AGLI Recortes de Prensa   Martes 20  Enero 2015

Isidoro no lleva coleta
KIKO MÉNDEZ-MONASTERIO www.gaceta.es 20 Enero 2015

Como Luis María Anson -ay, cuánto daño ha hecho su afán de que el progresismo le extendiese un carnet de demócrata- no dejaba de repetir que Felipe González era un gran estadista, al final el sevillano terminó creyéndoselo, y ahora se mira al espejo y es capaz de pensar que sus canas se parecen algo a las de Adenauer. Así, con pose de Séneca, el expresidente socialista se ha desmarcado del neorojerío de Podemos diciendo que los de la coleta no tienen proyecto para España, y al decirlo ha conseguido que por primera vez me caiga simpático Pablo Iglesias, incluso se me ha mejorado esa imagen repelente, tan de jefe de checa, de Errejón. Los he visto distintos, menos pésimos, porque cualquier iniciativa política que quiera sacar a este país de la ruina a la que se dirige debe contar con la desaprobación de Felipe.

Nadie duda del peso del personaje en la historia de la política, del bandolerismo, y los servicios secretos, y si lo podemistas de verdad quieren acabar con la casta -que tengo serias dudas, porque en todos los pachones cuenta más su deseo de sustituir a los privilegiados que de abolir los privilegios- lo primero que tiene que hacer es estudiar a fondo, hasta las alcantarillas, el personaje, la persona y la obra de González, el gran estadista de la partitocracia.

Nada de lo que ocurre ahora se entiende sin ese abogado sevillano de clase media, ni siquiera el hecho de que estén desapareciendo las clases medias. Eso no quiere decir que todo lo malo que nos aqueja se le pueda achacar a su persona, ni mucho menos, pero en Felipe mejor que en nadie, exceptuando a Janli Cebrián, se puede diseccionar a una generación que recibió la herencia más opulenta de la historia nacional, y que nos ha legado una especie de siglo XIX pero con mezquitas. Su evolución vital es apasionante como un folletín: desde el Isidoro de aquella clandestinidad de plexiglás, hasta las alfombras mullidas de los consejos de administración de las grandes multinacionales -él inventó las puertas giratorias-; del empeño incansable en conseguir la amnistía de los terroristas, a presidir el gobierno de los GAL -en ese analfabetismo político y del otro, que le hacía firmar con una X-; del congreso de Suresnes, tutelado por Carrero, a llevar el maletín del millonario de turno y convertirse en terrateniente de una Andalucía arruinada.

Y, por encima de todo, quedarán para la historia esas dotes casi mágicas de charlatán de feria, capaz de vender cien años de honradez en la época en que política y corrupción se convirtieron en sinónimos, o de entrar por la puerta de la OTAN casi al regreso de la Marcha a Torrejón. Quizá de tantos vaivenes surgiera el rumor callejero de que padecía un trastorno bipolar.
Sí, cualquier proyecto nacional debe abordar la historia de Felipe, porque los estómagos agradecidos de su generación hasta ahora no han hecho más que hagiografías sin un asomo de pudor. Pero no creo que los podemistas se atrevan a contar la verdad de Isidoro, ese hombre nefasto sin el cual ellos nunca hubieran existido. Porque casi le deben tanto como a Arriola.

El islam de Rajoy
JOSÉ JAVIER ESPARZA www.gaceta.es 20 Enero 2015

Los terroristas islámicos no son en realidad musulmanes. Lo ha dicho Mariano Rajoy con el acostumbrado desparpajo de nuestro presidente cuando habla de lo que no sabe. Estas son las palabras exactas de Rajoy, este sábado, en una cumbre del PP sobre seguridad: “Estos nuevos asesinos siembran la muerte y la barbarie acogiéndose a una interpretación retorcida de un credo. Todos sabemos que la verdadera fe musulmana condena la violencia y el terrorismo”. Palabras que sin duda traducen buenas intenciones, pero que, simplemente, no son verdad. Los yihadistas no atienden a una “interpretación retorcida” del islam. Atienden a una interpretación literal, que es distinta cosa. Cuando un retuerce un credo, se le puede llamar herético; cuando lo aplica al pie de la letra, no.

