AGLI Recortes de Prensa   Jueves 30  Abril 2015

El peligro de la mentira pública
LORENZO ABADÍA www.gaceta.es  30 Abril  2015

Advierte Benjamin Constant en sus Principios de política aplicables a todos los gobiernos de que la mentira es el mayor peligro que amenaza a la vida pública. Y avisa del tremendo error que supone, a la hora de constituir un nuevo régimen, que éste pueda llegar a ser sostenido por la falta de libertad y de respeto a la verdad, cuestiones éstas distintas aparentemente e iguales esencialmente. Respecto a lo que convendría inferir que debemos disponer de libertad incluso para errar, pues del yerro se aprende. De la mentira no.

Si algo resulta patético de la Transición española no es lo que fue, sino lo que representa. El vaho de las mentiras que se vierten sobre ella, lejos de dignificarla, empaña su virtud y su hedor contamina la atmósfera sobre la que debe edificarse su reforma, el nuevo régimen, la segunda Transición. Y en todo cuerpo contaminado, el germen de la corrupción política se convierte en hegemónico.

Argumentar que en el albor de la vigencia de la Constitución del 78 no se disponía de información suficiente para saber qué resultados podían obtenerse de las reglas de juego aprobadas –¿Qué es una Constitución sino la forma en que se consiente y regula el poder?- pudo ser una excusa si nos proponemos, como amnésicos practicantes, olvidar el papel que juega el conocimiento de la Historia y del Derecho comparado. Pero hoy hay algo más en juego que el prestigio de los “padres fundadores”. Las nuevas generaciones de españoles necesitan saber que la Constitución española portaba un germen letal que hoy, aunque evidente para una minoría cultivada, resulta todavía inaccesible para la gran mayoría, que demanda ingenuamente cambios de partidos sin preocuparse del régimen de poder que los sostiene. Ese germen es el de la partidocracia, o para ser más técnicos, el de la oligarquía de partidos.

Si en España el índice de corrupción política es tan exageradamente alto, no es debido a nuestra condición antropológica, ni a que el punto de fuga del panorama nacional esté puesto en África, como sugería Unamuno. Tampoco debemos esperar la conversión protestante de nuestras almas, como habría apuntado Weber, o a los efectos tardíos de varias décadas de verdadera instrucción pública, al estilo de lo que Condorcet postuló.

Si casi todo aquel que ha dispuesto de poder ha abusado de su situación de privilegio –se sepa ya o no-, es, sencillamente, porque ello ha sido posible, porque un sistema que no establece controles al poderoso, que no lo mira con el reojo de la desconfianza, promueve y promoverá la patología de la corrupción que desarrolla el germen letal de la partidocracia.

Sin la lección de transparencia que exige difundir cuáles fueron los errores cometidos, los ciudadanos no podrán saber que la única solución para el rescate de su cautiva libertad política radica en la modificación de la ley electoral para instaurar el diputado de distrito con revocatoria de mandato y la separación en origen del poder ejecutivo, legislativo y judicial.
@lorenzoabadia

No hay recuperación estructural en España: es sólo un espejismo
S. MCCOY El Confidencial  30 Abril  2015

Tal y como ha repetido hasta la saciedad el gobernador del BCE, sin reformas estructurales, la bonanza coyuntural de la que disfruta la economía española puede devenir en gatillazo

En 2011 llegó al poder Mariano Rajoy en plan 'salvador de la patria' tras unos últimos años de zapaterismo para olvidar.

Sus primeras decisiones llevaron a muchos españoles a aparcar enseguida esa etiqueta y tomar conciencia de que la crisis era estructural y que más les valía adecuarse pronto al nuevo escenario. Esa asunción por parte del sector privado de la realidad –y de su realidad, plagada de deudas– hundió consumo y empleo, precios y salarios, lo que permitió a España ganar competitividad y exportar más, siendo las ventas foráneas el asidero al que se agarró el PIB en los momentos más duros de la recesión.

Contribuyó también Mario Draghi con su archifamoso "whatever it takes", pronunciado en el verano de 2012, fórmula mágica para el adelgazamiento acelerado de una prima que había superado hacía tiempo el umbral de obesidad y cuyo peso vigilaban a diario los mercados financieros.

