AGLI Recortes de Prensa   Jueves 16  Abril 2015

PROVINCIAS VASCONGADAS ESPAÑOLAS
Antonio García Fuentes Periodista Digital 16 Abril  2015

Cuando esto escribo, acabo de ver al presidente del PNV y al jefe del gobierno autonómico, porfiar por “la independencia del país vasco”, lo que me recuerda el dicho popular que afirma… “no le des un beso a un tonto… que te pedirá más”; y es que los vascos (que siempre tuvieron muchos más privilegios que el resto de españoles y siguen teniéndolos) no se cansan de pedir; lo que también me recuerda que gobernando Francia el general de Gaulle y aunque allí los vascos no reclaman mucho, terminó por espetarles… “que no insistan que se la doy” (la independencia); más o menos y algo cabreado, terminó por decirles; lo que acalló las peticiones.

Según tengo leído, los vascos se reparten entre Francia y España, alguna parte dicen que también en la parte de la actual Navarra (que sí que fue reino independiente); por tanto “el país vasco” ni existe ni existió, ni nunca fue independiente (similar ocurre con los catalanes); por tanto el caso es aún más peregrino, que si los andaluces arguyéramos que somos “el país o nación andaluza”, la que curiosamente sí que tuvo cuatro reinos (Granada, Jaén, Sevilla y Córdoba, cuando se desmembró el califato cordobés) y los que siguieron como tales, en los blasones de los reyes de España. Los vascos ni llegaron a condados, que sí que lo fueron en Cataluña, pero dependiendo de “otras coronas”. El tan moderno idioma vasco, es el resultado de varios dialectos de sus terruños, puesto que entre ellos, tampoco hubo “mucha paz y andaban en grescas más o menos continuas”; pero modernamente han confeccionado un idioma con aquellas “menestras”.

El día 20 de Abril del 2005, fue pronunciada una conferencia, en la sede de la REAL SOCIEDAD ECONÓMICA DE AMIGOS DEL PAÍS, de la ciudad de Jaén. La pronunció, D. Ignacio Ahumada Lara, que es, Académico de la Lengua Española y Catedrático en la Universidad de Jaén, también en lingüística. Este doctor en lenguas, nos afirma (más o menos) que la “lengua vasca” no existió hasta épocas muy recientes, puesto que lo que existían entre las tierras españolas y francesas en que viven vascos, son... “nada menos que ocho dialectos vascuences y que entre ellos no se entendían unos con otros”, por lo que sobre el año 1960 (“en época de Franco”), logran y partiendo del dialecto guipuzcoano o más concretamente de San Sebastián y su zona de influencia... establecer lo que hoy se dice es una lengua vasca. Queda pues demostrado que el dictador Franco no se opuso a ello, como tampoco se opuso a que algún obispo catalán (dio nombre y diócesis), emitiese todas sus homilías, escritos y demás comunicados, en el idioma catalán; por tanto mucho de lo que dicen hoy los políticos, son mentiras como en casi todo lo que hablan... (De mi artículo 506 “Idioma Español, Franco y otras cosas 21-04-2005).

Esa porfía o pretexto arriba indicado, ha ocasionado muy recientemente casi un millar de muertos asesinados, entre los que cuentan una importante cantidad de vascos, lo que demuestra que aún dentro “del caldo vasco”, no se mira mucho hacia donde dirigieron sus asesinatos los que decían defender al pueblo vasco y su idioma; ETA para más concretar la banda asesina, a la que también cierta cantidad de vascos, parecen adorar y endiosar como algo sublime para ellos.

Aquel artículo lo terminé escribiendo lo que sigue, que por seguir teniendo actualidad (muy tristemente por cierto) hoy repito por si sirve para algo.

“yo mismo y nada menos que en 1963 y estando en la Plaza de Cataluña, de Barcelona (centro del catalanismo, a mi entender) me sorprendió una gran pancarta, instalada en aquellos bellos jardines y que era de tamaño gigantesco... decía así... “25 anys de pau” (creo recordar que se incluía “en España”)... fue la época en que se conmemoraron por orden “del caudillo”, “sus 25 años de paz” y por lo visto la propaganda en Cataluña, se hizo en el idioma nativo, lo que me da a pensar que igualmente ocurriera en Galicia y las tres provincias vascongadas (“entonces nadie sabía nada de un posterior país vasco”)... nadie vea tendencia alguna sobre ello, soy hijo de fusilado por “los de Franco” y por descontado que aquellos “25 años de paz”, fueron para mí y muchos millones de españoles... “años de lucha” (tengo un libro editado: “1939/1963- 25 años de lucha en España”... pero las verdades hay que decirlas tal y como fueron y ya he escrito y publicado bastante, sobre la “época de Franco... “que igualmente tuvo parte menos negra o más blanca y donde gran parte de España prosperó como ni imaginaba”... eso sí... “sin meterse en política”, que como todos sabemos sólo había una... “El Movimiento”; que inexplicable, pero felizmente... “se auto suicidó”, para dar paso a la nueva era, “que nos alumbra” (cosa que no ha ocurrido en ningún otro país)... y en la que ahora, en la actualidad... algunos indeseables, tratan de remover, tumbas, tripas, vísceras y demás, sobre unos hechos ocurridos hace ya casi siete décadas. Ya veremos donde nos conducen... “estos juegos peligrosos... que puede que se vuelvan contra los que insensatamente los están provocando constantemente”.

Esta extraña España, siempre en luchas internas desde tiempo inmemorial, cosa incomprensible para el verdadero español, consciente de la gran historia que ocupa nuestra nación, “como tal”, en la de todo el mundo y por largos siglos... que aquí, “poderes incomprensibles, quieren ocultar o deformar de la forma más canallesca”.

Escribí hace mucho tiempo que España es algo así como “un queso de muchas leches”; y el mestizaje que en los animales (¿el hombre que somos?) enriquece la especie en sus cruzamientos (que hablen de ello “los pastores vascos” tan famosos que son; o fijémonos lo que hoy es USA, o incluso Brasil con sus mestizajes)… aquí no parece haber dado resultado; lo que es un misterio más para esta insólita España; que debido a tantas cosas, va en la cola de los países “civilizados”, debiendo ir en cabeza junto con no muchos más.

En otro artículo (6 Julio 2002) de los muchos que he escrito “sobre estos temas” y refiriéndome a Vicente Blasco Ibáñez escribí lo que sigue:
“En este año se cumple el centenario de una de sus obras más conocidas (Cañas y Barro) escrita en 1902; pero entre otras muchas más desconocidas y no menos interesantes, escribió dos años después (1904) una obra que tituló “El Intruso” y que la sitúa en Vizcaya y concretamente en su cuenca minera (hierro) y la villa de Bilbao, que ha iniciado un esplendor debido a la coyuntura del mineral y con él, llegan los millones a espuertas. Si bien habla de la sociedad vasca, pero lo vasco para él, es lo vizcaíno, puesto que si apenas, se refiere a Guipúzcoa, la que curiosamente dice es considerada como “la Andalucía del norte”; no se refiere en nada a Álava, tampoco a nada de lo posiblemente vasco de Navarra, e ignora igualmente lo vasco de Francia... sin embargo insiste en los ancestros y raigambre de lo vasco como pueblo, pero al que califica de primitivo, inculto y sometido a un cierto fanatismo religioso, de la Iglesia Católica, que en definitiva es la dueña de conciencias y la que dicta lo que es bueno hacer y lo que no se debe hacer por malo y que conlleva ir al infierno.

En el relato muy pormenorizado, se habla que incluso al recalcitrante (escaso) se le domina a través del confesionario y por mediación de las mujeres, que como sabemos... “son las que al final mandan en casa”.

Al pobre inmigrante que en aquella época llega de diferentes partes de España, se le desprecia y explota al máximo, sin tener nada en cuenta, que es “la bestia de carga”, que con su enorme esfuerzo y muchas veces con su vida... es el que aporta la base insustituible de la riqueza que luego se transforma en enormes fortunas, en gentes que derrochan el dinero en lujos y ciertos entretenimientos (apuestas) que asombran a quienes no comprenden o comprenden muy bien... “el drama del nuevo rico y que no sabe cómo gastar su dinero”. (Hasta aquí el texto de V.B.Ibáñez)

Y por último sepamos algo de la historia vasca que toma impulso “de la mano de Castilla”.
"En el nombre de Dios y de la virgen bienaventurada Santa María: Sepan por esta carta quantos la vieren y oyeren como yo Diego López de Haro, señor de Vizcaya en uno con mio fijo Don Lope Diaz y con placer de todos los Vizcaynos, fago en Bilvao de parte de Begoña nuevamente población y villa qual dicen el puerto de Bilvao..../..."

Desde su fundación (castellana), a finales del siglo XIII, fue un enclave comercial que gozó de particular importancia en la cornisa Cantábrica gracias a los privilegios concedidos por la Corona de Castilla que permitieron el desarrollo de una gran actividad portuaria que se basaba principalmente en la exportación de la lana procedente de Castilla y en menor medida del hierro extraído de las canteras vizcaínas. A lo largo del siglo XIX y principios del XX experimentó una fuerte industrialización que la convirtió en el epicentro de la segunda región industrializada de España, por detrás de Barcelona.

Recordemos igualmente que en la época de Franco, “se enterró muchísimo dinero en las provincias vascongadas, procedente del resto de España, e igualmente se enriqueció con la masiva emigración que recibió de gentes sanas y fuertes que allí arribaron, del resto de la España empobrecida y la que Franco olvidó casi totalmente.

