AGLI Recortes de Prensa   Sábado 13  Diciembre  2014

Lengua y sentido común
Juan Torres www.vozpopuli.com 13 Diciembre 2014

Me resulta imposible delimitar cuándo leí por primera vez a Lodares. Fue algún artículo de prensa, probablemente en El País, y me fui haciendo poco a poco adicto a ese lingüista peculiar que escribía con la claridad de la que solo son capaces los buenos escritores, que perfilaba conceptos como quien quita barro a las botas y que desmontaba tópicos con la naturalidad del que se bebe un vaso de agua.

Ese acercamiento paulatino me llevó a su primer libro y de ahí a los sucesivos. Hay dos, sobre todo, a los que aún regreso con frecuencia, porque parecen escritos hoy mismo, con la lucidez y la pasión de alguien que sigue empeñado en desarticular la red de bobadas que se han convertido en verdades oficiales. Sus títulos ya anuncian algo: El paraíso políglota y Lengua y Patria. En 2005 salió El porvenir del español, un título que, en mi opinión, aportaba pocas novedades a los anteriores, pero abría expectativas sobre las futuras reflexiones del que en aquel entonces era, sin duda, el filólogo español más interesante del panorama. Ese mismo año un absurdo accidente de tráfico acabó con su vida. El año próximo hará diez años que estamos sin Juan Ramón Lodares, y bien que lo sentimos quienes creemos que con esto de la lengua conviene no jugar.

Las lenguas no están vivas
Recordemos el contexto en que Lodares escribió su obra: últimos años del pasado siglo y primeros del presente, cuando el debate nacionalista en España estaba en todo su apogeo y buena parte de ese debate lo protagonizaba la cuestión de las lenguas. Eran tiempos en que los gobiernos nacionalistas de Cataluña y País Vasco (pero también Galicia) implantaban de manera implacable sus políticas lingüísticas, cuando la palabra “normalización” empezó a adquirir el dudosísimo sentido que después se ha consagrado y cuando los vociferantes de siempre clamaban en pro del derecho de las lenguas y de delicuescentes derechos históricos.

Es un debate muy aburrido hoy, por lo cansino y, ahora como entonces, muy irritante. Lo más sorprendente del debate es que, en términos generales, estaba mal planteado y que todas las partes que intervenían en él lo hacían a partir de apriorismos perfectamente absurdos. Lodares era un bálsamo, una isla de sensatez, un dechado de sentido común.

Una de sus más insistentes y brillantes ideas empezaba por negar la mayor: las lenguas no mueren, no pueden morir, simplemente porque no están vivas. Las lenguas no son seres vivos, sino simples herramientas que el ser humano se ha dado para comunicarse. Como todas las herramientas, lo que busca en ellas es la funcionalidad, la utilidad, la practicidad. En la medida en que nos valen, las utilizamos y las potenciamos. Cuando dejan de ser útiles, se olvidan y a otra cosa.

El uso de las lenguas es necesario para el entendimiento de los individuos dentro de su grupo, pero también para el intercambio entre colectivos diferentes, sobre todo a efectos comerciales, para el intercambio fructífero de bienes, productos y servicios. Contra lo que pensaban los románticos, que elucubraron mucho sobre el espíritu de las lenguas y transmitieron algunas de sus maguferías al racionalista siglo veinte, la humanidad ha sido bastante implacable con las lenguas, enterrando las que ya no servían y generando otras nuevas en función, no de valores políticos o estéticos, sino de sus necesidades más simples e imperiosas de acuerdo a cada momento, exactamente igual que había hecho con el hacha de sílex, el cuchillo de bronce o la rueda de molino.

Bilingüismo o semilingüismo
A este respecto de la funcionalidad le dedicó Lodares muchas páginas y no le faltó humor –que algo de humor hace falta- al abordar el espinoso asunto del bilingüismo. No era nuestro filólogo un fanático de su necesidad ni de su importancia. Sostenía, con argumentos convincentes y con soporte científico adecuado, que no es cierta la leyenda urbana que acredita un mayor desarrollo intelectual a quienes manejan dos lenguas sobre los que solo se manejan en una. Una vez más, lo importante es la funcionalidad: hablar dos lenguas es bueno si sirve para comunicarse con más personas, no si solo sirve para comunicarse con las mismas en dos idiomas diferentes. Su ejemplo era palmario: hablar español e inglés suma dos colectivos inmensos y permite la comunicación con más de la mitad de la humanidad; hablar español y catalán permite la comunicación con el mismo número de personas que los que hablan solo el primero. Una simple cuestión de números. Y aprender simultáneamente dos lenguas cuya utilidad se solapa produce el efecto que empieza a notarse en nuestros jóvenes: no bilingüismo sino semilingüismo: no hablar bien ninguna de las dos.

Implacable fue también Lodares en su análisis entre lengua y nacionalidad. Transitando por España, por Europa y por América, nuestro filólogo desmontó tópicos, descartó leyendas negras y puso en evidencia las jeremiadas recurrentes de los apocalípticos de turno. Aunque muchos se empeñen en negarlo, la imposición de una lengua ha sido rara vez una imposición de los poderosos. Ni los reyes ni los dictadores de cualquier signo, salvo contadas excepciones, han tenido un especial empeño en exigir a sus súbditos cómo tenían que hablar (y menos aún escribir, que hasta hace poco ha sido cosa de cuatro). Cuestión distinta es que los súbditos, o los ciudadanos, hayan optado por según qué lengua en función de lo que les resultaba más útil para acercarse al poder, al dinero o a los beneficios. Es sabido, a este respecto, que las constituciones modernas de los siglos XVIII y XIX no se preocupaban de especificar una cuestión tan obvia: ya se encargaban los ciudadanos de saber en qué lengua les convenía expresarse, igual que sabían cómo tenían que vestirse, según hiciera más frío o más calor, sin necesidad de que nadie se lo indicara.

Daba gusto, da gusto leer a Lodares: todo tan evidente, tan de sentido común, tan bien justificado. No hay una sola página de sus libros que haya perdido vigencia y hay que volver a ellas frecuentemente cuando escuchar a unos y a otros nos tiene a todos a las puertas de perder el oremus.

Rajoy o la persistencia del burócrata
Fernando Díaz Villanueva www.vozpopuli.com 13 Diciembre 2014

De “todo el poder para los Soviets” que clamaba Lenin hace un siglo hemos pasado al más prosaico “todo el poder para los burócratas” de nuestros rajoyanos días. Hace tres años, cuando el barbas y la metro y medio se presentaban en los mítines, hablaban de regeneración y de devolver a España a la primera división. Decían de bajar los impuestos, quitar trabas a los empresarios, liberar a la justicia del yugo al que los políticos la tienen sometida y promover las reformas necesarias e inaplazables que nuestro país necesita para salir del marasmo actual. Hubo quienes lo creyeron, votaron en consecuencia y gracias ello Rajoy tiene más poder en sus manitas de opositor que cualquier otro gobernante desde que Felipe González perdiese la mayoría absoluta allá por los años ochenta. El estado de excitación del votante pepero era digno de encomio. Como habían idolatrado a Aznar –sin que éste mereciese ni de lejos tan súbito ascenso a los altares– pensaban que el rajoyato iba a ser una segunda edición corregida y aumentada de aquellos años de vino y rosas, de recaudaciones históricas y despilfarro en los que todo trinque fue posible.

Al final la regeneración se ha quedado en un centón de leyes redactadas al milímetro por el equipo soráyico habitual. Leyes cuyo único objetivo era blindar el desastre y, especialmente, a los causantes del desastre. Para muestra dos botones que el Gobierno acaba de coserse en la guerrera del despropósito. Primero vino el ya famoso impuesto de salida o “exit tax”, una aberración fiscal parida en las zahúrdas del draculín de Hacienda. Con ese impuesto en la mano va a ser materialmente imposible montar pequeñas empresas tecnológicas en España… bueno, tecnológicas y de cualquier otra cosa. El invento es de una maldad casi absoluta, implica que alguien que posee un porcentaje de una empresa recién fundada pero que tiene gran potencial de crecimiento deba pagar por adelantado ese potencial sin siquiera haberlo ganado. Es lo más parecido a liquidar a la gallina de los huevos de oro años antes de que haya puesto su primer huevo.

Algo como el impuesto de salida solo cabe en la mente enferma de un legislador compulsivo cruzado con un salteador de caminos. Puedo llegar a entender que los burócratas quieran apropiarse por las bravas de lo que los demás producen, pero no que estos mismo burócratas impidan la producción misma. ¿Pero saben lo peor de todo? Nadie ha dicho ni mu de este disparate a excepción de los liberales, esos aguafiestas a los que el Gobierno mira de reojo y trata de mantener calladitos a cualquier coste. Con esa ley debidamente amejorada Podemos y sus socios harán virguerías, y si no al tiempo.

