AGLI Recortes de Prensa   Martes 21  Octubre  2014

Una guía en la que fijarse para elaborar las futuras leyes de educación
Editorial El Mundo 21 Octubre 2014

LA CUMBRE Mundial para la Innovación en Educación ha elaborado un informe sobre cómo creen que será el sistema educativo en 2030, basándose en 645 entrevistas a expertos internacionales. Según los encuestados, los contenidos se impartirán en inglés, las clases magistrales desaparecerán, internet será el nuevo libro, las aptitudes de los alumnos se valorarán por encima de los conocimientos y, además, la financiación privada prevalecerá sobre la pública. Pese a que sólo se trata de previsiones, el Gobierno debería tenerlas en cuenta a la hora de adaptar el sistema educativo, ya que este informe puede convertirse en la hoja de ruta de los programas de estudio de todo el mundo. Resulta revelador, por ejemplo, que la mayoría de los encuestados crea que el inglés será el idioma universal, algo que pone en evidencia a quienes se empeñan en una inmersión lingüística en lenguas identitarias. Ajustar la educación a las exigencias del mundo globalizado es fundamental para cualquier Estado que quiera garantizar su competitividad y la de sus ciudadanos.

Alfombra roja a Podemos
EDITORIAL Libertad Digital 21 Octubre 2014

Mientras el PP reflexiona sobre el castigo que debe dar a algunos destacados militantes implicados en el caso de las tarjetas black de CajaMadrid, la juez Alaya sigue profundizando en los gigantescos escándalos de los cursos de formación y los ERE andaluces, con una certeza cada día mayor de que no se trataba de una golfada de tres o cuatro sindicalistas y altos cargos, sino un sistema para financiar al Partido Socialista.

Obviamente, no pretendemos comparar uno y otro caso, lo relevante aquí son las paupérrimas respuestas que los dos grandes partidos están dando a estos y a los demás episodios de corrupción que se están destapando, al tiempo que tratan de presentarse como los adalides de la transparencia.

La lucha contra la corrupción de PP y PSOE es tan insustancial y poco convincente que ni siquiera la atacan cuando tiene por protagonistas a otros partidos: ahí está la familia Pujol, enormemente tranquila en el frente político y más cómoda de lo que debiera en el judicial, mientras la Fiscalía y la Agencia Tributaria se toman el asunto con una parsimonia asombrosa.

Esta pasividad para los casos de corrupción propios y ajenos es el mejor estímulo para que se extienda la sensación de que el Poder está en manos de una casta que no tiene otro objeto que explotar y mangonear al pueblo.

Aunque rebozado en el marketing político más moderno y el show business televisivo, el populismo de Podemos está basado en el resentimiento y el rencor social, que es lo último que se necesita para sacar adelante un proyecto de regeneración democrático como el que precisa España.

Pero mientras los poderes públicos no sean capaces de contraponer una acción en verdad regeneradora, que pase por la persecución del delito y de los delincuentes –sean del partido o el clan que sean– y por la adopción de medidas que dificulten en vez de facilitar la corrupción, el discurso del odio y de la venganza tiene muchas probabilidades de triunfar.

El PSOE, el PP y no pocos grupos mediáticos están extendiendo una auténtica alfombra roja –nunca mejor dicho– a Iglesias y los suyos. Que precisamente los grandes partidos y los emporios de comunicación fueran los primeros en ser arrasados por el vendaval Podemos podría ser una suerte de justicia poética, pero aun así no dejaría de ser lo peor que le podría suceder a España.

NO SIEMPRE FUE ASÍ
La izquierda y la nación española
Rafael Núñez Huesca. www.elsemanaldigital.com 21 Octubre 2014

El abuso que del nacionalismo español hizo el régimen franquista llevó a un buen número de españoles a sentirse ajenos a la idea de España. Incluso refractarios a la misma. Mas no siempre fue así, el concepto de nación surgió como respuesta al Antiguo Régimen, como fórmula para entregar la soberanía precisamente a la nación, en detrimento de las élites, principalmente la Corona. Un movimiento que hoy entenderíamos como progresista. "El nacionalismo español empieza siendo liberal en Cádiz", apunta Álvarez Junco. "Los católicos, por su parte, empiezan el siglo rechazando la nación porque les parece una noción liberal y prefieren la jerarquía basada en la divinidad". Y explica de esta forma cuándo y por qué se produjo el cambio de orientación ideológica.

"Y a final de siglo (XIX) la nación ha cambiado de lado. Los católicos se han dado cuenta de que la nueva base de legitimidad que conviene para un orden social conservador es la nación: Jaime Balmes, los neocatólicos bajo Isabel II, (…) Menéndez Pelayo, acaban creando el nacional-catolicismo, que al final es la ideología de Franco".

Es desde principios del siglo XX, con la aparición del socialismo, cuando, en términos generales, la izquierda rechaza definitivamente el nacionalismo. Una ideología que sería entendida como una simple herramienta de control social por parte de la burguesía. Una "invención" (Eric Hobsbawn) "imaginaria" (Benedict Anderson) que buscaría redimir el impacto de las marcadas divisiones sociales del sistema capitalista. En definitiva, para la izquierda, las naciones son construcciones esencialmente hechas, diseñadas e impuesta desde arriba ("el nacionalismo hace la nación").

En cualquier caso, el supuesto internacionalismo de la izquierda y su rechazo, por tanto, a todo movimiento nacionalista, admite algunos matices. Baste recordar, por ejemplo, el nacionalismo anti-fascista de la URSS durante la Segunda Guerra Mundial. El nacionalismo resulta tan poderoso que ni siquiera sus más fervientes detractores han renunciado a servirse de él. Y no sólo en situaciones bélicas (parece claro que sacrificarse por la patria es más fácil que hacerlo por la revolución obrera internacional) o en momentos de crisis que requieran de una verdadera movilización social. Los procesos de descolonización (derecho de autodeterminación) de la segunda mitad del siglo XX, estuvieron, en su mayoría, respaldados por las izquierdas internacionales. Y eran movimientos nacionalistas. Aunque con un matiz: contaban con una aureola revolucionaria de liberación. Una aureola real en tanto territorios colonizados. El periodista Antonio Camacho lo llama el "factor William Wallace".

Algo similar ocurre en España con la simpatía, cuando no apoyo explícito, que la izquierda concede a los nacionalismos periféricos. La épica de pueblos oprimidos ha llevado a una parte de nuestra izquierda a caer en la trampa de los nacionalismos fragmentarios. Una actitud inverosímil en el resto de Europa, donde los nacionalismos excluyentes e insolidarios están ubicados, por lo general, en la extrema derecha (Liga Norte, Vlaams Blok, NPD). En España, la izquierda varada en el antifranquismo retroactivo, apoya, comprende y no pocas veces participa de este tipo de movimientos. No obstante, la aparición de nuevas opciones progresistas profunda y sinceramente comprometidas con la idea de España –UPyD, C´s- parece estar corrigiendo la anomalía española.

La risa y el olvido
IGNACIO Camacho ABC 21 Octubre 2014

« En la casa de mis hermanos
escribo tu nombre»
(Paul Eluard)


TRES años lleva ETA retirada, que no disuelta. Su amenaza mortal ha desaparecido y los españoles no la echan de menos como problema que llegó a encabezar las encuestas. Somos gente pragmática y tenemos otras preocupaciones. El desafío de la autodeterminación se ha trasladado de territorio y los vascos viven sin tener que mirar debajo del coche. El terrorismo étnico parece una pesadilla superada, y lo es si no nos preguntamos el precio. Porque gratis no ha salido; ésta ha sido, conviene no olvidarlo, una paz comprada. Y si lo dudáis miradles la cara a las víctimas, fijaos en su abatimiento, en su desamparada resignación, en su amargura, y sabréis qué parte de la deuda ha quedado sin saldar. Sólo hay que prestar un poco de atención: ver quiénes están contentos y quiénes han perdido del todo la sonrisa.

ETA ya no mata ni extorsiona pero su proyecto está vivo en las instituciones. Tiene muchos presos pero también concejales, alcaldes, diputados forales y congresistas que mueven a orgullo a alimañas como el carnicero Zabarte, liberado por el final de la doctrina Parot: diecisiete asesinatos, cero arrepentimiento, la conciencia intacta. Policial y penalmente derrotada, la banda ha logrado sobrevivir en política. Ése fue el acuerdo: la legalización a cambio del cese de la violencia. Justo lo contrario de lo que establecía el pacto antiterrorista que sostuvo la resistencia democrática en los años de plomo. El carro delante de los bueyes. Un quid pro quo. Paz por instituciones. Y un goteo de alivio carcelario administrado en dosis silenciosas para evitar escándalos.

La sociedad española ha dado en general por bueno ese pacto que nadie reconocerá. De vez en cuando aletea la rabia en algún episodio irritante como el de Bolinaga; nada que no pueda digerir una nación con otras graves tribulaciones. Un balance agridulce, conformista al fin y al cabo; ya no somos el enérgico país de las vigilias de manos blancas sino uno que enciende velitas por el perro Excalibur. Y las víctimas son vestales insomnes que lloran desconsuelo por las esquinas. Cada vez más solas con su fastidio enojoso y el coñazo de las cuentas pendientes; tan respetadas en su dolor como esquivadas en su afligida insistencia. Se han convertido para la mayoría en esas viudas pesadas que viven a cuestas con su pena mora.

Y sin embargo son las únicas que aún permanecen decididas a librar la batalla de la memoria. A evitar que el tiempo borre los contornos del sufrimiento. A pelear a corazón partido por un relato histórico que no absuelva a los verdugos. A mantener viva la llama moral de los que cayeron en nuestro nombre. A insistir hasta la antipatía en que no hay paz sin justicia. A rebelarse contra esta adaptadiza acomodación moral que parece dispuesta a alquilar la risa por un canon de olvido.

Podemos y la recesión de balance española
Mario Conde www.gaceta.es 21 Octubre 2014

Soy consciente de que la fortaleza electoral de Podemos no se edifica sobre la solidez conceptual y la factibilidad de sus propuestas, sino sobre un caldo de cultivo emocional muy diferente que, queramos o no, guste o disguste, convierte a esas propuestas en un indiferente a la hora de emocionalmente decidir votar a esa formación. Ni siquiera las acusaciones de populismo, izquierdismo radical, marxismo, y otras de idéntico corte, al margen de que contengan mas o menos dosis de verdad, afectan a la intención de voto que no cesa de subir, impulsada, esto sí, por la diaria aparición de escándalos de todo tipo en los que se involucran, de un modo tan lacerante como vergonzoso, algunas partidas de la clase política que constituye el Sistema

Pero con todo y eso, al menos en la última Asamblea, parece que la formación quiere buscar un catálogo de propuestas que sean mas o menos asumibles y no se instalen en la pura y dura utopía o en la mas absoluta irrealidad por desconocimiento de como funciona el mundo. Y una de sus propuestas ha consistido en negar la primera posición de rechazo al pago de la deuda por otra mas sensata consistente en solicitar la reestructuración ordenada. Y en esto no se puede decir que sean locos, ignorantes o utópicos.

Acabo de leer un magnifico estudio del catedrático Antonio Torrero, titulado “España una recesión de balance”. Ese término fue acuñado por RC KOO para explicar lo sucedido, y lo que sigue ocurriendo, con la economía japonesa. El asunto es el siguiente: lo que explica lo que ocurre es el exceso de endeudamiento de las economías mundiales, singularmente la japonesa y de modo particular la española. El endeudamiento de familias y empresas ha alcanzado cotas tan excesivas que ha provocado esa llamada recesión de balance. “Entre 2001 y 2007 la deuda de las familias subió un 80% en EEUU, el 87% en Reino Unido, en España el 168%….El endeudamiento de las familias en relación a la renta disponible se sitúa para España en 2008 en el 130%, por encima de los países europeos”.

Por tanto, la clave es conseguir un descenso del endeudamiento porque lastra el crecimiento. Pero aquí viene lo malo: “La reducción del endeudamiento en el sector privado es un proceso inherentemente deflacionista difícil de detener. ..fuerza a empresas y familias a diferir su gasto ante la expectativa de precios en descenso lo que acentúa la tendencia. Las empresas recortan costes para proteger sus márgenes debilitando el empleo y la renta…”

Bien, entonces, ¿cómo se reduce el endeudamiento? Las propuestas son crecimiento económico, ajuste fiscal/austeridad, default o reestructuración, inflación por sorpresa y dosis continuada de represión financiera. Todas ellas tienes costes asociados y algunas como el crecimiento económico son técnicamente muy difíciles en un entorno en el que las familias y empresas quieren como prioridad reducir deuda y en eso emplean sus fondos. Por eso dice Reinhardt: “De esta forma de alto endeudamiento de la Primera Guerra Mundial y la deuda subsiguiente asociada a la Gran Depresión de los años 1930s se resolvió principalmente a través de default y reestructuración. Ni el crecimiento económico ni la inflación contribuyeron mucho·”.

