AGLI Recortes de Prensa   Domingo 21  Diciembre  2014

La verdadera cara de Podemos que muchos no quieren ver
EDITORIAL Libertad Digital 21 Diciembre 2014

La acción vandálica de un perturbado contra la sede nacional del Partido Popular propició ayer una catarata de comentarios exculpatorios, a cual más abyecto, procedentes de la izquierda radical. En concreto, la eurodiputada de Podemos, la andaluza Teresa Rodríguez, encontraba explicable que una persona empotre su vehículo cargado de sustancias explosivas contra la sede del partido del Gobierno, por ser el "responsable de que la gente llegue a este nivel de desesperación". Más tarde se descubriría que el autor del intento de atentado es un desequilibrado sin problemas empresariales o de mera subsistencia como se decía con ánimo justificativo, pero para entonces, los radicales de ultraizquierda que pululan por las televisiones expidiendo carnets de demócrata ya habían mostrado su verdadera cara totalitaria.

A la eurodiputada Rodríguez hay que agradecerle que haya puesto de manifiesto qué piensan los líderes de Podemos con responsabilidades públicas de la violencia, cuando se ejerce contra un rival político. La representante española en la Eurocámara, que ahora pretende ser también candidata de Podemos a la Junta de Andalucía, no sólo arrojaba a las redes sociales un mensaje tan basuriento como el que hemos citado en el párrafo anterior, sino que en la cadena televisiva del grupo Prisa, esa misma mañana, se extrañaba de que "algo así no haya ocurrido antes".

Pero la precandidata Rodríguez no es una militante de base a la que se ha pillado en una frase desafortunada, incompatible con las normas de funcionamiento de su partido. Al contrario, la eurodiputada quintaesenció en un tuit el pensamiento político de su formación respecto a las agresiones vandálicas contra los partidos rivales, una conducta perfectamente coherente con la ideología totalitaria de estirpe tercermundista que todos sus dirigentes profesan a machamartillo. Los comités castristas de defensa de la revolución y las brigadas de choque del chavismo, grupos violentos organizados, dedicados a destruir a los partidos democráticos en Cuba y Venezuela, son la consecuencia ineluctable de esa manera de pensar cuando un partido de esas características llega al poder.

No es extraño que Iglesias y sus compinches anden obsesionados con "romper el candado del 78", en referencia al pacto de la Transición, que es precisamente lo que ha permitido a los españoles de todas las tendencias ideológicas durante las últimas décadas vivir en paz. La decepción con la clase política y la desesperación de las víctimas del socialismo de Zapatero, después de largos años de crisis económica, hacen que muchos votantes potenciales de Podemos se hayan puesto ellos mismos una venda en los ojos para no ver el verdadero rostro de este partido. Sin embargo, ejemplos como el de Teresa Rodríguez demuestran que debajo de ese cinismo, que busca empatizar con los que peor lo pasan en estos tiempos, se esconde la verdadera esencia de un grupo de fanáticos de extrema izquierda dispuestos a todo si llegan al poder. Por otra parte lo que han hecho en todo tiempo y lugar los movimientos totalitarios que los líderes de Podemos tienen, aún hoy, como un referente incuestionable.

Pablo Iglesias triunfa en la ambigüedad
Marcello. www.republica.com 21 Diciembre 2014

Al grito de ‘¡a por ellos, oeee!’ el Partido Popular dice que se ha puesto en marcha para recuperar a su electorado reforzando su estrategia y portavoces a ver su consiguen recuperar el 50 % de su electorado que los abandonó. Y que en su gran mayoría son próximos al centro político de este país, de ahí que sorprenda el nombramiento de Rafael Hernando como portavoz cuando este personaje se dedica a espantar a los votantes moderados. En relación al coche empotrado en la sede del PP de Génova 13 se atrevió a decir que era culpa de los periodistas que critican a su partido, y ayer desde el profundo pozo de la corrupción donde habita el PP, Hernando habló de ‘la suciedad y la caca’ de Podemos.

Es decir, Mariano Rajoy espera recuperar el electorado con agresividad y, de paso, apagando la luz en los juzgados y la fiscalía para que los casos de la corrupción de su partido queden aplazados hasta que termine este año electoral de 2015. Pero con Podemos se equivocan porque la agresividad del PP se convertirá en el mejor trampolín para Pablo Iglesias, quien se ha colocado por encima de la melé cabalgando el tropel de la indignación, y al margen de la confusión o la ambigüedad en las que nadan sus discursos y sus programas, todos ellos en permanente revisión y rectificación política e ideológica.

El domingo Pablo Iglesias triunfó en Cataluña y transmitió el mensaje de la ‘unidad de España’ diciendo que quiere que Cataluña no se vaya. Pero a la vez declaró su apoyo al derecho de la autodeterminación, pero sin explicar si está de acuerdo con la Consulta del 9N de Artur Mas, al que dice que él nunca ‘abrazará’ (ni a Rajoy), para distanciarse de la CUP. Luego Iglesias habla de un misterioso periodo constituyente para reformar la Carta Magna de 1978 y de un confuso modelo territorial, y menciona la soberanía, pero no explica si es patrimonio de todos los españoles, o si se la puede trocear.

En suma, Pablo Iglesias no explica su posición entre otras cosas porque no la tiene. Y se dedica a despistar al personal con medias tintas y metiendo en todos los debates de fondo, para despistar y no tener que mojarse, toda clase de ‘morcillas’ o comentarios sobre la desigualdad, los desahucios, las preferentes, las tarjetas negras, las corrupción, la casta, la ley de seguridad ciudadana, los ajustes de la crisis, ayudas a los discapacitados, las familias sin calefacción, los niños sin comedores, las cajas de ahorro arruinadas, los ajustes en la Sanidad y la Educación, etcétera.
Y todo lo que dice con sus denuncias es verdad y les deja en evidencia al PSOE y al PP. Y ahora, como Felipe González en 1982, se quiere apropiar del lema del ‘Cambio’, tilda de odiosos a sus adversarios y asegura que su respuesta es la sonrisa o la alegría, como las que piensan exhibir en Madrid en su gran manifestación anunciada para finales de enero.

Pero, eso sí, su programa económico está en permanente transformación y el político e institucional aún por poner en un borrador. ¿Qué hacer con las autonomías?, se le puede preguntar a Pablo Iglesias y él responderá algo así: ‘lo que hay que hacer es impedir que sus gobernantes se corrompan como ha ocurrido en Cataluña, Madrid, Valencia, Galicia y Andalucía, y que los ladrones de bancos no se sienten en los Consejos de las Cajas de Ahorro, como ha ocurrido con estafa a los ahorradores o quitando sus casas a quienes no puede pagar sus hipotecas porque perdieron el trabajo por la crisis que inventó la derecha’. Más o menos así, suelen ser sus respuestas a cualquier cuestión.

Y digan lo que digan, o hagan lo que hagan (lo de Errejón, por pequeño que sea su caso no está bien y aún es peor cuando lo intenta justificar) a su gente y seguidores les da igual por varias razones: primero, porque llevan años a la espera de un ‘caballero blanco’ que los saque de la desesperación; y, después, porque miran al PSOE y al PP y no necesitan más explicación. Y para colmo la renovación de IU, que siguen anclados en el PCE, llega tarde y pillada en pactos con el PSOE y PP en Andalucía y Extremadura y a remolque de Podemos. Y Rosa Díez está dinamitando UPyD con su mal genio y malos modales para con todos y en su organización.

