AGLI Recortes de Prensa    Miércoles 4 Febrero 2015

Ningún español honrado debe votar a Podemos ni al PP-PSOE
Lucio A. Muñoz www.gaceta.es 4 Febrero 2015

El “asesor político o cargo de confianza”, cuyo perfil estándar responde a un enchufado del PP-PSOE, dotado de escasa o nula cualificación, sin experiencia laboral privada y perceptor de un salario ofensivo, que como mínimo multiplica por 10 el sueldo “seiscientoseurista” de muchos ingenieros españoles.

Y el “liberado sindical”, más liberado que sindical, que únicamente defiende los inmorales privilegios de su colectivo en detrimento de los derechos de los trabajadores. Cuyo mantenimiento supone a las empresas (y a la Administración) un coste insostenible, en términos económicos y de competitividad.

Son dos figuras creadas a imagen y semejanza de nuestra pseudo democracia, que ni asesoran ni defienden a los trabajadores, pero que representan fielmente a nuestro actual sistema político corrupto, subvencionado, parasitario, clientelar y comisionista. Un perverso modelo en el que una numerosísima casta político-sindical, en su mayor parte innecesaria e inútil, parásita a los ciudadanos, convertidos a tal efecto en esclavos fiscales y laborales.

¿Un Gobierno de Podemos? “Prisioneros políticos”. Expropiación de medios de comunicación desobedientes. Y miseria. No obstante, un Gobierno de Podemos traería consigo una plaga que aumentaría enormemente el número de estos dañinos parásitos. Puesto que este partido ultra izquierdista apuesta, entre otras barbaridades económicas, por aumentar el empleo público improductivo. Y con ello, la deuda pública y el déficit, dos males que han puesto en jaque a nuestra economía.

Pero, además, si Podemos llegara a gobernar, recrearía una especie que en España se extinguió hace muchísimo tiempo y no es otra que la relativa a los “prisioneros políticos”. Igualmente, los nuevos marxistas españoles podemitas cerrarían cualquier medio de comunicación que no prestara sumisión publicitaria al nuevo régimen inquisidor. Y por supuesto, España seguiría el camino económico-político de Venezuela y Grecia.

Venezuela, referencia económico-política de Podemos, está al borde del colapso económico y social. Debido a que la población no dispone de alimentos básicos y el índice de criminalidad es de los más altos del mundo. Esta situación de emergencia nacional provocada por la caída del precio del petróleo, el insostenible peso del Estado venezolano sobre la cada vez más deteriorada economía productiva, la inflación, etc. También se ha producido gracias a la acción de un gobierno corrupto, dictador y liberticida, que ha atentado contra los derechos humanos, secuestrando al poder judicial, corrompiendo a las instituciones...

Para ello, Maduro ha encarcelado en prisiones militares a los venezolanos opositores o críticos con el gobierno e, incluso, a aquellos ciudadanos que han osado denunciar cualquier injusticia gubernamental. Igualmente, los medios de comunicación independientes han sido expropiados o empujados por el propio Gobierno a la quiebra económica.

Y Syriza, los primos hermanos griegos de Podemos, tendrá que tomar una decisión salomónica. Cumplir el programa electoral y, por ende, no hacer frente al pago de la deuda, opción que podría llevar a Grecia a salirse del euro y a quedarse sin financiación. Y en este caso, no podría ni pagar a sus funcionarios. Porque la supuesta ayuda de Putin no sería permanente.

O por el contrario, decepcionar a todos sus votantes e intentar cumplir las fases del plan de rescate impuesto por la Troika.

En cualquier caso, las políticas económicas que quiere implementar Syriza, coincidentes con las propuestas de Podemos y consistentes, sobre todo, en el aumento del gasto público improductivo, son suicidas.

En Grecia ha ocurrido lo mismo que en España, una casta político-sindical corrupta ha hundido el país. Y los populistas de Syriza, jugando con la desesperación del pueblo heleno, han aprovechado la oportunidad electoralmente. Al igual que está intentando hacer Podemos en nuestro país.

Pero los españoles debemos aprender de los casos de Venezuela y Grecia. Y, por tanto, no caer en la trampa de Podemos. No olvidemos que el objetivo ulterior de estos nuevos dictadores del SXXI es liquidar “la España constitucional”. Aunque tampoco podemos confiar en el inmovilismo del PP-PSOE, que intenta a la desesperada mantener nuestro sistema corrupto, basado en el Estado del bienestar de la casta política, la compra de votos clientelares, las subvenciones, el enchufismo...

Promocionar la “tercera vía”. En consecuencia, promocionar la tercera vía, formada por VOX, Ciudadanos y UPyD, únicos partidos que apuestan por la regeneración, es una cuestión de supervivencia democrática. Debemos ser conscientes de ello e intentar difundir el mensaje de estas tres formaciones políticas.

La falacia de la austeridad
Juan M. Blanco www.vozpopuli.com 4 Febrero 2015

Los nuevos gobernantes griegos de Syriza han proclamado el final de la austeridad, al modo que Francis Fukuyama anunció el fin de la historia. Abajo las estrecheces, vivamos de nuevo con desahogo, zafémonos de la opresora bota que aprieta el cuello. Atemos los perros con longaniza. ¡Menuda sorpresa! Aquello que siempre se consideró virtud, como la frugalidad, la moderación, la mesura, se ha convertido de la noche a la mañana en vergonzosa lacra, en un vicio impuesto por los despiadados bárbaros del Norte. ¿Nos encontramos por ventura ante algún error de concepto, falacia o perversión del lenguaje? Por definición, el Estado debe ser siempre austero, prudente en el gasto, utilizar cuidadosamente esos dineros que tanto cuesta ganar a los contribuyentes. Y acometer sólo los desembolsos necesarios para el mantenimiento de los servicios útiles al ciudadano. Nunca derrochar, dilapidar, ni siquiera en etapas de elevada recaudación. La cordura exige mantener en todo momento un nivel de gasto acorde con las propias posibilidades, guardando un prudente margen para imprevistos.

Si el manejo de las finanzas públicas es responsable, la estructura del gasto debe ser similar en expansión o en depresión, salvo aquellas partidas que dependan fuertemente del ciclo económico. Así, los gobiernos sensatos y con visión de largo plazo, utilizan las etapas de bonanza para ahorrar en previsión de una crisis. No aprovechan la coyuntura favorable para expandir las redes clientelares hasta el límite, creando descomunales estructuras administrativas donde colocar a sus partidarios. Ni convierten ingresos coyunturales en gastos permanentes, inabordables cuando llega la depresión. No disparan enormes y frecuentes salvas con pólvora del Rey; ni permiten al Rey disparar con la pólvora del contribuyente.

Lo que ahora llaman austeridad no es más que una torpe y apresurada poda tras décadas de enorme despilfarro. Es el agua que atraviesa ásperamente el resacoso gaznate tras la dulzura de innumerables cócteles. La improvisada tijera que no recorta lo superfluo sino aquellas partidas que menos resistencia generan, perjudicando casi siempre a los más débiles. Un remedio torpe, coyuntural, pasajero que ataca sólo los efectos, la enorme deuda y el déficit, pero no la causa: un gasto estructural excesivo para alimentar gigantescas tramas clientelares.

¿Aplazamiento de la deuda por reformas?
Muchos hablan ya de una nueva reestructuración de la deuda griega, algo que por sí sólo no resuelve las dificultades: solo las aplaza. Porque el problema no es la deuda sino las causas que la generan: el excesivo y descontrolado dispendio. Agua pasada no mueve molino, pero el cauce sigue soportando tremendo caudal.

Señalan algunos, como The Economist, la conveniencia de aceptar una nueva quita de deuda helena a cambio de reformas. Y el gobierno griego ha propuesto un aplazamiento, es decir una quita encubierta, mientras el ministro de economía Yanis Varoufakis solicita mayor margen fiscal a cambio de reformas estructurales. ¿Verán nuestros ojos a Syriza, haciendo de Tsipras corazón, impulsando las anheladas reformas? Ojala. Sería motivo para celebrar, quitarse el sombrero y aplaudir hasta despellejarse las palmas. Pero es una opción poco probable.

Los partidos convencionales no acometieron las reformas ni en Grecia ni en España, ni siquiera sometidos a enormes presiones. Accedieron a recortar pero no a reformar. Las verdaderas reformas favorecen el crecimiento y contienen el gasto superfluo pero generan muchas resistencias pues eliminan los privilegios de ciertos grupos bien adosados al poder.

