AGLI Recortes de Prensa    Lunes 2 Marzo 2015

Rajoy prefirió una deuda inasumible al rescate
El martes no hubo ningún debate del estado de la nación. Ni regeneración ni proyecto de España, solo propaganda partidista. El único legado de Rajoy es el de haber endeudado a varias generaciones
Roberto Centeno El Confidencial  2 Marzo 2015  2 Marzo 2015

El pasado martes no hubo ningún debate del estado de la nación. Nada de regeneración ni de proyecto de España, solo propaganda partidista pura y dura. Una estafa a los ciudadanos –solo 155.000 personas siguieron la soflama de Rajoy y 77.000 el mitin de Pedro Sánchez, frente a más de 4 millones a Pablo Iglesias la noche anterior en Telecinco– y donde los líderes de la oposición, de CiU y de IU, se marcharon nada más hablar, un comportamiento indigno de quienes dicen representarnos. Les importaba una higa el debate. Y luego Rajoy, cuyo único legado es haber empobrecido y endeudado brutalmente a varias generaciones de españoles, protagonizó la mayor farsa jamás contada: “La gran decisión de la legislatura fue evitar el rescate”, algo que será nuestra ruina.

El déspota provinciano Rajoy –“no vuelva usted por aquí”, le dijo a Sánchez, como si el Parlamento fuera su cortijo– prefirió arruinar el futuro de la nación contrayendo una deuda monstruosa a pedir un rescate que le obligaba a un recorte drástico del gasto político, de las redes clientelares, de las subvenciones a los oligarcas y de la corrupción de la que él y el PP han sido beneficiarios principales, algo a lo que no estaba dispuesto porque constituye la base misma de su poder. “Nos negamos a salir de la crisis a expensas de los pensionistas, de los parados o de la caja de la Seguridad Social”. No cabe más desvergüenza ni mayor miseria moral. A Rajoy le importan un pimiento los pensionistas, los parados, el haber expoliado a la clase media o haber llevado a millones a la pobreza y la exclusión social.

La troika solo exigía dos cosas: acabar con el déficit público y conseguir un superávit primario (descontando los intereses de la deuda). Pero Rajoy puso “líneas rojas que no se podían traspasar”, y dejó clara su decisión cuando se le pidió cortar el despilfarro y el tamaño del Estado: “Eso ni se toca”. Y no dudó ni un segundo en escoger la otra alternativa: el endeudamiento masivo de los españoles a través de la barra libre del BCE que puso en marcha Draghi. Frente a una quita de deuda de unos 400.000 millones de euros que hubiera supuesto el rescate, Rajoy nos ha endeudado en 536.475 millones en solo dos años y nueve meses, el crecimiento más rápido de nuestro endeudamiento en tres siglos. Ojalá algún día responda por ello, y no solo ante Dios y ante la historia.

Todos los indicadores han empeorado con Rajoy
Todos los indicadores económicos y sociales han empeorado con Rajoy. La deuda pública total se ha incrementado en el 51% del PIB, la deuda externa en 99.537 millones de euros en los nueve primeros meses de 2014, la desigualdad ha crecido tanto que somos el país con peor distribución de renta y riqueza de Europa, el salario medio ha caído 600 euros. Rajoy ha convertido los mileuristas de Zapatero en seiscientoseuristas. 5,7 millones de trabajadores, según la Agencia Tributaria, ganan de media 645 euros al mes. El sistema de pensiones está quebrado, solo la “hucha” ha aplazado el desastre. El Gobierno sacó 15.300 millones en 2014 y ya ha consumido el 40%. En poco más de dos años, la “hucha” estará vacía y las pensiones recortadas. Además, los nuevos empleos basura restan más que suman.

Han llevado la presión fiscal sobre la familia media al mayor nivel de nuestra historia, y es hoy la mayor de la OCDE. Y en cuanto a exclusión social, mientras saca pecho con una “recuperación” que ha supuesto un aumento irrisorio del PIB, el 60% de las familias lucha por llegar a fin de mes. Tres millones de españoles están tirados en la cuneta sin empleo ni prestación alguna, y como le acusó Rosa Díez, muchos españoles se mueren literalmente de hambre y de frío. Los bancos de alimentos han atendido en 2014 a 1.640.000 personas. El gas y la electricidad más caros de Europa hacen imposible a millones tener calefacción, lo que ha provocado ya más de 7.000 muertes.

Pero no solo eso. La Comisión, que alaba a Rajoy con la boca pequeña, señala que España es el segundo país de la UE con más desequilibrios económicos, al superar los umbrales máximos en 5 indicadores esenciales, y exige nuevos recortes. El más grave es el paro, con una tasa del 24% (el máximo es el 10%), seguido de la deuda pública computable (97,6% del PIB, límite 60%), pérdida de cuota del mercado exportador (-7,1%, límite - 6%), deuda exterior neta o posición de inversión internacional (-95,5 % del PIB, la más elevada del mundo desarrollado, frente a un -35%). Las previsiones de un déficit público de 2014 al 5,8 % no se han cumplido –solo el incremento de la deuda computable fue del 6,4 % del PIB y la “hucha” de las pensiones perdió 1,4 puntos–. Da igual cómo lo vistan, el déficit real fue del 7,8% y está fuera de control –al igual que lo estará en 2015 y siguientes–. ¿Hasta cuándo se sostiene esto?

Es incomprensible que con estas cifras en la mano la oposición no aplastara a este farsante, lo que da idea de la ínfima calidad de nuestra clase política. Aunque lo que sí hicieron fue acusar a Rajoy de mentiroso y corrupto. Rosa Díez le dijo que un primer ministro que miente una y otra vez en sede parlamentaria no puede considerársele presidente, y que “tenía que haber dimitido el mismo día en que el juez Ruz dio por probado que el PP se había financiado con dinero negro”. Acusaciones gravísimas que en una democracia real habrían llevado a la dimisión o a la querella, pero Rajoy como quien oye llover. Ni siquiera trató de desmentirlas.

Pero Rajoy no solo mintió. Sus falsedades llegaron a cotas nunca alcanzadas. “Equilibramos nuestro saldo exterior y detuvimos la espiral de endeudamiento”, dijo. ¡Pero cómo osa! El saldo exterior se ha desequilibrado tan brutalmente que somos el primer país del mundo en deuda exterior como porcentaje del PIB. El déficit comercial en 2014 se incrementó en 24.470 millones, un 53,6%. ¿Y a esto llama Rajoy “equilibrar el saldo exterior”? Y en cuanto a detener la espiral de endeudamiento, su mendacidad supera lo imaginable. En menos de tres años ha endeudado a España más que sus predecesores en 12.

Pero mucho peor fue la vileza de sacar ahora, por razones electoralistas, la ley de segunda oportunidad para las familias, una ley que rechazó de plano hace tres años cuando Rosa Díez la propuso en el Parlamento. ¿Cuánto dolor, cuánta desesperación ha infligido sin piedad este presidente a cientos de miles de familias? Pero es que además es una ley trampa. Los condicionantes y las excepciones son tales que la propia banca reconoce que afectará a muy pocos y que su impacto será mínimo. Rajoy se burla de los más débiles. Erradicar la pobreza infantil costaría 9.500 millones de euros, acabar con los recortes en sanidad, dependencia y en educación, 30.000. Según datos oficiales, la falta de competencia y la corrupción en la contratación de los servicios públicos representa un sobrecosto anual de 48.000 millones de euros. ¿Puede acaso denominarse presidente a la persona que ampara esta barbarie?

