AGLI Recortes de Prensa  Lunes 30  Marzo 2015

¿Por qué nadie puede confiar en Rajoy?
ROBERTO CENTENO El Confidencial 30 Marzo 2015

El actual presidente del Gobierno ha llevado a España al borde del abismo político, económico y social, lo que será su fin, pero el daño que ha hecho durará generaciones

Rajoy es un presidente, además del más inculto de Occidente (1), al que importan un pimiento los ciudadanos y la nación. No es un líder político, sino un mero jefe de aparato de poder estatal a quien solo le interesa conservar el mando, y cuyos pilares son el mantenimiento de una gigantesca red clientelar y el favor de los oligarcas. A Rajoy le cayó del cielo –no por mérito propio, sino por el desastre de su predecesor y la nefasta Ley d´Hont, que con solo un 5,2% más de votos le dio casi un 20% más de escaños– la mayor cuota de poder autonómico, local y estatal de la que jamás ha gozado un presidente de Gobierno desde la Transición. Todo estaba en su mano: la regeneración política y moral, la reducción drástica del despilfarro y la corrupción, la creación de empleo (el de verdad, no los empleos basura de 600 euros) o la recuperación de competencias como la educación y la sanidad, que nunca debieron perderse.

No solo no ha hecho lo debido cuando todo, absolutamente todo, estaba a su alcance, sino que ha hecho justo lo contrario. Durante los más de tres años de legislatura ha echado la culpa de su desastrosa gestión a la herencia de Zapatero y a lo que se encontraron al llegar, que “no sabían que existía”. De todas sus mentiras –Rajoy no ha dicho una sola verdad desde que tomó la primera comunión– esta es la mayor con una gran diferencia. En septiembre de 2011, en el programa de Carlos Cuesta La vuelta al mundo, coincidí con Cristóbal Montoro, que siempre me recuerda los tiempos en que le enseñaba Estructura Económica. Me hizo un análisis claro de la situación, y lo que es más importante, las medidas que iban a tomar para darle la vuelta –que eran las adecuadas–.

Sabían que el déficit era mucho mayor que el que decía Zapatero, y concretamente del 9,4%; que el gasto autonómico y local estaba fuera de control; que había que cerrar la mitad de las empresas públicas, algo que Rajoy prometió también falsamente durante la campaña; que de los 3 millones de empleados públicos solo 700.000 lo eran a través de unas oposiciones limpias y transparentes, etc etc. Lo sabían todo; no hubo, como falsamente afirmaron después, sorpresa alguna. Y Montoro sabía lo que había que hacer. Bajar los impuestos sería lo primero para incrementar la renta disponible de las familias y dinamizar el consumo. Acabar con el despilfarro y la corrupción sería lo segundo. “Enviaré a los hombres de negro –me dijo Montoro– a todas aquellas CC.AA. que no cumplan el déficit”.

Un absentista sin principios ni valores
Sin embargo, Rajoy demostró lo que muchos temíamos: que no es un líder político, sino un absentista autócrata y pusilánime, que huye como de la peste de cualquier problema o situación conflictiva. Un cacique de provincias sin principios y sin valores convertido por el dedo de Aznar en jefe de un gran aparato de poder. Un jefe del apparátchik en el término soviético más despectivo de la palabra, es decir, unos burócratas a los que se asignan áreas de responsabilidad en función directa de su adulación al líder e inversa a su competencia (Cospedal, Arenas, Bonilla, Floriano, Nadal, Santamaría). Su objetivo no era regenerar España, sino mantener las redes de poder clientelar que se habían hecho enormes por la victoria del PP en las elecciones autonómicas y locales. 4.000 alcaldes, 11 autonomías y cientos de miles de enchufados.

Eso era lo único importante para Rajoy, alimentar a esta gigantesca hidra de despilfarro y corrupción y a la oligarquía financiera y monopolista que la sostiene. Y si para mantener este sistema podrido y corrupto hasta la médula es preciso ignorar y expoliar a la sociedad civil, se hace y en paz. Rajoy ha llevado a España al borde del abismo político, económico y social, lo que será su fin, pero el daño que ha hecho durará generaciones. En particular el endeudamiento tan brutal, que es ya imposible de devolver; la deuda externa, la mayor del mundo desarrollado en términos de PIB; la degradación del mercado laboral hacia el tercermundismo, con 5,7 millones de personas ganando 645 euros mensuales de media según la Agencia Tributaria, y el reparto de la renta y la riqueza de Europa, lo que ha llevado a la Comisión a expresar recientemente su preocupación por el fuerte crecimiento de la desigualdad y la exclusión social en nuestro país.

Para empezar, se rodeó de una corte de aduladores, con Arriola a la cabeza, cuya mayor habilidad es explicar por qué no suceden las cosas que él dijo que sucederían, y dentro de ello el hito esencial sería quitarle la mitad del poder a Montoro para dárselo a un inútil probado, Luis de Guindos –el hombre de Lehman Brothers en España que arruinó a miles de inversores vendiéndoles basura estructurada–, pero que era su niño bonito. La unidad de acción en la economía quedó rota, justo lo que necesitábamos. “Yo coordinaré la economía”, dijo ante el asombro y las críticas de esta disparatada decisión. Jamás hizo tal cosa: les dejó apuñalarse mientras se fumaba un puro. Pero de todas las mentiras la mayor fue afirmar que había tenido que subir los impuestos porque “no había otro remedio”.

O sea, que de un presupuesto de gasto de 450.000 millones, de los cuales 100.000 son puro despilfarro, no había ningún sitio, ni uno solo, de donde recortar 10.000 millones. Pero lo peor vendría tres meses después. Montoro mantuvo públicamente, en febrero de 2012, su amenaza de intervenir todas aquellas CC.AA. incumplidoras. Nada más lejos de la mente del jefe del aparato de poder. “Eso ni se toca”, dijo cuando meses después se le sugirió la idea de reducir gasto político en lugar de recortar sin piedad en educación, sanidad, dependencia y paro. En la reunión mantenida en marzo de 2012 con los presidentes autonómicos, se pasó de “enviaré a los hombres de negro a todas las CC.AA. que no cumplan” de Montoro a “no dejaré quebrar ni una sola comunidad autónoma ni entidad local” de Rajoy. Desde entonces han recibido más de 100.000 millones de euros sin intereses y sin devolver nada.

