AGLI Recortes de Prensa   Jueves 11  Diciembre  2014

Nacionalismo o patriotismo
César Sinde Periodista Digital 11 Diciembre 2014

Entre las muchas tretas empleadas por los nacionalistas para justificar sus actitudes totalitarias está la de homologarse a ideologías también totalitarias pero de signo contrario. Es decir, los nacionalistas catalanes o vascos tachan de “nacionalista español” a todo aquel que se enfrenta a sus dogmas de fe. El retrato del nacionalismo español hecho por los nacionalismos periféricos es algo así como el de una persona que tiene aversión a las lenguas regionales, que desprecia a catalanes, gallegos o vascos y que practica el boicot a los productos fabricados en esas partes de España. Como no conozco a los 47 millones de españoles no negaré que aún queden borregos con esas características.

Ese biotipo de “homínido mesetario” es el que sacan a relucir los nacionalistas periféricos para tratar de deslegitimar algo que, a poco que se analice, no puede ser malo. Me refiero al patriotismo español. Un patriota español no siente aversión alguna por las lenguas regionales porque son lenguas españolas. Un patriota español no tiene rechazo a ninguna parte de España, precisamente, porque son partes de su país. Eso sí, un patriota español suele defender la libertad de elección de lengua. Y ahí choca con los nacionalismos periféricos. Para ellos, exigir el derecho a estudiar en español en cualquier parte de España es “atacar el catalán” o “atacar el vasco” o “atacar el gallego”. Pues no. No es así. Según datos de Idescat “El 55% de los catalanes tiene el castellano como lengua inicial”. Por tanto, lo lógico es que ese 55% de catalanes que hablan español, pudieran estudiar en español en una parte de España como es Cataluña. Pues no señor. Para los nacionalistas periféricos, ejercer la libertad de elección de lengua es atacar la lengua. Resulta asombroso que argumentos de semejante imbecilidad hayan calado tan hondo en tantas personas.

La realidad es que las lenguas están al servicio de las personas y no al revés. Los idiomas son medios, no fines. Medios para que las personas se comuniquen, no para levantar barreras entre ellas. Con la excusa de proteger unas lenguas, se margina a las personas. Lo cual es el esperpento al cubo. La inmersión lingüística en Galicia, Baleares, Valencia o Cataluña hace que los hispanohablantes de esas partes de España no puedan estudiar en español. Es absurdo. Y, para colmo de males, en tiempos de crisis económica como los actuales, la conversión de las lenguas regionales en herramientas de exclusión está impidiendo la movilidad geográfica entre españoles. Un médico de Salamanca tiene muy difícil poder trabajar en País Vasco, Cataluña, Galicia o Valencia si no aprende la lengua local. Y es que el sistema sanitario de esas autonomías exige el conocimiento de la lengua regional. Por tanto, hemos llegado al absurdo de valorar a un médico porque conozca una lengua autonómica y no porque sepa de medicina. Junto a esto, si ese médico de Salamanca tiene hijos seguro que ni se le ocurrirá irse a trabajar a Cataluña, País Vasco, Galicia, Valencia o Baleares. En ninguna de esas partes de España sus hijos podrían estudiar en español. Otro absurdo más.

Lo lógico sería que aquellas comunidades autónomas con dos lenguas propias –que no una- permitieran que se pueda estudiar en cualquiera de las dos. Eso es lo que se hace en muchos países de Europa donde hay más de una lengua oficial. En Suiza se habla francés en unas zonas y alemán en otras. Por ello, hay colegios en francés y colegios en alemán. Y cada cual escoge el colegio que prefiera. Igual que en Bélgica. Allí hay colegios en flamenco, en francés y en alemán. Y a nadie le escandaliza que cada cual vaya al que estime oportuno.

Parece mentira que en pleno siglo XXI sea necesario escribir un articulo sobre algo tan obvio. Otra muestra más de lo mal que estamos en España.

