AGLI Recortes de Prensa  Domingo 15  Marzo 2015

Temor en el PP
Luis del Pino Libertad Digital 15 Marzo 2015

Publica hoy José Alejandro Vara en Vozpópuli un artículo sobre el pánico que habría empezado a cundir en el Partido Popular por los últimos sondeos internos. Al parecer, los tracking de intención de voto indican que el PP perdería todas las autonomías que actualmente gobierna, salvo Rioja y las dos Castillas. Y las consignas tranquilizadoras de Rajoy ya no bastan para calmar el desasosiego que empieza a atenazar a los cuadros intermedios del partido.

No dudo de ese desasosiego. Tener todo el poder y perderlo casi todo, es buen motivo para la inquietud. Pero lo que no creo es que el varapalo vaya a pillar a nadie de sorpresa.

Después de ocho años de gobierno de un Zapatero que logró destruir nuestra economía, nuestras instituciones y nuestra autoestima como nación, los españoles entregaron a Rajoy una amplia mayoría absoluta, además de darle casi todo el poder autonómico y municipal.

Pero en lugar de emplear esa mayoría absoluta para deshacer el camino andado, Rajoy la utilizó para mantener todas y cada una de las medidas de corte ideológico promulgadas por Zapatero, desde la ley de barra libre de aborto a la de memoria histórica.

En lugar de emplear esa mayoría absoluta para meter la tijera a la administración, empezando por el ruinoso estado autonómico, Rajoy la usó para hacer que los españoles de a pie pagaran la juerga de nuestra clase política.

En lugar de emplear esa mayoría absoluta para devolver la vitalidad a nuestras instituciones democráticas, Rajoy la aplicó a consolidar el control del poder judicial y de los medios de comunicación por parte del poder político.

En lugar de emplear esa mayoría absoluta para recuperar el pulso de la Nación, Rajoy la puso al servicio de la hoja de ruta de negociación con ETA y siguió financiando y consintiendo el desafío al Estado planteado por Artur Mas.

Pero lo malo no es que Rajoy pidiera el voto a sus electores, para luego poner ese voto al servicio de objetivos diametralmente opuestos. Lo malo no es tampoco que Rajoy haya traicionado a los vivos y a los muertos. Lo verdaderamente terrible es que pudiera hacer todo eso sin que nadie en el Partido Popular (salvo Ortega Lara, Santi Abascal y unas cuantas excepciones más) pusiera pie en pared.

Nadie en el PSOE tiene derecho a quejarse de la ruina en que lo dejó Zapatero, porque nadie en el PSOE alzó la voz para pararle los pies a ese iluminado. Y quien calla, otorga. De la misma manera, nadie en el PP tiene ahora derecho a clamar contra un Rajoy al que se le dejaron manos libres. Si Rajoy ha hecho lo que ha hecho, llevando al Partido Popular al borde del abismo, es porque el partido, todos y cada uno de sus todavía miembros, se lo ha consentido.

Por tanto, ahora no me lloren.

Yo no sé si se confirmarán esos augurios pesimistas para el PP. La lógica, y el ambiente que palpo en la calle, me dicen que sí, porque humillar a los electores propios no suele salir gratis. Pero los votantes no somos necesariamente lógicos, así que a lo mejor el castigo que Rajoy recibe es menor que el que realmente merecería.

Pero en caso de que esa pérdida de poder territorial se confirmara, no os hagáis los sorprendidos. Teníais que haber alzado la voz cuando Rajoy liberó a Bolinaga; o cuando Rajoy se escudó torticeramente en una sentencia de Estrasburgo para liberar a terroristas, pederastas y violadores; o cuando Rajoy siguió enviando dinero de todos los españoles a un Artur Mas en abierta rebeldía; o cuando Rajoy consintió que los separatistas catalanes humillaran a toda España celebrando un referéndum ilegal; o cuando Rajoy nos subió los impuestos en vez de recortar el inútil estado autonómico; o cuando Rajoy incumplió su promesa de derogar la inconstitucional ley del aborto de Zapatero; o cuando Rajoy mantuvo la ley de memoria histórica y los organismos creados a su amparo; o cuando Rajoy continuó enviando papeles de Salamanca a los separatistas catalanes; o cuando Rajoy siguió subvencionando a sindicatos corruptos; o cuando Rajoy endureció el control del poder judicial por parte del poder político; o cuando Rajoy optó por seguir tapando el 11-M; o cuando Rajoy se repartió el CGPJ con el PSOE, IU y los nacionalistas; o cuando Rajoy terminó de poner el dogal a los principales medios de comunicación de este país; o cuando Rajoy mintió en el Parlamento sobre el caso Bárcenas...

Tuvisteis tantas oportunidades de mostrar vuestra indignación, y las desperdiciasteis, que Rajoy ha hecho del PP lo que ha querido. No es lógico que ahora os sorprendáis si termináis cosechando lo que habéis consentido que se sembrara.

Los Bancos Centrales son el problema

Juan Laborda www.vozpopuli.com 15 Marzo 2015

Desde estas líneas hemos sido y somos muy críticos con la política monetaria desarrollada por los Bancos Centrales, especialmente por la Reserva Federal (FED). Temerosos de caer en un proceso de deflación por endeudamiento se han dedicado a gestionar el riesgo, relajando excesivamente la política monetaria. Desde la crisis de distintos países emergentes en el período 1997-1998 la economía global no ha hecho otra cosa que moverse de burbuja en burbuja de activos, con el agravante de que a cada inflación de activos, cuando estallaba, le seguía otra todavía más perniciosa, de manera que cuando ésta nueva explotaba el impacto macroeconómico negativo se acrecentaba.

En este escenario, a fecha de hoy, nos debemos hacer varias preguntas: ¿qué ocurrirá cuando Estados Unidos cierre paulatinamente el grifo de la liquidez?, ¿qué nueva burbuja estallará?, y ¿cuál será su efecto potencial sobre la economía global? Para responder a todas ellas hemos de acudir a los excelentes análisis y estudios que de vez en cuando, dentro del vacío económico de la ortodoxia dominante, suele realizar el Banco Internacional de Pagos o su acrónimo en inglés BIS. Y ¡voilá!, recientemente los economistas del departamento monetario y económico del BIS, Robert McCauley, Patrick McGuire and Vladyslav Sushko publicaron un excelente estudio titulado “Global dollar credit: links to US monetary policy and leverage”.

En dicho artículo se detalla la escalada vertiginosa de la deuda global en dólares estadounidenses, y el abanico de “horrores” que se producirían si Reserva Federal de los Estados Unidos decide cerrar el grifo de la liquidez. Muestra cómo la política de tipos de interés cero de la FED y la expansión cuantitativa en realidad inundó de dólares los países emergentes. Esta abundancia sedujo muy especialmente a empresas asiáticas y latinoamericanas que empezaron a pedir prestado cantidades ingentes en dólares, como nunca lo habían hecho antes, a tasas reales próximas al 1%. Si el ciclo monetario de los Estados Unidos se daba la vuelta, el caos estaría servido. Y ese proceso ya se ha activado.

