AGLI Recortes de Prensa    Martes 17  Febrero 2015

La deriva del PSOE ahonda la incertidumbre y la orfandad política
Editorial www.vozpopuli.com 17 Febrero 2015

Los acontecimientos que se suceden en el PSOE no merecerían mayor atención que la de dar cuenta noticiosa de los avatares de un partido político. Pero, en este caso, el interés va mucho más allá porque este partido, junto con el PP y los nacionalistas vascos y catalanes, son las vigas maestras del régimen constitucional, generosamente financiadas, además, con fondos públicos, de acuerdo con la legalidad vigente. Ello quiere decir que los ciudadanos, a la par que contribuyentes, debemos preocuparnos del devenir de estas organizaciones políticas y de la administración que hacen de los recursos que reciben, preocupación que no se manifiesta sólo a la hora de depositar el voto en la urna, sino que debe contemplar su funcionamiento democrático, como exige la Constitución, y la previsión sobre los peligros que pueden derivarse de las sucesivas crisis internas que les van deshilachando. Hoy nos referimos al PSOE, pero la obligada mirada en derredor, PP y nacionalistas, dibuja un cuadro muy poco estimulante para los que valoramos la estabilidad y el progreso en democracia.

La crisis del PSOE viene de lejos: la caída de Felipe González en 1996 no significó sólo la pérdida del Gobierno de la nación, sino algo mucho más importante, en tanto en cuanto certificó la descomposición interna de su partido víctima de un cesarismo prolongado y de la desnaturalización de sus principios ideológicos, por mor de los nuevos vientos doctrinales consagrados en Maastricht con el apoyo de la socialdemocracia europea. Como es sabido, González fue un entusiasta de ello y lo sigue siendo sin el menor pudor. Su sombra alargada continúa proyectándose como un maleficio sobre la organización socialista, aparentemente incapaz de recuperar el vigor ideológico en un país tan necesitado de referentes serios en el centro izquierda. La llegada al poder de Zapatero en 2004, gracias a los infaustos atentados del 11-M, solo sirvió para proclamar urbi et orbe sus carencias y, lo que es peor, las de su propio partido, amén de cabalgar alegremente a lomos de las burbujas iniciadas por Aznar, con su escudero Rato, que han llevado a España a una crisis nacional sin precedentes.

Un proyecto de regeneración democrática
Desaparecido Zapatero, los españoles están asistiendo en primera fila a un espectáculo de inanidad, el del Partido Socialista Obrero Español, que no tiene trazas de resolverse. Los sucesores del genio de León están validando la realidad de un partido atenazado por la ruina ideológica y la desconexión con la sociedad española de la segunda década del siglo XXI. Aunque desde otras posiciones ideológicas, liberales o centristas, podría verse con regocijo el devenir del socialismo español, no lo es en nuestro caso, porque sus compañeros de fatigas en la viga maestra del sistema de partidos, principalmente el PP, tampoco están para tirar cohetes. El grado de rechazo y animadversión que hoy les profesa la sociedad española les afecta a todos por igual, haciendo inaplazable la búsqueda urgente de protagonistas dispuestos a llenar los nichos vacíos de la política y resolver la orfandad de millones de electores.

Lo que está en juego es la necesidad de sentar las bases de un proyecto de regeneración democrática capaz de recuperar la moral pública y entronizar los valores del mérito y el esfuerzo

Las prisas son malas consejeras, y más si se producen en medio de una crisis nacional como la actual, presidida por el espectáculo caótico que diariamente ofrece el PSOE y por la crónica de las corrupciones judiciales del PP. Nuestra preocupación va por ahí. El problema español no es de simple intendencia (volver al discurso del crecimiento y aquí no ha pasado nada), como cree el gobierno Rajoy. Lo que está en juego es la necesidad de sentar las bases de un proyecto de regeneración democrática capaz de recuperar la moral pública y entronizar los valores del mérito y el esfuerzo, enmarcando un escenario en el que los distintos protagonistas puedan encontrar un lugar al sol en el seno de la colmena española. Y no parece que el PSOE, convertido en un queso gruyere, esté en condiciones de responder a reto semejante, lo que podría llevar la balanza del sistema de partidos hasta un desequilibrio tal que, aunque el resto del elenco fuera un dechado de perfección, que no es el caso, resultara imposible restablecer el equilibrio necesario para el funcionamiento de un Estado de Derecho.

En estas condiciones, España empieza su viaje por el bravío mar electoral que nos aguarda este año, en una singladura iniciada apresuradamente por una de las más importantes díscolas del PSOE, la jefa de Andalucía, y que presumiblemente terminará en las generales del próximo otoño, sin que sea posible atisbar el horizonte de país que nos aguarda, pero sabiendo, como sabemos de sobra, que nuestro destino colectivo está en manos de gentes de escasa entidad política y moral, de tipos de muy poca "sustancia", que ni siquiera son capaces de gobernarse a sí mismos.

Ciudadanos y el final de la Transición
Javier Benegas www.vozpopuli.com 17 Febrero 2015

El pasado domingo, Albert Rivera y Luis Garicano firmaban conjuntamente un artículo en el diario El País que, bajo el ponderado título Un cambio sensato, anticipaba muy sucintamente las líneas maestras –más bien una declaración de intenciones– respecto del programa económico de Ciudadanos, programa que se presenta oficialmente hoy martes. Y que, como es lógico, aún no he leído.

Dicho artículo comenzaba así: “Los españoles tenemos mucho de lo que enorgullecernos en las últimas décadas. Contrariamente a lo que sugieren muchos que critican todo lo construido desde la Transición, entre los años 1978 y el 2000, España experimentó un período de creciente convergencia económica y política con Europa […] En esos años creamos una democracia imperfecta, pero que mejoraba cada año, un sistema sanitario excelente, y un Estado de bienestar que redujo enormemente la pobreza”.

A continuación añadían que “desgraciadamente, y aunque los españoles no fuimos conscientes de ello, tras la entrada en el euro el proceso de convergencia se detuvo y España entró en un camino muy diferente del que había seguido con anterioridad. El euro permitió unos años de dinero fácil, de gasto suntuario en ciudades de las artes y la cultura, de pelotazos, de corrupción, de capitalismo de maletín y de ‘amiguetes’ […] La (relativa) dicha del dinero fácil fue breve: tras unos años de vivir el espejismo de un crecimiento sin productividad, alimentado por el ladrillo, la burbuja explotó y nos sumergimos en una profunda crisis”.

¡Oh desilusión! Decir que aquella democracia que la Transición nos trajo bajo el brazo, como si fuera una hogaza de pan, era imperfecta es algo bastante más que benévolo. Pero la afirmación posterior de que mejoró cada año, produce perplejidad. Y es que si hay un rasgo que diferencia el devenir del modelo político español respecto del de otros países con sólidas convenciones democráticas es sin duda la inmediatez y vertiginosa velocidad con que evolucionó hacia un sistema de acceso restringido en lo político y, en consecuencia, también en lo económico.

El prematuro principio del fin
Valga como demostración y razón de la prematura degradación de la “imperfecta democracia” española el hecho de que ya en 1985, durante la II Legislatura, el Congreso y el Senado, abrumadoramente dominados por el Partido Socialista, alumbraron la nefasta Ley Orgánica 6/1985, de 1 de julio, con la que, so pretexto de evitar que la judicatura quedara en manos de una mayoría de jueces franquistas, el Poder Judicial fue sometido al control del Legislativo, otorgando a los partidos la facultad de designar a los 20 vocales del Consejo. Felonía que en la práctica dejó a los pies del establishment a los más altos tribunales.

La voladura de la división de poderes, auspiciada y ejecutada por ese “animal político” llamado Felipe González que, a la vista está, tuvo más de animal que de político, puso punto y final a la Transición. De ahí en adelante, nuestra “imperfecta democracia” no hizo otra cosa que deslizarse por la suave pendiente de la degradación sin que nadie lo impidiera. Cosas de esta España valiente y corajuda.

Esta tropelía, perfectamente resumida en aquella tristemente célebre frase “Montesquieu ha muerto”, atribuida a Alfonso Guerra (pese a que él asegura que nunca la pronunció), si bien dejó en la superficie las disposiciones constitucionales y la legalidad formal, permitió tejer debajo impunemente la estructura del poder real. Y tras una fina capa de formas legales –que el común estaba obligado a acatar– la ilegalidad se convirtió en un recurso cada vez más accesible y extendido en la superestructura del Poder. La desaparición de líneas divisorias claras entre legalidad e ilegalidad, entre lo correcto y lo incorrecto, abocó a las instituciones a la ineficiencia. Y a la clase dirigente, al relativismo moral y a la corrupción.

Desde ese nefasto 1985, todos los presidentes que en España han sido jamás han abordado esta cuestión. Uno tras otro se han puesto de perfil. De tal suerte que hoy, más allá del “caso Bárcenas”, la “trama Gürtel” o la “trama Púnica”, la ausencia de separación entre poderes es lo que tiene a Mariano Rajoy bajo permanente sospecha de corrupción. Y cabe preguntarse cómo este gran patriota, que derrotó a la prima de riesgo y evitó el rescate total, se ha negado a subsanar un error tan flagrante y destructivo.

El beneficio de la verdad
scribía Jean-François Revel en El conocimiento inútil que la democracia no puede vivir sin una cierta dosis de verdad. Que no puede sobrevivir si esa verdad queda por debajo de un umbral mínimo. Aserto que cabría trasladar a la propia sociedad, especialmente cuando ésta se encuentra ante un trascendental cruce de caminos. Deberíamos hacer caso al filósofo francés y exigir a los nuevos agentes políticos una inmaculada honestidad intelectual. Porque si bien no debemos consentir que una pandilla de profesores reduzcan la política a un mero ajuste de cuentas, tampoco debemos ver con buenos ojos que otros intenten congraciarse con el establishment, reverdeciendo, aun con matices, la vieja versión oficial.

Cierto es que el modelo político español se diseñó en la oscuridad, en función de las circunstancias del momento, intentando conciliar intereses incompatibles y, algunos, inconfesables. Y también que muy pocos fueron los llamados a esa mesa. Pero no menos cierto es que, pese a todo, nos proporcionó un periodo de estabilidad y algún progreso material (hoy mutado en deudas). Ambas cosas son verdad. Por lo tanto, dividir a la opinión pública entre quienes revindican la Transición apelando a sus destartaladas virtudes, que algunas tuvo, y entre quienes usan sus gravísimos defectos como palanca para tomar al asalto el Poder, es una forma perversa y terminal de bipartidismo. Y mejor será para todos no caer en ese error.

El final de la Transición
Sea de grado o por fuerza, los españoles estamos abocados a asumir al final de un ciclo que, si bien nos proporcionó estabilidad, ha concluido (dados sus inexcusables fallos de diseño) con graves daños materiales y morales. Y lo podemos hacer de dos formas muy distintas. Una es desde la honestidad intelectual, paso a paso, con la cabeza fría y total normalidad. Y la otra, abundando en la versión oficial y contribuyendo a la polarización. Llegados a este punto, quizá sea momento de recordar la verdadera virtud de la Transición: el convencimiento general que existió en sus inicios de que el modelo político español podía y debía ser mejor, que España podía y debía subirse de nuevo al tren de la Historia. Todo lo demás es literatura.

Populismo
La amenaza de la democracia 'iliberal'
Mauricio Rojas Libertad Digital 17 Febrero 2015

Hace un par de decenios el futuro de la democracia parecía promisorio. La democratización iniciada en Europa del Sur a mediados de los años 70 fue seguida, en los 80, por procesos similares en América Latina y en la región Asia-Pacífico. Luego, a partir del derribo del Muro de Berlín, se extendió a Europa del Este y África Subsahariana. El optimismo era por entonces generalizado y se hablaba de la "tercera ola de democratización", pero el tiempo de las ilusiones duró poco. Pronto se pudo constatar que muchas de las nuevas democracias desarrollaban fuertes tendencias autoritarias, alejándose del Estado de Derecho y de aquellos derechos y libertades individuales propios de las democracias liberales.

