AGLI Recortes de Prensa   Jueves 6  Noviembre  2014

APUNTES DE ECONOMÍA POLÍTICA
La solución empieza por resucitar a Montesquieu
Lucio A. Muñoz www.gaceta.es  6 Noviembre 2014

El PP-PSOE quiere seguir jugando al “y tú más”, creyendo erróneamente que la corrupción no les afectará electoralmente, tal como ha sucedido en el pasado.

La carta de navegación de las empresas competitivas recibe el nombre de “misión”. Sin ella, el rumbo no estará estratégicamente definido y las posibilidades de naufragar empresarialmente se multiplican. La misión, consecuentemente, guía a las empresas para poder navegar a largo plazo.

Del mismo modo y para orientarse a corto-medio plazo, las compañías ganadoras elaboran un plan estratégico en el que proyectan sus objetivos.

Al igual que hacen las empresas que saben timonear, la sociedad civil española tuvo que diseñar durante las tres últimas décadas una ruta de navegación, al objeto de guiar a nuestra democracia y protegerla del peligroso oleaje que producen los abusos del poder.

Por el contrario y debido a una escasez de cultura democrática, los españoles hemos delegado esta función de control en el propio sistema, es decir, en la corrupta partitocracia. Incumpliendo con ello nuestras obligaciones para con la democracia.

Los ciudadanos permitimos que el pseudo Estado de Derecho español blindara al Estado (bipartidismo), y maniatara paralelamente al Derecho (ciudadanos). Puesto que tanto el PSOE en 1985 como el PP en 2013, secuestraron sucesivamente a nuestra Justicia.

Igualmente, los españoles tampoco quisimos contrarrestar el excesivo poder que el finiquitado y corrupto Régimen del 78 otorgó a los partidos políticos. Y debido a nuestra cobardía, la omnipotencia del PP-PSOE-CiU ha convertido a España en una cleptocracia, politizando la Administración e interviniendo la economía.

Por tanto y contradictoriamente, los culpables del fracaso del sistema somos los ciudadanos, que acomodados en un irreal Estado del bienestar, hemos creído que la libertad y la democracia son títulos nobiliarios y, por consiguiente, podríamos heredarlos por derecho. La ausencia de una sociedad civil activa en España ha provocado el “bienestar del Estado” y el malestar de los ciudadanos.

El resultado no es otro que la podredumbre actual, que en forma de corrupción sistémica e institucionalizada está sepultando nuestro proyecto de democracia.

¿Qué podría hacer la sociedad civil, actualmente y sin mirar atrás, dado el entorno de crispación social creado por la corrupción político-sindical?

De forma pacífica, los españoles podríamos ejercer una gran presión social para que el PP-PSOE resucite a Montesquieu.

Únicamente una Justicia independiente, que juzgara sin interferencias políticas a los políticos y sindicalistas corruptos, podría salvar al sistema in extremis. La sociedad civil debe presionar para que los “Poncio Pilatos” que gobiernan los altos tribunales de Justicia españoles no sigan “lavándose las manos”.

Para salvar a un equipo de futbol de la quiebra o de un descenso de categoría si se movilizan los ciudadanos. ¿Por qué no lo hacen para salvar la democracia y la libertad? La sociedad civil está subestimada pero ostenta un gran poder si actúa debida y contundentemente.

¿Un pacto contra la corrupción acordado por el PP-PSOE, dos partidos especializados en encubrir el latrocinio y la malversación de caudales públicos?

El PP-PSOE quiere seguir jugando al “y tú más”, creyendo erróneamente que la corrupción no les afectará electoralmente, tal como ha sucedido en el pasado. E ignorando que las mejores cartas puede tenerlas un recién incorporado tercer jugador, que no va de farol. El encubrimiento de la corrupción política por parte del PP-PSOE puede provocar que los neomarxistas de Podemos saquen un póquer de ases en las próximas elecciones generales. Y salte la banca. Nunca mejor dicho.

El sistema político-económico parasitario y clientelar instaurado en España por el PP-PSOE-CiU está podrido. Para regenerarlo, es imprescindible comenzar por dotar de independencia a la Justicia. Y reducir ostensiblemente el poder de los partidos políticos.

Prudencia y cobardía se confunden muy a menudo.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 6 Noviembre 2014

Está claro que ni el Gobierno si su fiel esbirro la Fiscalía van a hacer nada para que se cumpla la resolución del tribunal Constitucional sobre el referéndum ilegal en Cataluña previsto para el domingo 9 de noviembre. Su excusa es que no actuarán salvo “incumplimiento flagrante” por parte del Gobierno de la Generalidad. O lo que es lo mismo que existan pasos administrativos claros en relación con ese referéndum grotesco y sin ningún valor ni garantías que han denominado “proceso participativo”. Yo no sé si los anuncios en la página web de la Generalidad se pueden considerar como actos flagrantes. Tampoco si las constantes declaraciones públicas de desobediencia igualmente lo son. Sin embargo creo que para que la Fiscalía se excite necesita una dosis extra de viagra delictivo, ya que padece una severa impotencia probablemente derivada de su lucha interna entre cumplir con su deber y la sumisión a los dictámenes de un Gobierno acobardado ante el secesionismo.

Lo que parece claro es que la Fiscalía y el Gobierno de España están haciendo una dejación grave de sus funciones en defensa de la Ley. Porque una cosa es actuar contra los ciudadanos que quieran acercarse a votar y otra muy distinta es intervenir para que los centros públicos dependientes del Estado no sirvan para la comisión de ese delito. Por tanto es deber de la Fiscalía y del Ministerio de Interior ordenar a las FFyCCSE que procedan al cierre de los citados centros de votación, la incautación de las urnas y de las papeletas. Por supuesto que deberán dar una respuesta proporcionada si durante su actuación se produjeran disturbios y alteraciones del orden público para impedir las citadas actuaciones.

Lo que el Gobierno pretende solo se puede calificar de cesión al chantaje secesionista bajo la excusa de no impedir “la libre manifestación de las ideas”. Eso es una absoluta y miserable mentira. Un referéndum en el que se desprecia a la soberanía nacional y se sustituye por una parte de la ciudadanía para expresarse sobre la independencia de una región autonómica, nunca puede calificarse como libre manifestación de las ideas sino como un delito de sedición. Cada uno es muy libre de pensar y expresarse libremente, siempre de acuerdo con los límites del respeto y dentro de la Ley. Eso en la actual democracia imperfecta nunca se ha impedido. Pero lo que no se puede permitir es que se esgrima ese derecho para justificar otro como el inexistente “derecho a decidir” cuando la decisión afecta al conjunto de la sociedad española y no solo a una parte interesada y manipulada desde hace décadas en el odio a España.

Es claro que el Gobierno de España de un modo incomprensible está dispuesto a no hacer nada para impedir que se cometa un atropello a la Ley. Ya dijo Mariano Rajoy que todos, y él el primero, están obligados al cumplimiento de la Ley y también como Presidente del Gobierno a hacerla cumplir. Su dejación e interpretación de lo que es un “delito flagrante” solo se puede calificar como un acto de renuncia consciente y cómplice además de demostrar una incapacidad para regir los destinos de España. Es por tanto nuestro deber como ciudadanos exigir al Gobierno de España y a la Fiscalía que actúen sin más limitaciones que las que la propia Ley imponga para garantizar los derechos y exigir los deberes de los ciudadanos que están colaborando a la comisión de este acto de desobediencia y de rebeldía institucional.

El Sr. Rajoy dijo que no se iba a celebrar ninguna consulta o referéndum en Cataluña sobre la independencia. De hecho ha impugnado igualmente el sucedáneo que Artur Mas y su equipo de sicarios han preparado y que siguen dispuestos a financiar, a promover y a implicar a funcionarios del Estado en su delirante huida hacia delante en su proceso secesionista. Como dice el eslogan de esa fantochada de consulta, “ahora es la hora” de que Mariano Rajoy cumpla con su palabra, si es que aún ésta tiene algún valor ya que durante su mandato la ha incumplido de modo reiterado y consciente.

Ha llegado la hora en la que España se juega su credibilidad y su firmeza ante el mayor desafío a su integridad nacional desde hace siglos. Si el Gobierno de España elude su responsabilidad, los ciudadanos estaremos legitimados para exigir responsabilidades y forzar un cambio radical que ya se viene gestando gracias a la perseverancia en el error de esta casta política corrupta y corruptora que solo mira por sus intereses bastardos.

La cosecha de la cólera ya ha llenado su cesto
VICTORIA PREGO El Mundo 6 Noviembre 2014

Aunque las elecciones generales se celebraran mañana mismo, la fotografía que resultara de esos hipotéticos comicios no sería ni de lejos parecida a la que nos ha dejado ayer el CIS sobre la mesa. Lo cual no es ningún consuelo porque el retrato de la sociedad española que ha hecho el Centro de Investigaciones Sociológicas es una imagen borrosa, pero cierta, en la que los individuos presentes en el cuadro se mueven sin cesar en direcciones distintas o deshaciendo lo andado para situarse en el lugar que antes habían rechazado.

Lo que ha dibujado el CIS es un hormiguero deshecho por una pisada y en el que la fila de hormigas religiosamente respetada hasta el momento estalla en mil direcciones y, repentinamente, en lugar del orden continuo y eterno, se instala en ella el caos.

Esa era la situación de la opinión pública española en el instante en que se hizo le encuesta. Y habría sido aún más caótica y sorprendente si se hubiera realizado después de que los electores hubieran tenido noticia de las detenciones de la operación Púnica, que se han llevado por delante a un buen puñado de alcaldes y al ex número dos de la ex presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre. Y eso que este asunto no ha terminado todavía. Aún veremos más cosas y de mayor gravedad.

La conclusión evidente es que no es la crisis, ni mucho menos, la que ha dado estos resultados en la encuesta de opinión. En crisis llevamos más de cinco años y, durante los tiempos más duros, los dos grandes partidos, incluso los pequeños, jamás se han desplomado de la manera que lo han hecho ahora. Y precisamente cuando parece que empezamos a levantar levemente la cabeza, es cuando los ciudadanos levantan también la voz y con un grito atronador mandan a paseo a sus antaño referentes políticos y traen a primer plano de la escena a unos señores de los que no conocen programa, ni cuadros, ni nada más que unas cuantas caras, tres o cuatro todo lo más, que salen por televisión.

Ellos son los que recogen toda la inmensa ira ciudadana. Son el cesto en el que cae la cosecha de la cólera. Pero pueden llegar a convertirse efectivamente en tercera fuerza política -tarea para la que, por cierto, no están ni remotamente preparados- si los partidos tradicionales siguen tolerando impávidos que la población se deslice por la pendiente del escándalo, la decepción, el asco y el repudio total hacia la actividad política en su conjunto, que es lo que siente ahora. Tienen una tarea urgentísima por delante y la necesidad, y la obligación, de meter cuanto antes el cuchillo hasta la empuñadura en sus organizaciones y en sus comportamientos hasta que realmente se compruebe que han aprendido y que han cambiado. Tienen muy poco tiempo para eso. De no hacerlo así, el retrato borroso de hoy se convertirá en una foto nítida con unos perfiles desastrosos para el país. Y ellos tendrán la culpa.

