AGLI Recortes de Prensa   Viernes  19 Septiembre  2014

Referéndum en Escocia
Victoria pírrica
Emilio Campmany Libertad Digital 19 Septiembre 2014

Toda Europa, incluidos sus mercados, sus grandes medios de comunicación y, por supuesto, nosotros, los españoles, respira a esta ahora tranquila. Y, sin embargo, no hay mucho de que alegrarse. Para empezar, ganar un referéndum de esta clase por tan estrecho margen significa que los ciudadanos están divididos en algo tan esencial como es la nación a la que quieren pertenecer. Es verdad que el referéndum no se inventa la fractura, pero, haciéndola patente, colocándola en el primer plano, la agrava. En segundo lugar, el referéndum no resuelve nada porque bastará cualquier cambio de circunstancias para que los nacionalistas escoceses reclamen la celebración de uno nuevo en el momento que crean más propicio. Y la existencia del precedente dificultará rechazarlo. Luego, la obvia espada de Damocles de la secesión escocesa lastrará cualquier inversión a largo plazo que nadie quiera hacer en Escocia, pues vivir bajo la incertidumbre de si aquello seguirá siendo Reino Unido y Europa dentro de una generación no es la mejor forma de atraer al dinero.

Respecto a nosotros, pasa algo parecido. La mera celebración del referéndum constituye un éxito de todos los separatistas europeos y, por lo tanto, también de los nuestros. La victoria del no es, en este sentido, irrelevante. Es más, sólo la del sí habría tenido algo de positivo, pues Escocia habría sido el espejo donde mirarse aquellos catalanes que, en su tibieza, se han dejado arrastrar por el nacionalismo creyendo que vivirán mejor cuando dejen de ser españoles y por eso, y no por otra cosa, son hoy independentistas. A ellos, el triunfo del sí y ver a Escocia fuera de la Unión Europea, a sus empresas huir y a sus ciudadanos necesitar el pasaporte para viajar a unos pocos kilómetros de su ciudad podría haberles abierto los ojos. Con esta victoria ajustada del no, lo único que tenemos es un pernicioso precedente. Tan pernicioso que los nacionalistas vascos, que tanto tiempo llevaban callados porque saben que independientes del todo estarían mucho peor que ahora, no han tenido más remedio que asomar la cabeza, saludar y recordar que siguen ahí.

Los catalanes que se sienten españoles, los flamencos que quieran seguir siendo belgas, los corsos que estén encantados de ser franceses, los padanos que se sepan italianos, los bávaros que se vean como alemanes tienen hoy una cuenta pendiente con David Cameron. Se puede ser más british, pero no más torpe. No sólo por permitir un referéndum que no tenía por qué haberse celebrado, sino por haberse negado a votar una mayor autonomía y haber exigido un sí o un no sin matices para luego acabar cediendo tanto o más de lo que se le pidió con tal de rebañar el puñado de votos con los que ganar por los pelos. No digo que no celebremos la victoria del no, pero hagámoslo con un buen scotch y brindando por la memoria de ese gran general que fue Pirro, rey del Epiro.

Un error histórico
EDITORIAL Libertad Digital 19 Septiembre 2014

Pese a que finalmente se han cumplido las previsiones y se ha impuesto el no, el referéndum secesionista de Escocia permitido por Cameron ha sido un error histórico tanto para el Reino Unido como para la propia Escocia e incluso para la Unión Europea.

Por un capricho quizá inspirando por previsiones sociológicas claramente cortoplacistas, Cameron ha asumido el riesgo de romper una historia de cientos de años de unión, generando una inestabilidad que ni siquiera el triunfo de los unionistas logrará cerrar: bien sabemos ya en España, por desgracia, que si algo caracteriza al nacionalismo es su insaciabilidad y que mantiene su apuesta hasta que logra imponerse, ya sea de forma democrática o no.

Además, haya triunfado el no hay algo que ya ha ocurrido y que supone una clara victoria del separatismo: la sociedad escocesa se ha partido en dos, y la presión nacionalista ha crecido como no lo habría hecho sin esta convocatoria innecesaria.

Es una lección que quizá hayan aprendido otros países europeos –aunque lo más probable es que no– pero que desgraciadamente llega demasiado tarde para España, donde los separatistas están tratando de sacar tajada... y seguirán a pesar de que el resultado les haya sido desfavorable.

Unos intentos que no se sostienen intelectualmente para cualquiera que se aproxime a la cuestión. En primer lugar, porque la historia de Cataluña y la de Escocia no tienen nada que ver; sin ir más lejos, ésta fue en el pasado un reino independiente y Cataluña no ha sido nunca no ya un reino, sino ni tan siquiera una entidad política única y realmente independiente. En segundo lugar, porque las legislaciones española y británica son completamente diferentes: los británicos no tienen una Constitución escrita y el referéndum puede ser un gran error, que lo es, pero no es un atropello de la legalidad vigente, como sí lo sería el que plantean Mas y los suyos. Y, por último, porque incluso después del referéndum y de la marea nacionalista que ha generado, a pesar del triunfo del no probablemente Escocia ampliará su capacidad de gestión política autónoma… y sólo entonces se acercará al nivel de autogobierno que ya disfrutan –o sufren– los catalanes.

