AGLI Recortes de Prensa  Viernes 10  Abril 2015

Los políticos: 'nuevos ricos' en la España de la desigualdad
LUCIO A. MUÑOZ www.gaceta.es 10 Abril  2015

Es probable que las principales economías del mundo tengan que soportar un “estancamiento secular”, es decir, un prolongado periodo de tiempo acompañado de bajas tasas de crecimiento económico.
Puesto que los efectos de la última crisis económico-financiera internacional han sido más dañinos que los producidos por otras crisis anteriores, y todo ello ha provocado una ralentización del ritmo de crecimiento económico “post crisis”.

Por tanto, la expansión de la economía a nivel mundial, una vez que definitiva y realmente demos por finalizada esta devastadora crisis, podría producirse de forma mucho más desacelerada.
Y la economía española no permanecerá ajena a este fenómeno. Máxime, tanto en cuanto la “particular” crisis que ha asolado a España ha sido más nociva que la sufrida por determinados países de nuestro entorno. Y, además, la crisis española se produjo de forma diferente y debido a una combinación de causas.

Porque para explicar el origen de la crisis en nuestro país es necesario centrarse tanto en las causas exógenas e internacionales de tipo económico-financiero como en la conjunción de tres factores endógenos: corrupción política-judicial, malversación de caudales públicos y despilfarro del dinero de todos los españoles por parte de la casta política.

En relación con lo anterior, España actualmente tiene un doble handicap, puesto que este probable y duradero estancamiento económico constituye un problema que impide reducir nuestra económicamente insostenible e impagable deuda pública. Y a ello hay que añadirle que la casta no tiene ninguna intención de reducir el gasto público-político, sobre todo, en las autonomías, aunque el mismo esté aumentando incontrolablemente la deuda y dilapidando los impuestos. (Cataluña es el ejemplo más flagrante).

En este sentido, nuestro país únicamente podría salir de este atolladero reformando estructural y globalmente nuestro sistema político-económico, que en la actualidad posee un perfil parasitario, subvencionado, clientelar, comisionista, socialmente desigual y, en definitiva, corrupto.

Las inversiones públicas que deberían destinarse al 'Sistema de Protección Social' se convierten en gasto político. Tanto es así que si no se hiciera tal reforma, la desigualdad en España seguiría creciendo imparablemente, sobre todo, teniendo en cuenta que nuestro Estado del bienestar cada vez se encuentra más deteriorado, en base a que la prioridad de los dos últimos gobiernos ha consistido en detraer recursos públicos del sistema de protección social para destinarlos a costear el mantenimiento de la corrupta partitocracia.

Y aunque es cierto que la reforma laboral del Gobierno del PP está permitiendo la creación de empleo, incluso con un crecimiento económico ínfimo, no es menos cierto que este “nuevo empleo” potencia aún más la desigualdad, en función de que el mismo es precario, salarialmente bajo (seiscientoseurista), temporal, sin valor añadido y, por ende, tercermundista.

Además, existen otros dos factores adicionales que, igualmente, están incrementando la desigualdad en España. Y son los siguientes:

Los abusivos y confiscatorios impuestos, que por una parte sostienen al Estado clientelar y a la casta pero por otra empobrecen o arruinan a las familias, las pymes y los autónomos.

Y la corrupta política de subvenciones, utilizada por la partitocracia como instrumento de redistribución de la pobreza o, mejor dicho, de concentración de la riqueza en unas pocas manos (las de los políticos y sus allegados), y como herramienta para comprar votos clientelares.
 
Por si esto fuera poco, la hucha de las pensiones cada vez tiene menor peso y, por consiguiente, el cobro de las mismas por parte de las próximas generaciones de pensionistas no está garantizado.
Debido a este motivo, el efecto de la desigualdad también puede llegar en la vejez.

Consecuentemente, estas causas, entre otras, están creando un “círculo vicioso de desigualdad” en España y, por consiguiente, nuestra pirámide social se está reconfigurando, dando lugar fundamentalmente a dos estratos sociales super diferenciados.

En el vértice, se han situado los “nuevos ricos”, que son los políticos, y los mega ricos, es decir, los financieros asociados al gobierno de turno.
 
Y en la base, los parados, los autónomos en sus diferentes modalidades y, en general, millones de españoles, cuyos salarios descienden progresivamente.

La desigualdad en España no la ha producido el capitalismo, tal como determinados grupos de interés proclaman torciceramente, sino que por el contrario, la ha creado el super intervencionismo estatal y el “capitalismo de amiguetes” instaurado por la casta político-sindical y sus socios, los lobbys del IBEX-35. (Algunos de ellos, representantes de los oligopolios y monopolios energéticos, petroleros y gasísticos, y guardianes de las denominadas “puertas giratorias”).

Si no cambiamos radicalmente nuestro corrupto sistema político-económico, los españoles cada vez estaremos más alejados los unos de los otros a nivel económico, social, educativo, etc., pudiendo llegar a conformar una sociedad al estilo sudamericano..

Lo que revela el caso ERE del régimen socialista andaluz
EDITORIAL Libertad Digital 10 Abril  2015

Incluso en el mejor de los casos, y habría que ser ciertamente muy cándido para dar por buena esa versión de los hechos, las declaraciones de altos responsables de la Junta de Andalucía en el asunto de los ERE describen una Administración absolutamente caótica, en la que nadie parece enterarse de nada y, sobre todo, en la que los políticos pueden pasar años sin leer los documentos de un órgano de control tan importante como la Intervención.