Pregunta: ¿está España en recesión de balance? Respuesta de Torrero: “en España estamos sufriendo una recesión de balance”. ¿Podemos arreglar la situación con crecimiento económico combinado con Ajuste Fiscal Austeridad? Pues —dice Torrero— es la opción ideal, pero el problema es como puede producirse esa opción en un proceso de desapalancamiento que emite estímulos negativos” Y aquí viene entonces la posibilidad de un default o reestructuración de la deuda. Dice con razón Torrero que entramos en un terreno pantanoso La reestructuración de la deuda exigiría la comprensión y la tolerancia de la UE pero podría tener efectos impensados en el sistema financiero mundial. De acuerdo, pero…

Con esto quiero decir que la idea de Podemos de reestructuración de la deuda no es una simple boutade. Será mas o menos difícil, pero si de verdad surge la idea de la comprensión de que en España estamos en una recesión de balance, entonces se sita dentro de un debate que los principales economistas están manteniendo en la actualidad.

Españoles… el Régimen del 78 ha muerto
Javier Benegas  www.vozpopuli.com 21 Octubre 2014

El 20 de noviembre de 1975, Carlos Arias Navarro, entonces presidente del Gobierno, anunciaba por televisión a todos los españoles la muerte de Franco. Visiblemente emocionado, Arias inició su alocución con la histórica frase “Españoles… Franco ha muerto”. Y a continuación leyó con voz compungida el testamento político del dictador, para finalizar con un tembloroso ¡Viva España!

Antes, en líneas generales, todo había sido ya planificado desde dentro y fuera de España. Porque, en aquellos días, la división del mundo en dos bloques, el comunista y el de las democracias capitalistas, hacía que lo que aconteciera en España fuera internacionalmente trascendente. Así, el 3 de noviembre, es decir, 17 días antes del fallecimiento del Generalísimo, la revista Time ya había publicado una portada, en la que, bajo el título Spain after Franco, se reproducía a todo color la fotografía del entonces príncipe Juan Carlos. Y detrás, en segundo plano, una desvaída, casi fantasmal, imagen de Franco.

Sea como fuere, la alocución de Arias Navarro puso punto y final a un controvertido periodo de la historia de España. Para unos, periodo negro y terrible. Para otros, mal menor necesario. Afortunadamente, quedaba la España de finales de los ‘70 bajo la tutela de las naciones democráticas, en especial de Estados Unidos, Francia y Alemania. Y la supervivencia de la coalición gobernante, que habría de emerger tras el desmantelamiento del régimen franquista, dependería de que España transitara de la dictadura a la democracia.

La democratización fallida
Lamentablemente, la estabilidad de los países aliados del llamado “mundo libre” era un bien tan preciado en los tiempos de la Guerra Fría que el proceso, es decir, la manera en que se llevaría adelante la transición de la dictadura a democracia, nunca fue debidamente tutelado. Y finalmente no se instauró una democracia formal con todos sus atributos. Tampoco se pudo, o no se quiso, diseñar una ordenación territorial en la que primaran los criterios de cohesión y eficiencia. La carta otorgada que redactó la coalición gobernante –el ratón que parió la montaña– resultó tan ambigua, tan convenientemente imperfecta, que el futuro de España quedó hipotecado.

Desde entonces, hemos avanzado al albur de la economía internacional, primero la Occidental y después la globalizada, incapacitados para generar músculo más allá de las burbujas, porque el Régimen del 78 sancionó de tapadillo un Sistema de Acceso Restringido que impidió el desarrollo horizontal de la sociedad española. Así, mientras el entorno internacional era benigno, España mal que bien crecía y progresaba. Pero cuando el mundo estornudaba, enfermaba de pulmonía.

Hoy, como pequeñas perturbaciones atmosféricas, que giran en un mismo sentido para terminar confluyendo, todos y cada uno de aquellos fallos de diseño del modelo político han dado forma a una borrasca que, en un entorno internacional preocupante, donde a las incertidumbres económicas de los últimos ocho años se han ido sumando numerosas tensiones geopolíticas y conflictos bélicos y prebélicos, amenaza con convertirse en tormenta perfecta.

Un cadáver de cuerpo presente
Decía John Fitzgerald Kennedy que las grandes crisis producen grandes hombres. Tal afirmación parece no aplicarse en estos tiempos. En nuestro caso, lo cierto es que el Régimen del 78 murió súbitamente la madrugada del 9 al 10 de mayo de 2010, cuando, mediante una intempestiva llamada telefónica procedente de Berlín, fue declarado financieramente inviable: insostenible. Era sencillo de entender: los ingresos coyunturales de la burbuja inmobiliaria se habían evaporado, mientras que los estructurales seguían a todo trapo. Sin embargo, ningún personaje de la España oficial ha tenido el valor, la estatura política, para anunciarlo solemnemente y dar paso a un tiempo nuevo.

Muy al contrario, todas las decisiones de estos últimos años han venido a negar la evidencia, en la confianza de que la economía mundial tarde o temprano remontaría y España sería remolcada lejos del ojo de la tormenta. Esa ha sido, y sigue siendo, la apuesta de un establishment incompetente, abotargado y envejecido, que sostienen no sólo los amos del dinero y de los partidos políticos, sino infinidad de personas que abarcan todo el espectro ideológico y todos los niveles de renta, muchas de las cuales, hoy venidas a menos, ven en Podemos la máquina del tiempo con la que regresar al pasado.

Un relato infantil para un pueblo acaudillado
Y es que la crítica situación de España no es un problema exclusivo de este PP terminal, ni del revirado Mariano o la ambiciosa Soraya, por más que hoy estén, en apariencia, en el puente de mando. Lo nuestro es una infección generalizada, con multitud de agentes oportunistas, que van desde la izquierda a la derecha; desde quienes defienden “lo público” hasta quienes dicen preferir “lo privado”. Y ningún modelo económico, por milagroso que sea, va a ponerle remedio. Esto no es una cuestión de ortodoxia o heterodoxia económica. Ese debate nació muerto toda vez que la nación y sus instituciones se han demostrado podridas.

Desconfíen también de quienes adulan al pueblo, porque, como bien sabía Adriano, la adulación es la vaina que esconde el puñal. El problema no es sólo la malvada casta. Esa es la explicación infantil de nuestra historia, el cuento para que los niños crean en la existencia de las brujas y las hadas y, en consecuencia, de las soluciones milagrosas. El problema es la irresponsabilidad, el irrealismo colectivo; en definitiva, nuestro nulo compromiso individual con la libertad y la verdad.

Nunca saldremos del túnel si seguimos pensando en clave platónica, distinguiendo a lo sumo entre buenos caudillos y caudillos pésimos, pero aceptando caudillos al fin y al cabo... “En una palabra: [sea hombre o mujer] deberá enseñarle a su alma, por medio del hábito largamente practicado, a no soñar nunca actuar con independencia, y a tornarse totalmente incapaz de ello”. Mucho mejor recordar a Pericles cuando dijo que si bien sólo unos pocos son capaces de dar origen a una política, todos nosotros somos capaces de juzgarla, aunque ello conlleve aceptar que aquí los únicos inocentes son quienes todavía no han nacido, y que si hoy nos encontramos entre las espada del populismo y la pared de la casta es porque nos lo hemos ganado a pulso. "Cada cual se fabrica su destino, no tiene aquí fortuna parte alguna".

Que el Régimen del 78 es ya cadáver es un hecho incontestable. Para bien o para mal, la nueva Transición ha comenzado. El único trámite pendiente perfectamente prescindible es que, como aquel 20 de noviembre de 1975, alguien aparezca en televisión y lo anuncie. Ojalá sus exequias no den paso a otra transición tramposa travestida de empoderamiento del pueblo. Porque la democracia no es un sistema de poder para cambiar el mundo, obligar a las personas a pensar de la misma manera y condenarlas a ser siempre mayoría. Es el control del poder por parte del individuo; es decir, justamente lo contrario.

Cataluña
El pucherazo catalán está en el fuego
Pablo Planas Libertad Digital 21 Octubre 2014

Mas va diciendo por ahí que lo tiene todo controlado. Ya anda como John Wayne en The Quiet Man y presume de pastorear al rebaño con la maestría de un payés del Ampurdán. Nadie se toma ya en serio a nadie en Cataluña. Cualquier parecido de la Generalidad con una Administración pública es pura coincidencia. No hay Gobierno, no hay presupuestos, no hay proyectos. Todo está supeditado a una farsa, a la incompetencia, soberbia y estupidez de unos dirigentes políticos que no sólo pierden los papeles en público, sino hasta los nervios y el control de sus secreciones.

La desobediencia no es ninguna novedad táctica, sino la respuesta habitual de la consejera de Enseñanza, Irene Rigau, a los requerimientos judiciales sobre el español en los colegios. Lo que sí es última hora es la constatación pornográfica del poder de la calle, la ictericia callejera, el amarillo chillón, el desahogo y la desfachatez con la que se asume que la agenda social, política y económica de millones de personas la deciden, la marcan y la dictan en público dos señoras a las que no ha elegido absolutamente nadie, que no se han presentado a ningunas elecciones y cuya legitimidad sólo podría basarse en su condición de animadoras principales del equipo amarillo. Pero ni eso.

Con todo a su favor, incluidos los medios del Estado que pretende romper, lo que sí está al alcance de Mas es llenar las calles de Cataluña de gente dispuesta a participar en coloridas performances cuyas consecuencias prácticas, de momento, son las mismas que para el presidente de la Generalidad tiene haberlo destrozado todo: cero o ninguna. El 9-N ya es un éxito, ya ha sido un triunfo, ya ha puesto patas arriba la vida de miles de personas y ya es una "pantalla superada", expresión en boga para refererirse al proceso politico catalán que refleja descarnadamente que para ellos sólo es un juego.

Claro que hay juegos y juegos y el Monopoly no es lo mismo que la ruleta rusa. En el caso catalán, la ruleta rusa es la calle, una mayoría que aprueba las mociones por decibelios y que hasta el presente había manejado Mas por control remoto. La buena noticia es que este domingo sólo había cien mil personas en la Plaza de Cataluña y que las delegadas Forcadell y Casals mostraron acatamiento al 9-N bis a cambio de unas elecciones anticipadas. Después de las últimas millonadas de la ANC, cien mil (110.000 exactamente, al parecer) es una grey en decadencia, una crisis demográfica, un acto fallido.

La mala noticia es que el tiempo corre, los días pasan y todo está al albur del azar, del efecto mariposa, de las circunstancias y los humores. Cuando nadie gobierna, gobierna la calle, afecta a la sentimentalidad resbaladiza, a las bromas del destino, a la desidia general. La consecuencia es que el primer pucherazo del siglo XXI en España ya está el fuego.

Populismo
Podemos y el gran escarmiento
Cristina Losada Libertad Digital 21 Octubre 2014

Leo que Podemos ha aprobado una serie de propuestas en el congreso fundacional del partido, que llamaron asamblea. Discúlpenme que no entre en ellas. Serán fundacionales, pero no fundamentales. No explican el voto que obtuvo en las europeas ni explicarán tampoco el apoyo que pueda concitar en el futuro. La única propuesta, por así llamarla, que merece reflexión es la que el líder natural contrapuso a la de quienes pedían una dirección colegiada. Fue un pequeño y cuco chantaje en realidad: si la dirección es colegiada, él no estará. Dicho de otra forma, sólo accede a ser el líder en las condiciones que él mismo establece. No debe haber más que una cabeza visible y dirigente. En aras de la eficacia, claro está. "La gente" es útil como invocación, pero no es útil que haya demasiada gente dirigiendo.

Suele decirse que Podemos ha sabido recoger la indignación, pero eso significa muy poco. Como la misma indignación, por cierto. Es verdad que hoy, aunque esto no es de ahora, muchas veces basta exhibirse indignado para obtener graciosas concesiones de razón y estatura moral. Hay, por supuesto, filtros y no todos los indignados reciben su cuarto de hora de fama. Pero, a grandes rasgos, la indignación es la condición necesaria para elevarse a los altares de nuestro tiempo: los mediáticos. La característica de Podemos no es recoger la indignación, sino darle un horizonte de satisfacción. Y es un horizonte que se desdobla, como en los espejismos.

Porque son dos las satisfacciones que promete Podemos: dar un buen escarmiento a los políticos que han causado todo esto y, ya puestos, destruir su nido, el sistema (lo llaman "régimen"), que es como un edificio virtual sólo construido para su provecho. "No es la casta política la que hace funcionar este país, es la gente", dijo Pablo Iglesias en el congreso, de nuevo trazando una frontera infranqueable entre “los de arriba”, perversos y culpables, y “los de abajo”, buenos e inocentes. Encontrar una cabeza de turco no es sólo un procedimiento probado para saciar el hambre, tan humana, de culpables. Ante todo es un procedimiento formidable para proclamar la inocencia del resto.

