AGLI Recortes de Prensa   Sábado 3  Enero 2015

El esclavista y nuevo modelo económico español
LUCIO A. MUÑOZ www.gaceta.es 3 Enero 2015

Los ciudadanos, en su mayoría, consideran que España no está tutelada por una verdadera democracia.

Puesto que la falsa democracia, implantada en España tras la dictadura, se encuentra en la actualidad tan desvirtuada como desfasada. Y por tanto, deja desamparados a los españoles frente a la omnipotencia del Estado y los dos grandes partidos políticos.

Tanto es así que nuestro ordenamiento jurídico, acotado en la Constitución, únicamente se respeta cuando le conviene a los intereses del corrupto bipartidismo.

Y el pseudo Estado de Derecho español, elevado a los altares de forma hipócrita por el PP-PSOE, está en posición de jaque mate debido a que la ausencia de separación de poderes ha derivado en la diferenciación de dos clases de justicia en España.

Una justicia implacable para los ciudadanos. Y otra justicia light para la oligarquía político-sindical, la élite financiera y la Monarquía.
Estas antidemocráticas reglas de juego han provocado un clima de injusticia social y desigualdad económica cuyos damnificados son los parados, las empobrecidas familias de clase media, las quebradas pymes y los arruinados autónomos.

Aunque contradictoriamente, los causantes de la diferenciada y particular crisis que ha asolado a España (la enfermedad de nuestra economía tiene un origen político) se han enriquecido inmoralmente y en virtud de unos privilegios inmerecidos. Por supuesto, me refiero a la casta rancia integrada tanto por políticos bipartidistas como por sindicalistas de clase. Y a sus inseparables socios, los “financieros del BOE y amigos del poder”.

Esta es la nueva lucha de clases en España
Consecuentemente, los españoles de bien que quieren labrarse un futuro se encuentran en la actualidad en una encrucijada. Porque como ha sucedido a lo largo de la historia, el inmovilismo de las clases explotadoras y extractivas choca contra la iniciativa regeneradora de los colectivos tiranizados.

En este sentido, el poder económico y la casta política están utilizando la ínfima y esperada recuperación económica como el caballo de Troya para mantener intacto el corrupto régimen político heredado de la Transición. Y lo peor de todo es que están ganando la partida porque han implementado, a tal efecto y a la medida de sus intereses, un nuevo y esclavista modelo económico en España.

Debido a ello, los españoles debemos poner en cuarentena los datos económicos suministrados por las instituciones públicas. Máxime, tanto en cuanto la tergiversación y manipulación de los mismos, vía ingeniería contable, se instauró en la etapa en la que Mafo era gobernador del Banco de España. Y hasta la fecha...

Se impone el “seiscientoseurismo”
Seiscientos euros mensuales es el salario estándar al que aspiran los privilegiados jóvenes que acceden al mercado laboral privado. Mientras, por ejemplo, los “asesores” de los políticos siguen cobrando salarios insultantes. Y la media salarial en la Administración continuará siendo superior a la del sector privado.
Limosnas económicas del Gobierno para contentar a sus siervos

La futura “Ley de la segunda oportunidad para los autónomos” no aborda los verdaderos problemas de este colectivo, convertido por el PP-PSOE en los nuevos esclavos fiscales y laborales del SXXI.
Igualmente, la insignificante subida de las prestaciones a los pensionistas (para ganarse su voto) es un insulto a nuestros mayores, que representan el sostén de la crisis española. Además, el nivel adquisitivo global de los pensionistas está bajando progresivamente.

El sector público autonómico seguirá devorando a la economía productiva
Las pymes y los autónomos seguirán prestando vasallaje económico para que nuestra Administracíón autonómica y local pueda seguir malversando los caudales públicos. Recordemos que las futuras generaciones de españoles están hipotecadas antes de nacer en virtud de una impagable deuda pública creada por la casta.

La prueba más evidente la tenemos en la condonación, por parte de Montoro, de las deudas fiscales a las comunidades autónomas que han incumplido el objetivo de déficit, todo ello, sin reducir el gasto público-político derivado de sus macro estructuras político-administrativas y las redes político-clientelares. La Taifa de Cataluña es la autonomía más beneficiada en relación a esta injusta política fiscal. Más dinero público para que Artur Mas pueda seguir financiando el independentismo.

Los españoles, utilizados como “paganinis” para mantener el suntuoso nivel de vida de la casta. La mayoría de los españoles pagará, globalmente, más impuestos en 2015 (a pesar de la rebaja del IRPF, “casualmente”, en año electoral) y serán más pobres.

Intervención total de la economía española por parte del poder político. El caso de la “ley Lasalle” (nueva Ley de Propiedad Intelectual) retrata la connivencia entre el Gobierno y determinados lobbys empresariales, en este caso, el de los editores. El parasitismo inherente a nuestro sistema está detrás de la huída de España de Google News.

A nivel político-judicial, nuevos parches gubernamentales para no despolitizar la justicia ni potenciar la transparencia.
La reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que acortará los plazos procesales de instrucción respecto a las “causas complejas” servirá para que los políticos corruptos no puedan ser investigados a fondo. Y nueva la “Ley de Transparencia” es una auténtica cortina de humo.

Ciudadanos cada vez más empobrecidos al objeto de mantener un modelo político-económico corrupto en el que una minoría subvencionada parasita al resto de españoles.
Tenemos que rebelarnos y no aceptar este malvado modelo económico-político.

2015; un año en que se juega España
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 3 Enero 2015

Pocos años asoman con las apasionantes perspectivas de este 2015 recién nacido. Para lo bueno y para lo malo, según el color con que se mire. De inicio y nada más abrir los ojos dio la primera campanada, a lo mejor una de las que se tragó Canal Sur: la prima de riesgo, aleluya, bajo de los 100 puntos y el bono a diez años se redujo hasta el 1,5%. Hace menos de dos años, en aquel julio de infarto de 2012 anduvimos por los 630 y el 7,5 de intereses lo que hacia que cada euro que nos prestaban nos costará mas que sangre. Televisión había que tenía día y noche esos indicadores en pantalla ante el inminente colapso y caída en el embargo-rescate que auguraban al unísono los 300 profetas económicos del Apocalipsis que ahora se cabrean muchísimo si se les recuerda. Pocos se atrevían a decir siquiera ¡Aguanta Mariano!. Pero Rajoy aguantó el envite, aunque ahora tampoco, y por supuesto, ninguno se lo reconozca en lo más mínimo. Y desde luego ni la noticia ni los datos permanezcan más de unos segundos en pantalla. Si es que salen siquiera y menos para comentario alguno.

Es lógico en el fondo. La guerra electoral ha comenzado y no se admite ninguna veleidad amables, ni aunque sean Navidades, con el enemigo. Aquí se le ocurre a alguno confraternizar como aquellos soldados ingleses y alemanes en la I Guerra Mundial y lo fusilan en el partido. No en el de futbol que aquellos echaron sino en el de las siglas, que es ahora la patria única y verdadera de tantos.

El año viene preñado de pasiones, emociones y conflictos. La mayoría con fecha y resultado. Tres cruciales lides, municipales, generales y lo de Cataluña, que no sabemos aún si se jugará con el pie o con la mano. En ellas se juega el futuro de España y hasta España misma según se ha concebido desde hace más de 500 años. Casi nada.

La primera pregunta a resolver será cuantas y cuales van a ser las pérdidas de ahora enorme poder del PP. Hasta que punto le va a afectar el desgaste de la terrible crisis y su enfangamiento, que no por extendido a otros no deja de haberles calado hasta los huesos. El primer test, las municipales y piedras de toque Madrid, alcaldia y Comunidad, Valencia, idem, las 8 capitales andaluzas y Extremadura y Castilla-La Mancha. Algunas pérdidas serían asumibles, perderlo casi todo el gran desastre que indicaría que las generales, en principio a finales de año, aunque puede que en enero del siguiente, supondrían la salida de Moncloa e incluso que in extremis pudiera haber renuncia del candidato, Mariano Rajoy. No es algo que deba descartarse.

El PP va a intentar desde hoy mismo revertir la situación de descredito global en que se encuentra. Al menos y sobre todo entre sus propios votantes. Sus bazas empiezan en esa economia, en como cogieron el pais y como lo van enderezando. La prima es una cosa, lo mismo que el PIB que crece con mayor vigor cada trimestre, el consumo, los coches, las hipotecas y las exportaciones. Muy bien todo. Como si es de verdad que nos han bajado los impuestos. Pero la prueba del nueve es el empleo y los parados. Confían en que el año será de alegría, que los primeros datos incluso, los del pasado diciembre, ya sean más que esperanza y que se apuntalen de tal forma que concluya con una cifra por debajo del 20%. Que es la leche agria, la cifra, pero mejor que un 25 sin duda.Pero ni siquiera les vale con eso: han de escenificar y que al menos haya quien se lo crea que estan decididos a la limpieza y a ser implacables con sus corruptos. En ello y en lograr trasmitirselo a las gentes estriba gran parte de su futuro electoral inmediato. Soñar con mayorías absolutas es hoy quimérico pero llegar al 35% supondría un victoria. Sobre todo por las implosión a su izquierda.

Porque el PSOE al igual que el PP tienen prueba de fuego. Estan en cierto modo asimilados por muchos como parte de un mismo todo y los casos de corrupción los hermanan, por muy de don Limpio que se ponga Sanchez, toda Gurtel tiene un ERE y en las Black y en las Cajas jugaban al tuya mía, con IU y los sindicatos entrando gozosos al reparto. Los socialistas tienen , con todo, la pretensión de lograr ganar perdiendo. O sea, que aunque hasta bajen en votos venga a resultar que puedan configurar mayoria de izquierdas que desplacen a los populares de comunidades y alcaldías. Pero ese cuento tiene un fallo. ¿Y si resulta que no son ellos los hegemónicos del presunto pacto?. Porque esa es otra de las derivadas cruciales: ¿quien se va a quedar con el santo y seña de la izquierda?.

La disputa va a ser más que enconada, el resultado muy incierto y los futuros aun más complicados. Porque aquí ningún pacto será facil. El PSOE supone que como siempre, si ellos son la mayoría en su campo, habra que darle los votos para “echar a la derecha”. Y ese es el pacto que ofrece y “acepta” pero siempre suponiendo que ellos como cabeza. Pero y si no lo son. ¿Y sin son ellos quienes han de apoyar a los otros, sea Podemos o la suma de ellos e IU, o lo que sea como magma, como hegemónicos. ¿Entregaran el santo y la pena los socialistas?. Porque saben que ello es entregarla, como la primogenitura y por un plato de lentejas. Pero y a la contra, si sale lo que suponen, Sanchez viene a decir que si, que pacta pero ¿aceptaran los demás el pacto?. Podemos no se mueve en los parámetros clásicos ni parece que les interese tanto lo municipal y si diferenciarse de lo que consideran “casta”. A día de hoy pinta que si ganan ellos, vale, pero que si pierden, pasan. Aunque les será dificil sustraerse de que pudiendo hacerlo no contribuyan a defenestrar al PP.

