AGLI Recortes de Prensa  Sábado 28  Marzo 2015

Cuando un déficit astronómico se vende como un éxito
EDITORIAL Libertad Digital 28 Marzo 2015

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha vuelto a alardear de política presupuestaria este viernes, tras destacar que España ha cumplido el objetivo de déficit público marcado por Bruselas. Sin embargo, sus manidas soflamas no sólo no se corresponden con la realidad, sino que ocultan una gestión nefasta y muy perjudicial para el conjunto de los españoles. Si Montoro ha destacado por algo en estos tres años de Gobierno es por disparar los impuestos a familias y empresas como nadie antes había hecho, por rescatar a los políticos autonómicos más díscolos e irresponsables a costa de todos contribuyentes y, sobre todo, por incumplir de forma reiterada todos los límites presupuestarios previstos, en contra de lo que suele afirmar.

El déficit público cerró el pasado año en el 5,83% del PIB, ligeramente por encima del objetivo fijado por Bruselas (5,8), de modo que, en realidad, España incumplió, una vez más, su compromiso. El truco que emplea aquí Hacienda para afirmar lo contrario es que el dinero destinado en 2014 al rescate de las cajas de ahorros (0,11%) no se contabiliza y, por tanto, el descuadre oficial se sitúa en el 5,72%, por debajo del límite. Pero lo cierto es que el único dato que toma Eurostat, la oficina estadística de la UE, es el primero, es decir, el déficit total, y, por tanto, pese a quien pese, España se ha vuelto a desviar. Además, el Gobierno anunció hace escasos meses que el agujero cerraría el año en el 5,5% del PIB, tal y como consta en el Programa de Estabilidad, de modo que también ha faltado a su propia palabra.

Pero lo más grave no es que se haya registrado una décima arriba o abajo, sino comprobar que toda la estrategia fiscal del PP durante la legislatura ha consistido, básicamente, en tergiversar la realidad para acometer el mínimo ajuste posible. No en vano, cabe recordar que cuando Mariano Rajoy llegó al Gobierno el objetivo de déficit fijado para 2012 se situaba en el 4,4% y, puesto que se encontró con un agujero mayor al previsto, lo primero que hizo fue elevarlo de forma unilateral al 5,8%. Pese a ello, no cumplió ninguno de los dos. España cerró 2012 con un déficit del 10,3% del PIB, mientras que el citado 5,8% se ha alcanzado dos años después de lo anunciado.

El panorama es aún más desolador si se observa que la reducción del déficit lograda por el PP apenas asciende a 3 puntos del PIB desde 2011. Es decir, a un ritmo de 1 punto anual, el mismo ajuste que, curiosamente, protagonizó Rodríguez Zapatero entre 2009 y 2011. Para semejante viaje no hacían falta tantas alforjas. Rajoy ha reducido el déficit al mismo ritmo que lo hizo Zapatero durante la segunda mitad de su legislatura. Y, además, copió su estrategia: disparar los impuestos y recortar mínimamente el gasto para mantener a toda costa el sobredimensionado sector público español.

Los resultados saltan a la vista. Tras siete largos años de crisis, España ha sufrido uno de los mayores deterioros fiscales y el mayor incremento de deuda pública del mundo y, lejos de solventar este desequilibrio, sigue registrando uno de los déficits más altos de la UE. Un agujero del 5,8% del PIB, equivalente a casi 62.000 millones de euros es una absoluta barbaridad, ya que significa que el Estado sigue gastando un 15,5% más de lo que ingresa por vía fiscal.

Además, las comunidades autónomas siguen sin cumplir las metas marcadas y, lejos de cerrar en el 1% previsto, han registrado un agujero del 1,6%, lo cual implica un desvío al alza del 60%. Por si fuera poco, es la primera vez que el déficit autonómico crece desde 2011, ya que en 2013 se situó en el 1,5%, lo cual es síntoma de que el Gobierno ha abierto la mano para conceder un mayor margen de gasto a las autonomías de cara a las elecciones del presente año.