Llegado este punto, uno en España ha de echar el freno, tomar aire y decir que, naturalmente, cómo no, los políticos se han comportado de un modo abominable. Así, en general, que es como gusta. Todo el mundo grita indignado contra ellos o escribe indignado contra ellos o habla aún más indignado contra ellos. Pero ¿no se echa en falta algo? ¿No habrá que hacer alguna reflexión crítica sobre algún fallo en la otra parte contratante? ¿O va a resultar que todo lo hizo bien la gente salvo, ay, que se equivocó siempre y tenazmente y a la vista de la evidencia a la hora de elegir a sus representantes políticos?

En un artículo titulado "La culpa es nuestra", Benito Arruñada escribía que los españoles "lo queremos todo el Estado sin cooperar en su control y menos aún en su mantenimiento". Pues bien, las deficiencias que hicieron posible la inexistencia y la relajación de los controles han de seguir ahí por la sencilla razón de que es tabú hasta mentarlas. Seguirán ahí reforzadas por un discurso dominante según el cual hemos sido víctimas de un grupo aparte, de una casta descastada, de un puñado de golfos y mangantes que acabamos, ¡sorpresa!, de descubrir. Porque mientras hacían de las suyas nadie se enteraba. Pero nadie. Eran como esos criminales que el vecino describe como buenas personas, y ¡quién lo iba a decir! Así, con la misma ceguera que nos impidió enterarnos de nada, pasamos ahora al "se van a enterar". Y así llega Podemos con su promesa de gran escarmiento. No escarmentamos.

El desarme jurídico del Estado
El autor denuncia que, a diferencia de lo que ocurría hasta 1995, la proclamación de independencia por parte de un gobierno autonómico no constituye legalmente un delito de rebelión contra el orden constitucional
CARLOS DOMÍNGUEZ LUIS El Mundo 21 Octubre 2014

HACE YA algunos años, el presidente de la asamblea legislativa de una comunidad autónoma realizó el hecho, insólito en cualquier sistema democrático que se precie, de negarse a cumplir una decisión judicial firme, dictada por el Tribunal Supremo. Fue condenado, tiempo después, por un delito de desobediencia a la autoridad judicial, pero aquella conducta, revestida en su día de marcados tintes políticos, debe ser vista ahora, con los acaecimientos recientes que se suceden en Cataluña, como el punto de partida de comportamientos claramente orientados a poner en jaque nuestro sistema constitucional y frente a los cuales el orden jurídico puede no ser del todo eficaz en el futuro.

Nuestro Estado de Derecho no tiene puesto al día uno de los instrumentos imprescindibles para la defensa del ordenamiento constitucional, el Código Penal, cuyo articulado se mantiene al margen de los actuales problemas y retos que tiene España planteados frente a quienes dedican el esfuerzo político a procurar la liquidación del Estado y de su organización, democráticamente aprobada por los españoles en 1978. Si exceptuamos los delitos de terrorismo, nuestro Código, tantas veces reformado para perseguir la llamada delincuencia callejera y garantizar la tranquilidad de la vida cotidiana, ofrece una eficacia cuestionable para salvaguardar el sistema constitucional. A ello se ha de sumar que la vigente Ley de Enjuiciamiento Criminal sigue pensando en una sociedad agraria en la que, de cuando en cuando, surge una disputa sobre linderos que desemboca en una tragedia personal. Esa forma de delincuencia no ha desaparecido, pero hoy la fenomenología del delito ofrece muchas otras manifestaciones para las que no existe certera previsión legal.

Si volvemos al caso concreto con el que se iniciaban estas líneas, no cabe duda de que, en cualquier Estado de Derecho, por primario que sea, las sentencias de los órganos judiciales deben cumplirse, no como homenaje personal a los magistrados que las dictan, ni por subordinación jerárquica a ellos, sino por ser su cumplimiento elemental exigencia del funcionamiento democrático en una sociedad libre. Ahora bien, en nuestro sistema penal, la desobediencia, por parte de las autoridades, a las sentencias y decisiones judiciales, sorprendentemente no constituye un delito contra las instituciones del Estado y contra la división de poderes. Esa desobediencia es tratada como un delito contra la Administración pública, esto es, como si tal conducta afectara al buen funcionamiento de los «servicios administrativos» y no al «orden constitucional de la división de poderes».

El Código Penal, pues, ha olvidado el valor de las sentencias en la estructura del Estado de Derecho y, ni saca el aprovechamiento de su verdadero papel, ni es capaz de obtener todas las ventajas del delito de desobediencia a los tribunales que, visto lo visto, en un futuro próximo va a ser la llave para la solución de muchos problemas. Los acontecimientos vividos en los últimos años en Cataluña permiten vaticinar que las crisis próximas no serán de violencia material, sino de reto y pulso al orden jurídico desde comportamientos igualmente jurídicos, pero inconstitucionales. El principio de mínima intervención del Derecho Penal ha de mantener su catalogación como principio básico. Sin embargo, los órdagos a nuestro sistema constitucional, a nuestro modelo de convivencia, no pueden ser considerados como una broma. De ahí, la necesidad de que el marco jurídico se dote de los mecanismos precisos para impedir los intentos ilícitos de ruptura de las reglas del juego.

En efecto, no es una broma que, suspendida por el Tribunal Constitucional la consulta promovida por el Gobierno catalán, prevista para el próximo 9 de noviembre, se comiencen a barajar, públicamente, vías oblicuas para que ese día se pueda votar. Todo ello, bajo el pretexto argumental de que una consulta popular a través de las urnas no es, por sí mismo, nada que implique desvaloración social.

Como tampoco es una broma que alguna formación política catalana haya planteado en los últimos días la posibilidad de una declaración unilateral de independencia de Cataluña. Pues bien, aunque cueste creerlo, un hecho que se sitúa en el límite de la gravedad para el orden constitucional no constituye en España, hoy por hoy, delito de clase alguna. Nadie cometería ningún crimen si oficialmente proclamara en el boletín oficial de una comunidad autónoma su independencia y separación de España. Sin perjuicio de su ineficacia constitucional, tal conducta no sería un comportamiento criminal. De modo que, al margen de las vías de impugnación y consiguientes declaraciones de invalidez y de ineficacia, una enormidad como la planteada no sería nada en lo penal. Nadie en España tiene la impresión de que esto pueda ser así, pero lo es. En la España de hoy, en la que conducir a excesiva velocidad puede ser un delito, no lo es, en cambio, que un Parlamento autonómico declare la secesión o independencia de su territorio. Lo sorprendente es que fue un delito siempre. Pero hoy, cuando la situación cobra visos de mayor gravedad, ya no lo es.

Esa declaración de independencia no sería, desde luego, un delito de traición, pues nuestro actual Código Penal vincula la comisión de este delito con supuestos de conflicto bélico entre España y una potencia enemiga. Han sido borradas de su texto todas las referencias a movimientos sediciosos y separatistas, sobre la base, según algunos expertos, de que contemplaban casos inimaginables en la práctica. Ahora bien, el Código Penal sigue previendo como delito una conducta harto improbable en la practica: que un español induzca a una potencia extrajera a declarar la guerra a España o se concierte con ella para el mismo fin.

Tampoco sería un delito de sedición, pues una declaración de independencia por una asamblea legislativa o un gobierno autonómico, aunque rompería gravísimamente el orden constitucional y la unidad de España, por sí misma no afectaría al orden público, ni comportaría ningún alzamiento en forma de tumulto, elementos, estos últimos, sobre los que se asienta la regulación actual de ese delito.

Difícilmente podría hablarse, por último, de un delito de rebelión, pues nuestro Código Penal impone, para considerar que el delito ha sido cometido, la existencia de un alzamiento público y violento, de modo que deja así fuera supuestos como el contemplado, que el sentido común, en cambio, etiqueta fácilmente como actos de rebelión.

DECÍAMOS ANTES que esto no ha sido siempre así. En el Código Penal de 1932 -el de la Segunda República-, una declaración de independencia como la analizada era constitutiva de delito de rebelión. Es decir, los gobiernos de izquierda de ese período tenían meridianamente claro que la unidad de España debía salvaguardarse a toda costa, incluso por la vía penal. Cualquier ataque a la integridad de España era considerado como delito de rebelión.

En 1981, un Parlamento ya democrático reformó este tipo de delitos y, como en la Segunda República, sancionó cualquier ataque contra la integridad de la nación española, con independencia de que éste tuviese lugar o no mediante alzamiento violento. En suma, la proclamación o declaración de independencia fue antes del régimen democrático, y siguió siendo durante éste hasta 1995, un delito de rebelión contra el orden constitucional. Hoy no lo es. Quizá pueda pensarse que, por tratarse de una pura declaración de contenido político y formulación jurídica, siempre se puede subsanar por la vía de la impugnación judicial. Es posible. Pero no olvidemos que los desafíos al orden constitucional y a la unidad de España van siendo cada vez más finos en lo jurídico, amén de que, en España, la desobediencia a los tribunales que restablecen el derecho y declaran la ineficacia de una independencia territorial proclamada es, hoy por hoy, un delito contra la Administración pública, castigado con una pena económica de multa y otra de inhabilitación. Con este marco, a algunos les puede parecer hasta rentable correr el riesgo.

Todo apunta a la conveniencia de una reflexión acerca de la cuestionable capacidad actual de nuestro Estado de Derecho para defender el orden constitucional en situaciones jurídicas límite. Nuestro marco de convivencia y todo lo que nos une bien lo merece.

Carlos Domínguez Luis es abogado del Estado y académico correspondiente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación.

El tufo totalitario
Ramón Pi www.gaceta.es 21 Octubre 2014

Es necesario repetirlo: la democracia no mejora a las personas. No está diseñada para esta función. Muy al contrario, la democracia parte precisamente de la base de que las personas no mejoran por vivir en un sistema de estas características, y que la proporción de sinvergüenzas es independiente del régimen político en que se desenvuelvan. Por eso en una democracia se establecen mecanismos de división de los poderes del Estado y de contrapesos entre ellos, pues se cuenta con que también los poderosos son susceptibles de corromperse; y tanto los gobernantes como los gobernados están por igual sometidos al imperio de la ley. En cambio, en las dictaduras sólo son sospechosos los gobernados, y los gobernantes gozan de la impunidad que les otorga el poder incontrolado de que disponen.

Lo primero que hace una dictadura, antes incluso de consagrar por ley el entierro de Montesquieu, es neutralizar los medios de comunicación libres y mediatizar, cuando no liquidar, la independencia de los jueces; pues, en efecto, prensa libre y jueces independientes son las condiciones indispensables y los testigos infalibles que permiten discernir si un régimen político merece llamarse democrático.

Por eso me llamó la atención que en su asamblea constituyente, el embrión de partido político llamado "Podemos" no sólo ignorase por completo cualquier mención a estas dos características centrales de toda democracia, sino que exhibiera tan desvergonzadamente su desprecio y hostilidad hacia la crítica libre, vetando la presencia de los redactores del diario "ABC". Se sabía que "Podemos" es una formación de izquierda más bien paleolítica por su veneración hacia déspotas como Castro, populista-demagógica por su excelente relación económica con la Venezuela bolivariana, o antioccidental por la colaboración de su líder con el régimen despótico iraní; pero se suponía que no despediría este tufo totalitario de forma tan patente mientras pudiera nutrirse de la propaganda gratuita que le proporcionan la crisis económica, la corrupción rampante y los escándalos e incumplimientos de los grandes partidos nacionales y autonómicos que tan enfurecida tienen a la ciudadanía.

Y tan llamativa como esto es la reacción de sectores significativos de la población, si hay que creer lo que dicen los sondeos de intención de voto que vienen publicándose, según los cuales "Podemos" se supone que está en condiciones de convertirse en la tercera (o incluso la segunda) fuerza parlamentaria tras unas elecciones generales que se celebrasen ahora. Muy grande ha de ser la desesperación de esos segmentos sociales para vengarse así de los partidos a los que votaron y otorgar la confianza a este grupo cuyas cabezas visibles son una extraña mezcla de doctrinarios estrambóticos, charlatanes de la propaganda política e incompetentes incapaces de personarse en un pleito que ellos mismos pusieron contra la ex presidenta de la Comunidad de Madrid, y que ahora se nos revelan, cada vez con menos tapujos, como unos aventureros aspirantes a déspotas a lo chavista. Y no menos grande ha de ser la responsabilidad de los dirigentes de los partidos hasta ahora hegemónicos por haber conducido al país a esta situación, pues no es atenuante que "Podemos" atribuya a la democracia lo que en realidad es su perversión; lo sería si esos partidos hicieran algo para corregirse, pero no se atisba ni el menor síntoma de que se sientan en la obligación.

Su cielo será nuestro infierno.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 21 Octubre 2014

Este fin de semana ha tenido lugar el mayor aquelarre de la ultraizquierda más reaccionaria reunida bajo el nombre de PODEMOS, cuyo líder más mediático y carismático, a pesar de que el niegue ser “un macho alfa”, es sin duda ese profesor universitario de la Complutense de Madrid y de nombre coincidente con un histórico socialista, Pablo Iglesias. Alguien que no se esconde al afirmar que “el cielo no se toma por consenso, se toma por asalto”,una frase que bien podría atribuirse al "Ángel caído" Lucifer y que es toda una declaración de intenciones que nada tiene que ver con comportamientos democráticos y que necesita una rectificación pública por incurrir directamente en apología de la violencia como medio de alcanzar el poder.

