalmente, habían pertenecido al Estado. Pero se produjo un fallo garrafal achacable al gobierno del señor Rodriguez Zapatero que, al no disponer de mayoría suficiente, decidió buscar el apoyo que necesitaba para conseguir gobernar. El entonces presidente del Gobierno cometió el error de anunciar ante el parlamento catalán que él aceptaría cualquier modelo de Estatuto que hubieran acordado las instituciones autonómicas. Y el Estatut fue como quisieron los nacionalistas.

No necesitaba el incipiente nacionalismo catalán, nada más para poner en marcha lo que, sin duda, ha sido la maquinaria para situar a Catalunya por encima de las otras regiones y conseguir arrancar, al gobierno de turno, una serie de concesiones que nunca hubieran soñado poder conseguir. Salió aprobado el Estatut y, a partir de entonces, se puede decir que la carrera para lograr la singularidad de Catalunya dentro del Estado español; el empecinamiento para situar las leyes catalanas por encima de las nacionales; las manipulaciones para convertir la enseñanza en un arma más de adoctrinamiento de los jóvenes catalanes y el idioma catalán en un medio de confrontación con el Gobierno; de modo que el castellano ha venido siendo ninguneado, proscrito y evitado (incumpliendo la Constitución) como medio de enseñanza vehicular para aquellos alumnos que lo han solicitado. Los incumplimientos de sentencias de los tribunales, de normas estatales y las aplicaciones de sanciones a aquellos comerciantes que rotulasen sus comercios en castellano, se han ido convirtiendo en habituales de modo que, en la práctica, el uso de los dos idiomas en las relaciones mercantiles o en los organismos dependientes de la Generalitat se ha convertido a algo imposible. En Catalunya la mitad o más de sus ciudadanos se expresan en castellano, los hay que utilizan ambos idiomas y otros que solo usan el catalán; no obstante, lo que se pretende por las autoridades, con la inmersión obligatoria en catalán, es que se acabe con todo ello y que el único idioma oficial que se use en la comunidad sea el catalán.

El pistoletazo de salida lo dio el propio Artur Mas cuando, en 2007, presidente de Convergència Democràtica de Catalunya y de CiU, que no había obtenido mayoría en las elecciones autonómicas de 2006 y tuvo que recurrir a un nuevo al pacto entre PSC, ERC e ICV-EUiA (que revalidaba así la fórmula del "tripartito"), inició un proceso de «refundación» del catalanismo bajo la denominación La Casa Gran del Catalanisme («Casa Grande del Catalanismo»), en el cual planteaba que Cataluña debía tener el «derecho a decidir». El error de Mas fue creerse que conseguiría un resultado que le diera mayoría absoluta o, al menos, una mayoría que pudiera compartir con el PSC. No fue así, al contrario, perdió 12 escaños y los beneficiados fueron los de la ERC del señor Junqueras. A partir de entonces don Artur se lanzó a una carrera a tumba abierta a base de despropósitos, de exigencias de un referéndum por “el derecho a decidir”, de ataques al Gobierno y de engaños a los ciudadanos catalanes, acusando al Estado de robar a Catalunya, de privarles de dineros que les pertenecían etc.

Con la fijación de la fecha del 9N del 2.014 acabó de cerrarse la salida, se enfrentó directamente al Gobierno y a la Constitución y, empujado por su socio de ERC, se lanzó al agua de los despropósitos sin salvavidas, jugándoselo todo a un bluf que lleva todos los números para provocar una verdadera calamidad para los catalanes. Una cosa sí ha conseguido el separatismo, hacer que muchos ciudadanos hayan dado más prioridad a sus sentimientos catalanistas que al razonamiento (el tradicional “seny” que se les atribuye), habiendo caído en las redes de la demagogia independentista, seguramente ignorantes de las consecuencias que ello comportaría para Catalunya y todos sus ciudadanos. El señor Mas, Junqueras y todos los que les acompañan, se callan malévolamente, lo que espera a una nación catalana fuera de la UE y siguen afirmando que, en Europa, se les ve con simpatía y van a conseguir su apoyo, confundiendo lo que algunos periódicos, como en Financial Times ( un periódico que siempre ha intentado perjudicar a España) o algún periodicucho americano, intentan hacer creer a sus lectores; con la postura unánime, sin fisuras y repetidamente expresada por todas las cancillerías europeas y el propio Parlamento de Bruselas, en el sentido de que en Europa no cabría una Catalunya independiente de España.

