AGLI Recortes de Prensa    Miércoles 25  Febrero 2015

Los límites del clientelismo
Juan M. Blanco www.vozpopuli.com 25 Febrero 2015

El ejemplo griego, donde el flamante Tsipras puede acabar renunciando a buena parte de su programa, muestra nítidamente el corto vuelo de la emoción si no viene atemperada por un buen repaso a los números. Tal derroche de entusiasmo topa de bruces con el mundo real: dos más dos no llegan a sumar cinco por mucho empeño que se ponga. La tozuda realidad refuta las promesas que sobrepasan el número de longanizas. El clientelismo, ese intento de los gobernantes de contentar a parte de los electores, de comprar su voto, frena en seco allí donde se acaba el dinero.

Para construir su sistema clientelar, ciertos regímenes como el español intentaron dividir la ciudadanía en grupos diferenciados y, a través de ciertas argucias, fraccionar los derechos por estamentos, crear grupos de partidarios, aunque fuera repartiendo migajas. Pero a veces la dádiva era engañosa, un truco de prestidigitación consistente en sustraer disimuladamente dinero de un bolsillo e introducirlo en el otro con ostentación, jactancia y grandes alharacas.

Los políticos aprovechan ventajosamente la asimetría, la diferente percepción que los sujetos tienen de impuestos y ayudas. Muchos impuestos son borrosos, casi invisibles para gran parte de los contribuyentes. Los asalariados olvidan la retención, esa parte del sueldo que, como las meigas, existe aunque nadie lo haya visto. La mayoría considera directamente su salario neto, olvidando los impuestos. Y pocos consumidores se detienen a calcular el IVA cada vez que pagan. Sin embargo, las ayudas y subvenciones son ostentosas, manifiestas y palpables. El beneficiario las recibe con plena consciencia. Así, un sujeto puede sentirse privilegiado al recibir una ayuda que proviene de su propio bolsillo.

En España el Sistema Autonómico, deleite supremo de oligarcas y caciques, dio un paso adicional hacia la cuadratura del círculo clientelar. Podía expandir el gasto, crear enormes redes clientelares, estructuras administrativas, empresas públicas para colocar a los amigos, sin necesidad de subir los impuestos: la función de recaudar correspondía preferentemente al Estado. Se rompía definitivamente el débil nexo entre gasto e impuestos, permitiendo a los políticos autonómicos conceder favores a granel, y embolsarse jugosas tajadas, sin molestar al contribuyente. Los malos eran otros.

Unos electores monotemáticos
El clientelismo es un fenómeno especialmente dañino porque subvierte los principios de la democracia, convierte a muchos electores en seres monotemáticos, dependientes del favor público. Esos votantes dejan de ejercer control sobre la política general pues sólo tienen una pregunta en mente: ¿qué hay de lo mío? Por ello, un partido puede ganar las elecciones defendiendo intereses puramente grupales: prometiendo transferencias, ayudas, ventajas o prebendas a cada una de las facciones. Es la famosa Coalición de Minorías, un concepto descrito en 1957 por Anthony Downs en su clásico "An Economic Theory of Democracy". El votante valora el beneficio concentrado en su grupo mientras desdeña el coste de la financiación, que se reparte entre toda la sociedad. Al final, los ingresos de unos son costes para otros, en un juego donde los verdaderos ganadores son los gobernantes.

Cuando la recaudación no alcanza para cubrir la intensa cacería de votos, los políticos recurren a otra opción: esquilmar a los contribuyentes futuros. Endeudarse, aprovechando las ventajosas condiciones de los préstamos. Los actuales problemas de deuda se originaron antes de la crisis, cuando los gobernantes expandieron hasta el límite las redes clientelares. La burbuja maquilló las cifras mientras cebaba una devastadora bomba que estallaría cuando los mermados ingresos no cubrieran más que una pequeña parte de las hipertrofiadas estructuras de gasto. Los dolorosos recortes fueron la consecuencia final de una irresponsable política dirigida a maximizar apoyos, votos y comisiones.

El populismo como apoteosis del clientelismo
La profunda recesión económica y sus duras consecuencias aportan un campo abonado para las promesas populistas: devolver todas las prebendas que la crisis se llevó, anular de un plumazo la austeridad, regresar a la abundancia a golpe de legislación. El populismo no pregona la desaparición de los privilegios sino su generalización a todos los ciudadanos, un imposible categórico. No pretende desmontar las redes clientelares, más bien devolverles el esplendor de sus tiempos de gloria. Más empleo público, más subvenciones, más transferencias, una quimera cuando hay poca recaudación y las opciones de tomar prestado dependen de la buena voluntad de otros. El discurso populista intenta generar confusión entre clientelismo y ayuda a los desfavorecidos. Pero una cosa es apoyar a los necesitados y otra muy distinta favorecer a amigos y partidarios a cambio de voto y apoyo. Y, por el camino, ayudarse a uno mismo.

Cierto que, en el caso griego, los acreedores tienen parte de responsabilidad por prestar alegremente, con poca precaución. Pero la discusión sobre el reparto de la culpa resulta ya irrelevante. En el momento actual, ni los socios ni los organismos internacionales se muestran muy dispuestos a relajar las condiciones para seguir prestando. Y la amenaza de abandonar el euro ha dejado de asustar al personal.

Tsipras, Varoufakis y sus votantes han topado con el muro de la realidad. Los votos pueden decidir el reparto de la tarta, la asignación del presupuesto. Pero ni las mayorías más absolutas pueden provocar una ansiada lluvia de maná. Ni multiplicar panes y peces. Carecen del mágico conjuro capaz de engordar el pastel a voluntad. Mejor aprender la lección: examinar cuidadosamente, calculadora en mano, programas y promesas en las próximas elecciones.

Debate sobre el Estado de la Nación
Diálogo de socialistas
Emilio Campmany Libertad Digital 25 Febrero 2015

Este año, el Debate sobre el Estado de la Nación parecía el congreso de unificación de los partidos socialistas de España. Rajoy ha defendido su política alegando que ha conseguido con ella evitar el rescate que hubiera obligado a suprimir alguno de los múltiples subsidios, subvenciones y ayudas que alimentan a este sistema clientelar. Naturalmente, no ha dicho que lo ha logrado subiendo brutalmente los impuestos, aunque eso lo ha reconocido implícitamente cuando ha afirmado que los estaba bajando, cosa que, como es fácil imaginar tratándose de un socialista, no es cierta. Para el futuro, Rajoy ha propuesto, ahora que las cosas están un poco mejor, más subvenciones, subsidios, ayudas e incluso cheques, la expresión que inventó Zapatero para referirse a los momios con los que el Gobierno compra electores con el dinero de todos.

Ante un discurso y un programa esencialmente socialistas, ¿qué podía rebatir otro socialista? Podía haber sido más socialista todavía. Pero, ayuno de argumentos, huérfano de inteligencia, yermo de entendimiento y abandonado por la memoria, Pedro Sánchez se ha dejado arrastrar por una romería de lemas, chascarrillos y ocurrencias con un sólo denominador común, su vaciedad. Cuando ha tratado de concretar, lo ha hecho para estampar sobre la cara de Rajoy una pestilente, casi humeante boñiga llamada Bárcenas. Se ha debido de arrepentir enseguida porque el presidente del Gobierno, entablada la guerra fétida, le ha devuelto la salva duplicada, lanzándole con igual saña dos buenos puñados de gallinaza con los nombres de Griñán y Chaves. El atolondrado Sánchez también ha cometido el error de acusar a Rajoy de no haber hecho lo que con justificado orgullo mejor hace el presidente del Gobierno, subir los impuestos. Y hasta ahí podíamos llegar. Porque en otras cosas los habrá más socialistas, pero en materia fiscal no hay quien a Rajoy le moje la oreja, y rojo también de ira le ha recordado que con el PP se pagan mucho más impuestos que con el PSOE.

