AGLI Recortes de Prensa    Jueves 12  Marzo 2015

Déficit, Sanidad pública, abusos... y más cosas
Antonio García Fuentes Periodista Digital 12 Marzo 2015

Cuándo todo se desmadra (y en España “somos maestros en ello”) vienen las penurias y calamidades hacia las que caminamos, puesto que lo que tenemos encima, no ha finalizado; ni mucho menos. Se ha malgastado mucho, se ha tirado más y ahora hay que reponerlo, sea como sea; pero desde luego, desde el rey hasta el sepulturero del último municipio y como “empleados públicos”, tienen que marcar pauta rebajándose sus salarios y “anexos”, que por ser fijos los tienen seguros, cosa que el resto de españoles no.

Se habla del “déficit”; que unos entendemos pero que la mayoría no; por lo que hay que explicarlo de forma entendible. Si usted gana mil euros cada mes y se gasta mil doscientos; su ruina es previsible y si no corta a tiempo, reduce sus gastos en su casa y paga la deuda acumulada, se queda... “hasta sin rollo de papel higiénico”, por cuanto llegado el momento de quiebra, le embargan “hasta el apellido”.

En los gobiernos es lo mismo y sean los de un pequeño ayuntamiento o del Estado nacional y sus aparatos; sólo que en estos casos, ellos tienen unas leyes en que no se les puede embargar y de ahí el abuso, puesto que de esos desastres tampoco responden los regidores, como debieran responder, con sus propios bienes e incluso yendo a la cárcel, puesto que hacen malversación de fondos, gastándolos en absurdos.

Por tanto y para prevenir estos desastres que hoy gravitan sobre todos nosotros, puesto que nos obligarán a pagar “los platos que otros han destrozado”; debemos pedir y que sea impuesto por ley, el déficit “cero”; o sea, que ningún organismo oficial, pueda gastar ni un céntimo más de lo que recaude y si lo hace, el responsable y de inmediato, sea detenido y a la cárcel, embargándole todo lo que tiene él y sus más directos allegados; hijos y consorte... seguro que así, no se desviaban ni en un céntimo.

Esa administración aun así no es la correcta; puesto que lo correcto es lo que cualquier sensato hace en su propia casa, o sea, que no se gasta todo lo que ingresa sino que guarda una parte para prevenir futuros más o menos lejanos y en que pueda necesitar de ese ahorro.

Yo estimo que en el aparato oficial, se debiera ahorrar como mínimo un diez por ciento de los ingresos y para imprevistos necesarios, catástrofes y similares; puesto que es el ahorro el que soluciona ello; y le enseñanza nos la da la propia Madre Naturaleza, en todas sus formas de vida. Simplemente vean ello y estúdienlo.

Recientemente se ha reunido las que dicen ser “las 20 economías más fuertes del mundo” y visto el desastre de toda la economía mundial (reitero toda: unas más otras menos pero todas) acuerdan cosas, que ya las sabía mis sabia abuela, que era analfabeta... “si ganas cinco, no te gastes más de tres, guarda las otras dos para el porvenir... te harán falta”. Veamos.

El Grupo de las 20 economías líderes alcanzó un acuerdo sobre la necesidad de aplicar rápidamente recortes presupuestarios para calmar a los mercados financieros globales, atemorizados ante la crisis de deuda en Europa. La ministra de Sanidad confiesa que se está estudiando el “copago”. Las multas de tráfico las han subido de forma escandalosa. Se buscan nuevos ingresos sobre la base de nuevas prohibiciones de fumar en establecimientos comerciales, etc. etc. Todo esto no son otra cosa que nuevas formas de presionar al indefenso súbdito (que no ciudadano) para de forma arbitraria sacarle cuanto más mejor. De ahí la subida del IVA, de los carburantes, del tabaco y de todo lo que se ponga por delante; hasta llegar a aquel triste chiste... “tienes gato pagarás un impuesto... no tienes gato, pagarás igual impuesto, por no tenerlo”.

Lo único lógico y aceptable para mí, es el “copago” médico y el control de las recetas de medicinas a dosis mínimas y necesarias; el derroche de la Sanidad Pública y que viene desde “los tiempos de Franco”, tendría que terminar así; el usuario no es consciente de lo que ello significa y el administrador y empleados, en general, tampoco; todos “a morder” de un suculento botín, el que mal administrado y usado, termina en la ruina que se teme si no se toman medidas correctoras... medidas por otra parte, que ya tenían tomadas y desde hace muchos años, otros países europeos “de campanillas”, por tanto no nos asombremos y colaboremos.

Así es que a ahorrar todos... pero todos... ya digo, desde el rey al sepulturero.
NOTA: Lo escribí en 2010… “Lo podía haber escrito esta mañana”.
(Escritor y filósofo) www.jaen-ciudad.es (allí mucho más)

Una visión diferente sobre el ciclo de España
Juan Laborda www.vozpopuli.com 12 Marzo 2015

La actual crisis sistémica de la economía española se encuadra dentro de lo que técnicamente se denomina recesión de balances. Ése ha sido, es y será nuestro diagnóstico sobre la economía española. Bajo este análisis la dinámica actual de nuestra economía constituye una huida hacia adelante. No hay ninguna mejora de nuestro aparato productivo, todo es humo propagado por una brutal propensión al riesgo en los mercados financieros. Sin embargo, los ciclos de aversión al riesgo existen, y cuando aumenten las primas de riesgo globales nuestro país no estará preparado. Nos encontramos de nuevo ante la paradoja de la tranquilidad derivada de la hipótesis de inestabilidad financiera de Hyman Minsky.

A pesar de las incongruencias y limitaciones de las cifras oficiales, sí que podemos hacer una perspectiva razonable de la economía española si ponemos en conexión distintas fuentes estadísticas de datos económicos. En este sentido, si tomamos los datos de Contabilidad Nacional –PIB y rentas-; los de las Cuentas Financieras –evolución de la deuda de los sectores económicos-; los de la Balanza de Pagos -sobretodo cómo se financia nuestra deuda externa-; y la Encuesta de Población Activa (EPA) se obtiene una fotografía de conjunto tremendamente preocupante. De ello ya hemos hablado. Sin embargo me interesa más el razonamiento desde la Teoría Económica.

Ausencia de nuevo modelo productivo
El actual ejecutivo, viendo que sus recetas neoclásicas no generaban la tan cacareada mejora de nuestro aparato productivo, inició, en plena burbuja en los mercados financieros, otra huida hacia adelante. Nos parecemos más a Grecia de lo que algunos se pueden imaginar. El motor del crecimiento y del empleo es el consumo privado y el sector servicios, en un contexto de deflación y caídas de rentas salariales. Por contra, las cifras relativas a disponibilidades de bienes de equipo continúan débiles. La demanda interna crece, mientras que no se moderniza nuestro aparato productivo, empeorando nuestra competitividad.

La huida hacia adelante se financia mediante niveles récord de deuda pública y deuda externa neta. En realidad lo único que ha mantenido a flote nuestra economía es la llegada de flujos de inversión extranjeros concentrados en operaciones especulativas debido al bajo precio del activo correspondiente, bajo el paraguas de la “seguridad” aportada por los bancos centrales. Dichos flujos de inversión extranjeros se han destinado básicamente a financiar al Tesoro y a las emisiones de bonos corporativos de las grandes empresas. Apenas hay mejora en nuestro aparato productivo. En definitiva, el crecimiento español se está financiando con más deuda pública, induciendo a su vez a un aumento de la deuda externa neta, en niveles récord. Para un crecimiento del PIB nominal en 2014 del 0,89%, la deuda externa ha crecido a tasas ligeramente superiores al 3%.

En vez de iniciar una fase de incremento y modernización de nuestro aparato productivo, que debería haber sido paralela a un proceso de reestructuración de nuestro sector bancario y de nuestra deuda privada, se optó por empobrecer a las rentas del trabajo en aras de una falsa competitividad, e incrementar la deuda pública financiando a terceros insolventes. La tasa de paro de nuestro país, una vez que se ajusta por precariedad, conocida como U6, es la más alta entre los países de la OCDE. En definitiva, se protegió exclusivamente a los acreedores y a los oligopolios patrios que se forraron en el período de la burbuja inmobiliaria.

Si se quiere mejorar la competitividad, nuestra economía debe alejarse del consumo, el bajo nivel de ahorro e inversión, el endeudamiento individual y las burbujas especulativas. Sería fundamental introducir la política industrial con la implementación de un programa nacional de inversión pública y privada. Las reformas estructurales no tienen nada que ver con lemas desgastados de la liberalización.