La otra idea que ha salido del recalentado caletre sorayino es la del canon AEDE, gracias al cual los españoles seremos los primeros en privarnos de un servicio tan útil como Google News. La historia pertenece más al género de la picaresca que al de la política. Los dueños de los periódicos de papel pensaron que el mejor modo de aliviar las fatigas de sus ruinosas cuentas de resultados era propinar un zapatillazo a Google. Acudieron a Moncloa con sus cuitas y allí, a metro y medio del suelo, les dieron la solución. Google aflojaría la mosca sí o sí. Una ley obraría el milagro. A cambio de ellos, de los periódicos, se esperaba cierto sentido de Estado, es decir, que no se metiesen con el jefe y, mucho menos, con la jefa en estos meses tan movidos que se avecinan. Sobre el papel funcionaba la idea. Google, esa perversa multinacional que tiene el “monopolio” de las búsquedas en Internet, pagaría sin rechistar. La realidad ha sido muy otra. Los chicos de Mountain View no saben quien es Soraya ni quieren saberlo, por no saber no saben ni donde está Valladolid ni qué diablos es un abogado del Estado. Más allá de la finca de estos señoritos de oposición y tente tieso el mundo funciona de otra manera. Pero ellos no lo saben. Su mundo es el de alargar la mano a fin de mes y esperar a que les pongan dinero encima, dinero arrebatado a la fuerza de otros que sí saben como funciona el mundo, mayormente porque tienen que enfrentarse a él cada mañana. Eso Rajoy y sus rajoyes no lo entienden, no lo entenderán jamás.

Más socialismo no es ya la solución
EDITORIAL El Mundo 13 Diciembre 2014

LAS DIFICULTADES que sufren los gobiernos francés e italiano para completar las reformas que les exige la UE pueden convertirse en un escollo que frene la salida de la crisis de la eurozona. Aunque en ambos países se haya abierto un enconado debate ideológico en el seno de los partidos de izquierda, en el poder, lo cierto es que no se trata de una cuestión doctrinal sino de estricta supervivencia. Europa tiene que asumir que la única manera de salvar su modelo político y social de bienestar es comprometerse con las políticas liberalizadoras y de austeridad para reducir el déficit.

Las desmesuradas estructuras estatales son ya imposibles de sostener y el papel de actor principal que el Estado juega en economías tan centralizadas e intervenidas como la francesa debe dejar paso a sistemas más flexibles que garanticen el crecimiento y la creación de empleo. Tanto Francia, en fase de estancamiento, como Italia, que ha entrado de nuevo en recesión, deben acometer con determinación las reformas que se han demostrado eficaces recientemente en España y Portugal y, desde hace una década, se aplican en Alemania.

Por eso, resulta difícil comprender que el equipo Valls-Macron esté encontrando una fuerte oposición en una cuestión tan básica como la libertad relativa de horarios comerciales o la eliminación de trabas burocráticas para las profesiones liberales. Su rival en el partido, Martine Aubry, madre de la jornada laboral de 35 horas y guardiana de las esencias socialistas, no sólo se ha mostrado contraria al recorte de 21.000 millones para 2015 anunciado por el primer ministro, sino que considera una «regresión» la totalidad del plan del titular de Economía. Macron propone una rebaja sustancial de impuestos y que el Estado desinvierta en activos 5.000 millones. De momento, y afortunadamente, el encastillamiento de Aubry en un programa idealista e irrealizable, no encuentra eco entre la ciudadanía, que apoya mayoritariamente Valls.

En más difícil situación se encuentra el italiano Matteo Renzi, que ayer vio cómo el país se paralizaba por la huelga general convocada contra su proyecto de reforma laboral. Renzi se apoya en un Parlamento que está dispuesto a respaldar sus iniciativas para evitar una nueva intervención de la troika, pero tiene enfrente a Susanna Camusso, líder del mayor sindicato del país, que pretende llevar a Italia hasta el enfrentamiento para preservar el rígido mercado laboral de ese país.

La actitud inmovilista de una izquierda, cuyos planteamientos no ofrecen ya soluciones a las nuevas necesidades ciudadanas, está necesitada de una profunda y urgente revisión en toda Europa

Ni libres ni iguales
Eduardo Arroyo www.elsemanaldigital.com 13 Diciembre 2014

Resulta chocante –por decirlo de manera suave- que quienes han conducido a la actual postración a la nación española sean los mismos que ahora pretenden vendernos sus recetas salvadoras. Es lo que sucede con el manifiesto Libres e iguales, cuya razón de ser consiste en fundar su antinacionalismo en los valores liberales.

La cosa viene de antiguo: muchos de los otrora ultraizquierdistas; es decir, todos los que hicieron su profesión de fe antifranquista en las filas del marxismo prosoviético maduraron más tarde –para reciclarse tras el monumental fracaso político del bloque del Este- bajo formas liberales. Otros, sin duda a causa de la edad, han adoptado directamente las ideas liberales del individualismo, la "igualdad", y sobre todo del cosmopolitismo y de la globalización.

Por razones de coyuntura, todos estos han devenido antinacionalistas, de manera que pretenden ser la única respuesta a las pretensiones disgregadoras que actualmente campan por la geografía española. Ahora bien, ¿con qué derecho pretenden asumir la respuesta de la nación española a las fuerzas secesionistas? Desde el punto de vista político tienen todo el derecho. Faltaría más. Desde el punto de vista intelectual no tienen ninguno.

Para darse cuenta basta con leer el citado manifiesto. El texto comienza diciendo: "El secesionismo catalán pretende romper la convivencia entre los españoles y destruir su más valioso patrimonio: la condición de ciudadanos libres e iguales". Esta afirmación, intrínsecamente falsa, responde a la vieja pretensión liberal de que la esencia de la nación son los derechos del individuo.

La afirmación es dos veces falsa: primero porque España es muy anterior al nacimiento del liberalismo y, por ello, acumula un patrimonio espiritual y cultural superior a todo lo que la cultura liberal ha aportado hasta la fecha. En segundo lugar, es falso porque la auténtica condición de plutocracia del régimen de 1978 hace que no haya hoy más "libertad" y más "igualdad" que la que otorga el poder económico, estructurado en forma de cárteles mediáticos, partidos políticos o élites financieras.

Decir que hoy, en España, se ha hecho realidad el sueño liberal de la "igualdad y la "libertad" supone entrar de lleno en el análisis de la paradoja liberal por la cual cuanto más se vacía el poder político en aras del poder económico más se estratifica la sociedad en siervos del dinero y dueños del mismo.

Dicho de otro modo: a más liberalismo político más esclavitud económica. Sigue diciendo el manifiesto: "El nacionalismo antepone la identidad a la ciudadanía, los derechos míticos de un territorio a los derechos fundamentales de las personas, el egoísmo a la solidaridad".

El lenguaje ilustrado, que utiliza la acepción despectiva de lo mítico, no puede ocultar que es precisamente la identidad, y no la ciudadanía, lo que impide que la nación sea una mera estructura jurídica de tipo contractual, prescindiendo del asombroso patrimonio atesorado por el organismo vivo y perenne que ha sido hasta hoy la nación española.

Este vaciamiento de lo nacional en aras de lo normativo y burocrático es lo que ha impedido que la defensa de la nación española, real, fundada e históricamente acreditable, haya quedado inerme antes las fantochadas, delirantes y ridículas de los nacionalistas. La degradación del español en simple ciudadano es el principal responsable de la decadencia de la idea nacional plena y es quien ha impedido que los españoles de hoy tomen posesión de su historia y de su legítima identidad.

En el fondo, esta manera de entender la nación como mero constructo jurídico para defender intereses particulares es la misma que enarbolan los nacionalistas periféricos: únicamente ellos piden otro marco jurídico. Para tapar todo este galimatías, los "manifesteros" aducen una flagrante mentira: "El secesionismo catalán se hermana con el populismo antieuropeo y promueve la derrota de la democracia española".

Dejando aparte el nebuloso e impreciso significado del término "populismo", utilizado por igual para formaciones tan dispares como el Frente Nacional francés y Podemos, el hecho es que los únicos que se han "hermanado" con el secesionismo catalán mediante subvenciones millonarias, mediante apoyos y votaciones en el congreso de los diputados, todo ello en nombre de la "estabilidad política", cediendo competencias esenciales del Estado central o simplemente, mediante la inacción y dejación de funciones ante las campañas de difusión a todos los niveles para inocular el odio a España, han sido los denominados "partidos constitucionalistas", principalmente PP y PSOE, donde han militado por largo tiempo muchos de los firmantes del manifiesto.

