AGLI Recortes de Prensa   Domingo 23  Noviembre  2014

Nos sobran los motivos
Sergio Gutiérrez El Confidencial  23 Noviembre 2014

El bipartidismo agonizante, nos ha dejado el país “tan maltrecho y ajado / que está cerrado por derribo”, que diría el maestro Sabina. Entre unos y otros, han dejado a la democracia y a la Constitución de 1978 a los pies de los caballos. Se han llevado a toda una generación de españoles y a la clase media por delante. Y lo han hecho con soberbia e impunidad, lo que deslegitima a los implicados para capitanear la regeneración política que pide a gritos la nación.

El hartazgo de la sociedad ha ido creciendo, y han tomado fuerza reacciones que estaban en pleno apogeo hace más de cien años. Por un lado, Pablo Iglesias y los suyos, con sus círculos, han calcado el modelo de los Sóviets, que fueron clave para el triunfo de la Revolución Bolchevique en 1917 (y que por cierto, no volvieron a pintar nada en la URSS). La amenaza de una República Bolivariana en España es cada día mayor.

Por otro, los nacionalismos decimonónicos vuelven a tener una gran relevancia; algunos proponen una independencia que no deja de ser utópica, ya que el debate está equivocado y la solución, en pleno siglo XXI, debe ser a nivel global; otros, más maquiavélicos, proponen una Europa nacionalista formada por no se sabe cuántas taifas, cada una con sus hechos diferenciales y sus privilegios forales o feudales y que anteponen a la nación frente al individuo, y que tan nefastas consecuencias tuvieron para Europa en el pasado. Una aberración teórico-práctica, que otorga derechos a los territorios por encima de las personas.

Por último, no debemos olvidar el desafío religioso, que si bien en otra época era lanzado desde los púlpitos y las sacristías cristianas, ahora cobra fuerza desde mezquitas y minaretes, cuando llaman a la yihad, o pretenden limitar los derechos de las mujeres, o simplemente, no respetan la ley democrática.

Con este caldo de cultivo, hoy más que nunca, hacía falta consensuar una tercera vía constitucionalista que recuperase la ilusión de la mayoría de ciudadanos, y luchase por hacer efectivos los valores supremos de nuestro ordenamiento jurídico constitucionalmente avalados: la igualdad, la justicia, la libertad y el pluralismo político; y ello con una altura de miras propia de los desafíos que se plantean, centrando el discurso en la defensa de la democracia y ofreciendo a la ciudadanía un proyecto europeísta que ponga sobre la mesa una Europa Federal constituida por 30 o 40 Estados democráticos fuertes, formados por ciudadanos libres e iguales.

No ha podido ser. Ha faltado generosidad, o mano izquierda, o qué sé yo. Era la oportunidad para resetear el sistema desde dentro, cambiando la ley desde la ley, sin destruir el ordenamiento jurídico. Es tiempo de hacer POLÍTICA en mayúsculas, para que no sea peor el remedio que la enfermedad, para que la historia no se repita y para que nadie nos devuelva otra vez al tiempo de las sombras.

*Sergio Gutiérrez Ponce es licenciado en Derecho y funcionario de la administración local.

Oligarquía
Alberto Ramos. Minuto Digital 23 Noviembre 2014

No tengamos miedo de decirlo: en las elecciones sólo seleccionamos un puñado de oligarcas que nos roban el poder. Bajo la máscara de la democracia, en España prospera una oligarquía en la que los hombres en la cúspide escriben las reglas de su propio poder.

?Nada importa que aumente la precaridad, las desigualdades y la exclusión, siempre y cuando perdure la ilusión democrática de las elecciones. El pueblo se muestra orgulloso de votar como le dicen sus amos, gracias a un trabajo permanente de lavado de cerebro.? Se cree indirectamente responsable de la libertad que supuestamente le garantizan sus representantes. En realidad no hace más que servir de soporte a un poder que no controla y por el cual no delibera. El pueblo no puede proponer proposiciones de ley en el Parlamento recogiendo una cierta cantidad de firmas, como en Suiza por ejemplo, auténtica democracia participativa.

?Para mejor manipularnos el poder llama democracia a un sistema en realidad completamente opuesto a la democracia (gobierno del pueblo). La oligarquía (gobierno de unos pocos) manipula y tergiversa las palabras y los conceptos suceptibles de designar el enemigo del pueblo. Los oligarcas no tendrían absolutamente ningún poder si realmente estuviéramos en democracia. Con esa manipulación constante tratan de ponerse a cubierto de toda posibilidad de una revolución que los pondrían en su sitio, es decir fuera de toda esfera de poder.

Hace más de un siglo, un panfletario anarquista escribía: “Los ciudadanos se contentan con roer el hueso sin carne que les han echado, el hueso del sufragio universal. Y es por esa palabrería, por esas discusiones electorales, que todavía mueven las mandíbulas, unas mandíbulas que ya no saben morder.”

Eso era en 1900. Desde entonces nada ha cambiado…

Podemos comienza a mostrar su verdadera cara
EDITORIAL Libertad Digital  23 Noviembre 2014

El escándalo de la polémica beca de investigación en la Universidad de Málaga de la que ha estado disfrutando Íñigo Errejón, uno de los principales integrantes de la formación de ultraizquierda liderada por Pablo iglesias, ha sido sólo el inicio de una catarata de acontecimientos que, poco a poco, van poniendo de manifiesto la hipocresía de los mensajes de Podemos y la absoluta falta de credibilidad de sus dirigentes.

Sólo la desesperación de parte de los votantes españoles, empobrecidos por la crisis y asqueados por los constantes casos de corrupción política que afectan a los grandes partidos, explica que un movimiento liderado por diletantes fanáticos, surgidos de las zahúrdas de la muy sectaria Universidad pública española, se haya convertido en una fuerza política emergente y tal vez decisiva, según las más recientes encuestas electorales. Así ha sido mientras las caras visibles de Podemos se han limitado a ejercer de azote de la casta política en las tribunas mediáticas que, con asombrosa generosidad, han puesto a su servicio los principales grupos de comunicación, sobre todo desde el éxito de este movimiento en las elecciones europeas del pasado mes de mayo. Desde esa atalaya incomparable que constituyen las tertulias televisivas, los dirigentes de Podemos han actuado de severísimos censores de la moral pública, haciendo gala de una altura moral que, a la vista de lo que vamos sabiendo de estos nuevos redentores de ultraizquierda, está totalmente injustificada.

Ha bastado que los medios de comunicación abandonaran ese embeleso inicial y comiencen a poner el foco en la realidad de Podemos desde su constitución como partido político, para que salten a la vista las contradicciones de un grupo de jóvenes totalitarios que ejemplifica lo peor de la muy endogámica y sectaria vida académica española.

El caso de la beca fantasma de Errejón no sólo es un escándalo por el aparente incumplimiento de las funciones por las que ha estado ingresando casi dos mil euros procedentes del bolsillo de todos los españoles. El mero hecho de que accediera a ese puesto, diseñado específicamente para él al objeto de evitar cualquier competencia, es ya un abuso que incapacita a este joven justiciero para seguir abroncando a la casta de la que dice abominar. Si hay en España un segmento social que goza de privilegios, desde luego es el que forman él y sus compañeros de aventura política, todos los cuales llevan desde siempre viviendo del esfuerzo de los contribuyentes, a los que dicen querer liberar aplicando las más rancias recetas de la tradición marxista.

Pero la hipocresía de esta nueva casta de ungidos no se agota con el episodio del presunto nepotismo del que se ha beneficiado Errejón. El líder supremo de Podemos, Pablo Iglesias, ha dado esta semana también otra muestra de hipocresía al exigir preguntas pactadas en un programa de televisión al que había confirmado su asistencia. Tan sólo hace tres semanas decía en otro programa de televisión que le "molaría mucho" someterse a las preguntas de "periodistas cabrones" cuando estuviera en La Moncloa, algo que este totalitario leninista da por hecho. Pues bien, ha bastado que en esa misma cadena le hicieran una entrevista menos amistosa de lo habitual para que le haya entrado el pánico a la exposición pública y exija ahora aparecer en una pantalla de plasma, justo lo que más ha excitado su celo justiciero cuando ha sido el presidente del Gobierno el que ha utilizado ese absurdo formato.

En Libertad Digital advertimos desde el primer momento del peligro que una formación de extrema izquierda, con vínculos intelectuales, políticos y económicos con las dictaduras marxistas emergentes en Hispanoamérica, tendría para el futuro de nuestra democracia en caso de que se cumplan sus expectativas electorales. Los episodios protagonizados por los dirigentes de Podemos esta última semana nos dan la razón. De paso, van a servir para que los ciudadanos españoles comiencen a darse cuenta por ellos mismos de la verdadera cara de este nuevo partido, cuya hipocresía se va a ir poniendo de manifiesto, con toda seguridad, en los días venideros. Esto no ha hecho más que empezar.

¿Hay violencia en el discurso de Podemos?
Honorio Feito. Minuto Digital  23 Noviembre 2014

Hace apenas un mes, al término del congreso fundacional de Podemos, su líder, Pablo Iglesias Turrión, pronunció una frase histórica que provocó el interés de una gran parte de la sociedad española: “el cielo no se toma por consenso, sino por asalto”.

honoriofeitoCon independencia del estudio histórico que pueda suscitar la frase, atribuida a los antiguos griegos, pero utilizada por Marx y considerada propia de la retórica comunista, la frase inspira también el efecto de tomar al asalto algo sagrado. Asaltar, acometer impetuosamente, dice la Real Academia Española de Lengua. A partir de aquí, no ha pasado desapercibido el discurso y los mensajes y lemas provenientes de Iglesias y de sus compañeros en la cúpula de mando de esta asociación, ya convertida en partido político, que tanto preocupa a los partidos de la izquierda y a periodistas.