Fue Fareed Zakaria, editor de la prestigiosa revista Foreign Affairs, quien ya en 1997 dio la señal de alarma en un ensayo titulado "El auge de la democracia iliberal". A su juicio, el "liberalismo constitucional", es decir, una legalidad que protege las libertades civiles y pone límites al poder de los gobernantes, "ha conducido a la democracia, pero la democracia no parece conducir al liberalismo constitucional". En ese mismo texto Zakaria hizo una predicción que, en general, ha mostrado ser correcta: los grandes conflictos políticos del siglo XXI no serían, como aquellos del siglo XX, entre democracia y dictadura, sino dentro de la democracia, entre la concepciones liberal e iliberal de la misma.

La tendencia de la democracia a no aceptar ningún límite y adoptar formas reñidas con la libertad, transformándose en lo que Tocqueville llamó la "tiranía de la mayoría", tiene una larga historia. Fue justamente esa tendencia lo que terminó hundiendo el primer experimento democrático conocido: el realizado en la Atenas clásica. Sobre ello, el célebre historiador inglés Lord Acton nos ha dejado unas líneas dignas de ser repetidas:

La posesión del poder ilimitado (…) ejerció su influencia desmoralizadora sobre la ilustre democracia de Atenas. Malo es ser oprimido por una minoría, pero peor es serlo por una mayoría, porque en el caso de las minorías existe en las masas un poder latente de reserva que, de ser activado, pocas veces es resistido por la minoría. Pero cuando se trata de la voluntad absoluta del pueblo, no hay recurso, salvación ni refugio.

El peligro de un autoritarismo mayoritario que pasase a llevar las libertades individuales estuvo en el centro de las preocupaciones de los padres de la primera gran democracia moderna, la de Estados Unidos. Pocos han reflexionado tanto sobre la necesidad de la democracia de limitarse para no transformarse en enemiga de la libertad como James Madison, Alexander Hamilton y Thomas Jefferson.

La solución a la que arribaron fue la creación de un sistema constitucional de división del poder y checks and balances (controles y contrapesos) entre las distintas instancias gubernativas complementado por un carta de derechos individuales (Bill of Rights) de rango constitucional. Este conjunto de protecciones contra la acumulación del poder y los humores temporales de la mayoría fue, a su vez, resguardado por la exigencia de altísimas mayorías calificadas para poder efectuar cambios constitucionales. Para ser aprobada, una enmienda debe reunir el voto favorable de dos terceras partes del Congreso y ser ratificada por tres cuartas partes de los estados de la Unión. Por ello es que en los últimos dos siglos apenas 15 enmiendas a la Constitución de los Estados Unidos han sido aprobadas.

La tensión entre libertad individual y poder colectivo constituye, como se ve, el dilema eterno de la democracia, pero hoy se ve agudizado por la existencia de un creciente número de partidos y movimientos autoritarios o directamente totalitarios que buscan llegar al poder por la vía democrática. Esto ocurre con frecuencia en el mundo musulmán, América Latina y Europa del Este, pero también puede llegar a ocurrir en Europa Occidental, bajo la presión de un populismo radical tanto de izquierda como de derecha. En este sentido, Podemos, Syriza y el Frente Nacional francés no son más tres rostros de una misma amenaza. Todos ellos están inspirados por ideologías colectivistas y, de poder hacerlo, no trepidarán en usar la democracia contra la libertad.

Sondeos electorales
Turbulencias
Mikel Buesa Libertad Digital 17 Febrero 2015

De que vivimos en tiempo de mudanza, no cabe la menor duda. Semana tras semana los sociólogos y otros oficiantes del noble arte de la adivinación nos riegan con estudios y encuestas de bajo presupuesto que, más que clarificar, confunden. Y nos dicen que este o el otro partido están en ascenso, mientras se cae el cielo y los que ahora disfrutan del poder parecen abocados al abismo.

Poco importan las exigentes y muchas veces molestas reglas de la investigación estadística, las que hablan de este o aquel tamaño muestral para poblaciones finitas o infinitas según sea el error pretendido, dentro, eso sí, de un intervalo de confianza, no solo para el conjunto global de los ciudadanos, sino también para cada una de las categorías en las que se pretende clasificarlos; o las que señalan el ineludible mandato de que la muestra sea extraída por un procedimiento aleatorio, lo que a su vez remite a la disponibilidad de un censo; poco importa, digo, que esos requerimientos no se cumplan nunca. Y menos aún parece atenderse a las insalvables contradicciones de los resultados. Sus augurios, debidamente aireados por los medios de comunicación, pronto pierden su condición de meras conjeturas, por lo general harto discutibles, al acabar desembocando en el charco del consenso de los analistas. Y si todos lo dicen, ¿quién se atreverá a desafiar su sabiduría teñida de gráficos, fórmulas y ecuaciones? Doctrinas tiene la Iglesia, me recuerdan, como si la virtud teologal de la Fe tuviera algo que ver con todo esto, no dejándome otra salida que la de revelarme ante semejante contradiós.

Pero lo malo no es que yo u otros como yo nos hayamos pasado al bando de los descreídos. Lo malo es que entre los que profesan su fe en los chamanes sociológicos y en sus presagios aparece casi toda la nómina de los políticos que hacen y deshacen en sus respectivos partidos; y que, además, llevados por el vértigo que producen tales profecías, toman decisiones irreversibles sin parar en que sus consecuencias muy probablemente se encuentren sometidas a las leyes del caos determinista y sean, por ello, impredecibles. Esta última semana ha sido pródiga en tales turbulencias, la mayor parte de las cuales tendrán un amplio recorrido y, seguramente, habrá que recordarlas en el futuro cuando llegue el momento de valorar los aciertos y los errores cometidos.

Lo hemos visto claramente en el caso de Tomás Gómez, apartado del liderazgo del PSOE en Madrid tras una decisión del secretario general confusamente explicada, en la que se mezclan las inveteradas animadversiones internas del partido madrileño con las expectativas electorales que auguran un barrido de Podemos entre los votantes de la izquierda. A Pedro Sánchez no le ha importado que su decisión comprometa su propia continuidad si la operación sale gafada, aunque siempre habrá alguna excusa para echarle la culpa a otro, pues en esto del socialismo proliferan los disensos y las puñaladas traperas, como se acaba de poner de manifiesto en Álava, donde pugnan tres corrientes por una minúscula fracción del poder municipal vitoriano. Por cierto, que estos avatares vascos se han manifestado asimismo entre los populares, de manera que Arantza Quiroga ha desbaratado el tinglado electoral donostiarra, con lo que ha logrado poner a la greña entre sí a los vizcaínos, los alaveses y los guipuzcoanos de su partido; y por eso ya no sé muy bien si, al margen de las ideologías, lo propio de mis congéneres, más que sus pretendidas singularidades foralistas, es la periódica resucitación de las luchas de banderizos.

Está también el caso de Convergencia y Unión, donde paradójicamente la divergencia es manifiesta y la disociación no puede ser más notoria, hasta el punto de que, al parecer, en su representación parlamentaria cada quién pertenece a una feligresía diferente. Y qué decir de Podemos, que se prepara para el asalto a los cielos mientras su parroquia se divide entre los oficialistas, cuyo modelo más bien parece una excrecencia del leninismo, y los que apelan a las esencias de la democracia asamblearia, mientras unos u otros, según sea la fortaleza de su fe, abominan de los escándalos financieros de sus dirigentes o los encubren con manifiesta desfachatez apelando a oscuras conspiraciones de los medios de comunicación.

Lo que saldrá de todo esto lo ignoro. Y la verdad es que no encuentro en la proliferación de estudios electorales una guía que me permita entrever lo que de verdad está ocurriendo en este magma español que se parece cada vez más al mundo informe y vacío, cubierto de tinieblas, al que alude el primer capítulo del Génesis. Y no tendremos a un Dios que haga la luz, sino que más bien nos dirigiremos hacia el abismo envueltos hasta el final en vacilación. Pues como escribió hace muchos años, en un premiado artículo, Camilo José Cela,

los resbalosos lances y quiebras de los pueblos desconciertan incluso a las ecuaciones matemáticas y convierten en inseguro nuestro pasado y en incierto nuestro porvenir. Bueno es agradecer a los dioses el que esto sea así tal cual es.

La crisis de los partidos políticos
Ernesto Ladrón de Guevara www.latribunadelpaisvasco.com 17 Febrero 2015

Uno de los talones de Aquiles de las democracias es la perversión del sentido y objeto de los partidos políticos.

La Constitución española establece en su artículo 6 la finalidad de los partidos políticos: “Los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política. Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la ley. Su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos.” Sobre la letra, y en sentido literal, no puede ser más concreto y acertado el objeto y propósito de los partidos políticos transcrito en nuestra Carta magna, sobre la base de los siguientes principios:

Formar la voluntad general, desde el pluralismo político.
Participación de los ciudadanos en la vida pública a través de estas organizaciones que canalicen la voluntad popular.

Por tanto, libertad de creación; es decir, liberalismo político.

Democracia interna, tanto en la estructura y forma de funcionamiento como en la configuración de la orientación que ha de tener esa estructura de representación.
Todo muy bonito.

Sin embargo nos encontramos que la realidad desmiente esa beatífica intención y la pervierte.

He oído hoy en una radio a Pedro Ruiz, el famoso creador intelectual, decir que los políticos son los pastores que dirigen al rebaño hacia donde quieren los poderes económicos, los que tienen el dinero con objeto de acumular más riqueza, y ponía el ejemplo de cuando Felipe González cambió en unas horas de posición en torno a nuestra pertenencia a la OTAN, tras, presumiblemente, recibir cierta llamada de los que rigen los destinos del mundo. En definitiva, quienes están obligados a trasladar a los foros de decisión la voluntad de los ciudadanos, modifican los acuerdos a los que se llegan en el seno de los partidos en la dirección que les marcan instancias ajenas a la soberanía del pueblo. Así contemplamos no solamente incumplimientos flagrantes de los programas electorales, sino el cambio copernicano de posicionamientos, incumpliendo el mandato de los ciudadanos participantes en esa definición de posiciones.

El pluralismo político es dificultado con mil argucias, como las listas paritarias, los gastos electorales multimillonarios de quienes utilizan la corrupción para financiarse imposibilitando a otras opciones a acceder a la información pública de sus propuestas; los cuales gastos producen agujeros inmensos en las economía de nuestras sociedades, etc. Sería muy largo extenderse sobre este punto.

La participación a través de los partidos resulta prácticamente imposible, pues se forman oligopolios y grupos de poder que impiden la articulación de propuestas, las elecciones primarias libres y abiertas, etc. No hay más que comprobar como el Partido Socialista corrompe ese principio de elección democrática e interrumpe el proceso de representación a través de esas primarias. Como ejemplos tenemos el caso de Borrell y el más reciente de Tomás Gómez. Por otra parte, las resoluciones de los congresos no sirven para nada, pues si éstas se plasman en programas electorales que luego se incumplen resultan una burla y un fraude para la expresión de esa voluntad de los afiliados a esos partidos, y, como consecuencia pervierten el sufragio. ¿Quiénes realmente se leen los programas electorales? ¿Quiénes creen en ellos?

En definitiva, la democracia interna de los partidos es una falacia, como viene demostrando la práctica diaria.

El problema radica en el objeto y el propósito real del sentido de la creación de esos partidos.

¿Son para transformar la sociedad a mejor, tal como dicen los partidos de la izquierda?

¿Son para generar riqueza y prosperidad a las sociedades a las que supuestamente sirven?