En suma, Cameron se ha equivocado gravemente. Imitarlo no sería un estúpido error sino algo mucho peor.

Desafío secesionista
Rajoy se esconde en el Constitucional
Guillermo Dupuy Libertad Digital 19 Septiembre 2014

El cumplimiento efectivo de las sentencias en un Estado de Derecho no es competencia del Poder Judicial sino del Poder Ejecutivo. Dicho de otra forma: los tribunales son los responsables de dictar las sentencias, pero es el Gobierno el responsable de hacerlas cumplir.

Es lógico que quienes están decididos a vulnerar el ordenamiento constitucional español hayan hecho, a su vez, caso omiso a la sentencia de 25 de marzo de 2014 del Tribunal Constitucional que, por unanimidad, dictaminó:

en el marco de la Constitución una comunidad autónoma no puede unilateralmente convocar un referéndum de autodeterminación para decidir sobre su integración en España.

Lo que no debería tener lógica alguna es que el Gobierno de la nación, en lugar de hacer cumplir ese pronunciamiento, espere a que el Parlamento autonómico apruebe una no menos ilegal Ley de Consultas para volver a presentar nuevo recurso de inconstitucional ante el Alto Tribunal. El TC puede emitir no una sino mil nuevas sentencias declarando la ilegalidad de un referéndum secesionista; pero que esas sentencias queden en papel mojado –tal y como ocurre con los innumerables pronunciamientos judiciales contrarios a la coactiva inmersión lingüística que se perpetra en Cataluña– es y será responsabilidad del Gobierno de la Nación.

Lo que nos presentan los aduladores de Rajoy y de su "magistral manejo de los tiempos" como si de una observancia al Estado de Derecho y un respeto a sus tiempos procesales se tratara es, en realidad, una forma de encubrir una abdicación de sus responsabilidades y una inconfesable renuencia a que los autores de la eventual ilegalidad puedan ser en su día procesados por un delito de desobediencia.

Naturalmente, instar procedimiento por cualquier delito antes de que este se cometa no tiene sentido; pero advertir de las consecuencias penales que tiene el cometerlo lo tiene todo; más aun si lo que se quiere es evitar que se produzca. Por otra parte, como bien dice, no sin cierto cinismo, Torres Dulce, la aplicación del articulo 155 de la Constitución es una decisión "enteramente política", por lo que no hay que esperar –añado yo– a que el desafío secesionista se perpetre para ejecutar la intervención de la autonomía que evite que ese grave atentado al interés de España se produzca.

Sin embargo, es evidente que el Gobierno de Rajoy confía en que Mas acate, esta vez, una nueva sentencia del Constitucional que le vendrá a decir lo mismo que las anteriores. Y, ciertamente, ¿en qué otra cosa se puede confiar para creer que ese referéndum no se va a celebrar habida cuenta de la falta de determinación –ahora incluso de tiempo– de Rajoy a la hora de impedirlo?

Lo grave es que, aunque esa nueva sentencia del Constitucional fuera emitida antes del 9 de noviembre, y Mas la acatara y no celebrara el referéndum tal y como tenía previsto, unas nuevas elecciones en Cataluña no serían un obstáculo –todo lo contrario– para celebrarlo más adelante. ¿O acaso nos creemos que una Generalidad presidida por ERC sería más respetuosa con nuestro ordenamiento jurídico que lo que ha sido presidiéndola CiU?

Desengañémonos, mientras en España no haya Gobiernos dispuestos a combatir ideológica, judicial y financieramente los proyectos secesionistas no faltarán en Barcelona quienes tengan impunidad, financiación y ganas de llevarlos a cabo.

Escocia dijo ‘no’ a la independencia
Pablo Sebastián www.republica.com 19 Septiembre 2014

Con una participación muy alta, superior al 84 % y una mayoría del 54 % de los votos frente al 46 %, el pueblo de Escocia ha rechazado su independencia del Reino Unido y permanecerá bajo el gobierno de Londres y la Corona británica, así como en el seno de la Unión Europea donde el recuento de los votos se siguió con la máxima preocupación. Especialmente en España, donde hoy el gobierno de Artur Mas dará un paso temerario en favor de la ruptura de la unidad de España y la legalidad y presentará en el parlamento catalán una ley de ‘consultas catalanas’, con la que pretende burlar la ley vigente a pesar de que saben que esa norma no cabe en la Constitución Española. Y ello con la pretensión de celebrar el día 9 de noviembre una consulta relativa a la independencia de Cataluña para abandonar España y la UE.

Consulta que no se va a celebrar, porque la prohibirán tanto el Tribunal Constitucional como el Gobierno de España y que en todo caso y probablemente perderían los nacionalistas catalanes como ha ocurrido en Escocia. Pero cuya convocatoria constituye un desafío al Estado, la legalidad y a la unidad nacional por parte de Artur Mas, la federación que le respalda –CiU- y otros partidos catalanes, lo que tendrá consecuencias y los españoles nunca vamos a olvidar.