El CIS anuncia un seísmo que da por finiquitado el bipartidismo
EDITORIAL El Mundo 6 Noviembre 2014

EL RESULTADO del barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) publicado ayer confirma oficialmente que España vive una transformación sociopolítica sin parangón desde el hundimiento de la UCD. Todos los indicadores ratifican la consolidación de Podemos como alternativa de Gobierno en clara competencia con PP y PSOE. El meteórico ascenso de la formación que lidera Pablo Iglesias supondría, de confirmarse, la voladura del modelo bipartidista sobre el que se ha sustentado la democracia en nuestro país.

En «estimación de voto» el PP (27,5%) continúa teniendo una precaria ventaja respecto del PSOE (24%) y Podemos (22,5%). Pero en «intención directa de voto» esta relación de fuerzas se invierte, de tal modo que el partido de los círculos se convertiría en la primera fuerza con un 17,6%, seguida del PSOE (14,3%) y del PP (11,7%).

Todos los partidos acusarían de un modo u otro el terremoto Podemos, que se llevaría por delante a IU (4,8% en intención de voto) y relegaría también a un papel muy secundario al regeneracionista UPyD (4%). La división del mapa político en tres grandes bloques -más un cuarto con el resto de partidos- dejaría al PP en soledad frente a la mayoría formada por las formaciones de izquierdas. El barómetro del CIS proporciona una sensación agridulce a los socialistas, pues si bien Pedro Sánchez es el segundo político mejor valorado -no han preguntado por Pablo Iglesias- el PSOE dejaría de ostentar la hegemonía de la izquierda.

Por lo que se refiere a las causas de esta convulsión del mapa político, hay que subrayar el malestar por la crisis y los recortes pero, sobre todo, la decepción que han generado los grandes partidos, que son vistos como representantes de la vieja política por su incapacidad para reaccionar ante los casos de corrupción. De hecho, resulta significativo que el número de españoles que considera «muy mala» la situación económica (42%) sea inferior al de quienes atribuyen esta pésima valoración a la situación política (49,5%). Y eso que el desempleo es señalado por el 76% de los encuestados como el principal problema, un porcentaje que dobla casi el de quienes ponen la corrupción (42%) en el primer lugar de sus preocupaciones.

El partido del Gobierno focaliza principalmente el malestar ciudadano hacia la clase política. Así, siete de cada 10 españoles descalifica la acción del Gobierno y un 60% asegura que «nunca» votaría al PP, una animadversión mucho mayor que la que merece el PSOE (42%) pese a que su labor en la oposición también defrauda a seis de cada 10 encuestados.

Los dos grandes partidos deberían tomar buena nota de este barómetro y acometer urgentemente la regeneración que reclama la sociedad. Aunque, a tenor de las primeras valoraciones de los dirigentes políticos sobre este sondeo, no cabe aguardar grandes cambios. Que no hay mejor ciego que el que no quiere ver lo demostró ayer el portavoz popular, Carlos Floriano, quien directamente no citó la corrupción como causa de la debacle que vaticina el CIS a su partido. Por lo que refiere al PSOE, Pedro Sánchez se consoló con su buena valoración para restar importancia a la subida de Podemos.

Las casi 2.500 entrevistas en que se basa el macrosondeo se realizaron en pleno escándalo de las tarjetas black de Caja Madrid; falta mucho para unas elecciones generales; el fenómeno Podemos es novedoso y hay un 19,5% de indecisos. Todas éstas son circunstancias deben tenerse en cuenta, pero en modo alguno ponen en cuestión que el barómetro pronostica un verdadero seísmo en la vida nacional.

Crisis nacional
El saqueo de España y Podemos
Pablo Planas Libertad Digital 6 Noviembre 2014

El insólito prestigio de Podemos es proporcional al descrédito de los partidos tradicionales, desde el PP y el PSOE a Convergència y el resto de los movimientos regionales. El trío de la benzina, Iglesias, Monedero y Errejón, con la inestimable colaboración de la progresía periodística (la misma que ha medrado en un sistema de concesiones arbitrarias y subvenciones descontroladas), está a un paso del asalto definitivo gracias a la inconsistencia, inmoralidad e incompetencia del PP y el PSOE y merced también a la escalofriante frivolidad y complicidad de unos medios de comunicación que operan sin la más mínima noción de responsabilidad, ética y rigor.

La reacción de los partidos no es ni siquiera cosmética. Ni Mariano Rajoy, ni Pedro Sánchez, ni Soraya Sáenz de Santamaría ni Susana Díaz en Andalucía han conseguido embridar la corrrupción, el trinque, el sistema del pizzo, la mordida por definición, ese tres por ciento catalán que es una mancha de aceite en toda España. El funcionariado se alarma ante la voracidad de los cargos de confianza, la doblez de los políticos y el estado general de confusión. No hay regeneración sino quema de papeles, saqueo y retirada a la carrera. La impresión que trasladan los prebostes, sean nacionales, autonómicos o municipales, es la del desconcierto total y el sálvese quien pueda.

Ya no hay mando ni control. Ideas no hubo nunca. La política nacional es un meme de Fran Nicolás y la impotencia descarnada y absoluta frente a Mas, Junqueras y las brigadas amarillas del separatismo. El sistema agoniza, España se cuartea y la aportación del CIS es ratificar los índices de audiencia de Pablo Iglesias, el hipster al que se matan por entrevistar grandes maestros del periodismo como Jordi Évole y Evaristo Mejide, dos monstruos que no se han caracterizado precisamente por denunciar la corrupción en Cataluña, en Andalucía o en Madrid. Lo suyo es dar masajes al poder y el poder en ciernes es ese tridente de profesores en el que Errejón es el intelectual, Monedero el estratega e Iglesias la cara del cartel, una suerte de Jesucristo Superstar entre revenido y blandito, el pequeño Nicolás de la izquierda.

Visto el panorama se comprende la tentación de muchos ciudadanos de votar a Podemos, cuyo programa consiste en implantar en España una dictadura chavista, bolivariana, griega o paraguaya. Esa es la letra pequeña del proyecto mediático-político del movimiento asambleario, que no viene a participar del juego de la alternancia en el poder sino a instalarse, a ocupar las instituciones y a renovar la vieja historia del saqueo nacional. Ahora, dicen, les toca a ellos. Lo dice la tele.

ARCADI ESPADA
El nacionalismo es una 'fábrica de extranjería'
José Carlos Rodríguez www.gaceta.es 6 Noviembre 2014

Libres e Iguales presenta el documental "Gente que vive fuera", por quienes han tenido que salir de Cataluña por la presión nacionalista.

Libres e Iguales, la plataforma que quiere articular la respuesta de los ciudadanos de toda España ante el desafío secesionista catalán, ha presentado en Barcelona y en Madrid, ante los periodistas, el documental Gente que vive fuera. Su título valdría para cualquier historia de exilio, sólo que ésta hace referencia a un exilio dentro del mismo país. “Fuera” hace referencia a Cataluña, de la que salieron por causa del nacionalismo Félix de Azúa, Xavier Pericay, Albert Boadella y Federico Jiménez Losantos, los protagonistas de esta historia. La película se ha presentado en Madrid, en los cines Verdi, a las doce del mediodía. Cayetana Álvarez de Toledo, Albert Boadella y Arcadi Espada se encargaron de explicar los motivos que llevaron a realizarla.

El documental, que entrelaza las entrevistas que le hizo el periodista Arcadi Espada a estas cuatro personalidades de la cultura, tiene su propia historia. Los protagonistas, en los planes de Libres e Iguales, iban a comparecer en Cataluña, en un acto en el que compartirían con el público, con los medios, los motivos por los que tuvieron que abandonar su tierra o, en el caso de Jiménez Losantos, la Barcelona que hizo suya y a la que le ha dedicado uno de sus mejores libros. Pero tres de ellos, todos menos Xavier Pericay, se niegan a volver allí. Azúa porque no quiere volver a ver los mensajes que tejen la opresión diaria. Losantos porque le produce rechazo esa Barcelona hechizada por el nacionalismo. Boadella porque él ha roto sentimentalmente con su tierra. Como no iban a concurrir en un acto allí, la iniciativa se resolvió con este documental.

Las historias están trabadas con imágenes de Barcelona. Alusivas, algunas, al momento de la narración. Otras parecen reflejar una Barcelona mansa, mortecina, indiferente al drama que suscita, en ocasiones, el relato de los protagonistas. Como en toda historia digna de ser vivida, la de estas cuatro personas está impregnada de emociones. La de la pérdida de “aquélla Barcelona absolutamente cosmopolita, perfectamente española, y que desapareció”, dice Félix de Azúa. Desapareció con la libertad que Jimenez Losantos glosa en el documental, y que esperaba que la ciudad transmitiese al resto de España.

Esa libertad, esa Barcelona abierta y cosmopolita, fue inoculada por el nacionalismo; una ideología que Azúa vincula, por su historia personal, por la propia vivencia de aquélla región, al franquismo y a los sectores más conservadores. Un nacionalismo que se ha aliado con la izquierda, como se ve en la historia personal de Pericay. Sus tres hermanos han votado a opciones políticas de la izquierda moderada, y por esa puerta han entrado en el independentismo. “Afortunadamente no tenemos comidas familiares”, dice, y reconoce que es “díficil” mantener las relaciones.

El nacionalismo se ha convertido en un credo que va más allá de las ideas políticas, es una fe que ha calado y que ha sustituido el debate racional por el dogma, con la dicotomía entre fieles y herejes. Si estas personas se fueron de allí fue por “el ambiente”, dijo Arcadi Espada en la presentación. “Esto es difícil de comprender, especialmente teniendo el caso, lacerante, del País Vasco”. Pero, al final, “el proceso soberanista” se ha convertido “en una inmensa fábrica de extranjería”. También de “ajenidad”, de un sentimiento de falta de pertenencia, que es previo a ese exilio interior español.

A juicio de Cayetana Álvarez de Toledo, “se puede derrotar al nacionalismo desde el punto de vista intelectual, desde el punto de vista político, desde el punto de vista moral”. Álvarez de Toledo no cree en esa idea de que Cataluña está condenada a ser gobernada por el nacionalismo, pero para ello es necesaria “mucha pedagogía política”.

En el documental, Jiménez Losantos señala que esta no es una “cuestión catalana”, sino española, y que tiene que llegar el momento de decir, sencillamente, “no”. No a un proceso revolucionario, pues en eso consiste el desafío nacionalista. Félix de Azúa, en otro momento, muestra su deseo de que los secesionistas den el paso definitivo. El que obligará, a los políticos nacionales, a enfrentarse de verdad al desafío. Losantos recuerda que España tiene varios siglos de historia, que no es fácil de deshacer.

La película se emitió el martes para la prensa en Barcelona. Un periodista nacionalista recriminó a los autores que los protagonistas mostrasen sus sentimientos de dolor, de desencuentro, unos sentimientos, parecía decir, a los que no tienen derecho. Este jueves se mostrará al público en un único pase. “Es una película para mayores de 18 años, políticamente”, cree Álvarez de Toledo.

