AGLI Recortes de Prensa  Viernes 26 Septiembre  2014

Contra el consenso
Almudena Negro www.vozpopuli.com 26 Septiembre 2014

Afirma el abogado y pensador republicano español, Antonio García-Trevijano que, dónde hay consenso, al cual califica como “valor negativo”, coincidiendo en ello con la autora norteamericana Ayn Rand quien consideraba a la ideología del consenso (la socialdemocracia) como una antiideología, no puede haber libertad, porque el consenso es contrario a ésta. Vaclav Havel, por su parte, señalaba al consenso político, basado en el miedo, la propaganda y una falsa representación que hace creer al pueblo que tiene poder de decidir, como origen de la gran “cultura de la mentira”.

En España, desde 1978 en que ve la luz la carta otorgada del consenso, las elecciones no tienen más finalidad que decidir a quién le corresponde dirigir el consenso, cuya voluntad, que pretende ser la del pueblo pero no lo es, se manifiesta y decide en las Cortes, dominadas por el poder ejecutivo, que ya, sin cortarse ni un pelo como consecuencia de la baja calidad intelectual de nuestros políticos y una vez consumada la infantilización de una sociedad entregada al humillante y simplón “Mujeres, hombres y viceversa”, designa directamente al presidente del Congreso. Y tan anchos. Al fin y al cabo, apenas cuatro se darán cuenta y dos protestarán.

La sumisión del legislativo y el judicial al ejecutivo es consecuencia del parlamentarismo, incompatible per se con la democracia política, dado que, bajo éste, el poder ejecutivo acaba domeñando al resto de poderes, desapareciendo así la para la siempre imperfecta pero necesaria división de poderes. En España, en el colmo del descaro, existe un banco azul en el Congreso de los Diputados. ¡Qué mejor imagen de la descarada ausencia de esta conditio sine qua non democrática!

Montesquieu ha muerto, si es que acaso alguna vez vivió, como decretó el mordaz Alfonso Guerra. Desde entonces, todos bailan sobre su tumba. El esta semana dimitido Alberto Ruiz-Gallardón no menos que el resto. De hecho, ha sido él quien, en nombre del consenso, ha dado la posiblemente última puntilla al poder judicial. Un poder judicial del que, según las encuestas del CIS, no se fían con razón unos españoles entregados a la exigencia de la perfección prometida por los utópicos. Pues bien, ningún orden político será jamás perfecto, como tampoco lo es el hombre. La perfección queda reservada para quienes prometen “construir” un hombre nuevo (perfecto), al cual ofrecen el paraíso terrenal. A estos es a quiénes prestan oídos buena parte de las sociedades, pese a que la consecuencia de permitirles llegar al poder, siempre es la misma. Venezuela, en donde el pueblo, llevado a la miseria por unos gobernantes que prometían el Edén y que han liquidado las clases medias, parece que se está rebelando, constituye un buen ejemplo. Aquí, en España, hay quien quiere y defiende ese modelo autoritario.

La corrupción que vemos estos días por doquier, de Bárcenas a Pujol, no es más que la consecuencia del propio consenso, de una oligocracia devenida en cleptocracia. Y es que, como señalara Antonio Garcia Trevijano, “de la dictadura no se pasa a la democracia, se pasa a la oligarquía, porque ésta es una degeneración de la dictadura”.

Oligarquía que es la ley más universal de la política, aunque los tecnócratas no se enteren y por eso confunden política con politiqueo, y cuyo presupuesto ontológico es la en España ausente libertad política, como algunos no nos hartamos de repetir. De ahí que, salvo que cambie por completo la naturaleza humana, que es lo que persiguen los totalitarismos con su tenaz búsqueda del hombre nuevo mediante la llamada ingeniería social, existe y existirá siempre una eterna lucha entre la libertad colectiva y la oligarquía, como magníficamente explicara el desconocido pero fundamental Robert Michels, padre de la Ley de Hierro de las oligarquías, que pone en su sitio a los de la “democraciainternadelospartidos”, desconocedores por partes iguales de la naturaleza humana y de la democracia que dicen defender.

Explica Rand que “el consenso generalmente abarca todos los puntos de vista políticos aceptables. ¿Aceptables para quién? Para el propio consenso”. Y así es como se impone el pensamiento único, predominante hoy en Europa, en la cual los segmentos minoritarios son expulsados de la vida pública por no plegarse al “aceptable consenso”. “¿Qué criterio de justicia tiene un gobierno de consenso como guía? El tamaño de la pandilla de la víctima. Así, cada segmento amplio, para ser moderado [la otra palabra mágica que todo lo justifica y que excluye a las minorias], debe de tener en cuenta los puntos de vista de otro segmento amplio”, concluye Rand.

Es lo que comúnmente se conoce como PPSOE y tiene desconcertada a buena parte de la sociedad española, que, pese a intuir que en España hay en el fondo un partido único, sometido al consenso, se sorprende cuando el PP hace suya la agenda ideológica y programática de José Luis Rodríguez Zapatero.

El problema es que, debido a que los mantras estatistas, los dogmas del consenso, han hecho mella en buena parte de la población, ésta, en lugar de buscar alternativas fuera del mismo, tiende a refugiarse en opciones pseudopolíticas que, en definitiva, no pretenden más que la sustitución de una oligarquía (casta la llaman) por otra igual, pero más cruel. Como ha sucedido en Venezuela. Como ha sucedido tantas y tantas veces.

Los separatistas aún piden más dinero a Rajoy
EDITORIAL Libertad Digital 26 Septiembre 2014

Tres días después de hacerse público que el Gobierno de Rajoy ha vuelto a destinar a la secesionista Administración autonómica catalana la mayor parte de los Fondos de Liquidez Autonómica, y el mismo día en que se ha notificado que Artur Mas firmará este sábado el ilegal decreto de convocatoria del referéndum secesionista, el consejero de Economía de la Generalidad, Andreu Mas-Colell, ha tenido la desvergüenza de pedir más dinero al Estado para cuadrar los presupuestos autonómicos de 2015, que, según aduce, tienen una agujero de 3.300 millones de euros.

Muchos criticarán con razón el oportunismo de Mas de esperar a que pase la declaración de Pujol sobre el gravísimo caso de corrupción que le afecta para estampar su firma a su ilegal desafío al Estado. Pero la desfachatez de hacer coincidir la noticia de la firma del decreto secesionista con una nueva petición de dinero al Estado se lleva, sin duda, la palma. Claro que, si los nacionalistas pinchan y notan blando, a nadie debería extrañar que sigan profundizando…

Probablemente no haya en el mundo occidental administraciones regionales –incluidas las de los países federales– que se apropien de un porcentaje tan elevado de los impuestos que paga la ciudadanía como las autonomías españolas, especialmente la catalana. Con ese dinero, la Generalidad tendría más que suficiente para atender con holgura los servicios sociales ordinarios que presta. El problema se produce cuando esa Administración, además de proveer dichos servicios, pretende dotarse de estructuras de Estado, crear redes clientelares y emprender un proceso de transición nacional: todo eso, aparte de ilegal, es carísimo, requiere mucho más dinero que el que exige la organización de un referéndum ilegal.

