AGLI Recortes de Prensa   Domingo 25  Enero 2015

La enésima broma del BCE
Juan Laborda www.vozpopuli.com 25 Enero 2015

Llama la atención como la inmensa mayoría de los medios de comunicación, economistas de postín y políticos varios celebraron con alegría, alborozo, pitos y cornetas, la última decisión del Banco Central Europeo. Con perdón, y disculpen si suena presuntuoso, no tienen ni idea de lo que dicen. La expansión monetaria ha sido una constante desde el inicio de la crisis, no ha valido ni valdrá absolutamente para nada. La razón es muy simple, la política monetaria es totalmente ineficiente en recesión de balances. Diversos economistas, aquellos que sí predijeron esta crisis sistémica, se han desgañitado tratando de explicar dicha falacia. Dos muestras recientes, la entrevista de El País a Richard Koo, y las perspectivas globales para 2015 de Steve Keen.

Inicialmente era incompetencia estructural, específicamente la falsedad de la Teoría Monetaria de Milton Friedman y sus muchachos de Chicago. Ahora ya es mala leche, pura prerrogativa de clase, como en pleno siglo XIX. La superclase con esta política monetaria trata de mantener su riqueza a costa de los demás. La razón es muy sencilla, la expansión monetaria está condicionada a lo que eufemísticamente denominan reformas estructurales.

Concretamente ha ido aderezada con ingredientes tremendamente tóxicos, aceleradores de la pobreza y miseria. Nos referimos a enormes dosis de restricción fiscal –lo llamaban austeridad expansiva, los muy caraduras-; acompañadas con un dispendio de dinero público para rescatar a terceros –lo que incrementa la deuda pública como nunca, a unos niveles inasumibles-; y condimentada con una brutal deflación salarial -el inefable Guindos sigue sin distinguir entre “deflación a la Mundell” y deflación a la Keynes”, allá él-.

BCE, más de lo mismo
El programa masivo de compra de deuda por parte del Banco Central Europeo en mercado secundario no es para aliviar a los Estados y permitirles la implementación de una potente expansión fiscal eficaz contra la recesión de balances, ¡qué va! El objetivo es otro, seguir recapitalizando a un sistema bancario europeo insolvente, que en realidad es quien situó en su puesto a Mario Draghi, con la aquiescencia de una mediocre clase política europea.

Primero fue el subsidio en 2011 a bancos quebrados, mediante inyecciones masivas de financiación a largo plazo barata. Se pretendía con ello que la banca pudiera refinanciar su deuda, lo que era imposible en los mercados financieros; y comprara deuda pública soberana que le permitiera mejorar sus márgenes y financiar a los Tesoros nacionales. Después fue el anuncio de un programa de compras de deuda bancaria vinculada a que dieran préstamos e hipotecas, usando el mismo pretexto que en 2011, reactivar el ciclo del crédito.

¿Y ahora? Más de lo mismo. Tratar de sacar de los balances bancarios privados una gran parte de su cartera de deuda pública, bajo el cansino pretexto de que con ello ayudará a reactivar el ciclo de crédito. En realidad se pretende trasladar a la “lavadora” de los Bancos Centrales, parte de la cartera de deuda soberana que tiene los bancos, por si vienen mal dadas y los mercados financieros aumentan la aversión al riesgo.

La política económica implementada en Europa, en realidad, se empeña en reconstituir el sistema existente con el objetivo último de favorecer de manera permanente a la clase dominante, mientras que dejan a los ciudadanos con una sensación de impotencia y desesperación política. Para ello, con el apoyo de la ortodoxia académica, se propuso, utilizó, y continúa usando, dos líneas básicas de política económica en lo que podemos calificar como una cínica perversión de las mismas. Se dice que con ello se pretende estimular la demanda, cuando en realidad se fomenta la especulación, la pobreza y la miseria.

Bancos Centrales como parte del problema
Por un lado, una política monetaria expansiva al servicio exclusivo de las élites, especialmente las bancarias, como venimos denunciando desde estas líneas. El nuevo experimento del BCE es una prueba de ello. Se continúa fomentando la toma de riesgos excesivos en los mercados financieros. De la generación de burbujas o creación temporal de riqueza sólo se benefician las clases de renta más alta, aumentando la desigualdad.

Paralelamente, como parte de un acuerdo tácito oculto, se está produciendo una brutal expansión de la deuda pública en la práctica totalidad de las democracias occidentales. Detrás de ello no se pretende sostener el empleo, los ingresos, las pensiones, la seguridad de una vivienda, tener unos estándares salariales mínimos, o el derecho a una educación digna como elemento de mejora social. ¡No!, no hay nada de eso. Sólo se está incrementando la deuda pública para financiar a terceros, y sanear sus desaguisados. El BCE promovió rescates bancarios a costa de contribuyentes -véase España y, sobretodo, Irlanda-

Pero este juego llega a su fin: mercados financieros manipulados tremendamente sobrevalorados; beneficios empresariales estadounidenses a la baja, una vez que familias y Estado empiezan a ahorrar; China exportando deflación masiva; y nuestra querida España con una deuda externa neta en récord histórico y su enésima huida hacia adelante.

Los Bancos Centrales son parte del problema. Ya no solo es que fallaran en su labor de supervisión, o incentivaran una toma de riesgos a través de una política monetaria tremendamente laxa. Es todavía peor. Siguen sin entender la naturaleza endógena del dinero, y el comportamiento innato de la banca a esparcir deuda sin ningún tipo de control. Y encima cuando a ésta le sale mal las apuestas, sus acreedores y gerencia se van de rositas. Tremendo.

Patada hacia adelante
Alejo Vidal-Quadras www.vozpopuli.com 25 Enero 2015

Un billón de liquidez inyectado en la Eurozona en año y medio no es una medida de política monetaria, es una medida de política fiscal de una contundencia plagada de riesgos. Lo que el Banco Central Europeo y sus apéndices los Bancos Centrales nacionales han anunciado que van a hacer es comprar de forma masiva deuda soberana ahora en poder de las entidades financieras privadas para que el crédito se anime, el dinero circule hacia familias y empresas, las bolsas suban, las primas de riesgo converjan a la baja, las exportaciones crezcan, las hipotecas bajen y el peligro de deflación se desvanezca.

Este horizonte de felicidad y abundancia, al igual que sucedió en la década prodigiosa 1998-2008, no será más que un espejismo condenado al fracaso si no se acometen con decisión y coraje las reformas estructurales del sistema productivo que necesitan Francia, España, Italia, Portugal y Grecia para ser competitivas a escala global. De hecho, Mario Draghi se ha apuntado a la tesis de la izquierda de que la austeridad no es la solución a los problemas y de que lo que hace falta es un amplio programa de estímulos.

Es verdad que el presidente del Banco Central Europeo, la canciller alemana y la directora gerente del Fondo Monetario Internacional han insistido en Davos sobre la urgencia de que los países meridionales de Europa pongan en marcha medidas de liberalización de sus mercados internos, de flexibilización de sus regulaciones laborales, de moderación del esfuerzo fiscal de personas físicas y jurídicas, de reducción y simplificación de las Administraciones, de freno al corporativismo, de saneamiento institucional, de mejora de la calidad de la educación y de lucha contra la corrupción.

Pero la experiencia nos ha demostrado ampliamente que los Gobiernos y los partidos políticos no sacrifican sus intereses electorales o corporativos en ausencia de mecanismos coactivos externos de extraordinaria dureza. Sólo cuando ven que las urnas les vuelven completamente la espalda o los jueces y fiscales les atacan en tromba, los líderes parlamentarios de los Estados-Miembros periféricos se inclinan por el camino de la eficiencia, la honradez y la primacía del bien común.

La reciente crisis que les ha puesto contra las cuerdas y ha generado un auge sin precedentes de partidos populistas en los dos extremos del arco ideológico ha puesto en evidencia esta resistencia a ultranza a renunciar a parte de su poder para devolver a la ciudadanía el protagonismo de la vida pública y dejar de vaciarles los bolsillos mediante impuestos confiscatorios para comprar votos con programas sociales inasumibles, realizar inversiones megalómanas o nutrir sus cuentas en Suiza o en las Bahamas.

El supremo gestor del euro ha abierto de nuevo la caja de Pandora a la vez que recomendaba a los huracanes que ha soltado que soplen ordenadamente y sin causar destrozos. Sin embargo, una vez los Ejecutivos de los PIGS se vuelvan a encontrar en la cómoda posición que les proporciona el empréstito fácil y barato, es más que posible que las prédicas moralizantes que les hagan desde Berlín, Frankfurt o Washington caigan en saco roto. Mario Draghi ha dado una fuerte patada hacia adelante a la economía europea y falta por ver si la está lanzando hacia la recuperación sostenida o hacia un nuevo desastre.