Días de infamia
¿A quién tienen que estar más agradecidos los autores del 11-M?
Guillermo Dupuy Libertad Digital 11 Diciembre 2014

Que los terroristas quieran castigar una política y deseen cambiarla mediante el derramamiento de sangre es algo tan consustancial a su naturaleza como lo es a la democracia que un partido de la oposición pretenda ese relevo a través de una elección pacífica. Ahora bien, lo que no había tenido precedente hasta el 11 de marzo de 2004 es que la oposición supuestamente democrática de este país utilizara la violencia desatada por los terroristas como baza electoral contra su principal adversario político.

No hubo acoso a ninguna herriko taberna. Tampoco lo hubo a ninguna mezquita o centro islamista que pudiera ser sospechoso de simpatizar con el criminal yihadismo. Jamás en la historia de nuestro país la lógica y comprensible ira ciudadana provocada por un atentado terrorista había sido tan vil y exitosamente desviada por parte de los partidos de la oposición y por sus medios de comunicación contra el partido que, en ese momento, ostentaba el Gobierno. Ese constituyó siempre el sueño jamás logrado de ETA, como lo hubiera sido de cualquier otra organización terrorista. Pero de hacerlo realidad se ocuparon de forma machacona y sistemática Prisa y los partidos de izquierda, aunque aquello supusiera hacer el juego al objetivo político por el que los autores del 11-M, fuesen galgos o podencos, habían perpetrado la matanza.

Se tuvo constancia de que miembros de diversas organizaciones terroristas, tanto de ETA como de naturaleza islamista, celebraron aquella repugnante campaña mediática, gracias a la cual se llegó a acosar las sedes del PP y a violar la jornada de reflexión. Es lógico que la celebraran, pues sin semejante campaña mediática el 11-M jamás habría logrado su ansiado efecto político en las elecciones generales que se celebrarían tres días después.

Hoy, más de diez años después de aquellos ensangrentados días de infamia, el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, se ha jactado de que el mensaje de móvil que sirvió para cercar la sede del PP el 13 de marzo, en plena jornada de reflexión, se "gestó" en su facultad, por parte de un "grupo de gente" que estuvo pensando cómo generar esa movilización.

Teniendo presente la naturaleza totalitaria del partido de Pablo Iglesias, no me extraña la participación de este en los hechos. Pero no es menos cierto que la infame convocatoria fue amplificada por Rubalcaba desde la sede del PSOE y por la cadena SER, en la que entonces la estrella era Iñaki Gabilondo. Es más, Gabilondo siempre presumió de su papel en aquellos días entre los atentados y la victoria de Zapatero, y recibió un Premio Ondas a pesar de que la SER informó, falsa y reiteradamente, de que había "terroristas suicidas con varias capas de calzoncillos" citando a "tres fuentes distintas de la lucha antiterrorista".

No menos vergonzoso resulta el ataque de celos que han generado en el PSOE e IU las palabras de Pablo Iglesias en las que este se ha atribuido el protagonismo en unos hechos que deberían cubrir de vergüenza a todos ellos.

Yo no sé a quién de ellos deben estar más agradecidos los criminales del 11-M por su decisiva colaboración a la hora de lograr, en sólo tres días de movilización y de propaganda, que el asesinato de 192 personas y las heridas de otras 1.858 se tradujeran en una derrota electoral que no auguraba ninguno de los sondeos publicados con anterioridad a dicha matanza. Que sean ellos los que compitan por el dudoso honor de merecer semejante agradecimiento.

Sociología electoral
Sociedad primitiva, sociedad española
Agapito Maestre Libertad Digital 11 Diciembre 2014

Nuestra sociedad tiene rasgos primitivos, especialmente en el ámbito político, que funcionan como un gran reloj de precisión suiza en épocas electorales. Millones de votantes volverán a dar su voto al PP, sencillamente, porque creen que todos los daños que les ha infligido el Gobierno, durante estos tres últimos años, tienen poderes mágicos. Ha merecido la pena, dirán esos votantes, nuestro esfuerzo, entrega y, sobre todo, el castigo recibido por Rajoy y su Gobierno: volveremos a votar al PP. Es un comportamiento similar al de los enfermos terminales ante el curandero; sí, después de visitar a un médico-curandero, son muchos los enfermos terminales que creen curarse, porque han pagado mucho dinero… Algo parecido pasa en los procesos electorales; piensen, por ejemplo, a pesar de las tropelías cometidas por el PP sobre sus electores, siempre habrá gente, millones, que les volverá a votar. El lenguaje de tabernáculo resulta expresivo: "Al personal le va la marcha". Al ser humano le gusta sufrir. En verdad, el sentido común, que en sentido estricto es el mejor sentido político, ha desaparecido hace tiempo de nuestra sociedad. Domina el primitivismo.