En efecto, la Generalidad ha creado en estos tres años costosísimos organismos abiertamente situados al margen de la legalidad. Tal es el caso, por poner un ejemplo, de la agencia tributaria catalana, puesta en marcha en febrero: el hecho de que sólo unos pocos centenares de catalanes le hayan aportado su declaración de la renta no significa que este organismo vaya a dejar de ser financiado con cargo de todos los contribuyentes. Otro tanto podríamos decir de otra del Consejo Asesor para la Transición Nacional. ¿Acaso lo paga Artur Mas de su bolsillo? ¿Y qué decir de organismos o de partidas de gasto que la Generalidad está desvirtuando y poniendo al servicio del proyecto secesionista, como la televisión autonómica, la promoción de la lengua catalana, las más de 200 empresas públicas o los consejos comarcales, una estructura supramunicipal exclusiva de Cataluña que dispara las duplicidades administrativas y que cuestan al año 560 millones?

Crear un Estado propio y propagar los delirios identitarios cuesta muchísimo dinero, y los nacionalistas, desde luego, no han esperado a celebrar una consulta para ponerlo en marcha.

Habrá que esperar poco más de un mes para ver si Artur Mas vuelve a desobedecer al Tribunal Constitucional con la misma desfachatez con la que ha hecho caso omiso a la sentencia que emitió el pasado 25 de marzo, por no hablar de su reiterada desobediencia a las sentencias contrarias a la inmersión lingüística. Pero, se atreva finalmente o no a celebrar la consulta, nadie debería albergar la menor duda de que su desafío secesionista va a resultar tan impune para él como caro para el conjunto de los españoles.

Hagamos descarrilar el tren de Artur Mas.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 26 Septiembre 2014

El golpista Artur Mas sigue con su frenético plan de secesión controlando los tiempos que las propias normas de la Generalidad prevén para la publicación en el Diario Oficial de las leyes aprobadas en el Parlamento autonómico eligiendo el momento que él considera más apropiado. La fecha límite es el sábado de la próxima semana el día 4 de octubre. Al ser sábado, se debería publicar en un boletín extraordinario en el que figuraría esa ley como única disposición. Es de prever que simultáneamente proceda a publicarse la convocatoria del referéndum sobre la independencia. El caso es que Artur Mas que dijo que lo firmaría en esta semana, parece haber decidido hacerlo en este sábado y no en el próximo, aprovechando de una forma pueril y grotesca la ausencia de Mariano Rajoy que estaría de regreso de su viaje oficial a China.

Lo que debe saber también es que no es precisa la presencia del Presidente del Gobierno, ya que la Vice Presidenta Soraya Sáenz de Santamaría le sustituye a todos los efectos y puede tomar decisiones de Gobierno en actos tan normales como la presentación de los recursos de inconstitucionalidad en un Consejo de Ministros extraordinario, lo mismo que el boletín de la Generalidad. Del mismo modo, el tribunal Constitucional puede celebrar una reunión extraordinaria con el único asunto de admitir o rechazar a trámite los recursos que el Gobierno le hace llegar, este acto puede ser resuelto de modo casi inmediato sin entrar a debatir sobre el fondo del asunto. Y es que a grandes males, grandes remedios y todos amparados por la Ley.

Así que los planes de Artur Mas de comenzar una campaña de publicidad y parafernalia goebeliana propagandística pro incentivo de participación en el referéndum, quedará fuera de la Ley al ser suspendidas en menos de 24 horas la Ley y la convocatoria ilegales. Cualquier acto que se realice en ese sentido deberá ser impedido por las FFyCCSE y sus responsables denunciados penalmente por desobediencia. Esto afectaría igualmente a cualquier programa de medios audio visuales que intenten incumplir el mandato del tribunal Constitucional de España siendo conminados igualmente a detener la emisión.

Creo que los secesionistas están infravalorando la respuesta que el Gobierno de España está obligado a dar ante el caso de intento de sedición más grave ocurrido no solo en la etapa de democracia, sino en toda la Historia de España. Ya dije que no haber tomado hace dos años las medidas para cortar de raíz el inicio de este proceso de secesión y referéndum ilegal, llevaría a unas medidas más drásticas y enérgicas que garanticen el orden institucional y la defensa de la Ley y del Estado de Derecho en todo el territorio nacional.

El Gobierno de España debe ser consciente de que Artur Mas con CiU y los partidos secesionistas que le apoyan van a traspasar el sábado una línea que les pone directamente fuera de la Ley. Una deslealtad institucional que no puede quedar impune y que debe tener consecuencias penales, pues las políticas son irrelevantes. No debe haber choque de trenes. ¡Hagamos descarrilar el tren que conduce este iluminado de Artur Mas!

Entre el drama y la ópera bufa
Manuel Muela www.vozpopuli.com 26 Septiembre 2014

El que creyera que lo había visto todo en la política española, descubrirá que estaba equivocado: los últimos días, a propósito de la situación de Cataluña, se han producido secuencias más propias de una ópera bufa que de un desenvolvimiento serio de las iniciativas relacionadas con los propósitos independentistas y la respuesta del Gobierno a los mismos. Los primeros han aprobado su Ley de Consultas que el Ejecutivo anuncia que recurrirá ante el Tribunal Constitucional para suspenderla. A partir de ello, se ha desencadenado toda una picaresca legal, parecida al filibusterismo parlamentario, consistente en apurar los plazos de publicación para mantener durante unos días la tensión.

Mientras, el gobierno, convencido de la ilegalidad, se tensiona expectante para alumbrar los recursos. Un juego por las alturas del poder público que indica lo que importan los problemas del país y cuánta energía se vuelca en discusiones legales y reglamentarias para escamotear la realidad disparatada que se ha fabricado en Cataluña, gracias a la vehemencia de los nacionalistas y la permisividad de los sucesivos gobiernos nacionales. Unos y otros conseguirán terminar hartando a sus parroquias, dejando expedito el campo para el que venda otro crecepelo diferente.

Artur Mas como Ulises el astuto
Hace mucho tiempo que lo de Cataluña se veía venir, porque el nacionalismo gobernante allí nunca ocultó sus propósitos de construir su propio Estado, aunque es verdad que, sin renunciar a ese objetivo, convivían confortablemente dentro de los pactos de 1978. Pero una serie de circunstancias, especialmente los problemas económicos y sociales de estos años, han hecho posible el impulso de la independencia como alternativa para escaparse de la crisis española. Desde hace dos años las cartas han sido puestas sobre la mesa y la bola de nieve no ha hecho más que crecer; sin embargo, la única respuesta ha sido dejar que siguiera creciendo con la esperanza de que se disolviera sola, cosa que no ha ocurrido, o zanjar su recorrido con resoluciones administrativas o sentencias. En ello parecen estar y el espectáculo está siendo inenarrable. Por supuesto, muy atractivo para juristas y constitucionalistas, pero absolutamente lamentable para las gentes normales, con problemas mil, que no entienden a qué se dedican sus gobernantes.