¿O son un objeto en sí mismos, y lo que persiguen es el acomodo de esas estructuras en el poder institucional y el beneficio de sí mismos, sin importar los efectos de sus políticas sobre el bienestar ciudadano, para el progreso y para la formación de la riqueza, en definitiva, para la búsqueda de un futuro mejor para las generaciones venideras?

A tenor de la experiencia que tenemos hasta ahora, más bien es esta última razón de ser. El partido es un fin en sí mismo, y no un instrumento. No es una forma de servicio a los demás, sino el persistente afán de perpetuarse, de servirse del erario público y generar redes clientelares. Y eso no es democracia, es partitocracia.

Por eso, la crisis que tenemos los españoles y otros países de nuestro entorno es irresoluble. Mientras no se saneen los partidos, se regeneren, logren definir su objeto de cara al bien general, se vuelquen al interés colectivo, y dejen de ser endogámicos, no se superará la actual situación de corrupción, de degradación moral, de falta de ejemplaridad, de descomposición colectiva. O nos damos cuenta de eso o esto que llamamos democracia no tiene remedio.

La gran barraca nacionalista
Nacho Martín Blanco Cronica Global 17 Febrero 2015

Si las designaciones son justas, el orden reina; si son equívocas, reina el desorden. El que confunde las designaciones corrompe el lenguaje. Las cosas prohibidas sustituyen entonces a las permitidas. La inexactitud toma el lugar de la exactitud y lo falso ocupa el sitio de lo verdadero. Allí donde reina el desorden es que las designaciones de las leyes no están en su debido punto… El príncipe de Tsi, espíritu confuso, podía servirse de la expresión shi, pero no sabía con certeza lo que esta expresión significaba.

(Del Lu Schi ch’un ts’in)
El párrafo que encabeza este artículo lo tomo de la obra de Julio Camba Haciendo de República, en la que el mordaz periodista y escritor gallego retrata con alegre severidad a los gobernantes de la Segunda República. Hará unos doce años que leí el libro de Camba, recogido en el formidable volumen Cuatro historias de la República (Destino, 2003), editado por Xavier Pericay, que agrupa textos de cuatro de los mejores periodistas españoles de todos los tiempos: el propio Camba, Chaves Nogales, Gaziel y Pla. Lo leí por recomendación de Ferran Toutain -entonces profesor y ahora amigo- y pocas veces he leído tantas páginas en tan pocos días.

Ya entonces empezaba a intuir que, como en el país del príncipe de Tsi, en Cataluña la inexactitud toma a menudo el lugar de la exactitud y lo falso ocupa el sitio de lo verdadero. Sin ir más lejos, hacía pocos meses que conocía a Toutain, un profesor del que había oído decir por los pasillos de la facultad de periodismo que era “facha” y “anticatalán”, pero que no sólo resultó ser una de las mejores personas que he conocido, sino también una de las más liberales y, sin ninguna duda, la que más entusiasmo me ha inculcado por la lengua y la cultura catalanas.

Gracias a él empecé a leer a Gaziel y a Pla, el primero olvidado y el segundo denostado por la Cataluña oficial, y ahondé en la obra del también postergado Eugeni d’Ors. Constaté la categoría de poetas como Carles Riba -a quien Toutain sitúa, junto con otros de la edad de plata de la poesía española, a la altura de los mayores poetas europeos de su tiempo- o Joan Vinyoli, de cuyo nacimiento hizo un siglo el año pasado, aunque cualquiera lo diría a juzgar por la atención y el presupuesto que le dedicó la Generalidad, embargada por los fastos del Tricentenario. En definitiva, Toutain, ese “facha anticatalán” del que hablaban los pasillos, me abrió los ojos ante la importante riqueza de la cultura catalana.

Por otra parte, la equidad con que Toutain, catalanohablante de familia, alternaba en clase -y me consta que sigue haciéndolo- el uso del catalán y el castellano en función de la lengua de su interlocutor se encuentra en el origen de mi evolución desde poco más o menos que un monolingüismo en castellano hasta el pertinaz bilingüismo que practico hoy en día en mi vida cotidiana. En mi opinión, su equilibrada actitud hace mucho más por la vitalidad de la lengua catalana que no la de instituciones como Òmniun Cultural o Plataforma per la Llengua, que defienden disparates subvencionados como el “derecho a vivir plenamente en catalán” -otra aportación indispensable del nacionalismo catalán al acervo jurídico internacional-, menospreciando la realidad lingüística de Cataluña. Tanto es así que el derecho a vivir plenamente en catalán, basado en la falacia de la normalización lingüística, va incluso más allá que la más célebre contribución del nacionalismo a la doctrina internacionalista, el derecho a decidir. Porque si éste pretende devolvernos al feudalismo anterior a 1714, con sus señoríos y sus Cortes estamentales, aquél aspira como mínimo a retrotraernos en cuestión de usos lingüísticos al periodo anterior al Compromiso de Caspe, de 1412.

Por supuesto, Toutain no es el único que, con su actitud conciliadora, favorece que muchos catalanes castellanohablantes asumamos activamente y apreciemos el catalán como lengua propia sin para nada renunciar al castellano. Es más, considero que la mayoría de los catalanes de habla catalana han tenido históricamente una actitud parecida, o al menos esa ha sido mi experiencia personal, fundamentalmente vinculada -es cierto- a mi Barcelona natal. Conocer y hacer amistad con Toutain, y con otros como Valentí Puig, Xavier Pericay o Francesc de Carreras, me ha hecho valorar en su justa medida algo que anteriormente no había valorado lo suficiente, la naturalidad con que muchos catalanohablantes asumen el castellano como lengua propia sin renunciar para nada al catalán. A mi juicio, esa es la auténtica normalización lingüística de Cataluña, basada en la reciprocidad entre catalanes castellanohablantes y catalanohablantes, y no en la distinción del catalán como única lengua propia de Cataluña. De ahí que a mi modo de ver, cuando los nacionalistas dicen que en Cataluña no existe un conflicto social en torno a la lengua -que es lo que dicen siempre para evitar el debate sobre la inmersión lingüística-, llevan razón. Pero no ven, o mejor, no quieren ver que eso no es así gracias a su política lingüística -inmersión, normalización y demás imposiciones lingüísticas-, sino precisamente a pesar de ella.

Por desgracia, de un tiempo a esta parte los nacionalistas se han autoerigido en representación exclusiva y abusiva de la catalanidad y han logrado diseminar entre la opinión pública su apocalíptica visión de la realidad lingüística catalana incluso entre capas de la población tradicionalmente renuentes a sus planteamientos. Ese nacionalismo Volksgeist -abrazado tanto por catalanohablantes como por castellanohablantes- concibe el bilingüismo como algo aberrante que debe ser corregido o, en el mejor de los casos, tolerado en el sentido de “sufrir, llevar con paciencia, resistir, soportar o permitir algo que no se tiene por lícito” -véanse las tres primeras acepciones del diccionario de la Real Academia Española-, pero nunca como una seña de identidad de la sociedad catalana.

Los mismos que aseguran que en su Cataluña independiente -no se sabe muy bien si de España, de la Unión Europea o de la realidad misma- se respetará el castellano sueltan como si tal cosa salvajadas como la que dijo la presidenta de Òmnium Cultural, Muriel Casals, sobre la pretensión de la presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, de escolarizar a su hijo en un sistema que no excluya el castellano como lengua docente. “Estos padres están maltratando a sus hijos”, echó Casals por aquella boca, y añadió: “los están usando y están abusando de ellos”. (Véase, ¡hace falta estómago!, el vídeo) Curiosa manera de usar y abusar de sus hijos, pretender que estudien también en su lengua materna. ¡A quién se le ocurre!

Lamentablemente, desvaríos como el de Casals están a la orden del día últimamente en Cataluña. En este sentido, me permito recomendar a mis lectores la lectura del artículo que publiqué ayer en mi blog, en el que relato tres anécdotas que son fiel trasunto de esa lógica perversa según la cual educar también en castellano a un niño castellanohablante constituye un maltrato y un abuso, o dirigirse en castellano a un adulto castellanohablante hecho y derecho constituye una discriminación. Remedando una frase de Camba en el prefacio de Haciendo de República, me atrevo a decirles: ¡Pasen, señores, pasen! Pasen y podrán observar los fenómenos nunca vistos de nuestra gran barraca nacionalista.

Desafío populista
La hora de los monstruos
Carlos Alberto Montaner Libertad Digital 17 Febrero 2015

Las preguntas son muy incómodas. ¿Por qué las sociedades eligen gobernantes antisistema que las conducen al despeñadero? ¿Por qué los venezolanos votaron a Hugo Chávez a fines de 1998, los griegos acaban de hacerlo con Alexis Tsipras y es posible que los españoles repitan esa forma de suicidio cívico dentro de unos meses dándole la mayoría de sus votos a Pablo Iglesias, un neocomunista simpatizante del chavismo, como lo calificó, muy orgulloso, Diosdado Cabello, presidente del Congreso en Venezuela y el poder tras el delirante trono de Nicolás Maduro, ese ornitólogo y médium, experto en la comunicación con los pájaros y los muertos?

La clave está en la fragilidad de las democracias liberales, un débil diseño institucional surgido a fines del siglo XVIII para poner fin al antiguo régimen. Una forma de gobierno basada en la combinación de libertades políticas y económicas, que exige el inexorable cumplimiento de los principios en los que se sustenta y proclama para poder prevalecer. El consenso general define estos diez principios:

1. Todas las personas, y muy especialmente quienes participan del poder, tienen que colocarse bajo la autoridad de la ley y no puede existir impunidad para los violadores de las normas.
2. Es indispensable la transparencia total en los actos de gobierno y la rendición de cuentas periódicas y obligatorias.

3. La Constitución existe para proteger los derechos de los individuos, incluso y especialmente de la voluntad de las mayorías.
4. El Estado posee el monopolio de la violencia por libre delegación de la sociedad, que regulará y vigilará el uso de esta delicada facultad por medio de quienes administran la justicia.

5. La justicia (y la solución de los conflictos) tiene que ser absolutamente independiente, razonablemente eficiente, rápida y ajustada a derecho.

6. La actitud y el comportamiento de los funcionarios, tanto de los elegidos como de los contratados, deben estar teñidos por el espíritu de servicio público. Los funcionarios forman parte de la Administración del Estado para servir a la sociedad dentro de las reglas. No están ahí para mandar, sino para obedecer a quienes les pagan sus salarios por medio de los impuestos.

7. El método de cooptación y reclutamiento en la esfera pública es la meritocracia y no la arbitrariedad partidista ni el clientelismo.

8. Las personas deben percibir que tienen una posibilidad razonable de "buscar la felicidad", siempre y cuando actúen dentro de las reglas. No se define esa fórmula vaga porque la felicidad o el sentido del éxito personal varían notablemente.

9. Es vital que los individuos perciban que, si estudian, trabajan, se esfuerzan y cumplen las reglas, sus formas de vida mejorarán paulatinamente. Nada concede más estabilidad a una sociedad que la esperanza en un futuro mejor.

10. Una democracia liberal no puede dar la espalda a los ciudadanos que padecen serias desventajas. La cohesión social aumenta cuando está presente la solidaridad.

Cuando uno o más de estos principios comienzan a ser ignorados y esa hipócrita transgresión coincide con una crisis económica severa, ante los ojos de muchas personas, poco a poco, se devalúa la forma de relación entre sociedad y Estado conocida como democracia liberal. Es en ese punto cuando proliferan los indignados y los antisistema.

Es el momento en que los electores, muchas veces desesperados, comienzan a corear insensateces ("¡Que se vayan todos!"), o entregan a los nuevos mandamases la facultad de decidir por ellos, como hicieron innumerables cubanos en los primeros años de la revolución gritando la consigna "Si Fidel es comunista, que me pongan en la lista".

