AGLI Recortes de Prensa  Martes 24  Marzo 2015

El Pepito Grillo de los bancos centrales
Hay un banco central que está por encima del resto y que ya ha advertido de los peligros de las políticas actuales de los bancos centrales
JESÚS SÁNCHEZ-QUIÑONES El Confidencial 24 Marzo 2015

El BIS (Bank for International Settlements o Banco de Pagos Internacionales) lanza mensajes de forma recurrente alertando sobre los posibles efectos nocivos de las políticas monetarias tan expansivas de los distintos bancos centrales. Sus advertencias tienen un valor especial, al ser considerado como el banco central de los bancos centrales.

El BIS lleva años insistiendo en que los bancos centrales por sí solos no pueden generar crecimiento económico, sino únicamente ganar tiempo para que los distintos Gobiernos tomen las medidas y acometan las reformas necesarias para propiciar dicho crecimiento. El gran peligro, señalado una y otra vez, radica en la complacencia de las autoridades de los distintos países al contar con una financiación fácil y asegurada a unos tipos de interés muy reducidos por las políticas ultraexpansivas de los bancos centrales.

Ahora, de nuevo, en una intervención de apenas dos folios, Jaime Caruana, su director general, vuelve a mencionar cuatro retos a tener en consideración en la actual situación, que llevan implícitos riesgos, cuyas consecuencias en caso de materializarse son a día de hoy desconocidas.

- Entender las consecuencias de la actual política de los bancos centrales de tipos de interés “ultrabajos” y abundante liquidez
Las consecuencias de un entorno de tipos bajísimos o incluso negativos están todavía por determinar, no son obvias. Los agentes económicos no están acostumbrados a lidiar con este entorno “inédito” de tipos negativos. Una vez en negativo, ¿hasta dónde podrían llegar los tipos de interés? Los bancos centrales han entrado en un “terreno inexplorado” cuyas consecuencias finales son una incógnita.

- Entender la transformación de los riesgos financieros
El extraordinario comportamiento de los mercados financieros en los últimos años se debe, en gran medida, a la intervención de los distintos bancos centrales. Los mínimos históricos de la rentabilidad de los bonos soberanos de la mayoría de los países europeos sólo pueden explicarse por la intervención de los distintos bancos centrales en Europa, en especial el BCE. El efecto en los mercados de renta variable ha sido también considerable.

Esta dependencia de los mercados financieros de la actuación de los bancos centrales se convierte en un elevado riesgo de corrección si por algún motivo se cuestiona la futura actuación del banco central. En cualquier caso, es inevitable que en algún momento el banco central deje de intervenir en el mercado de bonos, provocando que los tipos de interés vuelvan a niveles propios de mercados “no intervenidos”.

Adicionalmente, la subida de los precios de los activos, especialmente de la renta fija, ha hecho reducirse considerablemente las primas de riesgo. Los bancos centrales parecen invitar a los inversores a asumir mayor riesgo del que tomarían en una situación de mercado normalizado. La historia recuerda que este tipo de actuaciones suele acabar mal. Los riesgos acaban aflorando.

- Riesgo de deflación
De forma razonada, el BIS hace hincapié en la importancia de entender las causas de la caída de la inflación hasta tasas negativas. Así, advierte sobre los riesgos de sobreactuar contra la deflación, si las causas que la generan son caídas de precios de materias primas importadas como el petróleo.

- Alto nivel de deuda
Una vez más, el BIS recuerda que el nivel de deuda de las economías desarrolladas es ahora muy superior al existente al inicio de la crisis (30% superior en el conjunto del G20). La elevada deuda es un lastre del potencial crecimiento futuro.

Pese a las reiteradas advertencias del BIS, los bancos centrales, especialmente el BCE, siguen inyectando liquidez, comprando activos, situando los tipos en negativo y empujando a los mercados financieros a nuevos máximos. A corto plazo nada parece que vaya a cambiar, pero conviene tener presente que las actuales valoraciones de la renta fija y la renta variable se producen en un entorno de mercados financieros intervenidos.

Rajoy, el adanista, y los electores suicidas
Javier Benegas www.vozpopuli.com  24 Marzo 2015

La semana pasada tuvo lugar una anécdota que, aunque menor, da pie para ilustrar el drama en que nos encontramos incursos. En una entrevista concedida a Onda Cero, Mariano Rajoy aprovechó para dar un golpe bajo al profesor y economista Luis Garicano, quien hace no mucho pasó por ser uno de los ministrables del gobierno pepero, y que hoy, vueltas que da la vida, asesora en materia económica al partido Ciudadanos. La patada en sálvese a la parte consistió en revelar que Garicano, durante una reunión mantenida en la Moncloa, le aconsejó pedir el rescate. Es más, el profesor de la London School of Economics le habría apremiado a hacerlo. Afrenta ante la que, según parece, Rajoy se mostró imperturbable.

Rescate hubo y con un coste para el contribuyente de al menos 60.000 millones de euros, cantidad equivalente al 6% de nuestro Producto Interior Bruto

Como primera providencia, cabe decir que esta revelación, amén de mezquina, en tanto en cuanto es costumbre que las conversaciones monclovitas se desvelen muchos años después en las memorias de rigor que todo ex presidente con ínfulas termina siempre publicando, no deja de ser un arma de doble filo con la que puede hacerse tanto o más daño el agresor que el agredido. Y es que si bien es cierto que muy grosso modo Rajoy evitó lo que cabría calificar como “rescate total”, no menos cierto es que fuera éste financiero, bancario o a la medida de las expoliadas Cajas de Ahorro, rescate hubo y con un coste para el contribuyente de al menos 60.000 millones de euros, cantidad equivalente al 6% de nuestro Producto Interior Bruto.

Y para que cada cual saque sus propias conclusiones, cabe decir que si bien Rajoy se apresuró a colocar en el papel de villano a Garicano por un quítame de ahí esos votos, no tuvo el coraje de hacer lo propio, y es de suponer que no lo tenga nunca, con otros personajes infinitamente más poderosos, los cuales en su día le dieron idéntico “consejo” con tanta o más vehemencia y quién sabe si peores modos.

Héroe de hojalata
No es difícil imaginar en aquellos días de pánico, en los que se había cerrado a cal y canto el acceso al crédito a los grandes bancos y empresas españoles, al hoy difunto Emilio Botín, con quien Mariano se reunió en varias ocasiones, reconviniéndole para que, llegado el caso, rindiera armas y bagajes ante la Unión Europea a cambio de una liquidez que evitara el colapso del establishment patrio. De hecho, a lo que parece, no hubo personaje con cierto fuste en la España oficial que de una forma u otra, de manera más o menos intempestiva o velada, animara a Rajoy a arrastrar su trasero hasta Bruselas para conseguir liquidez a cualquier precio.

Así, la versión heróica, la que repite sin cesar un Mariano puesto en modo campaña, es que, contra el criterio de todos los prohombres, fueran estos reputados economistas o poderosos banqueros, se mantuvo firme como una roca y jugó con maestría sus cartas. Que fueron su proverbial pragmatismo y sentido de Estado los que ahorraron a los españoles el calvario por el que están pasando portugueses y griegos. En definitiva, que si hoy siguen en pie la sanidad y educación públicas y los jubilados cobran puntualmente sus pensiones es porque, cuando todos perdían la cabeza, Rajoy mantuvo la suya en su sitio.

No fue la piedad hacia el común o el patriotismo lo que animó a Rajoy a luchar como un jabato, sino la certeza de que el rescate total supondría la liquidación definitiva del Régimen del 78

Pero la historia puede ser contada de diferentes maneras. Y una de ellas es que no fue la piedad hacia el común o el patriotismo lo que animó a Rajoy a luchar como un jabato, sino la certeza de que el rescate total supondría la liquidación definitiva del Régimen del 78 y el final del pilla pilla presupuestario, que es la fuente de poder de esas corporaciones encubiertas llamadas “grandes partidos”. La pregunta era obvia, además de retórica: ¿qué sería del PP si renunciaba a ese cañón de confeti que es el BOE?, o, dicho de otro modo, ¿qué futuro tendrían Mariano Rajoy y sus conmilitones si la confección de los presupuestos, el reparto discrecional de los dineros de todos, iba a parar a manos de los adustos gestores de Bruselas? Fue en esa disyuntiva cuando Mariano acuñó su grito de guerra: “antes muerto que rescatado”.

