AGLI Recortes de Prensa   Lunes 26  Enero 2015

No vamos a la prosperidad, sino a la pobreza
Roberto Centeno El Confidencial 26 Enero 2015

Para Rajoy –que, no nos olvidemos, llegó a la presidencia engañando a sus votantes–, vamos hacia la prosperidad, lo que, aparte del cinismo inaudito de utilizarlo para quitar importancia a la corrupción, es la mentira más grande jamás contada: España no va hacia a la prosperidad, sino a la pobreza, al menos para la inmensa mayoría de la población. La decisión de compra masiva de deuda por el BCE –donde el riesgo de impago lo correrán los españoles, lo que cuestiona la coherencia de la Eurozona– y el paro –que creció en 31.000 personas, nueva demostración del frenazo en seco de la economía pero que han camuflado con la cifra anual de 433.900 empleos creados (un 80% precarios o basura)– son dos hechos que constituyen un auténtico desastre para los españoles.

Y son un desastre porque el QE solo servirá para que la banca pegue el pelotazo de su vida, para incrementar la desigualdad y para que Rajoy riegue de dinero a las comunidades autónomas y ayuntamientos más despilfarradores y corruptos. No servirá para reactivar la economía real ni para mejorar el nivel de vida de los españoles, solo permitirá al Gobierno aplazar los ajustes presupuestarios y justificar reformas estructurales contra los salarios, pero no contra los monopolios ni el gasto improductivo. Lo que España necesita es menos Estado, menos gasto público y menos impuestos, y esto lleva justo a lo contrario. Y es un desastre porque la política de Rajoy conduce al mercado laboral al tercermundismo con empleo precario y salarios de miseria. Este Gobierno no está creando empleo, solo está repartiendo la pobreza.

Rajoy se cree Alejandro Magno
Copiando lo esencial de la arenga de Alejandro Magno a sus falanges macedonias en la batalla de Gaugamela en el 331 a.C., que destruyó al Imperio Persa, “un día podréis decir que yo también estuve allí”, un Rajoy que ha perdido completamente el sentido de la realidad –¡asimilar una banda de inútiles a los héroes macedonios!– se dirigiría a sus leales, que completando la labor del contador de nubes, nos han llevado a la ruina, para exigirles “vender recuperación económica por encima de todo”. Nada mejor que la cifras de diciembre de la Comisión para desmontar esta gigantesca patraña.

 

La primera columna, ‘PIB a precios constantes’, es la que manejan Gobierno, Comisión y FMI (que jamás ha dado una en sus previsiones), porque es la empleada para realizar comparaciones internacionales, pero al sobrevalorar los precios no mide la riqueza creada, y las diferencias cuando la deflación es profunda, como es nuestro caso, resultan enormes, tanto como un 1%. Pero aun utilizando un PIB que no mide la creación de riqueza, España no es la que más “crece” de la UE ni de lejos.

Pero si ahora medimos la verdadera creación de riqueza, el valor de los bienes y servicios producidos a los precios a que realmente se han vendido o PIB a precios de mercado (PIB pm), entonces el crecimiento de España es el más bajo de Europa, exceptuando Italia; es solo la tercera parte del crecimiento de la Eurozona y 8,5 veces menos que el de la UE. ¿Tan difícil es de entender esto para la oposición y acabar de una vez con esta patraña del PP? Y cara a 2015 es lo mismo: si la economía española crece al 1,7% a precios constantes y la inflación se estima en el 1,5%, la riqueza creada sería del 0,2%, un crecimiento irrisorio.

La tasa de paro es más del doble que la UE. Y si vamos al paro de menores de 25 años no hay palabras. Para la Comisión Europea “el nivel de paro juvenil en España es insostenible”. Y es que la política económica de Rajoy ha sido un desastre sin paliativos, solo sostenida por la barra libre del BCE. En julio 2012, con España al borde de la suspensión de pagos, Draghi lanza su famoso “haré todo lo necesario y, créanme, será suficiente”, y sin condicionante alguno empieza a repartir dinero masivamente. Desde entonces Rajoy nos endeudaría en más de 590.000 millones de euros, un 58% del PIB. Un disparate histórico: nunca nadie había endeudado así a España en tan corto tiempo, algo que condenará a la ruina a varias generaciones.

En este sentido, resulta inaudito que desde la izquierda, con Podemos a la cabeza, se acuse a Rajoy de seguir políticas de austeridad. Nada más lejos. Ha expoliado sin contemplaciones a las clases media y obrera y cercenado el gasto social, llevando a la exclusión social a millones, pero ha gastado ríos de dinero en rescatar a las élites financieras y empresariales de sus desastrosos errores, en devolver a las cajas alemanas hasta el último céntimo, y en mantener el mayor despilfarro y corrupción pública de nuestra historia, sobre la que asienta su estructura de poder. ¡Y con esta realidad el PP monta el fin de semana un auténtico festival del engaño y de la mentira! Rajoy se mofa de los españoles.

Y además sacan a Aznar, el que nos metió en el euro sin el más mínimo análisis de los riesgos y para ello tuvo que vender a precio de saldo las mejores empresas públicas a los oligarcas nacionalistas; el que tuvo de vicepresidente económico a un delincuente, al que enchufó en el FMI gracias a su amigo Bush y de donde sería expulsado por inepto; el que cedió la competencias de Educación a los separatistas y también las becas, un instrumento poderosísimo para fomentar la secesión ¡que ni siquiera se habían atrevido a pedirle!; el que defenestró a Vidal Quadras porque Pujol se lo pidió, lo que hundió al PP en Cataluña para siempre. Aznar afirma que “España necesita más PP y más Estado, no menos”, o sea que España necesita más inútiles, más corruptos y más gasto público, ¡hay que echarle narices!