Así que para echarle la culpa ahora al "populismo antieuropeo" hace falta tener una considerable cara dura. De paso, es necesario afirmar que el secesionismo catalán, entre otros, no busca "la derrota de la democracia española", toda vez que la situación actual es la consecuencia del extremo garantismo democrático con el que hasta los padres de la constitución trataron a todos aquellos que buscaron desde el principio y de manera palmaria la derrota, no de la democracia española, sino de España misma.

Fundados en el error o en mentiras flagrantes, el citado manifiesto acaba planteando al nacionalismo secesionista una "respuesta" verdaderamente vaga, imprecisa y estéril: "Reivindicar la Constitución como consigna de ciudadanía y convivencia", "rechazar cualquier negociación" frente a los nacionalistas y buscar "la unidad de acción" frente a estos.

Es decir: nada con enjundia. Olvidan que ha sido precisamente con la constitución que ideas marginales han llegado a conseguir un prestigio e influencia que no tenían. Así que defender la constitución sí, pero desde luego con eso no basta.

Es necesario reivindicar, defender y exponer tanto las señas de identidad españolas como los embustes del catalanismo. Fomentar una verdadera hermandad entre los españoles y un modelo político y económico verdaderamente integrador, en las antípodas de la plutocracia liberal y partitocrática en la que nos hemos convertido.

Esto es mucho más de lo que puede pedirse a una generación fracasada como la que enarbola el citado manifiesto, redactado además al amparo de una ideología decimonónica. Así las cosas, resulta obvio que España no necesita semejantes defensores. Sería mejor que se echaran a un lado a llorar su inoperancia y dejaran sitio al viento fresco que barrerá la pestilencia de la corrupción intelectual de esta época decadente.

Si tan mal les pagan, ¿por qué no huyen del Estado?
VÍCTOR DE LA SERNA El Mundo 13 Diciembre 2014

¿Qué pasa con las desiguales retribuciones del sector público que nos empieza a desvelar -de aquella manera- el portal de transparencia? Pues que todo muy rosa o muy negro. Dos destacados columnistas defendían ayer cada uno un color.

Así, Ignacio Camacho, en ABC: «Al trabajador despedido o al funcionario de pagas recortadas le pueden parecer un exceso altisonante los sueldos de la alta Administración o las Cortes -'chollos', 'bicocas' y demás semántica de la mezquindad- pero son más bajos que la media en directivos de grandes empresas. El dirigente político debe cobrar según su responsabilidad y en ese sentido es casi una ignominia lo que gana en España un presidente del Gobierno; más aún si se mide en relación con sus propios colaboradores. Al resto de la nomenclatura no hay que compararlo con lo que gana un currito sino con lo que podría percibir en el sector privado. Y ahí sí hay tela para cortar trajes porque la mayoría de nuestros cuadros de cargos públicos no pasarían una entrevista en un headhunter de élite. Ése es el verdadero problema junto con la proliferación injustificada de personal de fontanería palaciega, una pléyade de pretorianos y asesores incrustados en el presupuesto para aconsejar a sus jefes cómo deben equivocarse». Y añadía: «Si deseamos gente competente y capaz hay que buscarla en el mercado y pagarle en consecuencia. Da la impresión de que la sociedad prefiere una dirigencia de mediocres, en coherencia con el clásico imaginario funcionarial español. Seamos cicateros, pues: quizá un país con mentalidad de pobre merezca una política de muertos de hambre».

Replicaba David Trueba, en El País: «Tendremos varios días de exhibicionismo y de estudios comparativos. Pero nada más empezar ya ha servido para explicarnos por qué la política española es como es. Porque al final el salario es jerarquía. Nunca entendimos bien que se convirtieran en ministros personas que, por más años que han militado en un partido, carecían de conocimientos sobre la materia que debían regir. Pues el portal de transparencia nos lo aclara. Al ministro se le paga menos que al secretario de Estado del asunto, porque el salario premia la sabiduría. Así que uno llega a ministro en España porque no ha podido ser secretario. Y aceptas que te coloquen la cartera de Fomento porque no has logrado ser presidente de Renfe. (...) Aseguran que dedicándose al servicio público están perdiendo dinero. Su insistencia en mantenerse en el cargo, hasta ahora entendida como un empeño egoísta, tiene que pasar a ser admirada como un martirologio. El político español gana más cuando lo echan del trabajo. Esta paradoja nos da para todo un fin de semana de reflexión. Cuando regresemos el lunes, les hacemos la ola».

Un precio destructivoJ
osé Antonio Zarzalejos EC 13 Diciembre 2014

“La clase media no se define sólo por su nivel de ingresos, ni por sus conocimientos técnicos y científicos ni por su nivel educativo determinado, o por su posición, sino por su función social, que no es otra que la de operar como mecanismo estabilizador y cohesivo que protege al sistema de las disfunciones provenientes tanto de la ausencia de normativas como de su exceso”. Esteban Hernández (El fin de las clases medias, Clave Intelectual, 2014).

Hay algo peor que las mentiras: las medias verdades. Sostener como hizo el jueves el presidente del Gobierno ante los grandes empresarios que la “crisis en muchos aspectos es historia del pasado”, resulta una manipulación de la realidad. Porque la crisis no se supera porque el PIB crezca un 2% en 2015 o se creen puestos de trabajo de ínfima calidad. El Gobierno tiene que asumir -y lo hará antes o después- que su forma de rescatar a España de una crisis que está lejos de ser historia ha consistido en la destrucción de las clases medias españolas mediante una devaluación brutal de las rentas salariales, de capital y del valor de los activos. Según datos de la Unión Europea que el Ejecutivo no ha discutido, conocidos en junio pasado, la renta por habitante en España ha retrocedido dieciséis años.

El empobrecimiento de los segmentos centrales de la sociedad española se ha producido en aplicación de una política fiscal que ha detraído más de 30.000 millones a los contribuyentes sin reducir de manera significativa ni la elusión de impuestos ni la economía sumergida ni la delictiva
El empobrecimiento de los segmentos centrales de la sociedad española se ha producido en aplicación de una política fiscal que ha detraído más de 30.000 millones a los contribuyentes sin reducir de manera significativa ni la elusión de impuestos ni la economía sumergida ni la delictiva. La carga fiscal la han soportado las clases medias (IRPF e IVA); la devaluación salarial y de activos la han sufrido las clases medias (las mareas verde y blanca son y fueron de profesionales y funcionarios) y la corrupción, como consecuencia de lo anterior, la padecen de manera especial las clases medias porque atenta contra su sistema de valores que eran los que estabilizaban el sistema político e introducían elementos de cohesión social.

Una bolsa enorme de jóvenes en la treintena sin expectativas laborales y otra, igualmente grande, de cincuentones víctimas de los expedientes de regulación de empleo, muy alejados aún de la jubilación, es el resultado de un modelo de gestión de la crisis que se dice superada a costa de las imprescindibles clases medias. Podía haberse optado -como se prometió- por hacer transparente lo opaco y reducir las dimensiones elefantiásicas de las Administraciones Públicas, así como cancelar el enorme gasto político de las llamadas elites extractivas. No se ha querido hacer así, sino aplicando fórmulas tradicionales que para resultar aparentemente exitosas han obligado a que España retrocediese tres lustros en términos de riqueza.

El destrozo social que ha causado esta política -la proletarización de las clases medias-, en coincidencia con la deslegitimación del sistema por la corrupción sistémica (es sistémica además de endógena) ha sido un precio destructivo del pacto social que desde la transición hasta hace muy poco años se selló entre los partidos políticos -con el PSOE en la izquierda y con el PP en la derecha- y las clases medias que fueron las que cincelaron, pese al modelo de representación proporcional corregido, el bipartidismo que ya parece en trance de desaparición.

La recesión demográfica en España y las expectativas de las nuevas generaciones situadas más allá de nuestras fronteras son fenómenos adicionales que conforman una grave crisis social e institucional que explica fenómenos políticos transversales y alimenta la desafección a la política
La recesión demográfica en España y las expectativas de las nuevas generaciones situadas más allá de nuestras fronteras son circunstancias adicionales que conforman una grave crisis social e institucional que explica fenómenos políticos transversales y alimenta la desafección a la política. Como ha declarado el filósofo Javier Gomá -nada sospechoso de veleidades anárquicas- la crisis “ha hecho bajar un escalón a toda la clase media y esto ha generado una gran angustia colectiva que ha provocado que se cuestiones incluso el modelo construido durante la transición”. Y Thomas Piketty, el afamado economista que ha denunciado la desigualdad, ha afirmado rotundamente que “la reducción de la clase media es un riesgo para la economía y una amenaza para la democracia”.