Endeudarse en ocho para crecer uno
Las mentiras de los apparátchik de Rajoy sobre el déficit, la recuperación y el empleo mientras endeuda España a niveles que arruinarán la vida de las próximas generaciones y lleva el país al tercermundismo laboral es algo que debería indignarnos a todos. La última fue el pasado viernes: el déficit de las AA.PP. en 2014 se ha reducido al 5,7% desde el 6,6% en 2013. Vamos a ver, señora vicepresidenta económica y de todo lo demás: si el déficit fue de 60.000 millones, ¿por qué voacé, que sirve igual para un roto que para un descosido, no se digna a explicar a sus súbditos las razones por las que la deuda pública ha crecido en 67.777 millones?

¿O cómo es posible, ínclita señora, que el déficit de la Seguridad Social sea del 1,01% cuando han tenido que sacar 15.300 millones de la caja de las pensiones para cubrir el déficit y poder pagarlas? ¿Nos toma por imbéciles? Y Eurostat, ¿qué rayos va a hacer Eurostat ante estas mentiras flagrantes? ¿Hacer como que se lo cree, como hizo con las cuentas de Grecia que preparaba Draghi? No tienen vergüenza. Que pueda haber desfases entre el gasto y su contabilización es posible, pero lo pinten como lo pinten el agujero real de las AA.PP. ha sido en 2014 de 83.177 millones y no de 60.000, es decir, un déficit del 7,8% del PIB frente al 6,6% en 2013.

El déficit de las AA.PP. está fuera de control. No les ha temblado el pulso en recortar en 5.000 millones las prestaciones por desempleo, dejando a cientos de miles de personas tiradas en la cuneta, pero al mismo tiempo han permitido que las CC.AA. más despilfarradoras y corruptas con el dinero que les da Rajoy sin control a través del FLA mantengan un déficit más de dos veces superior –el 66% de media– al comprometido, por encima del de 2013. Y ahora Susana Díaz ha dicho que se acabó la “austeridad” y que va a doblar el número de embajadas, de organismos públicos y de lo que sea menester. Paga Rajoy. Un disparate total al que Montoro califica de “la política presupuestaria que España necesita”.

Y en 2015 el déficit será mayor que en 2014 porque el déficit de la Seguridad Social seguirá creciendo. Porque, a pesar del empleo basura de Rajoy, los gastos seguirán creciendo el doble que los ingresos, y las CC.AA., en lugar de reducir el déficit, lo han subido más del doble en más de la mitad de los casos y las necesidades de financiación han subido un 40%. ¿Y qué hace Rajoy? Este 2015, con las elecciones en marcha y Rajoy repartiendo el dinero del QE como si fuera escombro, la situación se hará insostenible, por mucho que suban el IBI, el impuesto municipal de plusvalías y todo lo que se les pase por la mente. Que es lo que van a hacer.

Y ahora, la gran estafa: el crecimiento. El Banco de España (BdE) acaba de estimar un crecimiento del PIB a precios constantes para 2015 del 2,8%. Se basa fundamentalmente en que ese PIB, también a precios constantes, creció el 0,8% en el cuarto trimestre de 2014. Si hacemos como que nos lo creemos, como hacen en Bruselas, las cifras del BdE y las de Contabilidad Nacional –que están gravemente falseadas desde principios 2008, cuando modificaron al alza el PIB del cuarto trimestre de 2007 para ayudar a Zapatero a ganar las elecciones–, el PIB a precios de mercado ha sido de 0,8% menos el deflactor, que fue del -0,6%. O sea, que la creación de riqueza real ha sido de un escuálido 0,2%, 2.000 millones de euros. Esto, elevado a tasa anual, representaría una creación de riqueza en 2015 del 0,8% y no del 2,8%.

¿Por qué, señores del BdE y del INE –que confirmará la cifra en unos días–, no explican claramente a los españoles, que somos quienes pagamos sus sueldos de superlujo, la verdadera riqueza que se está creando en España y que apenas superará los 8.000 millones de euros en 2015? La prevaricación y el enriquecimiento ilícito, factores esenciales de gobierno desde la Transición, no serían tan dañinos si no estuvieran acompañados por la mendacidad sistemática del gobernador de BdE y del INE, que ponen en circulación algo peor y más dañino que la moneda falsa. La falsificación de las grandes cifras por el BdE y la Contabilidad Nacional, la más falaz de Europa después de Grecia, es una burla inaceptable para los españoles.

Pero es que no solo está mintiendo llamando recuperación a una creación de riqueza irrisoria, es que es infinitamente peor. Porque el BdE no explica a los españoles que para conseguir un incremento de riqueza de 8.000 millones el Gobierno de Rajoy va a endeudar a España en 80.000 millones, y que esta dinámica no conduce a la recuperación, sino al desastre. Y al igual que MAFO y Solbes, que hicieron en 2007 un llamamiento a los ciudadanos de que “cuanto más se endeuden para comprar pisos más ricos serán, porque los pisos nunca pueden bajar de precio” –algo por lo que habrían sido procesados en cualquier otro país–, ahora está incitando a consumir y a invertir un dinero que no tenemos, pensando en que el país es cada vez más rico cuando en realidad es cada vez más pobre. ¿A qué esperan FUNCAS, el Servicio de Estudios del BBVA y demás analistas para decir la verdad a los españoles? Crecer 1 y endeudarse 8 es un camino inequívoco de perdición.