El BCE inyecta el dinero, pero no comparte el riesgo
El BCE va a inyectar en la Eurozona 60.000 millones de euros al mes a partir de 1 de marzo durante 19 meses y seguro durante más tiempo, porque la medida no va a funcionar. Pero esta vez el BCE limita el riesgo compartido al 20%, el 80% restante deberá afrontarlo el Banco de España o sea, los españoles. Dicho de otra forma, los alemanes corren con una parte ridícula del riesgo, pero se llevan el 100% de los intereses. El euro es el gran chollo de Alemania: si el euro se rompe, el marco se revalorizaría un 50%, y su economía caería en picado. Para España el euro es una trampa sin salida posible, en la que nos metió Aznar sin molestarse en analizar nada, aunque estaba demostrado que sería un desastre (1), como algunos explicamos en vano.

Y ¿a dónde va a ir ese dinero? Pues al mercado secundario de deuda y, básicamente, a la banca, lo que aparte de que reducirá más aún la parte de los salarios en el PIB a favor del capital, va a ser el pelotazo de su vida. Tiene mucha deuda con intereses al 4% y ahora están al 1%, y su valor va en sentido inverso, y de tener la duda, si lo cobraran ahora, se forrarían. La idea es que, como la banca va a tener un exceso de liquidez, lo preste a la economía real, pero eso no sucederá porque con la total incertidumbre actual y la economía en crecimiento cero en términos nominales, nadie sensato se va a endeudar para invertir. La banca invertirá fuera en mercados emergentes en busca de rentabilidad.

El otro gran beneficiario es el Gobierno, que podrá financiar sin problemas (de momento) el gigantesco tinglado clientelar de despilfarro y corrupción que le mantiene en el poder, y pagar los agujeros de los oligarcas del Ibex, como autopistas de peaje, un error ruinoso de las grandes constructoras, o la ruina de Sareb, que compró toda la basura inmobiliaria de la banca al doble del precio de mercado y está generando un agujero monumental. De momento, Rajoy dará 8.000 millones a las CCAA más despilfarradoras y corruptas para que puedan contratar a más familiares y amigos y gastar dinero a espuertas antes de las elecciones.

Pero como resumía el jueves S. McCoy con la brillantez que le caracteriza, el QE no creará inflación, como demuestran las medidas similares tomadas en EEUU o Japón; el dinero no circulará porque sobra liquidez en el sistema financiero y familias y empresas están desapalancándose; y no se arreglaran los problemas estructurales –excepto acentuar la deflación salarial–, sino todo lo contrario, como sucedió con la barra libre de 2012. Y concluye: “Aumentará mucho más el peso de la economía financiera sobre la real, se deprimirán aún más las rentas del ahorro, crecerán las desigualdades –en las que ya somos campeones de Europa, añado– y, al final del día, cuando la burbuja estalle, todos seremos mucho más pobres por generaciones y generaciones”. Esta es la política Rajoy que es envidia del mundo.

La EPA y el millón de empleos de Rajoy
La EPA del cuarto trimestre ha sido un jarro de agua fría en el triunfalismo de humo y mentiras que nos venden el PP y sus terminales mediáticos. El paro aumentó en 31.000 personas, aunque se generaron 63.100 puestos de trabajo (la diferencia se explica por la variación de la población activa), así que han echado mano de la cifra anual para sacar pecho porque se les está desinflando hasta su propia trampa de creación de empleo basura. Según este, en 2014 se han creado 433.900 nuevos puestos de trabajo, pero vamos al detalle: 43.400 son trabajadores por cuenta propia, profesionales que se dan de alta como autónomos para seguir cotizando a la Seguridad Social, para tener derecho a una pensión, no tienen empleados ni actividad en su inmensa mayoría. No son empleos, es otra cosa. Seguimos, 176.900 con contrato temporal, o sea, precariedad elevada a infinito. ¿Y qué nos queda? 212.800 empleos a tiempo indefinido, menos de la mitad.
Es imprescindible un cambio político radical, porque la regeneración es imposible: nunca en la historia ha sucedido. La oligarquía política que nos ha llevado a la ruina debe ser destruida

Y ahora, ¿qué ocurre con los 212.800 empleos indefinidos? Pues que 18.100 son empleo público, a dedo en su mayor parte o con oposiciones a medida; nos quedan 194.700 y ahora, ¿cuántos son a tiempo parcial con sueldos de 600 euros? 66.500, o sea, trabajos indefinidos a tiempo completo, 128.200. ¡En el año de la recuperación! Y lo que no sabemos es con qué nivel salarial, pero desde luego miserable la mayoría. De los 433.900 nuevos empleos, al menos 350.000 o el 80% lo son con salarios entre indignos y de miseria. Rajoy dice que creará un millón de empleos, de los cuales 800.000 serían de 600/800 euros mes, pero ni siquiera eso: el último trimestre se han destruido 31.000 empleos y, si extrapolamos esa cifra a 2015 como hacen los analistas anglosajones, el paro subiría en 120.000 personas en 2015. En línea con ello, según la Organización Mundial del Trabajo, el paro en España no bajará del 21% en diez años.