SE PREMIA LA DEUDA, SE CASTIGA EL AHORRO
¿Qué es y qué efectos tiene un Quantitative Easing?
Juan Ramón Rallo Libertad Digital 25 Enero 2015

El Banco Central Europeo acaba de anunciar una "flexibilización cuantitativa" (Quantitative Easing) por importe de 1,1 billones de euros: algo más que todo el Producto Interior Bruto de España. Al entender de muchos, esta "inyección de dinero" en la economía es la clave de nuestra recuperación, pero para evaluar realmente sus efectos conviene conocer tanto su naturaleza como sus atribuidas consecuencias.

¿En qué consiste exactamente?
El Quantitative Easing no es más que la compra de ciertos activos bancarios por parte del banco central. Imagine que el BBVA adquirió hace unos meses un bono del Tesoro español por un importe de diez millones de euros y con un plazo de vencimiento a diez años; imagine, además, que el BBVA se arrepiente de haberlo comprado o simplemente está necesitado de mejorar su liquidez. En tal caso, y dado que todavía falta una década para que el Estado español le devuelva el dinero que previamente le ha prestado, el BBVA tenía hasta ahora dos opciones: la primera, pedir un crédito al BCE aportando como garantía ese título de deuda pública (como quien pide una hipoteca garantizándola con su casa); la segunda, vender la deuda pública a otros inversores privados.

El problema de la primera vía para mejorar la liquidez del BBVA es que se trata de una mejora temporal que conlleva, además, un coste financiero: el crédito que el Banco Central Europeo le concede al BBVA vencerá en un plazo breve de tiempo (un mes, un trimestre o, en el mejor de los casos, tres años) y, además, obliga al BBVA a pagarle un interés periódico al BCE. Es decir, en el fondo el BBVA no está mejorando estructuralmente su liquidez: su saldo de tesorería aumenta sólo de manera temporal y al coste de soportar un cierto coste financiero.

La segunda vía es, en principio, más interesante para el BBVA: vende el bono de deuda pública a otro banco (por ejemplo, Bankia), de modo que se deshace definitivamente de él y, por tanto, se mejora de forma estructural su liquidez sin necesidad de abonarle continuamente intereses a Bankia. Ahora bien, desde un punto de vista macroeconómico, esta transacción tiene un defecto: sí, el BBVA mejora su liquidez… pero lo hace a costa de que Bankia empeore la suya (Bankia tiene que reducir sus disponibilidades de efectivo para comprarle la deuda pública a BBVA). ¿Qué hacer, pues, si nuestro objetivo es que algunos agentes económicos puedan mejorar su liquidez sin que nadie empeore la suya? Aquí entran los Quantitative Easing.

Mediante las flexibilizaciones cuantitativas, es el banco central quien compra la deuda pública (u otra deuda privada) en manos de los bancos privados. ¿Y cómo la compra? Imprimiendo nuevos billetes de euro expresamente para ello (en realidad, incrementa el saldo de la cuenta corriente que los bancos tienen en el BCE, pero el efecto es exactamente el mismo que imprimir nuevos billetes). Por consiguiente, y siguiendo con nuestro ejemplo anterior, el BBVA puede mejorar estructuralmente su liquidez sin que nadie la empeore porque el banco central crea nueva liquidez con la que sanear su balance.

¿Qué efectos supuestamente tiene?
Según se nos dice, los Quantitative Easing poseen varios efectos que redundan en beneficio del conjunto de la economía y que permitirían reanimarla.

Para empezar, contribuyen a reducir los tipos de interés: si el banco central aumenta la demanda de determinados títulos de deuda, el tipo de interés de esos títulos de deuda cae (por simplificar: comprar un título de deuda es equivalente a prestar al deudor de ese título de deuda, y a mayor oferta de préstamos, menores tipos de interés). En sí mismo, esto ya constituye un estímulo para aquellas entidades cuyos títulos de deuda adquiere el banco central: los menores tipos de interés abaratan su coste de financiación (paradigmáticamente, el Tesoro público podrá endeudarse de manera más asequible, liberando recursos para otras partidas del gasto).

Segundo, la situación financiera de los bancos privados mejora: sus inversiones ya no están tan "atascadas" o "comprometidas" en créditos a largo plazo, sino que son reemplazadas por efectivo recién impreso por el banco central.

Tercero, la combinación de menores tipos de interés y del manguerazo de liquidez a los bancos debería incrementar la concesión de nuevos créditos a la economía productiva. Por un lado, el balance de los bancos es más sólido tras la flexibilización cuantitativa y, por tanto, disponen de mayor capacidad para extender nuevo crédito. Por otro, los bajos tipos de interés de cierta clase de deuda (por ejemplo, de la deuda pública) constituyen un incentivo para que la banca busque nuevos caladeros donde invertir su dinero: si la cómoda y segura compra de deuda pública ya no es un negocio (porque las flexibilizaciones cuantitativas del BCE han anulado su rentabilidad), a los bancos no les quedará otro remedio que asumir mayores riesgos y prestar a familias y empresas el nuevo dinero que han recibido del banco central. Además, dado que habrá un torrente de bancos deseosos de prestar a familias y empresas, los tipos de interés del crédito privado caerán, con lo que más gente querrá endeudarse.

Cuarto, el aumento del crédito al sector privado permitirá incrementar el consumo y la inversión con base a la deuda. Mayor gasto privado tenderá a reavivar la economía y, de este modo, no sólo a reanimar la "actividad" sino también a elevar los precios, ahuyentando así el terrible fantasma de la deflación.

Quinto, parte de ese gasto a crédito se filtrará hacia el exterior y, para ello, habrá que vender euros y comprar dólares, libras o yenes, con lo que estas últimas divisas se apreciarán frente al euro (es decir, el euro se depreciará). Y, además, como todo el mundo anticipará esta depreciación del euro, los especuladores tenderán a acelerarla, liquidando sus posiciones en euros o incluso adoptando posiciones cortas en la moneda europea.

Y sexto, la mayor disponibilidad de crédito barato, el mayor gasto interno, las subidas de precios, la depreciación de la moneda y la expectativa de que estas condiciones de laxitud y bonanza se mantendrán tanto tiempo como sea necesario para relanzar el crecimiento económico constituirán un marco macroeconómico en el que los agentes se sentirán cómodos para volver a endeudarse, a invertir, a consumir, a expertos y a contratar a más trabajadores. Todo un éxito.

¿Cuáles son sus contraindicaciones?
Como debería resultar evidente, si los Quantitative Easings fueran tan maravillosos, no habría gobierno alguno en el mundo (ni siquiera los más sádicos con su población) que dejaran de aprovecharse de ellos. Pero claramente éste no es el caso: los Quantitative Easings son la excepción, y no la norma, de la política monetaria de un país. En tiempos normales, el motivo es claro: cuando la economía está creciendo merced al impulso de unos bancos que prestan y de unas familias y empresas que se endeudan, echar más leña al fuego sólo contribuye a recalentar excesivamente la economía y a que suban los precios más de lo deseado.

Sucede que actualmente no estamos en ese escenario: los bancos no prestan, familias y empresas no piden prestado, los precios caen y nadie gasta. Por tanto, actualmente el Quantitative Easing parece constituir un necesario impulso a una economía estancada que no va acompañado de efectos adversos. Pero no tan rápido: aunque el Quantitative Easing no vaya a provocar a medio plazo nada parecido a una elevada inflación (no hablemos ya de hiperinflación), eso no significa que no pueda tener otras consecuencias perjudiciales.

El primer efecto es que el banco central pierde margen de maniobra a la hora de gestionar su moneda: el valor del euro se determina diariamente en los mercados en función de su demanda y de su oferta. Con los Quantitative Easings, el banco central no sólo incrementa la oferta de euros en un momento en el que muchos inversores prefieren tener euros en efectivo a deuda a largo plazo denominada en euros, sino que se esclerotiza a la hora de regular esa oferta en el futuro: si dentro de unos años el público rechazare mantener sus saldos en efectivo y comenzare a gastarlos en bienes de consumo o de inversión, sí podría desatarse una alta inflación en los bienes de consumo o en los activos que el banco central no podría frenar salvo disparando exageradamente los tipos de interés.

