AGLI Recortes de Prensa    Jueves 9  Octubre  2014

Discrepo, España se asoma al abismo
Juan Laborda www.vozpopuli.com 9 Octubre 2014

España ha sido utilizada como un conejillo de indias por las élites que nos llevaron al abismo más profundo de nuestra historia reciente. Bajo el eufemismo de “reformas estructurales” se ha multiplicado como nunca la pobreza y miseria de nuestros compatriotas, a través de una reducción salarial y precariedad laboral extrema. Lo peor es que nuestros políticos lo saben, conocen los datos extraídos de los informes y análisis de Caritas. Sin embargo, sus únicos comentarios son “por favor tengan caridad cristiana y no lo publiquen, no vayan a desanimar al personal”. ¡Qué cinismo!

Detrás de este empobrecimiento se encuentra la masiva destrucción de empleo. Se han eliminado la friolera de más de 1.300 millones de horas trabajadas desde el inicio de la crisis. Una vez que se aumenta el trabajo a tiempo parcial y la temporalidad, la única medida correcta para analizar la evolución del empleo son las horas trabajadas. Y esto será así mientras el Instituto Nacional de Estadística (INE) no publique distintas medidas de tasa de paro que reflejen tal precarización. Desde estas líneas ya propusimos que imitaran al Bureau of Labour Statistics de los Estados Unidos. Los economistas que analizan la economía estadounidense suelen utilizar una medida de tasa de paro muy conocida por sus siglas, U6, o "unemploment 6", que refleja mejor la realidad del mercado laboral.

Deuda soberana y deuda externa neta
Para rematar el panorama, bajo Rajoy “el austero” se ha incrementado la deuda soberana a la tasa de crecimiento más alta de nuestra historia democrática. Si atendemos a las Cuentas Financieras de Banco de España, el montante de deuda de las administraciones públicas supera en realidad los 1,3 billones de euros, lo que supondría un incremento de más de 520.000 millones de euros, en solo dos años y tres meses -el último dato disponible corresponde a final del primer trimestre de 2014-. Detrás de esta brutal expansión de la deuda pública no se pretende sostener el empleo, los ingresos, las pensiones, la seguridad de una vivienda, tener unos estándares salariales mínimos, o el derecho a una educación digna como elemento de mejora social. Casi la mitad corresponde a incrementos de deuda pública para financiar a terceros. Se está protegiendo y rescatando la riqueza de unos pocos.

Además, tras el "repentino" e intenso empeoramiento de nuestro sector exterior durante los últimos trimestres, se ha incrementado la deuda externa neta de nuestra querida España hasta alcanzar un nuevo récord histórico, nada más ni nada menos que 1,021 billones de euros, el 99,8% del PIB. Aún no hemos salido de la crisis y una nueva crisis de balanza de pagos se cierne sobre nuestra economía.

Sector bancario y Seguridad Social
Sin embargo, la situación de fondo todavía es más compleja y estructuralmente más negativa. Quien ha financiado en su inmensa mayoría el repunte de la deuda pública es aquel sector que a su vez ha sido financiado a través de la misma, el bancario, que ahora deberá provisionar más capital tras las pruebas de resistencia que se publicarán en las siguientes semanas. Ello les ha “forzado” a reducir algo sus tenencias en deuda soberana patria. Si se produce un aumento de la aversión al riesgo además de una crisis de deuda soberana tendremos una crisis bancaria.

Pero los problemas se acumulan. La precariedad en el empleo, casi un 22% del mismo es a tiempo parcial o media jornada, está dejando a la Seguridad Social con un déficit crónico que supera el 1% anual, lo que sin duda está afectando al funcionamiento presente y futuro e incorpora un riesgo que puede poner en peligro la viabilidad. Con una demografía regresiva, con una emigración de jóvenes en edad fértil cada vez más numerosa, y sin política de familia y conciliación, España se aboga a un envejecimiento que pondrá en riesgo las pensiones futuras, si no hay un cambio en las cotizaciones sociales al alza. En este contexto, el Gobierno está vaciando la hucha de las pensiones, el fondo de reserva de la Seguridad Social, que por cierto tiene invertido el 97% de su dinero en deuda soberana patria -en el año 2008 representaba el 57%- incumpliendo los criterios de diversificación y de calidad crediticia.

Los mercados financieros y el FMI
Lo único que ha mantenido a flote nuestra economía es la llegada de flujos de inversión extranjeros concentrados en operaciones especulativas debido al bajo precio del activo correspondiente, bajo el paraguas de la “seguridad” aportada por los bancos centrales. Dicho de otro modo, la tremenda propensión al riesgo de los mercados financieros, variable no controlada por los gobiernos, es lo que ha evitado hasta ahora el derrumbe. Sin embargo, el aumento de la aversión al riesgo en los mercados financieros que ya se ha iniciado, es el detonante que nos llevará al abismo, si bien la razón fundamental es el fracaso de las medidas de política económica implementadas por la ortodoxia bajo un diagnóstico incorrecto.

Bajo este panorama el análisis del Fondo Monetario Internacional (FMI) en su último informe para la economía española no deja de ser esquizofrénico. Incapaces de prever nada porque simplemente su visión sobre cómo funciona el sistema capitalista es falsa, insisten, persisten y perseveran en las mismas políticas. Detrás de ello hay un instinto de supervivencia de la clase dominante, la gerencia bancaria, representada en el FMI por su cúpula.

Podemos y los programas
Manuel Muela www.vozpopuli.com 9 Octubre 2014

La llegada de Podemos a la política española ha despertado un interés inusitado por su programa en contraste con el poco interés despertado por los programas de los demás que, a fuerza de ser incumplidos, se han convertido para muchos españoles en papel mojado. El fenómeno merece atención, especialmente en un país poco aficionado a la lectura, y menos a la literatura política, porque demuestra la preocupación de la gente por el porvenir y la búsqueda ansiosa de remedios a los males que nos aquejan. Sólo por eso hay que dar las primeras gracias a los dirigentes de Podemos.