El BdE concluye que “el coste del crudo y la depreciación del euro permiten mejorar las previsiones”. Parece una afirmación lógica, pero es falsa. Las exportaciones en enero cayeron un -2,9% frente a un incremento del 4,3% en el cuarto trimestre de 2014. El valor de las importaciones también cayó debido al hundimiento del precio del petróleo, pero la aportación del saldo comercial al PIB vuelve a ser negativo en 2.596 millones de euros. El otro dato conocido la pasada semana ha sido el del coste laboral en el cuarto trimestre 2014, que, como viene siendo habitual, ha caído en -0,3%. Desde que gobierna Rajoy, el poder adquisitivo de los salarios ha descendido un 7%, mientras que las remuneraciones de los oligarcas del IBEX han subido un 30%. En definitiva, ¿puede acaso alguien confiar en Rajoy?

(1) "Ese (Rajoy) no ha leído un libro en su vida, ¿alguna vez lo has visto en un acto cultural? ¿En un estreno teatral? ¿En la ópera?". Arturo Pérez Reverte en su última novela, Hombres buenos

DÉFICIT 2014
Montoro ni ha cumplido ni cumplirá con el déficit
Juan Ramón Rallo Libertad Digital 30 Marzo 2015

Después de cinco años incumpliendo reiteradamente los objetivos de déficit que nos marcó Bruselas, parecía que por fin en 2014 el Gobierno del Partido Popular se había ajustado a los compromisos asumidos. Si bien Cristóbal Montoro, en un exceso de su tan característica arrogancia, prometió cerrar el año con un déficit público equivalente al 5,5% del PIB, la cifra finalmente alcanzada –el 5,7%, a saber, 60.537 millones de euros– se sitúa, en cualquier caso, por debajo del objetivo marcado por Bruselas, el 5,8%. Esta vez sí, por tanto, parece que hemos cumplido con el déficit.

Por desgracia, el Partido Popular sólo está tratando de engañarnos una vez más. La clave del asunto está en el cambio metodológico que experimentó el PIB a mediados del año pasado: el hecho de comenzar a contabilizar las drogas, la prostitución o los gastos en I+D permitió incrementar el Producto Interior Bruto de 2013 de 1,023 a 1,049 billones de euros y el de 2014 de 1,032 a 1,058.

Evidentemente, que el PIB se incremente mediante artificios contables –y no por una aceleración real del crecimiento económico– debería sernos irrelevante de cara al imprescindible objetivo de minorar el déficit. Que acordemos inflar el PIB ni reduce nuestros gastos ni incrementa nuestra capacidad de recaudación, por tanto no está en absoluto relacionado con cambios en nuestra solvencia subyacente. Imaginen que mañana Eurostat se levanta con el pie cambiado y propone calcular el PIB de un modo tal que se multiplique por diez con respecto a las cifras actuales: nuestro déficit público caería, por tan burdo maquillaje, hasta el 0,5% del PIB. ¿Significaría eso que España no necesitaría hacer ningún recorte más y que ya habríamos alcanzado la absoluta sostenibilidad financiera? No: nuestras cuentas públicas estarían en tal mal estado como lo están ahora.

Pues bien, dado que en 2013 –antes de la revisión metodológica del PIB– el Ecofin impuso a España un objetivo de déficit para 2014 del 5,8% del PIB, calculando el PIB con la metodología vigente en aquel momento, ¿qué les sucede a las cifras del Gobierno una vez eliminamos el maquillaje del PIB implementado a partir de 2014? Como ya hemos dicho, sin cambio metodológico el PIB de 2014 habría sido de 1,032 billones de euros; por su parte, el déficit público habría sido el mismo, a saber, 60.537 millones de euros. Es fácil calcular que, en tales circunstancias, el déficit de 2014 habría sido del 5,86%, por encima del objetivo del 5,8% marcado por Bruselas. España, por tanto, ha vuelto a incumplir.

Acaso algunos piensen que ese grado de incumplimiento tampoco es tan importante: apenas seis décimas que no empeñan el buen resultado obtenido. Discrepo. 2014 ha sido un año extraordinariamente propicio para recortar el déficit público: que, con todo el viento a favor, Montoro haya sido nuevamente incapaz de cumplir con Bruselas sólo ilustra la absoluta pasividad y desidia del ministro.

En 2014, gracias al crecimiento económico, los ingresos públicos aumentaron en 6.265 millones de euros sin que Montoro tuviera que hacer nada al respecto. A su vez, en 2014 el gasto en prestaciones y subsidios de desempleo se redujo en 5.230 millones debido simplemente al agotamiento de las ayudas y al aumento de la ocupación. Y, por último, las Administraciones Públicas se estuvieron financiando prácticamente gratis merced a las políticas monetarias expansivas implantadas y anunciadas por el BCE, razón que explica que nuestros gastos financieros apenas se incrementaran en 335 millones de euros pese a emitir 67.687 millones en nueva deuda. Es decir, si en lugar de a Cristóbal Montoro hubiésemos colocado al Pato Donald al frente del Ministerio de Hacienda, el déficit público se habría reducido en 11.160 millones de euros sólo por la afortunada confluencia de estos factores. ¿Y en cuánto lo ha hecho no con el Pato Donald sino con Cristóbal Montoro al frente? En apenas 6.000 millones. Es decir, Montoro y sus virreyes autonómicos, lejos de haber dedicado 2014 a seguir recortando el gasto en todas sus partidas, han aprovechado la favorable coyuntura para volver a incrementarlo en muchas de ellas. Dejación absoluta de funciones costeada por los sangrantes tributos que ellos mismos nos imponen.

Lo peor del asunto, sin embargo, es que todo apunta a que volveremos a incumplir en 2015. Incluso aceptando como válido el maquillaje del PIB y las más optimistas cifras de crecimiento económico (un 3,5% del PIB nominal), las Administraciones Públicas españolas deberían reducir su déficit en casi 15.000 millones. Sí: en 2015 deberán recortar su desequilibrio presupuestario 2,5 veces más de lo que lo han hecho en 2014. En año electoral y con una rebaja del IRPF que mermará la recaudación en 4.520 millones de euros, yo no contaría con ello. Ojalá me equivoque y, por una vez, Montoro cumpla con su palabra.