Así es que… ¿qué más quieren los vascos… les iría mejor fuera de su España? Lean mucho más la riquísima historia de España y escuchen menos, mucho menos, a los demagogos “vascos y no vascos”, que bastante sangre se ha derramado ya por culpa de tanto canalla, como llevó a los españoles a… “escabechinas que ya debieran acabar y para siempre” y aprendamos a ser españoles, pero de verdad… amén.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y http://blogs.periodistadigital.com/nomentiras.php

No es ningún juego.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 16 Abril  2015

Hoy es uno de esos días, de los que desgraciadamente ya abundan en estos años, en que las noticias que aparecen en los medios de comunicación podrían ser causa suficiente para el comienzo de una revuelta social a gran escala. Entre ellas destaco el reconocimiento por parte del FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria) de que más de 40.000 millones de euros usados para el rescate de Cajas de Ahorros en su proceso de nacionalización, van a ser irrecuperables, es decir se han ido por el desagüe. Un dinero que era mucho más necesario para auxiliar por ejemplo a las PYMES asfixiadas por la falta de liquidez de las Administraciones a la hora de pagar por trabajos realizados. Pero no, había que salvar y cubrir la deuda de la casta política responsable de los pufos y de los sobresueldos supermillonarios, planes de pensiones astronómicos y nula asunción de responsabilidades políticas y penales.

A eso añadimos el escandaloso asunto de la amnistía fiscal decretada por Montoro en el 2012 que solo sirvió para que una escasa parte de los delincuentes defraudadores y evasores legalizaran parte de su patrimonio, con el caso no solo de los Pujol, sino el de Rodrigo Rato y otros casi setecientos cuya identidad no se hace pública amparándose en el secreto fiscal. Lo que no es ningún secreto es el miserable trato de favor que existe con las grandes fortunas a la hora de exigirles el mismo grado de cumplimiento y solidaridad social que el resto de ciudadanos estamos obligados a realizar por el férreo y exhaustivo control de nuestros ingresos y nuestro patrimonio. El caso de este Ministro de Hacienda con los antecedentes del trato de favor a la Infanta en el famoso caso Noós y Aizoón, el tema de su ex bufete asesor y este asunto de la amnistía, serían causas suficientes no solo para haber exigido su cese inmediato, sino además su acusación formal y enjuiciamiento por lo penal.

Como tercera noticia está la declaración del ex Presidente de la Junta Manuel Chaves que haciendo alarde de la desfachatez que le caracteriza ha negado que durante su gobierno se cometiese alguna ilegalidad y asegura desconocer informes de la Intervención de la Junta alertando de irregularidades. Y ya puestos tampoco es responsable de la aprobación de aquella ley de la inefable Maleni Álvarez en la que se establecían las condiciones necesarias para el descontrol de fondos públicos, posteriormente usados de modo discrecional en esas labores de concertación social de los falsos ERE’s, Sindicatos, etc. Seguro que esto fue obra de conductas individuales y no una trama perfectamente ideada y legalizada para ese desvío de fondos tal y como afirma la juez Alaya en sus Autos. Será por eso que dice que no se cometió ninguna ilegalidad, todo estaba perfectamente legalizado y aprobado por el Parlamento andaluz, en el que evidentemente los centenares de Diputados debieron actuar “de buena fe” a la hora de aprobar esas leyes. Y Mientras ni Díaz ni Sánchez se dan por aludidos.

Y ya como guinda de este infecto pasteleo, tenemos la astracanada de Pablo Iglesias con el Rey de España saltándose el protocolo en su turno en el encuentro con los Parlamentarios españoles en la primera visita al Parlamento de la UE. Al saludarle le ha regalado la colección completa de la serie de televisión “Juego de Tronos”, una historia interminable de luchas por el poder entre diferentes familias nobiliarias en un mundo medieval repleto de tópicos sociales, héroes, villanos, dragones apocalípticos y de pasiones, mayormente bajas. No sé si el gesto de ese sujeto va más allá de dar la nota dentro de su característica “mis en scène” dramatizada y gestual para aprovechar cualquier oportunidad de demostrar su desbordante ego y ambición. Para ser anti monárquico babea por que el Rey le conceda una audiencia que hace tiempo que ha solicitado y que no ha sido hasta ahora atendida. Al fin y al cabo se identifica espiritualmente con la princesa Khalesi del Juego de tronos y su eslogan de "ganar o morir".

Así que dan ganas de mandarlo todo a ese desagüe por el que han ido los 40.000 millones de euros y pensar que este país necesita realmente un cambio en profundidad donde tipos como los mencionados de existir tengan su destino en las mazmorras más lúgubres y húmedas de esos castillos medievales que tanto gustan a Pablo Iglesias, a su ex pareja Tania y a otros especímenes amantes de las intrigas palaciegas y sobre todo del poder.

Derechos que no lo son
jardindehipotesis.blogspot.com.es  16  Mayo  2015

Lo que está sucediendo en Mataró a cuenta de la introducción en la enseñanza de un 25% de docencia en castellano es preocupante, muy preocupante. Es preocupante por lo que supone de acoso a las familias y, en concreto a los niños; pero también lo es por la confusión en que se ha caído -no sé si intencionadamente o no- sobre la naturaleza de la petición de los padres.

Y es que la situación de la enseñanza en Cataluña en relación a este tema es demencial. Se ha llegado a un punto insólito, sin parangón, al menos en los países de nuestro entorno. Me explico:

Pese a lo que pudiera parecer, no es un derecho individual que en la enseñanza pública un 25% de la docencia se imparta en castellano. Si se tratara de un derecho de opción resultaría que existiría el paralelo derecho a no recibir ese 25% de enseñanza en castellano; y ese segundo derecho no existe (pese a lo que nos quieren hacer creer). En realidad, no hay ningún derecho de opción, lo que sucede es que la normativa vigente, tal como ha sido interpretada por los tribunales, establece que necesariamente al menos un 25% de la docencia en el sistema público de enseñanza ha de realizarse en castellano. No se trata de una norma dirigida a las familias, sino a la administración educativa.

En cualquier país "normal", la administración educativa habría acatado la sentencia y establecido ese 25% de enseñanza en castellano; y de no hacerlo la administración catalana, lo hubiera impuesto la administración general del Estado, que tiene mecanismos y competencias para ello.

Como no ha pasado nada de lo anterior, son las familias las que han de pedir que la administración cumpla las decisiones judiciales. El hecho de que sean los particulares quienes tengan que instar la actuación administrativa lleva a confundir esta iniciativa con la solicitud de un derecho de opción que, como digo, para nada existe. Se trata, simplemente de que la administración establezca el sistema de enseñanza legalmente obligado.

Carece de sentido, por tanto, equiparar el derecho de los padres que solicitan la enseñanza bilingüe con el de aquellos que no la quieren. Como digo, no estamos ante un derecho de opción de los padres, sino tan solo de la exigencia individual del cumplimiento de una obligación de la administración que tiene carácter general.

Pretender que la enseñanza bilingüe se aplique tan solo a quienes la solicitan es absurdo. Sería equivalente a interpretar que, una vez establecido por los tribunales que la enseñanza pública ha de incluir necesariamente en sexto de primaria el estudio de las principales instituciones de la Unión Europea se interpretara que solamente los hijos de quienes habían planteado la acción ante los tribunales estuvieran obligados a estudiar tales instituciones o, peor aún -y es la situación en la que nos encontramos ahora- que cada familia que quisiera que sus hijos conocieran las principales instituciones de la Unión Europea tuvieran que instar una acción judicial para conseguir que en su escuela se explicaran tales instituciones; y eso pese a que ya se ha establecido de manera definitiva, hasta por el Tribunal Supremo, que el estudio de tales instituciones europeas ha de integrarse en el curriculum escolar. Para completar la analogía, resultaría que los padres que no han solicitado el estudio de tales instituciones reclamarían que sus hijos no las estudiaran. Como digo, demencial.

Y esta situación absurda se da por la desobediencia de la administración catalana y la falta de actuación de la administración estatal que empuja a los ciudadanos a una lucha desigual en los tribunales y con la administración educativa; además de al enfrentamiento con otras familias.
Si existen las administraciones es, precisamente, para evitar situaciones como éstas.

El país que se enredó entre normas
Jorge Galindo vozpopuli.com 16 Abril  2015

Discutía ayer con mi amigo Jorge San Miguel por qué el PP ha llevado adelante la nueva Ley de Seguridad Ciudadana. Yo aventuraba que tal vez formaba parte de un cálculo electoral según el cual la provisión de más seguridad es uno de los pocos asuntos, junto al crecimiento económico, donde pueden poner de acuerdo a los votantes moderados que están perdiendo (véase estos gráficos) con algunas de sus bases de derecha "dura". Para San Miguel estaba mucho menos claro. La Ley es multifacética, en ella se esconden aspectos elaborados expresamente contra las protestas de 2010-2013, cuando es claro que dichas protestas han contado con más aprobación social que una hipotética, y algo vaga, demanda por "tranquilidad" y "seguridad" de una supuesta mayoría silenciosa. Incluso entre los votantes moderados. Entre otras cosas, mi tocayo se refirió a la excesiva pasión reglamentista de nuestros políticos (de cualquier color), que intentan solucionar cualquier problema con una nueva norma. Y a veces parece que cuanto más omnímoda, compleja, ambiciosa sea, mejor.