En efecto, el presidente, siempre según su interesado juicio, no tenía otra salida que poner todo su empeño en salvar a su padre putativo, un régimen que permite a los jefes de los dos grandes partidos coronarse alternativamente emperadores de las Españas. Caudillos, en miniatura, eso sí, que han de bregar con todos y cada uno de los señores feudales, con los oligarcas y banqueros, amén de trajinarse la voluntad de un pueblo bastante más que servil y acostumbrado a la mentira, que de libertad entiende poco o nada y, además, le importa una higa.

Todo ello explicaría por qué más allá de la reforma del sistema financiero (rescate bancario incluido) o de la laboral, que es manifiestamente pacata, el resto de reformas, sobre todo las políticas, no hayan pasado de meros enunciados y que todo o casi todo haya seguido por donde solía. Y es que de eso ha ido esta legislatura del presidente Mariano, de salvar al Régimen, a su partido y a sí mismo. De ahí que casi siete años después del cataclismo, la deuda pública siga aumentando (67.777 millones más de euros en 2014, lo que supone un ritmo de incremento de 177 millones al día: 7,7 millones cada hora); que el cuestionable milagro económico se sustente en las cifras récord del turismo, el renacer del ladrillo y el repunte del consumo interno (vuelta la burra al trigo); y que el clientelismo masivo, exacerbado por los propios gobernantes, convierta cada cita electoral en un espectáculo patético, véase si no el bochorno de Andalucía, epítome de la degradación moral colectiva a la que nos ha conducido un modelo político peor que ineficiente, abyecto.

Aquí, quién más, quién menos, todo hijo de vecino ha llegado a creer que el dinero que tan mal administra el Estado crece en los árboles

La salvación que terminó en desventura
Cierto es que todos los males que nos aquejan no son responsabilidad de Mariano Rajoy. Sin embargo, a él le debemos haber llegado a un punto en el que decir la verdad se haya convertido en un caro deporte solo al alcance de los más desprendidos. Y que en esta España terminal, si se quiere ser tenido en cuenta, haya que contemporizar como es debido, para luego suicidarse con el voto. Si esta es la salvación que Rajoy había previsto, más nos valdría haber padecido un rescate total con todas sus consecuencias. Cualquier cosa antes que este lento y tortuoso declinar que, además, apunta a un final equivalente.

Decía Hölderlin que allí donde crece el peligro crece también la salvación, o, a la inversa, que cualquier salvación que no proviene de donde nace el peligro es en sí misma una desventura. Y en esa desventura estamos. Sin embargo, no hemos llegado hasta este callejón sin salida solo porque ese adanista que es Rajoy huyera despavorido de las reformas, sino también y sobre todo porque aquí, quién más, quién menos, todo hijo de vecino ha llegado a creer que el dinero que tan mal administra el Estado crece en los árboles –los primeros, los políticos– o, lo que viene a ser lo mismo, que la riqueza se genera en una imprenta.

PSOE, el partido natural de los andaluces
¿Cuál es entonces la explicación de que el PSOE siga ganando en Andalucía? Acaso una suma de contradicciones del pueblo andaluz y no poco conformismo
JAVIER CARABALLO El Confidencial 24 Marzo 2015

Tan sobrado ha ido siempre el PSOE en las elecciones andaluzas que hubo una campaña electoral en las que eligió como lema “Suma y sigue”. Como recreándose, burlón, en la hegemonía de tres décadas largas al frente de la Junta de Andalucía; con el ánimo crecido de verse el único partido europeo que gobierna, elección tras elección, camino ya de los cuarenta años. “Suma y sigue”, que no debe haber mejor expresión en boca de un partido político para resumir el ánimo con el que se presenta a unas elecciones con la seguridad de que volverá a ganar y que, al final, todo se reduce a un mero trámite de suma de votos que sólo pueden confirmar una cosa, que sigue gobernando.

Tanto es así que las novedades en las elecciones andaluzas siempre hay que buscarlas en la oposición. Ha sido así siempre: esta de ahora es la décima legislatura de la autonomía andaluza y los análisis que se realizan hoy en día no difieren de los anteriores. Las principales noticias se refieren a la debacle de algún partido de la oposición, al estado agónico de algunos de sus líderes, a la desaparición de algunas formaciones, al fiasco de algunas nuevas…

El PSOE, entre tanto, entre tantos, oscila con subidas y bajadas de porcentajes de votos y de escaños, por encima o por debajo de la mayoría absoluta, pero siempre con la certeza del ‘suma y sigue’ en el Gobierno. Pero ¿novedades, novedades? Esas siempre hay que buscarlas en la oposición. Porque es lo único que se mueve después de tantos años de gobierno del PSOE, como ahora con la debacle del Partido Popular y de Izquierda Unida y el ascenso de Podemos y de Ciudadanos, mientras que los socialistas, aun perdiendo más de cien mil votantes, permanecen igual; una mayoría congelada, una mayoría de acero, como si nada le afectara, como si no estuviera en duda. Y el caso es que, por mucho que ya hasta parezca normal la afirmación tantas veces repetida por los dirigentes socialistas de que “el PSOE es el partido natural de los andaluces”, todo esto no deja de traslucir alguna anomalía democrática.

A ver, hablamos de ‘anomalía democrática’ sólo desde el punto de vista de que si existe una convención generalizada en un régimen de libertad, es que la democracia es alternancia. Y como puso ayer de relieve la propia Susana Díaz, tras su triunfo electoral, Andalucía es un caso único en toda Europa. No existe otro precedente igual. En España, por descontado, es la única comunidad en la que no ha habido alternancia.

La lógica democrática lo que indica es que son los gobiernos los que, en todos los países del mundo, sufren el desgaste de la gestión. En Andalucía, sin embargo, sólo tienen desgaste los partidos que están en la oposición. Y eso es lo contrario de lo que impone el funcionamiento democrático. Lo complejo, a partir de ahí, es intentar analizar por qué ocurre. Las dos explicaciones más trilladas son, a mi juicio, claramente insuficientes. La primera explicación es la que hace referencia a la red clientelar del PSOE, incluyendo la retahíla de tópicos como el PER y los funcionarios de la Junta. Todo eso no es cierto, por mucho que se repita.

Las novedades en las elecciones andaluzas siempre hay que buscarlas en la oposición. Es lo único que se mueve

Es evidente que una cosa y otra pueden tener incidencia en unas elecciones a favor del PSOE, pero, simplemente por una cuestión numérica y de lógica, no se trata de algo sustancial. Ni los que cobran el subsidio agrario, entre cien y doscientos mil jornaleros, suponen un porcentaje significativo con respecto al censo global de una región como Andalucía con casi ocho millones y medio de habitantes ni nadie en su sano juicio podrá pensar que todos los funcionarios de la Junta de Andalucía son del Partido Socialista.

No tiene sentido ninguna de las dos cosas, pero sin embargo se siguen repitiendo, muchas veces como insulto grotesco a todos los andaluces. Si el PSOE gana en Andalucía no es sólo por su red clientelar, que existe, sino porque es evidente que una mayoría de electores de esta región se sitúa en el centro-izquierda, y así lo expresan, y porque el PSOE ha logrado una evidente identificación con ese electorado.

La segunda explicación que se esgrime para justificar las victorias consecutivas del PSOE descarga toda la responsabilidad en la oposición. “Si el PSOE gobierna, es porque la oposición andaluza, sobre todo la derecha, jamás ha sabido plantear una alternativa”, dicen. Tampoco es verdad. Es evidente, al igual que en el punto anterior, que todos los partidos de la oposición han cometido errores, algunas veces errores de bulto, pero ¿es que acaso no los ha cometido igual el PSOE?