O dicho de otra manera, el Quantitative Easing esteriliza los instrumentos tradicionales con los que cuenta el banco central para administrar su provisión de financiación al sistema financiero. Como reconocen los propios ex jerarcas de la Fed, la estrategia de entrada en el Quantitative Easing está muy clara; la estrategia de salida está de momento en pañales. Como la pasta de dientes, sacarla del tubo es muy fácil; volverla a meter, puede ser muy complicado.

El segundo efecto es que los bajos tipos de interés no tienen por qué estimular un nuevo ciclo de endeudamiento que relance la economía, salvo acaso entre las Administraciones Públicas. Estas últimas sí siguen plenamente interesadas en mantener unos déficits públicos desbocados cuyo coste trasladan impunemente a las generaciones futuras: menores tipos de interés de la deuda pública a buen seguro facilitarán su indisciplina a costa del contribuyente. Distinto es el caso de familias y empresas: si éstas siguen altamente endeudadas con respecto a su capacidad futura de generar riqueza, facilitarles de forma artificial el endeudamiento no las llevará normalmente a redoblar sus pasivos, por lo que el efectivo inyectado por el banco central a la banca privada permanecerá en las cajas fuertes de esta última. Se puede llevar el caballo al río (facilitar el endeudamiento), pero no se le puede obligar a beber (a endeudarse).

Ahora bien, lo anterior no significa que la reducción de tipos de interés del Quantitative Easing carezca de efectos adicionales: los tipos de interés no sólo influyen a la hora de determinar el volumen de nueva deuda, sino también a la hora de determinar el precio de los activos y el ritmo al que se amortiza la deuda pasada. Instituir un clima de tipos de interés bajos puede que no relance el nuevo crédito, pero a buen seguro sí ralentizará la velocidad a la que familias y empresas reducen anticipadamente su deuda pasada (la deuda a tipo de interés fijo será mucho más cara de recomprar en el mercado; la deuda a tipos variables dejará de pagar intereses, por lo que no interesará amortizarla) y fomentará un incremento del precio de los activos financieros vía aumento del múltiplo sobre sus beneficios presentes (como en parte ya ha sucedido en la bolsa estadounidense).

Es decir, la reducción de tipos de interés de la flexibilización cuantitativa consolidará un contexto económico de alto endeudamiento y de activos sobrevalorados: lejos de facilitar el reajuste económico —consistente en minorar nuestra deuda y en asignar el capital hacia los proyectos verdaderamente más valiosos— lo dificultará.

En tercer lugar, si los menores tipos de interés de la flexibilización cuantitativa sí estimularen una mayor concesión de nuevo crédito (tal como desean sus impulsores), fijémonos en que lo harían empujando a los bancos a que asumieran mayores riesgos de los que ahora mismo creen prudente asumir. La idea, como ya hemos explicado, es que el Quantitative Easing mate la rentabilidad de los activos seguros para que así los inversores se lancen de cabeza hacia las relativamente más rentables pero inseguras inversiones. Más deuda y más riesgo. Por ende, mucha mayor fragilidad financiera: justo la receta que nos condujo al desastre de la crisis actual y por lo cual muchos de los que ahora defienden las flexibilizaciones cuantitativas se han cansado de exigir una mayor regulación del sistema financiero.

En cuarto término, y ligando los dos puntos anteriores, si el Quantitative Easing estimula una mayor concesión de créditos a tipos de interés más bajos, todos aquellos empresarios que se hayan financiado previamente a tipos de interés más altos verán su deuda como una desventaja competitiva. Si tus rivales se han financiado al 2% mientras tú has de seguir pagando durante años el 6%, es obvio quién tiene las de ganar (y no: justamente porque las flexibilizaciones cuantitativas elevan el valor de mercado de las deudas, quien se ha financiado al 6% no puede refinanciarse al 2% salvo trasladándole a su acreedor las pérdidas derivadas de esa quita de intereses). Por tanto, no sólo se financian proyectos empresariales más inseguros, sino que se concede una artificial ventaja competitiva a los proyectos más inseguros frente a los más seguros.

Y, por último, tampoco la depreciación del tipo de cambio, especialmente con la magnitud que está adoptando la del euro, tiene por qué ser positiva. Desde hace años el mundo está sumergido en una silenciosa guerra monetaria (China contra EEUU, EEUU contra Europa, Japón contra EEUU y China, Europa contra todos…) que en algún momento nos ha perjudicado a todos. Ahora parece que le toca el turno a Europa: hundir el euro para vender más allende los mares y para estimular el gasto interior a costa de las importaciones. El problema de este tipo de depreciaciones es que impiden la construcción de una división internacional del trabajo verdaderamente duradera: la especialización de cada región del planeta no se determina por su ventaja competitiva estructural frente al resto, sino por la transitoria manipulación monetaria que se imprima. Ciego hoy tú, ciego mañana yo.

En suma, las flexibilizaciones cuantitativas son un chute de liquidez que el banco central introduce dentro del sistema bancario. Los sujetos claramente beneficiados por ese chute de liquidez son los propios bancos, las Administraciones Públicas, los antiguos inversores en activos financieros, los exportadores nacionales y acaso los deudores marginalmente menos solventes; los perjudicados, en cambio, son los tenedores de moneda, los contribuyentes, los nuevos ahorradores, los importadores nacionales y acaso los deudores marginalmente más solventes. Se premia la deuda y el riesgo; se castiga el ahorro y la seguridad: la recuperación no busca asentar sobre nuevas y buenas oportunidades de negocio, sino sobre viejas y malas prácticas arriesgadas. Lejos de impulsar el reajuste sano de la economía basándolo en libertad de mercado y ahorro interno, se intenta exprimir todo el potencial de un sistema fallido huyendo hacia delante.

La piel del PP
Luis del Pino Libertad Digital 25 Enero 2015

Lo normal, cuando se entierra un cadáver, es que las partes blandas se descompongan y al final solo queden de él los huesos. Sin embargo, a veces sucede todo lo contrario.

Cuando se entierra un cuerpo en un pantano de turba, las condiciones del agua son tales (acidez, baja temperatura, carencia de oxígeno) que la piel y las partes blandas de los cadáveres se conservan intactas. Los huesos, sin embargo, se disuelven con el tiempo en el agua ácida.

El resultado es lo que se denomina una momia del pantano: un cadáver del que solo queda la envoltura exterior, pero perfectamente conservada. En los países del norte y el centro de Europa se han encontrado numerosas de estas momias, casi todas de la Edad de Hierro.

El buen estado de conservación de la piel de esas momias permite analizar con mucho detalle las circunstancias de su muerte. Sabemos, por ejemplo, que una de esas momias, el Hombre de Lindow, era un varón de unos veinticinco años de edad; de clase alta, ya que no mostraba signos de haber realizado mucho trabajo manual; que su última comida consistió en pan ácimo; y que murió de forma extremadamente cruel: lo golpearon, lo estrangularon y lo degollaron, antes de arrojar su cuerpo al pantano.

Quizá ustedes hayan visto una serie de vídeos propagandísticos que el Partido Popular ha elaborado justo antes de su Convención de este fin de semana, y en el que Rajoy, Cospedal, Floriano, Arenas o González Pons charlan sobre la situación política, poniendo cara de importantes. En un cierto momento de esos vídeos, muy parodiados en las redes sociales, Carlos Floriano dice que al PP le ha faltado "ponerle un poco de piel" a las cifras económicas, frase a la que María Dolores de Cospedal asiente muy convencida.

No soy publicista, así que lo mismo mi opinión carece de fundamento y los vídeos son magníficos, pero a mí me parecen una soberana estupidez, muy en la línea propagandística del PP. Básicamente, porque el mensaje que transmiten es que todo va estupendamente y que en lo único que se ha equivocado el PP es a la hora de contar lo estupendamente que va.

Por un lado, esa actitud destila un paternalismo que a mí me da un poco de repelús. Los protagonistas de esos vídeos hablan como si los españoles no fuéramos capaces de ver, en nuestro día a día, si las cosas van bien o mal. El PP no entiende, o no quiere entender, que si no llegamos a fin de mes más que a duras penas, por mucho que usted me explique las magnitudes macroeconómicas, no vamos a variar nuestra situación.

Por otro lado, me sorprende la ausencia de autocrítica. No es que se haya hecho algo mal en el terreno económico, sino que se ha contado mal lo que se ha hecho, según los protagonistas de esos vídeos. Lo que quiere decir que el PP pretende convencernos de que rescatar a los bancos en lugar de a las personas es bueno; de que enterrar decenas de miles de millones anuales en un estado autonómico que no necesitamos es obligatorio; de que endeudarse mucho más que en época de Zapatero es el chollo del siglo y de que matar el consumo a base de impuestos es lo mejor que le puede suceder a la Economía en tiempos de crisis.