Hay quienes se han empeñado en atribuir a este congreso una supuesta fractura personalizada en un sector crítico SUMANDO PODEMOS liderado por Pablo Echenique, al que el otro Pablo animó a “echarse a un lado” caso de que ellos ganasen con su propuesta SÍ SE PUEDE. Como verán, entre Pablos anda el juego y en cómo se conjuga el verbo poder para lograr acceder al control total del futuro partido que salga de este maremágnum de círculos excéntricos y asamblearios que constituyen este movimiento de ultraizquierda leninista y comunista, alimentado por la desesperación y el desengaño de miles de jóvenes y de trabajadores acosados por el paro, la falta de oportunidades y salarios dignos.

El caso es que han logrado plasmar unas propuestas para el programa electoral basada en la demagogia más absoluta con medidas de corte totalitario como son: la nacionalización de sectores “estratégicos” como es el de la energía; la renegociación de la deuda nacional decidiendo qué parte de la deuda es legítima y cual no; la expropiación a la banca de las viviendas obtenidas por los desahucios legales por impagos de la deuda hipotecaria que pesaba sobre ellas. Además se propone la universalización de la asistencia sanitaria tanto a españoles como inmigrantes ilegales y por último defender la educación pública.

Por supuesto que todo lo anterior no está cuantificado en el coste económico necesario para llegar a cumplirlo. Por otro lado demuestran su voluntad de actuar de modo ilegal y similar al de países como Argentina ante la comunidad internacional al decidir de modo unilateral dejar de pagar y discutir la parte de una deuda que ellos consideren que no es legítima. Una actitud que inmediatamente conllevaría el desprestigio de España y el cierre del flujo de financiación ante la pérdida de confianza en el cumplimiento de las obligaciones.

Y es que lo que Pablo Iglesias define como “cielo” se corresponde con el trono desde el que él junto a sus discípulos tendrá el poder absoluto de la vida y bienes de todos los españoles comenzando una era que solo se podría calificar de infierno. Por eso este mesiánico y populista líder insiste en que ese es su único objetivo y propugna a sus huestes “el asalto”, como si se tratara de la toma de la bastilla de la revolución francesa. Y si hacemos un rápido repaso por la Historia, es evidente que ningún cambio de poder se ha obtenido por consenso y de forma pacífica. Casi siempre ha sido la violencia, la conspiración y los asesinatos e incluso las guerras las que han decidido el futuro de una nación.

Lo que nació como un grupo minoritario revolucionario como expresión del descontento de millones de ciudadanos por la deriva del bipartidismo y de la casta política gobernante, se ha transformado en un partido de ultraizquierda trasnochado y fundamentado en las viejas recetas del comunismo más casposo, pero cuyo mensaje llega a millones de ciudadanos que necesitan y quieren un cambio que los actuales partidos en su inmovilismo y prepotencia no están dispuestos a dar. Un auge que principalmente se debe a que ha sido profusamente promocionado por los principales medios de comunicación dispuestos a dar cobertura informativa a cada acto, tertulia o declaraciones de sus líderes, mientras que ningunean y desprecian a otros partidos políticos de talante bien diferente y con mayor representatividad.

Algunos opinan que incluso el PP ha contribuido a la creación de este Frankenstein como arma eficaz que usar para reforzar su posición y perjudicar a su oponente el PSOE. Los estrategas no han contado con la fuerza real de los mensajes populistas, ni con el descontento y hastío de una ciudadanía que ve día sí y otro también la impunidad de esa casta política, la corrupción y el mantenimiento de prebendas y elitismo inadmisibles mientras soportan la mayor presión fiscal de la UE con salarios tercermundistas.

Nos quedan pocas alternativas a los ciudadanos para evitar la catástrofe total si PODEMOS llega a gobernar, pero el poder de alcanzar el cielo sigue estando en nuestros votos y en decidir quiénes merecen recibirlo y la verdad mis opciones son muy limitadas.

El centro de víctimas abrirá en 2016 para evitar que se imponga "el relato de psicópatas y terroristas"
El Memorial de Víctimas del Terrorismo, que se ubicará en Vitoria, buscará socializar la "verdad histórica" de las décadas de violencia de ETA y otros grupos con un saldo de más de 800 personas asesinadas
vasco press El Correo 21 Octubre 2014

El Memorial de Víctimas del Terrorismo abrirá sus puertas en 2016 en Vitoria para socializar la "verdad histórica" de las décadas de violencia de ETA y otros grupos con un saldo de más de 800 personas asesinadas y evitar que se imponga "el relato de psicópatas, terroristas y quienes miraron para otro lado".

El ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, lanzó hoy este mensaje después de suscribir un convenio de colaboración con el Ayuntamiento de Vitoria para hacer realidad un proyecto que se ubicará en el antiguo edificio del Banco de España y reiteró su voluntad de que su desarrollo se lleve a cabo con consenso político e institucional.

El acto de la firma no arrojó novedades sustanciales sobre el proyecto cuyo diseño el Gobierno de España encargó hace unas semanas a un grupo de expertos. Las obras de reforma y acondicionamiento del edificio comenzarán el próximo año con un presupuesto de cerca de 4 millones de euros, pero la apertura al público será ya en 2016.

Eso sí, está previsto que los responsables del Memorial de Víctimas del Terrorista dispongan en cuestión de meses de un local provisional donde trabajar. Las declaraciones fueron más políticas que técnicas. Fernández Díaz afirmó que "hemos derrotado a ETA, pero no hemos perdido la memoria y no podemos dejar de recordar a las víctimas del terrorismo. No queremos olvidar, ya que las futuras generaciones deben acceder a un relato ajustado a la verdad histórica: ETA intentó imponer mediante el terror un proyecto totalitario".

El ministro hizo referencia de forma indirecta a las manifestaciones del expreso de ETA Josu Zabarte, que tomó parte en 20 atentados y 17 asesinatos, en las que reconoce abiertamente que no está arrepentido de haber quitado la vida a estas personas, defiende la utilidad del terrorismo y abre la puerta a que pueda retomarse en el futuro.

Para el ministro las palabras de Zabarte constituyen la prueba más evidente de que el Memorial de Víctimas del Terrorismo es muy necesario para conseguir que "no se imponga el relato de psicópatas, terroristas y quienes miraron para otro lado. No vamos a permitir que esta gente escriba el relato y este proyecto es fundamental para ello".

Fernández Díaz consideró además que el Memorial de Víctimas del Terrorismo será clave para que los visitantes conozcan "la verdad de lo sucedido y asuman el compromiso para que no vuelva a suceder en el futuro", y las víctimas vean satisfecho el derecho a la verdad que les reconoce la Ley de Víctimas del Terrorismo aprobada en 2011.

Esta ley fue aprobada por consenso y, según dijo, el desarrollo del Centro Memorial debe desarrollarse en los mismos parámetros. Así, señaló que la comisión de expertos que diseña el proyecto cuenta entre sus miembros con dos personas nombradas por el Gobierno Vasco y recordó que está vigente un convenio suscrito con el anterior el entonces consejero Rodolfo Ares.

El proyecto de Presupuestos del Estado para 2015 contempla más de 4 millones de euros para iniciar el próximo año las obras de reforma y acondicionamiento de la que será la sede, el antiguo edificio del Banco de España en Vitoria propiedad del Ministerio de Hacienda. Estas obras no finalizarán hasta 2016 y será entonces cuando abrirá sus puertas al público.

"El centro va a estar bien ubicado y va a disponer de unas muy dignas instalaciones", aseveró el ministro. Por su parte, el alcalde de Vitoria, Javier Maroto, agradeció al Ministerio de Interior que elija la capital alavesa para un proyecto que permitirá "recordar y dignificar a las víctimas de la barbarie terrorista" y dar testimonio de lo sucedido para que "no se repita. Los vascos tenemos una obligación moral de recordar a las víctimas del terrorismo con la dignidad que se merecen".

España / Lucha contra ETA
ETA mantiene en nómina a 50 de sus miembros clandestinos
J. M. Zuloaga. La razon 21 Octubre 2014

Mileuristas. ETA entrega a los militantes que aún mantiene en la clandestinidad, entre ellos a José Antonio Urruticoechea Bengoechea, «Josu Ternera», 1.000 euros al mes, con los que tienen que pagar todos sus gastos, incluidos los de vivienda, según han informado a LA RAZÓN fuentes antiterroristas.

Cuando hace tres años la banda anunció el supuesto fin de las actividades contaba con un presupuesto para dos años con los que afrontar los gastos de toda la organización criminal. Los pistoleros confiaban que en ese periodo de tiempo el «proceso» estaría encauzado y se habría articulado una solución para los presos y, sobre todo, los que viven en la clandestinidad en Francia y otros países europeos.

Sin embargo, los plazos se han alargado, ya que el Gobierno de Mariano Rajoy y, por ende, los que ha habido en Francia, se han negado a sentarse a negociar con los terroristas. Los expertos creen que a la banda no le puede quedar mucho dinero en los zulos, en los que también esconde armas y explosivos.

Se calcula que ETA mantiene en «nómina» entre 40 y 50 clandestinos, lo que supone un gasto mensual muy importante. Salvo que la banda esté recibiendo dinero de origen por ahora desconocido, los fondos de los que disponía no son inagotables, ya que en su día renunció a seguir con el chantaje a los empresarios que denominaba «impuesto revolucionario».

En uno de los documentos que sirvieron de base para el «proceso» que concluyó con la declaración sobre el supuesto fin de actividades, la banda señalaba que necesitaría «apoyo económico para llevar su alto el fuego al ámbito del impuesto. Se analizarán en principio las ofertas que pueden venir del ámbito internacional en una situación así. Como consecuencia de cerrar el frente del impuesto, ETA exigirá ayuda de apoyo al alto el fuego de cuatro millones de euros anuales».

Es decir, que la banda pedía la entrega de esa cantidad, el doble de su presupuesto anual (cifrado en unos dos millones, según documentos intervenidos en Francia) para cesar en el chantaje a los empresarios. Y, además, pedía que el dinero le llegara a través de instancias internacionales, aunque habría pocas dudas de las «instancias», según los planes de los terroristas, de lo que debían salir esos cuatro millones. Tampoco detallaba durante cuántos años habría que financiar a los pistoleros.

Resulta curioso, según las mismas fuentes, que ETA, que en todos sus comunicados exige la negociación con los gobiernos de Madrid y París para lograr la libertad de los presos, la impunidad de los clandestinos y la salida de las Fuerzas de Seguridad y de los Ejércitos del País Vasco y Navarra, no haya hecho nunca referencia a los asuntos económicos, lo que podría interpretarse que, de momento, no supone un problema. Los expertos consultados subrayan que se trata de un plan de la banda y que no tienen noticias de que ese dinero, o parte, haya llegado a las arcas de los pistoleros.

Entre los mileuristas de ETA, además de «Josu Ternera», están los miembros del «comité ejecutivo», como Iratze Sorzábal, y los que componen la «reserva» de pistoleros que la banda mantiene por si algún día decidiera volver a las actividades criminales.

Urruticoechea es uno de los pistoleros más buscados por las Fuerzas de Seguridad, a las que ha conseguido eludir en varias ocasiones gracias a que, al menos en una de ellas, recibió una llamada telefónica, proveniente de un país africano, en la que se le advertía de su inminente arresto.

La última vez que fue localizado fue en julio del año pasado en una localidad de 150 habitantes, Durban sur Aziere, muy cerca de la frontera española por el Valle de Arán, en el que residía desde 2007, hasta el punto de que tenía teléfono fijo en la casa a nombre de su mujer, Agnes Cerlo, con la que tenía un niño de corta edad. En esta ocasión, según se cree, fue el instinto del pistolero, que se levantaba de madrugada para andar por el monte, lo que le salvó de una detención segura.

Además de los 1.000 euros, ETA suministra a sus clandestinos carnés de todo tipo para que se puedan mover sin dificultades en los países en los que se esconden y que son elaborados por el «subaparato de falsificación» de la banda. Entre esos papeles figuran algunos que, en su caso, les permitirían trabajar y por lo tanto obtener algún ingreso económico.

España / doctrina parot
SIRIA
Captagon: la droga de los yihadistas
Gaceta.es 21 Octubre 2014

Su consumo convierte a los miembros del Estado Islámico en auténticas máquinas de matar. Su contrabando les reporta cientos de millones de dólares al año.

Las imágenes de las terribles atrocidades cometidas en Siria son observadas con perplejidad desde la distancia. Resulta casi irreal la deshumanización de los soldados del Estado Islámico, capaces de torturar y asesinar incluso a niños sin motivo, y sin inmutarse. El pasado mes de enero, Reuters informó de que se habían encontrado píldoras en los cuerpos de los yihadistas caídos. La agencia ponía por primera vez el foco sobre un potente estimulante que podría jugar un papel fundamental en el conflicto, sosteniendo económicamente a las partes beligerantes, y convirtiendo a los soldados en auténticos animales.