Los hechos y las declaraciones de unos y otros dan bochornosa cuenta de uno de los escándalos más graves de la democracia; sus dimensiones son tan extraordinarias que el propio Griñán se ha visto obligado a reconocer "un gran fraude". Un gran fraude contra el que no luchó ni como consejero ni como presidente de la Junta; contra el que tampoco hizo nada su antecesor en este último cargo, Manuel Chaves; y contra el que tampoco está batiéndose su sucesora, Susana Díaz. Griñán y Chaves permitieron que los procedimientos irregulares se mantuviesen durante años; Díaz rehúye cumplir sus propias promesas y se escuda en peregrinos motivos técnicos para no hacer dimitir a dos individuos cuya responsabilidad política –y habrá que ver si también penal– es inmensa.

En estas circunstancias, resultan ridículas y casi ofensivas declaraciones como las de Díaz sobre su supuesta preocupación por "el sufrimiento de la gente". Una gente a la que la Junta que ella preside sustrajo centenares de millones que debían haber ido a parar, precisamente, a los que peor lo pasan: los parados a los que tenían que socorrer esos fondos.

Ridículo también resulta que Díaz y el PSOE se presenten como adalides contra una corrupción que como mínimo han permitido, muy probablemente han alentado y nunca jamás han combatido.

Por otro lado, y en esto no deben llamarse a engaño ni el PSOE ni ningún otro partido, las urnas no legitiman los delitos. Por muy espectaculares que hubieran sido los resultados de la formación de Díaz –que no lo fueron; de hecho, fueron los peores en términos porcentuales de su historia en unas autonómicas andaluzas–, jamás hubieran limpiado una hoja de servicios deplorable ni supuesto borrón y cuenta nueva alguno.

El Estado de sitio fiscal del PP
Adrià Pérez Martí  www.vozpopuli.com 10 Abril  2015

Se nos ha dicho que el Gobierno no tuvo más remedio que incrementar estratosféricamente los impuestos para poder salvar a España. Que le hubiera gustado bajarlos pero no tuvieron más remedio que perpetrar más de medio centenar de subidas fiscales cuando sufríamos la más profunda de las recesiones de los últimos tiempos.

Sin embargo, la última parte de la reforma fiscal que será remitida próximamente a las Cortes, la modificación de la Ley General Tributaria, es una muestra más de la falsedad de esta aseveración. La publicación periódica de listados de deudores a la Hacienda Pública, su medida más polémica, es ejemplo palmario de cómo concibe este gobierno el sistema fiscal y la relación del Estado frente al individuo, puesto que no sólo sube los impuestos sino que pretende reforzar una situación de amedrentamiento y presión social y psicológica sobre todos los ciudadanos, no sólo los deudores.

De acuerdo con la medida anunciada (nuevo artículo 95 bis), sólo los deudores de grandes importes (un millón de euros) serán expuestos en la plaza pública, por lo que a muchos les parecerá una medida lejana y sin efectos a nivel personal. Incluso se podría pensar que es una iniciativa positiva dado que castigará a los ricos que insolidariamente no pagan impuestos. Pero, ¿por qué los grandes deudores? Aparte del obvio pupulismo y electoralismo, la lucha de clases también es una estrategia que los políticos han tratado siempre de abanderar, especialmente cuando se trata de pagar impuestos. Montoro no es una excepción, sino su más orgulloso adalid actualmente. ¿Por qué centrarse en los deudores más grandes (más ricos) cuando el sistema fiscal se asienta sobre la clase media? El 66% de la recaudación en el IRPF proviene de los tramos de renta inferiores a 60.000 euros, que también tienen que soportar el IVA, el segundo impuesto que más recauda. Y al contrario en el plano empresarial: ¿por qué sí se apunta siempre a las grandes empresas cuando de ellas proviene la mayoría de la recaudación del Impuesto sobre Sociedades (a las que encima se les acusa de pagar poco)? ¿Por qué esa asimetría? Usar la demagogia del enfrentamiento, especialmente cuando el dinero está por medio, siempre ha tenido réditos políticos, y por eso éstos lo usan.

La reforma de esta ley supone romper el legítimo derecho a la intimidad de los obligados tributarios, dado que la información que se publicará ha sido obtenida en una acción, que no olvidemos, es coercitiva: la extracción de renta por parte del Estado al individuo. Por esta razón se subraya que este peliagudo asunto estará muy tasado por la Ley. Pero esa tasación, igual que el hecho de que por ahora sea para deudas de más de un millón de euros, es simplemente anecdótica, susceptible de ser modificada a conveniencia de los políticos. A nadie le es nuevo que cuando los políticos crean nuevos impuestos con bajos tipos impositivos, acaban subiéndolos periódicamente; lo mismo ocurrirá con este tipo de medidas. De hecho, en países como Reino Unido, referencia para el Ministro Montoro en este asunto, la cantidad a partir de la cual publicitar a los deudores es considerablemente inferior (aunque no sea exactamente por el mismo hecho). Si romper y vulnerar el derecho fundamental apenas ha tenido contestación social, rebajar la cuantía o su umbral en un futuro quizá incluso pase desapercibido.

Parece que no basta con la imposición de sanciones e incluso con la privación de libertad (para algunos casos de delito fiscal). Se busca oficialmente el reproche social por no ingresar dinero al Fisco de los “ricos evasores”, como si fueran peores que violadores o asesinos. Pero el verdadero objetivo no es tal, sino criminalizar el hecho en sí de no pagar impuestos por parte de cualquiera, especialmente de la clase media, más difícil de controlar por su tamaño. Tratan de imponer una cultura, según se dice, "cívico” tributaria que santifique el pago de los tributos por sí solo, identificando al ciudadano con el Estado, excluyendo la posibilidad de pensar diferente y concebir los impuestos como un mal para nuestra economía y libertad que debe ser minimizado.