¿Qué dice el Corán sobre la guerra santa, la violencia, etc.? Cosas como estas: “Combatid por Dios contra quienes combatan contra vosotros, pero no os excedáis. Dios no ama a los que se exceden. Matadles donde deis con ellos, y expulsadles de donde os hayan expulsado (…) Combatid contra ellos hasta que dejen de induciros a apostatar y se rinda culto a Dios. Si cesan, no haya más hostilidades que contra los impíos” (Sura 2). “O ¿creéis que vais a entrar en el Jardín sin que Dios haya sabido quiénes de vosotros han combatido y quiénes han tenido paciencia?” (Sura 3: 142). “¿Por qué no queréis combatir por Dios y por los oprimidos —hombres, mujeres y niños— que dicen: ¡Señor! ¡Sácanos de esta ciudad, de impíos habitantes! ¡Danos un amigo designado por Ti! ¡Danos un auxiliar designado por Ti!? (Sura 4). “¡Creyentes! ¿Qué os pasa? ¿Por qué, cuando se os dice: Id a la guerra por la causa de Dios!, permanecéis clavados en tierra? ¿Preferís la vida de acá a la otra? Y ¿qué es el breve disfrute de la vida de acá comparado con la otra, sino bien poco…? Si no vais a la guerra, os infligirá un doloroso castigo. Hará que otro pueblo os sustituya, sin que podáis causarle ningún daño. Dios es omnipotente” (Sura 9). Y así sucesivamente.

Por supuesto, en el Corán también hay magníficos párrafos de paz y misericordia. Por supuesto, en otros textos sagrados –véase el Antiguo Testamento- tampoco faltan las apelaciones guerreras, como cuando Yahvé manda exterminar a los hijos de Amalek. Por supuesto, en fin, la tradición islámica no carece de intérpretes que han propuesto una visión historizada, es decir, relativizada, de las apelaciones guerreras como algo que simplemente refleja una época y no la nuez doctrinal del islam. Uno de esos intérpretes fue Mahmud Mohamed Taha, el héroe de la independencia del Sudán frente al colonialismo británico. Fue acusado de apostasía y ejecutado en nombre de la sharia, la ley islámica. No en la edad media: en 1985.

Esto lo sabe cualquiera que tenga un mínimo de información. Rajoy también, por supuesto. La violencia religiosa no es un problema religioso: nadie ha declarado hoy la guerra al mundo en nombre de Cristo, Buda o Visnú. Sí en nombre de Mahoma, y por eso estamos un problema específicamente islámico, cuyas raíces sólo los propios musulmanes pueden arrancar. Subrayarlo no es pecar de “islamofobia”. Es, simplemente, constatar la realidad. ¿Pueden los musulmanes salir de ese agujero negro? Deberían poder, pero la realidad se encarga todos los días de deshacer muchas esperanzas. El islam no tiene una instancia que dicte magisterio: no tiene Iglesia, no tiene papa, no tiene sínodos ni organiza concilios. Y difícilmente habrá solución mientras la batuta doctrinal esté en manos de los “doctores” formados en la esfera salafista, abundantemente financiada por Arabia Saudí y Qatar, y cuyo horizonte es precisamente el retorno a la pureza primigenia, literal, del islam. Arabia Saudí y Qatar, sí: dos de los más conspicuos aliados económicos y geopolíticos de “occidente” en este carajal que llamamos “nuevo orden del mundo”.