Me imagino que se esforzarán en presentar un proyecto realista y sencillo, sin concesiones a la ensoñación, obligando a los demás a retratarse sobre los asuntos que preocupan a la mayoría que, hasta ahora, está profundamente insatisfecha por la manera en que se administra la crisis española. Es de esperar que, en las vísperas de elecciones decisivas, seamos inundados de programas que obliguen a su lectura, aunque sea somera, para discernir entre ellos y calibrar quiénes tienen crédito y capacidad para llevarlos a buen término. Será una experiencia inédita en la política española que, como se dice ahora, confiemos que llegue para quedarse.

Podemos se examinará con todos los demás
Los causantes de las ansias programáticas, los de Podemos, sólo tuvieron tiempo de realizar un esbozo de intenciones con motivo de las elecciones europeas y es ahora cuando parecen enfrascados en preparar respuestas para las cuestiones domésticas o nacionales. Pero no olvidemos que los que se van a examinar no son sólo los de Podemos, también lo harán los demás que se diferencian de aquellos en que su cuenta de crédito está en las últimas, lo que les supondrá un esfuerzo mayor para recuperarlo.

De momento, los de siempre están en lo de siempre y demasiadas veces se refieren a España como si fueran consultores provenientes de un país extranjero, que nada tienen que ver con los problemas que han contribuido a causar y que teóricamente deberían resolver. Empiezan por no reconocer los errores e insisten, con matices, en mantener políticas incapaces de detener el agudo decaimiento de la economía y de la sociedad españolas, porque creen, a mi juicio infundadamente, que la crisis española es sustancialmente financiera. Puede que en otros países sea así, aquí no lo es, o no sólo.

España está sufriendo el fracaso de dos modelos, el político y el económico, caracterizado el primero por la construcción de un Estado clientelar y elefantiásico y el segundo por la desertización industrial y la concentración en el sector inmobiliario, con dosis agudas de especulación. Cualquier diagnóstico que ignore el carácter global de nuestra crisis estará incapacitado para ofrecer soluciones a la misma, que es lo que viene ocurriendo desde que estalló.

Por supuesto, las soluciones no son fáciles ni rápidas, pero en algún momento habrá que empezar a afrontarlas si queremos corregir nuestros males. Y eso es lo que da importancia al asunto de los programas, no únicamente al de Podemos, porque todos aquellos partidos y organizaciones políticas que soliciten el voto de los españoles tendrán que asumir que de ellos se espera que, además de ser administradores buenos y honrados, propongan qué modelo de país, tanto constitucional como económico, desean para las próximas décadas. ¡Ahí es nada!, pero a grandes males, grandes remedios.

Poca utopía y mucha sencillez y realismo
Los señores de Podemos han arrancado el telón que cubría lo políticamente correcto, dejando al descubierto la endeblez del régimen del 78 para atajar los tumores que corroen a nuestra sociedad. Con esa actuación, ellos mismos se han cargado de deberes programáticos que habrán de responder a la envergadura de los males denunciados. Lo que cabe pedirles es que administren con prudencia los sueños, que analicen el tipo de sociedad en el que han de operar, que no es ni Bolivia ni Ecuador, y que no desdeñen la hipótesis de confesar nuestras vergüenzas a los socios de la Unión Monetaria para que nos echen una mano, y no precisamente al cuello, para enderezar el rumbo de éste país, ahora desnortado y decadente.

En lo económico, esto no es un problema de quitar un poco a los ricos para dar a los pobres, es mucho más que eso, se trata de crear las condiciones para que el tejido productivo se regenere y los ingresos públicos crezcan y sean bien administrados en beneficio de todos. Parece sencillo, pero a la vista está que no ha sido así. Por cierto, si se contrastan las intenciones esbozadas por Podemos con lo que proponía el PSOE en los años 1977 y 1979, éstos de Podemos son monjas ursulinas. Así es la vida.

Procede aprovechar los comportamientos pacíficos y tolerantes de los españoles para introducir savia nueva en el entramado público e institucional
En realidad, lo que se pide o espera de Podemos sería extensible a todos los demás, lógicamente con las diferencias ideológicas, según los casos. Cada cual verá, pero conviene insistir en que hay un denominador común que no se puede seguir ocultando más tiempo: lo que hay ha llegado a su final y procede aprovechar los comportamientos pacíficos y tolerantes de los españoles para introducir savia nueva en el entramado público e institucional, conformando un Estado distinto, ajustado a la realidad, que no olvide a los débiles y que genere confianza y orientación suficientes para que la iniciativa privada se sienta con ganas de apoyar el proyecto de construir un país educado y trabajador. Una tarea inmensa, que requerirá años, ojalá que menos que los utilizados para conducirnos a la crisis actual.

El trilerismo de Mas y la ceguera voluntaria de Rajoy
EDITORIAL Libertad Digital 9 Octubre 2014

Según aseguran tanto La Vanguardia como El Periódico, una de las opciones que el Gobierno autonómico catalán se estaría planteando para burlar la suspensión de la consulta secesionista del 9-N decretada por el del Tribunal Constitucional sería la de organizar un reférendum mixto con apoyo público pero de iniciativa privada para eludir las responsabilidades legales. Los cargos políticos de los ayuntamientos se ocuparían de abrir los colegios, que serían los mismos que en las elecciones legales, y la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural se ocuparían de todo lo demás.

Según los teóricos de Mas, con el portavoz Francesc Homs a la cabeza, la consulta alternativa tendría un carácter oficial, no implicaría desobediencia alguna y sería una nueva demostración masiva de apoyo al derecho a decidir.

Ignoramos si Artur Mas llevará finalmente a cabo este plan B y si contará para ello con el respaldo promocional de alguna actriz porno, tal y como los independentistas hicieron con en las consultas populares que se hicieron entre 2009 y 2011. En cualquier caso, es evidente que, desde el momento en que se le quiere dar un carácter oficial y sus promotores ocupan cargos instituconales, este esperpéntico plan B no dejaría de constituir un acto de desobediencia. Este ejercicio de trilerismo politico no engaña a nadie, salvo –claro está– a los empeñados en "no contemplar ni querer contemplar" en Cataluña un escenario distinto que el del cumplimiento de la ley.