Pero no son solo ellos, ni con el añadido de IU, que habrá de decidir que hace con su cuerpo, si se inmola, si se entrega o si resiste. Ellos quieren pactar con Podemos pero Podemos no quiere ni oir hablar de ellos. Se los quiere comer, como Saturno pero al reves, sin más preambulos. Los hijos, porque en cierta manera y en muchos casos lo son, lo que quieren es sustituirles y mejorarles. En IU no son pocos los que están de acuerdo, pero otros aguantan y la actitud soberbia, sobrada y prepotente de Podemos puede se el peor de los remedios. Esta dejando a muchos dirigentes de IU sin ótra opción que dar la batalla, aunque sea por la supervivencia. Podemos aspira a todo, lo primero fagocitar y convertirse en el referente de la izquierda y luego asaltar el poder y la Moncloa. Todo está diseñado. Pero le faltan los votos. Incluso en las encuestas que mejor les pintan. Los pajaros pueden acabar en la cazuela pero tambien escapar volando y ni el PSOE esta ya “pasado” ni siquiera IU digerida. Que Podemos es lo emergente, nadie lo duda. Que alcance la cima es otra y muy diferente harina.

Porque no solo es Podemos quien emerge. Otros lo estan haciendo. Con más sordina, con no tanto impacto pero de manera cada vez más solida. Otra batalla se decidirá en las urnas entre Ciudadanos y UpyD. Que parece tener un vencedor cada vez más decantado propiciado por la actitud de Rosa Diez. Las gentes de Rivera se están consolidando y creciendo en todo el territorio nacional. Hay ya encuendtas que les dan a nivel nacional por delante de UpyD y casi a la par de IU y en Cataluña aparecen como tercera fuerza y referente constitucional máximo. Ciudadanos puede ser una gran sorpresa, incluso hasta llegar a configurarse para muchos votantes en la alternativa a Podemos. Tiempo habra de analizar este nuevo fenómeno pero al menos lo dejo esbozado y la posibilidad de que en los pactos tras las urnas acaben ellos por jugar un papel determinante. Me da que van a contar mucho más de lo que se supone. En las autonomica, en ellas municipales y en la generales. Que en todas van a jugar todos y muchos más de los que jugaban antes, porque desde luego el bipartidismo vivido durante tantos años no volverá a ser el mismo.

Y como decía al inicio, puede que ni siquiera España. Porque nos la vamos a jugar en cada elección y se va a jugar en Cataluña de manera decisiva. A dia de hoy nada puede ser afirmado porque no lo saben ni los propios separatistas cual es su hoja de ruta y colisión. Buscan lo mismo pero peleados y se observan serías grietas y perdida de empuje. Allí ademas, la irrupción de Podemos aunque les pueda suponer cercanía a algunos de sus postulados, les descuadra el tablero y los descompone. En dos semanas sabremos si hay elecciones anticipadas y como. Pero aunque las convoquen, ya parece que no será con lista única y que nadie tiene nada seguro lo que de esas urnassalga y lo que despues se haga con esos votos. La declaración unilateral de independencia es algo que viene muy bien como soflama, declararla es sedición y ante ello ni siquiera los más fanáticos saben que quedarían sin respuesta ni consecuencias que hasta pueden ser dramaticas. Si quieren que les diga la verdad, del año 2015 eso es lo que más temo.

Desconfíen siempre del Gobierno
Podemos ser más puros
Rubén Maso www.vozpopuli.com 3 Enero 2015

Si algo caracteriza a todos los totalitarismos, en cuanto aparecen los más leves signos del fracaso de sus políticas, es la insistencia en que las mismas no eran suficientemente intensas o suficientemente puras. No tenemos más que revisar las periódicas campañas de propaganda que caracterizan a tales regímenes y que suelen ir acompañadas de depuraciones jurídico-políticas en las que los, hasta hace un momento, altos cargos, pasan a ser traidores de la revolución o del movimiento, agentes de extraños intereses, normalmente extranjeros, y, en todos los casos, individuos cuya pureza ideológica se ha demostrado insuficiente, porque de otro modo nada habría fracasado.

Persistamos en los errores
Así casi se podría afirmar que la persistencia en el error, la negativa a abandonar el camino que nos ha conducido hasta situaciones muy distintas a las deseadas, no es sino una prueba de que nos hayamos en un régimen totalitario o, al menos, con fuertes rasgos de totalitarismo.

Occidente está en una grave crisis de la que los aspectos económicos no son sino el epicentro del fenómeno, como suele ocurrir en todos los errores políticos

Occidente está en una grave crisis de la que los aspectos económicos no son sino el epicentro del fenómeno, como suele ocurrir en todos los errores políticos. Sin embargo, ninguna de las soluciones pasa por desmontar el Estado Creciente del Bienestar Siempre Insaciable que nos ha llevado a la actual situación: estados incapaces de hacer frente, se mire como se mire, a unos compromisos cuya satisfacción requiere ahogar a los más débiles de sus ciudadanos. Algo así como la insistencia soviética y cubana en el hambre socialista del proletariado para alcanzar el paraíso comunista que nunca llegó. La producción en los ejemplos históricos que tenemos se dedicaba a complacer las necesidades de la Revolución Mundial que, cuando llegase, y nunca llegó después de setenta y cinco años, instauraría la utopía en la Tierra.

Ahora parece que la incapacidad de los estados para ofrecer solución a sus ciudadanos requiere continuar con las políticas que nos han llevado hasta aquí: endeudamiento excesivo, déficit públicos continuados y bienes y servicios públicos que no se pueden pagar con los elevados impuestos que soporta la población. Para ello exigimos tipos de interés bajos y bancos centrales que financien a los estados y, recientemente, a las empresas; un gasto público que supera siempre a los ingresos, antes aún de pagar el servicio de la deuda; e impuestos que para alcanzar altos volúmenes, aunque insuficientes, tienen que girar sobre aquellos que no tienen la posibilidad de abandonar su residencia: los menos preparados y los más viejos. Pagar impuestos sobre la renta es una de las formas que ha tomado la esclavitud o el servilismo moderno. Otra es el subsidio, que hace a los individuos dependientes del que graciosamente, con cargo a otros, lo otorga. Como no hay mayor esclavitud que la que se niega: todos piensan que los impuestos los pagan otros y que lo que reciben no es subsidio, sino remuneración justa dadas sus circunstancias.

Con esta mentalidad de esclavos es difícil esperar otros resultados de los comicios electorales que los que se anuncian: más socialdemocracia. Más dependencia de lo político respecto de los mercados para financiar el gasto exigido, más impuestos sobre menos riqueza porque el sistema nos ha empobrecido y más limosna porque tenemos derecho por existir a que nos aseguren la subsistencia. Las democracias nórdicas dieron una lección al mundo de que esa no era la solución en los años ochenta, justo tras la caída del comunismo. Aquí parece que no nos hemos enterado o que hemos optado por el totalitarismo: incidir en el error para mantener a las clases dirigentes.

Las causas del independentismo
Los nacionalismos se ha favorecido de una débil conciencia nacional española
Andrés de Blas Guerrero El Pais 3 Enero 2015

Una política orientada a dar respuesta a la demanda independentista en Cataluña y el País Vasco debe partir de un análisis lo más preciso posible de las causas de la misma. Lo cierto es que la tradición del catalanismo político no explica el auge actual de las demandas secesionistas en Cataluña. Y que la mayor radicalidad histórica del nacionalismo vasco vino acompañada en el pasado por una posición relativamente modesta del mismo en la vida política del país. Es en las últimas décadas de nuestra historia en las que hay que buscar las razones del crecimiento del problema.

En primer lugar, parece que ha tenido una importancia destacada en el fenómeno la equiparación entre demandas nacionalistas y mayor desarrollo del modelo de Estado del bienestar. Nuestro actual Estado autonómico ha puesto la práctica totalidad de la labor asistencial de los poderes públicos en manos de los Gobiernos autonómicos. De este dato se ha derivado la percepción de que a mayores sean las competencias de estos Gobiernos, mayor será el nivel de bienestar garantizado. Los nacionalismos de propensión secesionista han actuado de conformidad con una estrategia en que lo conquistado, conquistado está para siempre y debe servir de campamento base para nuevas demandas que tienen un punto final en la obtención de la independencia.

En segundo lugar, la escalada de nuestros nacionalismos periféricos se ha visto favorecida por el debilitamiento de una conciencia nacional española. Durante mucho tiempo con posterioridad al inicio de la Transición, una buena parte de los demócratas españoles han actuado en la creencia de que, asegurada la democracia, no necesitábamos la nación. Para muchos ha sido una sorpresa comprobar que todo Estado liberal-democrático necesita para garantizar su existencia y buen funcionamiento el cemento de una comunidad nacional, incluso cuando se está inmerso en un proceso de construcción europea. El debilitamiento de esta conciencia nacional española ha sido compensado por la afirmación y el desarrollo de otras conciencias nacionales que pensábamos sólidamente alojadas en el marco de la nación común.

En tercer lugar, la sociedad española en su conjunto ha hecho una valoración deficiente de los instrumentos que el orden liberal-democrático tiene a su disposición para tratar las tensiones nacionalistas. En lugar de optar por unos expedientes de carácter ordinario como son el principio de lealtades compartidas, el pluralismo cultural y político y la idea de tolerancia, entre nosotros han encontrado espacio unas vías extraordinarias llenas de dificultades teóricas y prácticas como el principio de las nacionalidades, el derecho de autodeterminación o el más ambiguo derecho a decidir. Dentro de este olvido de la lógica liberal-democrática para tratar los conflictos nacionales, ha ocupado lugar destacado la renuncia a un expediente de lealtades compartidas, sustituido por un prejuicio decimonónico, paralelo a la lucha de razas, de religiones o de clases, defensor del fatal enfrentamiento entre naciones alojadas en el mismo espacio estatal.

En cuarto lugar, es constatable un proceso de creciente autonomía de las fuerzas políticas nacionalistas en relación a sus bases sociales. Hoy tenemos buenas razones para añorar aquellos momentos históricos en que los partidos nacionalistas actuaban con mayor o menor compromiso como agentes de representación de los intereses económicos y sociales dominantes en sus sociedades. Por el contrario, podemos ver la plasmación de un caucus político en el seno de esos partidos capaces ante todo de representar los intereses de sus dirigentes y sus dilatadas clientelas sociales. Incluso podríamos dar un paso más allá y extender esta caracterización al grueso de un sistema de partidos crecientemente desconectado de los intereses sociales que dice representar. El análisis detallado de las elites políticas catalana y vasca tiende a confirmar este proceso general de creciente autonomía del personal político en ambas comunidades. En concreto, el proceso de radicalización del catalanismo político en los últimos años resulta inseparable de la esforzada y eficaz acción de un personal político notablemente liberado de sus vínculos sociales tradicionales.