Captagon es una droga sintética que fue creada en los años sesenta, y que se dio a conocer como alternativa a las anfetaminas. Entonces se comercializó para tratar casos de hiperactividad, narcolepsia o depresión. Su vida como medicamento fue relativamente breve, ya que en los 80 fue prohibida en la mayoría de países después de que la Organización Mundial de la Salud denunciara sus propiedades adictivas.

Casi desconocida en Occidente, esta sustancia es muy popular en Oriente Próximo. Se fabrica a nivel local en un proceso barato y simple, usando ingredientes a los que es sencillo acceder de forma legal, y con nociones básicas de química. Aunque su consumo es habitual en todas las regiones de la zona, su producción se ha acelerado en Siria desde 2013. Pero la caída del orden y el caos provocado por la guerra la han convertido no sólo en el mayor exportador, sino también en el mayor consumidor.

Esta droga es un elemento clave del conflicto sirio. Aunque aún se está investigando el impacto del Captagon, se calcula que podría producir en el país cientos de millones de dólares de beneficio, que se utilizan para proveer de armamento a todos los bandos combatientes. Tanto las fuerzas de Al Asad como los rebeldes se acusan mutuamente de utilizarla para alentar a sus soldados hasta convertirlos en máquinas de matar. Las derivaciones de esta droga son idóneas para la causa: los vuelve activos y eufóricos, les inhibe de la necesidad de comer o dormir. Bajo sus efectos son capaces de cometer atrocidades de forma implacable. Estas características eran evidentes en los soldados capturados. "Les pegábamos y no notaban el dolor. Muchos se reían. Teníamos que esperar durante horas para que se les pasara el efecto, y luego continuábamos el interrogatorio" explicaba en enero a Reuters un oficial estadounidense.

Estrictas políticas tratan de poner freno a este contrabando. En 2012 diez máquinas capaces de producir miles de pastillas al día fueron confiscadas y destruidas, y en los últimos años Arabia Saudí ha ejecutado a varios acusados por tráfico de drogas. Sin embargo, la extrema situación de necesidad de los miles de desplazados y refugiados sirios hace que asuman estos riesgos y sigan haciéndose cargo del negocio. El Captagon es fácil de conseguir ahora mismo en medio del conflicto, y cada píldora se vende a un precio que va desde los 3 a los 15 euros. Además de ser fuente de financiación y rabia de los soldados, la población civil también acude cada vez más a ella, para hacer frente al terror con la misma deshumanización que sufren sin medida cada día.

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Terrorismo
El aniversario de la 'paz sucia' de ETA
Guillermo Dupuy Libertad Digital 21 Octubre 2014

Leyendo las repugnantes declaraciones en El Mundo de Josu Zabarte, en las que el Carnicero de Mondragón da las mismas nulas muestras de arrepentimiento que los encapuchados de la banda que nos anunciaron hace tres años el "cese definitivo" de su "lucha armada", he pensado en lo mal que ha estado y sigue estando el derecho a la justicia de las victimas del terrorismo. No lo digo sólo porque a estas horas la Fiscalía no haya presentado contra Zabarte una denuncia por apología del terrorismo –a ver qué sucede con la demanda interpuesta por Vox–, sino por recordar cómo ha sido posible que el autor de 17 asesinatos, por los que fue condenado a 615 años de cárcel, solo haya estado en prisión 29.

Lo que estas declaraciones de Zabarte "demuestran" para el ministro del Interior nada tiene que ver, sin embargo, con la mala calidad de nuestro sistema de administración de justicia, sino con la "urgente necesidad" de "poner en marcha el Memorial de Víctimas del Terrorismo de Vitoria", que ha sido presentado este lunes por el propio ministro y que estará abierto "para 2016, seguro". "Sucederá", ha dicho Fernández Díaz, "que psicópatas querrán imponer su relato, pero no vamos a consentir que ni psicópatas, ni terroristas ni los que miraban para otro lado escriban el relato de lo que sucedió. Hablo de verdad histórica. Si no queremos que se reproduzca esa tragedia, tenemos que dignificar la memoria de las víctimas".

Como comprenderán, yo no tengo nada en contra –todo lo contrario– de que se dedique un memorial a las víctimas, siempre y cuando ese monumento a la memoria y la dignidad no sea una excusa para desatender su derecho a la justicia. De hecho, además de recordar con nombres y apellidos todo el daño causado por ETA, también incluiría en ese memorial una sección en la que se recordara la multitud de decisiones y declaraciones de los gobernantes españoles que han constituido auténticas ofensas para la memoria, la dignidad y la justicia de las víctimas del terrorismo.

Así, soy partidario de que dicho memorial recuerde la despreciable bienvenida que tanto Rubalcaba como el entonces aún líder de la oposición, Mariano Rajoy, brindaron hace ahora tres años al repugnante comunicado terrorista en el que unos encapuchados apenas ocultaban su chantaje, reivindicaban y elogiaban su pasado criminal y condicionaban su "cese definitivo" a un inadmisible e intolerable proceso de negociación que, en el caso español, ya se había consumado.

Con aquel "aval de Rajoy a la paz sucia de ETA", tal y como entones titulé y advertí, ya nos podíamos ir despidiendo del compromiso del PP de expulsar a los proetarras de las instituciones, de ver defendida la Doctrina Parot o de ver en la cárcel a algunos de los terroristas que seguían prófugos tras haber negociado con el Gobierno socialista, como ocurre con el clamoroso caso de Josú Ternera.

En letras de bronce deberíamos recordar las declaraciones que hizo Fernández Díaz nada más asumir la cartera de Interior, en las que, tras calificar de "ejemplar" la labor de sus antecesores socialistas, afirmó:

Para que lo sepa todo el mundo, que me consta que el Ministerio del Interior en ningún momento ha dejado en suspenso el Estado de Derecho.

Igual recordatorio debería darse a las declaraciones en las que afirmó que el Gobierno "prevaricaría" si no excarcelaba a Bolinaga; mentira del mismo calibre, por cierto, que la del entonces ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, al decir que esa injusta excarcelación obedecía a un "imperativo legal".

No menos ofensivo para la memoria, la dignidad y la justicia de las víctimas ha sido la decisión del Gobierno del PP de utilizar de excusa la sentencia de Estrasburgo referida a Inés del Río para llevar a cabo una excarcelación masiva de etarras –la del carnicero de Mondragón incluida–, haciendo así realidad unos de los más graves compromisos adquiridos por el anterior Gobierno socialista con la banda terrorista.

Un insulto para la inteligencia de las victimas del terrorismo que también merece ser recordado fueron aquellas declaraciones en las que el actual ministro del Interior trató de convencernos de que aquella masiva excarcelación de etarras constituía, en realidad, una "derrota total" para los etarras, puesto que los equiparaba a violadores y demás criminales en serie. No menos insultante, y mucho más presente, es la acomodaticia actitud de un Gobierno que parece aspirar no a detener a los etarras y a requisar sus armas, sino a que se las entreguen y que se disuelvan.

Conviene que recordemos, en definitiva, la multitud de injusticias de que han sido y siguen siendo objeto por parte de los Gobiernos las víctimas del terrorismo. Estas injusticias también forman parte de un relato que algunos quieren olvidar y que explican por qué el análisis del camino recorrido en estros tres años nos lleva a concluir, tal y como afirma el editorial de El Mundo, que las víctimas han cedido "mucho más que sus verdugos".

ETA
La voz de los verdugos
Cayetano González Libertad Digital 21 Octubre 2014

La sola lectura de la tan sorprendente –por la relevancia y el espacio dedicado, cuatro páginas más la portada– como vomitiva entrevista que este lunes ha publicado El Mundo con el terrorista de ETA Josu Zabarte sería suficiente para concluir que ETA y lo que la banda terrorista representa no están tan derrotados como mantiene, entre otros, el máximo responsable de la lucha antiterrorista: el torpe y aturullado ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz.

Cuando se cumplen tres años del anuncio hecho por ETA del "cese definitivo" de su actividad terrorista –tiempo durante el cual se nos ha querido vender desde las instancias políticas y mediáticas ligadas al Gobierno del PP y al PSOE que la banda terrorista había sido derrotada por la sociedad y por el Estado de Derecho–, va este descerebrado, apodado –que ya son ganas– el Carnicero de Mondragón, autor de 20 atentados que provocaron la muerte de 17 personas, y dice:

Yo no he asesinado a nadie, yo he ejecutado. Cuando ejecutas es cuando, lejos de obtener lucro personal, encima pagas con cárcel. No me arrepiento.

Este individuo, que tiene perfectamente reflejada en el rostro la maldad acumulada durante tantos años, vomita más cosas en la citada entrevista. Por ejemplo, reconoce que no sabe el nombre de sus víctimas, y ante la pregunta de la periodista de si tampoco el de José María Piris –el niño de 12 años al que asesinó–, dice que no: "Nunca le he dado a la persona. Son otras las cosas que no me dejan dormir".

Sobre la utilidad de los atentados, es claro en la respuesta: "¿Para qué ha servido? Para lo que ves hoy. Vete a Álava, a Navarra. Hay más pueblo, más consciente, más politizado". Y lo triste es que en esta última respuesta tiene razón: la marca política de ETA fue la primera fuerza en Álava en las últimas elecciones europeas, y en Navarra ya están en segunda posición, por delante del desnortado Partido Socialista de la Comunidad Foral.

El problema no es que este terrorista sea un enfermo mental, que lo es. El problema es saber cuántos Zabartes andan sueltos por los pueblos y rincones del País Vasco y de Navarra. Cuántos de los que integran y votan las marcas políticas de ETA que ahora –gracias a Zapatero, a Rubalcaba, a Pascual Sala y a la inacción de Rajoy– han vuelto a las instituciones piensan en el fondo lo mismo que este individuo. Cuántos siguen justificando los crímenes de ETA; cuántos no se plantean ni remotamente reconocer el daño causado a las víctimas; cuántos dan por bueno lo que ha sucedido si al final consiguen el poder y desde él avanzan en la construcción de la Euskadi independiente y socialista, con o, mejor, sin la ayuda del PNV.

Y para hacer frente a los numerosos Zabartes que siguen existiendo lo único que se le ocurre hacer al ministro de Interior, el mismo día en que se publica la entrevista, es repetir como un papagayo: "ETA ha sido derrotada por el Estado de Derecho y por la sociedad". Eso sí, Bolinaga, el torturador-secuestrador de Ortega Lara puesto en libertad por Fernández Díaz y Rajoy, sigue en Mondragón, seguramente tomando vinos con Zabarte.

La afrenta que supone para las víctimas del terrorismo que se dé voz a asesinos como el Carnicero de Mondragón –¿tuvieron alguna duda al respecto los responsables de El Mundo al tomar la decisión de dar cuatro páginas y casi toda la portada a este terrorista?– es muy grande.

Al sufrimiento que conlleva convertirse un día, sin uno quererlo ni buscarlo, en víctima del terrorismo se ha añadido en los últimos años otro tipo de dolor: ver cómo un Gobierno de España, el de Zapatero, negociaba políticamente con ETA, de tú a tú, durante bastantes reuniones en Oslo. Ver cómo un partido, el PP, que cuando estuvo en el Gobierno entre 1996 y 2004 luchó eficazmente y dentro de la ley contra ETA, que siempre había estado al lado de las víctimas, asumir y continuar el proceso al regresar al poder en 2011. Ver cómo ese mismo Gobierno del PP pone en libertad a Bolinaga y aplica con toda celeridad la anulación de la Doctrina Parot decretada por el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, por la que fueron liberados numerosos etarras, entre ellos el propio Carnicero de Mondragón.

Hace muy pocos días comprobé cómo cien jóvenes del Centro Universitario de Villanueva de Madrid se emocionaban y quedaban muy impactados al ver el documental Trece entre mil, del cineasta vasco Iñaki Arteta, que recoge las historiasde trece víctimas del terrorismo, contadas por sus familiares más cercanos. Jóvenes que tras visionar el citado documental expresaron su compromiso de no olvidar nunca a las víctimas, de preservar su Memoria, su Dignidad y unirse a su exigencia de Justicia.

Uno de los asistentes, una chica de 21 años, escribía textualmente lo siguiente tras ver el documental de Iñaki Arteta:

Quiero dar un mensaje a las víctimas del terrorismo, aunque nunca les vaya a llegar físicamente: gracias por vuestra valentía, por la fuerza que transmitís, por los valores que aportáis a la sociedad. Siento de corazón por todo lo que habéis pasado, sufro sólo con verlo, pero sé que seréis recompensadas. Vuestro dolor, algún día se transformará y cada día podréis convivir mejor con este desdichado destino. A mí me habéis enseñado mucho solamente con una película. Gracias por ser españoles y sentiros así. Gracias por compartir vuestras vivencias. Siempre que hable del tema os recordaré y hablaré de vuestra buena voluntad. España está con vosotros.