Las consecuencias de no haber sido rescatados
La primera y devastadora consecuencia de no haber sido rescatados ha sido que España no va a tener quita alguna de deuda. En ese momento la deuda ascendía a 811.691 millones de euros. Grecia consiguió una quita del 70%, pero aún con un 50%, nuestra deuda se habría reducido en 400.000 millones. Con el rescate no hubiéramos devuelto ni un solo euro a las cajas alemanas, francesas y holandesas, que ni siquiera experimentaron quita alguna, al contrario que en el resto del mundo. Solo Rajoy, el monaguillo de Merkel, va a pagar hasta el último céntimo. A cambio ha pedido que se nombre a De Guindos presidente de la Comisión: veremos si Merkel, al contrario que Roma, sí paga a los traidores.

Tampoco habríamos subvencionado con ríos de dinero público a los grandes banqueros para que se apropiasen de las cajas de ahorro, que eran el 51% del sistema financiero, lo que les ha permitido crecer espectacularmente. Ni tampoco hubiéramos tenido que pedir un rescate financiero de 43.000 millones para salvar la ruina de Bankia y el robo de Sareb, dos desastres impulsados por De Guindos, el capo de Lehman Brothers España que engañó y arruinó a miles de inversores. Más de 250.000 millones de la nueva deuda habrían sido para pagar los desafueros de los banqueros y los oligarcas del IBEX, una deuda ilegítima que España debe renegociar como sea. El crédito ilimitado de BCE permitió y sigue permitiendo a Rajoy mantener el monstruoso tamaño del Estado, aprobar presupuestos desequilibrados y no afrontar ni una sola de las reformas estructurales imprescindibles.

El gasto clientelar, con legiones de enchufados, con miles de empresas públicas innecesarias, miles de coches oficiales, despachos de lujo, viajes y tarjetas oro sin control, que habría tenido que desaparecer con el rescate, se ha mantenido intacto. Y para colmo se ha puesto en marcha un programa masivo de ayuda a las CC.AA. y entidades locales más endeudadas y peor gestionadas de 110.000 millones de euros, donde las más despilfarradoras y corruptas han sido premiadas –40.000 millones a la Generalitat catalana– recibiendo más dinero aún a interés cero, unos préstamos que jamás serán devueltos. Sin embargo Rajoy sí ha realizado recortes drásticos en gasto social: 10.000 millones de euros en la enseñanza y 20.000 millones en sanidad y en dependencia, donde cien mil dependientes han muerto desde que gobierna, esperando una ayuda reconocida que nunca llegó.

Algunos piensan que esta política monetaria expansiva impulsará el crecimiento, y que este acabará arreglando nuestros problemas. Nada más lejos. Según los datos de la Contabilidad Nacional, el PIB de 2014 a precios de mercado fue de 1.058.468 millones de euros, frente a 1.049.180 millones en 2013, lo que significa que la riqueza creada en 2014 fue de 9.288 millones. ¿Es eso lo que llaman salir de la crisis? ¡Realmente patético! Sería para partirse de risa si no fuera dramático para millones de personas. Pero lo que resulta devastador y demuestra la imposibilidad de mantener este disparate es que, para conseguir ese incremento ridículo, la deuda total ha crecido en 184.000 millones de euros, la computable en 68.000 millones y el endeudamiento neto exterior en 30.000 millones. Un pan como unas tortas.

Y es en esto precisamente, en este increíble dislate, en lo que se basa la política económica de esta mafia de tramposos y corruptos que nos gobierna. Y en 2015, si el crecimiento del PIB a precios constantes fuera –como dicen– del 2,4%, como la tasa de inflación prevista es del 1,5%, la riqueza o PIB a precios de mercado crecería un 0,9%, 9.500 millones de euros. Llamar a esto “recuperación” es una burla a los españoles. ¿Y en qué cifra disparatada nos endeudará Rajoy en este año electoral en el que ha abierto la barra libre del despilfarro y de la corrupción? El BCE ha empezado a repartir hoy billetes como confeti, sin condicionalidad ni control alguno. Y lo peor, seguirá hinchando la burbuja de deuda hasta que estalle.

Los irresponsables, los corruptos y los oligarcas están de enhorabuena, ahora que pueden seguir despilfarrando y robando sin límite. ¿A quién le importa que los oligarcas del IBEX cobren al Estado 48.000 millones de euros anuales de más en sus contratas de bienes y servicios públicos? Témanse ustedes lo peor. Solo hay algo seguro, a finales de 2015 los españoles de hoy, pero sobre todo las generaciones futuras, seremos más pobres que a finales de 2014. Hasta un niño se daría cuenta de que Rajoy lleva España a la ruina. Solo nos queda esperar que el juez Ruz impute penalmente al PP por delito fiscal y llame a declarar a Rajoy como principal responsable. Sería el fin de ambos, y acabaría esta pesadilla que iniciaron en la Transición un puñado de políticos venales y traidores.

¿La economía va bien? Los problemas de fondo
E. MiláMinuto Digital  2 Marzo 2015

La única carta que el PP va a poder esgrimir en este año plurielectoral es la “buena marcha de la economía”. El hecho mismo de que lo hayamos colocado entre comillas ya indica que podemos en duda tal estado de beatitud de nuestro rumbo económico. En realidad, lo que está ocurriendo es que la bajada de los precios del combustible ha enmascarado temporalmente la situación real. Por lo demás, el “crecimiento económico español” sirve solamente para cubrir –y a duras penas– los intereses de la deuda. En absoluto para disminuirla. Y mucho menos para generar “riqueza” a disposición de la sociedad. Esta es la situación real. Y, no nos engañemos, dista mucho de ser halagüeña.

0Cuando el crecimiento económico no hace posible el pago de la deuda y la disminución de la misma es que la economía “no va bien”. Y las cifras son particularmente duras y decepcionantes para el gobierno: el Estado adeuda ligeramente algo más de un billón de Euros. Lo que no está mal y supone una de las deudas más elevadas del planeta. Pero nos equivocaríamos si pensáramos que este es el único problema que tenemos: la deuda de las empresas es incluso mayor y asciende en estos momentos y después de siete años de restricción del crédito, a 1,3 billones de Euros. Aunque la banca abriera de par en par las espitas del crédito parece difícil que esta cifra se lograra cubrir en las próximas décadas.

Y luego, finalmente, está la deuda de las familias que se va aliviando en la medida en la que las “familias” han ido restringiendo el consumo (entre otras cosas porque los bancos les han cerrado las puertas del crédito): hoy adeudan 650.000 millones a pagar. En total, nuestro país y todos nosotros debemos la estremecedora –e impagable– cifra de TRES BILLONES de Euros.