No es sólo que se publiquen los datos personales de los grandes deudores, sino que el fin último es intensificar el acatamiento fiscal, sin dar cabida al debate y cuestionamiento de si deberían ser más bajos, más justos o más adecuados, para así reducir el fraude, y no a través de incentivar el reproche entre ciudadanos (no sólo hacia los más ricos). Tampoco se da pie a valorar, como hace la Escuela de la Elección Pública, si el proceso por el cual la sociedad permite la imposición de los sistemas fiscales es adecuado o no. O a estar en desacuerdo con el nivel de redistribución impuesto (porque esa, también es una posibilidad). Obedecer al Estado prima sobre la capacidad crítica de la sociedad, y ésta debe reprochar a cualquiera que no pague, y obligarle a pagar.

De hecho la reforma de esta ley también pretende penalizar (todavía más) y sancionar aquellos casos en los que hay duda en la aplicación de la norma (artículo 15). Casos como, por ejemplo, realizar negocios para buscar únicamente el ahorro fiscal. De este modo se profundiza en la persecución y limitación de la denominada "economía de opción", es decir, lo que antiguamente era la búsqueda del ahorro fiscal como criterio, por sí sólo, válido para la planificación fiscal.

En definitiva, la reforma de la Ley General Tributaria que cierra la reforma fiscal del Gobierno del PP es la conclusión lógica de un modo de concebir la fiscalidad, nada original desgraciadamente: tras años subiendo los impuestos ahora se endurece la ley para que los ciudadanos acaten el sistema fiscal acríticamente y se controlen unos a otros.

PODEMOS
El guiño de Susana
Emilio Campmany Libertad Digital 10 Abril  2015

Podemos irrumpió con vocación de barrer a los viejos partidos y hacerse con todo el poder. Y las encuestas llegaron a anunciar que eso sería lo que ocurriría, tal es el hartazgo que la gente tiene de las muchas corrupciones que pudren al PSOE y al PP. Podemos se presentaba como un partido de inequívoco origen izquierdista, pero con vocación de transversal, que quería ofrecer una respuesta a todo aquel que se sintiera indignado con el sistema y quisiera darle una patada a la mesa, tirar la vajilla y hacer añicos la cristalería, ya muy desportilladas de todas formas. A su regazo acudieron no sólo tradicionales votantes de izquierdas, también desengañados votantes del PP que buscaban algo nuevo, saliera de donde saliera. Los resultados que obtuvo en las elecciones europeas fueron algo más que magníficos, si se tiene en cuenta que Podemos era una fuerza completamente nueva con líderes de los que nadie había oído hablar unos meses antes. Y fue entonces verosímil que Podemos acabara siendo en elecciones de más fuste efectivamente la fuerza más votada.

Para poder sostener esa tendencia eran necesarias muchas cosas, que no se descubriera que reciben financiación de países no democráticos, que no pagan todos los impuestos que deberían por esa financiación; pero sobre todo era necesario que no se supiera que Podemos no deja de ser un partido de viejos comunistas, de los de toda la vida, y que tiene en consecuencia poco de nuevo o fresco que ofrecer. Sin embargo, se supo, y en las primeras elecciones en las que ha participado después de las europeas no ha sido ni mucho menos la fuerza más votada. Y aun habiendo obtenido unos notables 15 escaños, ha resultado evidente que a quien ha conseguido atraer es al antiguo electorado de Izquierda Unida y a una pequeña parte del más extremista del PSOE. O sea, que desaparece el viejo PCE disfrazado con las siglas de IU para ser sustituido por otros comunistas escondidos bajo un lema de copyright norteamericano. En resumen, los mismos puños en alto de siempre.

Habiendo ido así las cosas, a Pablo Iglesias no le queda otra que elegir entre seguir soñando con ganar las elecciones generales a base de los votos de los muchos desengañados que hay o quitarse la careta y hacer lo que ha hecho toda la vida Izquierda Unida, que así le ha lucido el pelo. Y que consiste en completar las mayorías del PSOE cuando lo ha necesitado a cambio de las migajas que los socialistas dejen en la mesa. Renunciar a lo primero y convertirse en lo segundo es lo que significa sostener a Susana Díaz en Andalucía. Pablo Iglesias lo sabe y, a pesar de eso, es lo que quiere hacer. Lo que no sé si sabe es que entonces el destino que le cabe esperar a su partido es el mismo que ha merecido IU, ser fagocitado tarde o temprano por el PSOE. Aun así, a lo mejor le merece la pena. Todo depende del tamaño de las miga

DECLARA EN EL TS
Las vergüenzas de Griñán
Pedro de Tena Libertad Digital 10 Abril  2015

José Antonio Griñán debió haberse ido de la política hace veinte años o más, muy especialmente cuando se descubrió que en la partida de las pensiones de los ciudadanos asalariados y autónomos españoles había un agujero de 500.000 millones de pesetas, agujero del que ni siquiera informó a su sucesor en el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, Javier Arenas. El nuevo ministro desde mayo de 1996 se enteró meses después, por el testimonio del entonces responsable de la Tesorería General de la Seguridad Social, Francisco Francés, de que no se podía pagar la paga extraordinaria de los pensionistas debido al agujero localizado en la gestión de Griñán al frente del Ministerio. No se sabe aún si fue un plan deliberado o no, aunque quedan testigos que lo podrían aclarar.