Un mundo dolarizado
El mundo hoy en día estás más dolarizado que nunca. No aprendemos. La actual crisis sistémica debería haber forzado una reforma profunda del sistema financiero internacional, sin embargo no se hizo nada. Pero volvamos a lo que nos atañe, cómo se anegó de deuda en dólares a las distintas áreas geográficas del mundo. Las empresas, bancos, particulares de fuera de los Estados Unidos han pedido prestado más de 9 billones en moneda estadounidense, frente a los 2 billones que había en el año 2000. Se trata de dólares emitidos fuera de la jurisdicción estadounidense, sin la protección del recurso de última instancia de poder emitir in extremis dólares ilimitados.

Como se señala en el estudio del BIS, "los cambios en los tipos de interés oficiales estadounidenses se trasladan de inmediato al coste de 5 billones de préstamos en dólares”

El resultado es un sistema crediticio mundial tremendamente sensible a cualquier cambio de la FED. Como se señala en el estudio del BIS, "los cambios en los tipos de interés oficiales estadounidenses se trasladan de inmediato al coste de 5 billones de préstamos en dólares”. Los mercados ya están descontando tal cambio, y sus implicaciones ya son visibles. El dólar sube a un ritmo parabólico frente a divisas emergentes -el real brasileño, la lira turca, el rand sudafricano…-, conduciendo al euro a un mínimo de 12 años. El carry trade del dólar, la madre de todas las burbujas, se está deshaciendo

Identificando la nueva burbuja
Mientras los gobiernos de países emergentes ya aprendieron en su momento la amarga lección de endeudarse en dólares, no ha ocurrido lo mismo con sus empresas. Las compañías de Asia y América Latina tratan frenéticamente de cubrir sus deudas en dólares en los mercados de derivados, lo que impulsa aún más al billete verde, alimentando así un círculo vicioso. Hemos identificado, por lo tanto, la nueva burbuja, ésa que estallará al igual que lo hicieron la puntocom o el boom inmobiliario, y la magnitud y sus efectos serán todavía más dañinos. Nos referimos a las emisiones de bonos corporativos en dólares. Pero no les quepa ninguna duda que su estallido se trasladará a todos los activos de riesgo, materias primas –todavía más-, acciones y bonos soberanos periféricos.

En este contexto, los bancos centrales de los países emergentes, entre ellos el de China, han dejado de comprar bonos extranjeros. Si bien China tiene libertad para poder hacer lo que quiera, su divisa se ha apreciado más aún que el dólar, otros países como Rusia o Brasil lo tienen más complicado. Si inician una expansión monetaria el efecto se aceleraría. En realidad la carga financiera para estos países ya ha aumentado de manera considerable. Que aprendan de China, e implanten ya un control de capitales.

Algunos piensan que finalmente la FED no se atreverá a cambiar política monetaria, viendo ya no solo la fragilidad de la economía global sino también la de su propia economía. Sin embargo es rehén de sus propias contradicciones. La mayor preocupación de los gobernadores de la FED es la llegada masiva de capitales a Estados Unidos apoyada en la apreciación del dólar, lo que mantiene los tipos de interés a largo plazo muy bajos, de manera que la política monetaria se hace todavía más expansiva. Esto, junto con la sobrevaloración de activos financieros global, hace urgente una restricción monetaria por parte de la FED. Están atrapados en su mentira.

Los Bancos Centrales occidentales son un problema, mejor dicho, son el problema. Han vuelto a fracasar, solo saben generar burbujas, crear ilusiones, que al final acaban en frustraciones -desempleo, miseria, caos,..-. Intentaron por incompetencia –ideología- y defensa de los intereses de clase –banqueros-, reinterpretar la historia. Son los responsables últimos de los masivos procesos de endeudamiento global y de las burbujas respectivas que han ido alimentando. ¿Cuándo se hará lo eficiente? ¿Cuándo se reestructurará el sistema bancario occidental y se someterá a un control real por parte de los gobiernos y de los ciudadanos? ¡Hasta que eso no ocurra no habrá nada que hacer!

Vetar o inventar palabras. La perversión del lenguaje secesionista
ABC 15 Marzo 2015

· La ambigüedad y los sobreentendidos construyen la realidad semántica sobre la que se asienta el independentismo.

Expresiones como «derecho a decidir» o «lengua propia» han arraigado en el discurso político catalán por obra y gracia de una cierta perversión del discurso secesionista. Filólogos consultados por ABC analizan la manipulación del lenguaje independentista, en el que se suprimen términos como «lengua materna» y se crean otros que hacen referencia a cosas inexistentes.

Sonia Sierra, doctora en Filología Española, considera que el nacionalismo catalán «ha sido hábil a la hora de inventar un lenguaje eficaz y de cerrar marcos conceptuales que implican valores y sentimientos». Un lenguaje, afirma, que incluye términos como «países catalanes», «lengua propia», «derecho a decidir», «Estado propio» o «radicalidad democrática». Sierra afirma que estos conceptos «forman parte de un inconsciente cognitivo», es decir, que no se accede a ellos conscientemente, pero «inciden directamente sobre nuestra manera de ver el mundo».

Sierra, que aborda la «perversión del lenguaje» nacionalista en el libro «Cataluña, el mito de la secesión», se refiere a los neologismos que ha creado el nacionalismo «que tienen en común tres características: ambigüedad, sobreentendidos y falta de reconocimiento en la comunidad internacional».

El «derecho a decidir» comenzó a utilizarse en 2003 en el País Vasco en el denominado Plan Ibarretxe. Según Sierra, esta expresión se asocia con una «radicalidad democrática» en la que se antepone «legitimidad del pueblo catalán a la legalidad. Lo que equivale a decir que quienes son partidarios de ceñirse a la Constitución no tienen legitimidad». La ambigüedad de la expresión, señala, «permite a ICV y PSC sentirse cómodos con ella».

Añade que el concepto «lengua materna» ha desaparecido del discurso nacionalista porque «de lo contrario, se negaría un derecho a más de la mitad de la población que habla en castellano». Asimismo, denuncia el uso de la palabra España «para descalificar o para contraponerlo a Cataluña».

«¿El lenguaje hace la cosa?», se pregunta Mercè Villarrubias, catedrática de Lengua Inglesa en la Escuela Oficial de Idiomas Drassanes de Barcelona. La respuesta es sí. «Lo podemos constatar de diferentes maneras en Cataluña: el lenguaje nacionalista no está preocupado por articular o poner palabras a algo existente, sino en crear a través de las palabras algo que no existe».

Villarrubias cree que «el derecho a decidir» es el más conocido. «Hay amplios sectores de la ciudadanía convencidos de que este derecho existe y que cualquiera que lo ponga en cuestionamiento es un facha y un antidemócrata. Pero el “derecho a decidir” sobre la independencia de Cataluña es un derecho inventado, creado por el jurista Jaume López sobre la base del derecho de autodeterminación de los pueblos, establecido por la ONU para los pueblos colonizados u oprimidos. Se le da la vuelta, se crea una palabra nueva y la palabra hace la cosa: tenemos derecho a decidir si queremos ser independientes o no».