Es Albert Rivera quien tiene razón cuando declara que Podemos quiere la ‘venganza’, o la revancha, y que Ciudadanos quiere ‘Justicia’. De hecho el propio Pablo Iglesias ya declaró una vez que Rivera es el único político al que respeta y con el que, en un debate, no pudo con él. Pero Rivera acaba de llegar a la política nacional -en los comicios europeos logró un par de eurodiputados- y tiene pocos medios y mucho terreno donde avanzar. Pero si el PSOE entra en caída libre entonces Ciudadanos sí que podría ocupar el centro político y social. Ese lugar decisivo en todas las elecciones al que Podemos tampoco quiere renunciar.

Que viene el coco de Podemos
Luis del Pino Libertad Digital  21 Diciembre 2014

Si nuestros políticos leyeran un poco más, quizá serían capaces de interpretar lo que sucede. Aprender del pasado tampoco les vendría mal.

En 1904 publica Pío Baroja su trilogía La lucha por la vida, compuesta por tres novelas relativamente breves: "La busca", "Mala hierba" y "Aurora roja". Esta última está ambientada en el Madrid obrero y anarquista de finales del siglo XIX y todavía hoy sorprende, no solo por la preciosa prosa de Baroja, sino por la vigencia, por la actualidad, de los diálogos políticos. Resulta muy curioso ver, por ejemplo, las similitudes existentes entre algunos movimientos liberales actuales y determinadas ideas anarquistas de finales del XIX. Como resulta muy curiosa la descripción que Baroja hace de las disensiones y diferencias entre el socialismo y al anarquismo españoles. O del desprecio que unos y otros sentían por el republicanismo burgués. Desde la perversión de la Justicia hasta la liberación de la mujer, los diálogos reflejan temas que un siglo después siguen vigentes.

Pero quizá lo más increíble de esta trilogía sea la maestría con la que Baroja es capaz de retratar en dos palabras toda la profundidad psicológica de una situación; o de reflejar en dos frases toda la vida de un personaje secundario; o de hacer en dos párrafos todo un tratado político.

En una de las escenas de "Aurora roja", el protagonista y algunos de sus amigos acuden al domicilio de un señorito burgués, simpatizante de las ideas anarquistas, que quiere discutir con aquellos verdaderos anarquistas qué posibilidades habría de colaborar, para fundar una revista radical. Y se desarrolla una discusión entre aquellos obreros y los amigos burgueses del aspirante a editor, porque cada uno de ellos ve el anarquismo a su manera.

En un momento determinado de la conversación, uno de los amigos de aquel señorito desocupado se dirige a otro, que es sociólogo, y se entabla el siguiente diálogo:

-Ustedes los sociólogos, los ateneístas -murmuró el de las barbas con sorna-, quieren catalogar las ideas y los hombres, como los naturalistas clasifican las piedras y las mariposas. ¿Se han muerto doscientas personas de hambre? No hay que indignarse, la cuestión es ver si el año pasado murieron más o menos.

-¿Nos vamos a poner a llorar?
-No digo eso. Lo que quiero decir es que todos los números y todas las estadísticas no sirven para nada. Dice usted: la idea anarquista, sí; el sentimiento anarquista, no. Pero, eso no puede ser, no ha sido nunca. Entre miles de anarquistas que habrá actualmente en el mundo, no llegarán a quinientos los que tengan una idea clara y completa de la doctrina. Los demás son anarquistas como hace treinta años eran federales, como antes progresistas, y como en épocas pasadas, monárquicos fervientes. Un sociólogo podrá ser anarquista por un espejismo científico; pero el obrero lo será porque, actualmente, es el partido de los desesperados y de los hambrientos. El obrero se contagia con el sentimiento anarquista que hay en el ambiente; el sabio, no; toma la idea, la estudia como una máquina, ve sus tornillos, observa su funcionamiento, señala sus imperfecciones y luego va a otra cosa; el obrero, por el contrario, no tiene términos de comparación, se agarra a las ideas como a un clavo ardiendo; ve que el anarquismo es el coco de la burguesía, un partido execrado por los poderosos, y dice: "¡Ése es el mío!"

-Está bien; pero yo no soy anarquista de ese modo. Para mí la anarquía es un sistema científico.
-Pues para el pueblo no es más que la protesta de los hambrientos y de los exaltados.

Sustituyan Vds en este diálogo el término "burguesía" por "casta" y el término "anarquismo" por "Podemos" y comprobarán la vigencia de ese intercambio de palabras entre aquellos dos señoritos ociosos, uno más inteligente que el otro.

Muchos analistas y sociólogos insisten en contemplar la actual situación electoral en términos exclusivamente políticos, cuando la política juega en estos momentos un papel bastante secundario en las intenciones de voto. Y fallan en sus análisis precisamente porque no han entendido nada de nada.

Como los obreros anarquistas de esa obra de Baroja, los votantes de Pablo Iglesias son de Podemos como antes pudieron ser de otras cosas, según se terciara. En estos momentos, ese votante ve que Podemos es el coco de la casta, "un partido execrado por los poderosos, y dice: ¡Ése es el mío!".

Mientras no entendamos eso, mientras no entendamos que son los sentimientos y el ansia de cambio, de cualquier cambio, los que juegan el papel principal... seremos incapaces no ya de convencer a un solo votante de Podemos, sino de evitar que Podemos siga creciendo.

Aquellos obreros que Baroja retrata no veían en el anarquismo una doctrina, sino una simple esperanza de cambio y un ansia de venganza por las humillaciones sufridas en carne propia o ajena. Y a esa esperanza de cambio y esa ansia de venganza no las combates con análisis ideológicos, ni con apelaciones al miedo.

Solo puedes derrotarlas con la promesa de justicia y con una esperanza igual o mayor.

Clichés y realidades
JOSEBA ARREGI, EL CORREO 21 Diciembre 2014

· La denominación de Baviera como ‘Estado Libre’ no implica ninguna diferencia competencial con el resto de los ‘länder’ alemanes.

Tanto para nacionalistas como para autoproclamados federalistas Baviera es el país de referencia. Pero la referencia se fundamenta más en clichés que en realidades. Se supone e incluso se afirma que Baviera reviste en el sistema constitucional alemán una situación diferenciada y con más competencias. No necesitan ser separatistas porque en la práctica son casi independientes gracias al federalismo. Se afirma que Alemania está constituida por los Estados o ‘länder’, algo que recoge el preámbulo de su Ley Fundamental o Constitución. Todo esto se ha podido leer en las páginas de este mismo medio de comunicación no hace muchos días.

Para disipar dudas, el preámbulo de la Constitución alemana dice lo siguiente: «En la conciencia de su responsabilidad ante Dios y los hombres, animado por la voluntad de servir a la paz del mundo como miembro de pleno derecho en una Europa unida, el pueblo alemán se ha dado, por la fuerza de su poder constitutivo, la siguiente Ley Fundamental.

Los alemanes en los Estados (länder) de Baden-Württenberg, Baviera, Berlín, Brandenburgo, Bremen, Hamburgo, Hesse, Mecklenburgo-Pomerania anterior, Baja Sajonia, Norte de Rin y Westfalia, Renania- Palatinado, Sarre, Sajonia, Sajonia Anhaltina, Schleswig-Holstein y Turingia han completado en libre autodeterminación la unidad y la libertad de Alemania. Con ello, esta Constitución vale para todo el pueblo alemán».