Por último, es innegable que la crisis económica que vive España resulta un aliciente significativo para las actitudes independentistas. Siempre ha ocurrido que un país con buena salud redobla las capacidades integradoras, que tienden a disminuir en momentos de desasosiego; en las malas coyunturas, la ilusión de salvarse por su propia cuenta adquiere predicamento en determinados territorios de ese país. Pero no se trata solamente de la crisis económica; los signos de debilidad de nuestro sistema político apuntan en la misma dirección. Aunque a nadie se le ocurre pensar que Cataluña y el País Vasco sean territorios exentos de corrupción, resulta que su presencia en el conjunto de España tiende a debilitar la legitimidad de nuestro orden político y a ensanchar el camino a favor de las tesis independentistas.

A partir de este apresurado diagnóstico, puede resultar quizá más fácil deducir los rasgos que deben presidir una política de lucha contra el secesionismo. La recuperación del papel director de la política económica y de defensa del Estado del bienestar debe ser una función en que el Estado central tenga el adecuado protagonismo. La defensa de una conciencia nacional española, que es cosa muy distinta de la defensa de un felizmente superado nacionalismo español de corte conservador, debe ser asumida por nuestros actores políticos, dándole el lugar que le corresponde como garante del mejor funcionamiento de nuestro Estado. Debemos insistir en los valores del orden liberal-democrático para solventar eficazmente unas tensiones nacionalistas, olvidándonos de cauces utópicos y traumáticos para alcanzar esa solución. Es necesaria una reforma de los canales de participación política que ponga a los partidos en su lugar, un lugar muy importante pero que no puede ser el de práctico monopolio de la participación y la gestión política de que disfrutan en la actualidad. Por último, parece indispensable una campaña de regeneración democrática que ponga fin a las prácticas de corrupción que ha conocido España en los últimos años. Un camino complicado el sugerido, pero que tendremos que transitar si no queremos enfrentarnos a un problema dramático para la vida España.

Andrés de Blas Guerrero es catedrático de Teoría del Estado en la UNED.

Si Grecia no cumple, debe abandonar el euro
EDITORIAL Libertad Digital 3 Enero 2015

Grecia nunca debió entrar en el euro, pero, una vez dentro, se ha convertido en el paradigma de lo que nunca se debería hacer para afrontar una crisis de deuda pública. Los políticos europeos cometieron un gravísimo error permitiendo la entrada de los griegos en la moneda única, dado su turbio pasado de impagos soberanos, irresponsabilidad fiscal e inestabilidad política. La Grecia contemporánea es un estado quebrado casi desde su nacimiento. Sin embargo, entró y hoy media Europa sufre las consecuencias.

Los griegos aprovecharon su pertenencia a la Unión Monetaria para financiarse a unos costes ridículos y agrandar aún más su elefantiásico sector público sin necesidad de emprender reformas de ningún tipo para tratar de mejorar su productividad económica. El gasto público creció sin cesar, situándose muy por encima del 50% del PIB, al tiempo que la deuda registraba tasas récord año tras año, mientras que el déficit por cuenta corriente crecía sin pausa, acumulando un endeudamiento exterior ingente. Es decir, la expansión crediticia propia de la pasada década se materializó en una enorme burbuja estatal en el caso de Grecia. Pero esta insostenible evolución acabó estallando en 2010, tras descubrirse que Atenas había ocultado su enorme déficit público.

Fue entonces cuando Bruselas cometió su segundo gran error: rescatar a Grecia con el dinero de todos los contribuyentes europeos, en lugar de imponer medidas contundentes para reducir su sobredimensionado Estado con el fin de evitar su quiebra. Atenas ha recibido más de 240.000 millones de euros en los últimos cinco años a cambio de una mera promesa de reformas y ajustes que, o bien se han retrasado o bien han resultado claramente insuficientes, cuando no ya contraproducentes, para superar la crisis. Como consecuencia, su déficit público sigue siendo abultado, su deuda insostenible y su competitividad muy escasa. La liberalización de su anquilosada economía ha sido excesivamente tímida y los escasos ajustes presupuestarios llevados a cabo se han centrado más en disparar los impuestos a las familias y empresas que en eliminar la gruesa grasa estatal que soporta el país.

El resultado era previsible: seis años de agónica recesión, paro y una deuda creciente que, por desgracia, han terminado traduciéndose en un histórico descontento social, idóneo para el surgimiento y posterior triunfo electoral del populismo, encarnado allí bajo la coalición de extrema izquierda Syriza. Su líder, Alexis Tsipras, aliado de Pablo Iglesias en Bruselas, ha sabido canalizar la desesperación y, sobre todo, la desconfianza de los griegos hacia sus políticos, gracias a su habilidad discursiva para culpar a los demás de todos los males que aquejan a su país. Su estrategia está dando frutos y, muy posiblemente, Syriza logrará el poder en las elecciones generales previstas para finales de enero. Y, curiosamente, su receta no es otra que repetir e incluso intensificar el ruinoso rumbo que ha conducido a Grecia hasta aquí, ya que Tsipras pretende aumentar todavía más el gasto y tumbar los escasos avances llevados a cabo en materia de reformas, previo impago de la deuda.

La costosa factura, por tanto, correrá una vez más a cargo de los contribuyentes europeos, y muy especialmente de los alemanes, en caso de que Bruselas se someta de nuevo al burdo chantaje de los helenos. Es evidente que la solución es otra. Grecia debe salir del euro si su intención es seguir incumpliendo las reglas del club, negándose a realizar los ajustes pertinentes para equilibrar sus cuentas públicas y mejorar su productividad económica, a costa de que el resto de la Unión Monetaria le conceda un cheque en blanco para que sus políticos puedan gastar a placer. Si los griegos reniegan de la austeridad y abrazan la engañosa devaluación monetaria, apostando así por una ruinosa salida a la argentina en lugar de imitar las exitosas reformas realizadas por Alemania, Irlanda y otros países nórdicos, es su legítima decisión y, por supuesto, también su exclusivo problema. Quizá su experiencia sirva de ejemplo a otros países del euro tentados a seguir la nefasta senda de inflación, sobreendeudamiento y atraso económico que, durante décadas, han situado a Grecia a la cola de casi todos los estándares de bienestar y progreso de Europa.

Estamos presenciando el fin del Imperio Romano
Marc Rousset. Minuto Digital 3 Enero 2015

Esta es la pregunta: “¿Estamos viviendo en el año 370 dC, 40 años antes de que Alarico saquease Roma?” O “¿Vivimos en el año 270 dC, poco antes de las drásticas medidas correctivas de los emperadores ilirios (*1), que se apartan de la catástrofe, para prolongar la vida del imperio durante otros dos siglos?

¿Por qué la comparación? Hoy en día, la tasa de natalidad de los no europeos en Francia es del 17%. Si las cosas no cambian, con los 250.000 nuevos inmigrantes al año de la época Sarkozy, o los 350.000 de los socialistas, este porcentaje se elevará al 30% en el año 2030, ¡y en el 2050 será de un 50%! El punto de inflexión de este cataclismo sociológico ya está prácticamente conseguido. Sin una acción drástica, el cáncer en nuestra sociedad crecerá a un ritmo exponencial que inevitablemente culminará en una ineludible guerra civil étnica.

El éxito del libro de Thilo Sarrazin en Alemania (más de 2.000.000 de copias vendidas hasta hoy), muestra que, contrariamente a lo que nuestros ingenuos paladines de los derechos humanos afirman, el problema es muy real y amenaza la supervivencia de nuestras sociedades. Auguste Comte decía: “Saber para prever y prever para actuar”. La verdad es que si ayer Francia perdió su imperio, hoy se encuentra en proceso de perder su lengua, su civilización, su industria, su soberanía y su población.

Más allá del peligro que representa la inmigración del Tercer Mundo, es el egoísmo materialista e individualista de nuestra generación, lo que ha llevado a los europeos a pedir de manera irresponsable préstamos, y a una política de tierra quemada, cortando sus árboles frutales para hacer leña y a sacralizar los derechos adquiridos en lugar del Espíritu Santo.

Es difícil entender lo que está ocurriendo hoy, si no se sabe nada de la disolución del mundo romano que nos advierte de lo que viene. En el momento de la caída de Roma, los bárbaros estaban en el interior de los muros mientras que sus hermanos estaban sitiando las murallas de la ciudad. El hombre europeo se suicida demográficamente, se refugia en el frenesí de un bienestar individualista y materialista, no ve la catástrofe que se avecina y está convencido de que su vida ordinaria y trivial va a durar para siempre. Nuestras llamadas élites son tan ciegas como Amiano Marcelino, quien en el año 385, escribió en el libro XIV de su “Historia”, “Roma está destinada a vivir siempre y cuando haya gente.” ¡Veinticinco años después, Alarico saqueó la Ciudad Eterna!

El paralelismo entre nuestra época y el final del Imperio Romano son evidentes en los valores sociales que sostenemos, en la primacía que le atribuimos al dinero, en la inmigración, en la decadencia demográfica, en la falta de voluntad para asumir nuestra propia defensa, y, por último, en la irrupción del cristianismo, que hoy es suplantado por la nueva religión de los derechos humanos.

Napoleón dijo: “La primera de todas las virtudes es la devoción a la patria.” Ahora estamos muy lejos de tales virtudes, es decir, los patriotas heroicos nos parecen cada vez más anacrónicos. Los estudiantes ya no estudian la poesía de los grandes clásicos franceses, sino que son ignorantes, incultos ¡y se manifiestan ya a favor de su jubilación! Los romanos nunca tenían que temer, siempre y cuando tuviesen dignitas (honor), virtus (coraje y convicción), pietas (respeto de la tradición) y gravitas (deber y seriedad). De acuerdo con la pietas, todo ciudadano estaba perpetuamente en deuda con sus antepasados, y esto le hacía menos interesado en sus derechos que en su deber de transmitir el patrimonio adquirido. La pietas imbuía a los romanos la energía para perpetuarse y sobrevivir. Al final del Imperio, los romanos habían perdido todas estas cualidades.

Los romanos también conocieron el poder del dinero, una sociedad de mercado sin patriotismo, en la que cada uno pensaba sólo en mejorar su propia situación. Los funcionarios eran corruptos. Incompetentes bien relacionados eran colocados en los puestos clave. Había una escasez general de reclutas para el ejército, ya que los representantes de la aristocracia romana obtuvieron el privilegio fiscal de poder dispensar, por un precio irrisorio, sus dominios de toda leva de reclutas. Los generales aceptaban acudir a defender una ciudad sitiada sólo a cambio de un rescate. Los soldados en los fuertes fronterizos se dedicaban a la agricultura y al comercio más que al manejo de las armas. Las tropas regulares se entregaban a menudo a las borracheras, a la indisciplina y al pillaje para mantener a sus familias. Los soldados a veces eran incluso víctimas de las prevaricaciones de sus jefes.