Tanto Syriza en Grecia, como Podemos en España, más parecen continuadores y dinamizadores de los presentes regímenes que auténticos reformadores. Prometen el santo y la limosna, sin esfuerzo, todo gratis, desviando la culpa hacia los demás. No pretenden cambiar el sistema, más bien sustituir unos privilegiados por otros. Pero el mundo ha cambiado: ya no funciona ese motor de movimiento perpetuo que compraba votos presentes con el dinero de contribuyentes futuros, mientras el crecimiento económico diluía la deuda. La creciente competencia internacional dificulta el crecimiento en sistemas cerrados, intervenidos, regulados, plagados de restricciones a la actividad económica. En esos regímenes que otorgan ventajas a los amigos, no a los más eficientes.

Eliminar barreras, abrir las instituciones
Reformar es transformar las instituciones para que funcionen con mayor rigor e imparcialidad. Cambiar las reglas del juego por otras más justas, garantizando que todos los agentes se atendrán a ellas. Retirar las barreras que impiden la participación de muchos y entorpecen la libre competencia. Abrir las instituciones para eliminar monopolio del poder, la connivencia entre políticos y conocidos “empresarios”, el reparto inconfesable de beneficios no competitivos y el intercambio de favores. Reforma económica y reforma política son, inevitablemente, dos caras de la misma moneda

Un buen ejemplo sería la transformación radical de la planificación de las infraestructuras: en lugar de primar la imagen, las comisiones ilegales o las necesidades electorales de los caciques, reformar es implantar un criterio basado en un riguroso cálculo de rentabilidad social. O, en España, admitir el completo fracaso de un modelo autonómico que no responde a las necesidades de los ciudadanos sino a intereses de las oligarquías locales. Reformar es redistribuir las competencias atendiendo a criterios de eficiencia y economía, arbitrar los correspondientes mecanismos de control para desmantelar las redes que los políticos autonómicos implantaron en beneficio propio y de sus amigotes.

Tanto Grecia como España darían un paso de gigante sustituyendo la pretendida austeridad y los recortes por un gasto racional, sostenible, previsor, en beneficio de los ciudadanos, no de los gobernantes. Y transformando el régimen político y económico en un sistema abierto a la competencia, con igualdad de oportunidades, regido por el mérito y el esfuerzo.

¿Hay alguien ahí? ¿Dónde está en España esa intelectualidad erudita que debería promover e impulsar los imprescindibles cambios? Parece que, tal como observó Javier Benegas, se encuentra aplaudiendo al poder y haciendo méritos para conseguir un puesto. En definitiva, no se vislumbran buenas señales en el horizonte.

Deuda griega
El tahúr y la tía Angela
Emilio Campmany Libertad Digital 4 Febrero 2015

La partida que hoy juegan Angela Merkel y Yanis Varoufakis, al parecer excelente jugador de póquer, tiene mucha gracia si se contempla con perspectiva histórica. La tiene porque Merkel es una ossi, alguien que sabe lo que es vivir bajo un régimen comunista y que por eso no es comunista. En cambio Varoufakis es un comunista que ha tenido la suerte de no vivir nunca bajo un régimen comunista. Tiene además gracia que el ministro sea griego porque, por serlo, se libró por poco de tener que padecer en sus propias carnes la ideología que hoy predica, pues fue precisamente hace ahora setenta años cuando en Yalta Churchill logró librar a Grecia de la bota soviética a cambio de dejar que Stalin se apoderara de toda la Europa del Este, incluido el trozo de Alemania donde se crió Angela Merkel.

También puede establecerse algún paralelismo entre la situación que hoy padece Grecia y la que sufrió Alemania después de la Primera Guerra Mundial. La diferencia, que no es poca, es que en el caso de Alemania su enorme deuda era consecuencia de las reparaciones de guerra que los que la derrotaron le impusieron y en Grecia la deuda tan sólo es fruto del despilfarro de sus gobiernos. Sea como sea, el caso es que ni Alemania podía hace noventa años ni Grecia puede hoy pagar su deuda. Y no deja de ser curioso que la solución con la que diera el Comité Dawes fuera parecida a la que propone el ministro de Finanzas griego, pagar conforme se vaya pudiendo. La consecuencia fue que los alemanes perdieron todo estímulo para generar riqueza en beneficio de sus acreedores, como la perderían los griegos si se aceptara la oferta de Varoufakis.

A la larga, lo que ocurrió con Alemania es que fue pagando su deuda no ahorrando, sino con préstamos procedentes de Estados Unidos, donde los excedentes de capital eran tales que había dinero hasta para dárselo a quien probablemente no podría devolverlo. Luego llegó Hitler, dijo que no devolvería un dólar más, a todo el mundo le pareció tan natural y pasó lo que pasó. Y con algo parecido será con lo que amenace Varoufakis a Merkel, no pagar, salirse del euro y confiar en que la economía griega se recuperará a base de gasto público y una moneda muy devaluada que desaliente las importaciones y favorezca las exportaciones. Sea o no un farol del tahúr Varoufakis, la tía Angela, mejor jugadora de lo que cree el griego, deberá mantenerse firme, y si quieren irse del euro con tal de no pagar, que se vayan, porque si los demás jugadores ven que la ossi se arruga cuando le envidan, los demás haremos cola y le echaremos el resto a la primera ocasión que se presente. Y eso sí que no hay moneda única que lo aguante.

De Pasionaria a Podemaria
F. JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 4 Febrero 2015

AUNQUE tradicionalmente la Derecha ha leído más que la izquierda, la española, a diferencia de la francesa, nunca ha querido asomarse a los clásicos del marxismo y no puede disfrutar del espectáculo que la purga de Podemos dentro del PCE ofrece a los peritos en tan polvorienta materia. No es que el socialismo español, pese a proclamarse marxista, fuera mucho más allá de Guesde. Pablo Iglesias odiaba a los intelectuales, cosa natural en quien debía editarlos, y eso explica la nula creatividad teórica del PSOE, con la excepción decente pero plúmbea de Besteiro. A Marx se lo tomaron en serio los comunistas, pero su único grupo de fuste, el de Nin, Maurin y Gorkin, acabó depurado o directamente asesinado por los funcionarios del Kremlin que de Bullejos a Díaz, La Pasionaria y Carrillo componen un retablo de analfabetismo teórico lindante con la burricie común.

Salvo el grupo de Nin, despellejado vivo por la NKVD y los verdugos del PCE, nunca tuvo el comunismo español nada parecido al grupo fundador del PCI, con Gramsci y Togliatti (Ercoli en la guerra de España). Expulsados Claudín y Semprún, los Tamames y Sartorius parecían tan finos como el príncipe Berlinguer, pero ninguno produjo libro marxista de interés ni lo demostró por la obra de Lenin. Eso quedó para los discípulos de Althusser como Albiac o para el rojerío chic de Bandera Roja, un PCE con ínfulas de PCI que se quedó en Solé Tura y PSUC, o sea, en nada.

Y sin embargo, sin conocer el leninismo y las fechorías bolcheviques no puede entenderse lo que pasa en el PCE, que está siendo purgado por Tania Sánchez al servicio del Leninín de la Complu, su camarada íntimo. Anteayer, el neomenchevique Cayo Lara purgó a Gordo y Ángel Pérez, que es como liquidar a Trostki y Bujarin si Gordo y Pérez hubieran hecho algo serio. Pero lo pasmoso de la purga en el PCE es que la está haciendo una minoría, la bolchevique, que se proclama mayoría y que apoyada en los soviets de Podemos está liquidando, desde fuera y desde dentro, a la cúpula del PCE. Tras La Pasionaria, la Podemaria. Tras Carrillo I, Pablo Iglesias II. Escalofriante.

Pocas reformas para tanto desempleo
EDITORIAL Libertad Digital 4 Febrero 2015

Es cierto que enero es un mes en el que tradicionalmente sube el paro porque termina la campaña de Navidad. Es verdad que el aumento del desempleo registrado el mes pasado es el menor repunte en enero desde el año 2007; como también lo es que, eliminado el efecto calendario, el número de parados habría descendido en 42.723 personas.