Haciendo acopio de muletas o tópicos, como los utilizados por los socialistas durante la Transición (“En este país…, en lugar de decir España, abierta y simplemente, o “el pueblo unido jamás será vencido”), los líderes de Podemos han dejado, en sus intervenciones, una colección nada despreciable de frases, argumentos, consideraciones, apreciaciones o acusaciones que encierran una notable carga de violencia, al menos dialéctica, a través de su discurso. Razones que, ancladas en la protesta, embridan su mensaje a través de un plano enfrentado que separa lo bueno de lo malo, siendo ellos mismos, jueces de esa definición.

Por ejemplo, cuando Pablo Iglesias dijo que el ochenta por ciento de los ciudadanosaseguran que los escraches a los políticos son legítimos…, cuando afirma que la “derecha de este país, criminaliza la protesta…”, o como cuando Juan Carlos Monedero acusó a la Policía de distribuir heroína entre la población joven vasca, para frenar las adscripciones a la banda terrorista ETA.

Este establecimiento de buenos y malos, en los que ellos se arrogan la primera parte, el papel de buenos, de reformadores, de gentes capaces de arreglar el mundo, transmite el mensaje de que el mundo está mal porque quienes deberían hacerlo bueno se han vendido a los intereses del mal, se han dejado corromper, han mordido la manzana prohibida. Y, por supuesto, en la cima de la pirámide de la malignidad está “la casta”. Esta es una cita permanente en su discurso. La simple definición ya identifica y muestra, con el dedo acusador, a los privilegiados.

En su discurso, los representantes de Podemos más que anunciar denuncian la existencia de los malos: ”Los que gobiernan este país, los pies les huelen a franquismo…”, dice Iglesias olvidando que los que gobiernan este país, para bien o para mal, están amparados en once millones de votos. O cuando, refiriéndose a la policía, acusa: “en vez de defender a la gente, se convierten en matones al servicio de los ricos…”

Pablo Iglesias, actual secretario general de Podemos, entiende que la protesta forma parte consustancial de la democracia (es frase textual), y que el actual gobierno tiene un problema con la democracia al tratar de abortar la protesta violenta con la presencia de efectivos policiales. Y lo dice mientras, en un programa de una televisión privada, visiona un video donde los manifestantes tratan de tomar al asalto el Congreso de los Diputados, habiéndose producido casi treinta heridos entre los policías.

El tema de los buenos y los malos asoma, de nuevo, cuando dice: “el problema de éste país es que hay una minoría de privilegiados, una oligarquía de sinvergüenzas que está robando a la mayoría”, frase que cualquier español, que no pertenezca a esa minoría, lógicamente, puede hacer suya, pero que encierra de nuevo el mensaje más o menos subliminal y violento porque la frase contiene la palabra oligarquía, lo cual hace pensar al que escucha, que esa minoría de privilegiados pertenece a una casta de señoritos, oligarcas, y sinvergüenzas, y por si quedan dudas, ahí va el siguiente párrafo de Iglesias: “estoy convencido de que a muchos policías les encantaría poner las esposas a un banquero, porque tienen familia, porque tienen hijos que no pueden pagarse sus estudios…” Es decir que para Iglesias, la ecuación tiene tres factores y una incógnita: el primer factor es la afirmación suya –afirmación, que no presunción- de que los banqueros, en general, son delincuentes de guante blanco, intocables, protegidos, indeseables. Segúndo factor, la policía como agentes de la Ley pero al servicio de los ricos, o sea, que la Ley protege al rico y hace escarnios entre los pobres, de los que los policías forman parte, porque sus hijos, al igual que los de la famélica legión, no tienen dinero para pagarse las matrículas universitarias. Tercer factor, los ricos mangonean la vida de la gente. Tal vez sea cierto, pero no es una máxima condicionante porque ser rico no es sinónimo de ser delincuente, de merecer ir esposado a prisión, de ser enemigo de la policía o de ser enemigo de la gente, incluso de la gente pobre. Bueno, tal vez para Iglesias sí. Y la incógnita a despejar es, lógicamente, el papel de Podemos para resolver el problema, que ya se adivina.

No voy a entrar, finalmente, en el asunto de la defensa de las armas, con que algunos medios han acusado a Pablo Iglesias, al mostrarse firme defensor de que “el pueblo”, ese eufemismo que emplea la izquierda cuando pretense armarse de razón, tenga armas “porque el derecho a tener armas es una de las bases de la democracia (por favor, cursiva y entrecomillado, porque es textual). Lo dijo refiriéndose a los Estados Unidos, en su programa La Tuerca, y hasta apostilló lo que sigue: “Si algo sabían los patriotas americanos que expulsaron a los ingleses, es que la democracia es incompatible con el monopolio de la violencia por parte del Estado que inventó el absolutismo europeo. La democracia es tal si el poder está repartido, y si la base del poder es la violencia, el pueblo no puede delegar el fundamento de soberanía”. Entenderá el lector que desgranar este párrafo puede llevar algún tiempo y bastante espacio, sin entrar a a explicar el ejemplo histórico.

La aparente identificación de muchos españoles con una parte del mensaje de este partido no debe dejar en la sombra la intencionalidad que la protesta esconde.

El blog de Honorio Feito http://www.honoriofeito.com/noticia/998/OPINION/Hay-violencia-en-el-discurso-de-Podemos.html

Un editorial de 'El País' que debería hacer reflexionar a los gurús de La Moncloa
¿Pero dónde coño se han metido Mariano Rajoy y los ministros del Gobierno?
Si el presidente no cree en la reforma constitucional, debe explicar su alternativa para salir del callejón
Periodista Digital  23 Noviembre 2014

El editorial aparece este domingo, 23 de noviembre de 2014, en 'El País', diario al que ahora nadie puede acusar desde el PP de jugan contra los populares.

Tras el balón de óxigeno financiero que hizo llegar la vicepresidenta al Grupo Prisa y con la llegada a la dirección del veterano Antonio Caño, las relaciones del periódico con La Moncloa pasan por un momento dulce.

'El País' no es un medio estrafalario, subido a la caopa del árbol como ocurre con la Cadena SER, LaSexta o Cuatro TV. Es un medio serio, responsable, sosegado y profesional.

Ese detalle obliga, todavía más, a los gurús que rodean a Mariano Rajoy a leer con detalle la pieza y sacar conclusiones.

Lean el editorial y juzguen:
A la cabeza de los objetivos de la sociedad española debería situarse la recuperación de la confianza en las instituciones de la democracia. Hay que dar respuestas a los sufrimientos sociales, al malestar de la gente con la corrupción y al grave problema que representa la crisis territorial.

Salir de la espiral de la desconfianza exige que el jefe del Gobierno y su equipo planteen una estrategia. Hoy por hoy no hay evidencia de que la tengan. Rajoy está cada día más ausente y el Gobierno es cada día más invisible.

Faltan ideas y no existen atisbos de que estas vayan a llegar, en un clima que, cuando queda todavía un año de mandato, parece ya de elecciones anticipadas. Para evitarlas, el Ejecutivo debe ofrecer de inmediato soluciones para los graves problemas que el país enfrenta.

Lo más acuciante es la agudización del conflicto en Cataluña. El independentismo ha demostrado su capacidad de actuar como una potente minoría, socialmente bien organizada y políticamente imbricada en las instituciones de su comunidad. Quien encabeza el Gobierno de España ha dejado pasar demasiado tiempo y ahora se encuentra entre la espada y la pared.

La consumación del 9-N —por irregulares que fueran las votaciones— le ha llevado al intento de criminalizar a las principales autoridades de Cataluña, mientras sectores de la derecha presionan para que reafirme el nacionalismo español. Pese a todo, sigue siendo cierto que no hay más salida que el diálogo y la negociación.

Cuando, hace tres años, Rajoy obtuvo la más grande mayoría absoluta de la que ha dispuesto el PP, empezaba a quedar claro que la crisis económica se estaba transformando en crisis política.

El presidente y su partido prefirieron disociar ambos problemas, apelando reiteradamente a no distraerse de lo esencial, la economía. Concentrado en esa gestión, el jefe del Ejecutivo se ha guardado de intentar reformas en el agrietado edificio institucional.

El paso del tiempo confirma el error: ocho de cada diez españoles consideran mala o muy mala la situación política, según el CIS.

Por supuesto que el partido gobernante no es el único afectado por la corrupción, pero sufre gravemente de ello. Una política enérgica de correcciones tropieza con el miedo a cambiar procedimientos que vienen de antiguo y que ayudan tanto a la financiación irregular de los partidos como a enriquecimientos personales.

Las reformas “de regeneración” anunciadas resultan muy cortas para hacer frente a un problema sistémico, y Rajoy tiene que plantear algo mucho más creíble y contundente en su comparecencia parlamentaria del 27 de noviembre.

En todo caso, los españoles valoran la persistencia de un paro elevado como el mayor de los problemas, sin duda unido a la precariedad en las condiciones de vida de partes nada desdeñables de la población.

