AGLI Recortes de Prensa  Domingo 29  Marzo 2015

La corrupción en Andalucía no es noticia para el PP
EDITORIAL Libertad Digital  29 Marzo 2015

Pocos documentos reflejan de manera tan descarnada la desorbitada corrupción institucional que impera en Andalucía como el audio en el que una hasta ayer desconocida Irene Sabalete, delegada de Empleo de la Junta en la provincia de Jaén, explica a los funcionarios a sus órdenes cómo deben actuar de cara a las elecciones. Ella misma acotó de manera bien gráfica lo que esperaba de los empleados públicos, al exigirles que hicieran propaganda socialista convertidos en una especie de "testigos de Jehová". A las amenazas de perder su puesto de trabajo, que nos retrotraen a las viejas campañas socialistas en los entornos rurales, en las que se aterrorizaba a los ancianos con la pérdida de la pensión si no ganaba el PSOE, se añade en este caso el agravante de la utilización de funcionarios públicos para realizar labores de partido haciendo uso de su condición de agentes de la Administración.

Pero todavía más escandaloso que su contenido es el escaso eco mediático que ha tenido esta grabación, consecuencia sobre todo de la manera en que el Partido Popular, especialmente el andaluz, ha pasado de puntillas por uno de los asuntos más graves que hemos conocido en la bien nutrida cadena de escándalos protagonizados por el socialismo en Andalucía.

En cualquier otro lugar, el principal partido de la oposición habría denunciado día y noche la obscena utilización partidista de la administración pública y de sus funcionarios que revela dicha grabación. Inmersos en el proceso de investidura de la presidencia regional, y con el partido responsable del escándalo sin mayoría absoluta, cualquier otra formación hubiera cancelado cualquier posibilidad de acuerdo con unas siglas que, además, cuentan por centenares a sus altos cargos imputados en el saqueo sistemático de las arcas públicas.

El Partido Popular, sin embargo, prefiere obviar este auténtico escándalo sin precedentes, a cambio de tener las manos libres para seguir en el poder en los feudos locales que hoy ve amenazados por la emergencia de nuevas formaciones políticas. Ante esta manera tan lamentable de entender la política y el servicio a los ciudadanos, nadie en el PP debería extrañarse del comportamiento electoral que los votantes andaluces vienen mostrando desde hace décadas.

Rosa Díez aplaza lo inaplazable
EDITORIAL El Mundo  29 Marzo 2015

EL LIDERAZGO interno de la líder de UPyD está desde ayer más cuestionado que nunca y su proyecto político de regeneración democrática, que tan eficazmente ha representado la formación desde su nacimiento, corre el riesgo de descarrilar por la ceguera voluntaria de una dirección que se empeña en desoír los mensajes del electorado. Con la dirección nacional rota -tras la dimisión de cuatro de sus miembros- el grupo parlamentario dividido y la rebelión de algunos de sus más carismáticos representantes, como Toni Cantó e Irene Lozano, que han pedido su inmediata dimisión, el apoyo conseguido ayer por Rosa Díez en el Consejo Político (más de un 67%) no le servirá sino para ganar tiempo. Porque detrás de la árnica pedida hasta después de las elecciones municipales y autonómicas de mayo no se esconde nada más que el intento de la otrora invulnerable dirigente de aplazar lo inaplazable: un cambio de estrategia para evitar que UPyD se convierta, elección tras elección, en un actor irrelevante del nuevo panorama político.

El malestar dentro del partido no ha dejado de crecer desde el relativo fracaso de las elecciones europeas, en las que si es verdad que UPyD pasó de uno a cuatro escaños, también lo es que fue incapaz de capitalizar, como sí hicieron Podemos y Ciudadanos, el voto que perdieron PP y PSOE. Muchos no entendieron que entonces no se hiciese una reflexión crítica para saber por qué su encomiable trabajo de lucha contra la corrupción (con éxitos tan destacados como el caso Bankia) no eran recompensados por el electorado. Luego vino la pésima gestión de la crisis abierta por Francisco Sosa Wagner, al que se sometió a una humillante purga pública, y lo que parte de la militancia y de la opinión pública entendió como una actitud cerril y prepotente ante el posible pacto con Ciudadanos. Finalmente, su empeño en no cambiar nada tras la absoluta debacle en Andalucía (a pesar de llevar allí una intensa actividad contra los desmanes socialistas) ha terminado por abrir una herida por la que terminará desangrándose toda la organización.