Incluso considerando las cifras y las previsiones más favorables dadas por el gobierno, a lo largo de 2015 no permitirán pagar ni siquiera los intereses de la deuda. Las cifras no las doy yo sino Niño Becerra: España este año crecerá unos 25.000 millones de euros… y tendrá que pagar 36.000 millones de euros de intereses.

No se trata de que situaciones similares se den en otros países desarrollados (solamente la deuda pública en EEUU supera los 12 billones de Euros), sino de que toda esta deuda es impagable incluso a larguísimo plazo.

Por lo demás, es sabido que la economía solamente va bien para los “grupos de caza” y los “tiburones” de los fondos de inversión, los bancos y, en general, el gran capital especulativo. No para la sociedad. Y es importante retener esta idea: nuestros gobiernos, ya no trabajan para nosotros los ciudadanos, trabajan, fundamentalmente, para mantenerse en el poder (a la vista de que los grandes negocios solamente se hacen a la sombra del poder) y son los grandes grupos económicos los que les permiten mantenerse en el poder.

La sensación que dan los gobiernos en la actualidad es el deber su posición a los resultados electorales pero no gobernar para sus electores sino para mayor gloria de los intereses de los señores del dinero. Soros lo ha dicho y lo ha repetido: “los mercados gobiernan cada día; los ciudadanos una vez cada cuatro años” no es rigurosamente cierta: los mercados gobiernan cada día, no solo porque condicionan las decisiones de los gobiernos, sino porque utilizando a los consorcios mediáticos, conforman la opinión pública de los votantes.

El problema económico no se ha iniciado ahora. Las tendencias actuales tienen su origen a finales de los años 70, cuando se iniciaron en el Reino Unido con Margaret Thatcher la oleada de privatizaciones que consagró al neoliberalismo como única doctrina asumible para las élites económicas. Desde entonces el poder adquisitivo de los salarios no ha hecho nada más que disminuir y los gobiernos, con la excusa de “incentivar la economía” han ido aumentan la presión fiscal sobre las rentas procedentes del trabajo y disminuyéndola a las rentas procedentes del capital.

Hay “democracia” para elegir los gobiernos, pero no para aplicar políticas que redunden en beneficio de los electores. Se gobierno para los “señores del dinero” con los votos de una sociedad cada vez más contraída en sí misma, que siente sobre sus cabezas el miedo a la espada de Damocles del empobrecimiento y con mayores riesgo de pauperización.

Una economía sólo puede “ir bien” cuando la sociedad –es decir, cada una de las personas que la componen– va bien. Cualquier otra cosa es “vanidad de vanidades y mecerse en el viento”. La economía española no va bien, precisamente porque los nuevos empleos que se crean (y que se destruyen casi a la misma velocidad) no garantizan lo esencial para el mantenimiento de una sociedad y para su prolongación en el tiempo: salarios dignos para formar nuevas unidades familiares, para llevar una digna con posibilidades de progreso, para no vivir con miedo a la finalización del contrato o a los años de paro que siguen al corto período como becario y al largo período de estudios, con unos servicios sociales básicos y de calidad (no simplemente para cubrir el expediente a mínimos).

Por todo esto, no vale la pena discutir: la economía no va bien, tal como queda demostrado, por la sencilla razón de que la sociedad no lo percibe. Lo que va bien es algo muy diferente: lo que va bien es la economía especulativa y el destino de los “señores del dinero”, un concepto que tiene poco que ver con la economía real, la productiva, la que absorbe y paga mano de obra y la que se traduce en unos niveles salariales aceptables y la producción de bienes tangibles. Una economía no “va bien” cuando los informes más optimistas asumen que en la mejor de las hipótesis el paro en España se enquistará ad infinitum en un 18%.

Si esta es la previsión de instituciones económicas dignas de toda confianza, los gobiernos deberían empezar a pensar en aprobar un salario social o de lo contrario se van a encontrar con una quinta parte de la ciudadanía completamente desasistida especialmente en un tiempo en el que las perspectivas para una economía como la española que depende en buena medida de la marcha de la economía en Iberoamérica (que no es en estos momentos buena y que cada día está evolucionando de manera más negativa especialmente en Argentina y en Brasil).

El dinero para este salario social está ahí, solo que mal distribuido: es el que se emplea en mantener el costoso e inviable “Estado de las Autonomías” (que se va comiendo cada día que pasa, más y más, al Estado del Bienestar) y del mantenimiento de una bolsa de inmigración subvencionada que desde que llegó ha servido solamente para desestabilizar el mercado de trabajo, mantener los salarios a la baja y descoyuntar un poco más a nuestra sociedad mediante el ingreso de ocho millones de recién llegados, n su mayoría sin formación laboral que, lejos de proporcionar un valor añadido a nuestra economía se han configurado siempre como un lastre.

La concesión de un salario social no es una medida que pueda adoptarse aisladamente, sino que solamente podría implantarse dentro de un marco de reforma del Estado y de la Sociedad. Se sabe los excesos a los que se ha llegó en Andalucía con el PER y, por otra parte, una legión de toxicómanos no puede beneficiarse permanentemente de un subsidio simplemente porque su adicción no les permite trabajar; sin olvidar la legión de vagos o defraudadores que, desde Rinconete y Cortadillo siempre han estado presentes en la historia de España: nadie da algo a cambio de nada. Trabajos sociales, formación efectiva, deberían de ser las contrapartidas para la percepción de un salario social.

En cualquier caso, teniendo en cuenta que en estos momentos los algo más de 5.000.000 de parados podrían reducirse en algo menos de la mitad mediante la repatriación de los casi tres millones de inmigrantes en paro de larga duración, la implantación de un salario social sí sería viable. A condición, naturalmente, de una reforma global de la sociedad.

Es evidente que dentro de esta reforma, uno de los aspectos fundamentales es el “modelo económico”. España, que podría ser el “granero de Europa”, gracias a un mal acuerdo suscrito con la Unión Europea en tiempos de Felipe González, va viendo cómo se extingue su capacidad agrícola. El desarrollo del sector primario de la economía, sobre bases nuevas, parece una buena opción. Si lo fiamos todo a la capacidad industrial advertiremos que en la actualidad, en el mundo, existe una sobreproducción que hace inútil cualquier intento de competencia en este terreno.

No podemos olvidar, finalmente, que el destino de España está íntimamente ligado –nos guste o no– a los de los países de nuestro entorno político (UE) y de nuestro ámbito cultural (Iberoamérica). La interrelación entre las economías es tal que obliga a “pensar juntos” con otros países. Ese “pensar justos” se debe basar en tres hechos reales (el agotamiento creciente de materias primas, lo impagable de la deuda mundial y una elevadísima capacidad industrial que lleva directamente a la sobreproducción en cualquier rama de la economía) que deben ser relacionados con los problemas específicos de nuestra economía y de nuestro Estado (inviabilidad del Estado de las Autonomías, exceso de inmigración, paro estructural de 1/5 parte de la población laboral). Solamente interrelacionando todos estos factores puede encontrarse la fórmula final correcta que aplicar a una sociedad sedienta de progreso, distribución de la riqueza, trabajo y seguridad.

Y para ninguno de estos elementos, el PP tiene respuesta, salvo el mantra de que “la economía va bien”.