Pero el aspecto más desolador de los vídeos, a mi juicio, es que vuelven a insistir en que la realidad no es más que económica. La ideología está ausente en esos vídeos por completo, como si a ningún elector del PP le importara un pimiento qué pase con la ley del aborto, o que se libere a terroristas por la puerta de atrás, o que se permita celebrar referendos ilegales, o que se siga desmantelando el archivo de Salamanca. "Nosotros estamos aquí", parecen decir los vídeos, "tan solo para cuadrar las cuentas y que luego pueda venir el PSOE a hacer ideología".

Ya digo: no soy publicista. Y a lo mejor esos vídeos son la pera limonera. Pero a mí me parecen ridículos. El problema del PP no es, como dice Floriano, que le haya faltado "ponerle piel a las cifras", sino que hace mucho tiempo que el PP es solo piel, simple envoltorio.

Desde que aceptó en 2008 las hojas de ruta marcadas por Zapatero, el PP se ha convertido en una momia del pantano, que ya no tiene nada por dentro. Ha disuelto por completo su estructura ideológica y ya solo queda fachada. Bien conservada, eso sí.

El PP perderá las próximas elecciones, pero no por falta de piel, como dice Floriano, sino de huesos. Resulta imposible mantener en pie un espantajo de partido al que se le ha privado de toda armazón política y del que solo queda el puritito cuero.

¿Tienen los griegos alguna culpa en el drama de Grecia?
JESÚS CACHO www.vozpopuli.com 25 Enero 2015

“Una de las cosas que más me llamó la atención cuando en los ochenta llegué a Atenas fue oír a la gente que se disponía a salir del país la expresión “me voy a Europa” o “esta semana tengo que viajar a Europa”; no decían me voy a Alemania o a Francia, sino a Europa, un detalle que quizá revela la carencia de una identidad europea clara, sin duda producto de los cuatro siglos de dominación otomana”. Quien así se expresa es Carmen, una española que en los ochenta emigró a Grecia, se casó en Atenas con Andonis, y allí echó raíces hasta que la brutal crisis que atraviesa el país les devolvió a España con casi todas sus pertenencias. Carmen y Andonis viven hoy uno de esos días marcados de esperanza en el corazón de todo amante del país heleno, pendientes del resultado de las elecciones generales que allí se celebran, y preocupados, como millones de españoles, por la influencia que pueda tener en el horizonte electoral español lo que ocurra en Grecia.

Carmen siempre tuvo claro que el país surgido tras independizarse del yugo otomano se parece a la Grecia clásica como un huevo a una castaña. Fue Europa la que a partir del siglo XIX intentó recrear en aquel país atrasado y rural, apegado a una religión ortodoxa refractaria a todo cambio, el sentimiento de pertenencia al glorioso pasado de Pericles, algo que los griegos habían perdido por completo. Recuerden el Fausto de Goethe. Se trató de un revival impostado, en parte debido a un cierto sentimiento de culpa del movimiento romántico europeo para con la tierra que vio nacer a los padres putativos de la cultura occidental. A ese extraño país balcánico y mediterráneo le quedaron los usos y costumbres de cuatro siglos de dominación, las lacras otomanas que acabarían dejando una huella indeleble en la sociedad griega actual, porque la dominación turca hasta 1821 aisló a Grecia de los grandes movimientos culturales de Occidente, por supuesto la Ilustración, y han sido las leyes otomanas las que han moldeado los valores profundos de la Grecia moderna.

La figura del cacique, esencial en la cultura griega, procede de ese periodo. Es el personaje que intermedia entre el poder otomano, inalcanzable para la gente del común, y el griego de a pie, el griego abandonado a su suerte, que piensa, lo sigue pensando hoy, que solo en el círculo familiar se puede confiar, porque fuera de la familia reina la ley de la selva. De alguna forma, para el griego de la calle el político de hoy es el cacique de ayer que, con acceso al poder turco, le protegía y ayudaba. Ahí está el origen del sistema político clientelar vigente en Grecia: uno vota a Fulano porque, en un continuo do ut des, espera que le devuelva el favor, tal vez le dé un empleo en la Administración y le ayude a desenvolverse en la inmensa burocracia. Es el origen del rusfeti, el favor político, tan inculcado en la cultura griega. Es el fakelari, el soborno, la mordida, la coima. Es el tamesa, el contacto, el enchufe sin el cual no se va a ninguna parte. Es la xenitia, la necesidad de emigrar (10 millones de griegos fuera del país, casi tantos como en el interior) para poder llevar una vida mejor. Son muchos los que han hecho en el exterior la fortuna que les negó su propio país, porque, listos como son, todo parece imposible en esa Grecia que funciona a la oriental manera, esa Grecia clientelar vallada por las trabas burocráticas, lastrada por el enchufismo y la corrupción, que confía en el cacique (el político) más que en un Estado que no le atiende, una Grecia sin sector industrial, donde uno puede trabajar en los servicios (turismo) o en la Administración, una Grecia que, a cuenta de la amenaza turca, dedica casi un 20% de sus Presupuestos a las fuerzas armadas.

“Yo vi con los propios socialistas que aquello estaba tomando un sesgo que no podía conducir a nada bueno. Porque fue el Pasok el que alentó la aparición de una odiosa clase de nuevos ricos, nuevos millonarios con las ayudas que llegaban de la UE y que en vez de dedicarse a los objetivos marcados, a la creación de infraestructuras productivas, terminaban en el bolsillo de la clase dirigente. La Grecia humilde, acogedora, pintoresca, que yo conocí cuando llegué a Atenas, la Grecia que salía a cenar a las tabernas y se ponía a cantar si se terciaba, la Grecia confiada, la de las casas sin rejas, iba desapareciendo a pasos de gigante. Cada año disminuía la seguridad. La abundancia de dinero fácil lo estaba cambiando todo, y la gente creía que aquel maná no se iba a acabar nunca, que la burbuja del dinero fácil no tenía fin. Y fue creciendo esa nueva clase de privilegiados y advenedizos. Sin clase dirigente a la que seguir, sin una burguesía culta cuyas pautas de conducta imitar, todo se fue agriando, la mala educación de la gente, el sustrato turco de la gente, la falta de cultura urbana, y una cierta soberbia difícil de entender para un occidental”.

“Porque el griego es buena gente. Pillo, listo, dispuesto a darte gato por liebre si puede, pero no a robarte, no antes. El empobrecimiento general, la crisis y la emigración que hoy superpuebla Atenas ha deteriorado hasta el infinito el tejido social, ha arruinado la seguridad en la calle. Los primeros en llegar fueron los albaneses, pero detrás lo hizo mucho africano, mucho rumano, incluso gente del sudeste asiático, paquistaníes, tipos con una mano adelante y la otra atrás, que se agolpan en las plazas de Atenas en busca del salto a “Europa”. Es emigración procedente de países de muy bajo nivel cultural. Cuando viajamos a Atenas en el verano de 2013 me sorprendió oír en la tele un anuncio de la propia policía recomendando a las personas mayores no salir de casa después de la 6 de la tarde, porque los ancianos eran presa fácil de los atracos callejeros. Los recortes de funcionarios, policía incluida. La situación es peor los fines de semana, porque la vigilancia disminuye aún más. Ahora se escuchan cosas alucinantes en Atenas. Hace apenas un mes un escritor amigo nuestro fue seguido hasta su casa por unos delincuentes que le asaltaron cuando trataba de abrir la puerta, le robaron y, lo que es peor, le asesinaron. Mucha gente mayor, sobre todos viudas que viven solas, se hacen acompañar por dos armarios de Amanecer Dorado cuando van a cobrar su pensión, para evitar ser asaltadas y robadas en plena calle. Amanecer Dorado reparte alimentos a mucha gente, pero exige primero el carné: “solo para griegos”. Una afrenta para la izquierda, para Syriza, que les tilda directamente de fascistas."