Términos pervertidos
Dicen que «tener dos líneas escolares, una en catalán y otra en español, con la consiguiente elección por parte de los padres, “es una segregación para los alumnos” que debe evitarse a toda costa». Amplios sectores de la población están convencidos de ello. Sin embargo, «la doble línea escolar es el sistema más frecuente en los países bilingües de Europa. En ellos, hay elección y, claramente, cuando uno escoge no puede hablarse de segregación».

Para Villarrubias, otro mito de la inmersión es la cohesión social. «La inmersión garantiza la cohesión social, nos dicen. Cuando alguien señala que en una enseñanza monolingüe obligatoria no hay ninguna cohesión, sino todo lo contrario, esta persona es acusada de querer fracturar la sociedad». Sin embargo, «no hay ningún estudio que indique que la lengua escolar tenga alguna incidencia en la cohesión de aquella sociedad».

El doloroso recorrido hacia la roca Tarpeya
“Dale tiempo al tiempo y el tiempo te enseñará muchas cosas”. Anónimo
Miguel Massanet www.diariosigloxxi.com 15 Marzo 2015

El gran error que han cometido los partidos políticos tradicionales ha sido no tomarse en serio, con la precisa antelación, la amenaza que llevaba implícita la aparición del señor Pablo Iglesias con su “Podemos”. Un desliz que, con toda posibilidad, si en el tiempo que resta para las elecciones generales de finales del 2015, no se remedia ( algo que mucho nos tememos ya va a se difícil que ocurra) puede provocar una verdadera catástrofe para nuestro país, que haga que todo lo que con tanto esfuerzo se ha logrado, en cuanto a la recuperación de España durante los años que el PP ha estado gobernando, se pierda, como está sucediendo en la nación griega, en unos pocos meses si es que, como es muy probable que pudiera suceder, todos estos grupos antisistema, comunistas y bolivarianos que, con tanta fuerza, han irrumpido en nuestra nación, consiguieran resultados que o bien solos o agrupados con otros de su mismo estilo, les permitan obtener la mayoría absoluta, de modo que puedan imponer un gobierno de izquierdas que ponga en práctica sus propuestas extremistas, mediante la constitución de un gobierno unitario, como el que están padeciendo en Venezuela, bajo la dictadura de un señor inepto y fanático como es Maduro, que está llevando a la quiebra a todo su país con sus disparatadas y suicidas políticas económicas y sociales, autoritarias y equivocadas.

Dice una leyenda que, mientras Roma era asaltada por el rey sabino Tito Tacio, la hija del comandante de la Ciudadela, Espurio Tarpeyo, conocida como Tarpeya, traicionó a los romanos cuando se dirigió al campo enemigo para ofrecerles la entrada en la ciudad a cambio “de lo que los guerreros sabinos llevaban en su brazo izquierdo” Evidentemente la joven se refería a los ricos brazaletes de oro que llevaban aquellos soldados en sus brazos izquierdos. No obstante no le salieron bien sus proyectos a la joven romana porque, cuando los guerreros de Tacio penetraron por la puerta que ella les abrió en la muralla, lo que les permitió hacerse con la ciudadela; en lugar de oro la aplastaron con el peso de sus escudos que los soldados también llevaban sujetos en el brazo izquierdo.

Una vez muerta su cuerpo fue arrojado, por los sabinos, desde lo alto de una roca, situada a lo alto de una abrupta pendiente junto a la cima Sur de la colina Capitolina que, desde entonces, fue conocida como la Roca Tarpeya y fue utilizada por los romanos para ejecutar a los criminales y personas non gratas a los que lanzaban desde ella al precipicio.

Se me ocurre que podemos trazar un cierto paralelismo entre este suceso histórico o leyenda, esto va a gustos, y la extraña y preocupante situación por la que estamos pasando los españoles que, después de siete años de crisis, de habernos visto obligados a ceñirnos con fuerza el cinturón y amoldarnos a los remedios, algunos muy duros, que nos han sido impuestos por el Gobierno, pero, especialmente, desde la UE; a los que nos hemos tenido que amoldar si es que queríamos superar la gravísima situación en la que se encontraba España a finales del año 2.011. Curiosamente, en cuanto se han empezado a vislumbrar los primeros síntomas de recuperación, cuando estamos recibiendo financiamiento a intereses impensados y nuestra prima de riesgo está por debajo de los 100 puntos básicos cuando, tan sólo hace unos tres años, estábamos cercanos a los 600 puntos básicos y a punto de la quiebra soberana; ha sido cuando se ha producido en España un cambio, sin duda premeditado y preparado en las catacumbas del comunismo internacional, con el sólo objeto de desestabilizar al país y arrastrarlo, contra viento y marea y tirando por la borda todo lo conseguido, gracias a los sacrificios y esfuerzo de todos, hacia un nuevo sistema de gobierno en manos de los intelectuales, neocomunistas bolivarianos, anticapitalistas utópicos y meros elucubradores de las teorías marxistas o enguelianas, completamente superadas, obsoletas y condenadas al fracaso, como la reciente Historia se ha encargado de probar.

Mucho nos tememos que, si Dios no lo remedia, como los condenados a ser despeñados desde la Roca Tarpeya, a los ciudadanos españoles nos queda un escabroso, doloroso, angustioso e inseguro trayecto hasta nuestra particular Némesis, que tendrá lugar cuando, por la falta de visión política, por su incapacidad para valorar la realidad y tomar conciencia de la deriva del país, su empeño en destruirse mutuamente y su inconsciencia supina, los partidos tradicionales, los que han gobernado en alternancia y han respetado nuestras normas constitucionales desde que se estableció la democracia en nuestra nación; han sido incapaces de valorar el peligro que se cierne sobre esta baqueteada España y no han sido capaces de dejar en suspenso sus diferencias para afrontar juntos el verdadero peligro que nos acecha a los españoles: el de regresar a una situación, que los que tenemos más edad ya vivimos, directa y, especialmente indirectamente, con la Guerra Civil y lo que fueron los largos años de la posguerra llenos de miseria, falta de alimentos y sufriendo el boicot del resto de naciones que no admitían ni querían reconocer a la España del general Franco.

Hoy, en Europa, como se está demostrando con el caso griego, no se admite que se puedan restaurar regímenes absolutistas y totalitarios que no respeten los principios democráticos y pretendan cambiar el sistema de mercado libre, la oferta y la demanda y la propiedad privada, único que se ha demostrado que es capaz de proporcionar un estado de bienestar a los pueblos, una paz consolidada y la verdadera democracia que garantice los derechos ciudadanos, la libertad de expresión, el orden y la seguridad y un sistema que garantice la independencia de los tres poderes establecidos por Montesquieu. Todos estos experimentos propuestos por simples teóricos de la política, mamados de las teorías revolucionarias de principios del pasado Siglo, en el que los obreros no tenían derechos reconocidos ni medios de exigir las mejoras a las que aspiraban y no existían salarios justos ni jornadas determinadas; hoy en día ya no tienen vigencia porque los avances logrados por los trabajadores en cuanto respecta a sus derechos sociales, condiciones de trabajo, los salarios regulados, jubilaciones, preparación y enseñanza, oportunidades para ir avanzando en la carrera profesional y demás beneficios obtenidos como la medicina y Seguridad Social, etc. han dejado en la cuneta aquellos procedimientos violentos y revolucionarios de otros tiempos.