El argumento esgrimido por Díez para sostenella y no enmendalla, comparando su actitud con la firmeza que mantuvo frente a ETA, no hace sino convertir en más patético aún su empecinamiento. La líder de UPyD debe explotar los puntos en común que tiene con el partido de Albert Rivera para consolidar una alternativa sólida y eficaz de regeneración política. Desperdiciar esta oportunidad sería una traición a los ciudadanos que confiaron en ella.

En apoyo de Rosa Díez
Vicente Torres Periodista Digital  29 Marzo 2015

Conviene reivindicar de vez en cuando a los blogs independientes que no están al servicio más que del propio interés de acertar siempre con la verdad, como es el caso de este. Es difícil acertar siempre y más difícil todavía que le reconozcan ese propósito a uno.

El de Rosa Díez a estas alturas parece un caso perdido, como en su día lo fue el de Adolfo Suárez. Son los dos únicos políticos españoles que han desafiado con hechos a la oligarquía dominante.
Se trata de hacer desaparecer a UPyD, porque es un partido molesto para los poderes fácticos. Diríase que está en una situación similar a la de esos detectivas de la novela negra que van pudiendo hacer cosas hasta que llega un momento en que están muy cerca del meollo del asunto, y es cuando ya se les intenta quitar de en medio por la vía rápida.

Ahora se trata de hacer creer que Ciudadanos y UPyD son la misma cosa, y hay quien dice que no se unen porque Rosa Díez es una ególatra. A quién defiende unos principios, ahora, se le llama ególatra.
A los ciudadanos normales y corrientes les interesa que exista Rosa Díez y les interesa que exista UPyD, porque son quienes defienden los intereses de los ciudadanos normales y corrientes.

Se puede afirmar, sin pertenecer al partido, como es mi caso, que en el momento en que Ciudadanos haga suyos los principios y la línea de actuación de UPyD se producirá la unión entre ambos partidos. Lo que ocurre es que Ciudadanos no puede aprobar esos principios, porque entonces se convertiría en molesto para 'La Casta'.

A la casta no le han puesto nombre ciertos elementos, sino que ya estaba de antes. Ellos se han subido a la ola. Y el partido que molesta a La Casta, es UPyD, porque está a un paso de desmontarle el tinglado.

A'Prefiere sacar cero escaños a renunciar al 1% de sus principios'
El vía crucis de la mesías de UPyD
Cree que hay una 'conjura' del Ibex 35 contra ella
GONZALO SUÁREZ El Mundo 29 Marzo 2015

No perdona a Irene Lozano, su favorita hasta que la 'traicionó'
Sus rivales la acusan de convertir a UPyD en 'una secta'
La semana de pasión de Rosa Díez en 14 estaciones de penitencia

Aunque se define como agnóstica, Rosa Díez sabe que hoy, Domingo de Ramos, se conmemora la entrada triunfal de Jesucristo en Jerusalén. Así se veía ella misma hasta hace poco: como una profeta de la democracia que sería aclamada en su asalto a la fortaleza del bipartidismo. Ya se sabe que la gloria del Mesías fue efímera: días después lo juzgaron, crucificaron y sepultaron. Lo de la lideresa de UPyD no lleva mejor camino: sentenciada por las urnas andaluzas, sus soldados ya la han clavado en la cruz y ahora se conjuran para enterrarla.

Nadie describiría a Rosa Díez como una mujer impresionable: ha sobrevivido al asesinato de amigos, al destierro del PSOE, a la fundación de un partido nuevo... Aun así, sus íntimos admiten su "conmoción" por la revuelta interna. La resaca de las elecciones andaluzas ha mutado en un vía crucis que amenaza con liquidar a la formación magenta: "Lo ha vivido como un mazazo personal: no se esperaba algo así".

No ha sido tanto la debacle de Andalucía, que ya anticipaba. Tampoco las críticas internas, que venían de lejos. Lo que ha machacado a la brava vizcaína fue el tenso Consejo de Dirección del lunes. Tras una tarde de apasionado debate, los rebeldes pidieron su dimisión. Al no sellar un acuerdo, cuatro dieron un portazo. Entre ellos, dos diputados nacionales, Álvaro Anchuelo y, sobre todo, Irene Lozano: la favorita de la lideresa, esculpida a su imagen como potencial sucesora y que hoy capitanea a los disidentes.

El cisma se escenificó el jueves en el Congreso de los Diputados. A la derecha, Lozano bisbiseaba en su escaño con Anchuelo. A la izquierda, Díez se confesaba con uno de sus últimos fieles, Carlos Martínez Gorriarán. El quinto diputado magenta, Toni Cantó, ni siquiera apareció. Apenas había un metro entre las dos parejas de diputados, pero políticamente les separa un despeñadero. Cuando acabó el debate matinal, las antaño íntimas Lozano y Díez se marcharon sin despedirse.