Sin embargo, no es menos cierto que todo lo anterior supone un magro consuelo ante el hecho de que el número de parados registrados haya subido el pasado mes en 77.980 personas respecto a diciembre de 2014 y se haya situado en 4.525.691. Porque, puestos a desestacionalizar y relativizar las cifras de paro según su contexto, tampoco es lo mismo que el paro suba en enero cuando se tiene una tasa de paro del 10%, como es el caso de la media europea, que cuando se tiene una del 23%, como es el caso español.

Por ello, aunque aun hoy, y más en los próximos meses, podamos seguir hablando de creación de empleo, lo preocupante es su bajísimo ritmo de crecimiento, en un país en el que más de una de cada cinco personas en disposición de trabajar no lo puede hacer. El supuesto reformismo del Gobierno del PP y su no menos impostada política de austeridad pública han sido un escaso estímulo, cuando no un mero maquillaje, con el que convencer a los acreedores de que España puede seguir endeudándose. Lo cierto es que el Ejecutivo de Rajoy ha mantenido prácticamente intacto el sobredimensionado sector público y el asfixiante marco regulatorio, y que las rebajas de impuestos anunciadas para este año electoral no suplen el brutal incremento de la presión fiscal a lo largo de la legislatura.
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Lo más preocupante es que al Gobierno del PP ni siquiera se le podría acusar de hipocresía al predicar un programa reformista y una política de austeridad que, en realidad, apenas ha practicado y que ahora ya ni reivindica. Instalado en un estado de autocomplacencia, interiorizando incluso que debe dejar de apelar a la austeridad como si ya no se tratara de una virtud pública, el Ejecutivo de Rajoy lo confía todo al temor a la llegada del populismo comunistoide de Podemos y a las nuevas facilidades para el endeudamiento que el BCE ha anunciado para todos aquellos Gobiernos que no desafíen abiertamente a sus acreedores.

Así las cosas, no es de extrañar que, a escasos diez meses de las próximas elecciones generales, el Gobierno no haya reducido en nada las desastrosas cifras de paro dejadas por Zapatero.

EL CONSENSO AVERGONZADO
IGNACIO CAMACHO ABC 4 Febrero 2015

El consenso de Estado es un modelo de estabilidad democrática. El bipartidismo ha de dejar de sentirse acomplejado

HASTA hace pocos años la sociedad española clamaba por los consensos políticos; tanto era así que cuando no se podían forjar había que fingirlos. Los gobiernos más refractarios a los acuerdos montaban mesas de negociación para que resplandeciese su disposición al diálogo y el pacto tenía tanto prestigio que si no se alcanzaba era menester culpar al adversario. El legado de la Transición nos dejó instalados en una cultura consensual que hacía del compromiso un deber de convivencia. De hecho, el desapego ciudadano hacia la política comenzó cuando la gente intuyó que los grandes partidos huían de la concertación de intereses públicos para aplicarse sólo sobre sus propios provechos; de ese egoísmo nació una desconfianza que la corrupción fue generalizando hasta concluir en el presente desprecio hacia «la casta».

El desafecto ha desembocado en una especie de fobia que los demagogos ventajistas aprovechan para señalar al «bipartidismo» como causa de los males de la patria, y de un modo paradójico el consenso ha pasado de ser un valor ponderado a una especie de blindaje endogámico, de mecanismo de autodefensa de élites privilegiadas. Las dos grandes fuerzas que han dotado de estabilidad al sistema democrático tienen enormes dificultades de entendimiento porque saben que su aproximación suscita sospechas de apaño. Esto es así especialmente en la izquierda, donde ha surgido un movimiento de impugnación rupturista que amenaza la hegemonía socialdemócrata. La «gran coalición», tal vez la fórmula de gobierno más apropiada para un futuro de mayorías inestables, se ha convertido en una piedra arrojadiza que el PSOE esquiva como puede haciéndose fintas a sí mismo. Su líder, Pedro Sánchez, ha tenido que firmar un elemental pacto antiterrorista con Rajoy con cara de circunstancias, protegiéndose con cláusulas de reserva y excusándose en un lenguaje no verbal de incomodidad manifiesta, como si fuese un delito de lesa política asumir responsabilidades de Estado.

Pero aunque los suyos expresen dudas y rechazo, el gesto conviene a un partido que necesita recuperar su aureola de alternativa de poder, de receptor de voto útil. En la foto de Moncloa había un presidente en ejercicio y otro que puede serlo si deja de sentirse emparedado, si se llega a creer su liderazgo. El ahora maldito bipartidismo es el modelo de las democracias más sólidas y el que ha permitido el progreso de España; lo peor que puede ocurrir es que alguno de sus actores se sienta encogido, titubeante, acomplejado. La imagen del acuerdo antiyihadista beneficia a Sánchez porque le presenta como el relevo natural del PP y ofrece a los ciudadanos la garantía de continuidad en las políticas de Estado. Eso era lo que deseábamos no hace tanto. Antes de que la prédica del populismo inoculase en cierta opinión pública el virus nihilista que transporta la enfermedad del enfrentamiento.

Nuevos actores políticos
Vox: ¿el Podemos de la derecha?
Santiago Navajas Libertad Digital 4 Febrero 2015

La fragmentación de la izquierda puede tener un efecto colateral positivo más allá de la demagogia y el populismo: una especie de catarsis moral de los partidos instalados en un sistema inherentemente estructurado hacia la corrupción y el nepotismo. La ciudadela del establishment que defendían al alimón, y repartiéndose los despojos, PSOE e IU está siendo atacada desde la izquierda por Podemos y desde el centro liberal-social por Ciudadanos.

Pero ¿qué pasa por la derecha? La fortaleza de granito en la que el PP se situaba con mando en plaza compensaba su menor número de combatientes con una homogeneidad y una fidelidad mucho mayores que en el flanco contrario. Desde el centro derecha hasta la extrema derecha no había lugar para los que en un pasado figuraban en partidos demócrata-cristianos como el PDP, liberales como el PL o conservadores como AP. Si, a diferencia de lo que sucede con la izquierda, no hubiese ahora mismo una serie de alternativas ilusionantes y creíbles para los votantes del amplio espectro de la derecha, sería imposible que el PP realizase esa necesaria catarsis que sin duda necesita el partido cuyo referentes más claros ahora mismo son Bárcenas y la red Gürtel, pretendiendo que las urnas sean su salvoconducto hacia una exculpación que sería tan falsa como hipócrita y nociva tanto para la derecha en particular como para la democracia en general.

Si geopolíticamente los votantes del centro derecha es posible que voten a partidos como Ciudadanos y su sector más liberal se decante por el Partido de la Libertad Individual, mientras que los más extremistas se orienten hacia el foco revolucionario y antisistema de Podemos (como el propio Errejón ha reclamado en su última intervención en La Sexta sobre el tema de "hacia dónde va la izquierda"), ha surgido en el frente más nítidamente situado en la derecha (en el centro de la derecha podríamos decir) la opción de Vox, el partido liderado por Santiago Abascal y Ortega Lara que se define como liberal en lo económico pero conservador en lo social (vendría a ser el equivalente en la derecha emergente de Ciudadanos, social-liberal, aunque con ribetes anti-sistema al estilo de Podemos ,como la propuesta de deconstrucción del Estado de las Autonomías. Sólo el Partido de la Libertad Individual se define como liberal-liberal en todos los ámbitos).

Tras el fiasco de las europeas, donde la opción electoralista de Alejo Vidal-Quadras no cuajó, Abascal y los suyos han apostado por un estrategia basada en programa-programa-programa de cara a las elecciones andaluzas. De la importancia del envite para el nuevo partido da fe que su líder nacional se vaya a desplazar a vivir a Sevilla durante toda la contienda electoral.

Vox supone un desafío ideológico tan revolucionario en las formas como puede serlo Podemos en la izquierda, en el sentido de una refundación del sistema político español que pasaría por una reforma constituyente. Sin embargo, a diferencia del mesianismo de Pablo Iglesias y los suyos, y auspiciados por el carácter de sus integrantes como gente de orden, Abascal y sus seguidores tienen los pies bien asentados en el suelo y predican un cambio piano-piano tratando de llegar lo más lejos posible. Y esa meta final sería hacer una transvaloración del Estado de las Autonomías pasando en primer lugar por devolver las competencias de educación, sanidad y justicia al Estado central. Como dijo Santiago Abascal en la presentación del partido en Córdoba, liderado en la provincia por Yolanda Almagro, Vox no pretende llegar a la Junta de Andalucía para gobernarla sino para desmantelarla.