El proceso y el desembarco de Normandía
JOSÉ ROSIÑOL.  ABC  6 Noviembre 2014

Vicepresidente Segundo de Sociedad Civil Catalana,

· «El insensato discurso que profesan nuestros representantes políticos en Cataluña está llegando a cotas inéditas para cualquier país democrático»

Esto que llaman «el procés» está calando profundamente en la sociedad catalana. No me refiero desde un punto de vista político, ni siquiera electoral, sino desde la tolerancia, la indiferencia e, incluso, la participación activa en procesos dogmáticos que cuestionan la democracia misma. En Cataluña, las heridas de este largo proceso de ingeniería social serán sociológicas, afectarán y afectan a la percepción de la realidad de la política, promoverán una actitud proclive al servilismo, al encuadramiento social, a la disciplina, a la confusión entre ética democrática y dogma, entre moral e ideología.

La actitud de los protagonistas de este proceso secesionista podría tacharse de irresponsable, de manipuladora, pero, por desgracia, esos dos adjetivos podrían etiquetar a muchos de los servidores públicos que hemos tenido la desgracia de soportar en nuestro país durante los últimos treinta años. ¿Cómo adjetivar a quien utiliza las instituciones y su marco legal para destruirlo? ¿Cómo denominar a quien manipula el lenguaje, a quien tensiona el relato, a quien «secuestra» la libertad ciudadana cercenando la pluralidad informativa, crea enemigos imaginarios o construye un imaginario colectivo en el que una mayoría social debe sentirse acomplejada por no ser lo que el poder secesionista piensa que debe ser?

Esta es la clave de todo lo que está sucediendo en Cataluña, no nos engañemos. Aquí, de lo que se trata, de lo que se ha tratado, lo que lleva construyendo el nacionalismo desde hace más de treinta años, es de un sueño, una proyección mental, que ve todo lo español como algo ajeno, extraño, dañino para esa pesadilla uniformizada, ese anacronismo al que tanta gente de buena fe se ha subido, aunque sea a costa de pagar el peaje de la sumisión, de la aceptación de una inferioridad ciudadana.

El problema es que ese prisma, esa tendencia hacia la «mirada etic» de la realidad, nos lleva a esta insoportable ingenuidad posmoderna de creer en una especie de inocencia de los actos, de la exoneración de los protagonistas, como una virtualización de la realidad, como una melancolía de la inevitabilidad.

Esta visión, inducida por el vértigo tecnológico y la complejidad de un econosistema opaco para la mayor parte de la población y aprovechada por el populismo, no debería hacernos ignorar una premisa básica para cualquier democracia moderna, para cualquier sociedad abierta y plural: la responsabilidad y los méritos se dan en el individuo, en las personas, todo lo demás es ocultarse malintencionadamente tras vagos y capciosos conceptos como «pueblo» o «nación». Este fenómeno es el que estamos sufriendo los catalanes, algunos más conscientemente que otros, algunos más manipulados que otros, y, en este caso, en nuestro caso, vemos cómo el nacionalismo catalán se ha valido del desconcierto del nuevo milenio y una gran recesión para acelerar el proyecto de ingeniería social denominado «construcción nacional» aunque sea a costa de pisotear el Estado de Derecho, pervertir la democracia y corromper el lenguaje.

El insensato discurso que profesan nuestros representantes políticos en Cataluña está llegando a cotas inéditas para cualquier país democrático, la utilización de un lenguaje siempre metafórico, con referencias alegóricas y maliciosamente bélicas, dan una pista de la cosmovisión agonística y excluyente que subyace bajo el «procés», el president Artur Mas ha comparado la esperpento-consulta convocada para el 9 de noviembre con el desembarco de Normandía. ¿Hasta qué punto un presidente de una comunidad autónoma está dispuesto a inocular una visión de enfrentamiento en la población? ¿Hasta dónde quieren llegar? Es un insulto para la inteligencia y para la democracia comparar un proceso rupturista con un hecho histórico como el desembarco de Normandía, porque allí, en las playas normandas, lucharon y murieron miles de hombres para poder dotar a los europeos de un marco de legalidad que protegiese las libertades individuales y garantizase así la democracia.

¿Cuál es el objetivo de esta casta nacionalista? La perpetuación de sí misma. Los que han convertido Cataluña en una especie de coto privado de enriquecimiento de unos pocos, los que han hecho del clientelismo la razón de ser institucional, serán ellos los que seguirían gobernando una Cataluña independiente, pero, eso sí, sin ningún tipo de límite, de control, de equilibrio de poderes… esa es la Cataluña que sueñan, esa es la Cataluña que muchos no queremos, ni para nosotros ni para nuestros hijos.

Cataluña / barcelona al día
Se desmonta la carpa, pero sigue el circo
oti rodríguez marchante ABC Cataluña 6 Noviembre 2014

Entre la gente que piensa, hay dos opiniones muy distintas, pero ambas razonables, o al menos razonadas, sobre la decisión que ha tomado el Gobierno de Rajoy frente a las «astucias» de Artur Mas y su fiesta dominguera. Una, alaba la serenidad, legalidad y legitimidad del Gobierno para desmontar sin chulerías ni postureos, tan sólo con los cauces que le permite el Tribunal pertinente, lo que, además de patochada, era también un desafío engallado a la Norma suprema, al sistema democrático, a la convivencia pactada. Y otra, igualmente visible y digna de reflexión, que considera un error político el haber reaccionado con tanta seriedad y autoridad ante lo que ya no era más que una parodia que rozaba lo grotesco, cambiándole la nariz roja y los zapatones a un acto al que no iba a faltar Bob Esponja, por ese lagrimeo habitual del nacionalismo victimista del no nos dejan votar, que en esta caso sólo sería un no nos dejan hacer el ridículo.

El caso es que ver ayer a Francesc Homs hacer el indio (escapado de la reserva) y participar en la penúltima charlotada del maratón de llamadas telefónicas «informativas» y hablar de que el proceso de Kafka se mantiene con todas sus consecuencias y a todos sus efectos, pues subrayaba aún más la idea de que el Gobierno, o el Estado, o su diversidad de recursos amparados legalmente, lo ignoran de un modo casi ofensivo para él, y que las consecuencias y efectos de su actuación tal vez sólo consistan en que esté haciendo las últimas llamadas telefónicas con cargo a nuestro bolsillo. Se les ha ido el futuro por el desagüe, han malgastado tiempo, dineros e ilusiones que no eran suyos, al menos los dineros, y el próximo lunes el mundo se dividirá entre los que disfrutaron golpeando cacerolas y los que quieren dedicarse a construir de verdad, a mirar hacia los próximos años no a hace trescientos. No se puede ser tonto durante mucho más tiempo, y sería recomendable y hasta intelectualmente reparador que, una vez desmontado el circo, devolviéramos a cada uno a su lugar, Cervantes a La Mancha, Santa Teresa a Ávila, Colón a ningún sitio..., y Artur Mas y su peña, pues a descubrir América, que aún están a tiempo.

'Gente que vive fuera'
Una vergüenza secular

José María Albert de Paco Libertad Digital 6 Noviembre 2014

Al encenderse las luces todavía aletea en la sala el eco de las últimas palabras de Félix de Azúa: "Quiero que me entierren en Madrid". Ésa es también la voluntad de Albert Boadella, quien hace siete años emprendió un singular proceso de descatalanización por el que se fue despojando de todos y cada uno de los atributos que aireaban su pertenencia al terruño, incluido el idioma, "origen", sostiene, "de nuestros males". Ambos protagonizan, junto con Federico Jiménez Losantos y Xavier Pericay, Gente que vive fuera, un relato polifónico sobre el totalitarismo en que su autor, Arcadi Espada, ha tratado de plasmar "lo que hace el nacionalismo con las personas". Aparten a las criaturas.

Boadella sostiene que eso que llaman cultura catalana es "una absoluta ficción"; no en vano, "es el talento el que se vuelca en las lenguas, no las lenguas en el talento". A Pericay le incomoda el ambiente, es decir, las esteladas en los balcones, alguna que otra conversación oída al vuelo o ese omnipotente foco de irradiación que es TV3. Félix de Azúa cree "interesante" que Mas declare la independencia desde un balcón, en la esperanza de que ese gesto induzca una respuesta del Estado. La clase de afirmaciones, en fin, que serán exhibidas por el nacionalismo rampante como se exhibía en Bañolas al negro de Botsuana.

Las palabras de los personajes tienen como telón de fondo una serie de abruptas antipostales de la Ciudad Condal en que se aprecia un vago afán alegórico, y que actúan, en cualquier caso, como descansillo meditativo. Este poemario cuasi brossiano constituye una operación simbólica que pretende trasladar al cine el aire de los periódicos. También aquí, en efecto, hay noticias. Así, De Azúa cuenta que en cierta ocasión un alto cargo de CDC le confió que, veinte años atrás, en un cónclave del partido, captó una conversación entre Marta Ferrusola y Jordi Pujol que, a la luz de los últimos sucesos, bien cabe tildar de premonitoria. "Els nostres fills aniran a la presó", le advertía él. Y FJL narra cómo le ofrecieron matar al one-hit wonder del terrorismo que le descerrajó un tiro en la pierna. Y que declinó la oferta."Yo mataría a Hitler, no a un mamarracho". El disparo no se oye, se ve: tras la rememoración de FJL, una bandada de palomas estalla en el cielo, en un plano que acaso restituye el único punto de vista admisible en el relato de un atentado, de cualquier atentado: el de la víctima; en este caso, un filólogo que se juró que no sería menos que nadie por el hecho de ser español y que ahora, al ver manar la sangre, aún consciente, teme morir desangrado. "¿Y si la bala me ha desgarrado la arteria?", se sigue preguntando.

Con todo, el film encierra un triunfo inapelable. Vean por qué. A FJL le tirotearon, a Boadella le boicotearon; De Azúa no quiere que el profesorado catalán, vivísima destilación de 30 años de pedagogía del odio, tenga el menor roce con su hija. En cuanto a Pericay, una noche fue al teatro y, al salir, se dio cuenta de que ya nada le retenía en Cataluña. Atrás quedaba su vano intentó de vivir del catalán sin ser nacionalista. Y se largaron, sí, mas Cataluña y sus lúgubres adherencias no han sido óbice para que hoy, además de influyentes profesionales, sean tipos razonablemente felices.

Tan razonablemente que ni siquiera caen en la tentación sentimental. Pericay: "Mi Barcelona son ahora cuatro amigos". FJL: "Fui feliz en Barcelona, sí; pero, ojo, también lo fui de crío en Teruel". De Azúa: "Me gusta ser madrileño y que me pongan una tapa con la cerveza, qué demonios, y criticar esos absurdos parquímetros en que uno ha de teclear la fecha de nacimiento de su abuela". Boadella: "Tengo un gran recuerdo de lo que fue el paisaje de mi enamoramiento, pero vaya, lo importante fue el enamoramiento". Entre tanto, unos bañistas tientan las aguas de Barcelona y el mar se descompone en un destello infinito, cegador.