Lo cual explica muchas cosas. Y esto, por supuesto, también lo saben Rajoy, Obama, Hollande y todos los que en estos días han reaccionado a la matanza de París con apelaciones a evitar la “islamofobia” y reivindicando la naturaleza pacífica del credo musulmán.
“Todos sabemos que la verdadera fe musulmana condena la violencia y el terrorismo”. Mientras Rajoy pronunciaba estas palabras, en Níger las masas encolerizadas por los ulemas quemaban diez iglesias cristianas para protestar por la presencia del presidente nigerino en la manifestación multinacional de apoyo a Charlie Hebdo. Poco más hay que decir. O sí. Pero lo diremos otro día

Política lingüística en España
ÁNGEL HERNÁNDEZ GUARDIA ABC Cataluña 20 Enero 2015

Existen 17 políticas lingüísticas regionales con sus consejerías, secretarías, etc, pero no existe ninguna política lingüística nacional
La Nación española desde la transición y elaboración de la constitución no tiene más política lingüística para garantizar los derechos humanos lingüísticos, que lo poco sobre el tema contenido en la propia constitución. Hasta ese momento estaba vigente la política lingüística de la dictadura de Franco, aunque de forma muy laxa y tolerante, en cuanto a su aplicación o violación en diferentes ámbitos desde hacía muchos años, como demuestra entre otros la creación del Instituto de Estudios Catalanes o de Ómnium Cultural, allá por los años 60.

La política lingüística de la dictadura, muy similar a la imperante en la Francia de aquellos momentos y sobre todo en los actuales, acompaña a la Nación francesa desde su creación como elemento fundamental de la misma y de sus principios nacionales y republicanos, donde el Estado no impone el uso del francés en publicaciones hechas por particulares, pero obliga a utilizar la lengua nacional en comunicaciones comerciales o laborales y desde luego sin discusión en las escuelas del sistema de educación, principios renovados por la Ley Toubon de 1994.

Esa política lingüística es calificada por el nacionalismo separatista de España de opresión, lengüicidio, asimilación y otras graves acusaciones. Y para ello vienen manipulando las instituciones europeas e internacionales de defensa de los derechos humanos, que como el 4º Informe del Consejo de Europa sobre cumplimiento en España de la Carta Europea de las lenguas regionales o minoritarias de 2010-2013,no dice ni una palabra sobre la situación de los hispano hablantes, que en España están siendo expulsados por razones lingüísticas de la educación en su lengua materna y de la sociedad que se pretende crear en regiones donde el nacionalismo separatista tiene fuerza para hacerlo, a pesar de que los tribunales les dan la razón en sus sentencias.

Evidentemente todo ello impulsado y favorecido por la izquierda española no nacionalista y tolerado y consentido por todos los gobiernos de derecha o izquierda de la Nación. Existen 17 políticas lingüísticas regionales con sus consejerías, secretarias etc, pero no existe ninguna política lingüística española nacional ni por supuesto aunque solo fuese una dirección general ministerial. Eso se llama abandonar y rehuir la responsabilidad de hacer políticas de cohesión nacional por el gobierno nacional.

Son tiempos de reforzar la unidad y la cohesión de Europa, es momento de recurrir y denunciar ante los organismos de justicia europeos y de defensa de la Carta Europea de Derechos Fundamentales, la violación de dichos derechos en España y el derecho de resistencia y auto defensa de los ciudadanos afectados.

Ángel Hernández Guardia es presidente del Movimiento Cívico 12-O.

Si hay voluntad política…
El latiguillo parece inocuo, pero suele tener un significado perverso
Francesc de Carreras. El Pais 20 Enero 2015

Hay latiguillos peligrosos. Este es uno de ellos. Se suele afirmar, con frecuencia, que una determinada actuación puede llevarse a cabo “si hay voluntad política”. En principio, parece una obviedad. Voluntad equivale aquí a deseo: si desde un determinado poder público se desea hacer algo se hace y si no, no. Y punto. La voluntad de hacer es un elemento esencial, no puede darse actuación política sin este imprescindible impulso, cualquier autoridad la ejerce a diario.