Ante tales datos no es de extrañar, por tanto, que el Banco de España haya advertido en su último Boletín Económico que tampoco se cumplirán las metas marcadas para este año y el siguiente. La realidad desmonta de nuevo las fanfarronadas de Montoro. No se puede vender como un éxito un déficit astronómico que, por si fuera poco, ni siquiera se ajusta a los límites comprometidos con la UE. El abultado agujero que siguen presentando las cuentas públicas es una pésima noticia para los españoles.

Una reunión decisiva en UPyD
Luis del Pino Libertad Digital 28 Marzo 2015

Hoy, UPyD se enfrenta a un Consejo de Dirección que se prevé movido y conflictivo, y en el que se analizarán los resultados cosechados en las elecciones autonómicas andaluzas.

Los resultados en Andalucía no es que hayan sido malos, sino que han sido catastróficos. Si al menos se hubiera logrado, como la vez anterior, quedar a las puertas de entrar en el parlamento andaluz, se habrían podido salvar los muebles, mal que bien. Pero no solo no ha quedado a las puertas, sino que UPyD ha perdido un considerable porcentaje de votos con respecto a 2012. Por tanto, el resultado es malo sin ningún tipo de paliativo.

Ante eso, han vuelto a alzarse voces pidiendo la fusión con Ciudadanos, pidiendo la cabeza de Rosa Díez y de otros miembros del equipo directivo de UPyD, pidiendo variar los mensajes, pidiendo un Congreso Extraordinario... Un concierto de voces discordantes que hacen que se llegue a la reunión de hoy con las espadas en alto.

Pero espero que los miembros del Consejo de Dirección de UPyD tengan la serenidad suficiente como para analizar fríamente la situación, poner las cosas en perspectiva y actuar de manera sensata e inteligente.

En primer lugar, el obtener un mal resultado no implica necesariamente que se vayan siempre a obtener malos resultados en el futuro, especialmente si uno es capaz de aprender y trata de extraer lecciones de los fracasos. Está claro que algo hay que variar: si lo que haces no tiene éxito (y el éxito político se mide por el respaldo electoral), tendrás que hacer algo distinto. Qué haya que variar (caras, mensajes, actitudes) es cuestión de UPyD.

En segundo lugar, la situación política en España está variando a velocidad de vértigo. Hace un año, Podemos no existía siquiera como fuerza en las encuestas, porque acababa de nacer y aún no había concurrido a las elecciones europeas. Y ya ven ustedes todo lo que ha dado de sí este año: primero la irrupción por sorpresa de Podemos en el Parlamento Europeo; luego su ascenso vertiginoso en las encuestas; después las sucesivas meteduras de pata de sus líderes, que han llevado a un descenso de sus expectativas y les obliga a reinventarse... La vida da muchas vueltas, y todo lo que sube puede bajar. Y viceversa.

En tercer lugar, lo que importa no es UPyD como partido. Todo partido es un simple instrumento. Lo único que importa es si para España es bueno o malo que UPyD continúe existiendo y trabajando. Y en ese sentido, UPyD es un partido imprescindible. Es mucho lo que todos debemos a UPyD: es gracias al partido de Rosa Díez que se han podido judicializar muchos casos de corrupción de nuestra casta política; es gracias al partido de Rosa Díez que por fin podemos tener la esperanza de una izquierda moderada y nacional; es gracias al partido de Rosa Díez que existe una voz en el Congreso pidiendo igualdad de derechos y deberes para todos los españoles. Si UPyD no existiera, habría que inventarlo.

Se han cometido errores, sin duda alguna. En mi opinión, no muchos, y aquellos que se han cometido son más de forma que de fondo. Se ha proyectado, quizá, una imagen antipática sin ninguna necesidad. Pero eso tiene fácil solución: cuidar las formas. ¿Requiere eso, tal vez, mantener los mensajes, pero cambiando de caras? Pues puede ser. No lo sé. Pero lo que sí sé es que el análisis que se haga hoy en el partido debe ser desapasionado y pragmático.

Comprendo la decepción que sentirán muchos militantes de UPyD, al ver el pobre resultado en Andalucía. Es lógico ese sentimiento: resulta desalentador hacer un buen trabajo y ver cómo el electorado te da la espalda. Pero nadie dijo que la vida fuera justa, ni tampoco fácil. En democracia, además de ser los mejores, hay que saber convencer a los electores que lo eres.