Es éste un tema recurrente en nuestras conversaciones. Obsérvese la de veces que el debate en torno a un tema concreto, llamémoslo X, se estructura como si fuese una cuestión de defender o atacar “el derecho a X”, afirmar o desmentir que “X es un derecho”. El último ejemplo es el del aborto, otro tema en el que resulta difícil entender el empeño de este gobierno desde un punto de vista meramente político. Otro ejemplo relevante es la forma en que intentamos poner prohibición sobre prohibición para terminar con la corrupción en España, cuando parece obvio que la actividad corrupta ya es ilegal de partida, y lo que necesitamos es eliminar tanto los incentivos como la oportunidad de que surja. Algo parecido puede decirse de la regulación laboral: la prolija oferta de contratos para cualquier relación laboral recién iniciada que disfraza la distinción entre estables y precarios de una supuesta funcionalidad de “fijos” y “temporales” según la naturaleza del puesto laboral que nadie cumple.

Esta prevalencia del derecho como eje del debate es, por tanto, un factor empobrecedor de nuestro debate público: afecta a la elección de temas a afrontar, a la manera en que los afrontamos y a cómo los resolvemos, introduciendo una distorsión de la que nos debemos librar.

La norma es un instrumento fundamental en democracia, pero es antes “instrumento” que “fundamental”. Necesitamos la ley porque es la manera en la cual codificamos las decisiones que la sociedad toma a través del mecanismo de la democracia representativa. Éstas tienen siempre una doble vertiente: funcional y distributiva. Cualquier nueva política viene a intentar resolver un problema (función) y a crear un nuevo statu quo según el cual unos ganan tanto y otros pierden cuanto, o ganan menos (distribución). La norma codifica esta solución-distribución. Pero por sí misma no significa nada. Todo es economía y política, sobre todo la ley.

Quizás la abundancia de personas formadas en Derecho tenga algo que ver con esta situación. Tal vez se relacione más con la incestuosa relación que existe en España entre cuadros medios y asesores de los partidos y el cuerpo funcionarial, eminentemente sesgado hacia la norma y el reglamentismo. Lo mismo puede decirse de sindicatos e incluso de la patronal. Las figuras del “político funcionario” y del “funcionario político” nos son muy familiares a todos: no hay más que mirar a la Jefatura del Gobierno misma. La mayoría de élites electas o asesores de confianza hilvanan una carrera paralela en el partido y en las Administraciones, de manera que cuando alguien viene a la esfera política desde el ámbito privado incluso nos sorprendemos (Cristina Garmendia, Manuel Pizarro). En cualquier caso, es probable que haya un componente muy importante de herencia recibida: los nuevos “hacedores de leyes” han de adaptarse a un entorno que ya de por sí es reglamentista, a un debate que lleva décadas girando en torno a los derechos en lugar de hablar de intereses e incentivos. En cualquier caso, la cruda realidad es que hay dos perfiles necesarios, imprescindibles que quedan demasiado apartados del hacer legislador.

El primero es el experto. Hay un déficit de conocimiento técnico (no legal, no de la reglamentación existente, sino sobre el tema legislado en concreto) en el proceso legislativo español, sobre todo cuando se nos compara con el norte de Europa. Sí, por descontado que hay consultas, que se discute con ellos, incluso se les escucha, pero muy pocas veces se encargan del proceso de cabo a rabo. Parece lógico, sin embargo, que sea un experto en economía laboral (entiéndase economista con conocimientos tanto teóricos como empíricos, no un conocedor del derecho laboral) quien se encargue de elaborar programas para acabar con el paro juvenil.

Pero no podemos esperar que los expertos resuelvan todos nuestros problemas, simplemente porque todos ellos tienen una dimensión irresoluble. Decía antes que cualquier política tiene no solo un aspecto funcional, que lógicamente corresponde al técnico, sino también (y sobre todo) un componente (re)distributivo. Cualquier medida sobre el paro juvenil, por seguir con el ejemplo, va a sacar fondos de algún bolsillo, quien puede pensar que es más o menos justo que se dediquen tales recursos a resolver el desempleo. Así que el paso anterior al técnico, este sí fundamental, es la articulación del conflicto a través de colectivos con sus intereses claros, explícitos y organizados. Algunos lo llaman sociedad civil. Otros, lobby ciudadano. Da igual. Lo importante es que los individuos sean conscientes de que pueden, de que deben ponerse de acuerdo en ciertas demandas acordes con sus intereses, de que van a tener que luchar y trabajar por ellas, y que todo ello ha de hacerse tanto dentro como fuera de los partidos para evitar la captura por parte de éstos. Hoy, España tiene una de las tasas más bajas de asociacionismo en Occidente. Solo ciertos temas despiertan el activismo específico y la dedición de personas entregadas que no se pierden en una dispersión de demandas maximalistas. Necesitamos muchas más: a la derecha, a la izquierda y en el centro del espectro.

El papel del experto legal debería ser articular el acuerdo resultante, integrar las perspectivas expertas acordes con el mismo, y darle forma de norma clara, concisa y coherente. En forma de secuencia: los grupos de interés organizados expresan sus demandas, los partidos median en las mismas, los técnicos ponen medios para los fines políticamente determinados, y el ámbito legal lo pone todo en prosa consonante con la normativa existente. Entiéndase este proceso como una caricatura de una realidad que se tornaría, como todas las realidades, llena de aristas y nudos. Pero es una caricatura útil, en cualquier caso. Porque nos ayuda a entender que, a diferencia de lo que opinaba Winston Churchill, necesitamos entrar mucho más a fondo en la manera en que se hacen las leyes. Paradójicamente, para poner al Derecho en su sitio.

Disiento del FMI. Estamos ante un nuevo juego Ponzi
Juan Laborda vozpopuli.com 16 Abril  2015

Resulta estremecedor leer las últimas previsiones del Fondo Monetario Internacional relativas al crecimiento económico global. Por mucho que se reconozca un crecimiento desigual, se tratan de expectativas meramente adaptativas, cuyo diagnóstico de partida es completamente erróneo. Lo que ellos atribuyen a “shocks globales”, en realidad es intrínseco al sistema, consecuencia de las soluciones que propusieron. Los ciclos económicos son endógenos. Aún no han entendido nada de lo sucedido. Estamos ante una profunda recesión de balances. La economía mundial se está adentrando en un nuevo territorio que activará en los siguientes trimestres una crisis de deuda y de solvencia global.

Lo más llamativo, sin embargo, es que dentro del informe de primavera de este año, World Economic Outlook? Uneven Growth. Short and Long Term Factors, concretamente en el capítulo 4, hay un artículo interesantísimo sobre un tema que ya hemos tratado aquí. Nos referimos a la ausencia a nivel global de inversión privada. Bajo el título Private Investment: What is Holdup? se analiza por qué la inversión fija privada en las economías avanzadas apenas se ha recuperado tras la fortísima contracción en plena crisis sistémica. Y la conclusión no puede ser más postkeynesiana. La razón de la ausencia de inversión productiva es la debilidad generalizada de la actividad económica.

Por mucho que mejoren los beneficios empresariales la inversión productiva no despega por falta de demanda. Elemental, principio de demanda efectiva, la ecuación de Cambridge, puro análisis de Michal Kalecki y Nicholas Kaldor. Hace ya trimestres que avisábamos de ello. ¿Saben ustedes una de las propuestas recogidas en dicho artículo? Pues sí, un amplio programa de infraestructuras públicas que sirva de arrastre a la inversión privada, lo que se denomina en palabras técnicas, “crowding in”, tal como proponían entre otros Yanis Varoufakis, Stuart Holland, y James Kenneth Galbraight en A Modest Proposal for Resolving the Euro Crisis. Version 4.0.

¡El principio de demanda efectiva, estúpidos!
Las políticas propuestas por la ortodoxia tenían como objetivo último atraer inversiones, pensando que mejorarían la competitividad, reactivarían el ciclo económico. Sin embargo, la deflación salarial, el desplome de los costes financieros, y la flexibilidad laboral extrema, no han sido capaces de atraer inversiones. Se “olvidaron” del principio de demanda efectiva.
¡La producción se ajusta a la demanda! La economía es dirigida por la demanda y no por las restricciones que dependen de la oferta y de las dotaciones existentes. Los factores del lado de la oferta no constituyen una restricción ni siquiera a largo plazo. El principio de demanda efectiva se aplica en todas las escalas temporales dado que la inversión determina causalmente el ahorro. Existen infinidad de equilibrios de largo plazo que dependen de las restricciones impuestas por la demanda y las instituciones. Los factores de oferta se ajustan.

A la hora de analizar la evolución del crecimiento económico, en definitiva, es mucho más importante el efecto renta, según el cual la evolución de la actividad económica se explica mejor por las fluctuaciones de los ingresos y los cambios técnicos, que el efecto sustitución, que considera que el crecimiento económico se determina por la evolución de los precios y costes relativos de una economía.

Crisis de deuda y de solvencia
Desde este blog siempre hemos hecho hincapié en que lo más urgente para una reactivación económica en el largo plazo pasaba por una reordenación y reducción del tamaño del sistema bancario mundial, que además conllevara una disminución de la deuda privada y pública existente, y donde los acreedores sufrieran la correspondiente quita. Sin embargo, no se ha hecho nada en este sentido.

Y todo lo que han propuesto no ha generado renta, solo burbujas financieras alimentadas por más deuda. Mientras que la economía mundial se enfrenta a un problema de solvencia vinculado a una acumulación excesiva de deuda, los bancos centrales del mundo están llevando a cabo políticas diseñadas para un problema de liquidez. Las élites dominantes hace ya muchos años que se quitaron cínica y descaradamente la careta. Tratan simplemente de ganar tiempo, que esto no colapse, que no les estalle a ellos. No dudan en llevarnos de burbuja en burbuja, de inflación de activos en inflación de activos, pero, y ahí está el quid de la cuestión, protegiendo su riqueza. Todo lo que ellos llaman reformas estructurales no son más que instrumentos destinados a continuar alimentando la mayor concentración de poder económico, político y mediático de los últimos cuarenta años.