La conjunción de esos tres factores –crudo escenario, deflación y apoyo del comercio exterior– ayudó al Gobierno popular a estabilizar la situación. Más que recuperación, lo sucedido en nuestro país desde finales de 2013 hasta principios de este año ha sido una normalización estadística que ha ganado tracción últimamente gracias a factores circunstanciales caso de unos tipos de interés por los suelos, del hundimiento de los costes de aprovisionamiento energético o de la debilidad del euro, elementos que permiten liberar renta disponible –menor coste de la deuda y de la gasolina– y mantener la alegría en las exportaciones.

Sin embargo, tal y como ha repetido hasta la saciedad el gobernador del BCE, sin reformas estructurales, esa bonanza coyuntural puede devenir en gatillazo. Receta necesaria para apuntalar una ‘recuperación’ donde las ramas de los datos más recientes (chart de la izquierda) impiden ver el bosque de dónde nos encontramos realmente (gráfico de la derecha).

Y eso es, precisamente, lo que ha faltado: cambios de calado debido a la negligencia inicial, la complacencia intermedia y la parálisis electoral final del Ejecutivo español. Se han hecho avances, cierto. Pero quedan muy lejos de lo que nuestra política y nuestra economía necesitaban. De hecho, incluso las buenas noticias, como la mejora reciente en la creación de empleo, tienen su lado perverso: se sigue produciendo en sectores de escaso valor añadido y por motivos que son de corto plazo caso de la construcción (reactivación de la actividad por parte de la banca para liberar provisiones) o el turismo (donde al abaratamiento vía divisa de nuestra oferta se une la crisis que afecta a numerosos destinos alternativos del arco mediterráneo).

Hemos avanzado, pues, poco. No sólo nosotros, Europa en general. Y se ve incluso en los mercados financieros. Cualquier repunte nimio de euro o crudo es capaz de tumbar nuestras bolsas un 5% en dos sesiones. Pocos se creen que la bonanza reciente haya llegado para quedarse. No en vano, problemas como el envejecimiento demográfico o el excesivo peso de la deuda pública, por citar dos ejemplos, continúan agravándose sin que se perciba una voluntad de resolución por parte de los gobernantes comunitarios.

Es una pena, tal y como hemos comentado en algún que otro post reciente.

Porque la concentración de poder en el PP en esta legislatura para cumplir con el mandato implícito de cambio que encerraba su mayoría absoluta es irrepetible. Por tanto, lo que no se haya hecho ahora nos podemos olvidar que suceda en el futuro inmediato. Temas como el territorial, la Administración, el régimen de participación y representación, la justicia, la educación… seguirán empantanados en España per saecula saeculorum. Al final, todos nos terminaremos lamentando.

Una gran oportunidad perdida probablemente de carácter irrepetible.
El juicio de la historia al candidato Rajoy va a ser terrible

Las contagiosas pulsiones totalitarias de Podemos
EDITORIAL Libertad Digital  30 Abril  2015

Aunque a los dirigentes de Podemos ya no les dé por cantar en público La Internacional puño en alto y ondeando el retrato de Lenin junto a la hoz y el martillo, las pulsiones totalitarias de este nuevo partido comunista están quedando cada día más en evidencia. Si la semana pasada anunciaban medidas tales como la creación de una policía secreta financiera al servicio del Gobierno y nutrida de soplones anónimos o la expropiación de viviendas vacías, esta semana proponen acabar con la inviolabilidad del domicilio de las personas jurídicas. Eso, por no hablar de su menos liberticida y voraz política fiscal.

Es evidente que la inviolabilidad del domicilio es un principio sagrado que, en una sociedad libre, sólo puede suspender una orden judicial, con independencia de que ese domicilio esté o no vacío o sea propiedad de una persona física o jurídica. Con todo, tampoco debería sorprender que los comunistas propongan políticas propias de los regímenes que imperaban al otro lado del Telón de Acero y que todavía están vigentes en países como Cuba o Venezuela.

Más preocupante es que esta formación arrastre a las demás por la senda del intervencionismo y del estatismo. La semana pasada expresamos nuestra decepción por el hecho de que Ciudadanos, un partido regeneracionista que supuestamente pretende ser una alternativa liberal al desnortado PP, respalde unos impuestos tan injustos y hostiles a la propiedad como los de Sucesiones y Patrimonio. También hemos denunciado en innumerables ocasiones el lamentable intento del PSOE de competir por la izquierda con Podemos. En cuanto al PP, bajo cuyas siglas parecería haber transcurrido la tercera legislatura de Zapatero, su más reciente contribución a este decepcionante espectáculo es sancionar a los medios de comunicación que publiquen filtraciones judiciales.