En principio, pues, el latiguillo parece inocuo. Pero normalmente, cuando se alega, suele tener otro significado, muy distinto, con frecuencia perverso, que lo adivinamos por el contexto en el que se pronuncia. En efecto, al invocar la voluntad política lo que se pretende es, lisa y llanamente, saltarse la ley, prescindir del derecho, actuar sin límites legales. Se atribuye la culpa sólo a la decisión de quien desempeña un cargo, no a que lo impida la ley.

En definitiva, lo que se quiere decir con la famosa voluntad política es lo siguiente: ‘ya sé que esto que pretendo es ilegal pero, como todos sabemos, la ley es interpretable, es decir, moldeable, como si fuera de plastilina, quien tiene poder puede darle el significado que quiera y si es recurrida ante un tribunal este mismo poder ya se encargará de ejercer la conveniente presión para que el poder judicial no ponga objeciones’. Tal concepción implica un grave desprecio para el Estado de derecho ya que sitúa al poder (al Estado entendido como conjunto de órganos) por encima y al margen de las normas (entendidas en su conjunto, como sistema que conforma un ordenamiento jurídico), es decir, del derecho.

Es más, en el fondo, lo que se pretende con esta concepción es configurar un poder político con voluntad ilimitada de mando, precisamente lo contrario de la idea de Estado de derecho, al prescindir de dos principios básicos: la división de poderes (todo poder está limitado por otro poder) y la supremacía del derecho (toda actuación de un poder público debe estar autorizada por una norma jurídica y dictado en forma de tal). Ambos principios están estrechamente relacionados y van dirigidos a la misma finalidad: que un hombre no gobierne sobre otro sino que nos gobiernen únicamente las leyes y que estas tengan como objetivo la igual libertad de las personas.

Por tanto, desconfíen de quienes hablan de voluntad política. Incluso cuando hablan en nombre de una supuesta voluntad del pueblo, interpretada por ellos, en la mayoría de los casos lo que pretenden es saltarse las normas, vulnerar el derecho, es decir, que las personas deban obedecer a otras personas, en concreto a ellos, y no a las leyes, es decir, a todos.

Aprender y enseñar
Amando de Miguel Libertad Digital 20 Enero 2015

El dominio de una lengua no es un fin en sí mismo, salvo quizá para ciertos candidatos a catedráticos de Lengua y Literatura. Se trata más bien de un aprendizaje que resulta conveniente para muchos otros aspectos de la vida. Se dirige especialmente a la tarea de comunicar ideas o enseñar algunas disciplinas. Me consta que muchos de los corresponsales de esta seccioncilla son profesores, como yo mismo. Se nos nota enseguida.

El dominio de una lengua es el cuento de nunca acabar. El aprendizaje de cualquier cosa recuerda el mito del tonel de las pobres Danaides, que nunca se llenaba. Se trata de hacerlo más efectivo si se siguen algunas recomendaciones.

En los milenios pasados y hasta hace unos pocos lustros el aprendizaje consistía fundamentalmente en succionar la información que proporcionaban los maestros. La facultad principal era la memoria, una cualidad que nos distingue de los otros mamíferos. Pero de repente hemos entrado en una etapa soberbia en la que la información nos la proporcionan generosamente las máquinas.

La ley de la inercia es bien humana. Seguimos aprendiendo y enseñando como los habitantes de la época anterior a los ordenadores y sus derivados. Es decir, el aprender y enseñar siguen siendo procesos rutinarios con escasa eficacia. Lo cual no quiere decir que la memoria no sea una capacidad útil. Se trata de algo superior: manejar bien los abundantes datos que están a disposición por todas partes.

¿Qué hacer con tanta información como nos desborda? Establecer comparaciones, seleccionar las pocas de los trillones posibles. El arte de comparar es la cualidad que definitivamente nos distingue de los otros mamíferos.