Como decíamos, el programa de Vox se define como liberal en lo económico –con una orientación pro market basada en una bajada de impuestos (Sucesiones, IVA e IRPF) y una desburocratización del entorno empresarial dentro del paradigma inaugurado por Margaret Thatcher, aunque con ciertos reflejos estatalistas al parecer ineliminables del ADN económico español, como el concepto de "ayudas a sectores estratégicos de la economía"– y conservador en cuestiones sociales, destacando en este sentido que es la única opción de la derecha en defender el derecho a la vida (tras la claudicación de Rajoy en lo que había sido su promesa electoral de cambiar restrictivamente la ley del aborto de Zapatero) y la cadena perpetua revisable, al tiempo que ataca las medidas de discriminación positiva y similares que se engloban dentro de lo que podríamos denominar el amplio consenso (o dictadura) de lo políticamente correcto. Sobre todo, Vox se postula como la clave de bóveda en un futuro desmantelamiento del Estado de las Autonomías para construir un Estado más centralizado con el objetivo de ser más eficientes, iguales y homogéneos, al estilo de la República francesa.

Partido centrado en los valores conservadores clásicos asociados a la política –Dios, Patria, Familia y una fuerte conciencia moral asociada a lo que consideran una nítida distinción entre el bien y el mal– y un fuerte rechazo al relativismo y al multiculturalismo, Vox afronta su travesía del desierto de manera similar a como lo hizo su antecesor ideológico, aquel primigenio AP+PDP+PL que llegó a ser el PP, con el objetivo de que Andalucía sea su particular oasis en el que recargar fuerzas. Lo que puede tener al alcance de la mano dada la manifiesta incapacidad del PP andaluz para gobernar tras 40 años de derrotas, que lo han llevado a ser la oficiosa Consejería de la Oposición. Otra derecha es posible, ahora sólo falta que los medios de comunicación les proporcionen la cobertura que proporcionan a otros y los liberal-conservadores compren su propio programa.

cineypolitica.blogspot.com.es

Progresistas, izquierdistas, socialistas, comunistas, Podemos y demás ralea: entre la miseria moral y el odio a España
Alberto Ramos. Minuto Digital 4 Febrero 2015

Asistimos, para asombro de nacionales y ejemplo de foráneos, a una subida sin freno de un antiespañolismo avinagrado que no parece tener límites. El odio, el esputo y el vituperio a todo lo que significa, de una manera u otra, España (su historia, sus recuerdos, sus señas de identidad…), es el signo inequívoco de esta época lamentable, volcada toda ella a una obra de destrucción y antesala de esa nada que se vislumbra como el único futuro posible de una nación otrora tan llena de vida, desbordante de fe y pletórica de energía.

Esa manía autodestructiva, esa furia contra su propia sangre es lo propio de las sociedades en la hora amarga de la bancarrota moral y espiritual. Cuando los pueblos van cayendo por la pendiente de su irremediable decadencia los peores elementos salen de sus agujeros y alzan la bandera de la sedición dispuestos a consumar la traición largamente madurada en la oscuridad en la que la sabiduría de otros tiempos los tuvo recluidos.

Una de las formas predominantes de este anormal sentimiento antinacional es ese falso progresismo que es la enfermedad infantil, a todas luces incurable, de esa izquierda española de cromosomas desparejados que justifica todos los atropellos y todas las arbitrariedades que adornan su larguísimo historial criminal.

Las nuevas hazañas de esa izquierda de cartón-piedra, las últimas batallas que libran esos revolucionarios de pacotilla, van desde retirar a hurtadillas alguna que otra estatua de Franco entre gallos y medianoche de una plaza, desenterrar muertos de la guerra civil sepultados de emergencia donde les pilló la dura realidad de las peleas a tiros, ofrecer compensaciones económicas a las mujeres “vejadas” por el franquismo, citar al Generalísimo para responder ante un juez engominado algunas preguntas sobre el alzamiento del 36, y demás ocurrencias del mismo tipo, como por ejemplo la propuesta de volar la cruz del Valle de los Caídos y hasta sentar las bases para la restauración del Califato de Córboba empezando por la “restitución” de la catedral a los moros, o entregar a Marruecos las ciudades españolas de Ceuta y Melilla. Mucho me temo que estos no pararán no sólo hasta derrotar al Caudillo sino hasta retrotraer España al siglo XV y entregarle las llaves de Granada a un descendiente de Boabdil.

Es un fenómeno bastante interesante, y sin duda no lo suficientemente estudiado por los especialistas en la materia, el que a cuatro décadas de la muerte de Franco, cada día haya más y más enardecidos antifranquistas de “toda la vida”, algunos de los cuales aún se sacan el bigote con una goma de borrar y no se ganan los porros que se fuman, y menos aún las generosas becas que reciben para ni siquera calentar un asiento en una universidad. Pero no sólo son estos barlampiños los afectados por esta singular manía masturbatoria que consite en manosear la Historia sin nunca participar en ella. Otros, en el otoño de sus fallidas existencias sienten la comezón de la misma rebeldía sin causa ni sonrojo.

Uno no puede evitar el asco y el sentimiento de vergüenza ajena que provoca el bochornoso espectáculo que ofrece todo aquel que se precie de progre con código de barras al prodigarse en declaraciones, invectivas y proclamas antifranquistas a estas alturas del siglo XXI. Manifestaciones subidas de tono y hartamente sospechosas de gentes que, por lo general, en vida de “ese hombre”, nunca levantaron la voz (como no fuera, en muchos casos, para cantar con convicción el “Cara al sol“), y se cuidaban mucho de meterse con el régimen imperante, afectados ellos en ese entonces de una mansedumbre bovina que ahora han trocado por la furia verbal propia del hombre eminentemente testicular.

Ahora que peinan canas y se han descubierto machos, se les despierta la vena revolucionaria y andan berreando: “¡A las barricadas!” con una docena de lustros de retraso. Tuvieron tiempo de sobra durante casi 40 años para ejercer su vociferante antifranquismo, y ahora a la vejez… acné juvenil. Demos gracias a Dios (¡o no!) de que el ridículo y la indignidad no matan, pues de lo contrario no se podría andar por las calles, llenas de imbéciles en rígida y definitiva posición horizontal.

Todo ese antifranquismo a toro pasado es, entre otras cosas, una manifestación de mala conciencia por haber sido cobardes, acomodaticios e indiferentes, en el momento en que había que haber sido valientes, inconformistas y comprometidos. Pero Franco se murió en una cama, y a aquellos que optaron por la paciencia durante un buen puñado de décadas les ha quedado el desagradable regusto de su cobardía, su pasividad y su inoperancia. Ahora pretenden hacerse una biografía de “resistentes”. Decía Chesterton que: “Aquel que se enfrenta a una dictadura defenestrada tiene el mismo valor que el que asusta a una vieja”. En España tenemos un dicho que reza así: “A moro muerto, gran lanzada”. La idea es la misma y se llama impostura y superchería. Algunos llegan a la lucha contra el fascismo con más de siete décadas de retraso, y en esas circunstancias, a pesar de su fantasías y pretensiones de “héroes del pueblo” y “combatientes de la libertad”, no son más que unos asustaviejas.

El franquismo es una etapa cerrada de nuestra historia, aunque la izquierda aliada con sus inseparables acólitos nacionalistas en su empresa de hundimiento de España pretenda reabrirla para seguir hurgando en heridas viejas, para reeditar los peores capítulos de nuestro pasado. En el año 1975 concluyó un ciclo que las generaciones venideras, una vez transcurrido el tiempo de las pasiones que todo lo enturbian y contaminan, habrán de valorar en su justo mérito y reconocer los aciertos de un régimen que aportó a España, en circunstancias difíciles y en una época adversa, paz, orden y progreso, a pesar de sus errores e insuficiencias.