Pero la realidad es muy dura. Los bancos mundiales se enfrentan a billones de euros, dólares, o la moneda que deseen, de deudas incobrables fuera de balance que eventualmente deben ser finiquitadas o resueltas, es decir, dadas de baja, lo cual lleva lastrando el crecimiento económico desde hace muchos años. Estas deudas son de todo tipo, desde los préstamos de los bancos alemanes a Grecia, hasta los préstamos con garantía hipotecaria en los Estados Unidos, o la deuda en dólares de empresas emergentes.

El sistema financiero mundial ya no posee capacidad productiva alguna para generar suficientes ingresos que permitan mantener los valores actuales de los activos. Los mercados financieros globales se encuentran sobrevalorados, sobrecomprados, el optimismo de los inversores es irracional. Cuando aumente la aversión al riesgo este nuevo esquema Ponzi estallará. ¿Y saben que dirá el FMI? Lo de siempre, un nuevo "shocks exógeno" nos adentra en una fase recesiva. Ustedes como yo sabemos que no es así, y que ¡todo lo que va a suceder es endógeno al funcionamiento del sistema!

Partidos políticos de usar y tirar
Manuel Muela vozpopuli.com 16 Abril  2015

El mercado de los partidos políticos está viviendo una ebullición desconocida en España, parecida a la vivida antes de las primeras elecciones de junio de 1977. En aquel tiempo era la sopa de letras, ahora no lo es tanto, pero si tiene en común con aquello el interés por buscar aires nuevos bien para salir de la dictadura entonces o bien para quebrar el bipartidismo ahora. Un bipartidismo que, aunque imperfecto, surgió de la sopa de letras y que aspira a continuar, con un alcance más limitado, en compañía de las ofertas nuevas que nacen con mucho apresuramiento y con menos fundamento. Ambas circunstancias no son contradictorias, son hijas de una sociedad poco interesada por la política y por el asociacionismo que, por causa de los males sobrevenidos, parece decidida a apoyar a los que ofrezcan un horizonte distinto, sin entrar en más profundidades. Se normalizaría así la ley de la oferta y la demanda que en la política española ha estado dominada tres décadas por el monopolio de la oferta. En principio, hay que contemplarlo como algo positivo para el desarrollo democrático y civil, siempre que no estemos ante diseños puramente mediáticos que terminen siendo fagocitados por el establishment tradicional que dispone de poder y resortes en abundancia. Por ello, convendría que el leve aroma del usar y tirar que se respira ahora, no se convierta en pocos meses en la fragancia definitiva de la política nacional.

Los partidos viejos anclados en su estatus privilegiado
Los partidos políticos han gozado en España de una protección especial que se remonta al primer decreto electoral de 1977, luego convertido en ley en 1985, que estableció las famosas listas cerradas y bloqueadas y dio un plus de autoridad a las cúpulas partidarias. Como contraprestación a ello, los preceptos constitucionales exigían el funcionamiento democrático de tales organizaciones. Se trataba así de fortalecer el desarrollo de los partidos, después de la larga sequía asociativa y civil del régimen del general Franco. En realidad, todo se presentó y reguló con aires de provisionalidad hasta que la mayoría de edad democrática hiciera posible afrontar cambios en pro de la libertad de elección, bastante limitada para los electores y cómoda para los dirigentes de los partidos. Pero el tiempo ha confirmado una vez más de que lo provisional suele ser duradero, sobre todo en países como el nuestro en el que las cuestiones electorales siempre han estado sometidas a la tensión entre el miedo a la libertad y a la devoción caudillista, que impregnan los comportamientos sociales.

Con altibajos, y sabiendo de dónde veníamos, los españoles nos fuimos acomodando a convivir con un sistema representativo que no adoptaba iniciativas para actualizarse porque, salvo opiniones minoritarias, nadie las exigía. Durante décadas, los dueños de los partidos parlamentarios no han tenido necesidad de salir de la confortable provisionalidad establecida en los lejanos años 70 y, paso a paso, las máquinas partidarias se iban haciendo pesadas y endogámicas: las transformaciones sociales y económicas permitían observar la política con cierta distancia y paulatinamente las nuevas generaciones, que tenían otros afanes y oportunidades vitales, se fueron desentendiendo de las militancias de antaño. Los partidos envejecieron no sólo en edad, sino en la percepción que la sociedad iba teniendo de ellos, pero sus dirigentes continuaban disfrutando con vida y dulzura del poder público gracias a una alternancia casi mecánica.

Cirineos para sostener los armazones viejos como alternativa al cambio
Cuando una organización o empresa se acostumbra al dolce far niente pierde reflejos para enfrentar los problemas cuando estos se presentan de forma abrupta y dramática. Desde mi punto de vista, eso es lo que ha sucedido con los viejos partidos españoles: de repente, han quedado al descubierto sus carencias, sin mencionar las corrupciones, y la endeblez de las organizaciones, faltas de savia nueva tanto física como ideológica. Aparte de constatar su desnudez y su temor a perder poder y privilegios, no se aprecian iniciativas encaminadas a recuperar el terreno aparentemente perdido. Asumen que van a adelgazar y confían en que, en el seno de una sociedad irritada y desnortada, aparezcan cirineos que les ayuden a evitar la ruina de sus marcas. Marcas que han perdido el aprecio de muchos consumidores.

Deprisa y corriendo, porque las elecciones aprietan, hay que promocionar nuevos reclamos electorales con capacidad para prender en la sociedad española que, al parecer, ha decidido cargar las responsabilidades del drama español en aquellos que han contado con su confianza casi ilimitada y que aun así no han evitado los males que nos afligen. Se fabrican marcas nuevas y se intenta destruir otras, caso de UPyD, organizando una especie de catarsis improvisada en los medios de comunicación, que son los instrumentos más a la mano, con la idea de que, después del humo y de la cohetería, el escarmiento sea limitado.

Uno de los peligros de la improvisación es que el producto final no aguante la fatiga de los materiales que, en el caso de España, se hará notar en cuanto pasen los espectáculos electorales, porque nuestros problemas políticos y económicos son perfectamente conocidos y están en la sala de espera. Por eso, aquellos que consigan elaborar los proyectos adecuados pasarán la prueba, los que no, engrosarán la nómina del usar y tirar, en perjuicio de ellos y de quienes les hayan dado su confianza. Sería otra ocasión perdida para que España deje de estar atenazada por la incertidumbre política y la desigualdad social. Ojalá en los meses que quedan se pase de la diversión mediática a la seriedad de los proyectos y de las ideas.

Se presentan como defensores de la familia
El programa del PP: 'Votad lo que yo os diga, tragad lo que yo haga'
Eurico Campano gaceta.es 16 Abril  2015

Es llamativo que el PP siga insistiendo en su programa electoral en la defensa de la familia, tras mantener -salvo el mínimo supuesto de las menores entre 16 y 18 años- la ley del aborto de Zapatero tal cual estaba.

Parece increíble pero así es. El PP sigue presentándose de cara a estos comicios municipales y autonómicos como el gran adalid en la defensa de la familia y de la infancia. A pesar del cierre de filas casi unánime -a excepción de cinco diputados y tres senadores- en el empeño de mantener casi intacta la 'Ley Aído'.
Apoyo a la maternidad... eso dicen

Así por ejemplo, en uno de los apartados de este programa puede leerse: 'Reforzaremos las políticas de apoyo a la maternidad y las medidas de conciliación en el ámbito del hogar, en beneficio de la igualdad real entre mujeres y hombres. Velaremos para que ninguna mujer sea objeto de perjuicio o discriminación laboral por motivo de su embarazo o maternidad, tanto en su empleo actual como en la solicitud de nuevo empleo'.

Sigamos leyendo y cerrando más el foco de lo que parece una gran contradicción entre los anuncios programáticos del PP y la posterior comprobación de su ejecutoria política. Dicen los 'populares' que se comprometen a 'poner en marcha medidas que permitan apoyar a las familias numerosas, monoparentales, en riesgo de exclusión social, con personas dependientes, personas con discapacidad o que padecen violencia familiar. Facilitaremos a las familias acogedoras el acceso a la condición de familias numerosas'. Suena bien... sobre el papel. Mejor hubiera estado si tan firme compromiso se hubiera extendido en la práctica, insistimos, a la protección del no nacido.

Manifiesta eso sí el PP una gran 'preocupación social' -no está de más- en las duras situaciones de exclusión que ha provocado la crisis. Sobre todo entre los más débiles, los niños: 'Consolidaremos los programas destinados a la erradicación de la pobreza infantil con especial incidencia en las familias que se encuentran en situación de privación material severa'.
Mejorar la educación

Esto es un clásico; se repite en todos los programas, elección tras elección: ya se anunció en las europeas de hace once meses y se vuelve a ello: 'Potenciaremos las materias instrumentales y los idiomas. Reforzaremos las enseñanzas artísticas y musicales en el marco de lo establecido por la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad de la Educación'. No estaría de más un mayor énfasis, ya que se pone el acento 'en los idiomas', en obligar a la Generalidad de Cataluña a cumplir la ley; esto es, a respetar el español en aquella comunidad y a garantizar que los padres puedan escolarizar a sus hijos en la lengua que deseen y, por supuesto, en la oficial del Estado.
Sanidad: ¿dejará la Seguridad Social de financiar abortos?

'Desarrollaremos la plena implantación de estrategias de salud, poniendo especial énfasis en la atención a patologías prevalentes como las cardiológicas, oncológicas, neurológicas o diabetes, entre otras. Reforzaremos los programas de atención a salud mental y a enfermedades raras, dada su importancia creciente en el orden sanitario y social'. Todo esto está muy bien pero a muchos les gustaría encontrar un compromiso decidido por parte de un partido conservador y de veta netamente cristiana de dejar de posibilitar que parte del dinero que todos los españoles abonan anualmente en impuestos sirva para pagar abortos.