Los romanos progresivamente abandonaron todo esfuerzo para defenderse de los bárbaros, lo que habría implicado la movilización de la población local. La creación de una milicia de autodefensa era extremadamente rara. El Imperio ya no tenía ciudadanos-soldados, porque la milicia se había convertido en un negocio para profesionales. Los representantes de la clase dominante se daban a la fuga antes de que los bárbaros llegasen o bien colaboraron con ellos. Los habitantes de la ciudad fortificaban sus murallas, pero se rendían en cuanto los bárbaros les prometían perdonarles la vida.

Actualmente, en Francia, el presupuesto de Defensa, que era del 5,1% del PIB en tiempos del general de Gaulle, se encuentra ahora en un 1,8 % y tiende hacia el 1,5 %. La Francia de Sarkozy se ha unido a la OTAN, pero ya no habla del “pilar europeo de defensa” y menos aun del famoso Cuartel General Europeo en Bruselas. El 90% de los regimientos han sido disueltos y las fuerzas armadas francesas carecen de los hombres necesarios para restablecer el orden si las “banlieues” (suburbios de inmigrantes) explotan. La inmigración extraeuropea le cuesta al Estado francés 36 mil millones de euros al año, pero ni siquiera puede reunir 3 mil millones de euros para un segundo portaaviones a pesar de las numerosas averías y problemas de mantenimiento del portaaviones Charles de Gaulle. Francia renuncia cada vez más de manera indigna a su propia defensa. Sin embargo, Julien Freund nos recordó que una civilización nunca debe
renunciar a su defensa militar. Toda la historia desmiente esa ilusión. “Atenas no era sólo la casa de Sócrates y Fidias, era también una fuerza militar cuya reputación fue mantenida por genios estratégicos como Milcíades, Cimón y Temístocles” (Julien Freund, “La Decadence”, Paris , Sirey, 1982).

Roma, como hoy Europa, padeció el declive demográfico. El historiador Pierre Chaunu ha llamado la atención apasionadamente sobre esta situación frente a nuestra indiferencia. Un descenso de la natalidad es una señal de que se renuncia a la vida para gozar del presente por miedo al porvenir.

Esta es la expresión de la negativa a defender los valores de la civilizazcón a la que se pertenece. “La feliz Campania (cerca de la moderna Nápoles), que nunca vio a un bárbaro”, se lee en el Theodosianus Codex (Codice de Teodosio), “tenía más de 120.000 hectáreas donde no había ni una choza ni un hombre”, (Michel de Jaeghere, Le Choc des civilisations, capitulo “Comment meurt une civilization” París, Eds. Contretemps 2009). Si la población de la Roma de Augusto estuvo cerca de los 70 millones, ya no eran más de 50 millones a finales del siglo III.

Los romanos también experimentaron la devastación de una política migratoria sin sentido con el pillaje de Italia por las tropas de Alarico, y sobre todo a raíz del desastre de Adrianópolis, que fue una derrota más desastrosa que la victoria de Aníbal en Cannas. Los soldados y oficiales bárbaros de las legiones romanas eran incapaces de resistirse a la llamada de la sangre cada vez que sus compatriotas salían victoriosos en suelo romano. Las tropas de Alarico nunca dejaron de ver acudir a ellas colonos de origen germánico, prisioneros de guerra, esclavos fugitivos.

El colmo de esta política migratoria fue el desastre del Ejército Romano de Oriente en Adrianópolis en agosto del año 378. En el año 375, los godos, por la presión de los hunos, fueron empujados a las orillas del Danubio, donde su jefe, Fritigernus, rogó a los romanos el permiso para poder cruzar el río a fin de establecerse pacíficamente en tierras del Imperio. El imprudente emperador de Oriente, Valente, miraba a los godos como posibles reclutas mercenarios para sus propios ejércitos, aunque algunos oficiales romanos le advirtieron que eran en realidad invasores y debían ser aplastados. “Estos críticos”, nos dice Eunapius , “fueron objeto de burlas por no saber nada de los asuntos públicos”.

Los godos cruzaron el río en un desorden indescriptible y sin las debidas precauciones de los romanos, que dejaron que esta multitud extranjera se agrupara con sus mujeres y sus hijos. En el invierno del año 377 despedazaron a las tropas romanas que los custodiaban, llevándose sus caballos y armas. Las tropas mercenarias en las cercanías de Adrianopolis se unieron a los rebeldes godos. En el año 378 el emperador Valente movilizó a su ejército contra ellos. Pero una vez que se hubo establecido en un campamento en las afueras de Adrianópolis, fue rodeado por los godos, y menos de un tercio de los soldados romanos lograron escapar del aniquilamiento. Valente fue quemado vivo, atrincherado en una granja, donde se había refugiado. El mito de las invencibles legiones romanas había encontrado su fin.

Roma entró en agonía. Esta durará 100 años. Bizancio, la mitad oriental del Imperio Romano, que habría de durar mil años mas, aprendió rápidamente estas lecciones y masacró a todos sus soldados de origen godo. Durante el siglo V, el ejército bizantino fue purgando sus filas de bárbaros. A partir de entonces los elementos autóctonos fueron siempre preponderantes en los ejércitos de Bizancio. Voltaire se preguntó por qué los romanos del Bajo Imperio fueron incapaces de defenderse contra los bárbaros, mientras que habían triunfado en la República sobre los galos y los cimbrios. La razón, según él, era la penetración del cristianismo, incluyendo su impacto sobre los paganos y cristianos. Entre estos efectos, mencionó el odio a la religión antigua por parte de la nueva, las disputas teológicas que sustituyeron a las preocupaciones defensivas, las peleas sangrientas provocadas por el cristianismo y la suavidad que reemplazó los viejos valores austeros, los monjes que suplantaron a los campesinos y soldados con las discusiones vanas teológicas que tuvieron prioridad sobre la defensa ante las incursiones bárbaras, la fragmentación decisiva del pensamiento y la voluntad. “El cristianismo ganó los cielos, pero perdió el Imperio” (Julien Freund, “La Decadence”, Paris , Sirey, 1982).

Símaco es famoso por haber protestado públicamente, cuando los cristianos, apoyados por el emperador Teodosio, quitaron la estatua y el altar de la Victoria del Senado en el año 382. Uno no puede dejar de pensar también en las predicciones recientes de Jean Raspail en “El Campamento de los Santos”, que critica tanto a la Iglesia Católica como a la nueva religión de los derechos humanos por la ceguera de Europa y la irresponsabilidad frente a los peligros que supone la inmigración extraeuropea.

A fin de no experimentar la misma suerte que el Imperio Romano, Francia, al igual que la mayoría de los países de Europa Occidental, a falta de una Juana de Arco o de emperadores ilirios, necesita hoy en día un nuevo De Gaulle o un nuevo Putin.

(*1) http://es.wikipedia.org/wiki/Emperadores_ilirios
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Cinco preguntas para 2015
Javier Caraballo El Confidencial 3 Enero 2015

1.- ¿Qué va a pasar en Cataluña, habrá independencia?

Formulada así la pregunta, tan directa, la única respuesta que puede adelantarse es que no; que al final de 2015 no existirá una Cataluña independiente. Incluso en el mejor de los supuestos para los independentistas, la independencia no sería posible obtenerla en un año ya que siempre requeriría una ‘hoja de ruta’ mayor. Y eso sería, como queda dicho, en el supuesto de que Artur Mas convocase las elecciones en el primer trimestre de 2015 y el bloque independentista obtuviera una victoria incontestable, muy por encima de la mayoría absoluta.

Pero ya hemos visto que los últimos sondeos realizados en Cataluña no sólo no muestran esa tendencia sino que el bloque soberanista comienza a dar muestras de debilidad, por el desgaste propio del movimiento independentista que pareció tocar techo en el sucedáneo de referéndum del 9 de noviembre y porque el nacionalismo catalán también se ve sacudido por el terremoto de Podemos que ha convulsionado el panorama político español.

En esas circunstancias, lo que no entra en la cabeza de ningún analista político es que Artur Mas vaya a convocar elecciones de forma anticipada cuando sus propios sondeos vaticinan que volverá a darse un batacazo electoral (en un lustro habrá reducido la fuerza de CiU casi a la mitad) y que el apoyo a un estado independiente en Cataluña no llega, sumándolo todo, al 40%. Pero al president de la Generalitat sólo le queda como estrategia una continua huida hacia adelante, con lo que cabría apostar por el adelanto electoral y, a partir de ahí, vuelta a empezar en el desafío independentista porque el nuevo Parlament solo tendrá como objetivo declarar la independencia de Cataluña.

2.- ¿Es previsible una debacle electoral del PP en las elecciones municipales y autonómicas, como le ocurrió al PSOE con Zapatero?

Hasta ahora, todos los ciclos políticos han comenzado con las elecciones municipales, las únicas cuya fecha de celebración está fijada por ley de forma invariable: el cuarto domingo de mayo, transcurrido un mandato de cuatro años. Elecciones municipales y también, ese mismo día, elecciones de la mayoría de las comunidades autónomas, a excepción de las llamadas ‘históricas’. Pues bien, lo que ha ocurrido siempre es que esas elecciones han sido el termómetro más certero para las elecciones generales, de forma que anticipaban un cambio de inquilino en la Moncloa.

Así ha sido desde que el ‘cambio’ de Felipe González arrolló en el mapa electoral a la Unión de Centro Democrático hasta que la marejada popular de Mariano Rajoy consiguió en 2011 acumular más poder que ninguna otra fuerza política en España por la debacle absoluta del zapaterismo.

¿Puede ocurrir otra vez lo mismo? Es evidente que el Partido Popular sufrirá un importante descenso en las próximas elecciones municipales y autonómicas, no sólo por el desgaste de gobierno, la crisis económica y los casos de corrupción, sino porque, con independencia de todo eso, el hundimiento del zapaterismo fue tan devastador para el PSOE que compuso un mapa político distorsionado a favor del peso real de la derecha en España.

Sin embargo, aun teniendo en cuenta todos esos factores, no existen elementos de juicio para pensar en una catástrofe electoral del PP de Mariano Rajoy ni siquiera parecida a la ocurrida al PSOE con Zapatero. Ni es ese el ambiente que se respira en la calle ni son esas las estimaciones en muchos ayuntamientos y autonomías aunque, como también es sabido, el Partido Popular se encuentra cada proceso electoral con el hándicap de tener que sacar mayoría absoluta para gobernar por la inexistencia de partidos bisagra en la derecha.