Rajoy pide que se respete su labor de “siembra” en el terreno de las reformas económicas, consciente de que la cosecha no está madura. Pero es frágil la posibilidad de que dé frutos tan abundantes como para hacerse perdonar otras carencias.

El presidente, que ha apelado a la necesidad de luchar contra el fatalismo, tiene margen político de maniobra porque conserva la autoridad sobre su grupo parlamentario.

Pero se lo resta el hecho de actuar también como máximo responsable del Partido Popular, que se va a jugar su poder institucional en 2015. Eso le forzará a dedicarse a los arbitrajes internos, dado el presidencialismo inherente a esta fuerza política.

Aún así, su principal responsabilidad tiene que ser afrontar los problemas de España, es decir, todo lo que tiene que ver con la desvitalización de la política institucional y representativa, de la que el PP es en parte responsable.

Por eso, si el presidente no cree en la reforma de la Constitución que otros sugieren, debería decir en qué cree.

“La Historia, presa política”
Teresa González Cortés www.vozpopuli.com  23 Noviembre 2014

Cuando creemos que somos lo que contamos de nosotros mismos, entonces la Historia, con mayor y superior motivo, suele ser el abrevadero de cuyos relatos vivimos. De ahí el valor mayúsculo que arrostra la Historia; de ahí la tentación de manipular el discurso narrativo del tiempo y tomar la Historia como ese sitio que no admite otros sitios.

Me explico: del déficit democrático a una concepción cerrada de la Historia apenas hay distancia. Y, aunque obvio, no es menos trivial observar cómo gobernantes de tendencias antidemocráticas quieren hacer bailar la Historia al son de sus intereses hasta convertirla en apéndice subsidiario de la política. Pero la Historia a la carta, por más que se empeñen en administrarla ciertos dirigentes, siempre trasciende una visión cerrada del ayer. Y si no hay un solo futuro, por lo mismo tampoco se puede denominar “Historia” a un discurso oficialista “único” del tiempo. Ya lo intentó (y fracasó) Enrique IV al imponer por ley, a través de su edicto de Nantes (1598), que “la memoria de todo lo pasado […] se apague y adormezca, como si no hubiera sucedido”. También lo intentaron (y asimismo naufragaron) los amantes de la dictadura, los comunistas y nazis, tras monopolizar y transformar la Historia en una ideología monocausal.

La Historia no es, en fin, retórica. Tampoco dominio exclusivo de los políticos. Es ante todo factualidad y, por tanto, fuente continua de investigación. Por otro lado, y en tanto escenario dialéctico en el que confluyen lo nuevo y lo viejo, la Historia se escribe y reescribe a medida que llegan nuevas generaciones porque, entre otras cosas, somos animales desdoblados, léase, con conciencia del paso del tiempo. Y en la labor de los historiadores, labor que consiste en bajar por los túneles del ayer, nunca está alcanzar la verdad en su esplendor, puesto que captar la esencia absoluta y eterna de todos y cada uno de los sucesos antiguos constituye una tarea hercúlea, sobrehumana, inalcanzable para cualquier mortal.

“Poufs” históricos
Está claro que la obsesión por el pasado delata en los políticos su desinterés por el presente, y que del abandono de los problemas actuales deriva la defensa de una Historia “crisálida”, en cuya matriz la memoria ha sido cosificada, enjaulada. Y las efemérides y demás acontecimientos, una vez desvirtuados o descontextualizados, resultan mera colección de fetiches. De una objetividad, por tanto, sin objetos nace una Historia de culto y para el culto, de acólitos y para seguidores. Por lo mismo, de una realidad construida fraudulentamente sin hechos, “sólo lo que no ha ocurrido no envejece”, comentaría Schiller.

Teniendo en cuenta que la política es un acto de poder, en este siglo XX, definido por J.F. Revel como “el siglo de las sombras”, la Historia que manejan los políticos no es “Historia”; es fraude, falsificación, es mito a lo sumo, y más cuando se afanan en confundir la “Historia” con la “fuerza del destino”. Y tratan de maquillar lo sucedido con una lectura premeditadamente victimista.

A estas tendencias hay que unir la injerencia de muchos profesionales (???) que se venden al poder político y para quienes, “como la mentira llega siempre la primera, la verdad no encuentra ya sitio” (Gracián). Lo cual es grave. Y ello por el hecho de que historiadores, filósofos y periodistas de hoy proponen dar vida a escenas irreales (igual que aquellos diseñadores de poufs que construían peinados femeninos con barcos, escenas cartográficas y elementos botánicos) y se dedican además a deformar los hechos y hacer de la Historia (nacional o local) un enorme tótem cardado de reliquias y episodios inmutables. Por supuesto, eso no es Historia, es Historia “teatro” (G. Bueno), es Historia “museo imaginario” (R. Aron), es “nostalgia” (A. Camus), “búsqueda de legitimación” (M. Onfray).

Bien, contra estas tretas de embaucadores y cuentistas recuerdo al politólogo Maquiavelo quien en El Príncipe (1513), o sea, hace 500 años, ya advertía la conveniencia de andar por los caminos reales de la verdad antes que por las rutas de la imaginación.

El abuso de las emociones
En los simulacros historiográficos los falsarios buscan echar deliberadamente arena a nuestros ojos, reducir, gracias a la persuasión y la propaganda, la Historia a simple romería de emociones. Así se explica que los militantes y líderes de ISIS apelen a la Edad Media para justificar sus actos de sangre. Y mientras los serbios de la ex Yugoslavia mantienen aún viva el aura romántica de la Batalla de Kosovo (1389) que enfrentó al ejército serbio frente a las fuerzas otomanas, en Francia el político Jean-Luc Mélenchon & Cia andan enredados en un hondísimo festín sentimental, salido de un conflicto hermenéutico sobre la memoria de la Revolución francesa.

Digamos que diluir la memoria autobiográfica en una serie de recuerdos institucionales sirve para edificar una memoria colectiva…… a costa de las propias vivencias y evocaciones personales. Lo cual constituye una de las manipulaciones más feroces e indignas de la Historia de nuestro tiempo. David Rieff ha escrito a este respecto Contra la memoria (2012) argumentando que “no se puede conjugar el verbo recordar en plural a menos que nos refiramos a los que presenciaron lo recordado, pues recordamos en cuanto individuos, no como colectividades. Por ende, es imposible referirnos con seriedad a la memoria colectiva de un pueblo del mismo modo en que nos referimos a la memoria individual”.

La Historia “amañada”
Llegado a estos niveles de desfachatez, pongo punto final. Y recurro a las palabras de la filósofa Simone Weil: decía en 1943 que “se tiene miedo a leer cuando se percibe la cantidad y enormidad de falsedades materiales expuestas sin vergüenza, incluso en los libros de los autores más reputados. [...] ¿Qué sentido tiene alegar que los autores van de buena fe? [...] Un guardagujas culpable de un descarrilamiento que alegara buena fe no sería precisamente bien visto”.

Entonces, ¿por qué acunarse en la memoria colectiva y tirar por la borda el conocimiento de la Historia?, ¿por qué conceder más valor al relato que al dato? La respuesta no radica en la evidencia de encontrarnos bajo una crisis de credibilidad o bajo la quiebra del concepto de verdad. La respuesta se halla en la contaminación que genera esa terrible dependencia ideológica de intelectuales. Y políticos.

"AQUELLOS QUE NO DECAPITEN NO SE GRADUARÁN"
Los hijos del Estado Islámico: campamentos para niños que serán ejecutores y suicidas
Andrés Mourenza. Estambul El Confidencial  23 Noviembre 2014

Los niños que crecen en los territorios bajo control del Estado Islámico (EI) no ven dibujos animados en la televisión, no juegan con la pelota en las calles ni trazan dibujos de familias felices en la escuela. Al contrario, muchos de ellos son obligados a presenciar ejecuciones, patear las cabezas de los decapitados o aprender a recargar fusiles automáticos mientras recitan la shahada o profesión de fe musulmana: “No hay otra divinidad que Dios, y Mahoma es su profeta”.

La organización dirigida por Abu Bakr al Bagdadi es probablemente el primer grupo yihadistas con un claro proyecto estatal desde el triunfo de los talibanes afganos, y ello implica pensar más allá de las victorias militares, es decir, en la continuidad que pueden aportar las nuevas generaciones. “La información recopilada revela que el ISIS (Estado Islámico de Irak y del Levante, por sus siglas inglesas) da prioridad a los niños como vehículo para asegurarse lealtad a largo término, adherencia a su ideología y cuadros de combatientes devotos que verán la violencia como un modo de vida”, señala el último informe de la Comisión Internacional Independiente para la Investigación sobre Siria, vinculada a la ONU, para cuya redacción ha entrevistado a más de 300 hombres, mujeres y niños que huyeron de los territorios del Califato proclamado por el EI.

Informes de la ONU, de activistas opositores como el grupo Raqqa is Being Slaughtered Silently o de organizaciones de derechos humanos como Human Rights Watch (HRW) confirman la existencia de campos de entrenamiento de menores en diversos puntos del territorio controlado por el EI como Raqqa, Alepo y Yarabulus, en Siria, o Mosul, en Irak. Los yihadistas “persiguen una política de hacer morir de hambre a la ciudad”, aseguran los activistas de Raqqa, uno de los bastiones del Estado Islámico, “y por ello la gente necesitada envía a sus hijos a los campos de entrenamiento por dinero”. Según un estudio publicado por HRW en junio, los yihadistas pagan 100 dólares mensuales por cada menor mientras que el sueldo de los combatientes mayores de edad es de unos 200 dólares.