La inquietud de analistas y pensadores sobre este efecto destructivo del modelo de remonte de la crisis está justificada en razones empíricas. Cuando las clases medias se destruyen y carecen de horizonte tras décadas de trabajo honrado, contribución fiscal cívica, esfuerzo educacional para sus hijos y mantenimiento de un sano esquema de valores personales, familiares y colectivos, aparece el populismo, sea de izquierdas o de derechas. Y el populismo siempre ofrece lo mismo: seguridad a cambio de libertad; socialización en vez de mérito y emprendimiento; cerrazón en vez de apertura.

Pues bien: Rajoy y su Gobierno, el Partido Popular, con un análisis mediocre de la realidad, han conseguido que aumente el PIB y se reduzca el paro con un empleo que genera pobres afiliados a la seguridad social, pero el precio que España está pagando es destructivo de su sistema político y de convivencia. Porque esas políticas burocráticas, anacrónicas e insolidarias han creado más riqueza en quienes ya la tenían, han mantenido, con recortes, a los más desfavorecidos con las prestaciones sociales y la intervención solidaria del tercer sector, pero han esquilmado a los espacios sociales centrales, medios, que abjuran de su compromiso estabilizador y cohesivo. Esa es la razón por la que el sistema tiende a la implosión. Y esa sería una buena razón para que el Gobierno y el PP no se atrevieran a perpetrar el descaro de lanzar las campanas al vuelo. Porque esas campanas están anunciando un fin de régimen, un fin de época. En la que nadie puede sustraerse al vértigo que provoca.

La Ley de Transparencia, una cortina de humo
LUCIO A. MUÑOZ www.gaceta.es 13 Diciembre 2014

Su objetivo es tratar de contentar a una sociedad hastiada de la corrupción política.

La Ley de Transparencia aprobada recientemente por el Gobierno solo es una cortina de humo, cuyo objetivo es tratar de contentar a una sociedad hastiada de la corrupción política. Además, el “Portal de Transparencia” no aporta ningún dato novedoso.

Por consiguiente, la sociedad civil deberá exigir a los gobernantes que la información que nuestra Administración debe suministrar a los ciudadanos englobe hasta el último euro público gastado.

Tanto en cuanto, la ansiada transparencia en la Administración únicamente se lograría despolitizando la Justicia y, complementariamente, eliminando los aforamientos. Pero estas dos imprescindibles medidas no las propondrá el PP-PSOE.

Algunos ciudadanos se han quedado perplejos al conocer, a través del citado portal, el desfase salarial existente actualmente en la Administración. Aunque el gran problema son las consecuencias de tal descontrol retributivo.

El diseño de la política retributiva de una empresa competitiva tiene un carácter estratégico, y la misma representa un área de gestión relevante que integra el “Plan Estratégico de Gestión de Personas”.

Sería complicado desarrollar en la Administración, tal como tienen implantado multitud de compañías líderes, un “modelo de retribución flexible”, basado en la productividad y la consecución de objetivos, y que girara en torno al “salario emocional”. Y en el que el paquete retributivo de cada empleado se diseñara de forma personalizada, permaneciera vinculado a la evaluación del desempeño y, en este sentido, primara el esfuerzo, los méritos y la valía.

Si bien, del mismo modo, es prácticamente delictivo que nuestra Administración no tenga implementado un modelo retributivo basado en la equidad, el nivel de responsabilidad, la sostenibilidad económica, la cualificación, etc.

Y más gravoso es aún para nuestra economía el hecho relativo a que la media salarial en el sector público sea más alta que en el sector privado. Algo propio de repúblicas bolivarianas, pero no de democracias occidentales.

Todo ello, es debido fundamentalmente a la politización de la Administración y sus derivaciones en forma de enchufismo y nepotismo, vía entrada de asesores, empleados públicos sin oposición (y enchufados por los partidos políticos) y políticos prescindibles. Estos colectivos, contradictoriamente y en multitud de casos de forma ilegal, gozan de una retribución más alta que los funcionarios, y esta es la causa, entre otras, tanto de los desfases salariales como de la subida de la media salarial en el sector público.

¿Servirá la Ley de Transparencia para intentar subsanar las incoherencias salariales en la Administración? ¿Es sostenible para la economía española, económicamente y a largo plazo, este desequilibrio salarial entre el sector público y el privado? ¿Estas incongruencias salariales impactan negativamente en nuestro fracasado mercado laboral?

¿Se podría calificar con el término de corrupción a los insultantes sueldos de los directivos de las más de 4.000 empresas públicas subvencionadas que todavía existen en España, la mayoría de ellas en números rojos?

El sueldo medio en el sector público es de aproximadamente 2.530 euros brutos mensuales. Destacar que en las Comunidades Autónomas, las retribuciones son en general más altas. Por el contrario, el salario medio en el sector privado está situado en torno a los 1.700 euros brutos. (Según datos del INE y en función de la última EPA).

Por cada puesto de trabajo improductivo que se destruyera en el sector público, podrían crearse 2,5 puestos de trabajo en el sector privado, es decir, en la economía productiva.
¿A alguien le sorprende que nuestro país tenga una deuda prácticamente impagable, y sea líder de la Unión Europea en número de parados, junto a Grecia?

Y Podemos pretende aumentar los empleados públicos para solucionar el problema del desempleo en España.

Mayor Oreja: «Cuarenta años después de Franco, la ruptura está ganando a la reforma»
JUAN FERNÁNDEZ-MIRANDA. MADRID ABC 13 Diciembre 2014

El ex ministro del Interior y ex eurodiputado cree que «en España se ha perdido una mayoría social y políticamente estamos en una posición crítica»

Jaime Mayor Oreja sostiene que la crisis se ha hecho evidente al ciudadano a través del bolsillo, pero que su profundidad va mucho más allá de lo económico. Cree que en España se está haciendo un diagnóstico «incompleto y superficial» y advierte de que en las próximas elecciones municipales está en juego algo mucho más importante que la gestión de los ayuntamientos. Por eso, el pasado jueves inauguró un ciclo de conferencias que, organizadas por el Aula de Cultura de ABC y la Fundación Valores y Sociedad, pretende dar respuestas desde distintos ámbitos. Acompañado por los historiadores Juan Pablo Fusi y Fernando García de Cortázar, Mayor Oreja profundizó en su intervención en «Las raíces de la crisis».

-Usted ha dicho que la actual crisis es poliédrica y tiene muchas caras. ¿Es por tanto la economía sólo la punta del iceberg?
-Así es. Y en el horizonte inmediato hay una fecha y tres frentes. La fecha son las elecciones municipales, donde se van a tratar de municipalizar los frentes. Un frente popular, suma de las izquierdas con una obsesión: expulsar al PP de las instituciones. Un frente de ruptura territorial de España, que va a tratar de municipalizar la independencia para luego plebiscitarla en Cataluña en unas elecciones autonómicas. Y luego hay otro frente que no es un frente, pero que avanza, y es caldo de cultivo para todo: el relativismo moral. Esos frentes no son la solución a la crisis, sino su segunda parte.

-¿La sociedad española es consciente de la profundidad de esta crisis?
-Creo que no. Todavía no nos hemos dado cuenta de la profundidad de la crisis y en muchos ambientes se trata como si fuera una crisis económica. Es verdad que nos damos cuenta cuando afecta a nuestros bolsillos, pero la crisis se larvó hace mucho tiempo.

-¿Cómo se ha pasado del gran pacto de la Transición a la actual situación?
-Esta es la crisis de nuestra generación. Después de cuarenta años de Franco, la reforma ganó a la ruptura y hubo una ley para la Reforma Política, una Constitución y unos pactos económicos… pero cuarenta años después, ahora, la ruptura está ganando a la reforma y se ha instalado un sentimiento de rabia, de hartazgo, de envidia, de malestar.... La ruptura en sentido amplio: de España como nación y con la Constitución y sus valores.

-Sin embargo, parece que desde el punto de vista económico la situación está empezando a mejorar…
-Una cosa es que la economía vaya un poco mejor, que lo va, y otra cosa es que no entendamos que políticamente estemos en una posición crítica. Por una razón: en España se ha perdido una mayoría social. Lo que surge, y parece de momento irreversible, es un nuevo mapa, pero un mapa que no es alternativo, es frente.

