AGLI Recortes de Prensa    Viernes  17  Octubre  2014

¿Peligran los brotes verdes del continuador de Zapatero?
EDITORIAL Libertad Digital 17 Octubre 2014

Es lógico que el Gobierno trate de quitar hierro al temor a una nueva recesión en Europa que está tiñendo de rojo los parqués del continente. Ahora bien, si "en lo que nos hemos de fijar", siguiendo el consejo del secretario de Estado, García-Legaz, no es en los altibajos de la bolsa sino "en los fundamentos de la economía española", el panorama en modo alguno resulta más alentador.

Lejos de dar "señales muy positivas", los fundamentos de nuestra economía –con la excepción de una reforma laboral incompleta– siguen siendo los mismos que dejó el anterior Gobierno socialista. Ya podrá García-Legaz asegurar que "la economía española sigue creciendo, cumple los equilibrios presupuestarios y nunca se ha financiado a niveles del 2,2%": lo cierto es que los índices de crecimiento son tan raquíticos y frágiles como lo fueron durante aquellos brotes verdes de Zapatero; lo cierto es que la España de Rajoy va camino de incumplir, por tercer año consecutivo, los objetivos de déficit público, y lo cierto es que el descenso de la prima de riesgo de la deuda soberana –deuda que se ha incrementado a un ritmo aun mayor que con Zapatero– se debe única y exclusivamente a la engañosa política monetaria seguida por el Banco Central Europeo a partir de 2012, consistente en conceder crédito artificialmente barato para que ningún manirroto gobernante europeo cayera en suspensión de pagos.

Alguien podría romper una lanza por Draghi señalando que dio aquellas facilidades financieras para que los Gobiernos acometieran un auténtico programa de reformas y austeridad pública. Lo cierto es que, al margen de cuáles fueran sus intenciones, ese manguerazo crediticio, que ha hecho descender la prima de riesgo no sólo de la deuda española sino de la de todos los países que forman parte del euro, ha sido utilizada por la mayoría de los Gobiernos europeos para, en el mejor de los casos, predicar pero nunca practicar el reformismo y la austeridad.

Especialmente significativo es el caso español. Rajoy va camino de acabar la legislatura con más gasto e impuestos que Zapatero. Este mismo jueves, el ministerio que dirige Montoro ha animado a las comunidades autónomas a subir aún más los impuestos.

La brutal subida fiscal con la que Rajoy inició su reguero de traiciones al electorado liberal-conservador de su partido no es lo único que explica la tardanza y la fragilidad de la recuperación económica. Ese permanente incremento de la presión fiscal no deja de ser la consecuencia de la renuencia de este Gobierno a cambiar, precisamente, los fundamentos de la economía, a enfrentarse a los partidarios y beneficiarios de un statu quo en el que el sector público está absolutamente sobredimensionado. Una crisis de endeudamiento no puede ser verdaderamente superada con más endeudamiento, que en el caso español ya supera el 100% del PIB. Exige auténticas y liberalizadoras reformas estructurales, que aquí siguen brillando por su ausencia.

Rajoy, sin embargo, ha optado por que el Estado viva del crédito barato y ha confiado en que la mejoría en el panorama internacional le evitara acometer las reformas y una política de austeridad que ya ni siquiera predica. Las exportaciones siguen siendo una suerte de brote verde de la economía, pero un parón como el que se está percibiendo en Europa puede marchitarlo.

Crisis
Las raíces vigorosas del pánico
Juan Ramón Rallo Libertad Digital 17 Octubre 2014

Los mercados financieros no son oráculos: no lo eran cuando reinaba ese broteverdismo raizvigorosista de Rajoy ni lo son ahora, cuando cunde un cierto pánico tras unos dos años de aparente sosiego. A corto plazo, los mercados financieros son termostatos del estado de ánimo de los inversores y, por tanto, están sujetos a euforias, temores, burbujas, antiburbujas y cuantas otras emociones caractericen al comportamiento humano.

El problema, claro, no es tanto que la desconfianza haya brotado estos últimos días en las bolsas y en la renta fija, sino que los fundamentales de la economía mundial llevan meses deteriorándose con fuerza. A mediados de 2013 Europa salió de la recesión, pero no de la crisis: después de que Mario Draghi rescatara a los países de la periferia prometiendo comprar tanta deuda pública como fuera necesaria para estabilizar sus condiciones de financiación, la economía europea necesariamente rebotó. Sí, rebotó, como también lo hizo la española. Pero rebotó sin haber solventado los grandes desequilibrios internos que fueron creados hace más de una década por la política de crédito barato del BCE y que han sido agravados en el último lustro por esa misma política de crédito barato.

A la postre, lo que nos trajo Draghi fue paz sin reformas. Permitió que los líderes europeos vivieran un par de años más en el sueño de la burbuja para no afrontar la pesadilla del pinchazo de la burbuja. Pero sin reformas profundas en materia de gasto y de liberalización de mercados -particularmente en la periferia europea y en esa burocracia hiperestatalizada que es Francia-, acaso podamos hacernos trampas al solitario durante algunos años, pero no relanzaremos la esclerotizada economía europea.

Y, claro, certificado el estancamiento europeo, la crítica situación en la que jamás dejaron de hallarse las finanzas griegas, así como las repercusiones que todo ello puede acarrear sobre la supervivencia misma de la Eurozona, evidentemente los miedos comienzan a instalarse en los parqués. No podía ser de otro modo. Europa no necesita crecimiento para mejorar marginalmente el nivel de vida de sus ciudadanos sino para algo mucho más básico: para sobrevivir a medio plazo sin desmembrarse en un rosario de quitas de deuda. Cómo no va a dar miedo un continente que amenaza con implosionar debido a que sus dirigentes optaron por refugiarse bajo el paraguas del BCE para así no atajar los problemas básicos del sobreendeudamiento periférico y de su modelo productivo disfuncional.

De ahí que el actual estallido de pánico haya estado justificado incluso desde antes de haberse producido: no porque exista una inexorable certeza de que todo vaya a venirse abajo, sino por la absoluta pasividad que han exhibido los eurócratas durante los últimos dos años. Cuando el desastre es una posibilidad, el pánico deviene probable en algún momento. Nada de esto significa, empero, que la fase de estabilidad draghiniana haya llegado a su fin y que a partir de ahora sólo vayamos a contemplar malas noticias en los mercados financieros: lo que significa es que los inversores están comenzando a mirar la economía europea con mucho menos optimismo y con mucha menos complacencia broteverdista de lo que lo hacían hace varios trimestres.

Y eso para una España que ha confiado su supervivencia económica a la única carta del raizvigorosismo supone un grave problema. El Gobierno se ha negado a efectuar ajuste adicional alguno en el gasto público: por ello, toda la reducción programada del déficit habrá de venir en esencia del aumento de la recaudación tributaria. Pero el aumento de la recaudación depende de nuestras perspectivas de crecimiento y nuestras perspectivas de crecimiento dependen de que la inversión privada aumente con muy notable intensidad en 2015 (el Gobierno estima un incremento del 4,4% en 2015, frente al 1,5% de 2014). Mas la inversión privada depende, a su vez, del estado de ánimo de los inversores, que se están inquietando de manera creciente, tal como nos muestran los mercados financieros.

En tal caso, un escenario en absoluto inverosímil sería el siguiente: la creciente desconfianza de los inversores hace que el crecimiento económico de 2015 no evolucione al ritmo estimado por el Gobierno, de modo que los ingresos fiscales no aumentan significativamente y el déficit a lo largo de ese año se va desviando de manera muy notable del compromiso adoptado por el Ejecutivo con Bruselas. Bajo tales supuestos, el Gabinete de Rajoy y sus gerifaltes autonómicos deberían proceder a aprobar recortes sustanciales del gasto público que les permitieran compensar la merma de recaudación esperada, pero la cercanía de las elecciones les lleva a no hacerlo en absoluto (incluso a incrementar adicionalmente el gasto). Resultado: nos plantamos tras las elecciones generales de 2015 con un dato de déficit muy superior al comprometido y con un país parcial o totalmente gobernado por partidos contrarios a cualquier ajuste presupuestario. Inmediatamente regresaríamos a la situación de prequiebra en la que nos hallamos en 2012 antes de que Draghi nos sacara de ella. Sería una terrible repetición de la trágica experiencia del zapaterismo, del que el rajoyismo es su más orgulloso heredero.

Ése es el escenario que verdaderamente produce pánico; un escenario que en caso de materializarse tendrá un único e irresponsable causante: el Gobierno de Mariano Rajoy.

PP: Partido del Pitorreo.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 17 Octubre 2014

El PP no solo ha desperdiciado la oportunidad histórica de sacar a España del pozo profundo de recesión y desprestigio en la que la sumió Zapatero y el PSOE, sino que también ha sido el principal responsable de que esta situación haya llegado a enquistarse de un modo en el que solo sea viable una drástica intervención quirúrgica para acabar con el mal. Y esta cirugía extrema conlleva la transformación radical de un sistema bipartidista corrupto y corruptor y la relegación de PSOE y PP a una representatividad meramente testimonial. Esta medida debe venir acompañada de una reforma en profundidad de la Constitución con la desaparición de las autonomías y la recuperación de las competencias por parte del Estado.