Pedradas identitarias
Manuel Molares do Val Periodista Digital 30 Marzo 2015

Felizmente lúcido a sus 86 años, el filósofo contemporáneo más respetado, el alemán Jürgen Habermas, decía recientemente que “la reactivación de la llama regionalista en Escocia, Cataluña o Flandes es, a mi juicio, un equivalente funcional del éxito del Frente Nacional francés”.

Pues va a tener que añadir a su lista los neonacionalismos valenciano, andaluz, e incluso extremeño.

Añadía Habermas al semanario francés L’Express que “Debido a la creciente desigualdad social, ansiedad y aumento la inseguridad dentro de una población, existe la tentación de replegarse tras fronteras familiares en las que creemos que podemos confiar, y aferrarse a entidades “natales”, ya sean naturalizadas o heredadas, como la nación, la lengua, la historia”.

Escúchese a Jorge Bellver, portavoz parlamentario del PP valenciano, un nuevo PNV, Partido Neonacionalista Valenciano, increpar a la oposición: “¡Es indigno aprovechar la condición de valencianos para sentarse en esta Cámara y ser incapaces de defender nuestras señas de identidad! ¡Eso es traición!”

Es que la oposición rechazaba la creación del “Observatorio de las Señas de Identidad Valencianas”, que vigilará frente al expansionismo catalanista la pureza de la lengua y símbolos como las Fallas, la paella, la pilota valenciana o la colombicultura.

En las elecciones andaluzas Susana Díaz, del PSOE, aunque realmente un Partido Neonacionalista Andaluz, PNA, se presentaba como si su región fuera un país diferente, evitando reconocer la corrupción como su gran característica identitaria.

La cultura, hábitos y sentimientos andaluces eran tan “jondos” que incluso no tenían nada que ver con las de sus más que vecinos extremeños, cuyo gobierno regional, a su vez, hacía publicidad diferenciadora explotando los tópicos andaluces.

Son batallas a pedradas entre niños de una calle contra los de la de al lado, guerras infantiles con algunos descalabrados, y sus padres peleándose entre ellos.

ANDALUCÍA
Por la resistencia contra el régimen
Pedro de Tena Libertad Digital 30 Marzo 2015

Hace unos días, Alfonso Lazo, mi profesor de Historia Moderna y Contemporánea en la Universidad de Sevilla y entonces socialista de los de Tierno Galván, lanzó la propuesta de promover un movimiento cultural de resistencia que pudiera conducir, antes de un siglo, a la alternancia democrática en Andalucía y al fin del régimen instaurado por el PSOE en 1982. No se trata de impulsar un nuevo partido, no. Lo que nos faltaba era eso. No. Para que haya un cambio político en Andalucía se requiere un cambio previo de la mentalidad colectiva que ha sido penetrada por las creencias del régimen: que Andalucía es genéticamente de izquierdas, que la bandera andaluza es el puño y la rosa mucho más que su fondo blanquiverde, que la democracia sólo es auténtica cuando gobiernan las izquierdas, que al pueblo andaluz sólo pertenecen las personas que se dicen de izquierdas aunque su vida se parezca a la de unos señoritos que ya apenas existen y que, por terminar, de no gobernar las izquierdas en la Junta de Andalucía el sufrimiento de los débiles se multiplicará, las desigualdades crecerán y nadie cuidará de los más pobres. Aunque el régimen considera a Lazo un renegado, que, por cierto, conoce bien a una Susana Díaz que se inició en el aparato socialista sevillano, muchos lo consideramos un ejemplo de que los hechos deben hacer cambiar de opinión y de orientación vital a las personas cabales.

Tras haber asistido al fraguado del régimen desde 1982, y habiendo comprobado su insoportable levedad intelectual pero la inmensa gravedad de sus tendencias antidemocráticas, yo tomé su mismo camino a finales de 1995, hace ya casi veinte años. Andalucía, tras 13 años de gobiernos socialistas, seguía a la cola de España y Europa. Las ensoñaciones de un Rodríguez de la Borbolla que (al menos) quería hacer de Andalucía la California de Europa dejaron paso a un Chaves González, según algunos el más lelo del clan de la tortilla, que sólo quiso apuntalar un régimen y mantenerse en él. Sería lelo, pero hacerlo lo hizo y con una eficacia extraordinaria. Por eso, apoyé todo lo que pude –con escándalo de algunos, la desaprobación de otros y no pocas veladas amenazas– a un PP refundado por José María Aznar, que tenía en Javier Arenas un líder indiscutido. Aunque cada vez que veía a Fraga me daba un repelús porque me metió en la cárcel en 1976, aquel PP era el PP de los "andaluces por el cambio" y parecía que todo en su seno era limpio y honorable, aunque luego hayan parecido dudas y manchas imperdonables. Aquel PP, que logró disponer de un buen número de intelectuales y profesores procedentes de la izquierda y la derecha y que obtuvo el apoyo de la mayoría de empleados públicos, pequeños empresarios y autónomos de la Junta de Andalucía con sus promesas de reforma, perdió en 2012 su oportunidad por razones inexplicadas. El desastre sufrido el pasado 22 de marzo no es más que el prefacio de otros desastres electorales de aquí a unos meses. El PP sigue sin entender, tal vez no quiera, cuál es la envergadura del régimen al que dice enfrentarse, siendo como es la mayor parte de la fuerza política necesaria para producir el cambio necesario. Si sigue insistiendo en sus errores, dejará de contar en el futuro.