No queda más remedio que quienes nos dirigen y aquellos de la oposición moderada, sean de izquierdas o derechas, empiecen a tomar en consideración el peligro, no utópico sino real y, por desgracia, inmediato; al que los españoles estamos expuestos si no se pone remedio a las dos amenazas que penden sobre nuestra nación: el comunismo extremo y totalitario del partido de Pablo Iglesias, Podemos, y el secesionismo que ha tomado carta de naturaleza en la autonomía catalana y que, sigue latente en stand by en las provincias vascas, muy pendiente de lo que vaya a suceder en Catalunya. De nuestros gobernantes y de los partidos tradicionales va a depender que, la peregrinación hasta las elecciones de finales de año, este Via Crucis que nos queda a los españoles de orden que no comulgamos con los sistemas bolcheviques y que deseamos un buen entendimiento entre todos los pueblos de España; se convierta en un campo de Agramante en el que se nos imponga el “silencio” y la “discordia” o que, por el contrario, podamos ver con optimismo un futuro que, precisamente ahora, ya se presenta con posibilidades de ser positivo y esperanzador.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, vemos inquietos un porvenir lleno de malévolas predicciones envueltas en el inquietante rojo de la dictadura proletaria.

islam
La doctrina islámica de la inmigración
Jesus Asiain | islamwatch.eu Minuto Digital 15 Marzo 2015

En estas últimas décadas, en toda Europa las mezquitas se han multiplicado al ritmo de la creciente inmigración musulmana y su expansiva natalidad. Las escuelas coránicas empiezan a ser habituales en muchos países europeos y las organizaciones islámicas se han vuelto onmipresentes entre nosotros. Los occidentales en general y los europeos en particular han ido cediendo poco a poco ante las exigencias de los musulmanes. Esto ocurre de manera desigual en los distintos países, pero la tónica dominante es la de dar satisfacción a esas demandas en aras de la tolerancia religiosa y el respeto a las culturas, cuando no por motivos más reales como el evitar una confrontación demasiado directa con los musulmanes. O sea por cobardía.

En algunos países ya no es ninguna novedad la existencia de horarios reservados en las piscinas para mujeres musulmanas, las salas de rezos en el trabajo, la abolición de las salas de gimnasio mixtas, etc. Se ha llegado a modificar el contenido de ciertos programas de televisión para no ofender a los musulmanes y a retirar cárteles de propaganda con imágenes de cerdos o de productos derivados del cerdo. Alguna televisión de un país europeo le pidió disculpas a la comunidad musulmana local por haber emitido la televisión pública unos dibujos animados de Los Tres Cerditos, y una caja de ahorros retiró de su carteles publicitarios la imagen clásica de la hucha en forma de cerdo.

En otros casos se ha dispensado a los alumnos musulmanes de la asistencia a las clase de música y de gimnasia, y se ha llegado a modificar la materia de Historia a gusto de los musulmanes en algún país que otro. En Francia y en Gran Bretaña se ha llegado a cambiar la fecha de los exámenes para no coincidir con el Ramadán u otra festividad del calendario mahometano. También en gran Bretaña, en un hospital cambiaron la dirección de las camas para que estas estuvieran orientadas hacia la Meca. En Francia han sido ya varias veces en que un juicio ha sido pospuesto por el juez por respeto a las creencias del acusado y para no impedirle a este el cumplimiento del ramadán. En algunos hospitales europeos las pacientes musulmanas han obtenido no ser atendidas por personal masculino. El sacrificio halal ha logrado en Europa carta de naturaleza a pesar de ser contrario a las propias leyes europeas en la materia. Y muchas otras cesiones por el estilo que vulneran no sólo las costumbre y los valores occidentales sino la propias leyes y constitución de los Estados europeos. Todo ello, repetimos, con la finalidad declarada de respetar las creencias y las prácticas religiosas de los musulmanes.

Muchos occidentales despistados o francamente faltos de actividad neuronal no ven en estas concesiones más que marcas de civilidad y de apertura de espíritu ante las necesidades de una religión cada día más presente que según el credo políticamente correcto es un aporte positivo a nuestra sociedad. De hecho, muchos occidentales están muy satisfechos de sí mismos al hacer gala de esa tolerancia y ese espíritu de apertura.

Lo que no saben estos despistados e ignorantes es que todas estas demandas y exigencias se inscriben en un proyecto insidioso que tiene cerca de 1400 de edad: un proyecto de conquista y de dominación basado en el mandato que emana del Corán y de la Suna (conjunto de los dichos y hechos atribuidos a Mahoma). Estamos ante una empresa de conquista y dominación que se inscribe dentro de la doctrina islámica de la inmigración. Esta inmigración reviste un carácter sensiblemente distinto al resto de los demás contingentes migratorios. Otros grupos de inmigrantes buscan ante todo beneficiarse de las ventajas que ofrecen los países de acogida. La inmigración musulmana es una inmigración al servicio del imperialismo árabe-musulmán. El resto de los grupos inmigrantes buscan ventajas económicas y beneficios sociales. La inmigración musulmana quiere eso también, pero sobre todo busca imponer una segregación étnica y cultural para obtener privilegios y un estatus especial en los países ocupados. Esa inmigración está concebida para dominar las sociedades no musulmanas y preparar la vía hacia la total islamización.

La doctrina islámica de la inmigración funciona como una estrategia de conquista que data desde el siglo VII y nos desvela como actúa la inmigración musulmana en los territorios no musulmanes, territorios que la tradición islámica define como la “casa de la guerra”. La conquista militar está en el corazón de la expansión musulmana desde los inicios del islam. Nada ha cambiado desde entonces.

El arma principal de esta estrategia de conquista es la mentira y la desinformación. El objetivo es transformar la cultura del país huésped de manera progresiva e insidiosa con el fin de imponer la sharia. La primera etapa de la islamización consiste en hacer aceptar a los autóctonos las actividades características del islam y establecer su presencia física y visible: vestimenta musulmana, lugares de culto, fundación de escuelas coránicas, escuelas para el estudio del árabe, organizaciones de beneficencia comunitaria, carnicerías halal, comercio islámico… Estas actividades de carácter aparentemente inocuas les sirven para ir tejiendo una red social unida y una infraestructura necesaria al control y fortalecimieto de la comunidad. En esa etapa inicial la orden coránica que prohibe a los creyentes formalizar lazos con los infieles queda en supenso mientras se afianzan los instrumentos de la islamización. Esa estrategia puede llevar a los occidentales a equivocarse sobre el carácter de esa inmigración y pensar que ésta está motivada por motivos esencialmente económicos.