Por eso, precisamente, nadie puede desdeñar que Rajoy pudiera ganar las próximas elecciones generales con el simple reclamo de la autoalabanza, o sea, le bastará utilizar bien el mecanismo publicitario de nuestra época, que ha revelado tanta eficacia en la política como en la publicidad comercial, para conseguir permanecer en el poder. No descarto que con el simple apotegma de que el PP lo ha hecho de fantasía en la economía, incluso insistiendo en que ha evitado que la UE nos interviniera nuestras cuentas nacionales, Rajoy pudiera lograr unos buenos resultados en las próximas elecciones. Por lo tanto, a pesar de todo lo que han pagado los votantes del PP al Gobierno de Rajoy –los impuestos a las clases medidas están por la nubes, las clases populares empobrecidas, las clases medias arruinadas, nuestros mejores cerebros en el extranjero, el sistema educativo roto y la sanidad en cuestión, casi todo el Gabinete de Gobierno quemado, peligro de desaparición de la nación, etcétera–, no es descabellado pensar que el recurso a la autoalabanza pudiera salvar a Rajoy. Las sociedades primitivas son así de crédulas. Uniformadas.

Reitero: la sociedad española, como los enfermos terminales, cree siempre que pueden salvarse por pagar un precio muy alto. No lo duden, amigos, la economía de los sentimientos de millones de votantes del PP, incluso todos los que ahora se abstienen en las encuestas, será gestionada con precisión por el poder para que su voto sea para Rajoy. El primitivismo de nuestra sociedad, junto a la agitación del miedo a Podemos, son los mejores aliados del PP para ganar elecciones. El resto es humo.

Diez millones de bolcheviques
Valentín Carrera www.elsemanaldigital.com 11 Diciembre 2014

Que rindan cuentas quienes nos han gobernado en estos treinta años, y con sus promesas fatuas y patéticas, nos han traído por el dogal hasta el borde del abismo.

Tengo la sensación, compartida con muy distintas personas con las que hablo y procuro escuchar, de ser tratado por los profesionales de la política como un ser inferior, a quien Ellos desde su Olimpo de cartón-piedra miran por encima del hombro, como a súbditos mentales, menores de edad.

La conducta de estos políticos profesionales es un continuo insulto a la inteligencia: pretenden que traguemos, y muchos tragan, mentiras burdas que no diría un niño de siete años. Simplezas que no pasamos al camarero que nos sirve el café con décimo, a la profesora de catalán o al funcionario recortado, se pasan por alto a políticos insolventes, aplaudiendo con las manos untadas en vaselina.

Imaginen un panadero que dijera: "Todos los que compren aquí su hogaza son listos, cultos y tienen un criterio bien formado; pero los que compren en la competencia son unos ignorantes, desinformados, manipulados y tontos útiles" (esto último se oyó hace poco en el Parlamento Galego). Pues algo así pretenden con inmensa soberbia nuestros héroes de comic (seleccione el lector, la opción que corresponda): Monago, Feijóo, Mas, Díaz, Rajoy, etc.

Así, los 10.830.693 españoles, incluidos inmigrantes con papeles, que apoyaron al PP el 20 de noviembre de 2011, son cultos, personas con criterio que saben lo que conviene a España y votan a conciencia, con responsabilidad. Por el contrario, los 24.912.925 españoles que ese mismo día no votaron al PP son unos inconscientes, manipulados y malos patriotas.