La corrupción de las pequeñas y grandes cosas
Desafiando las trabas burocráticas, Carmen abrió una academia para la enseñanza de idiomas. Casi 400 alumnos el primer año. Viento en popa. Pero no contaba con la corrupción. “El inspector de Trabajo se presentaba en las oficinas a poner pegas, simplemente para que le sobornaras. Pero yo no sabía cómo hacerlo, de modo que se lo encargaba al contable. Más de 12 millones de dracmas nos costó una vez, y cantidades inferiores otras. Los centros de la competencia siempre estaban avisados de su llegada. Al final nos dimos cuenta de que estábamos trabajando para el Estado, para pagar mordidas e impuestos. Terminamos cerrando. Es la corrupción, la corrupción cotidiana, la corrupción de las pequeñas y grandes cosas. Es verdad que hay un sistema de asistencia sanitaria universal que en 1981 instauró el Pasok, pero a la sanidad pública solo van los muy pobres, aunque lo más alucinante es que para conseguir que un cirujano de la pública de cierto nivel acceda a operarte hay que darle un sobre. La cifra era, quizá sigue siendo –el Gobierno se esfuerza ahora por erradicar la práctica- 4.000 euros por intervención. De modo que hay sanidad pública, pero al médico hay que pagarle aparte. `Es que sin sobres no habría más que matasanos en la sanidad pública´, dice una amiga mía griega, porque los sueldos son muy bajos. Naturalmente, quien tiene recursos acude a la medicina privada”.

La vivienda propia era, como en España, una seña de identidad de los griegos como sociedad. No era raro que el tío soltero y con posibles comprara el piso al sobrino que se iba a casar. Ahora todo se ha ido al traste. “Conozco bien el caso de una amiga, jefa de negociado del ministerio de Educación, con 5 idiomas, viajando con frecuencia “a Europa”, que cobra 1.300 euros al mes y no puede mantener las tres casas de su propiedad: su piso de Atenas, un pequeño apartamento en la capital y una casa en la playa heredada de sus padres. En total, casi 4.000 euros en impuestos. Y es casi imposible vender porque no se vende nada. Y alquilar es un acto heroico. O un suicidio. ¡Cuidado con quién metes en casa, porque se puede llevar hasta los grifos!, me advirtió un inmobiliario amigo cuando fui a proponerle alquilar mi piso, muy céntrico, muy coqueto, con gran terraza… Me ofrecían 250 euros al mes y con esos riesgos. Lo normal es que si alquilas no te paguen y además no lo puedas liberar en mucho tiempo, y si al final lo consigues es a base de infinita burocracia, o recurriendo a las mafias, incluso a Amanecer Dorado para que te preste un par de matones dispuestos a sacar de tu casa al albanés a torta limpia. La situación es tal que hay gente que alquila su segunda vivienda simplemente a cambio de que el inquilino pague los impuestos y los gastos de comunidad."

Un país de servicios, con poca o nula economía productiva, que importaba casi todo lo que consumía. Todo carísimo, todo del extranjero. Las clases medias, empobrecidas hasta extremos inimaginables, son las que están soportando el peso de un ajuste que, como el mito de Sísifo, nunca parece bastante, nunca es suficiente. Un país donde la evasión fiscal era la norma, ahora se ve asfixiado a impuestos. Los sucesivos Gobiernos se han visto obligados a recortar el gasto público en un 60%, con lo que muchos griegos han quedado a la intemperie. Con un tercio de la población sin acceso a la sanidad gratuita, con retorno de algunas enfermedades infecciosas (incluso casos de malaria) que se creían erradicadas, con gente desdentada por la calle, con hacinamiento en los hospitales, con inseguridad galopante en la calle. La Grecia esclava de un sistema político clientelar, una clase dirigente estafadora, y una burguesía improductiva –los tres grandes males descritos por la sociología al uso-; la Grecia del clientelismo, la burocracia y la corrupción; la Grecia mitad víctima mitad verdugo, que creyó poder vivir para siempre por encima de sus posibilidades con el dinero del maná europeo, esa Grecia ha terminado por explotar con estrépito.

Para la izquierda, el gran culpable es Alemania
Para la izquierda griega y española el gran culpable tiene un nombre: Alemania. El enemigo es Alemania, “y los políticos que colaboraron en la destrucción del incipiente aparato productivo griego porque se vendieron a Alemania”. Ninguna responsabilidad parecen tener los propios griegos. Algunos ejemplos históricos pueden, sin embargo, poner las cosas en su sitio. El acuerdo sobre la deuda externa alemana de 1953 (Acuerdos de Londres), consistió en la quita de un 62% de su enorme deuda externa, tanto la contraída en las dos guerras mundiales como la resultante de la postguerra por parte de 25 países acreedores. Esa condonación, unida a las draconianas políticas de ajuste llevadas a cabo por Erhard y Adenauer, propició el resurgimiento de Alemania como potencia mundial. La Grecia de nuestros días ha recibido ayudas –incluidas dos quitas de deuda- equivalentes al 76% del PIB griego, o no menos de 250.000 millones de euros. Pero el drama es que su deuda pública, que era del 125% del PIB en 2010, a finales de 2014 había escalado ya hasta el 175% del PIB. ¿Dónde han ido esas ayudas? ¿Qué ha hecho Grecia a cambio de esas ayudas? Es lo que diferencia a Grecia de Alemania.

“Yo llegué a un país seguro, donde nunca pasaba nada, y terminé escapando de un país que empezaba a parecerse a un infierno…”, resume Carmen. ¿Debió entrar Grecia en el euro? Muchas preguntas comenzarán a tener respuesta al cierre de los colegios electorales de hoy. Syriza va a ganar cómodamente, pero no con mayoría absoluta. La pregunta es: ¿podrá formar Gobierno? Aunque no faltan los síntomas que apuntan a que, conquistado el poder, el lobo no será tan fiero como lo pintan, la inestabilidad parece a la vuelta de la esquina. El riesgo no es tanto que el nuevo Ejecutivo reclame una nueva quita de la deuda, sino que de facto dejen de pagarla. Más aún, que no paguen la deuda y que se olviden del ajuste fiscal y de las reformas comprometidas. Que cumplan, en suma, su programa electoral, colocando entonces la partida ante el siguiente dilema: que Grecia sea obligada a abandonar el euro, o que la UE trague, víctima de su tradicional complejo de culpa para con el país heleno, lo cual enviaría un pésimo mensaje a los mercados y a España en particular, porque podría hacer pensar a la gente que votar a Podemos, además de divertido, puede salir gratis.

¿Pedraza entierra la rebelión cívica?
Fernando Lázaro El Mundo 25 Enero 2015

El problema no es si había 500 o 3.000 personas en la Plaza de Colón. El problema es más de fondo. Sin duda, la manifestación/concentración convocada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo pinchó en hueso, y de qué manera. ¿El final de la rebelión cívica? Bien lo parece.

Pero no ya por la cantidad de gente, que también. Quedó claro que la asociación aún liderada por Ángeles Pedraza no supo, no enfocó y, sin duda, no midió bien tiempos y objetivos. ¿Por qué tres años después? ¿Por qué convoca ahora para protestar por excarcelaciones que llevaban meses en boca de todos? La pregunta no es mía. La pregunta es de muchos que, pese a todo, estaban allí.

Pero esos muchos que estaban y, sobre todo, esos muchos más que no fueron, aún recuerdan cómo Angeles Pedraza -si, la aún presidenta de la AVT- les ordenó callar cuando en la anterior convocatoria para protestar por la liberación de Bolinaga (una que la AVT convocó a todo correr y a la fuerza para solapar otra que ya estaba convocada por Voces contra el Terrorismo) ordenó silencio. Aquella manifestación, también en Colón, en la que Pedraza cortó de raiz los gritos que procedían de muchos de los manifestantes contra Rajoy y contra el Gobierno por la excarcelación del carcelero de Ortega Lara.

Sin duda, eso pesó en la credibilidad de la convocante. Pero no solo. Ayer no se trataba únicamente de contar apoyos de la gente que salía a la calle para avalar la protesta de Pedraza contra el Gobierno de Rajoy. Se trataba más bien de mirar y recontar quienes no estaban.

Y no estaba José Antonio Ortega Lara, quizá la víctima más emblemática de ETA, el funcionario que estuvo 532 días encerrado en el zulo, un zulo del que Bolinaga tiró las llaves. Y eso que su partido, Vox, estaba en la concentración/manifestación. Y no estaba Mari Mar Blanco, hermana de Miguel Ángel Blanco. Bien es cierto que ella -presidenta de la Fundación de Víctimas- está fuertemente vinculada al PP. Y no estaba Conchita Martín, viuda del teniente coronel Blanco, otra de las figuras emblemáticas del moviminto de víctimas. Y no estaba Ana Iribar, viuda de Gregorio Ordóñez. Y no estaba tampoco Consuelo Ordóñez, hermana del líder 'popular' de San Sebastián, asesinado por ETA hace ahora 20 años. Y no estaba Daniel Portero, hijo del fiscal Luis Portero y presidente de Dignidad y Justicia. Y no, no estaban muchas de las asociaciones regionales de víctimas, empezando por la catalana, una de las más numerosas y representativas. Y no estaba José Alcaraz, presidente de Voces contra el Terrorismo y dinamizador de la movilización de las víctimas. Y no estaba la Asociación de Víctimas de las Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del Estado. Y no estaba...