En resumen, este es el camino a la prosperidad que ofrece Rajoy a los españoles: un gasto que está fuera de control; una deuda pública que superaba los 1,4 billones de euros a septiembre (1,02 billones la computable por Bruselas) cantidad imposible de devolver y que necesitará de una fuerte quita; un empleo tercermundista; bajar más aún la parte de los salarios en el PIB que ya ha reducido a su mínimo histórico y al mínimo de Europa; una insolidaridad sangrante –somos el país con mayores desigualdades sociales de la OCDE y el QE y el empleo basura la incrementarán– y un paro juvenil que deja sin expectativas de encontrar trabajo a la mitad de la juventud. Por ello es imprescindible un cambio político radical, porque la regeneración es imposible, nunca en la historia ha sucedido. La oligarquía política que nos ha llevado a la ruina debe ser destruida. Son ellos o nosotros.

(1) Robert Mundell había desarrollado en 1961 la teoría de las zonas monetarias óptimas, explicando en detalle las ventajas y los inconvenientes. Era obvio que España no debía entrar en el euro. Las asimetrías juegan a favor de Alemania y en contra de España. Claro que ni Rato ni Aznar sabían quién era Mundell ni les importaba un pimiento: querían estar en el club de élites y punto, y los españoles, ¿qué iban a saber estos pobres ignorantes lo que les convenía?

ELECCIONES
Syriza: hazlo todo y hazlo ya
Juan Ramón Rallo Libertad Digital 26 Enero 2015

Grecia ya no es rehén ni de los mercados, ni de la Troika, ni de su casta partitocrática ni de su oligarquía empresarial. Tampoco hay necesidad de que lo siga siendo del euro o de su deuda cienmilmillonaria. Con el poder absoluto en manos de Syriza, Grecia recupera su soberanía. Ya no hay excusas: el programa de la izquierda de casta, del socialismo pata negra, puede aplicarse sin templar gaitas en el primero de esos países rescatados por Bruselas que jamás debieron ser rescatados de su propia irresponsabilidad.

Toca, según se ha prometido, multiplicar el gasto público para enterrar cualquier atisbo de austeridad presupuestaria, crear 200.000 empleos estatales, relanzar la obra pública para estimular olímpicamente la actividad, subir los impuestos estableciendo un tipo marginal máximo del 75% sobre la renta, nacionalizar "sectores estratégicos" como la banca y, sobre todo, decretar una nueva quita del 50% sobre la deuda pública.

Ciertamente, lo lamentaré por los ciudadanos griegos, tanto por aquellos que votaron a Syriza seducidos por las falacias del populismo como, sobre todo, por aquellos que no lo hicieron, conocedores del desastre que supondría aplicar semejante programa. Pero, por desgracia, cuando la mayor parte de los ciudadanos de un país ha interiorizado valores e ideas absolutamente disfuncionales para la convivencia cívica y para el progreso compartido, el desastre deviene inexorable de un modo u otro: mientras el arribismo y el revanchismo prevalezcan sobre el respeto mutuo, la armonía social permanecerá quebrada.

Llegados a este punto, sólo cabe esperar que Syriza cumpla la totalidad de su programa lo antes posible. Que lo cumpla, además, sin interferencias externas de ningún género: ni para penalizarles ni para privilegiarles; es decir, ni bloqueos comerciales ni tampoco inyecciones de liquidez por parte del BCE que contravengan sus propios estatutos. Reglas iguales para todos y que cada cual, dentro de esas reglas, actúe como mejor considere, asumiendo responsablemente las consecuencias de sus actos.

En ocasiones resulta imprescindible que unos pocos se equivoquen para que todos los demás no lo hagan. De los visibles errores ajenos puede aprenderse mucho más que de los ignotos aciertos propios; por eso, por ejemplo, las quiebras empresariales son tan importantes: porque ponen de manifiesto para todos el camino que no debe seguirse. Es verdad que, pese a la elocuencia de ciertos fracasos, no existen garantías de que el ser humano no opte por tropezar dos, tres o veinte veces en la misma piedra. Pero, desde luego, las probabilidades de no repetir en nuestras propias carnes los fiascos ajenos se maximizan cuando el fiasco ajeno deja de ser un simple hipotético y pasa a convertirse en una realidad palpable.

Por eso Syriza debería conciliar el mayor apoyo internacional posible para que ejecute con la mayor premura la totalidad de su programa: sus votantes y simpatizantes deberían exigírselo por elemental coherencia; el resto de europeos no simpatizantes, por simple supervivencia. Es hora de pasar de las palabras a los hechos y de los hechos a la responsabilidad.

¿Orgullosos, de qué?
Xavier Horcajo www.gaceta.es 26 Enero 2015

Dice Mariano Rajoy a sus huestes que se presenten orgullosos ante los ciudadanos y no humildes. Que presuman de la mejora económica que ha traído el PP pero que ha pagado la clase media española, a riesgo de desaparecer. Rajoy no cede un milímetro a la autocrítica, persevera en eso de: “Nosotros o el caos” y se regodea en asustarnos muchísimo con la amenaza de “las falsas promesas del populismo”, cuando el problema es que conseguida la confianza de los españoles, él la ha perdido, justo cuando perdió su superioridad moral en la política. La perdió en dos planos, el imposible: no cumplir la palabra dad en el programa electoral; el imprevisible: el levantamiento del velo de la trama Gürtel.