-¿Cuál es la estrategia de quienes pretenden la ruptura?
-Tienen una oportunidad excelente en las elecciones municipales, porque son indoloras, parece que no son importantes. Pero en España las elecciones municipales han sido decisivas: una vez se acostaron monárquicos antes de unas municipales y se levantaron republicanos. Porque no son dramáticas, porque parece que no tienen objetivos nacionales.

-¿Dónde hunde sus raíces esta crisis?
-En dos elementos esenciales. El primero compartido con el resto de Europa, que es la crisis de valores. Y en España hay un hecho diferencial, nuestro punto más débil, la crisis de nación. Hago una apelación a que entendamos lo que tenemos enfrente: no es un maltrato del Gobierno español -socialista, popular o de UCD- hacia Cataluña o el País Vasco, no tenemos que tener ese absurdo complejo, no. Lo que tenemos es una minoría nacionalista muy potente que siempre ha tenido la misma estrategia, implacable: la autonomía en 1979; la solemnización del derecho de autodeterminación diez años después; y en 1998 en el País Vasco (pacto de Estella) y en 2003 en Cataluña (pacto de Perpignan) el movimiento nacionalista llega al tercer hito, la ruptura. Ya no estamos en la autonomía ni en la autodeterminación, sino en la ruptura. La vanguardia la lleva Cataluña, pero en el País Vasco están esperando la salida de Otegi de prisión, que se va a producir entre las municipales de los autonómicas. No es el maltrato del Gobierno español, es la genética del nacionalismo. No se trata de abrazarse ni a Mas ni al PNV: ellos no saldrán de la ruptura hasta que no entiendan que no les sale gratis. Y hasta que no entiendan los españoles que necesitamos una mayoría pero muy potente para hacerle frente.

YA PUBLICADO EN EL BOE
El Gobierno implanta la Religión Islámica en Educación Primaria
José Javier Esparza www.gaceta.es 13 Diciembre 2014

Alá es el Dios Único, Eterno e Incomparable. El Corán es el libro sagrado de Dios. Mahoma, el Profeta, es el ejemplo a seguir. Pero se habla de “igualdad de género” y “educación para la paz”.

El Boletín Oficial del Estado daba a conocer el pasado jueves la Resolución de 26 de noviembre de 2014, de la Dirección General de Evaluación y Formación Profesional, por la que se publica el currículo del área Enseñanza Religión Islámica de la Educación Primaria. El texto del Gobierno, redactado por la Comisión Islámica de España, prescribe los contenidos básicos de la asignatura. Uno, el conocimiento de Al-lah (Dios), Único, Eterno e Incomparable. Dos, la Revelación: El Corán, libro sagrado de Dios, Tres, el Profeta: vida, obra y ejemplo a seguir. Añade el texto gubernamental que se trata de “trabajar la fe islámica desde sus fuentes básicas, el Corán junto con su práctica llevada por el profeta Muhammad (P.B.) como receptor y modelo de la revelación de Dios, apreciar la importancia de la creación divina, conociendo la sucesión de los mensajes divinos”. Esa abreviatura, P.B., significa “paz y bendiciones” y es el saludo específico que ha de tributarse a Mahoma cada vez que se le cita.

La lectura de la disposición gubernamental sorprende por su confesionalidad, ciertamente inusual en un texto administrativo. Por ejemplo, cuando habla de “conocer y arraigar la fe en Al-lah, Creador del Universo, de todos los seres vivos y Único Dios adorado” o “conocer a Muhammad (P.B.), profeta de Dios y el último de los mensajeros, así como valorar la importancia de sus dichos y hechos como modelo a seguir”. Ocurre que el currículo de la asignatura no ha sido redactado por el Ministerio de José Ignacio Wert, sino que se limita a transcribir la propuesta de la Comisión Islámica de España. Una vieja ley del año 1992 “garantiza a los alumnos musulmanes, a sus padres y a los órganos escolares de gobierno que soliciten, el ejercicio del derecho de los primeros a recibir Enseñanza Religiosa Islámica en los centros docentes públicos y privados concertados, siempre que, en cuanto a estos últimos, el ejercicio de aquel derecho no entre en contradicción con el carácter propio del centro”. Más adelante, en 2006, en tiempos de Zapatero, se decidió que “la determinación del currículo y de los estándares de aprendizaje evaluables que permitan la comprobación del logro de los objetivos y adquisición de las competencias correspondientes a la asignatura Religión será competencia de las respectivas autoridades religiosas. Las decisiones sobre utilización de libros de texto y materiales didácticos y, en su caso, la supervisión y aprobación de los mismos corresponden a las autoridades religiosas respectivas, de conformidad con lo establecido en los Acuerdos suscritos con el Estado español”.

Fuentes oficiosas del Ministerio de Educación explican a gaceta.es que el objetivo del currículo de Religión Islámica es controlar las enseñanzas que la comunidad islámica imparte a sus miembros, un propósito que comparte la propia Comisión Islámica de España. No se dice, pero se sobreentiende que unos y otros andan preocupados por la proliferación de predicadores fundamentalistas al margen de los canales oficiales. El propio texto gubernamental viene a reconocerlo cuando explica que “el reto que se le presenta en la actualidad al área de Religión Islámica (…) es que los niños y niñas traen noticas al aula, acuden con informaciones, saben y se comportan siguiendo valores y normas entendiendo ellos que conforman su idea de Islam; debido en gran parte a la información y difusión que conocen a través de los medios, el seno familiar, el grupo de iguales y el propio entorno sobre su religión. Ahora bien, estos saberes con los que llegan no siempre son correctos, son preconceptos, prejuicios, concepciones erróneas, conocimientos distorsionados e imprecisos, compartidos entre ellos y con una fuerte carga emotiva”.

Frente a esos “prejuicios”, el currículo de Religión Islámica prescribe “la indagación, iniciativa personal, búsqueda de información, la moderación en el culto, el consenso, la consulta, la interpretación correcta de textos, la crítica, el correcto tratamiento y la utilización de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, relativas al Islam”. Su objetivo es “construir en el alumnado, progresivamente, tanto la identidad propia y afín a sus creencias, a la vez respetuosa con la diferencia”. En suma: compatibilizar la ortodoxia musulmana con la convivencia en una sociedad democrática.

El resultado es un currículo que mantiene la ortodoxia religiosa pero la trufa de consideraciones sociológicas modernas. Así, por ejemplo, se mantiene el exclusivismo tradicional del islam: “conocer y arraigar la fe en Al-lah, Creador del Universo, de todos los seres vivos y Único Dios adorado”, “reconocer el Corán como palabra de Dios revelada al Profeta Muhammad”, “leer, recitar y memorizar diferentes fragmentos del Corán, profundizar en su estudio para comprender mejor su significado, lenguaje y, en último término, la palabra de Dios”, “reconocer la importancia de los profetas, la sucesión de sus mensajes sagrados, de sus enseñanzas, la hermandad entre todos ellos y sus aportaciones al Islam”, “conocer a Muhammad (P.B.), profeta de Dios y el último de los mensajeros, así como valorar la importancia de sus dichos y hechos como modelo a seguir”, “descubrir los valores básicos del Islam y ponerlos como guía de los comportamientos individuales y sociales”, etc. Pero, al mismo tiempo, se indican orientaciones de carácter tolerante: “valorar y apreciar la importancia de la Creación y reconocer en el mundo natural la acción y atributos de Dios”, “apreciar el valor de la vida humana como don de Dios y derecho a su existencia”, “utilizar los valores y actitudes del Islam como medio de acercamiento a las distintas culturas, religiones y sociedades, resolver los conflictos de forma pacífica y lograr una mejor convivencia”, “conocer las aportaciones de hombres y mujeres, valorándolas por igual, para un desarrollo efectivo y común de ambos”, “fomentar actitudes de igualdad y participación, valores y normas, dirigidas a la no discriminación y la no violencia en todas sus manifestaciones”… Un buen ejemplo de esta cuadratura del círculo es el punto 14 de las indicaciones generales del currículo, que por un lado prescribe “acercar a los niños y niñas a la jurisprudencia islámica” y simultáneamente propone “desarrollar el uso de la libertad religiosa”.

Significativamente, el currículo aportado por la Comisión Islámica y oficializado por el Gobierno habla de tolerancia, diálogo interreligioso, respeto a los cristianos, igualdad de género y educación para la paz, pero no dice una palabra sobre el carácter aconfesional del Estado y, al contrario, mantiene la noción de “nación islámica”.