La experiencia adquirida durante las más de tres décadas de desarrollo de este sistema político nos lleva a concluir el fracaso de un sistema que contrariamente a lo previsto ha llevado a España y a los españoles a límites inadmisibles de insolidaridad, de desapego por su país y de producir una sociedad podrida en lo moral donde la corrupción, la delincuencia de guante blanco y los desaprensivos campan a sus anchas. Un sistema que ha asfixiado a la democracia permitiendo la miserable injerencia de la política en la Justicia, la enseñanza y la sanidad públicas, favoreciendo la asimetría entre regiones de España y las desigualdades entre los españoles.

Y aunque en todo hay que decir aquello de “tanto monta, monta tanto”, es el PP el que ha copado la mayor cosecha de desilusión, de desengaño y de fraude en su gestión. Durante estos casi tres años de gobierno su política ha sido la del incumplimiento de todo aquello que le valió para alcanzar el poder. Y aquí se iguala a este nuevo partido PODEMOS en su proyecto ambicioso de llegar al poder como único objetivo, para imponer su ideología anti democrática. Lo malo del PP es que nunca dijo que alcanzar el poder era su único objetivo, pero solo con el fin de garantizar la permanencia de la casta en sus cargos y contentar a sus compromisarios.

El PP nunca tuvo la intención de cambiar nada, ya que su supervivencia depende de que nada cambie y mantener el estatus quo. Para lograrlo solo bastaba perfeccionar lo ya emprendido por Zapatero y el PSOE e incluso mejorarlo y blindarlo, tal y como han conseguido con la total politización de todas las Instituciones judiciales. La otra gran consigna era mantener sus feudos de poder intactos y garantizar la impunidad de sus dirigentes a pesar de los múltiples casos de corrupción y prevaricación, y de la imputación judicial de sus cargos o militantes. La máxima de que nadie dimite ni se le cesa hasta que tenga una condena firme, evidencia su doble moral a la hora de pontificar sobre comportamientos éticos.

Y como no, el mantra del “manejo magistral de Mariano Rajoy de los tiempos” queda reducido a un “hacer lo que sea necesario para ganar tiempo”. Negar la evidencia y dar largas cambiadas en un tancredismo que ha pasado a ser el icono de un PP impersonal alejado de sus bases y de su electorado y condenado a pasar a la historia como el partido más nefasto de la derecha española. Un fracaso que se debe atribuir de modo exclusivo a sus actuales líderes y Comité de Dirección Nacional, unos por su participación activa en la estrategia y el resto por su cobardía y seguidismo al no ejercer la oposición a esta dictadura.

Los últimos acontecimientos como el caso de infección del Ébola y el de las tarjetas negras de Caja Madrid y BANKIA han sido la gota que derrama el vaso de la paciencia ante la nula respuesta del PP en la toma de medidas drásticas disciplinarias sobre los responsables e imputados. Una actitud inadmisible pero que confirma la estrategia de absoluto desprecio por los ciudadanos y especialmente por sus votantes, que les llevará a un final merecido de irrelevancia política.

No me alegro por este final, porque ellos se lo han buscado. Lo que si lo lamento es por España que una vez más ve sus esperanzas y su futuro truncados a manos de quienes estaban designados a ser sus principales defensores y propulsores de una sociedad democrática, solidaria y libre. Un fracaso del que solo el olvido y el desprecio no pueden ser castigo suficiente.

Del referendum al esperpento
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 17 Octubre 2014

Mas en caída libre hacía el ridículo más total. Culmina su fundido al negro en una bufonada cuya orquestación no acaban de entender ni los suyos. Una votación a cachos, sin censo, ni control, ni validez. ¡Durante 15 dias! Una farsa degradada donde, sin garantía democrática alguna, con mesas compuestas y presididas por fervorosos voluntarios separatistas y un recuento que dejará a cualquier pucherazo bananero en mantillas, convierte todo el engolamiento y la presunta solemnidad de la firma y los decretos en una autentica opera bufa. Algo, no se sabe el qué, ni el como, ni bajo que tramoya o chirigota en lo que nadie, y en ese nadie contemplo a cualquiera que tenga, más allá de posiciones políticas al respecto, un mínimo de sentido de la propia dignidad y de la de su voto, debe prestarse. Porque como bien dijo quien por el contrario lo está haciendo y llevando al esperpento, lo que no puede hacerse es el ridículo y culminarlo todo en una astracanada monumental, que por muchos entusiastas que acudan a ella, no dejara de serlo.

Porque desde luego y si se consuma no me cabe duda que la legión más fanatizada, los efervescentes separatistas irán en procesión a participar en la representación. Es más, podrán, como los moros de Queipo dando vueltas por Sevilla, votar por todas las urnas y en todos los lugares y así llegar incluso a poder proclamar mayorías absolutas. Y hasta unanimidades en un recuento que ya tiene garantizado una cercanía al cien por cien de los votos. Pero también estoy convencido que habrá muchos, muchísimos, uno sigue creyendo en que no son pocos los catalanes pueden estar equivocados pero conservan su raciocinio y el sentido de si mismo, que se nieguen a participar en semejante en semejante pantomina. Que además supone un desprestigio terrible, que destruye ya totalmente el crédito, si algo le quedaba a Mas y a la Generalitat, y los convierte en el hazmereir de Europa y del Mundo y que como dijo el catedrático que dimitió de la presunta "Junta Electoral" iguala a Cataluña en garantías democráticas con Guinea Ecuatorial.

La deriva de Artur Mas, su hoja de ruta, hacia la destrucción de su partido y de su personal inmolación abducido por su convicción de ser el Profeta conducirá a su pueblo a la tierra prometida, donde la leche y la miel manan de las piedras, ha entrado, aunque no lo perciba en su delirio en una vía de descenso no solo hacia el abismo, que también y que nos puede costar cara, dramáticamente cara, a todos , sino hacía el esperpento. Porque, aunque no lo comprenda todavía del todo, ese tren, que equivocado de vía, iba lanzado hacia el choque frontal, ha descarrilado. Y quienes iban dentro están saltando como pueden de sus vagones. Al final en la maquina volcada, con las ruedas girando frenéticas, sin rail debajo, el maquinista Arturo seguirá gritando solo ¡Mas madera, más madera, que es la guerra” . Pero la desbandada y el que cada cual busque salir como pueda y sacar su tajada y llevarse lo que pueda de convoy y de las tropas, ERC aspira a quedarse con todas, ha empezado y va a traernos días dignos de Groucho. Pero tampoco olvidemos, que aunque todo sea risible, y lo es, el drama sigue estando presente y quizás los nuevos generales secesionistas den el paso en cualquier momento a la tragedia. Es ridículo si, pero el incendio es muy grave y muy serio.

¿Quién ha pedido esos tanques?
Teresa Giménez Barbat www.cronicaglobal.com 17 Octubre 2014

Un tal William Cole, que escribe en los Ángeles Times, sostiene que los “unionistas” catalanes -para él unos pocos conservadores de piedra picada que no se han enterado que “Franco ya no manda”- le han pedido al presidente que envíe los tanques a Cataluña. ¿Alguno de ustedes ha pedido alguno? Yo tampoco.

A veces uno lee en periódicos de fuera unas aseveraciones sobre lo que está ocurriendo en Cataluña que son para frotarse los ojos. ¿Desinformación? ¿Un unto más de las pródigas arcas del nacionalismo? ¿Estimadísimos prejuicios que encuentran otro soporte? De lo que no cabe duda es de que quien redacta esos párrafos piensa que la independencia de Cataluña es la causa de unos progresistas henchidos de razón. Y que no se la comparen con la escocesa porque los catalanes tenemos razones que dejan en faldita corta a los seguidores de Salmond. Nuestra economía es mucho mayor –y eso para un progre de hoy en día es un motivo de peso-, hablamos de forma extensa el catalán y el gaélico sólo una minoría y, a diferencia de unos acogedores británicos que siempre han celebrado la participación en los asuntos comunes de los políticos escoceses, en España al último presidente catalán se le vio en 1873.

Para él, el referéndum escocés ha tenido la bendición del Gobierno mientras que en Madrid se oponen y, agárrense, “dicen que es ilegal”. ¿Really? Increíble agravio teniendo en cuenta que en España pasan cosas que no tienen parangón en Cataluña. Un paro rampante, gran corrupción del Gobierno e incompetencia absoluta. Claro, con este panorama incluso un partido de “centro-izquierda” (sí, no se rían) como el de Artur Mas no ha podido menos que acabar dando apoyo a la independencia. El sentimiento general es que, España, lejos de apreciar a los catalanes por contribuir más de lo que les toca, en realidad les desprecian y, oh, ¡les ridiculizan! Así las cosas, los catalanes se sienten humillados y furiosos, y salen masivamente a la calle a manifestarse.