UPyD tiene un buen producto, pero su marketing ha fallado. Pues bien: corríjanse los errores. Pero sin autoflagelarse de manera innecesaria.

Remando contracorriente, y enfrentándose a todo el mundo, UPyD es el partido que más lucha día a día (con acciones concretas, y no con meras palabras huecas) para tratar de regenerar esta democracia enferma. Así que, con buenos resultados en Andalucía o sin ellos, los miembros de UPyD pueden sacar pecho y estar bien orgullosos de la labor realizada hasta la fecha.

Y ese orgullo, combinado con la necesaria humildad que la contienda democrática exige, debería ser suficiente para que los miembros del Consejo de Dirección decidan hoy cómo hacer que esa buena labor conecte mejor con el electorado.

Les deseo toda la suerte del mundo. Necesitamos una UPyD fuerte.

Verde y blanca
Jvier Orrico Periodista Digital 28 Marzo 2015

Lo que ha pasado en Andalucía lo anticipó, semanas antes, el diputado granaíno Manuel Pezzi el día en que se envolvió en la bandera andaluza en una sesión del Congreso. Debatí con Pezzi hace unos años en un debate en la Cámara Alta sobre la LOE zapatera, la ley de educación vigente y que no les engañen las mareas, que la LOMCE del PP no pasa de chapuza y reformilla y deja intacto, en la práctica y en la letra, el sistema socialista. Por una vez, los que discutíamos con sus señorías éramos profesionales en ejercicio (directores, profesores…) y no pedagogos, esos llamados expertos que no han visto un aula de bachillerato ni en las películas. Sólo en la enseñanza se llama expertos a los que no tienen experiencia, y así va todo. Pezzi , en aquellos días senador, había sido consejero de Educación de la Junta, y tuvimos un debate duro pero respetuoso. Ya entonces usaba el trampantojo que ha llevado a Susana a ganar las elecciones: nosotros somos los defensores de los pobres, mientras yo le argumentaba, inútilmente, que, muy al contrario, ellos eran con su sistema los que condenaban a los pobres a no dejar nunca de serlo.

Viejo zorro, instalado en el presupuesto toda su vida, Pezzi sabía muy bien lo que hacía con su gesto: recordaba aquel 28 de febrero de 1980 en que Andalucía y el PSOE sellaron su identificación para siempre. El mismo día en que España iniciaba el camino hacia su disolución obligada, pues no sólo regresábamos felices al caciquismo, sino que además lo hacíamos con el primer gran pucherazo de la democracia: el arreglo impresentable por el que cambiaron la Ley para ignorar que en Almería el referéndum se había perdido. O mejor, no se había ganado, no se habían cumplido en la provincia hermana los requisitos legales. Daba igual: la metieron en la autonomía por la fuerza, y al poco acabaron bailando sevillanas, del centralismo de Madrid al centralismo de Sevilla, tan lejano, bastante más obtuso, y muy perjudicial para la productiva tierra almeriense, a la que finalmente también acabarían traicionando con la derogación del Trasvase del Ebro.

Sin embargo, aquel referéndum lo apoyamos todos, pues era la rebelión simbólica contra la España asimétrica que iban a imponernos, privilegiando a catalanes, vascos y gallegos con autonomías de primer nivel frente a lo que este escribiente llamó, hace ya tanto, las autonomías del artículo 143, Licor de Huevo. Allí el sentimiento igualitario de los pueblos castellanos de nación, nadie es más que nadie, se levantó contra las contradicciones de un centroderecha que intentaba lo imposible: combinar la igualdad con las prebendas. Café para todos, por supuesto, pero de verdad, era lo que demandábamos.

La desvergüenza, ya entonces, del trato diferente a vascos y catalanes nos llevó a abocarnos en la disgregación general. ¡Viva el Cantón! Deshicimos España para salvarla de los buitres nacionalistas y los entreguistas de la derecha. ¿Qué podíamos hacer? ¿Someternos? ¿Aceptar la asimetría, la indignidad, que ya están preparándonos de nuevo? La tragedia que no supimos ver era que la izquierda no es que fuera entreguista, sino que iba a convertirse en impulsora principal de la derrota de la igualdad entre españoles. Creyeron que la ´operación identidad´ les saldría en todas partes como en Andalucía. Y, claro, en todas partes se los comieron los verdaderos identitarios.