Referéndum ilegal del 9 de noviembre
Convivencia Civica Catalana   6 Noviembre 2014

Apreciado/a amigo/a

Ante la convocatoria de un referéndum ilegal en Cataluña para este domingo 9 de noviembre, Convivencia Cívica Catalana considera que la actitud del gobierno autonómico catalán, vulnerando leyes y sentencias, es extremadamente grave y recomienda a socios y simpatizantes no participar en modo alguno en lo que es un evidente fraude de ley.

Como ciudadanos sensatos y responsables, no vamos a participar en ilegalidades ni colaborar con ellas. Tampoco votaremos ”no” porque eso sería igualmente legitimar con nuestras participación un acto ilegal.

Por otra parte, también recomendamos a los miembros de la comunidad educativa, profesores, personal administrativo, padres y alumnos, a los cuales se pretende trasladar la responsabilidad de un acto ilegal, no colaborar con él. Si es tu caso y necesitas asesoramiento legal, nuestra asociación te lo puede proporcionar.

Lamentamos también las maniobras de propaganda del gobierno catalán con sondeos como el del pasado viernes en que se presentó como resultado a la opinión pública que hay más del doble de catalanes partidarios de la secesión que los que no lo son. En realidad la muestra del sondeo estaba notablemente sesgada como demostramos en la nota de prensa que puedes ver aquí.

Por último, nuestra asociación reafirma nuestro compromiso como ciudadanos de Cataluña con la sensatez y la legalidad frente a la lamentable radicalización e irresponsabilidad del gobierno catalán.

Recibe un cordial saludo

CONVIVENCIA CIVICA CATALANA
www.convivenciacivica.org
http://facebook.com/ ConvivenciaCivicaCatalana
http://twitter.com/ ccivicacatalana
Apartado de Correos 6142
08080 BARCELONA
Teléfonos 626 377 683 / 659 055 939

XXV aniversario
La caída del Muro y el síndrome del miembro fantasma
Cristina Losada Libertad Digital 6 Noviembre 2014

Cualquier marxista más o menos leído de la década de 1970 daba por sentado, de forma muy similar a sus antecesores, que el capitalismo caería un día, siempre el siguiente, víctima de sus contradicciones internas. En menos de una década, sin embargo, lo que cayó víctima de sus contradicciones internas fue el sistema comunista. Su colapso y rápida desintegración sorprendieron tanto a los simpatizantes como a otros muchos. Hasta los críticos del comunismo pensaban que el sistema, terrible como era, contaba con la capacidad de mantenerse.

Por su relevancia simbólica y la carga emocional que la acompañó, la caída del Muro de Berlín es el acontecimiento que señala el final del comunismo, aunque sólo fuera uno más de una cadena. Ha pasado un cuarto de siglo, que se cumple el domingo, y entre las muchas cuestiones que todavía merecen explorarse traigo una, que es esta: si el final del comunismo, como sistema existente en la realidad, supuso también el hundimiento de la idea comunista.

No ocurrió con el colapso del comunismo lo mismo, ni siquiera algo parecido, a lo que había pasado con los del nazismo y el fascismo. Tras la derrota de Hitler en la Segunda Guerra Mundial y la exposición de los crímenes nazis, nazismo y fascismo encarnaron de manera indubitada el mal absoluto. No iba a ser así con el comunismo, cuyos horrores ya se conocían antes con notable precisión y tendían a verse como hechos del pasado, circunscritos al stalinismo y reconocidos en parte por los soviéticos en 1956, en el famoso XX Congreso con Nikita Jruschov, al tiempo que se dejaban de lado horrores posteriores, como el genocidio perpetrado por los Jemeres Rojos en Camboya (1975-79) o los desastres provocados por Mao en China en la década de 1960.

Cuando se desintegró, hacía tiempo que la URSS no ejercía de faro y guía de los comunistas de Occidente, que por cierto eran los únicos realmente existentes. Donde el comunismo aún tenía creyentes y devotos entonces era en los países no comunistas. Los intelectuales marxistas estaban, como se dijo con sorna, en las universidades de Europa y de Estados Unidos, no en Moscú ni en Varsovia ni en Praga ni en Berlín Este. El previo distanciamiento de la URSS, y de no pocos partidos comunistas europeos (recuérdese el eurocomunismo), amortiguó a buen seguro el efecto de su hundimiento.

Más aún, como argumentó Revel, la desaparición del sistema comunista devolvió el socialismo a su condición primitiva: la utopía. Le permitió abandonar el terreno de las realidades, tan descarnadas ellas, y lo propulsó al firmamento de las (buenas) intenciones. En suma, la idea se salvó, y se salvó sobre todo al dejar de estar representada por su realización.

El comunismo, en fin, salió bien parado de sí mismo y de sus consecuencias. Nadie puede decir hoy que es nazi o fascista sin provocar consternación, condena y asco. Pero no sufrirá ninguna de esas reacciones, o apenas, quien ahora se diga, y con orgullo, que es comunista. Algunos años después de la caída del Muro, Revel clamaba que la izquierda había eludido cualquier examen histórico y cualquier examen de conciencia serios tras el hundimiento del imperio soviético. Es curioso que en la izquierda que no era ni había sido nunca comunista se presentara también esa resistencia. Que se tuviera ahí tanto cuidado de preservar a la idea comunista de un rechazo absoluto que la inutilizara como referencia. Como si la utopía comunista, con su creencia (cuasirreligiosa) en una sociedad perfecta y en el hombre nuevo, le fuera necesaria. Así, pese a que el final del comunismo fue en efecto su final, buena parte de la izquierda lo siguió sintiendo como a un miembro fantasma. Es decir, como a un miembro amputado con el que se continúa percibiendo –y necesitando– una conexión

No al miedo, sí a la regeneración
EDITORIAL Libertad Digital 6 Noviembre 2014

El panorama que ofrece el último sondeo del CIS no por previsible resulta menos demoledor: la formación de Pablo Iglesias, con el 22,5% del voto, estaría muy cerca del PP, que sigue en caída libre y ya sólo obtendría un 27,5%, y del PSOE (23,9).

Si en menos de diez meses los comunistas de Podemos han sido capaces de lograr tan alto respaldo en las encuestas, no hay que descartar que puedan alcanzar la victoria en las elecciones generales que, en principio, se celebrarán dentro de un año. Más aun si tenemos en cuenta que ya es la primera fuerza en intención directa de voto.

Con todo, la preocupación no debería depender tanto de considerar si Podemos será la primera, la segunda o la tercera fuerza en la próxima legislatura. Lo preocupante es que una formación política liberticida que tiene en los regímenes cubano y venezolano sus referentes aparezca como gran alternativa a la falta de regeneración democrática de PP y PSOE. Este hecho es absolutamente desestabilizador con independencia de que la formación de Pablo Iglesias llegue al Gobierno.

El drama es que el justo castigo que reciben PP y PSOE no redunde en beneficio de partidos que, en el ámbito del centro-derecha y el centro-izquierda, tratan de regenerar el sistema, sino de una formación cuya concepción de la democracia, al margen de su ropaje transversal y populista, es lo que imperaba al otro lado del Muro de Berlín.

Si en las pasadas elecciones europeas aún había más ciudadanos que canalizaron su lógico descontento con los partidos tradicionales a través de propuestas democráticas regeneracionistas como UPyD, Ciudadanos y Vox que a través Podemos, hoy en día la formación de Pablo Iglesias más que triplicaría la suma de los votos de esas tres formaciones democráticas.

Ante el riesgo cierto que se cierne sobre nuestra democracia, debe cesar el espectáculo de división, depuraciones y espantadas que está ofreciendo el regeneracionismo. Rosa Diez tiene el enorme mérito de haber puesto en marcha un partido como UPyD, pero su liderazgo no debe suponer un techo a una formación que empieza a declinar por su absurda oposición a coaligarse con un partido similar, más pequeño pero en ascenso, como es el Ciudadanos de Albert Rivera.

En cuanto a los dos grandes partidos, aún están a tiempo de reaccionar y de hacer frente a Podemos, especialmente el PP, si promueven la regeneración y la democracia interna y la participación de sus bases, tal y como con acierto propone en nuestras páginas Percival Manglano. Es una condición urgente e inexcusable: la mera estrategia del voto del miedo a la ultraizquierda liberticida de Iglesias y Monedero, aparte de indigna, sería muy posiblemente insuficiente.

Inminente choque de trenes
Carmen Leal Libertad Digital 6 Noviembre 2014

Hasta la saciedad hemos oído la frase del choque de trenes para referirse a la situación creada por la insumisión y desobediencia del Gobierno catalán al Gobierno de España al plantearle una votación -solo para los ciudadanos catalanes- sobre la secesión de Cataluña del resto de España. Algo imposible de aceptar por nuestra Constitución ni por ninguna de nuestro entorno.

Creo que fue en el periódico El Mundo donde ví la imagen de España como una máquina de tren grande, muy grande, vieja y oxidada conducida por un maquinista poco hábil y manifiestamente mejorable su visión de la realidad catalana que circulaba por una vía , la situación actual, harto difícil dadas las circunstancias de crisis económica, paro, corrupción sistematizada etc. Es difícil ser Maquinista y circular por esta vía porque debe conducir, mejor dicho acarrear con infinita paciencia , inteligencia y habilidad política a 17 vagones, -las Autonomías españolas- cada una con sus especificidades sus problemas, sus gentes iguales y distintas en sus necesidades.

Cataluña se ha salido de la vía natural -y eso que era vagón de primera clase – y se ha situado frente a la Máquina española . Allí se ha colocado esta Cataluña que primero poco a poco y ahora a toda velocidad se precipita al encontronazo fatal. Pero esta Cataluña de ahora no es un vagón de tren de Primera clase, sino un carro tirado por un burro que va por la misma vía y en sentido contrario. La imagen es propiedad del Sr Sostres en El Mundo. Y no esta mal ,ni es denigrante para nadie. El burro es el animal totémico de Cataluña y el “carro” se refiere a la Autonomía catalana por aquello de “tirar del carro”. Así que tenemos y tememos un inminente encontronazo de una maquina de tren muy,muy vieja, oxidada y renqueante, conducida por un maquinista poco hábil, cobardón y a todas luces lento de reflejos políticos enfrentado a un carro que circula por la misma vía en sentido contrario y tirado por un burro, animal totémico de Cataluña .

El Sr Mas empecinado en saltar por encima de la Máquina de hierro. Claro que tras el burro, subido al carro y bien sujeto a el va el Sr Junqueras enseñándole al pobre burro la zanahoria, la independencia de Cataluña, que la tiene atada a un palo. Unas veces la enseña apetitosa, jugosa, tan cerca.... Otras la retira un poco mas allá y le atiza el palo. El Sr Junqueras siempre detrás, sin esfuerzo, sin mancharse. Alguna vez con lágrimas en los ojos rogando al pobre burro que no desmaye, que estamos cerca de alcanzar la zanahoria. El esfuerzo del burro catalán es inmenso. Tirar del carro es cada vez mas complicado y oneroso. La máquina infernal de España le amenaza continuamente con los pitidos del Tribunal Constitucional, con la impugnación de la consulta, con las consecuencias. Mientras Junqueras dale con la zanahoria delante. El carro cada vez es mas pesado,hay demasiada gente que arrastrar. No solo es el Gobierno sino todas las ingentes Entidades que dependen y comen de la Generalidad y que se subieron al carro hace mucho tiempo. Hay que destacar Omnium cultural y la Asamblea Nacional de Cataluña que le van jaleando y animando con sus diadas , sus uves de victoria y su exhibición de banderas estrelladas, camisetas, relojes etc
(¿y esto quién lo paga?, decía Pla).