En fin, un artículo demencial, con graves acusaciones que, en mi modesta opinión, deberían tener respuesta por parte de nuestros políticos y ciudadanos “unionistas”. Un periodista inconsecuente que, después de meterse en jardines que no conoce e insultar de forma tan burda, termina su artículo confiándonos que, pensándolo bien, todo eso de la independencia podría ser un problemón de cuidado, entre otras razones porque tanto Cataluña como el País Vasco mantienen aspiraciones transnacionales que podrían poner en apuros a los franceses, por quienes debe sentir más simpatía a tenor de su preocupación por si se resienten sus territorios del sur y luego vienen detrás los bretones, los corsos y,“quizá”, los alsacianos. Eso sí que le dolería.

Cataluña
Premio de consolación
José María Albert de Paco Libertad Digital 17 Octubre 2014

Acusar a Artur Mas de haber engañado a los catalanes es como reprochar a Podemos que su programa sea irrealizable. Así como el ideario de Pablo Iglesias resulta inconciliable con la democracia con independencia de su ejecución, el referéndum del 9-N no habría sido menos aberrante por el hecho de llevarse a cabo. No acabo de entender a quienes, en el afán de defender el Estado de Derecho, se refocilan en un aspecto marginal del conflicto, cual es la supuesta cobardía de Artur Mas. ¿Sería éste digno de elogio si, en lugar de engañar a los catalanes, hubiera cumplido su palabra y seguido adelante con el referéndum conforme a su concepción inicial? A mi modo de ver, no, pues lo censurable del nacionalismo catalán no estriba en la supuesta falta de agallas de sus líderes o el juicio que puedan merecernos sus ocurrencias, digamos, tácticas, sino con su objetivo, léase la destrucción del Estado español. Y la ilegalidad e inmoralidad manifiestas de ese objetivo no van a ser menores por afables que sean las acciones que conduzcan a él.

Pero si la recriminación de mentir a los catalanes es grotesca, más grotesco resulta lamentar la frustración de esos mismos catalanes, de los que se llega a decir que pretendían votar... ¡llevados por la buena fe! Esta retórica exculpatoria, a medio camino entre la sorna y la consolación, no sólo no guarda ninguna relación con la verdad; además, abre la puerta a que la historia se repita. En este sentido, nada convendría tanto a España como tratar a los soberanistas como ciudadanos responsables de sus actos, aun a riesgo de dar cumplimiento a su utopía emancipadora. Y para ello, claro está, el primer mandato es congratularse de esa frustración, siquiera por su indudable efecto pedagógico.

Por lo demás, y ya que en el fondo de lo que hablamos es de ventajismo, los apóstoles del "Yo ya lo dije" deberían seguir exhibiendo su sagacidad ahora que los derroteros ya no son tan predecibles; ahora, en fin, que el suelo es menos firme y el porvenir ya no admite la telegrafía sin hilos. ¿Se llevará a cabo la versión simulacro del 9-N? ¿Convocará Artur Mas elecciones anticipadas o agotará la legislatura? Y en caso de que convoque elecciones anticipadas, ¿se presentarán CiU y ERC en una misma lista? Queremos saber. Y los sandrorrey del columnismo patrio tienen ante sí la ocasión de demostrar que ellos, a diferencia de la locomotora que roció de vapor al mozo de espadas de Gallito, no se arrugan en Despeñaperros.

Cataluña
¿Quién va ganando esta guerra fría?
Antonio Robles Libertad Digital 17 Octubre 2014

Rajoy no puede sentirse eufórico por haber doblegado la voluntad de Artur Mas. No celebrará un referéndum contra la ley, pero seguirá en sus trece con un sucedáneo. La cuestión es seguir desafiando y erosionando la autoridad del Estado. Esa es su guerra.

Me explico. A quien piense que el 9-N es el final del camino le convendría repasar eso que tan bien definió Jordi Pujol con "la voluntad de ser". El nacionalismo como instrumento, la identidad como Ser y el Ser como la culminación de un relato enteramente inventado por las aspiraciones de poder de unas élites burguesas catalanistas desde finales del siglo XIX para asegurarse el dominio de un territorio y su mercado. No nació ayer, tampoco finalizará el 9-N. Por ello, cada treta fullera que Artur Mas quiere hacer pasar por astucia para adornarse es sólo una escaramuza más. Ganar o perder batallas no es definitivo, porque lo que se está dilucidando es una guerra. Es la guerra fría del -no entre- nacionalismo catalán contra -no y- la nación Española. Guerra fría entendida como la lucha por la hegemonía moral y política que les permita en el futuro una mayoría electoral. En la guerra fría entre EEUU y la URSS se dilucidaba la lucha por la hegemonía mundial mediante la superioridad ideológica, tecnológica, informativa, económica y militar. El pulso lo ganó el sistema económico capitalista. Perdió la URSS porque no pudo seguir el ritmo de producción de EEUU. Aquí lo que está en juego no son estrategias de producción, sino personas.

En nuestra particular guerra fría, el nacionalismo busca conquistar conciencias, rendir voluntades, en una palabra, alcanzar una mayoría electoral para imponer por hechos consumados la secesión. Y en esto van ganando por goleada. Es posible que los paños calientes de Rajoy hayan impedido un referéndum ilegal, pero el sabor amargo que dejará en una población condicionada a diario por estímulos victimistas abonará el terreno de nuevas conversiones a la fe verdadera. Se ha logrado atraer a la mayoría de la población al derecho a decidir con tal intensidad emocional que las razones legales esgrimidas por la soberanía de España se han tomado como intransigentes y no democráticas. El tocomocho perfecto para millones de catalanes que solo quieren votar y no les dejan. Sean o no independentistas.

El mal está hecho, la trampa acoplada. Desenmascarar la perversidad argumental y moral no será fácil, ni hoy por hoy se han puesto los medios políticos, intelectuales y mediáticos para desenmascarla. Ni siquiera se ha inhabilitado a ningún responsable político para hacer visible la fuerza del Estado y demostrar así que nada sale gratis, y menos poner en riesgo los pilares constitucionales de una nación. En esta dejación, hasta el más insignificante diputado, David Fernández de la CUP, se permite llamar a la sedición a diario.

Sin solucionar esta dejación de autoridad gubernamental ni minar aquella superioridad moral, con sus escaramuzas, por muy ridículas que sean, irán ganando partidarios y justificando todas las ilegalidades y prevaricaciones que se les antoje.

El problema no es impedir el referéndum, sino la hegemonía moral que les permite reivindicarlo y utilizar a sus partidarios contra España; el problema no es la independencia, sino las artimañas del lenguaje democrático que intenta socavarla; el problema no es la independencia, sino crear las condiciones mediáticas, sociales, políticas e intelectuales para contraponer un discurso alternativo que prepare a la sociedad para saber qué se juega con el derecho a decidir la independencia. El problema hoy, por tanto, no es la independencia, es el crecimiento de su hegemonía moral, que permitirá un día logarla.

Digámoslo claro: España entera se ha de movilizar con igual o mayor fuerza en la calle gritando alto y firme que no está dispuesta a dejarse arrebatar derechos y propiedades en nombre de los privilegios de la casta nacionalista. Denunciar la estafa de su superioridad mural, avergonzarles, recuperar la autoestima. Ese es el problema.

¿Cuándo se torció el invento?
J. L. González Quirós www.vozpopuli.com 17 Octubre 2014

Allá por 1969, Mario Vargas Llosa hizo que Santiago Zabala, protagonista de su Conversación en La Catedral, se preguntase, en el comienzo mismo de la novela, aquello de “¿En qué momento se había jodido el Perú?” y cabe sospechar que muchos españoles abrigan hoy, casi medio siglo después y en un mundo muy distinto, una pregunta semejante respecto al estado descaradamente malo en que se encuentra la vida política española: ¿cuándo se pervirtió, se corrompió, se estropeó, etc., la democracia? Con todo respeto hacia Vargas Llosa, esa pregunta está muy desenfocada, porque el problema no es cuándo, o cómo empezó el mal, sino qué podemos hacer para corregirlo, que debiéramos hacer para evitarlo.

Echarle la culpa al pasado es una de las maneras de condenarnos a la inacción, porque el pasado se nos presenta como la imagen misma de lo fatal, de lo inamovible, de lo que ya no tiene remedio, así que preguntar por el cuándo suele ser una de las maneras de confesar nuestra impotencia, de rendirnos antes de empezar. Claro es que preguntar por la solución de algo es ligeramente más costoso que echarle las culpas al maestro armero, en esta modalidad historicista que tanto se lleva ahora entre nosotros. El corolario de todo este desenfoque sobre nuestros males es muy obvio, la tentación adánica de empezar de nuevo, la ruptura, la revolución, la vuelta, bajo disfraces sólo aparentemente nuevos, de los viejos caudillos populistas, el redescubrimiento del añejo arbitrismo que tan hondas raíces tiene en nuestra cultura, la magia verbal, una vez más.