El presidente de la Generalidad se nos descuelga como una especie de Ulises, el astuto, en su lucha contra Polifemo, haciéndole luz de gas al Gobierno sobre la publicación de las normas de la discordia. El Gobierno sigue en plan de observador y a lo sumo reconviene al presidente díscolo porque le va trastocando su agenda e impidiéndole dedicar más horas al análisis de la prospectiva electoral que es, a estas alturas, lo que parece importar a todos los actores de la trama.

Los grandes medios de comunicación, que están tan confundidos como los gobernantes, no saben a qué carta quedarse y muchos adoptan la posición de estar retransmitiendo un partido de tenis o de ping pong; otros, en cambio, se desentienden del asunto y se centran en Esperanza Aguirre y su multa de la Gran Vía. Para aderezar el guiso, se salpimenta con unas gotas de Podemos, una ración de federalismo curalotodo y, si viene al caso, se comentan las penas de Gallardón que por fin ha dimitido. Otro que huye de la quema.

Los gobernantes en sus asuntos
Mientras, los parados ¿qué tal?, las empresas luchando por las ventas y por el crédito en medio de una fiscalidad agobiante, la educación emprendiendo su enésima reforma y la sanidad manteniendo el tipo, gracias a la profesionalidad del personal sanitario y a pesar de tanto depredador que aletea alrededor de ella. Desde el BCE llegan mensajes de preocupación sobre la parálisis de la Eurozona, sin reconocer que algo tienen que ver en ello. En fin, seguiríamos y no pararíamos de poner ejemplos de cuánto se preocupan de nosotros los de aquí y los del extranjero.

Volviendo a la partida de ajedrez que se juega en Cataluña, cabe preguntarse que si el Gobierno tenía la convicción de que el proceso emprendido hace dos años era manifiestamente ilegal ¿por qué no asumió sus responsabilidades ejecutivas para impedirlo? y ¿en qué se fundamenta su convicción de que el Tribunal Constitucional le va a sustituir en sus obligaciones? Son las preguntas que haría cualquier persona normal o miembro de una empresa si observara que los gestores y administradores de la misma incumplieran sus obligaciones.

En realidad, hacerse esas preguntas sobre el devenir de la política española son ganas de preguntar, porque, sintiéndolo mucho, no hay respuestas. Se irá trampeando, se enzarzarán en discusiones legales y reglamentarias ad infinitum y todos los actores desearán que pase pronto el cáliz de la impostura y de la locura. Lo malo es que ya es incontrolable y ninguno de ellos está en condiciones de tascar el freno, el que menos, el astuto Ulises de Barcelona, a pesar de que el Polifemo de Madrid ni está ni se le espera.

Europa y los procesos secesionistas
Juan Fco. Martín Seco www.republica.com  26 Septiembre 2014

Casi todos los medios de comunicación han señalado que Europa respiró tras el triunfo del “no” en el referéndum de Escocia y, aun cuando no se sabe muy bien a qué o a quiénes nos referimos cuando hablamos de Europa, la prensa tiene seguramente razón, y las autoridades europeas y los gobiernos de la mayoría de los países de la Unión ven con mucho recelo -hasta se podría decir que con animadversión- estos movimientos secesionistas. No es de extrañar, por tanto, que contemplasen con miedo, lo que pudiera resultar de la consulta escocesa y el efecto mimético que esta pudiera ejercer en otras regiones de Europa, empezando por Cataluña. El famoso efecto dominó. Es posible incluso que se haya pensado que David Cameron cometió de forma gratuita un error garrafal que podía tener un alto coste para el conjunto de la Unión Europa. Los referéndums los carga el diablo.

Un día antes de la consulta, Rajoy en respuesta a una pregunta del PNV en el Congreso, se refirió a ello, afirmando que “los procesos secesionistas son un torpedo en la línea de flotación del espíritu de la Unión Europea, porque Europa se ha hecho para integrar Estados y no para fragmentarlos”. La primera parte de la aseveración puede ser cierta; la segunda, en ningún caso.

Dados los numerosos problemas que tiene la Unión Europa, lo único que le faltaba es que se generase en su interior una mentalidad secesionista que atente contra la integridad territorial de varios Estados de la Unión, generando numerosas incertidumbres. Pero lo que no es cierto es que la Unión Europa, tal como se ha construido, haya integrado Estados, lo único que ha unido son mercados y lo que estos mercados globalizados exigían para su funcionamiento: la moneda. Es más, la Unión Monetaria así diseñada constituye un precedente negativo y un mal ejemplo que puede estimular las aspiraciones de los distintos nacionalismos.

La Unión Monetaria no solo está incrementando la disparidad y el enfrentamiento entre los países de la Eurozona, sino que propicia las fuerzas centrífugas dentro de cada país. De hecho, algunas regiones aspiran a copiar el modelo de desarticulación fiscal europeo y a que se incurra dentro de los Estados en unos desequilibrios territoriales semejantes a los que se están generando en la Eurozona.

Tradicionalmente, el Estado social y de derecho se ha venido basando, con mayor o menor intensidad, sobre una cuádruple unidad: comercial, monetaria, fiscal y política. Es sabido que las dos primeras generan desequilibrios regionales, tanto en tasas de crecimiento como en paro, desequilibrios que son paliados al menos parcialmente mediante las otras dos unidades, la fiscal y la política. La unión política implica que todos los ciudadanos tienen los mismos derechos y obligaciones independientemente de su lugar de residencia, y que por lo tanto pueden moverse con libertad por el territorio nacional y buscar un puesto de trabajo allí donde haya oferta. La unión fiscal, como consecuencia de la unión política y de la actuación redistributiva del Estado en el nivel personal (el que más tiene más paga y menos recibe), realiza también una función redistributiva en el nivel regional, que compensa en parte los desequilibrios creados por el mercado.

La Unión Monetaria Europea ha roto este equilibrio creando una unidad comercial y monetaria pero sin que se produzca ni se busque la unidad fiscal y política, lo que genera una situación económica anómala. Cataluña o la Italia del Norte pueden preguntarse por qué tienen que financiar ellos a Andalucía o a la Italia del Sur cuando Alemania no lo hace, obteniendo, no obstante, beneficios similares o mayores de la unión mercantil, monetaria y financiera.

Resulta ilustrativo que en Cataluña los nacionalistas se nieguen a aceptar que la teórica independencia conllevaría la exclusión de la Unión Europea y de la Unión Monetaria. Pretenden seguir teniendo el mismo acceso a los mercados, pero sin pagar por ello. En una palabra, pretenden convertirse en Alemania. Conviene no olvidar que el afán independentista de Más comienza cuando se le niega el pacto fiscal, es decir, un trato privilegiado similar al que -contra toda lógica- la Constitución otorga al País Vasco.

No se puede negar que en los movimientos independentistas se aglutinan muchos factores sentimentales y emotivos que nada tienen que ver con el dinero y que, hábilmente agitados y mezclados con toda clase de deformaciones históricas y de patrañas sin cuento, son muy efectivos a la hora de movilizar multitudes y de despertar fervores y paroxismos, pero detrás de todo ello y sobre todo en el ánimo de los que agitan lo que se persigue prioritariamente es la ruptura de la unión fiscal.