Su traición a España, y a sí mismos, se confirmó en la casi única región periférica que no discute su españolidad (siendo la única que en verdad se alzó contra el unitarismo forzado en 1873), sino que la reafirma y la necesita, y a la que acaso por eso creyeron que podían traicionar con alevosía zapatera: la Región de Murcia, para la que el agua es la metáfora de una España ya perdida. La genuflexión al nacionalismo catalán, y sus tristes y engañados gregarios aragoneses, condenó al PSOE para siempre en una región que ya no sabe dónde poner los ojos políticamente que «no sea recuerdo de la muerte», en palabras aproximadas de nuestro señor Quevedo. En Andalucía, el PSOE son ´los nuestros´, son el PNV o la Convergencia andaluces. En el Sureste sólo son los fantasmas del Ebro, un ruido sordo y malavenido. Como España.

RÉGIMEN EN ANDALUCÍA
Susana la lista y Jehová
Javier Somalo Libertad Digital 28 Marzo 2015

Esta semana posterior a las elecciones andaluzas hemos tenido la oportunidad de escuchar cómo suena la corrupción. Alto y claro, sin alegorías ni ambages, una tal Irene Sabalete dijo a un grupo de empleados públicos de alto rango que su única misión después de la reunión concertada sería hacer campaña electoral por Griñán, visitar a los favorecidos por prebendas también llamadas ayudas y recordarles que un perro no ha de morder la mano que le da de comer. Las ecuaciones de Sabalete eran sencillas: si el PSOE no ganaba las elecciones andaluzas de 2012 los allí reunidos tendrían que buscarse la vida por su cuenta, como hace todo hijo de vecino honrado. Estaban en juego sus puestos de trabajo aunque, eso sí, tendrían facilidades pues desde ese mismo instante quedaban dispensados de las gestiones ordinarias por las que cobran del erario público. Para resumir, por si no quedaba claro, la socialista añadió: "Esto es lo que más se parece a los Testigos de Jehová y no lo estoy diciendo de broma". Pues así es como suena la corrupción aunque el auditorio esté vacío.

En el momento de la grabación, Irene Sabalete era nada menos que delegada de Empleo de la Junta en Jaén. Tras las elecciones que el PSOE perdió en 2012 pero que dieron el Gobierno a Griñán fue nombrada delegada de Agricultura y medio Ambiente en Jaén, su tierra. Los "testigos de Jehová" de la Junta no cumplieron del todo la misión pero al final Jehová Griñán, sucesor de Jehová Chaves, gobernó y supo ser generoso con Sabalete. Si el lector quiere saber algo más de la susodicha y de su familia, como siempre, no tiene más que leer a Pedro de Tena, el único que quiere contar lo que todos saben y callan.

¿Alguien conocía la existencia de esta grabación antes de que se celebraran las últimas elecciones en Andalucía? A los votos escrutados ya no les afectará, pero a los pactos para formar gobierno, debería. Susana Díaz, la que sería implacable contra la corrupción, no encuentra palabras para calificar el contenido de la grabación, de la prueba del delito. Y como no las encuentra pues no las dice, no habla y nadie le pide cuentas.

Pero, ¿y el PP? ¿Cómo puede entenderse que, una vez más, el PP de Moreno Bonilla no ponga el grito en el cielo, no convoque a los medios de comunicación, no vea escándalo mayúsculo? Un caso tan palmario de compra de votos –aunque sea en grado de tentativa– que explica y retrata, como tantas veces hemos denunciado, el régimen socialista andaluz debería convertirse en una obsesión para el popular. No es una anécdota, es la categoría en la que el candidato de Moragas y Rajoy debería quedarse hasta a dormir.

Pues no, Moreno Bonilla –Mariano Rajoy– prefiere reunirse con Susana, la lista más votada, para evitar convertirse en el tonto menos votado de las municipales que están al caer. De momento, lo que Bonilla ha propuesto es facilitar la formación de gobierno al PSOE a cambio de que al PP le dejen gobernar en los ayuntamientos en los que sea más votado, que cada vez pintan menos. Su partido, el PP andaluz, ganó las elecciones autonómicas de 2012 pero el pacto de las izquierdas de antes le impidió pisar moqueta.