La comparación adecuada debe salvar varios escollos. Primero, hay que medir bien los términos de la comparación. Por ejemplo, los médicos miden bien la fiebre pero no el dolor. El segundo paso consiste en superar las apariencias, las observaciones a primera vista. La divisa de "no es lo que parece" se encuentra en la base de muchos desarrollos científicos. Bien lo sufrió Galileo. Efectivamente, la Tierra giraba alrededor del Sol, no al revés, como parecía.

Para ponerse a comparar, el sujeto debe practicar la virtud de la curiosidad. Desgraciadamente, en la cultura española se trata más bien de una tacha. La persona que manifiesta cuidado por saber puede resultar sospechosa. Nada menos que ahí residió el misterio del pecado original. Pero sin el desarrollo de esa capacidad la especie humana habría desaparecido hace mucho tiempo.

En las empresas científicas aparece la falacia de la correlación. La primera interpretación de dos fenómenos que se asocian positivamente ("cuanto más del uno más del otro") es que uno es la causa del otro. No tiene por qué ser así, pero la natural pereza nos lleva a presumir que la corfrelación significa casualidad. En todo caso puede servir como pista para establecer las verdaderas causas, aunque muchas veces son múltiples. Por eso mismo, el proceso de aprender no termina nunca. Ese es su encanto.

Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

Stiglitz alerta de "la sinrazón" de los movimientos nacionalistas y separatistas
El premio Nobel de Economía considera a estos partidos como contrarios a los valores de la Ilustración.
Redacción Cronica Global 20 Enero 2015

El premio Nobel de Economía, Josep Stiglitz, ha escrito este domingo un artículo en el diario El País en el que alerta del auge de los movimientos nacionalistas en el seno de la Unión Europea.

En su artículo titulado ‘Europa y su momentánea sinrazón’ cuestiona las políticas de austeridad que está llevando a cabo la Unión Europa y avisa del “alarmante crecimiento” de partidos nacionalistas que amenazan la integridad de la Unión Europea.

Stiglitz considera a estos partidos como contrarios a los valores de la Ilustración: "A lo largo y ancho de Europa, hemos sido testigos del alarmante crecimiento de los partidos nacionalistas extremistas, contrarios a los valores de la Ilustración que son los que han hecho que Europa logre tantos éxitos. En algunos lugares, crecen grandes movimientos separatistas.”

El célebre economista concluye su artículo con la afirmación de que los problemas de una parte de Europa -como, en el caso concreto, Grecia- es problema de todos, y aboga por rechazar las políticas de austeridad si no queremos más reacciones populares.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

El atentado de París
MIGUEL CÁMARA www.gaceta.es 20 Enero 2015

Bolinaga, que acaba de fallecer después de dos años de ser puesto en libertad porque decidieron que le quedaban unos quince días de vida; ha estado visitando tabernas, mofándose de las víctimas, y sin pedir perdón

Siempre se ha dicho el que siembra vientos recoge tempestades; aquí y en París (nunca mejor dicho) En Francia eran conocidos de la Policía y los Juzgados los terroristas yihadistas que asesinaron a sangre fría a unos periodistas por ejercer su profesión con humor satírico, pero dentro de los límites de una sociedad democrática. Nadie entiende que estos asesinos pudieran andar sueltos sin control. Aquí hemos tenido algunas experiencias por las mismas razones: el inmigrante ilegal que arrojó a las vías del metro a un joven policía, había sido detenido en nueve ocasiones y existen causas contra él; pero deambulaba tranquilamente por la calle y sabía que se podía enfrentar a la policía sin mayor problema; tampoco esta situación puede entenderla nadie, pues, además, nos encontramos con decisiones judiciales basadas en las interpretaciones más torticeras de la Ley, como es el caso del asesino Bolinaga, que acaba de fallecer después de dos años de ser puesto en libertad porque decidieron que le quedaban unos quince días de vida; ha estado visitando tabernas, mofándose de las víctimas, y sin pedir perdón. Tenemos también la legalización político-judicial de bandas proetarras como Sertu y Bildu.