La ausencia de recursos dialécticos ha llevado finalmente al secretario general de los socialistas que lo son de nombre a insultar al presidente de quienes lo son de facto. Sin empacho le ha escupido que no es que represente a la derecha, que ya sería suficientemente injurioso, sino a la derecha de siempre, que es ya un insulto intolerable. Y eso se lo ha dicho a quien arrogantemente puede vanagloriarse de tener a un bolchevique al frente del Ministerio de Hacienda. No obstante, dado que Rajoy gobierna con los votos de esa asquerosa derecha y por ver si consigue de nuevo engañarla y que le vote, podía el presidente del Gobierno haber reconocido que sí, que la representa y a mucha honra. Al final ha podido más lo mucho que se avergüenza de sus votantes y ha guardado un piadoso silencio. Qué suerte tenemos en España. En todos los países tienen que conformarse con un solo partido socialista. Aquí, en cambio, gozamos de la bendición de tener dos.

Soporífera despedida del bipartidismo
EDITORIAL Libertad Digital 25 Febrero 2015

Lo llamarán "debate sobre el estado de la nación", pero pocas veces una disputa parlamentaria ha sido tan aburrida y ha reflejado menos la situación por la que atraviesa el país que la que se ha celebrado este martes en el Congreso de los Diputados. Es lógico que un presidente del Gobierno fije la atención en los aspectos positivos de la situación y que el líder de la oposición se centre en las sombras. Sin embargo, el grado de triunfalismo del discurso de Rajoy es tan exagerado y ajeno a la realidad española como el catastrofismo que el todavía líder de la oposición, Pedro Sánchez, ha mostrado al acusar al Ejecutivo de crear un "destrozo descomunal".

Al presidente del Gobierno se le podrá reprochar una política continuista que, a menos de nueve meses de concluir la legislatura, ha sido incapaz de reducir la presión fiscal, el nivel de endeudamiento o el altísimo nivel de desempleo dejado por Zapatero. Se le podría señalar su tímido reformismo y el escaso vigor que muestra la frágil recuperación económica. Sin embargo, Pedro Sánchez ha responsabilizado demagógicamente a Rajoy de una crisis que, aun lejos de estar ya superada, no nace con el Gobierno del PP.

Ni la crisis económica es todavía cosa del pasado ni tampoco es obra del actual Gobierno, por mucho que se empeñen un presidente y un líder de la oposición que, paradójicamente, coinciden en hacer caso omiso de la gravísima crisis que padece España como nación y como Estado de Derecho. Ante el desafío secesionista de los nacionalistas catalanes, Rajoy y Sánchez coinciden en ponerse de lado o en competir a ver quién hace más referencias a un vacío y contraproducente "diálogo" con los nacionalistas. Ni una sola mención de ninguno de los dos al hecho de que las víctimas del terrorismo estén escandalizadas por el elevadísimo número de injustas excarcelaciones de terroristas. En esa paz sucia que ha dejado en papel mojado la Ley de Partidos, el PP de Rajoy y el PSOE de Sánchez parecen estar tan cómodos como lo están con la politización de la Justicia, que imposibilita una auténtica separación de poderes.

Salvo una descontada referencia al caso Bárcenas, replicada con una no menos previsible referencia a Chaves y a Griñán, ningún análisis en profundidad han dedicado Rajoy y Sánchez a la corrupción, fenómeno que está erosionando las instituciones y dando alas al populismo totalitario de Podemos.

Podrá resultar "patético" que Sánchez se haya traído de casa la réplica a Rajoy, por lo que no ha hecho referencia a la intervención de éste. Pero no menos impresentable es que el presidente del Gobierno, por el hecho de que se le haya mentado el caso Bárcenas, pierda los papeles hasta el punto de decirle al líder de la oposición: "No vuelva usted aquí a hacer ni a decir nada".

Resulta por otra parte surrealista ver a Rajoy y a Sánchez discutir sobre cuál de los dos partidos, PP o PSOE, es capaz de elevar más el gasto social o la presión fiscal. Parecería que ambos hubieran celebrado un debate en unas primarias por el liderazgo del mismo partido. No extrañe que de este soporífero debate pueda salir victorioso Pablo Iglesias.

Lo que parece seguro es que pasarán muchos años antes de que este debate lo vuelvan a protagonizar dos partidos que acaparen el 80 o el 90 por ciento de los escaños, tal y como ha venido sucediendo hasta ahora. El bipartidismo, también en esto, ha dejado de ser reflejo del estado de la nación.

Debate sobre el Estado de la Nación
El pensamiento único… socialdemócrata
Carmelo Jordá Libertad Digital 25 Febrero 2015

Más allá del nivel más bien bajo y esloganero que unos y otros exhiben, más allá de los partidos lanzándose casos de corrupción de un lado al otro del hemiciclo como quien se tira bolas de nieve, más allá de los insultos y una agresividad que me parecieron un poco forzadas, lo más destacado del Debate del Estado de la Nación ha sido, un año más, la constatación del hecho de que nuestra clase política está básicamente de acuerdo en que la socialdemocracia es la solución a todos los problemas de la sociedad.

No hay ningún debate ideológico, ninguna discusión sobre cómo afrontar la crisis económica, ni siquiera una mínima diferencia en el análisis de los problemas que afectan al país. Oímos palabras como desigualdad, estadísticas falsas de pobreza y alusiones a las "políticas sociales", la "pobreza infantil" y el “Estado del Bienestar” que en el mejor de los casos suponen mentiras falaces. Están en la boca de todos los portavoces de todos los partidos: no hay nadie capaz no ya de negarlas, sino de matizarlas siquiera.

El momento más significativo de la larguísima discusión de este martes en el Congreso ha sido, sin lugar a dudas, cuando el presidente del Gobierno, líder de un partido que se define a sí mismo como conservador y liberal –o al menos así lo hacía–, ha presumido de que ahora tanto los ciudadanos como las empresas pagamos más impuestos que cuando gobernaba el PSOE.

Ha sido la representación más directa, casi diría que grosera, de cómo los grandes partidos de España se pelean por ser los más socialdemócratas, los que más sangran a la sociedad, los que más dinero van a gastar. Todo en aras del sagrado Estado de Bienestar, al que todo debe ser sacrificado.

Sí, si los grandes partidos son así, está claro que es porque sus gurús encuestólogos les dicen que la sociedad española es socialdemócrata, y probablemente lo sea. Pero la política no es –o no debería ser– sólo un mero ejercicio de lectura de encuestas: puede haber liderazgo, puede haber formación, puedes mostrar que hay otras alternativas y que, encima, son mejores. Puedes, en suma, tratar de convencer en lugar de dejarte llevar por la riada.

Lo que ya es realmente de risa es que encima cada dos por tres te sale el rojerío con lo del pensamiento único –presuntamente es liberal o neoliberal–, blandiéndolo casi como un insulto. Oigan, miren al Congreso, hay pensamiento único, sí, pero tiene poco de nada que no sea la más ramplona y anticuada socialdemocracia.