Y todavía tenemos que escuchar a los socialistas decir que hoy la voluntad mayoritaria de los andaluces –y andaluzas, como las listas y los listos más o menos votados y votadas– es que gobierne el PSOE y que hay que respetarlo. Pues eso es lo que se hará… siempre que la mayoría que merezca respeto sea de signo socialista. Es lo que sucedió en 2012, cuando el candidato era Jehová Griñán, después de predicar el evangelio según Sabalete y perder para gobernar.

Hoy, desconocemos si la lista de Susana es más importante que Susana la lista. Queda poco para saber qué hay de la estrategia para llegar al Palacio de La Moncloa desde el de San Telmo –zancadilla a Pedro Sánchez mediante–, cuando asoma incluso la posibilidad de que no consiga formar gobierno y el régimen andaluz se vea abocado a unas nuevas elecciones. Si llegáramos a ese escenario –Rajoy no lo permitirá– creo que las aspiraciones nacionales de Susana Díaz quedarían hechas unos zorros. Una cosa es abandonar como presidenta y otra, como candidata repetidora tras un fracaso. Pero depende de Ciudadanos, de Podemos y del PP. Los dos primeros están a punto de tocar el poder en media España; el tercero, a punto de perderlo en toda España. Muchos van a tener que aplicarse el cuento de Sabalete y buscarse la vida, quizá por primera vez, fuera del pesebre.

En caso de duda, aburrimiento o euforia les aconsejo que escuchen la grabación, el sonido de la corrupción, disponible en webs decentes.
http://esradio.libertaddigital.com/fonoteca/2015-03-24/la-grabacion-que-deja-en-evidencia-al-regimen-socialista-andaluz-85811.html

ORIENTE MEDIO
Los crímenes de guerra palestinos en la guerra de Gaza
Pablo Molina Libertad Digital 28 Marzo 2015

La operación Margen Protector, desarrollada por el Ejército israelí el pasado verano en la Franja de Gaza, fue objeto de duras críticas por parte de distintos organismos internacionales, incluso no faltaron acusaciones al Estado judío de que había cometido crímenes contra la humanidad. Un informe de Amnistía Internacional (AI) revela ahora que diversos grupos terroristas palestinos, pero principalmente Hamás, "dieron muestra de una falta flagrante de respeto por el derecho internacional humanitario, sin que les preocuparan tampoco las consecuencias de sus infracciones para la población civil de Israel y de la Franja de Gaza".

La ONG dedicada a la defensa de los derechos humanos ha recogido estos atentados contra la población civil por parte de grupos palestinos en un documento titulado "Ilegítimos y mortíferos: los ataques con cohetes y proyectiles de mortero efectuados por grupos armados palestinos durante el conflicto de Gaza e Israel de 2014″. En dicho informe, AI señala que los cohetes de los terroristas palestinos carecen de sistema de guiado, de manera que no pueden utilizarse con precisión contra objetivos militares y, por lo tanto, ponen en grave riesgo a la población civil. El empleo de estas armas, subraya la ONG, está "prohibido por el derecho internacional y constituye un crimen de guerra".

A lo largo de los 50 días que duraron los combates de las IDF contra elementos terroristas de la Franja, los ataques palestinos provocaron la muerte de seis civiles israelíes –entre ellos un niño de cuatro años– y de 13 palestinos –entre ellos 11 niños–; estos últimos fueron víctimas de un proyectil que cayó junto a un supermercado del populoso campo de refugiados de Al Shati, y que buena parte de la prensa adjudicó erróneamente a Israel.

El informe de AI pone de manifiesto la utilización por parte de grupos terroristas palestinos de instalaciones civiles y educativas como almacenes de armas y municiones, en una deliberada decisión de emplear a los usuarios de las mismas como escudos humanos. Las escuelas de la ONU fueron, de hecho, utilizadas para lanzar ataques o acumular armas al amparo de su inmunidad. Esa falta de escrúpulos llevó a las organizaciones palestinas a lanzar sus proyectiles desde lugares situados muy cerca de los refugios de la población gazatí, con lo que puso en grave riesgo su seguridad y cometió, según AI, una nueva violación flagrante del derecho internacional humanitario.

