AGLI Recortes de Prensa   Jueves 25  Diciembre  2014

COMUNIDADES AUTÓNOMAS
El rescate autonómico es un robo
Manuel Llamas Libertad Digital 25 Diciembre 2014

El lenguaje que se usa, habitualmente, en el ámbito de la información económica está lleno de conceptos equívocos y maniqueos que sirven para adornar, manipular o tergiversar la realidad de los hechos con el fin de vender a la opinión pública una acción que, en el fondo, es injusta e ilegítima. Uno de esos términos es "rescate". A lo largo de la crisis, los estados de medio mundo han salido al "rescate" de bancos, empresas, particulares e instituciones de toda índole y condición, evitando o, al menos, posponiendo su quiebra durante algún tiempo. En España, el Gobierno de turno, primero en manos del PSOE y ahora del PP, también salió al "rescate", inyectando una gran cantidad de dinero público en las cajas de ahorros y en la Administración territorial para impedir su caída. Pero, aunque esta palabra tiene, sin duda, una acepción positiva, se trata, en realidad, de un gran robo y una profunda inmoralidad.

El Estado no rescata a nadie, sino que roba a todos (familias y empresas) para favorecer a algunos. Al escuchar ese dichoso concepto, se viene a la cabeza la imagen de un barco tirando un salvavidas a un náufrago en el medio del mar, cuando, en el fondo, debería asociarse a una comunidad de vecinos en la que los morosos contratan a un grupo de matones para que, arma en mano, extorsionen al resto de propietarios con el objetivo de sufragar los gastos del edificio, sus facturas de agua, luz y calefacción e incluso el pago del alquiler. Es evidente que si usted fuera uno de los damnificados, el "rescate" de esos vecinos morosos no sería, precisamente, plato de buen gusto, sino un puro y simple delito que habría que denunciar de inmediato ante los juzgados. Pues lo mismo sucede con las cajas, las comunidades autónomas y los ayuntamientos rescatados, solo que, en este caso, al tratarse de un robo institucionalizado a través de los impuestos, las víctimas del atropello (contribuyentes) perciben la agresión de forma más atenuada y difusa, lo cual no significa que no se produzca. Ya saben: mal de muchos, consuelo de tontos.

¿Y a cuánto asciende aquí la cantidad sustraída? Por el momento, unos 155.000 millones de euros entre 2012 y 2014, divididos de la siguiente forma: 62.800 millones a través del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), 42.000 millones mediante el mecanismo de pago a proveedores y otros 50.000 millones inyectados a las cajas. La cifra total equivale a casi 9.000 euros por hogar. Fíjense que el coste del "rescate" autonómico (FLA) y municipal (proveedores) duplica al de las cajas de ahorros, y que, en ambos casos, además, se trata de instituciones públicas, no privadas.

Siendo esto grave, lo peor es que los políticos españoles pretenden, incluso, acentuar aún más este brutal latrocinio, ya que, por un lado, el pérfido ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, condonará el pago de intereses a las autonomías acogidas al FLA y mutualizará a partir de 2015 la deuda regional a través del Tesoro Público, de modo que todos los españoles pagarán de su bolsillo los despilfarros y excesos de las comunidades más díscolas e irresponsables, mientras que, por otro lado, la izquierda, en general, y Podemos, en particular, pretenden recuperar las ruinosas cajas de ahorros, impidiendo su privatización y creando una nueva estructura de banca pública cuyo coste sufragaríamos todos, previa extorsión estatal (impuestos). Es decir, de mal en peor.

Este tipo de estafas y tropelías nada tiene que ver con el capitalismo, sino con el socialismo de toda la vida. En el capitalismo se privatizan tanto las pérdidas como las ganancias, mientras que el socialismo socializa ambas mediante impuestos, transferencias y "rescates" públicos. La solución, por tanto, no radica en que el Estado inyecte ingentes cantidades de dinero en entidades o administraciones insolventes para evitar su quiebra, sino hacer uso de los mecanismos de mercado para corregir cuanto antes los errores cometidos de forma justa y legítima. En el caso de las cajas, posibilitando el denominado bail-in, que consiste en convertir deuda en acciones para que los acreedores sean los nuevos propietarios, asumiendo así su responsabilidad, sin necesidad de que el contribuyente aporte un solo euro; y en el caso de las comunidades autónomas y ayuntamientos, procediendo al habitual concurso de acreedores, en donde bancos y proveedores renegociarían con los políticos las deudas pendientes y, en última instancia, las administraciones tendrían que liquidar sus numerosos organismos inútiles, vender parte de sus activos y reducir su excesivo gasto para equilibrar sus cuentas y poder hacer frente a los servicios públicos esenciales.

Por desgracia, ninguna de estas dos opciones ha sido tenida en cuenta. Muy al contrario, el PP ha optado por socializar las pérdidas de las cajas y los dispendios de los políticos locales y autonómicos entre todos los españoles, diluyendo la responsabilidad de unos pocos sobre el conjunto de los contribuyentes. En definitiva, un robo y una inmoralidad.