En definitiva, que el 24 de mayo del año que estrenamos habrá elecciones municipales y autonómicas y, de nuevo servirán para vislumbrar lo que puede ocurrir unos meses después (noviembre de 2015 o enero de 2016) cuando lleguen las elecciones generales.

3.- ¿Conseguirá Podemos afianzarse en las elecciones generales o se desinflará antes?

Aquellos ‘friquis’, al decir de Pedro Arriola, que irrumpieron en las elecciones europeas con un triunfo que ningún sondeo vaticinó, se convirtieron a partir de entonces en el fenómeno político indiscutible de 2014. No hay tertulia de periodistas, intervención pública o debate de barra de bar en el que, cuando se habla de la realidad de España, no se haga referencia, directa o indirecta, antes o después, a este nuevo partido político. La cuestión es que, de la misma forma que nadie supo prever la llegada de Podemos, ahora se da el fenómeno contrario, aparece por todos lados con un avance arrollador.

Sucede en toda España, con sondeos que han llegado a situarlo como primera fuerza política en intención de voto, y ocurre también -y esto es lo extraordinario- en dos comunidades autónomas con un voto nacionalista tan acentuado, como son Cataluña y el País Vasco. Es extraordinario porque Podemos ha conseguido lo que ninguna otra fuerza política que se declare españolista, como es el caso del partido de Pablo Iglesias. En un momento de claro auge del independentismo, sólo Podemos parece capaz de romper la hegemonía nacionalista en el País Vasco y en Cataluña.

Pero todo esto, obviamente, son sólo estimaciones estadísticas, previsiones sociológicas. Queda por delante un año netamente electoral para comprobar si Podemos, como aspiran, puede convertirse en la fuerza política hegemónica de la izquierda española. Y habrá que esperar para conocer el alcance real porque, en su estrategia de implantación, la decisión más importante que ha adoptado Podemos es la de jugárselo todo a una sola carta, las elecciones generales. Las municipales y autonómicas de mayo no podrán ser, por tanto, un termómetro fiable de la importancia de Podemos en las elecciones generales.

A ello habría que sumarle, como ya se ha apuntado, la posibilidad de que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, retrase dentro del límite legal las elecciones generales hasta finales de enero de 2016, en espera de una mayor consolidación de la economía. En todo ese tiempo de espera, Podemos debe retener la expectativa de frescura en la ciudadanía y, a la vez, tiene que mantenerse entre los ciudadanos el mismo estado de cabreo que ha hecho posible la irrupción de Podemos.

4.- ¿Veremos al fin condenas en firme por los principales casos de corrupción?

De los grandes escándalos de corrupción que conocemos, es probable que en 2015 solo llegue a juicio oral el que afecta a la Infanta Cristina. Los otros que se investigan, como el de la Gürtel y los ERE, es casi imposible que veamos a los imputados en el banquillo, a pesar de que en ambos casos la investigación está prácticamente finalizada. En lo que respecta a la Infanta Cristina sí es posible que el juicio se celebre en 2015 porque el juez Castro ya dictó el pasado 23 de diciembre la ratificación del auto de apertura de juicio oral, con la conocida decisión de imputarla como “cooperadora necesaria” en los delitos fiscales perpetrados por su marido Iñaki Urdangarin en los ejercicios 2007 y 2008. Y no parece probable que prospere el recurso de apelación presentado este 2 de enero por la defensa de la Infanta, y que debe resolver el propio juez instructor.

En la pieza principal de la Gürtel, una vez que la comisión permanente del Consejo General del Poder Judicial ha prorrogado la permanencia del juez Pablo Ruz en la Audiencia Nacional para que pueda finalizar la instrucción del caso, lo que se espera es que en marzo se dicte el auto de apertura de juicio oral. Pero para llegar a ese momento procesal, aun tiene que dictarse un auto de procedimiento, con los consiguientes recursos de las partes personadas, y posteriormente los pronunciamientos de todas ellas en los escritos de acusación.

Quiere decirse, en fin, que entre el auto de procedimiento, el auto de apertura de juicio oral y la celebración de la vista, cuando los acusados se sienten al fin en el banquillo frente al tribunal que los juzgue, pueden pasar muchos meses. En el caso de los ERE, la estimación es la misma o incluso más dispersa aún, porque no hay ninguna previsión cierta de cuándo puede cerrar la juez Alaya definitivamente el sumario, o al menos la pieza principal. Parece, en cualquier caso, que podría ser este mismo año cuando se dicte el auto de apertura de juicio oral, con lo que los más de doscientos imputados en esta causa podrían sentarse en el banquillo en 2016.

Desempleados, ante un oficina de empleo en Málaga, en una imagen de archivo. (Reuters)Desempleados, ante un oficina de empleo en Málaga, en una imagen de archivo. (Reuters)
5.- ¿La salida de la crisis es efectiva o hay que temer por una nueva recesión en 2015?

Si algo se ha demostrado con la crisis económica que estalló en todo el mundo a partir de 2007, es que la mayor convulsión de las últimas décadas, con efectos devastadores en muchas economías comparables a las consecuencias de una guerra, es que nadie supo ver lo que estaba a punto de ocurrir. De la misma forma, una vez que estalló la crisis y se generalizó, nadie ha sabido precisar cuánto tiempo se tardaría en salir de la misma. Por todo ello, si algo aconseja la experiencia inmediata es prudencia en los análisis que se realicen.

No obstante, existen en la economía española algunas evidencias que parecen fuera de toda duda. El crecimiento sostenido de la economía española en los últimos seis trimestres, como puso de relieve el ministro de Economía, Luis de Guindos, en el Foro de Perspectivas Económicas de 2015, que organizó El Confidencial, está fuera de todo cuestionamiento que no se guíe por un interés meramente sectario. Igual que el ambiente de confianza que ese crecimiento ha generado en la sociedad, con un apreciable aumento del consumo interno.

Todo eso es indiscutible y en nada minimiza la terrible realidad de paro de España, la precarización del empleo y la asfixia de muchos servicios públicos por los recortes. En esa realidad, lo previsible es que en 2015 se mantenga la tendencia que observamos en este momento. Un año, en suma, de fin de crisis que caminará lentamente hacia la recuperación de lo mucho que se ha perdido. Eso, claro, siempre que España no se empeñe en lo contrario con tiros en el pie, en forma de ingobernabilidad en el país o aceleración de procesos soberanistas, y siempre que Europa no se desplome en alguna de las crisis que siempre hierven en su seno. Así que el pronóstico en 2015 es ése, con tanta incertidumbre como esperanza; ‘recuperación con los dedos cruzados’.

Dientes
Carlos Silva. Cronica Global 3 Enero 2015

Lo que la prensa perezosa del cliché y la frase precocinada ha dado en llamar el 'fenómeno Podemos' es una combinación extraña de milenarismo y posmodernidad. En su versión del Apocalipsis 'low-cost', Podemos proclama el fin de los tiempos, la destrucción de lo viejo y el triunfo final de lo nuevo, del bien y la justicia. Lo hace a lomos del odio subvencionado de las élites universitarias que lo han creado combinado de manera novedosa con una ideología vírica que muta de acuerdo con el paisaje y las expectativas de crecimiento, con unos medios de comunicación fascinados por la posibilidad de jugar a ser Dios y una sociedad enfurruñada, decidida a derrumbar de un manotazo el castillo de naipes que había tardado treinta años en construir.

Podemos proclama el fin de los tiempos a lomos del odio subvencionado de las élites universitarias
Podemos es un proyecto de deconstrucción, y como tal se alimenta de materiales de derribo y desecho, de préstamos. En lo ideológico, tomando las palabras de Hannah Arendt en su crítica de los movimientos estudiantiles de finales de los sesenta y la fascinación de estos por los métodos violentos, atracción compartida públicamente por los líderes de la nueva formación, podríamos decir que "sus argumentos teóricos normalmente no contienen nada excepto un batiburrillo de todo tipo de sobras marxistas". En lo formal, las deudas son, si cabe, más evidentes. El propio nombre de la formación es un plagio del "Yes, we can" de la primera campaña electoral para la presidencia de Obama, el slogan más célebre, exitoso e indefinido del presente siglo, cuyo éxito radica, precisamente en esa ausencia de significado, como una frase incompleta, terminada en puntos suspensivos para ser rematada por cada uno de nosotros con nuestras propias esperanzas, fantasías y frustraciones.

Ambos rasgos definitorios, los escombros del marxismo en lo conceptual y el pastiche formal, confluyeron de manera notoria no sólo en el discurso, sino en la escenografía del acto celebrado por Podemos en Barcelona el pasado 21 de diciembre. El lema de su campaña, 'Vuestro odio, nuestra sonrisa', en grandes letras blancas recortadas, ocupaba un lugar destacado, privilegiado en el escenario. Es una frase tremendamente interesante y reveladora. El partido la vende como el anuncio de una nueva era encarnada por ellos de convivencia, de regeneración de la vida política, en la que la sonrisa, la fraternidad, el buen rollete, sustituirán el odio irracional que parecemos albergar los incluidos en ese 'vosotros'. Dejando a un lado lo curioso que resulta que unos líderes que han defendido públicamente la violencia como método y armar a la población nos acusen de vivir dominados por el odio, la primera vez que leí la frase la asocié de manera inmediata y refleja a dos precedentes que nada tienen que ver con esa lectura a la que me costó llegar, supongo que cegado por mi naturaleza iracunda. La primera asociación, más frívola y superficial, me llevó a pensar que se trataba de un trasunto políticamente correcto de la celebérrima frase de Isabel Pantoja "Dientes, dientes, eso es lo que les jode". Al fin y al cabo, en ambos casos se trataba de una reacción a la defensiva ante un presunto acoso mediático. Por cierto, tiene también su gracia que Podemos se victimice y denuncie una campaña de acoso mediático.

Tiene su gracia que Podemos se victimice y denuncie una campaña de acoso mediático
La segunda asociación de ideas, menos jocosa, me trajo a la mente la imagen repetida durante décadas de los juicios de etarras acusados de los delitos más atroces y sus muestras de alegría y sonrisa permanente tras los vidrios de seguridad, y un artículo de Umberto Eco, "¿Por qué se ríen en esas celdas?", sobre los juicios a los miembros de las Brigadas Rojas donde éstos repetían el mismo ritual fanático de odio y desprecio de la sonrisa congelada. La explicación que encontraba el autor como respuesta a su espanto e indignación moral era que el cociente de violencia latente en toda sociedad encuentra en estos individuos una válvula de salida en la comisión de actos atroces con coartada ideológica que les permite sublimar esta violencia y dar significado a una vida insignificante. La sonrisa es su insulto final, la muestra pública de su superioridad moral y del desprecio a lo que el resto de la sociedad es. Las sonrisas de Podemos no reconfortan, ni comparten nada, dan escalofríos. Son la sonrisa del iluminado, del atrincherado en sus verdades reveladas y en su determinación a prueba de diálogo. Proyectan un panorama perturbador, nihilista, unas ciertas deformaciones del alma que es necesario alumbrar, analizar y denunciar.