La siesta intelectual
En España padecemos de manera especialmente aguda un problema bastante general de la sociedad contemporánea que subrayó Richard Sennett: que nuestras sociedades tienen miedo a reconocerse, son extrañamente conformistas y huyen del cuestionamiento. Ese rasgo cultural aleja a las sociedades del gran impulso que las ha hecho prósperas, tolerantes y positivamente escépticas, esto es amantes de saber. Ese defecto común en la postmodernidad, ha afectado de manera extraordinaria a la sociedad española, largamente habituada a vivir de sus añejas costumbres, vicios y creencias.

En España, la inteligencia no ha ocupado nunca un papel especialmente destacado, frente a realidades como el poder, el dinero, la tradición o la posición social y raramente se iba a conceder un incremento de prestigio a ese valor en un momento histórico en que parece estar por todas partes en retroceso. Yendo al caso: inauguramos la democracia con ilusión, fuimos valientes y supimos mirar más al futuro que al pasado, pero ahora parecemos de nuevo extrañamente dispuestos a considerar que el sistema que nos ha proporcionado años de prosperidad y de prestigio ha sido un fraude, y que debemos resignarnos a nuestra amarga excepcionalidad, a que nuestros males no tienen remedio, a que, parodiando el título de la comedia, “La democracia no es para nosotros”, que necesitamos fórmulas distintas, más, supuestamente, avanzadas, más radicales y eficaces, un disparate digno de la mayor pereza intelectual.

Nacionalismo y populismo
Desde la orilla oriental nos martillean con lo buenísimo que es votar, pero se nos oculta que no hay manera de votar si no se hace con orden, conforme a la ley, con censos y garantías y sin admitir que las votaciones llevan a compromisos, no a meras etapas en el cumplimiento de un horizonte utópico que nunca se discute y al que ahora le ponen el título realmente estúpido de derecho a decidir.

Miedo da ver que cuando cualquiera de los corifeos de semejante pamema se pasea por Madrit casi nadie se atreve a ponerle las cosas en su punto, a recordarle que no se trata simplemente de cumplir la ley, que siempre es importante, sino que no se debiera confundir a nadie haciéndole creer que la democracia puede prescindir de formas, que se pueda hacer una democracia copiando de aquí y de allá, el método de Escocia, pero no el resultado, por ejemplo, con la única condición de que se garantice siempre el efecto favorable a quienes patrocinan el escamoteo, esa democracia de chistera y bagatela, sin ley, sin censo, sin consecuencias y sin fronteras. La pena es que esta mistificación está operando sobre la base de una deslegitimación de nuestra democracia constitucional, simplemente porque muchos de los que tendrían que cumplir con su obligación, como jueces, periodistas y ministros están a sus cosas.

Desde el fondo del irredentismo, y apoyándose en datos patentemente absurdos, como que en España haya niños que pasan hambre y en auténticas inconsecuencias, el populismo nos visita y amenaza vestido con las vistosas galas de la generalización de derechos, de sueldos para todos y con la consigna que afirma que “el que debe y no paga no debe nada”. Detrás de la recepción de estas monsergas hay un auténtico vacío cultural, la renuncia a pensar por cuenta propia, la incapacidad de distinguir entre problemas y soluciones, la renuncia a la libertad a cambio de unos derechos de papel, por supuesto “gratuitos” y graciosos.

Enrique Krauze y la libertad
Ayer, en la recepción del V Premio Faes a la libertad, afirmaba Enrique Krauze que la libertad, como el aire, sólo se hace notar cuando falta y nos advertía a los españoles del riesgo que corremos al tratar de volver cuarenta años atrás, a empezar de nuevo para ir a parar, seguramente, a algo mucho peor, a prostituir la libertad política que apenas hemos empezado a gozar. Claro está que para evitarlo hace falta que exista la política, que en la democracia se ventile algo más y algo mejor que el destino de las tarjetas negras de Caja Madrid, que esa obscena historia de la corrupción se supere no porque deje de desvelarse, sino porque se despeje, porque los jueces actúen y no se queden en las espumas, pero sobre todo porque los políticos se den cuenta de que no están jugando con sus escaños, sino con el destino de todos nosotros.

Esto sólo sucederá si los militantes avergonzados de sus partidos y los electores dejan de lamentarse y actúan en consecuencia, diciendo no a lo que no quieren y empujando sin parar a los políticos hacia un horizonte despejado, ambicioso, plural y digno. Sin mirar atrás, sin lamentarse, pero sin dejar de empujar hacia los cambios imprescindibles, porque debiera ser obvio que aunque algo se haya jodido, lo peor sería que no quisiésemos o no supiésemos buscarle arreglo. No estamos ante un problema de historia, sino de supervivencia.

El secreto de Irene Villa
Miquel Escudero www.cronicaglobal.com 17 Octubre 2014

Saber comportarse con las víctimas del terrorismo significa, en primer lugar, reconocer su condición humana, la cual les fue negada por sus verdugos y por quienes -desprovistos de decencia- miran siempre de reojo lo que dicen y hacen otros; no sea cosa que estos supuestos gurús los alineen con la derecha. Consentir este disparate supone una grave incoherencia y debilidad, como también lo es considerar a las víctimas por encima del bien y del mal, por el mero hecho de serlo, y depositarias de las últimas decisiones políticas que se deban adoptar; esto es intolerable y un efecto de la manipulación. Ser víctima no te hace infalible ni te dota de una razón superior.

He leído estos días 'Saber que se puede. Veinte años después' (Ed. Martínez Roca), libro de Irene Villa. Muchos lo ignorarán y algunos acaso hayan olvidado la fecha del 17 de octubre de 1991. Cuando aún tenía doce años, Irene sufrió la amputación de sus piernas por una bomba lapa que unos deficientes asesinos pusieron bajo el coche de su madre, quien también resultó bárbaramente amputada. Irene se sobrepuso a aquella tragedia con un coraje y una voluntad sobrecogedores y hoy es una mujer con tres licenciaturas: en Comunicación Audiovisual, Humanidades y Psicología. Y por encima de todo, de una extraordinaria calidad personal.

De este libro dice su autora que es un homenaje a la esperanza y a la resiliencia, “esa capacidad que tenemos todos de mantenernos a flote frente a las adversidades”. Déjenme señalar, queridos lectores, que la resiliencia es un concepto reciente en el sentido que dice Irene Villa. De hecho, proviene de la ingeniería, donde es una característica que mide la flexibilidad y adaptación de los materiales. Y también es un término técnico aplicado a los vegetales, así el psiquiatra Boris Cyrulnik ha recordado que “un suelo es resiliente cuando tras un incendio la flora y la fauna se recuperan, vuelven a la vida, aunque no del mismo modo que antes. Aparecen una nueva flora y una nueva fauna, a veces muy bellas pero distintas”.

Aun siéndolo, Irene rechazó sentirse víctima y estancarse con esa etiqueta. Como le observó su madre, muy poco después del bestial atentado que padecieron, debían escoger entre “vivir siempre amargadas, sufriendo, maldiciendo a quienes nos han hecho esto y encerrarnos a llorar” o “mirar hacia delante y luchar con valor y optimismo por recuperar nuestras vidas”. Ella prefirió no permitir que aquellos infrahumanos le robaran lo más preciado: su propia felicidad. Optó por desterrar toda clase de resentimiento hacia aquellos tipejos que “actúan sobre un escenario terriblemente manipulado. Y además hay quien les ayuda a alimentarlo”; otra víctima de esa misma organización de degenerados, el escritor y farmacéutico Raúl Guerra Garrido, expresó que la mejor venganza es ser feliz, a pesar de los pesares.

Irene se empeñó desde el principio en que el odio no entrara en ella, tanto da que algunos no se lo quisieran creer o que otros hiciesen chistes sobre ella, propios de mentecatos y averiados mentales. Desarrolló dignidad y decoro para que “nadie derramara una sola lágrima más por nosotras. Íbamos a dejar de dar lástima para convertirnos en un impulso para todos los que se encontraran en una situación parecida”. Sonreír es dar amor y proyectar, dentro y fuera, esperanza. A pesar de todo, nada hay comparable a la ilusión y el optimismo. No obstante ser esto, sin duda alguna, lo mejor para los propios interesados, se puede comprender que esta vía Villa no sea la más frecuentada en esas terribles circunstancias. Pero, cueste lo que cueste..

'Linde vs. Arab Bank'
Sobre la financiación del terrorismo
Ricardo Ruiz de la Serna Libertad Digital 17 Octubre 2014

Cuando la rama libanesa del Arab Bank autorizó varias transferencias de Osama Hamdán, portavoz de Hamás, a la organización terrorista, seguramente nadie sospechó que años más tarde serían una de las pruebas de cargo que un jurado valoraría para condenar a la entidad jordana como responsable de financiar ataques terroristas en Israel. Seguramente nadie se percató de que las gestiones realizadas en nombre de personas y organizaciones a sabiendas de que se dedicaban al terrorismo terminarían comprometiendo el negocio de uno de los bancos más importantes de Oriente Medio.