No son las falsas promesas de Iglesias las que han hecho perder millones de votos al PP, señor Presidente. Lo que le quita del control de España, sépalo, son las “Cajas B”, la sospecha de sobresueldos pagados a través de Bárcenas; de obras concedidas por mordida, a través de los Granados de su partido; de “entregas para llevarnos bien” (Bárcenas dixit). Es por la sospecha de cuentas Suiza; es por las “tarjetas black”; es por haber arruinado a cientos de miles de españoles en las cajas, como si fueran socialistas… Es por los falsos profetas como Rodrigo Rato; o por los ministros de principios olvidadizos, como Fernández Díaz; o con miopía ante la corrupción como Ana Mato. Es por tantas y tantas cosas que les presentan a ustedes como otros más que vienen a llevarse lo que puedan. No son mejores que otros a los que hemos arrojado a cubo de la basura.

Pero donde no hay arrepentimiento, no cabe perdón. Esto vale también para el “macho alfa” de la manda, don José María Aznar. Comprendo que le público de la Convención se excitara con sus palabas del viernes… ¡Hace tanto que no oían a un político en el PP! No obstante yo me preguntaría si Aznar ha sido coherente. Si el “macho alfa” no ha sido domesticado y trabaja en el mismo circo, con el cometido de poner la guinda del riesgo, como los acróbatas. Aznar puso cachondos a los de “alma pepera”, pero sus respuestas ante los problemas del PP tampoco son de ley. “Yo respondo de mis responsabilidades” es un juramento que todos los españoles hacemos al cumplir los 18 años. Cuando has sido Presidente del PP, lo sigues siendo honorífico, y has sido Presidente del Gobierno ¿No eres responsable de un perímetro mayor?

¿No debería tener la inquietud de explicar a los españoles si todo lo de la “caja B” empezó o no con Rosendo Naseiro y se mantuvo con Álvaro Lapuerta? Si Aznar quiso decir que no cobraba sobresueldos, yo le creo. ¿Pero, está señalando a otros? Es como si Aznar imitase el gendarme de Casablanca, “¡Creo que aquí se juega, y yo no me he llevado un euro!”

Cuando Aznar dispara un misil a la política antiterrorista del actual Gobierno con aquello de brazos abiertos con las víctimas y tos a la manifestación de mañana en Madrid, en San Sebastián…” eso no vale para nada si luego, el caballero de los abdominales, se queda en casa o se va de viaje con su yerno Agaj. Es como cuando el Emérito se va de Emiratos con Corinna. Por eso la exhortación de Aznar a los principios que el PP tuvo, cada nueve meses y luego ná de ná, ha dejado de estimularme. Ya no me compensa. Es verdad que Aznar detecta que el PP no es nadie si se cruza de brazos ante los que se desconfían de ellos, o los que se desafectan de sus líderes; pero si esa va a ser la única diferencia con Rajoy. No va a ser suficiente.

SUSANA DÍAZ
El tren de Andalucía
Pedro de Tena Libertad Digital 26 Enero 2015

Esto de los trenes está bien. Es uno de los símbolos que inquietaban al propio Freud, sobre todo lo de perderlos. En los trenes perdidos, la imaginación se va con Penélope, la de Serrat, bastante posterior a la Niña de la Estación de León –qué pedazo de poeta popular– y Quiroga que cantó Concha Piquer, para la que ver pasar trenes era toda su pasión, tanta que, al final, amor fugado, se casó con el jefe de una estación.

Ahora se está poniendo de moda el tren de Andalucía. Andaluces, precisamente, se llamó una compañía de capital privado que comenzó a desarrollar líneas ferroviarias en Andalucía en el siglo XIX. Pero ahora es Susana Díaz la que no para de hablar del tren de Andalucía, el único que ella dice que quiere coger. Pero, claro, hay que saber qué tren, qué día, qué hora y a dónde va. Uno puede tomar el tren en Andalucía y terminar en Madrid y luego vuelta. O al revés. Lo que está claro es que ahora conviene decir que Andalucía es el centro de los amores políticos porque la jugada está en el Sur. Dentro de unos meses podrá decirse con toda cínica tranquilidad que se ha descubierto que la defensa de Andalucía sólo puede hacerse desde la presidencia del gobierno en La Moncloa y santas pascuas. Vanidad de vanidades y todo vanidad, como decía el bíblico Cohélet. Traducido hoy sería agit-prop, o campaña electoral sin mezcla de verdad alguna.

Pero ¿qué va a ocurrir si, como todas las encuestas pronostican, Susana Díaz, esto es, la quintaesencia del aparato del PSOE andaluz, gana las elecciones en Andalucía y puede gobernar sola o con muletas? Pues de lo que podemos estar seguros es de que Andalucía será la que pierda otra vez el tren de la prosperidad y de la decencia. ¿Exagero? No, en absoluto. El PSOE andaluz, cuna de Suresnes y alma del PSOE que ha gobernado España durante 22 de los 36 años constitucionales, ha demostrado dos cosas: una, que prefirió organizar un régimen partidista en Andalucía saltándose todas las normas éticas y políticas de la democracia y, dos, que, a pesar de haberla gobernado durante el mismo tiempo que Franco gobernó en España, Andalucía sigue a la cola de casi todo.

Estos dos hechos demostrados y contundentes deberían bastar a un conjunto de ciudadanos con medias luces para no votar jamás a este partido hasta que no practicara la autorregeneración total tras un mea culpa sincero y público. Pero qué va. IU, que en su pecado tiene su penitencia, prefirió apuntalar el régimen clientelar y corrupto que ella misma denunció durante años, antes que permitir que el PP andaluz, que ganó las elecciones de 2012, tratara de cambiar las agujas para que el tren de Andalucía dejara de encaminarse a la dependencia y al paro. Que ahora la porculicen sin miramiento desde el sibilinismo susánida del PSOE y la nada nadita de Podemos es lo que se merece.