Es imprescindible esta voluntad de comprender el "fenómeno" en sí mismo si queremos saber a qué nos enfrentamos y si queremos explicar que no somos lo mismo, que nosotros representamos la justicia retributiva, la solidaridad y el equilibrio frente a su hoja de ruta de ruptura, de empobrecimiento y de revancha. He echado de menos esa voluntad de comprensión y crítica en sí y por sí en muchas de las reflexiones publicadas sobre la cuestión. El planteamiento suele ser cortoplacista, utilitario, instrumental, una especie de "¿qué hay de lo mío?" político. Desde los que han celebrado su aparición por la contrariedad que pueda producir al nacionalismo, a los que hacen una lectura en clave interna con guiños a sus correspondientes parroquias políticas.

No es eso, no es eso. Aunque Podemos acabase con el impulso secesionista de hoy para mañana, aunque aumentara o disminuyera el peso de un determinado partido, beneficiase o perjudicase a unos u a otros, Podemos se nutre de elementos que deben ser combatidos por lo que son y por lo que representan. Su halago del resentimiento social, su indefinición populista, sus eslóganes de todo a cien a beneficio de un proyecto de carácter totalitario que pone en entredicho, sin disimulo, aspectos esenciales como la libertad individual, la legitimidad del sistema y las instituciones o la convivencia pacífica deben ser denunciados y combatidos por sí mismos, más allá de encuestas e intereses de los votantes. La batalla a la que nos enfrentamos no es una batalla estratégica o de espacios electorales, es un enfrentamiento de dimensión moral y no podemos llevarlo a cabo sin los instrumentos adecuados.

PODEMOS EN CATALUÑA
Estos Mesías nos venden humo
Eduardo Goligorsky Libertad Digital 3 Enero 2015

Y Pablo Iglesias llegó a Barcelona en olor de multitudes. Los guardianes de la ortodoxia dogmática y litúrgica del secesionismo pusieron el grito en el cielo. Se repetía la impostura que los apóstoles habían desenmascarado (Hechos: 8.9-24):

Había un hombre llamado Simón, que antes ejercía la magia en aquella ciudad, y había engañado a la gente de Samaria, haciéndose pasar por algún grande. A este oían atentamente todos, desde el más pequeño hasta el más grande, diciendo: Este es el gran poder de Dios. Y le estaban atentos, porque con sus artes mágicas les había engañado mucho tiempo.

Pilar Rahola, siempre alerta, lo denunció con un anatema digno del canonizado inquisidor Raimon de Penyafort, figura ilustre de la "nación milenaria" que ella, martillo de herejes botiflers, anhela restaurar (LV, 23/12):

Y como todos los que salvan al pueblo de sí mismo, ha venido con la verdad del Mesías, repartiendo carnets a unos y enviando a otros al ostracismo y, por el camino de hacerse un nombre, se ha permitido despreciar al presidente de los catalanes, asegurando que no es un interlocutor válido. "¿Y quién es él para decirlo?", nos preguntaríamos si todavía fuéramos inocentes.

Comisario político nato
Rahola, en su condición de hagiógrafa oficial del elegido, lo tiene claro: Mesías sólo hay uno y se llama Artur Mas. ¿Acaso no sabe toda la feligresía que lo ungió el otrora Supremo Hacedor de prodigios, el ex honorable Jordi Pujol?

Sin embargo, la hagiógrafa, cegada tal vez por el entusiasmo, no se da cuenta de que al enumerar las pruebas de que el recién llegado es un farsante, deja igualmente en entredicho la legitimidad de su Mesías favorito. Afirma, por ejemplo, con mucha razón, que:

En el tiempo de crisis, triunfan los vendedores de humo.

Una verdad como la copa de un pino que se aplica tanto al líder de Podemos como al aspirante a candidato del Partido Único. Y también -¿por qué no decirlo?- a Oriol Junqueras, que compite con Mas por el premio en la tómbola secesionista.

Y el falso Mesías horroriza a Rahola, nuevamente con sobrada razón, porque:
Nos ha dicho lo que podemos y lo que no podemos hacer, felizmente investido en comisario político de la lucha catalana.

Investidura de la que, a juicio de la hagiógrafa, sólo puede disfrutar el auténtico Mesías, cabeza del Partido Único y, por supuesto, comisario político nato.

El predicador Josep Cuní tampoco se queda atrás a la hora de anatematizar al falso Mesías que, para colmo, comete el sacrilegio de blasfemar contra el auténtico (LV, 27/12):

A Pablo hay que introducirle como el hijo del verbo hecho hombre, llegado para alumbrar una nueva luz y redimirnos de la casta. De ahí su extrema dureza contra Artur Mas por ser tan responsable de los recortes como Rajoy y por envolver con la bandera de la independencia la salida de la crisis

Subterfugios demagógicos
El humo que vende Pablo Iglesias debe de tener propiedades cáusticas porque sin ser más que eso, puro humo, activó las glándulas lagrimales de los más conspicuos adalides de la cruzada secesionista. Y avivó la sensibilidad de aquellos compañeros de viaje del proceso que intentan conservar el espíritu crítico. Es el caso de Antoni Puigvert quien demuestra, involuntariamente, que Pablo Iglesias y Artur Mas, enfrentados por intereses antagónicos, utilizan los mismos subterfugios demagógicos que él sintetiza así (LV, 24/12):

Desde el 2012, el independentismo ha estado abanderando la ilusión de construir algo nuevo y esperanzador que permita hacer olvidar un Estado español que está en manos de partidos e instituciones incompetentes, oxidados, deprimentes. Podemos también realiza tal promesa: empezar de cero. La inocencia no es el menor de los argumentos que independentismo y Podemos comparten: dar por supuesto que el mal es siempre exterior al pobre ciudadano expoliado, baqueteado, despreciado. Y decir adiós a todo eso, dar el gran portazo al statu quo, es el gran sueño que ambos comparten.

¿Exceso de Mesías o demasiados vendedores de humo? Esa es la cuestión. Pero lo comprobado es que no hay lugar para todos. ¡Si incluso en el espacio secesionista los socios se disputan la cabecera a codazos o con pactos espurios! Por eso Francesc-Marc Álvaro, celoso pastor del rebaño, se muestra cada día más descorazonado por la poca fe de los catecúmenos, vulnerables a las tentaciones profanas, y los flagela con sus sermones (LV, 25/12):

El soberanismo era muy feliz cuando tenía el monopolio de la ilusión política en Catalunya y ahora, en cambio, hay demasiados nervios en ambientes convencidos y movilizados porque aparece un nuevo producto que -se dice- puede romper las expectativas de crecimiento y consolidación de la masa social favorable a la independencia. Si acepto este marco nervioso de interpretación, debo hacer una pregunta que no gustará a muchos lectores: ¿tan débil es el soberanismo que podría acabar muriendo a manos de un experimento como Podemos? ¿No habíamos quedado en que la voluntad de crear un Estado independiente es altamente atractiva y puede arrastrar a muchos que, en principio, están lejos del nacionalismo?

Intercambio de patrañas
Si no fuera por lo que padeceríamos los muchos millones los ciudadanos ajenos a este enfrentamiento entre vendedores de humo -perdón, entre Mesías- sería aleccionador asistir a su intercambio de patrañas disfrazado de Armagedón bíblico. Pero, lamentablemente, esos muchos millones de ciudadanos inocentes seríamos las primeras víctimas del caos que traería consigo el triunfo de cualquiera de los dos contendientes. De modo que lo aconsejable será que, para evitar ese caos, abandonemos el papel de espectadores pasivos y sumemos fuerzas en el frente de la racionalidad, la solidaridad cívica y la estabilidad constitucional.

La "modélica sociedad vasca" del PNV (I)
Urkullu sin valores, "El Correo" sin memoria (I)
Francisco Lópezwww.latribunadelpaisvasco.com 3 Enero 2015

De la mano del señor Íñigo Urkullu y de un cada vez más sumiso y servil “El Correo”, en el País Vasco se adelantaron en una semana los tradicionales Santos Inocentes. El 21 de diciembre, el venerable diario presentó una de las más increíbles entrevistas realizada en los últimos años a un cargo político, por su cinismo y más cruda desvergüenza.

Obviando piadosamente otras partes, para los que somos buenos conocedores de la realidad vasca lo más impresionante fue comprobar cómo desde el PNV se sigue cultivando el rancio y arcaico discurso según el cual el pueblo vasco es la reserva espiritual, no de Occidente, sino de todo "el mundo mundial". Y es que los que nos hemos molestado en seguir con detenimiento la trayectoria de la política vasca durante los últimos 35 años, sabemos perfectamente que cuando el Lehendakari afirma que en Euskadi "no hay corrupción institucionalizada ni generalizada" debido a que la sociedad vasca tiene "una cultura modélica y unos valores de rigor", está mintiendo como lo que es: un bellaco en el más estricto sentido de la palabra.

El PNV tiene en su haber una catarata de escándalos y corrupciones verdaderamente asombrosa. En cuantía económica, es cierto que no llegan a un choriceo multimillonario como el de los ERE de Andalucía, el despilfarro masivo y comisionado del Levante, o las cantidades millonarias del "3 % y más" que sus colegas nacionalistas catalanes han movido. Incluso, han tenido mejores formas que los nacionalistas canarios cuyas corrupciones han sido y son de una cutrería enternecedora.

Pero en el aspecto cualitativo, sus casos han sido de una gravedad extrema. Si tenemos en cuenta este factor de calidad, podemos decir que han obtenido la “pole position” en esta carrera de a ver quién es el más golfo dentro del nauseabundo panorama político hispano. Todo con el silencio cómplice de unos medios particularmente timoratos y serviles, una sociedad que en ese país pequeño donde todos se conocen sabe perfectamente que con cuotas de afiliados es difícil que el PNV tenga un patrimonio inmobiliario muy cercano al del PP, una oposición displicente empezando por los antiguos batasunos... y, como siempre que hablamos de ultranacionalismos, con el silencio cómplice de "Madrid".

Un elemento diferencial con el resto de España es que merced al medieval sistema de Cupo y a la incidencia del terrorismo, el PNV ha podido hacer lo que ha querido y llegar a ámbitos que en el resto de España estaban vedados a los corruptos. Uno de ellos, ha sido la Ertzaintza.

Recordemos que ya antes de la creación de la policía autónoma vasca, los miembros del PNV crearon un grupo armado ilegal que sería conocido como “los hombres de Berrozi”. Decenas de militantes fueron preparados, entrenados por mercenarios británicos y según publicó con todo detalle el propio protagonista, armados a través de Xabier Zumalde "El Cabra". Se suponía que se encargarían de la protección y escolta de los dirigentes del PNV pero, al final, se encargaron de "otras" labores. La más importante, tras la fundación de la Ertzaintza, noventa de estos militantes de confianza fueron adscritos al cuerpo, sin oposiciones, donde en igualdad se valorará "su mérito y capacidad".