No es el trilerismo político de Mas sino la ceguera voluntaria de Rajoy y la Fiscalía y la Abogacía del Estado la auténtica responsable de que organismos públicos como el Consejo Asesor para la Transición Naciona Catalana –cuyo objetivo fundacional declarado es la organización de referéndums ilegales de autodeterminación– o la Agencia Tributaria Catalana, no hayan sido disueltos ni sus actividades hayan sido suspendidas.

También es la ceguera voluntaria de Rajoy, no el trilerismo político de Mas, la responsable de que ni Hacienda ni la Fiscalía General del Estado hayan abierto la menor diligencia ante los agujeros contables que un organismo supuestamente privado como la Asamblea Nacional Catalana registra desde su fundación.

También es responsabilidad de Rajoy, y no de Artur Mas, que la Abogacía del Estado, ante la clamorosa desobediencia al Tribunal Constitucional que supuso el decreto de creación de la junta electoral del 9-N, se haya limitado a plantear contra la Generalidad un "incidente de ejecución" que no supone denuncia de delito alguno.

A este respecto, cabe destacar el contraste que ofrece esta demanda interpuesta por la Abogacía del Estado con la querella que acaba de presentar UPyD en la que se acusa a Mas, Gispert y otros cuatro miembros de la mesa del Parlamento autonómico de cometer los delitos de prevaricación, desobediencia, usurpación y malversación, así como delitos electorales.

Por muy fundamentada jurídicamente que esté esta querella de UPyD, no cabe demasiado optimismo respecto de su recorrido, habida cuenta de la pusilánime ceguera voluntaria de unas élites políticas y judiciales españolas que, negándose a otorgar validez jurídica a los pasos ilegales que están dando los separatistas, tampoco quieren que haya contra ellos reproche penal alguno.

Mientras tanto, las advertencias de violencia que se hacían en el recurso de la Generalidad contra la suspensión de la consulta secesionista ya se están traduciendo en campañas de hostigamiento contra los desafectos a la causa nacionalista. Claro que, bien pensado, este hostigamiento es lo que tradicionalmente se produce en Cataluña conforme se aproxima el 12 de Octubre, Fiesta de la Hispanidad. Otro escenario de ilegalidad que desde Madrid "ni se contempla ni se quiere contemplar".

HISTORIA
El plan de entregar Cataluña a los británicos
El autor sostiene que en la Guera de Sucesión los catalanes no estaban a favor de la rebelión contra Felipe V
Afirma que los ingleses tuvieron que conquistar Barcelona -como Gibraltar- para que apoyaran a su candidato
HENRY KAMEN El Mundo 9 Octubre 2014

La Unión en 1707 de Escocia e Inglaterra, que el pueblo escocés ha confirmado tan triunfalmente, sirve para recordarnos que en la misma época hace 300 años hubo planes para unir Cataluña también a la corona británica. La unión de Cataluña con Inglaterra no era un plan insensato, y nos costará poco tratar de entender lo que pasó. Los británicos ya en el año 1705 habían ocupado el peñón de Gibraltar, que aún poseen, y existían también buenas razones para ocupar la roca de Montjuic, que tenía la misma importancia estratégica para ellos.

Eran los años, como sabemos, de la Guerra de Sucesión. Un pequeño número de catalanes, impulsado por su hostilidad al rey de Francia Luis XIV, creía que podían valerse del poderío naval británico para liberarse de la dominación francesa. Pero ¿qué podían ofrecer a los británicos a cambio? Ahí es donde la historia empieza a hacerse interesante. Cuando estalló la guerra, las autoridades militares de Londres estudiaron la posibilidad de obtener apoyo en España para su candidato al trono español, el archiduque Carlos de Habsburgo. No fue demasiado difícil encontrar apoyo en Valencia entre los grupos rebeldes. Sin embargo, en Cataluña la mayoría de los catalanes permanecieron firmemente fieles a Felipe V. No fue hasta después de la captura de Gibraltar, a principios de 1705, cuando un puñado de comerciantes ingleses en Cataluña, entre ellos Mitford Crowe y Joseph Shallet, lograron establecer contacto con un grupo de disidentes de la zona de Vic.

Las autoridades en Londres se alegraron del contacto. La propia reina Ana dio instrucciones a Crowe sobre los pasos a seguir. Los conspiradores de Vic aseguraron a Crowe que contaban con el apoyo del pueblo catalán. Crowe pronto des-cubrió que esto no era cierto, ya que fueron incapaces de generar un solo nombre de importancia para respaldar su historia. Disgustado, les informó de que si no presentaban al menos seis firmas, él tendría que tomar otras medidas. Crowe también escribió a la reina para informarle de que no había conseguido ningún apoyo catalán firme. La reina Ana no estaba demasiado preocupada, ya que su objetivo era simplemente ganar algún tipo de apoyo, fuera cual fuera la región. Sus instrucciones a Crowe eran claras: «Para que haga alianza entre nosotros y el dicho principado o cualquier otra provincia de España: y hemos ordenado que mantenga relaciones, acuerde y concluya cualquier causa con los responsables de dicho principado o cualquier otra provincia». Los ingleses estaban simplemente buscando una ex-cusa, y eran conscientes de que había poco descontento en Cataluña. Efecti-vamente los conspiradores no pudie-ron presentar nombres (la gente que según ellos los respaldaba se identifica-ba simplemente como «una comisión de personas de séquito y representación en aquel Principado»), y los ingleses tuvieron que recurrir a la política que habían adoptado en el caso de Gibraltar: simple conquista.