Los hechos son testarudos. En la estación donde está parado el tren de Andalucía desde hace casi cuarenta años democráticos, el público prefiere la tercera clase a los vagones de primera. Con una mayoría que es una pócima trágica de parados, mediomileuristas, pensionistas, dependientes de lo público, con empleo o subsidios, empresarios aterrados y una mayoría política que prefiere a la izquierda –tanto a la senil de PSOE e IU como a la infantil de Podemos–, el tren de Andalucía no se moverá más que en dirección a un nuevo descarrilamiento, otro más, y ya son demasiados desde el siglo XIX. Tomen nota de que el Barómetro Joly, uno de los más fiables, daba a este gazpacho de izquierdas más del 60 por ciento de los apoyos reales. Salvo un milagro, en los que ya no creo, Susana Díaz, que va a aprovechar hábilmente el retraso de unos y el acelerón de otros, ganará las elecciones andaluzas y gobernará sola, garduña de por medio, con IU de nuevo o con Podemos de nuevas. Para el caso es lo mismo. Más de lo mismo. La vía del cambio está cerrada. Más de cuarenta años sin alternancia democrática nos retratan.

Los maltratados amantes de una Andalucía abierta, próspera, libre y civil ya hemos perdido casi todos los trenes. ¿Qué importa si Susana toma el tren de Andalucía para bajarse en Madrid o decide quedarse en Andalucía como jefa de toda la estación? Adiós, adiós, buen viaje. Adiós, que lo pase bien. Como a la Niña de la Piquer, sólo nos queda el papel de aquellos hombres de Simenon: mirar pasar los trenes oscuros y comprobar al arrancar que es como si nos arrancaran el alma. Y luego, nada, en el enorme tren vacío, donde no va nadie, que no conduce nadie... que decía el poeta airado.

¿Pesimistas? Tal vez. Clarividentes, dirán otros.


******************* Sección "bilingüe" ***********************

DE DOMINGO A DOMING
El discurso soñado de Aznar al PP
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 26 Enero 2015

Esta noche, con algo de fiebre, soñé que Aznar pronunciaba ante el Congreso del PP un discurso que empezaba como realmente empezó:

"Hace veinte años, tal día como hoy, estaba enterrando a Gregorio Ordóñez". Pero que continuaba así: "Y veinte años después, estoy aquí, enterrando aquel partido que el 1 de Abril de 1989 yo fundé en Sevilla y por el que Goyo dio su vida".

Y, entre sueños, me pareció que Aznar seguía diciendo:

"¿Pues no es morir que mientras hoy nos aplaudimos sin alegría y tratamos de reunir fuerzas para no perder todas las elecciones que como trampas nos aguardan, las víctimas del terrorismo, como Goyo Ordóñez, se manifiesten contra nosotros? ¿No es política muerta y enterrada ver cómo la clase media, nuestra clase media, la base social de nuestro partido, que apoyó en 1996 nuestro cambio de política fiscal abomine hoy de nosotros por ser más gravosos a su bolsillo que el PSOE y los comunistas juntos?"

"¿Y no es morir que mientras soltamos etarras de cien en cien, aquel Ortega Lara que fue nuestro amigo y compañero, nuestro héroe, esté fuera del partido de Goyo Ordóñez? ¿No es morir que el día en que su viuda, su hermana y la que con él estaba en el momento de su muerte, María San Gil, rezan ante su tumba y honran su memoria, venga un tal Borja Semper, que no sé quién es ni qué ha hecho ni qué se le ha perdido en el PP a decir que hay que cambiar el discurso de Goyo Ordóñez porque la ETA ya no mata? Si la ETA no mata es porque manda, y si manda es porque nosotros, como el PSOE, hemos preferido sobrevivir, entregar el País Vasco y no luchar por él, que es luchar por España y por la libertad. Por eso, hasta la AVT, tan groseramente manipulada por nosotros, está hoy en la calle contra el PP, por eso Ortega Lara no está aquí, por eso el PP ha desaparecido del País Vasco y de Cataluña, porque el PP de Goyo, que era el nuestro, ha desparecido de España, porque todos nosotros, y yo el primero, hemos preferido hacer política, servir a nuestras carreras y porvenir, que cuidarnos de la sociedad civil y servir a la nación, a España, a la que nos debemos".

"¿No es morir, Mariano, no es morir tú como presidente, yo como fundador, todos nosotros como representantes del más importante partido político de España, por no decir el único partido político que aún puede llamarse nacional, que la mitad de los que hace tres años nos votaron no puedan vernos ni en pintura? ¿No es morir que ni nos crean ni nos quieran, que no confíen en nosotros porque no les hemos dado una sola razón para hacerlo? ¿No es estar políticamente muertos decir que la economía es lo único importante, creer que bajando el paro bajaría también el separatismo catalán, que con la prima de riesgo bajaría el riesgo de perder Navarra?"

"Hace un cuarto de siglo que fundamos este partido. ¿Vive todavía? ¿Podemos decir, Mariano, Javier, María Dolores que somos algo más que unos gestores bastante mejores que los socialistas –sólo faltaría que ni eso fuéramos- de una burocracia que no queremos reducir, de unas autonomías que han hecho metástasis, que son el cáncer que está matando a la nación?"