Ciclos de aversión-propensión al riesgo
El crecimiento de España, en definitiva, se basa en el consumo privado, intentos de reactivar el ciclo inmobiliario, y no en nuevo modelo productivo. Para ello, en ausencia de rentas salariales, el crecimiento se está financiando con más deuda, de ahí que la deuda total, pública, y externa neta alcancen niveles récord histórico. La situación se vuelve más irrespirable cuando la explosión de nuestra deuda pública va más allá de los estabilizadores automáticos. Parte del incremento del stock de deuda pública emitida por la Administración Central del Estado corresponde a fondos que se destinan no a sufragar gastos operativos corrientes o de capital, sino a ser nuevamente prestados a terceros. La cifra acumulada para el período 2008-2013 supera los 230.000 millones de euros, solo en la administración central.

Todo ello ha sido posible debido a la tremenda propensión al riesgo de los mercados financieros globales, por obra y gracia de los Bancos Centrales. Sin embargo, cuando aumente la aversión al riesgo en los mercados financieros, la situación cambiará drásticamente. Los ciclos de aversión al riesgo y la reversión a la media en las primas de riesgo siempre se cumplen. Entonces es muy probable que España entre en un círculo vicioso: crisis de deuda soberana, crisis de balanza de pagos, crisis bancaria, y crisis de la Seguridad Social. Sólo un dato, si revierte a la media la prima de riesgo de nuestro país, la carga financiera de la deuda soberana del Estado se aproximará a los 50.000 millones de euros. Ahora ya está en niveles récord históricos, 33.000 millones de euros. ¿Es consciente de ello Rajoy? Creo que no.

Una recuperación ya vista
Roger Senserrich www.vozpopuli.com 12 Marzo 2015

Tras años de arranques en falso, brotes verdes ilusorios y promesas de futuros mejores a la vuelta de la esquina, parece que la recuperación económica en España empieza a consolidarse. El paro está disminuyendo, las empresas expandirse de nuevo, las cuentas públicas poco a poco recuperan el pulso, y los políticos andan de nuevo poniéndose medallas. En un eco de tiempos pretéritos, el PIB español está creciendo por encima de la media de la eurozona. Queda mucho, muchísimo camino por recorrer, pero parece que tras ocho años horribles lo peor ya ha quedado atrás.

Aún así, es mejor no caer en el optimismo. Del mismo modo que es importante entender las causas de una crisis económica para evitar repetirla, no está de más echar un vistazo a los motores de la recuperación para saber si hemos hecho los deberes y cambiado nuestro dichoso modelo productivo que todos dicen querer superar.

Para empezar, crecer por encima de la media de la eurozona puede parecer meritorio, pero es casi lo mínimo exigible. España ha destruido mucha más riqueza que la media y viene de un agujero mucho más profundo, así que nuestra tasa de crecimiento va a ser más rápida simplemente porque estamos convergiendo con la media. Mirando las previsiones de la comisión, nuestra proeza resulta ser poco remarcable – seríamos decimoterceros en crecimiento en una lista de veintiocho. Las cifras de empleo son algo más halagadoras (quintos) pero contando que nadie en la UE excepto Grecia y Lituania han sufrido una catástrofe laboral parecida, es casi lo mínimo que podríamos exigir.

De todas las previsiones económicas, sin embargo, hay una que debería alarmarnos especialmente: el crecimiento de la productividad. En esta lista España está vigésimo tercera, con una aumento del 0,4% este año. Polonia, el líder de la clasificación (un país con una población similar a España y que está convergiendo rapidísimo), va a rozar el 3%, algo que debería darnos un punto de referencia sobre a qué deberíamos estar aspirando. El crecimiento de la productividad español recuerda, otra vez, al que veíamos en los años anteriores a la crisis, cuando el crédito fácil impulsaba el consumo y podíamos gastar lo que no teníamos a base de deuda.

Esta cifra, la productividad que no llega, es una señal meridianamente clara de que aunque la economía vuelve a dar cifras positivas, es muy probable que el modelo productivo que tenemos detrás sea casi el mismo de antes.

Ahora mismo España (y el resto de la eurozona) disfruta de varios factores que están sirviendo como vientos favorables para la recuperación: la caída del precio del petróleo, que ha actuado como un “estímulo fiscal” externo, la caída del euro, que está favoreciendo las exportaciones, y una política monetaria al fin claramente expansiva por parte del Banco Central Europeo. Si a esto le sumamos que tras ocho años de recesión probablemente habíamos llegado a un punto que no quedaba demasiada riqueza que destruir, nos hemos empobrecido lo suficiente como para que la gente quiera comprar nuestros saldos, y que gracias a la tímida recuperación el sector público ha empezado a abandonar las políticas de austeridad más dolorosas (eso, y que es año de elecciones y no tocan recortes) creo que basta para explicar casi toda nuestra recuperación. No es difícil ver que en esta lista no hay nada que realmente tenga mucho que ver con el gobierno; el crecimiento, casi en su totalidad, está viniendo por una combinación entre pura inercia y factores externos, no un cambio en nuestra estructura productiva.

¿Qué quiere decir esto? Si no hay reformas, el ciclo expansivo de la economía española de los próximos años va a ser tristemente familiar. La mayor parte del crecimiento no vendrá de ser más eficientes, ofrecer mejores servicios o desarrollar nuevas tecnologías; lo que veremos será una lento retorno de nuestras hordas de parados a empleos de segunda en trabajos poco productivos con contratos temporales de escaso futuro. La economía concentrará la creación de empleo en sectores con poco valor añadido, el mercado laboral seguirá horriblemente segmentado, y el PIB aumentará más porque tenemos a más gente haciendo trabajos de tercera que por haber inventado nada nuevo.

Gracias a la purga sufrida por nuestro sistema financiero, esta vez al menos no tendremos cajas de ahorros construyendo elefantes blancos y viviendas lejos de ninguna parte en otra burbuja inmobiliaria. Esto quiere decir que nuestra expansión no será tan rápida, extravagante ni artificial como la de la primera década del siglo, pero también que la tasa de paro se quedará encallada a medio plazo en un nivel deprimentemente alto (15-16%) antes de empezar a sufrir presiones inflacionarias.

La España del 2020, en otras palabras, será muy parecida a la España del 2006 o la del 1992: un país que incluso cuando las cosas van bien tiene una tasa de desempleo grotesca, genera empleo de baja calidad con demasiadas PYMEs incapaces de crecer debido a un mercado laboral absurdo y trabas burocráticas y un estado de bienestar que sigue sin redistribuir riqueza de forma eficaz.

A pesar de todos los aspavientos, proclamas y grandes declaraciones de este gobierno España apenas ha aprobado reformas de calado para salir de la crisis

La realidad es que a pesar de todos los aspavientos, proclamas y grandes declaraciones de este gobierno (y en parte también del anterior) España apenas ha aprobado reformas de calado para salir de la crisis. Con la excepción del sector financiero, saneado y purificado gracias al rescate europeo (sí, fue un rescate), el resto de la política económica de Rajoy ha sido una cuestión de matices, sin cambios substanciales en casi ninguna parte. El mercado laboral, con la posible excepción de la negociación colectiva, es igual de disfuncional que siempre; la educación apenas se ha tocado nada relevante; el mercado de servicios sigue lleno de trabas; la financiación autonómica ni siquiera se ha estudiado; no se ha liberalizado nada relevante; la administración pública no ha visto ninguna reforma; el sistema político no ha pasado de retoques; no hay medidas creíbles contra la corrupción. Fuera de imponer recortes a las autonomías y proclamar que los austeros eran ellos, el gobierno de Rajoy no ha hecho nada remotamente relevante para sacarnos de esta crisis o prevenir crisis futuras.

El resultado es que tenemos una recuperación como las de antes, con el país volviendo a los mismos problemas de siempre. Veremos qué gobierno sale de las elecciones de noviembre, pero de momento no aprendemos.

EN CADA 11 DE MARZO
GABRIEL ALBIAC. ABC 12 Marzo 2015
Aún hoy, al recordar las palabras de Rubalcaba, siento la acidez del vómito: nunca he visto exhibir el mal moral en una forma tan pura

HAY puntos en que la vida se vuelca. Y nada vuelve ya a tener sentido. En cada 11 de marzo tengo esta misma certeza de que esa fue la fecha que cerró el poco horizonte moral que quedaba aún abierto ante este pobre país, que temió siempre ser libre y pagar lo que ser libre exige.

Todo fue extraño en torno a la tragedia de esa fecha. Todo sigue empantanado, once años más tarde, en el mismo pacto de olvido que se selló en las 72 horas que siguieron al crimen. Y quien más y quien menos, cada uno de nosotros va tirando con la certeza a cuestas de no saber lo que en realidad pasó. Con la certeza, aún más dura, de que moriremos sin llegar a saberlo.