Otros niños, en cambio, son secuestrados o llevados a la fuerza a los campos de entrenamiento bajo la amenaza de encarcelar a las familias que no cooperen. Igualmente, según explica a El Confidencial la doctora Shelly Whitman, directora ejecutiva de la iniciativa sobre Niños Soldados Roméo Dallaire, los yihadistas se aprovechan de los “huérfanos” y de los “menores separados de sus familias, que se encuentran en campos de refugiados y buscan venganza”.

"Mañana serán los combatientes más fuertes”
El Estado Islámico sabe que cuanto antes comience el proceso de adoctrinamiento, más leal resultará esta nueva generación de yihadistas, tal y como afirma Raed, un adolescente sirio que se unió a la yihad con 16 años, en una entrevista con HRW: “El líder del campo decía que prefería a los más jóvenes. Me dijo: ‘Mañana serán líderes más poderosos o combatientes más fuertes’”. Por ello, los procesos de captación comienzan en las mezquitas, los sermones públicos y los centros educativos, que han adoptado un currículo totalmente filtrado por la demente interpretación del islam que sostiene Al Bagdadi. “La educación está siendo empleada como una herramienta de adoctrinamiento, diseñada para promover una nueva generación de seguidores. En muchas zonas, el currículum escolar ha sido modificado para reflejar estas prioridades ideológicas e incluir el entrenamiento en uso de armas”, explica el informe de la comisión de investigación de la ONU.

Por ejemplo, en el caso de Raqqa, afirman los activistas anti-Estado Islámico, “al no quedar sistema educativo en la ciudad, los niños van a las mezquitas, donde los clérigos del EI les lavan el cerebro y les adoctrinan para que tomen parte en la santa yihad y luchen contra los infieles y los enemigos de Dios”. En Mosul, de acuerdo al diario que un residente compila para la BBC, los yihadistas no solo han separado a niños y niñas en la escuela o han sustituido la clase de “educación física” por la de “educación yihadista”. También sacaron del plan de estudios las lecciones de geografía e historia, aunque luego rectificaron y en su lugar acabaron con la clase de arte y, con ello, también prohibieron el uso de lápices de colores.

El número de menores en campos de entrenamiento sigue siendo desconocido: en agosto el Comité de Derechos Humanos de Siria estimaba que unos 800 niños participaban en ellos, aunque otras fuentes creen que la cifra es superior y que cada mes entre 250 y 300 ingresan en ellos para sustituir a los niños-soldado que mueren en el frente. De hecho, Whitman opina que el Estado Islámico “utiliza a entre 200.000 y 300.000 niños, no solo en labores militares sino también en todo tipo de trabajos de apoyo, por ejemplo mensajeros”. La edad también varía, va desde los 18 años a menos de 10.

Aprender a convertirse en terrorista suicida
Un informe de Raqqa is Being Slaughtered Silently señala que en esa provincia siria existen cinco campos de entrenamiento para niños y adolescentes y describe el funcionamiento de uno de ellos, el de Al Tabqa, para menores de 16 años y donde sus entre 250 y 350 alumnos aprenden a “disparar armas y lanzar granadas, además de recibir instrucciones sobre cómo hacer coches bomba y convertirse en terroristas suicidas”.

Existen dos programas: el normal y el intensivo. En el primero, los niños entran en un curso de 45 días de educación “fundamentalista” para luego ser enviados al entrenamiento militar propiamente dicho, que se prolonga durante tres meses. En esta segunda fase “los niños son segregados en diferentes grupos decididos por sus mentores y ello incluye: el grupo de terroristas suicidas, el grupo de fabricantes de explosivos y el grupo de soldados”. El programa intensivo se reserva para momentos en lo que el Estado Islámico está inmerso en batallas a gran escala, como la actual campaña para tratar de conquistar la ciudad kurdo-siria de Kobani. En este caso, las clases teóricas se reducen a 20 días y las prácticas a un mes, “al final del cual (los menores) son inmediatamente enviados al campo de batalla”.
Riad, de 16 años, fue entrenado en el campamento de Kafr Hamra, en la provincia de Alepo, donde la mayoría de sus compañeros tenían entre 12 y 18 años: “El entrenamiento era muy severo. Nos levantábamos, rezábamos y luego, sobre las 9.00, hacíamos ejercicios. Después descansábamos, luego teníamos cursos sobre la sharia (ley islámica), más tarde estudio militar, luego más cursos de sharia y después algo de descanso y rezos”. Según explica a HRW, en los descansos no se les permitía quedarse dormidos: “Venían a nuestras tiendas y disparaban al aire o nos enviaban a vigilar una trinchera. Muchas veces nos quedábamos dormidos en las trincheras porque estábamos muy cansados”. Asimismo, dentro del campamento se estimula a que los niños se apunten a la lista de suicidas y, de acuerdo al relato de Amr, quien se unió con 15 años, hay una gran presión social para ofrecerse voluntario.

Estos niños son habitualmente carne de cañón debido a su escasa experiencia de combate y el corto periodo de tiempo de entrenamiento. “Cuando termina la batalla y miramos los cadáveres (del EI) vemos a muchos niños”, asegura el líder de un batallón contrario a los yihadistas, citado por HRW. Ya en junio de 2013, el Centro Sirio para la Documentación de Violaciones había contado 194 muertes de combatientes menores de edad desde el inicio de la contienda en 2011. Y los activistas de Raqqa afirman que al menos 30 menores y 45 jóvenes de la ciudad murieron en combate entre el 7 de octubre y el 12 de noviembre de este año.

Además de soldados o suicidas, los menores son empleados como vigilantes de edificios, guardaespaldas o incluso torturadores. Un doctor de la localidad de Tal Abyad (Siria) explicó a HRW que en agosto del pasado año un niño de “entre 10 y 12 años” fue llevado a su clínica para ser tratado de unos cortes en la mano: “Hablamos con quien lo escoltaba. Dijo que el chico era guardia en la cárcel de Tal Abyad y que su trabajo era dar latigazos a los prisioneros”. También, afirma Whitman, algunos niños son usados como depósitos de sangre “para poder hacer trasfusiones a los combatientes mayores del EI”.

"Aquellos que no sean capaces de decapitar no se graduarán"
Una de las pruebas para graduarse en estos campamentos -cuentan los activistas de Raqqa- es llevar a cabo ejecuciones, como ocurrió a finales de agosto tras la captura de más de 400 soldados leales al régimen de Bachar al Asad: “El EI se aprovechó del hecho de que una nueva remesa de cachorros estaba a punto de graduarse y ordenó que un número de ellos efectuase las decapitaciones. Aquellos que no fuesen capaces de decapitar no se graduarían. Sin embargo, todas las ejecuciones fueron llevadas a cabo con éxito”.

La brutalidad y el terror no solo se utilizan para formar a estos cadetes yihadistas, sino que se han convertido en parte de la vida cotidiana en los territorios bajo administración del Estado Islámico que, al contrario que otros grupos, la publicita como modo de amedrentar a los eventuales opositores e imbuir a sus ciudadanos en la cultura de la violencia. “Los entrevistados han subrayado que las ejecuciones se han convertido en habituales y ‘siempre’ hay cabezas y cuerpos exhibidos en las plazas y las rotondas de las grandes ciudades”, describe el informe de la comisión de investigación de la ONU.

La policía de la moral del EI, llamada Al Hisbah, publicita la hora y el lugar de las ejecuciones invitando a toda la población y, aquellos que se encuentran en la calle cuando se lleva a cabo, son obligados a asistir al macabro espectáculo. “Un padre de Deir ez-Zor -agrega el informe- declaró que la primera vez que vio el cuerpo de un hombre colgado de una cruz en Al Mayadin, a finales de julio de 2014, se quedó varios minutos paralizado por el horror de la escena antes de darse cuenta de que su hijo de siete años estaba con él mirando el cadáver. Esa noche su hijo no fue capaz de dormir, se despertaba continuamente con ataques de pánico”.

Los niños son tanto ejecutores, como víctimas y espectadores (a muchos menores se les obliga a ver vídeos de las ejecuciones sumarias de soldados sirios y de otros enemigos del EI). “La ejecución pública de Mohammed Qatta, un vendedor de café de Alepo, el 9 de junio de 2013, fue una temprana demostración del modo brutal con que castiga y usa el terror el ISIS para asegurar la disciplina de los niños, en particular de los varones”, indica la ONU.

Como toda organización que pretende establecer un estado “totalitario”, el Estado Islámico ejerce una política “de tolerancia cero hacia la disidencia”, según un informe del grupo de análisis de inteligencia Soufan, y para ello se sirve de sus particulares redes de espías e informadores. No en vano, algunos de los lugartenientes y principales colaboradores de Al Bagdadi tuvieron cargos en los diversos servicios de inteligencia del régimen de Sadam Husein (algunos de ellos incluso compartieron cautiverio en la misma prisión que el actual líder del EI tras la ocupación estadounidense de Irak).