Es evidente que hay que garantizar la confidencialidad de algunas actuaciones judiciales y que se debe respetar el principio procesal del secreto de sumario. Pero la sanción debe recaer sobre el funcionario que lo vulnera, no sobre el medio de comunicación que lo publica. La jurisprudencia es muy clara a la hora de advertir que el secreto de sumario no debe conculcar la libertad de expresión y el derecho a la información.

Se dirá que esta última propuesta del PP, que en modo alguno sería equiparable a las de Podemos y ni siquiera es peor que muchas de las que ha llevado a la práctica este irreconocible Partido Popular, no es más que un globo sonda, una propuesta de debate o incluso una forma de disimular lo poco cuidadoso que ha sido el propio Ejecutivo de Rajoy a la hora de respetar la confidencialidad de las investigaciones en un caso tan reciente como el que afecta a Rodrigo Rato. Seguramente así será; sea como fuere, esta propuesta del PP en nada contribuye a superar el lamentable espectáculo que están dando los partidos en lo relacionado con la defensa de las libertades y los derechos de los ciudadanos.

Libertad de educación ya
ALMUDENA NEGRO www.gaceta.es  30 Abril  2015

Esquizofrenia política. Elegir la lengua, por eso de que estamos en contra del nacionalismo, pero no el modelo educativo, por eso de que somos socialdemócratas.

Declaraba esta pasada semana Albert Rivera, conocido y valiente defensor de la libertad de los padres de elegir la lengua en que quieren escolarizar a sus hijos, que su partido está en contra de financiar con dinero público –o sea, con el dinero saqueado a los padres vía impuestos- los colegios concertados sólo de niños o sólo de niñas. Colegios de los que dicen los de la ceguera ideológica y la manipulación del lenguaje que segregan, como si constituyeran una suerte de apartheid.

Es decir, Albert Rivera pretende imponer a los padres de esos niños su modelo educativo. Esquizofrenia política. Elegir la lengua, por eso de que estamos en contra del nacionalismo, pero no el modelo educativo, por eso de que somos socialdemócratas. Como si los padres los niños de estos colegios no pagasen impuestos igual que él. Como si él supiera mejor que ellos qué necesitan sus pequeños. Como si todo nacionalismo no deviniera en socialismo y todo socialismo no deviniera en nacionalismo. El colectivismo, es el colectivismo.

El problema de la libertad de educación, como en general lo es de la libertad, es que se cree o no se cree en ella. No caben medias tintas. Empero, no son pocos quienes dicen defender tal cuestión pero luego se oponen, cosas de la mentalidad estatista, a que los padres puedan, por ejemplo, educar a sus hijos en casa, como sucede en otros países, en donde el Homeschooling no sólo está permitido, sino que las universidades más prestigiosas –porque allí hay universidades de prestigio- reservan plazas para los homeschoolers por llegar a sus aulas con más nivel que los niños que han acudido a la enseñanza reglada.

En España, en donde la enseñanza oficial es entre mala y peor, han surgido en los últimos tiempos iniciativas de defensa cheque escolar, que es una vía hacia la libertad de elección de los padres o la Plataforma por la Libertad Educativa, de la cual participa la conocida activista Laura Mascaró, que defiende tanto el homeschooling como el flexischooling. Modelos que yo no elegiría para mis hijos, como tampoco lo haría con la educación diferenciada. Pero no consiento que ningún político nos robe, “por nuestro bien” el derecho a elegirlos. A ser libres.

Ni una ni otra propuesta cuentan con el apoyo de Ciudadanos, entregados como están los naranjas al consenso socialdemócrata, del cual aspiran a convertirse en el gran partido, sustituyendo así a PP y PSOE. La libertad educativa no está de moda.

Libertad de los padres de elegir la lengua en que quieren escolarizar a sus hijos
Nota del Editor  30 Abril  2015

A "Ciudadanos" le resbalan los derehos lingüísticos de los español hablantes en Cataluña. Cualquier español hablante es un ciudadano desposeído de todos sus derechos políticos y sociales en todas las regiones donde el español es lengua impropia. Y "Ciudadanos" habla la lengua regional en Cataluña y es del todo probable que hable la lengua regional en las demás regiones donde se ejerce la xenofobia contra los español hablantes.