Contrariamente a la afirmación de los conspiradores de que los catalanes aceptarían a los ingleses con los brazos abiertos, cuando la armada se presentó delante del puerto de Barcelona en 1705, la ciudad no aceptó su presencia. Según apuntó un oficial del ejército británico: «Llegamos a Cataluña con la promesa de que seríamos bien recibidos; pero nos encontramos, cuando llegamos allí, con que no había nadie que nos apoyara, a no ser que les pagáramos». Durante tres semanas no se atrevieron a hacer ningún ataque contra la ciudad, y finalmente el 11 de septiembre los comandantes británicos tomaron la decisión de retirarse de Barcelona. Sin embargo, dos noches más tarde, tomaron una decisión sorpresa, y por la noche un contingente militar inglés atacó y se apoderó de Montjuic. Fue sólo la mitad de la operación. Tuvieron que fortificar Montjuic y la utilizaron como base para disparar contra Barcelona. La enérgica resistencia de Barcelona a los ataques aliados, demostraba que los catalanes no estaban bajo ningún concepto a favor de la rebelión contra su rey Felipe V. Barcelona no se decantó por los británicos; los británicos la capturaron. Sólo después de que los ingleses ocuparan la ciudad, salieron los elementos anti franceses de la población para darles la bienvenida.

El acuerdo entre Mitford Crowe y los conspiradores catalanes en 1705 se conoce como el «pacto de Génova», pero no tenía ninguna validez diplomática. Los conspiradores alegaron que representaban al «Principado de Cataluña», lo cual era completamente falso, ya que ni una sola autoridad pública de Cataluña emitió su dictamen conforme al pacto. La representación de «Cataluña» era completamente ficticia. El propio Crowe lo sabía pero no deseaba perder la oportunidad. Los ingleses estuvieron sólo interesados en encontrar una excusa para enviar sus tropas al Mediterráneo con el fin de establecer una base militar. Las instrucciones que se dieron simultáneamente a sus mandos militares eran bien sencillas: si los catalanes no aceptan las propuestas británicas, serán ocupados por la fuerza.

Así fue como se firmó el pacto de Génova, un acuerdo basado casi enteramente en informaciones falsas. ¿Podría deducirse de dicho pacto que los catalanes y los ingleses eran aliados? En absoluto. En 1705, los británicos entraron en Cataluña -con la ayuda de unos cuantos conspiradores catalanes- únicamente como invasores y conquistadores. Años más tarde, el político Lord Bolingbroke escribió: «Aunque Su Majestad ofreció en su momento garantizar las leyes y firmar algún pacto con ese pueblo, sin embargo no parece que se acabara formalizando dicha garantía jamás, ni que se firmara ningún tratado, pacto o acuerdo con ellos». El «pacto» era un acuerdo ficticio, basado en información falsa proporcionada por los conspiradores, y no tuvo el apoyo ni de catalanes ni de autoridades públicas. Como al parecer nadie en Barcelona apoyaba o podía respaldar políticamente el pacto, los británicos sólo tuvieron una opción: ocupar Barcelona.

Y eso es lo que los conspiradores in-sistieron durante el resto de la guerra: que los ingleses deberían seguir ocupan-do el país, y si fuera necesario permane-cer allí para siempre, luchando contra España, aun cuando la paz ya había si-do acordada en toda Europa. Tal y co-mo resultó todo al final, los catalanes fueron sus peores enemigos, porque insistieron en que continuara el estado de guerra generalizado y se negaron a aceptar ninguna de las condiciones de paz que se les sugerían. Sin embargo, las relaciones entre los británicos y la Diputació se habían deteriorado hasta tal extremo que los británicos llegaron a protestar ante la Diputació porque se habían producido ataques contra sus barcos.

Si los ingleses hubieran en algún momento aceptado esta política de ocu-pación permanente, como de hecho muchas personas en Londres insistieron en que deberían, las tropas inglesas habrían seguido ocupando Cataluña, que hoy sería lo que después Gibraltar fue: una parte integral del Reino Unido. Si hubiese sucedido, el señor Mas sería hoy el equivalente del Sr. Salmond: un político de habla inglesa con el sueño obsesivo de establecer su propio mini-paraíso personal en un pequeño territorio perpetuamente buscando, año tras año, su independencia del Reino Unido.

Henry Kamen es historiador británico. Su último libro es España y Cataluña. Historia de una pasión (Esfera de Libros, 2014).

Oriente Medio
La corrupción de Hamás
Elías Cohen Libertad Digital 9 Octubre 2014

Los palestinos son objeto de muchas tragedias. Una de ellas es su liderazgo corrupto. Precisamente, Hamás ganó apoyos alegando que no metía la mano en las arcas públicas y se preocupaba por el pueblo. Si bien es cierto que su red de asistencia social dejó en evidencia el expolio que ha practicado la vieja guardia de la OLP, los líderes de Hamás tampoco han quedado a salvo de lucrarse con la causa mientras los gazatíes pasan penurias. Así, el comercio ilegal en los túneles ha generado pingües beneficios para los líderes de Hamás y, de acuerdo con el incombustible Jaled Abu Toameh, en 2012 había 600 millonarios en Gaza que "hicieron su riqueza gracias a los cientos de túneles subterráneos a lo largo de la frontera entre la Franja y Egipto." Mientras Ismaíl Haniyeh, Jaled Meshal y otros jerarcas de Hamás hacen caja, un 38% de la población de Gaza vive bajo el umbral de la pobreza y la tasa de desempleo supera el 40%; según el Banco Mundial, la Franja ocupa el tercer lugar en la región en términos de pobreza, solamente por encima de Sudán y Yemen.

Antes del inicio de las hostilidades entre Hamás e Israel de este verano, Gaza se encontraba en medio de una crisis económica, política y social marinada en una serie de casos de corrupción, de los cuales se hizo eco, con notoria hostilidad hacia Hamás, la prensa egipcia. Los casos están relacionados, además de con el contrabando por los túnebes que conectan Gaza y Egipto, con la financiación de Hamás –especialmente la de su brazo armado, las Brigadas de Izedín al Qasam– y con el impago de los salarios de los funcionarios.