Son algunos ejemplos. Podríamos seguir espigando muchos más pero sería una pasión inútil. Muchos votantes populares han comprobado ya con tristeza que, al igual que la izquierda es campeona en la práctica del 'haced lo que yo os diga pero no lo que yo haga', en estos últimos tres años, en el PP, se ha institucionalizado la práctica del 'votad lo que yo os diga y tragad lo que yo haga'.

Arriola se va, el arriolismo se queda
Editorial gaceta.es 16 Abril  2015

El arriolismo consiste en adaptar el discurso a la sensibilidad social. Es decir, dejar que la sensibilidad social la cree la izquierda.

Que Pedro Arriola anuncie su jubilación es una excelente noticia. Este caballero ha sido un caso único en la política mundial: un estratega de izquierdas que ha hecho la política de la derecha. Pocas cosas explican mejor el sorprendente hecho de que España sea un país sin derecha digna de tal nombre. Desde que se convirtió en arúspice de José María Aznar -porque con él empezó todo-, el PP ha empleado una táctica que podemos definir así: "Para ganar y conservar el poder, hay que adaptarse a la sensibilidad social. Ergo, renuncia a todo aquello que te aleje de la sensibilidad social mayoritaria y yo te daré, oh, presidente, el poder y la gloria". Brillante, ¿verdad?

Pero hay un inconveniente: eso que se llama "sensibilidad social", ¿qué es? El discurso dominante. ¿Y quién marca en España el discurso dominante desde hace más de treinta años, quién dicta lo bueno y lo malo, la verdad histórica y la mentira, lo legítimo y lo ilegítimo, lo "progresista" y lo "reaccionario"? ¿Quién controla la mayoría de las universidades, la formación de los periodistas, las productoras de televisión? La izquierda. Resultado: para la derecha, adaptarse a la sensibilidad social significa plegarse a las consignas que el adversario dicta. De manera que sí, tal vez obtengas el poder, pero ese poder sólo te servirá para hacer lo que el adversario quiere. El reciente y vergonzoso episodio de la ley del aborto es un perfecto ejemplo. Y hay mil más.

Arriola se va, y esa es la buena noticia, pero el arriolismo se queda, y esa es la mala. Porque esa mentalidad de claudicación ante la "verdad oficial" que dicta la izquierda sigue profundamente instalada en el PP. La derecha política española ha renunciado a ser ella quien proponga a la sociedad sus valores, sus principios. Se limita a postularse como un gestor fiable para una sociedad creada desde los modelos de la izquierda. Así nos va. Y así le irá al PP, porque, al final, ¿quién va a confiar en alguien que no confía en sí mismo?

Milenarismo secesionista
josé rosiñol ABC Cataluña 16 Abril  2015

El relato nacionalista –dogmático per se-, puesto en forma de acción y programa político, genera una especie de escaleta con la que mantener vivo el ánimo secesionismo

Los catalanes vivimos sometidos a una narración política en la que cada poco tiempo tenemos algún acontecimiento (real o ficticio) que es tachado de “histórico”. Naturalmente, este empacho historicista solo se mantiene gracias a la maquinaria de propaganda y manipulación en forma de onerosos medios de comunicación públicos y otros bien subvencionados medios privados, pero su sentido no es otro que mantener tensionados a todos aquellos que –inocentemente- se han creído un relato que no solo no es posible, sino que es cualquier cosa menos deseable.

La estructura teleológica que subyace a esta especie de vodevil político hace necesario inventar hitos y metas con los que concentrar la atención del público objetivo secesionista. Vemos que ello no únicamente se logra con tergiversaciones históricas, con la invención de chivos expiatorios, victimismo de toda índole y con insuflar un espíritu revanchista contra una afrenta inexistente, no; estamos obligados a sufrir una pautada lógica de episodios más o menos cercanos en el tiempo sobre los que proyectar esa “ilusión” diseñada para engañar a una parte de la población.

El relato nacionalista –dogmático per se-, puesto en forma de acción y programa político, genera una especie de escaleta con la que mantener vivo el ánimo secesionismo. Si nos damos cuenta, cada cierto nos venden el momento, se acerca el feliz desenlace, nos hacen creer (bueno, les hacen creer) que el advenimiento está cerca, lo tenemos en la punta de los dedos, que esa fatalidad histórica, esa necesidad atemporal denominada nación (catalana) cumplirá su destino: segregarse del resto de España y dividir Cataluña entre buenos y malos catalanes.

Esta tendencia al milenarismo es una faceta más de la irracionalidad dogmática que padece el nacionalismo, donde habría que ver ciudadanos y libertades, ellos ven “espíritus de los pueblos” y “derechos de las naciones”; donde tendríamos que defender las lenguas como vehículo de entendimiento, ellos se aferran a un esencialismo más que peligroso y antidemocrático. Parece que para los defensores del milenarismo secesionista, por encima de los derechos y libertades individuales, están los proyectos colectivizadores y totalizantes.

José Rosiñol es vicepresidente segundo de Sociedad Civil Catalana

De Pipino el Breve a Pepinos forever
oti rodríguez marchante ABC Cataluña 16 Abril  2015

Es indudable que Cataluña es ahora mismo el mayor yacimiento del mundo para el rastreo de hechos diferenciales

Ahora que sabemos, por Artur Mas, que las auténticas raíces catalanas son carolingias, es más fácil analizar la situación política presente, que cobra un auténtico sentido histórico y social tras el descubrimiento del argonauta del proceso catalán. Aquel pulso de hace más de un milenio entre la realidad visigoda, la presencia pujante del emirato cordobés y la expansión hacia el sur del imperio carolingio es casi un calco, milenio mediante, de la riqueza intelectual y política de la Cataluña actual, en la que el argonauta se declara hijo de Carlomagno, o sea, nieto de Pipino el Breve, pero también aliado de Abderraman I, aunque sólo sea a través de la fundación convergente Nous Catalans y de sus reuniones (denunciadas por Albert Rivera) con Noureddine Ziadine, que no es un célebre ex jugador del Real Madrid, sino un líder islámico expulsado de España por sus ideas salafistas.

La última revelación del Artur Mas carolingio, que cortó en seco el bostezo de los líderes europeos en la reunión de Barcelona, le ha añadido una rama más a su complejo árbol genealógico (o imaginológico), ése que lo emparentaba con Ghandi, con Mandela, con Martin Luther King…, y ahora se pone en la foto con Carlomagno, dejando, como ya se sospechaba, al mismísimo Zelig en un papel parecido al del pequeño Nicolás.

Es indudable que Cataluña es ahora mismo el mayor yacimiento del mundo para el rastreo de hechos diferenciales, y sin ir más lejos, ayer mismo el Parlament encontró una nueva comarca perdida en el devenir de los siglos catalanes, la del Moianès, hasta ahora oculta entre la del Bages y el Vallès Oriental. La cosa no ha sido fácil, pues hasta ahora estaba perfectamente camuflada, en plan camaleón, con el entorno. Pero, la pericia de los políticos ha conseguido arrebatarle al polvo de los siglos esa idiosincrasia, esa singularidad que hacía realmente necesaria la (re)partición.

¿A quién se parece Artur Mas?... Pues a Carlomagno, claro está. ¿Y a quién se parece uno de Moià?... Pues a otro de Moià. Y ya habrá tiempo de seguir escarbando en el polvo y encontrar en él nuevos hechos diferenciales y signos de una culturalidad singular y propia, porque la vecina del tercero guisa con mucho ajo y baja a tirar la basura en bata. ¿desde cuándo es eso propio del Moianès?... O sea, de Pipino el breve a Pepinos forever.

Cataluña
De Perpiñán a las mezquitas
Pablo Planas Libertad Digital 16 Abril  2015

A los nacionalistas catalanes les ha sobrevenido un ataque de espiritualidad que por primera vez en la historia nada tiene que ver con la Virgen de Monserrat. Todos a una han salido en defensa del islam, de un islam que dicen que es pacífico y dialogante, como el propio nacionalismo; un islam integrador y constructivo. Y ahí van, haciendo la pelota y pidiendo el voto contra España a cualquiera que porte chilaba. El apostolado consiste en convertir a los imanes en indepes antes que en demócratas, lo que entre otras muchas cosas implicaría reconocer a las mujeres los mismos derechos de los hombres o impedir la salvajada de recomendar que no se escolarice a las niñas.

Una vez conseguida la independencia todo cambiará, afirman. Ataremos los perros con longanizas de cordero y puede que hasta los clérigos salafistas se vuelvan menos toscos y dejen de prescribir la violencia de los varones contra sus esposas en el caso de que el cuscús no esté en su punto. Mientras tanto, los prebostes del proceso separatista prometen el oro al moro, convertir las plazas de toros en mezquitas y certificados de arraigo con cuatro horas de clases de catalán.

El nacionalismo es friendly con los hermanos musulmanes a cambio del voto, lo que visto desde la perspectiva del regateo es un chollo para los nous catalans: todos los derechos y ninguna obligación, salvo rendir pleitesía a su imán y a los líderes de sus comunidades, que son quienes hablan, dialogan, debaten y pactan con los altos cargos de la Generalidad, los funcionarios de asuntos religiosos (hay una dirección general autonómica al efecto), el secretario de emigración de CDC, el ínclito Colom, y con los líderes de ERC.