Ahora, con veinte años de retraso, debe irse además, urgentemente, por las siguientes razones, que no son exhaustivas:
Es increible que un consejero o ex presidente digan que no hacían caso o ni leían los informes de la Intervención General de la Junta.
Es vergonzoso que se haya agarrado al clavo ardiendo con el que se crucificó su ex consejera Martínez Aguayo que dijo que tales advertencias las metió en el cajón y no se las dio a su jefe. De ser cierto, tendría que ser motivo de expediente disciplinario.

Es milagroso que sin haberlas leído ni haberlas recibido Griñán supiera que su contenido no era relevante ni eran informes de actuación, algo que sólo puede saberse después de haberse leído.

Es lo siguiente que diga que tales informes, al menos los mollares, irian a parar a la consejería de Empleo, que estaba a cargo de José Antonio Viera, que declaró ayer, pero no a la suya, Economía y Hacienda que era la que diseñaba los presupuestos.

Es cansino que reitere la declaración del ex consejero Viera aludiendo a la responsabilidad de funcionarios y subordinados, no a la suya propia.

Es ilógico que pretenda hacer creer que era la Consejería de Empleo la que lo decidía todo y que el gobierno de la JUnta no se enteraba de nada, siendo como fueron más de 700 los millones implicados.

Es penoso que vuelva a acusar al Interventor General de la Junta de entonces de no haber emitido un informe de actuación de cumplkimiento forzoso sobre las irrergularidades cuando legalmente no podía hacerlo por haber sido apartado del control de los fondos.

Es sorprendente que diga que el modo de usar las transferencias de financiación fue legal cuando sabe perfectamente que tales transferencias sólo deben ser utilizadas para equilibrar cuentas de los ejercicios anteriores, no para amparaar subvenciones arbitrarias.

Es irracional que diga que no conocía la gestión de los fondos de la Consejería de Empleo cuando tuvo que hacer frente, siete veces, al agujero creado por el fondo de reptiles en la partida 31 L.
Es bochornoso que diga que algunos de los controles ha debido fallar cuando precisamente, el sistema adoptado se puso en marcha para eludir los controles habituales de la Administracion y su Intervención.

Es lamentable que un ex presidente y ex ministro diga que dimitió de la Junta para no perjudicar al PSOE andaluz y a su gobierno andaluz, pero se haya mantenido como senador con desdoro y perjuicio para las Cortes, para el PSOE que ha presidido y para la política.
Es escandaloso que, tras haberse perdido centenas de millones de euros en el caso ERE y debido, en parte, a su gestión, Griñán siga en la política ocupando un escaño, independientemente del final judicial del caso.

VIGILADA Y CONTROLADA
Cataluña, foco del yihadismo en Europa
Sandra Toro www.gaceta.es 10 Abril  2015

Las ciudades catalanas se encuentran entre las mejor comunicadas de Europa, por lo que los líderes del terrorismo yihadista tratan de asentar en esta región sus estructuras criminales.

La lucha contra el terrorismo yihadista se ha incrementado en los últimos años y el escenario dominante de las operaciones llevadas a cabo en territorio español ha sido Cataluña, que se ha convertido en el 'punto caliente' del yihadismo en Europa. Se estima que la cifra de individuos que en los últimos tiempos han recalado en la zona de combate se sitúa entre 20 y 30.

Tanto es así que, en 2010, un informe secreto de EE.UU. consideraba a esta región como el principal centro mediterráneo de los islamistas. Advertía además que esta debía ser vigilada y controlada por su condición de puente hacia el Mediterráneo y el grado de implantación de las comunidades paquistaní y marroquí en Barcelona.

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, informó de que 98 de las 1.264 mezquitas que hay en España siguen la línea más radical del islam: el salafismo. De estas, la mitad está en Cataluña, ubicadas en municipios como Salt, Vilanova i la Geltrú, Reus o Torredembarra, entre otros.

Buena comunicación por tierra, mar y aire
No es casualidad que Cataluña, en general, y sus ciudades, en particular, se encuentren entre las mejor comunicadas de Europa. Este es un dato que los líderes del terrorismo yihadista no han pasado por alto y es por ello por lo que tratan de asentar en esta comunidad sus estructuras criminales. Los portavoces del islamismo radical han dejado claro que su gran objetivo es el viejo continente, por lo que disponer de una red sobradamente operativa en la región les facilitaría el desarrollo de sus objetivos.

Los atentados perpetrados en los últimos tiempos han dejado al descubierto las intenciones del Daesh: llevarse por delante a 'cruzados', judíos y militares y miembros de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de los estados encargados de luchar contra el yihadismo. Además, realizan acciones criminales de carácter selectivo, como el ataque al semanario satírico francés 'Charlie Hebdo'.

Recientemente, el portavoz del Daesh se valía de las redes sociales -uno de los principales caldos de cultivo de la radicalización- para, a través de un mensaje, instigar al asesinato de "cruzados" y judíos: "Atacar a sus ejércitos, sus policías, sus servicios de inteligencia y sus colaboradores, hacer su vida imposible. Es lícito tomar su sangre y sus bienes. Si no lo puedes hacer con explosivos o balas, entonces acércate al infiel y aplástale la cabeza con una piedra, degüéllalo con un cuchillo, atropéllalo con tu coche, empújalo a un barranco, estrangúlalo o envenénalo".

En la misma línea utilizaron su órgano de prensa, la revista "Dabiq", para mostrar su orgullo tras haber asesinado a 20 turistas en el Museo Bardo de Túnez porque este acto supuso "la angustia a un número de las naciones que participan en la coalición de los cruzados (Italia, Francia, Gran Bretaña, Japón, Polonia, Australia, España y Bélgica), después de que esos ciudadanos se convirtieron en presa de los soldados del Estado Islámico".