En Escocia, donde el referéndum es legal y sus razones históricas verdaderas, finalmente se ha impuesto un razonable ‘no’ por lo que no habrá independencia. Pero el país queda prácticamente dividido porque el porcentaje a favor de la secesión es muy alto y deberá ser tenido en cuenta. Especialmente por el Gobierno de Londres y el Parlamento británico que ahora deben cumplir sus promesas para conceder a los escoceses mayor autonomía. Es el compromiso que asumieron los conservadores y laboristas del Reino Unido hace tan solo un par de semanas cuando vieron las encuestas anunciaban un victoria del ‘sí’ a la independencia, algo que el primer ministro británico, David Cameron -que sale muy tocado de este proceso- nunca creyó que podría ocurrir.

En España, al contrario, el Gobierno de Rajoy no puede aceptar el chantaje de Artur Mas y hacer ahora concesiones en favor de un mayor autogobierno catalán con mejoras de su financiación, como lo pretenden algunos –incluido el PSOE con su propuesta federal- porque los nacionalistas catalanes no pueden alcanzar un premio sobre la base de un chantaje y una amenaza contra la legalidad y la Constitución. Ello sería un mal precedente además de la tumba política del PP y del propio Rajoy.

Lo que debería hacer Mas, visto lo ocurrido en Escocia, es dar desde ahora marcha atrás y anunciar que no romperá con la ley y que acatará las decisiones del Tribunal Constitucional. Y que se cuiden y mucho los altos responsables de las finanzas y de las empresas catalanas de hacer más llamamientos al diálogo y a una negociación bajo chantaje que nunca se ha de celebrar en estas circunstancias españolas, porque lo que tenían que haber hecho y declarado ya, como lo hicieron sus homólogos de Escocia de una manera clara y definitiva, era su rechazo frontal a la consulta y a Artur Mas.

De igual manera los primeros líderes e instituciones de la Unión Europea, que llegaron tarde y asustados a la votación de Escocia, deben sacar consecuencias de lo ocurrido y adoptar, desde ahora y de manera inmediata, decisiones y textos legales que habrá que añadir a los Tratados de la Unión Europea, para que, desde ahora y para siempre, quede claro que cualquier territorio de la Unión que rompa su propio Estado saldrá de la UE y nunca más podrá reingresar. Se trata de defender este proyecto histórico que es fundamental para los ciudadanos de la Unión y que han estado a punto de dinamitar un par de millones de votantes escoceses por culpa de la frivolidad de Cameron.

En cuanto a Escocia, veremos qué consecuencias políticas tiene todo ello y cuánto tiempo tendrá que pasar para que, como pasó en Quebec, los independentistas escoceses vuelvan a solicitar un nuevo referéndum, lo que ya no será tan fácil ni se producirá de una manera inmediata. Aunque eso sí, Alex Salmond y sus seguidores podrán decir que la suya es una ‘dulce derrota’ por el alto porcentaje de votos obtenidos y por las nuevas ventajas políticas de las que van a disfrutar. Mientras que en Cataluña esta ‘ducha escocesa’ les caerá como un cubo de agua helada, por más que insistan en la falacia del derecho a decidir y a votar de los catalanes sobre las cuestiones que afectan a los españoles y a la soberanía española y nacional sobre las que solo puede votar el conjunto del pueblo español, como ellos saben aunque huyan de la verdad.

Castilla miserable
Pedro de Hoyos Periodista Digital 19 Septiembre 2014

Lo de Cataluña no hay quien lo pare y su independencia empieza a ser un futuro deseable… también fuera de Cataluña.

La inacción del gobierno actual, que durante años ha dejado a los catalanistas educar a los ciudadanos a través de la prensa subvencionada y de las teles públicas, solo es comparable a la tonta ingenuidad del otro presidente, el inútil de León, que afirmó públicamente que apoyaría aquel nuevo estatuto que saliera del Parlament. Si a eso le sumamos el continuo aliarse de unos y otros con Pujol a cambio de sus votos, creándole vana y artificialmente una aureola de líder de la que tan lejos está, tenemos como resultado la situación actual.

Lo de menos es si hay votación independentista o no, hay millones de independentistas que han abjurado de España gracias a la tontuna de nuestros políticos. ¿Cuándo van a pagar sus errores? ¿Qué solución tiene pensada el gobierno para volver a unir a Cataluña con el resto de España? Rajoy parece pensar que las cosas se hacen solas…

Tumba Fernán González
Somos el país más descentralizado del mundo –competencias de Orden Público, Educación y Justicia incluidas- pero eso no vale para los catalanistas; su necesidad es ser reconocidos como diferentes, ser tratados como casta aparte, tener más y mejores competencias que los demás… Y el PSOE propone más de lo mismo, nueva constitución, federalismo asimétrico y reconocimiento de la diferenciación: los catalanes no son murcianos, faltaría más.