La otra pregunta inevitable es por qué no enterrar las democracias liberales si no han dado los frutos que de ellas se esperaban. Muy sencillo: porque sabemos que, cuando se cumplen los principios, esas sociedades se desarrollan y funcionan envidiablemente. Es lo que sucede en los veinte países más prósperos y felices del planeta, adonde quieren emigrar los desgraciados de todas partes. Lo que se impone es la corrección del sistema, no su demolición.

También sabemos que los antisistema –comunistas, fascistas, neopopulistas, dictaduras militares de derecha– suelen agravar todos los problemas que supuestamente pretenden solucionar. Venezuela es un clarísimo ejemplo de lo que sucede cuando se le abre la puerta a esta fauna destructiva. España será otro brutal fracaso si el señor Iglesias llega a la casa de gobierno. Será la hora de los monstruos.

elblogdemontaner.com

Maduro emula a J.Stalin, financiando Frentes Populares en Europa
Miguel Massanetwww.diariosigloxxi.com 17 Febrero 2015

Poco a poco, despacio pero sin parar, se vienen descubriendo los secretos que se esconden en las alcantarillas de esta nueva formación, Podemos, incubada en la universidad del señor José Carrillo y, desde hace un tiempo, suficientemente demostrado que fue creada, promocionada, financiada y protegida, desde la Venezuela del señor Maduro y, con anterioridad, bajo los auspicios del señor Hugo Chávez, el caudillo bolivariano por excelencia y responsable de que, los países hispanoamericanos de la zona, hayan caído en manos o mejor expresado, en las garras, del neocomunismo implantado por los hermanos Castro en Cuba; basándose en el indigenismo descontento y en la miseria a que, la mayoría de dichas naciones, fueron conducidas por los sucesivos gobiernos corruptos, tanto de derechas como de izquierdas, cuya depravación las arrastró a la pobreza mientras los políticos en el poder, se convertían en dictadores multimillonarios.

Nada que nos pueda sorprender y nada que ya no se supiera aunque, algunos infelices, no hayan sido capaces de sumar 2 más 2 para sacar las conclusiones oportunas, dejándose engatusar por viejas consignas, ideas obsoletas, descarriados programas económicos y superados cuentos de la lechera, sólo que en clave comunista. Lo cierto es que, hoy en día, nadie pone en cuestión que el señor Pablo Iglesias, el señor C. Monedero, el señor Errejón y el señor Echenique, no son más que la quinta columna enviada desde Venezuela con la misión, no sólo de crearnos problemas en España, algo que ya están consiguiendo, sino que con aspiraciones de entrar en las instituciones de la CE desde donde, sin duda, pueden comenzar una labor de desgaste, de captación de adictos, de destrucción de los valores y éticas en los que se funda la UE y de llenos de proyectos de resucitar, en las distintas naciones, las revoluciones de índole populista, de tipo ácrata que, en los años 30 del siglo pasado puso en marcha el Kominforn.

Todo ello con la evidente intención del establecimiento de un modelo de Estado en el que se fomente el intervencionismo público, se aumente el número de funcionarios, se limiten las libertades individuales y se impongan las normas derivadas de un pensamiento único, mediante el adoctrinamiento de la ciudadanía, en especial de la juventud, fomentado la idea de un Estado protector, al estilo del Gran Hermano de Orwel, en el que cada acto, cada movimiento y cada decisión del ciudadano debe ser fiscalizada desde la “casta” dirigente; al estilo de lo que sucedía en la URRS con la famosa KGB, la expresión más evidente de un régimen totalitario y absolutista que se pudiera dar y cuyas consecuencias, por desgracia, los alemanes y otros países conquistados tuvieron ocasión de padecer en sus propias carnes detrás del Telón de Acero.

Y no se trata de elucubraciones sin base alguna, ni de simples ramalazos de superstición en contra de las izquierdas; nada de eso, se basa, por el contrario, en informaciones que, por otra parte, ya se han venido desvelando durante las últimas semanas. La formación Podemos estuvo trabajando en Venezuela ayudando al gobierno del señor Maduro en sus proyectos autoritarios y de represión de la oposición y amordazamiento de la prensa independiente que intentó denunciar el totalitarismo estatal y la creciente miseria que se está apoderando del país como consecuencia del abaratamiento del precio del combustible. Los supermercados permanecen desprovistos y la gente tiene que hacer colas interminables para conseguir los pocos productos necesarios para poder sobrevivir. Pero ya se ha encargado el señor Maduro de darles la culpa de las restricciones que padece el pueblo venezolano a ¡los países capitalistas que se han propuesto acabar con el gobierno “democrático” de Venezuela! Olvidándose de que ha sido su gobierno el que ha impedido, con su intervencionismo, el normal desarrollo de la economía de mercado libre en su país, asustando a todos los que quieren invertir en él.

Pero conviene que los españoles conozcamos algunos informes que han aparecido en la prensa internacional, denunciando al señor Maduro por haber convocado a los empresarios españoles, que tienen empresas y negocios en Venezuela, para pedirles que insistan ante el Gobierno español para que cese la campaña contra Podemos, bajo la amenaza de que, en caso contrario, van a ser ellos los que experimenten las represalias que se van a tomar en contra de España. ¡Si, señores, a esto se llama una verdadera democracia! ¡Haga usted lo que le ordeno porque en caso contrario se va a enterar! Pero, vean ustedes, en esta ocasión el señor Maduro, el gran dictador venezolano que se comunica vía pajarito con el difunto señor Chávez, creo que nos ha hecho un gran favor. Por fin ha quedado claro quién es el que ha puesto en funcionamiento a estos señores de Podemos. ¿Saben ustedes que estos individuos, que ahora vienen a vendernos las delicias del régimen chavista y que intentan, como ha sucedido con Grecia, introducirlo en toda Europa; disponían de amplias oficinas, percibían remuneraciones del régimen y usaban coche oficial?

Es evidente que uno no tiene dotes diplomáticas, ni entiende de los intríngulis de la política internacional, pero si les diré que es posible que, como simple ciudadano español, me sienta más ofendido, denigrado, irritado y desencantando porque nuestro Gobierno no ha salido en tromba a poner a este señor en su lugar; a reprocharle su intromisión en la política española y a advertirle de que, cualquier represalia contra la empresas españolas en Venezuela, comportará las revanchas correspondientes contra los ciudadanos venezolanos residentes en España. Siento envidia por el comportamiento del primer ministro israelí cuando, apenas enterado de los ataques que los judíos han sufrido en Dinamarca, inmediatamente les ha ofrecido, al resto de judíos que residen en aquella nación, ayuda para trasladarse a Israel donde se sentirán a salvo entre los suyos.

Hay ocasiones en las que sentimos como si no viviésemos en España y nos hubieran trasladado a un país extraño, en el cual parece que todos sus habitantes presumen de vivir peor que los otros pero, miren ustedes que contradicción, no salga usted los domingos y festivos porque las carreteras están llenas de atascos, no vaya a un restaurante sin haber reservado mesa, porque es muy posible que no le sirvan o no frecuente los lugares de ocio porque, lo más seguro, es que se quede fuera si no ha reservado con antelación sus localidades. Puede que los parados, sin prestaciones, sean la excepción y ello sin duda es muy lamentable, pero es que estos señores que piensan votar a Podemos los encontramos entre estas familias, no ricas, pero acomodadas; entre los que gozan de un buen trabajo o entre los de la farándula, los grandes pedigüeños de mejoras para ellos, de rebajas de impuestos para sus espectáculos y de cambios de régimen para que no haya empresarios que los contraten ni público que acuda a sus representaciones, porque nadie va a poder permitirse el lujo de gastarse el precio de la entrada ¡Ah! se me olvidaba que han pedio subvenciones para montar sus espectáculos aunque, al fin y al cabo, no acuda nadie a verlos. Lo que ocurre es que hay demasiada gente que se dedica a la política y no ayuda a crecer la producción de España para mejorar su PIB; demasiados que viven a expensas de los dineros de los contribuyentes y que nunca han sentido lo que es vivir mal.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, contemplamos como a muchos españoles, con el Gobierno incluido, se les ha vuelto la sangre horchata. Cuidado los diabéticos.

Terrorismo
Jordania y la guerra contra el Estado Islámico
Ricardo Ruiz de la Serna Libertad Digital 17 Febrero 2015

Estos días Paul King formulaba una pregunta interesante en Revista de la OTAN: "El ISIS no puede con Jordania. ¿Puede Jordania con el ISIS?". Uno podría pensar que la respuesta obvia es que no. Sin embargo, las cosas son algo más complicadas.

El origen del Estado Islámico de Irak y Siria se remonta a 2004. Aquel año Abu Musab al Zarqawi se puso al frente de un grupo terrorista cercano a Al Qaeda. Los Estados Unidos y sus aliados habían invadido Irak el año anterior y el país era un caos. En diciembre de 2004 Ben Laden nombró a Zarqawi jefe de Al Qaeda en Irak. El terrorista se hizo tristemente célebre por una serie de atentados y vídeos con decapitaciones, hasta que el 7 de junio de 2006 el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, anunció que un ataque estadounidense había acabado con su vida en Baquba. Al Zarqawi era jordano. Y jordana fue la información que condujo a eliminarlo.

Tras sucesivos cambios de nombres y líderes, la organización fue transformándose en una banda de crimen organizado: secuestros, robos de coches, protección (es decir, extorsión) y tráfico de petróleo. En 2010 los herederos de Zarqawi parecían abocados a desaparecer a manos de los ejércitos estadounidense e iraquí. La propaganda de Al Qaeda presentaba la yihad global como una lucha de los yihadistas contra los enemigos del islam y los impíos aliados de Occidente.

Entonces estalló la guerra civil siria. Abu Bakr al Bagdadi, líder del Estado Islámico desde 2010, vio en la lucha contra el régimen de Asad la ocasión de recuperar la pujanza perdida. Utilizó el terrorismo contra todos, y a todos se enfrentó en campo abierto. Al igual que Hezbolá –otra organización terrorista que ha cambiado paradigmas–, el Estado Islámico alterna las tácticas de combate militares con el uso de técnicas de lucha subversiva, guerra psicológica y terror. El exterminio de chiíes, yazidíes y cristianos en el territorio que ocupa ha terminado creando una alianza de facto casi inimaginable: Estados Unidos, el ejército iraquí, las milicias peshmergakurdas, Jordania y la República Islámica de Irán.

Así, desde que comenzaron las operaciones militares concurrentes –con mayor o menor grado de coordinación–, el avance del Estado Islámico se ha detenido. Los hombres de Al Bagdadi apenas retroceden, pero ahora combaten a la defensiva. Esto ha cambiado la imagen que el Estado Islámico transmitía en sus vídeos propagandísticos. Han dejado de ser quienes bombardean y rodean para pasar a ser los bombardeados y rodeados. Los ojos del yihadismo mundial están puestos en ellos, pero lo que muestran ya no es tan prometedor para los terroristas del mundo entero.

Para mantener una apariencia de dominio sobre el terreno, el Estado Islámico ha necesitado recurrir a la vieja técnica del asesinato grabado que utilizó con éxito Abu Musab al Zarqawi, el terrorista cuyo cuchillo ganó macabra fama. Además de las decapitaciones, han quemado vivo al piloto jordano Moaz al Kasasbeh.

Con ese vídeo han podido cavar su propia tumba. Jordania no lucha sola y, desde luego, no es una recién llegada ni al barrio ni al conflicto. La inteligencia jordana suministró la información que permitió acabar con Zarqawi. Si es cierto que el ejército jordano no puede vencer solo, sí ha ganado, a los ojos de la mayoría del mundo islámico, la legitimidad de quien libra una guerra para hacer justicia por la muerte de uno de los suyos, a quien pueden considerar un mártir.