En las últimas europeas, 1.245.948 tontos bolcheviques han votado el programa "irrealizable" de Podemos, mientras 4.074.362 de adictos al amortizado Cañete saben lo que nos conviene. Sin embargo en Cataluña es a la inversa: los ciudadanos ejemplares son los 471.681 españolísimos y catalanísimos que votaron al PP (¡un gran éxito!), mientras todos los demás se equivocan, en especial esos 2.400.000 catalanes a secas (¡un gran fracaso!) que salieron a la urna el 9N manipulados por Artur Mas, TV3 y sus fondos de reptiles. Y así sucesivamente, exprimiéndonos en la cara el limón de su estupidez.

"Como yo no solo soy el mejor, sino el único que puede salvaros, si no me votas, te equivocas", porque los infalibles, ahora que hasta el Papa Francisco ha declinado el dogma, son nuestros héroes fantásticos: el Superman de Plasma, la Reinona Choni o el Guaperas de Látex.

Es hora de exigirles un mínimo de decoro y humildad a estos profesionales de la política que llevan treinta años en coche y moqueta oficial pagada por todos, sin sacar en su vida un billete de bus ni mirar el precio del gasoil; y que lejos de salvar a la patria son ellos, quienes nos han gobernado en estos treinta años, con sus programas siderales, incumplibles e incumplidos, y sus promesas fatuas y patéticas, quienes nos han traído por el dogal hasta el borde del abismo.

Rindan ustedes a la sociedad responsabilidades de su fiasco y no pidan cuentas a los que aún no han llegado, que tiempo habrá si por un azar de la historia diez o doce millones de tontos útiles y manipulados toman el cielo por asalto en las urnas, votando como peligrosos bolcheviques, cualquier mañana de diciembre de 2016.

Sin justicia no hay paz
La autora lamenta que en España, contrariamente a lo que debería suceder en un Estado de Derecho, la paz se consiga a cambio de consentir la injusticia.
ANA VELASCO VIDAL-ABARCA El Mundo 11 Diciembre 2014

En las protestas raciales desencadenadas en Estados Unidos, uno de los lemas que reflejan la indignación de la población de color que se siente maltratada por las autoridades es «Sin justicia no hay paz». Aquí en España, una petición tan elemental, tan consustancial con el anhelo universal de la Humanidad de vivir en sociedades en las que impere la justicia, no es considerada, ni exigida, ni puesta en práctica si quienes la invocan son las víctimas del terrorismo o la propia sociedad ultrajada por manifiestas injusticias cometidas desde ámbitos políticos y judiciales.

Aquí en España, el planteamiento es exactamente el contrario, si queremos «paz» ha de haber injusticia. Aquí se ha decidido que terminar con el terrorismo implica necesariamente otorgar la más injusta de las impunidades a los causantes de un dolor colectivo inmenso, y hacerlo con subterfugios y mentiras lacerantes, cediendo cobardemente a intolerables exigencias cuya consecuencia es que los asesinos y sus amigos -a los que se ha consentido que ocupen relevantes puestos políticos- se pasean sonrientes y satisfechos por las calles de los pueblos en los que mataron a tantos inocentes.

«Los muertos no pueden llorar pidiendo justicia, es deber de los vivos hacerlo por ellos» es otro de los lemas que portaban en una pancarta los manifestantes que clamaban su rebelión por las calles de Nueva York. Así es. Qué honda verdad, qué carga de profundidad encierran los mensajes que estos días lanzan esos ciudadanos que se reconocen heridos en su dignidad, sometidos a la arbitrariedad, y que se sublevan contra ello. Aquí, en España, hemos reclamado justicia y hemos dado la batalla valientemente contra el terrorismo durante largas décadas de sufrimiento. Lo hemos hecho por ellos, porque era y es nuestro deber honrar su memoria y tomar su testigo. Ahora, sin embargo, nos vemos inermes ante el abandono de las autoridades e instituciones que han optado por una paz injusta, entreguista e indigna que abandona el legado de los héroes de la democracia para que los que tan salvajemente nos han atacado tomen el control político allí donde les interesa y reciban honores y reconocimientos en agradecimiento a las matanzas que cometieron.