A lo anterior se sumaron las malas inversiones inmobiliarias que hizo Hamás en Arabia Saudí, Siria y Dubái, que causaron pérdidas millonarias. Unas inversiones que supuestamente tenían que haber tenido por destino la rehabilitación de la Franja y que se hicieron con dinero recaudado en Europa y los Estados del Golfo.

Uno de los nombres más sonados en los casos de corrupción ha sido el del alto funcionario de Hamás Aymán Taha. Al parecer, Taha fue defenestrado, torturado y posteriormente ejecutadopor su propia organización, que sin embargo quiso cargar la culpa a Israel. Taha habría recaudó dinero que los donantes creían iría a parar a proyectos de envergadura pero que se invertía en el contrabando a través de los túneles. Sin embargo, Toameh informa de que fuentes gazatíes han especulado con que fue ejecutado por colaborar con la inteligencia egipcia, y que así se evitó que delatara a otros miembros corruptos de Hamás. En 2011 Taha pagó 700.000 dólares por una vivienda de lujo de tres pisos en Gaza.

Otro líder de Hamás implicado en el negocio del contrabando ilegal con Egipto a través de los túneles es su histórico cofundador Mahmud al Zahar, quien, según el periodista israelí Eli Tsipori, posee una fortuna de 667 millones de dólares.

Pero, sin lugar a dudas, son los dos líderes supremos de la organización, Jaled Meshal, en el exilio, e Ismaíl Haniyeh, primer ministro de Gaza, los protagonistas de los casos más escandalosos de enriquecimiento personal.

Después de huir a Qatar tras la retirada de Hamás de Siria, Meshal afirmó que de su oficina de Damasco desaparecieron 12 millones de dólares que había guardado en la caja fuerte. El destino del dinero es desconocido y las sospechas recaen sobre él mismo. En 2011, antes del inicio de la guerra civil siria, los activos de Hamás en ese país habían alcanzado un valor de 550 millones de dólares. Además de en propiedades inmobiliarias, Hamás había invertido en varias empresas comerciales, por ejemplo una de transportes registrada a nombre de un comerciante sirio vinculado con Musa Abu Marzuk, el lugarteniente de Meshal. Las empresas vinculadas a Mashal en Qatar están registrados a nombre de su esposa y de su hija.

Tsipori cuenta que, después de las elecciones que llevaron al poder en Egipto a los Hermanos Musulmanes, Qatar envió un cheque de 250 millones de dólares al Gobierno de Hamás en Gaza a cambio de que ofreciera apoyo incondicional a Mohamed Morsi. El beneficiario del cheque era Jaled Meshal.

El Dr. Moshé Elad, profesor en el Departamento de Oriente Medio del Western Galilee Academic College y coronel del Ejército israelí en la reserva, que ocupó puestos de responsabilidad en los territorios palestinos durante 30 años, estima que el patrimonio de Meshal alcanza un valor de2.600 millones de dólares, pero las cifras mencionadas por los comentaristas árabes son mucho más altas: hasta 5.000 millones.

El Yediot Aharonot informa de que un proyecto de la inmobiliaria Fadil en Qatar está vinculado a Meshal, a su hijo y a su nuera. Un proyecto que se desarrollaía en Doha, la capital del emirato, y comprendería la construcción de cuatro torres de más de 27.000 metros cuadrados que albergarían oficinas, apartamentos de lujo, un club privado, un jardín de infancia, una biblioteca, atracciones turísticas y un centro comercial de 10.000 metros cuadrados. La empresa nunca ha revelado las fuentes de financiación.

En cuanto a Ismaíl Haniyeh, en 2010 pagó cuatro millones de dólares por una propiedad de 2.500 metros cuadrados en la calle Amar Almatar, en el barrio gazatí de Al Ramal, y la registró a nombre de su yerno. Mientras los funcionarios de Gaza llevan meses sin cobrar, Haniyeh ha comprado varias propiedades y las ha registrado a nombre de sus hijos. Según el artículo referenciado del Yediot Aharonot, Haniyeh se ha enriquecido a través del tipo impositivo del 25% que su Gobierno estableció sobre los productos que llegaban a la Franja desde Egipto a través de los túneles. Hamás impuso, además, una cantidad fija de 2.000 dólares para cada vehículo, 15 dólares por cada tonelada de cemento, 8 centavos por cada cartón de tabaco y 50 centavos por cada litro de gasolina obtenidos en contrabando. Se calcula que en torno al 25% del presupuesto de Hamás proviene de estas imposiciones.

(La posición de Haniyeh no sólo es singular por haberse lucrado gracias a su cargo público. Sus tres hermanas, Jolidia, Laila y Sabah, son ciudadanas israelíes y viven en el poblado beduino de Tel as Sabi. El marido de Jolidia declaró en 2006 que su vida era normal en Tel As Sabi y que no tenían intención de mudarse. Algunos de los sobrinos israelíes de Haniyeh han servido en el Ejército israelí. En cuanto al marido de Suhila, ciudadano de Gaza, fue tratado satisfactoriamente en el año 2012 en el Rabin Medical Center de Tel Aviv de una dolencia cardíaca grave, según informó en su día Al Arabiya).

El Dr. Moshe Elad ha tratado de explicar el porqué del enriquecimiento masivo de los dirigentes de Hamás. A su juicio, el dinero procede de legados de fallecidos, de los fondos de caridad y del zakat –uno de los pilares del islam–, así como de las donaciones procedentes de varios países, como Siria, Irán, Arabia Saudí o Qatar.

Elad sostiene que Hamás obtuvo financiación en Estados Unidos por medio del Dr. Musa Abu Marzuk, quien a principios de los 90 comenzó una campaña de recaudación de fondos allí entre los musulmanes ricos, mientras que al mismo tiempo fundaba 10 empresas financieras. El Gobierno norteamericano ordenó el arresto de Marzuk en 1995 bajo la acusación de apoyar el terrorismo. Después de pasar dos años en prisión, fue expulsado del país sin que se celebrara juicio. Se quedó con el dinero que había recaudado.