El establecimiento de grandes asentamientos musulmanes en tierra del infiel tienen un carácter estratégico. La mezquita funciona como un centro de poder, el centro de todas las actividades de la comunidad (de ahí la importancia y la urgencia en edificar mezquitas en los territorios en los que se asientan). En esa etapa todavía embrionaria, una de las prioridades de esos inmigrantes (invasores/colonos en realidad) es la de ayudar a los recién llegados para estrechar y fortalecer la comunidad musulmana. Los jefes de la comunidad musulmana les darán apoyo y consejos para su instalación y les asesorarán sobre los medios de beneficiarse de las ayudas y subvenciones que las sociedades de acogidas reservan para los inmigrantes. De esta manera los ya instalados se erigen en guías de los recién llegados y estos se sienten unidos a la comunidad local, reproducción en pequeño de la sociedad que han dejado atrás. Además, agentes de las mezquitas están también implicados en diversas formas de adoctrinamiento y vigilancia de los musulmanes para que estos no se salgan del control y escapen a la autoridad de los imanes y demás jefes comunitarios.

En esa fase de la colonización musulmana (ya que hay que llamarla por su verdadero nombre), los no musulmanes no perciben el peligro de esta etapa en que la mezquita se erige en centro de la vida comunitaria. Para ellos las mezquitas no son más que lugares de culto. Se equivocan, pues el verdadero objetivo de esta primera etapa es la de disuadir la integración de los musulmanes para poder mejor promover la islamización de la sociedad de acogida con cada día mayores contingentes de musulmanes encuadrados bajo la autoridad de sus lideres comunitarios. Cuantos más musulmanes sean y cuanto más estén unidos comunitariamente, mejor pueden hacer presión sobre las sociedades de acogida y más fuerza cobran sus exigencias.

Cuando la comunidad musulmana se ha consolidado y ha cobrado fuerza, empieza entonces la lucha para obtener un estatus especial primero y después la aplicación de la sharia. La separación con los no musulmanes está dictada por el Corán y la Suna. Esta es, pues, la consecuencia natural del progreso de la inmigración de conquista. Con el aumento del peso demográfico de los musulmanes, los cambios en el código vestimentario se vuelven cada vez más visibles. Se pasa del hiyab al niqab en el espacio público, después a la abolición de relaciones públicas entre mujeres y hombres musulmanes y finalmente a la separación entre musulmanas y no musulmanas, de manera que las musulmanas acaban enclaustradas y retiradas de la vida civil y hasta de toda vida físicamente visible (tapadas en la calle por el niqab o el burka). Poco a poco la población autóctona acaba por acostumbrarse a lo que le han hecho creer que son simples e inocentes exigencias de la piedad religiosa. Se acostumbra a las demandas de separación en los lugares públicos, en los lugares de trabajo, en las escuelas y las universidades, tanto como a las exigencias de comidas halal y de respeto a la sharia, a los días festivos musulmanes en el calendario laboral, etc. Todas esas exigencias contribuyen a dar a la communidad musulmana un estatus especial que la hace cada vez más separada y distinta.

En una primera fase de la inmigración musulmana, estas demandas son presentadas como cosas benignas relativas a las exigencias religiosas de los musulmanes piadosos. Cualquier intento de rechazar estas demandas será calificado de discriminatorio. Así poco a poco van obteniendo un reconocimiento de sus diferencias que para ellos pasan a ser inmediatamente un derecho adquirido sin posibilidad de vuelta atrás. Se trata de acostumbrar a la sociedad de acogida a sus costumbres, sus fiestas, su vestimenta, sus hábitos gastronómicos, su propia arquitectura (mezquitas, minaretes), etc… En esta fase, los representantes de la comunidad islámica trabajan en colaboración con las autoridades del país de acogida, totalmente ignorantes de la verdadera naturaleza de esa inmigración y temerosos de parecer ni de lejos intolerantes o insuficientemente abiertos a las supuestas bendiciones y beneficios de la sociedad multicultural.

En esos primeros tiempos, los líderes musulmanes suelen mostrarse antes su anfitriones como deseosos de integrarse y participar en la vida de la sociedad que les acoge, susurándoles a los oidos la melodia que estos ansían escuchar. Pero a medida que los musulmanes van tomando peso demográfico y adquiriendo poder, la identidad musulmana se endurece. Las mezquitas, las escuelas, las organizaciones y sus medios de comunicación se multiplica. La doctrina de la taqiya, la mentira y la simulación, adquiere una importancia cada vez más grande. Los musulmanes ocultan sus objetivos de conquita haciendo pasar sus exigencias como demandas religiosas. Poco a poco, logran modificar la cultura de los no musulmanes, teniendo estos que adaptarse a los recién llegados.

Más adelante, con el poder creciente que van adquiriendo, tratarán de hacar callar o comprar a sus oponentes. Si para eso se considera oportuna la violencia o incluso el asesinato, se llevará a cabo todas las acciones pertinentes. Theo Van Gogh fue asesinado precisamente por haberse opuesto a la islamización de su país. Para quedarnos en Holanda, citaremos los casos de Ayaan Hirsi Ali, obligada a exiliarse antes las amenazas de muerte y la cabeza puesta a precio de su compatriota Geert Wilders. Pero la violencia y las amenazas no son las únicas herramientas que usan. La entrega de generosos donativos entra en el arsenal de medios que cuentan los musulmanes para amansar a los europeos que pudieran estar tentados de tener una visión crítica del islam y difundirla. Que la mayoría de la prensa occidental tenga una visión tan positiva del islam no debe de extrañar a nadie que no se crea esas monsergas de la independencia de los medios de comunicación. El dinero árabe-musulmán, los petrodólares del Golfo, ha comprado más de un periódico y más de una cadena de periódicos, más de una cadena de televisión y más de un grupo de cadenas. De los políticos ya ni hablemos (estos se venden al mejor postor, hasta a las mafias de cualquier color y pelaje en cualquier gasolinera).

A medida que progresa la islamización de los países en fase de colonización, progresa igualmente la incitación a participar en la yihad. Muchos jóvenes yihadistas provenientes de los países occidentales (entre los cuales no faltan europeos conversos) van a entrenarse a terceros países para formarse en las técnicas de la yihad. Numerosos terroristas provenientes de las comunidades musulmanas de Europa han sido detectados, abatidos, o hechos prisioneros en Irak, Afganistán, Pakistán, Somalia, Yemen, etc.

Cuando el crecimiento de las comunidades musulmanas aumentan su peso político, se multiplican entonces las presiones sobre la clase política local para que autoricen cambios en la administración de justicia que beneficien a la comunidad islámica, como por ejemplo tribunales islámicos a cambio del voto de los musulmanes. Esto ya ocurre en Gran Bretaña, donde coexisten dos sistemas de jurisprudencia. Una vez que la sharia ha sido autorizada, los musulmanes en Occidente son presionados para conformarse a las prescripciones de la sharia en lugar de la justicia del país. En varias ocasiones jueces europeos han dictado sentencias conformes al derecho islámico (sharia) en juicios a musulmanes.

Mientras tanto se observa un aumento de guetos, barrios enteros reservados a los musulmanes. Los infieles que se atreven a entrar en ellos se arriesgan a ser atacados, cuanto menos expulsados. Estas zonas pohibidas ya existen en casi toda Europa. Pero los musulmanes pueden circular libremente por todo el país sin restricciones. Están en su casa en todas partes. En realidad tienen más derechos que los propios nativos, que tienen territorios de sus propios países en los que no pueden entrar.