«Los vuestros en el hoyo y los nuestros en casa», espetaban en el País Vasco hace menos de un año a las víctimas del terrorismo que homenajeaban a los caídos en los lugares en que fueron asesinados. Ese es el gran final que los poderes fácticos nos han preparado. Y aunque le echen la culpa a Europa, a los jueces o a quien se les ocurra, nosotros sabemos quién no está cumpliendo con el deber de los vivos de dar justicia a los muertos, como tan acertadamente reclaman los negros indignados en EEUU y como la intrínseca necesidad humana de que el bien prevalezca sobre el mal, demanda. En España, para nuestra vergüenza y dolor, han preferido una paz ignominiosa, rastrera y sin justicia.

Ana Velasco Vidal-Abarca es hija de Jesús Velasco, asesinado por ETA en 1980, y de Ana María Vidal-Abarca, fundadora de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT).

En el acto de UPyD el Día de la Constitución
El vídeo de la lección de una madre sobre la imposición lingüística en Cataluña
"En Cataluña, de 9 de la mañana a 5 de la tarde, se incumple la Constitución", denuncia Ana Losada
Redacción www.lavozlibre.com 11 Diciembre 2014

Barcelona.- Ana Losada, madre con hijos en edad escolar y portavoz de la asamblea por la escuela bilingüe, explicó durante el acto de UPyD en Barcelona del pasado 8 de diciembre para celebrar el día de la Constitución, en qué consiste la imposición lingüística que impera en las escuelas de Cataluña. Esta fue su aplaudida intervención:

"Yo he venido aquí a dar mi testimonio como ciudadana comprometida, como madre y también soy portavoz de la asamblea por la escuela bilingüe y yo he crecido y me he educado en democracia y la Constitución de 1978 fue la que me lo permitió. Ella me permitió ser una ciudadana bilingüe que quiere el castellano y el catalán como sus dos lenguas propias. Pero ahora, ese mismo texto, que no ha cambiado, no es suficiente para que mi hija, 36 años después, estudie en las mismas condiciones. En Cataluña, todos los días, los colegios abren a las 9 de la mañana y desde de esa hora incumplen la Constitución. El castellano, desde las 9 de la mañana hasta las 5 de la tarde, no es la lengua oficial del Estado. Desde esa hora, y todos los días de septiembre a junio, la lengua catalana es la única oficial en Cataluña. Durante seis horas lectivas, casi ningún profesor, casi ningún director de centro y, por supuesto, ninguna consellera d'Ensenyament ni ningún ministro protegen la riqueza lingüística de España, que es parte de su patrimonio cultural. Y se preguntarán, aquellos que estén aquí y no tengan que sufrirlo, cómo lo incumplen. Pues yo les cuento.

En Educación Infantil hay cero horas de castellano, en Educación Primaria, dos, y en Educación Secundaria, tres horas de castellano. Cuando vas a la reunión de padres, como la última que yo fui de mi hija, que estudia 1º de Primaria, y de pronto ves el horario de clase y ves que el castellano no figura como asignatura y preguntas a la profesora por qué, te dice: “No se preocupe, hasta 2º de Primaria su hija no empezará a aprender a escribir en castellano”. Y cuando tu hija llega a casa, te dice: “Mamá, no te preocupes. La clase de música me la dan en castellano”.

La semana que viene o la siguiente iré como todos los años al festival de Navidad, y escucharé los villancicos. Podría hacer una porra, pero es que la gano seguro. Ningún villancico será cantado en castellano. En catalán y alguno en inglés, pero no en castellano.

Cuando abres un libro de Historia y pasas las hojas, ves que el nombre de España no figura en ninguna de ellas y, si lo hace, dicen que es el país vecino y el opresor.