Y mientras tanto en Castilla cada año somos menos, más viejos y más pobres. Pero al PSOE y al PP no les importa, divididos en varias regioncitas de segunda no protestamos y somos mansos. Ni siquiera existe la vieja Castilla en este organigrama español… todos los recursos salen siempre en otra dirección… como el Archivo de Salamanca, como nuestros emigrantes que con su trabajo y sus impuestos colaboran al engrandecimiento de otros. ¿Por qué siempre protestan los ricos, por qué los pobres callan, acomplejados? Pero el PSOE propone una nueva constitución a la medida de los catalanistas. Federalismo asimétrico. La parte ancha del embudo para los ricos, para Castilla la parte más angosta. Nos la introducirán por ese sitio sin que nadie proteste, sin que nadie se dé cuenta. ¿A dónde iremos? A trabajar a Cataluña, al País Vasco o a Alemania, vaya usté a saber. Castilla miserable, ayer dominadora…

Un dardo contra el paroxismo catalán
Xavier Horcajo www.gaceta.es 19 Septiembre 2014

Casi once puntos de ventaja de los partidarios de seguir en el Reino Unido, sobre los independentistas. Casi de forma automática Artur Mas retrasan la firma del decreto que convoca a los catalanes a votar el 9-N. Los cantos de sirenas han pinchado en la tierra del whisky, como flojearían en Cataluña por mucho que se empeñen Piqué Guardiola y Gasol. Lo reconocía el propio Artur Mas a Chistiane Amanpour, en una entrevista de la CNN (una cadena que no miente más que en los seguimientos de conflictos internacionales en los que interviene EE.UU.)

Todos los referéndums independentistas como Quebec, Escocia, Cataluña o el País Vascos se sostienen por un principio de egoísmo: ser más ricos. Creen los “suporters” que solos serían más libres y más ricos. Esa pretensión les lleva a perder los referéndums (2 en Quebec y 1 en escocia), porque --como fueron o son-- más ricos, tienen enormes porcentajes de voto que teme lo desconocido, el cambio. Votan no arriesgar lo que tienen o lo que creen que tienen.

Sobre el metal que forja al héroe independentista de nuestros días, recuerden a Josep Pujol Ferrusola, el segundo de los hijos de Pujol, que se “travistió” de contribuyente madrileño, para ahorrase dos puntos en la declaración de la renta. Si hubiera sido necesario se habría hecho socio del Real Madrid.

Ser más rico (o creer serlo) te vuelve conservador y cobarde a la hora de asomarse al abismo. Los independentistas catalanes que tienen dinero, aunque sea menos que los Pujol, no quieren ser William Wallace que montaba a pelo con las piernas al aire en las frías Highland.

Honradamente pienso que en Cataluña los partidarios de seguir en España serían más de un 20% más poderosos que los independentistas, a pesar del mono-pensamiento, de las campañas y de la presión, el voto silencioso, los que no ponen banderas “esteladas” en el balcón son muchos más que los que lo hacen. Como Alex Salmond, muchos en CiU se frotaban las manos convencidos de que a los escoceses Cameron se lo “había puesto a huevo” y que ese efecto “scottish” metería más viento a sus velas.

La tragedia catalana entra en su penúltimo acto, el que va de la publicación de la ley de consultas, a la firma del decreto convocando a referéndum separatista el 9-N, recurso del Gobierno, suspensión del decreto y de la ley; pera desembocar, más bien pronto que tarde, en la convocatoria de elecciones autonómicas catalanas plebiscitarias para seguir haciendo sonar el soniquete. Los objetivos entonces pueden ser “a grande”: “Súbete a mi voto y te llevaré a un país libre” o “a chica”: “Vótenos para reformar la Constitución y poder votar si queremos seguir en España”

Pierde la independencia. Ahora comienza el asunto de "mayores poderes"
Mario Conde www.gaceta.es 19 Septiembre 2014

En Escocia ha ganado el No. La primera consecuencia es que un país ha quedado divido en dos mitades enfrentadas. Si se tratara de una votación sobre algún aspecto importante de la convivencia ordinaria, esa fragmentación no sería excesivamente preocupante, sino la consecuencia directa del poder de elegir, del poder de votar. Los suizos, por ejemplo, practican con bastante frecuencia ejercicios de democracia directa y votan sobre cuestiones de esa naturaleza, que, sin duda, son importantes, como digo, para el modelo de convivencia, pero que no cuestionan la propia identidad subjetiva del país en el que los votantes deciden sobre cada asunto concreto

Lo complejo del referéndum escocés es que se votaba sobre la esencia de Escocia. Y digo esencia porque la cualidad de “independencia” afecta a la “esencia” del modo de concebir Escocia: o es una parte del Reino Unido o es un Estado independiente.Fácilmente se aprecia que la diferencia es cualitativa. Pues bien, el resultado es tajante: algo mas de la mitad de los escoceses quieren seguir siendo “ingleses”. La otra mitad —algo menos— no quieren para nada ser parte de ese Reino Unido. Ya se que la grandeza de la democracia consiste en saber aceptar los resultados. Por supuesto. Pero entre la grandeza de la democracia y el alma de los pueblos hay un trecho, que no siempre se recorre por los senderos del formalismo político y jurídico. Por eso, muchos escoceses que no quieren ser ingleses —lo digo así para entendernos— van a verse cualitativamente frustrados. Y no es un porcentaje menor sino casi la mitad de Escocia. Y no es decisivo, aunque sí significativo, que Glasgow haya votado mayoritariamente ser independiente.

El primer problema consiste, por tanto, en ver como superan esta división en asunto esencial. Presiento que no será fácil. Y presiento que, por muy civilizado que sea el pueblo escocés, algunas repercusiones tendrá en la vida diaria. Por ejemplo, ¿existirán familias divididas por el sí y el no? ¿Eso se proyectará, por ejemplo, en su vida ordinaria? ¿Y en el mundo empresarial?. En fin, que ahora toca superar en términos de convivencia las consecuencias de una decisión que fragmenta a un país en dos mitades en términos de esencia.