Me lo debéis todo
Todo el conjunto de medidas económicas presentadas por el presidente, sin excepción, responde a una concepción paternalista del Estado y, sobre todo, del dirigente
Juan Manuel López-Zafra El Confidencial 25 Febrero 2015

Si se mueve, póngale un impuesto; si se sigue moviendo, regúlelo; y si se para, subsídielo.
Ronald Reagan

Comenzó el debate sobre el estado de la nación con la intervención de D. Mariano Rajoy Brey, presidente del Gobierno. En el tiempo dedicado glosó los principales problemas, no menores, a los que se enfrentó desde su llegada a Moncloa, y a los logros que su política económica ha alcanzado, especialmente en el último año. Más de 400.000 empleos, un crecimiento económico del 1,4% en 2014, una previsión del 2,4% para 2015… y tantas otras cifras que nos recordó y que nos recordarán hasta la saciedad durante los largos meses de la campaña electoral que ayer se inauguró.

Habló de “descontento” entre los ciudadanos por la corrupción. Quien así hablaba es, además de representante máximo del poder ejecutivo, presidente de un partido que presuntamente remodeló su sede con al menos 1,7 millones de euros en dinero negro, según señala el juez Ruz. Millones que no pueden ocultar la recuperación económica pero que ponen en solfa la lucha contra el fraude de su Gobierno.

Pero el meollo de la cuestión estuvo en el reconocimiento del esfuerzo de la ciudadanía en la recuperación y en la devolución al pueblo de lo que es del pueblo. Así debe ser. “Arrimasteis el hombro, empujasteis como uno solo, fuisteis valientes; y yo os lo reconozco y os premio por ello”. La frase no es literal, sabrán disculparme, pero coincidirán con que refleja correctamente el ánimo, el tono y el fondo.

Anunció el presidente un fondo de 40.000 millones de euros para CCAA y ayuntamientos. De nuestro bolsillo, claro. De acuerdo con los datos del ministerio de Hacienda, los ayuntamientos debían 34.900 a finales de 2013 millones de euros, por 35.290 un año antes. Es decir, los más de 8.000 (ocho mil) ayuntamientos españoles han logrado reducir su deuda en… menos de 300 millones de euros, 6 euros y medio por habitante. Un ejemplo de austericidio a nivel local. Pero es que a 31 de diciembre de 2008, cuando la crisis no era crisis sino ligero estancamiento, la misma deuda ascendía a 26.000 millones de euros. Casi 10.000 millones menos que hoy. Y eso que los ayuntamientos, nos dicen, son quienes han hecho los deberes; menos mal.

En cuanto a las comunidades autónomas, la variación de su deuda pública entre el primer trimestre de 2014 y el tercero (el cierre está aún pendiente) es asimismo altamente preocupante; por citar sólo algunas, en Andalucía la deuda ha aumentado en 2.000 millones; en Castilla-La Mancha, 400 millones; en Cataluña, 3.300 millones; la Comunidad de Madrid se ha endeudado en otros 1.000 millones adicionales; la de Murcia en 600; la valenciana en 2.000 y la de Baleares en 550 millones más. Sólo ellas han aumentado la deuda en 10.350 millones de euros entre el 31 de marzo de 2014 y el 30 de septiembre de ese mismo año. Eso, en seis meses del año anterior a las elecciones. Sobre lo que cada comunidad produce, su PIB, la que menos deuda tiene alcanza niveles superiores al 13%. Olvídense de cumplir el objetivo de déficit sin ingeniería contable.

Orgulloso de no haber solicitado el rescate de España (no tanto el del sistema financiero, que existió y que por supuesto omitió), el presidente arremetió contra quienes se mostraron favorables al mismo. Se refugió en la bandera del nacionalismo y señaló que “el rescate no deja margen para ayudar a los más débiles” para de esta forma evitar las reformas que debía haber llevado a cabo y que jamás ordenó (miren si no las efectuadas en el rescatado sistema financiero, en mucho mejor situación ahora que antes) y atizar así a los Garicanos que en el mundo han sido.

Recordó a las clases medias, a las que “España debe mucho”. Tanto como más de 200.000 millones de euros que la rapiña fiscal de su ministro de Hacienda, siempre bajo sus órdenes, les ha detraído en estos años tras más de 60 subidas de impuestos. Desde el IRPF en el primer consejo de ministros (tras el que debió presentar su dimisión por traicionar la esencia del programa económico con el que se había presentado) hasta el IVA, ese que nunca iban a subir.

Tampoco recordó la nacionalización de Bankia, aquella que nunca llevaría a cabo. Y siempre, eso sí, por el bien común. La arrogancia de quienes nos dirigen, siempre sabiendo más que los gobernados qué necesitamos, cuándo y por qué. En eso no se encuentran diferencias entre los políticos de cualquier signo, desde Syriza en Grecia hasta el Partido Popular en España; ambos han tardado prácticamente lo mismo en traicionar a las bases sociales que los auparon, mucho mayores la del partido español.

No voy a entrar en el “no tuvimos opción”. Todo el mundo sabe ya, a estas alturas, que ese discurso cala entre muchos votantes, y ese es el objetivo. Pero habría sido mucho más honesto decir “no quisimos hacer lo que prometimos, porque no creíamos en ello”.

Sin ahorro, con un déficit por cuenta corriente creciente y con la deuda pública disparada (le recordó Pedro Sánchez, acertado, que cómo era posible que no se pudiese gobernar con un 67% de deuda sobre PIB y que ahora lo haga con un 100%, en alusión a una de las andanadas del entonces jefe de la oposición Rajoy a un manirroto Zapatero), la situación dista mucho de ser equilibrada y sostenible. El modelo de crecimiento empieza a parecerse, por su composición, al de comienzos de siglo. Quizá deberíamos recordar cómo acaban esas fórmulas.

“Nos negamos a salir de la crisis a costa de la caja de la seguridad social o de las pensiones”, exclamó levantando pasiones entre sus diputados. Los 15.300 millones de euros que se detrajeron del Fondo de Reserva de las pensiones sólo en 2014 no deben contar en ese balance. Este fondo, por otro lado, está prácticamente invertido en deuda pública española, con rating inferior al previsto por su propia normativa; en definitiva, el Estado emite deuda que el Estado compra en parte. Un juego peligroso.

Ante la presentación de credenciales para la Secretaría General de Podemos que Pedro Sánchez llevó a cabo en su intervención (quien, por otro lado, dibujó una situación de España bastante más realista que su interlocutor), el presidente del Gobierno se reivindicó como líder del hasta ahora principal partido de la oposición. “Ya podemos hacer políticas sociales”, exclamó sin recordar de dónde sale el dinero, que no es sino de nuestros impuestos. Dirigiéndose al líder de la oposición declamó orgulloso que “esos ricos que Ud. dice ahora pagan más impuestos que con el PSOE; las empresas del Ibex pagan más impuestos hoy que con el PSOE”; los escaños populares se incendiaron, no de rabia por lo que representa de traición a unos pretendidos ideales liberales (que sólo recuerdan para engañar a incautos votantes que siguen creyendo en la bondad de la palabra), sino de emoción sincera. El hueco que posiblemente Sánchez deja al escorarse a la izquierda pretende llenarlo nuestro presidente del Gobierno. Y músculo intervencionista no le falta, qué duda cabe.