A la izquierda española, huérfana de todo ideal, carente de un proyecto positivo para España, dueña de un rencor indecente y de una escalofriante miseria intelectual y moral, sólo le queda su incurable demagogia, su criminal revanchismo, su sectarismo indomable y una abismal ausencia de valores. El único programa visible de la izquierda parede ser el irreversible desmantelamiento de la nación española, su postración definitiva, su sometimiento a espurios intereses antinacionales y, como apoteosis a sus obsesiones y rencores nunca olvidados y a sus odios insatisfechos, retroceder 80 años atrás. Volver al 36 para intentar el desquite de una derrota ganada a pulso, buscando la revancha por una guerra perdida por los mismos que la provocaron, aparece cada día más claramente como el sueño y la meta de esa izquierda que durante la etapa socialista no hizo otra cosa que lo único que sabe hacer: destruir España y enfrentar a los españoles. Desde entonces la cosa no ha hecho más que empeorar, incluso de la mano aliada de la derecha. El resultado está a la vista: Podemos, la última versión del nunca abandonado proyecto de destrucción de España por la escoria social y la espuma ideologíca de este país, reclama un lugar de privilegio en la larga lista de sus enemigos mortales.

Grecia sigue vendiendo ilusiones
Primo González. www.republica.com 4 Febrero 2015

La partida de póker (o de mus) que los griegos están jugando en el tablero político y económico europeo ha tenido este martes un sesgo optimista, lo que se ha reflejado claramente en los mercados, que siguen fieles a la pronosticada volatilidad. Con la misma fuerza con la que han subido las Bolsas y los mercados de bonos esta jornada, hoy o mañana puede volver todo a bajar con fuerza. De momento, los mercados juegan con ilusiones ya que todavía no se ha visto sobre la mesa un plan mínimamente serio que permita al país heleno seguir respirando y devolver parte de sus deudas.

Grecia sigue realmente donde estaba antes de las elecciones recientes: no hay nadie que sea capaz de creer que este pequeño país va a pagar su inmensa deuda. Algunos observadores realistas han evaluado estos días el alcance de un plan de saneamiento de la inmensa deuda pública del país y llegan a la conclusión de que una quita del 50% sería lo más realista. El pago de su enorme deuda pública es una ilusión vana. Mucho menos aún cuando se observan los tipos de interés que están cruzándose en algunas operaciones, que han alcanzado el 20% al plazo de 3 años y el 15% a 5 años durante los últimos días. Unos tipos que reflejan la nula confianza de los inversores en el pago de la deuda griega. No hay que perder de vista, a título comparativo, que un país como España se está financiando ya a tipos cercanos al cero y emitiendo dinero en el mercado primario, es decir, colocando deuda pública de forma efectiva entre los inversores internacionales.

Esos tipos de interés tan elevados que se cruzan en las operaciones de la deuda de Grecia son los que se manejan en el mercado secundario, no los que paga efectivamente el país. Pero vienen a decir que si Grecia trata de emitir nueva deuda, tendrá que hacerlo con rentabilidades similares a las mencionadas. En los próximos días, Grecia tiene por delante una nueva emisión de deuda, naturalmente a muy corto plazo (por encima de un año es casi imposible que pueda colocar títulos entre los inversores), en la que se podrá tomar el verdadero pulso al mercado y poner algo más en claro las posibilidades de que este país pueda refinanciar parte de su enorme pasivo financiero.

Naturalmente no puede hacerlo, de ahí que se busquen soluciones más posibilistas, como la quita de la deuda (descartada este martes en los ejercicios de esgrima diplomática que se desarrollan en varios frentes) o el canje de los títulos ahora en circulación por otros con mejores expectativas de devolución. Son malabarismos que tarde o temprano habrán de enfrentarse a la dura realidad de las cosas. En suma, nada serio porque Grecia lo que necesita, por encima de todo, es crecer, que su economía empiece a generar riqueza y a exportar, lo que requiere toda una serie de condiciones, entre ellas un tejido empresarial algo más solvente y competitivo, que el país no está en condiciones de cumplir por el momento.

La Eurozona tendrá que buscarle, en suma, para evitar la quiebra de este Estado miembro, una fórmula que mejore la competitividad del país, genere cierta confianza entre los inversores internacionales y relance la actividad económica. Será difícil que esos planes puedan llevarse a la práctica sin un activo desempeño por parte de los Gobiernos europeos, ya que el margen para la actuación del sector privado parece bastante reducido. El tan aireado Plan Juncker, de inversiones públicas para los tres próximos años, podría ser un buen mecanismo para apoyar el saneamiento y el impulso de la economía griega.

Los vencedores de las recientes elecciones han aplicado recetas de urgencia, la mayoría de ellas de corte aparentemente progresista, que conjugan bien con las promesas electorales populistas que se han cansado de repetir hasta la saciedad y que han gozado del apoyo mayoritario de una población cansada de sacrificios. La rectificación de parte de esas promesas ha comenzado ya como consecuencia del choque con la realidad. El punto estrella del programa electoral era la quita de la deuda, la pretensión de no pagar a los acreedores extranjeros. Ya en las últimas horas, esa palabra maldita, la quita, ha empezado a desaparecer de los coloquios y declaraciones. Pero sólo han sido buenas palabras y términos edulcorados. El ejercicio de realismo no sólo corre de cuenta de los griegos. Desde Alemania tendrán que poner negro sobre blanco el problema para darle una solución.

Política
La justicia admite un recurso contra el pago de la educación en castellano
abc.es / barcelona 4 Febrero 2015

Los recurrentes, asociaciones en favor del bilingüismo, creen que la norma vulnera el principio constitucional de igualdad

La Audiencia Nacional, ha admitido a trámite el recurso interpuesto por las entidades Impulso Ciudadano, Asociación por la Tolerancia, Galicia Bilingüe y Asamblea por la Escuela Bilingüe de Cataluña contra el decreto del Ministerio de Educación que contempla que la administración pague a los padres la educación en castellano a sus hijos si en la comunidad autónoma donde viven no hay oferta pública bilingüe. La Audiencia Nacional ya ha remitido el recurso al Tribunal Supremo, el competente en estos casos.

La LOMCE regula el régimen de cooficialidad lingüística en el sistema educativo y prevé que las Comunidades Autónomas puedan implantar sistemas de elección de lengua o de conjunción de ambas lenguas oficiales en la enseñanza. Para el caso de que la administración educativa de una comunidad autónoma no garantice el derecho a ser escolarizado en castellano y recibir, al menos, parcialmente la educación en este idioma, ha introducido un mecanismo compensatorio para las familias que decidieran acudir a centros privados. Hasta ahora, en el caso de Cataluña el Ministerio de Educación ha recibido hasta el momento 322 solicitudes de familias que piden una compensación económica por tener que escolarizar a sus hijos en un centro privado.

Los recurrentes denuncian que el Decreto 591/2014 regula los procedimientos administrativos relativos al reconocimiento de la compensación de los costes de escolarización de una manera "alambicada", que "en la práctica conlleva que el derecho a la escolarización en castellano no se garantice", según señalaron en un comunicado.

Inconstitucional
Entre otros argumentos, las entidades probilingüismo detallan que el Decreto aprobado conlleva la vulneración de diversos preceptos constitucionales y de la propia LOMCE. Así, consideran que la citada norma es contraria al principio de igualdad reconocido en el artículo 14 de la Constitución española ya que los alumnos pertenecientes a comunidades lingüísticas diferentes del castellano en los territorios con cooficialidad lingüística tienen garantizado su derecho a la educación básica en un centro público y de forma gratuita, un derecho fundamental recogido en el artículo 27.4 de la Constitución española, y el ejercicio de este derecho no se garantiza a los alumnos castellano hablantes. "El Decreto hace que el derecho que se pretende garantizar quede condicionado a requisitos y limitaciones excesivas que dificultan su ejercicio más allá de lo razonable y que lo despojan de la necesaria protección", abundan.

Múltiples inconvenientes
Los recurrentes subrayan que ante la carencia de centros educativos sostenidos con fondos públicos que escolaricen también en castellano, algo muy frecuente en algunas Comunidades Autónomas, los padres tendrán que matricular previamente a sus hijos en centros privados. Y en algunas Comunidades autónomas, indican, no existen tampoco centros privados con oferta educativa en castellano.

Entre otras carencias denunciadas en su recurso, las entidades probilingüisnmo señalan que "se exige a los padres que anticipen los gastos de matriculación y escolarización. Para que ese dinero les sea reembolsado, han de iniciar un tortuoso procedimiento administrativo". Además, "se limita el importe de los gastos de escolarización a lo que cuesta una plaza en un centro público por alumno, cuando en el privado, el precio suele ser superior".

"A la vista de todos estos inconvenientes", concluyen, "a nadie puede extrañar que sólo unos pocos padres hayan acudido a esta vía compensatoria".