"Ha llegado la hora de refundarnos, de reencontrarnos, de rehacer, con los que estamos dentro y con los muchos que están fuera, la fuerza liberal y nacional que hace un cuarto de siglo representó la esperanza de regeneración moral y material para millones españoles." "Ha llegado la hora de que el PP no se conforme con ser el mal menor, que lo somos, sino el bien mayor, la herramienta de las nuevas generaciones de ciudadanos para recomponer esta España que se deshace a ojos vista, que se nos está quedando en las manos, porque somos incapaces de quererla y de curarla."

"Yo no digo que el PP esté muerto, pero debemos reconocer que nuestra política es lo más parecido a una sombra, a un cadáver, que busca cómo ir vadeando el valle de las sombras porque teme la luz de la crítica, de los cambios, que son la vida misma. Yo creo que este PP, gravísimamente enfermo, puede curarse, pero no podemos hacerlo presumiendo de salud. Y no soy yo tampoco el médico ni la solución de nuestros males. Yo tengo la responsabilidad, presidente Rajoy, de haberte elegido para sucederme. Y en el pecado, si pecado fue, hemos llevado la penitencia: el partido, tú y yo. No quiero quitarte para poner a otro. No quiero verte caer para volver. Pero tenemos la responsabilidad, tú y yo, tú por lo que eres y yo por lo que aún represento en el PP, de reconocer que el PP se nos muere. Y España con él. ¿Es mucho pedir que hagamos un gesto de humildad?¿Es demasiado difícil que pidamos perdón a los votantes a los que fallamos, a los ciudadanos a los que hemos servido mal, a los militantes que nos miran con tanta pena por nosotros como por ellos mismos?"

"Tal vez este discurso que hago hoy debí hacerlo en el Congreso de Valencia. Tal vez lo hice, pero tras hacerlo, me fui. Nos fuimos todos a lo nuestro. No rompimos la disciplina de partido porque esa disciplina es la llave del empleo, de la nómina, del cargo, de la vida del superviviente en la política española, que es dura siempre, y suicida si se hace a la intemperie."

"Sin embargo, veinte años después de enterrar a Gregorio Ordóñez, y en buena medida por evitar su trágica suerte, estamos aquí ante un partido, el suyo y el nuestro, que, por decirlo llanamente, está en las últimas."

"Para este mal que nos mata, busquemos remedio, compañeros, en nuestros valores nacionales, en nuestras ideas liberales, en nuestra fidelidad a los militantes, a los votantes, a la gente, a nuestra nación, a esta España que no merece desaparecer con nosotros y que tal vez tenga la generosidad de permitir que, si la servimos humilde y fielmente, con ella resucitemos."

"¡A ello, presidente, compañeros! ¡Por nuestros muertos y nuestros vivos! ¡Viva el Partido Popular! ¡Viva la Libertad! ¡Y viva, viva, viva España!"

Y entonces, cuando las almohadas se hacían ovaciones, de golpe, me desperté. Se me había hecho tardísimo.

El gran engaño del independentismo catalán. ¡Miseria por independencia!
“La mentira es como una bola de nieve; cuantas más vueltas da mayor se hace” M.Lutero.
Miguel Massanet www.diariosigloxxi.com 26 Enero 2015

Los políticos del Gobern catalán y toda la prensa que los apoya y defiende la locura del independentismo para Catalunya, ha entrado en una verdadera vorágine de desinformación, de engaños y de noticias amañadas, para dar la sensación de que Catalunya está boyante, que no le afecta la crisis, que puede subsistir por si misma y que, si no hay más riqueza en esta comunidad, se debe a las cantidades con las que debe participar en concepto de solidaridad con el resto de provincias o autonomías españolas; sin lo cual, como se ha publicado recientemente, todos los catalanes gozarían de un mejor nivel de vida. Lo que pasa es que lo dicen pero no demuestran nada, antes bien, el oscurantismo que preside todo este proceso en el que se han embarcado los partidos secesionistas, además de adolecer de la unidad, de la que tanto presumen y tan poco se da entre ellos mismos; cuando se trata de comprobar en lo que se basan tan hermosas perspectivas, resulta que surgen sorpresas que, para nada, avalan aquel optimismo que pretenden trasmitir a todos los catalanes.

Empecemos por el proyecto de Ley de los Presupuestos Autonómicos del Gobierno de Catalunya para el ejercicio 2.015. Resulta ser que, la Generalitat, sigue sin querer asumir una política de austeridad a pesar del gran endeudamiento que pesa sobre ella. Al contrario, intentan conseguir un nuevo “rescate” de La Moncloa de unos 2.500 millones mas. Insiste el señor Mas y su gobierno en mantener una cifra de gastos que asciende a 22.481 millones de euros, cuando los ingresos sólo alcanzarán 19.981. A esta clase de presupuestos el señor Mas-Colell los llama “políticos” en lugar de designarlos con su verdadero nombre: “descabellados”. Decisiones como la recuperación de “la paga extraordinaria” para los trabajadores públicos o “el restablecimiento de la jornada completa” para los interinos, dos medidas que rondan los 625 millones de euros o la ampliación del Metro de Barcelona (el de la L9 representa unos 2.000 millones de euros) forman parte de lo previsto en los citados presupuestos. Todo ello manteniendo una Deuda Pública que se prevé que pase de los 65.179 millones del 2.014 a los 67.192 millones de euros que aparecen en los presupuestos para el 2.015.