Es el caso del número dos del grupo, Abu Muslim al Turkmani, exteniente coronel de los servicios de espionaje militares iraquíes y encargado de las operaciones del grupo en Irak hasta su presunta muerte el pasado 9 de noviembre en un ataque de la Coalición; o de Abu Ayman al Iraqi, considerado jefe del consejo militar del EI y que antes fue coronel en tiempos de Sadam Husein y desempeñó funciones de inteligencia en las Fuerzas Aéreas. Según Soufan, el otro número dos de Al Bagdadi, Abu Ali al Anbari -coordinador de las operaciones en Siria- es también el director del Consejo de Seguridad e Inteligencia, responsable de “eliminar a los rivales” de Abu Bakr al Bagdadi y descubrir cualquier tipo de “conspiración”. Aunque en un principio sólo contaba con 20 personas, la red de espías de este Consejo se ha ido ampliando “rápidamente” por todo el territorio del Estado Islámico, “asesinando a disidentes y eliminando a cualquiera que desafiase la autoridad central de la organización, fuesen líderes locales, activistas o autoridades religiosas”, añade Soufan.

Dos jóvenes 'muyahidines' en una imagen de ISIS News Media. Dos jóvenes 'muyahidines' en una imagen de ISIS News Media. Para los más pequeños, los servicios secretos del EI reservan el papel de informadores y delatores. “El Estado Islámico también recluta a niños para que trabajen como informadores y espíen a los activistas y a cualquiera que se atreva a criticar al grupo”, explican desde la campaña Raqqa is Being Slaughtered Silently. Amr, el joven sirio que habló con HRW tras dejar el EI, comenzó su carrera de yihadista a los 15 años en la Brigada Daoud, actualmente parte del EI. Junto a otros tres chavales de su edad formó una “célula durmiente” en Idlib dedicada a recabar información sobre las operaciones del Gobierno sirio en esa provincia.

El grupo vela por el estricto cumplimiento de sus severas normas a través de la policía Al Hisbah (que tiene una rama femenina llamada Al Khans’aa), que llevan a cabo una “vigilancia constante en las comunidades locales”, apunta el informe de la ONU. Por si esto fuera poco “se ha pedido a los niños que informen sobre si sus padres cumplen las reglas” impuestas por el Estado Islámico.

El pasado mayo, 153 menores kurdos de entre 14 y 16 años fueron secuestrados de una escuela en Minbij (Siria) y solo recientemente fueron liberados, cuando sus captores consideraron “completado” su entrenamiento religioso. En los cinco meses que pasaron bajo el EI fueron sometidos a un constante proceso de enseñanza yihadista, obligándoles a ver vídeos de degollamientos y ataques y sufriendo palizas si no obedecían. Ahora, según han declarado algunos de los progenitores a la ONU, temen que hayan sido liberados para “inyectar las ideas del EI a las comunidades kurdas”.

Internacional / Terrorismo yihadista
El extremismo islámico llega a los colegios británicos
El Gobierno avisa de cierre a seis centros por impartir ideas radicales
Los alumnos llegan a confundir la «sharía» con la ley británica
Celia Maza. Londres. La Razon  23 Noviembre 2014

Anjem Choudary, el famoso clérigo extremista, podrá volver a predicar a partir de hoy en las calles de Londres. El líder musulmán está en libertad bajo fianza tras haber sido detenido por fomentar el terrorismo y pertenecer a grupos prohibidos por las autoridades. Sin embargo, la corte de magistrados de Westminster ha decretado esta semana que, mientras continúe su proceso –volverá a comparecer el 27 de enero–, puede seguir como «dawah», término con el que se conoce a las personas que invitan a la gente a entender el islam. El magistrado Howard Ryddle señaló que el clérigo no había sido acusado formalmente y que aunque su papel como «dawah» es una «parte importante de la investigación», la libertad religiosa es también de «gran importancia». Al igual que Choudary, de 47 años, otros seis musulmanes podrán volver a partir de hoy a divulgar su particular visión del islam, una visión, que, según muchos expertos, lleva a radicalizar a centenares de jóvenes que eventualmente pueden acabar uniéndose a las filas del Estado Islámico. No en vano, un octavo individuo, Siddartha Dhar, de 31 años, detenido en la misma operación, ha huido con su esposa y cuatro hijos pequeños a Siria. El caso de Choudary ha creado una fuerte polémica en Reino Unido. El «premier», David Cameron, quiere que la nueva ley contra el terrorismo esté lista para principios del año que viene, con el fin de que los yihadistas británicos que viajen al extranjero tengan prohibido luego su entrada en Reino Unido.

Sin embargo, el Consejo Musulmán Británico, la mayor asociación islámica del país, ha advertido de que la nueva normativa sólo contribuirá a empeorar el problema. El subdirector del Consejo, Harun Khan –que representa a más de 500 mezquitas y grupos musulmanes–, señala que lo que realmente hace falta es dialogar y trabajar conjuntamente con agrupaciones como la que él representa. El extremismo se ha convertido en un verdadero problema en un país donde, según el último censo, ya casi una décima parte de los bebés y niños pequeños de Inglaterra y Gales son musulmanes. En algunos casos, la radicalización comienza mucho antes de la adolescencia. La ministra de Educación británica, Nicky Morgan, advirtió el viernes de que seis colegios privados musulmanes del este de Londres serán clausurados si no cambian sus métodos de enseñanza ante el riesgo de que estén transmitiendo a sus alumnos ideas radicales.

El aviso se produce después de que el Ofsted –organismo regulador– haya publicado un informe donde deja constancia de que «los estudiantes en esas escuelas pueden ser vulnerables a influencias extremistas y radicalización». «Pedimos al Ofsted que inspeccionara esos colegios ‘independientes’ y sus conclusiones son muy preocupantes», dijo la ministra. En concreto, el inspector jefe del organismo supervisor, Michael Wilshaw, recalca el caso de un centro donde los alumnos no distinguían la diferencia entre la «sharía» (ley islámica) y la ley británica. En Mazahirul Uloom School, en el barrio londinense de Tower Hamlets, el plan de estudios está «enfocado exclusivamente» en temas islámicos, según el Ofsted. «No estoy convencido de que los directores de esos colegios tengan la capacidad de llevar adelante las mejoras necesarias en el plan de estudios y salvaguardar la calidad de la enseñanza y el aprendizaje», matizó Wilshaw.

El pasado junio, Cameron apoyó un plan para inspeccionar por sorpresa las escuelas sospechosas de fomentar el radicalismo. «Proteger a nuestros niños es uno de los primeros deberes del Gobierno», destacó el «premier» a raíz de otras acusaciones contra cinco escuelas de Birmingham (centro de Inglaterra). Los colegios británicos suelen recibir inspecciones cada dos años, unas visitas que el organismo anuncia habitualmente con varios días de antelación. Según el nuevo modo de actuación que defendió el primer ministro, sin embargo, el Ofsted puede optar ahora por dar un solo día de aviso o bien presentarse en el centro con tan solo treinta minutos de margen.
 

******************* Sección "bilingüe" ***********************
Alicia como alegoría de las desgracias nacionales

Jesús Cacho www.vozpopuli.com  23 Noviembre 2014

La presidenta de los populares catalanes, Alicia Sánchez Camacho, es una mujer que hace bueno el dicho de que “la providencia castiga los pecados nacionales con calamidades nacionales”. Gana una pasta, exactamente 93.364,57 € como diputada del Parlament, cifra a la que hay que sumar un segundo sueldo como presidenta del PPC y un tercero como senadora en Madrid por Barcelona: en total casi 200.000 euros.

Regresaba a Madrid en la tarde del lunes un conocido empresario, tras haber asistido por la mañana en Munich al plenario de la European Round Table, la asociación que reúne a los presidentes de la 50 mayores empresas europeas, y volvía satisfecho, casi eufórico, porque tanto durante la sesión de trabajo como en el posterior almuerzo sólo había oído elogios para España y la forma en que España había sido capaz de acometer las reformas y salir de la crisis (“nunca hubiera esperado nada semejante de los españoles”, había ironizado con escasa fortuna un importante capo escandinavo), y fue llegar a Barajas, tomar asiento en su coche, y cambiar de humor en un minuto. Porque el noticiero de RNE no paraba de desgranar desgracias sobre el empedrado, que si los fiscales de Cataluña se habían rebelado contra Torres-Dulce, que si un general había dicho no sé qué, que si Mas le había dedicado otra cuchufleta a Mariano Rajoy… Aturdido, el hombre se mesaba los cabellos, ¡desastre de país! ¡Dan ganas de volverse a Alemania! ¡Esto no tiene remedio!, al punto de, en un momento dado, ordenó al chófer, perentorio: “¡Por favor, apague la radio!”. Es la distancia abismal que separa la visión que de la situación española se tiene hoy en los centros de decisión extranjeros y la percepción que de esa misma realidad tienen los españoles. Imposible respirar en el país de la desazón.

Se cumplen tres años del antiliberal Gobierno Rajoy y la situación, desde el punto de vista de la percepción social, no puede ser más negativa, hasta el punto de que el éxito de las reformas que, a trancas y barrancas, ha puesto en marcha el Ejecutivo se ve cuestionado, incluso despreciado, por el clima de protesta social, de abierta rebelión, de infinito cabreo que entre la ciudadanía propicia la corrupción galopante y la alarma que provoca su falta de respuesta ante la negativa del presidente de la Generalidad a respetar la legalidad constitucional. Clima irrespirable. A falta de una figura de repuesto capaz de servir de parapeto frente al clamor que brota de las entrañas del país humillado, todas las miradas, todos los dedos acusadores, toda la rabia se dirige hacia la persona de Mariano Rajoy, el presidente que ha consolidado fama de silente tipo huidizo cuyos designios se ignoran y cuya capacidad para sacar al país del atolladero todo el mundo pone en duda.