La mayoría de los padres, cuando sus hijos empiezan los estudios, son conscientes de esta situación, antes si lo han escuchado o se lo han creído, pero es el momento en el que ven la realidad. Ven como sus hijos no estudian en las dos lenguas como ellos lo hicieron. Desgraciadamente, muchos padres se callan, y se sienten incómodos cuando tú haces preguntas, unas preguntas que ellos no se atreven a hacer. Y luego, acaba la reunión y te envían un whatsapp, y te dicen: “Ana, es que yo estoy de acuerdo contigo, pero no quiero que señalen a mi hijo”. Y se callan porque los que no respetan la Constitución están ganando una batalla más importante. Nos han acomplejado. Nos han hecho creer que si pides bilingüismo estás en contra del catalán y quieres que desaparezca. Que si te indignas porque el Consell escolar de Cataluña envía una circular a todos los centros y pide a toda la comunidad educativa que apoye y se adhiera al derecho a decidir, resulta que, como poco, eres de derechas y, por supuesto, anticatalán.

Yo, desde aquí, doy las gracias por tener esta oportunidad y pido a aquellos padres que estén aquí escuchándome y que vivan en Cataluña, a los que se callan, que lean la Constitución y se pregunten cómo una escuela monolingüe en catalán y que tiene libros de texto sin neutralidad ideológica va a educar a sus hijos en los principios democráticos de convivencia. Y a los gobiernos de España, al actual y a todos los que han hecho posible que lleguemos a esta situación, les recuerdo, primero de todo, que en este país la Historia nos pasó factura y la Constitución nació para curar esas heridas. Y les digo, les acuso: ustedes que no hacen respetar la Constitución son iguales que los que no la respetan".

islamwatch.eu
El PP aprueba la enseñanza islámica en Primaria para “Conocer y arraigar la fe en Al-lah, Creador del Universo, de todos los seres vivos y Único Dios adorado”
SANTIAGO FONTENLA Minuto Digital 11 Diciembre 2014

El PP ha dado un paso más para generalizar e imponer la enseñanza islámica en la Educación Primaria en España. Así lo recoge el BOE de jueves 11 de diciembre, en el que toma carta de naturaleza la Resolución de 26 de noviembre de 2014, de la Dirección General de Evaluación y Formación Profesional, por la que se publica el currículo del área Enseñanza Religión Islámica de la Educación Primaria.

En este Boletín Oficial del Estado se referencia el Acuerdo de Cooperación del Estado Español con la Comisión Islámica de España por el que se “garantiza a los alumnos musulmanes, a sus padres y a los órganos escolares de gobierno que soliciten, el ejercicio del derecho de los primeros a recibir Enseñanza Religiosa Islámica”.

En el currículo, tal como puede leerse en el propio BOE, se establecen, entre otros, los siguientes puntos:

1) Conocer y arraigar la fe en Al-lah, Creador del Universo, de todos los seres vivos y Único Dios adorado
2) Reconocer el Corán como palabra de Dios revelada al Profeta Muhammad (P.B.) y comprender el significado de su mensaje

Ponemos a disposición de nuestros lectores un enlace al BOE para que puedan disfrutar de otra de las ‘gracietas’ con la que nos hace despedir el año el gobierno del señor Rajoy.
http://www.boe.es/boe/dias/2014/12/11/pdfs/BOE-A-2014-12886.pdf

******************* Sección "bilingüe" ***********************
Terrorismo
ETA ha vencido
Jesús Laínz Libertad Digital 11 Diciembre 2014

Los beneméritos Iñaki Arteta y Alfonso Galletero han vuelto a dar una bofetada a nuestras adormecidas conciencias con un tremendo e imprescindible documental sobre el trágico 1980, año en el que ETA alcanzó la cima de su infierno con noventa y tres asesinados en nombre de la Euskadi independiente. Tremendo porque recuerda a los olvidadizos e ingratos españoles el horror sembrado por una banda terrorista que llenó el País Vasco de sangre y miedo; e imprescindible porque sin tener presente aquella España de hace tres décadas no se puede entender la de hoy.