Sin embargo, la importancia de Jordania no es solo militar.

Si era necesario un icono que contrarrestase la propaganda yihadista desde postulados islámicos, el ejército jordano combatiendo contra los bárbaros de Al Bagdadi puede ser la respuesta. A diferencia de un Irak tristemente sumido en divisiones internas entre chiíes, suníes y kurdos, Jordania ha logrado ser un bastión contra la extensión del conflicto sirio. Ha prestado ayuda a medio millón de refugiados y colaborado con Estados Unidos y sus aliados. El regreso del embajador de Jordania a Israel augura vías de cooperación fructíferas. Las voces más críticas en la sociedad jordana hacia el apoyo del rey Abdalá II a la lucha contra el ISIS han quedado acalladas después de que el mundo viese las atroces imágenes del piloto envuelto en llamas. La foto del monarca solo y vestido para el combate contrasta con los grupos de barbudos que exhiben cabezas cortadas. Abu Bakr al Bagdadi es un religioso dando sermones al frente de una turba de fanáticos. El rey Abdalá II evoca a un guerrero al frente de su ejército. No debe minusvalorarse la importancia del nacionalismo fundado en vínculos tribales. Al Asad lo utilizó en Siria para crear un frente de resistencia contra los rebeldes. Al Sisi lo exhibe constantemente en Egipto y ni siquiera Morsi pudo prescindir de la bandera egipcia en sus comparecencias públicas. Sería un hermano musulmán, un islamista y un radical, pero necesitaba presentarse, además, como un patriota.

Es difícil aventurar cómo va a terminar el conflicto sirio o la guerra contra el Estado Islámico, pero a la monarquía jordana se le ha presentado una oportunidad de reafirmarse liderando la lucha en nombre del islam contra unos asesinos que quemaron vivo a un musulmán ante las cámaras para después mostrárselo al mundo entero.

Quizá Jordania sola no pueda derrotar al ISIS, pero la victoria sobre los terroristas será imposible sin ella.
© elmed.io

movimiento identitarios europeo
Después de los atentados de Charlie Hebdo y de Copenhague, es hora de tomar medidas de urgencia contra la guerra islámica
Alberto Ramos Minuto Digital 17 Febrero 2015

Comunicado de Résistance Républicaine y de Riposte Laïque

christine tasin 3Algunas semanas después de los atentados sangrientos de Paris, los asesinos islámicos vuelven a sembrar el odio y la muerte contra todo lo que encarna a sus ojos la libertad de expresión incompatible con su proyecto político totalitario y conquistador.

Esta vez es en Copenhague, con ocasión de un coloquio sobre “Arte, blasfemia y libertad de expresión”, en presencia del embajador de Francia y del caricaturista danés Lars Vilks, que los asesinos islámicos han disparado, matando a una persona e hiriendo a varias más.

A pesar de los esfuerzos desesperados de nuestros gobernantes para hacernos creer que el islam no tiene nada que ver con los horrores islamistas, y los retrocesos sucesivos ante cada reivindicación comunitaria musulmana, los hechos están ahí y confirman que una verdadera guerra es llevada a cabo contra nuestros países por unos fascistas que quieren reemplazar la ley de los hombres por la sharia.

Frente a este peligro mortal para nuestro futuro, nuestros valores y nuestro modo de vida, es imperativo tomar medidas de urgencia.

Hay que parar inmediatamente la inmigración proveniente de los países musulmanes.
Hay que expulsar hacia esos países a todos los practicantes religiosos que ponen a sus textos sagrados por encima de las leyes de la República.

Hay que poner en marcha urgentemente una comisión parlamentaria que escuche a los expertos en islam para determinar si ese dogma es compatible con l¡nuestros valores democráticos y laicos.

Si resultara, como lo hechos demuestran cada día en Francia y en el mundo, que el islam es incompatible con nuestras leyes, entonces deberemos sacar las conclusiones y prohibir su visibilidad en todo el territorio francés. En 2001 la Corte Europea de las Derechos Humanos, en su fallo del 31 de julio, juzgó que la sharia era incompatible con la democracia, la igualdad entre el hombre y la mujer y los valores occidentales.

Hay que acabar con el angelismo criminal de nuestros gobernantes y su ceguera antes la realidad, y tomar por fin medidas que estén a la altura del peligro mortal que padecen nuestras democracias.
En tiempos de guerra eso se llama el principio de precaución, al servicio de la seguridad de nuestros compatriotas.

Christine Tasin, presidenta de Résistance Républicaine
Pierre Cassen, fundador de Riposte Laïque

CONTRA TÓPICOS ILUSTRADOS
Al Islam no le gusta la Edad Media. Es su verdadero problema
Pascual Tamburri www.elsemanaldigital.com 17 Febrero 2015

Federico I murió en una cruzada. Como Carlomagno y muchos otros es el símbolo de lo que el Islam nunca ha tenido y Europa sí. Les ha faltado Edad Media.

No hay ninguna persona viva en 2015 de la que haya aprendido tantas cosas y convivido en tantos momentos como contigo, Jesús. Quizá, a diferencia del resto de la humanidad mortal, menos en estos últimos 10 años en los que te has dedicado a escribir. Pero qué son diez añitos, Jesús Laínz. Y precisamente por todo lo que te debo y te quiero me da miedo la cantidad de enemigos –más aún- que te vas a ganar con tu artículo del otro día en la competencia, ¡Qué malo puede ser Dios!.

Ten cuidado con ellos, con unos y otros. Muchos de ellos se toman en serio a sí mismos, lo que es peligroso aunque tengan razón algunos en algunas cosas que dicen y escriben. Yo, la verdad, no me meto en la disputa sobre si los seres humanos somos un misterio, o sencillamente un vertedero con escasas excepciones, o sobre si somos animales distinguidos sólo por el impulso religioso, o no, o sobre qué Dios existe y cómo es. Ya tienes muchos interlocutores para eso, y más aún para debatir si el Islam es o no una "vía hacia la divinidad tan buena o tan mala, tan certera o tan falsa como las demás". Ni siquiera entro a razonar sobre si "el cristianismo, religión mayoritaria en Europa durante casi dos milenios, no ha sido inmune al fanatismo, la ignorancia, la superstición y la violencia". Ya sabemos los dos que, obviamente, siendo los cristianos humanos actúan como humanos en lo bueno y en lo malo, aunque sea a la espera de la vida eterna.

Pero ya sabes que te tengo que contestar. Estamos de acuerdo en lo que debería ser evidente (y muchos niegan, ay), que el cristianismo "ha sido la columna sobre la que se sostuvo y se sigue sosteniendo eso que seguimos llamando Occidente" y que "nuestra parte del mundo, [fue] construida moral, cultural, artística, jurídica y políticamente sobre el cristianismo". Así es. No puedo darte la razón en cambio en dos cosas que, en general, los que se han alzado contra este artículo tuyo no han hecho ni notar.

No es cierto, porque física y metafísicamente no puede serlo, que "buena parte del mundo islámico sigue anclada en una Edad Media de la que parece que tardará todavía siglos en salir". Y tampoco es cierto que en Occidente "hace siglos que no se obliga a nadie a profesar ninguna fe y mucho menos aún se prenden hogueras para castigar a los enemigos de Dios". Empiezo por este segundo asunto y hablamos después del primero. Sencillamente, el mundo occidental tiene desde la Ilustración en embrión y desde hace unas décadas en plena apoteosis una religión laica oficial, institucional, indiscutida e indiscutible. Si alguien niega los dogmas de esta nueva fe inmanente (la igualdad, el progreso, la mayoría como instrumento de verdad, los llamados derechos humanos, el materialismo, el pacifismo sectario, la negación de toda tradición, la interpretación sesgada de la historia), es crucificado, de palabra y de obra. Por tanto, sí hay una religión oficial por encima de los restos de las viejas religiones trascendentes, y sí es obligatorio profesarla, tanto como que no hacerlo está castigado de muchos modos, como bien sabes.

La Edad Media no existe ni ha existido en el Islam
En cuanto a lo otro, te ahorro una tesina sobre todo porque tengo tal desorden de libros en casa que no sabría por quién empezar, de Kantorowitz a Cardini. Pero es bastante sencillo: la idea de Edad Media sólo puede aplicarse a esta civilización nuestra; sólo en ella hay unos siglos entre el final (esperamos que temporal) del Imperio romano y el inicio de esa expansión mundial de lo europeo que unimos al Renacimiento y los Descubrimientos. En China, en India, en Japón, en el mundo musulmán, sencillamente no hay Edad Media. Ni la hubo ni, aunque hubiese sido ese tiempo terrible que la religión del progreso dice que fue, tampoco la hay ahora. Son ellos mismos, son diferentes, pero, precisamente porque no son ni europeos, ni romanos, ni cristianos, ni occidentales siquiera, no pueden ser medievales, ni para lo malo… ni para lo bueno.

Decía hace ya treinta años don Ángel Martín Duque, casi tantos como los de nuestra amistad, que "convendría quizá verificar también otros concentos y etiquetas más o menos consagrados por la historiografía para esta época, por ejemplo los de caos, decadencia, anarquía feudal…" y que habría que hablar de "un salto adelante en la historia del pensamiento del Occidente cristiano". Escribía con cierta malicia Annalisa Terranova –como sabes, ninguna peligrosa agente bolchevique- que "una vez decaída la mezquina devaluación de los ilustrados y los positivistas hacia la Edad media etiquetada como edad oscura, bárbara o irracional" la investigación histórica ha cambiado. Unos se han dedicado a buscar en esos siglos "anticipos" del renacimiento y el supuesto progreso posteriores, y sólo algunos han estudiado la época con interés en sus características propias. Lo que no podemos dudar es que sólo en nuestro espacio cultural e histórico esos siglos tienen identidad propia, y que ésta tiene una de sus claves en la afirmación de la variedad del mundo.

Esos siglos que llamamos Edad Media en Europa occidental, en el espacio histórico de la Iglesia romana, son siglos cargados de personajes y de acontecimientos. Es verdad. Personajes como nuestro señor el emperador Federico Barbarroja, mártir de la fe en la Tercera Cruzada y que simbólicamente descansa en el Kyffhäuser hasta que vuelva en carne mortal a esta Tierra; como Carlomagno, santo en los altares -aunque no reconocido por los Papas sucesivos... la clásica estrechez de miras güelfa-; como el hereje y genial Federico II, otro Hohenstaufen, líder cruzado y reconquistador de Jerusalén; como san Fernando III de Castilla, reconquistador de Sevilla; como el católico rey Recaredo; como san Bernardo de Claraval, santo Domingo de Guzmán, santo Tomás de Aquino, santa Clara y san Francisco de Asís. Acontecimientos como la Reconquista, el Románico, las Cruzadas, las expediciones vikingas, el viaje de Marco Polo, la defensa de Constantinopla una y otra vez, el Gótico, el camino de Santiago, la conquista y evangelización de la Europa central y del Este. Qué sé yo. Personajes y acontecimientos medievales, sí, pero no comprensibles fuera de nuestro espacio y desde luego incomprensibles en el Islam.

Siempre se es el medieval de alguien...
Juan Luis Cebrián, siendo consejero delegado de PRISA, ya dijo hace unos años en El País que "sin las Cruzadas y la Inquisición, sin la insidiosa Reconquista ibérica, podríamos –¿quién sabe?– haber asistido al florecimiento de una civilización mediterránea, ecuménica y no sincretista, en la que convivieran diversos legados de la cultura grecolatina, lo mismo que conviven hoy las dos Europas, la de la cerveza y el vino, la de la mantequilla y el aceite de oliva, en una sola idea de democracia". Pero tú no piensas lo mismo que el hijo del camarada Cebrián, Jesús, no nos engañemos.