Ni siquiera los palestinos de Gaza se dejan ya engañar. De hecho, una encuesta del Washington Institute llevada a cabo entre los días 15, 16 y 17 de junio en la Franja arrojaba que dos tercios de los gazatíes creen que la corrupción es uno de los principales problemas del territorio.

Hamás ejerce una dictadura política en Gaza, adoctrina y utiliza a los niños en la guerra contra Israel, lanza cohetes contra las ciudades israelíes y, además, roba a manos llenas. A esto lo llaman "resistencia".

© elmed.io

España
El PSOE cerró 2013 con una deuda de 64,55 millones de euros
Ep. Madrid. La Razon 9 Octubre 2014

El PSOE cerró el año 2013 con una deuda consolidada de 64,55 millones de euros, lo que supone casi un 10 por ciento menos que a finales de 2012, según el desglose de cuentas publicado este jueves por el partido. De esa cantidad, 42,5 millones corresponden a operaciones de crédito con garantía hipotecaria, solicitados para comprar, reformar y rehabilitar inmuebles del partido, mientras 1,65 millones son préstamos solicitados para financiar campañas electorales hasta que la Administración les reembolsa en función de los resultados obtenidos.

Los 20 millones restantes son operaciones con garantía personal “para cubrir necesidades puntuales de tesorería o desfases en el cobro de las subvenciones”. El PSOE no se benefició ni en 2012 ni en 2013 de ninguna condonación de deuda.

En 2013 los ingresos totales del PSOE ascendieron a 64,3 millones de euros, de los que 42,6 fueron subvenciones oficiales y 11,7 cuotas de afiliados y cargos públicos. Para 2014 el presupuesto prevé unos ingresos de 42 millones, de los que 18,8 serán subvenciones y 8,5 millones procederán de cuotas.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Una consulta que nació muerta
JAVIER TAJADURA TEJADA. EL CORREO  9 Octubre 2014

· El fondo del referéndum catalán es idéntico al que enfrentó al Gobierno y al Parlamento vascos con los poderes centrales del Estado hace seis años.

El presidente Mas reconoció implícitamente el lunes que la consulta soberanista prevista para el 9 de noviembre podría no celebrarse. ERC reaccionó airadamente y le reprochó que hubiera puesto «fecha de defunción» a la consulta. En realidad, la consulta nació ya muerta puesto que, a pesar del doble lenguaje empleado por el Gobierno catalán, fue evidente, desde el principio, que nunca tendría lugar. En la medida en que el presidente Mas ha reiterado siempre su disposición a cumplir la ley, en el momento mismo en que la ley de consultas catalana fue suspendida por el Tribunal Constitucional como consecuencia del recurso interpuesto por el Gobierno central, quedó meridianamente claro que el 9 de noviembre no se celebraría consulta alguna.

El decreto de convocatoria de la consulta establecía unos plazos que no pueden ya ser cumplidos y por ello han sido prorrogados. El día 6 expiraba el plazo para que quienes residen en el extranjero o están internos en hospitales o centros penitenciarios solicitasen el voto por anticipado. El día 8 expiraba el de los inmigrantes residentes en Cataluña. Las solicitudes no pueden ser resueltas por la Generalitat dado que el Tribunal Constitucional ha ordenado paralizar cualquier acto preparatorio de la consulta. La prórroga de esos plazos en contra de lo dispuesto en el decreto no servirá para nada.

Ningún registro de participantes tendrá validez si no es supervisado por una comisión de control. En este sentido, la ley de consultas suspendida prevé la creación de esa comisión con funciones similares a las de la junta electoral; el Parlamento catalán designó la semana pasada a los miembros de esa comisión y el presidente Mas firmó los decretos de nombramiento. Pero, en la medida en que estos decretos incumplen manifiestamente la orden de suspensión de la consulta dictada por el Tribunal Constitucional el 29 de septiembre, el Gobierno ha pedido ya al alto tribunal que anule dichos nombramientos.

En este contexto es más que evidente que no existe posibilidad jurídica alguna de que el 9 de noviembre se celebre la consulta. El presidente Mas lo sabe y tiene ahora el deber de explicárselo a sus socios en este viaje a ninguna parte. Sin un registro de participantes y sin una comisión de control que supervise el procedimiento electoral, no puede haber consulta.

No es tampoco previsible que funcionarios o cargos públicos –municipales o de la Generalitat– incurran en conductas susceptibles de ser tipificadas como delito de desobediencia que está sancionado con penas de inhabilitación. El presidente Mas no ha incurrido en desobediencia alguna –desde un punto de vista penal– por firmar el decreto de nombramiento de los miembros de la comisión de control o por ordenar que se tramiten las solicitudes de inscripción en el registro de votantes. El delito de desobediencia implica el incumplimiento de un mandato judicial expreso y exige por ello un requerimiento o apercibimiento al funcionario o cargo público en el que se le conmine a un comportamiento determinado. Ningún tribunal se ha dirigido todavía ni a Más ni a ningún otro responsable político catalán para formularle un requerimiento expreso. No ha sido hasta ahora necesario y probablemente no lo será en el futuro. Pero si esos requerimientos tuvieran lugar y no fueran adecuadamente atendidos, la Fiscalía actuaría de inmediato.

Resultaría muy conveniente que el Tribunal Constitucional no se demorara en resolver y que lo hiciera, en todo caso, antes del 9 de noviembre. No cabe duda de que se trata de uno de los conflictos más graves de cuantos se le han planteado. La trascendencia del mismo exige que se le dé una prioridad absoluta en su tramitación y resolución. La incertidumbre generada por el proceso soberanista afecta a la estabilidad económica y financiera por cuanto genera desconfianza en los mercados y en los inversores internacionales. Corresponde al presidente del Tribunal incluir los asuntos a tratar en el orden del día por lo que cabe apelar a su responsabilidad para que el conflicto que enfrenta a la Generalitat con el Gobierno de España sea resuelto con la máxima rapidez.