El documental no olvida nada: ni una sociedad vasca mayoritariamente indiferente cuando no encantada con el terrorismo; ni una complicidad de Francia sin la que aquella pesadilla no habría podido tener lugar; ni el obisparra Setién justificando la violencia etarra por la violación de los derechos nacionales de los vascos; ni los curas cómplices de los asesinos, y asesinos ellos mismos en muchas ocasiones; ni el papel de Arzalluz en la continuidad de ETA cuando algunos terroristas se plantearon disolverla; ni el infame trato dado a las víctimas por parte de los gobiernos nacionales; ni el igualmente infame proceder de una prensa vasca que trataba con complacencia a los etarras, jamás los llamaba "terroristas", y con desprecio a las víctimas -permitiéndose incluso alterar las esquelas sustituyendo el "vilmente asesinado" redactado por la familia por un “fallecido”-; ni las personas que fueron asesinadas tras ser acusadas por Interviú del tremendo delito de ser fachas.

Mención aparte merece la actitud de la izquierda española, fascinada hasta tal punto por la banda terrorista que perseveró en considerarla una estimable organización antifranquista aunque su actividad criminal se disparara precisamente tras la muerte de Franco. Pero como todo lo calificado como antifranquista era considerado democrático y por lo tanto bueno, los crímenes de ETA fueron celebrados por la mayoría de la izquierda española quizá hasta que el primer socialista cayó bajo las balas de la vanguardia de la lucha proletaria contra la dictadura. Entre todos los testimonios recogidos en la película destaca el de Aurelio Arteta, catedrático de Filosofía de adscripción marxista que en aquellos años consideraba que ETA luchaba por la justicia nacional y social. Treinta años después, Arteta explica su arrepentimiento y su asombro por el hecho de que sus planteamientos ideológicos le hubieran convertido en –según sus propias palabras– "un desalmado" que no fue capaz de comprender su error intelectual y moral.

También resulta especialmente interesante el recuerdo de los beneficios, tanto personales por su intocabilidad como políticos por su monopolio social, obtenidos por los peneuvistas gracias a la existencia del brazo armado del nacionalismo. En palabras del dirigente jeltzale Ramón Labayen, "si desaparecía ETA nos machacaban desde Madrid" y "ETA fue la espada que nos protegía". Como muy certeramente explica el citado Aurelio Arteta, sin ETA el nacionalismo no habría funcionado; y, a pesar de los tópicos biempensantes, la violencia es el arma política que más consigue.

Porque –y ésta es la principal enseñanza de la película– ETA no ha abandonado su actividad criminal ni por arrepentimiento ni por derrota policial, sino porque se ha dado cuenta de que ya no es rentable, por haber dejado de contar con la aceptación social de antaño. Además, ya no necesita amenazar a los empresarios para cobrar el llamado impuesto revolucionario, pues como ahora está en las instituciones maneja los impuestos de verdad, mucho más jugosos y de más cómoda adquisición.

ETA no ha fracasado. Todo lo contrario: ha conseguido más nacionalismo, más concesiones políticas como la imposición lingüística y la utilización de la educación para el adoctrinamiento. Por no hablar de una Constitución –en concreto su Título VIII– que, como explicó Gabriel Cisneros, se redactó mirando de reojo a ETA. No por casualidad el propio Cisneros recibió un balazo en el estómago, por el que fue procesado Arnaldo Otegi, el hombre de paz de Zapatero

Y ésta no es sólo la opinión del que suscribe, sino la constatación de un destacado protagonista de los crímenes de aquellos años, Josu Zabarte, el carnicero de Mondragón. Tras treinta años a la sombra por diecisiete asesinatos, ha explicado en una entrevista reciente que el abandono de la "lucha armada" se ha debido a que "hoy se ha cambiado de estrategia", ya que “en los últimos tiempos no eran acciones asumidas o aceptadas por el pueblo”.

Respecto a los frutos del terrorismo, sus palabras no precisan comentarios:
Cuando pasas la vida en prisión, la duda es cómo encontrarás la calle, y cuando llegas a la calle, te das una vuelta por aquí y por Navarra y piensas ¡qué satisfacción! (…) Mira lo que es el abertzalismo hoy y mira lo que era treinta años atrás.