Es importante leer una y otra vez, y leer bien este preámbulo antes de emitir opinión alguna sobre el sistema federal alemán, o sobre la situación competencial y jurídica dentro de la federación alemana de cualesquiera de sus Estados. Como se puede comprobar en una lectura tranquila de este preámbulo, son los ciudadanos alemanes, el pueblo alemán el que se da la Constitución, es el pueblo alemán el sujeto constituyente, y no los Estados o ‘länder’. Estos aparecen citados nominativamente, pero siguiendo a la referencia a los alemanes que viven en ellos y que en libre autodeterminación completan la unidad y la libertad de Alemania. Es decir: la Constitución reconoce la existencia de los Estados, pero los que viven en esos Estados son alemanes, no bávaros o sajones. Y en ningún momento se refiere la Constitución alemana a dichos Estados como sujeto constituyente –mal podrían hacerlo, porque como reconocen quienes utilizan la referencia de Baviera, algunos de los Estados actualesson construcciones histórica y geográficamente nuevas.

En el recuento nominativo que lleva a cabo la Constitución alemana Baviera aparece como una más, sin ningún distingo que la diferencie del resto. La referencia tópica a que el nombre de Baviera es la de Estado Libre no implica ninguna diferencia competencial con el resto de Estados. Y además no es el único Estado que lleva ese calificación: también Sajonia se llama Estado Libre de Sajonia, al igual que Turingia. Hamburgo utiliza la referencia a la Liga Hanseática de la Edad Media para llamarse ciudad hanseática –por eso la los vehículos matriculados en Hamburgo llevan una doble H: Hansastadt Hamburg, ciudad hanseática Hamburgo, lo mismo que Bremen lleva HB, indicando la misma pertenencia a la Liga Hanseática.

Me imagino que a los habitantes de Sajonia no les hace ninguna gracia que todo el mundo se acuerde de que Baviera fue reino de larga duración, pero olviden que también Sajonia lo fue, contando con un rey de nombre Augusto el fuerte que llegó a ser rey de Polonia. Incluso los habitantes de la Baja Sajonia tienen razones históricas para sentirse orgullosos, pues los reyes británicos de nombre Jorge son procedentes de la casa de Hannover-Celle, ciudades de dicho Estado. Sin olvidar que integrados hoy en alguno de los Estados alemanes se encuentran ciudades que históricamente no han pertenecido a ningún reino, principado, ducado o condado, sino que se refieren, aún hoy, a sí mismas como ciudades libres imperiales, es decir, administradas directamente por el imperio y no por poder intermedio alguno, como por ejemplo Nurenberg, ciudad hoy integrada en Baviera.

Más allá de estos matices históricos, lo cierto es lo que se ha dicho ya: Baviera está en igualdad de condiciones con el resto de Estados en lo que a capacidad competencial se refiere, el líder más carismático con el que ha contado la CSU fue Franz Joseph Strauss, que primero fue ministro de Defensa y de Hacienda en el Gobierno federal, que cuestionó el derecho del presidente de la CDU a ser automáticamente candidato a canciller en las elecciones generales, y le arrebató dicha candidatura al mismo Helmut Kohl, sin llegar a ganar las elecciones, y sólo entonces se retiró a la presidencia de Baviera. Y fue él el más acérrimo contrario, desde profundas posiciones nacionalistas alemanas, de la política de apertura al Este de Willy Brandt, y de la reconciliación con Polonia aceptando para Alemania la frontera oriental marcada por el río Oder y el río Neisse, dando así por buena la ocupación de parte del territorio tradicional alemán como resultado de la victoria soviética. Y su sucesor en la presidencia del partido, Theo Weigel, acuñó esta frase: Baviera es mi identidad sentimental, Alemania mi espacio de solidaridad y Europa mi marco de libertad.

La Constitución de Norte del Rin y Westfalia dice que sus hombres y mujeres se dan, junto con el resto de alemanes, su Constitución de Estado federado en Alemania, Constitución que, por supuesto, es posterior a la Ley Fundamental o Constitución alemana.

Audi es empresa bávara, como MAN, pero ambas pertenecen a la Volkswagen, que tiene su sede central en la Baja Sajonia. EADS es resultado de las aventuras en aviónica de Mercedes Benz, con sede en Baden-Württenberg, y Baviera pasó de Estado agrícola a Estado industrialmente avanzado gracias a la solidaridad del resto de ‘länder’ alemanes. Ésta es la realidad. El resto es folklore y puro cliché.


El efecto PEGIDA
Eduardo Arroyo www.elsemanaldigital.com 21 Diciembre 2014

Muchos nos preguntamos porqué las democracias occidentales son cada vez más contestadas en el mundo.

El periodista ultraliberal Hermann Tertsch, converso de Prisa, ha escrito un artículo en cierto modo acertado sobre el movimiento alemán PEGIDA ("Patriotische Europäer Gegen Die Islamisierung Des Abendlandes" o, en español, Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente).

Tertsch señala que el problema en Alemania y en Europa no son los "fascistas" y los "nazis" sino que "el problema de lejos es el brutal islamismo bélico en expansión. Y aquí es el Islam politizado que crece como cuerpo extraño. Al que nadie exige ni él ofrece lealtad a unas democracias occidentales que son la mejor organización de convivencia jamás habida".

Así termina el autor su artículo. Tertsch, claro está, es uno de esos personajes escaldados del colaboracionismo con la ultraizquierda de suaves maneras, que ha recalado en las problemáticas costas del liberalismo moderno. Por eso es Tertsch un crítico por igual de la "ultraderecha" y de "Podemos". No olvidemos que para él las democracias occidentales "son la mejor organización de convivencia jamás habida".

Sin embargo muchos nos preguntamos porqué estas democracias occidentales son cada vez más contestadas en el mundo. En otras palabras, si el Occidente demoliberal es el no va más de la organización política humana, por qué cada vez lo rechaza más gente.

Y es que si uno otea la escena política mundial se encuentra con un patrón emergente de políticos a los que cuadran importantes rasgos comunes: todos son dirigentes de potencias de importancia política, militar o geoestratégica; casi todos son conservadores sociales; todos son nacionalistas y ninguno entiende la "democracia" al modo en el que se entiende en Europa Occidental. Por si fuera poco, ninguno cree que los EEUU sea la nación líder del mundo libre, la nación indispensable por excelencia.

Por ejemplo, en Japón, Shinzo Abe es el líder más nacionalista que ha habido en el país después de la II Guerra Mundial. Está dispuesto a reconstruir el poderío militar -incluso nuclear- del país y quiere reafirmar los derechos de Japón frente a las pretensiones de Corea o China.

En éste último país, Xi Jinping constituye otro buen ejemplo de lo que decimos: es el líder chino más fuerte en décadas y ha elaborado su propia "doctrina Monroe" para Asia. Sin duda está dispuesto a defender los derechos de China en cualquier escenario. Así, los manifestantes de Hong-Kong han sido tolerados un tiempo para resultar después barridos de las calles.