Fue extraño el atentado. Técnicamente. En nada equiparable a la liturgia que regula los ataques yihadistas. En Nueva York primero, luego en Bali y después de Madrid en Londres, el rito sacrificial fue consumado por soldados de Alá que, conforme a su jerga, se inmolaban llevándose por delante al mayor número posible de infieles. «Morían y mataban». Como dice el Corán que debe hacerlo un musulmán bueno. Aquí sólo mataban. Cuidando con esmero no sufrir ni un arañazo en las explosiones.

Fue extraño el modo en que, localizados por las Fuerzas de Seguridad todos los verosímiles ejecutores del atentado y teniendo ya al alcance de la mano una captura que habría proporcionado datos preciosos para la seguridad nacional y para la lucha mundial contra el islamismo, se operase con la increíble ineficiencia ¿ineficiencia? que acabó en la voladura de aquella extraña banda de harapientos camellos, minúsculos chorizos y sórdidos confidentes policiales, junto al edificio entero en el cual estaban rodeados. Uno hubo, incluso, que escapó corriendo. Testimonios y pruebas quedaron reducidos a polvo de derrumbe.

Fue extraño, sobre todo, lo que vino luego. Allá donde han golpeado, los atentados yihadistas soldaron una fuerte unidad en la nación agredida. Así fue en Nueva York, así fue en Londres. Años más tarde, pude palpar de cerca hasta qué punto esa soldadura fue impecable en el París de luego de Charlie Hebdo. Aquí, a las pocas horas del asesinato en masa, los líderes más rancios de la oposición socialista comenzaron a cargar las culpas sobre el Gobierno de España. Y a poco menos que justificar la piadosa respuesta del islam frente a la perversa complicidad española con el imperialismo, el sionismo y todos los diablos del averno. Aún hoy, al recordar las palabras de Rubalcaba, siento la acidez del vómito: nunca he visto exhibir el mal moral en una forma tan pura.

Tuvo éxito. Cuarenta y ocho horas después, las elecciones generales. Extrañamente, nadie ejerció la sensatez básica de aplazarlas: no se acude a las urnas en medio de una emergencia nacional; al menos, no se hace en ningún país civilizado. Sucedió lo que tantos temíamos. Una ciudadanía desnortada votó rendirse. La hipótesis Rubalcaba se impuso como una apisonadora: «¡Ha sido Aznar!», gritaban los bárbaros, que ni siquiera eran conscientes del suicidio al cual se encarrilaban ellos mismos. Lo peor estaba en puertas. Y llegó Zapatero. Y todo fue irreversible. Los casi ocho años de lo que es muy bondadoso llamar gobierno suyo reventaron para decenios esta pobre tierra. Acabó Zapatero. Pero nadie quiere recordar. Menos aún, saber. Duele. Demasiado.

Los de mi edad no verán curarse esa herida. Que nos pudre. Sabemos que todo quedará en noche y niebla. Ese fue el punto en el cual nuestras vidas se cerraron. Sin épica. Y fuimos zombis. Lo que somos.

El derecho que no existe
España y Pigmalión
ÁNGEL PUERTAS ABC Cataluña  12 Marzo 2015

Maestros, periodistas, políticos, literatos, padres… han ido hundiendo la autoestima del español

Bernard Shaw llevó al teatro el mito de Pigmalión. En la Inglaterra victoriana un atildado profesor de fonética apuesta con un amigo que él sería capaz de convertir a una barriobajera florista en una dama de alta alcurnia. Y, tras meses de enseñarle cómo hablar y comportarse en sociedad, lo logra. Cuando el amigo pregunta a la chica por el secreto del éxito ésta responde: “el profesor Higgins siempre confió en mí”.

Confiar en alguien es alentarle para que comience la marcha, es allanarle el camino ante el desánimo, es premiarle antes de llegar a la meta. A la inversa: vituperarlo es sobrecargarlo y anclarlo al suelo.

Reprocha un padre a su hijo: “¡Pero mira que eres tonto! ¡No sabes hacer la o con un canuto!”, o “¡si es que eres malo de verdad!”. El niño talla su identidad con el sórdido cincel de la infravaloración. Siempre ha oído de sus mayores que él es así de inútil o de malvado. ¿Para qué esmerarse, pues, en mejorar?

“Este es un país de pandereta”, “somos un país de chorizos”, “¡qué país!, esto no pasa más que en España”, oímos mientras las playas gallegas se enfangan de chapapote, o mientras la colza pasa la guadaña, o mientras nos enloda la corrupción… Quien tales improperios vierte, ¿conoce otros países? ¿ha oído hablar de la marea negra del Erika ante Bretaña, o de los muertos por la sangre infectada con el VIH, o del procesamiento de Chirac? Ningún francés se maltrata así. Y nosotros, ¿nos merecemos ese maltrato?

“Es español quien no puede ser otra cosa”, dicen que dijo el presidente Cánovas cuando le preguntaron por qué definición de español poner en la Constitución. Nunca dijo tal. La desafortunada frase aparece en una novela (Cánovas) de Pérez Galdós, novela, que no crónica.

Maestros, periodistas, políticos, literatos, padres… han ido hundiendo la autoestima del español. ¿Para qué ser español, si puedo ser solo catalán? ¿Para qué castigar electoralmente a un partido corrompido, si en la naturaleza española está la corrupción? ¿Para qué promover reformas, si caerán en saco roto?

Apelo a los lectores a que se desembaracen de las negras vestiduras con las que nos cargaron los mayores y se atrevan a confiar en nuestro país. Apelo a los lectores a convertirse en profesores Higgins.

Ángel Puertas es jurista

UE
Syriza no juega sólo al 'Grexit'
Cristina Losada Libertad Digital 12 Marzo 2015

El gobierno griego no rebaja su confrontación con Alemania. Recordarle a Alemania su pasado nazi y rememorar la ocupación nazi de Grecia se ha convertido en uno de los deportes favoritos de Tsipras y sus ministros. El parlamento griego acaba de formar una comisión para estudiar cómo reclamarle a Berlín reparaciones de guerra y la devolución de las obras de arte expoliadas. Esto, ciertamente, no es novedoso, pues todos los gobiernos griegos lo han hecho, pero ahora viene en un contexto. Uno trufado de declaraciones hostiles o, al menos, poco diplomáticas y de advertencias como que Grecia puede ser la puerta por la que lleguen sin controles a Alemania inmigrantes ilegales y yihadistas. Todo ello, claro, en el macrocontexto de la negociación europea sobre el rescate de Grecia y sus condiciones, en la que Berlín funge de poli malo.

La actitud agresiva, aun puramente retórica, no parece la más indicada para lograr un buen ambiente negociador con el socio europeo determinante. Uno no ablanda a sus acreedores tratándoles de forma que puedan considerar insultante. Entonces, ¿cómo es que Atenas hace justamente eso? ¿Para consumo interno, a fin de mantener viva la idea de que la postración económica de Grecia es culpa del exterior y de Alemania, en concreto? ¿Para compensar la distancia que Syriza ya ha tenido que tomar respecto de sus promesas electorales? Puede. Como también puede ser fruto de la torpeza. De la falta de rodaje en el complejo, lento y engorroso mecanismo negociador de la Unión Europea, al que llegan como novatos.

Cualquiera de estas hipótesis es verosímil, pero hay otra un tanto más retorcida que permitiría explicar que Atenas haya optado por tensar la relación con Berlín. Recuérdese, de entrada, que los rescates tienen un coste político no sólo para los gobiernos de los países deudores, también para los gobiernos de los países acreedores. Menor en estos últimos, sin duda, pero significativo. Tanto que en Alemania la opinión pública se muestra cada vez menos favorable a contribuir al rescate de países que no considera fiables, como Grecia, y hay voces y votos disidentes en el propio partido de Merkel.

Así las cosas, al gobierno alemán no le saldría gratis, en términos políticos, ceder a las demandas del gobierno griego. Pero también le sale caro prolongar una situación empantanada en la que sobresale la pugna con Grecia. Eso sólo puede enervar a una opinión pública alemana recelosa, y propiciar las tendencias al euroescepticismo y la eurofatiga. La retórica antialemana de Atenas echa leña a ese fuego.

En definitiva, sirve para hacerle más costoso políticamente a Berlín mantener el pulso. Aún más, la vía del enfrentamiento con Alemania que ha tomado el gobierno griego puede conducir a que allí crezcan los partidarios no ya de que Grecia se vaya del euro, sino de que se vaya Alemania. Que es, como dijo Varoufakis en 2011 y reafirmó recientemente, el único país que puede salir de la moneda común sin sufrir graves daños. Igual resulta que el gobierno griego no está jugando sólo al Grexit.