Pero nada de lo anterior es grave comparado con el fondo. Los primeros 500 euros del salario estarán exentos de cotización, complicando la tributación individual; nada de rebajar cotizaciones de forma significativa. Ayudas a las familias. Cheques familiares (no lo confundan con el cheque bebé de Rodríguez Zapatero, por favor, medida aquélla que fue tachada –con razón– de populista). Exención de las tasas judiciales a las personas físicas… Todo el conjunto de medidas económicas presentadas por el presidente, sin excepción, responde a una concepción paternalista del Estado y, sobre todo, del dirigente. Yo soy quien os lo ha detraído, quien ha decidido cuánto dinero necesitáis a fin de mes y cuánto necesitamos entre todos. Y yo, magnánimo, os lo devuelvo cuándo y cómo me apetece. Esa es la esencia del mensaje. Me lo debéis todo. Sabedlo.

El Gobierno ha hecho lo que tenía que hacer
Vicente A. C. M Periodista Digital 25 Febrero 2015

Tras esa afirmación rotunda de Mariano Rajoy la pregunta que se plantea es ¿Dónde estaría España ahora si el Gobierno hubiera hecho lo que prometió hacer y no hizo? Estoy seguro que la situación de España hubiera sido muchísimo mejor de la que ahora nos vende de forma tan triunfalista. La verdadera mentira del discurso de Rajoy es arrogarse el mérito de haber evitado un rescate que sí se realizó pero en proporciones mucho más comedidas y sin reconocerlo. Lo malo es que el rescate puso todo su esfuerzo en salvar el tejido bancario seriamente dañado por la burbuja inmobiliaria. Las Cajas de Ahorros tuvieron que pasar su propia reconversión y regeneración con casi 70.000 millones de euros en ayudas.

Lo que niega Rajoy es que la UE fue presa del pánico al calcular el monto de la ayuda necesaria para el rescate de un país como España y que se estimaba en más de 500.000 millones de euros. Algo inasumible sobre todo por el efecto contagio en el posible rescate de Italia del mismo orden. Así que el rescate se fue diluyendo y se procedió a la creación de un fondo de financiación general con el que se compraba deuda. Y ha sido a base de ir incrementando la deuda nacional estos tres años hasta alcanzar el 98% del actual PIB lo que junto a esa ayuda de los 70.000 millones de euros ha permitido evitar un rescate total directo, además del estricto control realizado por los llamados “hombres de negro” de la Troika desplazados a España.

La realidad es que la macroeconomía que Rajoy ha presentado no admite discusión y es innegable el cambio de tendencia entre la destrucción de empleo hasta los seis millones de parados alcanzados al final del segundo año de su legislatura y la recuperación lograda en estos últimos catorce meses. Eso sí, lo que es discutible es la calidad y solidez de ese empleo y sobre todo, la endeble base basada exclusivamente en el sector servicios y en el boom del turismo debido a la coyuntura de nuestro entorno competitivo como el Magreb.

Todo lo demás son brindis al sol en los que la economía real de los ciudadanos sigue sufriendo de los impuestos más altos de toda la UE en los que escasamente 17 millones de cotizantes, entre los cuales existen casi 3 millones de funcionarios y asimilados, deben mantener a más de 9 millones de pensionistas. Un régimen insostenible que ha llevado a que en estos años la caja de resistencia llamada “hucha de la Seguridad Social”, y no me refiero a la de Monedero, se haya mermado a menos de la mitad de lo que disponía.

Lo más destacable del discurso ha sido la promesa de legislar para hacer efectiva “la dación en pago de la deuda”, adecuándose a la ley de la UE y evitando el latrocinio continuado de la banca y las cajas de ahorros en sus draconianos contratos de préstamo hipotecario, en los que además se eliminará la ilegal cláusula suelo para los intereses. En cuanto a la profundización en la reforma de las Administraciones, “ver para creer” tras tres años de no hacer nada. Sobre la corrupción, sobran las palabras y las leyes mientras los hechos demuestren que los culpables siguen impunes y los plazos de la justicia se estiran hasta la prescripción de los delitos. Nadie ha devuelto ni un euro y los defraudadores y ladrones se ríen de todos nosotros.

Sé que este va a ser el último debate de la nación de Mariano Rajoy. Sé que lo que venga tras las elecciones generales será una incógnita de futuro incierto. Rajoy es consciente de la debilidad de la incipiente recuperación y que podemos caer para no levantarnos en años. Es por eso que presa del pánico quiere dar demasiado tarde la alarma del ascenso al poder del monstruo que ellos junto a los principales medios audiovisuales de comunicación Mediaset y Grupo A3 media han creado y al que siguen alimentando desde sus platos televisivos. Tanto esfuerzo por anular al contrario se ha vuelto contra todos y ahora reclama la presa. Hoy se declara líder de la oposición, mañana se declarará vencedor en las elecciones y líder del pueblo español.

Zapatero pasará a la historia como el peor Presidente de Gobierno de la democracia, Mariano Rajoy lo hará como el que pudo y no quiso ser el regenerador de la democracia. Nunca pensé que el comunismo más radical fuera otra vez una alternativa real de poder y, como en la segunda república se impusiera democráticamente y condenara a la democracia en España a su desaparición. La historia se repite y espero que no con las mismas consecuencias. Los españoles no nos lo merecemos. ¿O quizás sí?

¿Qué está pasando en Europa?
Vicente Baquero www.gaceta.es 25 Febrero 2015

Hace mucho tiempo se viene hablando de la decadencia de Occidente, por ello no debería extrañarnos cuando de pronto nos topamos, directamente y en primera persona, con hechos y conductas colectivas sintomáticas de esa descomposición, comportamientos que vienen a corroborar esa apreciación de una manera escandalosa y palpable. Es de libro, y sin embargo no podemos evitar sentir una profunda desazón al quedar al descubierto nuestra impotencia ante la falta de capacidad rectora de nuestros dirigentes. Así me he sentido al conocer esta falsa solución ambigua y temporal del problema griego o el resultado de las conversaciones con Putin en la cuestión de Ucrania. Parece mentira que unos seres adultos y responsables se dediquen a practicar ese viejo juego de darle una patada a la lata, aplazando una desagradable decisión, que por otra parte, a la larga, es inevitable, con la absurda esperanza de que un milagro les solucione el problema o que cuando estalle, porque la realidad es terca, ellos estén lejos de la explosión.

De nada sirve el ceder ante tamaña desfachatez: el pretender que el resto de los miembros de la UE les paguen sus excesos a los griegos es una locura contagiosa que tendrá sin duda consecuencias. No haber impuesto claramente el criterio de la UE en estas negociaciones, por evitar un conflicto, camuflando el verdadero dilema a través de la simple semántica para salvar la cara, denota o ingenuidad, que no puedo creérmela, pereza resolutiva o miedo a enfrentarse, lo cual es una manifiesta prueba de la debilidad de la estructura de la UE.

El extender aunque sea por unos días las líneas de crédito a la espera de una hipotética lista de reformas en Grecia, es de una inocencia que no puedo creer que sea casual. Tratándose de unos ciudadanos y gobiernos que sistemáticamente han mentido en el pasado y lo siguen haciendo, la única postura lógica hubiera sido ver primero las reformas, antes de nada, por escrito y formalmente a bombo a platillo la retirada de las medidas demagógicas tomada hasta ahora, que son varias y fáciles de señalar antes de soltar un euro más.

En el caso griego, la UE se baja primero los pantalones, dándole un triunfo político a un partido radical, y al final terminaremos igualmente con la quiebra del estado heleno. Aplazar esta decisión solo puede traer problemas para Portugal y España, y pone al descubierto nuestra debilidad y falta de resolución ante decisiones claves para la supervivencia de la propia Europa.