Después de la desgracia Zapatero, la desgracia Rajoy, o el relato tragicómico de un máximo mandatario que al vacío ideológico une la renuncia escandalosa a cualquier manifestación de coraje (“Recordad que el secreto de la felicidad está en la libertad, y el secreto de la libertad, en el coraje”), a la toma de decisiones. Don Mariano no es capaz de echar a nadie, ni del partido ni del Gobierno: a don Mariano simplemente se le van –desde la Botella hasta Ruiz-Gallardón- desesperados, aburridos o ambas cosas. Enfrentarse a cara de perro con alguien que haya incumplido o, peor aún, se haya engolfado, es para el gallego hierático misión imposible. ¿Quién manda en el Gobierno? ¿Quién parte el bacalao? Parece que un sociólogo, que es quien se encarga de hacer política (y cuyo axioma consiste en que, al final, las aguas volverán a su cauce porque los españoles, un minuto antes de despeñarse, se darán cuenta de que es mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer), y una abogada del Estado, una chica listísima que se ocupa de la gestión, de la intendencia, de la burocracia del día a día, en suma, y que toma sus precauciones para que el incendio que asola España no le roce ni un pelo. Con gran éxito, hasta el momento, un éxito que hace buena la frase de Hayek según la cual “La mayor amenaza para la libertad viene de aquellos que tienen más poder en un Gobierno, es decir, de esos administradores eficientes y expertos que se dedican en exclusiva a lo que ellos consideran como bien público”. Eso es el Gobierno de España o lo parece. En resumen: no hay Gobierno.

“Esto ya no hay quien lo enderece”
Y tampoco hay partido. Hay banderías. Hay barones asustados por el negro horizonte que apuntan las autonómicas y municipales del mayo próximo. En las generales de 2015 nadie piensa. Para un partido al que le explotan minas al doblar cualquier esquina, eso es el larguííísimo plazo. El PP se encamina directo a la pérdida de esa mayoría absoluta de la que hace tres años una mayoría del votantes le dotó para que sacara al país del atolladero –el económico y, aún más importante, el moral-, y es más que posible, al ritmo que caminan los acontecimientos, que vuelva a repetir el gallardo récord que vivió en 2004 tras la segunda legislatura de Aznar: pasar de gobernar con mayoría absoluta a pudrirse en la oposición. “Esto ya no hay quien lo enderece; la corrupción ha hecho añicos las posibilidades de volver a repetir mayoría en 2015 gracias a la recuperación económica. Ahora se trata de minimizar en lo posible la pérdida de votos y de ser el partido más votado para volver a gobernar, naturalmente en coalición”, opinaba esta misma semana un muy influyente secretario de Estado.

A menos, claro está, que el señor presidente despierte del sueño eterno y sorprenda al respetable con algún brillante conejo salido de su chistera. No hay que perder la esperanza: el domingo 16 dijo en Brisbane que se disponía a viajar a Barcelona para explicar mejor sus argumentos, y en un acto de heroísmo ya está el hombre haciendo las maletas, dispuesto a presentarse en la Ciudad Condal… el 29 de noviembre, ¡cómo para apagar un incendio! Y para que nadie se engañe, ha aclarado que acude a un acto de partido, de un Partido Popular de Cataluña (PPC) que no existe, un partido reducido a la nada como consecuencia natural del compadreo de años con el pujolismo, y del brillante liderazgo reciente de esa peaso lideresa que es Alicia Sánchez Camacho. Hasta los presidentes agrupados en el influyente Consejo Empresarial de la Competitividad (CEC) le han dicho a Mariano que tiene que prescindir de ella, que tiene que colocar al frente del PPC a un hombre/mujer de prestigio, de intachable currículo, capaz de predicar con el ejemplo, de atraer en lugar de provocar rechazo, pero no, ¡uff, que lío!, dice Mariano, cómo voy a poner en la calle a Alicia, no puedo, y ¿qué sabrá Alicia?, ¿Qué carta tendrá guardada Alicia? porque de otra forma no se entiende que Moncloa y Génova, Génova y Moncloa, mantengan al frente del partido de la derecha en Cataluña a persona tan desprestigiada (en Cataluña y resto de España), con resultados tan catastróficos para la noble causa de la unidad de la nación.

La encuesta que este viernes publicaba El Periódico revela las dimensiones de la catástrofe sufrida por el PP en Cataluña y ofrece, ante el impasible ademán del presidente, un panorama desolador en la búsqueda de una solución del problema a largo plazo basada en la puesta en valor de lo que nos une y en el respeto de lo que nos separa. Según dicha encuesta, el PPC queda relegado a la condición de octava fuerza política de Cataluña, por detrás incluso de la independentista CUP, con apenas un 1,3% de intención de voto. La cosa mejora un poco al pasar los datos por cocina, aunque no demasiado: de celebrarse hoy elecciones al parlamento catalán, el PPC obtendría entre 10/11 escaños, con pérdida de 9/8 con respecto a los 19 con que ahora cuenta. Lo más llamativo de la misma es que Artur Mas vuelve a tener el viento de espalda, tras haber remado contra corriente durante meses: poner las urnas de cartón en la calle le ha valido, o eso parece, para volver a colocar a CiU (32/34 escaños) como primera fuerza política, por delante de ERC (31/33 escaños).

Pecados nacionales con calamidades nacionales
Ante semejante panorama, ¿cuál es la reacción del Gobierno y del partido que lo sustenta? Silencio, la están peinando. Encantada de haberse conocido, Alicia es una mujer que hace bueno el dicho de que “la providencia castiga los pecados nacionales con calamidades nacionales”. Alicia gana una pasta gansa, exactamente 93.364,57 euros como diputada del Parlament (según datos de la web oficial), cifra a la que hay que sumar un segundo sueldo como presidenta del PPC y un tercero como senadora en Madrid por Barcelona: en total casi 200.000 euros, según fuentes del propio PPC, un pastón que, francamente, hace muy difícil pensar en lo que necesita el partido y mucho más difícil aún en lo que conviene a España. Ande yo caliente. A más a más, que dicen en Barcelona, parece que La Caixa no le aprieta con la hipoteca, como al resto de los mortales, y que el propio PPC corre con buena parte de sus gastos.

Todo para que la agresiva lideresa viva con holgura y desahogo, y pueda enzarzarse a diario con los líderes nacionalistas, porque Alicia y sus maravillas (“siempre se llega a ninguna parte si se camina lo suficiente”) es así, Alicia no hace otra cosa, Alicia nunca se dirige a los ciudadanos catalanes que sufren la tiranía de un Gobierno embarcado en el delirio independentista, no, ella siempre piensa en sus contrincantes de bancada, siempre habla para la casta secesionista, siempre pendiente, también, de que en Madrid la aplaudan, aprueben cada día sus shows, y le permitan seguir viviendo del chollo del que vive. De modo que mientras Mariano dormita, ella puede seguir haciendo de su capa un sayo, que hasta ha colocado a su chófer de confianza, Sergio García, como diputado en el Parlament, sin duda porque se lo merece, y también como premio a los servicios prestados, al silencio mantenido a rajatabla, ¡ah, el país de los silencios! ¿Hasta cuándo, Mariano, seguirás abusando de nuestra paciencia?

La crisis de España y la confusión del PSOE

Gonzalo López Alba El Confidencial  23 Noviembre 2014

La estrategia de choque que practican los gobiernos de España y de Cataluña forma parte de un error de diagnóstico que, si no se corrige, puede acabar siendo letal para todos los españoles, incluidos los catalanes. El secesionismo catalán, como la emergencia de Podemos, no son otra cosa que manifestaciones del mal de fondo que nos aqueja: la crisis de España como idea y proyecto común de convivencia, entre los territorios y entre las clases sociales.

Nada sería tan grave como lo es ahora si, en vez de esperar a la gangrena antes de operar, España estuviera impregnada por la cultura angloamericana del reformismo gradual, pero no es así. Y la situación se agrava porque el PSOE, el único partido español con clara vocación reformista por contraste con el inmovilismo del PP y el rupturismo de Podemos, está sumido en una confusión que se acrecienta por los dispares intereses y criterios tácticos de sus dos principales referentes, Pedro Sánchez y Susana Díaz.

Si nos centramos en el problema de la articulación territorial, la confusión se extiende a los propios cuadros dirigentes del PSOE, que ya no saben si su referencia programática es la Declaración de Granada, aprobada en julio de 2013 durante el mandato de Alfredo Pérez Rubalcaba, o la Declaración de Zaragoza de este mes, pilotada por Sánchez y Díaz. “Es imprescindible una clarificación”, reconocen dirigentes con responsabilidades de ámbito territorial, para quienes la proliferación de documentos alimenta la confusión.

Profusión de declaraciones
El PSOE abordó por primera vez a fondo esta cuestión en noviembre de 2012, en el documento elaborado por la Fundación Alfonso Perales, vinculada al PSOE de Andalucía, por encargo de su entonces líder, José Antonio Griñán. El informe resultante, Por una reforma federal del Estado autonómico, con 89 páginas de análisis y propuestas, tenía como matriz de su planteamiento articular “un Estado federal que sea tanto punto de llegada como de partida para nuestro modelo de organización territorial del Estado; un modelo fruto de un renovado pacto constituyente, concebido como desembocadura “natural” de la experiencia descentralizadora del Estado autonómico y, por tanto, como punto de encuentro que se construye en clave de continuidad, desarrollo y cierre de la racionalidad materialmente federal del Estado autonómico”. Según la entonces vicepresidenta ejecutiva de la fundación, la exministra de Cultura Carmen Calvo, y el coordinador del grupo de expertos que trabajaron en el documento, el catedrático Gregorio Cámara, se trata en definitiva “de aspirar a un modelo territorial más claro y terminado, legitimado en una renovada decisión de alcance constituyente tras más de un tercio de siglo de experiencias a partir del proceso abierto en 1978”.