Pero no sólo ve esperanzadora la situación del País Vasco, sino también la de Cataluña:
Mira en qué se han basado los estatutos de Cataluña. Se han aprovechado de la lucha de Euskadi desde un principio (…) Pujol ha sacado mucho de esto. Nos ha utilizado más de una vez diciendo: Si no queréis tener lo que tenéis en Euskadi…

Efectivamente, la sangre vertida en 1980 ha fortalecido inmensamente a los separatismos, tanto al vasco como al catalán. Convendría no olvidarlo. Por eso es imprescindible ver la película de Arteta y Galletero. Bastante se olvidó a las víctimas entonces. No cometamos la infamia de volver a olvidarlas ahora.

Ahora sí, una lengua en peligro
fernando gonzález macías La Opinion 11 Diciembre 2014

La lengua gallega está perdiendo hablantes a chorro. Por primera vez, incluso los más optimistas empiezan a temer por el futuro del gallego, hasta hora mayoritario pero que con el paso de tres o cuatro generaciones podría acabar convertido en un idioma residual. Así se desprende de un informe que acaba de publicar el Instituto Galego de Estatística (IGE) a partir de los resultados de su habitual encuesta sobre condiciones de vida de las familias gallegas. De entrada nadie discute la solvencia de los datos que arroja este estudio, a pesar de la vinculación del organismo que lo realiza con el Gobierno autonómico, del mismo modo que es general la coincidencia en asumir lo dramático del panorama que dibuja en cuanto a la pervivencia a largo plazo de la principal de las señas de identidad de este país. Sin la singularidad idiomática, Galicia pierde uno de los argumentos básicos que esgrime para defender en el ámbito sociopolítico su hecho diferencial.

El aspecto más preocupante que arroja la encuesta del IGE es que actualmente solo uno de cada cuatro niños de entre 5 y 14 años es gallego-hablante habitual. Por si eso fuera poco, dos de cada tres jóvenes de entre 15 y 29 años se expresan por norma general en castellano. La lengua gallega ya solo es mayoritaria entre la gente que supera la cincuentena, mientras que se acerca peligrosamente al cincuenta por ciento la proporción del global de los gallegos que reconoce que solo habla castellano, algo impensable hace dos o tres décadas, cuando, con la autonomía política, arrancaron las denominadas políticas de normalización lingüística, promovidas por las instituciones públicas a todos los niveles.

Llama la atención, por lo que lo que pueda tener de paradójica la situación, que aunque el gallego claramente pierde terreno, parece recuperar hablantes monolingües, esto es, individuos que manifiestan emplear solo y exclusivamente la lengua de Rosalía en cualquier circunstancia. Para algunos especialistas, ello vendría a ser la constatación del fracaso del intento institucional de fomentar el bilingüismo, más o menos cordial o armónico. Puede que se trate de una actitud consciente y hasta militante, aunque no necesariamente se traduzca en un compromiso político proclive al nacionalismo. Da la impresión de que hay más gallegos comprometidos con el idioma de sus ancestros que no consideran incongruente simpatizar con (o votar a) partidos de ámbito estatal, entre los que cabría incluir a la AGE de Beiras y Yolanda Díaz.

Quizá porque se divulgó la víspera de un puente festivo, los datos de la encuesta idiomática del IGE están provocando un debate político de bastante baja intensidad. Por ahora, se esgrimen los argumentos recurrentes de siempre. Para la Xunta, lo destacable es que cada vez hay más niños y jóvenes que saben leer y escribir correctamente en gallego gracias a un sistema educativo que, para el nacionalismo político y cultural, es el culpable de la desgalleguización de las nuevas generaciones, fruto, dicen, de la política "lingüicida" del PP de Feijóo. Lo que unos y otros se niegan a reconocer es que el dinero y el esfuerzo que los sucesivos gobernantes gallegos destinaron a la normalización lingüística, por suerte o por desgracia, según se mire, no han conseguido convencer a los habitantes de este país de que lo natural es que hablen "su" idioma o que expresarse en castellano es antinatural. Una cuestión de voluntad. Querer es poder, dice la sabiduría popular, pero no siempre el que puede quiere. Ese es el problema.


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