La derecha, por ejemplo, ha cambiado de líder en varias ocasiones, como ahora tras la marcha de Javier Arenas, pero si esos cambios fueran la explicación de su derrota, si el electorado andaluz castigara esa inestabilidad, la misma consecuencia habría tenido para el PSOE cada vez que, por disputas internas, ha quitado a un presidente para poner a otro. Escuredo cayó y lo sustituyó Borbolla; Borbolla cayó y lo sustituyó Chaves; Chaves cayó y lo sustituyó Griñán; Griñán cayó y lo sustituyó Susana Díaz. ¿Por qué al PSOE nunca le pasan factura los electores por esos cambios, y sin embargo un vaivén así puede ser letal para los partidos de la oposición?

La famosa red clientelar del PSOE no puede ser algo sustancial, simplemente por una cuestión numérico

Lo mismo ocurre con la corrupción, o con los recortes por la crisis. Podemos pensar que el mal resultado del Partido Popular tiene que ver con los escándalos de corrupción que le han afectado y con los recortes sociales impuestos. Pero ahí está el inmenso escándalo de los ERE, y todos los demás casos de corrupción que gravitan sobre el PSOE andaluz, y nunca le han supuesto un disgusto en las urnas. Ahí están los recortes de la Junta de Andalucía, denunciados por diversos colectivos, y tampoco se traducen en un voto de castigo en las urnas.

¿Cuál es entonces la explicación a que el PSOE siga ganando en Andalucía? Pues no lo sé, la verdad. Acaso una suma de muchos factores, entre ellos varios de los argumentos anteriores que llevan implícitas no pocas contradicciones del pueblo andaluz y no poco conformismo.

Aquellas elecciones del ‘suma y sigue’ fueron las de marzo de 2008. Como en Andalucía las novedades están siempre en la oposición, lo que ocurrió es que el PSOE volvió a revalidar su mayoría absoluta y los andalucistas, que le habían servido de muleta en las legislaturas anteriores, desaparecieron del Parlamento, como ahora ha estado a punto de ocurrirle a Izquierda Unida, que también se prestó en este último mandato para apuntalar al Partido Socialista en su peor momento.

“El pueblo andaluz quiere que haya cambio, pero que ese cambio lo haga el PSOE”, interpretaron entonces los socialistas. “El cambio es Chaves”, concluyeron, aunque Chaves ya llevaba en el cargo 18 años. Hace unos días, antes de las elecciones, Alfonso Lazo, un histórico militante socialista, un prestigioso catedrático sevillano, alertaba contra el triunfo del PSOE en estas elecciones andaluzas. Y decía: “El voto a Susana Díaz supone aceptar dos decenios más de un régimen paralítico”. Pues eso. Suma y sigue.

ESPAÑA INSÓLITA… ANDALUCÍA MÁS
Antonio García Fuentes Periodista Digital  24 Marzo 2015

EL PUEBLO PREFIERE LA CORRUPCIÓN
Sí, una vez más “lo insólito” surge en España, esta vez en Andalucía, donde igualmente y “de viejo”, en Granada, existe el dicho de que… “todo es posible en Granada” (En España también). Lo insólito esta vez es el resultado de las elecciones regionales que el pasado domingo han tenido lugar en Andalucía, que por otra parte, se pueden calibrar como lo que pueda ocurrir en las otras tres confrontaciones políticas, que este año, tienen que celebrarse en España; en la que ya hace siglos tuvo lugar el bochornoso hecho, conocido en la historia como “el vivan las caenas” (cadenas); lo que conllevó la reinstauración de unas viejas tiranías, culpables de todo lo que ha ocurrido en España y que al parecer, se han quedado enquistadas como “un cáncer que nunca duerme y por tanto sigue matando”.

Andalucía lleva más de mil años “sin pintar nada” en España; mucho antes de ese milenio a que me refiero, Andalucía dio varios emperadores a Roma, amén de otras figuras destacadas; mucho antes (siglos) algunos reyezuelos íberos (muy ricos) de aquí, pactaron con los caudillos cartagineses como fuerzas que se necesitaban mutuamente. Después de todo ello y tras la conquista “castellana”, esto se convirtió en el cortijo o colonia de los que la conquistaron y así sigue muchos siglos después; desapareció lo que aquí existiera de sentimiento andaluz o del sur; tan es así, que llevamos ya cuarenta años de la muerte de Franco, aquí apareció “un partido andaluz” y el que como símbolo de la total derrota andaluza… no ha sacado ni un solo diputado al parlamento de Andalucía, el que cuenta con más de un centenar… ¡Insólito!

Hoy y tras varias décadas de dominio de, “los nuevos cortijeros dueños de Andalucía”; ésta se presenta como la más deprimida de todas las regiones europeas y donde se vive o supervive, gracias a los subsidios que llegan y a los repartos que de ellos se hacen (que incluso se roban en cantidades muchimillonarias o de miles de millones de euros); la emigración de los mejores sigue habitando aquí, como siempre; y de aquí se marchan los más dotados física o intelectualmente; el paro obrero es estremecedor (en mi provincia - Jaén) se llega hasta el setenta por ciento en la juventud y de ella, han “desaparecido” el equivalente a varios municipios en lo que a habitantes se refiere, y ello en los últimos años, somos los que más emigrantes aportamos, como en los peores tiempos de la dictadura de Francisco Franco Bahamonde.

Analizar la riqueza de la región, que fue calibrada como “la California de Europa”; sólo esta denominación ya la valora suficientemente; puesto que aquí, se produce del cobre y otros minerales valiosos, hasta las fresas que llegan a Berlín como primeras de Europa, o “los berros y otras verduras”, que continuamente llegan a los mercados de Inglaterra, Alemania o Suecia. Del turismo destacamos igualmente como una fuente de ingresos muy notable, por su atractivo, puesto que ya hay municipios en la costa, donde la mayoría de habitantes son extranjeros. Rematemos haciendo notar, que estratégicamente y como ribereña a dos de los mares más importantes del mundo actual y puente al continente africano, Andalucía es tan importante, que hasta los Estados Unidos de Norteamérica (USA) tiene su más importante base militar europea (y alguna otra) dentro de nuestro territorio.

Pero es claro que todo está “controlado y colonizado” por intereses que no son andaluces, y aquí sólo queda “la fachada y el nombre”, o sea, la cáscara; el fruto en su mayor parte o rendimiento, sale de aquí controlado desde Madrid y otras potencias que ni sabemos donde radican sus cerebros.

Con todo este bagaje de recursos, vino un partido (nuevo) que encabezó muchos años un muy listo andaluz (se ha hecho rico riquísimo en poco tiempo) se adueñaron de la región y llevan más de treinta años, “explotando la finca”, presumiendo de no sabemos qué y además, pensando en seguir su marcha por un tiempo que ni imaginar ya podemos; puesto que ante todas estas estampas que hoy cuento y que “desmenuzarlas” llevaría miles y miles de folios… se celebran elecciones el pasado domingo, y “a los nuevos cortijeros” les mantienen los votos y representantes (47 diputados) lo que demuestra “lo bien organizados que están, el voto cautivo que controlan y “la sabiduría” del pueblo andaluz en gran mayoría, que en general dice o piensa como aquellas novias de cuando yo niño, que no queriendo en su casa al novio que a la niña volvía loca, el padre, incluso llegaba a quitarse el cinto y le arreaba a la rebelde novia, por cuanto los padres creían de buena fe que aquel novio no le interesaba ni a ella ni a la familia”, pero aquellas hembras entre lloros y rabias solían decir… “palos con gusto saben a almendra”. Pues nada que coman almendras y esperemos que con pan y algunas que otras cosas que les nutran, el cuerpo y… “el alma”.

Comentar el resultado de las elecciones en general, es lo que iba a hacer, pero como hay tal aluvión de “informes e informadores”; no entro en más; puesto que los resultados (me temo) van a ser los que pretendiera aquel noble italiano (Lampedusa en su libro “El Gatopardo”)… “cambiemos algo para que no cambie nada”; por ello me temo que aquí no cambiará nada, o tan poco, tan poco, que no vamos a notarlo de forma sensible; preparemos pues las costillas… “que nos van a seguir crujiendo y lo seguirán haciendo las minorías de siempre”.