Atrincherada en la sede de UPyD, la lideresa ha confiado a sus fieles su versión de lo ocurrido. Sostiene que el fracaso se debe a una "conjura" de un poder económico-mediático que "teme" a un partido que ha combatido la corrupción en los tribunales hasta lograr la imputación de Rodrigo Rato. "Han visto que somos intratables, que con nosotros no se puede negociar, y por eso han promovido una alternativa light como Ciudadanos", denuncia Paco González, miembro del Consejo.

Sus rivales, en cambio, hablan de la "deriva antisistema" del partido provocada por la "obsesión" de Díez de controlarlo todo. De ahí su boicoteo a cualquier pacto con los naranjitos. "La cúpula vive en una exaltación vanidosa de la diferencia, de ser autónomos, que nos ha llevado a independizarnos hasta de los votantes y transmitir el mensaje de que somos los únicos en posesión de la verdad", replica Ignacio Prendes, diputado asturiano, que dimitió del Consejo en noviembre.

Con el partido escindido en dos, Díez ha vivido la peor semana de su carrera. Su vía crucis personal.

Estación 1: Jesús es condenado a muerte
Rosa entendió que era mortal en la noche de las elecciones andaluzas. Aunque, sin saberlo, ya llevaba meses condenada: en concreto, desde las europeas de 2014. Sí, UPyD obtuvo cuatro escaños y el 6,51% de los votos, más del doble que en 2009. Sin embargo, todo el protagonismo lo acaparó Podemos: con apenas tres meses de vida se adueña del voto protesta con cinco escaños. Y surgió una amenaza en el horizonte: sin apenas campaña, Ciudadanos logró el 3,16% de los sufragios. Por primera vez, UPyD tenía un rival en su campo ideológico.

Estación II: Jesús carga la cruz
Los rosistas sostienen que la cruz que arrastra UPyD es la fidelidad a sus principios. Y los enumeran: renunciar a los privilegios de la Casta, ser inflexibles en la negociación con Cataluña, usar argumentos racionales en la era de la política emocional y, sobre todo, haber llevado a los tribunales los escándalos de corrupción como la quiebra de Bankia y las tarjetas black. "Prefiero sacar cero escaños a renunciar al 1% de mis principios y no tengo ninguna duda de que Rosa Díez piensa igual que yo", insiste Paco González.

Estación III: Jesús cae por primera vez
Estos días, Díez se muestra incrédula por la "virulencia" de la presunta campaña que ha sufrido su partido. Pero no puede alegar que no hubo señales del ocaso magenta: su primera caída fue a finales de 2014, cuando las encuestas colocaron a C's por delante de UPyD. La lideresa argumentaba que los sondeos estaban "manipulados", así que desoyó a los que la instaban a alcanzar un acuerdo con Rivera. Ambos partidos nacieron casi a la vez y habían acumulado un historial de recelos mutuos. "Para Rosa es intolerable que un chico joven se lleve los réditos de siete años de UPyD", explica el eurodiputado Fernando Maura.

Estación IV: Jesús encuentra a su madre María
O, en este caso, a su padre, Francisco Sosa Wagner. En los comienzos de UPyD, Díez cortejó al jurista y escritor para que encabezara su lista europea. Él, a su vez, fue el primer capo del partido que pidió públicamente un acuerdo con C's. La osadía le valió la reprimenda de los lugartenientes de la jefa: Gorriarán le llamó "corrupto" y Lozano le tachó de "mezquino". "Fue el detonante de la actual crisis de UPyD", dice hoy Sosa Wagner, quien este jueves escribió una tribuna en EL MUNDO contra su ex partido: "Los afiliados de UPyD que deseen integrarse en las filas de Ciudadanos deberán hacerlo uno a uno y superando un duro expediente de desgorriarización".

Estación V: Simón el El Cirineo ayuda a Jesús a llevar la cruz
Gorriarán, el maquiavelo de Díez, ha sido igual de contundente con los cuatro rebeldes que dimitieron el lunes. Lo hizo a través de un tuit un par de horas después de que acabase el turbulento Consejo de Dirección: "Llamar 'vieja política' a apuñalar por la espalda y abandonar el barco cuando hay tormenta. Hundir como 'renovar'. Viejo no, es fósil".

Al teléfono, Gorriarán cambia su locuacidad tuitera por una respuesta sucinta: "No te voy a decir nada, tengo que intervenir en el Pleno, que es lo que hacemos los diputados".