La doctrina islámica de la inmigración debe ser entendida como una estrategia política global para socavar las culturas y los valores de los países no musulmanes y reemplazarlas por las leyes de la sharia y los valores islámicos. Es una inmgración insidiosa que tiene como objetivo la transformación de los comportamientos y las leyes de la sociedad de acogida a fin de establecer un Estado islámico. Irónicamente, es la apertura de nuestras sociedades y los derechos constitucionales de libertad de expresión, de religión y de reunión, los que facilitan la disparición de nuestros valores y modos de vida.

Es más que hora de tomar conciencia de la amenaza que significa la inmigración musulmana, la invasión/colonización que sufrimos. Este fenómeno se inscribe dentro de un proyecto siniestro de transformación y de conquista de nuestros países por un ejército masivo de invasores/colonizadores musulmanes, piadosamente llamados inmigrantes.

Madrid y Galicia, las más cumplidoras
El ranking de las CCAA más despilfarradoras durante la crisis
Desde 2007, el mayor aumento ocurrió en Castilla-La Mancha, con Barreda en la Presidencia, y en País Vasco, con Patxi López como lehendakari.
Libre Mercado Libertad Digital 15 Marzo 2015

La deuda de las Comunidades Autónomas ha crecido un 12,8% en 2014, alcanzando ya los 236.747 millones de euros. Semejante deterioro en el equilibrio fiscal de las regiones confirma que las políticas de "austeridad" se han volcado por el lado de las subidas de impuestos en vez de haberse centrado en contener los gastos del Estado.

Desde 2000 hasta 2007, la creciente recaudación fiscal ligada a la burbuja inmobiliaria no supuso un gran ajuste en la deuda pública de las regiones: apenas cayó del 6,1% al 5,7% del PIB. Este mínimo descenso empezó a deshacerse con la llegada de la crisis: en 2010, la deuda de las autonomías ya llegaba al 11,4% del PIB, mientras que en la actualidad se ha duplicado y supera el umbral del 22,4% del PIB.
El agujero de Patxi López y José María Barreda
¿En qué región se ha dado un mayor aumento de la deuda pública? Comparando los datos del Banco de España para 2007 y 2014, el caso más llamativo es el de País Vasco, donde el endeudamiento apenas llegaba al 1% a comienzos de la crisis. Frente a esta situación, los niveles registrados en la actualidad apuntan unas obligaciones equivalentes al 13,9% del PIB.

Este fuerte deterioro en las cuentas públicas autonómicas está directamente ligado al periodo de gobierno del socialista Patxi López: entre 2009 y 2012, su gobierno disparó la deuda regional hasta el 11,3% del PIB. Su sucesor, Íñigo Urkullu, no ha impedido que la deuda vasca siga creciendo, aunque el ritmo de aumento ha sido menor.

Después del País Vasco, el caso más llamativo es el de la Región de Murcia, donde la deuda pública apenas alcanzaba el 2,3% del PIB en 2007. Desde entonces, la Administración regional ha multiplicado sus obligaciones por once, hasta alcanzar el 25,2%. El podio de la deshonra lo completa Castilla-La Mancha, donde las obligaciones han crecido del 5% al 33,5% del PIB, es decir, 6,7 veces más.

En el caso de la Región de Murcia, los sucesivos gobiernos populares son responsables del desaguisado. Sin embargo, en Castilla-La Mancha conviene aclarar que el grueso del aumento ocurrió en los años del socialista José María Barreda: entre 2007 y 2011, la deuda pasó del 5% al 17,6% del PIB.

Eso sí: la herencia envenenada del sucesor de Bono no terminó aquí, ya que la llegada de María Dolores de Cospedal al poder reveló que las obligaciones de la Administración manchega llegaban, en realidad, a niveles del 25,2% del PIB. Esto se explica por las deudas que no estaban reconocidas y las facturas ocultas que Barreda había guardado en los cajones. Desde entonces, el endeudamiento ha seguido creciendo, aunque a un ritmo menos pronunciado (llega al 33,5% del PIB, según los datos del Banco de España).
Madrid y Galicia, el menor aumento

En el extremo opuesto están dos Comunidades Autónomas en las que el aumento de la deuda ha sido mucho más pequeño. Es el caso de Galicia y de Madrid: en la primera, las obligaciones han pasado del 6,7% al 18% del PIB (2,7 veces más), mientras que en la región de la capital de España el endeudamiento ha crecido del 5,3% al 12,5% (2,4 veces más).

La tercera autonomía con menor aumento de la deuda es la Comunidad Valenciana. No obstante, este dato tiene "trampa", ya que en dicha región ya se registraba un endeudamiento elevado a comienzos de la crisis. Así, mientras la media autonómica de 2007 se quedaba en el 5,7% del PIB, la Comunidad Valenciana ya se movía en niveles del 11,3%. Hoy, el dato es 3,4 veces mayor: alcanza el 37,9% del PIB.

Andalucía y Cataluña
En Andalucía, la situación ha ido a peor conforme ha avanzado la crisis. Si en 2007 se alcanzaba una deuda más reducida que el promedio autonómico, con niveles del 4,8% del PIB, los datos del Banco de España para el último trimestre de 2014 hablan de un 20,4%, 4,3 veces más que al comienzo de la Gran Recesión.

La deuda de Cataluña ha seguido una tendencia mucho peor: se ha disparado del 8,3% al 32,4% del PIB durante la crisis, por lo que hoy es 3,9 veces mayor que en 2007. En términos relativos, el peso de la deuda es especialmente preocupante en Baleares, donde alcanza el 29,3% del PIB y ya es 4,4 veces más alta que en 2007.

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EL DESANCLAJE
IGNACIO CAMACHO. ABC !5 Marzo 2015

El raquitismo de PP y PSOE en Cataluña, País Vasco y Navarra pone en cuestión el modelo constitucional del Estado

HAY un problema y tiene mala pinta: el PP y el PSOE están en riesgo de desaparecer en Cataluña, el País Vasco y Navarra. El terremoto que sacude el bipartidismo ha provocado una falla tectónica en los territorios más sometidos a la presión nacionalista. Se trata de un desplome. La masa crítica del constitucionalismo se ha reducido en las encuestas a un grado de mera irrelevancia que en Cataluña salva el auge de Ciudadanos pero en la franja vasconavarra amenaza con una fractura irreversible. Los dos grandes partidos españoles no sólo aparecen superados, como de costumbre, por los nacionalistas burgueses sino también por los extremistas de ERC, Bildu y el recién surgido Podemos. Estos dos últimos pueden incluso sumar mayoría en Navarra, donde la franquicia de UPN también se hunde. En la comunidad vasca la catástrofe es de tal relieve que el voto «de orden» tiende a refugiarse en el PNV. Es la foto de un desanclaje que pone en cuestión el concepto mismo de Estado y la estructura política de España.