Por ello, en Andalucía, que no es una ínsula Barataria, como en España, se necesita un cambio de mentalidad colectiva hacia una sociedad sencillamente democrática y abierta en la que el pueblo, la nación española y sus símbolos, su unidad fiscal y de mercado seamos todos y la democracia nuestra forma sincera y respetuosa, no "formal", de gobierno; en la que la oposición política y ciudadana sea una oportunidad de mejora y reforma y no un enemigo a exterminar; en la que las instituciones sirvan a los ciudadanos y no a los partidos; en la que la Intervención y los organismos de control del dinero público y del cumplimiento de las reglas de juego estén en manos profesionales y no políticas; en la que la justicia no dependa de los partidos ni de los grupos de presión; en la que los deberes estén al mismo nivel de los derechos, en la que los medios de comunicación se creen libremente sin necesidad del permiso del partido en el gobierno y reciban la publicidad proporcional a su influencia; en la que promover una empresa sea sencillo y rápido, en la que ser empresario sea un bien común no una enfermedad egoísta, en la que los profesores en todos sus niveles no adoctrinen sino que eduquen (etimológicamente, hacer crecer) a sus alumnos como ciudadanos libres y críticos, en la que lo público sea cuidado y no deteriorado por los abusos del público; en la que la solidaridad (también etimológicamente) hacia los más desfavorecidos sea de ida y vuelta y tienda poco a poco a ser voluntariamente decidida por una sociedad civil cada vez más protagonista en lugar de por el Estado; en la que la lucha contra la corrupción sea algo no sólo de periodistas, fiscales y jueces, sino de todos los ciudadanos, que no verán nunca más al bandido como héroe. Bueno, no está todo lo que es pero es todo lo que está.

Como dice el profesor Lazo, esta tarea no puede ser realizada por ningún partido por sí solo, sobre todo en Andalucía, donde como no ocurra algo, tendremos régimen, cada vez más putrefacto, eso sí, por muchos años y años. Profesor, vamos a ello. Le llamo el lunes para empezar a sumar mi grano de arena.

Las tinieblas
SALVADOR SOSTRES El Mundo 30 Marzo 2015

SER de izquierdas tuvo un pase antes de que cayera el Muro, porque todavía no habíamos conocido la devastación del socialismo ni la mismísima raíz del mal que la izquierda es y representa. De todos modos, y en contra de la famosa frase, yo siempre he pensado que ser de izquierdas, a cualquier edad, es no tener corazón.

Pero, concretamente desde 1989, la izquierda es la última inmoralidad de los desesperados en un mundo que crece de espaldas a Dios. Si en lugar del atroz furor laicista dejáramos de negar nuestra esencia más profunda y viviéramos abiertos a nuestra transcendencia no cometeríamos el error de ser de izquierdas y seríamos compasivos y sensibles a la certidumbre superior de que la ternura es la metáfora de la solución universal.

De la tiránica obsesión izquierdista por negar a Dios, y por sustituirle, nace el hombre ignorante y desnaturalizado, impotente y desarraigado, que se vuelve arrogante por falta de amor.

La izquierda es una respuesta simplista a una Humanidad diversa, contradictoria y compleja. El igualitarismo es la negación de la libertad, que es el principal don de Dios, junto al amor. Afinamos el instrumento cuando aprendemos que libertad y amor son lo mismo. Y así, el miedo que la izquierda le tiene a la libertad se refleja en su oscuro entusiasmo por la muerte.

Ser de izquierdas revela un prominente defecto intelectual, pero lo que sobre todo subraya es una educación calamitosa, colapsada de referentes falsos, una total falta de piedad y la crueldad de los que prefieren soltar a los perros de su resentimiento a intentar ser mejores, porque están tan rabiosos que sólo pueden odiar.

Es un pecado que el enaltecimiento del comunismo no sea delito, como lo es la negación del Holocausto. No hay que olvidar que el proyecto de Hitler era socialista, y el de Mussolini. Hitler, Mussolini y Stalin, a pesar de la enemistad de los dos primeros con el tercero, fueron hermanos, y la gran lección que no hemos entendido de la Historia es que el socialismo de fondo que los tres asesinos compartieron es lo que les dio la cobertura intelectual y moral -moral por decirlo de algún modo- para sus matanzas. También el falangismo fue socialista.

Hasta que no interioricemos esta verdad fundamental, la vileza merodeará nuestros corazones y viviremos rodeados de tinieblas.

Nos quieren mudos
JOSÉ GARCÍA DOMÍNGUEZ ABC Cataluña 30 Marzo 2015

Enorme el revuelo que acaba de provocar en el gallinero nacional-sociolingüista la propuesta ciudadana de que se reconozca de una vez el derecho a decidir de los catalanes en materia de lenguas de uso docente. “¡Anatema!”, han dado en clamar al alimón los alguaciles del Santo Oficio Inmersor. “¡Anatema!”, voceó descompuesto el melancólico Junqueras. “¡Anatema!”, exclamó rojo de ira el libertador Mas. “¡Anatema!”, mandó el iconoclasta Fernàndez que le estamparan con urgencia en media docena de camisetas imperio. “¡Anatema!”, repitió con gregaria torpeza la errática Camacho. “¡Anatema!”, en fin, susurró con un hilillo de voz casi imperceptible nuestro increíble hombre menguante, el pobre Iceta.

Con la Iglesia hemos topado, amigo Albert. Porque aquí, es sabido, se puede y debe votar todo, desde la unidad de España hasta el sexo de los ángeles, salvo, ¡ay!, la estricta prohibición de que la chavalada perore en castellano dentro de ese recinto sagrado que es el patio del colegio, muy horrible delito de lesa patria castigado con las brasas del Infierno. Prueba, sin embargo, de lo firme que resulta su íntima certeza sobre el cacareado consenso social acerca de la inmersión es que se ponen de los nervios ante la mera sugerencia de que la gente pueda opinar del asunto. Pues son ellos los primeros que no se creen ni una palabra del cuento. De ahí que lleven más de treinta años negándose en redondo a interrogar a los catalanes a propósito de la cuestión. ¡Y pensar que les gustan más las consultas que a un tonto una tiza! Pero, sobre ese imperativo, ni hablar del peluquín. Nada de nada. Ni un referéndum, ni una encuesta oficial, ni un sondeo telefónico, ni una lista de preferencias en las oficinas municipales, ni una mísera cata demoscópica entre los viandantes para emitir en los telediarios de TV3. En uso del derecho a decidir, han decidido que jamás nos dejarán decidir. Que ya se sabe, una cosa es la libertad y otra el libertinaje.