Frente a estas injusticias, y tantas más, se ven otros casos que conmueven la sensibilidad de cualquiera, como es, por ejemplo, esa pobre mujer que se enfrenta a varios años de cárcel porque hace cinco años robó una cartera para poder alimentar a su hija; está bien que se le aplique la Ley, pero ¿Qué Ley aplican a los casos citados? No es preciso cambiar las leyes ni hacer otras nuevas; hay que cambiar a los gobernantes, y a algunos jueces. Nuestras autoridades han sembrado en los poderosos que dilinquen, y en los asesinos islamistas, una confianza que usan con toda frialdad. Al mundo islámico se le ha permitido la construcción de gran número de mezquitas en España, al tiempo que han conseguido que retiremos los crucifijos de las escuelas porque dañan sus sentimientos religiosos; en muchos pueblos españoles, por la misma razón, se ha prohibido la construcción de Belenes en Navidad… Nosotros, en sus países, nos tenemos que descalzar para entrar en sus templos; ¡no les digo si pretendiéramos edificar una iglesia cristiana en alguno de esos países! Pero, de seguir así las cosas, será peor cuando nos tengamos que descalzar nosotros para entrar, por ejemplo, en nuestra propia Mezquita-Catedral de Córdoba. Quizá lo veamos algún día.

Nuestros gobernantes no se ocupan seriamente de estos asuntos, que seguirán empeorando inevitablemente; sus buenos sueldos y, sobre todo, sus grandes y eternos privilegios, los distancia, cada vez más, de los ciudadanos, y no están dispuestos a comprometerse con ellos por temor a perder todo lo que tienen hoy, y conservarán mañana. Es por ello que su falta de interés, su irresponsabilidad, su apatía, su total autocomplacencia, y otros sentimientos negativos del subconsciente del gobernante, va formando el caldo de cultivo que alimenta los vientos que van sembrando a los pies de esos asesinos, ajenos a cualquier religión que ampare sus crímenes.

Siembra vientos, y recogerás tempestades. Aquí y en París

Podemos y el derecho a decidir
Jesús Royo Arpón www.lavozlibre.com 20 Enero 2015

Lingüista

Nos cachondeábamos, imprudentes que somos, del gran hallazgo del nacionalismo, el derecho a decidir. Y es que vamos sobrados, creemos ingenuamente que lo que es despreciable a la postre será despreciado: y no. No dominamos las técnicas de mercado, no entendemos los mecanismos emocionales del mercado ideológico. Y los nacionalistas sí. Los nacionalistas, como el diablo, saben más por viejos que por diablos. Reconozcamos que, con esto del derecho a decidir, que no hay por dónde cogerlo, que teóricamente es tan endeble, el nacionalismo se ha llevado el gato al agua, nos ha dado sopas con honda y nos ha dejado con el culo al aire.

Hay que rebobinar: ¿por qué el 'derecho a decidir' ha resultado tan potente, prácticamente inexpugnable? Pues porque es un concepto primario, que marca la diferencia entre ser y no ser persona. Negarle a alguien su derecho a decidir es convertirlo en un esclavo, un infante, un preso, un objeto. Todas las causas humanistas y positivas son una conquista del derecho a decidir: sobre el propio territorio, sobre la propia riqueza, sobre el propio cuerpo, sobre la propia sexualidad, etcétera. La construcción de Europa, evidentemente positiva, no se presenta nunca como una restricción del derecho a decidir de los estados miembros, que lo es, sino como “una ampliación del horizonte” de ese derecho. Si alguien se manifiesta contrario al derecho a decidir, inmediatamente debe aclarar en qué sentido: en cambio, quien lo hace a favor no debe explicar nada, está por definición amparado dentro de lo aceptable. Consecuencia evidente: nunca hay que declararse contrario al derecho a decidir. O saldrás escaldado, que es lo que nos ha pasado a los quisquillosos que nos poníamos a matizar: “¿derecho a decidir? Sí claro, pero no siempre, según y cómo...” Ahí ya habíamos caído en la trampa, se nos veía el plumero de sospechosos y saltaban las alarmas de contrarios a la democracia y a los derechos elementales del hombre.