El juez Ruz procesa a la banda liderada por el terrorista que estuvo preso de Guantánamo
La mezquita de la M-30 era en Madrid el nido de los terroristas yihadistas que se entrenaban para decapitar
El Ministerio del Interior vigila a 1.500 presos musulmanes para evitar su captación por la yihad
Periodista Digital 13 Diciembre 2014

Las redes sociales siguen siendo el principal ámbito donde los líderes del terrorismo islamista reclutan fanáticos para emplearlos como matarifes en Occidente o muyahidines en Siria o Irak, pero los facinerosos también utilizan a gran escala los centros penitenciarios, locutorios e incluso carnicerías hadal. Y sobre todo, mezquitas.

Como recoge Fernando J. Pérez en 'El País', la red creada por Lahcen Ikassrien, un terrorista capturado por los norteamericanos en Afganistan y que tras pasar cuatro años en la prisión de Guantánamo fue extraditado a España y absuelto aquí de todos los cargos, ha tenido su principal caladero de adeptos en la mezquita de la M-30 madrileña, el gigantesco templo musulmán pagado por Arabía Saudí.

La cafetería de lo que debería haber sido sólo centro de culto se convirtió durante muchos meses en base de reclutamiento y adoctrinamiento de combatientes islamistas con destino a Irak y Siria.

Según se desprende del auto del juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz, que este 10 de diciembre de 2014 procesó a 15 miembros de la banda, desarticulada en junio 2014.

Los aspirantes a decapitadores se llamaban entre ellos Brigada Al-Andalus y fueron dejando un notable rastro de su actividad yihadista en papeles, vídeos y redes sociales. Dirigidos por Lahcen Ikassrien, llegaron a contar con una finca para el adiestramiento militar en las cercanías de Ávila.

Es el caso de Hicham Chentouf, que se enroló en el Estado Islámico en Siria en el otoño de 2013. Este joven empezó a acudir al Centro Cultural Islámico de Madrid (la mezquita de la M-30) en 2010.

Tras un año de contacto con la red de Ikassrien, Hicham se dejó crecer la barba y abrazó las tesis del islam más rigorista, hasta ser nombrado imán de la mezquita de Yunquera de Henares (Guadalajara).

En junio de 2014, colgó en su perfil de Facebook, un permiso del emir militar del ISIS en Homs (Siria) para ausentarse una semana del combate. Meses antes, en febrero, publicó una foto suya en la red social con un fusil AK-47.

Un caso parecido es el de Ismail Afalah, quien en mayo pasado, tras un año de asistencia a la mezquita de la M-30 con el líder operativo de la banda, Omar El Harchi, pidió el finiquito en la empresa donde trabajaba y se integró en las filas del EI en Siria. Sus padres creían que su hijo estaba de vacaciones.

El grupo estaba liderado por Lahcen Ikassrien, antiguo miembro de la célula de Abu Dah Dah y que pasó cuatro años en el centro de detención estadounidense de Guantánamo tras ser capturado en 2001 en Afganistán y fue absuelto tras su juicio en España en 2006.

El magistrado describe a Ikassrien, de 46 años, como "líder carismático" del grupo, donde Omar El Harchi actuaba como cabecilla operativo, más volcado en las labores financieras y de captación.

En el domicilio de Ikassrien, en el barrio madrileño de la Concepción, los agentes de la Comisaría General de Información hallaron numerosa documentación manuscrita, poemas ensalzando a Osama Bin Laden, vídeos de entrenamiento, audio con cánticos religiosos yihadistas y cuatro discos compactos de incitación a la guerra contra los no musulmanes.

Por todo ello, lo más que le puede caer al recincidente Ikassrien y en su calidad de jefe de organización terrorista, son 12 años de cárcel.

Al facineroso se le imputa también falsedad documental, porque usaba un permiso de residencia español con su nombre y fotografía pero cuyo número correspondía con el de otra persona. ha confesado que compró este documento a su dueño por 300 euros.

Omar El Harchi, el 'operativo', que saltó de la mezquita de la M-30 a Tetuan, fue quien abonó en metálico los billetes de avión con los que El Morabet y El Helka viajaron a Turquía para entrar en Siria, donde murieron.

******************* Sección "bilingüe" ***********************
CONTRO VERSIA
Dos borradores para la nueva Constitución
Fray Josepho y Monsieur de Sans-Foy Libertad Digital 13 Diciembre 2014

Todo el mundo habla de que hay que modificar la Carta Magna, pero nadie acaba de precisar qué cambios se deben hacer exactamente. Seguro que esta indeterminación es fruto de la timidez de los políticos, así que nuestros poetas han decidido darles un empujoncillo y presentar, para debate público, dos borradores de Constitución: una progresista (que Monsieur de Sans-Foy ha dado en llamar "roja") y otra inclinada a satisfacer las aspiraciones de las nacionalidades (que Fray Josepho ha dado en llamar "plural").

¿Cuál les gusta más?

CONSTITUCIÓN ROJA
por Monsieur de Sans-Foy

Artículo primero, camaradas:
"España, de Tarifa al Pirineo,
es Pueblo democrático y ateo,
compuesto de parados y paradas".

Artículo segundo: "Depuradas
las tropas y sacados de paseo
los curas y fascistas por sorteo,
reparto de medallas pensionadas".

Exigen los aliados iraníes
que España la repueblen marroquíes:
Al Ándalus será para los moros.

Y queda suprimido por decreto
el tríptico fascista y obsoleto:
los taxis, las iglesias y los toros.

CONSTITUCIÓN PLURAL
por Fray Josepho

Constitución. Preámbulo.- España ya no existe.
Los pueblos del Estado son prístinas naciones.
Y su soberanía, como es normal, consiste
en el supremo imperio que ejercen sus cojones.

Artículo Primero.- La Gran Euskal Herria,
junto con los Gloriosos Países Catalanes,
tendrán prerrogativas, por su supremacía,
sobre los otros pueblos, palurdos y gañanes.

Artículo Segundo.- De forma categórica,
los viejos españoles cotizarán tributos
para saldar con ellos la enorme deuda histórica
de expolios centralistas tiránicos y brutos.

Artículo Tercero.- La lengua castellana
será considerada dialecto de segunda,
rastrera jerigonza grosera y chabacana,
vetada en la enseñanza, por ser de la carcunda.

Disposición Final.- Desde hoy queda prohibida
la enseña rojigualda, que es un trapajo infecto.
Aquel que la enarbole podrá seguir con vida,
pero hemos de insertársela, con asta, por el recto.

Siga a este par en Twitter: @FrayJosepho, @MonsieurSansFoy.

De derechos catalanes y derechos de las víctimas *
CARLOS CUESTA. El Mundo  13 Diciembre 2014

¿Alguien puede entender que el Institut de Drets Humans de Catalunya reciba subvenciones similares a las de las víctimas del terrorismo por su promoción de los derechos? Pues es así.

Se trata de la última concesión de subvenciones «para la realización de actividades dirigidas a la divulgación, promoción y defensa de los derechos humanos correspondiente al año 2014». Una convocatoria que se ha saldado con 5.000 euros para la Asociación de Víctimas del Terrorismo. La misma cantidad que ha sido asignada al Institut de Drets Humans de Catalunya para que desarrolle su trabajo sobre el Derecho humano al agua y al saneamiento como derecho emergente: una aportación a la agenda post 2015. (Elaboración de plataforma y de curso virtual).

No se trata sólo de dinero. Se trata de reconocimiento y justicia
Es mi última intención faltar al respeto de ninguna organización con esta comparativa. Al igual que tampoco pretendo faltar en absoluto a otro de los proyectos subvencionados con la misma cuantía -5.000 euros- que será llevado a cabo por la Asociación Cubanos Afrodescendientes Afrocaribeños y Afrohispanos con el objetivo de abordar la Educación en Derechos Humanos para la lucha contra la discriminación contra los afrodescendientes y su visibilización. Cada organización tiene todo el derecho a solicitar subvenciones para los fines que ellos consideren legítimos.

Pero me parece evidente que algo falla en la concepción oficial de las necesidades sociales cuando un proyecto como la defensa de las víctimas del terrorismo acaba recibiendo cuantías así, y cuando las organizaciones de víctimas observan cómo no es tanto por la falta de dinero como por el poder de decisión en el reparto.