Termino repitiendo “mis letanías”: “El precio de desentenderse de la política es el de ser gobernado por los peores hombres”: Platón. Hobbes dejó escrito, que si una realidad no se encara puede tener perturbadoras consecuencias. "Las obligaciones del súbdito con el Estado duran lo que dura la capacidad de éste para protegerle. Ni un minuto más", sugería el filósofo inglés. Casi todos podemos soportar la adversidad, pero si queréis probar el carácter de un hombre, dadle poder. (A. Lincoln)… Mis letanías no sirven para nada, pero bueno, “ahí quedan”.

(Escritor y filósofo) www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más)

ELECCIONES EN ANDALUCÍA
Desde Andalucía, ¿hacia dónde?
El mapa político conformado tras los comicios sumirá a la Junta en una inestabilidad que llegará hasta final de año
Hay que enfrentarse a los retos de una sociedad que necesita avanzar.
NICOLÁS REDONDO El Mundo 24 Marzo 2015

Spinoza, el gran filósofo de la modernidad, decía que la política es la ciencia aplicada en la que la teoría y la práctica se encuentran más distantes y por ello era conveniente dejarla para los políticos; esto es lo que pensarán hoy muchos analistas después de comprobar las preferencias políticas de los andaluces. Susana Díaz ha ganado las elecciones andaluzas, confirmando que su decisión, de naturaleza táctica, de disolver el parlamento fue acertada y, teniendo en cuenta los contenidos políticos de la campaña, puede estar satisfecha, aunque debería recordar lo que Sófocles dice en su tragedia Filoctetes: «Es grato conseguir la victoria, ten coraje... Después seremos honrados». Ahora debe mostrar un proyecto para Andalucía, lejos de las reclamaciones y centrado en la modernización de la comunidad. De esto desde el norte de Despeñaperros hemos sabido poco.

El Partido Popular no debería tranquilizarse después de un resultado negativo sin ninguna matización, circunscribiendo el resultado a las elecciones autonómicas andaluzas. El partido de Rajoy ha pagado en estas elecciones no tener un discurso político nacional y positivo, que transcendiera los resultados económicos y superara el jeremiaco discurso del peligro que representan otras alternativas políticas. Estos resultados confirman que los dos grandes partidos se verán obligados a ser más exigentes en sus discursos y en la elección de sus dirigentes, porque de repente la ciudadanía, sin una impugnación general a las dos grandes formaciones nacionales, se ha vuelto más exigente, menos considerada.

Podemos se nos muestra como una fuerza a tener en cuenta, como anunciamos hace tiempo algunos, aunque lejos de convertirse en una alternativa sólida a corto plazo; su éxito dependerá en gran medida de los errores del PSOE y del PP. Y Ciudadanos, por su parte, se ha consolidado como otra fuerza a considerar, pero no debe cargarse de una responsabilidad que ni tiene ni le han dado los electores; su papel, hoy por hoy, tiene que ver más con la esperanza que con la política práctica, constreñida por pactos y rutinas.

«La lucha es contra la mentira que nos lleva a creer que los problemas de hoy requieren soluciones del pasado»
Efectivamente, en la campaña andaluza se ha litigado no sólo por los resultados electorales en la comunidad autónoma, sino también por el grado de menoscabo del monopolio bipartidista y, en consecuencia, por encontrar la forma de conseguir gobiernos estables en un marco en el que los dos grandes partidos nacionales ven menguado su espacio político en favor de otras nuevas expresiones políticas que aparecen con fuerza, pero que no terminan de usurpar el protagonismo principal a las dos grandes formaciones nacionales. Pero también se ha jugado la posibilidad de que el socialismo andaluz no sólo sea influyente, sino que sea determinante en el futuro del PSOE. Muchas batallas para unas elecciones autonómicas que, sin embargo, no parece que hayan incentivado a sus protagonistas a contribuir a un debate sobre la forma y el modo de convertir a Andalucía en uno de los motores de la España del futuro; dejando atrás su postración económica, que todo hace indicar que a ellos les parece endémica, y una suerte de opresivo estereotipo sociocultural, arraigado en una historia de pobreza y señoritismo, de populismo folclórico y fraternidad espiritual transversal en torno a costumbres religiosas que, sin embargo, no se corresponde con la realidad, como muestran, por encima de los lugares comunes, ciudades cosmopolitas como Málaga, zonas de agricultura avanzada como las de Huelva y Almería, y una oferta de calidad de la industria turística que compite y gana a las de renombre más internacional.

Los candidatos que hemos escuchado y visto con más frecuencia, no me atrevo a generalizar, no han sabido zafarse de las deudas históricas, de la injusticia en el trato que un Madrid malévolo e imaginario, representado por el gobierno de turno, ha mantenido con una Andalucía siempre postrada y humillada por los otros. No han abandonado el patriotismo de campanario y folclórico, utilizado en ocasiones con ínfulas pseudorevolucionarias por populismos de nuevo cuño y consecuencias conocidas, no han reflexionado críticamente sobre la responsabilidad que les corresponde en el mantenimiento de una imagen degradada por la acumulación de casos de corrupción que, si no tienen efectos jurídicos, que a mi juicio en lo que toca a los dos ex presidentes andaluces no debería tenerlos, sí debe tener unas claras y contundentes consecuencias políticas.

El reto, no conseguido en 30 años, de Susana Díaz, la ganadora de estas elecciones, es imponer la Andalucía nueva, que existe, a la viejuna, a la folclórica, que aunque fenecida tiene aún la enorme fuerza de las costumbres arraigadas en lo más profundo de sociedades que se ensimisman en su pasado. Los candidatos han actuado como aquellos conservadores que consideran que todo lo que existe no es bueno, pero que cualquier cambio sería peor; y, sin embargo, es necesario disminuir la arbitrariedad en la actuación de las administraciones públicas, origen de una corrupción horizontal, contemplada con la benignidad que provocan las causas que afectan a un gran número de personas, pero que adormece el espíritu crítico de cualquier sociedad. Los políticos andaluces deben olvidar la salmodia justificadora que encuentran en una historia imaginaria llena de injusticias y responsabilidades externas, y deben enfrentarse a los retos de una sociedad que necesita avanzar. Tienen los medios necesarios para ello, están en sus manos. No todo funciona mal, pero lo que no funciona es suficientemente grave como para ver que los cambios y las reformas son una necesidad ineludible.

En base a esa necesaria modernización de la sociedad andaluza, deberían realizarse los acuerdos políticos; acuerdos que den estabilidad al nuevo gobierno, olvidando las cadenas de apriorismos ideológicos, más propios de siglos pasados que de este tiempo en el que se están produciendo cambios revolucionarios sin apenas darnos cuenta. Hoy los signos del progreso no tienen nada que ver con los dogmas del pasado. Sin embargo, los pactos no se realizarán de una manera contrastable, a la espera de los resultados de las próximas elecciones municipales y generales. Los próximos meses en Andalucía se vivirán en una incertidumbre dilatoria, con una inestabilidad política que llegará hasta el final del año.

Por otro lado, la victoria de los socialistas catapulta a Susana Díaz a una posición de influencia nacional, con una repercusión importante en el Partido Socialista. Pero el futuro del PSOE no debe depender de los votos de los socialistas andaluces, por muchos que estos sean. Sería un error conquistar el partido con votos, que desde luego son imprescindibles, pero sin discurso o con el mismo discurso de siempre. Hoy, el PSOE, como hemos comprobado en estas elecciones, compite más apuradamente que nunca con partidos que están a su izquierda. Debe esgrimir un discurso que atraiga a las gentes de izquierda a una política institucional, razonable, de progreso, en los términos que requiere la complejidad de los nuevos tiempos. La política de los sentimientos, de la simbología revolucionaria la realizan con más crédito y más soltura otros; a nosotros, los socialistas, nos queda el reto de la razón para enfrentarnos a los nuevos interrogantes que plantea una sociedad nueva y necesitada de la seguridad que da la verdad, sin ropajes ideológicos trasnochados. Durante mucho tiempo nuestra lucha fue contra la ignorancia que mantenía a las personas presas de sus tradiciones, de sus creencias religiosas, de sus lazos con los círculos sociales más cercanos. Hoy la lucha debe ser igualmente esforzada contra la mentira que nos lleva a creer que los problemas de hoy requieren soluciones del pasado. Nos movemos en una nube de incertidumbres de la que no saldremos con buenismos sentimentales, sino con soluciones posibles, obligando a la sociedad a enfrentarse a una realidad limpia de apreciaciones sectarias y vulgares lugares comunes que no sirvieron ni cuando todo era más sencillo. En fin, Susana Díaz ha comprobado en estas elecciones que las cosas que ansiamos suceden a menudo, pero casi nunca como hemos imaginado.