PROCESO SEPARATISTA
Cataluña, año cero
Pablo Planas Libertad Digital 25 Diciembre 2014

En Cataluña aún es pronto para hacer balance del año porque en cualquier momento el presidente de la Generalidad puede anunciar elecciones anticipadas. No sería extraño, sobre todo si se tiene en cuenta lo que ha sucedido hasta ahora. En los tres primeros meses del 2014, Mas se la montó parda al entonces príncipe y un empresario de la cuerda del líder de CiU le retiró la mano a don Felipe. Además, trascendieron los planes golpistas de la Assemblea Nacional Catalana (ANC) con la toma del puerto y el aeropuerto incluida. En abril, la Generalidad encargó el diseño de las papeletas del referéndum del 9N. En mayo ya se sabía que podrían votar los mayores de 16 años.

En junio, Mas le pedía audiencia al flamante rey Felipe VI para lo suyo de la independencia. En julio confesó Pujol y tan pancho. En agosto, concretamente el 15, un catalán logró lanzar su DNI a una distancia de 38 metros, récord mundial que no reconoció el libro Guiness. En septiembre, Mas firmó el decreto del 9N. Día tan histórico que la pluma se guarda en el Museu d'Història Nacional de Catalunya. En octubre, Junqueras lloró por la radio. En noviembre se votó y sólo en este mes de diciembre la Generalidad ha anunciado la apertura de más embajadas, ha incrementado el presupuesto de su Agència Tributària, se ha admitido a trámite la querella contra Mas y Pablo Iglesias ha predicado en Barcelona. Y aunque quede menos de una semana para que acabe el mes y el año, aún estamos a tiempo de que se produzca la noticia bomba de 2014, el del Tricentenario de la Guerra de Sucesión, un conflicto latente según el catalanismo.

Las apuestas sobre el adelanto electoral o el cumplimiento de la legislatura están al cincuenta por ciento y desde hace días no registran oscilaciones significativas. Todo depende de que Oriol Junqueras se haga el harakiri antes o después; es decir, si acepta integrarse en el Partit del President, el nuevo PP catalán, y renuncia a presidir la Generalidad de por vida ahora o lo deja para dentro de un año y medio, en el otoño del impredecible 2016.

Lo que es seguro, constante, constatable y sustantivo en Cataluña es que ya va para más de tres décadas de inmersión lingüística, adoctrinamiento escolar, incumplimiento sistemático de las sentencias, control mediático, corrupción por la patria y nacionalismo a chorros, en vena y sin pausa. Y que eso va continuar es el resumen de este año, del que viene y de los que vendrán.

El Lerroux de Vallecas
Antonio Robles Jueves. Libertad Digital  25 Diciembre 2014

Las redes sociales, con la biógrafa de Artur Mas a la cabeza, Pilar Rahola, acaban de desenterrar al Rey del Paralelo, el inefable Alejandro Lerroux en la figura de Pablo Iglesias. Bastó un resoplido sin complejos en tierras catalanas contra la casta soberanista, para que la jauría desatara su ira contra el Lerroux de Vallecas. Ni chavista, ni comunista, la casta nacionalista prefiere satanizarle con el fantasma de Lerroux. La mafia a casa nostra tiene sus propios estigmas, els nostres: salvapatrias, lerrouxista, franquista, neoespañolista. Son como el tres en uno, lo mismo sirven para un "pijo" de C’s que para un "coletas" de Podemos. Todos son españoles. Gentuza, ya se sabe.

Tienen razones para estar aterrados. Podemos no quita votos al independentismo, pero frena su expansión a los cotos castellanohablantes del cinturón rojo de Barcelona y recupera a cientos de miles, varados hasta ahora en la abstención.

Tienen razones para recurrir al estigma, por primera vez en 34 años, una izquierda de manual, radical y crecida, planta cara a la casta soberanista de derechas, y desenmascara el colaboracionismo de la izquierda con ella.

Coces contra la casta nacionalista
Se podrá estar de acuerdo o no con Podemos, pero, o bien la izquierda catalanista abandona el concubinato con la derecha nacionalista para centrarse en el objeto de su existencia, es decir, en la igualdad y la defensa de la clase asalariada, parados y servicios sociales, o desaparecerá barrida por el huracán de Podemos. El problema no serán ya vías o uves catalanas, sino hospitales públicos con listas de espera o sin ellas. Esta es la nueva realidad inaugurada por Pablo Iglesias el pasado domingo en su primer mitin en Barcelona. Casi nada.

Su discurso ha sido el alegato más corrosivo contra el nacionalismo secesionista que se haya hecho desde que Ciudadanos irrumpiera en el Parlamento autonómico de Cataluña. En forma y contenido.

En forma, porque quiso enfatizar desde el principio la ruptura total con la casta catalana ("Quienes tienen cuentas en Suiza o Andorra tienen un nombre. Traidor. Traidores a su pueblo. Se llamen Pujol o se llamen Rodrigo Rato, no tienen más patria que su dinero"); y en contenido, porque el derecho a decidir que defendió lo generalizó a todo y lo priorizó en temas sociales, relegando el derecho a decidir la independencia a un proceso constituyente sin fecha ni concreción ("Derecho a decidir, ¡por supuesto! Pero el derecho a decidir implica decidir sobre todas las cosas, sobre lo que construye la soberanía, que es la democratización de la economía, derecho a decidir que la ley no persiga a la gente que no pueda pagar una hipoteca, que la ley persiga a los evasores fiscales").