Los procesos secesionistas que están surgiendo en Europa son sin duda un peligro para la Unión Europea, pero al mismo tiempo son su consecuencia, sus hijos bastardos. Una vez más, el resultado de sus contradicciones, la consecuencia de haber creado una unidad comercial y monetaria sin unión política y fiscal. Al igual que se está originando un movimiento de huida del capital y de las grandes fortunas hacia los países más cómodos fiscalmente, se generan también fuerzas centrífugas en las regiones más ricas para evitar ser contribuyentes netos. De ahí la importancia dada por los nacionalistas a las balanzas y a los déficits fiscales. La imposición fiscal no es un asunto de solidaridad, sino de justicia. Si los catalanes o los madrileños contribuyen más por término medio, es porque también por término medio son más ricos que los habitantes de otras Comunidades. Y si reciben del sector público menos, es por el mismo motivo.

La Unión Monetaria está contribuyendo también por otras vías a la potenciación de los nacionalismos. La crisis económica, que en gran medida la misma Unión Monetaria ha generado, y la loca política de austeridad implantada han creado situaciones de extrema gravedad en las poblaciones de muchos países, constituyendo el caldo de cultivo adecuado para los movimientos xenófobos y separatistas. Por una parte, el nacionalismo prende dentro de los países señalando a los emigrantes, a los extranjeros, como los causantes de las desgracias; por otra parte, el nacionalismo toma cuerpo en las regiones ricas señalando al resto de regiones como culpables. Si no fuese un tema tan serio, resultaría jocoso y grotesco -y hasta pueblerino- el discurso de ciertos nacionalistas cuando apuntan como causante de todos los males de Cataluña al Estado español, aun cuando no sepan concretar quién o quiénes lo componen, porque, para bien o para mal, Cataluña y los catalanes han estado presentes por todas las vías posible en el gobierno del Estado.

www.martinseco.es

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Artur Mas prolonga el desafío y hace el rídiculo
Editorial El Mundo 26 Septiembre 2014

EL PRESIDENTE de la Generalitat firmará mañana sábado el decreto de convocatoria del referéndum soberanista. La fecha elegida por el molt honorable es la última prueba de que busca estirar la tensión y forzar al Gobierno a reacciones excepcionales como es la convocatoria de un Consejo de Ministros extraordinario sólo para recurrir la ley y la llamada a las urnas. «David no venció a Goliat por su fuerza, sino por su habilidad y astucia», dijo ayer Artur Mas. No está claro a qué habilidad y a qué astucia se refiere porque todo lo que ha logrado es prolongar una semana la situación de indefinición, que acabará en cuanto termine el Consejo de Ministros que someterá al Constitucional tanto su ley de consultas como su decreto de convocatoria. Pero mientras ese recurso se tramita, se intensificará, sin duda, la campaña de agitación en favor de la secesión. La Generalitat tiene preparada abundante artillería propagandística para desplegarla durante estos días. Jordi Pujol comparece hoy en el Parlament y su intervención quedará amortiguada por el ruido independentista final, la última triquiñuela del presidente de la Generalitat. «Sólo descartamos dos escenarios: la violencia y hacer el ridículo», dijo en su día. Lo primero es lo mínimo exigible y lo segundo ya es imposible.

Cataluña
Todos los que comparecen con Pujol
Cristina Losada Libertad Digital 26 Septiembre 2014

Después de treinta años de carrera delictiva llevada en silencio o silenciada, va a comparecer Jordi Pujol en el parlamento catalán para ponerle voz a la confesión que hizo vía comunicado hace dos meses. Yo espero del ex Molt Honorable estrictamente eso: la obra de teatro leída. Me barrunto que no dará ningún otro dato que el inverosímil incluido en su nota: la herencia paterna como explicación de la fortuna oculta en paraísos fiscales. Y presiento que hará por hacerse perdonar, aunque mejores conocedores del personaje calculan que hará justo lo contrario: perdonar la vida a los demás. A los demás, se entiende, que tengan el mal gusto de molestarle con impertinencias.

Toda mi expectación se centra así en ver qué hacen y dicen los miembros de esa Comisión de Asuntos Institucionales ante la que Pujol comparece y al revés, porque ellos también comparecen. Igual el ex president fantasea con que comparecen ante él, como en los viejos tiempos, pero, más allá de lo que crea el confeso, lo cierto es que los representantes de los partidos comparecen delante de lo que queda del tribunal de la opinión pública en Cataluña y en España entera.

De entrada hay que hacer notar que CiU y Esquerra impidieron que el asunto se tratara en un pleno extraordinario del parlamento, ¡demasiada gente!, y que han maniobrado para que el patriarca del catalanismo se ahorre la pesadez de contestar una por una las ocurrencias de cada comisionado. Con estas cortapisas por delante, ya se puede colegir que no habrá un interrogatorio de tercer grado, salvo por el díscolo de turno.

Los malintencionados han estado pinchando al chico de las CUP para que asuma ese papel, después de la performance, tan exitosa en la prensa regional y las redes sociales, que realizó ante el expresidente de Bankia cuando comparecía en comisión del mismo parlamento. Porque Fernàndez pasó a la leyenda por un monólogo en el que le dijo a Rodrigo Rato: "Hasta pronto, gángster. Fuera la mafia", mientras se sacaba una sandalia y hacía amago de arrojársela. Pero Rato, claro, era un presunto, mientras que Pujol es un confeso y un padre de la patria. Y a los padres de la patria se los trata con respeto en atención a los servicios prestados.

Supongo que el mandado de Esquerra, que al parecer no será Junqueras, tampoco le soltará a Pujol lo que a Rato en aquella sesión: "Usted pertenece a la élite carroñera". Imagino que el de ICV no hablará, como entonces, de "huellas dactilares (…) en la trama del crimen". Sus socios de IU en otros lugares de España han preferido poner la carga del caso Pujol sobre Hacienda por mirar para otro lado tantos años. ¿Y ellos? ¿Para dónde miraron? Ni siquiera miraron cuando estaban en el tripartito y su presidente Maragall osó mentar el problema “con el tres por ciento” que tenían los convergentes. Es más, tampoco el PSC volvió a mirar, por si acaso.

De CiU, ¿qué va a esperarse? En cuanto Pujol confesó, puso en marcha la máquina del tiempo, la que permite cambiar el pasado. ¿Quién es Pujol?, vino a ser el lema. O sea, no era nadie que tuviera relación con el partido ni con el gobierno. Clarito lo dejó Artur Mas entonces: "Es un tema personal, nada que ver con CDC ni con el gobierno". Cuando el tema fue aireado en la prensa nacional era una artera y sucia maniobra contra el proceso teledirigida por Madrit; pero una vez que resultó cierto, fue un asunto privado. Y mínimo, por lo demás. Acaba de sentenciar Artur que "Pujol no es un corrupto", y ha hecho saber que nunca fue un hombre que se moviera por dinero. ¡Pues vaya si movió dinero!