Como en el caso de Abe, Xi Jinping dista mucho de los valores democráticos tal y como imperan en Occidente. ¿Qué decir de la India? Narendra Modi es primer ministro pese a que se le negó durante décadas la entrada en los EEUU por su implicación -real o no- en una masacre de musulmanes. Modi se ha implicado en una dura guerra cultural contra las prácticas y costumbres que provienen de Occidente: desde hablar inglés hasta utilizar velas de cumpleaños o usar bikini en la playa. Como China, la India constituye una formidable potencia económica, política, militar y, lo que es incluso más significativo, demográfica.

También como en el caso de Xi Jinping, Modi cuadra con un esquema de nacionalismo y un rechazo a las democracias occidentales. Casos similares a los citados son los de Recep Tayyip Erdogan en Turquía o el general egipcio Abdul Fattah al-Sisi, tan autoritario como Hosni Mubarak, el depuesto "dictador" de la "primavera árabe", tan jaleada en Occidente. Cabe añadir, por si fuera poco, que todos estos países, a causa de sus divergencias con la política occidental, van poco a poco convergiendo hacia el paradigma de lo que aquí decimos: la Rusia de Vladimir Putin.

La cuestión es que esta oleada de "anti-occidentalismo" llega al mismo seno de la Unión Europea, con la punta de lanza de un "Frente Nacional" francés, aliado interino de Rusia, dirigido por la "presidenciable" Marine Le Pen. Casos similares cunden en el Parlamento Europeo: partidos identitarios, nacionalistas, conservadores sociales y fuertemente contrarios a las tesis defendidas por el demoliberalismo oficial. Ante esta situación uno puede ser un fanático de ademanes moderados y negarse a ver la realidad. Puede incluso pensar que la maldad crece en el mundo y meter a todos en el mismo saco: "Podemos", el Estado Islámico, Lepen, PEGIDA, los ultras del "depor", etc.

Sin duda pueden alcanzarse semejantes cotas de imbecilidad quintaesenciada y luego ingresar en alguna agrupación "contra la intolerancia y el racismo". Pero algo de verdad, como señalamos al principio, hay en el artículo de Hermann Tertsch: no puede despacharse con los convencionales sambenitos de la propaganda izquierdista lo que son problemas reales que preocupan a miles de ciudadanos.

Si vivimos en "la mejor organización de convivencia jamás habida", ¿por qué existe una respuesta creciente a esa "organización" óptima? Es evidente que las cosas no son como se cuentan y que, en realidad, la gente en nuestros países se ve cada vez más asediada por problemas que oficialmente no existen.

Esos problemas no son meras discrepancias que puedan solventarse amigablemente en una discusión de cafetería sino cuestiones vitales que no ven ni nuestros sistemas políticos ni nuestros líderes por la sencilla razón de que ellos han contribuido con todas su fuerzas a generarlos. La respuesta a esos problemas establece quién sube y quién baja del escenario político.

En este sentido, una fuerza como "Podemos", destilada en el alambique más primitivo de la izquierda es una fuerza meramente reaccionaria, evocadora de tiempos que volverán como farsa -en palabras de Marx-, no una fuerza de futuro, de esas que rechazan por igual el cosmopolitismo de la izquierda y el capitalismo liberal. "Podemos" tendrá su momento a causa de su novedad y del cabreo general que inspira la inoperancia y la incapacidad de los políticos establecidos. Nada más.

Para analizar todas estas cuestiones hasta sus últimas consecuencias es necesario lo que tantas veces hemos señalado en esta columna: atreverse a pensar más allá de lo establecido, criticar lo que parece obvio y repensar lo que todos dan por hecho. Con el paso del tiempo propuestas como la reforma de la Constitución se verán cada vez más ridículas al tiempo que un cambio de paradigma político será contemplado como una alternativa plausible. Para muchos, quizás sea este el verdadero camino hacia la libertad.

Terrorismo
Un príncipe árabe denuncia el islamismo
Daniel Pipes Libertad Digital 21 Diciembre 2014

En un destacable discurso, que, sin embargo, hasta ahora ha pasado inadvertido, Salman ben Hamad al Jalifa, príncipe heredero de Baréin (un reino isleño situado en el Golfo Pérsico, en el que tiene su base la Quinta Flota estadounidense), analizó, el pasado día 5, al enemigo islamista y sugirió importantes formas de combatirlo.

Tiene mucho que enseñarnos a los occidentales (empezando por su desafortunado homólogo británico, el príncipe Carlos), si es que quisiéramos escucharle. Sí, algunos líderes occidentales hablan de enfrentarse a la ideología islamista, pero la mayoría evita el tema tirando de eufemismos, ofuscación y cobardía. Los que resultan más frustrantes son los líderes (como Tony Blair) que pronuncian enérgicos discursos sin llevarlos a la práctica.

El príncipe Salman, de 45 años, ampliamente reconocido como el mayor reformista de la Familia Real bareiní, inicia sus observaciones señalando la inexactitud de la expresión guerra contra el terror. "Ha llegado el momento de que nos libremos" de una expresión que se remonta al 11-S, dice. "Resulta algo equívoca, no abarca la totalidad de nuestro conflicto", sino que es simplemente un "instrumento" y una táctica.

Prosigue, en su impecable inglés, situando el actual conflicto en su contexto histórico:
Si pensamos en el siglo pasado, entonces nos enfrentábamos a un enemigo muy distinto. Hicimos frente al comunismo, y lo hicimos unidos. Pero cuando nos enfrentamos al comunismo lo entendimos como ideología. El terrorismo no es una ideología.

"No sólo estamos luchando contra terroristas, sino contra una teocracia", señala. Tal y como emplea el término, los teócratas son hombres "situados en la cúspide de una ideología religiosa y que tienen el poder, por disposición religiosa, de privar a alguien de su vida en el Más Allá, y usan ese poder religioso para beneficiarse políticamente". También son tiranos, aislacionistas y misóginos, y se les deberá combatir "durante mucho tiempo". Los ridiculiza por ser "muy del siglo XVII", y por “no tener sitio en nuestro moderno siglo XXI”.

Salman insta a descartar el concepto guerra contra el terror y a "centrarse en cambio en la verdadera amenaza, que es el auge de estas perversas teocracias". Para ello, propone sustituirguerra contra el terror por la fórmula siguiente: guerra contra los teócratas. Espera que ese concepto haga posible "comenzar a aunar las políticas militares, sociales, y puede que incluso económicas, de manera holística para contrarrestarlo, como hicimos con el comunismo". En la que quizá sea la frase más destacable de su discurso, afirma:

Es la propia ideología la que debe ser combatida. Debe ser nombrada, deplorada, contenida y, en última instancia, derrotada.

Hasta ahí, perfecto. Pero Salman elude la amarga realidad de que la "retorcida" y "bárbara" ideología que describe es específicamente islámica y todos los teócratas son musulmanes: "Esta guerra que libramos no puede ser contra el islam (…), el cristianismo (…), el judaísmo (…), el budismo". Así, cuando menciona esta ideología, el príncipe vacila y generaliza. Emplea un torpe neologismo (teocrismo), y luego se remonta a la Segunda Guerra Mundial con "teocracia fascista". Rechaza implícitamente el término islamismo: dice que no quiere "un debate acerca de ciertos partidos políticos, sean islamistas o no".