El derecho a decidir de los listos y de los catalanes
Nota del Editor 30 Marzo 2015

Inicialmente había escrito el derecho a decidir de los bajitos, pero no quedaba bien, como si ser bajito constituyera algo intrínsecamente malo, así que lo he cambiado por listo, creo que nadie se sentirá perjudicado.

Está claro quien pertenece al grupo de los listos, simplemente por eliminación de los que no sean listos, ya está (el lío armado). Pues aún es más difícil determinar el grupo de los catalanes: ¿son aquellos que se aprovechan del resto de los españoles?, ¿ son los que pasaban por allí (andando, volando, en tren) en el tiempo  x? ¿los que han nacido allí y ya tienen unos cuantos años (¿cuántos? ¿los que hablan la lengua regional (hablan, leen, escriben con nivel z), ¿los que pagan impuestos allí ? ¿ quienes pagan IVA de productos distribuidos desde allí ?. Vaya lío.

Y ¿cual sería la pregunta ? ¿ en qué idioma, para no molestar a nadie ?.

Está meridianamente claro que lo mejor es dejarse de tonterías y aplicar el principio de eficacia, que coincide con el de sencillez: utilizar el español y dejar de una vez de financiar a los miserables que viven a costa de los demás mediante la utilización fraudulenta de la lengua regional.

EL HUNDIMIENTO DE LOS GRANDES...¿HASTA DÓNDE?
¿Corre peligro España de una 'italianización'?
Eurico Campano www.gaceta.es 30 Marzo 2015

En los últimos meses hemos asistido a una auténtica eclosión de un fenómeno viejo en la política española: las encuestas. Sondeos que vaticinan un desplome del bipartidismo y un ascenso fulgurante de dos nuevos partidos. Pero... ¿hasta que punto son fiables?
En los últimos meses no hay encuesta o sondeo electoral que no coincida con otros en vaticinar un desplome brutal de los dos grandes partidos españoles, PP y PSOE y un ascenso 'en flecha' de un nuevo actor político, Podemos, que hasta hace quince meses ni siquiera existía. En las últimas semanas, derivado sin duda de su hiperexposición en la escena televisiva española, se ha unido un nuevo comensal al banquete: Ciudadanos, la formación de Albert Rivera que en su primera cita electoral fuera de Cataluña ha conseguido la nada desdeñable cantidad de cuatrocientos mil votos y nueves escaños en el Parlamento Autonomico. ¿Es real esta foto? ¿Se ha sobredimensionado la importancia de estas nuevas y aún pequeñas formaciones políticas? Y lo que es más importante: ¿Es verosímil el desplome del bipartidismo?

'Gatillazos' históricos
La historia de las encuestas en España está cuajada de aciertos previsibles y también de sonoros 'gatillazos'. El arriba firmante aún recuerda el ridículo hecho por una cadena privada de televisión en 1993, cuando lo que resultó ser el último triunfo de Felipe González sobre el PP de un entonces aún bisoño José María Aznar, se había expresado -merced a la encuesta encargada a una entonces pretigiosa firma que trabajaba también mucho para el diario El País- pasadas las ocho de la noche como un triunfo, en toda regla, del entonces líder de la refundada formación derechista. Una ilusión óptica -y demoscópica, claro- que se desvaneció en cuanto se empezaron a conocer los resultados del escrutinio de las famosas 'cien primeras papeletas' de un muestreo de colegios publicitado a partir de las nueve de la noche. A un conocido sociólogo, presidente de la empresa que firmaba -y cobraba- el sondeo se le empezó tras aquella noche a cambiar chistósamente la referencia -de malo a pésimo- mientras el director y el consejero delegado de aquella televisión bramaban en un despacho, cuestionando el 'pastizal' que había costado el estudio.

Casos clásicos de encuestas fallidas eran siempre las hechas en el País Vasco, donde los ciudadanos mentían sistemática y deliberadamente sobre su opción real de voto, debido a la situación de falta de libertad que en aquella comunidad se vivía por la acción de una banda criminal con representación parlamentaria. Otros hay, la historia política española también está llena de ellos, en los que las encuestas sí han acertado de lleno.

En el supuesto que nos ocupa, España, primavera de 2015, la cuestión está en saber hasta donde es verosímil el ascenso -increíble- hasta hace no mas de un año y hasta donde es verosímil la caída en picado del bipartidismo. Hay quien lo duda... seriamente.

El politólogo Anton Losada, ha dejado escrito que en España el PSOE tiene un suelo de hormigón armado -desde 1982- de siete millones de votos. El mínimo en el que lo dejó Rubalcaba en 2011. Y que en el PP, ese suelo es de... ¡nueve millones!. Añade Losada que la extrema izquierda española, bajo distintas marcas electorales, nunca ha superado en el mejor de los casos los veinte escaños en el Palacio de la Carrera de San Jerónimo. Es una opinión ampliamente compartida.