Insistimos una vez más: toda esta situación se podría haber minimizado si, el Gobierno de la nación, se hubiera adelantado, hubiera tomado medidas de las que establecen los artículos de la Constitución y hubiera impedido que, el sentimiento separatista, se extendiera, como reguero de pólvora, por sectores de catalanes que hace unos años hubieran sido incapaces de apoyar una causa semejante. ¡Cuidado con lo que nos queda por ver hasta el día 9 de noviembre y cuidado con lo que puede suceder en un país fuertemente mentalizado y engañado por sus dirigentes políticos! En todo caso, señores, se ha de hacer cumplir la normativa legal, mantener el Estado de Derecho e impedir que una región, por importante que sea y por amenazante que se presente, pueda alterar el normal discurrir de toda la nación española. O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, vemos preocupados el camino hacia un enfrentamiento del que, evidentemente, sólo puede salir un vencedor: la legalidad constitucional vigente en España.

Sociedad
La Generalitat de Cataluña impartirá matemáticas en castellano para cumplir con la ley
esther armora / barcelona ABC 14 Septiembre 2014

«Nos ofrecen un parche para cumplir con el 25%», aseguran las familias que acudieron a la justicia

«Ni cumple la ley», «ni dice la verdad». Las familias a las que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha reconocido el derecho a que en el colegio de sus hijos se imparta este curso el 25% de las clases en castellano recibieron ayer atónitas la noticia de que la consejera de Enseñanza de la Generalitat, Irene Rigau, da por zanjado el asunto.

Tres de los cinco padres que están detrás de los autos del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) que obligan a dar más castellano en las aulas aseguraron en declaraciones a ABC que no han recibido aún, a 48 horas del inicio del curso escolar, ningún comunicado de las autoridades educativas. Todos se enteraron de los planes de la Generalitat por la llamada de este diario.

La consejería emitió ayer al mediodía una nota en la que afirmaba que en tres de los centros que debían aumentarse las clases en castellano, el instituto Alba del Vallès, de Sant Fost de Campsentelles, y las escuelas Pía de Sarrià de Calassanç y Mare de Déu del Roser, ambas de Barcelona, la medida se ha descartado porque no ha sido necesario al acabar el alumno afectado la educación obligatoria o porque éste ha cambiado de centro.

Respecto a los dos únicos colegios en los que, según dijo, se buscaba «una propuesta singularizada» (los Escolapios de Sabadell y el colegio Sant Bonaventura-Franciscans de Vilanova i la Geltrú) Rigau aseguró que se ha dado por cumplida la exigencia del TSJC. Al menos una de estas dos familias, que ha aceptado posicionarse, lo desmiente.
«No hay mucho texto»

Consuelo Santos, la madre que está tras el auto que refiere al colegio de Sabadell, supo ayer que en el colegio de su hija a partir de este curso van a impartir Matemáticas también en castellano. «Niña, fíjate que dice esta periodista, que solo te van a dar Matemáticas en castellano. Matemáticas, justamente», bromeó con su hija, que este curso empieza primero de ESO.

Consuelo, una de las veteranas en la lucha por el bilingüismo en Cataluña, no daba crédito a la solución. «Esto es un parche», «Todo el mundo sabe que en las matemáticas no hay, precisamente, mucho texto. Es indignante», dijo la madre. Desmintió también a la consejera al afirmar que «en estos siete años de lucha nunca he tenido contacto con las autoridades educativas». Santos acusa a Rigau de imcumplir la ley y afirma que «dar una clase más no es cumplir el 25%».