Podemos es la culminación del zapaterismo
EDITORIAL Libertad Digital  2 Marzo 2015

Cuanto más sabemos sobre las andanzas personales de los dirigentes de Podemos, más claro queda que ninguno de ellos pertenece a la franja social de "los de abajo", a la que con gran cinismo pretenden representar en exclusiva. La espléndida salud de sus finanzas privadas, su pertenencia a la endogámica e improductiva universidad pública y el trato de lujo que reciben por parte de los regímenes más totalitarios del planeta demuestran que, como siempre ha ocurrido a lo largo de la Historia, estos cabecillas revolucionarios no pertenecen a los estratos desfavorecidos de la sociedad, sino a la burguesía más acomodada, de cuyos privilegios no tienen pensado prescindir.

El apoyo de amplias capas de la sociedad española a un movimiento de extrema izquierda como Podemos puede resultar sorprendente, pero la irrupción del partido de Iglesias en la actualidad política no es un fenómeno aislado motivado solo por una situación excepcional de corrupción política y profunda crisis económica. Al contrario, si Podemos se ha convertido de la noche a la mañana en una formación con aspiraciones de Gobierno es porque sus líderes siguen al milímetro los comportamientos políticos, las taras ideológicas y el adanismo histórico que propugnó Zapatero al frente del PSOE y le sirvió para ganar dos elecciones generales consecutivas.

El propio Zapatero ha puesto de manifiesto con terquedad esta identidad con los dirigentes de Podemos, con algunos de los cuales se ha reunido a espaldas de su partido convenientemente acompañado por José Bono, un oportunista habitual de las intrigas políticas. En estos momentos, el expresidente socialista finaliza una gira por Sudamérica, organizada para adular y dejarse adular por los regímenes de Cuba y Bolivia, dos referentes de la organización de Pablo Iglesias además de la Venezuela chavista, nexo de unión de lo peor del continente americano.
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Por su parte, en Podemos no tienen empacho en seguir a pies juntillas la política clásica de Zapatero, basada primordialmente en la división de los españoles, la ruptura con la Transición, el agasajo a los separatismos y una disparatada espiral de gasto público como remedio principal para una catástrofe económica que exige justamente lo contrario. Los dirigentes de Podemos también aluden a instalar "el miedo" en un bando de los ciudadanos españoles (que ellos consideran privilegiado por la “casta”), quieren hacer saltar por los aires “el candado de la Transición”, defienden el “derecho a decidir” de “todas las naciones de este país” y, en cuanto a la economía, su plan para solucionar nuestros problemas consiste en llevar a cabo los mismos despropósitos zapateriles pero multiplicados por varios factores.

El brutal plan E que promete Podemos en su programa por importe de 100.000 millones de euros es la garantía del desastre absoluto, si es que antes no acaban con la economía española otras ocurrencias típicas de la izquierda desnortada como subir los impuestos a niveles confiscatorios y crear varios millones más de plazas de funcionario.

De nada sirve que el propio Tribunal de Cuentas pusiera de manifiesto la inutilidad de los dos planes E de Zapatero, que supusieron un gasto de 13.000 millones de euros sin que semejante esfuerzo en plena crisis, de más de un punto del PIB español, se tradujera en la creación de algún puesto de trabajo.

El fanatismo de la izquierda, de la que Podemos es su versión más acabada, elude contrastar sus propuestas con la realidad. Le basta con exacerbar el sectarismo de la sociedad haciendo promesas imposibles de cumplir con una demagogia sin límites. Exactamente igual que Zapatero a lo largo de sus dos mandatos, cuyas consecuencias aún no hemos acabado de pagar.

Rajoy y el PP
Elogio de la simpatía, el bálsamo de Fierabrás
Luis Herrero Libertad Digital  2 Marzo 2015

Si uno de estos días de invierno sales a la calle y ves a un tipo ceñudo rascándose la cabeza, puedes dar por seguro que se trata de un votante indeciso, un politólogo que viene de hacerle una autopsia a una encuesta o un asesor del PP tratando de entender lo que le está pasando a su partido. Los susurros de las sirenas siguen silbando en los oídos de Rajoy para que mantenga centrada su apuesta en el discurso de la mejoría económica con la promesa de que los votos madurarán a tiempo y caerán como fruta madura en ese cesto de luz al final del túnel. Y Rajoy, que considera cenizo a todo el que le pinta un futuro pesimista o le dice cosas que no quiere oír, hace con los susurros de las sirenas lo contrario que Ulises ante el sabio consejo de Circe: limpiar sus oídos de cera y desligarse de cualquier atadura que le impida dejarse seducir por su promesa de éxito. Esa fue su actitud en la pequeña odisea del debate de la semana pasada. El resultado no pudo ser más descorazonador: dos de cada tres españoles, le dijo el CIS, creen que habló "poco" o "nada" de los temas que realmente preocupan en la calle y que transmitió "poca" o "ninguna" confianza en el futuro económico del país. Del lance no pudo salir peor parado. Perdió el duelo con Sánchez, su intervención fue la que menos gustó de todas y, lo que aún es peor, sacó a pasear el Bronco Billy que lleva dentro. A él no será fácil que lo veamos con las piernas encima de la mesa a la vera de Bush, pero sí mandando callar al líder de la oposición mientras le conmina a que no vuelva por el parlamento, como si fuera el shérif de una ciudad sin ley limpiando el saloon de cuatreros mal encarados. Son dos estilos distintos de jugar al mismo juego de odioso señor de la vía pública.

¿Que por qué está el PP en caída libre? No se lo preguntéis a los forenses de las encuestas, preguntádselo más bien al chambelán de la Moncloa y le escucharéis decir, si no hay moros en la costa, que Rajoy ya ha alcanzado a Aznar en modales de antipatía, que es la que criptonita del político conservador de hoy en día. Una vez trataron de convencer a Franco de que había un chico muy joven, un tal Adolfo Suárez, que estaba muy bien preparado y era muy capaz. Franco detuvo en seco a su interlocutor y le dijo a modo de conclusión: "Sí, pero sobre todo es muy simpático". A la derecha, creo, le iría mucho mejor si tomara buena nota de que su principal problema es que tiende a caer como una patada en el estómago. Fraga tenía el estado en la cabeza pero engullía como Saturno, hablaba con gramática de kalashnicov y arrojaba a la gente de su despacho con destemplanza flamígera. Aznar era sensato y concienzudo pero hablaba siempre para adentro, miraba con gesto cejijunto y le levitaba al mirarse al espejo. Un día descubrí que una manera infalible de sacarle de sus casillas era mentarle a Kennedy y su Nueva Frontera. "Paparruchas", decía el hombre muy enfadado, sin la ternura de Ebenezer Scrooge, antes de hacer con la corte kenediana de Camelot lo mismo que están haciendo los yihadistas del Estado islámico con el museo de la civilización de Mosul.