Yo sostengo que islamismo es justo el término que busca para referirse a la ideología enemiga, y que estamos inmersos en una guerra contra el islamismo. Salman comprende bien el problema: la transformación del islam en una ideología totalitaria; pero se refugia en la excusa de que tanto el cristianismo como el judaísmo y el budismo sufren del mismo mal. Es mejor que él, y otros musulmanes francos, acepten la inevitable realidad de que sólo el islam alberga una tentación totalitaria.

Desde el punto de vista positivo, las observaciones de Salman se encuadran dentro de una creciente tendencia entre los políticos musulmanes a enfrentarse directamente al peligro islamista. Éstos son dos ejemplos recientes:

En lo que supone un importante paso adelante conceptual, el Gobierno de los vecinos Emiratos Árabes Unidos ha incluido al Consejo de Relaciones Americano-Islámicas (CAIR) y a muchos otros grupos no violentos en su lista de organizaciones terroristas, debido a que se dedican a incitar a y financiar el terrorismo.

El Gobierno egipcio ha emitido una orden para que Interpol detenga a Yusuf al Qaradawi, de 88 años, el muy influyente líder espiritual de los Hermanos Musulmanes, por "incitación y ayuda a la comisión de asesinatos, ayuda (…) a la fuga de presos, incendio, vandalismo y robo".

Esta nueva tendencia tiene una gran importancia. Como digo a menudo, el islam radical es el problema, y el islam moderado la solución. Ya podemos añadir a otro influyente líder, que además es un príncipe heredero, a las filas de los musulmanes que quieren encontrarla.

© elmed.io - Daniel Pipes
Daniel Pipes, director del Middle East Forum.

Juan Velarde: «El nuevo populismo se basa en el efecto rebaño y es corruptor»
TULIO H. DEMICHELI / MADRID ABC 21 Diciembre 2014

El economista y catedrático emérito, colaborador de ABC, ha sido nombrado, a los 87 años, presidente de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, sucediendo en el cargo a Marcelino Oreja

Hoy, en medio de una enorme crisis que no sólo es económica, sino política y social, la docta institución se enfrenta a importantes desafíos que Velarde Fuertes explica a este diario. «El rápido crecimiento genera, como ya contó John M. Keynes en 1930, que la gente abandone ciertos valores como consecuencia de su rápido enriquecimiento, al que se ve como cosa fácil. Y entonces vienen los problemas del endeudamiento y la corrupción. Ante ello, esta Academia tiene un doble papel. En primer lugar, tomar nota de lo que ocurre en la economía. En segundo lugar, tiene que vincular esto a la ética», explica.

Estado de Bienestar y Economía Social de Mercado
Hoy escuchamos continuamente decir que se están finiquitando la Economía Social de Mercado y el Estado del Bienestar, lo cual sería muy lamentable en su opinión: «Tras la II Guerra Mundial, lo que acabó imponiéndose fueron medidas sencillas basadas en planteamientos keynesianos. Luego vino la crítica de Milton Friedman que empujó a tomar soluciones diferentes.

¿Quiénes acertaron? Aquellos que siguieron una corriente durante el nacional-socialismo y opuesta a él: la Escuela de Friburgo, que planteaba que el mercado debe tener libertad de actuación, aunque con varias excepciones y regulaciones: 1) Cuando afecta a la dignidad humana. 2) Ciertos bienes son de interés colectivo. 3) Sostenimiento del precio de ciertos sectores (por ejemplo: la Agricultura, pues una gran cosecha puede empobrecer a los agricultores al desplomarse los precios del mercado, y la Agricultura no puede desaparecer). 4) La producción y venta de armamento. Y 5) Los sectores que pueden alterar al conjunto de la economía (por ejemplo, la actividad inmobiliaria). Todo ello está en la base de lo que se ha venido en llamar Economía Social de Mercado. Y nos recuerda la Doctrina Social de la Iglesia, como ha señalado hace unos días Jenns Weidmann, presidente del Bundesbank, al recibir el premio Wolfram-Engels».

Crisis, «recesión de balance», reforma constitucional
Velarde califica la crisis como «una “recesión de balance”, concepto del economista japonés Richard Koo, quien dijo que la consecuencia del rápido enriquecimiento de Japón había sido un gran endeudamiento. Como todo va muy bien, los particulares piden créditos alegremente; y los estados, por su parte, también aumentan el déficit público de manera frívola o irresponsable. Tal es el caso de nuestra burbuja inmobiliaria, que ha venido acompañada de enorme corrupción y otros males. Pero llega un momento en que hay que pagar esas deudas».

Entre otras, las del Estado Autonómico. «¿Por qué hemos llegado hasta aquí? Ya Cánovas del Castillo planteó durante el reinado de Alfonso XII que “el bolsillo va a ganar a la Cruz (de los carlistas) y voy a concederles condiciones económicas especiales” (fueros, conciertos) a las provincias vascas y Navarra. Luego, Ramón de la Sota (1857-1936), que fue quien cambió el PNV, consideró que la industria, las finanzas, etc., tenían que ser la base para conseguir ventajas especialísimas. Cataluña empezó a plantear lo mismo en la “Reinaxença”, y recreó un victimismo a partir de la derrota austracista de 1714, olvidando que el ganador, Felipe V, enseguida contribuyó al desarrollo económico catalán. Pero aquel desarrollo les pareció insuficiente y empezaron a decir: “España nos quita”».

Y todo esto, «que es una falsedad, hoy se ha aceptado porque la base cultural es muy baja por causa del control autonómico de la Enseñanza. Acto seguido, el resto de las Autonomías empezaron a pensar que ellas también podían sentirse agraviadas por la Historia y exigir más y más al poder central».

En su opinión, la redacción y el desarrollo de la Constitución del 78 «han creado un enorme caos financiero y económico. Se ha dividido el mercado interno español. Cuando avanzamos hacia la unificación fiscal europea, algo absolutamente necesario, aquí tenemos diecisiete situaciones distintas. Esto es necesario arreglarlo en algún momento. El gran desafío no es cambiar la base del régimen tributario general, sino adecuar o uniformizar esas diferencias».

Del populismo al totalitarismo
Hoy los ciudadanos están hiper-conectados y súper-informados, y reclaman mayores niveles de participación política que podrían articularse a través de las nuevas tecnologías, como parece expresar el fenómeno de Podemos. «Niego la mayor. Los ciudadanos no están enterados de nada de lo que está ocurriendo (algo que se debe al lamentable modelo de Enseñanza). Nos encontramos ante una situación típica de esta sociedad de masas, como ya nos explicó José Ortega y Gasset. En este contexto, la gente se deja seducir por propuestas demagógicas. Por eso, no sólo la Academia, sino también los medios de comunicación, los intelectuales y los universitarios, deberíamos estar contando y debatiendo lo que ocurre de verdad para ponerlo en conocimiento de la gente. Cuando Keynes termina su “Teoría general del empleo, el interés y el dinero” dice que las ideas acaban modificando las cosas con mucha más fuerza que los intereses».

¿Alberga este «neopopulismo» el germen de los viejos totalitarismos? «En efecto, porque sus fórmulas están basadas en el “efecto rebaño”, para el cual, el mayor pecado es ser diferente. Todos tenemos que hacer y pensar lo mismo. Y aún más. Es corruptor. Así justificaba Narcís Serra el desastre de Caixa Catalunya: “sólo hacíamos lo que hacían los demás"», concluye Velarde Fuertes.