Torres más altas se han visto caer. El precedente UCD
Pero si echamos un vistazo a nuestra propia historia -luego acudiremos fuera de nuestras fronteras- no es extraño el fenómeno de formaciones que han pasado, de una posición hegemónica, a la nada. El más arquetípico el de la extinta UCD, un partido creado a la medida de un líder 'de diseño', Adolfo Suárez, que necesitaba un movimiento político que encauzara su plan -y el del Rey Juan Carlos- de conducir a España de la dictadura franquista a la democracia. Pasó de los 168 escaños a los dos parlamentarios de 1982. Por ir más lejos en el tiempo, podríamos recordar el hundimiento de la Lliga Regionalista catalana, o el varapalo sufrido por Manuel Azaña, que perdió en 1933 el 80 por ciento de los votos que había obtenido en junio de 1931, aunque la España de la Segunda República tenga bien poco que ver con la de hoy. Volviendo al período comprendido entre 1979 y 1982, la llamada UCD, a decir de muchos, nunca llegó a ser auténticamente un partido político sino un movimiento que aglutinaba franquistas, conservadores clásicos, democristianos, liberales... y hasta socialdemócratas. Como el PP de hoy, vamos... ¿Sería verosímil un hundimiento del PP similar a aquel? Muchos sociólogos y analistas políticos no desdeñan tal opción: torres más altas se han visto caer.

España... ¿hacia la 'italianización'?
En Italia, si en los años ochenta alguien hubiera predicho el hundimiento de los dos partidos clásicos desde la Segunda Guerra Mundial, la Democracia Cristiana y el Partido Socialista, liderada entonces por Andreotti y Craxi, le bubieran tildado de loco. Pocos años después no quedaba ni rastro ellos, enfangados en un lodazal de corrupción veteado con salpicaduras mafiosas del citado Andreotti) y curiosos puntos de encuentro con el terrorismo criminal de la ultraizquierda (Brigadas Rojas-asesinato de Aldo Moro). En Españano hemos llegado nunca tan lejos aunque hemos bordeado una cierta 'italianización' entre los años 1993 y 1996, última legislatura de un González al que los ciudadanos retiraron de la escena enmedio de un charco de corrupción y crimenes de Estado (GAL, Filesa, Malesa, Time Export, BOE, Roldán-Guardia Civil, RENFE... ) No deja de ser curioso que el 'gran padrino' de aquella España sea el mismo que ha advertido hace pocas semanas que la política española va hacia la italianización; vaya por Dios.

A día de hoy nadie es capaz de asegurar que las encuestas tengan razón y tras las próximas elecciones generales, el PP pierda la mitad de sus votos y el PSOE un tercio, como vaticinan algunos. Será por eso por lo que se ha puesto de moda esa muletilla de que los sondeos 'sólo reflejan una foto fija de la realidad'... vamos que valen para hoy pero no para mañana.

Mayorías secuestradas
José Rosiñol Lorenzo. Periodista Digital  27 Marzo 2015

Quiero empezar este artículo con una conclusión que será chocante para cualquier persona que no esté versada en las formas y métodos del secesionismo: al nacionalismo le incomoda la democracia, más concretamente, les asusta la participación masiva en las elecciones, les crea zozobra la realidad sociopolítica catalana, tratan de ocultar y combatir la “foto” real de Cataluña, su diversidad política y cultural.

Esta afirmación podría argumentarla con razonamientos culturales, los planteamientos del nacionalismo son siempre esencialistas, relacionan casi axiomáticamente la legitimidad política –de participación política- con una especie de gradualidad de pureza étnico-cultural, todo ello basado en patrones culturalista de pureza tan inverosímiles y antidemocráticos como concienzudamente disimulados a la opinión pública.

Los métodos utilizados para la ocultación de la verdadera naturaleza del secesionismo -más allá de la burda manipulación a través del entramado mediático público y subvencionado- se basan en el uso y abuso del lenguaje, en la perversión del lenguaje, en la hipertrofia y exaltación simbólica, en la creación de “ideas fuerza” cuya fuerza radica en la ambigüedad y en la plausibilidad, en cosas como “derecho a decidir (la secesión)”, “radicalidad democrática (un oxímoron en sí mismo)”, “España nos roba (cuando quienes roban y han robado a los catalanes son los de siempre los que mandan y han mandado en Cataluña).

Perversiones como pretender confundir a la ciudadanía con una lógica falsamente participativa, haciendo creer que se es protagonista en una obra con final prestablecido, haciendo creer que el ciudadano es un actor cuando, como mucho, es relegado a ser un mero espectador, pero ¿por qué de esta obsesión por una inexistente “democracia participativa” y ese miedo a la participación electoral?, precisamente porque solo quieren que participen los suyos, los iniciados, ese tanto por ciento de población que se ha creído –quizás ingenuamente- el dogma nacionalista.

Pero lo dicho hasta aquí podría ser tachado de mera especulación, de simples reflexiones, sin embargo, esta aversión por el aumento de la participación en las elecciones la he encontrado en la multitud de reuniones con políticos nacionalistas, recuerdo cómo uno de ellos casi se cae de la silla cuando le comuniqué la intención de SCC de hacer una campaña llamando a la ciudadanía a votar (a quién quisiera), el lenguaje no verbal –y el verbal- fue de mucha preocupación, casi de pánico, imagino que en los cálculos electorales del nacionalismo pesa mucho la desactivación del voto de la Cataluña real, la mayoría silenciosa y silenciada.

Esta comodidad en la ausencia de la mayoría (social) se refuerza con una ley electoral (bueno una no ley electoral porque Cataluña es la única comunidad autónoma sin ley electoral propia) que crea ciudadanos de primera y de segunda dependiendo de dónde resida, un escenario bien pensado para crear una sensación de unanimidad, de asfixiante totalidad sin ambages, que oculta una realidad sociopolítica plural, de una ciudadanía no nacionalista conscientemente infrarrepresentada en las instituciones públicas, por ello este año 2015, es más necesario que nunca que los ciudadanos catalanes voten masivamente, a la opción que prefieran y que crean que mejor defiende el bien común.