Este oasis de bienestar que promete el señor Mas y sus acólitos va a suponer, no obstante, la creación de 8 impuestos más ( qué curiosa manera de ayudar a los ciudadanos a recobrar su estatus de vida perdido en la recesión) y 32 modificaciones de tasas ya existentes. ¡Claro, hay que mantener más de 131 “chiringuitos” públicos (empresas, consorcios, fundaciones y entes varios)! Las empresas públicas suponen un coste de 7.000 millones al año; los consorcios suman 3.200 millones de euros anuales y las fundaciones unos 595 millones de euros al año. Total 10.800 millones. ¿Se ha hecho algo para disminuir estos costes exagerados ¡ no, de ninguna manera, al contrario, se han creado nuevas embajadas en el extranjero (Roma y Viena), se continúa insistiendo en organizar una Administración paralela a la estatal, para cuando se declare la independencia, facilitando ayudas a todos aquellos corpúsculos que ayudan a formar un ambiente separatista en toda la autonomía. Y, a todo esto, el señor Montoro sigue inyectando ayudas para Catalunya a costa de los impuestos de todos los españoles, en la absurda creencia del Gobierno de que, cediendo en lo económico, va a conseguir que el señor Mas y el señor Juncadella se retracten de sus aspiraciones de conseguir la independencia para el país catalán.

Veamos lo que está sucediendo con esta bravata del Gobern en la que se presume de la potencia industrial de Catalunya, de lo rica que es y de lo bien situada dentro de Europa ( se olvidan que esto de estar dentro de la CE no son más que sueños de ilusos, completamente apartados de la realidad) como nación independiente. Pues, si tenemos que fiarnos de varios estudios realizados por economistas de solvencia demostrada, puede que todos estos delirantes proyectos y anuncios de prosperidad, no se ajusten a lo que en realidad sean sus verdaderas perspectivas. Dejando aparte que su entrada en Europa es imposible, que no tendrían la posibilidad de financiarse a través del BCE o del BEI, así como a través de las Bolsas mundiales debido a que están clasificados, por la agencias de calificación de riesgos, dentro de la BBB con pronóstico a la baja o, lo que es lo mismo, dentro del bono basura; que serían considerados como un país tercero y, por ello, obligado a pagar tasas y sometido a aduanas fronterizas; en lo que se refiere a su solvencia como país industrial conviene hacer algunas precisiones.

A este 70% de catalanes que piensan que estarían mucho mejor en una Catalunya independiente (dudo mucho que, después el “éxito” de la votación del 9N, en el que se mostraron favorables a ella sólo 1.800.000 de ciudadanos, se pueda seguir manteniendo, que el resto, más de 4.5 millones consideraran esta posibilidad y, sin embargo, no la fueran a apoyar con su voto) conviene que les demos algunos datos para que puedan sacar ellos mismos las oportunas consecuencias. Por ejemplo ¿saben estos señores que en 1.994 la industria catalana ocupaba al 29% de la población ocupada en Catalunya? Pues bien, en el 2013 este porcentaje quedó reducido al 18’3%. Lo mismo sucedió con el peso sobre el PIB que pasó del 29% al 18’6. Dos descensos preocupantes que poco dicen a favor del optimismo desmadrado que pretenden inculcar los separatistas en los catalanes. Este estudio fue encargado por la Fundació de la Industria (antes Fundació Gremi de Fabricants) nada sospechosos de centralistas, al economista Joseph Oliver.

Desde 1994 al 2013 el número de empleos perdidos en la industria catalana asciende a 250.000, una cantidad que, a la vista de las perspectivas que se tienen para el futuro, se puede considerar como imposible de recuperar. Según el estudio citado “el declive industrial en Catalunya es insólito y único por su profundidad”. Se ha hablado de un gran nudo logístico en el sur del Mediterráneo, entonces Catalunya podría pasar de ser la “Fábrica de España” a ser el “Gran Almacén”. Pero, para ello, necesitarían que España, a través del ministerio de Fomento, activase lo del Corredor Mediterráneo, algo que puede que no sea lo que tienen en mente en dicho ministerio en estos momentos, ante la evidencia de la actitud, abiertamente en contra del resto de España, de los catalanes. Es evidente que, contrariamente a lo que se nos quiere hacer creer, las empresas cada vez son más reacias a seguir invirtiendo en la comunidad catalana y, no sólo porque prefieran desplazarse a Madrid, Valencia u otro lugar de la Península, que también, sino que escogen los países del este o el mismo centro de Europa, en los que se les dan más facilidades y seguridad para establecerse.

Incluso las exportaciones, aquellas de las que se presumía y se decía que eran las que salvaban la economía del país, han entrado en franco descenso. Se sabe que esta circunstancia tuvo lugar principalmente entre el 2002 y el 2012 (cuando los salarios bajaron notablemente) pero que durante los últimos años ha disminuido notablemente y que se ha perdido mucho empleo, en parte, por su bajo formación. ¿Dónde está pues este paraíso terrenal, esta nación floreciente que puede asombrar a Europa y causar envidia al resto de naciones? Mucho nos tememos que el porvenir que les esperaría a los catalanes, fuera de la protección de España, nada tendría de próspero, de brillante y de un nivel de vida por encima del resto de españoles. Un desempleo superior a los 600.000 trabajadores y unas deudas por encima de los 65.000 millones, no parecen el mejor bagaje para afrontar una aventura independentista, con posibilidades de conseguir sobrevivir. O así es como, desde la óptica de un ciudadano de a pie, vemos como, unos pocos, intentan llevar a todo un pueblo a su más completa ruina.