Estación VI: La Verónica limpia el rostro de Jesús
Muy distinto ha sido el papel de la otra lugarteniente de Díez: de limpiar a los disidentes, Irene Lozano ha pasado a liderar a los rebeldes. Los rosistas la tachan de "desleal" por montar una revuelta "sin avisar" antes de sus inquietudes. También la acusan de buscarse un futuro político mientras UPyD naufraga en las encuestas. "No veo otra explicación a su comportamiento que un componente de ambición personal", dice Andrés Herzog, nuevo portavoz adjunto del partido.

Lozano admite que nunca antes había pedido la dimisión de Díez: "Pero, tras los pésimos resultados de las andaluzas, entendí que todo el Consejo de Dirección debía irse por responsabilidad", precisa. Eso sí, asegura que llevaba "meses" alertando de las encuestas y pidiendo un entendimiento con Rivera.

-¿Se irá ahora a Ciudadanos?
-No.

-¿Quiere sustituir a Rosa Díez?
-De eso no quiero hablar... No es un debate de personas, sino de estrategias y de cómo salvar a UPyD.

-¿Por qué apoya ahora un pacto con C's que antes rechazaba?
-El país cambió tras las Europeas. Como decía Keynes: "Cuando las circunstancias cambian, yo cambio de opinión. ¿Usted no?".

Estación VII: Jesús cae por segunda vez
Rosa Díez, sin embargo, no ha querido adaptarse a las nuevas circunstancias. Este lunes, los rebeldes le reprocharon sus caóticas negociaciones con Ciudadanos de noviembre. Fue la segunda caída de Rosa Díez: ella quedó como la tacañona que rechazaba un pacto mientras que Rivera salió reforzado.

El líder de C's define así la actitud de Rosa Díez: "Fue de las primeras que vio que hay ansia de ideas nuevas, pero tiene un problema: una concepción antigua de la política, con mucho control del aparato, en el que el partido es más importante que el futuro del país".

Los rosistas, sin embargo, defienden a su líder. "Podría haber hecho el paripé de pactar, pero fue de cara y dijo que no compartía muchas cosas con Ciudadanos", asegura la eurodiputada Maite Pagaza. "UPyD nunca será un gatopardo para que nada cambie realmente".

Estación VIII: Jesús consuela a las mujeres
Los menguados pelotones de afiliados a UPyD están desolados por la crisis interna. Pero Rosa Díez, curtida en la política vasca, no se ha hundido: ha seguido trabajando 14 horas diarias en la sede del partido, con breves excursiones al hotel donde pernocta. El martes redactó una carta a los afiliados en la que trató de calmar sus ánimos. Lozano, sin embargo, asegura que Díez le recuerda "a Federica Montseny cuando se negaba a formar parte del Gobierno republicano en el exilio diciendo aquello de pocos pero buenos", según contó a Raúl del Pozo en su columna del miércoles.

Estación IX: Jesús cae por tercera vez
Su tercera -¿y definitiva?- caída llegó en los comicios andaluces. Hasta el último momento, Díez esperaba arrancar algún escaño en Málaga, la provincia donde tiene más militantes. Pero, quizá temiendo lo peor, se salió de la foto de la derrota: mandó al fiel Gorriarán a acompañar con el candidato Martín de la Herran. "¿Dónde está Rosa?", fue la pregunta más repetida por los vapuleados afiliados andaluces.

Estación X: Jesús es despojado de sus vestiduras
Estaba en casa, midiendo las dimensiones de su derrota. UPyD sólo obtuvo el 1,93% de los sufragios. Es decir, los andaluces la despojaron de dos tercios de sus apoyos: en las europeas, había obtenido el 7,13%. "UPyD ya tiene características de secta: queda poca gente unida por una idolatría simplista alrededor de la persona", dice Enrique Calvet, otro eurodiputado rebelde.

Estación XI: Jesús es clavado en la cruz
Todos estos rencores cuajaron en la reunión del Consejo del lunes. Fueron cuatro horas de debate apacible en las formas, pero feroz en el contenido. Primero se votó la vuelta a las negociaciones con C's y ganaron los rosistas. Después se pidió la marcha de la propia lideresa, que volvió a ganar. Cuatro de los rebeldes optaron por dimitir: Lozano, Anchuelo, Rodrigo Tena y David Andina. Entre los cuatro dejaron a su líder al borde del KO: los estatutos señalan que si dimiten otros tres miembros del Consejo, el partido quedaría en manos de una gestora.