Hay días en que triunfa la Justicia. A finales del mes de septiembre, cuando un jurado declaró al Arab Bank culpable de financiar a sabiendas a personas y organizaciones vinculadas a Hamás durante la Segunda Intifada, entre 2000 y 2004, las casi 300 víctimas del terrorismo que llevaban una década de litigios contra la entidad ganaron una batalla legal que puede cambiar el negocio bancario en Estados Unidos, Europa y Oriente Medio. El caso pasará a la historia comoLinde vs Arab Bank.

En efecto, el veredicto de condena, pronunciado por un jurado de ocho mujeres y tres hombres, resolvía un pleito que ha enfrentado durante diez años a las víctimas y sus familiares con el banco y con todo el aparato político y financiero que lo apoyaba. Había precedentes, pero la trascendencia del fallo es innegable. Ya no podrán las entidades bancarias limitarse a verificar si sus clientes están en listas negras elaboradas por agencias y organismos internacionales, sino que tendrán que realizar sus propias investigaciones de acuerdo con el principio conoce a tu cliente, que se va imponiendo en la prevención del terrorismo internacional, el blanqueo de capitales y la evasión fiscal. El tribunal flexibiliza la relación entre la acción u omisión del banco y la acción terrorista. Al Arab Bank no le ha servido alegar error o desconocimiento de la identidad o los fines de las operaciones realizadas. Su responsabilidad no nace de la relación de causalidad directa entre una operación financiera concreta y un atentado, sino de que la participación del banco en la financiación sea significativa y sus consecuencias –por ejemplo, un atentado– sean previsibles.

Una parte de la financiación que recibían las personas vinculadas a Hamás se canalizaba a través de fundaciones de caridad islámicas, que distribuían fondos y ordenaban incluso pagos en efectivo a través de sus ramas en Gaza y Cisjordania. En otros casos se permitía operar a través del banco a personajes como el ya mencionado Osama Hamdam en beneficio de Hamás. En otras ocasiones el banco gestionaba pagos a familias de terroristas tras los atentados. En suma, el Arab Bank realizó gestiones en nombre de personas y entidades a sabiendas de que estaban vinculadas a organizaciones terroristas. El vínculo saudí con la financiación de los atentados merece una columna aparte.

Esta victoria legal, que sienta un precedente significativo a la hora de interpretar la regla conoce a tu cliente, se ha logrado gracias al esfuerzo de las víctimas, que ejercieron la acción civil que la Ley Antiterrorista estadounidense reconoce a los nacionales de Estados Unidos que hayan sufrido daños y perjuicios con motivo de una acción terrorista internacional. Los demandantes afirmaban que el Arab Bank había vulnerado las leyes que prohíben la colaboración con organizaciones terroristas. Esta sentencia da un espaldarazo jurídico a lo que durante años muchos sospechaban y pocos se atrevían a decir: el terrorismo internacional –y en especial los atentados en Israel– serían imposible sin la participación –por acción u omisión– de las entidades bancarias internacionales.

Organizaciones de derechos humanos como Shurat Ha Din vienen librando batallas jurídicas contra bancos árabes, iraníes y de otros países para acabar con una impunidad que esta sentencia combate.

Sirvieron de poco los informes del Gobierno jordano que advertían del riesgo para la infraestructura bancaria de Oriente Medio si no se admitían las limitaciones que, en materia de secreto bancario, reconocen las distintas legislaciones de los países árabes y si se imponía a los bancos obligaciones más allá de la verificación de nombres y organizaciones en listas oficiales. Ahora, con la interpretación que hace esta sentencia, el examen de las personas y organizaciones que operan a través del banco deberá conducirse con una diligencia mayor y no solo como un mero formalismo.

Queda mucho camino por andar. El Arab Bank ha recurrido la sentencia, y aún queda otro litigio para liquidar las indemnizaciones a que cada víctima y cada familiar tienen derecho. Sin embargo, se ha avanzado en la lucha contra la impunidad bancaria. Del mismo modo que el cerco al blanqueo de capitales y la evasión fiscal va imponiendo reglas que superan los Derechos nacionales, la lucha contra el terrorismo yihadista debe extenderse a la exigencia de responsabilidades a las entidades bancarias de las que los terroristas se sirven.

Ya hay bancos europeos siguiendo con interés la jurisprudencia que está emanando poco a poco de los tribunales estadounidenses y que ampara a las víctimas. Habrá más casos.

Espero contárselos.
© elmed.io

islamwatch.eu
Geert Wilders: “El Estado Islámico es un cáncer basado en el Corán y la vida de Mahoma”
Alberto Ramos Minuto Digital 15 17 Octubre 2014

El pasado mes de octubre, el identitario holandés Geert Wilders ofreció un interesante discurso en el Parlamento holandés que por su indudable interés reproducimos.

“Señora Presidenta,  El Estado Islámico es un cáncer islamista. Es una serpiente venenosa inspirada en el Corán y la vida de Mahoma, un criminal que empezó su carrera hace 14 siglos con asesinatos y decapitaciones en Medina y La Meca.

Su sucesor autoproclamado, el califa Baghdadi (Abu Bakr al Baghdadi), se encuentra en estos momentos a las puertas de Bagdad en Iraq y de Damasco en Siria. Tiene seguidores en todo el mundo, incluso en nuestro país, en nuestras ciudades, en nuestras calles.

Repito, Señora Presidenta, hay gente que es decapitada en aplicacion de los mandamientos del Corán, como la sura 47, versículo 4: ” Cuando encontréis a unos infieles, golpeadles en el cuello para causar un baño de sangre entre ellos”. Ni siquiera los musulmanes llamados moderados pueden escapar a esa violencia, ya que según el Corán y la sharia, estos son apóstatas y por lo tanto deben morir. Los espíritus ingenuos que dicen que el Estado Islámico no tiene nada que ver con el islam cometen un grave error políticamente correcto, ya sea Obama, Cameron, Rutte (Primer Ministro de los Países Bajos) o Samsom (político de izquierda neerlandés).

Se ha declarado una guerra contra el Occidente libre. Nuestra libertad, nuestra cultura y el porvenir de nuestros hijos están en juego. Debemos responder duramente, en los Países Bajos tanto como en el mundo occidental, y en Irak y en Siria. Apoyamos por lo tanto la decisión del gobierno de desplegar unos F-16 contra el Estado Islámico. Pero no comprendemos por qué atacamos solamente al Estado Islámico en Irak y en Siria. ¿Acaso el gobierno aprueba que personas sean decapitadas en Siria, que mujeres sean veladas y que un genocicio sea llevado a cabo sólo porque no hay un mandato bajo la ley internacional? ¡Cuánta cobardía, Señora Presidenta!”

El gobierno dice que entiende que los EEUU bombardeen el Estado Islámico en Siria pero sin participar él mismo. Comprender pero no participar… Es incluso más importante combatir el Estado Islámico en nuestro propio país que en Irak o en Siria. La seguridad de los Países Bajos debe ser una prioridad. Nuestros ciudadanos deben estar en seguridad en los trenes, en las calles, en las escuelas, en los comercios. Eso es lo que está en juego.

En el artículo 100 de su carta al Parlamento, el gobierno sólo dedica dos párrafos a la seguridad nacional. Le da más importancia a problemas como la situación de las mujeres en el mundo árabe. Eso es grotesco.

Debemos proteger a los holandeses, es por eso que hemos sido elegidos. No sólo a los ciudadanos de Irak y de Siria, sino también y sobre todo a nuestros propios ciudadanos. ¿Por qué el Ejército no ha sido desplegado para proteger nuestros ferrocarriles, con sus uniformes y fuertemente armados? ¿Y por qué impedimos a los yihadistas salir del país cuando estos lo intentan?

El domingo pasado, el Ministro de Seguridad y Justicia anunció muy ufano que los pasaportes de 41 yihadistas habían sido incautados para que sus poseedores no pudieran salir para Siria o Irak. Es una desición estúpida: ahora los tenemos paseando por nuestras calles. Los que quieren hacer la yihad fuera, decapitar gente, cometer atentados, caminan por nuestras calles a causa de la decisión del ministro.

Lo vengo diciendo desde hace 10 años y lo repito una vez más: Hay que cerrar las fronteras a los inmigrantes de los países islámicos. ¡Ya basta!

La cultura islámica no tiene sitio aquí. El 65% de los holandeses están de acuerdo en esto: dejad que los islamistas abandonen nuestro país y no los dejen volver nunca. Ésta es la solución: poner de nuevo los controles en las fronteras, expulsar a todo aquel que demuestre la menor simpatía por el Estado Islámico. retirarle el pasaporte holandés y exigir que todo poseedor de un pasaporte de un país islámico firme una declaración contra la sharia.