Subidos al carro hay multitud de gentes y Asociaciones de toda índole. Desde los medios de comunicación concienzudamente subvencionados: TV3, Radios, periódicos y revistas de todo tipo, hasta organizaciones que jamás se hubiese pensado que estuviesen en semejante sarao como la veintena de colegios religiosos de la “Fundación de las escuelas cristianas”que al mando del jesuita Enric Puig y el claretiano Maxim Muñoz aportan la sede de sus Colegios para el evento del 9N, una votación incostitucional, ilegal. Desde Maristas a Escolapios, de Jesuitas a Corazonistas, La Salle de Bonanova y la de Gracia y hasta una escuela parroquial, la de san Jose Oriol. (Ver germinansgerminabit.org) Estos colegios enseñan no solo las materias sino también la moral católica. Sorprende que dicha moral sea tan condescendiente con la vulneración de la ley de Leyes.

La Constitución y sus intérpretes del tribunal Constitucional. A tanto ha llegado la ideología nacionalista/secesionista. La zanahoria de la independencia la perciben cerca los que están subidos al carro y sin embargo no saben o no quieren saber las consecuencias del inminente choque de trenes. El descalabro social , económico, político y moral amén de la fractura de la sociedad catalana y por ende la fractura de la sociedad española. El pobre burro será arrollado y destrozado políticamente. ¿Cuánta gente tendrá tiempo de saltar del carro?

Sobre la corrupción: 3. Los pactos políticos
José Luis Manzanares www.republica.com 6 Noviembre 2014

Los acuerdos que cierren el PP, el PSOE y otras fuerzas políticas para cesar en sus respectivos cargos e incluso dar de baja a sus militantes imputados, procesados, acusados o condenados por algún delito puede servir para terminar con el insoportable “vosotros más”, pero no es suficiente para avanzar en la lucha contra la corrupción. Lo que el pueblo español reclama a voces, y ya desde hace mucho tiempo, es que también nuestros gobernantes y dirigentes políticos cumplan la ley como el resto de los mortales. En este caso, comunicando de inmediato a los jueces o fiscales la posible comisión de un delito en su entorno más próximo.

No interesan tanto las obligaciones recíprocas contraídas en aquellos pactos como la estricta observancia de las leyes, y particularmente de las penales. El deber de denunciar conforme al artículo 262 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, por ejemplo, no depende de consensos políticos. Es la sociedad en su conjunto la llamada a exigir responsabilidades como el propio ordenamiento jurídico dispone. Un partido político no necesita mirar por el rabillo del ojo para saber lo que hacen o no hacen los otros en casos similares. Y menos aun cuando gobierna con mayoría absoluta, de modo que puede reformar la legislación si fuera necesario, cuidando, además, de que las páginas del BOE no continúen siendo papel mojado en esta materia.

Los consensos para apartar de la política a los implicados en la corrupción interesan bastante menos que los dirigidos a reforzar la respuesta penal frente a esa gravísima lacra. Se trata de conseguir que los procesos penales por corrupción, a diferencia de lo que ocurre actualmente, concluyan en tiempo razonable. ¿Se acuerda alguien de cuándo empezaron las diligencias en el caso de los “EREs” andaluces, en el “Gürtel” o en tantos otros episodios de un escándalo que parece no tener fin? ¿Se atreve alguien a calcular cuántos años deberán de transcurrir todavía antes de que haya recaído sentencia firme en todos ellos?

La legislación vigente, empezando por el Código Penal de 1995, es muy mejorable. Luego, la insuficiencia de medios de la Administración de Justicia hará el resto para llegar a la deplorable situación actual. Cuando el presidente del Gobierno afirma que “si está aflorando la corrupción es porque el Estado de Derecho funciona”, no dice toda la verdad. Los escándalos afloran porque la corrupción ha hecho estallar las costuras de nuestra larga y casi infinita paciencia. Es precisamente ahora cuando se comprueba que la Administración de Justicia sólo funciona a trancas y barrancas porque no está preparada para procesar tanta inmundicia. Sobran aquí los aspavientos de sorpresa y los razonamientos retorcidos.

En su día volveremos sobre las insuficiencias de nuestra legislación penal, pero ya hemos apuntado una de ellas. Quizá conviniese convertir en delito el mirar hacia otro lado, objeto hoy del citado artículo 262 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Es increíble que esa conducta sólo siga castigándose con una multa administrativa o gubernativa de 250 pesetas. Y eso, en teoría, porque el precepto ni siquiera se aplica. En resumen, pactos sí, pero en primer término para que los delincuentes de cuello blanco sean castigados como se merecen y a su debido tiempo. La cárcel es, además de una pena, el mejor aviso para navegantes de toda laya y condición.

Los fuegos artificiales están muy bien pero mejor sería haber dedicado a la policía, los fiscales y los jueces los dineros dilapidados en eventos inútiles aunque muy apropiados para el cobro de comisiones, en los innumerables “observatorios” que durante los últimos años han proliferado por todas partes, en las alianzas de civilizaciones, en la promoción imposible de la marca España cuando la corrupción, el paro y el secesionismo catalán son hoy nuestras tarjetas de visita y, como guinda de actualidad, en la creación de un Consejo de Transparencia conforme a lo dispuesto en la correspondiente ley, siendo así que mucha más falta haría un Consejo de Colaboración con la Justicia. El humorista Forges ha ido más allá al pedir la creación de una Secretaría de Estado de A Buenas Horas Mangas Verdes. Lo que no ha dicho es si se ubicaría en la Presidencia del Gobierno o en algún Ministerio.

El 10% de la población mundial hablará, pensará y vivirá en español en 2050
Es una de las conclusiones del Manifesto por el idioma español, impulsado por la Fundación Independiente como parte de los actos de Homenaje al Idioma Español que promueve en colaboración con una trentena de instituciones
 www.lavozlibre.com 6 Noviembre 2014

Madrid.- El 10% de la población mundial hablará español en el año 2050, según una de las conclusiones de la Fundación Independiente, que homenajeará este jueves 6 de noviembre en un acto a este idioma, lengua materna de más de 500 millones de personas.

En el manifiesto que apoya esta iniciativa se insta a "responder unidos al desafío que genera, con el paso del tiempo, la natural disgregación social y cultural, fortaleciendo los vínculos creados y compartidos por millones de seres humanos; vínculos que son la base del humanismo y del progreso".

Esta fundación celebrará este un acto de homenaje a las 18.00 horas en el Club Siglo XXI (C/ Padre Damián, 23) de Madrid. Además, otras 30 instituciones de la sociedad civil y los ámbitos político, empresarial y académico respaldarán esta iniciativa para "defender el papel fundamental del español en el mundo como factor integrador de culturas".

En el acto de presentación intervendrán personalidades de las distintas instituciones que participan en este homenaje, que expondrán las diversas iniciativas que desde sus respectivos organismos y ámbitos de actuación han puesto en marcha para la difusión y promoción del español en el mundo.

Entre los ponentes figuran Eduardo Zaplana, presidente del Club Siglo XXI; Ignacio Buqueras y Bach, presidente de la Fundación Independiente; Sofía de Borbón, presidenta de la Academia de la Diplomacia; Manuel Campo Vidal, presidente de la Academia de las Ciencias y las Artes de laTelevisión; Rafael Conde de Saro, director de la oficina del Alto Comisionado para la Marca España; Esperanza Ibáñez, mánager de Políticas y Asuntos Públicos de Google España y Portugal y Elsa González, presidenta de la Asociación de la Prensa de España (FAPE).

'Gente que vive fuera': sobre cómo el nacionalismo catalán propició una diáspora
Cuatro creadores que vivían en Cataluña, tres de ellos nacidos en Barcelona, han tenido que marcharse de un territorio en el que ya no pueden ni quieren vivir: Félix de Azúa, Albert Boadella, Xavier Pericay y Jiménez Losantos. Sus testimonios están incluidos en el documental Gente que vive fuera, elaborado y difundido por la plataforma Libres e Iguales.
Karina Sainz Borgo www.vozpopuli.com 6 Noviembre 2014

Cuatro testimonios, una misma situación: la de quienes ya no pueden permanecer en el lugar donde nacieron o en el que eligieron vivir. Se trata de Gente que vive fuera, una película que muestra la realidad de aquellos que han tenido que marcharse de Cataluña porque sentían que allí era poco o nada lo que podían compartir: ni la lengua, ni un patrimonio cultural y mucho menos un discurso ciudadano inclusivo.

Realizado como parte de las acciones de la asociación cívica Libres e Iguales, el documental recoge los testimonios de algunos personajes que hasta hace poco vivieron en Cataluña y tuvieron que marcharse, ya fuese por elección propia o empujados por las circunstancias. De todos ellos, tres nacieron en Barcelona: el escritor y pensador Félix de Azúa; el dramaturgo Albert Boadella y el filólogo y escritor Xavier Pericay.

El documental se presentó este miércoles en Madrid y será proyectado en Barcelona este jueves, apenas unos días antes del amago de consulta -el llamado 9N, "proceso participativo" en más de 900 municipios que se realiza al margen de la suspensión dictada por el Tribunal Constitucional-.

"Los que teníamos que plantar cara no lo hicimos; ese es el tema, o huimos de la realidad o hicimos la vista gorda"
El documental pretende dar la cara, que no la otra mejilla. Las palabras de Pericay componen uno de los primeros testimonios de la cinta y también de los que pueden escucharse en el vídeo de minuto y medio que circula en la red: “Esos años fueron fundamentales y los que teníamos que plantar cara no lo hicimos; ese es el tema, o huimos de la realidad o hicimos la vista gorda, o lo que es peor, colaboramos, militamos en la causa nacional”, asegura un Pericay que hace voz junto con otros que, como él, se han sentido señalados.

Hay quienes como Félix de Azúa se refieren a la Barcelona previa al apogeo del nacionalismo, y lo hace, acaso, con nostalgia: “Echo de menos una Barcelona con energía, con ganas de hacer cosas, una ciudad cosmopolita, perfectamente española y que ha desaparecido”. O acaso como Boadella, actual director de los Teatros del Canal, quien -asegura- cada vez se alejó más de la sociedad de la que había formado parte: “Corté emocionalmente. Corté tanto, que llegué incluso a cortar con la visión del paisaje”, asegura el dramaturgo, quien además afirma que “la paranoia es la ficción más fácil de inocular”.

En Gente que vive fuera participa también Federico Jiménez Losantos, aragonés de nacimiento quien, sin embargo, desde muy joven –en los años de la transición- se mudó a Barcelona, donde militó contra el franquismo.

La elaboración y difusión del vídeo es una iniciativa de la plataforma Libres e Iguales, que ha decidido así manifestarse “por la defensa de los derechos de los ciudadanos españoles, de la democracia y de la integridad del territorio español frente al movimiento nacionalista separatista catalán”.