Estación XII: Jesús muere en la cruz
El empecinamiento de Rosa Díez no ayudó a resolver su crucifixión. Tras una rueda de prensa en la que no admitió errores, tuiteó una cita de Churchill: "El éxito no es definitivo; el fracaso no es fatídico. Lo que cuenta es el valor para continuar". Toni Cantó replicó con un tuit mortal: "Decepcionante rueda de prensa de Rosa Díez. La dirección debe responsabilizarse de las decisiones que nos han traído aquí".

Estación XIII: Jesús es descendido de la cruz y puesto en brazos de su madre
Tal fue la presión que, este miércoles, Díez se vio obligada a recular: se echó en brazos de un número dos y posible sucesor si la crisis se enquista. Es Andrés Herzog, abogado de 41 años y cerebro de las querellas por corrupción. "Mi nombramiento tiene una parte simbólica, de relevo generacional, además de descargar de trabajo a Rosa y reconocer mi labor", explica Herzog.

Estación XIV: Jesús es sepultado
El gran temor de Díez es que la marea naranjita sepulte a la magenta. Ayer, sometió a votación del Consejo Político su propuesta de aplazar el debate hasta después de las autonómicas. Mientras, en C's aseguran que ya tienen "mil y pico" afiliados provenientes del partido de Díez, más decenas llegados en los últimos días. "El proyecto político de UPyD está muerto: ese ideal lo encarna ahora Ciudadanos", dice Maura.

Túnez sale a la calle en una muestra sin precedentes de unidad contra el terrorismo yihadista
Hollande o Mahmud Abás liderarán hoy una marcha que se prevé multitudinaria
El país africano clamará contra el atentado del museo de El Bardo
En el ataque terrorista murieron 21 personas, 20 de ellas turistas
EFE Túnez El Mundo  29 Marzo 2015

Líderes europeos, como el presidente francés, Francois Hollande, y árabes, como su colega palestino, Mahmud Abás, encabezarán este domingo la gran marcha internacional convocada por Túnez contra el terrorismo yihadista.

La manifestación arrancará a las 11.00 hora local (10.00 GMT) en dos lugares de la capital y convergerá en la puerta del museo de El Bardo, escenario hace una semana de un atentado yihadista con rehenes en el que murieron 21 personas, 20 de ellas turistas extranjeros.

Por un lado saldrán desde el vecino edificio del Parlamento las autoridades, con Hollande, Abás y el presidente tunecino, Beyi Caid Essebsi, a la cabeza, y por otro los miles de tunecinos que han sido convocados en la histórica puerta de Saadum a través de los medios de comunicación y los minaretes de las mezquitas.

Además de los mandatarios palestino y francés, también se espera la participación de la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, y del primer ministro italiano, Matteo Renzi, así como de su colega argelino, Abdelmalek Sellal.

Desde Europa también han confirmado su asistencia el presidente de Polonia, Bronislaw Komorowski; el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, y el presidente del Parlamento galo, Claude Bartolone.

La canciller alemana, Angela Merkel, que había comprometido su presencia, no viajará finalmente a Túnez por el accidente del avión de Germanwings en los Alpes y le sustituirá el ministro de Interior, Thomas de Maizière.

Todos ellos representan a los cuatro países europeos que sufrieron víctimas en el atentado del pasado 18 de marzo en El Bardo, el más grave sufrido por Túnez desde el perpetrado en 2002 en la también turística isla de Djerba.

Una manifestación histórica
En la marcha popular, que partirá desde la ciudad vieja en dirección al jardín del museo, donde los jefes de Estado descubrirán una placa en recuerdo de las víctimas, participarán todas las fuerzas políticas del país, desde el frente de izquierdas a los islamistas moderados de An Nahda, bajo un mismo lema "Libertad para Túnez, fuera el terrorismo".

Al Nahda, segunda fuerza parlamentaria, divulgó el viernes un comunicado en el que animaba a sus seguidores a acudir en masa a la manifestación, que el Gobierno pretende sea histórica.

Miles de tunecinos ya salieron a la calle bajo la misma bandera y el mismo lema el pasado martes, en una manifestación de repulsa organizada con motivo del inicio del Foro Mundial Social (FMS), que concluye este sábado y que ha reunido a miles de activistas de los derechos sociales procedentes de todos los rincones del mundo.

El FMS ha instado a todos aquellos participantes que no tengan previsto partir hoy participar en la manifestación, que Túnez entiende en protesta por un fenómeno que no es exclusivo del norte de África ni de los países musulmanes sino de todo el planeta. Además, una amplia delegación interreligiosa formada por representantes de comunidades musulmanas, judías y cristianas, europeas y nacionales se unirá a la marcha, para la que se han decretado medidas excepcionales de seguridad.