Lo mismo y más grave puede decirse de la presión negociadora en Minsk a raíz de la provocación rusa en Ucrania, no entro en otras razones de fondo ya que probablemente ambas partes tienen algo de razón, pero mientras estaban negociando las tropas rusas seguían avanzando sin respetar el alto al fuego buscando culminar sus objetivos militares estratégicos. Es una vieja táctica… ¿Ignorada por nuestros políticos y militares? (Lenin y Stalin era unos maestros) No lo creo. ¿Qué les está pasando a las clases rectoras europeas? ¿Qué pasa si las medidas que presente Grecia no son satisfactorias, las damos por buenas para salvar la cara? ¿Qué pasa si los rusos no se paran en Ucrania oriental y pretenden conquistar toda Ucrania y lo que venga después? No es descabellado conociendo la tradición imperialista del nacionalismo ruso cuando al frente del país hay un pequeño zar autoritario.

Siguen los descartes (III)
Enrique Domínguez Martínez Campos www.gaceta.es 25 Febrero 2015

El comunismo ha sido durante todo el siglo XX la peor plaga que ha sufrido la Humanidad. Con más de 100 millones de asesinados por estos regímenes en todo el mundo.

El segundo grupo de partidos políticos, movimientos o agrupaciones a los que a mí ni se me pasaría por la mente depositar en ellos mi confianza –tanto en el aspecto político, social, económico, cultural y familiar-, sería el que podemos agrupar en la llamada izquierda y extrema izquierda españolas.

Un ejemplo de partido de izquierda con matices de mayor o menor radicalidad es el archiconocido Partido Comunista de España (PCE). Escindido del PSOE marxista en 1921, adoptó la denominación inicial de Partido Comunista Obrero Español (PCOE), pasando a depender voluntariamente en todos los sentidos del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), radicado en Moscú. En la década de los años setenta del siglo pasado, convencido ya de que era imposible alcanzar por la fuerza el poder, de la mano del genocida de Paracuellos, Santiago Carrillo, se avino a facilitar la famosa Transición española. No por ello sus objetivos han sido siempre los mismos: acabar con el sistema capitalista y el de la propiedad privada, imponer el sistema estatalista, neutralizar y lograr la extinción de la Iglesia, arrinconar a todos los partidos políticos, hacer suyas instituciones tales como las Fuerzas Armadas y las Fuerzas de Seguridad del Estado y, en definitiva, imponer su régimen totalitario.

El comunismo ha sido durante todo el siglo XX la peor plaga que ha sufrido la Humanidad. Con más de 100 millones de asesinados por estos regímenes en todo el mundo, acabó descomponiéndose por su podredumbre ideológica a partir de 1989, tras la caída del muro de Berlín. Quedan, no obstante, regímenes comunistas que gobiernan en países que son clásicos ejemplos de hasta dónde puede llegar su totalitarismo, que sólo engendra exclusión absoluta de la libertad, pobreza para sus ciudadanos y grandes fortunas para los jerarcas del partido único. Ahí están los casos de Corea del Norte, Cuba, Vietnam, Laos y Camboya. La China continental, comunista y de partido único, es un caso excepcional al haber asumido el capitalismo como su sistema económico. Es decir, China es un país comunista ideológicamente y capitalista en su desarrollo. Y ese extraordinario desarrollo económico y comercial lo ha logrado gracias a su tremenda competitividad a base ¿de qué?: de que el pueblo trabajador, con horarios extenuantes y sueldos de miseria, fabrica productos a un precio que es el de un tercio de los mismos productos que pueden elaborarse en los países desarrollados.

En los países de Occidente, en donde todavía subsisten restos de los partidos comunistas como es el caso de España, el PCE fue desde el primer momento de la Transición un partido reducido, con escasas posibilidades de llegar al poder para ejercerlo en la nación. Sí lo hizo, en cambio, aliándose con el PSOE, especialmente para asumir el poder en Ayuntamientos y Diputaciones. E, incluso, en algunos Ayuntamientos ha logrado gobernar en solitario.

Pues bien, con ese relativo poder y aupado a él gracias al PSOE y a los nacionalseparatistas, el PCE terminó también contaminándose por la corrupción. El partido y su sindicato afín, esto es, CCOO. Como consecuencia del desprestigio de ese purismo ideológico que le ha servido siempre al comunismo –a través de la mentira como su arma predilecta- para llevar a cabo su “entrismo” en el Estado, sindicatos, instituciones y organismos, hoy el PCE es un partido que está a punto de desaparecer. ¿Por qué?

Todo el mundo lo sabe ya en España. Desde hace muchos años, la Facultad de Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid ha sido un foco de irradiación de las ideas más radicales de la izquierda española. Esto no lo digo yo sino un primo mío que fue decano allá por los años ochenta. Pues bien, desde hace diez o doce años unos profesores de esa Facultad comenzaron su andadura para, apoyados económicamente por países como Venezuela e Irán, situarse a la izquierda de un PCE que declinaba ideológica y políticamente. Es decir, eran, ante todo, comunistas de tendencia marxista-leninista. Por tanto, elementos de la extrema izquierda.

Con el apoyo del chavismo comunista venezolano –hijo, a su vez, del castrismo comunista cubano- y a través de una demagogia típica marxista, aprovechando la brutal crisis económica y política española tras el zapaterismo, han logrado lo que hoy muchos conocen como el fenómeno “Podemos”. Y ese fenómeno comunista de extrema izquierda lo primero que ha hecho ha sido adueñarse de la casi totalidad de la estructura política del PCE a base de su “entrismo” en él por medio de personas adecuadamente situadas en esa estructura. Por eso, el PCE puede terminar desapareciendo, algo que, por otro lado, a mí no es un asunto que me disguste.

Lo que sí es preocupante, gravemente preocupante, es que haya en España cientos de miles de personas que, sin el conocimiento de lo que supone el comunismo desde el punto de vista de su gobierno y su poder, es decir, de las prácticas de la extrema izquierda comunista, estén dispuestos a dar su apoyo a este partido, o movimiento, o como quiera definirse el tal “Podemos”. Debemos ser conscientes los españoles de que sabemos cuáles son los resultados de un poder comunista de extrema izquierda que, a esos cientos de miles de españoles que pueden y quieren votar a “Podemos” y a sus comparsas, llámense como se llamen, no les interesa para nada el que sus jerarcas estén implicados ya en casos de corrupción o de absoluto nepotismo para ser vistos en los correspondientes tribunales.

No. Lo que únicamente parece interesar a los potenciales votantes de “Podemos” es la sutil verborrea de sus jerarcas para engañar todo lo posible, a base de medias verdades y enromes mentiras, a quienes desean creerles. ¿Quiénes pueden ser esos potenciales votantes? Gentes hartas, desengañadas, que lo están pasando horriblemente mal con esta crisis económica y política que nos atenaza a todos y, por supuesto, también les votarán aquellos comunistas de toda la vida que son felices al comprobar que su ideario totalitario puede regresar de la mano de esos profesores de la Complutense que ya han logrado acabar con los inmovilistas y corruptos del PCE. Y, también, pueden formar parte de ese elenco de votantes gentes con muy baja o nula formación educativa, que al oír extraordinarios cantos de sirena les siguen embelesados como lo hizo Ulises. Y todos, ellos y nosotros, seremos felices en cuanto la pobreza y la miseria nos igualen a todos los españoles, denominador común de todo régimen comunista que hasta hoy ha existido.

Éste es el gravísimo problema con el que nos enfrentamos todos los españoles debido, sin lugar a dudas, a la crisis de identidad, de valores éticos y morales y de la desastrosa y brutal corrupción en la que se han ido enfangando los dos grandes partidos que, hasta ahora, han gobernado España desde que terminó la Transición.