Por otro lado, AI pide al Gobierno israelí que extienda la protección de su sistema antimisiles Cúpula de Hierro a la población árabe que habita los pueblos beduinos del desierto del sur de Israel, donde viven más de 100.000 personas, pues considera que están en riesgo de sufrir las consecuencias de los ataques indiscriminados de los terroristas palestinos.

Las campañas de Amnistía Internacional han estado en numerosas ocasiones en entredicho por el sesgo ideologizado que sus dirigentes les han imprimido. En este documento, dedicado según reza su título a denunciar los abusos contra los derechos humanos de los grupos palestinos, AI incluye una dura crítica a Israel por la manera en la que llevó a cabo su operación antiterrorista. No obstante, da por sentado que los terroristas palestinos utilizaron a la población como escudo humano y que sus ataques provocaron la muerte a civiles de su propio bando (de hecho, los terroristas palestinos mataron a más palestinos que israelíes), dos acusaciones que suelen negar o relativizar numerosos partidarios de la causa palestina. El hecho de que la denuncia provenga de una organización como AI, nada sospechosa de mostrar simpatías por Israel, le añade un marchamo adicional de veracidad que las instituciones internacionales no deberían dejar pasar por alto.

© elmed.io

MOVIMIENTO IDENTITARIO
“Sin el islam, Holanda sería un país formidable”
JESUS ASIAIN. ISLAMWATCH.EU. Minuto Digital 28 Marzo 2015

Discurso de Machiel de Graaf, diputado del Parlamento holandés por el PVV (Partido por la Libertad) de Geert Wilders.

“Sin el islam, Holanda sería un país formidable. Este tema está poco tratado por mis colegas. Por supuesto, cada cual es libre de hablar del tema que prefiera.
Sin el islam, Holanda no gastaría los 7200 millones de euros que la inmigración masiva le cuesta al país.

Sin el islam no habría ninguna mezquita y los holandeses no se verían obligados a ver diaramente velos islámicos, chilabas, barbas de odio o minaretes. Un país sin estos símbolos de dominación islámica sería un país formidable.

Sin el islam no nos veríamos confrontados a la política de reemplazo del pueblo holandés ni a la colonización musulmana, ni a la ocupación de territorio en cada vez más barrios de grandes y pequeñas ciudades.

Sin el islam, Holanda se vería protegida de las perturbaciones sociales que son la consecuencia de la inmigación masiva, que nos llegan a través de las prédicas de odio, a través de la reunificación familiar, la victimización, la criminalidad marroquí y la interferencia turca, a través de las exigencias islámicas para implantar a Holanda e imponer a sus habitantes todas esas ideas bárbaras, retrasadas y totalitarias salidas de un bandido del siglo VII, asesino de masas y pedófilo.

Sin el islam, Pim Fortuyn no hubiese sido asesinado por Volkert van der Graaf que justificó su crimen por su simpatía con los musulmanes.
Sin el islam, Theo van Gogh no hubiese sido asesinado por Mohammed Bouyeri, y Geert Wilders, el líder de mi partido, no necesitaría protección policial las 24 horas del día.

Sin el islam, la política no estaría desbordante de aduladores de los musulmanes movidos por intereses cínicos o por una visión ingenua.
Sin el islam, Holanda no sería el escenario de ningún crimen de honor y el fenómeno de los casamientos forzados entre primos o entre una sobrina y un tío 20 años mayor desaparecería.

Sin el islam, los niños judíos podrían ir a la escuela sin protección policial y los homosexuales podrían pasear por las calles en plena seguridad.
Sin el islam, podríamos reducir a la mitad el gasto de la asistencia social, necesitaríamos la mitad de los policías y las cárceles que tenemos actualmente y gastaríamos menos en barrios desfavorecidos.

Sin el islam, no tendríamo ya necesidad de subvencionar la integración, los animales sufrirían menos y el apartheid no sería más que una palabra en los libros de Historia.
Sin el islam, los holandeses con un buen nivel educativo no sentirían tanto la necesidad de emigrar.

Sin el islam, la sharia no estaría siendo aplicada en cada vez más barrios y los jueces no la tendrían en cuenta en sus fallos.