Rivera, Ciudadanos y la mala educación
 www.gaceta.es  30 Abril  2015

Albert Rivera antepone lo políticamente correcto a la evidencia pedagógica, el arbitrio del Estado a la libertad de los ciudadanos, su propia ideología al derecho objetivo de los españoles. Rivera no ha entendido nada.

¿Deben seguir recibiendo subvenciones las escuelas que segregan a los alumnos por sexo?, preguntan a Albert Rivera en “El Periódico de Catalunya”. “No. Que se lo pague cada uno”, contesta el líder de Ciudadanos. ¿Albert Rivera es realmente consciente de lo que ha dicho?

La educación es un derecho de las familias: lo es de los niños y, vicariamente, de los padres. No es un derecho del Estado. Tampoco un deber del poder público. El deber del Estado es poner los medios para que los ciudadanos puedan ejercer ese derecho allá donde no puedan hacerlo por sus propios medios. Pese a ello, Albert Rivera propone excluir de ese derecho a las familias que opten por la educación diferenciada.

La educación diferenciada no es una educación discriminatoria. La educación diferenciada consiste en adecuar la enseñanza al sexo de los alumnos, chicos o chicas, en función de sus necesidades específicas. La diferencia de maduración psicológica entre chicos y chicas es una evidencia científica; lo es de manera especial en ciertas edades, notablemente a partir de la pubertad. Por eso hay quien considera la educación diferenciada más eficaz, más justa, más pedagógica. Puede optarse por ella o no; en cualquier caso, es una elección perfectamente razonable y no se basa en una discriminación negativa, sino todo lo contrario. Así lo han reconocido reiteradas veces los tribunales en España. Pese a ello, Albert Rivera quiere sacar la educación diferenciada del sistema de conciertos. “Que se lo paguen ellos”. ¿Por qué?

Nosotros ya nos lo pagamos: los que optan por la educación diferenciada y los que no, todos contribuimos con nuestros impuestos a sostener el sistema de enseñanza pública. Los colegios públicos y el régimen de conciertos no se financian con fondos caídos del cielo: se sufragan con el dinero que el Estado nos quita todos los meses de nuestro sueldo y todos los años de nuestra renta personal. Los ciudadanos entregamos ese dinero al Estado para que éste gestione nuestros derechos, incluido el de la educación. El dinero es nuestro. El derecho a la educación, también. Lo que venimos recibiendo a cambio, en los últimos treinta años, es un sistema de enseñanza calamitoso. Por culpa de unos políticos que han hecho de la enseñanza pública un cortijo de ineptos.

Albert Rivera se retrata y retrata a Ciudadanos. Rivera antepone lo políticamente correcto –esto es, una superstición- a la evidencia pedagógica. Rivera antepone el arbitrio del Estado –esto es, la autoridad coercitiva- a la libertad de los ciudadanos. Rivera antepone su propia ideología –es decir, una opción personal- al derecho objetivo de todos y cada uno de los españoles. Rivera no ha entendido nada.

¿Por qué no Goytisolo?
Jesús Laínz Libertad Digital  30 Abril  2015

"Por mí la patria puede irse a la mierda cuando se está hablando de literatura". Éste fue el contundente argumento con el que el muy monárquico y muy reaccionario León Daudet respondió a sus colegas de la Academia Goncourt que se opusieron a premiar en 1932 el Viaje al fin de la noche del joven Louis-Ferdinand Céline por considerarlo antimilitarista, pacifista, nihilista, grosero y, textualmente, por sus "ataques abominables contra la patria".

Hermoso ejemplo, el de Daudet, lamentablemente poco seguido. Por ejemplo, hace algunos años se editó una recopilación de relatos de Kipling, el autor de cuya introducción no pudo evitar el juicio moral que inevitablemente surge de la superioridad. Para resumir: si bien Kipling es admirable desde el punto de vista literario, desde el moral es reprobable debido a su imperialismo y su supremacismo blanco. Y lamentaba el comentarista que a principios del siglo XX hubiera que ser "muy de derechas" para poder ser premiado con el Nobel de Literatura. En el caso de que fuese cierto, lo cual no parece encajar del todo con, entre otros, Anatole France, Romain Rolland o Bernard Shaw, habría sido efectivamente lamentable, pero eso no elimina el hecho de que algunas décadas después para recibir dicho premio quizá haya que ser muy de izquierdas. Un solo ejemplo: el escasamente católico Graham Greene se quedó sin el Nobel por ser considerado demasiado católico por parte de los miembros del jurado. Ambas posturas, desde la izquierda o desde la derecha, no son más que la torpeza ideológica que menosprecia la valía literaria de un autor a causa de sus opiniones políticas, cuando la política no debería tener nada que ver con la literatura, ni para bien ni para mal. Bien claro lo tuvo León Daudet, el ogro reaccionario. Por el contrario, por aquellos mismos años el comunista inglés Edward Upward sentenciaba que "la crítica literaria que aspira a ser marxista debe proclamar a los cuatro vientos que ningún libro escrito en la actualidad puede ser bueno a menos que esté escrito desde un punto de vista marxista o cercano al marxismo".