La fobia antipolítica, focalizada en las dos fuerzas de estabilidad histórica, se ha mezclado con la ausencia de un discurso nacional sólido para cristalizar en un raquitismo inquietante del proyecto constitucionalista. Los socialistas han pagado la factura de su ambigüedad respecto al soberanismo y de sus continuas dudas de liderazgo, y el PP sufre por un lado el desgaste de impopularidad del Gobierno y por el otro la falta de una oferta ideológica definida que pueda reconocer el electorado disconforme con la hegemonía nacionalista. Esos votantes acorralados no reconocen en los dos partidos de Estado ninguna opción viable y se dispersan en su propio desamparo. En Cataluña han encontrado el dique de Ciudadanos para protegerse pero en el Norte se dibuja un peligro claro de deriva separatista. Esperan cuatro años de zozobra que pueden comprometer severamente el modelo de la nación española.

Lo que se está perfilando en el horizonte de mayo es la más grave crisis territorial desde 1978: una situación de vacío político, cercana al confederalismo de hecho, en el que ninguna organización de importancia significativa tenga raíces sólidas en la totalidad del Estado. Salvo Podemos, y no se sabe qué puede ser peor. Esta vacante del proyecto nacional es el fruto de un fracaso histórico, de un proceso continuado de retroceso por desidia, ineptitud y abandono. Incapaces de dotarse de una articulación válida para toda España, los dos partidos-alfa del sistema han extraviado la idea esencial de la ciudadanía igualitaria. Se está formando una línea de tensión, un punto de fuga a partir del que se puede disipar la viabilidad del patrón constitucional, cuyo mecanismo sensible permanecía atornillado desde la Transición por la transversalidad bipartidista. Si esa cohesión se vaporiza en las urnas estaremos literalmente ante una nación desensamblada.

"El nacionalismo ha vivido en una burbuja, incapaz de sentir nuestra falta de libertad"

Natividad Rodríguez, La viuda del dirigente del PSE Fernando Buesa, confía en que la generación de sus nietos crezca sabiendo "la verdad" de que "matar estuvo mal"
lourdes pérez | vitoria El Correo 15 Marzo 2015

¿Recuerda hoy aquel 22 de febrero, aquella tarde?
Perfectamente. El último gesto, las últimas palabras... Todo. Aunque siempre comíamos juntos, aquel día pasé por el supermercado tras salir del colegio donde trabajaba y estaban de sobremesa cuando llegué. Empecé a colocar las cosas en los armarios, vino a darme un beso antes de irse... y ya no lo volví a ver. Sientes un sufrimiento infinito y rabia, mucha rabia. Le habría encantado conocer a sus nietos y no pudo conocer a ninguno.

¿Cómo lo supo?
Fue el estruendo, vivimos al lado. Había salido con mi hijo, que se quedó antes en el Colegio de Ingenieros. Mi hija pequeña, Sara, y yo escuchamos la explosión y echamos a correr.

¿Imaginó que era él?
Sí, sí. Cuando llegamos a la esquina, ya estaba todo acordonado. Entonces se acercó Carlos a abrazarme, llorando, y pensé que se habían salvado los dos. 'No, mamá, ha sido papá, ha sido papá...', me respondía él. Pregunté a los ertzainas, les conté que era la mujer de Fernando Buesa, no me dejaron pasar. Nos metieron a los tres en una furgoneta, los chicos que estaban allí recibieron una llamada, se volvieron hacia nosotros... Luego nos llevaron a casa. Me veo a mí misma con un vecino, golpeando la barandilla, diciendo 'qué dolor, qué rabia'. A partir de ahí tienes que trabajarte esa rabia. Mi mayor afán ha sido evitar que la tragedia nos hundiera y mantener viva la memoria de Fernando a través de la Fundación.

La mujer que rememora con la mirada húmeda, sin perder la templanza, el asesinato de su marido contempla el presente y el futuro de la Euskadi en paz con la esperanza de que la sociedad vasca acabe asumiendo que "matar estuvo mal", pero también inquieta porque el relato del terror se emborrone hasta tergiversar esa "verdad". A su espalda, en el acogedor despacho de la Fundación Buesa, cuelga un retrato en blanco y negro del exvicelehendakari, que luce sonriente en la flor de su vida en una campaña electoral. Sobre la mesa reposan las fotografías de los siete nietos de Natividad Rodríguez en brazos de su abuela el día en que nacieron. Ella parece tan feliz en esas imágenes que cuesta intuir "el vacío en el alma" que le acompaña desde que ETA matara a su marido y al escolta Jorge Díez Elorza.

¿Cómo se aprende a seguir adelante cuando te han arrebatado al amor de tu vida?
Es que no hay recetas (pausa). ¿Cómo lo he hecho? Mi gran motivación han sido mis hijos. Nosotros metimos muchas horas, mucha energía, con nuestros hijos. Me levantaba de la cama por ellos. Fernando y yo nos conocimos con 17 años y nos casamos muy jóvenes. Por venirme con él dejé a mi familia, que se había trasladado a Barcelona. Es muy duro encontrarte sola. No sé si me he hecho más fuerte o no, pero sí he tenido que tomar conciencia de mis propios recursos. Porque a mí se me rompió la vida. Me rompieron la vida.

Tengo la impresión de que no llegamos a comprender la profundidad de lo que eso significa. Lo que hay detrás de todas esas vidas rotas.

Es que depende de muchas circunstancias, cada víctima es un mundo. Si tuviera que explicarlo, es como un renacimiento, como una mariposa. Tienes que volver a empezar con nuevas herramientas. Para mí ha sido muy importante tener una actitud abierta ante la vida, enfocarme hacia el futuro. Aunque siempre tendré un vacío dentro, como si hubiera un hueco en tu alma que te acompañará toda la vida. El primer año me superó el dolor, no podía hablar sin echarme a llorar. Con el tiempo, ese dolor se atenuó y yo me aferré a que la tragedia no podía impedirnos crecer, ser felices. Eso habría sido un fracaso terrible.

"Defraudados con la Iglesia"
Mirando atrás, ¿alguna vez se ha dicho 'ojalá no nos hubiéramos significado tanto'?
No. Había un pensamiento que me consolaba mucho: que él había sido un hombre libre, que conservaba su libertad interior, aunque en los últimos años envejeció mucho, se sentía perseguido, estaba preocupado y yo lo notaba. Salía poco de casa, hacía como que no quería que saliéramos con él, se privaba de ir a algunos sitios... ¿Si era consciente de lo que le podía pasar? Yo creo que sí. Mi rabia la contrarresté pensando que, después de todo, él vivió como quería vivir, fue libre en sus decisiones. Alguna vez sí le dije que podíamos irnos. Pero él siempre pensó que su sitio estaba aquí.

Y en la soledad tras su asesinato, ¿sopesó marcharse de Euskadi?
No, después nunca. Estoy atada a aquí. Siento que tengo un cordón umbilical con ese pasado, no puedo soltar esa amarra. No sé si podré hacerlo algún día, porque aunque ya no hay violencia activa, tenemos un problema de convivencia. Y yo aspiro a que mis hijos y mis nietos disfruten de una sociedad en la que puedan vivir en libertad, con respeto, sin miedo a decir lo que piensan.