Se abre el telón y cuando se abra, no sólo aparecerá Pujol: aparecerán tres décadas de silencio cohesionado y compartido. Pero tranquis, que desaparecen en un pispás. En unas horas se abre otro telón y comienza otra obra. Cuando Mas, todos los focos y cámaras iluminando la escena, el público en trance, firme la convocatoria de la consulta rodeado de héroes de un día, como él. Héroes del silencio.

No todo es por culpa de Cataluña, ¿o sí?
Jordi Obón www.cronicaglobal.com  26 Septiembre 2014

Como es bien sabido, en estos momentos en la comunidad autónoma de Cataluña, se está viviendo uno de los desafíos más preocupantes a los que se ha enfrentado España.

El pasado 16 de septiembre, en el Parlament autonómico de Catalunya se aprobó la Ley de Consultas, que le da “autoridad” al president Mas para poder convocar la consulta separatista el próximo 9 de noviembre. Una ley seguramente fuera de la ley estatal.

Pero ¿cómo hemos podido llegar a este extremo? ¿Es todo culpa del nacionalismo catalán? ¿O el resto de España también tiene culpa de lo que hoy en día se debate en Cataluña?

Vamos por partes. En primer lugar, el proceso de transición, un proceso muy difícil en el que tuvieron que ponerse de acuerdo diferentes posiciones políticas después de la traumática situación de la que España hacia poco acababa de salir tras una larga dictadura. En este proceso se empieza ya articular el nacionalismo catalán. En 1978 Tarradellas y Suarez pactan volver a instaurar la Generalidad de Catalunya. Es en ese periodo cuando, en 1978, se aprueba la Constitución Española que delimita la nueva forma que tendría nuestro país: comunidades autónomas, recuperación de libertades, lenguas, etc.

Una vez conseguida la Constitución, llegó el Estatuto de Autonomía catalán de 1979, la primera piedra necesaria para poder llegar a donde en este momento nos encontramos. Entre otras cosas ese estatuto recuperaba de forma oficial la lengua catalana.

Con todo el guiso en proceso, empezaron los pactos políticos. PP y PSOE mandaban en todas las elecciones generales, y en Cataluña lo hacía CiU de Pujol. Cuando en España PP y PSOE no sacaban las mayoría necesaria para gobernar, se dedicaban ha pactar con los señores de CiU. Sin duda, el pacto más sonado fue el día que las cúpulas de PP y CiU se pusieron ha negociar el famoso pacto del Majestic. En ese pacto CiU “obligaba” al PP de Aznar a conseguir una mejor financiación para Cataluña, a cambio de que PP y CiU gobernaran juntos en el Parlamento autonómico. El cabeza de lista del momento del PP catalán era Alejo Vidal-Quadras. Esta coalición acabaría con consecuencias desastrosas para el PP catalán, consiguiendo así que Vidal-Quadras dimitiera, uno de los deseos de Pujol. El PP, de alguna manera, empezaba a incentivar ese caldo de cultivo, el nacionalismo, para que ellos pudieran seguir cuatro años más en el poder.

Luego llegó el mandato de Zapatero. Sin duda, uno de los más desastrosos de la historia. En 2006 el Parlament aprueba el nuevo Estatuto de Cataluña en un referéndum. Todo este proceso lo lleva ha cabo el ex presidente del PSC Pascual Maragall, desde el 2004, el cual una vez salidos los resultado del Estatuto en 2006 decidió no volver a presentarse a las elecciones autonómicas, dejando paso a José Montilla. El 31 de Julio de 2006 el PP presenta ante el Tribunal Constitucional (TC) un recurso de inconstitucionalidad contra el nuevo Estatuto. El TC decide aceptar la denuncia del PP y tirar para atrás ciertos puntos del Estatuto.

Actualmente Cataluña es una de las regiones más descentralizadas de Europa y la financiación actual fue pactada con el Estado y se vendió en su día como “la mejor financiación posible”. Cabe recordar también que en su momento se le ofreció a Cataluña un pacto fiscal similar al del País Vasco y fue rechazado por CiU.

Resumiendo, entre los constantes pactos del gobierno central con los nacionalistas catalanes y los últimos "noes" por parte de España a mejorar, por ejemplo, la financiación catalana, nos han llevado hasta aquí. La culpa realmente no es toda de Cataluña. El resto de España también tiene algo de culpa, por aceptar pactos con quienes ya tenían pensado romper España, los mismos nunca están contentos con algo, siempre quieren y querrán más.

El coste de la inmersión lingüística, I
http://elliberaldebilbao.wordpress.com   26 Septiembre 2014

Ayer escribía sobre los efectos de la inmersión lingüística en el sistema educativo vasco desde un punto personal. El mío como profesor. Como tal, el comentario no pasó de la categoría de anécdota. Irrelevante si queremos analizar los efectos de una política concreta. Lo escribí sabiendo que era algo personal, con todo lo que ello conlleva, y las razones para hacerlo me las guardo para mí.

Hace poco más de un año escribí dos entradas sobre el mismo tema desde un punto de vista nada personal. Me limité a comentar los resultados de un informe del Instituto Vasco de Evaluación e Investigación Educativa (IVEI) sobre la influencia de la lengua en las evaluaciones internacionales como PISA. Es decir, sobre la influencia de realizar la prueba en la lengua materna o en la lengua vehicular. Durante unos meses me dediqué a cosas parecidas, con el proyecto de tesis doctoral en mente, pero finalmente tuve que hacer un paréntesis.

El resultado del estudio mostraba que el coste de realizar la prueba de evaluación en la lengua no familiar (euskera) era una diferencia negativa de 27 puntos (PISA) respecto de los resultados obtenidos cuando la lengua empleada era la familiar, es decir, el castellano. El informe pasó desapercibido, al menos hasta donde tengo noticia. Es posible que me traicione la memoria, pero creo recordar haber leído una consideración al respecto de los resultados de quien fuera director del IVEI. Lo que parecía sacar en claro era que el nivel de euskera en los alumnos que tenían el castellano como lengua familiar era deficiente, y por lo tanto lo que había que hacer era aumentar de algún modo las horas de aprendizaje de euskera.

Un dato a tener en cuenta: la prueba evaluaba la competencia lectora del alumno. Es decir, no se trata sólo de una puntuación 27 puntos más baja en alguna competencia concreta, sino que se trata de la competencia central en el proceso de aprendizaje de un alumno. Leer y explicar un texto. Si para el alumno es más difícil comprender y explicar un texto cuando lo hace en la lengua no familiar, no es muy descabellado pensar que las consecuencias de esta política se verán no sólo en el dominio de esa lengua, sino especialmente en el aprendizaje de todas aquellas materias impartidas en esa lengua no familiar. Que en el modelo D son todas. En resumen, se puede cuantificar el coste de esa política en la comprensión lectora del alumno, pero resulta más difícil cuantificar cuáles son las consecuencias para el alumno de tener que desarrollar todo su aprendizaje escolar en esa lengua no familiar. Lo primero son 27 puntos menos en una prueba estandarizada. Lo segundo no lo sabemos, aunque lo intuyamos.