Así esta trama negra fue “blanqueada” y muchos de sus integrantes pasarían a desempeñar cargos claves en el nuevo cuerpo donde, según cuenta el probatasuno Txema Ramírez en su libro “Ertzantza ¿Héroes o villanos?”, controlaban rígidamente cuerpo policial, siendo conocidos a nivel interno como "el KGB".

Pero no fue está la última golfada en relación con la Ertzaintza de los venerables dirigentes del PNV. El 26 de octubre de 1987, cuando ya el cuerpo llevaba cinco años de existencia, “Diario 16” publicó una noticia bomba que en cualquier país moderno y con valores hubiera supuesto un terremoto y la caída fulminante del Gobierno vasco: el acceso de los agentes al cuerpo estaba filtrado a fin de que sólo entraran aquellos que eran afines al PNV. Mientras el discurso oficial en los últimos diez años del Gobierno vasco era exigir la transferencia de las funciones policiales para poder tener un cuerpo "como el Scolant Yark británico" (por cierto, rigurosamente neutral en el aspecto político), en la práctica su modelo fue adoptar el comportamiento del franquismo de 1939, cuando los agentes policiales y de la Guardia Civil debieron de pasar el filtro de la Falange y los distintos órganos que integraban el Movimiento Nacional.

En los días siguientes salieron más datos. Destaco una información publicada por el diario “El País” el 2 de noviembre de ese año 1987. En el seno del cuerpo existía un grupo secreto, “Ekintza”, integrado por muchos de los “hombres de Berrozi”, que se encargaba de "misiones especiales". Una de estas consistía en la selección de los agentes en base a criterios de fidelidad al partido. Tomaban las listas de candidatos y las distribuían en los batzokis (sedes del PNV) de las localidades de donde eran originarios. Allí, los militantes del partido hacían una revisión uno por uno de quiénes eran y daban su opinión sobre si eran idóneos para acceder al cuerpo. Se publicaron algunas de esas hojas donde los nombres iban acompañados de comentarios tales como "del partido", "apto", "es guardia civil", "españolista", "va a manifestaciones", "de confianza", etc. El sistema estaba tan bien organizado que cuando alguno de los elegidos era especialmente bruto y con ayudarle en la preparación de las oposiciones no era suficiente, directamente se le filtraba el examen.

Hasta que salieron estos datos, hubo un total de cuatro promociones y de ellas saldrán los agentes que proporcionarán los cuadros y mandos necesarios para los miles de policías que entran en el cuerpo desde 1987, cuando se acelera el despliegue por las tres provincias vascas. Es decir, durante mucho tiempo, buena parte de los cargos con responsabilidad han estado en manos de unos señores y señoras, junto a cuyos nombres alguien en una Junta Municipal del PNV puso el comentario de "apto, es del partido".

Dejamos para el final de esta primera parte de este artículo una pregunta: ¿tiene que ver con esta "peculiar" forma de reclutamiento el hecho de que mientras la Policía Nacional y Guardia Civil bajo la dirección de los jueces, han tenido un destacado papel en la investigación y persecución de los políticos corruptos, la Ertzaintza en este campo haya pasado completamente desapercibida? ¿Valores o control político de la policía autónoma?

ETA
No hubo próspero Año Nuevo para Arrizabalaga
Pedro Fernández Barbadillo Libertad Digital 3 Enero 2015

Entre las frases idiotas que nos ha dejado la Transición y que han arraigado en la mente de los españoles, las hay divertidas como las que pronunciaba el anterior rey Juan Carlos ("En estas entrañables fechas", "la Reina y yo"…) o cualquier míster del fútbol ("los partidos duran noventa minutos", "somos campeones morales"…) y también las hay indignantes, como la de que “todos los políticos son iguales” y “ETA no ha conseguido sus objetivos”.

Esta última se pronuncia mucho, sobre todo desde que ETA nos ha hecho la merced de dejar de matar. Baste esta simple antología:

"ETA una vez más ha optado por la violencia y voy a decir una cosa con toda claridad en estos cuarenta años no han conseguido nada con la violencia y le puedo asegurar que nada van a conseguir" (Alfredo Pérez Rubalcaba, ministro de Interior, 5-6-2007)

"Hay que desterrar cualquier beneficio de duda sobre si ETA o la izquierda abertzale han vencido; sólo han llenado cementerios y cárceles; no han conseguido nada" (Íñigo Urkullu, presidente del Gobierno vasco, 27-10-2011)

"ETA no ha conseguido nada. Han matado a 827 personas para nada" (Luis R. Aizpeolea, periodista, 11-12-2013).

"Hemos conseguido acabar con ETA sin haberles concedido absolutamente nada (Patxi López, ex presidente del Gobierno vasco, 19-1-2014)

¿Se puede decir en serio que ETA ha sido vencida sin que haya obtenido nada por sus cientos de asesinados y mutilados? En un país donde la hija de una víctima de ETA, Eulàlia Lluch, hija de Ernst Lluch, asesinado en 2000, afirmó que el final del llamado conflicto vasco debía ser dialogado, tomando como ejemplo el final de la Segunda Guerra Mundial ("¿Cómo acabó la Segunda Guerra Mundial? Sentados en una mesa. Los dos bandos"), cuando en realidad ésta acabó con la rendición incondicional de Alemania y Japón, hay que explicar lo evidente, y es que ETA se congela en parte porque ha conseguido sus objetivos.

La misión de ETA, "blindar la hegemonía nacionalista"
Recientemente, en una columna publicada en Libertaddigital, ETA ha ganado, Jesús Laínz explicó en qué consiste la victoria de los terroristas que mataban por una Euskadi socialista e independiente.

ETA no ha fracasado. Todo lo contrario: ha conseguido más nacionalismo, más concesiones políticas como la imposición lingüística y la utilización de la educación para el adoctrinamiento. Por no hablar de una Constitución –en concreto su Título VIII– que, como explicó Gabriel Cisneros, se redactó mirando de reojo a ETA. No por casualidad el propio Cisneros recibió un balazo en el estómago, por el que fue procesado Arnaldo Otegi, el hombre de paz de Zapatero.

En un artículo, Fernando Savater reconocía que ETA había cumplido la misión para la que había nacido: imponer a balazos y bombazos el nacionalismo.

El terrorismo de ETA tenía como propósito imposibilitar el funcionamiento de la democracia constitucional en el País Vasco y blindar la hegemonía nacionalista a sangre y fuego, aplicando a sus enemigos la teoría de los tres tercios del fascista croata Ante Pavelic: un tercio muertos, un tercio expulsados y el otro, sometidos. En ese empeño los etarras sacudieron el árbol, dando la cara brutal, extorsionadora y asesina. Pero otros recogían las nueces

Antes de la guerra civil, en las elecciones a Cortes de la II República, el PNV, único representante político del nacionalismo, junto con la minúscula Acción Nacionalista Vasca (ANV), laica y de izquierdas, integrada luego en Herri Batasuna, sólo captaba un tercio del voto. En los primeros años 80, todo el espectro político separatista (PNV, Eusko Alkartasuna Herri Batasuna y Euskadiko Ezkerra) superaba los dos tercios del voto válido en las elecciones al Parlamento vasco. ¿Habría sido posible sin la limpieza étnica perpetrada por ETA, que incluso tiene desaparecidos entre sus víctimas?

Denunciado por vecinos chivatos
El miedo era tal que en las elecciones de 1977, la única provincia por la que UCD no tuvo diputado ninguno fue Guipúzcoa. El partido no encontró gente para formar una lista. Entre los ejemplos de ese exterminio de los traidores, los zipaios o las ratas (como en un artículo definió el diputado peneuvista a los emigrantes castellanos en 1998) realizado por el brazo armado del abertzalismo escojo el asesinato de José María Arrizabalaga Arcocha, jefe de la Juventud de la Comunión Tradicionalista de Vizcaya, por tres motivos: porque se produjo el 27 de diciembre de 1978, hace 36 años, porque casi nadie le recuerda y porque representa la persecución en la Transición a los partidos no nacionalistas, ante la indiferencia de gran parte de la sociedad vasca, incluyendo el clero católico.

En los años anteriores, el carlismo, que había dominado los pueblos vascos y navarros durante el franquismo, había comenzado una imparable decadencia, debido a la renuncia de la Iglesia a la confesionalidad del Estado. Además, se había escindido entre dos pretendientes, Carlos Hugo, republicano (sic), socialista y autogestionario, y Javier, tradicional y de extrema derecha. Arrizabalaga, de 27 años, militaba a favor de éste en la Comunión Tradicionalista. Era de Ondárroa, pueblo pesquero que en la guerra dio docenas de voluntarios a la marina de los sublevados y al requeté, pero que desde las elecciones municipales de 1979 la mayoría de sus alcaldes ha sido de HB o Bildu.

Arrizabalaga trabajaba como funcionario en la biblioteca municipal de su pueblo. Casi un año antes de su muerte, había sufrido un accidente practicando paracaidismo, del que se recuperaba en Archanda (Bilbao). En cuanto disponía de un poco de tiempo libre, y pese a estar de baja laboral, marchaba a su pueblo a adelantar su trabajo.

El 27 de diciembre, por la tarde, dos etarras, seguramente avisados por algún chivato del pueblo, le sorprendieron en la biblioteca municipal y le dispararon once balas. Un familiar afirmó que el asesinato se produjo con dos niños presentes. Su hermano Miguel Ángel, que había sido alcalde del pueblo durante seis años, contó que la familia había sufrido otro atentado en la droguería ondarrutara, propiedad de su padre, unos años antes. Las culpas de los Arrizabalaga se resumían en "creer en Dios y amar a España".

Su funeral, realizado en una iglesia local, fue una de las últimas veces, sino la última, que ha flameado la bandera nacional en Ondárroa.

Asesinos liberados
José María Arrizabalaga se trata de uno de los muchos vascos asesinados por los terroristas, con la complicidad en el silencio de los abertzales, los que recogían las nueces, que eran las transferencias concedidas por los Gobiernos de Madrid. Para Arrizabalaga, así como para otras docenas de vascos y navarros, no hay ni placas, ni memoriales, ni días de recuerdo, ni notas a pie de página. El Ayuntamiento de San Sebastián, controlado por Bildu, retiró una placa en memoria de dos víctimas de ETA colocada por la asociación COVITE.

El 29 de diciembre, ETA-Militar se atribuyó el asesinato del joven carlista y en 1980 la Guardia Civil detuvo a sus asesinos. Uno de ellos, José Antonio Echevarri Ayesta, salió de prisión en enero de 2002, después de solo 22 años encarcelado. Otro, Juan Carlos Gorrindo Echeandia, condenado a 58 años, obtuvo el tercer grado en 1996.