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Un deslizamiento peligroso
ALBERTO LÓPEZ BASAGUREN.  EL CORREO  29 Marzo 2015

Catedrático de Derecho Constitucional

· En las sociedades plurilingües asentadas sobre sólidos principios democráticos, los poderes públicos no son titulares de la libertad de lengua.

La política lingüística ha sido, en ocasiones, objeto de confrontación en Euskadi. No somos pocos los que discrepamos de algunas –o de muchas– de las cosas que se han hecho. Pero ha habido un consenso muy amplio sobre los elementos básicos de la política lingüística, que se reflejó en la aprobación de la ley del euskera (1982) y en el debate Euskera 21.

Ese consenso ha permitido una considerable paz lingüística en Euskadi. Su valor es esencial, aunque, en ocasiones, esté basada en lo que, siendo benévolos, podemos calificar de medias verdades; o de medias mentiras. La paz lingüística es un elemento indispensable de la convivencia política y social, como han demostrado Suiza –en positivo– y Bélgica –en negativo–. Y tiene un valor especial, porque teniéndolo mucho más difícil que otras comunidades autónomas, logramos triunfar en lo que ellas han fracasado.

Pero la paz lingüística es un producto delicado. Lograrla exige mesura, flexibilidad, perspicacia y voluntad de integración; romperla solo requiere un poco de torpeza. El precio de la ruptura es enorme y sus efectos irreversibles: la paz lingüística es uno de los jarrones de porcelana china de nuestra convivencia política y social.

El Gobierno vasco está protagonizando intervenciones alarmantes porque afectan a los fundamentos de aquel consenso. El asunto que más atención ha recibido es la impugnación por el delegado del Gobierno de actas municipales por estar redactadas exclusivamente en euskera. Esta actuación ha sido tradicionalmente impulsada por Herri Batasuna –ahora, EH Bildu–; sorprendentemente, ahora también es respaldada por el Gobierno vasco –PNV–, que defiende su legalidad y su idoneidad. En mi opinión, se equivocan en lo primero –la legalidad– y cometen un grave error en lo segundo –la idoneidad–.

Sostienen que se trata de una cuestión de validez de los textos redactados en una lengua oficial. Así sería si se tratase, simplemente, de la comunicación entre los ayuntamientos y la Delegación del Gobierno. Ningún poder público radicado en el País Vasco puede alegar desconocimiento de cualquiera de las lenguas oficiales.

Con esta posición, sin embargo, el Gobierno vasco esconde lo que de verdad importa en esta cuestión: la relación entre cada ayuntamiento y sus ciudadanos. Aunque algunos pretenden ignorarlo, en los sistemas con distintas lenguas oficiales el derecho de los ciudadanos al uso de la lengua oficial de su elección tiene una vertiente activa y otra pasiva. La primera le permite dirigirse a los poderes públicos en la lengua oficial de su elección; la segunda obliga a los poderes públicos a usar simultáneamente las distintas lenguas oficiales del territorio, salvo expresa indicación en contrario. Eso es lo que establece la ley del euskera (art. 8): las disposiciones normativas, las resoluciones oficiales y todo acto en el que intervengan los poderes públicos radicados en el territorio de la comunidad autónoma, así como las notificaciones y comunicaciones administrativas, deben redactarse en las dos lenguas oficiales, salvo que «los interesados privados» elijan expresamente el uso de una de ellas. Una obligacion que protege, por encima de todo, a la lengua socialmente más débil, el euskera.

Curiosamente, el Gobierno vasco trata de justificar el incumplimiento de la ley (vasca) del euskera –sobre la obligacion de los poderes públicos frente a los ciudadanos– esgrimiendo la ley (española) de procedimiento administrativo –sobre la validez de los documentos redactados en cualquiera de las lenguas oficiales–; como decían nuestros mayores: «¿De dónde vienes? Manzanas traigo».

Se trata de una obligación legal que no es gratuita ni caprichosa. Las sociedades plurilingües asentadas sobre sólidos principios democráticos –como la pacífica y apacible Suiza, Canadá o cualquier otra– consideran que, de lo contrario, se impondría al ciudadano una carga –obligarle a realizar un acto expreso– que carece de justificación –los poderes públicos no son titulares de la libertad de lengua– que podría disuadirle de ejercer su libertad de lengua por considerar que le coloca en una situación perjudicial o gravosa, o por simple pasividad. El Gobierno vasco, por el contrario, no parece ver problema alguno en que ciudadanos castellano-hablantes tengan que asumir esa carga, no en apacibles pueblos a la suiza, sino en municipios en los que la conocida como izquierda abertzale controla, de una u otra forma, la vida social.