Contra la LOMCE
La Audiencia Nacional admite el recurso a favor de la libertad de elección de lengua
Presentado por varias entidades pro bilingüismo, ha sido remitido al Tribunal Supremo
Redacción www.lavozlibre.com 4 Febrero 2015

Madrid.- La Sección 6 de la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional ha admitido a trámite el recurso interpuesto por las entidades Impulso Ciudadano, Asociación por la Tolerancia, Galicia Bilingüe y Asamblea por la escuela bilingüe de Cataluña a favor de la libertad de elección de lengua y contra el Decreto 591/2014 del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte que desarrolla la Disposición Adicional 38 de la Ley Orgánica de Educación (LOMCE) y lo ha remitido al Tribunal Supremo.

El Decreto en cuestión regula los procedimientos relativos al reconocimiento de la compensación de los costes de escolarización de aquellos niños que no puedan elegir la lengua en la que estudiar. Y es que la LOMCE regula el régimen de cooficialidad lingüística en el sistema educativo y prevé que las Comunidades Autónomas puedan implantar sistemas de elección de lengua o de conjunción de ambas lenguas oficiales en la enseñanza. Sin embargo, para el caso de que la administración educativa de una comunidad autónoma no garantice el derecho a ser escolarizado en español y recibir, al menos, parcialmente la educación en este idioma, ha introducido un mecanismo compensatorio para las familias que decidieran acudir a centros privados.

Ahora bien, lo hace de una manera alambicada que en la práctica conlleva que el derecho a la escolarización en español no se garantice. Por ello, las cuatro entidades mencionadas han interpuesto un recurso contencioso-administrativo que será conocido por el Tribunal Supremo al entender que el procedimiento aprobado convierte en imposible el derecho que pretende garantizar.

La demanda subsiguiente al recurso contencioso-administrativo se fundamentará en que el Decreto aprobado conlleva la vulneración de diversos preceptos constitucionales y de la propia LOMCE y en que el Decreto hace que el derecho que se pretende garantizar quede condicionado a requisitos y limitaciones excesivas que dificultan su ejercicio más allá de lo razonable y que lo despojan de la necesaria protección.

En este sentido, recalcan desde estas entidades, se ha de tener en cuenta que, primero, ante la carencia de centros educativos sostenidos con fondos públicos que escolaricen también en español, los padres tendrán que matricular previamente a sus hijos en centros privados, aunque, incluso, en algunas Comunidades Autónomas no existen tampoco centros privados con oferta educativa en español. Además del problema de la inexistencia, está también el de su ubicación, puesto que los centros no siempre están a una distancia razonable del domicilio del alumno. Las Administraciones educativas tampoco facilitan un listado de centros privados homologados a esos efectos, con la correspondiente inseguridad jurídica que ello conlleva, se quejan desde estas entidades pro bilingüismo.

Además, denuncian que se exige a los padres que anticipen los gastos de matriculación y escolarización y se limita el importe de los gastos de escolarización a lo que cuesta una plaza en un centro público por alumno, cuando en el privado el precio suele ser superior.

"A la vista de todos los inconvenientes procedimentales y económicos que tienen que soportar las familias para obtener el derecho que tienen reconocido a escolarizar a sus hijos también en lengua español en las comunidades autónomas con cooficialidad lingüística, a nadie puede extrañar que sólo unos pocos padres hayan acudido a esta vía compensatoria", dicen los responsables de las cuatro entidades mencionadas. "De lo expuesto, se deduce que concluir que no hay demanda de escolarización en castellano en algunas comunidades autónomas, como están haciendo los sectores contrarios a este tipo de enseñanza, sólo se sostiene desde la intransigencia ideológica, la tergiversación y la mala fe", recalcan.

Así, Impulso Ciudadano, Asociación por la Tolerancia, Galicia Bilingüe y Asamblea por una Escuela Bilingüe de Cataluña, defienden una escuela sostenida con fondos públicos y gratuita que garantice el derecho a la enseñanza en lengua española y en las lenguas cooficiales de las Comunidades autónomas, y "confían que el marco normativo y el compromiso de las administraciones no haga necesario acudir a los tribunales para lograr que, al menos, el procedimiento que garantiza el derecho a recibir, aunque sea parcialmente, la educación en castellano, sea regulado con garantías, aplicado sin subterfugios y trampas, de manera ajustada a la ley, y evitando las discriminaciones".

islamwatch.eu
La Gran Sustitución en marcha: el ejemplo francés
Alberto Ramos Minuto Digital 4 Febrero 2015

Europa camina a su autodestrucción, tranquilamente, sin demasiados sobresaltos, sin apenas rebeldía, sin querer ver, sin querer oír, sin querer sentir. Prefiere negar la realidad, no dar crédito a lo que perciben los sentidos, no creer en el mal para no tener que hacer el esfuerzo de combatirlo. La mayoría todavía opta por refugiarse en químeras que tranquilizan como un somnífero que aísla de la existencia. Mientras el cuerpo anestesiado y la mente aletargada viven de espaldas a lo que ocurre, se tiene la impresión de que en el fondo las cosas no van del todo mal y que la Providencia vela por nosotros.

La invasión, y la muerte que lleva en sus alforjas (la muerte de nuestra raza, de nuestros pueblos, de nuestra cultura, de nuestro futuro) sigue imparable su marcha sobre nuestras patrias europeas. Los pueblos europeos se encaminan hacia su salida de la Historia y de la misma existencia. Europa se vacía de europeos. Pero el espacio no queda desocupado. La Gran Sustitución, el reemplazo de la población autóctona por otras poblaciones extranjeras, está en marcha. Unos llegan y otros se van. La Naturaleza no conoce el vacío: el espacio que unos liberan, otros lo ocupan.

Un ejemplo. Registro civil de una ciudad francesa cualquiera, Villeneuve-Saint-Georges (30.000 habitantes), mes de abril 2014:los que llegan y los que se van.

Nacimientos:  (58)
Safwan El Harrar
Adam Bouafoura
Kalilou Haïdara
Adam Moussaoui
Henriella N´Kwin
May Ben Ferradj
Mohamed Ben Ferradj
Aleyna Top
Nessy Lobry
Jason Gomes Rodrigues
Kevin Öztürk
Camille Bizart
Mohamed El Draoui
Alycia Mambung Makiniss
Amel Allouche
Naomy Sombé
Sarah Boulkhodra
Sofia Soussi
Nayla Makhlouf
Even Bazizi
Bercem Arslan
Jebril Majdoub
Sélia Yildirim
Djenna Chettouh
Keyliam Philistin
Mohamed N´Daye
Fode Djata
Nitusan Vadivelo
Ivano Saric Cvijanovic
Kaylla Ouattara
Kaï hadad
Daly Rekab
Yussuf Serer
Ayman Otmani
Levi Lubecki
Sienna Sallenave Constant
Leandro Tinoco Gaspar
Naïm Seoudi
Gédeon Tshimpuma Tshimpuma
Raphaëlle Sallah
Iliana Belkebir
Mohamed-Lamine Cherif
Pedro Milhomen Mesquita Neiva
Tiako Rabet Sarasaotra
Aaliyah Sheik
Safy Terrak
Jouhayna Belaïdi
Milya Bologne Labylle
Eslemnaz Gürey
Karell Boyer
Yussuf Cetinkaya
Akim Alkam
Rayam Nejaï
Raphaël Duvernay
Mya Anthony
Awa Konate
Jonathan Wang
Trisha Joseph Fernando

Casamientos: (10)
Céline Gameiro Soares y David Botas
Onpriya Sonklat y Ladislas Ruellam
Fatima Chakeur y sofiane Azizi
Marianna Cotton y Louis-Philipe Chevalier
Marilyne Bautista García y Mohamed Sassi
Paraneeitha Parameswaram y Vikneswaram Varunan
Adelaïde Koampohi y Élisée Akoulou
Araf Qeijou y Aïssama Hafid
Kalaimathi Costak y Joseph Cédric
Aurélie Abad Martinez y Joaquim Carvalho

Defunciones: (37)
Marie Lovet
Robert Gouget
Christian Marasi
Concettina Carpintieri
Yvette Desjardin
Jeannine Roux
Adda Dalla
Jeannine Raclet
Robert Malappert
Odette Pérez
Jeanne Ollivier
Henri Courtier
Abdellatuf Aoulad
Raymond Monin
Gilbert Bidault
Odile Robert
Georgette Trichard
Germaine Rosette
Danielle Boissard
Michel Brouard
Guy Mésange
Hubert Levacher
Jean Dyon
Lucianne Jacquin
Pascal Bouilly
Maria Isabel Amorin Dias
Émile Bednar
Sophie Métais
Gino Violet
Abigaël Kufi
Robert Deslandes
André Frances
Patrick Castel
Albert Chabbert
Jeannine Croze
Fred Macin
Christian Fauchot

La organización de víctimas destaca que la reforma crea un patrón que favorece la impunidad de ETA
Pacto contra el yihadismo versus crímenes contra la humanidad

COVITE (Colectivo de Víctimas del Terrorismo en el País Vasco) www.latribunadelpaisvasco.com 4 Febrero 2015

Los servicios jurídicos del Colectivo de Víctimas del Terrorismo, COVITE, han alertado a los grupos políticos que integran el Congreso de los Diputados de que el pacto contra el yihadismo impedirá la investigación de crímenes de lesa humanidad y genocidio a manos de organizaciones terroristas como ETA.