Lo que viene a continuación es la entrada original, publicada en otro blog

Resulta que estaba escribiendo sobre la gran ballena blanca y mi obsesiva persecución, de la que hablaré otro día, y me encuentro con esto. Albricias. Cuando menos lo esperaba, ahí está. La Prueba. O tal vez me estoy dejando llevar, y confundo gigantes con molinos. Me preocupa la posibilidad de que esté analizando un tema para el que ya tengo conclusión.

¿Cuál es el tema? El precio de haber convertido la educación en el País Vasco en un instrumento para la supervivencia de una lengua. Y tal vez no haya ningún coste, y si lo hay puede que sea nimio, eso es lo que habrá que demostrar.

Tengo la impresión, quizá sesgada, de que comunicarse de manera clara y precisa no es fácil, y de que es mucho más difícil cuando se hace en una lengua que no es la propia.

Aquí en el País Vasco se sigue diciendo que hay tres modelos de enseñanza, pero en la práctica son dos que tienden a uno. Otro día analizaremos las razones de este cambio, y si responden a una demanda real o no. Pero lo cierto es que prácticamente todos los alumnos estudian en euskera. Y muchos de ellos no tienen el euskera como lengua familiar. Y tal vez no haya ningún problema en que sea así. Es posible que los chavales se expresen con la misma competencia en su lengua familiar y en una lengua que están aprendiendo. Me cuesta creerlo, pero las creencias y las impresiones personales no sirven como argumento serio.

Y por eso, como los casos que conozco no son válidos aunque me puedan dar pistas, me he impuesto la tarea de comprobar la hipótesis. Poco éxito hasta el momento. Pero, como decía, me encuentro con un documento del ISEI-IVEI sobre la influencia de la lengua de la prueba en las evaluaciones internacionales. El estudio se realiza sobre el Modelo D. Y se limita a las pruebas de evaluación externas, no al aprendizaje escolar en ese modelo.

Y eso es lo que me extraña. El informe concluye que cuando un alumno que tiene como lengua familiar el castellano ha de expresar su competencia lectora en otra lengua (euskera), obtiene un rendimiento significativamente inferior respecto a cuando lo hace en castellano. Concretamente, 27 puntos (PISA) menos, de 498 a 471. Pero no parece que se planteen las implicaciones de esa diferencia de rendimiento en el proceso de aprendizaje de un alumno con el castellano como lengua familiar que estudia en euskera. Es decir, si la realización de la prueba PISA en un idioma que no es el familiar hace que su puntuación baje 27 puntos, ¿no ocurrirá algo parecido en todas las pruebas, y no sólo en las de evaluación externa?

lenguapisa

Los alumnos de modelo D que no tienen el euskera como lengua familiar, ¿no estarán rindiendo por debajo de lo que podrían rendir si estudiasen en modelo A? ¿Y qué sucede con los que estudian en B, cuya exposición al euskera es aún menor?

El alumnado castellanoparlante del modelo D obtiene una puntuación significativamente más alta cuando realiza la prueba en castellano. Es decir, teniendo en cuenta los resultados del primer día, este alumnado muestra mejor su competencia en esta situación que cuando el segundo día tiene que responder a las pruebas en la lengua de aprendizaje (su L2).

De momento es sólo una aproximación, y puede que me esté dejando algo o que esté interpretando los datos erróneamente.

En la entrada anterior recuperaba algo que escribí hace más de un año sobre el precio que han de pagar algunos alumnos vascos por el hecho de tener que estudiar en una lengua que no es la familiar. Hoy recupero las reflexiones que escribí después de esa entrada, para continuar el debate.

1- A todos nos resulta mucho más fácil expresarnos en nuestra lengua materna. Se pueden aprender varias lenguas más, lo que permite la comunicación con personas de fuera de nuestro entorno y abre la puerta a nuevas oportunidades, pero esa comunicación será siempre más fácil cuanto mayor sea nuestra familiaridad con la lengua empleada.

2- Hay determinadas tareas que requieren un grado de complejidad más elevado que el habla común. La docencia, por ejemplo, requiere que el profesor sea capaz de expresar ideas abstractas de tal modo que sus alumnos puedan comprenderlas. Lo que en muchas ocasiones implica adaptar el mensaje, alterarlo y presentarlo de múltiples maneras hasta conseguir dar con la forma más adecuada para que el alumno lo entienda.

3- La otra cara de la docencia, el aprendizaje, también requiere un grado elevado de familiaridad con la lengua. Una persona con conocimientos básicos de inglés, en el mejor de los casos, podrá entender las situaciones que se presentan en una novela o en una película, captar el tema de una canción, y mantener una conversación no demasiado compleja en esa lengua sin demasiadas dificultades. Pero en el proceso educativo se presentan problemas y formas de pensar que exigen ir más allá del uso habitual de una lengua.

4- En primer lugar, la comprensión no puede ser la misma en la lengua familiar que en la lengua que se está aprendiendo. En segundo lugar, la expresión evaluable de lo aprendido, lógicamente, también será necesariamente más rudimentaria. Y esto no es sólo una cuestión instrumental. No se trata simplemente de que el pensamiento ha de ser expresado mediante el lenguaje y que cuanto mayor sea el dominio del lenguaje, mejor será la expresión; el problema es que el pensamiento es en sí mismo lenguaje, y por lo tanto la capacidad de generar pensamientos complejos va unida al grado de dominio de la lengua en la que se generan. Dicho de otro modo, el aprendizaje consiste principalmente en entender problemas, teorías y conceptos, observar relaciones, extraer implicaciones, y ser capaz de expresarlas con palabras. Es decir, es un proceso más complejo que la simple memorización.

5- ¿Quiere esto decir que es imposible lograr un grado de dominio de una lengua tal que nos permita manejar adecuadamente las habilidades comunicativas presentes en la docencia? No exactamente. Con la exposición adecuada, un profesor será capaz de expresarse en una lengua con la suficiente soltura como para que su trabajo no se vea afectado. Del mismo modo, un estudiante también sería capaz de entender y ordenar ideas en otra lengua.

6- ¿Cuál es el problema, entonces? El problema es el coste. Dejando de lado al profesor, que al fin y al cabo no es más que la parte reemplazable del proceso educativo, el alumno de Primaria y de Secundaria va a la escuela para lograr determinadas competencias en diferentes asignaturas. La complejidad del proceso va aumentando (en teoría, al menos) según se van superando los cursos, y por lo tanto el dominio del lenguaje ha de ir también en aumento. Este proceso de dominio del lenguaje tiene una parte específica con presencia en el currículo, la asignatura de Lengua y Literatura, pero también una parte difusa, que es la exposición a esa lengua fuera del aula. En su familia, en su círculo de amigos o cuando lee y escucha esa lengua, el alumno no deja de aprender nuevas expresiones, giros o palabras. Así, el rendimiento en las pruebas PISA de Lectura se ve afectado positivamente por el tiempo que dedican a la lectura por gusto o diversión (página 21). Del mismo modo, y en este caso refiriéndonos no sólo a la competencia lectora sino al rendimiento en las tres pruebas, el apoyo de los padres a edad temprana (hablar con los hijos sobre lo que han aprendido o leerles cuentos), también tiene un impacto significativo. En resumen, cuanto mayor sea la familiaridad del alumno con la lengua de aprendizaje, mayor será su rendimiento, y esta familiaridad se consigue dentro y fuera del aula.