Quiero decir, no estaban víctimas, víctimas de todos los tintes y colores que siempre han estado. Antes de Rajoy y después. ¿Por qué ahora no?, me preguntaba un seguidor en Twitter.

Y creo que las repuesta ni es sencilla ni es única. Creo que hay varios motivos. El primero y principal es la enorme distancia que existe entre la actual junta directiva de Pedraza en la AVT (aunque luego ganen las asambleas) y sus asociados y simpatizantes. Una distancia que también existe con el resto de asociaciones. Porque son muchas las que no entienden que la presidenta Pedraza participe y se haga las fotos con dirigentes del PP en un acto por Ordóñez al que no asisten ni los familiares, en vísperas de una protesta contra el PP.

No entienden que durante tres años apenas haya dado muestras de contundencia en sus críticas a las decisiones gubernamentales, arropando en muchas ocasiones las miradas que apuntaban a las responsabilidades judiciales.

No son pocos los que han visto demasiadas fotos de Pedraza con los entornos políticos de mando. Y esa queja ha calado.

Tampoco es baladí las circunstancias que rodean al que era y es su asesor principal tanto en la AVT como en la, cuando menos, extraña Asociación de Amigos de la AVT que él mismo preside. Se trata de Miguel Folguera, un hombre que ha estado inmerso en un turbio asunto de tráfico de armas que arranca desde los atentados del 11-M. La anulación de unas intervenciones telefónicas en este caso acabó con su imputación judicial. Pero el asunto no gustó nada al mundo de las víctimas.

Pero no solo eso. También trató de convertirse en víctima de ETA. Pidió al Ministerio del Interior en 2011 que le reconociera como víctima de un atentado perpetrado por ETA en 1987, contra la dirección general de la Guardia Civil. Pese a que Pedraza intentó intercerder por él ante Interior, su solicitud fue denegada porque no había un solo dato que avalara que el día del atentado Folguera estuviera allí. La decisión administrativa fue avalada posteriormente por los tribunales.

Desde ese momento, las relaciones entre Pedraza e Interior se enfriaron y de qué manera. De estar a partir un piñón, a empezar una campaña de acoso a la directora general de atención a víctimas, a la que responsabilizan de esta denegación. ¿No hay también algo de venganza personal en esta convocatoria fracasada?, apunta otra de las víctimas que conoce las entrañas de lo que se cocina en este mundo.

Entre medias también se cruzaron acusaciones de mal uso en la gestión de fondos de la asociación y del uso de las bases de datos de las identidades de asociaciados.

Eso dio pie también a actuaciones de Pedraza contra antiguos miembros de sus juntas directivas. Las expulsiones se multiplicaron y las actuaciones judiciales, también. Así, el ambiente en el mundo de la asociación se ha convertido en irrespirable. Ese ambiente también fue contagiando al resto de asociaciones en sus vínculos con la AVT, tanto que ayer se vió que la reinvidicación ciudadana, la denominada rebelión cívica había quedado enterrada en la misma plaza que la había visto crecer.

Ayer, la actual presidenta de la AVT vio que -por todo y por nada- se había dilapidado el mayor respaldo social que ha existido hacia un colectivo. ¿Por qué? Por todo, sin duda. Alguien debe reflexionar y a lo mejor dejar las riendas de lo que ya se le ha ido de las manos.

Islam en Francia: el crimen de exceso
ALBERTO RAMOS. Minuto Digital 25 Enero 2015

El 13 de julio de 1926, con ocasión de la inauguración de la gran mezquita de Paris, Charles Maurras (escritor y político nacionalista de derecha) escribía en L´ Action Française” estas líneas proféticas:

“Algunas calles de Paris se han engalanado con los muy bonitos ropajes de nuestros visitantes marroquíes. Los hay verdes, los hay de todos los tonos. Algunos de estos majestuosos hijos del desierto parecerían “vestidos de cándida probidad y de lino blanco” si sus rostros morenos y casi negros no hicieran pensar en el embadurnamiento infernal.

Que sus conciencias sean de color ropa o de color piel, sus trajes son de todas maneras envidiables; el más negligente de los hombres sería capaz de incurrir en gastos que se materializarían en estas magníficas cappa magma, en estos abrigos bordados de luna y de sol. Nuestra propia Guardia Republicana, tan bien encasquetada y vestida de gala, cede el paso, me parece, al esplendor de nuestros huéspedes orientales.

Una vez reconocido todo este colorido, no es menos cierto que estamos cometiendo una gran tonteria. Esta mezquita en pleno centro de Paris no me sugiere nada bueno. A lo mejor no hay un despertar del islam, en cuyo caso todo lo que digo aquí no tiene sentido y todo lo que se hace es igualmente la más vana de las cosas. Pero si hay un despertar del islam, y creo que no es cosa dudosa, un trofeo de la fe coránica, sobre esta colina de Santa Genoveva (patrona de Paris) donde los mayores doctores de la cristiandad enseñaron contra el islam, representa más que una ofensa a nuestro pasado: es una amenaza para nuestro porvenir.

Podríamos conceder al islam, en su casa, todas las garantías y todos los respetos. Bonaparte podía descalzarse en la mezquita y el mariscal Lyautey emplear las más elocuentes figuras retóricas para afirmar la fraternidad de todos los creyentes: eran cosas lejanas, asuntos de Africa o de Asia. Pero en Francia, en la casa de los Protectores y los Vencedores, desde un simple punto de vista político, la construcción oficial de la mezquita y sobre todo su inauguración con gran pompa republicana, expresa algo que se parece a una penetración en nuestro país y a su toma de posesión por nuestros sujetos y nuestros protegidos. Estos la interpretarán, sin dudarlo un instante, como una oscura confesión de debilidad.

Alguien me decía ayer: “¿Quién coloniza ahora? ¿Quién es colonizado? ¿Ellos o nosotros?” Me parece ver desde aquí alguna sonrisa superior. Oígo y leo algunas declaraciones acerca de la igualdad de los cultos y las razas. Sería prudente no dejarlas propagarse desde aquí, por medio de megáfonos demasiados potentes. El conquistador demasiado atento a la fe del conquistado es un conquistador que nos suele durar mucho.

Acabamos de transgredir los justos límites de la tolerancia, del respeto y de la amistad. Acabamos de cometer el crimen de exceso. Quiera el cielo que no tengamos que pagar por ello dentro de muy poco y que las nobles razas a las cuales hemos aportado nuestro concurso tan valioso no se vean embriagadas por el sentimiento de nuestra debilidad”.

Charles Maurras (1868-1952).

Epílogo: Hace apenas un par de semanas el yihadismo ha golpeado en el corazón de Francia. El gobierno de Hollande, llegado al poder por el voto de los musulmanes (y demás hierbas crecidas en el hirsuto jardín de la inmigración), no ha tardado más que un consejo de ministros en anunciar medidas contra esa libertad de expresión por la que supuestamente desfilaron por las calles de Paris un ramillete de bribones internacionales y una masa de borregos bajo el lema “Yo soy Charlie”.

El crimen de exceso que lúcidamente advirtió Charles Maurras ha desembocado en una Francia en avanzado proceso de islamización dirigido por los peores elementos de un país entregados a la destrucción de una sociedad, una cultura y una historia en la que ya no creen. Mientras tanto, los musulmanes, cada día más numerosos y más fuerte se sienten crecientemente “embriagados por el sentimiento de nuestra debilidad”.

Lo que empezó como una cosa casí puramente folclórica ha terminado en el escenario de una tragedia anunciada. El país se encuentra al borde del abismo, y seguimos avanzando, cantando loas a la inmigración masiva de pueblos extraeuropeos y facilitándole el camino a la conquista musulmana.

Me vienen a la mente las palabras de Nostradamus en sus famosas profecías: “Par discorde et négligence gauloise seras passage à Mahomet ouvert.” (Por discordia y negligencia gala le sera abierto paso a Mahoma).

El 'Doctor Calamidad' estima que España tan sólo crecerá un 1% este año y en 2016
Nouriel Roubini: "El efecto de Podemos y Cataluña descarrilarán la recuperación económica española"
Es profesor de Economía en la Universidad de Nueva York y presidente de la consultora RGE Monitor vaticina que los problemas resurgirán a mitad de 2015
Periodista Digital.  25 Enero 2015

Un jarro de agua fría, aunque hay que tomarselo con cierta calma, por venir de quien viene.