Nicolás Redondo Terreros es presidente de la Fundación para la Libertad y miembro del Consejo Editorial de EL MUNDO.

La obcecación de Rosa Díez acabará con UPyD
EDITORIAL Libertad Digital 24 Marzo 2015

La reacción de la presidenta de Unión, Progreso y Democracia (UPyD) tras el varapalo sufrido por su partido en las elecciones andaluzas no ha podido ser más decepcionante. Así lo han entendido algunos dirigentes de la formación –y con seguridad también gran parte de la militancia–, después de ver la ausencia de autocrítica de Rosa Díez en la rueda de prensa que protagonizó este lunes en la sede del partido.

El núcleo duro del partido hizo gala en la noche electoral de una absoluta falta de solvencia analítica y cortesía política con sus comentarios sobre los votantes andaluces, que en casos concretos resultaron claramente insultantes. Muchos esperaban que la intervención de Rosa Díez pusiera algo de sensatez en este clima de empecinamiento y sospecha generalizada rayano en la manía persecutoria, pero lo que hizo la veterana política fue precisamente confirmar que esa va a seguir siendo la estrategia política de UPyD, por más desastrosos que sean los resultados de las urnas.

Es cierto que un partido con una línea programática clara como el de Díez no puede supeditar la lealtad a sus principios a los caprichos de un determinado electorado. Sin embargo, la falta de visión política y la soberbia injustificada de unos dirigentes pueden malograr los esfuerzos de años, destinados a convertir unas siglas en una alternativa seria de Gobierno.

Es indudable que la acción política de UPyD en las Cortes Generales ha rendido importantes servicios a todos los españoles, al llevar a cabo una oposición sin concesiones al Gobierno pero fundamentada en principios elementales como la lucha contra la corrupción, la reducción del disparatado gasto político o la defensa de la unidad de España y de la igualdad de todos los españoles, por citar los más significativos. Precisamente porque UPyD encarna unos valores ampliamente compartidos por los votantes moderados, el segmento más amplio del electorado, resulta asombroso que sus dirigentes no sean capaces de dejar a un lado los personalismos que impiden a su partido converger con otras fuerzas similares, como Ciudadanos, y convertirse de inmediato en una alternativa con serias aspiraciones de Gobierno.

Rosa Díez demostró ayer que está dispuesta a empantanar a UPyD en una estrategia que va a seguir ahondando en su aislamiento político, con consecuencias tan nefastas como las que el pasado domingo cosecharon en las elecciones a la Junta de Andalucía. Solo ella y sus colaboradores más cercanos parecen no darse cuenta de que su empecinamiento es el camino seguro a la frustración y la inanidad de unas siglas que, hasta hace bien poco, eran una de las grandes esperanzas de regeneración real del sistema.

Los catalanes
Nota del Editor 24 Marzo 2015

Aznar hablaba catalán en la intimidad, y ahora los creadores de políticos, o sea, los periodistas, quieren elevar al altar del control de España a otro grupo de catalanes.

A mí no me preocupa porque la lengua regional de Cataluña, esa que su mera existencia convierte en lengua impropia mi lengua materna, el español, no me causa problemas, mi actividad laboral cesada ya no requiere que tenga que verme sometido a la inmersión regional, aunque si "Ciudadanos" son finalmente convertidos por los periodistas en los "salvadores de la patria", es del todo probable que también em Madrid tengamos que hablar la lengua regional (al principio sólo el catalán, más adelante las demás).

En cuanto a las elecciones andaluzas, de haberme presentado, habría sufrido una derrota espantosa, porque ¿ a ver quién iba a votar a alguien que defendiese la desaparición del PER (y eso sin exigir la devolución de lo afanado) ?

VOX se estrella en Andalucía
Fernando José Vaquero Oroquieta www.latribunadelpaisvasco.com 24 Marzo 2015

Podemos y Ciudadanos no eran los únicos partidos que pretendían hacerse un hueco en las elecciones autonómicas de Andalucía. Pero ambos –aunque dirigidos a electorados muy distintos desde bases dispares- lo han logrado sobradamente; colmando sus expectativas a costa de otros partidos. Así, Podemos ha multiplicado por tres sus votos cosechados en las elecciones europeas, incorporando a buena parte de los antiguos votantes de Izquierda Unida, cien mil socialistas y un porcentaje indeterminado de antiguos abstencionistas.

Ciudadanos, en su tercer intento de salto nacional desde Cataluña, se ha nutrido especialmente de electores moderados: antiguos votantes del Partido Popular, quien ha sufrido un descalabro notable, desengañados por la corrupción y poco amigos de aventurismos. De paso ha neutralizado a UPyD atrayendo a la mayor parte de su electorado natural, merced a unos medios de comunicación empecinados en presentar a Rosa Díez como una soberbia desnortada por no obedecer sus consignas.

Izquierda Unida ha quedado muy tocada y el Partido Andalucista permanece en el ostracismo.

Pero, el partido que ha salido peor parado, acaso, sea VOX.

Este joven partido, nacido del entusiasmo de Santiago Abascal, su pequeña Corte y de otros personajes icónicos de la derecha, como José Antonio Ortega Lara, pretendía, al menos, hacerse con un escaño por Sevilla que le ofreciera un espacio al sol mediático.

Demostraron tener cierto olfato político al presentar de cabeza de lista al ex-juez Francisco Serrano, una víctima cualificada de las prácticas de la ideología de género implantada por los socialistas e implementada por los populares; un rostro conocido, además, en ambientes católicos. Y para él organizaron unas jornadas centradas en la custodia compartida. VOX, además, acentuó su línea patriótica e identitaria con las jornadas “Córdoba, ante el reto del multiculturalismo”, organizadas por su asociación pantalla “Stop ISIS”; lo que trató de popularizar con su célebre video-noticiario de un futuro distópico para Andalucía y España en el que recreaban la expropiación de la Giralda de Sevilla y la Mezquita de Córdoba para el culto musulmán.

Previamente, intentaron hacerse valer y ver en la manifestación convocada por AVT en Madrid el pasado 24 de enero; pero ante un aforo de apenas unos cientos de personas, sin apenas resonancia mediática, los réditos partidarios fueron nulos: el filón estaba agotado por sobreexplotación.

También pretendieron hacerse un hueco en la manifestación contra el aborto del reciente 14 de marzo. Mas la presencia de algunos líderes del Partido Popular, como Esperanza Aguirre, y algunos supervivientes del Mesozoico democristiano, junto a la ambigüedad de las plataformas convocantes -especialmente Hazte Oír y su Derecho a Vivir- que escenificaron un tímido “Yo rompo con Rajoy”, pero no con el Partido Popular, neutralizaron la posibilidad de que aquello derivara en un el inicio de un “gran trasvase”. Y es que el voto útil pesa mucho, muchísimo, entre los cuadros y electores del centro derecha; un sector desmovilizado, desmotivado y escasamente arraigado en la débil sociedad civil española.

No fueron pocos, pues, los esfuerzos empleados. Pero nada de ello fue suficiente: apenas 18.000 votos, casi la mitad que en las europeas; una cifra minúscula e irrelevante si la comparamos con las de los partidos que han obtenido representación parlamentaria. Pero es que, si lo hacemos con los que tampoco la han alcanzado, se observa que el descalabro ha sido casi fatal. Veamos: UPyD, 76.653 votos; el histórico Partido Andalucista, 60.707; el pintoresco e intermitente Partido Animalista Contra el Maltrato Animal (PACMA), 31.735; un inédito Ciudadanos Libres y Unidos (CILUS) 11.180 sufragios; los inasequibles al desaliento de Falange Española de las JONS, 4.811.