Junqueras, por ejemplo, presume de católico, quiere ser diácono, sale de procesión con la Cofradía del Cristo de la Salud y Nuestra Señora de la Soledad en Compañía de la Buena Gente y difunde las fotos en las redes sociales para que se aprecie su devoción. La cofradía es de origen andaluz, como la mayoría de las existentes en Cataluña. De lo que no ha hablado nada Junqueras es de otra foto, publicada por El Mundo, en la que queda retratado en el rezo de los viernes de una mezquita en la que no se predica la teología de la liberación, ni la confraternización con los infieles ni el perdón de los judíos.

Tal vez tanto diálogo interreligioso y multicultural esconda el trenzado de una Alianza de Civilizaciones, algo así como un pacto o una tregua entre Cataluña y el islam. No sería la primera vez ni el primero de ERC que viaja a Perpiñán.

Entender las lenguas, entender España
Rafael Arenas GarcíaCronica Global 16 Abril  2015

No hay nada tan malo que no tenga algo bueno.

El proceso secesionista que está conduciendo a Cataluña y al conjunto de España al borde del abismo ha creado el marco oportuno para que se susciten debates que interesan, que han de ser abordados y resueltos; debates que tienen que mucho que ver con lo que es España y las formas en que nos relacionamos los españoles. El tema de la lengua y de las lenguas es uno de ellos, y en los últimos meses estamos asistiendo a un interesante intercambio de opiniones sobre cómo debe abordarse una cuestión que es nuclear para la convivencia y un elemento muy relevante en la construcción de un país en el que podamos sentirnos cómodos.

Ya advierto que no pretendo dialogar sobre esto con quienes explícita o implícitamente pretenden la secesión de Cataluña (lo que sería extensible al País Vasco o a cualquier otro territorio). Los recientes acontecimientos han demostrado lo que, por otra parte, era racionalmente evidente: no puede pactarse un marco de convivencia con quienes pretenden tan solo romper la comunidad política. Estos se han autoexcluido del diálogo permanente que va conformando las naciones. Quienes optan por la ruptura tan solo pretenden derrotar a quienes se les oponen y ninguna concesión les parecerá suficiente hasta no conseguir el objetivo final. Otra de las cosas buenas del proceso es que esto también está quedando claro, lo que contribuirá a que el debate político pueda ganar algo de racionalidad.

Quede claro, por tanto, que lo que diga a continuación ningún propósito tiene de contentar a los separatistas. Evidentemente, no niego que pueda pactarse con ellos una ordenanza de tráfico o unos presupuestos, pues siguen siendo actores políticos con representación en las instituciones; pero no me parece oportuno convertirlos en interlocutores respecto a los temas auténticamente nucleares de la sociedad; y no confiaría en ningún partido que no siguiera esta misma pauta. Y desde luego, los temas de los que quiero tratar son esenciales en la configuración de la comunidad política.

Me centraré aquí en el tema de la lengua y lenguas españolas, uno de los debates más interesantes que se han abierto en los últimos meses en Cataluña.

El punto de partida, y en él creo que todos estamos de acuerdo, es que algo ha de cambiar. Afortunadamente va calando la idea de que el sistema de inmersión no es “un modelo de éxito que garantiza la paz social”, tal como rezaba el eslogan que se ha difundido durante décadas y que prácticamente agotaba el argumentario de las bondades del sistema; sino un instrumento de construcción nacional que no beneficia el aprendizaje de los alumnos, en ciertos aspectos les limita y que tan solo favorece a quienes pretenden transmitir a las futuras generaciones la imagen de Cataluña que satisface a los nacionalistas. La inmersión y la exclusión del castellano, considerada como una lengua extranjera (lo que también es apreciable en los medios de comunicación y en las instituciones autonómicas y locales) es un ejercicio de ingeniería social que pretende amputar en Cataluña una parte importante de su historia, de su tradición y de su realidad presente.

Es pues, necesario, que algo sustancial cambie en la política lingüística; y ese algo se traduce en un planteamiento tan sencillo como convertir en oficial lo que es real: el castellano es una lengua catalana, la que tienen como materna más de la mitad de los catalanes, y lengua común en muchos ámbitos y territorios. Negar esto es un ejercicio de voluntarismo que fuerza a la sociedad, al sistema educativo y hasta a la economía.

Dicho esto ¿es suficiente? Yo creo que no. El debate sobre la posición de la lengua no está desconectado de un planteamiento más profundo sobre la articulación de España, un planteamiento equivocado y perverso que, sin embargo, es el actualmente vigente.

¿Cuál es ese planteamiento? Bien, digámoslo claro: que Cataluña (y también el País Vasco) son “menos España” que otras regiones. Esta idea va acompañada de una particular forma de articular las relaciones entre los distintos territorios españoles, en la que se dota de preferencia precisamente a aquéllos partidos y movimientos que tanto en Cataluña como en el País Vasco representan este planteamiento. Es decir, desde “Madrid” (y Madrid no es solamente Madrid) se entiende que España es un país en el que existen realidades diferenciadas que han de ser tratadas como si su integración en España no fuera completa y que, por tanto, han de establecerse pactos con las minorías a fin de mantener un difícil equilibrio entre el centro y la periferia. Al mismo tiempo, se rechaza que quienes en Cataluña y el País Vasco defienden una plena integración en España representen verdaderamente a esos territorios. Ejemplo sangrante de esto es que en el Congreso se tolere que se designe como “Grupo Catalán” al de Convergencia y Unión, como si ellos fueran quienes auténticamente representan a todos los catalanes. De la misma forma, la admisión (también en “Madrid”) de la oposición entre Cataluña y España, como si fueran realidades diferentes; y la permanente llamada a la búsqueda de la articulación de Cataluña, como si se tratara de un cuerpo extraño, inciden en esta idea.

Esta perspectiva explica que en un momento dado se acordara que la educación fuera transferida en su práctica totalidad a las Comunidades Autónomas, pese a que seguramente se era consciente de que esa transferencia supondría la utilización del poderos mecanismo que es la escuela para profundizar en la diferenciación entre Cataluña (y probablemente el País Vasco) y el resto de España. La política de inmersión fue así tolerada, tanto por el PP como por el PSOE porque en el fondo encajaba en su planteamiento de acuerdo con el cual la auténtica España es Madrid, Extremadura, Castilla o Aragón; pero no Cataluña.

La gestión del proceso secesionista que se ha hecho hasta ahora confirma este planteamiento: se admite sin grandes problemas que Artur Mas desarrolle una política exterior propia y los mecanismos que se utilizan frente a ésta son los que se emplean en los conflictos diplomáticos con Estados soberanos: negociación con terceros Estados, llamadas de embajadores, presiones para forzar el aislamiento, etc. No se asume plenamente que el problema que plantea el secesionismo es un problema interno, no internacional (todavía).

Esta situación absurda es posible, sin embargo, porque no se ha interiorizado que tanto Cataluña como el País Vasco son España en la misma medida en que lo es Madrid o Andalucía. No más, pero tampoco un milímetro menos.

Estoy seguro de que en esto que acabo de decir algunos de los que comparten conmigo mi radical oposición a la secesión de Cataluña discreparán. Quizás no lo reconozcan expresamente, pero les pediría que examinaran la forma en que valoran el debate político y consideran unas y otras propuestas y sinceramente asumen lo que acabo de decir, que Cataluña no es menos España que cualquier otra parte del país. O dicho de otra manera, que Cataluña es tan importante para entender España como lo puede ser Burgos o Sevilla.

Evidentemente, esta consideración sobre los territorios ha de extenderse a las personas; esto es, ¿se asume realmente que los catalanes, vascos o gallegos son tan españoles como pueden serlo los andaluces o madrileños? Y es aquí donde llegamos al tema del idioma con el que empezaba.

Uno de los elementos que generalmente caracterizan a las personas es el idioma que utilizan, que les es familiar, con el que se identifican. La lengua materna no es una anécdota, y existen muchos españoles que tienen como lengua materna una que no es el castellano. Cuatro o cinco millones de españoles tienen como primera lengua el catalán. ¿Asumimos que esos cuatro o cinco millones de españoles lo son en la misma medida que aquellos que tienen como primera lengua el castellano? La respuesta políticamente correcta es que sí, que lo asumimos; pero ¿realmente consideramos que su lengua, aquella con la que se identifican, es también una lengua española, una lengua que ha de ser percibida como propia por las instituciones del Estado que nos debería representar a todos por igual?

Esta es, a mi entender, la clave del problema. Es evidente que en España contamos con una lengua común, que es el castellano (al que yo prefiero llamar español, tal como sucede en todo el mundo); pero esta lengua común coexiste con otras que son tan españolas como el castellano (quienes no estén de acuerdo en este punto no compartirán mi punto de vista, lo asumo; se trata tan solo de clarificar el debate). Es contradictorio que estas otras lenguas españolas sean consideradas como patrimonio tan solo de ciertas comunidades autónomas; este planteamiento (que es el vigente) solamente es coherente con una visión de España en la que, como decía antes, nos limitamos a mantener un cierto equilibrio entre la España nuclear y aquellos otros territorios que son “menos España”. Esa es la situación que hemos padecido durante las últimas décadas (en realidad durante el último siglo) y que nos ha conducido a la situación actual.

¿Queremos cambiar esta situación? Hagámoslo. Tenemos una oportunidad histórica para reflexionar y construir un país fuerte, rico, orgulloso de su diversidad y en el que, como digo, todos los que creemos en el proyecto común que encarna nos sentiremos cómodos. Para ello debemos dotar de reconocimiento institucional a todas las lenguas española, reconocimiento no en sus respectivas comunidades autónomas, sino en el Estado que nos une a todos.

España es diversa, estemos orgullosos de ello y hagamos que todos los españoles lo estén.