Si a comienzos de semana, el Fondo Monetario Internacional colocaba a España a la cabeza de la eurozona, con una expansión del 2% este año, Nouriel Roubini, el conocido como 'Doctor Calamidad', se desmarca del consenso y estima que la economía de nuestro país tan sólo crecerá un uno por ciento este año y en 2016.

"La recuperación podría descarrilar a mediados de este año dada la incertidumbre política primero de las elecciones locales y regionales de mayo y más tarde con las elecciones presidenciales de noviembre que podrían pasar factura tanto en la inversión como en el consumo".
El incremento de la popularidad de Podemos, un partido de "extrema izquierda" según Roubini y su equipo, y el auge de los movimientos separatistas son los factores principales por los que Roubini Global Economics ha revisado a la baja su proyección de crecimiento para España este año.

Explica José L. de Haro en 'El Economista', que el PIB de nuestro país se expandiría sólo un uno por ciento este año, dos décimas menos de lo previsto anteriormente, y se quedaría estancado en dicho porcentaje en 2016.

Una perspectiva que se distancia, y mucho, del consenso que sitúa a la economía española creciendo entre un 1,7 por ciento y un 2 por ciento durante los próximos dos años.

"Pese al impulso cíclico, el saneamiento de España sigue siendo frágil y el país sigue dependiendo mucho de las condiciones económicas y financieras externas mientras el desapalancamiento supondrá una losa durante los año venideros".

La pesimista visión de Roubini sobre el resto de la zona del euro también repercute en nuestro país, ya que el 55 por ciento de nuestras exportaciones se producen dentro del Viejo Continente.

Mientras que el consumo e inversión privado se postulan como los pilares del crecimiento español en 2015, estas variables podrían "evaporarse" a mediados de año a medida que las elecciones se van acercando.

"No esperamos un crecimiento por encima del uno por ciento dado el débil avance del núcleo europeo y la disfuncionabilidad de las dinámicas políticas tanto a nivel regional como nacional a las que se enfrenta España".

España, además, tendrá que comenzar de nuevo a abrocharse el cinturón para intentar cambiar la tendencia ascendente de su endeudamiento soberano, que según RGE se sitúa actualmente en el 140 por ciento del PIB si incluimos la deuda autonómica, una carga importante para la deuda nacional.

Claro está que el análisis indicó que un cambio de gobierno que plante cara a la Comisión Europea a la hora de alcanzar el objetivo a largo plazo de un ratio de deuda respecto al PIB del 60 por ciento, podría complicar más aún el escenario base de nuestro país.

España ha avanzado en sus reformas estructurales, especialmente en el mercado laboral y el sector bancario, algo que le permitirá pisar el freno en su consolidación fiscal y absorber parte de su elevado desempleo.

En este contexto la rentabilidad del bono a 10 años seguirá estando por debajo del italiano, aproximadamente 20 puntos básicos, mientras su spread con el bund alemán podría estrecharse aún más, gracias al BCE, terminando el año por debajo del 2 por ciento.

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Una lengua en precampaña
La escolarización en castellano recrudece el tono del enfrentamiento entre Wert y Rigau
Camilo S. Baquero / Pilar Álvarez Barcelona / Madrid El Pais 25 Enero 2015

En la última semana, el Ministerio de Educación que encabeza José Ignacio Wert y el departamento de Enseñanza que dirige Irene Rigau han estado a la gresca a vueltas con la inmersión lingüística. La discordia la motivó el baile de números sobre las peticiones de familias que desean que sus hijos sean escolarizados en castellano. La lengua ha entrado en la precampaña.

Educación aprobó en julio un decreto que permite a las familias solicitar ayudas para la escolarización privada en castellano cuando no encuentre un colegio público con esa oferta. El texto recoge que el Tribunal Constitucional reconoce que “la lengua cooficial puede tener la condición de vehicular” pero también recuerda que el tribunal “ha reconocido de manera reiterada que la exclusión del castellano como lengua vehicular es inconstitucional”. La ayuda es de 6.004 euros anuales. El Estado lo abona primero a las familias y lo descuenta de las transferencias a Cataluña.

El ministerio presupuestó unos 1.000 casos, muy lejos de las peticiones hasta hoy. La cifra más actualizada, confirmada por Educación el pasado miércoles, es de 322 peticiones pendientes de tramitación. El número ha variado sensiblemente y hasta en tres ocasiones en los últimos cuatro meses.

El primer balance se conoció en octubre de 2014, a través de una respuesta parlamentaria a UPyD en las Cortes. Educación había recibido un total de 293 peticiones de todo el Estado, 37 de las cuales estaban en estudio. Solo cuatro venían de Cataluña.

Educación admitía el 16 de enero que las tres primeras solicitudes tramitadas en Cataluña habían sido rechazadas. En total había 80 peticiones catalanas. No se otorgó la ayuda, según la primera versión, porque los menores que la pedían estaban matriculados en una escuela privada bilingüe, pero en catalán e inglés, no en castellano. Francisco Ribas, el padre de dos de los niños, es el líder del PP en Tona (Osona). Ribas protagonizó una polémica previa con el director de una escuela al intentar que aumentara la educación en castellano. Educación, en un gesto poco usual, rectificó su versión sobre el rechazo a las tres peticiones ese mismo viernes, a las 10 de la noche. “No se ha producido todavía ninguna denegación a las familias. Se ha pedido información a los centros sobre si tienen oferta en castellano”, dijo un portavoz.

Por otro lado, el lunes se conoció una sentencia de diciembre de 2014, en la que el TSJC obligaba a la Generalitat a indemnizar con 3.000 euros a una menor por haberle negado la escolarización en castellano, lo que le había generado “un grave perjuicio”, según el Tribunal. La niña es la hija de Severo Bueno de Sitjar de Togores, ex director de la Abogacía del Estado en Barcelona. El caso se remonta a siete años atrás cuando la menor estaba en una escuela infantil concertada. El Tribunal Supremo le había dado la razón a Bueno y dictó que a la menor se le escolarizara en castellano. Como la niña ya ha acabado ese ciclo educativo, el padre solicitó que se le indemnizara. Enseñanza anunció que recurrirá dicha sentencia del TSJC. En ocho casos similares previos, la justicia dio la razón a la Generalitat.

Tras la sentencia, llegó una nueva cifra oficial. 322 peticiones en estudio para escolarización en castellano. ¿Por qué se habían multiplicado por cuatro en menos de una semana? Un portavoz explicó que la primera cifra (80) correspondía a las peticiones que habían llegado físicamente al ministerio y que a esas se sumaron “las telemáticas”.

“Cuando el ministerio envía, día sí y día no, cifras diferentes, hace pensar que el PP ha decidido entrar de forma clara en este tema y arrebatar a Ciudadanos su punto estrella del programa electoral”, dijo Rigau. Enseñanza ha replicado en este tiempo que solo les constan cinco peticiones. Pero sus cuentas tampoco son claras.

Para reclamar la ayuda, la familia tiene que haber recibido primero una negativa de la Generalitat. Enseñanza no ha explicado cuántas negativas iniciales ha tramitado y solo le constan las que, en un escenario posterior de la evaluación del ministerio, requieren un informe final suyo.

El PP y Ciutadans son los dos únicos partidos del panorama autonómico que consideran que existe un conflicto lingüístico en Cataluña. La cercanía al PP de algunas de las familias que han solicitado la ayuda genera ciertas suspicacias en los entornos catalanistas. El presidente de Convivencia Cívica Francisco Caja, y el PP catalán denunciaron presiones de Rigau a los directores de colegio concertados para retirar solicitudes de escolarización en castellano. Carles Armengol, secretario adjunto de Fundació Escola Cristiana de Catalunya, que agrupa 400 centros concertados religiosos negó ese extremo. “No tenemos noticias de esas amenazas. A la mayoría de directores les preocupa estar en medio de estas maniobras de los grupos de presión”.

CONCENTRACIÓN CONVOCADA POR LA AVT
Dos mil personas denuncian las "traiciones del Gobierno" a las víctimas del terrorismo
"Estamos aún peor que hace tres años", ha lamentado Pedraza, que también ha recordado que "ETA está en las instituciones".
C.JORDÁ Libertad Digital 25 Enero 2015

Aproximadamente unas 2.000 personas se han concentrado en la plaza de Colón de Madrid en respuesta a la convocatoria de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), en un acto en el que se han vertido durísimas críticas contra el Gobierno, especialmente contra Rajoy y el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz.