A este documento siguieron otros elaborados en distintas federaciones y, singularmente, el que se hizo en Cataluña por la Fundación Campalans, vinculada al PSC, cuya autoría corresponde básicamente a la exministra Carmen Chacón. El documento, de 42 páginas y dado a conocer en mayo de 2013, apostaba por el acuerdo político entre la Generalitat y el Gobierno de la nación para promover “un nuevo consenso constituyente” que actualice el encaje de Cataluña en el marco de un Estado federal, achicando así el espacio del secesionismo; y defendía también una “nueva formulación” de la financiación autonómica que, sin reproducir el modelo del Concierto, evite que las comunidades más dinámicas, tras hacer su aportación a la solidaridad interterritorial, bajen sistemáticamente en la clasificación por recursos disponibles.

La síntesis fue el documento Hacia una estructura federal del Estado, aprobado en julio de 2013 en Granada, previos empujones de Griñán y de Felipe González, cuyos posicionamientos públicos a favor de la federalización fueron determinantes para vencer la resistencia de Rubalcaba, quien en el primer acto que protagonizó en Cataluña tras su elección como secretario general, en febrero de 2012, se había negado a pronunciar ni una sola vez la palabra “federalismo” por entender que no tenía anclaje en el PSOE.

Controlar el incendio o apagar el fuego
Este fue el recorrido hasta llegar a la Declaración de Zaragoza, que, más allá de su contenido, estuvo marcada por una declaración de la presidenta de Andalucía: “El título VIII de la Constitución es letra muerta”. Con esta declaración, Susana Díaz parece haberse apuntado también a la política del espectáculo, la de la brocha gorda que consigue titulares con frases de impacto que, lejos de animar a la reflexión, aumentan la confusión porque el título VIII consta de 21 artículos, algunos de ellos de tanta vigencia como el 139.1: “Todos los españoles tienen los mismos derechos y obligaciones en cualquier parte del territorio del Estado”. ¿O es que esto también es letra muerta?

Por supuesto que otros artículos están caducos o precisan adaptarse a la realidad actual, pero con aquella manifestación Díaz se ha situado en la estela de Pablo Iglesias cuando dice que hay que romper “el candado del régimen del 78”, como si desde entonces no hubiéramos vivido en una democracia homologable a cualquier otra de Occidente y estuviéramos sometidos a un gobierno totalitario de características unipersonales.

Si el documento andaluz inspirado por Griñán llegó a ser en algunos aspectos incluso más atrevido que el del PSC, el socialismo andaluz de Díaz pretende aparecer como guardián de la unidad de España al tiempo que como el partido nacionalista de Andalucía, con los riesgos que esta dualidad entraña. Con independencia de quién inspirase a quién, en esta línea de pensamiento El País proponía en su editorial del día 12 que el presidente del Gobierno busque el consenso frente al secesionismo catalán con “una ronda de encuentros de alto nivel –en Barcelona, en Sevilla, en Bilbao–”. Osea, un pacto entre Cataluña, Andalucía y Euskadi. ¿Y Galicia?, por no hablar del resto.
La postura de la presidenta andaluza, en la que algunos socialistas aprecian la influencia de Felipe González –así como la de José Luis Rodríguez Zapatero en la posición de Sánchez–, apunta al criterio de que, puesto que una reforma de la Constitución no se resuelve de la noche a la mañana, y menos cuando el clima político se aleja del consenso requerido para su reforma por la propia Carta Magna, lo que toca es hacer algún movimiento que permita controlar el incendio, aunque no apague el fuego.

Si Artur Mas opta finalmente por intentar agotar la legislatura –ya adelantó las elecciones una vez y lo único que logró fue mutilar su grupo parlamentario–, tendrá que buscar la negociación con Rajoy, porque la Generalitat está asfixiada económicamente, y el presidente del Gobierno tendrá que hacer algún movimiento, aunque Cristóbal Montoro haya descartado la revisión del modelo de financiación antes de las próximas elecciones generales.

Pedro Sánchez, por su parte, pone el énfasis en la solución de largo plazo. Perdido ya el crédito ante quien le encumbró a la secretaría general del PSOE, su posición se alinea con la del PSC de Miquel Iceta y viceversa –los socialistas catalanes siempre han apoyado al líder del PSOE que ha defendido planteamientos más cercanos a los suyos, y ahora Sánchez y PSC, en el que se ha consumado la escisión del sector soberanista, se necesitan mutuamente–. Sánchez propugna abrir una amplia reforma constitucional que incluya no sólo la cuestión territorial sino también otros aspectos, como el blindaje de derechos sociales.

Lo que subyace en este planteamiento es la tesis de fondo del PSC para resolver la crisis de convivencia entre Cataluña y España: una reforma de la Constitución que incluya la cuestión territorial y otros asuntos habrá de someterse a referéndum, de modo que los catalanes verían satisfecha la reivindicación de su “derecho a votar” y el grado de respaldo que esta reforma global obtuviera en Cataluña sería la medida del apoyo de su población a la permanencia en España. Así formulado, parece lo más sensato.

Europa en descomposición
Yolanda Morín. Minuto Digital  23 Noviembre 2014

artido por la Libertad Euskal Herria

El día a día actual de nuestros países europeos se compone de manifestaciones, protestas, disturbios, motines protagonizados por la inmigración que está asolando el continente. Estamos entrando en la fase de las rebeliones y revueltas. ¿Y mañana qué? ¿Asaltos masivos, saqueos e incendios de ciudades enteras, guerras civiles étnicas, muertos en las calles, poblaciones huyendo despavoridas por los caminos sobre un fondo de columnas de humo elevándose en el horizonte?

El espéctaculo que hemos presenciado estos últimos años en varias ocasiones en diversos países (Francia, Gran Bretaña, Suecia, Italia…) de barrios enteros entregados a las llamas y al saqueo y destrucción a manos de hordas desatadas de “nuevos ciudadanos” nos muestran el resultado de décadas de políticas equivocadas y exponen la cobardía y la traición de los gobiernos europeos, que han abandonado a sus pueblos a la ferocidad de las bestias que se han ido adueñando del terreno.

De Birmingham a Atenas, de Copenhague a Marsella, de Milán a Barcelona, las causas y las consecuencias son las mismas. Tenemos en Bruselas, la capital podrida de esta Europa enferma, el escaparate perfecto de este basural en que se ha convertido nuestro mundo.

El mito de la inmigración como fuente de riquezas y de bendiciones no resiste la confrotación con la simple realidad. Desde hace décadas, todos los dirigentes europeos, ya sean de izquierda o de derecha, nos han cantado la misma canción acerca de la inmigración. El resultado lo tenemos a la vista. Europa se asemeja a un campo de ruinas en que los europeos malviven a duras penas en medio de la degradación y la barbarie que sus élites les han impuesto. Son ellos, la casta política, los culpables de la situación que viven muchos europeos en sus barrios y en los suburbios de las grandes ciudades.

Ahora vemos con total nitidez lo que advirtieron hace tiempo los más lúcidos, los más inteligentes y los más honrados. Lucidez, inteligencia y honradez que fueron (y siguen siendo) premiados con la represión y el escarnio. Ante la evidencia de la gravedad de la situación, algunos ilusos podrían pensar que los gobernantes se darían por enterados y corrigerían el rumbo. Nada de eso. En lugar de poner en marcha una política natalista para remontar el declive demográfico europeo, favorecer a las famila y la renovación de las generaciones, han hecho todo lo contrario: leyes para favorecer el uso de los contraceptivos, para poner el aborto a alcance de todas las mujeres a toda edad y en cualquier circunstancia y promoción masiva de las adopciones en el Tercer Mundo… Como complemento obligado a esto se han abierto las puertas de par en par a millones de extranjeros mayormente extraeuropeos con el pretexto que estos iban a trabajar para pagar las pensiones de los autóctonos, cuando la realidad es que esa inmigración masiva impuesta a los pueblos europeos es todo menos productiva y creadora de riqueza, progreso y bienestar.

El fracaso es total. A la vista están Grecia, Francia, Italia, Gran Bretaña, España… Estos son los primeros capítulos del caos general que se acerca a marchas forzadas en todo el continente. El paraíso prometido es en realidad la antesala del infierno.

Amparados por leyes discriminatorias contra los europeos de origen (los únicos y verdaderos dueños de este continente) los extranjeros se comportan cada día con mayor arrogancia y brutalidad. Escupen sobre nuestras tradiciones, desprecian nuestras costumbres, rechazan nuestras leyes, violan nuestros reglamentos, atacan nuestros hijos y nuestros ancianos, vuelven nuestras calles peligrosas y nuestras vidas un tormento. En oposición a los cuidados y los mimos de esta casta de desalmados hacia esta inmigración que sólo causa problemas y conflictos a los hombres y mujeres sencillos de nuestras naciones, nosotros debemos decir: “¡Nadie os ha llamado! ¡Si no estáis a gusto, os podéis ir por donde habéis venido! ¡No retenemos a nadie!”