Sostengo que el PP no habría perdido las elecciones de 2004, aún con el 11-M a cuestas, si Aznar hubiera sabido darle al valor de la simpatía la importancia que tiene. Cinco años antes, cuando ABC estaba triturando a Pilar del Castillo durante su etapa al frente del CIS, fui a verla para brindarle mi apoyo y en señal de agradecimiento me abrió el cofre del gran secreto. "Si Aznar quiere ganar en las elecciones de 2000 -me dijo- tiene que grabarse a fuego que todo pasa por esta prioridad: talante, talante y talante". Cuando Zapatero tomó esa palabra como lema electoral propio cinco años más tarde me di cuenta de que había detectado el punto débil de su adversario y que lo estaba explotando para dejar que se cociera lentamente en su propia antipatía. A Rajoy, en esta España crepuscular de vino rancio y odres mugrientas, le está pasando lo mismo que a sus antecesores. Poco a poco va creciendo el número de personas que no le pueden ni ver.

La solución no es la economía. Se equivocan de bálsamo de Fierabrás. Ya pueden los druidas de la Moncloa echarle al puchero de las recetas electorales una ramita verde de crecimiento del PIB, una medida y media de condescendencia fiscal o un aderezo de nuevos puestos de trabajo, que el elixir no surtirá efecto mientras el hombre encargado de distribuirlo entre la tribu sea el antihéroe que después de haber renunciado a sus principios y de no haberle pegado un palo al agua en cuatro años aún aspira a ser visto como el único defensor posible de los valores que su inacción ha puesto en riesgo y un estajanovista incansable de la acción de gobierno. Lucía Méndez transcribía ayer en las páginas de El Mundo el lúcido testimonio de un dirigente anónimo del partido gobernante: "nos llamamos Partido Popular, pero ahora desgraciadamente somos muy poco populares. Llevamos encima el estereotipo de políticos antipáticos, distantes y lejanos. Todo el día riñendo a la gente. Es como si hubiéramos espantado al ciudadano medio". El diagnóstico está bien pero es incompleto. Su impopularidad no deriva sólo de la propensión de los dirigentes del PP a la riña permanente. Rajoy se ha forjado un perfil que añade mucha leña a esa hoguera. Es un tipo virtual, incapaz de relacionarse con la gente si no es a través de un plasma. Se ha rodeado de lo que Pedro J. Ramírez llama los Hernández y Floriández, exponentes señeros de la corte más cutre que haya tenido jamás el Faraón de Génova. Le dan alergia las decisiones -valerosas o no- por miedo a cambiar el destino natural de los acontecimientos, que juzga favorable a sus intereses por capricho divino. Y para colmo sigue aspirando a dejarle el partido a quien corresponda, llegado el momento, tal como lo recibió, de acuerdo al mal ejemplo del administrador evangélico que enterró el talento bajo la tierra por miedo a extraviarlo. Ese propósito sí que está a su alcance. Devolverá el partido de mando único, escotillas cerradas, autismo comunicativo y esclerosis múltiple que heredó de su sumo hacedor. Pero con una diferencia de envergadura: Aznar se lo legó como presidente del Gobierno y él lo trasmitirá como víctima de la oposición.

Duopolio u Oligopolio de partidos
Lorenzo Abadía gaceta.es  2 Marzo 2015

Diezmado por el azote de la crisis y la pandemia de la corrupción que él mismo ha generado, el régimen político actual ha llamado a rebato a sus intelectuales para crear el clima necesario con el que afrontar un cambio sin cambio, es decir, un cambio con cambiazo.

No es casualidad que comiencen a proliferar estudios sociológicos que, basados en demoscopias electorales, anuncien alteraciones del sistema de partidos tan probables en su envoltorio como falsas en su verdadera esencia.

Estos estudios, que preconizan que el bipartidismo actual probablemente dé paso a un modelo tri o quizá cuatripartito, indican que, según los barómetros del CIS, el Partido Popular y el PSOE se encuentran con una intención directa de voto tan deteriorada que habría que remontarse a la época de Alianza Popular para igualarla en el primer caso, sin que existan precedentes en los últimos treinta y ocho años en el segundo, con la excepción de 1993 y 94. Y concentran toda su erudición analítica en dilucidar si en las elecciones generales de 2015 la ley D´hont y el sesgo de la provincia como circunscripción electoral serán suficientes para mantener el statu quo actual o si, por el contrario, generarán un nuevo sistema de partidos.

Por objetivo que sea el análisis sociológico que realizan, estos informes no hacen sino echar tinta de calamar en las aguas estancadas del poder oligárquico para confundir a los ciudadanos, presentándoles un mero cambio accidental como una modificación sustancial. Para aceptar la impostura, habría que desconocer la ciencia del poder que, muy al contrario que la sociología, caracteriza un régimen político y es mucho más exacta, porque se rige siempre por los mismos principios que Maquiavelo y Montesquieu nos mostraron ya hace siglos.

El hecho de que haya tres o cuatro partidos con verdaderas posibilidades de formar gobierno o de influir en el mismo, no trasforma en absoluto nuestro sistema de partidos. Tan sólo agrega nuevos caciques en el reparto del poder confiscado a los ciudadanos desde que se aprobó la ley electoral en el año 1977 y se blindó constitucionalmente la circunscripción electoral provincial en el 78. El paso de dos a cuatro partidos dominantes no hace sino transformar un duopolio en una oligarquía, pero en modo alguno modifica el régimen de poder instaurado a la muerte del dictador. Pues para ello es absolutamente necesario que el régimen de poder que éste instituye se transforme, otorgando el poder a los ciudadanos a través de un sistema electoral verdaderamente representativo, de manera que los partidos políticos -con primarias o sin ellas- no puedan bloquear a ningún ciudadano sus posibilidades de presentarse en solitario a unas elecciones. Sólo así puede emerger la libertad política de las fosas marianas en las que se encuentra secuestrada.

El parlamentarismo de listas abiertas o cerradas es consustancial a la partidocracia, ya sea en la forma de la actual diarquía o de la oligarquía que parece delinear el horizonte, porque en todo caso implica una sinarquía antitética con la idea de democracia cuya única alternativa la genera el diputado de distrito. Por algo Francia, Reino Unido y Estados Unidos, los tres países más han luchado por la causa de la libertad, lo tienen instaurado. Por algo los países que apenas la echan de menos, carecen de él.

En España sólo existe un partido con posibilidades de formar gobierno que apuesta por una fórmula electoral que se acerca a este paradigma de la representación política. Ese partido es Ciudadanos y si finalmente dispone del poder que le auguran los sociólogos del establishment, es seguro que no travestirá el duopolio actual en oligopolio. Lo transformará en democracia.

ORTEGA LARA EN SEVILLA
'El que niegue que este modelo territorial es un fracaso, es un necio'
Gaceta.es  2 Marzo 2015

El cofundador de VOX alertó sobre la presencia de "una clase política enferma de nepotismo tras 30 años de degradación de las instituciones".

José Antonio Ortega Lara ha estado este domingo junto al presidente de VOX, Santiago Abascal y el candidato a la presidencia de la Junta de Andalucía, Francisco Serrano, en un multitudinario acto donde ha alertado sobre "la degradación de la instituciones y la enfermedad de la clase política".

Ortega Lara ha explicado que la recuperación "llegará pero tardará varias décadas". "Es una cuestión de educación, exigencia y conciencia", ha mantenido, al tiempo que ha explicado que la clave son "los argumentos sólidos de carácter ético y moral".