Me quedo con esta reflexión de esta joven universitaria que tenía dos años cuando mataron a Gregorio Ordóñez y cuatro cuando el asesinato a cámara lenta de Miguel Ángel Blanco. Es un signo de esperanza comprobar la fuerza moral que sigue teniendo el mensaje de las víctimas y cómo cala en los jóvenes. Porque si al final se impusiera el relato de lo que ha sucedido en estos años elaborado por los terroristas y por quienes les apoyan y no el de las víctimas y el de toda la gente de bien, estaríamos ante un enorme fracaso moral como país, como sociedad y, sobre todo, como personas.

El mínimo común denominador en Cataluña
José Antonio Yturriaga  www.vozpopuli.com 21 Octubre 2014

Continúa la valleinclanesca farsa del Presidente castizo, aunque en SI sostenido menor. Tras haber jurado o prometido por sus ancestros que el referéndum de autodeterminación de Cataluña se celebraría velis nolis el 9-N, Artur Mas ha tenido que admitir que no se realizará en la forma por él decretada. “La comedia é finita” pensamos muchos, pero no ha sido así. Inasequible al desaliento, el payaso del President pretende sustituirlo por un difuso “proceso participativo” mediante una votación popular sui generis -sin censo y sin las mínimas garantías democráticas-, que sigue siendo ilegal a pesar de la levedad de su ser. Ha solicitado el apoyo de sus socios independentistas, pero éstos condicionan su respaldo a que continúe violando la ley hasta sus últimas consecuencias.

Como ha señalado Anna Simó (ERC), no hay escollos legales u organizativos si existe voluntad de celebrar la consulta. Ante el fracaso de sus planes y la falta de apoyo de sus aliados, Mas debería dimitir y ceder el puesto a otro dirigente, o anticipar las elecciones autonómicas, pero se obstina en destruir su persona, su partido, Cataluña y España. Oriol Junqueras aceptaría el plan B de formar una lista conjunta ERC-CiU en unas elecciones autonómicas plebiscitarias, si Mas se comprometiera a que, tras las mismas, el Parlament acordara de forma inmediata la independencia de Cataluña, pero el President no se atreve a aceptar tal envite.

Flagrantes y continuadas violaciones de la Constitución y de las leyes en Cataluña

En cualquier Estado de Derecho, el Gobierno asume el compromiso de hacer respetar las leyes, pero “Spain is different”. La Generalitat incumple ostensiblemente la Constitución (CE) y las normas nacionales, y el acomplejado Gobierno central ha evitado imponer la ley para no crear víctimas que se conviertan en mártires de la causa independentista. Por ello, ha tolerado la abierta insumisión y permitido la impunidad, pese a la reiterada violación, no sólo de la CE, sino también del Código Penal. Así, Mas y los miembros del Govern han cometido –entre otros- los delitos de prevaricación, desobediencia y usurpación de atribuciones.

Prevarican las autoridades que, a sabiendas de su injusticia, dictan una resolución arbitraria (artículo 404). Desobedecen las autoridades que se niegan abiertamente a dar el debido cumplimiento a resoluciones judiciales, decisiones u órdenes de la autoridad superior dictadas dentro del ámbito de sus competencias (artículo 410), impiden ejecutar una resolución dictada por la autoridad judicial competente (artículo 508) o, una vez legalmente requeridas de inhibición, continúan procediendo sin esperar a que se decida el correspondiente conflicto jurisdiccional (artículo 509). Usurpan atribuciones las autoridades que, careciendo de ellas, dictan una disposición general (artículo 506).

Estos delitos llevan aparejadas penas de prisión de hasta 3 años, multas importantes e “inhabilitación especial para empleo o cargo público” de hasta 12 años. Como ha destacado el colectivo “Libre e Iguales”, el Presidente de la Generalitat –máxima autoridad del Estado en Cataluña- “se descalifica tajantemente para seguir ejerciendo su cargo, al considerar, con un insólito lenguaje beligerante, que el Estado es su principal adversario”. ¿A qué espera el Gobierno para aplicar de una vez el Código Penal?. Podría empezar por imponer sanciones económicas -como hace el Govern al poner multas considerables a los comerciantes que sólo rotulan sus negocios en español-, a las que son sensibles los catalanes porque “la pela es la pela” y, sobre todo, recurrir a la inhabilitación de los delincuentes reincidentes. La suspensión cautelar del referéndum y la prohibición de tomar medidas para su celebración acordadas por el Tribunal Constitucional (TC) se aplican no sólo a la Generalitat, sino también al Parlament y a la Asamblea Nacional Catalana y Omnium Cultural, que siguen con sus campañas en pro de la independencia.

Inviabilidad de las terceras vías
Al margen de lo que ocurra el 9-N, lo importante es qué va a pasar a partir del día siguiente. Todos –incluido Mas- hablan de la necesidad de diálogo y de consenso para solucionar el conflicto. El diálogo es, en efecto, esencial, pero siempre que -como ha señalado José María Carrascal- se respeten las normas vigentes mientras no nos pongamos de acuerdo sobre otras nuevas. Han surgido los partidarios de la tercera vía, los “terceristas”, a los que Santiago González considera una reedición de los arbitristas, de gran raigambre en la Historia patria. El profesor Santiago Muñoz Machado ha propuesto la adopción de un nuevo Estatuto, en el que el Estado haga concesiones a Cataluña sin perder su identidad, y en el que se reconozcan los hechos diferenciales y la especialidad de las relaciones de aquélla con el Gobierno central. El Estatuto sería refrendado por los catalanes y la requerida reforma de la CE por todos los españoles.

¿Pero, no reconoce ya la Constitución los hechos diferenciales de Cataluña -como ha señalado el TC en su sentencia de 2010- en relación con el derecho civil, la lengua, la cultura y la proyección de éstas en el ámbito de la educación, y el sistema institucional?. ¿Existen acaso más singularidades en otros ámbitos?. El ex-Presidente José Luis Rodríguez Zapatero –principal responsable del fiasco del Estatut y del consiguiente empeoramiento de las relaciones entre Cataluña y el resto de España- ha sugerido restablecer el Estatuto tal como fue adoptado por el Parlament. La sugerencia no puede ser más extemporánea, porque, si sus disposiciones básicas ya fueron declaradas inconstitucionales, o sometidas a una estricta interpretación, por el TC, el mero transcurso del tiempo no lo ha producido su blanqueo constitucional.

Escasa viabilidad de un sistema federal
El PSOE viene repitiendo como un disco rallado que hay que modificar la CE para establecer un Estado federal. La federación es una mera envoltura formal y su contenido puede ser muy diverso, pero Pedro Sánchez sigue sin precisar qué tipo de federación propone. Sería la solución ideal, siempre que en la Constitución se fijara un claro y equitativo reparto de competencias entre el Estado federal y los Estados federados, y se respetara la igualdad de derechos de todos los ciudadanos, pero -si tal sucediera- el sistema no resultaría aceptable para los nacionalistas, que consideran que Cataluña debe tener un status superior a las demás regiones de España, y -si se estableciera un régimen asimétrico para complacerlos- dejaría entonces de ser una federación. Ni siquiera la aceptarían Josep Antoni Durán y su CDU, que propugnan una confederación de Cataluña, el País Vasco, quizás Galicia, y el resto de España bajo el término “Madrid”. Éste no es una comunidad histórica, sino un “poblacho manchego” que –por razones geográficas, históricas, estratégicas, políticas y administrativas- se convirtió en la capital del primer Estado nacional, constituido a finales el Siglo XV con la fusión -bajo los Reyes Católicos- de los reinos de Castilla y Aragón, del que formaba parte el Condado de Cataluña.

El “Madrit” que tanto denuestan los catalanes, no engloba a Andalucía, Valencia, Canarias, Baleares, Asturias u otras regiones españolas. Es un crisol de la diversidad española, en el que conviven armoniosamente ciudadanos de toda la Nación, incluidos los catalanes. Las posiciones de los partidos están tan distantes que difícilmente se podrá lograr el acuerdo, no ya del 90.3% de los catalanes que respaldaron la CE en 1978, sino ni siquiera del 50,1%. Ante la ausencia de consenso, hay que buscar el mínimo común denominador, que se encuentra –a mi juicio- en el vigente régimen de las autonomías, manifiestamente mejorable en su aplicación. Según Arcadi Espada, el fracaso de las autonomías no ha sido culpa de la CE, sino de los sucesivos Gobiernos y del uso perverso que han hecho de la plasticidad autonómica. En su simbología bíblica, Mas se ha comparado a David en la lucha contra Goliat, pero se parece más a Sansón, pues ha optado por destruir desde dentro el templo de España, muriendo él y matando a todos cuantos le rodean.

El soberanismo ante sus tres salidas y el papel de los identitarios
ernesto milá www.minutodigital.com 21 Octubre 2014

La semana transcurrida entre el 13 y el 19 de mayo ha sido decisiva para el decantamiento de las posiciones en el “conflicto soberanista” catalán. A partir de ahora se van a producir pocas novedades en su desarrollo y prácticamente toda Cataluña vive ya un clima pre–electoral. El único que no parece darse por enterado es Artur Mas y su partido que siguen sin tener remplazo. Será difícil que Mas repita como cabeza de lista. ERC, en cambio, se siente obligada por las encuestas que le auguran el ser el próximo partido más votado y sigue lanzando proclamas de desobediencia cívica y de “independencia para mañana”. Todos sabemos cómo, más o menos, como se desarrollarán los acontecimientos futuros. Incluso Oriol Junqueras. De ahí sus lagrimones.

La reunión del lunes 13 de todos los grupos comprometidos en el “frente soberanista” acarreó una gran desilusión. Se había evidenciado que el gobierno se negaba a autorizar el referéndum tal como lo concebían inicialmente las organizaciones soberanistas, ya no había margen de maniobra, ni espacio para la negociación y se tiró por la vía del sucedáneo. Lo que ha ocurrido a partir de entonces ha sido una sucesión vertiginosa de electroshoks sufridos por parte de los grupos soberanistas de los que solamente unos pocos dirigentes (Artur Mas y Oriol Junqueras) son conscientes de que están perdiendo la partida. Pero ni siquiera estos tienen la misma respuesta a la pregunta inquietante de “¿cómo salir de la situación?”. Hay pocas vías, en realidad. Repasémoslas.
¿Elecciones plebiscitarias?

Artur Mas, consciente de que lo va a tener difícil (imposible, en realidad) para obtener un resultado electoral que no sea considerado una catástrofe, sigue apelando a unas “elecciones plebiscitarias” en las que se presentaría unido en una sola candidatura el “bloque soberanista” para acto seguido poder ejercer más presión sobre el gobierno de Madrid o bien para certificar la escisión catalana. Nadie ha hablado de cómo se distribuirían las posiciones en el interior de una candidatura de este tipo, ni quién la encabezaría, ni cuáles serían los porcentajes de representación de cada fuerza, ni en qué orden estarían…

Obviamente, no hace falta ser un lince para saber que Mas haría valer el hecho de que, aquí y ahora, hoy, CiU es la fuerza mayoritaria en función de los resultados electorales de 2010, esto es, anteayer, y difícilmente aceptaría el hecho de que ha perdido un mínimo de un tercio de los votos que obtuvo entonces.

Obviamente, Oriol Junqueras lo ve de otra manera: ¿para qué aceptar la participación en unas “elecciones plebiscitarias” si hoy las encuestas parecen consagrarlo como la fuerza más votada? CiU tiene necesidad de enmascarar su debilidad electoral actual mediante ese recurso inédito en la constitución y en la legislación española de las “elecciones plebiscitarias”. Pero no así ERC.

En última instancia, Mas ha sondeado ya a los dirigentes del Ómnium y de la ANC, para ver si estarían dispuestos a marchar con él en un proyecto de este tipo. La respuesta no ha sido satisfactoria e incluso se ha comentado el que estos sectores que hasta ahora no han tenido configuración de partidos, pero sí han sido amamantados directamente por la Generalitat nacionalista desde su origen mismo (y el Ómnium por Banca Catalana desde su fundación en los años sesenta) podrían preparar una candidatura propia, independiente de ERC y de la maltrecha CiU. Una especie de Podemos soberanista. La criatura creada por el nacionalismo moderado a efectos de presionar más y mejor al gobierno español, se cree más fuerte hoy que la matriz que lo ayudó a nacer y lo ha ido alimentando durante estos años, reflejando el tradicional refrán español de “Cría cuervos y te arrancarán los ojos”.

No, no se convocarán elecciones plebiscitarias jamás.