La alianza izquierdistas/liberales/ecologistas/feministas/humanistas/católicos buenistas son los verdaderos culpables de la invasión que sufrimos, y particularmente de la implantación del islam en el corazón de nuestras ciudades, auténtica quintacolumna del califato en marcha sobre Occidente.

Tenemos que exigir sin tardanza medidas efectivas para sentar las bases de una necesaria política de salvación pública. Entre otras:

– Cerrar las puertas a la inmigración masiva.
– Restringir al máximo la inmigración legal.

– Prohibir la reunificación familar.
– Organizar la repatriación de los inmigrantes ilegales.

– Facilitar el retorno de los inmigrantes sin trabajo.
– Prohibir la estancia a las personas peligrosas para el orden público.

– Reestablecer el jus sanguinis y abolir el jus solis.
– Endurecer las condiciones para la naturalización de los extranjeros.

– Establecer por ley la preferencia nacional en todos los ámbitos.
– Prohibir el derecho de manifestación a los extranjeros no comunitarios.

– Prohibir el derecho a votar a los extranjeros no comunitarios.
– Prohibir la financiación con dinero público de asociaciones de inmigrantes.

– etc, etc…

La gravedad de la situación y las perspectivas de un empeoramiento a corto plazo exigen medidas drásticas y urgentes. Hay que aplicar leyes severas para hacer frente a un fenómeno que causa perturbaciones y conflictos sociales cada vez más graves y difíciles de resolver. Poco a poco nos vamos adentrando en un escenario de quiebra de las normas de convivencia, de creciente inseguridad, de conflicto permanente, que sólo puede desembocar en un trastocamiento general de las condiciones de vida y en la imposibilidad de desarrollarse una sociedad en paz, seguridad y bienestar.

La sociedad multicultural y multiétnica es un fracaso que todos podemos comprobar por nuestros propios medios, y este proyecto aberrante y criminal de nuestras élites obnubiladas por sus utopias mundialistas y cegados por sus dogmas sectarios nos lleva ineluctablemente hacia un futuro próximo de desorden y violencia, a un choque de culturas y de civilizaciones.

Ya no hace falta insistir sobre las cifras catastróficas de la colonización por una inmigración extracontinental descontrolada y masiva que padece Europa por su propia culpa, o mejor dicho por la de sus élites alucinadas y descerebradas.

Esta colonización se está llevando a cabo contra la voluntad de los pueblos autóctonos europeos. Estamos antes una formidablee impostura, que consiste en reivindicar descaradamente el término de “democracia”, cuando en realidad la opinión y los intereses de las poblaciones nacionales no son tenidos en cuenta por una oligarquía que les impone esa colonización que trastoca sus costumbres y metamorfosea brutalmente el sustrato étnico y cultural de sus países.

Esta colonización impuesta por nuestras élites gobernantes no tiene nada que ver con una inmigración de mano de obra útil. En realidad lastra de una manera brutal la economía y el sistema social de las naciones que lo padecen, destruye los cimientos etnoculturales y degrada la seguridad pública y la calidad de vida. No aporta ningún beneficio real ni presenta ninguna ventaja tangible.

Está claro que llegados al punto en que nos situamos, el umbral de seguridad ha sido traspasado ampliamente desde hace años. Es un umbral numérico que tenemos que tener en consideración si queremos calibrar en su justa medida la verdadera naturaleza y la justa envergadura del problema. Volver a la situación anterior a esta invasión se presenta harto difícil, salvo en el hipotético caso de un seismo revolucionario, que nunca se puede descartar completamente. De momento se trata de salvar los muebles de la marea creciente de esta plaga que no cesa ni remite.

Las medidas que proponemos son aplicadas en muchos países que han firmado la Carta de la ONU y respetan la Declaración Universal de los Derechos Humanos. No pretendemos salirnos de la legalidad, ni nacional ni internacional. Respetando esos marcos legales es perfectamente posible controlar el fenómeno al que nos enfrentamos. Esas medidas están concebidas para parar la inundación, cerrar las vías de agua en la nave nacional en lo tocante a los flujos migratorios invasivos fuera de control. Eso implica obviamente una ruptura con Bruselas y los tratados europeos.

Es imperativo parar la marea, poner freno a los flujos migratorios invasores. Hay que impedir nuevas llegadas y facilitar las expulsiones. Paa ello es urgente tomar medidas impostergables.

1- Derrogar los acuerdos de Schengen sobre la libre circulación de las personas, restablecer los controles sistemáticos en todas las fronteras, terrestres, marítimas, aéreas.
2- Rechazar sin contemplaciones todas las personas desprovistas de autorización expresa de entrar en el territorio

3- Abolir el derecho de asilo, auténtica puerta de entrada masiva de falsos refugiados, muy raramente expulsados aún cuando su demanda haya sido rechazada. Supresión de todas las ayudas a los demandantes de asilo en espera de resolución de sus casos.

4- Suprimir la atención médica a los ilegales, salvo la necesaria al mantenimiento de la salubridad pública. Pasar la factura a las embajadas correspondientes.
5- Expulsar todos los inmigrantes ilegales. Endurecer las penas y castigos contra los empresarios que empleen a inmigrantes ilegales.

6- Reducir drásticamente los permisos de residencia a las personas poseedoras de un contrato de trabajo (con obligación de salir inmediatamente del país en cuanto finalice el contrato). Prohibir toda inmigración por motivos no laborales.

7- Abolir la reunificación familial para todos los extranjeros no comunitarios presentes legalmente sobre el territorio nacional.

8. Instaurar un régimen social para los extranjeros extracomunitarios: fin de las prestaciones de la sanidad pública española, de todo seguro médico, de subvenciones familiales, del sistema de jubilación, de las prestaciones por paro, de escolariación gratuita en la enseñanza pública. Los extranjeros deben organizar su propio sistema con sus propias cotizaciones.

9- Acabar con el sistema de otorgamiento de la nacionalidad y reforma de la naturalización endureciendo considerablemente las condiciones: 10 años de residencia con un empleo constante, examen cultural y lingüístico, prohibición constitucional del voto a los extranjeros no comunitarios.

10- Expulsar por la via rápida a todos los extranjeros al primer delito junto con su familia, si la tuviera en el país. En caso de delitos graves, endurecimiento de las penas a los extranjeros. Una vez cumplidas las penas, prohibición para siempre de pisar territorio nacional.

11- Acabar con el derecho de suelo y restablecer el derecho de sangre para la obtención automática de la nacionalidad, con la exigencia de la doble parentela nacional durante dos generaciones. El simple nacimiento en el territorio nacional no ha de dar ningún derecho ni al niño ni a sus padres.

12- Suprimer la doble nacionalidad, salvo a los cuidadanos comunitarios (mientras estemos en la UE) y en los casos en que hubiera una relación especial de vínculos históricos y culturales con determinadas naciones.

13- Retirar automáticamente la nacionalidad a los naturalizados condenados por crímenes o delitos graves. Hacer extensiva esa medida a la familia del condenado.

14- Simplificar y optimizar las medidas de expulsión de los ilegales. Abolir los recursos y acelerar los procedimientos de expulsión. Todo extranjero con una orden de expulsión será internado en un centro de detención hasta hacer efectiva su expulsíon.

15- Establecer multas y penas de cárcel para todo aquél que colabore con la inmigración ilegal ayudando de la manera que fuera a los inmigrantes ilegales. Poner sanciones penales para todo expulsado que retorne al país burlando la prohibición de residir en el territorio nacional.

16- Controlar de manera estricta a los estudiantes extranjeros, que serían únicamente autorizados en función de unos estudios, unos exámenes o de alguna otra circunstancia similar. Al igual que los falsos refugiados, los falsos estudiantes son legión. Prohibir toda ayuda social o becas para los estudiantes extranjeros, las cuales serán reservadas únicamente para los nacionales.

Todas estas medidas (y otras: la lista no es exhaustiva) están dictadas por el sentido común. Ninguna de ellas es contraria a la ley o al espíritu de la elemental justicia que ordena ocuparse del bien común sin nunca sacrificarlo a intereses ajenos a la nación y al pueblo. Medidas como las propuestas ayudarían, de aplicarse, a parar los flujos migratorios invasivos y perturbadores que padecemos, y provocarían la partida de muchos inmigrantes que no tendrían ya muchos alicientes para quedarse en nuestro país.

Si medidas de este tipo no son aplicadas, y cuanto antes mejor, iríamos derecho a gravísimos desórdenes sociales y étnicos (como en cualquier país medioriental o norteafricano) y hacia la explosión de nuestra sociedad, a semejanza de los prolegómenos de la guerra en ciernes que estamos viendo en otras naciones europeas. En Francia, p0r ejemplo, se habla cada vez más de un estado de guerra civil étnica larvada.

La solución para aplicar estas medidas, obviamente contrarias a la oligarquía y a los intereses de los lobbies inmigracionistas, sería un referéndum nacional sobre la inmigración. Debemos poner nuestro empeño en influir sobre las mentes y despertar las consciencias para hacer avanzar la idea.

El conflicto con las altas instancias nacionales y europeas es inevitable, pero el pueblo debe librar esta batalla y ganarla. Debamos provocar ahora una crisis para evitar mañana un cataclismo.


Recortes de Prensa   Página Inicial