¿Qué ha pasado?
Un partido no nace de la nada. Para asentarse y avanzar precisa conectar con las necesidades reales y los valores de amplias franjas de electores: un trabajo a medio y largo plazo que requiere mucha paciencia y tenacidad. Así, por ejemplo, Izquierda Anticapitalista apenas obtuvo un puñado de miles de votos en otras convocatorias electorales; pero injertada en el tronco de Podemos, ha podido situar a una de sus mujeres, Teresa Rodríguez, como líder de su bancada en el Parlamento andaluz.

Vox así lo había entendido en buena medida, pero, entre otros aspectos, le ha faltado tiempo: el filón de los simpatizantes de las víctimas del terrorismo se encuentra agotado. Y el de los enemigos de las leyes abortistas se divide entre unos pocos miles inasimilables, salvo por grupitos como Alternativa Española, y la masa que sigue votando útil, obediente y mansamente, al Partido Popular.

Por su parte, el sector de padres afectados por las leyes derivadas de la ideología de género apenas ha podido ser sondeado e informado de esta nueva opción; además de tratarse de una franja desorganizada y desmoralizada por dramas personales inefables.

El antes mencionado vídeo anti-islamista fue visionado unas 125.000 veces ¿Mucho? En una primera mirada pudiera parecer que sí, pero, si se analizan fenómenos análogos, se deduce que su índice de penetración fue minúsculo: para que un vídeo tenga trascendencia social precisa ser visionado en varios millones de ocasiones… y es que el mundo virtual de internet es muy engañoso.

Pueden alegarse otros factores externos que han predeterminado este fracaso. El principal de ellos, sin duda, ha sido el “silencio informativo” que ha sufrido VOX; lo que indica que los poderes fácticos no lo contemplan como solución de recambio del centro derecha en esta operación de apuntalamiento del sistema: su opción es Ciudadanos. Por todo ello, el que VOX se presentara desacomplejadamente como “La derecha”, no ha resultado creíble; más cuando Abascal apeló a “liberales, conservadores, patriotas y democristianos”. Traigamos a colación una experiencia comúnmente aceptada: ante el original, nunca se opta por una copia; aunque sea un tanto depurada.

VOX, en definitiva, lo tenía muy difícil. Le ha faltado tiempo, atención mediática y espacio. ¿Espacio? Así lo entendemos, no en vano, ¿cómo competir con un todopoderoso Partido Popular en su propio terreno? Y mucho menos con un Ciudadanos que, ordenadamente, le empieza a tomar el relevo. VOX había omitido un análisis político clave: el de los espacios. Y es que, en España, todos los espacios políticos están cubiertos por sus respectivos partidos. Todos salvo uno: el patriótico-identitario que hace furor en otros países europeos. Pero, que sea VOX el llamado a desbrozarlo y ocuparlo, de seguir con su actual línea, no parece posible.

VOX intenta presentar listas a todos los parlamentos autonómicos cuyas elecciones se celebrarán en mayo. Y a todas las capitales de provincia; además de a otros municipios. Salvo en los últimos, lo tiene muy difícil. Para colmo, el susto andaluz habrá acobardado a muchos (de dentro del partido y a no pocos todavía emboscados en el Partido Popular). Pero es su única posibilidad: conseguir unos pocos cientos de concejales, acaso en municipios pequeños, perfilar una línea política mucho más contundente y trabajar muchísimo con la mirada a medio y largo plazo.

CHARANGA Y PANDERETA
Blas Infante es España, y lo demás terminará siéndolo
Pascual Tamburri www.elsemanaldigital.com 24 Marzo 2015

La Andalucía de Blas Infante sólo puede concebirse en una España sin rumbo. Esta España por ejemplo. ¿Son modelo las elecciones andaluzas? ¿Debería haber elecciones andaluzas, incluso?

"Sentimos llegar la hora suprema en que habrá que consumarse definitivamente el acabamiento de la vieja España (...) Declarémonos separatistas de este Estado que, con relación a individuos y pueblos, conculca sin freno los fueros de la justicia y del interés y, sobre todo, los sagrados fueros de la Libertad; de este Estado que nos descalifica ante nuestra propia conciencia y ante la conciencia de los Pueblos extranjeros (...) Ya no vale resguardar sus miserables intereses con el escudo de la solidaridad o la unidad, que dicen nacional."

El Manifiesto Andalucista de Córdoba es, literalmente, un manojo de propósitos antiespañoles, o mejor dicho de despropósitos irracionales y anticonstitucionales. Ni Blas Infante, aquel pobre hombre, sabía demasiado de la historia de su tierra, ni sus ideas tienen cabida en nuestro Estado de Derecho. Quizás conoció en persona, pero ignoró como investigador, a don Claudio Sánchez Albornoz, quien sí supo abrir el camino al conocimiento del verdadero pasado de esa parte de España. Decir que Andalucía ha sido o es una nación es una solemne bobada. Convertirse al Islam para defender semejante ocurrencia es, sin más, una decisión alucinada.

Blas Infante sólo tiene sentido como referente en esta España desnortada. Sólo don Gonzalo Queipo de Llano dio categoría, fusilándolo, a aquel pobre notario de provincias, de tal liviana y discutible culturilla... Sólo unos asesores mediocres y acomplejados han podido inducir a Mariano Rajoy y su equipo a semejantes actos de sumisión ante lo necio.

El problema es que lo necio avanza, y define ya la corrección política. "Padre de la Patria Andaluza" por unanimidad, sí, pero quienes cursaron el Bachillerato antes de las reformas socialistas saben que en 711, cuando desembarcó en España el primer contingente musulmán invasor, el rey Rodrigo estaba muy ocupado sofocando la rebeldía de los partidarios de Witiza. Cuando Tarik ben Ziyad acampaba ya en la Península, los godos se debatían en querellas internas y el rey estaba en Pamplona. En la batalla decisiva, en fin, el traidor Oppas desertó del ejército español dando la victoria al enemigo. España fue invadida hace trece siglos, enteramente conquistada e integrada en el mundo islámico y su identidad –romana, goda y cristiana- sólo sobrevivió en una rústica e improbable resistencia montaraz. Ocho siglos costó deshacerlo, y no sin cicatrices.

Ese Al Andalus que reivindica el andalucismo convertido en políticamente correcto no es Andalucía, es toda España en manos musulmanes tal y como la reclaman los yihadistas. ¿De verdad quieren ustedes eso? Dentro del Islam hay comunidades que creen firmemente que su fe debe defenderse, o difundirse, por la fuerza. Es lo que el Islam hizo en sus primeros siglos de vida, y siempre que ha podido después. Hay musulmanes extremistas que creen que es una grave blasfemia contra la fe revelada que tierras y lugares que en un tiempo fueron de los musulmanes (es decir, se integraron en Dar-al-Islam) hoy estén en manos de los infieles. Esos musulmanes, que no son pocos, creen en la bondad de la guerra santa para rescatar las tierras de la Umma, la comunidad de los creyentes.

Desde el Cantábrico hasta Mindanao y desde Kazán al Golfo de Guinea: no es el producto de la imaginación febril de unos "integristas", sino un diseño político y religioso muy coherente. En el Islam no hay límites entre una cosa y otra, y el proyecto de deshacer la Reconquista y de devolver la frontera del Califato a los Pirineos es una realidad con la que nos tocará convivir. Hay miles de musulmanes dispuestos a morir para que las cosas sean así, y no dar respuesta a ese plan es tanto como aceptarlo.