El asesinato se produjo el mismo día de la promulgación por el rey Juan Carlos de la Constitución, que permitía la autonomía de la región vasca, por la que, decían los ingenuos de Madrid, ETA mataba.

ISABEL PANTOJA, JAUME MATAS, CARLOS FABRA, JOSEP LLUÍS NÚÑEZ Y JOSÉ MARÍA DEL NIDO, EN PRISIÓN
La corrupción que hunde la política y encarcela a los VIP: 2.000 imputados y 150 causas abiertas
Gaceta.es 3 Enero 2015

Infanta, ministro, tonadillera, presidente autonómico, sindicalista, presidente de club de fútbol, alcalde, consejero autonómico, bancario, senador, director general...de nada falta en el circo de la corrupción nacional que ya es la segunda preocupación para los españoles tras el paro.

Un circo de puertas giratorias, corporativismo, desigualdad e irresponsabilidad ha mantenido a los españoles durante el pasado año entre atónitos, avergonzados e indignados. Han sido doce meses para más de 2.000 imputados, 150 causas abiertas y un desfile de VIP hacia la cárcel. Varias macrocausas llegarán ya este 2015 a juicio: el caso Nóos, parte de la trama 'Gürtel', el caso Campeón o el caso Pretoria.

Nunca en la historia de la democracia la desconfianza de los ciudadanos hacia los políticos había llegado a los niveles de hoy en día, hasta hundiar las expectativas de voto de los partidos "tradicionales" y dando alas a fenómenos como Podemos, que promete limpiar de corrupción las instituciones y a los que Mariano Rajoy se refiere como los "salvapatrias de las escobas". El último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha ratificado con crudeza ese rechazo ciudadano por la política: la preocupación por la corrupción repuntó en sólo un mes más de veinte puntos y se situó en su máximo histórico, amenazando la primacía del paro como problema 'número uno' para los españoles.

A los casos Gürtel, ERE y Pujol, que salpican a PP, PSOE y CiU, se han sumado en últimas fechas escándalos como las tarjetas opacas de Caja Madrid, la operación Púnica, o asuntos que ahondan en esa imagen negativa, como los viajes a Canarias del presidente extremeño, José Antonio Monago, en su etapa de senador. La presión social por esta última polémica, que hace años probablemente no hubiera levantado tanta polvareda ni abierto tantos periódicos, ha obligado al Congreso y al Senado -siempre reacios a los cambios- a establecer un mínimo sistema de control de los viajes de sus señorías.

Por si no fuera suficiente, los daños colaterales por la corrupción se cobraron en el mes de noviembre su primera víctima en el Gobierno. Ana Mato, ministra de Sanidad y persona cercana a Mariano Rajoy, se veía forzada a dimitir después de que el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz considerara que pudo lucrarse de la trama Gürtel a través de su exmarido, Luis Sepúlveda. Ruz no le imputa ningún delito, pero Mato decidió dejar el cargo para no perjudicar más al Ejecutivo y a su partido.
Caso a caso, crece el escándalo

En 2014, un juez de Palma de Mallorca decidió juzgar a la Infanta Cristina por delito fiscal y entraron en prisión una tonadillera -Isabel Pantoja-, un exministro -Jaume Matas-, dos expresidentes de clubes de fútbol -José María del Nido y Josep Lluís Núñez- y un histórico de la política condenado por fraude fiscal tras un proceso de 10 años -el expresidente de la Diputación de Castellón y del PP provincial Carlos Fabra-. Además, el expresidente de la Generalitat Jordi Pujol confesó que su familia ha tenido dinero en el extranjero durante tres décadas y tanto él como su esposa y seis de sus siete hijos están ahora imputados; un juez ha imputado también al exvicepresidente 'popular' Rodrigo Rato y otro está a punto de sentar en el banquillo al socialista Narcís Serra y a una treintena de exdirectivos de Caixa Catalunya por sus sueldos desproporcionados. El pasado año, el Tribunal Supremo reicibió parte de la causa de los ERE irregulares andaluces e investigará a los expresidentes socialistas de la Junta Manuel Chaves y José Antonio Griñán, junto a los exconsejeros y hoy parlamentarios nacionales Gaspar Zarrías, José Antonio Viera y Mar Moreno.

También en 2014, la Fiscalía Anticorrupción decidió investigar al histórico sindicalista asturiano José Ángel Fernández Villa por ocultar en el extranjero 1,4 millones de euros, pero de momento no hay imputación contra él. El año terminaba con la dimisión de la alcaldesa de Alicante, la 'popular' Sonia Castedo, tras meses de presión de su partido, y como ya se ha mencionado de la ministra Ana Mato, que no está imputada pero sí identificada por el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz como "partícipe a título lucrativo" de los regalos de la trama Gürtel a su exmarido, el exalcalde de Pozuelo (Madrid) Jesús Sepúlveda.

Precisamente, la primera fase de Gürtel es uno de los casos que se acerca al banquillo, tras casi seis años de investigación sobre los amaños de contratos para la trama entre 1999 y 2005. El juez ha dado por terminada esa instrucción y juzgará a 43 personas, entre ellos los supuestos cabecillas Francisco Correa y Álvaro Pérez, excargos del PP como Pablo Crespo, los extesoreros Luis Bárcenas, Álvaro Lapuerta y Ángel Sanchís y exalcaldes como Guillermo Ortega y Sepúlveda, así como el exconsejero madrileño Alberto López Viejo. El cierre de esta primera parte de la instrucción de 'Gürtel' se produce poco antes de que en marzo de 2015 Ruz deba dejar el juzgado y en vísperas de un año electoral.

También tiene auto de apertura de juicio oral el 'caso Nóos', contra el que la defensa de la Infanta Cristina acaba de presentar recurso, y donde la Audiencia de Baleares procesará a 17 personas, entre ellas la Infanta Cristina, por delito fiscal, y su marido, Iñaki Urdangarin, por nueve delitos. Entre los imputados está el expresidente balear Jaume Matas, que tiene pendientes otras causas -otras piezas de Palma Arena, Over Marketing, Ópera- y que entró en prisión el 28 de julio para cumplir una condena de nueve meses por tráfico de influencias.

El expresidente del Barça Josep Lluis Núñez y su hijo disfrutan del tercer grado desde el día de Nochebuena, 38 días después de empezar a cumplir una condena de dos años y dos meses por sobornar a inspectores de Hacienda. En diciembre logró el tercer grado el exdirector general de Empleo de la Generalitat de Cataluña Lluis Gavaldà, condenado por desvío de subvenciones, tras dos meses y medio de los 18 que debía cumplir. Su hermano Vicenç y el empresario Fidel Pallerols, todos ellos condenados por financiación ilegal de UDC, lograron el tercer grado en verano.

En 2014 el juez Ruz ha terminado la instrucción del 'caso Pretoria' y juzgará por corrupción urbanística a 11 personas, entre ellos el exsecretario general de Presidencia y colaborador de Pujol Lluís Prenafeta, el exconsejero de Economía Macià Alavedra y el exalcalde socialista de Santa Coloma de Gramenet Bartomeu Muñoz.

En Galicia, el año terminó con la instrucción del caso Campeón con 13 procesados. En Aragón está listo para juicio el 'caso Molinos', con un total de 41, y en Asturias el 'caso Marea', con 15. En Lanzarote, ha comenzado el juicio del 'caso Unión'. El exalcalde de Santa Cruz de Tenerife Miguel Zerolo, que dejó en julio su escaño de senador por CC, ha visto como el Supremo daba por prescrito un presunto caso de cohecho en el 'caso Fórum', pero aún tiene pendiente ser juzgado por corrupción urbanística en 'Las Teresitas'. El Tribunal Supremo ha preguntado a la Fiscalía si debe actuar contra el portavoz 'popular' José Manuel Barreiro, ya que la juez de Lugo le vincula con el caso Pokémon (más de 100 imputados). En Murcia han sido imputados el delegado del Gobierno, Joaquín Bascuñana, y la alcaldesa de Cartegena, Pilar Barreiro, en el caso 'Novo Cartago'. En Almería el presidente de la Diputación, Gabriel Amat, ha sido acusado de prevaricación en 'La Fabriquilla'.

Las novedades en 2014 fueron la trama 'Púnica' de amaño de contratos, principalmente en Madrid, un asunto de 50 imputados por el que está en prisión preventiva el exsecretario general del PP madrileño Francisco Granados, la nueva derivada en la operación Enredadera del caso Mercasevilla -la investigación que llevó a los ERE fraudulentos de la Junta de Andalucía-, el supuesto uso de tarjetas opacas de Caja Madrid y Bankia por más de 80 directivos, un caso por el que de momento están imputados los expresidentes de la caja madrileña Miguel Blesa y Rodrigo Rato y su exdirector general Ildefonso Sánchez-Barcoj, y el falseamiento de cuentas y administración desleal en Caja Castilla-La Mancha, intervenida en 2009, que sentará en el banquillo de la Audiencia Nacional el socialista Juan Pedro Hernández Moltó.

Medias de "regeneración democrática"
Ante el descrédito creciente, el Gobierno y el resto de fuerzas políticas llevan meses prometiendo medidas de "regeneración democrática" que, por un lado pongan coto a la lacra de la corrupción y, por otro, recuperen la confianza de los ciudadanos en sus representantes. El primer paso fue la Ley de Transparencia y Buen Gobierno y, en fechas más recientes, la ley de control financiero de los partidos políticos y del ejercicio del alto cargo, todavía en tramitación en el Congreso. Desde un primer momento, el PP se fijó como objetivo sumar a estos dos proyectos al máximo número de fuerzas políticas, pero después de meses de contactos "discretos" y con las leyes en dique seco a la espera de un acuerdo, el Gobierno ha decidido seguir adelante en solitario.

Imposible el pacto, muy especialmente con el PSOE, Mariano Rajoy acudió al Congreso a finales de noviembre para presentar esos dos proyectos legislativos. La mayoría de las medidas ya eran conocidas, pero otras modifican leyes de gran calado, como el Código Penal o la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Se crea el delito específico de financiación ilegal de partidos, se endurecen las penas de inhabilitación, y se establece un control parlamentario de los indultos. Para acelerar la investigación de los casos de corrupción -estancados años y años en los juzgados- se fijan plazos máximos en la instrucción judicial, que serán de seis meses para las causas más sencillas y de 18 meses para los casos complejos, como los relativos a terrorismo, grupos criminales y corrupción. De forma paralela se amplían los plazos de prescripción de los delitos, para evitar que los corruptos queden sin castigo y se abre una oficina para la recuperación rápida de los bienes de origen ilegal.

La presión del calendario electoral, con comicios municipales y autonómicos en mayo y generales en menos de un año, no ayuda a la búsqueda de consensos ante un problema que está minando los cimientos de la democracia y a los partidos que han pilotado el actual sistema político.

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