Reconocimiento institucional a todas las lenguas españolas
Nota del Editor 16 Abril  2015

Es absoloutamente innecesario dotar de reconocimiento institucional a todas las lenguas españolas, porque ya lo ha hecho la institución responsable, la Academia Española de la Lengua, integrada en la Asociación de Academias de la Lengua Español (www.asale.org), constituida por
Academia Colombiana de la Lengua
Academia Ecuatoriana de la Lengua
Academia Mexicana de la Lengua
Academia Salvadoreña de la Lengua
Academia Venezolana de la Lengua
cademia Chilena de la Lengua
Academia Peruana de la Lengua
Academia Guatemalteca de la Lengua
Academia Costarricense de la Lengua
Academia Filipina de la Lengua Española
Academia Panameña de la Lengua
Academia Cubana de la Lengua
Academia Paraguaya de la Lengua Española
Academia Boliviana de la Lengua
Academia Dominicana de la Lengua
Academia Nicaragüense de la Lengua
Academia Argentina de Letras
Academia Nacional de Letras de Uruguay
Academia Hondureña de la Lengua
Academia Puertorriqueña de la Lengua Española
Academia Norteamericana de la Lengua Española.

En España hay gentes que hablan otras lenguas, tanto regionales como extranjeras, pero ninguna es lengua española. Entre las lenguas regionales hay que destacar las lenguas sintéticas, creadas artificialmente por y para que muchos individuos de competencias intelectuales escasas y de demostrados malos principios y sin respeto alguno a los derechos de los demás puedan vivir del cuento y sigan zancadilleando a quienes despojan de su dinero y derechos.

Las rarezas del pacto nuclear
FLORENTINO PORTERO El Mundo 16 Abril  2015

Las diplomacias estadounidense e iraní trabajan intensamente para lograr un acuerdo, en el que casi nadie cree, sobre el uso iraní de la energía nuclear. Los miembros del Capitolio, demócratas o republicanos, tratan por todos los medios de forzar su intervención, para evitar una claudicación en toda regla con graves consecuencias para el prestigio norteamericano y para la estabilidad en la región. Saudíes e israelíes, antiguos aliados de referencia, presionan para detener una iniciativa que consideran agravará la de por sí difícil situación regional. Los europeos aceptan el papel de comparsas, convencidos de que nada tienen que aportar y que de lo que se trata es de ganar tiempo.

El presidente Obama hizo suya la que venía siendo posición oficial norteamericana, respaldada por republicanos y demócratas. Se daría tiempo a la diplomacia para forjar un acuerdo por el que Irán, que había violado sus compromisos internacionales en esta materia, volvería libremente al redil de los miembros responsables, renunciado al uso de la energía nuclear para fines militares y aceptando los controles e inspecciones que se consideraran necesarios. En el caso de que no se lograran estos objetivos, Estados Unidos se reservaba el derecho al uso de la fuerza para acabar con las instalaciones dedicadas a este fin. Obama nunca consideró atacar militarmente a Irán, pero mantuvo el discurso para así mantener la cohesión en y con el Legislativo y para disuadir a los dirigentes iraníes de seguir por ese camino. Era un 'bluff' y como tal fue considerado por el Gobierno de Teherán, que con buen criterio llegó a la conclusión de que la Presidencia de Obama suponía una ventana de oportunidad que no se podía dejar pasar.

Durante estos años, la diplomacia norteamericana ha ido cediendo posiciones hasta llegar al punto del ridículo en el que actualmente se encuentra. Los iraníes entendieron que si Obama no estaba dispuesto a abrir un tercer frente en Oriente Próximo, cuando de prisa y corriendo trataba de cerrar los ya abiertos, se vería en la obligación de ceder, tratando de vender de la mejor manera el acuerdo que le impusieran. Tenían razón. Así ha sido. De ahí la reacción de los legisladores, en especial de muchos demócratas que tienen que presentarse a la reelección tras los fiascos del programa de salud pública, de la precipitada salida de Irak, cuyos resultados están a la vista, y con la próxima salida de Afganistán, que probablemente supondrá una nueva derrota.

A la lógica de la diplomacia presidencial se suman nuevas circunstancias que ayudan a entender el cómo y el porqué de este cambio tan importante en la política exterior norteamericana. Los precios de los hidrocarburos están muy bajos, como resultado de una sobreoferta energética. Dejando a un lado que este o ese país estén aumentando la producción lo determinante es que se han consolidado nuevas formas de generación energética y que Estados Unidos puede, llegado el caso, vivir de sus propios recursos. En este contexto, ¿por qué seguir apoyando a estados como Arabia Saudí o Qatar, dictaduras que invierten ingentes cantidades de dinero en promocionar formas fundamentalistas y antioccidentales de entender y vivir el islam? Si el islamismo y su deriva violenta, el yihadismo, se han convertido en una amenaza para Estados Unidos, ¿por qué apoyar a los que han alimentado durante décadas su crecimiento?

Es comprensible que la Administración Obama quiera limitar su nivel de compromiso en la región, al tiempo que reduce su exposición por apoyar a estados que son una amenaza en sí mismos. En esta lógica, tendría sentido que retirara el cuartel general de su flota de Bahrein, en el corazón del Golfo Pérsico. Lo que es discutible es la aceptación de un Irán dotado de armas nucleares, porque ello supondría un grave desequilibrio estratégico en la región, que llevará a los estados árabes a buscar medios de contención que difícilmente podrán ser gestionados mediante el viejo juego de las balanzas de poder.

Irán ha demostrado una gran entereza soportando sanciones de todo tipo durante décadas, con las consiguientes consecuencias sobre la calidad de vida de su población. El tiempo ha demostrado que tenían razón, que estaban en condiciones de provocar un cambio estratégico que les colocara en la posición de pivote regional.

La precipitada salida de las tropas norteamericanas de Irak facilitó que los partidos chiíes desplazaran del poder a los suníes, tratando de imponer un régimen de control permanente. Los derrotados llamaron en su auxilio al Estado Islámico que, apoyado por estados del Golfo, avanzó con decisión destrozando al ejército de Irak y llegando a las puertas de Bagdad. A sus fieles radicales sumó oficiales de academia y tropas suníes, dispuestos a colaborar para combatir al "mal mayor", la hegemonía chií. Irán asumió entonces el liderazgo, desplazando a la región al comandante en jefe de la Fuerza al-Qud de la Guardia Revolucionaria, el general Suleimani, responsable de la unidad dedicada a actividades fuera de territorio nacional. Suleimani dio forma a una columna compuesta por sus propias tropas, milicias árabe-chiíes y restos del ejército iraquí, que se desplazó hasta Tikrit, el enclave más avanzado del Estado Islámico, donde se han producido durísimos combates de artillería, con el apoyo aéreo norteamericano. ¡Estados Unidos dando cobertura a una fuerza iraní en su conquista de Irak! Mientras tanto, en Teherán se discutía públicamente la conveniencia de unir ambos países dando forma a un nuevo califato, cuya capital podría estar en Bagdad.

Irán no sólo ha logrado mantener en pie al régimen chií de la familia Asad, sino que cuenta con el apoyo militar occidental para bombardear las posiciones de sus enemigos. De nuevo Estados Unidos trabaja para Irán, Hizbulá o el régimen de Asad combatiendo a sus enemigos suníes, que no son peores que ellos.

En Líbano se mantiene la calma tensa, con operaciones esporádicas de milicias suníes contra Hizbulá por su papel en la Guerra Civil siria. En cualquier momento la situación se puede agravar, a pesar del esfuerzo de casi todos por mantener el status quo. El resultado está a la vista, Irán está consolidando, con la colaboración de Estados Unidos, su hegemonía sobre el Creciente Fértil, del Golfo Pérsico hasta el Mediterráneo Oriental, a costa de la influencia árabe.

Arabia Saudí ha pasado a la defensiva. Al Qaeda o Estado Islámico, fruto de su financiación del extremismo, critican a la Casa de Saud por corrupción e hipocresía, exigiendo su desaparición. Estas organizaciones se han hecho fuertes en Libia y en el Sahel y tratan de desestabilizar la región para dar paso a un Califato que demasiados ambicionan. Por el norte, Irán cierra el paso a Arabia Saudí y por el sur está alimentando un conflicto civil en el que la minoría zaidi, de rito chií y reanimada espiritualmente por la familia Al-Houthi, ha derrotado a las fuerzas gubernamentales. Esta situación ha provocado la movilización de una Fuerza Árabe, con iniciativa egipcia y supuesto liderazgo saudí, para debilitar primero a los insurgentes y penetrar después en el territorio. El hipotético fracaso saudí podría tener gravísimas consecuencias para su estabilidad en el poder.

En este contexto, ¿es el presidente Obama plenamente consciente de los riesgos regionales que su aceptación de hecho del arma nuclear iraní y su apoyo a la expansión persa hacia el Mediterráneo implican? ¿Estamos ante una estrategia dirigida a preservar los intereses norteamericanos caiga quien caiga o frente a un presidente preso de sus contradicciones? Lo único seguro es que una etapa de la historia del Norte de África y del Oriente Medio está dando paso a otra, caracterizada por el auge del islamismo, el cuestionamiento de las fronteras establecidas tras el fin del califato otomano y un violento pulso entre persas y árabes por el control regional.

Florentino Portero es profesor de Historia Contemporánea y analista de política internacional.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

El PP pasa de justificar a negar sus incumplimientos
EDITORIAL Libertad Digital 16 Abril  2015

Ante la imparable pérdida de respaldo electoral que está sufriendo tanto en los sondeos como en las últimas consultas electorales, la dirección nacional del PP ha decidido modificar el relato sobre el cumplimiento de su programa electoral: a partir de ahora ya no va a justificar el incumplimiento de sus promesas con la mala herencia recibida del anterior Gobierno socialista, sino que, directamente, va a negar directamente el incumplimiento.