Autodestrucción
Aleix Vidal-Quadras www.gaceta.es 12 Marzo 2015

Los intereses personales de Mariano Rajoy consisten en que el PP fracase estrepitosamente.

El señalamiento digital de la candidatura del Partido Popular a la Alcaldía de Madrid por parte de Mariano Rajoy abre un interesante campo de análisis. Se supone que ningún ser racional actúa conscientemente en contra de su propio bien, de lo que se deriva que si no sigue esta regla es que no es capaz de discernir lo que de verdad le conviene, aunque cabe la posibilidad de que lo que un observador externo objetivo considere su bien no sea tal para el sujeto observado, cuyos auténticos intereses vayan en dirección distinta a la que el resto del mundo tenga por obvia.

Es conocido que el Presidente del Gobierno no siente un particular afecto por la candidata que ha nombrado para el Ayuntamiento capitalino, empeñada permanentemente en recordarle con sus palabras y sus actos su falta de cumplimiento de sus promesas electorales y su abandono de los principios ideológicos que en teoría inspiran a su formación. De hecho, apenas designada se ha apresurado a seguir con sus provocaciones: ha anunciado una bajada generalizada de impuestos, cuando Rajoy los ha subido hasta extremos confiscatorios, ha renunciado a utilizar la faraónica sede de Correos, en abierta repulsa a las prácticas megalómanas de Gallardón. Ha hecho gala de sus creencias liberales, en clara crítica a los usos socialdemócratas del Gobierno, ha manifestado su apoyo a la manifestación de las asociaciones pro-vida, iniciativa que incomoda profundamente a la cúpula del PP y a La Moncloa y, como remate, ha solicitado a María San Gil que participe en su campaña, propinando así una bofetada a su jefe de filas, que la dejó caer precisamente por la fidelidad de la ex-presidenta del PP vasco a la base doctrinal del centro-derecha.

Siendo todo eso así, y representando Esperanza Aguirre una amenaza potencial a Mariano Rajoy en caso de hundimiento electoral, si previamente ella ha rescatado el consistorio madrileño para sus siglas, ¿por qué la ha colocado como cabeza de lista? La razón que se ha dado es la obvia, porque sólo ella ofrece la posibilidad de conservar la mayoría en Madrid. En otras palabras, que los valores y las políticas que siempre ha llevado adelante y ha defendido la presidenta del PP de Madrid son los que concitan el más amplio apoyo de su electorado. Entonces, ¿cuál es el motivo por el que Rajoy ha renunciado a estos valores y a estas políticas? No ha sido para obtener más votos porque todas las encuestas anuncian que el fuerte descenso en las últimas europeas se convertirá en debacle en las andaluzas, en las municipales y autonómicas, en las catalanes y en las generales, tampoco porque obedezcan a sus convicciones, dado que carece de ellas y menos aún porque no tuviera otro remedio obligado por la crisis porque es notorio que una línea de acción completamente diferente en un sentido más acorde con el programa y la ideología del PP le hubiera dado mejores resultados y en consecuencia mayor popularidad, la prueba está en que ha escogido a Aguirre para salvar Madrid de la quema.

La conclusión es que Rajoy se mueve permanentemente en dirección opuesta a su propio bien, lo que hace de él un pertinaz antiaristotélico. Este descubrimiento, sin embargo, implica que el bien de Rajoy y el del PP son idénticos e ignora la posibilidad de que el máximo responsable del partido del Gobierno no lo vea así. En efecto, si Rajoy se identificase por completo con la prosperidad y el éxito de la organización que lidera, y habida cuenta de que todas sus decisiones la llevan a la catástrofe, eso le convertiría en un ser irracional. Como esta hipótesis no parece plausible, se deduce que sus intereses personales consisten en que el PP fracase estrepitosamente. La pregunta que emerge de inmediato es: ¿cuáles son estos intereses de Rajoy que requieren el naufragio del PP? Confieso que no los adivino ni los intuyo y ruego a aquél que sea capaz de iluminar este misterio que me lo haga saber porque este es un asunto que a mí y a millones de españoles nos tiene sumamente intrigados.

33 años de régimen (III)
Externalización, administración paralela y libre designación en Andalucía
Todos estos procedimientos han dado origen a un entramado al servicio del partido del gobierno: el PSOE.
Pedro de Tena/Antonio Barreda (Sevilla). Libertad Digital 12 Marzo 2015

El mecanismo genérico usado en los casos ERE e Invercaria, por poner un ejemplo inicial, casos en los que se trataba de evitar el control y la intervención para beneficiar arbitrariamente los intereses del PSOE gobernante, es lo que puede considerar el mecanismo vertebral que explica la consolidación del régimen.

Se entiende por "externalización" de servicios de la Junta de Andalucía el uso de trabajadores no vinculados a la función pública para realizar trabajos propios de funcionarios o empleados laborales de la Administración. Ya se utilice para tales fines personal de las empresas públicas dependientes de la Junta o sus Organismos, casi siempre Sociedades Anónimas regidas por el Derecho Laboral; ya se recurra a personal de Fundaciones u otros Entes Instrumentales; ya se resuelva mediante contratos administrativos para trabajos específicos o se acuda para proveerse de personal a empresas privadas contratadas ad hoc, lo cierto es que los servicios que debería prestar la Administración son prestados "por fuera" de ella y sin su control.

De ahí el nombre de "externalización" aunque quien reserva tal concepto a las funciones realizadas por personal de empresas privadas en el seno de la Administración, con lo cual las Empresas Públicas, Fundaciones y otros Entes instrumentales quedarían al margen de tal consideración. Pero el objetivo que rige la externalización es escapar del Derecho Administrativo y de la Constitución en lo que hace referencia a contrataciones, adjudicaciones y personal, y eso se hace tanto en las empresas públicas y fundaciones como en las empresas privadas que prestan su personal no se sabe en virtud de qué oscuros acuerdos.

Todos estos procedimientos han dado origen a una "administración paralela" al servicio del partido del gobierno, sin control parlamentario alguno y bajo la dirección exclusiva de los directivos que imponen los altos cargos de la Junta y/o del PSOE. Tal "administración" oscura y descontrolada fue consagrada por la discutida Ley del gobierno Griñán que provocó la reacción de los empleados públicos en una rebelión sin precedentes, más aguda y potente dada la "traición" de UGT y CCOO a la meta de una función pública neutral. 40.000 manifestantes dieron fe de ello.

Aunque la principal excusa para proceder a estas contrataciones "externas" suele ser la rigidez del funcionamiento de la función pública, más ajustado a los hechos parece, cuanto menos, añadir el deseo de sustraer el acceso al empleo público a la igualdad de oportunidades y medios de los ciudadanos y seguir practicando el tradicional "a dedo". Como ya hemos mostrado en páginas anteriores, se trata de sustituir el mérito y la capacidad por el capricho y el sectarismo políticos.

Incluso podemos esbozar una breve teoría de cómo la Junta ha ido desplazando el "dedo" a medida que las posibilidades de arbitrariedad y partidismo han ido disminuyendo. Si al principio de la Junta de Andalucía el dedo estuvo omnipresente, la introducción de las bolsas de trabajo en 1990, limitaron el poder "caprichoso" del gobierno socialista. Fue entonces cuando se recurrió a la contratación vía Capítulo VI, de la que ya hemos hablado. Tras el agotamiento de esta vía, se apeló al contrato arbitrario en las empresas públicas, fundaciones y agencias de forma masiva. Igualmente sucedió en subvenciones, adjudicaciones y contrataciones.

Naturalmente y al mismo tiempo, cuando se ha ido agotando la capacidad de contratación por la evidente saturación, se ha recurrido a la ampliación de la libre designación.
La Administración paralela de la Junta

Ni siquiera la Junta sabe la dimensión del "monstruo" construido con la complicidad de UGT, CCOO y los empresarios de la CEA. En 2008, la Cámara de Cuentas cifró en 26.000 las personas contratadas en empresas públicas y Fundaciones de la Junta, ajenas al Derecho Administrativo y, como aseveran todos los informes del órgano de Control, dotas de un personal seleccionado mayormente a dedo, sin convocatorias públicas en general y sin necesidad de demostración de mérito y capacidad. Esto es, sin seguir el procedimiento obligado a todo ciudadano para entrar a formar parte de la administración andaluza.