El CNI ya advertía hace años que ciertos países musulmanes financiaban comunidades islámicas y que estos fondos a menudo terminaban en manos de organizaciones yihadistas radicadas en España.

La lechera
MIQUEL PORTA PERALES ABC Cataluña 10 Abril  2015

La hoja de ruta del soberanismo -¡ya van diecisiete documentos «unitarios»!- parece el cuento de la lechera. Lo parece y lo es
Quieren reanimar a la parroquia soberanista -en fase depresiva- con una hoja de ruta - ¡ni una cámara que inmortalice el momento!- que supone otro paso hacia la nada para un “proceso” que resiste con ventilación mecánica. ¿Unidad? Solo CDC y ERC vigiladas por la fiel infantería de la Asamblea Nacional Catalana, Ómnium Cultural y la Asociación de Municipios por la Independencia. ¿Proyecto? Un despropósito: venden como plebiscitarias unas elecciones que son autonómicas (¿adiós al referéndum a la manera de Quebec y Escocia que sustenta el «derecho a decidir»?); prometen una declaración soberanista -otra más- que conduciría a la proclamación -fantasmas del pasado- del nuevo Estado o República Catalana; anuncian un proyecto de constitución con la participación de los ciudadanos -un aplec de germanor de la cofradía nacionalista- que posteriormente se ratificaría; publicitan la creación de nuevas estructuras de Estado para calentar al personal. Como no podía ser de otra manera, el «proceso de transición democrática» no «quedaría en ningún caso supeditado a la vigencia jurídica o a eventuales impugnaciones de esta declaración». ¡Menudos demócratas! Echo mano de la sabiduría popular: la hoja de ruta del soberanismo remite a la conocida expresión -inspirada en una letrilla satírica de Quevedo- de «Juan Palomo, yo me lo guiso, yo me lo como».

La hoja de ruta del soberanismo -¡ya van diecisiete documentos «unitarios»!- parece el cuento de la lechera. Lo parece y lo es. La hoja de ruta obedece a la necesidad de ilusionar a la parroquia independentista antes de que abandone la causa y a los deseos de CDC y ERC -¿se fía ERC de CDC?- de agrupar y satelizar el voto nacionalista. Igualmente, obedece a la imperiosa necesidad -previa al desastre- de lanzar otro desafío a un Estado que no cederá. La lechera estaba tan contenta con sus fantasías cuando tropezó y el cántaro se rompió y se quedó sin nada; sin vestido, sin pollitos, sin mantequilla y sin la leche que le había incitado a soñar.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

En busca de la honra.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 10 Abril  2015

Don erre que erre sigue con su arenga a sus huestes para elevarles la escasa moral que les queda y de la que solo ellos son los culpables, unos por acción y otros por omisión. Nada de autocrítica sino todo lo contrario. Según este impasible sujeto, el partido ha de estar más unido que nunca y ninguno de sus militantes debe “distraerse” en peleas y rencillas que no conducen a nada y sobre todo, salir a la calle con el orgullo de pertenecer a unas siglas, las del PP, a mucha honra. Y esto me recuerda aquella célebre frase atribuida al Almirante D. Casto Méndez Nuñez de “más vale honra sin barcos, que barcos sin honra”. Pues el PP es un barco deshonrado por innumerables casos de corrupción y muchos de sus prebostes, presas del pánico ante la debacle electoral, están dispuestos a perder la honra abandonando el barco y renegando de unas siglas contaminadas por un Gobierno dirigido por Mariano Rajoy que ha dilapidado la mayoría absoluta en solo tres años de traición a su programa y sus votantes.

Nada de lo que dice Rajoy se puede sostener en un debate público sin quedar en evidencia. Su mandato de “id y pregonad lo bien que lo hemos hecho y los logros obtenidos” es entregar al patíbulo mediático a quienes son conscientes de la falsedad de tales afirmaciones. Porque Rajoy miente y lo sabe. Su gestión ha sido escandalosamente ruin y miserable con los ciudadanos a los que ha exprimido con impuestos injustificables mientras mantenía e incluso aumentaba la dotación y gasto de las administraciones públicas del Estado y financiaba el despilfarro de las autonomías más gastadoras. Una actuación que ha logrado en un tiempo record llegar al límite psicológico de la deuda nacional hasta el 100% del PIB superando el “BILLÓN” de euros.

Unas actuaciones que han consistido en un seguidismo del gobierno mezquino de Zapatero en sus acuerdos con la ETA, con la suelta de etarras amparándose en una sentencia del Tribunal de Derechos Humanos no generalizable ni vinculante. Unas actuaciones contrarias a sus promesas electorales y fundamentales de la ideología liberal conservadora de la defensa de la vida, manteniendo la esencia de la Ley del Aborto con los plazos de extinción del embarazo. Unas actuaciones vergonzosas de refuerzo de la dependencia política de los diferentes poderes del Estado, mercadeando de modo indecente con el reparto de cargos en las diferentes Instituciones Judiciales.

¿Son esos los logros de los que deben sentirse orgullosos los cientos de apóstoles de la Ejecutiva Nacional a los que Rajoy ha mandado a pregonar su palabra? Seguro que se cumple aquella frase recogida en el evangelio de San Mateo en la que Jesús dijo a sus discípulos, “mirad que yo os envío como ovejas en medio de lobos; por tanto, sed astutos como las serpientes e inocentes como las palomas”. Lo malo es que en este caso ni son ovejas, su astucia inexistente y para nada son inocentes sino cómplices. Su fracaso es inevitable.