Pero, guste o no, el debate no ha finalizado. Lo digo porque Cameron ha prometido “mayores poderes” para Escocia si no se convertía en independiente. Es claro que en el resultado, la victoria del NO, amén de las amenazas de dejar la libra, abandono de entidades financieras y otras pronunciadas desde el costado unionista, esa promesa de mayores poderes efectuada in extremis puede haber tenido alguna importancia. Yo personalmente creo que bastante, aunque es solo intuición.

En todo caso se van a reclamar esos “mayores poderes” Y aquí viene el asunto, porque nadie los ha concretado, sino que simplemente se ha formulado una propuesta genérica. Llega la hora de la verdad, de concretar esa promesa. ¿Cómo se llevara a efecto? ¿Cual es el procedimiento a seguir? ¿En qué consisten esos mayores poderes? El debate está servido.

Y quiérase o no, analizando la situación de Escocia, conociendo su estatuto jurídico actual, esos mayores poderes o se acercan a una independencia de facto en cuestiones importantes, o generarán frustración en la parte escocesa no inglesa, e, incluso, en trozos de la escocesa-inglesa. Está claro que seguirán sometidos a la disciplina financiera del Banco de Inglaterra, pero ¿gozarán de autonomía para emitir deuda por sí mismos, por ejemplo? ¿Con qué alcance? ¿Qué sucede si Inglaterra convoca referéndum para seguir o salir de la Unión Europea? ¿Les vinculará a los escoceses? En fin el problema está ahí.

Si hubiera ganado el Sí se habría abierto un periodo de tiempo destinado a la concreción de la independencia. Al ganar el NO se abre un periodo hacia la concreción de los “mayores poderes”. Quiérase o no, el problema no ha terminado. Se reconduce por otro sendero de frontera importante pero no decisiva con el anterior. Y es que estas cuestiones identitarias son muy complicadas, porque, ya lo he dicho varias veces, al margen de racionalidades, oportunidades, ventajas e inconvenientes, en el fondo, al menos en parte, subsiste un sentimiento que no se maneja por métodos cartesianos. Por ello, preguntar un país sobre estas cuestiones tiene costes importantes gane quien gane. No es solo un ejercicio de democracia. Es algo que va mas allá y, gane quien gane, afectará a la futura convivencia.

El “no” escocés, una derrota para Mas
Xavier Horcajo www.gaceta.es 19 Septiembre 2014

los chicos de Mas que –tras la derrota escocesa- van a recibir la visita del fantasma de la derrota del “soberanismo” de Cataluña.

Artur Mas reconocía a la periodista de moda en el mundo anglosajón que los partidarios de la independencia en Cataluña son minoritarios. A pesar de que la ley de consultas les permite el voto a los menores de edad (votan desde los 16 años) a los extranjeros residentes e incluso a los que entreguen su voto a un policía local, Artur Mas sabe que los partidarios de la independencia son muy ruidosos, pero menos que los catalanes que quieren seguir en España. Por eso el “no” en el referéndum escocés es un mazazo para la consulta del 9-N.

Gracias a Cameron (no a Rajoy) y a sus advertencias a los escoceses de lo que perderán si se van (la libra, el pasaporte y el acervo comunitario), algunos catalanes van conociendo los riesgos del “si a las dos preguntas que Mas les piensa hacer el 9-N. Por primera vez encontramos intereses comunes en el Gobierno entre los que no quieren que se haga la consulta y los chicos de Mas que –tras la derrota escocesa- van a recibir la visita del fantasma de la derrota del “soberanismo” de Cataluña.

El Presidente Mas maneja el mismo informe que conocemos todos y que dice que ninguna de las 27 ciudades catalanas que tienen más de 42.000 habitantes tiene mayoría independentista, Y a eso habrá que sumar los efectos: Primero, desengaño tras el “caso Pujol”. Segundo, el efecto miedo-reflexión sobre lo que pagarían los catalanes por el irredentismo de los dirigentes políticos en sus vidas: salarios, renta per capital, valores inmobiliarios, barreras arancelarias, financiación de sus entidades financieras, pérdida de la UE, etc. etc.

Terminada la teatralidad de la convocatoria y producido el recurso y suspensión de la ley que diseñada para amparar el referéndum, volveremos a donde estábamos, centímetro más o menos. Ambas partes se sentarán a negociar una reforma constitucional que podrá fin a la idea de “una España unida e indivisibles” que dice la Constitución. Cataluña será un Estado, en una especie de confederación sometida a la Corona. Eso y una bagatela, dar a Cataluña, una comunidad con peso en el PIB español, un concierto fiscal equiparable al que disfrutar vascos y catalanes.

Para entendernos, es como conseguir casi todo lo que conlleva la secesión, pero sin hacer el referéndum. Ese escenario convierte a España en difícilmente viable, desde el punto de vista de la hacienda pública. Alguno dirá que para eso, era mejor ir a las urnas y derrotar a los secesionistas, aun como en Quebec que tuvieron que hacerlo dos veces.