De hacer caso a UGT que cifró el volumen de la administración paralela en 35.000 empleados, esta administración tendría casi el mismo número de trabajadores que la administración reglada. La justificación de su existencia fue formulada en primera instancia y precismente por el primer "controlador" socialista de la Cámara de Cuentas. José Cabrera Bazán dijo entonces una frase que resume con precisión y exactitud lo que Andalucía ya llevaba tiempo viviendo y aún vive: "El tráfico de influencias deja de ser negativo cuando lo que se tramita a través de esa influencia es perfectamente legítimo".

Desde 1997 hasta 2014, la Cámara ha fiscalizado con diferentes intensidades a entidades de esta administración paralela con un resultado común: irregularidades profundas y sistemáticas en la contratación del personal hasta el punto que responsables de la Cámara de Cuentas han reconocido a los firmantes de este artículo en conversaciones privadas, que el personal de las empresas públicas ha entrado sustancialmente a dedo.

En algunos de este entes, como Egmasa, ahora reconvertido en "agencia" e la Junta gracias a la ley Griñán, se daba un nivel de afiliación a UGT del 80 por ciento, según El País, lo cual es verdaderamente llamativo. De DAPSA -empresa pública agrícola y pesquera-, la Cámara de Cuentas dijo que "no constaba el título académico en un 61% de los casos en los que es exigible para el desempeño de los puestos de trabajo." En Extenda, dedicada a los asuntos exteriores de la economía andaluza, igualmente "no ha sido posible comprobar que el acceso al puesto de trabajo en la empresa pública se ha realizado según los principios de igualdad, mérito y capacidad." En 2996, la empresa Empresa Público del Suelo de Andalucía convirtió 87 contratos temporales en indefinidos de los que 22, en fraude clamoroso de ley, fueron a parar a parientes, directos o indirectos, y amigos de directivos y trabajadores de este organismo público.

En cuanto a las Fundaciones, que ni siquiera la Junta sabía bien cuántas tiene -de hecho discrepaba con la Cámara de Cuentas sobre su número-, aunque la propia institución de control recomendaba usar los mismos métodos de contratación que la Administración Pública, la práctica fue el dedismo y la irregularidad. Ni siquiera sus presupuestos constaban en los presupuestos generales de la Junta, como los de la administración paralela en general. Por ello, fue posible, por ejemplo, que las fundaciones públicas andaluzas incrementaron sus plantillas medias en un 60 por ciento desde 2006 a 2008, en que el personal alcanzó la cifra de 4.670 empleados.

Las sentencias judiciales emitidas a raíz de denuncias del Sindicato Andaluz de Funcionarios han dado la razón a quienes han denunciado la esencial ilegalidad de la administración pública. SAFJA defiende que habría que acabar "con este descarado engorde de la "administración paralela", creada por la Junta con la excusa de agilizar los trámites cuando, en realidad, se está gestionando el dinero público con los menores controles posibles, así como la contratación digital de personal.
Los "externos" de empresas privadas

Incluso CCOO ha criticado en 2007 la contratación de 1.032 monitores de empresas externas con contratos en condiciones laborales precarias. En julio de 2010, el mismo sindicato denunciaba que la Junta de Andalucía estaba sustituyendo a los y las médicos coordinadores de los centros de la Empresa Pública de Emergencias 061 -EPES- por un programa informático que manejan los teleoperadores subcontratados por una empresa privada. Desde el Sindicato Andaluz de Funcionarios se denunció que "se pretende abrir totalmente las puertas del dinero público a empresas privadas y, por tanto, a personal ajeno a la Función Pública, que ya están gestionando emergencias en toda Andalucía, por ejemplo, en el Servicio de Emergencias 112 Andalucía, adscrito a la Consejería de Gobernación de la Junta. Estas emergencias que tramitan telefónicamente están referidas, sobre todo, a asistencias sanitarias, seguridad ciudadana y accidentes de circulación e incidencias de tráfico. Dicha teleasistencia está subcontratada a empresas privadas, Mk Plan 21 y Qualytel Teleservices, por lo que se han generado cientos de puestos externos que, por supuesto, no aparecen en las relaciones de puestos de trabajo de la Consejería y de sus Delegaciones Provinciales".

La Empresa Pública de Suelo de Andalucía -EPSA-, dependiente de la Consejería de Obras Públicas de la que ya hemos hablado, ha llegado a externalizar trabajos y tareas que son de su competencia en empresas privadas. Algunas de estas externalizaciones, realizadas en 2007, 2009 y 2010, tuvieron que ver con tareas de apoyo a la administración y gestión de inmuebles, y para tramitar expedientes de ayudas a la rehabilitación e, incluso, para atender al público. Sin que ninguno de estos empleados fuera funcionario, claro.

Un último ejemplo. En la Escuela Seguridad Pública de Andalucía, ESPA, cuando tenía alrededor de 40 empleados públicos -ahora sólo tiene 22-, tenía 6 de ellos proporcionados por empresas privadas, hasta una empresa dedicada a los muebles, debido a los extraños acuerdos entre la entonces empresa pública Sadiel y las empresas privadas.
Consecuencias de la Administración Paralela

La transferencia a esta administración opaca y oscura del ejercicio de potestades públicas ha conseguido eludir la aplicación de la legislación administrativa que establece controles en la gestión del dinero público, en la contratación administrativa y en la selección del personal. En estas empresas la Junta ha llegado a colocar entre 25.000 y 35.000 personas directamente, sin someterse a los principios de publicidad, igualdad, mérito y capacidad establecidos para el acceso a los empleos públicos.

Como la Junta de Andalucía ha abusado desaforadamente del sistema, ha llegado un momento en que los tribunales han empezado a pararle los pies. El modelo se ha agotado y, para continuar haciendo lo mismo, aprobaron el decreto-ley 5/2010 y posteriormente una Ley que, bajo el argumento de una reordenación del sector público, supuestamente destinada a reducir el gasto público y potenciar los servicios y el empleo público, pretendía en realidad dar apariencia de legalidad al montaje y enmascarar:

• Una "privatización" de la Administración Pública, mediante la creación de una "administración paralela"; dirigida por los directivos de las "agencias públicas empresariales", puestos a dedo por el gobierno y sometida no a la Ley sino a las directrices de dichos directivos y a lo dispuesto en los estatutos de esas agencias, aprobados por el gobierno.

• Una legitimación del empleo clientelar; constituyendo el embrión -bastante desarrollado, por cierto- de una "administración paralela" de adeptos y servilones que deben el empleo no a sus méritos sino a los intereses partidarios de sus "amos".

En esta operación, el PSOE tuvo como socios a UGT y CC.OO y el silencio de los empresarios. El PP e IU que inicialmente se opusieron directamente a esta administración, han dejado de hacerlo en los últimos tiempos.

El asunto es de una enorme gravedad y afecta no sólo a los empleados públicos sino a los ciudadanos que suponen que en una democracia la administración debe ser profesional, neutral y eficiente. El modelo de Administración Pública al que conduce esta reordenación no es ni será profesional porque se desconocen las aptitudes de sus componentes al no haber realizado pruebas adecuadas, no es ni será neutral porque se alimenta de forma muy destacada de afines a un partido político y no es ni será beneficiosa para el bolsillo del contribuyente ni para los derechos y libertades de los ciudadanos.
10.000 "libredesignados"... como mínimo

Con ello completamos el mapa de la dominación socialista sobre las administraciones públicas, una de las claves de la duración de un régimen de 33 años. Se entiende por puestos de libre designación aquellos que, dentro de las plantillas regladas de las diferentes administraciones, pueden ser nombrados por el gobierno electo en elecciones autonómicas y municipales. La extensión de estos puestos en la administración andaluza han llegado a extremos tales que el presidente/a de la Junta cuenta con puestos de cocineros de libre designación o que los celadores jefes de turno en hospitales y centros de salud fueron puestos de libre designación. Estos "libredesignados" son diferentes de los enchufados habituales porque su uso es legal, aunque sea abusivo. Se dan en todas las Administraciones, la general, la andaluza y la local.

Entra dentro de la lógica política democrática, que exige alternancia en los gobiernos, que haya puestos oficiales de máxima confianza, por ejemplo, una secretaria o secretario particular o un asesor o asesora u otros, que puedan ser libremente nombrados por el alto cargo correspondiente y que se van con él cuando el gobierno cambia. No tendría sentido, por ejemplo, que el ganador de unas elecciones en el nivel que consideremos tuviese que contar forzosamente con el personal de confianza del alcalde, director o presidente saliente.

Esto es, como ya hemos esbozado, la libre designación consiste en nombramientos a dedo, pero permitidos y cuantificados por la ley. Siempre será el gobierno de que se trate el que decida quien ocupa la plaza de libre designación . Otra cosa es que dichas plazas sean excesivas o innecesarias. En nuestro caso, dado que el PSOE lleva gobernando 33 años, ha sido siempre el partido que ha nombrado a miles de "libredesignados".