Por este motivo, Consuelo ha emprendido la «vía Wert», es decir, «reclamar el derecho que me reconoce la Lomce de que se financie la escolarización bilingüe para mi hija». Otros dos padres consultados por ABC coinciden con Santos en que lo que propone la consejera para dar cumplimiento a los autos «no resuelve nada».
Lucha agotadora

Enrique López, el padre que está detrás del caso del IES Alba del Vallès, acusa también a la consejera de «mentir». Asegura en declaraciones a este medio que en el instituto al que iba su hijo tienen instrucciones de la Consejería de no cumplir con la ley,». «Por desgracia llevo tantos años luchando y con tan pocos resultados que mi hijo ha abandonado la etapa obligatoria sin poder disfrutar de su derecho».

Otro de los padres, que prefiere mantener el anonimato, asegura a este diario que no es cierto que el Departamento se haya puesto en contacto con él, tal y como afirma Rigau. La realidad, añade, es que sólo ha recibido una carta del colegio en la que se le avanza que va a haber novedades este curso, pero sin especificar cuáles van a ser.

Santiago Jorge V. F., también niega rotundamente que su hijo haya abandonado el centro en el que estudiaba voluntariamente, tal y como dice la consejera. «La verdad es que tuvimos que saltar a un concertado porque en 10 años no conseguíamos nada. Lo daba perdido», denuncia. «El único objetivo del sistema educativo en Cataluña es crear una identidad», asegura.

LA ESPAÑA DEL DESPILFARRO EL ÁGORA DE VALENCIA
El 'mejillón' de los 80 millones
PEDRO SIMÓN Valencia El Mundo 14 Septiembre 2014

El Ágora se tragó 6.000 toneladas de acero; sólo se usa el 6% del año
A 500 metros del edificio los alumnos del colegio nº 103 siguen en barracones

Miren por donde miren, los científicos que aún resisten en el Centro de Investigación Príncipe Felipe de Valencia pueden observar el motivo de su decadencia, la pedorreta faraónica, el dispendio hiperbólico, este alarde XXL de la era del ladrillo.

Si se asoman por sus ventanas hacia una parte, verán el centro multifuncional del Ágora, 5.000 metros cuadrados, un mejillón de acero de 80 metros de altura, 80 millones gastados, el huevo que incubó la serpiente de la crisis.

Si se asoman con sus batas blancas hacia la otra, verán las 163 lamas ciclópeas que deberían ir insertas en el gigante, comidas por la maleza, apuntando como cañones que fueran a abrir fuego.

Hizo boom la crisis, sonó el crac en Valencia como una mascletá y hubo cosas que se vinieron abajo.
El Ágora sigue en pie. El Centro de Investigación Príncipe Felipe comenzó a ser humo.

Del segundo podríamos decir que en 2011 hubo 114 despidos por un ERE que afectó a más de la mitad de la plantilla -caso único en el mundo-, que la Generalitat cerró 11 líneas de investigación -cáncer, alzhéimer, lesiones medulares-, que el presupuesto se ha reducido en un 75%.

Pero no hemos rodeado una finca abandonada, saltado un quitamiedos, burlado una valla y atravesado una escombrera para hablarles del cientificidio. Sino para retratar el Ágora desde aquí mismo. Al fondo. Con su cadáver de probetas delante.

El edificio de Calatrava -cuyas lamas no han sido colocadas por falta de presupuesto: serían tres millones de euros del vellón- es una muesca más en un skyline, el valenciano, mordido por la desmesura y la gula.

«El Ágora se inauguró en 2009 sin una función clara. Se adjudicó por 41 millones y a los pocos años el sobrecoste ya era del doble», desgrana Miguel Ángel Ferrís, profesor de la Facultad de Pedagogía. «Aquí se han hecho cuatro eventos. Y siempre con problemas. Partidos de tenis suspendidos por las goteras, puertas que revientan por la diferencia térmica interior-exterior, inundación en la Campus Party dañando los ordenadores de los chavales... Los cálculos dicen que sólo se utiliza el 6% de los días del año. O sea, una calamidad».