Encabezada por Arcadi Espada y la diputada del PP Cayetana Álvarez de Toledo, Libres e Iguales nació con el objetivo de "hacer pedagogía social" y movilizar al conjunto de la sociedad española contra la independencia de Cataluña. "Desde el punto de vista del hombre de letras y de cultura hay una reflexión que va más allá de lo político y que pasa por el hecho de que el nacionalismo es intelectualmente esterilizante. No hay nada inteligente en el nacionalismo. Es una ideología de la naturaleza, por así decirlo, que desde el punto de vista conceptual no tiene interés", aseguró a Vozpópuli Arcadi Espada en el momento en que esta iniciativa fue puesta en marcha.

La asociación fue constituida este año a través de un manifiesto apoyado por más de 50 intelectuales entre los que se encuentran el Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, además de los escritores Jorge Martínez Reverte, Jon Juaristi, Félix de Azúa, Andrés Trapiello o Juan Bonilla. Se ha incorporado otras figuras como la historiadora y académica Carmen Iglesias; los periodistas Santiago González y David Gistau; el filósofo Fernando Savater; el director teatral Albert Boadella o el director de cine José Luis Garci.

islamwatch.eu
El Ministro de Interior alemán advierte: “El Islam radical es una amenaza para Alemania”
Alberto Ramos Minuto Digital 6 Noviembre 2014

En una conferencia sobre seguridad, el ministro del Interior alemán Thomas de Maizière acaba de advertir: “El islam radical representa una grave amenaza para la seguridad de Alemania. El número de personas que son capaces de cometer atentados en el país ha alcanzado un nivel récord.”

Además del riesgo que suponen los yihadistas alemanes que regresan de Siria, también existe le peligro de violentos enfrentamientos en las calles alemanas entre grupos rivales que reflejan los conflictos en el Próximo Oriente. De Maizière ha indicado que las fuerzas de seguridad estiman que el mayor peligro viene de los radicales que actúan solos, al igual que ha tenido lugar en Canadá hace poco cuando dos soldados han sido asesinados por individuos recientemente convertidos al islam.

“La situación es crítica. El número de individuos que amenazan nunca ha sido tan elevado. Representamos la libertad, y eso nos convierte en objetivo de su odio.” La Oficina Federal para la Protección de la Constitución (agencia de inteligencia del interior) ha advertido que el salafismo ultraconservador se está haciendo cada día más popular y se acrecienta el número de reclutas potenciales para el Estado Islámico.

Cerca de 450 personas han salido de Alemania para unirse a los yihadistas en Siria e Irak. Unos 150 de ellos han vuelto. Las autoridades alemanas vigilan un total de 225 personas sospechosas de ser capaces de lanzar ataques en suelo alemán.

Alemania no está directamente implicada en los bombardeos aéreos llevados a cabo por los EEUU contra el Estado Islámico en Siria e Irak, pero ha aceptado enviar armas a las fuerzas kurdas en el norte de Irak para ayudarlos a defenderse contra los yihadistas. El Estado Islámico ha emitido vídeos de propaganda en alemán, con yihadistas de lengua materna alemana amenazando con desencadenar atentados en Alemania.

Grupos de salafistas y de kurdos se han enfrentado violentamente en los últimos meses en diversas ciudades alemanas, debido a las tensiones provocadas por los ataques del Estado Islámico contra los kurdos en Siria e Irak.

Al margen de esto, un grupo de unos 4.000 partidarios de extrema derecha han organizado una marcha antisalafista en la ciudad de Colonia hace una semana atrás. Cerca de 50 policías han resultado heridos.

El presidente de la Oficina Federal para la Protección de la Constitución (BfV),ha declarado: “Nos temenos una escalada de violentos enfrentamientos en nuestras calles. Según el BfV, el salafismo, que predica una forma estricta del islam puritano, es “el movimiento islámico más dinámico en Alemania”. El número de salafistas ha pasado de cerca de 3.800 en 2011 a 5.500 el año pasado y podría llegar a los 7.000 a finales de este año.


******************* Sección "bilingüe" ***********************
9-N: kermés de cobardes

RAÚL DEL POZO El Mundo 6 Noviembre 2014

A pesar de que el Tribunal Constitucional ha prohibido el simulacro de referéndum, si los Mossos d'Esquadra y las fuerzas de orden público no lo impiden, o a última hora se arrugan los libertadores, habrá un acto de desobediencia del pueblo catalán el 9-N. Afortunadamente, no hay huevos para impedir la kermés; la mano dura agravaría más la colisión entre dos pasiones.

En las vísperas, se ha puesto en marcha el buzoneo, con votantes sin censo y se preparan voluntarios en vez de funcionarios para vigilar las mesas. Hay dos cobardías frente a frente ante un referéndum virtual en busca de una nación inexistente que, como dijo Pere Gimferrer, sólo fue independiente 18 años, y no de España, sino de Francia.

El problema continúa siendo irresoluble, ya ni siquiera conllevable, y el nuevo intento de separatismo, alimentado de literatura fantástica y de inexistentes agravios a la lengua y a la fiscalidad, ha prendido en la fantasía de la gente, que organizará una cola o fila gigantesca diseminada por pueblos y ciudades. Acudirá, si la autoridad no lo impide, mucha gente: niños, monjas, ancianos, románticos, oportunistas y demócratas convencidos de que luchan por sus libertades. El Govern se ha quitado de en medio y ha dejado la consulta en manos de la sociedad civil. Sin embargo, Artur Mas llama a participar «en defensa de un país entero». «Que nadie tenga miedo», dice. ¿Miedo a qué? ¿Miedo a acudir a un «proceso participativo» que no sirve ni como encuesta?

El 9-N empieza un invierno convulso, entre el caos político y la escarcha económica. Como en el año 98, cuando la Oda a España de Maragall, podría decirse otra vez «Oh, triste España [...]. Todo lo perdiste, no tienes a nadie [...]. ¿Dónde estás, España? - no te veo por ninguna parte». Esta vez la gente se ha radicalizado porque los políticos oportunistas se han aprovechado de la crisis económica para fustigar a una «arrogante derecha española» que yo no veo por ninguna parte. El Gobierno central esta vez se ha limitado a dejar que se equivoquen, sin alardes de españolismo, ni amenazas cuarteleras. A ver qué hacen el domingo. No se puede detener a nadie por hacer una cola como la del que va a dar un donativo a la Cruz Roja. Me informan desde Cataluña: «Si no dejan votar en edificios oficiales, la gente votará en la calle. Lo que hacen no es ilegal. El referéndum o su sucedáneo provoca sólo un puro choque de competencias administrativas. El Gobierno de España dice que la consulta no entra en las atribuciones encomendadas a una comunidad autónoma y el Tribunal Constitucional se ha limitado a adoptar un acto administrativo, de puro trámite, sin entrar en el fondo del conflicto».

Esquerra lo que busca es la revolución o, por lo menos, el caos, y Convergència no puede quedarse al margen del proceso aunque no quiera elecciones plebiscitarias. Los más sensatos piensan que al final se impondrá la cordura. Mas ha prometido que el lunes escribirá una carta a Mariano Rajoy para reiterar su disposición al diálogo.

Cataluña
9-N
José García Domínguez Libertad Digital 6 Noviembre 2014

Acaso apócrifa, circula por ahí la especie de que una tarde en Sevilla –la Sevilla peligrosa de las histriónicas arengas radiofónicas de Queipo de Llano– Ernesto Giménez Caballero se topó con el poeta Guillén y, arrinconándolo en una esquina, le espetó: "Lo ve usted, don Jorge. Hay que pensar con los testículos". A lo que el otro habría replicado con sutil ironía: "Claro, claro. Lo he dicho mil veces. Eso es lo que ha hecho usted toda su vida". Resulta inevitable, a uno le vuelve a la mente aquella anécdota chusca del padre de la vanguardia hispana cada vez que el tedioso asunto catalán alcanza otro clímax escénico y tornan, unos y otros, a apelar a los cojones como supremo remedio balsámico, muy prodigioso sustitutivo del cerebro. Porque nada más castizamente español que el cojonudismo, razón de su eterno retorno al nietzscheano modo.

Recuérdese para el caso que el cabecilla militar de la asonada del 6 de Octubre, Miquel Badia, caudillo de las escuadras de Estat Català, respondía ante los suyos por el muy celtíbero mote de Capità Collons (Capitán Cojones). No lo pueden evitar, mal que les pese, también ellos son españoles hasta el tuétano. Artur Mas, un anodino burgués de Barcelona, alguien que lo más revolucionario que ha hecho en su vida ha sido montar en bicicleta, está a cinco minutos de incurrir en una irresponsabilidad histórica que emparentaría su personal figura con las de aquel par de ilustres majaderos que fueran Macià y Companys. Porque si los cojonudistas de Madrid todo lo arreglarían soltando a la cabra de la Legión por el Paseo de Gracia, sus hermanos gemelos de Barcelona igual resuelven cualquier querella con solo hacer oídos sordos a cuanto prescriban leyes, jueces y magistrados.

Así las cosas, la imagen con que sueña Mas para el próximo domingo es el primer plano de un guardia civil cetrino y con mostacho, alguien que recuerde lo más posible a la estampa grotesca de Tejero, arreándole con la porra a una dulce pubilla catalana, a ser posible lánguida, rubia y con los ojos azules (la anti Rahola, para entendernos). La España garrula, autoritaria y primitiva frente a la civilizada, europea y cultísima Cataluña. El president daría un brazo por conseguir que ese fotograma abriese los telediarios de medio mundo el 9-N. De la inteligencia política de la capital dependerá que su suprema fantasía no se cumpla. Cinco minutos restan, decía. Tiempo suficiente aún para darle una oportunidad al cerebro. El simulacro teatral para consumo exclusivo de las cámaras de televisión, no otra cosa puede haber ya el domingo, dejaría de constituir un casus belli apenas con que la Generalitat transfiriera la dirección artística del montaje a algún promotor privado, llámese ANC, Òmnium Cultural o Manolo el del Bombo. Tan simple como eso. A fin de cuentas, sin infraestructuras públicas ni funcionarios de por medio, ¿cuál sería el problema? Ninguno. Los cojones o el cerebro, he ahí el dilema.
Según la Fundación Independiente

Elogio del valor
Asombra la ausencia de articulación eficiente y académica de las dos lenguas en Cataluña, en Galicia o en el País Vasco
Jordi Gràcia. El Pais  6 Noviembre 2014

El librito no llega a las cien páginas pero es un regalo para el lector curioso y, sobre todo, para el muy ocupado. Durante al menos un par de horas estuvieron charlando sobre temas abiertos —sociedad, política, cultura— dos grandes de la literatura actual, el hispano-peruano Mario Vargas Llosa y el italiano tan españolizado, tan europeizado, Claudio Magris. Eso sucedió en México hace unos cinco años, en 2009. Hoy esa charla está puesta en limpio y prologada por Renato Poma bajo el título La literatura es mi venganza (Anagrama).