Sin el islam, el ministro Asscher no hubiera publicado un cartel electoral en turco en 2010 y nadie hubiera gritado en el Parlamento “¡Que Alá te castigue con severidad!”. Ningún miembro del Parlamento hubiera exigido un lugar para lavarse y poder rezar.

Sin el islam, ninguna organización criminal como Dinayet, Mili Görüs y Süleymanli formarían el brazo armado de Ankara en Holanda. Ese brazo debería ser amputado. Señora Presidenta, ese largo brazo debería ser amputado. Hay que prohibir esas organizaciones, así como las que están relacionadas con Feta Allah Gülden. Hay que expulsar a sus líderes y cerrar sus oficinas. ¿El Gobierno está dispuesto a hacer eso?

Sin el islam, las escuelas no servirían carne halal para las comidas de Nochebuena, no se eliminarían los árboles de Navidad y las aulas no se vaciarían hasta finalizar el ramadán.

Sin el islam no tendríamos cientos de miles de turcos que dicen que entienden la violencia contra los que tienen otras creencias que las suyas. No tendríamos cientos de miles de musulmanes que idealizan al Estado Islámico.

Sin el islam, no tendríamos problemas con los yihadistas. Sin el islam, no tendríamos la amenaza del terrorismo y no tendríamos niños que saltan de alegría en las calles después de cada atentado islámico.

Los musulmanes no cambian, no se integran y no se asimilan. Con sus mezquitas ponen a Holanda patas arriba y lo hacen con nuestro dinero, y la población autóctona acaba siendo extranjera en su propio país. La inmigración musulmana funciona de esa manera desde hace 1400 años y no va a acambiar. Miremos lo que le pasó a la África del Norte cristiana y echemos una ojeada a Marsella, a Bruselas, o a Roterham en Inglaterra, el centro de la violación masiva islámica.

Estamos en una fase alarmante. En 40 años la población ha cambiado. En ciudades como La Haya, Amsterdam y Rotterdam, la mitad de la población proviene del extranjero, principalmente de países musulmanes. La tasa de natalidad de los musulmanes es mucho más elevada que la de los holandeses. Eso significa que en menos de dos generaciones la mayoría de la población de Holanda será musulmana. ¿Cómo será el país en 2025 o 2030? Si Holanda sigue por ese camino será pronto un bazar musulmán, un mercadillo persa…”

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ROMA TRAJO LA LIBERTAD
Al revés de Astérix, resiste una ciudad romana rodeada por Bildu
Pascual Tamburri www.elsemanaldigital.com 28 Marzo 2015

Irún, con ayuda de Fuenterrabía y de Hendaya, representa mucho del legado de Roma en el País Vasco. Un legado de libertad, sin aceptar mentiras en la historia ni imposiciones culturales.

Hubo una vez un lugar llamado Irún. En realidad, lo que hubo y hay son tres lugares totalmente interdependientes alrededor del estuario del Bidasoa (Irún, Fuenterrabía y Hendaya), turísticos, comerciales, industriales y cargados de historia, con una identidad común y de ningún modo subordinados a un nacionalismo recién nacido. Ese espacio desciende directamente del puerto y villa romanos de Oiasso, junto a la vía romana XXXIV, y es desde siempre un lugar de contacto, de integración y de mentes abiertas… algo muy molesto cuando la ideología oficial es un nacionalismo con poco más de un siglo desde su invención, articulado sobre una lengua que no era mayoritaria allí y sobre un pasado inventado y manipulado.

La arqueología ha demostrado en Oiasso, en Irún, algo que para los abertzales es sumamente molesto: allí no estuvo nada parecido a la aldea gala de Astérix. Esa zona del Bidasoa, poblada como la actual Navarra por los vascones antes de llegar Roma, siempre fue distinta del resto de las tres provincias, donde no había vascones sino várdulos, caristios y autrigones, para escándalo de sabinianos. Y como todos los vascones los de Oiasso se romanizaron sin ninguna resistencia (más escándalo), y ahí tenemos restos romanos de todo tipo, desde las minas de las Peñas de Aya a los mosaicos y villas encontrados y tan difíciles de negar u ocultar.

Oiasso, puerto romano enlazado con Burdigala y Londinium, puerto de Pompaelo, fue imperial y no tribal, y en la Edad Media, después de sufrir la decadencia de las invasiones, asistió a un renacimiento como puerto y como lugar de frontera primero del reino de Pamplona, luego del de Navarra (muy brevemente) y casi siempre del de Castilla.