En realidad, y ésta es la razón última por la que comencé diciendo que la consulta nació muerta, podemos anticipar la respuesta del Tribunal Constitucional. El fondo del asunto es idéntico al que enfrentó al Gobierno y al Parlamento vascos con los poderes centrales del Estado hace seis años con ocasión de la aprobación de la Ley 9/2008 por la que se convocaba una consulta sobre el status político de la comunidad, el 25 de octubre de 2008. El 11 de septiembre de 2008, el tribunal dictó sentencia por unanimidad, y anuló la ley por invadir competencias del Estado y por ser contraria a los fundamentos del orden constitucional (soberanía indivisible del pueblo español).

El tribunal puede limitarse a reproducir los argumentos contenidos en los fundamentos jurídicos de aquella sentencia para declarar la inconstitucionalidad de la consulta catalana. Por ello, a los dirigentes de ERC que reprochaban al presidente Mas –antes de que prorrogara indefinidamente los plazos previstos en el decreto de convocatoria de la consulta– haber expedido el certificado de defunción de la consulta, conviene recordarles que esa certificación la emitió ya el Tribunal Constitucional hace seis años, y precisamente un 11 de septiembre.

Lo que le espera a Barcelona
El soberanismo ha vaciado de contenido político a la capital, como si fuera una comarca más de una Cataluña homogénea. Controlada, global solo en lo turístico, valdría la pena... ¡que se independizara!
José Luis Álvarez. El Pais.  9 Octubre 2014

¿Qué ha sido de Barcelona? ¿Por qué la ciudad más poderosa del Mediterráneo ha cedido el liderazgo del país a las comarcas del interior? ¿Por qué es incapaz de generar una posición que responda a sus intereses y potencialidades, tan distintos del resto de Cataluña, ante un conflicto que la va a perjudicar más que a nadie?

Recientemente el alcalde de Barcelona encargó a un grupo de expertos afines estudiar el impacto en la ciudad de una Cataluña independiente, ya que, como el propio Xavier Trias reconoció, en los trabajos sobre construcción de un Estado catalán del Consejo de Transición Nacional esta cuestión, increíblemente, no se había examinado. Hace muy poco, el Ayuntamiento de la Ciudad Condal ejerció de anfitrión, antes de que visitasen la Generalitat, de los alcaldes de una gran mayoría de localidades catalanas, apoyando el 9-N, iniciativa cuya organización no lideró el consistorio barcelonés sino alcaldes del interior. Últimamente, las entrevistas de Trias, además del soberanismo, giran alrededor del turismo, como las de un alcalde de cualquier villa costera.

No fue un lapsus del Consejo de Transición. Ni falta de entusiasmo soberanista del Consistorio. Ni que el turismo sea la deliberada estrategia de la ciudad. Son ilustraciones de lo que Barcelona y su comarca representan para el independentismo: un enclave a vaciar políticamente primero —imprescindible objetivo ya conseguido— y social y económicamente después; limitar Barcelona a exitosa villa turística costera, más eventos y congresos; a una comarca, una más, de una Cataluña homogénea, de mínimo común denominador, el de las comarcas no metropolitanas.

Este designio, implementado en una maniobra de años, comenzó en 1987 con la decisión del expresidente Pujol de suprimir la Corporación Metropolitana de Barcelona, a la que evaluaba, correctamente, como contrapoder de la Generalitat. Al catalanismo empresarial y burgués de la CiU de entonces le asustaba la doble condición del cinturón barcelonés: obrero e inmigrante. El vaciado político de Barcelona continuó por décadas con una normativa electoral todavía vigente, basada en una disposición transitoria de una ley de 1985 que privilegia el “territorio” sobre los votos de la provincia de Barcelona. En nombre del “equilibrio territorial”, el voto de un barcelonés vale menos que el de un votante de Girona, Lleida o Tarragona. Lo local, agrícola (salvo zonas de la Tarragona costera) y turístico pesa más que lo metropolitano, industrial y cosmopolita. La base emocional y electoral de Convergencia ha estado en las comarcas del interior, pero puesta al servicio de los intereses de las clases medias altas barcelonesas. Sin embargo, en el verano-otoño de 2012 estas clases pierden el control del nacionalismo a manos de los enragés del interior, como ERC. La progresión del soberanismo ha ido del campo (lo territorial, comarcal) a la ciudad cosmopolita. Solo es en los últimos comicios cuando los resultados electorales de algunas zonas de la ciudad de Barcelona se empiezan a parecer a los de la Cataluña comarcal.

La prolongada maniobra de desgaste para doblegar a Barcelona culminó, como toda buena ofensiva, en un furioso ataque final liderado brillantemente por la prensa nacionalista, apalancado en la torpe ocurrencia populista del alcalde socialista Jordi Hereu de convocar ¡un referéndum! sobre una reforma urbana. El PSC, partido de administradores sin alma, tácticos sin estrategia, rindió la ciudad a los soberanistas, espléndidos tácticos y estrategas, para colmo tan económicamente saneada —no como Madrid— ¡que incluso ayuda a financiar la Generalitat!

Todavía existen bolsas de resistencia al intento de fagocitación de Barcelona por el proyecto de homogeneidad nacionalista. Este sigue sin penetrar los barrios barceloneses donde residen los trabajadores inmigrantes españoles, muchos ya jubilados, que tanto han respetado la cultura y la sociedad catalanas, hasta la ingenuidad. En las autonómicas del 2012, en El Carmel, Ciutat Meridiana y Prosperitat, tanto el PSC como el PP lograron más votos que CiU y Esquerra. Incluso Ciutadans sobrepasó a ERC y, en algún barrio, a CiU. También fuera de la ciudad se da el fenómeno: en Cornellá y L’Hospitalet, la segunda ciudad de Cataluña, el PSC obtuvo más votos que CiU y ERC sumadas, el PP más votos que CiU, y Ciutadans más votos que Esquerra. Y en Badalona gobierna el PP. Como contraste, en la comarca leridana del Pla d’Urgell, agrícola y ganadera, en las últimas autonómicas CiU y ERC capturaron el 70% de los votos. No es la única ilustración de la abismal diferencia entre el territorio y Barcelona. Política, social y económicamente son países distintos. El cinturón de Barcelona se parece más al sur de Madrid que al Pla d’Urgell. El capitalismo industrial genera las condiciones materiales para la solidaridad internacional entre trabajadores. El nacionalismo, premoderno, los separa.