Desde aquel 2009 hasta 2014 hemos vivido un terremoto social y civil, además de la depauperación acelerada de las clases medias. Por eso hay algo perverso en el intento de averiguar las intuiciones que tuvieron esos dos escritores en torno a las relaciones que el intelectual y la cultura establecen con las nuevas sociedades y, en particular, con las nuevas formas de movilización política, incluido lo que Magris llama la política pop (refiriéndose no a Podemos ni al populismo independentista sino a Berlusconi). Este asunto no figura en la agenda catalana; es verdad incluso algo peor: la reflexión sobre las condiciones de vida de la cultura catalana en los últimos 30 años no figura en los análisis o los programas del independentismo porque no hay mucho que decir como no sea con voluntad dinamitera. Comparto muchas críticas al funcionamiento del Estado en relación con las culturas y las literaturas no castellanas, ciertamente. El Instituto Cervantes se equivocó en racanear las invitaciones y las actuaciones de autores no castellanos y ha sido poco eficaz a la hora de hacer realidad sus buenos propósitos fundacionales. Debía actuar como palanca de difusión internacional del castellano pero también de las literaturas no castellanas, y ese componente ha sido menor, a ratos testimonial y a menudo ha protagonizado episodios sonrojantes de provincianismo.

Sé que lo mismo ha sucedido en otros lados. En el Institut Ramon Llull, su par catalán, es fácil identificar actividades tan sectarias y poco realistas —, consecuentes con la realidad catalana— como el Instituto Cervantes lo ha sido al reducir la realidad plural de la España de la democracia. A muchos profesores de universidades extranjeras dedicados a la cultura española les sigue asombrando la ausencia de articulación eficiente y académica de las dos lenguas en Cataluña, en Galicia o en el País Vasco. Y les sorprende más la separación casi castrense entre departamentos dedicados a una o a otra lengua, a ser posible, con el menor contacto mutuo. Hay muchas excepciones, pero las excepciones no cuentan para identificar la norma general, y esa norma ha preferido que las lenguas respectivas y sus estudios se sientan ajenas o incluso de otro planeta. Tampoco es exactamente abrumadora la cantidad de libros que abordan en una perspectiva cultural esa realidad literaria bilingüe y la pluralidad de redes personales y circuitos intelectuales —editoriales, revistas, restaurantes, librerías, terrazas...— que recrearon activamente, y aún recrean, la heterogeneidad como forma de vitalidad cultural.

La etapa política que atraviesa Cataluña no ve con los mejores ojos un enfoque semejante porque desmentiría que los escritores han actuado como espadachines a la greña. O mostraría que la bulla personal que mantuvieron durante tantos años el desaparecido Baltasar Porcel y el vivísimo Juan Marsé era solo una bulla personal y no el síntoma fiable de un sistema cultural. De hecho, Cataluña ha sido históricamente, y es todavía, sociedad bilingüe cuya cultura ha crecido enriqueciéndose con el lujo de disponer de dos literaturas en fricción fértil (incluida la vastísima potencia hispanoamericana), que pocos estudian juntas y casi nadie cuenta mezcladas, que es como han vivido.

Por eso ha resultado tan estimulante que Magris y Vargas Llosa se pongan de acuerdo en reivindicar la tradición ilustrada y no cedan a las peores tentaciones reductoras de los intereses políticos. Vargas Llosa ha despertado en los últimos tiempos iras patrióticas en Cataluña, sobre todo tras su proximidad a la plataforma política e intelectual Libres e Iguales: algunos de sus portavoces más mediáticos actúan como auténticos dinamiteros ya no de la convivencia sino de la simple cordura. Pero es el Vargas quien suscribe estas palabras de Claudio Magris cuando teme hacia 2009 “una regresiva fièvre identitaire, un cierre visceral, agresivo y autodestructivo, en la propia peculiaridad, en la propia diversidad vivida no como realización concreta del universal humano, sino como diversidad absoluta y salvaje”. El porcentaje de salvajes en España y Cataluña por fortuna es exiguo pero el de quienes siguen creyendo que la particularidad es un valor ha crecido de forma asombrosa. Pero no tienen razón, cree Magris, y desde luego yo con él: la particularidad no es un valor, “no es un valor ser italianos o peruanos, hombres o mujeres, católicos o protestantes o agnósticos; la particularidad de cada uno de nosotros es la premisa para poder realizar, con ella, un valor”.

Jordi Gracia es profesor y ensayista

Las víctimas del victimismo
El catalanismo se fundó siempre sobre el pacto, el realismo y el gradualismo
Valenti Puig. El Pais  6 Noviembre 2014

Sigue rampante la escalada de victimismo por parte del nacionalismo catalán, ahora con la proa puesta hacia la secesión. Inicialmente, el lema era “España no nos quiere”. Luego vino “España nos roba” y ahora estamos en “España no nos deja votar”. Esta secuencia contribuyó a propagar el supuesto de que ante una España debilitada por la crisis económica de 2008, en una Cataluña independiente se viviría mejor. Ahora el proceso secesionista está en una fase de mayor intensidad para construir la figura del enemigo. Según el victimismo, ese enemigo no deja votar a los catalanes que quieren decidir el futuro de Cataluña, en una consulta sin legalidad. Al analizar el nacionalismo, Isaiah Berlin incluye como una de sus características básicas la necesidad de tener un enemigo, no un adversario como sucede en la política pluralista, sino un enemigo culpable de la herida colectiva que padece aquella comunidad sojuzgada.

Incluso si considerásemos la hipótesis de una voluntad recentralizadora del Estado o de un estrangulamiento deliberado de la economía de la Generalitat, uno se pregunta si tales agravios justifican de modo categórico que la secesión de Cataluña beneficiaría a la sociedad catalana. Pero lo cierto es que el victimismo ha logrado cotas muy asentadas, presencia mediática en expansión, demonización de las críticas y, sobre todo, sobredimensionar el bloque de ciudadanos partidarios de una u otra forma de consulta, hasta el punto de que el presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha hablado de mayorías indestructibles, un concepto que no parece consecuente con la democracia para el siglo XXI. A pesar de todo, de tanta confusión, sectores significativos de la sociedad catalana creen que, incluso como sujeto insatisfecho y malquerido, Cataluña es parte de España.

Pero la retórica beligerante del victimismo impide cualquier cuantificación. Desde la afluencia a las manifestaciones a unos porcentajes de secesionismo que están tan entremezclados con la aspiración emotiva del derecho a decidir, las cifras exactas no aparecen. Esa fue también la distorsión en el debate sobre balanzas fiscales. Entidades proindependentistas como la Asamblea Nacional o el Òmnium tampoco aportan transparencia en sus decisiones, complementos presupuestarios o número de socios. Sus procesos de toma de decisión son una nebulosa. En parte, la oleada de victimismo nacionalista tiene su origen en el catalanismo histórico, pero lo más arriesgado para la sociedad catalana actual es la pulsión populista que se nutre de paranoia histórica, de exclusión incipiente y de una inflación falaz del lenguaje, de la palabra despojada de su semántica real. Sabemos también que así se opaca la transparencia sin la que no hay razón civil. Se obstruye la fiscalización del poder, en nombre de una legitimidad que se pretende por encima del imperio de la ley.

En estas circunstancias, el victimismo quema etapas con gran facilidad. Por ejemplo, ya no es que España expolie a los catalanes o maltrate la lengua y la cultura catalana. Ahora es que no deja votar a Cataluña. El argumento aducido con contundencia es que la Constitución de 1978 impide el ejercicio democrático. Da pie para desechar todos los argumentos jurídicos sobre la ilegalidad de un referéndum camuflado y, cada vez más, para encubrir las razones económicas que, de una parte, son la patente incapacidad de gestión de la Generalitat en estos momentos —endeudamiento, paralización, impago— y, de otra, los riesgos económicos que representa una Cataluña separada de España.

Mientras, con el efecto casi hipnótico de un mantra repetido a todas horas, el sentimiento de catalanidad, amalgamado con otros factores muy heterogéneos, asume la idea de que España no deja votar ni decidir a los catalanes. Enésimo éxito de la estrategia victimista. El enemigo construido por la iniciativa de Artur Mas es magmático, pero el perfil siempre resulta ser el de España. En fin, el Consejo de Estado, el Tribunal Constitucional, La Moncloa, el corsé constitucional, la abogacía del Estado, Hacienda. ¿Es que el catalanismo fue siempre así? Al contrario, se fundamentaba en el pacto, el realismo y el sentido de la proporción, el gradualismo.

El victimismo tiene inductores, raíces históricas, su microclima, sus falacias históricas. Todo eso impide precisamente llegar a saber cuál es el problema real y sus dimensiones exactas porque las estadísticas no se hacen con emocionalidad. Lo que cuentan son los votos en las urnas y que la votación sea acorde con la ley. Pero da igual porque el victimismo se crece como nebulosa, de forma cíclica. De hecho, Francesc Cambó reconoce en sus memorias que el progreso rápido del catalanismo fue posible por una propaganda a base de algunas exageraciones y de algunas injusticias. Dijo que eso ha pasado siempre y pasará, puesto que los cambios en los sentimientos colectivos no se producirán nunca a partir de juicios serenos. Razón de más para el justo respeto que merecerían las víctimas del victimismo.

Valentí Puig es escritor.

Día de la Memoria para las víctimas del terrorismo

Gorka Maneiro www.latribunadelpaisvasco.com 6 Noviembre 2014

Unión Progreso y Democracia, celebrará el próximo lunes 10 de noviembre el Día de la Memoria en un lugar emblemático de Vitoria con un homenaje a las víctimas del terrorismo. Será un sencillo acto, consistente en la lectura de un manifiesto por parte del portavoz de UPyD del País Vasco, Gorka Maneiro, y el depósito en el lugar de un ramo de flores.

El Día de la Memoria se instauró en 2010 y tuvo como propósito original homenajear en esa fecha del día 10 de noviembre (una de las escasas fechas del calendario sin víctimas) a todas las víctimas del terrorismo. Sin embargo, apenas duró un año y ya desde 2011 hubo quienes pretendieron convertir aquella jornada y aquel homenaje en algo distinto a lo que inicialmente quería ser, provocando con ello la división de la sociedad decente y de los demócratas, división que se mantiene hasta hoy.

UPyD va a recuperar la versión y el propósito original de aquel día y por eso homenajeará a las víctimas del terrorismo. Independientemente de lo que hagan los demás, UPyD las homenajearemos porque se lo merecen y porque la sociedad sigue estando en deuda con ellas, muchas de las cuales se sienten abandonadas por las instituciones y, muy especialmente, por un Gobierno vasco del PNV más pendiente de los presos de ETA que de sus víctimas.

UPyD no va a seguir el juego al nacionalismo que siempre quiso impulsar la teoría del conflicto político. No vamos a seguir el juego a quienes pretenden mezclarlo todo para confundir y engañar a la sociedad. No vamos a seguir el juego a quienes nunca movieron un dedo para derrotar a ETA. No vamos a seguir el juego a los equidistantes ni a los melifluos ni a los bienquedantes. No vamos a seguir el juego a quienes pretenden manipular la historia. No vamos a seguir el juego a los que no quieren ni memoria ni verdad ni justicia ni reparación para las víctimas del terrorismo sino tratar de vendernos la idea de que ETA fue sólo una más de las muchas violencias que vivió Euskadi durante décadas.