Pero la peor respuesta es la ignorancia, o su versión populista o populachera. Andalucía no es musulmana. La Bética romana era ya cuna de Séneca antes de que nadie se imaginase a un Blas Infante, a una Susana Díaz o a un Juan Manuel Moreno diciendo tonterías a costa de los andaluces y de todos los españoles. No se puede dar por bueno ese falso andalucismo autocomplaciente, que entre otras cosas hace de la región lo que social y económicamente es gracias a tantas décadas de "progreso". Yo no pido que don Claudio resucite para gobernar Andalucía, entre otras cosas porque era de Ávila. Pero no podemos permitirnos, en ninguna parte de España, dos legislaturas más gobernados inspirados por el falso modelo andalucista de chalaneo demagógico (llamado diálogo).

Sabía que lo iban a matar
CARLOS ARESTI LLORENTE.  EL CORREO 24 Marzo 2015

· «Treinta y cinco años después del asesinato de mi padre me decido a contar la verdad para desnudar la mentira de terroristas, cómplices y políticos oportunistas»

El 25 de marzo de 1980 ETA asesinó a Enrique Aresti Urien, conde de Aresti, con un tiro en la nuca. Dos fueron las razones para su «ajusticiamiento» según un comunicado de la banda asesina: tratarse de un «representante cualificado del gran capital» y «haberse negado a contribuir económicamente a modo de impuesto revolucionario».

Treinta y cinco años después me decido a contar la verdad para desnudar la mentira de terroristas, cómplices y políticos oportunistas. Tenemos la obligación moral de desenmascararlos a todos. Mi padre (Q.E.P.D.) trabajaba como agente de seguros. El entorno de ETA había descubierto que si creaba una agencia de seguros podía conseguir grandes comisiones, en base, como siempre, a amenazas y coacciones. Y él tuvo la valentía de denunciar públicamente la argucia en el Colegio de Agentes de Seguros de Vizcaya. Al terminar su intervención, un compañero y amigo que estaba sentado a su lado le dijo: «Enrique, acabas de firmar tu sentencia de muerte».

Meses más tarde, recibió una carta exigiéndole el pago del mal llamado impuesto revolucionario. Después de leerla me dijo: «No van a conseguir echarme de mi tierra porque si me matan me enterrarán en Gordejuela». Para quienes no están familiarizados con la zona, Gordejuela es un entrañable pueblo de Vizcaya. Sabía que lo iban a matar y no quería protección para evitar más muertes inocentes. Redactó un acta ante un notario de Bilbao que transcribo:

«En Bilbao a 7 de febrero de 1979, yo, notario del Ilustre Colegio de Burgos con residencia en esta Villa, por la presente, hago constar:
Que comparece ante mí, don Enrique Aresti Urien, conde de Aresti, mayor de edad, viudo, abogado, vecino de Bilbao, con domicilio en Gran Vía, número 26, tercero y con DNI número X.

El señor (…) conde de Aresti manifiesta: Que nació en Gordejuela (Vizcaya) el 7 de octubre de 1917 y declara su condición de católico, vasco y español. Como católico, apostólico y romano, pide a Dios perdón por el mal que haya podido hacer y sobre todo por el bien que haya dejado de hacer. No admite discusión en su condición de vasco y de español con cualquier advenedizo que pudiera discutir estas realidades.

Manifiesta que, habiendo sido requerido para satisfacer un impuesto revolucionario y amenazado de muerte en caso de no satisfacerlo, no está dispuesto a entregar un solo céntimo en tal concepto porque el hacerlo supondría una traición a su condición antes declarada de católico, vasco y español.

Lógicamente de dicha oposición pueden derivarse dos consecuencias: a) La muerte. b) La retención para obtener, bajo amenazas, lo que voluntariamente no está dispuesto a dar. En el supuesto a) que, antes o después a todos llega, no se necesitan instrucciones especiales. En el supuesto b) ordena a todos sus familiares que se atengan a su deseo expreso y terminante de no entregar cantidad ninguna por su liberación a pesar del mucho cariño que le puedan tener y precisamente en aras de ese cariño. Esta orden la hace extensiva a todos los que a través de cualquier relación económica pudieran sentirse obligados a hacerlo y manifiesta que no reconocerá como válida ninguna deuda que en su nombre ni en el de sus familiares se pudiera contraer con ninguna entidad bancaria en orden a su liberación.

Al agradecer a Dios el regalo de la Fe, le pide que le ayude, en cualquier circunstancia que surja, a cumplir con su deber. Se despide de sus hijos agradeciéndoles el cariño que siempre le han tenido y lo mucho que le han acompañado y les anima a que, con alegría, sigan el camino que haga posible que un día se vuelvan a encontrar con su madre bajo el amor de Dios (…)».

El 25 de marzo de 1980 lo mataron, obviamente por la espalda. Con el alma desgarrada lo velamos en casa junto con los innumerables amigos de verdad, que afortunadamente eran muchos, y a quienes desde aquí repito nuestro más profundo agradecimiento.

En aquella fecha el Consejo General Vasco tenía su sede en la Gran Vía de Bilbao, justo enfrente de nuestra casa. Su presidente era Carlos Garaicoechea (uno de los políticos oportunistas) que no consideró oportuno ni siquiera cruzar de acera para manifestar su pesar. Él sabrá los motivos. Al día siguiente, después del funeral, lo enterramos rotos de dolor en su querida tierra de Gordejuela.

Tres años más tarde, el Ayuntamiento de Bilbao presidido por el alcalde José Luis Robles (otro político oportunista) decidió cambiar el nombre de la plaza del Conde de Aresti (abuelo de mi padre y diputado general de Vizcaya entre 1898 y 1902), aumentando gratuitamente nuestro dolor e intentando borrar parte de la historia de Vizcaya.

Mi padre nos enseñó, entre otras muchas cosas, a no odiar a nadie. Siempre nos decía: «Breve o larga, la vida sólo vale algo si en el momento de entregarla no tenemos que sonrojarnos de ella». Nosotros estamos orgullosos de tu ejemplo y eso no nos lo puede quitar nadie.

Los asesinos no encontrarán nunca la paz interior y vivirán atormentados. Muchas veces esa vida es peor que morir.


INMIGRACIÓN MUSULMANA
La lucidez y el realismo de un ministro francés en 1990
ALBERTO RAMOS. Minuto Digital  24 Marzo 2015

Michel Poniatowski fue ministro del Interior de Francia entre los años 1974 y 1977. En su libro testamento “Que sobreviva Francia” (1990), demostró una lucidez sorprendente. En Francia como en toda Europa, los hechos le dan cada día más razón.

En su obra, habla de las consecuencias de la inmigración masiva musulmana. Estos son algunos pasajes de su libro.

Una democracia y una libertad de expresión en peligro.
“¿Acaso no hemos visto a un obispo, Monseñor Lefebvre, arrastrado ante los tribunales por una conversación con unos periodistas en la cual decía, con sentido común, que lo mejor para los musulmanes sería que se volvieran para sus países y que la construcción de mezquitas en Francia era una catastrófe?”

Sobre los daños del multiculturalismo.
“Francia está perdiendo su alma, no sólo a causa de la mundialización, sino también y sobre todo a causa de la sociedad tanto pluriétnica y pluricultural que insistimos en imponerle.”

El choque de civilizaciones distintas.
“Es una trágica ilusión el querer hacer convivir en un mismo a país comunidades de civilizaciones diferentes. El enfrentamiento es inevitable. Los grandes conflictos son conflictos de creencias y de cultura.”

La instalación de sociedades paralelas en el seno de la sociedad de acogida.
“Estas páginas pueden parecer crueles, pero corresponden a un sentimiento muy profundo. El momento ha llegado de tratar enérgicamente el problema de la inmigración africana y sobre todo musulmana. Si eso no fuera así, Francia tendrá dos caras: el del “viejo y querido país” y el del campamento adelantado del Tercer Mundo.”

La cultura de la sociedad de acogida puesta en peligro a causa de nuestra falta de lucidez unida a nuestrra pasividad.
“Si deseamos ver las cosas degenerar de esta manera, basta dejar que las cosas sigan su curso. El campamento africano cada día más grande, más amplio, más ilegal, mordisqueará primero, roerá después y finalmente hará desaparecer enteramente el “viejo y querido país”, cuya derrota será anunciada desde lo alto de los minaretes de nuestras numerosas mezquitas. La realidad de nuestro tiempo es bastante grave como para no entregarnos a la mediocridad de la política de corto alcance.”