"Medieval" significa para los progresistas como Cebrián lo malo y lo peor, aquí y en todas partes, hoy y siempre, frente a "un ideal de civilización multiculturalista basada en el progreso y la libertad". Ellos hablan de las civilizaciones como "sistemas cerrados, autárquicos, incomunicados entre sí", es decir realidades perversas que se enfrentan a un mundo unido, ilustrado, como el que ellos llevan construyendo unos siglos. Pero Jesús Francisco Laínz Fernández, cuestiones religiosas aparte, sabe perfectamente que el problema del Islam no es seguir en la Edad Media sino, probablemente, no haber sido iniciado en ella. Así que puede que no sobrase una cruzada, sino que faltase una. Un gran abrazo, Jesús. Cuida con toda esa gente, por Dios. El Moncayo esta nevado y precioso, se ve desde aquí.

INMIGRACIÓN
Sigue la invasión: decenas de miles de kosovares entran en la UE a través de Hungría
Alberto Ramos Minuto Digital 17 Febrero 2015

Cuando implosionó la ex Yugoslavia, los EEUU y Europa apoyaron la creación de un país musulmán independiente en la provincia serbia de Kosovo, después de haber intervenido militarmente en 1999 sin ningún mandato legal. Los EEUU ejercieron posteriormente una presión masiva para que ese nuevo Estado fuera reconocido por la comunidad internacional.

Ese Estado artificial y mafioso fue en su día un polo de atracción para los yihadistas del mundo entero, como lo es hoy Siria. En la época de la agresión conjunta del separatismo albanokosovar y la intervención norteamericana y europea, Kosovo importaba yihadistas. Ahora se ha convertido en un claro exportador de islamistas radicales. Kosovo es uno de los principales proveedores de combatientes extranjeros en el Estado Islámico. El albanés es uno de los 6 idiomas utilizados por el EI en sus publicaciones.

Kosovo se encuentra hoy en un estado de completa descomposición económica. Más el 50% de la población apta para el trabajo está en paro, y las únicas “industrias” florecientes en la arrebatada provincia serbia son las distintas ramas criminales que ocupan gran parte de la población masculina de un pueblo particularmente dotado para el bandidismo y el crimen organizado. Esta situación de fracaso total está llevando a un éxodo masivo de los kosovares que están pasando por decenas de miles a países como Hungría y Austria. Desde el verano pasado unos 150.000 kosovares, la inmensa mayoría albaneses musulmanes, han abandonado Kosovo. Es decir el 8% del total de la población. Estos inmigrantes ilegales pasan a través de Serbia en dirección a Hungría, Austria, Suiza y Alemania: el eldorado europeo.

Estos inmigrantes kosovares (jóvenes, adultos y familias enteras) no huyen del hambre ni de la guerra, ni de la represión. La situación de corrupción es completa y no cabe la menor duda de que Kosovo es un Estado fallido e inviable al que sólo la tutela de la OTAN y la UE impide su total disgregación.

Cada noche numerosos autobuses llenos de kosovares atraviesan la campiña serbia y se detienen justo antes de la frontera con Hungría. Después de un breve reposo, los viajeros forman grupos para cruzar la frontera húngara a pie.

En menos de una semana unos 8000 kosovares han sido detenidos en la frontera después de haber intentado entrar ilegalmente en el país. La policía estima que sólo detienen al 20% de ellos. En Asotthalom, localidad fronteriza de unos 4ooo habitantes, por la cual pasan la mayoría, el alcalde reclama una barrera y mayores efectivos policiales, ya que que los inmigrantes están inundando su pueblo. “Muchas de estas personas tienen smartphones y se guían con su GPS. Pocos de mis conciudadanos, a los que piden ayuda para pasar la noche, se pueden permitir el lujo de tener teléfonos como esos”, dice el alcalde, Lazlo Torockai. “Todo comenzó el verano pasado con varias decenas de entradas ilegales al día. Ahora son varias miles. Hay tanto inmigrantes en la carretera de Szeged que nuestros propios habitantes logran llegar a tiempo a su trabajo debido a los atascos”, añadeToroczkai.

Pero estos kosovares no quieren quedarse en Hungría. la mayoría de ellos se dirigen a Alemania, Austria y otros países europeos, donde esperan obtener mucho más que Hungría.

Los motivos de este éxodo reside en el levatamiento de ciertas restricciones que les permite salir de Kosovo y de desplazarse a través de Serbia. Una vez que llegan a Hungría ya se encuentran en la zona Schengen en donde se puede viajar sin pasaporte.

El alcalde de Asotthalom se queja de no disponer más que de tres guardas forestales como personal municipal y 18 voluntarios para vigilar la zona. Según él: “La policía no cumple en este asunto más que un servicio de taxi. Llevan a los inmigrantes al centro de refugiados de Szeged, donde les toman las huellas digitales y les dejan seguir viaje hacia el oeste. “Con las fronteras abiertas, se podría introducir en el país cañones, lanzamisiles, incluso un tanque, ya que nadie se daría cuenta”.

Por su parte, Johann Gudenus, un político austriaco del FPÖ (Partid de la Libertad de Austria) exige que la UE se haga cargo de este flujo masivo de inmigrantes indeseados ya que las capacideades de acogida de Austria están saturadas. “Está claro que la secesión de Kosovo, tanto como su reconocimiento apresurado como Estado independiente, ha sido un error. La actual ola de inmigrantes confirma que Kosovo no puede vivir como un Estado. La creación del Estado de Kosovo ha sido el deseo de los EEUU. El derecho internacional no ha sido respetado y es por ello que los EEUU deben asumir su responsabilidad en esta cuestión”, ha declarado Gudenus.

“Hay que combatir el antisemitismo en todos los frentes”
Centro Simon Wiesenthal: "París y Copenhague son los precedentes de una gran pandemia europea”
www.latribunadelpaisvasco.com 17 Febrero 2015

En una carta enviada al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, el director de Relaciones Internacionales del Centro Simon Wiesenthal, Shimon Samuels, afirma que “los ataques de Copenhague establecen un mimético patrón de las atrocidades del mes pasado en París" y pide que se convoque a todos los países que conforman la Unión Europea para "combatir el antisemitismo en todos los frentes".

Según Samuels, los atentados de París y los de Dinamarca tienen el mismo triple objetivo: “acabar con la libertad de expresión, atacar a la policía y agredir a las instituciones judías". Y pide detener estas atrocidades ya que las "agresiones a los judíos tienen consecuencias colaterales y estratégicas que dañan el delicado tejido de la propia democracia".

Samuels explica en su carta que, en su opinión, Dinamarca fue el lugar del pecado original de los islamistas desde que el diario “Jyllands Posten” publicara en 2005 una serie de caricaturas de Mahoma. La reunión de Copenhague sobre "Arte, la blasfemia y la Libertad de Expresión” tenía como orador al caricaturista sueco, Lars Vilks, quien en 2007 había representado a Mahoma como un perro. En este sentido, el Centro Simon Wiesenthal advierte a Tusk que "París y Copenhague son precedentes de una epidemia paneuropea" y que la condena "es insuficiente".

"Hacemos un llamamiento a convocar una Conferencia de Estados de la Unión Europea, de las organizaciones no gubernamentales, de las fuerzas del orden, expertos en Internet, líderes interreligiosos y educadores para combatir el antisemitismo en todos los frentes", concluyó Samuels.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Cataluña
La Generalidad y el oro de España
Pablo Planas Libertad Digital 17 Febrero 2015

Mientras los camisas amarillas de la Assemblea Nacional Catalana (ANC), sectorial/sección Arquitectura, Edificación y Territorio por la Independencia, catalogan el Patrimonio Nacional en Cataluña, los servicios jurídicos de la Generalidad preparan una reforma de la ley autonómica relativa a los mecanismos de inventario, división y reasignación de los activos y pasivos de las Administraciones con presencia en Cataluña por si acaso se proclama la república catalana. En apariencia, una nueva parida nacionalista cuando el prusés atraviesa sus horas más bajas, casi terminales. Y en teoría algo muy improbable, salvo que la aritmética parlamentaria resultante del próximo ciclo electoral componga unos equilibrios que conduzcan a la disgregación de España por la vía de la voladura controlada (reforma constitucional) o los hechos consumados (proceso separatista).

En cualquier caso, voluntarios o funcionarios de la Generalidad se pasean por Cataluña como caciques por su parcela haciendo inventario. Inventario, sí, que así se llama el plan, Inventari per la independència, lo que oscila entre un acuerdo de divorcio y una especie de visita inesperada del casero curiosón. Hay que remontarse a los tiempos del oro de Moscú para establecer una comparación aproximada de lo que se proponen Artur Mas, Carme Forcadell y Pilar Rahola. Ya tienen catalogados más de cincuenta edificios, entre los que se cuentan el Castillo de Montjuich, el Cuartel del Bruch, el viejo Gobierno Civil (7.500 metros cuadrados en primera línea de mar) o la Delegación del Gobierno de Barcelona, impresionante palacete en el centro de Barcelona atribuido a Doménech i Montaner.

El plan es que el Estado los desaloje el día después de la independencia, al igual que se cuenta con la cesión gratis et amore de los bienes culturales, obras de arte, todo tipo de bases de datos fiscales y sobre contribuyentes, censos electorales, registro civil y de penados, archivos hospitalarios, policiales, de la Seguridad Social, de tráfico, fondos documentales, históricos y expedientes abiertos pendientes de resolución administrativa, etcétera, etcétera. Todo legal a la luz de la Convención de Viena de 1983 sobre la "Sucesión de Estados en materia de Bienes, Archivos y Deudas de Estado", que es a la que apelan los juristas de la Generalidad y que es la que comienza diciendo:

Considerando la profunda transformación de la comunidad internacional generada por el proceso de descolonización...

Surrealista pero cierto, tan cierto como que la señora Dolores Agenjo, directora del Instituto Pedraforca de Hospitalet del Llobregat, fue la única autoridad en Cataluña que se negó a ceder el recinto de su responsabilidad a las brigadas de Mas para que celebraran el referéndum separatista del 9-N. Tan real como que a Dolores Agenjo le han dado un premio y tan cierto como que no ha sido el Estado, sino el Movimiento de España y Catalanes. Reconocen su valentía al soportar las presiones de la Generalidad (el Estado sucesor), los partidos del derecho a decidir (y a lo ajeno) y la ANC (la vanguardia revolucionaria). Honran que cumplió la ley por la que no velaron ni el Estado, ni los jueces ni los fiscales. Agenjo es un caso excepcional. Aguantó el tipo y dijo no a las admoniciones y a las amenazas. En su instituto no hubo urnas. Un caso extraordinario que pone de relieve que, a lo peor, al oficial de guardia del cuartel del Bruch le da por no rendirse, pero que todo lo demás está al albur de si los responsables son agenjos o mostrencos.

Terrorismo
De Juana es también del PP
Cayetano González Libertad Digital 17 Febrero 2015

Consuelo Ordóñez dijo hace unos días que el etarra Bolinaga era "el De Juana del PP". Con esta sencilla pero gráfica aseveración, la hermana de Gregorio Ordóñez quería resaltar que el partido en el que militó su hermano tenía también su particular caso de ignominia, al igual que el PSOE con De Juana Chaos, al haber impulsado el Gobierno de Rajoy, en el verano del 2012, la salida de la cárcel del que fuera torturador-secuestrador de Ortega Lara.

Este lunes, el diario El Mundo publicaba la exclusiva de que Iñaki de Juana Chaos se encuentra tan ricamente viviendo en Chichiriviche, un pueblo del norte de Venezuela, donde regenta una licorería, algo que no es muy propio de un abertzale pata negra. Una sidrería hubiese sido algo más apropiado al perfil de este individuo.