El modelo educativo de Mas aumenta el fracaso escolar entre los inmigrantes
 www.vozpopuli.com 21 Diciembre 2014

Así se desprende del último informe realizado por Convivencia Cívica Catalana sobre los resultados de alumnos catalanes en función de la lengua propia del estudiante, bajo el título ‘Análisis de los resultados de la última evaluación PISA en Cataluña. Influencia de los factores lingüísticos’.

El modelo educativo impuesto por el Gobierno de Artur Mas hace que el ratio de fracaso escolar de los alumnos inmigrantes sea el triple que el de los autóctonos y que vayan retrasados casi 2 años respecto a sus compañeros nativos de la misma edad. Así se desprende del último informe realizado por Convivencia Cívica Catalana sobre los resultados de alumnos catalanes en función de la lengua propia del estudiante, bajo el título ‘Análisis de los resultados de la última evaluación PISA en Cataluña. Influencia de los factores lingüísticos’.

Aunque los sucesivos gobiernos catalanes han presentado su sistema educativo como un supuesto "modelo de éxito", los resultados escolares apuntan en la dirección contraria: los estudiantes inmigrantes obtienen en las escuelas catalanas resultados académicos "anormalmente" bajos en comparación con el resto de España y Europa. Y es que en la última edición de PISA más de un 44% de los alumnos inmigrantes afincados en Cataluña no lograron superar el nivel más bajo de la prueba, casi el triple que el 15% de los nativos en esa misma situación.

El catalán, barrera para el aprendizaje
Desde Convivencia Cívica Catalana consideran que el sistema de la inmersión lingüística no es ajeno a los malos resultados escolares. "En un sistema donde la única lengua vehicular admitida es el catalán, los niños inmigrantes, en su mayoría castellanohablantes, deben sumar en el proceso de aprendizaje a la dificultad propia de las materias una dificultad lingüística añadida: aprender en una lengua diferente", explican desde este organismo.

Es por este motivo por lo que creen que la "imposición por motivos políticos e identitarios del modelo monolingüe de la inmersión, con el catalán como única y exclusiva lengua vehicular en la escuela, constituye una barrera para el aprendizaje que los alumnos inmigrantes no encuentran en otras regiones de España". Por ello, queda desmentida la teoría defendida por el Ejecutivo regional catalán que dice que este sistema es un factor de integración y cohesión, ya que crea una importante desigualdad educativa: los alumnos castellanohablantes fracasan el doble que los catalanohablantes y los inmigrantes, el triple que los nativos.

Para demostrarlo, esta institución argumenta pedagógicamente este fracaso escolar recordando que "una persona aprende mejor cuando recibe la enseñanza en su lengua propia o materna, en aquella en la que piensa, razona y se expresa de forma automática" y compara los resultados de fracaso escolar en Cataluña con los de la Comunidad de Madrid, una región similar en renta per cápita, desarrollo social y nivel de población. Así, las puntuaciones medias de los alumnos inmigrantes en Madrid son 30 puntos superiores a las de los inmigrantes residentes en Cataluña.

A la cola de Europa
Si se analizan las puntuaciones medias de PISA, la diferencia de rendimiento entre alumnos inmigrantes y nativos catalanes es, según este informe, "significativamente elevada", 70 puntos, más del doble que la media de la Unión Europea (32 puntos) y un 40% superior a la media de España, situada en los 49 puntos.

Estos 70 puntos en la escala PISA que separan a inmigrantes y nativos en Cataluña equivalen aproximadamente a 22 meses de escolarización, de acuerdo a los estándares manejados por los organizadores de esta evaluación. Es decir, en Cataluña los inmigrantes van retrasados casi dos años respecto a sus compañeros autóctonos de la misma edad, mientras que en el resto de España la diferencia se reduce a 14 meses y en Europa a 10.

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Podemos
Los bergamines de cuello blanco
Pedro de Tena Libertad Digital 21 Diciembre 2014

Mentiría si dijera que estoy estupefacto por la argumentación de la podemista Teresa Rodríguez, eurodiputada, ante el atentado del coche empotrado en la sede del PP de Madrid. Textualmente: "No hay que mirar las consecuencias sino las causas y los responsables de que la gente llegue a este nivel de desesperacion". Esto es, a) el tipo del coche era un desesperado; b) el tipo es gente, clase, masa, no individuo o persona responsable; c) el ataque no es responsabilidad del atacante sino de lo que o los que –la gran cosa mala de Rorty o el "sistema"– originan, aun presuntamente, su desesperación; d) estas causas y responsables son conocidas perfectamente por ella. Eso, tomen nota, antes de saberse siquiera quién era el autor. Una vez conocidos sus problemas psiquiátricos, la podemista abundó sin inmutarse en que la gente pierde la salud mental por la desesperación. Ea. Es la versión menos fina de la apología de la violencia que ha hecho siempre el marxismo leninismo y todo tipo de terrorismo. El "sistema" es la causa de la violencia. Por eso, el 11-M se coreó "Aznar asesino", regurgitado ahora por el mecenas de Podemos, Nicolás Maduro, en vez de exigir el nombre de los verdaderos asesinos y condenar el atentado. ¿Lo recuerdan? Añadiré que la chica no me cae mal porque es de Rota (Cádiz), casi una vecina; porque, en su caso, me informan de su honradez personal y porque es trotskista, esto es, víctima aunque amnésica. Si tuviera memoria, sabría que su mismo argumento, con la variante de la traición, fue aplicado a su maestro por Stalin con un piolet a distancia. Y a Nin, no digamos. De momento, a ella y a su grupo, el padrecito Iglesias sólo los ha dejado fuera del templo.

No, no estoy estupefacto. Leyendo en estos días sobre el comunista Bergamín y su influencia en la cultura española, creo que es legítimo hablar de los bergamines como tipo ideal del totalitarismo estalinista patrio. De los comportamientos de Bergamín, podemos sintetizar tres rasgos: la verdad no importa, sino la consigna o lo que beneficie a la causa, el sistema son los otros (desde el capitalismo a los trotskistas del POUM a André Gide, pero nunca jamás el estalinismo) y al adversario se le liquida (física o intelectualmente). La diferencia más notable está en el mono azul, ese mono obrero que hipócritamente vestía el huesudo dogmático mientras vivía como un marqués. Los actuales comunistas de Podemos no visten tal prenda ni lo simulan porque entre sus dirigentes no hay solo proletario. La gente sigue sin enterarse de que la revolución de Lenin exigía un pequeño grupo de revolucionarios profesionales destinado a imponer la dictadura, no del proletariado, sino sobre toda la sociedad, incluido, y sobre todo, el proletariado. Deduciendo, Podemos es un pequeño conjunto de bergamines de cuello blanco que, como su tipo ideal, sienten el destino latinoamericano, abrazan sin decirlo el abertzalismo y harán, por cualquier medio, lo que les lleve al poder. Por todo ello, no puedo estar estupefacto ante la reacción de Teresa Rodríguez. Mercader, si hubiera tenido oportunidad, le habría dicho a León Trotsky: "Tú eres el responsable de que yo te mate" o "El asesino de Trotsky es... Trotsky", no el ex seminarista georgiano. Fíjense qué coincidencia porque Bergamín se decía católico y comunista hasta la muerte aunque no más allá.