Hace más de dos años que la presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, Ángeles Pedraza, calificó de «broma macabra» las subvenciones recibidas por la coalición Amaiur en concepto de gastos de seguridad: 7.500 euros. Y fue la misma persona la que recordó en un comunicado su perplejidad al comprobar el recorte de las subvenciones destinadas al funcionamiento de la AVT y al desarrollo de su labor asistencial, un recorte que supuso en su momento dejar de percibir un total de 32.530,28 euros. El programa más afectado fue, de hecho, el dedicado a las prestaciones psicológicas, a las ayudas materiales y a la atención directa a las víctimas.

No se trata sólo de dinero. Se trata de reconocimiento y justicia: lo único que pide un grupo de personas que lo ha dado todo. Especialmente en un momento en el que aquello por lo que lucharon, una España en libertad, se ve desafiado.

ESPAÑA YA ESTÁ ROTA
La 'guerra sucia' de la Generalitat
Xavier Horcajo www.gaceta.es 13 Diciembre 2014

Montoro, de retorcido colmillo para el contribuyente, se pondrá el traje de Papá Noel y llevará personalmente en reno la pasta a Barcelona, para que los proveedores de la Generalitat puedan catar el turrón.

Hace unos días, un diputado de CiU pedía al ministro del Interior del PP, Jorge Fernández Díaz que dejara de practicar la “guerra sucia” contra los dirigentes soberanistas y le acusaba de tener unidades de investigación vigilando los pasos de los partidarios de la secesión. El diputado relacionaba al ministro de Interior de airear supuestos “trapos sucios”, por ejemplo, los de Xavier Trías, alcalde de Barcelona. Pero hay otra “guerra sucia” objetiva, demostrable que es la que el Gobierno de Artur Mas practica con el dinero de todos los españoles.

El proyecto de presupuestos de la Generalitat para 2015 cuadra gracias a 2.183 millones contabilizados en el capítulo de ingresos y que se atribuyen a deudas “históricas” del Estado con Cataluña. Esas recurrentes “historias” no parecen ser “pasadas”, sino recurrentes. Sin embargo, el consejero Andreu Mas-Collell, profesor internacional de microeconomía no ha pestañeado al dar por hecho que Mariano Rajoy, entre pleonasmo y pleonasmo (tipo “historia pasada”) se los vaya a llevar en un cofre el mismo día de Reyes Magos. No es un “tic” del pasado, es que el Gobierno de Mas sabe que si pide, se le dará, sin tener demasiadas reverencias.

Al presidente Rajoy no le produce la menor indignación que la Generalitat, sin un duro, “haya incrementado en 40 millones sus partidas de Presupuestos para el año que viene destinadas a alimentar medios de comunicación, que dependen de la consejería de Presidencia del portavoz del Gobierno catalán, Francesc Homs ¿Saben que predican esos medios subvencionados? Pues la conveniencia de romper con España. (Perdón porque tal vez esto sea también un “pleonasmo” porque España ya esté rota).

Embajadas en Paris, Viena, Roma, Bruselas, Nueva York y Washington, y ni un regateo en gastos “identitarios”; entre ellos el pozo sin fondo de TV3 y la media docena de cadenas de televisión y radio públicas y privadas. El que maneja la “repartidora” es Homs, protagonista de ataques a los medios de comunicación que no son independentistas; utilizando denuncias al organismo censor de cabecera el “Consell Audiovisual de Catalunya (CAC)” que paga la Generalitat también con dinero de todos y que es un epítome de la “guerra sucia”.

Las partidas destinadas a medios de comunicación han pasado de 300 millones a 340 millones de euros para 2015, sin que hasta ahora “se haya explicado a qué objetivo o necesidad social responde”.
Esto no ha sido óbice para que Mas-Collell saque el talonario del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) que paga y paga y no cuestiona, ni la deuda, ni lo que no se paga sean medicamentos o geriátricos y quirófanos cerrados. Esta vez hay que extender cheque por 661 millones y de euros porque la bolsa de facturas de proveedores está repleta y no pueden más. Montoro, de retorcido colmillo para el contribuyente, se pondrá el traje de Papá Noel y llevará personalmente en reno la pasta a Barcelona, para que los proveedores de la Generalitat puedan catar el turrón. Por menos que eso, Mas debería acabar su mensaje navideño con un “¡Arriba España!”.

La entrega forma parte de lo previsto en la generosísima porción de FLA reservada a Cataluña, que se lleva la mitad de los fondos para este año. Concretamente, 8.000 millones de los 23.000 que el Gobierno reparte entre comunidades autónomas ¿Por qué recibe más dinero Cataluña que Andalucía o la Comunidad Valenciana? ¿No fue Mas quien presume ante el Rey de haber generado el 25% de la “ocupación” generada este año?.

El gran engaño del independentismo catalán
“La mentira es como una bola de nieve; cuantas más vueltas da mayor se hace” M.Lutero.
Miguel Massanet  www.diariosigloxxi.com 13 Diciembre 2014

Los políticos del Gobern catalán y toda la prensa que los apoya y defiende la locura del independentismo para Catalunya, ha entrado en una verdadera vorágine de desinformación, de engaños y de noticias amañadas, para dar la sensación de que Catalunya está boyante, que no le afecta la crisis, que puede subsistir por si misma y que, si no hay más riqueza en esta comunidad, se debe a las cantidades con las que debe participar en concepto de solidaridad con el resto de provincias o autonomías españolas; sin lo cual, como se ha publicado recientemente, todos los catalanes gozarían de un mejor nivel de vida. Lo que pasa es que lo dicen pero no demuestran nada, antes bien, el oscurantismo que preside todo este proceso en el que se han embarcado los partidos secesionistas, además de adolecer de la unidad, de la que tanto presumen y tan poco se da entre ellos mismos; cuando se trata de comprobar en lo que se basan tan hermosas perspectivas, resulta que surgen sorpresas que, para nada, avalan aquel optimismo que pretenden trasmitir a todos los catalanes.

Empecemos por el proyecto de Ley de los Presupuestos Autonómicos del Gobierno de Catalunya para el ejercicio 2.015. Resulta ser que, la Generalitat, sigue sin querer asumir una política de austeridad a pesar del gran endeudamiento que pesa sobre ella. Al contrario, intentan conseguir un nuevo “rescate” de La Moncloa de unos 2.500 millones mas. Insiste el señor Mas y su gobierno en mantener una cifra de gastos que asciende a 22.481 millones de euros, cuando los ingresos sólo alcanzarán 19.981. A esta clase de presupuestos el señor Mas-Colell los llama “políticos” en lugar de designarlos con su verdadero nombre: “descabellados”. Decisiones como la recuperación de “la paga extraordinaria” para los trabajadores públicos o “el restablecimiento de la jornada completa” para los interinos, dos medidas que rondan los 625 millones de euros o la ampliación del Metro de Barcelona (el de la L9 representa unos 2.000 millones de euros) forman parte de lo previsto en los citados presupuestos. Todo ello manteniendo una Deuda Pública que se prevé que pase de los 65.179 millones del 2.014 a los 67.192 millones de euros que aparecen en los presupuestos para el 2.015.

Este oasis de bienestar que promete el señor Mas y sus acólitos va a suponer, no obstante, la creación de 8 impuestos más ( qué curiosa manera de ayudar a los ciudadanos a recobrar su estatus de vida perdido en la recesión) y 32 modificaciones de tasas ya existentes. ¡Claro, hay que mantener más de 131 “chiringuitos” públicos (empresas, consorcios, fundaciones y entes varios)! Las empresas públicas suponen un coste de 7.000 millones al año; los consorcios suman 3.200 millones de euros anuales y las fundaciones unos 595 millones de euros al año. Total 10.800 millones. ¿Se ha hecho algo para disminuir estos costes exagerados ¡ no, de ninguna manera, al contrario, se han creado nuevas embajadas en el extranjero (Roma y Viena), se continúa insistiendo en organizar una Administración paralela a la estatal, para cuando se declare la independencia, facilitando ayudas a todos aquellos corpúsculos que ayudan a formar un ambiente separatista en toda la autonomía. Y, a todo esto, el señor Montoro sigue inyectando ayudas para Catalunya a costa de los impuestos de todos los españoles, en la absurda creencia del Gobierno de que, cediendo en lo económico, va a conseguir que el señor Mas y el señor Juncadella se retracten de sus aspiraciones de conseguir la independencia para el país catalán.