En forma, porque dejó claro a la izquierda secesionista que él nunca pactará con la derecha ningún tema ("A mí no me veréis darme un abrazo ni con Rajoy ni con Mas"), y en contenido, porque nombró uno por uno los problemas sociales que esa izquierda ha relegado en nombre de la nación.

En forma, porque se preguntó retóricamente a sí mismo, "¿Quiero yo que Cataluña se vaya?", y con emoción contenida se respondió: "No quiero"; es decir, sin expresar un rechazo explícito a la autodeterminación, impugnó implícitamente la independencia, hecho que no pasó desapercibido por los miles de seguidores que abarrotaban el interior y exterior del Centre Municipal d’Esports Olimpics del Vall d’Hebrón. A juzgar por la euforia desbordada que despertó, el guiño es relevante, definitivo contra las aspiraciones del independentismo, pues si este obtuvo un escasísimo 29,8% a favor de la independencia el 9N, solo la extensión del secesionismo al cinturón rojo de Barcelona y a la banda costera de Cataluña poblada de empleados del sector terciario, les podría garantizar un aumento de partidarios. Neutraliza esas expectativas con la irrupción de Podemos, el independentismo habrá perdido cualquier opción de convertirse en mayoritario.

En forma, porque arremetió sin piedad contra el uso y abuso de las banderas, de todas las banderas. En contenido, porque desenmascaraba así la utilización obsesiva de la estelada como marca de territorio e instrumento de la derecha para disolver la lucha de clases en odios inducidos contra un enemigo exterior: "Vamos a hablar de patria.

Algunos dicen que la patria es la pulsera que llevan en la muñeca, algunos llevan la pulsera con la bandera de España, otro llevan en la muñeca la pulsera de Cataluña, algunos, muy modernos, le añaden la bandera de la Unión Europea. No me importan las pulseras, me importan las cuentas bancarias. Quienes tienen cuentas en Suiza o Andorra tienen un nombre. Traidor. Traidores a su pueblo. Se llamen Pujol o se llamen Rodrigo Rato, no tienen más patria que su dinero".

Nacimiento de un líder carismático
Llegué al lugar del mitin en metro una hora y cuarto antes. Quería palpar la atmósfera del primer baño de masas de Pablo Iglesias en Barcelona. Al llegar, los andenes estaban abarrotados de gentes que confluían como una riada en dirección al pabellón deportivo. La premura en coger sitio, la excitación del ambiente, el aire de fiesta y el entusiasmo que mostraban personas que ni siquiera se conocían entre sí, me indicaron enseguida el fervor que Podemos suscitaba. Intenté calibrar cada detalle. La mayoría hablaba castellano, los vértices de edad iban de 30 a 50 años, sus maneras recordaban la cultura obrera del cinturón industrial de Barcelona y a los hijos de la inmigración instalados ya en profesiones liberales. Mucho votante del PSC, y de la izquierda en general, hastiados de estas formaciones. Según una encuesta del periódico independentista Ara, la radiografía de podemos en Cataluña arroja las siguientes cifras: un 41% proviene de la abstención o del voto en blanco, un 15% del PSC, un 11% de ICV-EUiA, un 8% de ERC, un 5% de CiU, un 5% de C’s, y un 16% no sabe o no contesta. Según tal radiografía, un 47 % proviene de la clase media, un 37 % de la clase media/baja y un 20 % de la clase baja. Solo un 3% de la clase media/alta.

La impaciencia que se respiraba una hora antes del inicio del mitin por ver y escuchar a su líder se reflejaba en gritos aislados de "¡Pablo, presidente!" o en intentos intermitentes de corear el "¡Sí podemos!, ¡sí podemos!, ¡sí podemos! Me paseo por el recinto, recorro conversaciones, tomo fotos, falta algo, no sé qué, algo extraño que no logró concretar. Al fin caigo, no hay una sola bandera, ni una. Ni dentro ni fuera. Asombrosa la circunstancia. Imposible de explicar en una Cataluña donde la estelada lo ha profanado todo, eventos, actos de cualquier color y condición, parques, fachadas, edificios oficiales, farolas, y cualquier lugar emblemático para marcar territorio. Quien quiera entender esa ausencia como un dato irrelevante, que lo haga, pero se pasará por alto dos hechos fundamentales: el dirigismo de la dirección, por mucho que alardeen de democracia popular, y la determinación de huir de los instrumentos simbólicos de alienación que la casta utiliza para controlar el poder. En su lugar, camisetas moradas con el logo de Podemos y algunas pancartas del mismo color.