“El modelo territorial españolas es algo que ha fracasado", según Lara que se ha mostrado muy contundente en este sentido: "El que niegue que el actual modelo territorial es un fracaso que ha provocado recelos y envidias entre los españoles es un necio"

El cofundador de Vox cree que es el momento de "luchar por la democracia frente a regímenes totalitarios y populistas que quieren tanto a los pobres que los multiplican". Ante la amenaza islámica, Lara ha subrayado que "es una amenaza muy real, buscan reeditar Al-Andalus con el objetivo de destruir la civilización e instaurar un régimen totalitario".

'Diremos la verdad, aunque moleste'
Por su parte, Santiago Abascal ha reconocido que su formación "dirá la verdad, moleste a quien moleste" y ha lamentado que mucha gente tenga "resignación y miedo ante un régimen que va a superar los 40 años de Franco". En este sentido, Abascal ha lamentado que la oposición del Partido Popular no hay combatido "el régimen socialista, el nepotismo y la corrupción".

"Los andaluces deben elegir entre el voto para que el que va de frente y el voto para que el que se pone de perfil", ha subrayado Abascal que cree que el llamado voto útil al PP es "un voto cobarde que apostará por un mal menor para evitar un mal mayor".

La universidad española
Una revancha bien calculada en las aulas
José Bastida Libertad Digital  2 Marzo 2015

En este Gobierno temeroso y petimetre hay, por fin, un alto cargo valiente: la secretaria de Estado de Universidades, Monserrat Gomendio; quien ha tenido el arrojo de dar una diagnosis veraz de la universidad pública, una de las instituciones más importantes y también más opacas e ineficientes. Gomendio, en un alarde de responsabilidad política, ha declarado que el sistema universitario español es insostenible porque no funciona ni en fondo ni en forma. Aunque no dice nada que toda la sociedad no sepa, es un manifiesto digno de elogio.

El tinglado de la cincuentena de universidades con sus múltiples campus es un montaje de la época del felipismo para tener a una juventud fuera de las estadísticas del paro y colocar a muchos compañeros de viaje del peculiar y feraz socialismo español. La operación política fue magistral: todo el aparato ideológico y doctrinal del Estado quedó en manos de la izquierda y el nacionalismo (sólo se les dejó algún departamento de facultad al Opus, para disimular). "Por fin, el hijo y la hija del obrero pueden ir a la universidad", rezaban los demagógicos eslóganes felipistas. Y aquellos vientos han traído las tempestades de deuda, endogamia, ineficiencia y fraude académico que sufre una institución desprestigiada e imposible de mantener.

Pero, para la mendaz y cínica izquierda, la inversión no ha podido dar mejores resultados: las nuevas generaciones, las "mejor preparadas de la historia" (es otro mentiroso eslógan de la carcundia progre), son un suculento vivero de votos porque han sido instruidas en la apología antisistema, pagana y relativista por un cuerpo docente convertido en casta funcionarial (la auténtica y eterna, a la que pertenece el staff de Podemos) que vela por sus intereses “públicos”. Un cálculo acertado.
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En muchos institutos y campus se combaten valores como el de la libertad y la responsabilidad individual (Karl Popper) para centrarse en el adoctrinamiento ideológico colectivista, tribal y sectario. Ese discurso apologético e intimidatorio, idéntico en sus métodos al del nacionalcatolicismo franquista, y que ha inundado las aulas durante los últimos 35 años, mediatiza ahora a esas generaciones que con su voto decidirán una España ya dominada por la zafiedad y el ruido furioso de los que van a venir con su revancha bien calculada.

5 años de régimen
Levantémonos de una puñetera vez por el cambio en Andalucía
Pedro de Tena Libertad Digital  2 Marzo 2015

Hay mensajes equívocos y mensajes equivocados. Casi todos los mensajes de la tribu política andaluza, Podemos incluido, son mensajes equívocos porque admiten diferentes interpretaciones, alguna de ellas contradictorias entre sí. Por poner un sencillo ejemplo, cuando el PSOE habla de Andalucía y se envuelve en su bandera no se refiere a una Andalucía históricamente retrasada, resignada, genuflexa y apática. Proyecta una Andalucía que, juran, lleva en su esencia el código genético nacionalista-socialista gracias a la inseminación artificial que perpetraron en su seno entre 1979 y 1982 quienes se apoderaron de sus instituciones, valores y dineros. Cuando el PP habla de Andalucía y de los cambios que precisa no concreta cuáles son abriendo un melón deductivo de enormes dimensiones. Nadie se ilusiona con una reforma de Andalucía que no se propone con claridad y valentía. Ya se sabe que el diablo está en los detalles. Como ya se vio lo que se vio en 2012, el miedo es libre y la fuga de votos también. Cuando Ciudadanos, UPyD, Vox o Podemos hablan de Andalucía apenas concretan porque no tienen programa posible ni análisis de lo que ocurre. Por tanto, las elecciones andaluzas se nutren del equívoco, un magma pseudo intelectual del que saldrá, como siempre, el incumplimiento, la traición, la inmovilidad o la desidia.

Junto a los mensajes equívocos, hay algunos otros que son mensajes claramente equivocados. Cada vez que Izquierda Unida, Podemos, Ciudadanos e incluso el PP han destilado la idea de que podrían apoyar la estabilidad de un gobierno del PSOE si resulta agraciado, otra vez, con la mayoría de los votos, mandan en realidad un mensaje gatopardiano a los andaluces más avispados y despiertos que subraya la imposibilidad del cambio y la reforma que se predica. Nada puede reformarse en Andalucía si el régimen nacido de la ocupación de su Admistración Pública, de sus Cajas de Ahorros(sin investigar aún),de sus presupuestos, subvenciones y adjudicaciones inclusas, claro, de su sanidad, de su educación, de su comunicación pública y mucha privada, no es reemplazado por una organización más decente y liberal de la política y la democracia. No se trata de pedir la luna. Se trata de impedir que se reproduzca un régimen que ha sido fatal para el nivel de vida, la iniciativa y la moralidad de los andaluces en más de tres décadas. Izquierda Unida, como antes el andalucismo suicidado, ha sido el último ejemplo de que desde dentro y apuntalando a la satrapía sólo se contribuye a fortalecer al monstruo.

Por tanto, dejémonos de equívocos y, lo que es más urgente aún, dejémonos de mensajes equivocados. De lo que se trata el día 22 de marzo es de la reforma general de Andalucía, una reforma decidida que será larga si quiere ser fecunda. El primer paso de esa reforma es que no vuelva a gobernar, ni en las formas ni en el fondo, el PSOE andaluz. Este es el voto del cambio, el voto útil, el voto inteligente y voto del futuro. Se dirá que es un mensaje negativo. Bien, Pongámoslo en positivo. Se trata de que un partido o grupo de partidos demócratas andaluces pongan la democracia y los bolsillos de su gente por encima de todo. Ello significa poner fin a una dominación infame que dura ya casi 35 años -casi tanto como el franquismo -, que ha servido, esencialmente, para que varias generacionesn de socialistas se hayan enriquecido y colocado mientras la inmensa mayoría de la población perpetuaba su dependencia de la Junta y su distancia de las regiones más prósperas de España y Europa. Se trata de reformar unas estructuras que no han servido para desarrollar Andalucía sino para el cebamiento de un partido que ha tejido una de las telas de araña más espesas de intereses y privilegios de las que se han tejido en España(aunque no sea la única). Sí, estoy pìdiendo una solución a la extremeña de gobierno entre el centro derecha andaluz, el centrismo de raíz liberal y socialdemócrata y la izquierda cabal, que creo que alguna nos queda. Ese es el cambio que conduce al futuro. Si el PSOE vuelve al gobierno, seguiremos en las cavernas.