La independencia de Cataluña desde una perspectiva étnica
Ernesto Milá. www.minutodigital.com 10 Abril  2015

Las detenciones de 11 “yihadistas” en Cataluña llegan justo en el momento en que CiU y ERC pisan de nuevo el acelerador para obtener resultados apreciables en las próximas elecciones municipales y precisamente cuando han muerto dos espeleólogos españoles víctima, al menos uno, de la negligencia y el orgullo nacionalista marroquí. Marruecos es un problema para España, para la economía española (por la competencia desleal de sus productos), para la sociedad española (por las 80.000 toneladas anuales de haschisch exportadas a nuestro país desde Marruecos), para el Estado Español (del que Marruecos reivindica Ceuta y Melilla, las islas adyacentes y Canarias, no lo olvidemos), para los trabajadores españoles (Marruecos tiene 1.500.000 de ciudadanos en España (entre inmigrantes legales, ilegales y nacionalizados que tiran a la baja de los salarios por su mera presencia) y para la cultura española (ante el desinterés y la incapacidad de los marroquíes para asimilarse e incluso integrarse en la sociedad española). Este problema está concentrado especialmente en Cataluña en donde están presentes de manera mayoritaria los tres grupos de islamistas presentes en el Estado: magrebíes, subsaharianos y paquistaníes.

1Si están presentes en Cataluña de manera mayoritaria se debe a los años en los que CiU gobernó y, previendo un aumento de la inmigración en España –aumento pactado con Aznar, verdadera responsable originario de la apertura de puertas a la inmigración en España- procedente de Iberoamérica, se alarmó: dado que llegarían a España, hablando castellano, eso contribuiría a disminuir el perfil lingüístico de la región… por lo tanto, a Pujol se le ocurrió que los marroquíes que llegaban sin hablar ninguna lengua española, aprenderían antes catalán que castellano… Hace ya veinte años de esta alucinante idea concebida por una de las mentes más paranoicas y criminales que haya tenido jamás el nacionalismo. La realidad catalana es que la locura nacionalista ha contribuido, paradójicamente –y muy “parajódicamente”- a cambiar el paisaje de Cataluña. Hoy el “islam catalán” (concepto emanado por el soberanismo para evitar aludir al “islam instalado en Cataluña”) ha crecido tanto que es uno de los elementos que impiden la independencia de Cataluña…

Porque lo peor que le podría pasar a Cataluña es acceder a la independencia. Lo saben los empresarios, lo saben perfectamente los funcionarios de CiU y seguramente lo intuyen algunos miembros de ERC lo suficientemente inteligentes como para que la locura independentista no les ciegue completamente: una Cataluña independiente sería una Cataluña inviable. Hay motivos de todo tipo, pero algunos que se suelen eludir son de carácter étnico y antropológico:

1) El grupo étnico específicamente catalán es el que tiene una natalidad más baja DE TODO EL MUNDO. No es éste el lugar para investigar los motivos, simplemente para constatar que en pocas décadas apenas existirá nadie con los cuatro apellidos catalanes y pocos con solamente dos.

2) El grupo étnico que más crece en Cataluña desde 1999 es el árabe. Desde finales de los 80, la Generalitat canalizó desde Marruecos una riada de inmigración previendo que los moros ocuparían el lugar de los hispanos y que aquellos se esforzarían más en hablar catalán. Hoy se encuentran en Cataluña en torno a 1.000.000 personas de origen árabe, negro y asiático de confesión islámica.

3) La inmigración del resto del Estado que llegó a Cataluña entre 1950 y 1980 lo hizo creyendo que iba a otro lugar de España. La perspectiva de una Cataluña independiente les induciría a retornar a su origen o mantener su nacionalidad española.

Si fue posible la integración de los miembros de este tercer grupo en Cataluña es porque existía una CONTIGÜIDAD ÉTNICA Y ANTROPOLÓGICA con el grupo específicamente catalán: misma raza, lengua de la misma familia hispano-romance, misma religión, misma cultura. Algo que no existe, obviamente, con el grupo árabe: diferente raza, diferente lengua, diferente religión, diferente cultura…

La Generalitat y el nacionalismo creen que el grupo árabe-islámico que puede “integrar” con la misma o con mayor facilidad que el grupo de inmigración procedente del resto del Estado. Obviamente se equivocan o lo que es peor, se engañan.

No hace falta ser un titulado superior en estadística y prospectiva para percibir fácilmente que con el grupo étnico específicamente catalán completamente en regresión numérica, con el grupo étnico procedente del resto de España o castellanoparlante estancado y con un crecimiento demográfico que se debe solamente al sector MENOS ASIMILABLE, el árabe-islámico, la declaración de independencia (o incluso el hacerse obsesiva con en la actualidad), va a terminar convenciendo al sector castellano parlante de acelerar su salida de Cataluña (de momento en el último año ya han abandonado Cataluña ¡1.000 empresas! para establecerse en el resto del Estado), AUMENTANDO LA DEBILIDAD DEL GRUPO ÉTNICO ESPECÍFICAMENTE CATALÁN.

El error histórico de los nacionalistas es aplicar el principio de las nacionalidades creyendo que es, verdaderamente cierto: “una comunidad que tienen lengua propia es, por este mismo hecho, una nación…”. De lo que se deduce que para “ser catalán” basta con hablar catalán. Pero la lengua catalana es algo que se aprende por pragmatismo, mientras que los valores de una comunidad no se transmiten a través de las sílabas, sino de las creencias más profundas: la religión, por ejemplo, que es el eje de la identidad islámica. El que algunos moros que salen por TV3 hablen catalán no quiere decir que hayan dejado de considerar LA LENGUA ÁRABE COMO PREFERENTE Y SAGRADA EN TANTO QUE EN ELLA SE REDACTÓ EL CORÁN.