A medida que se fue acercando la hora, los intentos de encender las gradas al grito de guerra, "¡Sí podemos!", se multiplicaron, hasta que a las 11:20, cuarenta minutos antes del inicio, cuajaron. Imponía la fuerza depositada en el eslogan. Aquello entroncaba directamente con los primeros mítines de la transición política y dejaba en el aire pasión y fe por los nuevos modos de hacer política. El líder se palpaba en el ambiente. Gritos aislados de "¡Pablo!", "¡Pablo, presidente!", "El pueblo unido jamás será vencido" y de nuevo "¡Sí podemos!, ¡sí podemos!, ¡sí podemos!", recreaba más un ritual religioso que político. Y se acentuó a medida que nos acercamos a las 12 de la mañana. Para entonces, todos estaban pendientes del líder. Quien más quien menos, barruntaba por dónde entraría. Finalmente, las miradas ansiosas se concentraron bajo la entrada coronada por "Podem", grandes letras de poliespán blanco. Esta vez, sí, en catalán. Lo único, a excepción de la presentadora y la telonera. Eslóganes y gritos, todos fueron en castellano. Eso indica que las decisiones aún no están burocratizadas, cuando lo estén, será el catalán el que acapare cualquier comunicación. Ya pasó con el 15M. Como movimiento espontáneo, los eslóganes, los mensajes y pancartas eran mayoritariamente en castellano, a medida que se controló por el nacionalismo y la izquierda oficial, el paisaje lingüístico cambió radicalmente al catalán.

Unos metros después de la puerta de entrada al recinto, también en grandes letras, el público le esperaba con el eslogan "Vuestro odio, nuestra sonrisa". Extraña paradoja, pues en buena medida, muchos votantes de Podemos obedecen más a la necesidad de vengarse de tanto político corrupto, que a su confianza en una alternativa política contrastada.

De pronto, un remolino de cámaras y gentes crearon una gran expectación. No era Pablo, sino Pasqual Maragall. El público lo recibió con muchos aplausos. Para cuando salió el líder 20 minutos después de la hora prevista, al grito de "¡Pablo presidente!", la gente estaba entregada al aquelarre de Podemos. El resto, delirio. Me recordó muchísimo a las masas enfervorecidas que llenaron la Monumental en plena transición del 1977 con la llegada de Felipe González. No me quedó duda alguna que había nacido un líder de masas con más capacidades de las que sus enemigos le escatiman. Más para mal que para bien. ¿Qué por qué? Porque el entusiasmo de la gente suele permitir a los líderes abusar de su posición de poder.

Complicidades con el nacionalismo
Pero no todo su discurso desautorizó al nacionalismo más retrógrado, muy al contrario, dejó intacta la falacia del derecho a decidir, olvidó por completo la exclusión cultural de los castellanohablantes en Cataluña y abonó la tesis de que España es una nación discutida y discutible. Veamos.

"Quiero yo que Cataluña se vaya? No, no quiero". Y como si pretendiera que le perdonasen el atrevimiento, enseguida añadió: "Sé que la casta española ha insultado a los catalanes, sé que la casta española no ha entendido que España es un país de países, que España es un país de naciones, donde se hablan diferentes lenguas, donde hay diferentes culturas. Algunos pretenden elevar muros, nosotros preferimos tender puentes".

¿A qué casta se refiere exactamente? ¿Qué insultos ha lanzado contra Cataluña? Y si los ha proferido, ¿cuál fue el motivo? ¿Acaso se ha insultado a Cataluña por adecuar el Estatuto de Autonomía de Cataluña a la ley? ¿Acaso se ha insultado a Cataluña por no permitir un referéndum que impedía decidir al resto de españoles sobre su propio país? ¿Quizás fuera porque el Tribunal Constitucional no permitió el golpe institucional contra el Estado de Derecho? ¿O puede que fuera la denuncia del fiscal general del Estado contra los golpistas del 9N? Se lo pongo más fácil, ¿fue el ministro de educación Wert por intentar garantizar la opción de estudiar en castellano a los niños castellanohablantes, que así lo deseen, en un ridículo 25% de las asignaturas del currículum escolar?

Ya nos lo dirá un día de estos, cuando no se sienta obligado a dar una de cal y otra de arena en temas donde se necesitan arrestos. O no, porque la gente enrollada de Madrid arrastra una extrañísima culpa histórica frente a Cataluña por el mero hecho de ser de Madrid, como si tal condición les hubiera atado por los siglos a los agravios que el franquismo infringió, y como penitencia hubieran de guardar pleitesía a una Cataluña eternamente maltratada. ¡Qué cruz!

Aparte de esa incomprensible sumisión, Pablo Iglesias comete un error aún mayor: ignora lo que debería saber y desde esa ceguera pontifica: "Sé que la casta española no ha entendido que España es un país de países, un país de naciones…".

No Pablo, España es un Estado social y democrático de derecho, organizado territorialmente en autonomías. En el pasado, mejor dicho, en uno de sus tantos pasados, fue un reino de taifas. Allí sí que había una casta insoportable: los califas y los señores feudales. Los califas en la España musulmana, y los señores feudales en la España cristiana. Tal para cual. Más tarde fue también un conglomerado de reinos. Si 'Juego de Tronos' te deja un rato, échale un vistazo a la serie de TVE1 'Isabel'. Puede que eso de España como país de naciones encaje en tales derechos históricos. Desde luego, en ninguno de los dos referentes votó el pueblo cosa alguna. Nosotros, sí, Pablo, nosotros votamos nuestra Constitución y la forma territorial de nuestro Estado. Y nos dimos normas para cambiarlo. Si fuere nuestro deseo. Pero no somos un país de países. Podríamos serlo si así lo decidiéramos, pero de momento, somos lo que nos hemos determinado a ser. Porque si nos replegáramos a "tu país de países", habríamos de colegir que hay una esencia preexistente que nos define y de la cual no podemos escapar. Como nos pasa con el color de los ojos, o la especie animal a la que pertenecemos. Es la fatalidad, el destino griego, atados por la esencia de lo que somos antes de ser. Los demócratas preferimos la libertad de Jean Paul Sartre, donde no es la esencia previa a existir lo que nos determina a ser, sino la existencia vivida en libertad la que nos va definiendo en cada una de nuestras elecciones. El destino griego o la libertad existencialista, los derechos históricos de la aristocracia o la voluntad general del pueblo constituida en leyes. Esa es la cuestión. O el espíritu del pueblo (Volkgeist) monopolizado por la voluntad romántica de los nacionalistas organizados en uves y vías, o la democracia representativa amparada por una Constitución. Repara en lo que dices. Y sus efectos colaterales.