Quienes defienden la idoneidad de la actuación municipal deben aclarar si en el modelo de sociedad y de convivencia lingüística que propugnan las instituciones pueden optar por usar una sola de las lenguas oficiales cuando, por ejemplo, la mitad de la población la desconoce –es el caso de Bergara, uno de los municipios implicados–. ¿O solo cuando la lengua elegida sea el euskera?

En la ley del euskera se preveía (art. 8.3) que, en el ámbito de la Administración local, podría hacerse uso exclusivo del euskera «cuando en razón de la determinación sociolingüística del municipio, no se perjudiquen los derechos de los ciudadanos». Esa disposicion fue declarada inconstitucional por el Tribunal Constitucional (1986), lo que parece ser irrelevante para el Gobierno vasco. A la vista de lo que ahora defiende éste, habrá que agradecer al TC que lo hiciera, porque se ha puesto de manifiesto que quienes, en aras del consenso, aceptaron esa vía de flexibilidad, cuando estuviese plenamente justificada, pecaron de ingenuidad. El Gobierno vasco tiene que aclarar si quiere mantener los fundamentos de aquel consenso o si los quiere modificar, de la mano –como en el asunto de las actas municipales– de quienes rechazaron el camino que nos ha permitido llegar hasta aquí. Pero debe hacerlo con claridad, para que la sociedad sepa qué pretende.

Terrorismo
ETA: 38,5 millones en secuestros
La banda los obtuvo con 86 raptos en su mayoría empresarios, directivos o sus familiares
De todos ellos sólo figura una mujer, diez fueron asesinados y sólo dos lograron escapar
LEYRE IGLESIAS Bilbao El Mundo  29 Marzo 2015

El primero se llamó José Ángel Aguirre. En los estertores de la dictadura, un viernes 30 de octubre de 1970, ocho miembros de ETA lo retuvieron toda la noche en su propia casa para que al día siguiente les abriera la caja fuerte de la sucursal del Banco Guipuzcoano que dirigía en Elgoibar (Gipuzkoa). Tras lograr unos cuatro millones de pesetas, lo liberaron. El último fue Miguel Ángel Blanco. ETA capturó al concejal popular en 1997 y en dos días, sin rescate, lo asesinó. En esos 27 años, la organización terrorista y sus escisiones cometieron 86 secuestros, la inmensa mayoría -67 personas- empresarios, directivos, profesionales y familiares suyos, y todos salvo cuatro en democracia. Diez víctimas murieron asesinadas, 14 fueron liberados con un tiro en la pierna. Las Fuerzas de Seguridad sólo lograron liberar a seis, y únicamente dos consiguieron escapar del infierno. Con los rescates y con el dinero que les robó, ETA recaudó al menos 6.420 millones de pesetas de aquellos años, (38,5 millones de euros).

La cuantía económica es aproximada, ya que resulta muy complicado que los secuestrados proporcionen esos datos, según explican los investigadores que suscriben el pionero estudio Los secuestros de ETA y sus organizaciones afines, 1970-1997: una base de datos, publicado en el último número de la Revista Española de Ciencia Política. El informe elaborado por el catedrático de Ciencia Política en la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) y director del Euskobarómetro Francisco José Llera y por el doctor en Ciencia Política e investigador posdoctoral del Euskobarómetro Rafael Leonisio, presenta una base de datos «inédita» sobre los 86 secuestros perpetrados por ETA y sus organizaciones afines, una lista en la que sólo aparecen los raptos premeditados contra personas que eran objetivo específico de la banda y no aquellos en los que la víctima era retenida durante unas horas, por ejemplo, para robarle un coche y cometer con él un atentado.

El repaso de los datos ofrece una serie de conclusiones importantes. Una es que los empresarios y su entorno fueron el objetivo principal. El 49% de los capturados -42 personas- fueron empresarios; el 6% -5 personas-, familiares de éstos; el 23%, directivos o profesionales -20 víctimas-. Lo que concuerda con que casi ocho de cada diez secuestros tuvieron una motivación económica o bien un trasfondo laboral. «La mayoría de los secuestros (el 51%) tuvo una motivación económica, es decir, se buscaba el cobro de un rescate (en la mayoría de los casos) o bien la apertura de alguna caja fuerte de un banco», explican Llera y Leonisio.

Además de para recaudar dinero, ETA utilizaba los secuestros de empresarios como «aviso o mecanismo intimidatorio» para aquellos que eran reticentes a pagar la extorsión terrorista, a la que ETA llamaba impuesto revolucionario. «En caso de seguir negándose, podían correr la misma suerte que el secuestrado», indican, «con el doble castigo de tener que pagar un rescate y sufrir el trauma de un secuestro».