ERC, Carod, Sis Ales, etc, pueden hablar de un ISLAM CATALÁN, creyendo que los fieles islámicos que viven en Cataluña pueden aislarse del resto de la UMMA, la comunidad islámica universal. Ignoran que un hecho que para ellos es AXIAL (la lengua catalana, en tanto que único FACTOR DIFERENCIAL del “hecho catalán”), carece por completo de importancia para la comunidad islámica que aprende catalán por puro pragmatismo sin asimilar absolutamente ni un rasgo de la comunidad ni de la identidad catalana.

En síntesis: en Cataluña conviven actualmente tres identidades, la catalana, la española y la islámica. La primera está en regresión y apenas tendría peso político de no ser porque la alta burguesía catalana insistió en controlar el paquidermo burocrático administrativo de la Generalitat. La política lingüística de la Generalitat practicada obsesivamente desde hace 35 años (el franquismo duró 38…) ha llegado a sus límites y desde hace 15 ya no progresa. La catalanización del grupo castellanoparlante no avanzará jamás más hallá de donde lo ha hecho. En una hipótesis independentista, buena parte de este grupo optará, o bien por irse de Cataluña o bien por mantener su nacionalidad española, desolidarizándose completamente de la administración del territorio que habitan. Así pues, el 20-30 años, la presencia islámica en Cataluña será tan abigarrada como omnipresente. Además se une el hecho de que para mantener la confianza de este grupo, la Generalitat deberá de ultrasubvencionarlo, con lo cual, al aumento demográfico se añadirá la llegada de nuevos elementos.

Si la Generalitat hubiera reconocido la existencia de DOS IDENTIDADES EN CATALUÑA A PARTIR DE 1980, todo hubiera rodado de otra manera y seguramente no existiría “problema catalán”. Pero tanto CiU como el PSC y el PSUC-ICV, quisieron presentar a la IDENTIDAD CATALANA como la única legítima en la autonomía. El resultado fue 25 años de gobierno de CiU y 7 del “tripartito”… lo que hubiera debido recordar a la izquierda que una parte importante de su electorado era castellanoparlante. Ahora ya es tarde para lamentos: el PSC es una ruina en estado de putrefacción y ICV un partido a la deriva.

La Unión Europea no puede admitir a una Cataluña independiente que sería la antesala de la independencia de Auvernia, Normandía, Bretaña, Baviera, Flandes, etc. Cerrado el camino de la UE, al “Estado Catalán” tiene muchas más posibilidades de pedir su adhesión a la Liga Árabe si de lo que se trata es de sobrevivir.
Por eso decimos a los de CiU y ERC, que Alá tenga piedad de vosotros.

Fundamentalismo lingüístico
LAURA FÀBREGAS El Periodico 10 Abril 2015

Periodista y licenciada en Ciencias Políticas

Chesterton no iba mal encaminado cuando afirmó que, desde que el hombre había dejado de creer en Dios, el problema no era que no creyese en nada, sino que se lo creía todo. En Catalunya, una de las regiones más laicas de Europa y del mundo, hace tiempo que se ha remplazado a Dios por la lengua catalana. Las bíblias y crucifijos se suprimieron de las escuelas para imponer un modelo de inmersión lingüística que, como el de antaño, guarda más relación con los intereses políticos de la clase dirigente que con un supuesto beneficio pedagógico.

La perversidad de este sistema radica principalmente en su obligatoriedad --no poder elegir entre ser escolarizado en catalán, castellano o inglés--, pero también en el hecho de que se haya elevado la lengua catalana como parte estructural de la identidad catalana sin la cual no puede haber integración o cohesión social. Una verdad revelada que convierte cualquier crítica hacia el modelo educativo en un sacrilegio contra Catalunya y el catalán.

Más allá de esta perversidad, como sucede con toda religión, también se evidencia una especie de doble moral: defender públicamente el catalán en la escuela, pero llevar a los hijos al Liceo francés o a la Escuela alemana. Son muchos y conocidos los personajes públicos independentistas que prefieren que su prole se eduque en el bilingüismo o el trilingüismo, y eso sí que seguramente no contribuye ni a la cohesión social ni a la igualdad de oportunidades. Libertad de elección solo para quien pueda pagar.

Lo que más sorprende, pero, es que, como apunta la profesora Mercè Vilarrubias en este artículo, en los 25 años que se predica el padrenuestro de que “la inmersión garantiza la cohesión social” nadie lo haya comprobado nunca. No hay un solo estudio que demuestre esta supuesta relación causal. Es una cuestión de fe, que empieza y acaba con este predicado.

Esta religiosidad a la hora de tratar el tema de la lengua se mezcla a menudo de un romanticismo que dificulta aun más abordar el tema desde la racionalidad y los derechos de los ciudadanos castellanohablantes. Forma parte del imaginario colectivo creer que “pensamos y sentimos” en la lengua madre. Un supuesto que la neurociencia, cada vez más, se atreve a desafiar. En palabras del científico y lingüístico Steven Pinker esta creencia forma parte de la “estupidez convencional” y lo explica muy bien en su libro ‘El instinto del lenguaje’ (Alianza, 2012): “Depende realmente el pensamiento de la palabra? ¿Es verdad que la gente piensa literalmente en inglés, cherokee, kivunjo? (...) La idea de que el pensamiento es lo mismo que la lengua constituye un buen ejemplo de la podría denominarse una estupidez convencional (...). Todos hemos tenido la experiencia de haber proferido o escrito una frase y al momento mismo de terminar habernos dado cuenta de que eso no era exactamente lo que queríamos decir. Para que uno pueda sentir eso tiene que haber un “algo que queríamos decir” que sea diferente de lo dijimos. A veces no es sencillo encontrar palabras que valgan para expresar adecuadamente una idea. Cuando escuchamos o leemos algo, solemos recordar el sentido general, y no las palabras exactas, de manera que tiene que haber un sentido que no sea lo mismo que las palabras que lo expresan. Y además, si los pensamientos dependen de las palabras, ¿cómo es posible que se puedan acuñar nuevas palabras?; ¿cómo es posible traducir de unas lenguas a otras?”.