Le digo al gobierno: “¡Despertad! No os déis por satisfechos con discutir de Irak o del Estado Islámico, sino garantizad la seguridad de los holandeses en nuestras propias calles, en nuestros trenes, en nuestros comercios. No protejan únicamente a los ciudadanos iraquíes contra el Estado Islámico, sino proteged también a los ciudadanos holandeses contra la amenaza terrorista islámica. Esa es vuestra tarea, vuestro deber, vuestra responsabilidad. Tenéis que asumir esa responsabilidad y hacer vuestro trabajo.”

Cataluña, ante el desafío secesionista
Aznar alerta a Rajoy de los riesgos de dialogar con el nacionalismo
El expresidente del Gobierno le exige "perseverancia" en la defensa de las instituciones y la "realidad constitucional"
Europa Press www.lavozlibre.com 17 Octubre 2014

Madrid.- El expresidente del Gobierno José María Aznar ha alertado este jueves al jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, de los riesgos de dialogar con el nacionalismo catalán y le ha exigido "perseverancia" en la defensa de las instituciones y la "realidad constitucional", así como firmeza del Estado en la "política diaria". Según ha añadido, se necesita "la mejor política" para "sumar personas y proyectos" y "para renovar la invitación a la concordia dentro de la ley".

Aznar ha recalcado que el diálogo con el nacionalismo "identitario" ha de comenzar por decirle "con claridad cristalina" que sus actos y sus propósitos "no sólo vulneran" el modelo constitucional de organización territorial del Estado sino que "lesionan de manera inaceptable los derechos de los ciudadanos".

"Si diéramos pábulo a esos extravíos del fanatismo, si acogiéramos la política del órdago como base de diálogo, no abriríamos ninguna operación de reforma sino que estaríamos deshaciendo nuestro acuerdo democrático. Y el fracaso estaría asegurado", ha advertido el expresidente, para subrayar que el nacionalismo pretende "poner fin al éxito de España".

UN "PROBLEMA POLÍTICO"
Tras asegurar que España tiene "un problema político" porque el nacionalismo ha optado "por la confrontación y la ruptura", ha recalcado que la sociedad española debe "resistirse a esa especie de hechizo político". "El Estado siempre y en todo momento debe transmitir fuerza y el sentido de la voluntad mayoritaria a la política diaria, a los asuntos cotidianos, a la vida de la gente", ha demandado.

El presidente de FAES ha asegurado que deben trabajar "desde un compromiso lo más amplio y activo posible" para que no triunfen "los que creen que la historia puede deparar una segunda oportunidad a sus delirios extremistas, felizmente sepultados bajo el Muro de Berlín".

Aznar se ha pronunciado así durante el acto de entrega del V Premio Faes de la Libertad al ensayista e historiador mexicano Enrique Krauze, que se ha celebrado en el Palacio de Cibeles de Madrid. Entre los asistentes, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal; la alcaldesa de Madrid, Ana Botella; el exministro Eduardo Zaplana; el presidente del Consejo Consultivo de la Asamblea de Madrid, Ignacio Astarloa; y los parlamentarios Juan José Lucas, José Ramón García, Pablo Casado y Cayetana Álvarez de Toledo.

En ediciones anteriores han recibido este galardón -en reconocimiento a personalidades destacadas en la promoción y defensa de la democracia y la libertad en el mundo-- el Rey Don Juan Carlos; la exministra de Reino Unido Margaret Thatcher; el presidente de Israel, Shimon Peres, y el Premio Nobel de Literarura Mario Vargas Llosa.

Una novela que predijo el futuro de España y Cataluña
Erik Encinas Ortega www.lavozlibre.com 17 Octubre 2014

Estudiante de Periodismo y activista político

Eric Arthur Blair (1903-1950) era una persona sensible y comprometida con los menos afortunados. Escribió la gran novela titulada ‘1984’ bajo el pseudónimo de George Orwell. Cuando oigo las palabras Cataluña y España no puedo evitar relacionarlas con esta novela inquietante, porque transcurre en el futuro, teniendo en cuenta que fue publicada en 1949. La atmósfera que el autor recrea es absolutamente irrespirable y difícil de soportar. Todo el mundo vive permanentemente controlado mediante circuitos de televisión -el término 'Gran Hermano' es creado en esta novela- y se castiga a quien critique o cuestione al poder del estado o simplemente no muestre suficiente entusiasmo en las jornadas continuas de exaltación al régimen. Winston Smith, el protagonista, trabaja en el “ministerio de la verdad” cuya función es reescribir permanentemente todos los libros de historia y todos los archivos de periódicos para que coincidan con la “verdad” oficial del estado. Yo la he leído y puedo decir que no me dejó indiferente.

Actualmente, a los catalanes y también el resto de españoles se nos ha imbuido a una lucha patriótica que han generado los políticos a través de los nacionalismos y la manipulación de los medios de comunicación y de la historia. No falta tampoco quien en este proceso solo ha buscado meter la mano en la caja o usar tarjetas opacas.

En Cataluña, por ejemplo, a través de la coerción y la manipulación se están utilizando lemas como “España nos roba” para alegar un patriotismo catalán que al mismo tiempo, ciegue a la ciudadanía. También resulta curioso como cada vez más los políticos no dan suficiente información a la ciudadanía. Y encima, ahora se está poniendo de moda que las ruedas de prensa se hagan sin preguntas, permitiendo así no discutir la verdad del Estado. De esta manera, únicamente llega de forma casi total el mensaje que quiere transmitir el poder, como principal interesado. Además, en muchas ocasiones se utilizan programas basura para distraernos de lo que verdaderamente nos importa, o incluso utilizan los medios públicos para plagiar la visión que se quiere dar y transmitir a la sociedad.

Para concluir y contrarrestar nuestro presente, me gustaría reivindicar que debemos luchar para terminar con la manipulación y la corrupción. Además, debemos exigir más libertad y que no nos vendan la moto de manera equivocada e irresponsable. Pero también debemos pedir los máximos derechos posibles, incluido el de la transparencia en las decisiones del Estado, en lo que respecta a los políticos y además en lo que se refiere a la justicia, porque para conseguir una justicia libre, justa e independiente, ese es uno de los primeros pasos.

Ante Protección de Datos y la Fiscalía
VOX denuncia a la ANC y Omnium por crear 'listas negras' de catalanes
Acusa al Gobierno catalán de crear un censo ilegal usando de forma fraudulenta los datos del padrón.
Libertad Digital  17 Octubre 2014

VOX ha presentado una denuncia en la Agencia Española de Protección de Datos y la Fiscalía General del Estado en la que solicita, entre otras cuestiones, que prohíba las encuestas puerta a puerta que estas asociaciones están realizando en Cataluña. La organización política considera que esta campaña supone una intromisión en el derecho a la intimidad de los ciudadanos ya que vulnera el artículo 18 de la Constitución obligándoles a manifestarse sobre hechos ideológicos que están especialmente protegidos por la ley de protección de datos nacional y europea.

Además VOX denuncia que con esta encuesta se puede establecer una "lista negra" clasificando a los encuestados entre partidarios y no partidarios del proceso de secesión de Artur Mas.

Asimismo, el partido que preside Abascal, asegura que la encuesta supone una vulneración de los artículos 7 y 8 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE al pedir al encuestado que facilite datos personales como son el nombre, dirección, teléfono…

VOX señala que con estos datos se podría crear un censo ilegal paralelo. Algo a lo que, aseguran, el Gobierno catalán no es ajeno ya que subvenciona ambas asociaciones.

VOX recuerda que debe tenerse en cuenta que los datos del Padrón municipal, que maneja la Generalidad, según la ley, únicamente pueden cederse a otras Administraciones Publicas cuando les sean necesarios para el ejercicio de sus competencias en asuntos en los que el dato del domicilio sea relevante.

Sin embargo, desde VOX sospechan que se ha elaborado un "censo ilegal" a partir de los datos del Registro de Población de Cataluña de los que dispone el Instituto de Estadística Catalán gracias a un acuerdo previo con la Generalidad.

Por todo esto VOX denuncia el evidente riesgo de cesión de datos a través del Idescat para beneficio de la consulta alternativa anunciada por Artur Mas para el 9N y solicita a la Agencia Española de Protección de Datos que prohíba la actividad de encuesta "puerta a puerta", "Ara és l'hora", la realización de una "consulta alternativa", la posible creación de un censo ilegal paralelo y la posible utilización ilegal de datos del padrón de habitantes. Además, se solicita con carácter urgente la medida cautelar de bloqueo del Fichero del Censo ilegal en poder de cualquiera de las denunciadas.