Cataluña
Marroquíes, carne de cañón para el independentismo
Antonio Robles Libertad Digital 19 Septiembre 2014

Ayer denunciaba El Mundo la última artimaña del Gobierno de la Generalidad para atraer a sus planes secesionistas cerca de 300.000 inmigrantes marroquíes residentes en Cataluña. El escándalo partía de un documento aprobado el lunes que recogía la posibilidad de introducir la enseñanza de la religión islámica y las lenguas árabes y tamazig en el horario lectivo. ¿Control del islamismo radical? ¿Medidas para integrar a la mayor población inmigrante de Cataluña? A juzgar por las relaciones que hasta la fecha han mantenido responsables del nacionalismo con líderes islámicos radicales para atraer a la causa independentista su gente, no parece que sea este el objetivo.

El escándalo ha inundado las tertulias. No es para menos. Querer garantizar a los inmigrantes marroquíes la enseñanza de su lengua cuando impides la enseñanza del castellano a cientos de miles de niños españoles es de un cinismo intolerable. Tratar de adoctrinarlos en el catalanismo para atraerlos al independentismo, pederastia cultural.

No me explayaré en la evidencia. Prefiero remarcar que estos abusos no son de ayer, ni están improvisados. Como en el caso del fraude fiscal de Pujol, la manipulación y utilización de la inmigración por el nacionalismo es cuestión antigua y sostenida por normas y leyes, aunque hayan pasado desapercibidas para la inmensa mayoría de la población. Sin embargo, por los aspavientos que ha provocado la denuncia de El Mundo, pareciera que esta argucia la hubieran puesto en marcha ahora, envalentonados por uves y vías catalanas. En ningún caso. Vienen pastoreando a la inmigración desde hace más de tres décadas de forma taimada a través de casas regionales, folklore y muchas subvenciones; y reglamentando el abuso con normas y leyes desde hace más de seis años. Vestigios de ocultación los recogió Libertad Digital en 2008, a partir de la información directa que como diputado de C's pude adquirir al formar parte de la comisión del Pacte Nacional per a la Inmigració del Parlamento de Cataluña. Ni las discusiones, ni las enmiendas, ni las intervenciones en la tribuna del Parlamento ni las denuncias públicas lograron hacer desistir al independentismo (por entonces aún camuflado) de la idea de utilizar a la inmigración como carne de cañón para sus planes secesionistas. Con el apoyo explícito de ERC, ICV-EUiA, PSC y CiU, el apoyo implícito de PP y el rechazo explícito de C's. Una equidistante Montserrat Nebrera, por entonces representante del PP en dicha comisión, obligó a su partido a posicionarse en contra, junto a C's. A la luz ahora de la deriva independentista de Nebrera, no nos ha extrañado su tibia reacción de entonces, como su oportunismo ahora para encabezar la lista de CiU por Sant Just Desvern en las próximas elecciones municipales.

A ese Pacto Nacional por la Inmigración le siguió dos años después (2010) La ley de Acogida. Ahora el pacto se convertía en ley. Nuevamente sería C's quien diera la batalla y denunciase las intenciones xenófobas de esa ley. Así lo recogí el 15 de junio de 2010 en El Mundo, bajo el título de "Acogida Lingüística y exclusión cultural". A nadie fuera de C's pareció importar la nueva legislación. Es una lástima que entonces no tomaran más en serio aquellas advertencias. Ahora nos escandalizamos por el contraste inadmisible entre el trato dispensado a la inmigración y el otorgado a ciudadanos españoles. Más vale tarde que nunca.

Leer esa Ley de Acogida y bucear en aquel Pacto por la Inmigración nos ayuda a comprender las nuevas medidas interesadas del independentismo publicadas ayer por El Mundo. Eso debería alertar al Estado para impedir cualquier iniciativa que trate de suplantarlo en materia tan manipulable. ¿Para cuándo un equipo de juristas, historiadores, especialistas en psicología social y demás ramas del saber capaces de rastrear toda la bazofia legal e intelectual que está generando desde hace años el nacionalismo impunemente?

El presentador de 'La Marimorena' analiza en 'Rojo y Negro' (Radio4G) cómo quedaría una Cataluña independiente
Carlos Cuesta: "El nacionalismo siempre tiene que pedir más, y al final llega a la independencia y al desastre"
"Si Cataluña se independenza se queda sin BCE y sin fondo de liquidez. Todo eso es paro"
Periodista Digital 19 Septiembre 2014

El periodista de El Mundo y presentador del espacio político 'La Marimorena', Carlos Cuesta, dio su punto de vista en 'Rojo y Negro' de Radio4G, sobre lo que podría suceder con una Cataluña independiente a raíz de la celebración este 18 de septiembre de 2014 del referéndum sobre la secesión de Escocia.

Cuesta dejaba un dato clarificador:
"Los catalanes representan el 17% de la población española y reciben el 19% de los fondos, cuando su población es además más rica que la media".

En el caso de una posible independencia catalana, el periodista de El Mundo recordaba que Cataluña quedaría fuera del servicio europeo interbancario y matizaba que el nacionalismo tiene el problema de no ver el resultado a largo plazo quedando cegados por las ventajas inmediatas.