El que fue director de agencia EFE, Alex Grijelmo, en una crónica de El País, pudo escribir tempranamente, en 1987, lo siguiente: "Desde 1984, cerca de 25.000 puestos de trabajo de la Administración han sido cubiertos por este procedimiento. Tales datos refuerzan las denuncias genéricas realizadas durante la campaña electoral sobre el amiguismo y la politización del funcionariado." Poco a poco, los puestos de libre designación fueron bajando de nivel. De estar limitados a los esferas superiores de la Administración la Junta los fue haciendo descender en las escalas de la administración, algo que fue condenado por los Tribunales: "A la luz de la doctrina y legislación expuesta, se puede llegar a la conclusión de que la voluntad de Junta de Andalucía parece consistir, basándose en la potestad de autoorganización, en establecer como forma normal y generalizada de provisión de puestos de trabajo con nivel de complemento de destino 26 o superior, el de la libre designación, entendiendo que, en todos los casos, nos encontramos ante supuestos de especial responsabilidad", certificó la sentencia.

El Servicio Andaluz de Salud extendió los puestos de libre designación a los mandos intermedios, lo que ha sido denunciado porque le daba un poder fáctico desmedido en la organización de Hospitales y Centros de Salud. De hecho, en la sentencia de 18 septiembre de 2000, recurso 1940/1999 del Tribunal Supremo, Sala Cuarta, de lo Social, se trata el caso de un celador jefe de turno que fue nombrado por el procedimiento de libre designación por la Dirección del Hospital Regional Carlos Haya de Málaga , según reconoce la propia Junta de Andalucía.

¿Cuántos son? Sólo en la Junta de Andalucía Manuel Chaves reconoció en sede parlamentaria que podrían ser 5.000, cifra que superaba incluso a las sospecjas del entonces jefe de la oposición Javier Arenas, que los cifraba en 4.000. Si a ellos sumamos los "libredesignados" de la administración paralela y los de Ayuntamientos y Diputaciones que hasta 2011 estuvieron en su inmensa mayoría en manos del PSOE, pueden superar fácilmente los 10.000.


EN EL ANIVERSARIO DEL 11-M (Y III)
Crítica a la guerra contra el terrorismo
ENDIKA ZULUETA El Mundo 12 Marzo 2015

"...Ahora vienen a por mí, pero ya es demasiado tarde" (final del poema atribuido tanto a Bertolt Brecht como a Martin Niemöller).

11. Septiembre. 01. El 14 de septiembre de 2001, el presidente Bush declaró la guerra al terrorismo, una guerra sin precedentes en la historia de la humanidad, sin límite temporal, sin límite espacial y con un enemigo difuso que va definiéndose sobre la marcha, muchas veces en función de oscuros intereses políticos y económicos de empresas petroleras y armamentísticas. Una guerra, a la que en su momento se sumó el Gobierno español, por la que se justifican múltiples actos de terror: se han matado a cientos de miles de personas, se han destruido culturas milenarias, se han creado cárceles secretas, Guantánamos, se ha legitimado la tortura... Y todo ello, en defensa de nuestra civilización. Las víctimas civiles que causamos solo son daños colaterales que asumimos sin rubor. Paralelamente a la guerra en el exterior, en el interior se acelera el establecimiento de leyes destinadas a limitar o suprimir derechos fundamentales, siempre a través de procedimientos de urgencia, sin debate ni aprobación de enmiendas destacables a pesar de su incidencia en valores constitucionales como la Patriot Act estadounidense.

11. Marzo. 04. El 11 de marzo de 2004, España sufrió el atentado más grave realizado en suelo europeo desde la Segunda Guerra Mundial. El país entero quedó lógicamente conmocionado y la ciudadanía quería respuestas. El Gobierno nos apuntó a la guerra contra el terrorismo en el exterior, y en el interior se vanagloriaba de tener uno de los Códigos Penales más severos de la Europa Occidental. Muchos cuestionaron si no cabía otro tipo de respuestas, una vez superada la desesperación de los primeros momentos.

07. Enero. 15. El salvaje atentado de París ha sido calificado por nuestros mandatarios como un ataque a nuestra civilización, y parece justificar la implantación del nuevo proyecto de ley antiterrorista, que también ha sido considerado de emergencia. Su novedad estriba en la calificación por parte de los dos partidos mayoritarios en el Congreso de cuestión de Estado con el que justificar la urgencia de su aprobación, cuando ni la incapacidad de crear mecanismos adecuados para garantizar los derechos sociales (trabajo, sanidad, educación y vivienda) a amplias capas de la población, ni los seis millones de personas en paro, ni el doble de paro juvenil de la Unión Europea, ni convivir con la vergüenza de tener casi tres millones de niños bajo el umbral de la pobreza, por poner solo algunos ejemplos, ha logrado que los grandes partidos hicieran el esfuerzo en alcanzar un pacto de Estado; solo la aprobación de una legislación que suprime o limita derechos fundamentales ha merecido tal consideración.

Manipulación del miedo. Seguridad versus libertad. Nos dicen que hay una guerra contra nuestra civilización, y el miedo se expande como un virus. Siempre el miedo. El miedo a no tener trabajo, el miedo a perderlo, el miedo a que te echen de casa, el miedo a no tenerla nunca, el miedo a nuevas enfermedades... Tenemos las sociedades más seguras desde que el ser humano está sobre la tierra, con el índice de criminalidad más bajo, con el índice de longevidad más alto y, sin embargo, pareciera que siempre estamos atemorizados. El Estado hiperpotencia ahora el miedo por excelencia que parece ocultar todos los demás: el miedo al terrorista, al enemigo, a una difusa amenaza permanente que viene del exterior, y que pretende, nada menos, que «acabar con nuestra civilización» y con la que tenemos que estar siempre en guerra. Orwell se quedó corto en 1984.

Ante tamaña amenaza, el Estado se presta a ofrecer seguridad a cambio de que la atemorizada ciudadanía ceda, en apariencia gustosamente, espacios de libertad. Un Estado incapaz de garantizar derechos sociales ofrece seguridad, disfrazándola de derecho, olvidando que la seguridad es más una sensación que un derecho. Todo es urgente y nada es cuestionable so pena de ser tildado de simpatizante del enemigo, con la manida amenaza de o conmigo o contra mí. Pero, estando en juego las libertades públicas, no se debe caer en la trampa de la emergencia.

Muy al contrario, es el momento clave para la reflexión: qué debemos entender por seguridad y por libertades, y en qué medida estamos dispuestos a ceder una para obtener otra, siendo conscientes de que el Estado no puede limitar los derechos fundamentales de forma permanente y generalizada, ni siquiera a un sector de la población a la que denomine enemiga, salvo que se decrete un Estado de excepción.

Desde esta perspectiva, la guerra al terrorismo se ha convertido también en la guerra contra las garantías que deben regir el derecho penal. El delincuente tildado de terrorista no es un ciudadano con derechos, es un enemigo a abatir, y así se ha demostrado recientemente con los presuntos autores de los atentados terroristas de París, de Dinamarca o de Bélgica, que lejos de ser detenidos y puestos a disposición judicial y sometidos a enjuiciamiento con todas las garantías procesales y respeto a la presunción de inocencia y al derecho de defensa que se espera de un Estado de Derecho, fueron muertos a manos de la policía sin cuestionamiento jurídico, político, mediático o social alguno, siguiendo el halo dejado por los asesinatos selectivos realizados por fuerzas estadounidenses, incluido al mismo Bin Laden. Con esta política se legitima el terrorismo de Estado, se hunde el Estado de derecho y el Estado nos coloca al mismo nivel ético de los propios terroristas.

Derecho penal del enemigo. En este contexto bélico, el Código Penal no se rige por los principios de intervención mínima, legalidad, resocialización, proporcionalidad y humanidad de las penas, como se define en un Estado de Derecho. Muy al contrario, el Código Penal es mostrado como un arma más de combate en esta guerra contra el terrorismo. Es una paradoja que en defensa de los valores democráticos, se ataque los pilares fundamentales del propio sistema democrático.

Del derecho penal del enemigo podemos resaltar seis características y el Código Penal está teñido de todas ellas: 1) Los tipos penales anticipan la punibilidad a actos que sólo tienen el carácter de preparatorios de hechos futuros y que en muchas ocasiones serían impunes; 2) Una desproporción en la aplicación de las penas; 3) La legislación se fundamenta en un lenguaje bélico, no se enjuicia a ciudadanos sino a enemigos, no merecedores de garantía alguna; 4) Se restringen derechos fundamentales, sin presunción de inocencia, sin derecho a la intimidad, se normaliza el secreto de las actuaciones, se incomunica largamente...; 5) Se endurecen las condiciones en prisión, se dificultan los beneficios penitenciarios, la pena es castigo y venganza; 6) Se trata de un derecho penal de autor, y no se juzgan hechos, sino personalidades.