Todo se ve más claro a bordo del autobús de la ruta del despilfarro, una singladura de turismo-denuncia donde no hay respiro. Tomas asiento. Vas recorriendo las 15 perlas del derroche de la ciudad. Te van explicando lo que no sale en la foto. Y cuando llegas al Ágora hay división de opiniones: la mitad de la gente diciendo «oooh», la otra mitad diciendo «uuuh». Como un eco salido de la cueva de Alí Babá.

«En el autocar ha estado grabando la CNN, Al Yazira...», nos cuentan. «Ya llevamos más de 1.200 pasajeros: padres con hijos, para que vean el derroche; abuelos; estudiantes en paro; y hasta un investigador joven, que se montó, pidió el micrófono y contó lo de los despidos en el Príncipe Felipe».

Próxima estación: el Ágora.
El Ágora dispone de una superficie elíptica, una piel gruesa de paneles de vidrio, una cubierta móvil, medio centenar de aletas metálicas, 6.000 toneladas de acero. El interior de la ballena de Job. Con su vacío.

Sólo a 500 metros, el colegio público número 103 luce su corolario de espinas. Vinieron los recortes en educación y no dejaron ni las raspas: 380 alumnos llevan ya seis años recibiendo clases en barracones.

Quien anduvo trabajando para el enemigo fue Boro, ingeniero de 38 años que estuvo cinco en Acciona ocupándose de las licitaciones públicas y que hoy vive en una casita ubicada en una zona de huerta de especial protección, pegada al Ágora.

«Aquí sigue la especulación. Hay casas de la huerta a las que ni siquiera les dan cédula de habitabilidad. Porque para el constructor era más fácil comprar un terreno que una casa legalizada... El modelo ha sido éste: el de la construcción. Y eso que en Valencia hay 90.000 viviendas vacías».

El Ágora anda perdiendo ahora su trencadís -mosaico típico del modernismo catalán-, como sucede con la piel de una guiri cuando pasa demasiado tiempo al sol. Lo ves y escuece.

«Una colega extranjera me preguntó una vez: '¿Y a cuánta gente han metido en la cárcel por todo esto?'», nos comenta la periodista Teresa Galindo. «Y yo le dije la verdad, a ver: 'A ninguna'. Se quedó blanca».

Aquí antes había una vega.
Y un orden natural.
Y un Blasco Ibáñez que ya no está.

«Si la cosa hubiera ido como iba, aquí no quedaría nada verde. Todo estaría construido».
Detrás de esta frase y de los 82 años de Manel Gimeno hay arquitectura de la buena y un monumento a Valencia, este sí que sí: seis décadas en esta alquería, un surco de hombre, las botas de goma calzadas como contrafuertes.

- Uy, si la cosa hubiera ido como iba...
- Cuente. Y cuenta.
Se le fueron los hijos porque se le tuvieron que ir. Se le fueron los acuíferos con un rumor de excavadora. Si levanta la cabeza de entre las matas, ve una ciudad hostil.
«Lo han pagado con dinero nuestro, pero yo no he querido ir a verlo, no señor. Ni pienso. Para qué. ¿Quieres ver algo bueno? Ven, anda, ven, que te voy a enseñar los tomates que tengo».

UN VECINO ODIOSO
ORIGEN: Inaugurado en 2009 por Camps estando inacabado. DESARROLLO: Enclavado a 200 metros del Centro de Investigación Príncipe Felipe -donde un ERE redujo la plantilla a menos de la mitad en 2011-, el proyecto se adjudicó a Santiago Calatrava por 41,3 millones. En 2009 se aprobó un modificado de la obra que sumaba un gasto añadido de 35,6 millones. En 2013, la Sindicatura de Cuentas destapó un sobrecoste de 13. La justicia investiga el porqué. SITUACIÓN ACTUAL: El edificio tiene goteras, sufre desperfectos varios, está perdiendo el mosaico y no tiene rematada la cubierta por falta de presupuesto.

La próxima semana, el spa más caro del mundo: un millón y medio convertido en barro.
 


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