Al conocerse esta noticia, el aturullado ministro de Interior que Rajoy nos ha dado, Fernández Díaz, balbuceaba a las puertas de la sede de su partido en la calle Génova, al ser preguntado si el Gobierno iba a pedir su extradición: "Se va a estudiar y, si procede y la autoridad judicial lo considera oportuno, se pedirá su extradición". Como se puede apreciar, una gran declaración política del máximo responsable de la lucha antiterrorista, llena de convicción y de apoyo a las víctimas del terrorismo, empezando por las veinticinco del propio De Juana.

Sin desmerecer del trabajo llevado a cabo por la periodista Ángeles Escrivá, es de suponer –porque en caso contrario lo mejor sería echar la persiana– que el Centro Nacional de Inteligencia tendría perfectamente localizado a De Juana, y también que estará al tanto de las andanzas de otro terrorista huido de la Justicia española: Josu Ternera. Y si el CNI lo sabe, no es muy arriesgado suponer que lo sabe también la vicepresidenta Soraya, el ministro de Interior y el jefe de ambos, el presidente del Gobierno. Por lo tanto, De Juana Chaos no es sólo un caso del PSOE, al haber sido el Gobierno de Zapatero con Rubalcaba de ministro de Interior quien lo puso en libertad, sino que también lo es del PP, al no haber hecho éste nada para revertir la situación.

La pregunta que hay que hacerse es: si tenía esa información, ¿por qué este Gobierno no ha movido un dedo para que estos terroristas sean detenidos en los países en los que se encuentran, entregados a España y puestos a disposición de la Justicia? La respuesta es igual de sencilla que lamentable: porque este Gobierno del PP, en el tema de ETA, se ha limitado a seguir y respetar la herencia recibida por Zapatero, con de su proceso negociador con la banda terrorista, lo cual conlleva, entre otras cosas, incordiar lo menos posible a ETA y a los amigos que tiene en las instituciones.

Así se explica, por ejemplo, la liberación de Bolinaga, la inacción para ilegalizar las diferentes marcas de ETA en las instituciones la aplicación a toda prisa de la derogación de la Doctrina Parot, decidida por el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo sin que previamente el Gobierno hubiera hecho ningún tipo de gestión ni de presión para evitarla, a consecuencia de lo cual se dejó en libertad a un buen número de terroristas, de violadores y de delincuentes comunes.

Pero, puestas las cosas así, lo mínimo que se puede pedir a este Gobierno y al partido que lo sustenta es que no tengan la indecencia, ahora que viene un largo periodo electoral y necesitan congraciarse con una parte de su electorado, de mostrar de forma farisaica un apoyo y una cercanía a las víctimas del terrorismo que no es real y que los hechos desmienten claramente.

Este Gobierno ha traicionado los principios y los valores que defendió el PP cuando estuvo en el poder de 1996 a 2004 –Rajoy formó parte de ese Ejecutivo–, a una política antiterrorista que buscó la derrota total y absoluta de ETA desde el más escrupuloso respeto a la ley y el apoyo a las víctimas del terrorismo. Como líder de la oposición, en los cuatro primeros años de Zapatero en La Moncloa, mantuvo esa posición saliendo varias veces a la calle, bien es cierto que a veces un poco arrastrado, con las víctimas del terrorismo para protestar por el proceso de negociación política que el socialista llevó a cabo con ETA en aquellos años.

Todo eso cambió a partir de que Rajoy perdiera las elecciones generales de 2008 y, aconsejado por su inseparable Arriola, decidiera que para ganar a Zapatero tenía que mostrar un perfil menos antipático, lo que conllevó salir menos a la calle para apoyar causas como la de las víctimas del terrorismo, la de la familia o la del derecho a la vida, y dejar de hacer oposición en cuestiones como la política antiterrorista.

Como ganó en el 2011 y su entorno no dejó de hacerle la pelota, alabándole su "manejo magistral de los tiempos", el personaje se lo creyó y ahora estamos donde estamos: con De Juana regentando una licorería en la Venezuela de Maduro y el ministro de Interior acertando malamente a decir que se va a estudiar si se pide su extradición. Lo peor de todo es que este Gobierno nos sigue tomando por tontos a los ciudadanos, pero arrieros somos y en las urnas nos encontraremos.

‘De Juana Chaos, otro puñetazo a las víctimas’
Rosalina Moreno www.gaceta.es 17 Febrero 2015

Esta víctima del etarra no confía en su extradición "mientras que en Venezuela esté el Gobierno bolivariano procomunista que hay y en España tengamos un Ejecutivo de flojos".

Alfonso Sánchez es secretario general de la AVT. Fue víctima del atentado perpetrado en la Plaza de la República Argentina de Madrid el 9 de septiembre de 1985 por el sanguinario etarra Iñaki De Juana Chaos, en busca y captura por la Justicia española por enaltecimiento del terrorismo, que ha sido localizado en Venezuela regentando una licorería.

Sobre este mazazo y si confía en su extradición se ha pronunciado en GACETA.ES. Sánchez espera que "el Gobierno de Rajoy pierda las elecciones y haya otro, sea como sea, porque tenemos un Ejecutivo de papel y de gente poco seria, que en materia antiterrorista no ha cumplido lo que llevaba en su programa electoral". "Cuanto estaban en la oposición se valían de nosotros para hacerse la foto y para utilizar nuestras concentraciones y manifestaciones contra Zapatero, en las que Rajoy iba a la cabecera", lamenta.

Dice que "ahora tienen una amnesia generalizada" y que el ministro del Interior "es un personaje nefasto para las víctimas del terrorismo". "No ha hecho nada por nosotros", subraya.

-¿Qué ha sentido al ver a De Juana en Venezuela y conocer que regenta una licorería?
-Otro puñetazo en el estómago. Noticias como ésta te dejan KO porque recuerdas lo que sucedió en los ochenta, los noventa y en la falsa huelga de hambre. Es una vergüenza como víctima directa suya. Intentó matarme y no lo perdono. Noticias como ésta te van matando poco a poco, provocan muertes posteriores. Ocurrió también con la derogación de la doctrina Parot, promovida por Inés del Río, compañera de comando de De Juana. Precisamente, ella fue la que preparó el explosivo para asesinarnos. Las víctimas estamos hartas de ver la inactividad de la gente que tiene el poder para acabar con esta situación, pero a lo mejor al Gobierno no le interesa. Mientras, De Juana está de rositas, gordo… La vida, con el chavismo y la colonia de presos de ETA que hay en Venezuela, le va bien.

-¿Qué actuaciones llevará a cabo la AVT?
-Este lunes hemos vuelto a pedir en la Audiencia Nacional su extradición a España, como venimos reclamando desde que desapareció de España hace ya cuatro años y no han movido ficha. Interior tampoco se ha movido. La política que está llevando este Gobierno en materia antiterrorista no es otra que seguir la hoja de ruta del buenismo de Zapatero.

-El Ejecutivo ha anunciado que estudia pedir la extradición de este sanguinario y que así lo hará si es posible...
-Esto lo dicen para justificarse. Muchas palabras, pero pocos hechos, y las víctimas lo que queremos son hechos.

-¿Confía en que se le traiga a España?
-Mientras que en Venezuela esté el Gobierno bolivariano procomunista que hay y en España tengamos un Gobierno de flojos no confío en que suceda. Tenemos un Gobierno de papel, de gente poco seria. En materia antiterrorista no ha cumplido lo que llevaba en su programa electoral. Espero que en noviembre pierda las elecciones y haya otro, sea como sea. Seguimos con 300 asesinatos de ETA sin resolver. Además, ya sabemos lo que hay en la Audiencia Nacional. Se da mucha prisa en poner en libertad a los etarras y muy poca en cogerlos y encarcelarlos, excepto en el caso de Santi Potros, pero ya sabemos por qué…

-Explíquese.
-Ha sido porque anunciamos al Ministerio del Interior una movilización para el 24 de enero y Fernández Díez corrió para que lo metieran en la cárcel. Si con la gravedad de lo que está ocurriendo con las empresas españolas el Gobierno no hace nada, porque este asesino éste allí, menos todavía.

-¿No han sentido apoyo por parte del Ejecutivo de Rajoy?
-No. Cuando estaban en la oposición se valían de nosotros para hacerse la foto y para utilizar nuestras concentraciones y manifestaciones contra Zapatero, en las que Rajoy iba a la cabecera. Ahora tienen una amnesia generalizada. El ministro del Interior es un personaje nefasto para las víctimas del terrorismo. Jorge Fenández Díaz no ha hecho nada por nosotros. La Dirección General de las Víctimas del Terrorismo, que depende de Interior, ha mantenido a la misma persona que nombró Zapatero de subdirectora, y encima ellos la han colocado de directora.

-¿Y qué opina del Centro Memorial de todas las víctimas que quieren hacer en el País Vasco?
-Cómo es posible que quieran hacer un centro de la memoria en Vitoria cuando Joana Fernández, de la Comisión de Derechos Humanos del Gobierno vasco, que viene del mundo de HB, quiere que sea de las víctimas de violencia policial, del GAL, de ETA... Quiere hacer un batiburrillo entre todas las víctimas. Las víctimas del terrorismo de ETA no vamos a ir a Vitoria, que salga el ministro del Interior haciéndose la foto con los del Gobierno vasco.

-¿Y cuál es la única fotografía que usted quiere ver de De Juana?
-La de él en la cárcel. Y que pague hasta el último día por los 26 muertos que dejó, entre ellos más de 20 compañeros míos guardias civiles. Si fue condenado a 400 años y la ley española permite 30, 35 ó 40 años, que los cumpla.

-Por cierto, en enero de 2013 la AVT reclamó una reunión con las autoridades venezolanas, ¿cómo acabó este asunto?
-Recibimos la callada por respuesta. Hace unos tres años también hicimos una concentración frente a las puertas de la embajada de Venezuela en España, y nada. No esperamos absolutamente nada. La última acción que nos queda, como hizo la AVT hace más de 20 años cuando se plantó en República Dominicana, es desplazarnos a Venezuela. Esta mañana he coincidido en la sede de la AVT con Raimundo Plata, otra víctima directa de De Juana, y no descartamos irnos a Venezuela y plantarnos en la bodeguita de De Juana.

-Usted consiguió que le embargasen los derechos de autor de sus dos libros…
-Sí, junto con otro compañero. En el juicio por la muerte del comandante Ricardo Sáenz de Ynestrillas, el teniente Coronel Carlos Besteiro Pérez, y el soldado Francisco Casillas Martín, asesinados en la Avenida del Manzanares, De Juana se jactaba de que estaba en la cárcel, pero que vivía bien porque tenía los derechos de autor de estos libros. La asociación intentó embargarlos en favor de las víctimas ya que el Ministerio del Interior no se movía, pero como entidad jurídica la AVT no podía hacerlo…

-Entonces dio usted el paso…
-Otra víctima de mi atentado y yo fuimos al notario e hicimos un poder notarial en favor de los abogados de la asociación, y finalmente se le embargaron. Volvemos a lo mismo, la inacción de los gobernantes. Aquí, muchas palabras pero pocos hechos, y las víctimas lo que queremos son hechos. Por eso, no me importa lo más mínimo lo que diga el Ministerio del Interior o el de Exteriores… porque sé que no van a hacer nada. Es una pena, pero es así. Lo tenemos asumido. Lo único que quieren es taparnos. Estorbamos a este Ejecutivo.

ETA. Tras los pasos de los terroristas
En Venezuela hay unos 40 etarras. Dos decenas con reclamaciones judiciales
No todos habrían sido deportados por acuerdos entre España y Venezuela
ÁNGELES ESCRIVÁ El Mundo 17 Febrero 2015

De todos los países en los que los etarras se han refugiado a lo largo de los años, Venezuela es en estos momentos el país en el que más cómodos se sienten. En la República Bolivariana, las Fuerzas de Seguridad calculan que hay unos 40 miembros de la banda terrorista ETA, de ellos, 21 tienen causas pendientes y otros 11 han pasado por el consulado español en los dos últimos años para regularizar su situación.