Hacia un mañana preñado de desgracias.
“Nos encaminamos hacia unas masacres de Saint-Barthélemy (alusión a un episodio de la guerra de las guerras de religión del siglo XVI entre católicos y protestantes) si la inmigración africana no es estrictamente controlada, limitada, reducida y expurgada de sus elementos negativos y peligrosos, y si un esfuerzo de integración no viene a completar esa necesaria represión.”

¿Tendremos el valor de defender nuestros valores fundamentales y nuestra cultura?
“Las medidas que hay que tomar son severas y el viejo país no tendrá que temblar de reprobación cada vez que un avión repatriará unos invasores ilegales. Este viejo país deberá restituir al Estado el lugar que le corresponde. Los liberales lo han debilitado, los socialistas lo han destruido.”

Restituir al Estado sus competencias exclusivas.
“Dónde están las grandes tareas que le corresponden al Estado? La Justicia, el Ejército, la Educación Nacional, la Seguridad, la Policía, nuestro lugar en Europa? Todo eso ha quedado reducido a migajas. Francia está entregada al abandono, está en descomposición en todo el mundo.”

ISLAMWATCH.EU
El caricaturista danés Kurt Westergaard vive oculto desde hace 10 años por las amenazas de los fanáticos musulmanes
ALBERTO RAMOS. Minuto Digital 24 Marzo 2015

Desde hace diez años Kurt Westergaard vive en la clandestinidad y bajo protección policial 24 horas al día.

En 2005, su caricatura del profeta Mahoma con una bomba en el turbante publicada en el diario danés Jyllands-Posten, provocó una oleada de violentas protestas en el mundo musulmán. Siguieron después las amenazas de muerte contra el dibujante, que pronto cumplirá 80 años.

Hace cinco años, un hombre logró entrar en su apartamento y intentó matarle con un hacha. “Un hombre intentó matarme nos confía Kurt Westergaard. ¿Sabe usted? Yo siempre he trabajado en la tradición satírica danesa. No he hecho nada malo. Vivo y trabajo en mi propio país. Y es absurdo que uno tenga que vivir escondido en su propio país. Necesitar protección para llevar una vida normal… Todo eso me pone furioso.”

Euronews: “En su opinión ¿dónde está la línea entre la libertad de expresión y la provocación?”
Kurt Westergaard: “Cuando uno es honesto y buen dibujante, nunca hace las cosas sin una pizca de provocación. Me parece que cierta dosis de desacuerdo hace que la sociedad sea más fuerte, pero hay que respetar las reglas democráticas. Dinamarca es un país muy pacífico, muy tolerante, pero en los últimos años algo ha cambiado. Creo que hemos perdido lo que podríamos llamar nuestra “inocencia internacional”, nuestra “virginidad internacional”.

Inocencia perdida que se convirtió en pesadilla el pasado mes de febrero cuando un hombre armado abrió fuego en Copenhague, provocando dos muertos y varios heridos. El ataque se produjo durante un seminario sobre libertad de expresión organizado en homenaje a las víctimas del atentado contra el semanario satírico francés Charlie Hebdo.

Euronews: “Aquí en el centro cultural Krudttønden tuvo lugar el atentado del 14 de febrero. El objetivo principal del terrorista, era el artista sueco Lars Vilks, que desde entonces vive escondido. Lars Vilks recibe amenazas de muerte desde 2007, tras una exposición de sus obras entre las que figuraba el dibujo de un perro con la cabeza del profeta Mahoma. Varios atentados contra él han sido frustrados, incluyendo un intento de incendio en su casa. No es fácil contactar con Vilks, por lo que nuestra entrevista tiene lugar por videoconferencia. ¿Qué es lo más difícil cuando uno vive oculto?”
Lars Vilks: “El no poder salir. Salgo poco o lo menos posible, porque al salir a la calle corro el riesgo de ser visto y reconocido. Y ese riesgo hay que reducirlo al mínimo. Así que suelo salir sólo una vez al día. Pero, sobre todo es muy triste tener que acostumbrarse a la idea de no poder dar marcha atrás y nunca más volver a tener una vida normal.”

Euronews: Fue también un 14 de febrero, en 1989, hace 26 años, cuando el ayatolá Jomeini proclamaba una fatua contra el escritor Salman Rushdie, tras la publicación de “Los versos satánicos”. Los países escandinavos suelen ocupar las primeras posiciones en el ránking de libertad de prensa. Pero la situación se deteriora por la influencia de los extremismos. ¿Dónde está el límite? ¿Los artistas han de pedir disculpas por provocar tensiones?”
Lars Vilks: “No lo creo… Salman Rushdie dijo que pedir disculpas fue su gran error. Yo creo que no he hecho nada malo. Hice ese dibujo en 2007, esa fue mi contribución. Después la caricatura fue difundida por todas partes y rápidamente quedó fuera de mi control. Eso provocó un gran debate que englobaba muchos otros problemas.”

Euronews: “¿Qué hacer con las caricaturas? Si queremos que sigan dibujándose en Europa, ¿hay que asumir que sean irreverentes e irrespetuosas? ¿Hemos de temer ahora a la autocensura por el miedo a las amenazas, la violencia y las represalias? En Dinamarca, con una sociedad cada vez más multicultural, muchos creen que “el problema de las caricaturas” debería explicarse en los colegios. ¿Cómo se enfrentan los daneses a este reciente capítulo de su Historia?”
Kurt Westergaard: “Yo mismo fui profesor hace años, y si hoy tuviera que dar clases y decir algo sobre la situación respecto a las caricaturas y la libertad de expresión, diría probablemente que tanto los maestros, como los directores de los colegios tienen miedo. No nos atrevemos a publicar o a mostrar los dibujos. Ese sería un buen punto de partida para iniciar un debate en una clase en la que el profesor tiene miedo.”

Euronews: “El apoyo a la publicación de las polémicas caricaturas ha caído desde el tiroteo en Copenhague. Un 80% de los daneses encuestados se declaraba a favor de estas publicaciones tras el atentado a Charlie Hebdo, mientras que hoy sólo un 63% lo considera razonable. ¿El miedo juega un papel fundamental hoy en día?”
Lars Vilks: “Sí, de hecho, cuando entro en algún sitio, mucha gente se va porque de alguna manera es peligroso estar a mi lado. Cualquier lugar al que voy se vuelve peligroso. Y hay sistemáticamente una forma de paranoia.”

Euronews: “¿Cree que la libertad de expresión está más amenazada hoy en Europa que hace diez años?”
Kurt Westergaard: “Por supuesto, así lo siento y me da mucha pena. Pero no creo que vaya a ser algo permanente. No se puede someter a los periodistas. No se puede impedir trabajar a artistas y a la gente creativa… y lo que está prohibido de alguna manera se vuelve muy estimulante. Con el tiempo, la autocensura acaba siempre por desvanecerse, porque la gente creativa no la soporta. No es posible vivir así. Los intelectuales acabarían por reventar. Estoy seguro.”

Euronews: “A pesar del optimismo de pensar que la libertad de expresión no puede ser silenciada, estos dos artistas viven las consecuencias de haber hecho dos caricaturas que cambiaron sus vidas para siempre.”
Lars Vilks: “No puedo exponer mis dibujos, porque sería muy arriesgado participar en un evento así. Y no hay razón para seguir por ese camino. Así que lo único que hago son variaciones y pinturas que se venden a nivel privado. Pero da igual. Esas personas se quedan en una capa muy superficial: y se dicen él hizo una caricatura y por lo tanto es culpable. Fue en 2007, pero nunca lo olvidaremos.”

Euronews: “¿Se arrepiente de algo? Si pudiera volver diez años atrás, ¿qué haría?”
Kurt Westergaard: “De todos modos no es posible. Y para mí, es inútil amargarme la vida con ese tipo de especulaciones. Y como eso no es posible, tengo que vivir así.”


******************* Sección "bilingüe" ***********************

 


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