En su opinión, el inicio de los nacionalismos es la parte "agradable" del proceso porque se van haciendo regalos y ayudas por parte del gobierno central que no les corresponde. El electorado queda atrapado por las ventajas inmediatas, pero llega un punto en el que los líderes nacionalistas se enfrentan a la realidad cuando en el caso de esa posible independencia, las empresas salen de Cataluña y eso se traduce en paro.

"El desastre económico en el caso de Cataluña vendría porque los bancos quedarían sin garantía, sin área comercial, y los costes para el país serían inasumibles. El nacionalismo siempre tiene que pedir más, y al final llega a la independencia y al desastre".

Carlos Cuesta lamentaba la falta de explicaciones a los ciudadanos sobre las consecuencias reales de una posible independencia, y preguntas que surgen, como quién va a pagar las pensiones de los catalanes, quedan sin responder. El periodista hablaba de las relaciones comerciales de Cataluña con el resto de España, con cifras de cerca de 30.000 millones de euros que dejarían de entrar en el país no solo "por animadversión", también por los inconvenientes económicos y de aranceles"

Alumnos de 85 escuelas de 39 localidades catalanas solicitan educación bilingüe
Convivencia Cíciva Catalana desmiente a la consejera de Enseñanza, Irene Rigau, quien aseguró que nadie en toda Cataluña había pedido la enseñanza en castellano y catalán este curso. En los últimos tres años, estas solicitudes formales de bilingüismo afectan, al menos, a 226 centros educativos de 70 municipios de toda Cataluña. CCC cree que estas peticiones seguirán aumentando en los próximos meses.
Redacción www.cronicaglobal.com 19 Septiembre 2014

Padres de alumnos de 85 centros educativos situados en 39 localidades de toda Cataluña han presentado solicitudes para recibir enseñanza bilingüe (en castellano y en catalán) este curso escolar basándose en la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) y en las sentencias de los tribunales que avalan este derecho.

Así lo ha anunciado Convivencia Cívica Catalana (CCC), que se han encargado de canalizar estas peticiones tras una campaña que ha puesto en marcha y que mantiene abierta. De esta forma, la entidad desmiente a la consejera de Enseñanza de la Generalidad, Irene Rigau, quien este lunes aseguró que no había "ninguna petición directa" para recibir una educación bilingüe en Cataluña.

Peticiones de bilingüismo en 226 centros de 70 localidades en los últimos tres años
De hecho, CCC ha destacado que en el inicio de este curso (2014-2015) ha habido "un incremento sustancial del interés de los padres catalanes por una educación bilingüe" respecto a los años anteriores, lo que consideran que es "una buena señal" que responde a que "cada vez más ciudadanos en Cataluña pierden el miedo al nacionalismo".

Las peticiones para recibir educación en las dos lenguas oficiales se han concentrado en las siguientes localidades: Barcelona, Calafell, Castelldefels, Cerdanyola, Cornellà de Llobregat, Cunit, El Masnou, Granollers, Hospitalet de Llobregat, Igualada, Mataró, Mollet del Vallés, Montornés, Reus, Ripollet, Sant Adrià de Besos, Sant Cugat del Vallés, Sant Joan Despí, Sabadell, Salou, Sitges, Tarragona, Viladecans, Vilafranca, Vilanova la Geltrú y Vilaseca.

Sumando las peticiones de este curso a las de los tres anteriores, CCC ha gestionado solicitudes para una enseñanza bilingüe en un total de 226 centros educativos de 70 localidades distribuidas por toda la geografía catalana.

Tras la negativa de Rigau, se acogerán al mecanismo que establece la LOMCE
CCC recuerda que estas peticiones exigen que, tal y como establece la ley y los tribunales, "se utilicen de forma conjunta y equilibrada las dos lenguas oficiales como lenguas vehiculares de enseñanza en lugar de la actual inmersión monolingüe en que sólo se utiliza una sola de ellas [el catalán]".

La entidad apela la Generalidad a "abandonar su modelo de inmersión monolingüe para sustituirlo por un sistema bilingüe, que respete los derechos de los padres y la realidad bilingüe de nuestra sociedad" y se muestra convencida de que "en los próximos meses el número de solicitudes de enseñanza bilingüe seguirá en progresión ascendente en Cataluña".

CCC recuerda que la Consejería de Enseñanza dispone de un plazo legal de tres meses para responder a las solicitudes de los padres, que en la mayoría de los casos se empezaron a presentar a partir del mese de julio, por lo que augura que será a partir del mes de octubre cuando las previsibles negativas de la Consejería se remitan al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte para acogerse al mecanismo de garantía de bilingüismo escolar que establece la LOMCE.

Muchos ministros y pocos datos
Rajoy presenta de nuevo la reforma de la administración y 'oculta' de nuevo las cifras
El Gobierno asegura que entre 2012 y 2015 el ahorro subirá a los 37.620 millones. Pero sus documentos no explican cómo se conseguirá.
Libertad Digital 19 Septiembre 2014

Mariano Rajoy, Soraya Sáenz de Santamaría, Fátima Báñez, Alberto Ruiz-Gallardón, Pedro Morenés, Ana Pastor, Jorge Moragas, Álvaro Nadal,... La Moncloa presentaba este jueves por la mañana un lleno hasta la bandera. El presidente del Gobierno en persona iba a presentar el informe anual de una de las medidas estrella de su Gobierno, probablemente la que más veces ha anunciado, comentado, detallado y explicado: la reforma de las administraciones públicas.