UPyD homenajeará a las víctimas del terrorismo en el día que se decidió que fuera un día para su memoria. ¿Acaso no pueden los partidos políticos democráticos dedicar al menos un día de los 365 que tiene el año a rendir homenaje y recordar a las víctimas del terrorismo? ¿Es esto tan complicado? ¿Es tan difícil de entender? ¿Tienen algunos que contaminarlo todo? UPyD sí lo hará el lunes día 10 de noviembre en Vitoria, para homenajearlas como merecen a las víctimas del terrorismo.


SIENDO COLEGIOS ELECTORALES
La insumisión de directores de instituto al 9-N tocó la fibra de Rajoy
Juan de Dios Colmenero www.elsemanaldigital.com 6 Noviembre 2014

En el recurso presentado por la Abogacía del Estado contra el sucedáneo de consulta pesó la preocupación que un grupo de ellos les mostró cuando acudió a pedir amparo.

Fue una de las razones que influyeron a la hora de que el Gobierno, a través de la Abogacía del Estado, se decidiera por impugnar y presentar el segundo recurso al Tribunal Constitucional contra la consulta alternativa del 9-N.

Varios profesores, entre ellos directores de institutos de enseñanza media y bachillerato de seis localidades de Barcelona y cuatro de Tarragona, se dirigieron a los servicios jurídicos del Estado para ser asesorados sobre cómo actuar en la jornada del domingo.

Accedieron a la Abogacía del Estado bien directamente, o en su mayoría, a través de los alcaldes de sus respectivas localidades. En otros casos la información y asesoramiento les vino por plataformas como la de Sociedad Civil Catalana.

Querían conocer, antes de que se impugnara el "nuevo" 9-N, qué hacer en caso de no respetar la sugerencia "voluntaria" que le había hecho el presidente de la Generalitat, Artur Mas.

Desde el Gobierno catalán se instó a los directores de todos los institutos a colaborar con el sucedáneo de consulta. En una reunión celebrada el pasado 16 de octubre, representantes de los servicios territoriales del Departamento de Enseñanza dejaron las cosas claras.

El día anterior se había producido la convocatoria a través de un correo electrónico en el que se destacaba la importancia de ese encuentro para "hablar de la jornada de participación ciudadana, de la que algunos institutos serán sede". Además, se instaba a no fallar: "En caso de no poder asistir, es importante que lo comuniquéis telefónicamente".

En todos los institutos
En dicha reunión, una responsable de la Generalitat explicó que la "jornada de participación ciudadana" era una solución de última hora que había ideado Artur Mas como alternativa a la consulta y que se iba a celebrar "en todos los institutos".

Añadió que se necesitaban "voluntarios" y que "los directores preguntaran a profesores, padres y personal no docente si querían serlo porque había que formar un equipo de tres personas por centro".

Ante tal exigencia, "voluntaria pero forzosa" según denunciaron luego varios de los directores presentes, se decidió pedir amparo e información a los expertos jurídicos.

Lo directores de instituto son funcionarios de cuerpos estatales, dependen orgánicamente de la Generalitat, pero, al igual que ocurre con los jueces, los inspectores de trabajo o los secretarios de Ayuntamiento, el ingreso en este Cuerpo lo determina el Estado y los nombramientos salen en el BOE.

Respuesta al miedo y la incertidumbre
Los servicios jurídicos del Estado han tomado este hecho como de "especial importancia" a la hora de argumentar el recurso que presentaron y que ya ha sido admitido a trámite por el Tribunal Constitucional. Era fundamental, según fuentes del Ejecutivo, dar una respuesta de "protección a aquellos funcionarios que no sabían exactamente qué hacer".

Algunos profesores denunciaron presiones, sobre todo en ciudades más pequeñas de Cataluña donde sí está presente la todopoderosa Asamblea Nacional Catalana (ANC). Cuyas labores de control y agitación abarcan cualquier aspecto de la vida cotidiana, desde la "catalanización" de las tiendas a la implantación del odio a España en los colegios e institutos.

Se ha instado a los profesores a colocar carteles bien visibles de la organización, de la campaña Ahora es la hora y de la fecha del 9-N y se recomienda aleccionar a los estudiantes sobre el derecho a decidir o la posición "intransigente" del Estado "opresor".

Javier Barraycoa
'En Cataluña estamos al principio del problema'
R. Moreno www.gaceta.es 6 Noviembre 2014

El portavoz de 'Somatemps' advierte de “la necesidad de prepararse para una lucha larga contra el nacionalismo”.

“La actual situación de Cataluña, especialmente el auge del secesionismo, no es la causa de la crisis política española. Es el agotamiento del paradigma de la transición, y la eclosión de sus contradicciones, la que ha provocado el mal llamado problema catalán, que esencialmente es un problema español”. Así lo manifiesta la plataforma antiindependentista Somatemps.

Este sábado “en la vigilia de una destartalada consulta ilegal o a-legal” organizará un acto para presentar a la sociedad catalana un análisis de la crisis política actual desde un paradigma global. Tendrá lugar a las 12.30, en el Centro Cívico Pati Llimona de Barcelona.

La asociación indica que “la imperante corriente secesionista no podrá solucionarse desde un dique constitucionalista, pues traspasa las fronteras de meras legalidades coyunturales”. Advierte de que “estamos ante un problema de crisis educativa, moral, política e histórica que exige altura de miras para comprender su magnitud” y que de este análisis “han de surgir las primeras propuestas que fundamente una regeneración política de todo un sistema”.

En el acto intervendrán Alex Rosal, periodista y editor de Cataluña hoy, vista desde fuera, que leerá un documento jurídico sobre la ilegalidad y/o a-legalidad del proceso del 9N.

El catedrático Josep Alsina planeará la crisis de este sistema y la necesidad de abrir debates en toda España y proponer vías de solución. Llevará a cabo la lectura del manifiesto “España, conoce Cataluña y ama ésta tu tierra”.

También participará Javier Barraycoa, promotor de la plataforma, profesor universitario y escritor, que planteará la necesidad de una diagnosis correcta de la actual situación política y los escenarios a los que nos encaminamos.

“Corremos el gran riesgo de que los políticos y los ciudadanos crean que una vez prohibida la consulta se ha acabado el problema del nacionalismo. Es mucho más grave. Estamos ante la finalización de la transición y se van a abrir nuevos paradigmas, que pueden ser para mejor o peor”, señala a GACETA.ES Javier Barraycoa. En este sentido, cita las reformas constitucionales o que se malinterprete lo que es el federalismo.

“Muchas veces cuando el PSOE habla de federalismo es en el fondo de confederalismo, un paso previo a la disyunción de la estructura del Estado”, afirma.

Barraycoa dice que Somatemps planteará el sábado “la necesidad de prepararse para una lucha larga contra el nacionalismo”. Alertará de que “no estamos ante el final del problema, sino que posiblemente al principio” y que eso exige "un cambio de mentalidad desde muchos ciudadanos, hasta ahora, conformistas”.

Para ese mismo día, pero a las 12.00, la entidad Libres e Iguales también ha convocado en la Plaza de San Jaime de Barcelona una concentración en la que leerá un texto de denuncia frente al secesionismo. Ambos actos serán compatibles horariamente.

Además, VOX ha organizado la concentración cívica #stopcorrupcion en la Puerta del Sol de Madrid, a las 11:00 de la mañana. Según ha informado este miércoles la formación, despuésdel mismo se desplazarán hasta el ayuntamiento de la ciudad para apoyar el acto por la unidad de España, organizado por Libres e Iguales.

AUTOR DE 'LA FAMILIA PUJOL CORPORATION'
Pablo Planas: "Pujol nos reunía a los periodistas en salas, nos ponía a todos en pie y nos impartía moral"
"Los negocios de Oleguer Pujol solo se pueden afrontar si manejas dinero negro"
Periodista Digital. 6 Noviembre 2014

Este 5 de noviembre de 2014 se ha presentado en el hotel Palace de Madrid el último libro de Pablo Planas y José Alejandro Vara, 'La familia Pujol Corporation' publicado por Stella Maris. Pablo Planas, columnista de Libertad Digital y Crónica Global, fue entrevistado por Luis Balcarce y Alejandra Alloza en la tertulia política de 'Rojo y Negro' en Radio4G para contar algunos de los entresijos de la familia que durante décadas estuvo al frente de toda la estructura sociopolítica catalana.

El punto de partida para la escritura del libro nació de la confesión de quien fue el presidente de la Generalitat durante 30 años, Jordi Pujol i Soley, admitiendo que había cometido irregularidades con Hacienda.

Fueron muchas las preguntas que se plantearon en la tertulia política del programa entorno a una de las familias más adineradas de toda España, entre ellas, una clave: ¿viene el dinero de la supuesta herencia de Banca Catalana? Así respondía el propio Planas:

El señor Pujol atribuye este dinero a su padre. El padre lo que consigue fue reconstruir el imperio familiar con el tráfico de divisas con la ayuda de su socio David Tennenbaum. Esos negocios oscuros son los que marcan los negocios de Pujol.

El periodista insistía en que este es un libro ante todo periodístico, que va más allá de los simples intereses políticos y busca retratar a quienes han sido durante muchos años los 'intocables' de la política.

Pujol nos reunía a los periodistas en salas, nos ponía a todos en pie y nos impartía moral.

Pablo Planas dijo que en libro se ha tratado de reflejar a todos sus protagonistas desde el respeto "que muchos de ellos no han tenido con el resto de españoles". El periodista se mostraba sorprendido por el proceso de recabar testimonios y declaraciones después de la confesión, del cual esperaba más facilidades.

Después de esas declaraciones del ex presidente, que han movido los cimientos de las instituciones catalanas, son muchos los aspectos que faltan por aclarar en los tribunales sobre la familia Pujol.

Hay que aclarar estos trasiegos y este caso de corrupción tiene que seguir. Recordemos que los Pujol han ganado casos judiciales increíbles como el caso Banca Catalana. Se decidió que se fueran de rositas, y ahora se dan los condicionantes para que esto pase. Entre todos los hijos de los Pujol, tenemos el caso fantástico de Oleguer Pujol que decide comprar mil y pico sedes del Banco Santander. Estos negocios, si no eres Amancio Ortega, solo puedes afrontar este tipo de negocios si tienes dinero negro. Nadie lava más blanco que la familia Pujol.

Y deslizó un dato importante respecto al tema de las tarjetas negras, en este caso referido a la máxima entidad bancaria catalana:

Sabemos lo que se han gastado con tarjeta en Caja Madrid, pero no los de Catalunya Caixa.

La experiencia del periodista en Cataluña, también le permitió hacer predicciones sobre qué pasará el cada vez más cercano 9N y sobre la consulta.

Habrá manifestaciones espontáneas y colas en los colegios electorales se pueda o no se pueda votar. algo así como un 11 de septiembre en el 9N. Todos están movilizados, para los nacionalistas es un reto, pero también es un éxito.


Recortes de Prensa   Página Inicial