PODEMOS es ahora mismo la gran amenaza para el soberanismo, porque se le lleva de golpe toda la gran masa de descontentos por la crisis y por la corrupción, con los que el nacionalismo contaba para que le cuadraran los números. A PODEMOS no se le pueden endilgar los tópicos descalificadores clásicos: fachas, franquistas, mesetarios, imperiales, casposos, retrógrados. Conclusión: Nois, tenim un problema. Hay que pararlos. Hay que meterse dentro, y amarrarlos a la causa nacional. Estoy seguro de que ya ha empezado la “operació PODEM” para cooptarlos y ganarlos para la causa del soberanismo, no llamada así, que no cuela, sino bajo el señuelo del “dret a decidir”. Y ahí los chicos de PODEM andan mascullando perplejidades, como que no lo tengo muy claro, ahí me has pillado. Y la maquinaria nacionata arrecia con carnaza suculenta: el dret a decidir representa el principio radicalmente democrático, los pueblos aspiran a emanciparse, es la lucha de los oprimidos contra imperialismo, etcétera.

Pues bien: cojamos el toro por los cuernos. El derecho a decidir, claro que sí, pero no todo derecho a decidir. Porque el derecho a decidir de unos implica siempre la negación del derecho a decidir de otros. La revolución social, por ejemplo, afirma que los obreros deciden sobre el producto de su trabajo, pero a la vez niega el derecho del burgués a apropiarse del trabajo de los obreros. El “dret a decidir” de Catalunya implicaría la negación del derecho a decidir del conjunto de España, que es lo que dice la Constitución. Y al revés, el derecho a decidir vigente, de todos los ciudadanos, implica la negación de la decisión de una parte. Derecho a decidir, sí, pero no a decidir llevarse el dinero a Andorra: ese dinero es de todos. Derecho a decidir, sí, pero no a decidir saltarse la igualdad fiscal de todos. Derecho a decidir, sí, pero no a decidir llevarse “lo mío” como si fuera “mío”: lo que los nacionalistas llaman “els nostres diners” en realidad son de todos. La fábrica no es solo del fabricante, el banco no es solo del banquero. Catalunya no es solo de los catalanes. Cada vez más, todo es de todos.

Ojo Urbasart. Ojo Bertomeu: que no os la den con el “dretadecidir”. Que no os la cuelen, como nos la colaron a nosotros. Confiamos en vuestros reflejos. Os estamos mirando fijamente.

La AVT y las cinco traiciones de Rajoy
La Asociación de Víctimas del Terrorismo lanza en internet varios vídeos en los que reprocha al Gobierno su actitud en los últimos años
AGENCIAS | MADRID El Correo 20 Enero 2015

La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha lanzado a través de internet cinco vídeos en los que denuncia las traiciones en las que, a su juicio, ha incurrido el Gobierno de Mariano Rajoy y que justifican la convocatoria de la protesta el próximo sábado en la plaza de Colón de Madrid.

Con la etiqueta 'No más traiciones' en su cuenta de Twitter, la AVT quiere que sus seguidores en esta red social puedan ver cinco vídeos de corta duración en los que el presidente del Ejecutivo, Mariano Rajoy, habla en distintos foros sobre política antiterrorista.

En los dos primeros, fechados en marzo de 2007 durante una manifestación de víctimas del terrorismo, Mariano Rajoy, entonces líder de la oposición, subraya que los terroristas "no tienen nada que reclamar" y que "su único destino es la cárcel".