No contento con repetir inconscientemente el mantra favorito de los nacionalistas, cae de bruces en sus mentiras: "La casta española no ha entendido que España es un país de países, que España es un país de naciones, donde se hablan diferentes lenguas, donde hay diferentes culturas". No Pablo, no, quien no ha entendido eres tú. ¿Aún no te has enterado de que no es España quien excluye las diferentes lenguas regionales, sino la casta nacionalista? Aún sigues sin enterarte que cualquier niño en Cataluña puede estudiar en catalán todo el ciclo educativo, pero ningún niño catalán puede estudiar en castellano. Solo pueden escaparse de esta dictadura de la inmersión los hijos de los ricos. ¿Sabes que hoy en Cataluña la lengua de prestigio, la lengua institucional, la lengua que tienen todas las subvenciones y mimos, la que utilizan en exclusividad todos los medios públicos de información, cultura y recreo, es la catalana? ¿Sabes que todo lo que depende de las instituciones autonómicas, empezando por el gobierno de la Generalidad es únicamente en catalán? ¿Y sabes que, por el contrario, todas las instituciones que dependen del Estado, es decir de esa España que según tú aún no se ha enterado de que en algunos de sus territorios se hablan diferentes lenguas, facilitan todo en bilingüe?

Parece que para algunos acomplejados ante el catalanismo, o ante las mentiras lacrimógenas del nacionalismo, aún seguimos en el franquismo en materia de cultura o lenguas. En cierto modo tienen razón, por ejemplo Cataluña se acerca al modelo, pero al revés. Ahora la lengua proscrita es el castellano, y los derechos lingüísticos de los castellanohablantes (que te recuerdo que no tienen que haber nacido necesariamente en Almería o Albacete, pues son millones los catalanes de nacimiento que lo tienen por lengua materna desde hace siglos) diezmados. Por ir a los hechos, aquí te dejo los datos sobre población y lengua de 2013 catalogados por el IDESCAT (Instituto de Estadística de Cataluña):

• Lengua familiar o inicial
- Catalán: 31,0%
- Castellano: 55,1%
- Ambas: 2,4%

• Lengua de identificación
- Catalán: 36,4%
- Castellano: 47,5%
- Ambas: 7,0%

• Lengua habitual
- Catalán: 36,3%
- Castellano: 50,7%
- Ambas: 6,8%

Por supuesto, no te tragues el cuento de la necesidad de la discriminación positiva. Dicha disculpa solo le sirve a la banca para asegurar la hegemonía que ya posee.

Cometerás un error muy grave si no te documentas sobre la gran mentira de la inmersión y cómo es utilizada para borrar al castellano de la normalidad escolar, social e institucional como paso previo a declararlo extraño a la cultura catalana. Cometerás un error aún mayor, si no reparas en su capacidad de adoctrinamiento nacionalista y de clase, que en este caso son indisolubles, a juzgar cómo se comporta la izquierda catalana, y finalmente serás tremendamente injusto con las clases sociales humildes que pretendes defender, si no reparas que mientras Mas lleva a sus hijos al colegio francés, donde no hay inmersión a la catalana, y Montilla, al alemán, donde tampoco hay inmersión a la catalana, los hijos de Cornellá, Hospitalet o Vallecas (cito tus propios ejemplos), no pueden estudiar en su propia lengua. Ya no te digo nada con la inmigración sudamericana. Pagan con la pérdida de dos cursos o el abandono escolar el empeño del nacionalismo en no permitírseles la oportunidad de disponer de libros de texto en español. Reprochaba a Carlos Barral en 'Historia de la Resistencia al nacionalismo en Cataluña', que despreciara en 1981 la lengua castellana en Cataluña como "casta del poder económico": "¿Dónde viviría el señorito para no reparar en el millón doscientos mil inmigrantes de fardel y trenes legañosos que ponían las calles todas las madrugadas, servían en todos los restaurantes y levantaban todos los edificios que otros señoritos como él gestionaban? Hay que ser muy miserable para cebarse en quienes, por no tener, no tenían ni la posibilidad de legar a sus hijos en herencia lo único que tenían en propiedad, su cultura y su lengua" (pág. 98).