Hace unos meses viajé a Estambul. Nuestro guía –cuyo nombre omito para no causarle problemas con el radicalismo islámico creciente amparado por el presidente Erdogan–, era un maduro bizantino de ojos azules y mirada griega. En un aparte me refirió que la creciente presencia en la universidad de chicas ataviadas con burkas o sucedáneos negros de la cabeza a los pies no se recordaba en la vieja y cosmopolita Constantinopla desde antes de la primera guerra mundial. Lo peor puede volver. Cierto. Y, desde hace algún tiempo, el ánimo reconciliador y convivencial inspirado por la Transición, aceptado mayoritariamente por los españoles, está comenzado a diluirse ante la vuelta de los bergamines de cuello blanco que consideran que la casta son los otros, que la verdad debe ser superada por el espectáculo de la consigna y que a los adversarios hay que liquidarlos. Y si los hechos no les dan la razón, peor para los hechos y la democracia (¿para qué?).

Lo curioso de esta bergamina, Teresa Rodríguez, que ha sido marginada de la dirección de Podemos por su pertenencia a la paralela organización trostkista Izquierda Anticapitalista, es que suscriba el centralismo totalitario que la ha apartado de la cúpula que poco a poco irá devorando a las bases. Ya se sabe que a veces las víctimas terminan amando a sus verdugos. ¿Cómo me va a extrañar que se justifique el ataque a la sede del PP cuando los bergamines se niegan a condenar en el Parlamento Europeo las torturas y crímenes del régimen venezolano que asesoran? Y de los miles de asesinados en Cuba, ni hablamos.

No, ni estoy estupefacto ni me burlo porque, como escribió el propio Bergamín, "burlarse del Demonio no es cosa de broma".

¿JUECES ANTISISTEMA?
IÑAKI EZKERRA ABC21 Diciembre 2014

NOS pasamos el día hablando de Podemos, pero el verdadero problema que hoy tienen el Gobierno y este país no está en Podemos, sino en los jueces. Los jueces que, con una argumentación «antisistema», se negaron en Cataluña a retirar las urnas del 9-N. Los que se permitieron enmendar la plana al Constitucional y discutir la «proporcionalidad» de esa medida a la que obligaba la suspensión de la consulta. Los jueces que, cuando no corrigen al Supremo desde el Constitucional para legalizar Bildu, corrigen a este último desde un juzgado de provincias de Badalona. Los jueces que no tardaron más de 24 horas en excarcelar a Inés del Río cuando la sentencia de Estrasburgo se cargó la doctrina Parot. Los jueces que ni siquiera esperaron a que esa sentencia estuviera traducida. Los jueces que, con idéntico espíritu cagaprisas, corrieron sin aliento a excarcelar a «Santi Potros» y a Plazaola el pasado 2 de diciembre, a solo 24 horas de que entrara en vigor la ley orgánica que lo impediría. Los jueces que, catorce días después, en un pleno del Supremo, decidieron posponer su fallo hasta el 13 de enero para hacer más alegre la Navidad de los asesinos y más triste la de sus víctimas. Con esos defensores del sistema, no necesitamos a Podemos.

Para no decidir nada, estuvo ese alto tribunal reunido todo el pasado martes como los «Doce hombres sin piedad». Al mediodía abordé a Rafael Catalá en la Copa de Navidad de La Moncloa y le pregunté si ya se sabía algo. Me dijo que no, pero que «estaba muy tranquilo porque tenía la seguridad de que esta vez se impondría la sensatez». Luego me acordé de las excarcelaciones exprés que siguieron a la sentencia de Estrasburgo. También un alto cargo me dijo entonces que confiaba en que los jueces nos los soltaran a todos de golpe unas horas antes de que, en efecto, los soltaran a todos de golpe. A uno, la verdad, le tranquilizarían esa candidez del Gobierno y su falta de control sobre los jueces si tuviera la certeza de que responden a la famosa división de poderes y no a la sumisión de la Justicia a otros poderes que no son los del Estado. Uno tiene la sensación de que, en un marco tan inestable como el de nuestra legislación, hubiera una carrera entre los gobiernos españoles y los jueces; los primeros para cambiar las leyes continuamente y los segundos para dar la vuelta a estas aprovechando las fisuras que dejan esas reformas precipitadas.

El Tribunal Supremo se ha dado un mes entero porque dice que quiere oír a las partes. Sinceramente, me cuesta imaginar qué elocuente argumento pueden oír de la parte correspondiente a un sujeto como «Santi Potros» que se caracteriza por un mutismo sombrío, cateto y perdonavidas. «Escuchar a las partes» tendría un sentido si se estuviera dirimiendo la culpabilidad o inocencia de los reos, no la mera aplicación a estos de una ley burlada de forma ofensiva. En un caso así, a quien deben escuchar los miembros del Supremo no es a ninguna de las partes, sino a sus conciencias.

Los partidos políticos, en la ruina: deben más de 237 millones de euros a los bancos

Estos partidos políticos son una ruina. Pese a que en 2012 percibieron subvenciones por 209 millones, en diciembre de ese año debían a las entidades de crédito 237 millones. Si fueran una empresa, ya estarían quebrados... y si fueran una familia, desahuciados.
 www.vozpopuli.com 21 Diciembre 2014

Los partidos con representación parlamentaria se encuentran totalmente endeudados con los bancos
Los partidos políticos en España siguen siendo una ruina. En el ejercido de 2012 percibieron subvenciones por valor de 209 millones; pero a fecha de enero de 2013 mantenían deudas con las entidades de crédito por un total de 237 millones. Si fueran una empresa, ya estarían quebrados… y si fueran una familia, desahuciados.

En su último informe de fiscalización, aprobado el pasado 26 junio, sobre la actividad económico-financiera de los partidos políticos, el Tribunal de Cuentas ya se mostraba preocupado por el nivel de endeudamiento de los partidos políticos con representación parlamentaria. Tan grave era la cuestión, que ese informe recordaba textualmente lo siguiente:

“Dada la especial relevancia del endeudamiento con entidades de crédito en cuanto fuente principal de financiación de las campañas electorales, bien como medio transitorio hasta que se reciban las subvenciones electorales o bien como sistema final de financiación en el caso de que los resultados electorales no cubran las previsiones efectuadas, la Ley Orgánica 8/2007 ha previsto que las cuentas anuales elaboradas por los partidos políticos recojan la información necesaria para garantizar una adecuada evaluación del endeudamiento mantenido con las entidades de crédito”.
Por ese motivo, el Tribunal de Cuentas exige que en la Memoria de las cuentas anuales se especifiquen pormenorizadamente las “condiciones contractuales estipuladas de los créditos o préstamos suscritos con las entidades de crédito, cuyo cumplimiento se analiza en los resultados de fiscalización correspondiente a cada formación política”. Y todo ello porque, entre otras cosas, está expresamente prohibida la condonación de deudas por los bancos acreedores.

El Tribunal de Cuentas, muy preocupado por “el nivel de endeudamiento conjunto” de los partidos políticos
El susto del Tribunal de Cuentas venía motivado porque, en concreto para ese ejercicio, “el nivel de endeudamiento conjunto reflejado en las cuentas anuales presentadas por las formaciones políticas a 31 de diciembre de 2012 asciende a un total de 237,6 millones de euros”. Una cifra sin duda descomunal: el equivalente a 39.679 millones de las antiguas pesetas.