Veamos lo que está sucediendo con esta bravata del Gobern en la que se presume de la potencia industrial de Catalunya, de lo rica que es y de lo bien situada dentro de Europa ( se olvidan que esto de estar dentro de la CE no son más que sueños de ilusos, completamente apartados de la realidad) como nación independiente. Pues, si tenemos que fiarnos de varios estudios realizados por economistas de solvencia demostrada, puede que todos estos delirantes proyectos y anuncios de prosperidad, no se ajusten a lo que en realidad sean sus verdaderas perspectivas. Dejando aparte que su entrada en Europa es imposible, que no tendrían la posibilidad de financiarse a través del BCE o del BEI, así como a través de las Bolsas mundiales debido a que están clasificados, por la agencias de calificación de riesgos, dentro de la BBB con pronóstico a la baja o, lo que es lo mismo, dentro del bono basura; que serían considerados como un país tercero y, por ello, obligado a pagar tasas y sometido a aduanas fronterizas; en lo que se refiere a su solvencia como país industrial conviene hacer algunas precisiones.

A este 70% de catalanes que piensan que estarían mucho mejor en una Catalunya independiente (dudo mucho que, después el “éxito” de la votación del 9N, en el que se mostraron favorables a ella sólo 1.800.000 de ciudadanos, se pueda seguir manteniendo, que el resto, más de 4.5 millones consideraran esta posibilidad y, sin embargo, no la fueran a apoyar con su voto) conviene que les demos algunos datos para que puedan sacar ellos mismos las oportunas consecuencias. Por ejemplo ¿saben estos señores que en 1.994 la industria catalana ocupaba al 29% de la población ocupada en Catalunya? Pues bien, en el 2013 este porcentaje quedó reducido al 18’3%. Lo mismo sucedió con el peso sobre el PIB que pasó del 29% al 18’6. Dos descensos preocupantes que poco dicen a favor del optimismo desmadrado que pretenden inculcar los separatistas en los catalanes. Este estudio fue encargado por la Fundació de la Industria (antes Fundació Gremi de Fabricants) nada sospechosos de centralistas, al economista Joseph Oliver.

Desde 1994 al 2013 el número de empleos perdidos en la industria catalana asciende a 250.000, una cantidad que, a la vista de las perspectivas que se tienen para el futuro, se puede considerar como imposible de recuperar. Según el estudio citado “el declive industrial en Catalunya es insólito y único por su profundidad”. Se ha hablado de un gran nudo logístico en el sur del Mediterráneo, entonces Catalunya podría pasar de ser la “Fábrica de España” a ser el “Gran Almacén”. Pero, para ello, necesitarían que España, a través del ministerio de Fomento, activase lo del Corredor Mediterráneo, algo que puede que no sea lo que tienen en mente en dicho ministerio en estos momentos, ante la evidencia de la actitud, abiertamente en contra del resto de España, de los catalanes. Es evidente que, contrariamente a lo que se nos quiere hacer creer, las empresas cada vez son más reacias a seguir invirtiendo en la comunidad catalana y, no sólo porque prefieran desplazarse a Madrid, Valencia u otro lugar de la Península, que también, sino que escogen los países del este o el mismo centro de Europa, en los que se les dan más facilidades y seguridad para establecerse.

Incluso las exportaciones, aquellas de las que se presumía y se decía que eran las que salvaban la economía del país, han entrado en franco descenso. Se sabe que esta circunstancia tuvo lugar principalmente entre el 2002 y el 2012 (cuando los salarios bajaron notablemente) pero que durante los últimos años ha disminuido notablemente y que se ha perdido mucho empleo, en parte, por su bajo formación. ¿Dónde está pues este paraíso terrenal, esta nación floreciente que puede asombrar a Europa y causar envidia al resto de naciones? Mucho nos tememos que el porvenir que les esperaría a los catalanes, fuera de la protección de España, nada tendría de próspero, de brillante y de un nivel de vida por encima del resto de españoles. Un desempleo superior a los 600.000 trabajadores y unas deudas por encima de los 65.000 millones, no parecen el mejor bagaje para afrontar una aventura independentista, con posibilidades de conseguir sobrevivir. O así es como, desde la óptica de un ciudadano de a pie, vemos como, unos pocos, intentan llevar a todo un pueblo a su más completa ruina.

CATALUÑA / EL DESAFÍO INDEPENDENTISTA
Cataluña abrirá más embajadas pese a tener la deuda más alta de España: 63.075 millones
larazon.es. Barcelona. 13 Diciembre 2014

La Generalitat prevé abrir nuevas oficinas en países de Europa del este y del norte del continente que entrarían en funcionamiento antes de 2016, unas representaciones que se sumarían a las nuevas delegaciones ya anunciadas en Roma y Viena.

La Europa nórdica y la del este son la zonas prioritarias para la próxima fase de implantación de representaciones -en la que también entraría Asia, aunque en menor medida-, aunque los países y el número de oficinas aún no se han concretado, según fuentes del ejecutivo catalán.

En declaraciones a la emisora La Xarxa, el secretario de Asuntos Exteriores y de la Unión Europea, Roger Albinyana, ha avanzado que en "los próximos meses" se irán abriendo oficinas en países de Europa del este y del norte, y ha precisado que el plan es que entren en funcionamiento antes de acabar el 2015.

Estas nuevas oficinas se suman a las que ya anunció el conseller de Presidencia, Francesc Homs, en Roma y Viena.

En la actualidad, la Generalitat dispone de delegaciones en Francia, Bruselas, Alemania, el Reino Unido y los Estados Unidos, además de otras instalaciones de la agencia de internacionalización de empresas ACCIÓ y de otros organismos públicos.

La comunidad más endeudada
Se da la circunstancia que, según los datos hechos públicos hoy mismo por el Banco de España, Cataluña es la comunidad autónoma con una mayor deuda de España, que alcanza los 63.075 millones de euros, un 15% más respecto del segundo trimestre del año pasado, y un 27% del total autonómico, que asciende a 232.009 millones.

Según este organismo, las comunidades autónomas españolas acumulaban una deuda de 232.009 millones de euros a cierre del tercer trimestre de 2014, lo que supone un aumento del 16,1% en comparación con el mismo periodo del año anterior. El ratio de deuda sobre el PIB alcanzó el 22%, frente al 19,1% de hace un año, y por encima del trimestre precedente cuando estaba en el 21,7%, según datos del Banco de España publicados este viernes.

Las regiones con un mayor ratio de deuda sobre el PIB son la Comunidad Valenciana (35,8%), Castilla-La Mancha (33,7%) y Cataluña (31,8%), mientras que los más reducidos son los de Madrid (13,3%), Canarias (13,8%), País Vasco (14,1%) y Asturias (15,5%).

En valores absolutos, Cataluña es la comunidad autónoma con una mayor deuda, ya que alcanza los 63.075 millones de euros, un 15% más con respecto el segundo trimestre del año pasado. A continuación se situaron Comunidad Valenciana, con 35.892 millones; Andalucía, con 27.654 millones; y Madrid, con 25.063 millones.

Nace una entidad para "fomentar la cultura en lengua castellana en Cataluña"
La Associació Ana Girón -promovida por profesionales del derecho- toma su nombre de la esposa del poeta catalán del siglo XVI Juan Boscán. Girón es considerada como la "precursora en la promoción de la literatura en lengua castellana en Cataluña". La entidad sin ánimo de lucro organizará exposiciones, seminarios, conferencias, premios literarios y actividades escolares y universitarias.
Redacción www.cronicaglobal.com 13 Diciembre 2014

Un grupo de profesionales del ámbito del derecho ha constituido en Barcelona la Asssociació Ana Girón, una entidad sin ánimo de lucro cuyo principal objetivo es el de fomentar la cultura como "elemento enriquecedor para la conviencia" en sociedad, y más concretamente, "fomentar la cultura en lengua castellana en Cataluña".

Para llevar a cabo sus objetivos, la asociación prevé organizar todo tipo de actividades, como exposiciones, seminarios, conferencias y premios literarios. También prepara organizaciones de "actividades escolares y universitarias de concienciación del valor de la cultura".

"Precursora en la promoción de la literatura en lengua castellana en Cataluña"
La entidad toma el nombre de Ana Girón de Rebolledo, una dama valenciana del siglo XVI que fue esposa del poeta catalán Juan Boscán, conocido, entre otras cuestiones, por la introducción de la métrica italiana en la literatura castellana. Al fallecer su marido, Girón se cuidó de la publicación de su obra junto con algunos poemas de Garcilaso de la Vega, gran amigo de Boscán.

La asociación -presidida por el abogado Jordi Martínez Aguilera- reivindica la figura de Girón por ser la "precursora en la promoción de la literatura en lengua castellana en Cataluña", lo que coincide con los objetivos de la entidad, que insiste en querer poner "en valor la cultura en lengua castellana como patrimonio de la sociedad catalana".
 


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