Como vemos, Pablo Iglesias, puede estar cayendo en la misma flacidez ética que la izquierda catalana a la que reprocha su concubinato con la casta catalana de derechas, en la misma que cayó Zapatero y que parece, está cayendo el actual líder del PSOE. Precisamente le dirigí una carta abierta a Pedro Sánchez, que me ahorrará repetirla de nuevo a Pablo Iglesias. Aquel pretende blindar lengua, cultura, tribunales de justicia y garantizar un federalismo asimétrico en economía. Pablo Iglesias escava aún más hondo en busca de los derechos históricos, o si quieren, en contra de la historia. Su proceso constituyente pretende dar a Cataluña la potestad de monopolizar la soberanía que pertenece a todos los españoles para que puedan realizar un referéndum unilateral sobre la independencia.

Sabemos que no es su prioridad el derecho a decidir. Lo ha dejado claro. Su objetivo primero es democratizar la economía. En la práctica limitar el liberalismo económico a favor del dirigismo de Estado en una economía planificada. Es ahí donde confluyen los intereses de nacionalistas y Podemos. Para conseguir volar las bases constitucionales de la transición no dudará en pactar con los enemigos de la Constitución. Ahora sabemos por qué. Lo que no sabemos es cómo quedará España después de romperla en pedazos por todos los que no la sienten como un espacio común de convivencia.

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CATALUÑA
Si Bill Gates fuese catalán
José García Domínguez Libertad Digital 25 Diciembre 2014

Un tal Mark Hanna, congresista del Partido Republicano allá a finales del siglo XIX, logró pasar a la Historia por una sentencia célebre: "Hay dos cosas importantes en política. La primera es el dinero, y la segunda... no recuerdo cuál era". Pero uno de los problemas del dinero es que no siempre resulta fácil contarlo. Por ejemplo, Bill Gates necesitaría emplear 1.680 años seguidos, incluidos día y noche, para terminar de contar los 53.000 millones de dólares de su fortuna personal. Y ello suponiendo que fuese capaz de hacerlo a una velocidad de un dólar por segundo durante dieciséis siglos ininterrumpidos. Otro modo de verlo: si Bill hubiera comenzado a comprobar personalmente el volumen de su patrimonio en el año 330 de la era de Cristo, siempre a la velocidad de un dólar por segundo, a estas horas del mes de diciembre de 2014 aún no habría consumado la prometeica hazaña (el lector interesado en tales ejercicios de aritmética recreativa puede consultar El probrema de los super-millonarios, de Linda Mcquaig y Neil Brooks, libro editado en España por Capitan Swing).

De ahí, pues, que Gates sienta a buen seguro profunda envidia de Cristóbal Colón, Miguel de Cervantes, Teresa de Ávila y Leonardo da Vinci. Y es que si él también hubiese sido agraciado con la inmensa dicha de nacer catalán, hoy estaría disfrutando del gran regalo de Navidad para los potentados que acaba de elevar a rango de ley la Generalitat de Cataluña. Sucede que el patriota Artur Mas nos ha salido una especie de Robin Hood al revés: roba a los pobres para dárselo a los ricos. Así, la contrarreforma fiscal autonómica llevará a castigar a los pobres que encima resulten ser catalanes con un IRPF superior al soportado por el resto de los pobres a secas. Aquí, en el país petit, hasta ahora solo era de pobres hablar en castellano. Pero, a partir del próximo ejercicio tributario, también lo será pagar impuestos.

Al punto de que cualquiera que gane menos de 16.000 euros pagará más en Cataluña que al otro lado del Ebro. Y lo mismo sucederá a cuantos declaren hasta 30.000, cifra a partir de la cual se invierten las tornas fiscales: los catalanes tributan menos que sus iguales del resto de la península. El mundo al revés gracias al bonito cuento de la patria oprimida. Algo tan inaudito que hasta un celebrado icono del Madrid friki, el siempre frívolo e indocumentado Xavier Sala i Martín, no quería dar crédito al asunto. "Periódico serio cometiendo el clásico error de principiante: confundir impuestos medios con marginales", escribiría en Twitter a propósito de la información de La Vanguardia al respecto. Pero resulta que el error de principiante lo cometió él: lo publicado por La Vangurdia era exacto. Obscenamente exacto. ¡Y todos esos pobres idiotas haciendo cola para autoinculparse!

Y DESPUÉS DE TODO... ¿PERO QUIÉN COÑO ES LA UDEF?
El clan Pujol ha dejado en evidencia a todas las instituciones
Xavier Horcajo www.gaceta.es 25 Diciembre 2014

Están desprestigiados. Nadie explica sus fortunas. Los ciudadanos anhelan que los crujan por evasores, pero policías, fiscales, jueces e inspectores de Hacienda dan lo peor de lo que son capaces en la pelea legal que la sociedad española tiene con el clan Pujol.

Sobresalen las ineficiencias de la Agencia Tributaria, de la UDEF, del propio ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, de los rutilantes jueces de la Audiencia Nacional… y ni un solo “testigo de cargo”. No tenemos a nadie que afirme haber pagado a los Pujol para conseguir algo. Todo apunta a que a nuestras instituciones les viene grande eso de acabar con el clan de los Pujol, el que mantuvo a Cataluña en un puño durante 40 años.