VEINTE AÑOS SIN ORDÓÑEZ
Ante la tumba de Goyo
Santiago Abascal Libertad Digital 26 Enero 2015

Ayer, ante la tumba de Goyo, por momentos me invadió la melancolía y muy hondamente pude sentir "que es un soplo la vida, que veinte años no es nada", como dijera el memorable tango de Carlos Gardel. Veinte años después del crimen etarra en La Cepa que nos robara al más valiente político de la democracia española, y como cada año, tuve el honor inmenso de poder acompañar a su viuda, a su hermana y a sus amigos; también el fastidio de coincidir con quienes han negado a Goyo con sus palabras y con sus hechos.

Fue triste constatar que, aunque veinte años no es nada, todo ha cambiado. Las siglas que sirvieron de vehículo para que Goyo defendiera sus ideas con vehemencia y por derecho hoy están tomadas por aquellos que carecen de convicciones profundas o que las han sustituido por un tacticismo político traidor además de estúpido. Porque eso es exactamente lo que han hecho, y Rajoy a la cabeza, con el legado de Gregorio Ordóñez: traicionarlo de forma indigna y suicida. Sé que algún lector querrá desautorizar mi acusación achacándome un resentimiento inexistente. Si así fuera, ni siquiera habría saludado a alguno de los dirigentes del Partido Popular que ayer acudieron a Polloe y a los que considero culpables de haber dilapidado el mayor capital político de España: el honor del antiguo PP, que se forjó con la sangre de sus víctimas y la valentía de sus gentes, y que hoy malgastan bailando, brindando y comiendo pinchos –las tres cosas son literales– con los culpables de su muerte.

Pero no soy yo quien acusa a estos gestores de haber consumado la traición al legado de Goyo; es su propia familia la que lo hace por todos nosotros al decir estos días que Gregorio Ordóñez sentiría vergüenza ante la actitud de los actuales gestores de las siglas del PP. Soy yo, en cambio, el que me siento reconfortado por el coraje de la familia Ordóñez-Iríbar, que nos recuerda que no nos hemos vuelto locos y que seguimos siendo leales a los recuerdos de nuestra temprana juventud.

Porque esa ETA que a muchos robó la vida, a otros muchos nos robó la juventud. Tan literalmente cierta es esta afirmación que siempre he dicho que mi bautismo de fuego en política, con 18 años, fue el asesinato de Goyo; y su funeral y velatorio, por desgracia, los dos primeros actos políticos a los que asistí sobrecogido mientras escuchaba los vítores a España y los gritos de "¡torero!" al paso del féretro de Goyo. Aquel fue el impulso definitivo que a muchos nos llevó lejos en la determinación de jugarnos el todo por el todo en la defensa de España, con las servidumbres que eso suponía, como los doce años de escolta policial ininterrumpida que a mí me tocaron en suerte en la plenitud de mis años jóvenes.

Y si entonces nos enfrentamos a las balas, a las bombas y a la amenaza permanente con toda la dignidad de la que éramos capaces, si entonces no tuvimos miedo, ¿cómo íbamos ahora a tener miedo a denunciar la traición?, ¿cómo íbamos a dejarnos seducir por la comodidad del silencio?, ¿cómo íbamos a dejarnos conducir por la indignidad? Eso nunca estuvo en el guión de nuestras vidas. El silencio y la complicidad nunca fueron una opción para nosotros. Mariano no contaba con eso pero así son las cosas y, lo que es más importante, así seguirán siendo.

Y espero que por muchos años. Ayer me tomé la molestia de que me acompañasen a la ofrenda floral mis hijos. Es hora de que vayan sabiendo poco a poco cuáles son las cosas importantes de la vida y los nombres de las personas a las que les debemos el disfrute de una España unida por el momento y de las libertades que aún nos quedan. La lealtad, el honor, la gratitud, el respeto a los muertos, el amor a la Patria y el temor de Dios son valores que se transmiten desde en la infancia y mediante el ejemplo. Eso tratamos de hacer los que todavía creemos que hay tres o cuatro conceptos esenciales y trascendentes por los que merece la pena vivir y morir.

Y no es fácil mantenerse firme. Nunca lo fue. No lo fue para Goyo. Ni lo es hoy para nosotros. Ni lo será mañana para nuestros hijos. Los míos pudieron comprobarlo ayer una vez más. No sólo cuando les conté la ejemplar, trepidante y triste historia de Goyo, sino cuando abandonamos el camposanto de Polloe. Un individuo malencarado paró su coche junto a nosotros según caminábamos hacia los vehículos y sin bajarse del automovil me reprochó la muerte de su abuelo en la Guerra Civil de hace 79 años. No estuve simpático, la verdad, y seguimos caminando. En una maniobra brusca con la que casi nos atropella, volvió a colocarse en paralelo espetándome que me fuese a mi país. Todo delante de mis hijos. La niña acabó llorando, lo que me soliviantó muy por encima de lo conveniente. No le di al canalla el puñetazo que el Papa prometió a Gasbarri gracias al oportuno escolta de un concejal del PP que se interpuso, por suerte para el sujeto, y también para mí, que bastantes líos tiene la vida.

Nos fuimos con el disgusto. Pero mis hijos aprendieron ayer la lección de vida de un héroe español que entregó su más preciado tesoro. Y por desgracia también supieron que, aunque ahora no suenan las pistolas, el odio que mató a Goyo ha echado raíces profundas en nuestra tierra.

Santiago Abascal, presidente de Vox.


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