Pero estábamos hablando del coste. Decíamos que es posible que un alumno consiga un dominio de la lengua aprendida suficiente como para poder expresarse en ella en igualdad de condiciones con su lengua materna. ¿Cómo? Aumentando la exposición a la misma. Si el principal objetivo en ese momento es el aprendizaje de la lengua, no hay mayor problema. Ahora bien, ¿qué ocurre cuando el aprendizaje de esa lengua se produce durante la etapa educativa, y más aún, cuando esa lengua que aún no se domina vehicula el aprendizaje del resto de las materias? En ese caso, para que el alumno consiga un dominio suficiente de la lengua en la que estudia y así su rendimiento no se vea afectado negativamente, habrá que dedicarle más tiempo a esa lengua, en detrimento de las otras materias de estudio… con lo que probablemente el rendimiento en esas materias también terminaría por verse afectado.

Por lo tanto, si el alumno ve significativamente mermado su rendimiento cuando no realiza las pruebas en la lengua familiar, y al mismo tiempo consideramos que el sistema educativo debería tener como objeto principal al alumno, habría que proponer que la lengua vehicular fuera aquella que le permitiera obtener mejores resultados.

Ahora bien, si se defiende que el objetivo principal de la educación consiste en aumentar el conocimiento y el uso de la lengua minoritaria porque es algo en sí mismo beneficioso o para que ésta no se pierda, la propuesta será que aumente la
dedicación del alumno a la lengua no familiar, asumiendo el impacto negativo en el rendimiento del alumno en otras materias.

Y aquí es cuando empezamos a abordar la cuestión central, que consiste, más que en determinar el coste exacto, en averiguar si merece la pena o no. Si es rentable, en lenguaje económico.

Cabe preguntarse si hay un beneficio real para el alumno castellanoparlante de modelo B o D que compense ese coste, más allá del hecho de que está obligado a demostrar que es capaz de expresarse en euskera si quiere vivir en sociedad.

Quedan muchas cuestiones por plantear y desarrollar, que iré abordando con el paso del tiempo.

El castellano, en colegios públicos de Cataluña: una lengua "forastera" que llegó por "migraciones" e "imposición militar"
Se multiplican las denuncias por adoctrinamiento independentista a menores en las escuelas de Cataluña. El libro de 'Lengua catalana y literatura' de 3º de ESO de un colegio público de una localidad cercana a Barcelona presenta el español como una lengua ajena a Cataluña e impuesta por la fuerza.
Alejandro Tercero www.cronicaglobal.com 26 Septiembre 2014

Buena parte de los analistas no nacionalistas coinciden en que la intensificación del independentismo que se ha producido en los últimos años en Cataluña responde al adoctrinamiento que los diferentes gobiernos autonómicos han implementado desde las aulas de los colegios.

Un ejemplo de este tipo de actuaciones ha sido denunciado este jueves por la diputada autonómica del PP María José García Cuevas en la Comisión de Enseñanza del Parlamento autonómico, al mostrar un libro de 'Lengua catalana y literatura' destinado a niños de 14 años de edad en el que se presenta el español como una legua ajena a Cataluña e impuesta por la fuerza.

Lengua "forastera" que llegó a Cataluña por "imposición militar"
En un capítulo sobre multilingüismo, el manual explica el "bilingüismo social" como aquella situación en la que "en una sociedad conviven la lengua propia y otra forastera". Y añade: "Por ejemplo, Cataluña: a la lengua propia, se ha añadido otra (por migraciones, imposición militar...)".

Un poco más adelante, el libro recoge un ejercicio en el que los niños tienen que indicar si una afirmación responde a un caso de "bilingüismo" o de "disglosia" (que es aquella situación en la que en un territorio bilingüe una de las lenguas goza de mayor prestigio o privilegios sociales o políticos que la otra). Una de las afirmaciones señala: "Nos dirigimos a un funcionario en catalán y nos responde en castellano". Curiosamente, esta situación se produce en Cataluña con mucha mayor frecuencia en sentido contrario del expuesto en el manual.

Miedo de la familia denunciante a ser identificada
El libro -publicado por la Editorial Casals- se utiliza en 3º de ESO de un centro público de una localidad cercana a Barcelona. Se da la circunstancia de que la familia que ha denunciado esta situación no ha querido que trascienda públicamente el instituto que utiliza ese libro ni la localidad en la que está situado para evitar que puedan ser identificados y arriesgarse a padecer algún tipo de represalias.

De hecho, no sería la primera vez que eso ocurre. En febrero pasado, el director de un colegio público de Tona (Barcelona) mandó una carta a todos los padres en la que señalaba a uno de ellos por haber pedido educación bilingüe para su hija -tal y como establecen los tribunales-.

"Una vergüenza, un menosprecio y un insulto"
Grcía Cuevas ha calificado el contenido del libro como "una vergüenza, un menosprecio y un insulto" que supone "una tergiversación perversa de la realidad". La diputada autonómica ha exigido a la consejera de Enseñanza, Irene Rigau, que "garantice a los padres que no se adoctrinará a sus hijos" y le ha pedido que "retiren ese libro" y revisen todos los libros de texto para evitar situaciones similares; una potestad que, sin duda, tiene la Consejería, como ha demostrado en otras ocasiones.

La popular también ha reclamado a la consejera que aplique el bilingüismo que establece la LOMCE. "La tercera hora de castellano aún está por cumplir en la mayoría de centros, mantiene la inmersión lingüística en catalán como sistema obligatorio, sigue ofreciendo la atención individualizada vulnerando la ley y las sentencias, y se niega a dar la lista de los colegios bilingües", le ha reprochado García Cuevas.

El adoctrinamiento político de los niños, una situación habitual
Lo cierto es que en los últimos tiempos las denuncias sobre adoctrinamiento político a menores en clave independentista se han multiplicado. En junio pasado se conoció que la Generalidad y el Ayuntamiento de Barcelona estaban colaborando para distribuir por escuelas, bibliotecas, entidades, asociaciones y hospitales de toda Cataluña una colección de libros para niños (coeditada por el propio Consistorio) que hace apología del independentismo.

También es conocida la polémica que se produjo el año pasado al descubrir que muchos colegios públicos de Cataluña tenían colgadas esteladas en sus instalaciones con el consentimiento de la dirección de los centros. Sorprendentemente, la consejera Rigau justificó la presencia de la simbología política independentista en las aulas. Una posición que incluso fue refrendada por CiU, ERC e ICV-EUiA en el Parlamento autonómico.