A tal fin, Genova ha elaborado un informe, que será repartido en los próximos días a portavoces y candidatos del partido, según el cual el Gobierno ya habría cumplido más del 90% de su programa.

No es de extrañar que semejante estrategia cause escepcticismo entre los propios miembros del PP, pues se trata de un burdo intento de manipulación propagandística, probablemente contraproducente. No otra cosa es reducir las promesas y compromisos electorales a las vagas y poco comprometedoras medidas que se plasmaron en el programa electoral del PP. Aun teniendo estas últimas como único referente de los compromisos populares, cualquiera puede constatar que el Gobierno no ha cumplido la inmensa mayoría.

¿Quiere hacer creer Génova que el compromiso de "poner en orden las cuentas públicas" lo ha cumplido un Gobierno que ha incumplido todos sus objetivos anuales de reducción del déficit y que ha incrementado la deuda pública a un ritmo aun mayor que en los peores tiempos de Zapatero? ¿Puede señalar Génova reforma alguna en el mercado energético que convierta en cumplida su promesa de una "energía de calidad para impulsar la economía"? ¿El hecho de que el nivel de desempleo sea todavía similar al que dejó Zapatero es, acaso, prueba de que se ha alcanzado el compromiso de lograr un "empleo seguro y flexible para todos"?

Es cierto que, al final de la legislatura, el Gobierno ha bajado un poco unos pocos impuestos; pero no tanto como los subió al llegar al poder, por lo que hay que denunciar el neto incumplimiento de su promesa de "mantener y en su caso reducir" la presión fiscal.

¿Puede el PP aportar un solo informe que pruebe que España ha mejorado "la calidad de la enseñanza", o que haya logrado tener "universidades de excelencia", tal y como prometía en su programa electoral? ¿Puede aportar el Gobierno de Rajoy un solo dato que pruebe la mejoría del "bienestar de nuestros mayores"? ¿Y qué decir del clamoroso incumplimiento de las decenas de medidas incluidas en el epígrafe destinado a lograr que "la Administración sea motor del cambio"? ¿Dónde esta la "transparencia" y la "austeridad" de una Administración pública absolutamente sobredimensionada, que sigue acaparando más de la mitad de la renta nacional? ¿Dónde está el cumplimiento de todas las medidas destinadas a lograr que "las autonomías se comprometan con el interés general"? ¿Donde están las "sanciones" prometidas contra los gobernantes autonómicos que no cumplieran los objetivos de estabilidad presupuestaria? ¿Acaso se ha cumplido el programa electoral del PP en lo relacionado con el mantenimiento de traductores de lenguas regionales en el Senado, o en la consumación de la dispersión del archivo de Salamanca? La pila de millones que el Fondo de Liquidez Autonómica ha destinado durante todos estos años a una Administración regional como la catalana, embarcada en un carísimo e ilegal proceso de construcción nacional, ¿es acaso la muestra del cumplimiento de las medidas destinadas a lograr "el compromiso de las autonomías con el interés general"? ¿Lo es acaso la ausencia de trasvases entre la España seca y la España húmeda? El hecho de que las claras y taxativas promesas de Rajoy respecto de los trasvases no fueran plasmadas en su literalidad en el programa electoral de su partido, ¿impide hablar de incumplimiento?

El hecho de que el PP no plasmara todas sus promesas en su programa electoral no impide denunciar su incumplimiento. Tampoco impide recordar que sí se comprometía, más modestamente, a "delimitar con precisión las competencias de las distintas Administraciones para evitar duplicidades del gasto", y que cuatro años después esa "delimitación" de competencias y esa "erradicación de duplicidades" siguen brillando por su ausencia.

El PP también se comprometió a lograr la "completa desaparición" de ETA "sin impunidad" y mediante el "reconocimiento y la reparación del daño causado". ¿Es acaso muestra de cumplimiento la masiva excarcelación de etarras bajo el Gobierno de Rajoy? ¿Lo es el caso de los etarras fugados, o el de los muchos crímenes que no han sido enjuiciados? ¿Lo es la presencia de los proetarras en las instituciones?

El anuncio por el que el entonces recién nombrado ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, se comprometía a cambiar el politizado sistema de designación de miembros del Consejo del Poder Judicial pudo concitar la esperanza de que el Gobierno iba a cumplir su vago compromiso de "fortalecer la independencia" de la Administración de Justicia. Sin embargo, es público y notorio que ese encomiable anuncio fue inmediatamente metido en el cajón del olvido, sin que el ministro tuviera la decencia de presentar su dimisión por tal motivo. ¿Dónde está el cumplimiento de todas las medidas contempladas en el programa electoral destinadas a lograr la "regeneración política e institucional", o a obtener una "justicia ágil y previsible", o a reforzar "el prestigio del Tribunal Constitucional"?

Considerar que la traición del PP a su ideario y a su programa electoral se reduce a la cuestión del aborto es un insulto a la inteligencia de los españoles sólo superado por la pretensión del PP de hacerlos creer que ha cumplido sus compromisos en defensa de la vida humana en su fase embrionaria y fetal.

Siempre fue delirante que los propagandistas del PP utilizaran la "mala herencia recibida" como excusa para el incumplimiento del programa electoral popular y la adopción de una política continuista respecto a la llevada a cabo por el anterior Gobierno socialista. Negar ahora ese incumplimiento electoral sólo va a servir de recordatorio de hasta qué punto ésta ha sido la tercera legislatura del zapaterato.

Las centrales independentistas ELA y LAB recibirán la mayor parte de este dinero
El Gobierno vasco regala 1.100.000 euros a los sindicatos para que desarrollen sus actividades

www.latribunadelpaisvasco.com 16 Abril  2015

El Gobierno nacionalista vasco acaba de anunciar el lanzamiento de un programa de subvenciones a las centrales sindicales presentes en la comunidad autónoma que repartirá entre estas organizaciones un total de 1.100.000 euros. (Consultar documento al final de esta información)

La orden del Ejecutivo de Vitoria que otorga este importante montante económico, destinado a financiar las actividades sindicales y el mantenimiento de estas organizaciones, se acompaña, además, de una larga introducción literaria que, por un lado, trata de justificar la necesidad de este dispendio público, y que, por otra parte, intenta conjugar este regalo monetario con una pretendida “independencia sindical”.

1.100.000 euros para los sindicatos vascos
En este sentido, la Consejería de Empleo explica que “las políticas públicas de subvención económica de las organizaciones sindicales y patronales plantean el problema fundamental de su compatibilidad con el deber de no injerencia de los poderes públicos en la libre organización de las y los trabajadores y las y los empresarios. En particular, desde la óptica de las organizaciones sindicales dicha política puede incurrir en la violación de la libertad sindical en sus dos vertientes, individual y colectiva: en un plano individual puede afectar a la libertad sindical por constituirse en una vía de presión para favorecer la afiliación de las y los trabajadores a determinados sindicatos y, en un plano colectivo puede incidir en la libertad sindical, si esta supone el establecimiento de discriminaciones entre sindicatos y una interferencia en el libre desarrollo de la actividad sindical”.

Para salvar esta cuestión, el propio Gobierno vasco se responde a sí mismo y señala que “la libertad sindical, que garantiza a los sindicatos un área de libertad y sin intervención de las Administraciones Públicas, no prohíbe, sin embargo, aquellas acciones públicas que, sin restringir la autonomía del sindicato, pretendan promocionar el hecho sindical o incrementar su fuerza”.

Tomando como referencia anteriores ediciones de esta convocatoria de ayudas, las centrales sindicales mayoritarias en el País Vasco, ELA (próxima al PNV) y LAB (en la órbita de la autodenominada izquierda abertzale), recibirán algo más del 60% del montante económico de estas subvenciones.

Demagogia electoralista. “Navarra en Euzkadi”

José Javier Solabre Periodista Digital 16 Abril  2015

Que son los reyes de la demagogia oportunista, no nos lleva a engaño a nadie, no por recién llegados su estrategia oportunista cada vez es reflejo de eso mismo “demagogia“ en la wikipedia se define como “Demagogia (del griego d?µ?? -demos-, pueblo y ??e?? -agein-, dirigir) es una estrategia utilizada para conseguir el poder político. Consiste en apelar a prejuicios, emociones, miedos y esperanzas del público para ganar apoyo popular, frecuentemente mediante el uso de la retórica y la propaganda.

Fue Aristóteles quien individualizó y definió por primera vez la demagogia, definiéndola como la “forma corrupta o degenerada de la Democracia”

Aristóteles sostenía que cuando en los gobiernos populares la ley es subordinada al capricho de los muchos, definidos por él como los "pobres", surgen los demagogos que halagan a los ciudadanos, dan máxima importancia a sus sentimientos y orientan la acción política en función de los mismos.

Aristóteles define por lo tanto, al demagogo como “adulador del pueblo” En el espacio político actual ha irrumpido un grupo de demagogos que prometen aquello que no van a poder cumplir, y por supuesto hay que considerar se sería mejor o no que aun prometiendo que podrán cumplir, no tan siquiera los intenten.

Irrumpir, aterrizar, asaltar la sociedad navarra, con temas de Navarra y Euzkadi, “está fuera de lugar”, esto señores parecen no conocer nada de esta comunidad, lanzar estas declaraciones a pocos días de campaña electora, es como decía Aristóteles forma corrupta o degenerada de la Democracia, podemos o no podemos, pero con Navarra no se juega.
 


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