El acto ha contado con la presencia de varios colectivos de víctimas o de miembros de las fuerzas de seguridad del Estado y de otra organizaciones como Hazte Oír. Entre el público se han encontrado también miembros de partidos como UPyD –el diputado nacional Toni Cantó y los candidatos al ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, David Ortega y Ramón Marcos, respectivamente- o Vox, con la presencia de su secretario general, Iván Espinosa de los Monteros.

"El peor ministerio de la democracia"
Durante el acto, que ha sido presentado por la periodista Almudena Negro, han tomado la palabra un grupo de diez víctimas del terrorismo que han criticado con dureza al Gobierno, llegando a calificar al actual como "el peor ministerio del Interior de la democracia".

Las victimas han dejado claro que se han sentido traicionadas por el gobierno y así lo ha explicado la presidenta de la AVT, Ángeles Pedraza, en el discurso con el que ha cerrado el acto: "La concentración de hoy es para denunciar las traiciones del Gobierno a las víctimas del terrorismo".

No obstante, Pedraza también ha aplaudido algunas "medidas de los últimos días" como la inclusión de la cadena perpetua revisable en el recientemente aprobado Código Penal y ha animado al Gobierno a seguir por esa vía y "acabar con esta política de la nada" que ha venido desarrollando en "estos tres años en los que no se ha hecho otra cosa que no sea seguir con la hoja de ruta" de Zapatero.

"Estamos aún peor que hace tres años", ha lamentado Pedraza quien ha recordado que "ETA está en las instituciones", que más de un centenar de presos de ETA han sido puestos en libertad y se ha regularizado la situación de otros 125 terroristas huidos y que los etarras "son recibidos y enterrados como héroes".

La presidenta de la AVT ha enumerado unas "tareas pendientes" como la detención de todos los etarras con causas pendientes, el desmantelamiento de zulos o iniciar la ilegalización de partidos afines a ETA, y ha defendido que España necesita gobernantes que tomen la iniciativa "y muestren coraje democrático y claridad moral. Que no se arruguen, ni se pongan de perfil ni traicionen nuestra confianza".

Finalmente, Pedraza ha tenido también palabras muy duras para "todos los que se han puesto esta semana de perfil" y ha asegurado que "no nos van a callar", denunciando numerosas presiones y un boicot informativo destinado, según ella, a que la concentración fuese un fracaso, "y no lo han logrado", ha dicho.

NO SE ATREVIÓ A DECLARAR EN EL JUZGADO DE VERGARA
'Es un asesino y un cobarde'
Eduardo García Serrano www.gaceta.es 25 Enero 2015

Cuando el juez le pidió que reafirmara su humillación a las víctimas de ETA, el Carnicero de Mondragón guardó silencio, como todos los asesinos, como todos los cobardes y como todos los culpables.
"Además de un asesino es un cobarde. O, por mejor decir, es un cobarde porque es un asesino", así califica José Miguel Cedillo al etarra conocido como el Carnicero de Mondragón, que se refugió en el silencio y en su derecho a no declarar cuando el magistrado del Juzgado de Instrucción N-1 de la localidad guipuzcoana de Vergara le preguntó si se reafirmaba, o no, en las declaraciones que realizó al diario El Mundo en las que exaltaba a ETA, se ufanaba de su historial criminal y humillaba a las víctimas.

Cuando el Carnicero de Mondragón declaró al citado periódico que "él no había asesinado a nadie, que se había limitado a ejecutar a los enemigos de la patria vasca , y que si ETA le ordenaba volver a matar lo haría inmediatamente", José Miguel Cedillo, a través de su abogado, denunció al etarra que hacía estas declaraciones vejatorias para todas las víctimas del terrorismo y especialmente para él, porque el Carnicero de Mondragón asesinó a su padre, el agente de la Policía Nacional Antonio Cedillo Toscano. José Miguel Cedillo y su abogado se querellaron contra el criminal por la comisión de tres delitos: exaltación del terrorismo, pública humillación de las víctimas de ETA e incitación al odio civil. José Miguel Cedillo manifiesta en Gaceta.es que " lo habitual es que estas querellas contra los asesinos de ETA se vean en la Audiencia Nacional. La nuestra, no. Nuestra querella cayó en un juzgado de Vergara, localidad en la que el Carnicero de Mondragón se siente más agusto y más amparado que en la Audiencia Nacional, en Madrid. Esto, que no siendo irregular no es habitual, encendió todas las alarmas de mi desconfianza inicial. La vista en el juzgado de Vergara fue rapidísima. El asesino se presentó con su abogado y, como todos los cobardes se negó a declarar al ser preguntado por el juez sobre sí sostenía ante el Trbunal todo lo que dijo en la entrevista de El Mundo sobre las víctimas del terrorismo, la actividad criminal de ETA y su predisposición a reincorporarse a la misma si recibiera la orden para hacerlo. Silencio. Si se retractaba, se enfrentaba a sus secuaces de ETA. Si se reafirmaba, podía ser devuelto a prisión. Como todos los cobardes, se refugió en el silencio. Hay algo que todos los jueces y abogados del mundo saben y es que los inocentes, los que se saben inocentes, no temen prestar declaración. Sólo los culpables y los cobardes, cualidades que suelen ir de la mano, se acogen, para entorpecer, dilatar y viciar los procesos, a su derecho a no declarar."

Es obligado recordar que el Antonio Cedillo Toscano, el padre de José Miguel Cedillo, fue asesinado por el Carnicero de Mondragón, en nuno de los atentados de ETA que revistieron caracteres de mayor perversidad y crueldad, si es que ello es posible, que lo fue. Aquel atentado paso a la historia criminal de ETA como la Masacre de Oyárzun, pues en dicha localidad ETA tendió una emboscada a una patrulla de la Policía Nacional en la que murieron seis agentes. Cuando Antonio Cedillo era conducido desangrándose a un hospital, ETA interceptó el camión en el que un buen samaritano le llevaba a las urgencias más cercanas del lugar, y el Carnicero de Mondragón le sacó del vehículo, lo tiró a la cuneta y le remató pegándole dos tiros en la cabeza. De esa hazaña particularmente cruel también fanfarroneó en público el Carnicero de Mondragón, pero ante el juez guardó silencio. como todos los asesinos, como todos los cobardes y como todos los culpables.

BUSCA IDENTIFICAR A LOS CÓMPLICES INTELECTUALES DEL ASESINATO TERRORISTA
La Audiencia Nacional reabre la investigación sobre el asesinato de Gregorio Ordóñez tras la denuncia de su familia contra dirigentes de ETA y HB
www.latribunadelpaisvasco.com 25 Enero 2015

La Audiencia Nacional ha reabierto la investigación sobre el asesinato de Gregorio Ordóñez, parlamentario vasco y teniente de alcalde de San Sebastián por el PP, después de la denuncia interpuesta por su familia contra varios dirigentes de ETA, HB y KAS. Su hermana Consuelo Ordóñez firma dicha denuncia con la que pretende señalar e identificar a los inductores y autores intelectuales del atentado.

El político popular fue asesinado el 23 de enero de 1995 de varios disparos mientras comía con compañeros de partido en el restaurante “La Cepa” de la parte vieja de San Sebastián. El asesinato fue cometido por un comando de la banda terrorista ETA integrado por Valentín Lasarte, Francisco Javier García Gaztelu “Txapote” y Juan Ramón Carasatorre “Zapata”, todos ellos condenados por su participación directa en esta acción terrorista.

La Audiencia Nacional cerró el sumario por este atentado hace tres años, pero este mismo tribunal lo reabrió el pasado 16 de enero con el objetivo de investigar la posible implicación de más personas en el atentado. El titular del Juzgado de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, tomó esta decisión a raíz de las denuncias presentadas a principios de mes por Consuelo Ordóñez contra varios dirigentes de ETA y KAS, y miembros de la Mesa Nacional de HB.

Ordóñez ha informado de esta novedad judicial después de participar en una ofrenda floral que ha tenido lugar en el cementerio de Polloe, en San Sebastian, para recordar a Gregorio en el vigésimo aniversario de su fallecimiento. “Os anuncio que la Audiencia Nacional ha reabierto el sumario de mi hermano e investiga ya la implicación de más personas en su asesinato”.

“Por su muerte fueron condenados tres etarras: Valentín Lasarte, Juan Ramón Juan Ramón Carasatorre y Francisco Javier García Gaztelu. Ellos se mancharon las manos de sangre, pero jamás se puso cara a los que ordenaron el asesinato y a los que, en definitiva, tuvieron otro tipo de implicación”.


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