La cifra de los 6.420 millones de pesetas debe tomarse con precaución. Puede ser mucho mayor. Según los datos recopilados por los investigadores de la UPV a partir del libro Terrorismo del socialista José María Benegas y de otras fuentes, la ETA de la dictadura habría obtenido unos 54 millones de pesetas y el resto lo habría recaudado en democracia. ETA político-militar (ETApm) logró alrededor de 656 millones, pero el grupo más «aventajado» -el que pervive hoy y continuó con la actividad terrorista hasta octubre de 2011- fue ETA militar (ETAm): con sus secuestros se embolsó unos 5.200 millones de pesetas.

Entre las víctimas también hubo autoridades y funcionarios públicos -seis- o políticos -otros seis-. Y sólo una mujer: Miren Elósegui, hija del propietario de la firma Boinas Elósegui y esposa del entonces gerente de la empresa. Los terroristas la liberaron en las inmediaciones de Tolosa (Gipuzkoa) en una madrugada de 1982, 13 días después de capturarla. Se embolsaron 25 millones de pesetas.

El estudio revela igualmente cómo fueron cambiando los tiempos, los actores y sus prácticas. Curiosamente fue una de las organizaciones menos mortíferas, ETA político-militar, la que cometió más de la mitad de los secuestros (46), aunque la mayoría fueron secuestros exprés (30), de menos de un día. Este grupo actuó en sintonía con las Brigadas Rojas italianas y otros grupos terroristas de extrema izquierda: secuestró mucho, pero por poco tiempo -durante una media de nueve días-, hasta su disolución en 1986. En coherencia con esto, ETApm «combinó la recaudación de dinero con injerencias en diversos conflictos laborales de la Transición».

En cambio, los secuestros más largos los firma ETA militar. La organización más letal en democracia cometió menos secuestros (21) pero dolorosamente largos, con una media de 89 días por cada víctima. El 70% de los raptos de la nueva ETA duró más de 150 días. Los peores se dieron en los años 90: los empresarios Julio Iglesias Zamora, José María Aldaya y Cosme Delclaux. El récord de este macabro ranking llevará siempre el nombre del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara, que sobrevivió 532 días de 1996 y 1997 en condiciones infrahumanas.

¿Dónde se produjeron? También en esto parece tener mucho que ver el peso del empresariado. Salvo ocho casos, todos los secuestros tuvieron lugar en el País Vasco y Navarra, y especialmente en Bizkaia (43%) y Gipuzkoa (36%), quizá como reflejo de la mayor fortaleza de ETA en ambas provincias -por la logística que requiere el secuestro-, pero también por el mayor tejido económico y empresarial y la mayor conflictividad laboral de Bizkaia.

¿Y cómo reaccionó la sociedad? Es una de las preguntas más duras que Euskadi tiene por delante. En el caso de los secuestros -y excluyendo los raptos exprés por las escasas horas que duraban- el 52% no obtuvo «respuesta alguna». Los ciudadanos se movilizaron de forma minoritaria en los años del franquismo y la transición; y cuando había una concentración, era generalmente de los trabajadores de la empresa del secuestrado. Las cosas empezaron a cambiar a partir de 1986, cuando el rechazo a ETA saltó de forma continua a la calle con la aparición de Gesto por la Paz y la firma del Pacto de Ajuria Enea por parte de los partidos democráticos. Desde entonces, la contestación social creció «de forma excepcional» de modo que en esa etapa el 80% de los secuestros fue rechazado socialmente.

El empresariado ha sido uno de los sectores más atacados por el terrorismo nacionalista radical en todos estos años. Sin embargo, la amenaza que han sufrido es uno de las piezas del fenómeno de ETA que menos se han investigado. Este estudio viene a cubrir un «vacío» en torno a esa parte de la historia más negra del País Vasco y Navarra que también está analizando un potente equipo impulsado por la extinta Bakeaz -con Josu Ugarte al frente- y asumido por el Centro de Ética de la Universidad de Deusto bajo la dirección de Izaskun Sáez de la Fuente, concretamente en torno a la extorsión a los empresarios.

El trabajo empezó a mediados de 2012 y en él llevan trabajando estos dos años y medio 11 investigadores. Está previsto que no concluyan hasta 2016. El ambicioso proyecto -que en su parte empírica se basa por el momento en 60 entrevistas y 130 cuestionarios a empresarios en su mayoría extorsionados- ha contado hasta la fecha con sólo 6.000 euros de financiación del Gobierno vasco.

Twitter: @Leyre_Iglesias
 


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