Aún con esos rescoldos barceloneses de resistencia, ¡qué gran triunfo la conquista nacionalista de la alcaldía de Barcelona! ¡Lo había ansiado e intentado tanto CiU!, incluso nada menos que con Miquel Roca. Lo consiguió a la tercera Xavier Trias. Pocos políticos encarnan como él la alta burguesía. Con una distinguida carrera como cordial operador político, pero incapaz de imaginar ambiciones globales, las órdenes que ha recibido de Convergencia son claras. Primero, evitar todo conflicto susceptible de apartar el foco mediático del proceso independentista. Así, el alcalde tocó retirada en un reciente conflicto con grupos antisistema: Can Vies. Nada puede distraer del proceso. Segundo, imprescindible, prestar la ciudad, de reconocimiento global después de las Olimpiadas, como fotogénico decorado de las exhibiciones soberanistas. El conflicto civil será en Barcelona, en sus calles y plazas, no en los pueblos de Girona, Lleida o interior de Tarragona: ¿a quién le importaría? No es extraña pues la emoción que el alcalde Trias dijo sentir al recibir primero y formar parte después de la reciente procesión soberanista de la inmensa mayoría de alcaldes catalanes. Un consistorio más entre ellos. Barcelona asimilada. Gran victoria nacionalista.

Barcelona tiene más problemas que el conflicto independentista, pero que este hará más intratables. Después de unos Juegos Olímpicos universalmente aclamados, que proporcionaron a Barcelona lo que nunca ha tenido Madrid, una marca global, las nuevas estrategias de ciudad serían de difícil formulación e implementación. Cualquier comparación con el empuje que supusieron las Olimpiadas será una decepción. Ilustración de estas dificultades fue el fracaso del Fórum Universal de las Culturas de 2004, tan zapateril en cronología e intención —condiciones para la paz y diversidad cultural—, curioso esto último en un país en el que entonces se multaba por rotular solo en castellano.

A pesar de ser Barcelona y su entorno más de la mitad de la población y riqueza de Cataluña, sus posibles estrategias de futuro carecen de autonomía o dimensión crítica: la industria automovilística, siendo importante, tiene centros de decisión foráneos; las innovadoras industrias del conocimiento —Cataluña cuenta con las mejores universidades de España— carecen de suficiente tamaño y financiación. Cataluña no es Massachusetts. España no es el corredor del noreste americano y Europa no es Estados Unidos. Alternativas imaginativas que pudieran generar nuevas opciones, además de cambiar la actual dinámica perversa Cataluña-España, como una cocapitalidad con Madrid, no fueron promovidas por quien tenía que hacerlo: el PSC-PSOE.

De esta manera, Barcelona ha quedado atrapada en una estrategia por defecto: el turismo. Como por su éxito la bolsa ha seguido sonando, y ya se sabe las bondadosas consecuencias de su tintineo en Barcelona, no se genera el necesario sentido de urgencia de cambio hacia un nuevo posicionamiento en un horizonte global.

La composición de los partidarios de la consulta es reveladora de los peligros para Barcelona del independentismo: la nueva Convergencia, ERC, ICV, CUP. Solo Unió desentona en tan anticosmopolita coalición de “agropecuarios” y antisistema. El soberanismo ha pasado a ser liderado por quienes nada tienen que ganar de Europa y la globalización —precisamente ambos ámbitos son lo que necesita Barcelona para seguir siendo la mejor ciudad del mundo para vivir—.

Barcelona —cosmopolita, irresistiblemente bella, inquieta— lo tiene casi todo. Sin ella, Cataluña no es. Pero la Barcelona que requiere el soberanismo es una ciudad controlada, global solo en lo turístico, homogénea con el “territorio”. Sí que hay un independentismo que valdría la pena: el de Barcelona.

José Luis Álvarez es doctor en Sociología por la Universidad de Harvard y profesor de INSEAD, Francia-Singapur.

Se incrementan los atentados de “kale borroka” contra los Ciudadanos (C’s) de Cataluña

www.latribunadelpaisvasco.com 9 Octubre 2014

Un grupo de participantes en una manifestación a favor del 9N convocada por la organización juvenil independentista “Resisteix Lleida” ha lanzado pintura contra la sede de Ciudadanos (C'S) en esa localidad y ha pegado en su fachada carteles con llamamientos a la desobediencia para lograr la secesión. La formación liderada por Albert Rivera ya ha presentado la correspondiente denuncia ante los Mossos d'Esquadra. Desde C's se señala que se trata del segundo ataque vandálico a esta sede a lo largo de este año, y el cuarto en los últimos catorce meses. También recuerdan que en los últimos dos años sus sedes y militantes han sufrido más de una decena de ataques.

La actual sede de Ciudadanos (C’s) en Barcelona ha recibido ataques el 10 de enero de este año, el 1 de diciembre de 2013 y el 12 de julio de 2013. La sede de Gerona ha sido atacada en cuatro ocasiones en 2012: el 22 de diciembre, el 26 de noviembre (al día siguiente de las autonómicas), el 16 de junio y el 10 de junio (el mismo día de su inauguración). Además, el 23 de abril de 2013, durante la celebración de San Jordi, fue atacada una carpa instalada en Lérida. El 6 de julio de 2013, la dirigente de C's Victoria Fuentes fue agredida en las fiestas populares de El Morell (Tarragona): recibió un puñetazo en la cara después de que el agresor la identificara como miembro del partido. Y el 20 de noviembre del año pasado le esparcieron excrementos por su coche particular.
 


Recortes de Prensa   Página Inicial