Este tipo de casos ha alcanzado extremos inauditos, llegando a detectarse carteles de la Assemblea Nacional Catalana (ANC) con mensajes independentistas dentro de aulas de parvularios; así como rótulos con llamamientos a desacatar el bilingüismo que recoge la LOMCE colgados en fachadas de guarderías.

TV3 también ha puesto su granito de arena en el adoctrinamiento de los niños. Con motivo de la Diada de 2013, realizó un programa infantil en el que hacía una desacomplejada apología del independentismo. Y unos días después, el mismo programa difundía entre los más pequeños que en 1714 "Cataluña perdía su libertad".

En ese sentido, la celebración del tricentenario de 1714 ha sido aprovechada por el nacionalismo para tratar de presentar a los niños una Cataluña históricamente oprimida por el resto de España. Así se indicó desde la Consejería de Enseñanza a profesores de Educación Infantil, Educación Primaria y Educación Secundaria que debían presentar a sus alumnos esta conmemoración. Y así lo señala una guía elaborada por el Ayuntamiento de Barcelona destinada a los maestros.
 

PD acude a la presentación de 'Nos duele Cataluña' (Galland Books)
Albert Boadella: "Yo no me he exiliado porque sigo dentro de la misma España"
Begoña Marín: "El aumento de la opresión obliga a definirse a toda la sociedad catalana"
 Antonio Chinchetru. Periodista Digital 26 Septiembre 2014

Fernández Díaz a PDl: "No se trata de demostrar firmeza grandes aspavientos, el presidente Rajoy encarna la fuerza tranquila"
Augusto Ferrer-Dalmau: "El catalán es un nacionalismo basado en el agotamiento y el adoctrinamiento"

Albert Boadella encabeza la lista de personalidades catalanas que participan en el libro Nos duele Cataluña. 15 españoles con ‘seny' (Galland Books). La periodista Begoña Marín (Pamplona, 1981) ha entrevistado a quince influyentes catalanes para que reflexionen sobre el referéndum planteado por el presidente de la Generalitat Artur Mas.

Desde el ministro del Interior Jorge Fernández Díaz al filósofo Félix de Azúa, pasando por la periodista Rosa María Calaf o el abogado Javier Nart, todos ofrecen un análisis de la deriva nacionalista de Cataluña y apuntan las claves del futuro de su comunidad: ¿Tendría viabilidad económica la independencia? ¿Es tarde para impedir la ruptura social y familiar? ¿Se quedarían en su lugar de origen si se produce la escisión con España?

Este libro constituye un documento histórico imprescindible para conocer los pilares que vertebran nuestro país. El libro se presentará el 24 de septiembre en Madrid, con la presencia del ministro del Interior Jorge Fernández Díaz y el dramaturgo Albert Boadella, y el 25 de septiembre en Barcelona.

Las quince personalidades que han participado en el libro son: Albert Boadella, Jorge Fernández Díaz, Augusto Ferrer-Dalmau, Alberto Fernández-Díaz, Carmen Rigalt, Arcadi Espada, Rosa María Calaf, Aleix Vidal-Quadras, Francisco Marhuenda, Albert Rivera, Javier Nart, Javier Algarra, Félix de Azúa, Francesc de Carreras y Joel González.

Begoña Marín trató de que algún dirigente o destacado miembro del PSC, como Miquel Iceta, Carme Chacón o Josep Borrel participara en la obra pero ninguno aceptó hacerlo.

La obra se ha presentado en Madrid el 24 de septiembre de 2014, con la presencia de la propia Begoña Marín, el ministro del interior, Jorge Fernández Díaz; Albert Boadella, y el pintor de batallas Augusto Ferrer Dalmau. Periodista Digital habló con todos ellos.

EXTRACTOS DE LAS ENTREVISTAS
BEGOÑA MARÍN
El aumento de la opresión y las circunstancias les obliga a definirse ya no sólo a estos 15 protagonistas [del libro] y representantes catalanes sino a toda la sociedad.

Miquel Iceta al principio aceptó participar en el libro, pero al enterarse de que era el único miembro del Partido Socialista que había aceptado me mandó a la dirección del partido.
La independencia de Cataluña puede llegar, claro que sí, todo es posible, pero a costa de enfrentamientos incluso me imagino que militares.

ALBERT BOADELLA
En la última versión de Ubú, la del año 99, había unos niños que representaban ser los hijos de Pujol que pasaban constantemente escenario arriba, escenario abajo con unas maletas; pero había un momento en que una maleta se abría y aparecían fajos de billetes. En aquel momento todo el mundo pensaba que me había pasado. Pero no. La verdad es que en las maletas podía haber más o menos tres o cuatro millones de euros. No me he pasado, más bien me quedé corto.

Lo que está pasando en Cataluña es algo que no me podía imaginar. Yo sólo lo había leído en los libros, es la enfermedad colectiva, la epidemia colectiva. Lo había leído en relación a Mussolini, posteriormente a los inicios del nacional-socialismo en Alemania, que era que poco a poco una sociedad enferma colectivamente, desde la gente culta a la gente más sencilla. Pensaba que eso no existiría más y yo lo he vivido en Cataluña. He vivido una sociedad que ha ido enfermando y que aquel vecino que antes te decía ‘buenos días, ¿que tal estas?' ahora te trata de evitar, te saluda mal
o incluso puede insultarte si es necesario.

[Los intelectuales] éramos los que debíamos levantar la voz de la libertad, de la palabra libre, de la independencia y ha sido todo lo contrario. El mundo de la cultura catalana se ha plegado completamente a la sopa boba. Lo peor ha sido ver como un cierto sector de la sociedad sucumbe ante una idea tan peregrina, tan precaria, como es la idea nacionalista, además la idea nacionalista tal como se vende en Cataluña.

Yo no he emigrado, emigrar se entiende pasar una frontera y no he pasado ninguna, no me he exiliado, estoy en la misma España.

Hay muchos defensores del nacionalismo en el resto de España. Por ejemplo, estoy viendo al nuevo ministro de Justicia, que para más inri se llama Catalá, que habla de que hay que respetar las singularidades de Cataluña. ¿Qué significa singularidades? ¿No hay que respetar las singularidades de todos los españoles?

Hay que andarse con mucho cuidado, porque, a veces sin quererlo y a veces queriéndolo, desde la capital de España también se ha tenido una actitud de aceptación y casi elevación del nacionalismo, diciendo que hay un nacionalismo bueno y un nacionalismo malo. No, todo el nacionalismo es malo. Es la guerra, es la muerte. Y lo sabemos porque hemos vivido el siglo XX.

AUGUSTO FERRER-DALMAU
[El catalán] no es un nacionalismo violento, es un nacionalismo crispante.
Es un nacionalismo que está basado en el agotamiento, generacional, en el adoctrinamiento.
Los que nos sentimos españoles somos la gran mayoría, lo que pasa que una mayoría silenciosa.

Siempre hemos dicho que Cataluña es España, nunca hemos tenido miedo de decirlo. Lo que pasa es que no lo dejan publicar, no sale en los medios, no sale en las televisiones catalanas; incluso desde fuera tampoco lo publican.
Recortes de Prensa   Página Inicial