Si la izquierda desaparece del todo, o casi del todo, ya ha sido sustituida por otros elementos de extrema izquierda que, por mucho que pretendan disimular su ideario, se les conoce desde hace tiempo en ese reducto de Somosaguas, en donde han dado y siguen dando todos los días lecciones magistrales de su comunismo más radical y ortodoxo que significa, sin lugar a dudas, que la democracia les aúpe a los más altos cargos de la Administración para, desde ellos, destruirla y destruir cualquier tipo de libertad, de beneficios económicos y sociales y de todos los bienes sin mezcla de mal alguno en los que piensen los pobres tontos útiles, compañeros de viaje y utópicos que estén seguros de lograr con su excelente elección que les de duros por pesetas.

No obstante, que cada cual vote a quien le de la real gana. Pero que luego no nos quejemos de nuestra propia irresponsabilidad.

Ciudadanos, marca blanca del PP
Luis de Velasco. www.republica.com 25 Febrero 2015

¿Se puede afirmar que Ciudadanos es marca blanca del PP cuando estamos asistiendo a un creciente bombardeo sobre ese partido desde el PP, incluso desde el Gobierno?

Veamos. No vale sólo el análisis estático, el de un momento sino que debe completarse con el dinámico, el proceso en el tiempo. Vale una aproximación comercial que es donde surgen las “marcas blancas”. No son lo mismo pero sirve como instrumento de análisis sobre todo porque es de fácil comprensión.

Los hechos se pueden resumir así. Los estrategas electorales del PP ven como la llave de la “gobernabilidad” se pone prácticamente imposible cuando el apoyo tradicional, CiU, se echa al monte. Mientras tanto, Ciudadanos decide cruzar el Ebro, con aliento además de importantes empresas catalanas. Una vez han pasado a la historia las mayorías absolutas es imprescindible el apoyo de un partido pequeño para asegurar seguir en el gobierno y la defensa de los intereses principales de las élites económicas y financieras. El PP mira a su alrededor en angustiosa búsqueda de un apoyo. No puede ser UPyD que ha demostrado estos años su solvencia y absoluta independencia y su rechazo a la corrupción, los enjuagues y las componendas. Tiene que ser alguien más acomodaticio, de casi nula consistencia que crece rápidamente por entradas masivas (incluyendo decenas de concejales tránsfugas) y con masivo apoyo de los medios del bloque hegemónico (cualquiera lo puede ver todos los días). El resultado es el “milagro Ciudadanos”. Pero los milagros no existen ni en cien días se hace un partido político serio y fiable. Todo esto tiene un peligro y es que el pequeño crezca demasiado es decir que, como ocurre en el comercio sobre todo en épocas de crisis, la marca blanca desplace o amenace desplazar en los lineales a la “buena”. Eso es lo que está intuyendo el PP que puede llegar a ocurrir. De ahí ese cambio de táctica.

Dejar que el genio salga de la botella, incluso hacerlo crecer, es peligroso. La reciente experiencia de los estrategas del PP con su aserto de que “basta con el 35% del voto y el fraccionamiento de la izquierda” con la consecuencia de barra libre a Podemos, sobre todo en las televisiones privadas, es buena muestra de ello. El genio difícilmente vuelve a la botella, ha crecido demasiado y ahora asusta a esos estrategas.

No se trata de conspiraciones aunque puede haberlas. Se trata de ríos que nacen en orígenes distintos y que confluyen en pos de un objetivo común: preservar los intereses principales del bloque hegemónico. Ahí se sitúa el reciente invento del “cuatripartito”: el bipartidismo ha muerto, viva el reemplazo. En la derecha, el PP como principal y Ciudadanos como subalterno. En el otro lado, la lucha es entre Podemos, al que se le está poniendo más difícil la andadura, y el PSOE al que se intenta reflotar como sea y que pase a ser el principal en esa orilla. El resto, los condenados de la tierra, a uno, IU se le dinamita con submarinos y a UPyD se le ataca y se le ningunea. Pero queda historia por escribir y esa parte corresponde a los electores. Aunque no van a tener mucha libertad para escribirla.

Los Pujol son incontenibles
Xavier Horcajo www.gaceta.es 25 Febrero 2015

Resulta letal de lo “No Tenemos un duro”, después de saber que su cachorro Josep (el del “pelozato” con Indra) regularizó con Hacienda 2 millones de euros por sus activos en paraísos fiscales ocultos a la Agencia Tributaria.

Después de gozar de tres décadas de impunidad y camino de los noventa no se puede pedir ni a Pujol (con o sin pilas de audífono) ni a su esposa Marta Ferrusola que la continencia y la discreción sean su guía. Van a su aire, eso tratándose de octogenarios ambos, hay que tratarlo con cuidado, pero hay que aconsejarlos mejor. Si hay que ir se va, pero ir para nada… debieron haberle dicho los abogados. Bueno, sé que lo hicieron, pero ellos con incontenibles. El resultado es que se han perjudicado –aún más si cabe- entre la opinión pública. De que sirve eso de “dice, dicen, dicen, pero no prueban nada” de Jordi Pujol o , todavía peor, lo de su esposa y madre del clan, con eso “No tenemos un duro”. Hubieran hecho mejor, ella excusando su participación en el burlesque show del parlamento catalán con el de la chancleta de Presidente de la comisión investigadora y él limitándose a su aparición de hace cinco meses y lo que allí expuso.

Resulta letal de lo “No Tenemos un duro”, después de saber que su cachorro Josep (el del “pelozato” con Indra) regularizó con Hacienda 2 millones de euros por sus activos en paraísos fiscales ocultos a la Agencia Tributaria. Después de saber que su hijo, Oleguer, había regularizado en la amnistía de Montoro (2012) 3 millones dE euros, por sus activos en paraísos fiscales, es decir escondidos al fisco español. Resulta comiquísimo lo de doña Marta después de que a su hijo Oriol le hayan imputado en la causa del reparto de las ITV que le hace presunto receptor de mordida por decisiones favorables en estaciones de inspección de vehículos o en medidas para ayudar a multinacionales japonesas y otras a salir de Cataluña ¡Vaya patriotismo el de los Pujol! Resulta patético que digan eso cuando la propia Marta Ferrusola ha tenido que regularizar junto a sus hijos Marta, Pere, Mireia y Oleguer (este por segunda vez) ante Hacienda fondos en Andorra ocultos y agrandados de la “deixa” [legado] del abuelo (180 millones de pesetas en moneda dólar) que ahora eran 4 millones de euros, como por arte de birlibirloque. Pero dice, doña Marta que “no tenemos ni un duro”. La verdad es que da la sensación de que la familia Pujol tiene una peligrosa predisposición al fraude fiscal y al acopio de pasta, sin que quede claro su origen. ¡Jesús, con lo fácil que es demostrar que uno es pobre!

Dejo al mayor del clan para el final, porque es caso aparte. Probablemente es el que tenga que contestar ante el juez porque le pagaban por canalizar inversiones eléctricas en Gabón, porque cobraba de trabajos para Repsol- Escombreras que hacían empresas con las que no tiene nada que ver, o porque Isolux-Corsán y Luis Delso le compraron una participación del 21,5% en un proyecto turístico en Mar de Cortez, México por el doble de lo que él pago. Cosas. Tampoco explica de donde saco el dinero para levantar el Hotel El Encanto en Acapulco, o para la terminal logística de Puerto del Rosario que el y su esposa vendieron por 13

Los catalanistas están mal
Vicente Torres Periodista Digital 25 Febrero 2015

Hay catalanes y catalanistas, o sea, los infectados por el virus del nacionalismo. Y éstos están mal, muy mal.
Son incapaces de comprender que lo más probable es que el español comenzara a hablarse en los condados catalanes al mismo tiempo que en los demás lugares de España. Y esto por razones lógicas que nada tienen que ver con ningún delirio nacionalista. El fin de las lenguas es ser vehículo de comunicación entre las gentes y éstas usan la resulta más cómoda o rentable en cada momento.