La inmersión es un sistema excelente para aprender una lengua, pero su impacto en la cohesión de un conjunto humano solo tiene efecto cuando se trata de un territorio con lenguas incomprensibles entre sí. Nunca en una comunidad bilingüe, donde el castellano es la lengua madre de la mitad de la población y la koiné que utilizará un catalán y un vasco para comunicarse entre ellos. Por muy nacionalistas que sean.

En el sistema educativo catalán, los derechos de los ciudadanos catalanohablantes están actualmente reconocidos y salvaguardados. Quienes no gozan de la misma suerte son los ciudadanos castellanohablantes. Si en Catalunya se continua aprendiendo el castellano no es porque el sistema lo propicie, sino porque la ley no es lo suficientemente totalitaria para imponerse en una sociedad compleja donde buena parte de la televisión, la vida pública y el mercado son en castellano. A pesar de ello, se ha conseguido que buena parte de la población catalana viva en un estado de paranoia constante, donde cada sentencia del Tribunal Constitucional, del Supremo y hasta del TSJC se percibe como un ataque a la lengua. Poco importa que se reconozca que el catalán debe ostentar una condición preferente y que solo se pida un 25% de clases en castellano, porque si algo comparten todos los fundamentalismos es el amor por la pureza y el rechazo al pluralismo.

La Generalidad, condenada a devolver un centenar de obras de arte del Monasterio de Sijena
La magistrada considera acreditado que tanto la Comunidad autónoma de Aragón como el Ayuntamiento de Villanueva de Sijena están "legítima y legalmente autorizados" a reclamar los bienes por cuanto les pertenece la protección y gestión del patrimonio cultural e histórico aragonés.
Redacción cronicaglobal.com 10 Abril  2015

La magistrada del Juzgado de Primera Instancia número 1 de Huesca ha declarado nulas las compraventas de los bienes de Sijena que efectúo el Gobierno de la Generalidad y el Museo de Arte de Cataluña.

En la sentencia, se reconoce a la Orden Sanjuanista del Real Monasterio de Sijena como la única propietaria de esos contratos y, por ello, la magistrada determina que la posesión material de dichos bienes ha de ser reintegrada a sus propietarios y que los bienes sean trasladados al Monasterio de Sijena, ubicado en el término municipal de Villanueva de Sijena.

Asimismo, impone las costas del proceso judicial a las instituciones catalanas. La magistrada considera acreditado que tanto la Comunidad autónoma de Aragón como el Ayuntamiento de Villanueva de Sijena están "legítima y legalmente autorizados" a reclamar los bienes por cuanto les pertenece la protección y gestión del patrimonio cultural e histórico aragonés.

"Dado que ostentan competencias administrativas culturales sobre el monumento, tienen plena legitimación para solicitar la nulidad de los contratos celebrados entre la Generalitat de Cataluña y la Comunidad Religiosa que enajenó los bienes del Monasterio de Villanueva de Sijena", indica en su sentencia.

La Generalidad recurrirá a la sentencia
El consejero de Cultura, Ferran Mascarell, ha anunciado este jueves que el Gobierno autonómico interpondrá un recurso ante dicha sentencia. "Evidentemente no compartimos la sentencia e interpondremos un recurso. No estamos nada satisfechos con el fondo ni la forma que la sentencia expresa", ha asegurado en declaraciones a los medios.

Mascarell ha defendido que "históricamente, es estrictamente lo contrario de lo que el recurso expresa", ya que la sociedad catalana se encargó de salvar estos bienes, y lo que hace la sentencia es plantearlo en términos absolutamente opuestos, ha zanjado.

Por su parte, el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) indicó en su escrito que la operación de compraventa realizada fue "una operación de salvamento y protección del patrimonio y no de un expolio" y argumentó además que "el principio de intangibilidad de los bienes inmuebles del patrimonio debe ceder ante el principio de conservación la Ley 16/1985 de 25 de Junio del Patrimonio Histórico Español y protección del patrimonio", por lo que solicitaba que la demanda fuese desestimada.

Estaban en el Monasterio cuando se declararon BIC
La sentencia, no obstante, incide en que los bienes objeto de estos contratos de compraventa ahora en litigio "se encontraban en el Monasterio de Villanueva de Sijena en su momento de declaración como Monumento Nacional en 1923 y por ello reúnen las características mencionadas para ser considerados parte del inmueble del Monasterio y, consecuentemente, ha de resultar aplicable a dichos bienes enajenados el régimen jurídico establecido por la Ley de Patrimonio Histórico Español (LPHE) para los bienes inmuebles declarados de Interés Cultural. Y con las consecuencias del artículo 18 y 36 de LPHE".

En la sentencia se razona que en estos contratos de compraventa "se han traspasado por las partes los límites de la autonomía privada infringiendo norma imperativa o prohibitiva" y que se han vulnerado ampliamente el ordenamiento jurídico, que la enajenación "es nula de pleno Derecho", y que dicha enajenación "en ningún caso debería de haberse producido, pues la legislación protectora vigente no permitía el desmembramiento y consiguiente destrucción de Bienes de Interés Cultural".
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