Habrá personas que no se sientan afectadas por la situación, puesto que van dirigidas a los yihadistas, y, o bien se lo merecerían, o bien es un fenómeno ajeno a nuestras vidas. No nos engañemos: sería una ingenuidad pensar que las normas penales de combate contra el terror vayan dirigidas esencialmente a los terroristas. ¿Alguien se imagina a un yihadista preocupado por la modificación del Código Penal español?; ¿los psicópatas que son capaces de matar a doce humoristas, e incluso cortar el cuello de otro ser humano, pueden modificar un ápice su conducta porque en España se apruebe la prisión permanente revisable? La legislación va esencialmente destinada al resto de la población. El Gran Hermano utiliza la eterna amenaza del enemigo exterior para legitimar el control social a la ciudadanía del interior.

Ya que dicen que lo hacen todo por nuestra seguridad, merece la pena una serena reflexión, una profundización de la conciencia crítica, no sea que aquello que nos dicen que están haciendo para salvar nuestros valores democráticos sea precisamente lo que cimiente su destrucción. Nos ha costado mucho esfuerzo conseguir que esos valores estén presentes en nuestra sociedad como para que ahora se debiliten, bien por la acción de un grupo de terroristas, bien por la de nuestros propios gobernantes con el argumento de salvarnos de los primeros.

Endika Zulueta es abogado. Fue defensor de Osman El Sayed, El Egipcio, en el juicio del 11-M.

CICLO ORGANIZADO POR LA PLATAFORMA 'STOPISIS'
Dragó denuncia la falsedad del multiculturalismo
R. Manzaneque www.gaceta.es 12 Marzo 2015

Fernando Sánchez Dragó, Hermann Tertsch y Santiago Abascal han inaugurado el ciclo “Córdoba, ante el reto del multiculturalismo” con una conferencia en la que han tratado la importancia de la ciudad para los musulmanes, el papel del islamismo en el nuevo orden internacional y la titularidad de la Mezquita-Catedral.

El multiculturalismo es, para el escritor Fernando Sánchez Dragó, un falso mito porque "jamás ha habido una convivencia pacífica" entre las culturas. El fracaso de la convivencia entre los pueblos ha sido el punto principal que ha defendido en la primera de las conferencias organizadas por la Plataforma "Stop ISIS" y que, bajo el título, "Córdoba, ¿hacia la nueva Meca de Occidente?", ha señalado una clara conclusión: las actitudes políticas que se tomen hacia Córdoba -un centro para el mundo musulmán- podría traer consigo consecuencias irreversibles.

La conferencia, celebrada este miércoles en Córdoba, ha contado con las ponencias del presidente de Vox y portavox de StopISIS, Santiago Abascal, el periodista y analista Hermann Terstch, y el escritor Fernando Sánchez Dragó, quienes han reflexionado sobre cuestiones como la titularidad de la Mezquita-Catedral de Córdoba, el papel del Islam en la modernidad o el fracaso del multiculturalismo en Europa.

En su intervención, Fernando Sánchez Dragó ha desmontado uno de los "falsos mitos" que "la izquierda se ha encargado de potenciar": la convivencia de las tres culturas y el multiculturalismo. “Se trata de una falsedad. A poco que se estudie mínimamente la historia se verá que no ha habido ninguna convivencia pacífica sino que cada comunidad vive en guetos”, ha concluido. En ese sentido, ha hecho alusión a la creciente islamización que se viene produciendo en el territorio europeo y que, a su juicio, supone “un suicidio”.

Por su parte, Santiago Abascal ha aludido a las determinadas posiciones políticas en torno a la titularidad de la Mezquita-Catedral de Córdoba y ha considerado que detrás de la polémica existe una operación que pasa por expropiar el recinto a la Iglesia para después abrirla al culto musulmán. “Todo ello con el apoyo de entidades vinculadas a la comunidad musulmana y de países árabes, englobados en la Isesco, la Unesco islámica, como ha quedado de manifiesto recientemente”, ha explicado el presidente de Vox, que ha calificado de "auténtica torpeza" que el Ayuntamiento de Córdoba apoye congresos como el de Córdoba Halal, que próximamente se va a celebrar en la ciudad.

Abascal ha dado testimonio de la "masacre" de cientos de miles de cristianos bajo las armas de los terroristas después de haber sido el primer político español que ha visitado Irak tras el nacimiento del Estado Islámico. "Pude comprobar cómo Al Andalus y Córdoba y su Mezquita siguen formando parte del ideario yihadista", ha alertado. "Por ello, es necesario que las autoridades españolas estén muy alerta ya que nuestros enemigos ya están en nuestro territorio como pudimos comprobar hace un par de días con la detención de dos presuntos yihadistas en Ceuta listos para atentar”, ha pedido, tras recordar que Bin Laden llegó a usar en su último vídeo la Mezquita de Córdoba cómo imagen de fondo.

El periodista y analista Hermann Terstch ha centrado su intervención en el plano internacional, incidiendo especialmente sobre el terremoto histórico que se produce en un islam que se muestra incapaz de adaptarse a la modernidad ya que, “por un lado, ha lanzado una guerra sectaria entre sunismo y chiismo; y por otro, vuelve a él todo su resentimiento, frustración y odio sobre Occidente en forma de yihadismo”.

La plataforma “Stop ISIS” es una iniciativa nacida con el objetivo de promover una defensa activa de las minorías atacadas en Irak y Siria por Estado Islámico y que reúne a diferentes personalidades del mundo académico, de los medios de comunicación y de la cultura. Su nacimiento coincidió con el lanzamiento de un manifiesto firmado por numerosas personalidades del mundo académico que puede leerse aquí.

Publica 'Hombres buenos'
Pérez-Reverte: "La incultura es una bestia manipulada por los fanáticos y canallas"
Defiende a la razón frente al fanatismo: "El peor daño de la humanidad son el fanatismo y la estupidez. Cuando están aliados son devastadores".
Cultura /Agencias Libertad Digital 12 Marzo 2015

El escritor y académico Arturo Pérez-Reverte publica Hombres buenos (Alfaguara), una novela de aventuras y "peripecias", pero también una "reflexión moral o intelectual" acerca de los motivos de que España "arrastre una desgracia histórica desde hace tantísimos siglos".

"Siempre ha habido radicalizaciones en España, la actual es una más. Se confunde tener razón con gritar alto, un error que nos ha costado mucha sangre y dolor", ha señalado el autor durante una entrevista concedida a Europa Press, con motivo de la publicación de esta nueva novela ambientada en el siglo XVIII, en el que teje paralelismos "indudables" con la situación actual.

El académico narra en este volumen el viaje que emprenden el bibliotecario don Hermógenes Molina y el almirante don Pedro Zárate a París con el cometido de conseguir de manera clandestina los 28 tomos de la Encyclopédie de D'Alembert y Diderot, que estaba prohibida en España. Otra pareja, Manuel Higueruela y Justo Sánchez, hará lo imposible para evitar que este texto cruce los Pirineos.
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El autor de Hombres buenos ha asegurado que aquí hay "una lectura de presente muy concreta". Tal y como ha relatado, los dos malos de la novela son un académico "ultrareaccionario fanático del trono y del altar" y un "ultraizquierdista demagogo, irresponsable, arrogante, pedante y utópico". Los dos "se alían", porque esos dos extremos "se necesitan el uno al otro, entonces y ahora". "Al leer la historia de España repetimos los mismos tristes esquemas", ha agregado.

Perez-Reverte, quien prefiere no hablar explícitamente de la política nacional actual, cree que los sucesos históricos que ha vivido el país ha provocado una "violencia intelectual" que provoca la sustitución del "adversario" por un "enemigo" al que no se quiere convencer, sino "aniquilar". En este sentido, explica que Hombres buenos intenta demostrar que la única vía es "conversar y discutir" para crear "lazos".

Fanatismo y estupidez
"El peor daño de la humanidad son el fanatismo y la estupidez, y cuando están aliados ya son devastadores. Frente a eso, la cultura es el único antídoto, un pueblo culto no se deja manipular por los fanáticos ni por los estúpidos", ha dicho.

En este sentido, ha señalado que en España el problema es que "siempre ha habido un déficit cultural enorme", entre cuyas razones cita la inquisición o la presencia de la iglesia católica en España, lo que ha dejado al país "indefenso", y eso se sigue repitiendo "hoy en día".