Para el discurso nacionalista, artificioso e inventado, es crucial el relato de la lengua propia, como si entre los condados catalanes y el resto de España se hubiera alzado una muralla como la china. Como si en los condados catalanes hubiera habido una vida totalmente independiente de los demás, sin intercambios comerciales, ni culturales, ni de ningún otro tipo.

Insisten en que el español fue impuesto en los condados catalanes por las armas, cosa que para ellos está muy mal, pero se vanaglorian de que el catalán fue impuesto en el Reino de Valencia por las armas, cosa que para ellos está muy bien. Olvidan que en aquellos tiempos Valencia era un emporio de cultura, una de las principales ciudades de Europa, mientras que Barcelona era un pueblo no demasiado grande.

Ellos se inventan su historia, interpretan los hechos cada uno según convenga y tratan de incultos y de ignorantes a quienes no les dicen que sí a todo.
Los catalanistas vigilan todo lo que puede ser controlado por ellos e incluso tienen su ejército de troles que se dedican a insultar y a molestar a todos los que no son de su cuerda. Son tipos con ideas fijas que basan su felicidad en su supuesta superioridad racial.

Coetáneo de Jaime I, nacido en Montpellier y rey de Aragón, fue Alfonso X el Sabio.

Traidores a la patria
Manuel Molares do Val Periodista Digital 25 Febrero 2015

Tic-tac, Tic-tac, dicen los que anuncian la bomba de relojería que hará saltar la actual democracia y prometen salvar este país de los “traidores a la patria”, los empresarios injustos, los bancos, los evasores fiscales, la “casta” de los políticos y, sobre todo, los medios de comunicación privados que denuncian que ellos han sido creados y sostenidos por el chavismo.

El Tic-tac anuncia también, aunque lo oculten, el final de España propiciado por sus dirigentes secesionistas cabeza de lista en las Comunidades históricas.

Con el Tic-Tac plagia un discurso de Hugo Chávez fallecido hará dos años el próximo 5 de marzo que conviene revisar, una ocurrencia del fogoso espadón venezolano que se convirtió en la cantinela de todos los bolivarianos, y que trajo a España el pequeño Pablo Iglesias ocultando su origen para usarla como si fuera un hallazgo retórico propio.

Lo de llamarle a los corruptos o a los supuestos explotadores, pero también a la prensa libre, “traidores a la patria”, expresión que usó el pequeño Pablo en Nueva York, es muy, muy, preocupante, porque no habla de que los castiguen los tribunales.

Es el lenguaje de las dictaduras. La acusación que suele conducir al disidente ante tribunales especiales, a la cárcel, cuando no al paredón. Desmenuza todo su significado Victor Klemperer en “LTI: la lengua del III Reich. Apuntes de un filólogo” (Ed. Minúscula).

Ningún político en democracia, desde la aprobación de la Constitución de 1978, se atrevió a acusar a nadie de “traidor a la patria” porque era el término que usaba el Caudillo contra sus enemigos en sus años iniciales.

Donde más se apela ahora a “la patria” para acosar al opositor, y quizás para asesinar, es en el nacionalismo radical –abertzale significa patriota--, y en los regímenes populistas comunistoides y/o bolivarianos, inspiración del pequeño Caudillo Pablo descrita y profetizada en 1947 por Klemperer.

COALICIÓN 'CON LAS MANOS LIMPIAS'
Rafael López-Diéguez: "Podemos es populismo, nosotros proponemos soluciones"
"Hemos golpeado la puerta de VOX, estoy esperando respuesta"
Vicente Torres Periodista Digital  25 Febrero 2015

Este 2015 es un año con nada más y nada menos que cinco citas electorales. Andalucía (22 de marzo), autonómicas y municipales (24 de mayo), Cataluña (27 de septiembre) y, el postre, las generales, previstas para noviembre o diciembre.

De cara a la cita de mayo, surge una nueva coalición bajo la marca 'Con las Manos Limpias', una plataforma que hasta integran el partido Alternativa Española de Rafael López-Diéguez y el Partido por la Libertad, de José María Ruiz. El sindicato 'Manos Limpias', de Miguel Bernad, ha dado luz verde al proyecto político y ha prometido auditar a sus miembros para ofrecer la mayor transparencia.

Rafael López-Diéguez visita Periodista Digital para hablar en detalle sobre esta nueva opción que surge para los votantes y saber qué ofrecen a los mismos.

TITULARES MÁS RELEVANTES
‘Con las Manos Limpias' es una coalición con el objeto de dar satisfacción a lo que constituye la primera preocupación de los españoles, que es el tema de la corrupción. El tema de la corrupción es un tema muy amplio. Hay la corrupción económica, la corrupción política, la social, la moral. En este sentido creo que construir una sociedad, o intentarlo a partir de una base corrupta es imposible.

Nuestra vocación como coalición es ser lo mismo que ha sido el Sindicato Independiente de Manos Limpias en el área jurídica, que ha sido un azote recurrente contra la corrupción. Nosotros vamos a tener la misma función en el área política y en el área social.

Evidentemente, los cabezas de lista tendrán que estar representados los partidos y asociaciones que esperamos que se nos incorporen. Espero que el cabeza de lista pueda ser alguien muy representativo en la lucha contra la corrupción. Y también una cuestión muy importante: no puedes presentarte solamente como coalición contra la corrupción. Tenemos también un proyecto muy completo en materia social.

Sabemos la respuesta al problema del desempleo. Queremos dar una respuesta al problema de la sanidad y al problema de la educación, al problema de la vivienda - un problema importantísimo. Todas estas soluciones las queremos dar desde una perspectiva muy distinta a la que le está dando o un proyecto extremadamente liberal, o un proyecto extremadamente marxista como el de Podemos.

Hemos tocado en la puerta de Santi Abascal (VOX). Creemos que en un momento de emergencia como el actual es imprescindible aunar voluntades. El personalismo, la soberbia, el orgullo, en este momentos se constituyen en un delito.

Tenemos que aprender mucho de la izquierda. Tenemos que ser como ellos, que sí saben aglutinar voluntades, para lo malo, sí, pero las aglutinan.

El bipartidismo es un tema que es historia. Es un tema quebrado, es un sistema agotado. Se lo han cargado ellos. Era insostenible, llevaba años sosteniéndose en el voto útil, en el voto del mal menor.

El proyecto es una respuesta a Podemos desde la iniciativa privada, desde el libre mercado, desde el principio de la subsidiaridad, y no desde el intervencionismo y colectivismo que pretende Podemos.

Tenemos muy claro que el empleo tiene que venir y tiene que generarse a partir de la iniciativa privada. Aquí no hay ninguna duda.

Queremos plantear soluciones para la jubilación de los autónomos.

No venimos con demagogia, no venimos con un proyecto populista, tipo Podemos, que enuncia el problema y no encuentra la solución. Nosotros tenemos la solución.

Nuestras arcas se nutren de nuestros bolsillos. No tenemos ninguna financiación. Somos completamente contrarios a la financiación. Creemos que la financiación es el principio de la corrupción.