Unas palabras sobre las que se ven imágenes de miembros de la banda que posteriormente fueron excarcelados como Inés del Río, Santi Potros, Alberto Plazaola o Iosu Uribetxebarria Bolinaga, fallecido el pasado viernes.

Mientras Rajoy defiende que las víctimas son "el mejor estandarte de los valores" del PP y critica los permisos penitenciarios otorgados por el entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, las imágenes que acompañan a estas manifestaciones son titulares como el tercer grado concedido a Uribetxebarria.

Rajoy vuelve a protagonizar el tercer vídeo en un mitin pronunciado a poco menos de un mes de las últimas elecciones generales en el que el ya candidato del PP ofrece "soluciones" a las víctimas del terrorismo, al igual que el cuarto compilado de imágenes dedicadas a destacar algunas de las principales promesas del programa electoral del PP.

V?DEO DE LA AVT VIDEO
Estos cuatro vídeos acaban con la palabra traición, mientras que "se acabaron las mentiras" cierra las últimas imágenes que reprochan al Ejecutivo -también puede verse al ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz- los permisos de salida de la cárcel concedidos a varios presos etarras.

La AVT pretende que los ciudadanos conozcan las "traiciones" a las víctimas del terrorismo y las "mentiras" de su programa electoral en política antiterrorista que han motivado que el próximo sábado la asociación haya convocado una concentración de protesta

El ayuntamiento que tiene dinero para el euskera pero no para sillas de ruedas
Euskonomicswww.latribunadelpaisvasco.com 20 Enero 2015

En los últimos tiempos, se ha instalado un dogma que establece una correlación entre el nivel de instrucción del político y su validez para gestionar la ‘res publica’. Así, una nulidad intelectual como Pablo Iglesias es encumbrado a los altares laicos por el mero hecho de tener “una carrera” y ser profesor en una facultad pública más que venida a menos como es la de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid.

Al igual que en el caso del líder de Podemos, el rebaño de seguidores del alcalde de San Sebastián, Juan Carlos Izaguirre, repite hasta la saciedad la “preparación” del primer edil, ya que estudió medicina, licenciatura que, como es de dominio público, se encuentra intrínsecamente relacionada con la gestión de un consistorio.

Lo que, sin embargo, callan los corifeos del separatista igueldotarra devenido en alcalde de la ciudad es la calamitosa situación de los servicios sociales municipales. Y resulta especialmente llamativo o cínico que un médico como Izaguirre se haya desentendido de la calidad de vida de los donostiarras.

Según hemos podido saber, los servicios sociales de San Sebastián reconocen una absoluta carestía en medios para atender a las personas más necesitadas del municipio. Las trabajadoras de uno de los centros de esta concejalía ubicado en la zona este de la ciudad denuncian que no hay fondos para ceder a los enfermos sillas de ruedas con las que poder desplazarse, camas o colchones reclinables para aquellas personas postradas en camas y, en general, cualquier tipo de material socio-sanitario que ayude a mejorar la calidad de vida de los colectivos más dependientes.

Pero todo esto trae sin cuidado al preparadísimo y benefactor doctor Izaguirre y sus voceros. Lo importante es la gestión de las basuras o euskaldunizar San Sebastián a base de subvenciones sin sentido.

Dicho de otro modo, el consistorio destina millones de euros para, entre otras banalidades, elevar la tasa de reciclaje o imponer un idioma minoritario e inútil en un mundo globalizado, pero carece de medios para comprar unas cuantas sillas de ruedas para las personas en situación de extrema dependencia.

Menos mal que el sujeto que ocupa la alcaldía de la ciudad ha estudiado medicina y se le presupone una sensibilidad o interés hacia las personas enfermas. De nuevo, el estúpido dogma del que hablábamos al principio de este artículo se demuestra como otra ‘boutade’ de nuestros tiempos.


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