Eso sí, advierte que aunque el Gobierno -"este y todos", según precisa- "son muy culpables", cree que "ninguna ratonera funciona sin la complicidad del ratón, que es el que come el queso". "El público ve Sálvame, y la culpa la tiene el espectador", ha resaltado el escritor.

A su juicio, la "gran diferencia con el siglo XVIII" es que entonces la incultura era una "consecuencia inevitable", puesto que "no había medios" para evitarlo, mientras que quien hoy es "una bestia inculta manipulada por los fanáticos y canallas lo es porque se deja".

Contra el olvido, 1980, el documental
Mesa por la Libertad Lingüística 12 Marzo 2015

Contra la injusticia, la indignidad y la ingratitud del olvido, los promotores de la asociación cívica en constitución FORO-LC, que se propone enriquecer el debate público con argumentos en defensa de la libertad individual y del bien común, promueven la proyección en La Coruña del documental 1980, dirigido por Iñaki Arteta, para lo que nos piden el soporte de nuestra asociación (http://libertadlinguistica.com/)

Será el sábado 14 de marzo a partir de las 18 horas, gracias al SPORTING CLUB CASINO de La Coruña, que acoge la proyección en el salón de actos de su sede en c/Real 83.

El acto se cancelará si la organización no logra reunir mediante cuestación pública el dinero necesario para sufragar los costes (423,50 €) antes del día 7 de marzo, margen preciso para liberar la sala para otros usos, para lo que hemos habilitado una cuenta de Pay Pal en la que se pueden hacer aportaciones, que se devolverían si no se alcanzase el objetivo .
La entrada será libre hasta completar el aforo.


******************* Sección "bilingüe" ***********************

La fatal arrogancia
Quiero ser de izquierdas
Jesús Laínz Libertad Digital 12 Marzo 2015

Alberto Garzón, joven promesa de la izquierda suicida, ha afirmado que "un delincuente no puede ser de izquierdas". Pues si un político de izquierdas roba es porque realmente no es de izquierdas. ¿Y a qué se debe esta incompatibilidad? Pues a que, textualmente,

la izquierda representa una forma de vivir y una forma de relacionarse en la que no cabe utilizar al prójimo para beneficio propio.

Nadie se escandalice. No se trata de nada excepcional en el beatífico mundo de la izquierda. Hace un par de años José Sacristán, ese referente ético e intelectual, dijo que la corrupción de los políticos de izquierdas es más grave que la de los de derechas, pues al fin y al cabo éstos

tienen la patria, la familia, la banca y la sacristía. Sus votantes son feligreses: tienen fidelidad a unos principios. Así es difícil tener sentimiento de culpa: pasa uno por el confesionario y tema resuelto.

Según parece, como los izquierdistas no pueden pasar por el confesionario, se comportan mejor y están vacunados contra la hipocresía. Envidiable, la altura moral de los izquierdistas.

Otro ejemplo, en este caso de superioridad intelectual y llegado desde Francia. Elisabeth Barget –veterana de mayo del 68, campeona del feminismo y del aborto libre y gratuito, atea militante hasta el punto de organizar en 1996 una campaña bajo el lema Devolvednos nuestras almas para reventar la visita de Juan Pablo II a Francia en el 1.500 aniversario del bautismo de Clodoveo y, por supuesto, enemiga mortal del peligro fascista encarnado por el Front National– se afilió hace un par de años a dicho partido e incluso se presentó como candidata por su departamento. El motivo de la decisión de Barget fue, según explicó, el miedo a la "conquista islámica de Francia". Pero lo más interesante es la explicación de su giro político: ha ingresado en el Front National porque, según ella, éste ha mutado y sostiene un discurso de izquierdas. No será este humilde juntaletras quien niegue dicha posibilidad, pero no deja de ser revelador que reclame no haber sido ella la que se ha convertido al ideario del FN, sino éste al de ella. Mientras que la derecha obedece a oscuros impulsos, la izquierda siempre encarna la virtud, y para que otra opción política participe de esa virtud ha de adoptar forzosamente los planteamientos izquierdistas.

La izquierda incluso consigue convencer a todos de su honradez intelectual y su perpetua renovación aunque no se aparte un milímetro de sus dogmas. Véase, si no, la autocrítica que se dice que la izquierda europea hizo ante el desplome del comunismo hace ya un cuarto de siglo. La izquierda, se dice, renegó de unos regímenes que se habían demostrado económicamente ineficaces, socialmente injustos, opresores de las libertades de los ciudadanos e incalculablemente criminales. Cuando a la terca izquierda occidental no le quedó otro remedio que admitirlo, simuló hacer autocrítica y sentenció que aquello aquello no era socialismo, sino fascismo. Pues de la izquierda nada malo puede surgir.

Otra manifestación de esta técnica de camuflaje es la fascistización de aquella variante izquierdista que merezca ser condenada por sus métodos –nunca por sus fines–. En los últimos años ha pasado a engrosar las listas de las organizaciones fascistas nada menos que Esquerra Republicana de Catalunya, no sufriendo muchos izquierdistas el menor sonrojo al definir dicho partido como extrema derecha catalana. Aunque el ejemplo más claro es el de ETA-Batasuna, pues tan izquierdista organización –cuyos objetivos estratégicos son, según sus propias palabras, Independencia y Socialismo– es, sin embargo, calificada de fascista por todo tipo de izquierdistas.

Dado tan brillante currículo, la izquierda puede presumir eternamente de sí misma; la derecha debe ocultarse. La izquierda puede utilizar la palabra derecha (o sus variantes, como "la derechona") como insulto; la derecha no sólo ha de utilizar siempre la palabra izquierda con respeto, sino que hasta debe ocultar su derechismo camuflándolo como centrorreformismo y otros artificios palabreros.

La verdad es que la izquierda contiene demasiadas ventajas como para no sumarse a ella, incluidas, lo acaba de recordar Garzón, el altruismo y la honradez, virtudes morales que adornan a las personas por el mero hecho de ser izquierdistas. Por eso yo quiero serlo. ¿Qué hay que hacer?

Plazaola: crónica de una fuga anunciada
EDITORIAL Libertad Digital 12 Marzo 2015

Tal y como advertimos, reiteradamente, con ocasión de su injusta excarcelación, el etarra Alberto Plazaola se ha dado a la fuga tras anular el Tribunal Supremo su puesta en libertad y ordenar su reingreso en prisión. Y menos mal que el otro etarra injustamente excarcelado con él en diciembre –Santiago Arrospide, alias Santi Potros– fue poco tiempo después detenido por un antiguo procedimiento referido a un intento de asesinato; porque, de haber seguido en libertad, tampoco hubiera extrañado que este último hubiera también aprovechado la clara oportunidad de fuga.

Quién sabe si los magistrados de la Sección Primera de la Audiencia Nacional Ramón Sáez, Manuela Fernández de Prado y Javier Martínez Lázaro fueron conscientes de la injusticia que cometían al decretar, el pasado día 5 de diciembre, su puesta en libertad. Pero sigue resultando asombroso que estos tres magistrados ignorasen en el momento de hacerlo que la Ley 7/2014, por la que se transponía al ordenamiento jurídico español una decisión marco tomada por el Consejo de Europa en 2008, no iba a beneficiar a etarras como Arrospide o Plazaola, que aspiraban a que se les descontase de su pena los años de prisión pasados en Francia.

Si esa excarcelación, clamorosamente contraria a Derecho y anulada por el Supremo, debía ser razón más que suficiente para apartar o al menos amonestar a estos tres magistrados, el hecho de que uno de los etarras se haya dado a la fuga hace que las dudas se extiendan al Ministerio del Interior.

Aunque sea cierto que, con ocasión de la excarcelación de Plazaola y Arrospide, el Gobierno hizo suya la indignación de las victimas, no es menos cierto que era responsabilidad de Interior que esos etarras no estuviesen en paradero desconocido hasta que el Supremo corrigiera, como no podía ser de otra forma, el formidable entuerto judicial –por decirlo suavemente– que habían creado los tres magistrados antes mencionados. Téngase en cuenta, además, que ya el pasado 13 de enero el Tribunal Supremo rechazó descontar las penas de los etarras cumplidas en Francia, por lo que era cuestión de días que se diese orden de reingreso en prisión.

Quién sabe si el Gobierno de Rajoy, a la hora de detener a Plazaola, será algo más competente de lo que lo ha sido para evitar su fuga o para apresar a otros célebres etarras, supuestamente en busca y captura, como De Juana Chaos, Troitiño o Josu Ternera. Lo que es un hecho es que este 11 de marzo ha vuelto a ser un día negro para la memoria, la dignidad y la justicia debida a las víctimas del terrorismo.
 


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