- No sé si es una mujer creyente, si tiene fe. Si el perdón ayuda.
Fernando era un hombre de principios católicos, con mucha conciencia social, participaba en la vida de las parroquias. Pero fue perdiendo la fe. Nos sentimos defraudados con la Iglesia, porque fue muy tibia ante la vivencia terrorista. El perdón lo veo muy ligado a las creencias religiosas. Yo no tengo rencor, no necesito que los etarras me pidan perdón. Pero sí hay que exigirles que reconozcan que causaron un daño injusto e irreparable, que lo que hicieron estuvo mal. La sociedad, sus líderes, los partidos... tienen que exigírselo permanentemente. Soy escéptica sobre que eso se vaya a conseguir, entre que algunos son irreductibles y que la mayoría tiene un funcionamiento sectario. Pero hay que exigírselo, por la dignidad de la sociedad. Y aunque no lo hemos logrado aún, va calando.

¿Y no teme que el paso del tiempo lo haga cada vez más difícil?
Vamos avanzando (sonríe). Ya no se habla de amnistía. Cuando mataron a Fernando, a mí me enfadaba mucho que la palabra asesinato no estuviera en la terminología popular. ¡No era una muerte, era un asesinato! Luché mucho para que se llamara a las cosas por su nombre. ¿Y hay alguien hoy que no lo califique de asesinato?

En el acto anual de recuerdo a su marido, el exrector Pello Salaburu censuró el plan de paz del lehendakari por no hablar, precisamente, de asesinatos.

Estoy totalmente de acuerdo. La filosofía de fondo del plan no la comparto para nada, ni creo que sea buena, aunque Aintzane Ezenarro está haciendo un buen trabajo con las víctimas. El plan no llama a las cosas por su nombre, se hace un 'totum revolutum' de víctimas y dolor, se retrotrae a los tiempos de no sé cuándo... Creo que el lehendakari llegó con un propósito definido y no lo va a cambiar fácilmente. Me parece tremendo que no se tenga en cuenta a las víctimas de ETA, ese plan satisfará a muy poquitas. A cualquier víctima de una injusticia se le debe reparar. Pero hablamos del terrorismo de ETA, que tiene una singularidad muy especial y es la única violencia que algunos jóvenes todavía justifican. Y eso no lo puedes difuminar, porque es lo que crea nuestro problema de convivencia. Por eso lo importante es el recorrido, más que el final. Si los jóvenes ven que la sociedad no transige, sería ya un triunfo.

"El hijo malo" y los presos
¿A usted esta paz le basta?
No, aunque indudablemente estamos mejor que antes. Pero me preocupa que mientras haya irreductibles, que mientras la izquierda abertzale no tenga un funcionamiento verdaderamente democrático, se pueda reproducir lo que hemos sufrido. Y ahí tiene una tarea pendiente el nacionalismo democrático. Yo valoro mucho a los nacionalistas que he sentido cerca, que llegaron a arriesgar su vida y a los que han llamado traidores. A esos amigos –pocos– les quiero muchísimo. El nacionalismo tiene pendiente esa reflexión sobre cuál ha sido su postura en el pasado. Porque yo he tenido muchas veces la sensación de que el padre prefería al hijo malo, mientras decía a los demás: 'Oye, aguantad un poco, que se va a volver bueno'. Ese nacionalismo ha vivido en una burbuja. Ha sido incapaz de sentir esa falta de libertad y no ha empatizado con nosotros.

¿Por eso se les ha quedado corto, por decirlo así, el homenaje que les ha tributado el Gobierno Vasco?
Es que se mencionó la autocrítica, pero no se hizo autocrítica. Si pides autocrítica, habla de ti, di qué hiciste mal. El Gobierno de Ibarretxe no estuvo a la altura cuando mataron a Fernando, se hicieron las cosas mal. Fue un dolor tremendo que quienes habían sido compañeros de Fernando en el Gobierno, con los que había trabajado codo con codo, no nos acompañaran en la misma manifestación. Ahora hablamos de tender puentes, y hay que hacerlo, pero también hay que desandar caminos, es fundamental rectificar lo que está mal. Y una sociedad necesita que la lideren.

¿Ve a Urkullu en esa senda?
No sé, no sé dónde lo veo. Le saludé por primera vez el otro día, en el acto del aniversario. Lo veo en la equidistancia. Y no se puede estar entre las víctimas y los victimarios.

¿Le dolió la reunión con Etxerat?
Bueno, entra dentro de su línea política. Como lo de los mediadores, que no creo que los necesitemos.

- ¿La viuda de un asesinado puede entender la zozobra de la mujer, o de la madre, de un preso de ETA?
- Sí, sí, yo lo entiendo perfectamente. Pero hay que respetar las leyes, que son las que estructuran la vida democrática aunque no nos gusten. A estas alturas, el acercamiento de los presos es una cuestión de humanidad. Pero también es cierto que están haciendo un 'coup de force' de esto cuando ellos apenas están dando pasos para rectificar y ETA no termina de desaparecer. Aquí hay que dejar muy claros unos principios y unos valores. Me parece muy bien que el lehendakari le diga al Gobierno de Madrid que hay que acercar a los presos. Pero al mismo tiempo, tiene que exigirles que admitan el daño causado y a los familiares, que respeten las leyes y los cauces legales para la reinserción. No se puede contemporizar con todo.

¿Se ha reunido con algún preso?
Es que no lo necesito para nada; tampoco creo que quienes mataron a Fernando tengan interés. Y eso del perdón es muy relativo. Si el asesino de mi marido quiere pedírmelo, si eso le ayuda, si le reconforta, le escucharía y agradecería ese reconocimiento. Pero yo no puedo perdonar en nombre de Fernando.

¿Cree en la vía Nanclares? ¿Siempre cabe una segunda oportunidad, incluso ante delitos gravísimos?
Sí, sí, toda persona que tiene un propósito de enmienda merece una segunda oportunidad. Y para eso hay un camino individual, porque ¿cómo va a existir un arrepentimiento colectivo? A mí me gustaría que los partidos vascos asumieran el compromiso, todos, de que sus proyectos políticos respeten la pluralidad de la ciudadanía. Que todos seamos iguales en derechos y deberes tengamos el sentimiento, el pensamiento y la identidad que tengamos, sin que haya ciudadanos de segunda.

¿A qué le suena la palabra reconciliación?
A mí no me gusta. Yo no me he enfrentado a nadie, aquí no ha habido dos bandos enfrentados. En vez de reconciliación, hablemos de convivencia, de cómo convivir aquí.

Quizás esa convivencia más sana tenga que esperar a la generación de sus nietos.
Pues es muy posible, sí. Mi vivencia es ya distinta a la de mis hijos, y la de mis hijos será distinta a la de mis nietos. Dejar atrás el pasado será difícil con la gente que lo ha vivido en directo, las vivencias te marcan mucho. Me iré tranquila si se ha hecho ese recorrido para que mis hijos y nietos vivan con libertad. Y eso que a mis nietos, en cuanto han empezado a preguntar por su abuelo, les hemos dicho la verdad desde el principio. Lo tengo clarísimo: hay que decirles la verdad, dejarles las cosas claras sobre lo que está y estuvo mal.
 


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