El mensaje equívoco y equivocado de que se apoyará al PSOE si gana, debe ser sustituido por otro: el PSOE no debe ganar ni gobernar porque en tal caso ninguna mejora será posible en una tierra que debería ser uno de los más importantes centros de gravedad de España y Europa, por su riqueza, su potencia y su ubicación geoestratégica. Voten lo que quieran, que son libres, pero el voto del cambio es para cambiar, no para repetir el cromo. Casi 35 años de fracaso y corrupción deberían bastarnos a los andaluces para levantarnos de verdad de una puñetera vez. A ver si a ésta, es.

movimiento identitario
La remigración es una buena idea, pero es demasido tarde para aplicarla
Minuto Digital  2 Marzo 2015

Mandalay, responsable de Résistance Républicaine-Bélgica
Desde hace un cierto tiempo, vengo observando la acción del movimiento por la remigración, idea propuestra por Laurent Ozon, un intelectual y político identitario.

Este movimiento ha elaborado una reflexión y un proyecto estructurado de remigración, que va más allá de la fórmula lapidaria: “¡Te adaptas o te marchas!”, dirigida a todos esos millones de extranjeros que ocupan nuestro país sin tener ninguna intención de integrarse ni de respetar la casa ajena que les ha abierto las puertas.

Desde el pundo de vista del “concepto”, y por lo tanto únicamente teórico, toda iniciativa que busca encontrar una solución, cuanto más pacífica mejor, al problema que plantea el islam en nuestro país, es una iniciativa bienvenida.

Un proyecto claro y bien elaborado en vista de facilitar el retorno de los inmigrantes hacia sus distintos países de origen, es una propuesta que merece atención. Pero falta explicar claramente los mecanismos para llevar a cabo esa iniciativa.

La primera condición para empezar a tratar el tema es la de admitir la perogrullada de que hacen falta dos personas para establecer un diálogo. Hablo de diálogo, y no de palabrería pringosa de taqiyya que no llevan más que a un gasto inútil de saliva.

La segunda condición indispensable es de fijar(se) un límite que no se puede traspasar. Es el límite a partir del cual no es posible negociar nada ni obtener ningún resultado aceptable. Es el punto que bautizaremos: “punto Chamberlain/Daladier”. Es el punto a partir del cual la frase de Churchill toma todo su sentido. Después de los acuerdos de Munich, Churchill dijo: “Habéis querido la paz, asi fuera al precio del deshonor. Pues tendréis la guerra y tendréis el deshonor”.

Estamos actualmente frente a un proceso de invasión de nuestros países, por una inmigranción descontrolada, con el corolario de la Gran Sustitución de las poblaciones europeas. La advertencia de Renaud Camus es totalmente acertada.

Desde un punto de vista “práctico”, la concreción de un proyecto de remigración, con largas negociaciones entre distintos Estados con intereses divergentes, me parece un ideal practicamente inaccesible por falta de tiempo.

Esta dificultad previsible no es una razón suficiente para no intentarlo, pero tampoco es una razón para ser estúpidamente optimista. Pienso que este tipo de negociaciones (si tienen lugar algún día…¿pero cuándo?) llegarán sin duda demasiado tarde. Para que el proyecto de remigración hubiera podido ser una solución eficaz y pacífica a la problemática de una inmigración vuelta incontrolable, hubiéramos tenido que iniciarlo hace 10 o 15 años.

Cuánto más pasa el tiempo, menos creo que la remigración sea una solución factible y pacífica a los problemas que tenemos hoy. Es una buena idea, pero llega muy tarde.

Hoy, esta inmigración, cada vez más visible, acrecienta los factores de conflicto al quererr imponer sus modos de vida, su cultura surgida de tradiciones que no son las nuestras y sus propios modos de pensar a las poblaciones de los países de acogida.

Esta minoría impone sus conceptos y su visión del mundo a los miembors de su comunidad, ¡pero además esta minoría exige a los que los reciben que se adpaten a sus conceptos! De lo contrario es la yihad y la muerte de los recalcitrantes.

Todos los factores que condicionan un conflicto civil (a escala de nuestro continente) están dados. Sólo la madurez de esos factores no ha sido todavía alcanzada. Ya sólo es cuestión de tiempo. Porque la guerra la tendremos, queramos o no.

Asamblea por la Escuela Bilingüe
Ana LosadaCronica Global  2 Marzo 2015

El próximo 10 de marzo comenzará el periodo de preinscripción escolar 2015-16: ese día muchos padres habrán visitado ya numerosos colegios, leído folletos informativos, consultado webs y escuchado a diferentes responsables de centro vender las “ventajas competitivas de sus centros respecto a otros”. Pero ninguno de ellos habrá encontrado un centro escolar público o concertado donde se les garantice una enseñanza en las dos lenguas cooficiales: castellano y catalán.

Para aquellos que formamos parte de asociaciones que defienden el bilingüismo, este periodo de preinscripción es lo más parecido a “El día de la Marmota”. De nuevo, muchos padres se sorprenden de que sus hijos sólo puedan estudiar en catalán; de nuevo, muchos nos contactan y preguntan si sabemos de centros donde se incluyan las dos lenguas como vehiculares y de nuevo, el miedo a solicitarlo y que su hijo sea luego señalado.

La mayoría de los padres desconocen que el modelo educativo al que tienen derecho sus hijos, es un modelo bilingüe, que siempre ha sido este y que el modelo de inmersión lingüística no es el legal. Así se lo ha recordado al Gobierno autonómico, en reiteradas sentencias, el Tribunal Supremo y el TSJC. Estas sentencias concluyen que la LEC, que ampara la inmersión lingüística, sólo es constitucional en este punto SI hay un equilibrio entre las dos lenguas oficiales; es decir que la inmersión lingüística NO es constitucional porque prioriza y monopoliza la enseñanza de /en catalán por encima del castellano, cuando las dos lenguas son cooficiales en el territorio.

Y después de explicarles todo esto, solo nos queda decirles que no hay un solo colegio público o concertado que nos de la opción bilingüe sino que matricule a sus hijos en los centros y cursos donde se aplican ya sentencias. Y les animamos ,sí, pero les explicamos que es un camino largo hasta conseguirlo, que en este curso no será, que hay toda una burocracia, que tendrá que llegar a los tribunales como otros “padres-perseverantes-luchadores” llegaron y consiguieron una sentencia del TSJC y su posterior aplicación.