¿Declaración unilateral de independencia?
De cara a su electorado y a demostrar un “músculo” que no tiene, ERC ha propuesto que en caso de no celebrarse el referéndum se opte por la montaraz declaración unilateral de independencia el 9–N. También aquí, el propio Oriol Junqueras parece verse arrastrado por unas bases que desde 2004 creían en el tótem levantado por Carod–Rovira en los tiempos del primer tripartito con Maragall: “2014 será el año de la independencia de Cataluña”. Durante estos últimos 10 años, ERC ha actuado solamente con esta perspectiva estratégica a despecho de cualquier otra consideración. El estallido de la crisis económica en 2007 y su dramático reconocimiento en 2008, ha jugado a favor de la tesis independentista en la medida en que ERC la ha manejado realizando un nexo causal extremadamente simple: “crisis = gobierno de Madrid; Solos nos irá mejor”, razonamiento que CiU no podía hacer puesto que estaba en el poder gestionando el día a día de la Generalitat.

Pero el 2014 ya está aquí y los errores cometidos por ERC confirmar en que su clase política tiene un alto nivel de emotividad y un bajo nivel de racionalidad y de comprensión de los mecanismos de la política: el referéndum escocés demuestra que no siempre los referéndums soberanistas triunfan. En Québec se han celebrado en 1980 y 1995 siendo derrotados los nacionalistas en ambos y, además, ampliamente. Sin embargo, en Cataluña, ERC daba por hecho que si había referéndum el único resultado posible sería el apoyo masivo a la independencia. Algo que dista mucho de ser probable.

El “bloque soberanista” ha optado por encargar ¡antes de conocer el resultado de un eventual referéndum! una constitución, llegando a crear incluso un “consejo para la transición hacia la independencia”… Ese ha sido el primer gran error de ERC: obnubilarse con las masivas manifestaciones de los tres últimos 11–S cuyos efectivos han sido hinchados entre un 200 y un 300% y comparárlos con los 12–O, sin tener en cuenta que los primeros recibían el apoyo directo de la Generalitat y de su “Brunete mediática”, mientras que la Delegación del Gobierno de Barcelona no prestó absolutamente ningún apoyo a Societat Civil Catalana, Somatemps, etc. Era evidente –y ERC lo ha olvidado por completo– que hay otros muchos elementos que entran en juego y que desdicen por completo el apoyo masivo a la independencia.

Para entender cómo ha sido posible que ERC se instalara en el desenfoque de que la “independencia es posible” y de que basta con “echarse al monte” para alcanzarla si no les dejan llegar a ella mediante el referéndum considerado como mero formalismo, hace falta conocer cuál es la vida y los hábitos de un militante y simpatizante de ERC: ven casi en exclusiva medios de comunicación catalana, no leen más prensa escrita que la escrita en catalán, son endógamos, suelen hablar solamente con gente que comparte sus puntos de vista, tienen muy poca relación más allá de ese 35% de población que tiene el catalán como lengua vehicular… y así sucesivamente. El resultado es que difícilmente pueden concebir que sus puntos de vista no sean mayoritarios en la sociedad catalana. Obviamente se equivocan.

Es posible que algún dirigente de ERC tenga algún instante de lucidez racional y que su emotividad y sentimentalismo soberanista entre en contradicción con la lógica, la racionalidad y el sentido común: así se explican los lagrimones del buey herido, Oriol Junqueras, que ya no sabe por qué salida optar.

Salvo que Junqueras quiera emular a Lluis Companys y proclamar durante unas pocas horas la “República Catalana”, justo antes de entrar en prisión, nadie se irá a las montañas el 9–N, ni ocurrirá nada particularmente desagradable. El “pedro ladrador” nunca suele pasar al mordisco. Y en este caso, casi nos atrevemos a afirmar que lo esencial del nacionalismo solamente piensa en términos de dentelladas al presupuesto de la Generalitat, obviamente mucho mejor que el rancho de Can Brians o los chinches de la Cárcel Modelo.

¿Referéndum de “baja cota”?
La salida propuesta por Artur Mas consiste en celebrar un remedo de consulta popular ya que el Constitucional prohíbe la celebración del referéndum. Para Mas esto supondría cumplir su promesa, mil veces repetida, de que habrá “consulta” el 9–N. Pero, claro, fallan las garantías: ¿quién vota? ¿en función de qué censo? ¿quién realiza el recuento? ¿cuáles son los medios que ofrece la Generalitat –si es que legalmente puede ofrecer alguno– a las dos partes? Y los simulacros de cartón no son asumibles cuando se ha prometido el palacio de jade.

Para Mas esta es la salida alternativa a las elecciones plebiscitarias. Pero el sabor amargo que deja esta opción en el bloque soberanista es inasumible: salvo Pilar Rahola y el portavoz de la Generalitat, ese futuro parado de Francesc Homs, nadie parece haberse tomado en serio esta propuesta que incluye, como en EEUU, el que los ciudadanos tengan que darse de alta para la consulta, y quince días de urnas abiertas… un parto de los montes para algo que va a ser exclusivamente simbólico.

La otra posibilidad es simplemente poner las urnas de cartón, mesas y sillas plegables en las calles y esperar a que más del 19% del electorado se tome en serio la iniciativa (todavía el nacionalismo mitifica la primera consulta popular en Arenys de Munt, una pequeña población catalana –cuyo gran problema no es la independencia sino la inmigración islamista– en la que el 40% del electorado acudió a votar en un 96% a la independencia. La oleada de consultas que siguió rebajó la participación a una media del 19%).

Un sector soberanista (ANC, Ómnium, Dret a dicidir) se muestran partidarios de esta opción a pesar de que su única repercusión sería simbólica y los resultados cuestionables por total absoluta de garantías–

¿Elecciones anticipadas?
Nadie convoca unas elecciones para perderlas. Y Artur Mas no quiere ser una excepción. Pero tampoco nadie puede agotar una legislatura cuando carece completamente de apoyos. Durán i Lleida, el socio de Artur Mas en CiU, ha dado pasos para obtener del PSC apoyos parlamentarios, siendo como es el otro partido que más perjudicado saldría de una próxima consulta electoral y, por tanto, que más interesado está en retrasar las elecciones. Pero el PSC está tan fragmentado interiormente que un apoyo de este tipo podría terminar de romperlo.

La recomposición de las relaciones con ERC es imposible en las actuales circunstancias y la brecha terminará por irse agrandando a medida que pasen las semanas. Las grupos no políticos que han apoyado el referéndum no están representados en el parlamento por lo tanto no pueden constituir en modo alguno “soportes” para la inmensa soledad parlamentaria de CiU. Y en estas condiciones el gobierno catalán, presionado por los escándalos de corrupción –veremos cuándo tocan a Artur Mas y a Felip Puig de lleno–, pudiendo ofrecer solamente un referéndum de “baja cota”, con las encuestas en contra, con el frente soberanista roto, es imposible que Mas se mantenga hasta el final de la legislatura.

ERC ha comprobado también esta semana que la tensión soberanista (obsesiva en algunos medios de comunicación catalanes y que están llevando al descenso de sus audiencias) no puede mantenerse indefinidamente. La Vanguardia ha colocado en un lugar muy secundario de su web las fotos y referencias de la manifestación soberanista del domingo 19 de octubre en la Plaza de Cataluña. A estas alturas, la asistencia no merece figurar en las crónicas: 110.000 personas según la Guardia Urbana. Si hubiéramos de pensar en que estas manifestaciones significan algo habría que concluir que el soberanismo callejero ha entrado en reflujo. ERC lo sabe mejor que nadie: Artur Mas ha llegado al punto máximo de desprestigio, la sigla CiU es un cadáver político; ahora es cuando hay que presionar para convocar elecciones anticipadas, ahora que ERC está en la cresta de la ola, de lo contrario, nunca se sabe lo que puede ocurrir cuando dentro de unas semanas el electorado soberanista se sienta engañado por quienes les habían dicho que la independencia era cuestión de semanas y cuando ya otras fuerzas llaman a la puerta (Ada Colau, Podemos, Ciutadans).

Un pequeño escándalo más, una imputación de algún conseller en activo (Felip Puig tiene todas las papeletas), del propio Mas o de alguien de su entorno inmediato, y el “president” no tendrá más remedio que convocar elecciones para enero o febrero. Inevitables y única salida a la actual crisis. Es evidente que tal solución, a la postre, no solucionará gran cosa: ERC en el poder seguirá sin saber qué hacer, ni de qué hablar más que de la independencia. Pero, al menos la “sociedad civil” tendrá tiempo de reaccionar, el “seny” catalán podría incluso reaparecer y ganar fuerza, a medida que se deshincha el espantajo soberanista. De todas formas auguramos un largo período de inestabilidad para Cataluña y para España agravado por la imposible recuperación económica. Y no lo decimos ahora, sino que desde hace seis meses apostamos porque este sería el esquema que se iría dando a medida que se aproximara el 9-N.

¿Implica todo esto algo para los identitarios?
Si las elecciones autonómicas se producen antes de las municipales –algo a estas alturas que nos parece inevitable– parece evidente que el resultado de estas repercutirá directamente en el resultado de los comicios locales. Si alguien no está presente, aunque sea de manera simbólica intentando mejorar resultados, en las autonómicas, corre el riesgo de ver como su margen de maniobra se empequeñece en las municipales que seguirán casi inmediatamente.

Ciutadans irrumpirá en aquellos lugares en los que PxC ha tenido representación en el cinturón industrial de Barcelona. Y van a irrumpir con fuerza. Si PxC está ausente en las autonómicas, retrocederá en las municipales, inevitablemente. Están demasiado cerca una y otra consulta como para pensar que no interrelacionarán. Mejor hubiera sido la situación para PxC si el orden electoral fuera el normal: primer municipales, luego autonómicas. Pero la fatalidad impone condiciones subjetivas ante las que no puede hacerse gran cosa.

Pero si PxC quiere un consejo –y se lo dice un amigo al que tampoco le va mucho en esto–, le sugeriría trabajar en tres direcciones que me limito a apuntar:

1) Elaborar un programa imaginativo y un discurso nuevo, radical y sonoro, dirigido a los grupos sociales susceptibles de apoyar su opción.

2) Estar presentes en las elecciones autonómicas de alguna manera, por ejemplo, concentrando esfuerzos en una de las cuatro provincias catalanas en las que más fácil le resultaría obtener resultados apreciables y en donde tendría mejores resultados con menor inversión.

3) Afirmar un liderazgo y reforzar la comunicación y la presencia del partido en redes sociales, elaborar una política de alianzas dentro de Cataluña.

Afrontar estos problemas es lo que supondrá la “prueba del 9” sobre la madurez política para PxC, organización a la que la fatalidad ha obligado a actuar en un clima particularmente desfavorable, y donde los problemas principales (inmigración masiva, islamización de Cataluña, desertización industrial, corrupción generalizada, degradación de las condiciones de vida), se ocultan tras el señuelo soberanista. A fin de cuentas, hoy, PxC tiene la posibilidad de rescatar algo que el nacionalismo ha desterrado de Cataluña: el “seny”, el sentido común. Y de hacer que, por primera vez, “seny” y “rauxa” se aúnen de manera efectiva en un proyecto político.

Porque lo que en la Cataluña de 2014 si alguien quiere estar presente, no puede pasar desapercibido.

El día en que Estrasburgo golpeó a las víctimas

nati villanueva / madrid ABC

Hoy hace un año que el tribunal europeo tumbó una doctrina que no castigaba igual un asesinato que diez

Atentado en la plaza de la República Dominicana (Madrid), donde fueron asesinados 12 guardias civiles

Ni en el mejor de sus sueños un asesino en serie habría contemplado hoy la posibilidad de que tuviera que pagar cada crimen cometido con solo un año de cárcel. Eso es exactamente lo que sucedía con etarras condenados a miles de años de prisión antes de que se les aplicara la doctrina Parot. Y eso es lo que posibilitó Estraburgo cuando hace ahora un año tumbó un instrumento que había conseguido retrasar la excarcelación de sanguinarios terroristas o depredadores sexuales. A raíz de la sentencia del Tribunal de Derechos Humanos, los crímenes volvieron a salir baratos a quienes fueron juzgados con el Código Penal de 1973.

Antes de la creación de la doctrina Parot las redenciones ordinarias y extraordinarias previstas en ese Código Penal se aplicaban sobre una única condena de 30 años de prisión, que era el máximo de cumplimiento efectivo previsto en aquella legislación. Esta situación motivaba que terroristas condenados a penas milenarias y con decenas de asesinatos a sus espaldas quedaran libres tras haber cumplido menos de 20 años de cárcel por hacer yoga, manualidades o estudiar en la cárcel.

La doctrina había sido establecida por el Tribunal Supremo en 2006 y refrendada luego por el Tribunal Constitucional. Tenía, pues, pleno encaje en nuestro ordenamiento jurídico interno. Con su implantación los beneficios penitenciarios se aplicaban sobre cada una de las condenas impuestas (y no sobre una sola de 30 años) empezando por la más grave, y así sucesivamente. De esta forma, se garantizaba que el etarra estaría en prisión esos 30 años. La filosofía de la doctrina era que no saliera igual de rentable cometer un asesinato que veinte, que es lo que venía sucediendo hasta ese momento.