COVITE, en un informe de siete folios que puede consutarse al final de esta información, expone que el pacto burla los compromisos internacionales firmados por España y supone una merma en la prevención de las formas ma´s graves de terrorismo. Con el pretexto de la urgencia, añade el Colectivo, se utiliza la reforma para que se puedan calificar los ma´s graves delitos contra la Comunidad internacional del Ti´tulo XXIV –genocidio y lesa humanidad- como delitos de terrorismo, cuando se trata de delitos con distintos bienes jurídicos a proteger, distintos umbrales de gravedad, y distinto grado de imprescriptibilidad.

En palabras de la asociación, esta reforma urgente supone atraer los hechos y finalidades del tipo penal internacionalmente reconocido como ma´s grave (genocidio y lesa humanidad), al menos grave (terrorismo). En este sentido, la reforma parece introducir una excepción, extraña y proscrita en el derecho penal internacional, al calificar como terrorismo los delitos contra la Comunidad Internacional cuando sean cometidos por organizaciones, grupos o individuos terroristas, y no cuando sean cometidos por Estados.

COVITE insiste en que con la pretendida reforma se pueda excluir a las organizaciones de la comisión de crímenes “contra la Comunidad internacional”, atrayendo estos tipos penales al delito de terrorismo, es particularmente grave cuando se esta´ llevando a cabo un examen preliminar desde el 17 de febrero de 2014, por cri´menes de lesa humanidad y genocidio, en la Corte Penal Internacional, contra ETA y su brazo poli´tico.

También entraña especial gravedad, zanja COVITE, que precisamente se pretenda este pacto de reforma urgente cuando las autoridades del Estado han reclamado, por primera vez, informes policiales sobre esta materia.

Texto completo http://latribunadelpaisvasco.com/descarga/334

******************* Sección "bilingüe" ***********************
Universidad. Deterioro de un concepto

Ernesto Ladrón de Guevara www.latribunadelpaisvasco.com 4 Febrero 2015

No creo que cualquier tiempo pasado fuera mejor, aunque sí creo que en el presente no se ha producido un desarrollo de la formación humanística directamente proporcional a la técnica. Ni tan siquiera creo que el desarrollo científico haya tenido igual dimensión que el técnico. Hoy la tecnología lo ocupa todo. El pragmatismo de lo inmediato, de lo que se puede ver y comprobar en tiempo real ha sustituido a la calma, a la reflexión serena, a la especulación filosófica que abre las puertas a otros campos como el descubrimiento científico, como pasaba en la antigüedad griega. La propia decadencia de la Grecia de hoy representa respecto al pasado lo que es el desarrollo de nuestras sociedades. Todo es inmediato, todo es el logro simultáneo a nuestros procesos biológicos, todo es presente y nada futuro. No se piensa para el mañana, se vive para el hoy. Eso nos produce desasosiego, falta de sentido sobre nuestras existencias, cosificación de nuestra vida. Nada es espíritu, todo es materia.

Eso es lo que ocurre en el seno de nuestras universidades, que se queda de manifiesto en el Real Decreto que estipula la duración de tres años de las carreras, aunque deja en manos de las universidades la implantación, lo cual es como un brindis al sol.

Hace tiempo que la Universidad, entendida en sentido genérico, ha dejado de ser un ámbito de profundización en el saber, en el conocimiento científico, templo donde se favorecen nuevas dimensiones del pensamiento y de la investigación, lugar de confrontación de posiciones sobre las múltiples facetas del renacimiento cultural que se abrió tras la Edad Media con el antropocentrismo y el hombre humanista, abierto a todas las vertientes del conocimiento. Centro de excelencia que reúne lo mejor, la élite del saber. La Universidad se ha convertido en la F.P. moderna, un ámbito eminentemente volcado al mundo de la economía y de la sociedad, orientada casi exclusivamente a la formación de profesionales de las diferentes vertientes de la tecnología. La formación humanística ha quedado orillada desde los inicios de la educación primaria hasta los confines de la universitaria.

Decía Francisco Giner de los Ríos, krausista y fundador de la Institución Libre de la Enseñanza, sobre la universidad española lo siguiente: “¿Cuál es aquí esa función? [de la Universidad] Desde un principio hallamos, más o menos vagamente, condensadas en las universidades, y en proporciones diferentes, la investigación científica; la elaboración de la verdad así adquirida; su incorporación en el sistema de su cultura general; la transmisión y difusión de esta cultura, de sus puntos de vista, sus sentimientos, sus ideales, mediante la enseñanza; la educación moral de la juventud; su preparación para ciertas profesiones, con otras funciones… (“Escritos sobre la Universidad española” Colección Austral.)

Pues bien. Hoy, la universidad en España es un antro de capillas endogámicas de intereses meramente laborales, con actitudes casposas y de castas de poder muchas veces adocenadas en tenidas donde se hace el reparto de las instancias de influencia. La casta política tiene parangón en aquellos lugares donde se ha cocido la clase dirigente de Podemos, el nuevo fenómeno de masas aborregadas, donde existe otra casta de no menor entidad, que crea círculos concéntricos de control universitario y dificulta la transferencia de personalidades del conocimiento y el flujo de nueva sabia en la investigación y el desarrollo científico.

En “El Mundo” del 12 de enero de este año aparecía una información con el siguiente titular: “Un informe sitúa a la U.P.V. a la cola de la ciencia. Euskadi es la autonomía con menos publicaciones científicas por investigador” Y esa es la prueba del algodón de la capacidad científica: competir en revistas científicas internacionales, con una alta exigencia para publicar, con trabajos inéditos elaborados sobre la base de muchas horas de análisis, estudio, y especulación, experimentando y creando, contrastando principios y resultados. Lo demás es una pompa de jabón y el INEM trasladado al templo del conocimiento. Y no es por falta de recursos. Euskadi es la segunda autonomía con más ingresos corrientes por alumno. Es porque esto huele ya a viejo en su peor acepción semántica.

Lejos queda aquella Universidad de élites donde surgían gigantes del mundo de la ciencia, de la filosofía y de la técnica. Las universidades españolas se han vulgarizado en la misma medida que se van multiplicando; rebajando su nivel en idéntica correspondencia en que se iban colando en ella gentes triviales, inconsistentes, sin la altura intelectual que se requiere.

La mejor expresión de lo que digo es que ninguna de ellas figura en la élite mundial, ni tan siquiera entre las doscientas mejor situadas por su prestigio y capacidad generadora de solvencia cultural.

MAS Y SUS «EMBAJADAS»; LOS NIÑOS, EN BARRACONES
Editorial ABC 4 Febrero 2015

EL presidente de la Generalitat insiste en despilfarrar el dinero de los contribuyentes, al tiempo que descuida la gestión de los servicios públicos esenciales, con el consiguiente perjuicio para el conjunto de los catalanes, con tal de seguir desarrollando su utópico proyecto independentista. Así, lejos de eliminar sus costosas y caprichosas «embajadas» autonómicas, pretende multiplicarlas por diez, hasta abrir un total de cincuenta en los próximos meses, con el único fin de potenciar las «estructuras de Estado» con vistas a las elecciones regionales del 27-S.

Este anuncio demuestra, una vez más, que la irresponsabilidad de Artur Mas no conoce límites y que su obcecación por la cuestión identitaria es ya uno de los mayores riesgos para el bienestar de los catalanes. Se trata de un nuevo gasto suntuoso y del todo innecesario, ya que la Generalitat podría aprovechar la red de representaciones que posee España en el extranjero para realizar las actividades comerciales y culturales que pretende llevar a cabo, evitando la creación de nuevas duplicidades, tal y como han hecho la mayoría de comunidades autónomas.