En la hoja de preinscripción no hay una casilla habilitada para solicitar bilingüismo, no se puede solicitar y la Generalitat cambia el poder por el querer y nos cuenta que ningún padre lo “solicita”. La AEB ( Asamblea por la Escuela Bilingüe) les anima: “¡Pídanlo! ” imprímanse nuestro folleto y adjúntenlo a la hoja de preinscripción, oblíguenles a darnos respuesta de cuantos centros en su municipio dan más horas de castellano y cuando llegue la respuesta ( no hay centros) plantéese seguir recurriendo o cambiar a sus hijos a un centro privado y que “los que dicen que no existimos” paguen los costes, como así les obliga la LOMCE.

Pero recuerden, antes de entregar esa hoja de preinscripción, es imprescindible desechar su principal mantra: “ Los que quieren más castellano están en contra del catalán” porque ese es su argumento. El nuestro es otro: queremos lo mejor para nuestros hijos, que estudien, aprenden y quieran sus dos lenguas: el catalán y el castellano

"La principal arma de esta organización terrorista es la intimidación"
“Es la Tercera Guerra Mundial", dice el rey Abdalá II de Jordania sobre la lucha contra el autodenominado Estado Islámico
www.latribunadelpaisvasco.com  2 Marzo 2015

"Como ya dije a los líderes del mundo islámico y árabe, así como al mundo en general, (la lucha contra el autodenominado Estado Islámico) es la Tercera Guerra Mundial, que se hace por otros medios. Esto une a los musulmanes, a los cristianos y a los representantes de otras religiones en esta lucha generacional en la que todos tenemos que estar juntos", ha explicado el rey Abdalá II de Jordania en una entrevista exclusiva concedida al periodista norteamericano Fareed Zakaria (CNN).

Según el monarca, "no se trata de una lucha occidental", sino de "una lucha dentro del Islam donde todo el mundo se ha unido contra estos bandidos".

En su primera entrevista desde que la organización terrorista Estado Islámico publicara el brutal video del asesinato del piloto Muad al Kasaesbe, el rey admitió que no vio la grabación. "Muchos de nosotros nos negamos a ver lo que creo que es propaganda. (…) Usan la intimidación como arma principal", afirmó Abdalá II, pero añadió que, como no podía ser de otro modo, no pudo evitar ver algunas fotos del asesinato en los medios de comunicación.

El rey indicó que con la publicación del vídeo, la organización terrorista busca intimidar a los jordanos, pero considera que consiguieron "el efecto inverso". "Tratan siempre de intimidar, asustar, llevar el miedo a los corazones de la gente. Este es un grupo que trabaja a través de intimidaciones. Están tratando de inventar falsamente un vínculo con un Califato, con nuestra historia en el islam", señaló el monarca jordano.

"No sé quiénes son estas personas, pero definitivamente no tienen ninguna relación con nuestra fe. Y su líder Abu Bakr al-Baghdadi (…) no tiene nada que ver con los principios del Islam".

La historia de ocho billones de euros que pueden destrozar el 2015
El Confidencial   2 Marzo 2015

La deuda en dólares de países y corporaciones no estadounidenses ha crecido un 50% en cinco años. La subida del billete verde y el cambio de sesgo de la FED pueden provocar una crisis mundial

REUTERS/Philippe Wojazer

Venimos contando en nuestro particular ‘directo de mercados’ –que no son sino claves de lunes a viernes para entender lo que está pasando– cómo uno de los grandes temas del año es la subida parabólica del dólar frente la práctica totalidad de las divisas mundiales.

Algo que afecta

- no sólo a Estados Unidos, que pierde competitividad y ve a sus compañías sufrir a la hora de repatriar el 50% de beneficios que obtienen extramuros a su propia moneda,

- sino también a China, ya que el yuan, por tener su destino unido al revalorizado billete verde, se ha situado en máximos de siete años respecto al euro, su segunda mayor contrapartida comercial, afectando a su relación de intercambio; un deterioro que ha alimentado los rumores de una devaluación de imprevisibles consecuencias,

- y, sobre todo, a los emergentes, que observan compungidos cómo la depreciación de sus respectivas divisas frente a la estadounidense afecta al flujo de capitales a sus paises, encarece sus costes de financiación y, llegamos a la madre del cordero, puede condenar la viabilidad futura de sus finanzas tanto públicas como, en algunos casos, corporativas.

¿Por qué?

Miren, en los últimos cinco años el saldo vivo de la deuda en dólares de estados y firmas no estadounidenses ha crecido, ni más ni menos, que un 50%, al pasar de los seis billones de dólares a los nueve existentes en la actualidad (vid supra, gráfico de la derecha). Al cambio actual, un poco más de ocho billones con 'b' de euros, siete veces el PIB español.

Buena parte de ese incremento corresponde a emergentes, incluidas la propia China, India o Brasil, e incorpora junto a la financiación bancaria o la del mercado de bonos onshore, las emisiones offshore a través de vehículos creados al efecto que buscan maquillar la posición deudora de quienes los utilizan, muchos de ellos compañías privadas. El uso de estos instrumentos en el caso brasileño –que sufre un real en mínimos mientras el coste de su renta fija soberana se ha disparado– es especialmente sangrante.

Se trata de un salto brutal que perseguía en su momento favorecerse de los menores tipos de mercado exigidos por los inversores como consecuencia de la denominación de las emisiones o créditos en moneda fuerte. Sin embargo, dicha ventaja se ha visto más que compensada, negativamente, por el aumento del 18% que ha vivido la divisa de Estados Unidos a nivel mundial desde el verano de 2014.

Esto significa que, de media, las obligaciones con respecto a los acreedores de los países afectados se ha incrementado en casi veinte puntos porcentuales en poco más de ocho meses, afectando a su capacidad de repago, algo que se produce en un momento en el que los ingresos fiscales de muchos de los deudores, por su carácter eminentemente exportador de materias primas de todo tipo, se están deteriorando de manera acelerada mientras que la inflación que importan, como consecuencia del desplome de sus divisas, aumenta la precariedad interna y pone en riesgo la cohesión social.

Es verdad que puede que, en el ámbito empresarial, parte de esas posiciones tengan cubierto el riesgo de cambio. No es menos cierto que el porcentaje de endeudamiento en dólares en proporción al total en muchas de estas naciones se encuentra muy alejado de los niveles que ocasionaron las sucesivas crisis de finales de los noventa, siendo extraño el caso en el que superan el 40% (vid infra). Y, aunque en los más de los casos el apalancamiento supera el volumen de reservas foráneas en su banco central, pocas economías tienen problemas acuciantes de vencimientos a corto plazo.

Menos mal.

(vía Nomura)

Sin embargo, no por ello deja de tratarse de un tema sustancial en este ejercicio, cuyo segundo mes acaba de terminar.

No en vano, si realmente se produce finalmente el cambio en el sesgo de su política monetaria por parte de la Reserva Federal e inicia la subida de sus tipos de interés de intervención, el fenómeno se puede acelerar y una nueva crisis emergente de carácter mundial situarse encima de la mesa. Al final, en este tipo de países, el concepto profecía autocumplida derivada de un deterioro rápido y simultáneo del entorno suele cumplirse.

Y no, en este caso la banca no será la damnificada... por una vez.

Buena semana a todos. Les espero en el 'directo de mercados'

 

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******************* Sección "bilingüe" ***********************

 


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