La Generalidad reparte entre colegios de Tarragona un álbum de cromos para promocionar al alcaldable de CiU
El coleccionable es una iniciativa del candidato nacionalista e incluye mensajes como "Abelló, tu alcalde" y una web que redirige a la del candidato de CiU. La Consejería de Enseñanza se desmarca, se compromete a retirarlos y responsabiliza de la acción a una funcionaria autonómica local, que recomendó por escrito su uso como material escolar. Alberta Abelló, en cambio, argumenta que el álbum tiene un "indudable interés pedagógico" y se niega a pedir disculpas.
Redacción CG 30 Marzo 2015

El Campo de Aprendizaje de la Ciudad de Tarragona, una entidad dependiente de la Consejería de Enseñanza de la Generalidad, ha enviado a una veintena de centros educativos públicos de la ciudad un álbum de cromos sobre personajes ilustres de Tarragona que ha editado el alcaldable de CiU, Albert Abelló, para promocionar su candidatura, y ha recomendado su uso como material escolar.

En la carta que acompañaba al envío, la directora del Campo de Aprendizaje, Núria Montardit, justificó su iniciativa señalando que "al margen de formar parte de una campaña electoral, es innegable su interés lúdico en la búsqueda de las imágenes, creemos que puede resultar una herramienta interesante para trabajar aspectos de la historia local".

El lema "Abelló, tu alcalde" y una web que redirige a la del candidato nacionalista
En el álbum aparece hasta 19 veces el lema "Abelló, tu alcalde" (un lema que se incluye en cada uno de los cromos) y el hashtag de precampaña del candidato nacionalista, #tgnrocknroll. Además, apunta a la web tarragonins.cat para conseguir los 144 cromos que completan la colección, una web que, a su vez, redirige a la página del propio Abelló.

En un apartado de esa web (en la que vuelve a aparecer el lema "Abelló, tu alcalde" y el logo de CiU) se indican los lugares de la ciudad donde se pueden recoger gratuitamente los cromos, entre los que se encuentran todo tipo de tiendas.

Críticas de todos los partidos
La polémica saltó la semana pasada, cuando el PSC denunció esta utilización partidista de las instituciones. "Una intromisión de estas características es impropia de un país democrático que ya ha superado otras épocas en las que solo había un partido", ha lamentado Xavier Sabaté (PSC), cuyo partido ha anunciado que plantearán una queja ante la Junta Electoral, ante el Síndic de Greuges y ante la Consejería de Enseñanza. El alcalde de Tarragona, Josep Fèlix Ballesteros (PSC), ha indicado que "alguien tendrá que pagar por esto con alguna dimisión".

El alcaldable del PP, Alejandro Fernández, ha criticado la actuación de la Generalidad y del dirigente de CiU, señalando que "Abelló debe estar muy desesperado como para mezclar a niños en edad escolar con su campaña electoral". La líder municipal de ICV, Arga Sentís, ha tildado lo ocurrido de "deplorable" y ha considerado que "sobrepasa todos los límites".

La Consejería se desmarca y señala a la directora del Campo de Aprendizaje
La directora de los Servicios Territoriales de Enseñanza de la Generalidad en Tarragona, Àngels González, se ha apresurado a asegurar que "ni la consejera ni nadie con responsabilidad política tenía conocimiento de esta acción", se ha comprometido a retirar en breve los álbumes y ha apuntado como única responsable a "una funcionaria", aunque se ha mostrado convencida de que actuó "de buena fe" y "únicamente con una intención didáctica".

La propia Montardit ha emitido un comunicado en el que asegura que tomó la decisión "de forma personal" y admite que fue "un error".

Abelló: "No toca pedir disculpas ni ver fantasmas donde no los hay"
Por su parte, Abelló ha reconocido que hizo llegar ejemplares de su álbum al Campo de Aprendizaje para que los distribuyera por todos los colegios de la ciudad. Y aunque ha admitido que es un gesto electoralista, ha insistido en que su intención solo era "hacer un reconocimiento a la ciudad" y "dar a conocer un trabajo que tiene un indudable interés pedagógico".

Además, el dirigente nacionalista ha cargado contra el PSC, acusándole de ser el causante de la polémica: "Seguro que el PSC no ha tenido el álbum en las manos, pues se daría cuenta de su interés ciudadano. Quieren inflar una polémica inexistente. No toca pedir disculpas ni ver fantasmas donde no los hay".


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370 etarras en Francia
Vicente Torres Periodista Digital 30 Marzo 2015

En estos días se ha publicado el acta que redactó ante notario el conde de Aresti. Impresiona por su valor y por su humanidad. En este mundo de gentes tan mezquinas que son capaces de cualquier cosa por una mariscada también hay cabida para gentes nobles, cuyo ejemplo ya se ve que es seguido por muy pocos.

El artículo en el que va el acta se titula 'Sabía que lo iban a matar' y lleva la firma de Carlos Aresti Llorente.

La banda terrorista ETA ha condicionado la vida política española durante toda la democracia. Dado que todos no son como el conde de Aresti, los hay que propugnan acuerdos con la banda. Podemos habla de 'consolidar la paz'. Hay que poner las comillas porque las palabras no significan lo mismo en boca de unos y de otros. Si Maite Pagazaurtundúa o Consuelo Ordóñez hablan de consolidar la paz, eso significa que los etarras han de estar en la cárcel. Y tienen razón, porque para que haya paz ha de triunfar la ley. Quienes pretenden mangonear con la ley lo que quieren es la 'paz'.

Lo que ocurre en España es que aquí todo está bajo el control de La Casta. Y quienes de verdad defienden los intereses de los ciudadanos son insobornables, lo que les convierte en incontrolables. Luego no le gustan a La Casta. Covite es una asociación incómoda, porque denuncia todas las irregularidades y negligencias de los sucesivos gobiernos en la lucha contra el terrorismo. UPyD es un partido firme en su lucha contra el terrorismo y la corrupción, lo que le convierte en molesto.

O no se les ayuda, o se les ataca y se les bombardea con insidias. Alentar las traiciones también es propio de la condición humana.

Mientras tanto, desde Francia avisan de que allí hay 370 etarras sin antecedentes policiales que en cualquier momento pueden actuar. La ciudadanía española no debería dormirse.


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