Entre los 21 que tienen causas pendientes u órdenes de busca, además de Iñaki de Juana, se encuentra Arturo Cubillas, el mayor referente allí, tan bien relacionado con el Gobierno de Chávez que tenía un cargo institucional como jefe de seguridad del INTI y cuya esposa fue jefa de comunicación del entonces vicepresidente. Cubillas empezó haciendo sus pinitos con un restaurante al que, como De Juana, también puso el nombre de un comando, en esta ocasión el de Oker, el suyo.

También residen allí, en esa situación, entre otros, Eugenio Barrutiabengoa, Martín San Sebastián Aguirre, José Ángel Uriz, Odón Ulibarrena, Miguel Ángel Aldana Barrena Askatu o Luis Elisardo Roncero.

Algunos pertenecen a la época en la que Felipe González solicitó ayuda a Venezuela y a otros países para que mantuvieran en su territorio a los etarras que Francia no quería entregar a España porque dudaba del carácter democrático del recién estrenado sistema. Pero no todos. La requisitoria de Luis Elisardo Roncero, por ejemplo, estaría fechada en 2011.

En diversas épocas, los nombres de estos terroristas, o de otros relacionados con ellos, han sido el centro de la polémica entre los gobiernos de España y Venezuela, sin que los etarras hayan tenido motivos reales de preocupación. En 2002, por ejemplo, el Tribunal Supremo de Venezuela ordenó la localización de seis etarras, entre los que estaban Barrutiabengoa Zabarte o Aldana Barrena, cuya extradición había sido solicitada por España. El entonces presidente Aznar había conminado a Venezuela a dejar de ser "refugio de etarras" y el entonces presidente Chavez declaró: "Si España tiene pruebas, que las envíe al Supremo de Venezuela, y si los jueces fallan a favor de la extradición, yo meto a los etarras en un avión al minuto siguiente". Nadie subió al avión, ni en ese momento ni en otros.

El caso de Cubillas tiene una derivada reciente y puede resultar indicativo. Su nombre apareció en los ordenadores de Raúl Reyes como vinculado a la guerrilla colombiana de las FARC y dos terroristas lo identificaron como uno de sus entrenadores. El chavista vasco, conocedor del terreno, pidió personalmente que se le investigase y compareció ante un fiscal, si bien nadie le vio entrar y salir de la declaración. Tampoco ocurrió nada entonces salvo que el presidente Chávez, ante la petición de extradición fechada en 2010, acusó al Gobierno español de realizar acusaciones "tendenciosas" en las que se "asociaba al pueblo de Venezuela con ETA" como consecuencia del "fracaso cosechado contra la banda".

El diagnóstico de fracaso realizado por Chávez resultó erróneo. De modo que, dos años después, ETA, tras verse obligada a anunciar el "cese definitivo", tuvo que dar permiso a sus huidos para regresar al sur de Francia. Renunciaba así a uno de sus principios, el de evitar soluciones individuales, y pedía a sus militantes que pasasen por los consulados para asegurarse de que no había causas pendientes contra ellos y para que recogiesen sus documentos de identidad españoles (unos 70 se han sometido a este procedimiento).

De los etarras venezolanos, 11 comprobaron que no se les perseguía y regresaron al País Vasco. Algunos se quedaron y otros van y vuelven como si no estuviesen realmente adaptados en ninguna parte.

Curiosamente, ninguno de ellos se animó a formar parte del grupo de los 14 interlocutores que pretendían que se les "tuviese en cuenta en la resolución del conflicto político". Un grupo cuyo único acto de relevancia ha sido el celebrado en Biarritz en junio de 2013, en el que unos 70 huidos -salvo excepción, sus causas habían prescrito- se pasaron horas exaltando a ETA.

Sin embargo, la disciplina a las órdenes de ETA, en general, fue tan escasa que hasta los organizadores del llamado colectivo de refugiados se saltaron la prohibición de cruzar la frontera española, y lo han venido haciendo furtivamente. Y la organización que montaron para tratar de ayudar a los regresados que estuvieran en peor situación económica, intentando facilitarles dinero de bolsillo, trabajo y algún lugar donde quedarse, fue inoperativa y sigue siéndolo, por falta de fondos.

En estos momentos, según fuentes de las Fuerzas de Seguridad, hay unos 200 miembros de ETA fuera de Francia, de los cuales el 20%, unos 40, tienen causas pendientes. (En Francia habría unos 100, de los cuales 50 tienen causas pendientes). La mayor parte de ese número global está en Venezuela y en México, y también quedan algunos en otros lugares en los que hubo acuerdo previo entre los dos gobiernos, como Cuba, Cabo Verde, Santo Tomé o Uruguay. Como lo fue República Dominicana, donde no queda ya ningún miembro de ETA. La mayor parte de esos países, incluida Cuba, ha ido modificando con mayor o menor decisión su postura, excepto Venezuela.

Según las fuentes consultadas, en México queda una comunidad con unos 45 o 50 etarras. Sólo uno tiene causas pendientes aunque, según las citadas fuentes, es difícil comprobar esas cifras con precisión. En cualquier caso, hace mucho tiempo que, primero de un modo menos explícito y a partir de 1996 de un modo absolutamente definido, las autoridades mexicanas decidieron ayudar a las Fuerzas de Seguridad españolas sin reservas y se dedicaron a hostigar a los terroristas con causas pendientes que permanecían en su territorio. Los mexicanos llevan décadas concediendo extradiciones o realizando expulsiones.

El caso más llamativo en los últimos meses fue el de Itziar Alberdi y Jesús Narváez Goñi, dos de los terroristas más buscados de los últimos 20 años, autores de una campaña de 34 atentados con 22 asesinatos en sólo dos años, y que se hacían pasar por una artista y un fumigador. Ni su hijo Anouk, de 12 años, sabía en el momento en el que fueron arrestados, hace ahora un año, que sus padres no se llamaban Eva y Pepe y que, en realidad, eran asesinos múltiples.

De la hornada de los acuerdos trilaterales (España- Francia-terceros países) quedarían cuatro terroristas en Cabo Verde, encabezados por Tomás Linaza, según fuentes policiales. En realidad, el grupo de deportados a aquel país no tuvo mucha suerte. Desde Patxi Rementería (al menos 19 atentados con cuatro muertos), que regresó al País Vasco, después de una década en el archipiélago, para apuntalar los comandos de ETA que empezaban a flaquear y saltó por los aires cuando iba a colocar una bomba; hasta Ángel María Lete-Patas (seis guardias civiles muertos), cuyo cuerpo apareció en descomposición, pasando por Endika Iztueta Barandika (siete asesinados, según fuentes abiertas), que falleció después de que unos atracadores le agrediesen y le rompiesen una costilla.

En Santo Tomé, queda uno de aquellos terroristas, en Uruguay otro y en Cuba hay, en estos momentos, ocho etarras.

Excepto de Venezuela, curiosamente, los etarras del resto de los países, tradicionalmente relacionados por uno y otro motivo con su estancia, sí han querido participar en el "grupo de los 14" con aspiraciones para «"negociar el fin del conflicto". Josu Lariz desde Uruguay, Tomás Linaza desde Cabo Verde, Alfonso Etxegaray desde Santo Tomé, Eloy Uriarte, Lourdes Mendinueta, Jokin Arnalde, Oxel Azkarate, Jon Garmendia, Xabier Mikel Ezkerra, Xabier Arin e Idoia Espias desde Francia y Josu Abrisketa Korta -que desde hace muchos años está considerado como un próspero empresario- desde Cuba.

El caso cubano encierra alguna peculiaridad. En Cuba llegó a haber 16 etarras que podían vivir a su aire y entrar y salir de la isla sin demasiada dificultad. Sin embargo, a medida que el regimen castrista evolucionaba, fue reduciéndose su libertad de movimientos hasta el punto de crearse un cisma. En 2011, Elena Barcenas, la Tigresa y Javier Pérez Lekue llegaron a llamar "carceleros" a sus antiguos benefactores en una carta pública. Se dijo entonces que La Habana no quería comprometer su relación con España por una organización terrorista que ya se daba por desahuciada.

En estos momentos, en la isla hay ocho miembros de la banda terrorista. La presencia de dos de ellos no es reconocida por las autoridades cubanas. Se trata de los veteranos Miguel Angel Apalategi Ayerbe Apala y de Joseba Sarrionandía. Fueron etarras muy sonados, pero no tienen ahora mismo causas pendientes. De hecho, Sarrionandía, filólogo y escritor premiado, que escapó de la prisión de Martutene en los bafles del cantante Imanol, ha pasado por el consulado para regularizar su situación. No así Apala, que fuera uno de los sospechosos de la desaparición de Pertur.

Sí está reconocida en la isla la presencia de Txutxo Abrisqueta, José Luis Rodríguez Muñoa, Arrugaeta San Emeterio, Urteaga Martínez, Iñaki Etxarte Urbieta y Azkarate Intxaurrondo. Los cuatro últimos tienen todavía abiertos procedimientos.

Inmersión lingüística
Podemos Galicia considera 'racista' estar en contra de la imposición del gallego
"La inmersión en gallego es una prescripción científica (sociolingüística) necesaria para que la elección de nuestra lengua sea un derecho"
Redacción www.lavozlibre.com 17 Febrero 2015

Madrid.- Breogán Riobóo, que este sábado se convertía en el secretario general de Podemos en Galicia, defiende las tesis nacionalistas, no en vano ha sido miembro del Bloque Nacionalista Galego (BNG) y de Alternativa Galega de Esquerda, coalición formada por Izquierda Unida y Anova, el partido de Xosé Manual Beiras.

La semana pasada Riobóo, que era el candidato de Pablo Iglesias, apoyó un manifiesto a favor de la “autodeterminación” con otros tres dirigentes de Podemos -sus homólogos del País Vasco, Cataluña y Baleares, en el que defienden la inmersión lingüística en sus respectivas comunidades, y su introducción en las escuelas de regiones no bilingües.

Tal y como recoge ‘outono.net’, el recién elegido líder de Podemos en Galicia dejaba clara su posición sobre la lengua en Twitter el pasado 9 de febrero. En su comentario en esta red social, enlazaba una página de la web Claro que Podemos Galicia -la denominación de su candidatura- que a su vez enlaza un artículo de José María Castro Álvarez, también miembro de la nueva dirección gallega de Podemos, en el portal 'Praza.gal'.

En ese artículo, afirma lo siguiente: “Se podría por ejemplo pretender que un grupo de madres y padres de alumn@s de ESO reclamen el derecho a rechazar la obligatoriedad de la inmersión lingüística desde posiciones de una supuesta tolerancia pasiva (que no nieguen su aplicación al resto del alumnado). Sin embargo, en un contexto social en el que el aprendizaje del castellano está totalmente garantizado, la inmersión en gallego es una prescripción científica (sociolingüística) necesaria para que la elección de nuestra lengua sea un derecho. Al rechazar la tolerancia activa a la inmersión, acusándola de imposición, estarían incurriendo (de modo consciente o inconsciente) en una actitud que el consenso internacional sobre diversidad cultural caracteriza como racista”.

Es decir, según este miembro de la dirección de Podemos Galicia, en una comunidad con dos lenguas oficiales, lo que exige la ciencia es que se excluya una de esas lenguas de la enseñanza. Además sostiene que la elección del gallego sólo podrá ser un derecho si se impone a todos los alumnos -eso es lo que significa la inmersión-. Pero esa opinión va más allá y llama “racistas” a quienes simplemente piden la libertad de elección de lengua, considerando, además, que en Galicia hay dos razas diferentes delimitadas por los usos lingüísticos.

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