Pero llegó el fallo de Estrasburgo, que si bien se refería solo a la etarra Inés del Río, la Audiencia Nacional se apresuró a cumplir de forma inmediata con el resto de presos a los que se le aplicó: setenta fueron liberados en apenas unos días. Según el tribunal, España había vulnerado dos artículos de la Convención Europea de Derechos Humanos: el 5.1., que hace referencia a la libertad y seguridad; y el 7 (nadie podrá ser condenado por una acción o una omisión que, en el momento en que haya sido cometida, no constituya una infracción ni podrá ser impuesta una pena más grave que la aplicable en el momento en que la infracción haya sido cometida). El hecho de que España hubiera suscrito esa convención nos obligaba a cumplir la sentencia europea. Y con ella empezaban las peores pesadillas para víctimas y familiares de fallecidos. Los asesinos salían a la calle.

España / El desafío independentista
Independentistas catalanes preparan con abertzales su plan para agitar el 9-N
20 de octubre de 2014. 17:49h J.M. Zuloaga. Madrid. La Razon 21 Octubre 2014

Independentistas radicales catalanes y vascos, a través de las organizaciones Arran y Ernai, han intensificado sus contactos en los últimos meses, con motivo del proceso secesionista puesto en marcha por Artur Mas. Fuentes conocedoras del asunto consultadas por LA RAZÓN han subrayado el papel que pueden jugar estos grupos, autocalificados como «revolucionarios», en caso de que el referéndum del 9 de noviembre no llegue a celebrarse o los acontecimientos de las próximas semanas no se ajusten a sus intenciones separatistas.

Los contactos entre el denominado Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MLNV), del que forma parte Ernai, y la Esquerra Independentista (EI), que incluye a Arran, son «frecuentes, constantes y regulares». Entre los asuntos «comunes» que abordan en sus reuniones figura el de la desobediencia contra las instituciones.

De hecho, en un comunicado suscrito por varios organizaciones juveniles el pasado 1 de octubre, entre ellas las dos citadas, se señala, entre otras cosas, que «tenemos que ser conscientes de que ningún proceso de ruptura con el régimen del 78 será posible sin desobedecer. La desobediencia al orden constitucional es la única vía posible para conseguir nuestra libertad. Asimismo, conviene insistir en el hecho de que nuestras élites políticas y económicas, autonomistas y capitalistas ni pueden ni tienen ninguna intención de desobedecer a España para materializar la independencia».

Es decir, que si los partidos que en este momento secundan el proceso secesionista deciden buscar otras alternativas tras la decisión del Tribunal Constitucional de suspender el referéndum, entraría en acción la estrategia de la desobediencia con la que coincide, aunque unos días lo exprese de manera más rotunda que otros, Esquerra Republicana de Catalunya (ERC). Se podría a llegar a formar un «frente», con una estrategia y unos modos de lucha que no se han hecho públicos pero que, al menos sobre el papel, pueden llegar a ser preocupantes.

En los contactos entre radicales vascos y catalanes, que vienen de lejos, son ahora estos últimos los que llevan la voz cantante y el espejo en el que se miran los primeros. En la actualidad, Cataluña aparece como un refente para el soberanismo vasco en general, y por lo que respecta a la llamada Izquierda Abertzale, la posición que la Esquerra Independentista (EI) adopta es objeto de un constante seguimiento, según las mismas fuentes.

El pasado mes de julio tuvo lugar en la localidad de San Celoni, Barcelona, una nueva edición del llamado «Rebrot», organizado por Arran, dentro de la estrategia de concitar el mayor número de apoyos a sus pretensiones separatistas.

El acto central consistió en un «Encuentro Juvenil Internacionalista», en el que participaron representantes de organizaciones que tienen como objetivo final la «liberación nacional». Entre otras, estaban presentes Azarug, de Canarias; Jaleo, de Andalucía; Yesca, de Castilla; Purna, de Aragón; Darreu, de Asturias, y Ernai, del País Vasco, que estuvo representado por Izaskun Goienechea Díez. Durante las jornadas pronunció una conferencia el «batasuno» Inaki Gil de San Vicente sobre «Soberanías: herramientas para la liberación». Compartió la mesa de debate con la diputada de la CUP Isabel Vallet Sánchez.

En los días previos a la Diada, una delegación de Ernai, invitada por Arran, visitó varias localidades de Cataluña y Valencia. Izaskun Goienechea Díez volvió a intervenir en un acto que tuvo lugar en el casal de Arran de la localidad valenciana de La Safor, en el contexto de unas jornadas internacionalistas organizadas por el casal Jaume I de Gandía. La delegación de Ernai estaba formada también por Urtzi Iriarte González; Lur Gil Rey; Alazne Lete Menéndez, Izaskun Legaristi Lizarra y Dorleta Aguiriano Lai.

Por su parte, EI se desplaza al País Vasco con objeto, según las mismas fuentes, no sólo de estrechar lazos, sino también de mantener «unos canales de comunicación estables, fluidos y constantes». El 2 de mayo de este año una delegación completa de Arran Sabadell, integrada por algo más de una quincena de militantes, se desplazó a Oñate (Guipúzcoa) para participar en el encuentro bilateral de organizaciones juveniles «Bi Herri Borroka Bakarra/Dos pobles una lluita» («Dos pueblos una lucha»).

Estos intercambios, agregan, permiten establecer canales mutuos de solidaridad, ampliar el eco de sus reivindicaciones y consolidar un sentimiento de solidaridad internacional. En la actualidad, y gracias a la interacción que permiten las nuevas tecnologías y redes de comunicación, se sustancia en una proliferación masiva de muestras de apoyo similares a la que protagonizaron el pasado 22 de septiembre los militantes de Arran del barrio de Gracia, en Barcelona, al realizar una manifestación en apoyo de 28 militantes de Segi que eran juzgados en la Audiencia Nacional. El 1 de octubre, para expresar el apoyo a la campaña por la desobediencia, impulsada por la Esquerra Independentista se hizo público el citado manifiesto, que fue firmado por Arran, Ernai, Jaleo, Purna, Yesca, Briga e Isca (Galicia), Darreu, Azarug e Inekaren, ambas de Canarias. Entre otras cosas, decían que «mientras no nos dejen soñar, seremos su peor pesadilla».

Ángeles Pedraza ‘Estamos cada vez más denigradas y silenciadas’
Rosalina Moreno www.gaceta.es 21 Octubre 2014

Representantes de la AVT, Covite y Voces contra el Terrorismo analizan en GACETA.ES estos tres años del anuncio de ETA del cese definitivo de la violencia.

“Me parece vergonzoso que se cumplan tres años y en los medios de comunicación no esté opinión de las víctimas y, sin embargo, sí la de los terroristas”. Así de rotunda se ha pronunciado en GACETA.ES Ángeles Pedraza, presidenta de la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT), en el tercer aniversario del anuncio de ETA del cese definitivo de la violencia.

Está “indignada con la entrevista a Josu Zabarte, el 'Carnicero de Mondragón" , publicada este lunes en El Mundo, y avanza que su asociación emprenderá acciones legales. “'Carnicero' dice que no se arrepiente, que volvería a matar y que lo volverán a hacer”, resalta atónita Pedraza y tacha de “vergonzoso e increíble que después de tres años las portadas y las entrevistas sean para los asesinos”. VOX también ha anunciado que presentará una denuncia ante la Audiencia Nacional por enaltecimiento del terrorismo contra el 'Carnicero de Mondragón'. La formación, presidida por Santiago Abascal, tacha la entrevista de “humillante para las víctimas” y anuncia que tomará “las acciones legales necesarias para defender la memoria, dignidad y justicia que merecen”.

“En absoluto hemos vivido más tranquilos en estos tres años”, indica Pedraza y expresa: “Ahora vemos con este Gobierno cómo sueltan a asesinos por la puerta de atrás”.

Considera que “los únicos que están ganando son los etarras y asesinos” y, en cambio, las víctimas están “cada vez más hundidas, más denigradas y más silenciadas”. No obstante, advierte de que seguirán luchando. Califica de “inaudito” lo que están viviendo y dice que las víctimas tendrán que “volver a salir a la calle a pedir Justicia y que no haya impunidad”.

La presidenta de la AVT destaca que aunque la banda asesina lleve tres años sin pegar tiros en la nuca “hay muchas otras formas de violencia”, entre las que cita “que los etarras digan que no se arrepienten, que hagan apología del terrorismo y que siga habiendo miedo en la Comunidad Autónoma vasca”. “Son tres años de no pegar tiros en la nuca, pero para nosotros ni mucho menos es el final de ETA”, manifiesta.

A su juicio, la banda terrorista “ha hecho un pacto para dejar de matar y conseguir lo que quiere: que la gente que está con ellos esté en las instituciones, tener dinero e información y seguir con piel de cordero hasta que lleguen las elecciones municipales”. Pedraza se muestra convencida de que muchos etarras, ahora en libertad, entre ellos los liberados tras el fallo de Estrasburgo sobre la ‘doctrina Parot’, querrán estar en Ayuntamientos y en listas” y dice que “como les está saliendo fácil, podrán conseguirlo”.

“A partir de ahí, cuando luchen por la independencia, si no se les da, entonces volverán a matar porque es para lo único para lo que están preparados”, apostilla.

Pedraza ve la actuación del Gobierno en este asunto “muy débil” y dice que no es la que esperaban. “Estamos viendo cómo el Gobierno se queda impasible ante temas como los de Bolinaga y Ventura Tomé. Estamos viendo cómo se están dando beneficios para que puedan salir de permiso asesinos sanguinarios, sin haber cumplido los requisitos; y estamos viendo una serie de cosas que nunca, después de tantos años, tantas muertes y tantos heridos, pensábamos que no íbamos a ver”. “Duele decirlo, pero para llegar a este punto y dejar tantas muertes por el camino y tantas vidas rotas, nos lo podíamos haber evitado”, concluye Pedraza.

Por su parte, desde el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) alertan de que “la desmemoria que impera en el País Vasco es un serio peligro para las nuevas generaciones, que ven como quienes están en las instituciones, con el beneplácito de nuestro gobierno, justifican el asesinato masivo de seres humanos”.

En este sentido, pone como ejemplo que “desde las instituciones públicas, como el Congreso de los Diputados o el Parlamento vasco, algunas formaciones dicen todos los días que lamentan que se haya matado, pero, sin embargo no condenan el terrorismo de ETA”.

Además, explica que son sus asociaciones quienes están desarrollando una labor casi en exclusiva de honrar la memoria de las víctimas. Cuenta que este domingo su colectivo colocó una placa, sin permiso municipal, en San Sebastián para honrar la memoria, por primera vez, de dos asesinados de ETA o que elaboraron el mapa del terror sin la ayuda del Gobierno vasco.

En Covite también sienten que “no son una prioridad para el Ejecutivo central” y recuerdan que el gesto del Rey Felipe VI, al reunirse con estas asociaciones en su primer acto oficial fue un balón de oxígeno” para ellas, en un momento en el que las víctimas del terrorismo y las demandas de memoria, justicia y dignidad estaban pasando totalmente inadvertidas. Agradecen al Rey que intentase “recolocar el foco” y subrayan que lo único que quieren es la disolución ETA, que está intentando perpetuarse como una organización civil. Frente a ello, critica que tengan que encontrarse con “posicionamientos totalmente antidemocráticos, pronunciados por boca de agentes públicos como, por ejemplo, Patxi Zabaleta, que hace una semana demandó que ETA no se disolviera hasta que los presos no salgan de la cárcel”.

“Nos estamos encontrando con un ambiente totalmente hostil para las víctimas, que siguen estando mal vistas en muchas ciudades del País Vasco y a las que se les sigue faltando el respeto de forma sistemática por parte de la izquierda abertzale y de las coaliciones en las que ésta está presente”, denuncian desde este colectivo.

Además, Francisco José Alcaraz, presidente de la asociación Voces contra el Terrorismo (VcT) hace hincapié en que “ETA no ha dejado las armas” y que “sólo ha dejado de utilizarlas, en tanto se sigan manteniendo las cesiones que se pactaron con el gobierno socialista. Cesiones que se mantienen con Rajoy, como la ilegalización del brazo político y, en materia penitenciaria, la vía Nanclares para losl acercamientos y excarcelaciones, junto al compromiso de la derogación ‘de facto’ de la ‘doctrina Parot’”.

“En tanto en que el Gobierno sigue cediendo al chantaje que ya pactó Zapatero, seguimos viviendo en esa libertad vigilada hasta que ETA no deje las armas, se extinga como organización terrorista, y mientras el Ejecutivo central siga cediendo al chantaje de la banda asesina”, afirma.

Por último, hace un llamamiento a los ciudadanos, que han sufrido el terrorismo durante más de 40 años “y han sido traicionados por los distintos gobiernos”, que no es otro que “un voto de castigo al Ejecutivo, que ha traicionado los valores y los principios de las víctimas del terrorismo”. “El llamamiento no se lo puedo hacer a las clases políticas porque hay una gran mayoría de consenso de nuestros representantes parlamentarios de mantener esta cesión a ETA”, afirma.


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