"Te acercas a Irún, uno de los pocos lugares de Guipúzcoa donde hay bares que no son tabernas…" y aunque es una ciudad romana y castellana resulta que en sus escuelas se olvida –como en toda la provincia- esa etapa de la historia, y a pesar de su museo y de su pasado pasan directamente de un Neolítico inventado y más que discutible a una época contemporánea también inventada y directamente falsa. Raúl González Zorrilla, en su libro "Territorio Bildu" (Naves en Llamas, 2013) refleja realidades muy tristes de Guipúzcoa en general y de Irún y Fuenterrabía en particular. En lo que se dice y vive del pasado, sí, y también en cosas más cotidianas: "… que cree que la educación más elemental es algo indecente asociado a la burguesía y que, en demasiadas ocasiones, aunque no siempre, abandera una estética tan desganada como abandonada y sucia, da como resultado un ambiente social muy determinado, una atmósfera difícil de describir pero perfectamente identificable, que podemos denominar como estilo Bildu". Mientras que toda la Europa romana comparte una educación y un cierto estilo con sus variantes, aquí se busca romper con ellos, ¡y ay del que quiera ser él mismo!

"Que nadie se llame a engaño. Una determinada moral barriobajera supura una marcada estética burda basada en el griterío como forma de comunicación verbal, en la zafiedad como método de convivencia en los espacios públicos… convierte al territorio guipuzcoano, a su comercio, a su hostelería, a sus medios de transporte, a sus administraciones, a sus empresas y a sus grandes espacios de ocio, en uno de los más antipáticos e incómodos de Europa".

Lamentable, es verdad; "el bildutarrismo dominante en Guipúzcoa es tan ignorante como egocéntrico, tan incongruentemente campechano como integrista, tan obscenamente transparente como fanático, tan falsamente asequible como cerrado, tan tolerante con un senegalés que chapurree vascuence como racista con un irunés que se exprese en español". Sin embargo, "me dicen que Irún siempre ha marchado a su aire. Que el peso de su historia milenaria y de su geografía estratégica se remonta a la Roma más que pujante y que eso, centurias de batallas, de armisticios, de encuentros con foráneos, de tránsito comercial y de nudo de comunicaciones, otorga a esta urbe un carácter especial…"

La verdad es que, incluso con las estadísticas más manipuladas del mundo, esta zona es diferente: hay gente que se resiste a la imposición cultural; hay gente que se resiste a la imposición en el vestir y en el hablar; pero esa resistencia pasiva es machacada ahora desde las mismas instituciones.

"Que los estudiantes vascos tengan que estudiar, por imposición nacionalista, en euskera, cuando en la mayor parte de los casos su lengua materna es el castellano, poco o nada tiene que ver con el bilingüismo. El euskera resulta sumamente interesante como reto paleolingüístico o como recurso folklórico…" pero no puede imponerse. Es inmoral castigar a un niño por hablar castellano, o por no saber hacer la tarea en vascuence, o ridiculizarlo ante los otros niños por no hablar bien euskera, y eso en un sitio donde la lengua materna de la mayoría es y sigue siendo el castellano. ¿Suceden esas cosas? Sí, suceden, en una ciudad además donde la euskerización ha suprimido la enseñanza en castellano vehicular y todas las actividades culturales que no sean en euskera para jóvenes. Al final, o aceptas la euskaldunización o te refugias en ser otro tipo de marginal.

"Existe, sin duda, un estilo Bildu, tanto ético como estético, que es el que impone una gran masa de la población que desprecia a la autoridad democrática", y no es un problema sólo lingüístico aquí. Es increíble, pero en los institutos, escuelas y espacios juveniles uno debe vestir con un cierto código y ciertas marcas, una sudadera, camiseta, cierto tipo de pantalones y de calzado. El que se salga de eso, con zapatos, con camisa, con lo que en casi toda Europa se considerará normal y correcto, aquí puede ser etiquetado como raro o rebelde. Pero la verdad es la que es: en Oiasso aún hay romanos, aún hay, aunque oculta, resistencia al estilo bárbaro impuesto.


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