El 25 de julio Jordi Pujol i Soley, expresidente de la Generalitat reconoce ser un evasor fiscal con tres décadas de antigüedad. Todos nos reímos o nos indignamos mucho. Pujol sacaba los trapos sucios al sol forzado por la publicación de los números de cuenta y saldos de su esposa y de cinco de sus hijos. Siete integrantes de la familia ingresaban a Hacienda 1,7 millones de euros, que habían ocultado en sus declaraciones anteriores que les salían a devolver.

Una semana después algunos medios como El Mundo, ABC o El Confidencial coincidían en hablar de “como mínimo 500 millones y de manera indirecta, entre 1.500 y 1.800 millones”, una coincidencia asombrosa. [Llevo 30 años denunciando las andanzas del clan Pujol y nunca había llegado a tan precisas conclusiones].

El soplo era “inducido”, sólo duró el mes de agosto. En septiembre tomó carta de naturaleza una “Nota INFORMATIVA” apócrifa que se atribuye “por gestiones realizadas en varias entidades en Andorra” los datos bancarios de la familia Pujol en el Principado. Concretamente de 11 transferencias desde sus cuentas de la Banca Privada de Andorra (BPA).

Aún más, “parte de esas informaciones”, dice la “NOTA INFORMATIVA. Asunto Dinero Offshore Familia Pujol. Fiabilidad: Muy Alta, datos recogidos de fuentes fiables y solventes Fecha 1.7.14” que hay información suministrada por “los propios responsables del BPA que ante el temor de poder perder la licencia para ejercer en España, como banca privada a través de la marca Banca Madrid, han optado por aceptar prestar colaboración con las autoridades judiciales y/o fiscales españolas”. El 1 de julio de 2014 ningún autoridad judicial o fiscal española había solicitado “prestar colaboración” por cauces legales a nadie en Andorra. Otra cosa será “bastardeo” que es como se conoce en el argot sacar información pagando o mediante robo y/o amenaza. Lo que hace los autores de la “NOTA” es dar argumentos a los abogados de los Pujol para oponerse a que las vías legales de información se cierre por la evidencia de la comisión de un delito de robo de información en Andorra. ¡Bravo! Por la presunta “unidad de inteligencia económica” filtradora.

La diferencia con casos como el de Falciani o el del empleado de LGT que aireó los fondos del padre de Artur Mas en Liechtenstein, es que ni el BPA ni al Andbank andorranos han denunciado a ningún empleado o exdirectivo. ¿Hubo una entrega ilegal de información? ¿Fueron tan torpes los “espías” españoles para blindar al clan Pujol de datos de rogatorias andorrana?.

Parece que alguien ardía en deseos de atribuirse el mérito de la información de “El Mundo”, 7/7/2014 y antedatan la nota al 1/7/2014. Se descubre por un “lapsus” en la nota hablan de “comisión rogatoria actualmente en proceso”, cuando el 1 de julio, no había ninguna rogatoria en ningún juzgado de España contra los Pujol. La primera salió del juzgado 5 de la Audiencia Nacional (Pablo Ruz) el 29 de julio y sólo se refería a Jordi Pujol Ferrusola que no está entre los titulares de fondos de la cuenta en cuestión del BPA. La comisión rogatoria del juzgado 31 de Barcelona que investiga a la familia Pujol por sus saldos en la BPA Andorrana sale del juzgado de Zita Hernández Larrañaga, el 31 de julio

Nadie duda del efecto legal de la publicación en “El Mundo” de los números de cuenta de los Pujol en el BPA andorrano por 3,4 millones de euros. Pero el “soi dissant” pantallazo de datos bancario tiene de auténtico lo que “un duro de chapa”. ¿O es que los documentos de la banca andorrana hablan de sus clientes como “Marta” “Pere”, “Marta F”, “Oleguer” o Mireia”? Ya veremos tras las investigaciones de los juzgados andorranos no acaban deduciendo que las informaciones se obtuvieron de forma ilícita y acaban obligando a la Agencia Tributaria de España a rectificar por nulidad en la prueba. Sería para obligar a llevar “capirote” vitalicio a los de la “Unidad de Inteligencia” pseudo-policial.

Los primeros compases de la investigación corresponden a la magistrado juez Zita Hernández Larragaña, con el otoño se hizo cargo del juzgado de instrucción número 31 de Barcelona, un sustituto, Miguel Ángel Tabarés Cabezón, para acabar en manos de la nueva titular Beatriz Balfagón. Entre los tres jueces no pudieron evitar el “atraso” de la Agencia Tributaria en la remisión de los datos de las complementarias que los Pujol tuvieron que hacer (aún no han cerrado este asunto del que queda pendiente por cautela la multa tributaria (un 30% más). Incomprensiblemente, el requerimiento del juzgado (8 de agosto) no se cursó adecuadamente y no fue atendido hasta diciembre y la actual titular del Juzgado esperó a ese momento para considerar imputados al clan Pujol. La Agencia Informó de la familia Pujol afloraron otros 4,14 millones en renta (IRPF)

Tres magistrados en cinco meses es un inconveniente objetivo que nuestra justicia añadió a la complejidad del caso, como los dos fiscales, hasta llegar a Alejandro Luzón, fiscal anticorrupción. Entre todos indicios de delitos asociados a esos fondos no tenemos. Los instructores le han atribuido un gran valor probatorio al testamento del padre de Pujol i Soley (Florenci Pujol) todo y que en su declaración de inculpación el ex Presidente de la Generalitat decía que al margen de ese testimonio, su padre le había dejado “un dinero en Andorra”. El testamento no ha sido entregado.