Por último VOX interpone una denuncia ante la Fiscalía General del Estado solicitando urgentes Diligencias de Investigación contra la ANC, Omnium Cultural y la Generalidad de Cataluña por posibles delitos de la intimidad, revelación de secretos, propia imagen e inviolabilidad del domicilio, previstos y penados en los arts. 197 siguientes y concordantes del código penal. Así como de vulneración del art.18 de la Constitución Española, acordando cuantas medidas cautelares sean necesarias para evitar la continuación de los citados hechos delictivos.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Sólo pagas si te ríes

F. JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 17 Octubre 2014

EN UN teatro de Barcelona han importado una fórmula, el Pay-per-Laugh, que trata de revitalizar el decaído Club de la Comedia, eso que en España es un progre con camisa negra que enhebra tacos hasta que la gente se ríe. Se ve que en los USA, como los progres llevan más tiempo diciendo tacos y las blasfemias son bastante impopulares, ya no se ríen con los graciosetes de negro y han desertado de esas salas estilo tugurio donde no se sabe si todos fuman o es que la luz es así de pobre. Pero The Cyranos McCann, agencia con nombre de western de los años 70, ha tenido una idea inspirada en Facebook: medir por reconocimiento facial si el espectador se ríe y cobrarle según lo que se ría. Treinta centavos de dólar por carcajada y un máximo de 24 dólares, no sea que se haya fumado un porro y se arruine. Hay tarifa plana de carcajadas y, supongo, día de Buster Keaton, el Serio.

Barcelona es, sin duda, el sitio adecuado para revitalizar la cosa chistosa, porque de chiste es lo que allí está pasando. Lo último del Ubu Mas y el Comandante Quico es el merendéndum que va a sustituir al referéndum que iba a cortar definitivamente esas cadenas que atan a los kunta kintes catalanes a sus despóticos amos de Alabama-drid. La jornada del nou-nou, mau-mau, cumple, costellada o merendéndum durará quince días, como cuando en los comienzos de la democracia norteamericana se daba medio mes para votar, hasta que bajaran en mula a votar los tramperos de las montañas. En Cataluña, donde la gente vive en un pañuelo, se podría contar todo en una hora, pero el escudero de Ubu Mas ha dicho que aunque el resultado lo darán el segundo día, habrá 13 más para completarlo, o sea, mejorarlo. Como no hay censo y puede votar cualquiera, las camisas pardas separatistas irán a votar las veces que haga falta, hasta conseguir el 100% de votos contra España. Pero cuidado, escamots, porque en Bulgaria, famosa por sus mayorías comunistas, una vez se le fue la mano al camarada, le salió un 101% de votos a favor y acabó en la cárcel.

Lo que no tiene gracia en esta charlotada, que resume, entre otros, los delitos de sedición, prevaricación y malversación de fondos, es que la pagamos todos los españoles, aunque no nos haga maldita la gracia. Claro que entonces ponen la risa enlatada de Rahola en TV3 y como si la tuviera.

El coste para España de los nacionalismos
Roberto L. Blanco Valdés La Voz 17 Octubre 2014

¿Se imaginan ustedes qué habría pasado en España, desde 1977 para acá, si los nacionalismos regionales, en sus diferentes manifestaciones, no hubieran existido? Pensar en ello, lo que por algún extraño motivo no hace casi nadie, resulta, sin embargo, un ejercicio intelectual de gran utilidad, pues permite realizar un balance crítico sobre cual ha sido la contribución de esos nacionalismos a la construcción de la actual España democrática.

Sin nacionalismos nos habríamos evitado, desde luego, el inmenso dolor provocado por el nacionalsocialismo de ETA y sus secuaces: cientos de muertos, miles de heridos y exiliados y docenas de secuestrados, terrible origen de un inconmensurable sufrimiento durante casi medio siglo. Ya sé que habrá a quien no le guste oírlo, pero esa página estremecedora de nuestra historia colectiva debe ponerse en el trágico haber del nacionalismo violento con el que nos hemos visto forzados a malvivir hasta que logramos derrotarlo.

El nacionalismo democrático, que condenó a ETA en algunos casos con una sinceridad indiscutible y en otros con reservas repugnantes, no puede compararse, por supuesto, con el que tiraba de bomba y de pistola, pero ello no significa que su presencia no haya producido también altísimos costes, aunque de naturaleza muy distinta, para la España democrática. El PNV protagonizó hace unos años, con el apoyo de los representantes políticos de ETA, y a través del Plan Ibarretxe, una crisis constitucional de extraordinaria gravedad, que solo fue superada por la que ha planteado ahora el nacionalismo catalán. Si pudiésemos medir el gasto de energías políticas que todo ello ha supuesto para España, nos quedaríamos verdaderamente estupefactos.

Ha habido, en fin, otros nacionalistas minoritarios (entre ellos, los gallegos) que han actuado durante años como unos auténticos profesionales del error. El nacionalismo gallego de izquierdas, en sus diversas formulaciones, estuvo en contra de casi todos los instrumentos esenciales que permitieron avanzar a este país: desde la autopista («a navallada á nosa terra») a la entrada en la CEE, primero y más tarde en la UE, pasando por la Constitución y el Estatuto, que rechazó de forma radical.

Pero más allá de todo lo apuntado, el nacionalismo, todo él, ha impulsado y ayudado a consolidar la nefasta idea de que los humanos nos definimos no por nuestra común condición de ciudadanos de una democracia que ampara como un valor superior el pluralismo, sino por nuestra pertenencia territorial, como si ser gallego, andaluz, vasco, catalán o aragonés marcara la identidad de cada uno de un modo que cada uno no puede administrar con entera libertad. El nacionalismo ha pretendido y pretende devolvernos a la tribu mientras la democracia nos daba la posibilidad de abandonarla. Esa es la historia.

El penúltimo engaño de Artur Mas
Clemente Polo www.cronicaglobal.com 17 Octubre 2014

Artur Mas compareció el 14 de octubre para explicarnos a los catalanes que no va a ser posible realizar la consulta prevista para el 9 de noviembre (9N) pero que se compromete a que ese día hayan, a modo de premio de consolación, locales, urnas y papeletas donde quienes lo deseen puedan votar presentando el documento nacional de identidad que les acredita como españoles. En un derroche de imaginación, Mas la llamó ‘consulta participativa’, como si al parecer existiera algún tipo de consulta que no lo sea. Como anticipaba en mi anterior artículo (“La hora del bombero torero”), se había anunciado una extraordinaria corrida y lo que pretende ahora Mas es que el respetable se contente con una pantomima grotesca.

Llevado por su irrefrenable afán de protagonismo y ansioso por demostrar que sigue siendo quien lleva la batuta, Mas cometió un fallo escénico garrafal al anunciar el sucedáneo de consulta en el mismo escenario donde anunció con gran boato las preguntas y la fecha de la consulta el pasado 12 de diciembre, rodeado entonces por los líderes de todos los partidos políticos que la apoyaban. Su soledad la acentuaba la presencia del traductor a la lengua de signos, cuyas gesticulaciones resultaban más transparentes que el retorcido mensaje con el que Mas pretendía dar gato por liebre a la concurrencia.

Mas, un político desleal donde los haya, intentó desesperadamente en su comparecencia dar la vuelta al asunto para eximirse de cualquier responsabilidad. El primer culpable al que apuntó, ¡cómo no!, fue al Gobierno de Madrid que con sus recursos al Tribunal Constitucional ha impedido que la consulta del 9N pueda celebrarse en los términos pactados. En segundo lugar, Mas se anticipó a las previsibles reacciones de sus socios (ERC, CUP e ICV-EUiA) e insistió en que, para no descarrilar el proceso hacia la independencia, lo importante ahora era asegurar que el 9N habrá locales donde los independentistas catalanes podrán depositar sus votos. Ésa fue también su línea de defensa en la sesión de control del día 15 en el Parlament, cuando sus hasta este momento aliados le reprocharon “romper la unidad y el consenso” engañando a todos, y Junqueras le exigió tirar adelante la consulta para volver a la situación del lunes 13 por la mañana. Mas sólo pudo replicarles que la esencia de ese consenso era la fecha y la pregunta, y que, por el momento, la mejor propuesta sobre la mesa era apoyar el sucedáneo (consulta participativa el 9N) del sucedáneo (consulta pactada el 9N) hasta que se convoquen las elecciones plebiscitarias, que serán la verdadera consulta.

Si Mas fuera una persona consecuente, la única incógnita relevante que quedaría por despejar es fijar la fecha de las elecciones plebiscitarias. Pero como no lo es, tampoco puede descartarse que a esta primera traición encubierta le siga otra en toda regla, y una vez superado el escollo del 9 de noviembre el president se decante por agotar la legislatura con apoyo del PSC para negociar la realización de una consulta legal, como Iceta desea. De momento, Mas trata de ganar tiempo focalizando toda la atención en la consulta-farsa del 9N con la doble finalidad de convencer a los independentistas de salón de que ha agotado todas las posibilidades de realizar la consulta dentro de los cauces legales existentes, e intentar recomponer la deteriorada imagen de su partido, muy dañada tras reconocer Pujol, su padre político y presidente de CDC hasta hace pocas semanas, que había mantenido grandes sumas de dinero en paraísos fiscales durante 34 años.