Veo la Asamblea de la Comunidad de Madrid de muchos colores. No habrá mayorías, el PP perderá la mayoría absoluta, el PSOE será canibalizado por Podemos. Creo que Podemos no van a hacer lo que están diciendo, ni mucho menos. La gente ha empezado a tener el sentido común suficiente para decir que esa no es la opción. Y opciones como las nuestras van a dar sorpresas.

El Louvre se presta a manipular la historia de España (y del Sahara) en una exposición
Carlos Ruiz Miguel Periodista Digital 25 Febrero 2015

Escandaloso. El museo más importante del mundo, el museo del Louvre, se ha prestado a manipular de modo grosero la historia y la geografía. Algo impropio de una entidad de ese abolengo. Y lo que es más grave, censura las críticas. Esto es lo que parece haber ocurrido con su exposición "El Marruecos medieval (sic). Un imperio desde África a España (sic)".@Desdelatlantico.

No es la primera vez que aparece en este blog el museo del Louvre. Hace poco más de un año tuve que salir al paso de unas declaraciones de su director que traslucían una ignorancia impropia del cargo encomendado. Ahora, nuevamente, tengo que hacerme eco de un grave escándalo. El Museo del Louvre organizó una exposición del 17 de octubre de 2004 al 19 de enero de 2015 cuyo título era « Le Maroc médiéval. Un empire de l’Afrique à l’Espagne ». En la página (que sigue activa) de la exposición los visitantes podían escribir sus comentarios. Y allí el profesor hispano-francés Moisés Ponce de León Iglesias publicó en su momento un comentario muy crítico con la exposición, una verdadera "enmienda a la totalidad". El enlace de dicho comentario era
http://www.louvre.fr/expositions/le-maroc-medieval-un-empire-de-l-afrique-l-espagne#comment-375

Sin embargo, mucho me temo que los comentarios han desaparecido... lo que sirve para hacer desaparecer también ESTE comentario.

Sin embargo, el comentario, muy bien documentado, presentaba un extraordinario interés, por lo que me permito reproducirlo traducido al español (el original estaba escrito en francés) y añadiendo un enlace.

Tuve ocasión de visitar la exposición hace unos días, antes de que finalizara en Paris y se traslade a Rabat donde permanecerá varios meses en el año en curso. A pesar de la calidad de los objetos expuestos he de decir que me decepcionó. Confieso que ya cuando leí el artículo publicado en Le Monde del 16 de octubre de 2014 (p. 20-21) el título de la Exposición fue una motivación añadida para visitarla pues lo encontré chocante: que yo supiera España, y para ser más preciso, Al-Andalus, nunca formó parte de Marruecos, ni del Imperio de Marruecos y aún menos del Reino de Marruecos, entidades políticas, estas dos últimas, de extensión geográfica variable a lo largo de los siglos,hasta el siglo XX incluido, pero que no fueron nunca más allá del Estrecho de Gibraltar. Creo que estamos en el límite de la imprecisión y de la impostura.

Dado mi origen, lo que más me llamó la atención fue el gran número de piezas, quizás hasta un 70%, que provienen de Al Andalus, de territorios que llegarían a ser, más tarde, buena parte de España, Portugal y el sureste de Francia, al final de la Edad Media; hasta ese momento hablar de Marruecos me parece un abuso de lenguaje.

Añadiré que los mapas que sirven de apoyo para identificar los lugares de origen y edad de los objetos presentados, son de gran calidad; no obstante, todos tiene un … ¿error? que me llamó igualmente la atención; en efecto, en los mapas de referencia a menor escala insertos en la ilustración cartográfica principal, que nos permiten por otra parte referir la extensión de los imperios sucesivos a las fronteras actuales (fronteras reconocidas internacionalmente, dicho sea de paso) falta una: la que separa el Reino de Marruecos del Territorio no autónomo (TNA) del Sahara Occidental, territorio cuyo estatuto jurídico (TNA) y sus fronteras, son reconocidos por las Naciones Unidas y sobre el que el Reino de Marruecos no ha tenido nunca soberanía, como enunció la Corte Internacional de Justicia en su dictamen de 1975 (http://blogs.periodistadigital.com/desdeelatlantico.php/2008/10/16/sahara-occidental-aniversario-del-dictam) año de la ocupación parcial del territorio por Marruecos.

Si la exposición está a la altura de la Institución que la organiza, me parece, sin embargo que el título y las ilustraciones obedecen, al menos en parte, a otras motivaciones que las científicas o de vulgarización del contenido: persiguen dar cuerpo, profundidad histórica, al irredentismo marroquí que tantos problemas ha provocado y provoca en la región y del que Francia es hoy su principal valedor.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

El chavismo y los podemitas
Antonio Pérez Henares www.elsemanaldigital.com 25 Febrero 2015

Podemos es al chavismo lo que Bildu a ETA. O más. Y ambos coinciden en buscar los mil escapes no solo para no repudiar el terrorismo y la violencia sino para buscarles justificación y excusa. ¿Han oído ustedes una sola vez una condena rotunda y sin paliativos de los crímenes de ETA? Ni la oirán. Todo lo más mascullar una excusa forzada y entre dientes. ¿Oirán ustedes de Iglesias, Errejón y Monedero una contundente respuesta a las violaciones de los derechos humanos en Venezuela y una defensa de las victimas de la represión de un régimen cada vez más liberticida?. Ni lo sueñen. Ellos, los unos y los otros de lo que abjuran es del "Régimen del 78", que es su manera de descalificar la Constitución que alumbró la democracia, la libertad y la libertad a España y a los españoles. Su destrucción, en absoluto su regeneración y mejora, es su objetivo común. Pactarán si les conviene, se repartirán el poder si pueden y en conjunción con todos los separatismos coincidentes en la idea común de hacer trizas la nación estos "patriotas" reventarán, si se les da la oportunidad, libertades y convivencia. No son contrarios en absoluto, su única disputa es por ser quien encabece.

Pero ahora, y por el momento, conviene que no se les note, en particular a Podemos, apenas nada de ese pelaje. Conviene que no se sepa ni de sus pasados ni de su pensamiento, ni de sus intenciones. Y aún menos del origen de sus dineros. Su esfuerzo se dirige a un borrado de imágenes y palabras buscando el lavado de los cerebros. Las eglogas al chavismo, los cánticos con proetarras, las emociones ante hazañas como intentar destrozarle la cabeza a un policía cuando incendiaban Madrid cada tarde (¿han observado como se han acabado de golpe los "asaltos" al congreso?), y por supuesto que mejor no se sepa ni se recuerde nada de aquellos delirios programáticos del paraíso terrenal.

Les preocupa el camuflaje. Y sin embargo debería preocuparles poco. Porque si algo me hace estar cada vez más desesperanzado es que todo ello se sabe. Que quien más quien menos los conoce. Y unos son ese sector, hasta ahora marginal, que siempre ha existido en España que está de acuerdo en esos postulados extremistas. Pero los otros son un magma que no siendo ni estando en tales postulados parece haber optado, en un arrebato nihilista y destructivo, hastiados dicen de todo y todos, pero nunca autocríticos con ellos mismos, por hacer saltar todo por los aires, por dinamitar el manantial antes que por limpiar las acequias. Y el germen de todo ello no está en los Podemitas esta en aquellos delirios vacuos pero destructivos y preñados de odio que esparció el zapaterismo durante ocho años. ZP y no otro es el precursor de este Mesías y es su partido ahora el más amenazado de derribo, pero también el que en un disparate final puede entregarles la llave del poder y, visto lo que sus padrinos tienen por costumbre, de los calabozos.


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