Desde que en otoño de 2012 se anunciase la creación de la Comisión para la reforma de las Administraciones Públicas (CORA), han sido pocas las ruedas de prensa tras el Consejo de Ministros en las que no se haya hecho mención a la misma. Una semana se trataba de una reforma, otra un organismo suprimido, otra un plan para la administración electrónica o el anuncio de la venta de activos públicos. Ninguna otra de las iniciativas del Gobierno es tan querida para Soraya Sáenz de Santamaría y para el propio Rajoy.

Por eso, no es extraño que en los grandes actos relacionados con la CORA esté presente toda la plana mayor del Gobierno. Este jueves no ha sido una excepción. Se anunciaban los datos de ahorro correspondientes a 2014. Según informa la web de Moncloa, "el ahorro acumulado para las Administraciones Públicas asciende a un total de 10.417 millones de euros. De esa cantidad, 2.684 millones corresponden al Estado, 5.535 millones a las comunidades autónomas y 2.198 millones a las entidades locales". Y eso sólo este año: en el período 2012-2015, la cifra asciende a 37.620 millones.

Hasta aquí todo parece correcto. Son las cifras que, más o menos, ha barajado el Gobierno desde que se inició el proceso. Pero estamos hablando de mucho dinero y sería necesario algún detalle. Un mínimo desglose. Algún documento que permita analizar las cifras oficiales. Y, por ahora, no hay nada de esto. Lo único que Moncloa entregaba a los periodistas era una decena de imágenes sacadas del power point de la presentación. Nada más. Se supone que en algún momento, en los próximos días, se colgará el informe completo. El del año pasado eran más de 253 folios, con más texto que datos, pero bastante detallado. Pero este jueves, el día de su presentación en sociedad, ningún ciudadano podrá fiscalizar al Gobierno. Son 10.417 millones y punto. Creérselo o no es sólo cuestión de fe.

El ahorro y la CORA

En realidad, los documentos entregados este jueves presentan los mismos problemas que los anteriores informes sobre la CORA. Cuando uno escucha que se van a ahorrar 37.700 millones con la reforma de las administraciones públicas, lo lógico es pensar que va a haber una reducción del gasto por esta cantidad. Pero en realidad no es así. En esta cifra, el Gobierno mezcla recortes reales de gasto público, ahorro por no pagar la extra a los funcionarios en 2012, ahorro que supuestamente tienen los ciudadanos por usar la administración electrónica en vez de ir en persona a la ventanilla y la venta de activos públicos como coches o edificios.

Por ejemplo, en el díptico que ha entregado Moncloa a modo de resumen se reseñan todo tipo de conceptos:

  • 73% de las declaraciones de IRPF por internet: una mejora que, evidentemente, lleva aparejado un ahorro para el ciudadano, pero que está en marcha desde hace más de una década, por lo que difícilmente se la puede apropiar este Gobierno
IRPF declaraciones electrónicas
  • 200 millones por la venta de inmuebles y revisión de alquileres: una cifra importante pero que, como todas las demás del documento, se cuenta en decenas de millones, muy lejos de los 10.000 millones de los que presume el Gobierno
  • 2.000 entidades suprimidas: no hay listado de las mismas ni, sobre todo, una explicación de si las entidades se han suprimido realmente (los contribuyentes se han ahorrado su coste) o se han integrado en otros organismos públicos, manteniendo su personal y atribuciones (el mismo perro con diferente collar)
  • 41.800 millones de euros para pagar a 230.000 proveedores: es un logro muy importante, pero no está muy claro qué tiene que ver esto con la CORA o qué ahorros puede implicar desde el punto de vista del gasto públicos
  • 269 vehículos oficiales menos, 12,7 millones ahorrados: sin decir ni cuántos había antes, ni cuántos quedan, por no hablar de que esos 12 millones, aunque en un gasto muy llamativo, son una migaja si se miran las cifras totales de objetivo de ahorro

Con todo esto encima de la mesa resulta complicado aceptar sin más las cifras de Moncloa. Por ejemplo, cuando el año pasado se presentó el primero informe y se habló por primera vez de los 38.000 millones de ahorro, en realidad sólo una mínima parte (unos 6.500 millones) se refería a reducción del gasto directa. El resto se suponía que llegaría por el llamado coste de oportunidad, es decir, lo que estima que se ahorrarán ciudadanos y empresas de su bolsillo gracias a la mejora de la eficiencia de la Administración (eliminando trámites y burocracia). Nada hace pensar que esto haya cambiado.

De hecho, en los propios gráficos que ha entregado el Gobierno se muestra cómo el diferencial de gasto público entre España y la Eurozona se ha acortado en los últimos ocho años, una tendencia que se da por supuesto que continuará. Y en lo que hace referencia al número de empleados públicos, aunque se muestra un ligero recorte en 2013, la tendencia parece haber cambiado en los últimos trimestres. ¿Recortes? Si alguna vez los hubo, ya han pasado a la historia.

Gasto público España - Eurozona

 


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