Mas sólo dispone de unas pocas semanas, sin embargo, para decidir si sigue adelante con las elecciones plebiscitarias como le exige Junqueras, ansioso por cosechar los buenos resultados que las encuestas auguran a ERC, o si acepta la oferta de Iceta y se convierte en un vil traidor para los independentistas partidarios de declarar unilateralmente la independencia. Iceta parece estar dispuesto a darle a Mas y a CDC un respiro que, por otra parte, también el PSC necesita como agua de mayo para superar su cisma interno, mientras que Junqueras tiene ahora la completa certeza –quizá siempre la tuvo– de que Mas, tras la espantada del 13 de octubre, no es el prohombre llamado a proclamar la independencia de Cataluña. Resulta irónico que Junqueras, pese al hipotético respaldo que le dan las encuestas, bien podría quedarse al final compuesto y sin novia. O quizá con una o dos novias –andan algo confusas deshojando margaritas– pero sin palacio donde cobijarlas.

Las CCAA tienen 2.000 entes públicos.
Cataluña y Andalucía concentran el 40% del 'chiringuito' empresarial autonómico
Las CCAA tienen 1.945 entes públicos al margen de la administración. Cataluña lidera el ranking. El País Vasco no ofrece información.
  Libertad Digital 17 Octubre 2014

1.945. Ése es, según la Intervención General del Estado, el número de entes de carácter regional que las comunidades autónomas tienen abiertos a día de hoy. En realidad, son unos pocos más, pero del País Vasco no hay datos a nivel autonómico en el Inventario de Entes del Sector Público que desde esta semana publica la web del Ministerio de Hacienda.

Eso sí, los casi 2.000 organismos que conforman la administración paralela autonómica no se distribuyen equitativamente entre todas las regiones. Sólo entre Andalucía y Cataluña suman casi el 40% del total (una proporción superior a su peso poblacional). Todas las comunidades tienen sus propios chiringuitos. Y no hablamos de órganos de la administración regional, sino de entes externos (empresas públicas, fundaciones u organismos autónomos, entre otros) que, por lo tanto, en muchas ocasiones no tienen que pasar por los filtros propios de la administración pública en temas como la contratación de su personal o el control de sus cuentas.

Bucear en los datos puestos a disposición del público por el Ministerio de Hacienda puede llevar a todo tipo de sorpresas. Hay entes muy presentes en la vida cotidiana (aunque eso no quiera decir que su existencia esté justificada), como las televisiones y radios públicas o las agencias de empleo, junto a muchos otros que serán absolutamente desconocidos para la mayoría de los ciudadanos. Así, en Andalucía, Cataluña o Madrid, las tres regiones más pobladas y con más entes, podemos encontrar el Servicio Andaluz de Empleo, los Ferrocarriles de la Generalidad o el Canal de Isabel II. Y junto a ellos, aparecen la Fundación Andaluza del Alcornoque y el Corcho, el Consorcio Centre d’Estudis Olímpics o la Fundación Madrid Film Comission.

A partir de aquí, será tarea de cada uno analizar cuáles de estos casi 2.000 órganos justifican su existencia y su coste por su función. También en esto hay de todo, aunque los datos económicos no aparecen en este inventario. Así, hay empresas públicas que más o menos cubren sus gastos con sus ingresos. Y al lado aparecen organismos (la mayoría, en realidad) que sólo se mantienen en pie gracias al aire que cada año les llega de los presupuestos.

En lo que hace referencia a las cifras, la tabla es la siguiente:

 

Entes por CCAA
 
Entes por CCAA

Como puede verse, Andalucía y Cataluña encabezan la clasificación. Esto puede tener cierto sentido, puesto que son las dos regiones más pobladas. Lo sorprendente es la diferencia entre estas dos autonomías y Madrid, una región con una población y PIB total similar. Así, mientras la Comunidad de Ignacio González mantiene abiertos 167 entes, la de Susana Díaz acumula 345 (más del doble) y la de Artur Mas, ¡416!

Si comparamos el número de entes en función de los habitantes, la peor situada sería Navarra, con 70 organismos para sus 636.000 habitantes, aunque quizás la excusa esté en el carácter foral de la región. Además, parece lógico que las regiones más pequeñas (Cantabria, La Rioja o Navarra) salgan peor en esta foto, aunque tengan pocos organismos, por una mera cuestión de economías de escala.

De nuevo, quizás lo más interesante sea comparar a las grandes regiones entre sí. Pues bien, Madrid, con 6,4 millones de habitantes, tiene 2,6 organismos públicos por cada 100.000 vecinos. Valencia, que roza los cinco millones de habitantes, tiene una ratio incluso menor, de 2,3 entes por 100.000 habitantes. Por el contrario, en Andalucía y Cataluña este nivel se dispara al 4,1 y al 5,6 respectivamente. Es decir, en términos comparativos, la región de Artur Mas tiene más del doble de entes que Madrid o Valencia.

Entes por 100.000 habitantes


Artículo en el diario 'Financial Times'
Muñoz Molina: 'Los catalanes tienen tanto en común con los españoles como entre ellos mismos'
"Más que liberarse de un cuerpo extranjero supuestamente opresor, una separación puede ser amputarse una parte vital de uno mismo"
Europa Press www.lavozlibre.com 17 Octubre 2014

Madrid.- El escritor Antonio Muñoz Molina publica este jueves un artículo en el diario 'Financial Times' en el que rebate el relato nacionalista sobre diversos asuntos, entre ellos la Guerra Civil, y afirma que entiende que es "reconfortante culpar de las desgracias, reales o imaginadas, al vecino extranjero opresor".

Muñoz Molina parte de la idea de que a los nacionalistas "les encantan sus ideales de uniformidad exaltada" y ensalzarlos "en sus manifestaciones masivas y muy subvencionadas", y que algunos querrían también "consagrar" esos ideales de uniformidad creando estados independientes. Y acto seguido avisa de que los países reales, y los ciudadanos reales, "raramente encajan en los tipos fraguados para ellos" en los relatos nacionalistas.

En el texto, titulado "Los catalanes tienen tanto en común con los españoles como entre ellos mismos", detalla cómo Barcelona es la capital mundial de edición de libros en español y, por lo tanto, la mayor parte de los empleos generados por un mercado de 350 millones de lectores están en manos de catalanes.

Y añade que él mismo, un andaluz residente en Madrid, publicará su próximo libro en una editorial catalana, para destacar que ningún español, ni ninguna parte del territorio, la cultura o la historia española es "completamente extraña" a Cataluña, y que en Cataluña "muy pocas cosas serían como son si no fuese por su conexión con el conjunto de España".

Así, alude a la emigración desde otros lugares de España, relatando que parte de su familia marchó de Jaén a Barcelona, y que si su padre se hubiera sumado a ellos él sería catalán, como lo es el también escritor Javier Cercas.

LOS EMPRESARIOS SE BENEFICIARON DEL PROTECCIONISMO
Esa emigración, dice, encontró "trabajo estable y una vida decente" en el cinturón industrial de Barcelona, mientras "la agudeza empresarial y los márgenes de negocio de los empresarios catalanes fueron convenientemente mejorados por las barreras proteccionistas decretadas por los gobiernos de Madrid desde el siglo XIX".

Para insistir en los lazos, ha recalcado que muchos grandes escritores en español son catalanes, menciona a Joan Manuel Serrat y a Lluís Llach como cantautores populares ya antes de la muerte de Franco y recuerda que 'El quadern gris' de Josep Pla, una de las cumbre de la prosa catalana, lo tradujo al español el falangista Dionisio Ridruejo.

Muñoz Molina critica también que el relato oficial de la Guerra Civil hoy en Cataluña es que la libraron "españoles totalitarios contra catalanes amantes de la libertad", cuando hubo "tantos catalanes franquistas como republicanos", los republicanos españoles sufrieron el exilio igual que los catalanes y la "Luftwaffe y la fuerza aérea italiana no distinguieron ente catalanes y castellanos a la hora de bombardear poblaciones civiles inocentes en Barcelona y Madrid".

DEJAR AL MÍNIMO LAS PASIONES NACIONALES
Como conclusión, el escritor admite que los relatos generalizados de "sufrimiento nacional y redención son muy seductores", y especialmente "en estos tiempos de estancamiento económico, desempleo y corrupción política extendida", pero cree que aunque resulte "reconfortante" culpar de las desgracias al "vecino extranjero opresor", más valdría "dejar las pasiones nacionales al mínimo e intentar buscar un acuerdo mutuamente beneficioso".

"No sólo entre catalanes y españoles -avisa- sino entre catalanes con distintas lealtades y aspiraciones". A su modo de ver, lazos tan complejos y duraderos no se pueden cortar sin "perturbar el tejido en ambas partes", y termina con una advertencia: "Más que liberarse de un cuerpo extranjero supuestamente opresor, una separación puede ser amputarse una parte vital de uno mismo".


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