PSOE y PP, en situación de derribo total
La mayor parte de esa enorme deuda, 71,6 millones de euros, corresponde a la deuda del PSOE con los bancos; una cifra que supera los 82,4 millones de euros si se suma a la del PSOE la que mantiene el Partido Socialista de Cataluña (PSC), que supera los 10,8 millones de euros. En total, la deuda de los socialistas con los bancos a fecha 1 de enero de 2013 representaba nada menos que el 34,68 % de la deuda de todos los partidos con el conjunto del sistema de crédito. Es la herencia envenenada que Pérez Rubalcaba le ha dejado a Pedro Sánchez, pero que Rubalcaba también recibió de Rodríguez Zapatero.

Esas cifras son, sin duda, importantes, pero no mucho más que la deuda que a esa misma fecha arrastraba el Partido Popular de Mariano Rajoy con los bancos: 54,3 millones de euros. Algunos creen ver que estas deudas con las entidades de crédito estarían hipotecando las políticas de los sucesivos gobiernos con respecto a la crisis del sector bancario.

Los nacionalistas, hipotecados hasta las cejas
Pero lo cierto, en todo caso, es que no se trata sólo de los grandes: el resto de las fuerzas del arco parlamentario se hallan también rendidas frente a los bancos. Por ejemplo, las grandes fuerzas nacionalistas: el PNV tenía créditos por valor de 28 millones de euros; la coalición Convergencia i Unió, tenía un saldo deudor de casi 10 millones de euros, mientras que los dos partidos que forman esa coalición se hallaban aún más endeudados particularmente: Unió Democrática de Catalunya, el partido de Duran i Lleida, debía 16,7 millones a la banca, mientras que Convergencia Democrática de Catalunya, el partido de Artur Mas, superaba los 3,5 millones en créditos bancarios.

Las otras fuerzas nacionalistas no les andan a la zaga, aunque, claro está, salvando las distancias: Esquerra Republicana de Catalunya, del secesionista Oriol Junqueras, arrastraba créditos por casi 2 millones de euros, e Iniciativa per Catalunya-Verds, de Joan Herrera, ‘socio’ de IU pero metido en el proceso secesionista catalán, se hundía, con un débito a la banca de 14,2 millones.

En el País Vasco, Eusko Alkartasuna, que forma coalición electoral con los abertzales dentro de Amaiur, aparecía como una fuerza pequeña pero con una gran deuda bancaria: 2,2 millones de euros. ¿Cómo se pueden pagar esas cantidades con los pequeños ingresos de la militancia o de las subvenciones electorales, que no son grandes porque no han tenido grandes resultados?

Hasta Izquierda Unida le debe al sistema bancario más de 15 millones de euros
Son los misterios de la política, pero son misterios que afectan a todos. Por ejemplo, a Izquierda Unida, que estaba endeudada con los bancos por un montante global de 15,1 millones de euros (15,5 millones si sumáramos los 401.042,27 euros que debe el Partido Comunista de España, el principal ‘socio’ de la coalición). O por ejemplo también, el Bloque Nacionalista Galego, que debía 4,3 millones de euros con tan solo dos diputados en el Congreso.

Lo curioso es que una de las fuerzas con representación parlamentaria más saneadas es la de Unión Progreso y Democracia de Rosa Díez: en enero de 2013 sólo declaraba deber 365.935,49 euros a los bancos.

Actualmente, en el Congreso de los Diputados se está estudiando la Ponencia del Proyecto de Ley de control de la actividad económico-financiera de los partidos políticos. Habrá una nueva reunión el 23 de diciembre y otra más en enero con el objetivo de que las medidas anunciadas por Rajoy en noviembre se traduzcan en ley en el primer trimestre del año 2015, para que haya más transparencia, más control y más rendición de cuentas de los fondos que reciben los partidos. Pero, ¿qué va a pasar con la deuda que arrastran con los bancos? Ése es el gran misterio.

33.213 MENORES EN RIESGO SEVERO DE EXCLUSIÓN SOCIAL
Bildu hunde a Guipúzcoa en la miseria
Editorial www.latribunadelpaisvasco.com 21 Diciembre 2014

Casi cuatro años después de la llegada de Bildu a la Diputación Foral de Guipúzcoa, el territorio se hunde en sus niveles más elevados de miseria. Según datos de la propia institución dirigida por Martin Garitano, la provincia más pequeña del País Vasco cierra 2014 con 33.213 menores en riesgo severo de exclusión social, lo que significa que uno de cada cuatro pequeños guipuzcoanos sufre esta situación. De éstos, además, 10.068 sufren una privación material grave (8,1%).

Ander Rodríguez, diputado de Política Social de la formación filoterrorista, ha explicado que en el territorio donde gobierna su partido desde 2011 hay en estos momentos 160.600 personas que se encuentran en riesgo de pobreza, lo que supone un 22,7% de la población. De éstas, algo más de 33.000 padecen una situación de privación material severa (5,2%).

Mientras Guipúzcoa camina decididamente hacia la indigencia colectiva, hay que recordar que los gobernantes de Bildu han dilapidado más de 10 millones de euros de los fondos públicos en detener la construcción de una incineradora cuya puesta en marcha ya estaba pactada con un grupo de empresas. Además, mientras cada vez más niños y niñas de Guipúzcoa han visto empobrecerse sus hogares, el Gobierno de Bildu ha dedicado desde 2011 más de 60 millones de euros a políticas para potenciar el aprendizaje y el uso de un idioma minoritario e impuesto como el euskera y ha ido desgranando centenares de ayudas y subvenciones destinadas a dar soporte económico al proyecto ideológico de la banda terrorista ETA. Dos ejemplos recientes: 100.000 euros a fondo perdido para subvencionar la realización de la película “Lasa y Zabala” y otros 100.000 euros para cambiar algunos paneles informativos de las carreteras guipuzcoanas con el fin de que en ellos aparezca el término “Euskal Herria”, una inexistente realidad geográfica y territorial.

33.213 menores padecen riesgo de exclusión social en Guipúzcoa, pero Bildu ha fijado de una forma abracadabrante la utilización del euskera en el mundo económico guipuzcoano como el elemento clave de su apuesta por la innovación, ha establecido las políticas contra el desarrollo infraestructural como el objetivo fundamental de su gestión y, por si todo esto fuera poco, ha convertido a los emprendedores y los empresarios en su principal enemigo. Hace exactamente un año, el máximo responsable de la patronal guipuzcoana, Peio Guibelalde, lo explicaba muy claramente: “El empresario guipuzcoano está muy cansado, muy agotado, no por trabajar más, sino porque no ve una configuración social positiva en ningún ámbito hacia la figura del empresario y muchas veces se encuentra solo ante sus problemas. (…) Guipúzcoa cuenta con grandes desventajas para competir, ya que cuenta con los salarios más altos de la comunidad y del Estado (equiparables a los europeos de más alta competitividad), jornadas laborales más bajas que en Alemania y costes energéticos y financieros más altos. Y no es un territorio muy atractivo para inversiones, ya que hay unos condicionantes muy importantes que hacen que los empresarios guipuzcoanos tengan problemas al margen de los que tiene cualquier empresa por el mero hecho de serlo”.

Este es, en definitiva, el triste legado del Gobierno de quienes vienen de “de la confrontación, cuando no del chantaje o la extorsión”, como recordó el Ejecutivo de Vitoria hace algunos meses.


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