En lugar de ahorrar, Cataluña gastará casi veinte millones de euros en «acción exterior» este año, frente a los 16,5 de 2014. Todo ello sin que por el momento haya conseguido ni un solo apoyo exterior y mientras 20.000 niños catalanes siguen recibiendo sus clases en los 1.026 barracones prefabricados que para ellos ha dispuesto el Gobierno de Artur Mas. Parece claro que el despropósito nacionalista consiste en seguir destinando recursos a entes inútiles y prescindibles a costa del bienestar de los catalanes, especialmente si se tiene en cuenta que el Estado ha inyectado unos 25.000 millones de euros en dicha autonomía y prestará otros 9.500 millones en 2015 para evitar su quiebra, tras la nefasta gestión de unos dirigentes autonómicos altamente incompetentes.

EL presidente de la Generalitat insiste en despilfarrar el dinero de los contribuyentes, al tiempo que descuida la gestión de los servicios públicos esenciales, con el consiguiente perjuicio para el conjunto de los catalanes, con tal de seguir desarrollando su utópico proyecto independentista. Así, lejos de eliminar sus costosas y caprichosas «embajadas» autonómicas, pretende multiplicarlas por diez, hasta abrir un total de cincuenta en los próximos meses, con el único fin de potenciar las «estructuras de Estado» con vistas a las elecciones regionales del 27-S.

Este anuncio demuestra, una vez más, que la irresponsabilidad de Artur Mas no conoce límites y que su obcecación por la cuestión identitaria es ya uno de los mayores riesgos para el bienestar de los catalanes. Se trata de un nuevo gasto suntuoso y del todo innecesario, ya que la Generalitat podría aprovechar la red de representaciones que posee España en el extranjero para realizar las actividades comerciales y culturales que pretende llevar a cabo, evitando la creación de nuevas duplicidades, tal y como han hecho la mayoría de comunidades autónomas.

En lugar de ahorrar, Cataluña gastará casi veinte millones de euros en «acción exterior» este año, frente a los 16,5 de 2014. Todo ello sin que por el momento haya conseguido ni un solo apoyo exterior y mientras 20.000 niños catalanes siguen recibiendo sus clases en los 1.026 barracones prefabricados que para ellos ha dispuesto el Gobierno de Artur Mas. Parece claro que el despropósito nacionalista consiste en seguir destinando recursos a entes inútiles y prescindibles a costa del bienestar de los catalanes, especialmente si se tiene en cuenta que el Estado ha inyectado unos 25.000 millones de euros en dicha autonomía y prestará otros 9.500 millones en 2015 para evitar su quiebra, tras la nefasta gestión de unos dirigentes autonómicos altamente incompetentes.

EL presidente de la Generalitat insiste en despilfarrar el dinero de los contribuyentes, al tiempo que descuida la gestión de los servicios públicos esenciales, con el consiguiente perjuicio para el conjunto de los catalanes, con tal de seguir desarrollando su utópico proyecto independentista. Así, lejos de eliminar sus costosas y caprichosas «embajadas» autonómicas, pretende multiplicarlas por diez, hasta abrir un total de cincuenta en los próximos meses, con el único fin de potenciar las «estructuras de Estado» con vistas a las elecciones regionales del 27-S.

Este anuncio demuestra, una vez más, que la irresponsabilidad de Artur Mas no conoce límites y que su obcecación por la cuestión identitaria es ya uno de los mayores riesgos para el bienestar de los catalanes. Se trata de un nuevo gasto suntuoso y del todo innecesario, ya que la Generalitat podría aprovechar la red de representaciones que posee España en el extranjero para realizar las actividades comerciales y culturales que pretende llevar a cabo, evitando la creación de nuevas duplicidades, tal y como han hecho la mayoría de comunidades autónomas.

En lugar de ahorrar, Cataluña gastará casi veinte millones de euros en «acción exterior» este año, frente a los 16,5 de 2014. Todo ello sin que por el momento haya conseguido ni un solo apoyo exterior y mientras 20.000 niños catalanes siguen recibiendo sus clases en los 1.026 barracones prefabricados que para ellos ha dispuesto el Gobierno de Artur Mas. Parece claro que el despropósito nacionalista consiste en seguir destinando recursos a entes inútiles y prescindibles a costa del bienestar de los catalanes, especialmente si se tiene en cuenta que el Estado ha inyectado unos 25.000 millones de euros en dicha autonomía y prestará otros 9.500 millones en 2015 para evitar su quiebra, tras la nefasta gestión de unos dirigentes autonómicos altamente incompetentes.

TERTULIA POLÍTICA EN EL PROGRAMA DE 'ROJO Y NEGRO'
Luis del Pino: "¿Por qué esa rapidez en hacer esa chapuza de pacto antiterrorista entre PP y PSOE?"
"En España cualquier banda que mate durante suficiente tiempo conseguirá que negocien con él"
Periodista Digital 4 Febrero 2015

Luis del Pino: Dudo de si será beneficiosa para el PSOE esa fotografía con Mariano Rajoy en vísperas de las elecciones

Luis del Pino (Madrid, 1962) presentador y director de 'Sin Complejos' de esRadio analizó este martes 3 de febrero de 2015 en el programa de ‘Rojo y Negro' de Radio4G el primer pacto de Estado entre Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, que es el cuarto acuerdo antiterrorista que han alcanzado los dos grandes partidos políticos de nuestro país, PP y PSOE, y que en esta ocasión avala la cadena perpetua revisable para los condenados.

Del Pino se mostró muy critico con la medida ya que según él, los acuerdos previos han acabado por incumplirse; y lo hizo en la misma mesa de tertulia política con Alfonso Rojo, Luis Balcarce y Alejandra Alloza.

El periodista intervenía en la primera parte del programa para responder a la pregunta sobre qué coste electoral tiene dicho pacto antiterrorista y cuestionarse para qué se hace si una de las partes ya avisa que puede que cambie aspectos si llega al Gobierno:

La cadena perpetua revisable no es ni buena ni mala, es mentira. En este pacto entre PP y PSOE hecho con tanta pomposidad hay una duda que es para qué se hace. ¿Por qué esa rapidez en hacer esa chapuza?.

Apuntaba que las asociaciones de víctimas son críticas al acuerdo porque piensan que lo que se pretende en beneficiar a los etarras:

Hay una sociedad de víctimas que ya ha denunciado que lo que se pretende con este pacto es suavizar las posibilidades de pena para los condenados de ETA por el procedimiento de bajar de grado, cosas como genocidio dejarlo sólo como terrorismo. Suponiendo que no haya intención de clavárnosla con esta ley, la prisión permanente revisable no significa nada.

La cadena perpetua como tal no tiene cabida en nuestro ordenamiento jurídico. Existe el debate poner una cadena perpetua pero revisable, la trampa está en lo de ‘revisable' porque será buena o mala la medida según las condiciones de revisión. Si son las de escribir una carta diciendo que ya no pertenece a ETA, y con eso ya los ponemos en la calle, pues no, habrá que ver todo lo demás. Este tipo de medidas cuando quedan meses de legislatura lo veo raro.

Luis del Pino se quejaba de la necesidad de este acuerdo antiterrorista ya que afirmaba que los anteriores no han terminado cumpliéndose:

Es el cuarto acuerdo antiterrorista entre PP y PSOE, recordemos el destino del último, mientras el PSOE de Zapatero firmaba el pacto antiterrorista con el PP, se mandaba en paralelo a negociar con ETA. ¿De qué sirve que firmen un pacto cuando todos sabemos que se puede incumplir? En el Parlamento se sientan señores pertenecientes al brazo político de los amigos de ETA, y esa es la muestra y recordatorio permanente de que cualquier grupo terrorista con matar lo suficiente y durante el suficiente tiempo lograría que los que han firmado el pacto se sentaran con ellos a negociar, por tanto, me da exactamente igual lo que firman ambos partidos.

Finalmente no veía un beneficio para la imagen de Pedro Sánchez el que firme con el partido contrario en un tiempo previo a las elecciones:

Yo no sé si será beneficiosa para el PSOE esa fotografía con Mariano Rajoy en vísperas de las elecciones.
 


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