Tantas manos en el juzgado 31 han producido “daños colaterales, sobre todo en la obtención de información a través de comisiones rogatorias en Andorra, Suiza o Liechtenstein.

Torpezas sum servanda
La primera respuesta a las comisiones rogatorias es la de Suiza. El 15 de septiembre, responde que en los delitos de blanqueo para tener colaboración y de acuerdo con el derecho suizo hay que “hacer constar que delito previo dio origen al dinero blanqueado”. La nota es todo un bofetón en la cara: “En este caso no se indican ni la infracción de blanqueo, ni la infracción previa” por lo que “no se puede dar curso a la solicitud”. Lo firma Florence Albertini, de la Oficina Federal de Justicia de Berna.

El 29 de agosto, la juez o Batlle de Andorra, Núria Garcia Val, contesta la Comisión Rogatoria del Juzgado 31 de Barcelona, con un sonoro rechazo. Primero porque no le precisan la condición procesal específica del clan Pujol (si están o no imputados) y segundo, porque “no se ofrece una relación suficiente de hechos delictivos investigados y datos aproximados de su comisión que permitan valorar la existencia del criterio de doble incriminación”. Los paraísos fiscales dan información de las cuentas de los sometidos a rogatoria si los fondos tienen que ver con otros delitos, por ejemplo: la prevaricación, el cohecho, la estafa; no el delito fiscal. Es la esencia del negocio de la banca andorrana.

Por cierto, Jordi Pujol Ferrusola denunció ante los tribunales andorranos a los bancos BPA y Andbanc por presunta violación del secreto bancario prevista en el artículo 191 del Código Penal de Andorra... En el escrito se dice que los males del clan provienen de información robada y divulgada en España (“El Mundo” 7 de julio de 2014).

El Fiscal general de Liechtenstein, Robert Wallner, después de consultar a las entidades financieras, ha decidido archivar la investigación sobre posible blanqueo de dinero del ex presidente del Gobierno catalán, Jordi Pujol i Soley y su familia. “No tienen cuentas aquí”, ese es el resumen de esta investigación que viene a dar la razón a lo dicho por el propio Pujol el 22 de octubre. Las autoridades de Liechtenstein no investigaban a los Pujol por propio interés, sino a instancias del Sepblac (Servicio Ejecutivo de la Comisión de Blanqueo de Capitales e Infracción Monetaria) de España basado en Brantridge Holdings, la empresa que utiliza el primogénito Pujol Ferrusola, dirigida por Herbert Rainford Towning, “el mago”, banquero británico retirado que mueve el dinero de Jordi Pujol.

¿A que venía la filtración interesada de Interior que levantó, a mediados de octubre, la hipótesis de cuentas en Suiza de los Pujol? ¿Por qué Fernandez Díaz declaró a TVE (13 de octubre) había hecho una llamada “para confirmar la información” de prensa? ¿Es eso lo que esperamos de un ministro del Interior? Ahora será el Juzgado 31 de Barcelona el que recorra con su comisión rogatoria los senderos de Liechtenstein- Los investigadores del “Fürts” (Príncipe de Liechtenstein, Hans Adam II) son muy buenos tanto que han llevado a averiguar que Jordi Pujol i Soley estuvo hace 20 años allí, apenas unas horas, de visita después de acudir al Foro de Davos en el que tuvo intervenciones públicas.

El canto de la UDEF
Al juez Pablo Ruz no le gustaba la denuncia de la amante de Pujol Ferrusola, María Victoria Álvarez. Le obligaron a instruirla, y eso deja poso. El entusiasmo de la fiscal María Belén Suárez con el dinero descubierto por Vicky Álvarez en el coche que les llevaba de Andorra a Lérida para llevarlo luego a Madrid en Ave, las mochilas de 500 euros, no contagió a Ruz. Quizá por ello, juez y fiscal de fueron de vacaciones en agosto 2014, dejando para mediados de septiembre la declaración de Jordi Pujol Ferrusola. Para entonces, el terreno de los indicios estaba poco sembrado. La UDEF, retada en el terreno de la opinión por Pujol padre con aquello de “¿Pero quién coño es la UDEF?”.

La UDEF apenas ha sabido llevar al Juzgado indicios de posibles cobraos de empresas muy afines a Pujol padre, de pujolistas de “pata negra”, caso de los Sumarroca (Emte), Grupo Copisa Constructora Pirenaica, Tecsa y unas pocas operaciones de intermediación inmobiliaria o FCC Medio Ambiente o Isolux (Luis Delso). Poquita cosa que dejaba las “mordidas” sin “testigo de cargo” no merecedoras de que Ruz decretara medidas cautelares contra el primogénito de Pujol, cuyo despacho era conocido en Barcelona como “el nido del cuco” por ser el lugar donde se decidían concesiones, licencias, adjudicaciones y contratas de la administración que conducía su padre.


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