Ésta es la clave de la cuestión. ¿Qué tiene que ver el marxismo –o el capitalismo, o el fascismo, o el liberalismo– con lo literario? Evidentemente nada, sobre todo cuando se trata de novela o poesía. Otra cosa sucede cuando se trata del género ensayístico, evidentemente destinado a saltar los lindes literarios para entrar en el dominio de lo ideológico y lo político.

Y aquí es donde se ubica el problema de la concesión del Premio Cervantes a Juan Goytisolo. Sobre su dimensión literaria, doctores tiene la Iglesia. Por el contrario, es su dimensión ideológica la que parece que tendría que encajar mal con un premio otorgado, al menos indirectamente, por el gobierno de la nación. Y por un gobierno no precisamente de la hispanófoba y separatófila izquierda que padecemos, tirando por lo bajo, desde la posguerra, sino de eso que se supone –discúlpenme la carcajada– que es la derecha, esa derecha siempre dispuesta a cualquier indignidad para hacerse perdonar sus pecados, reales o ficticios. Aunque lo que consiga con ello de los guardianes de la ortodoxia progresista no sea su aprobación, sino el aumento de su desprecio.

Porque la obra de Goytisolo probablemente sea el más depurado ejemplo de hispanofobia de toda la literatura española, y en ella no falta ninguno de los tópicos negrolegendarios que proclaman que la historia de España es un horror sin fin y su realidad actual, la lamentable consecuencia. Su Reivindicación del conde Don Julián quizá sea el mejor compendio de auto-odio jamás salido de la pluma de un escritor español, con permiso de su compañero de viaje ideológico izquierdista e islamófilo Antonio Gala, quien tampoco ha ahorrado maldiciones, tanto en sus escritos como en sus declaraciones, a la patria que le ha tocado en suerte.

Pero las opiniones son libres, e incluso dignas de admiración, aun cuando no se compartan, si están gallardamente expresadas. Por eso el principal reproche que quizá debiera hacerse a Goytisolo es su incoherencia, pues no ha quedado demasiado elegante que, después de haber proclamado estar dispuesto a firmar ante notario su decisión de no aceptar nunca el premio Cervantes ni ningún otro premio nacional, haya accedido a ser condecorado por el rey de su odiada España y, por supuesto, a embolsarse la jugosa remuneración.

Quienes, por el contrario, no han pecado de incoherentes han sido los gobernantes que han concedido el premio que lleva el nombre del manco de Lepanto al autor de estas palabras puestas en boca del traidor Don Julián: "A mí, guerreros del Islam, beduinos del desierto, árabes instintivos y bruscos: os ofrezco mi país, entrad en sus campos, sus ciudades, sus tesoros, sus vírgenes os pertenecen…". Etcétera.

Porque ni en sus medidas inmigratorias, ni en las culturales, ni en las educativas, ni en las de natalidad, ni en las de fronteras, ni en las de política exterior, ni en las policiales, ni en las militares, ni en campo alguno de eso que, con minúscula o con mayúscula, se llama política, este gobierno ha dado la menor señal de enterarse de lo que le espera a España, al igual que al resto de Europa, en el inmediato futuro. Como una imagen vale más que mil palabras, recuérdese simplemente a esos infortunados cristianos arrojados al mar por sus compañeros musulmanes de patera. Pues sólo éstos tienen derecho a heredar Europa, tanto por su virilidad como por nuestra impotencia.

¡Merecido premio, el de Goytisolo, vive Alá!
Por heraldo del mañana.

Libia y la invasión migratoria a Europa
ERNESTO MILÁ Minuto Digital  30 Abril  2015

El gobierno italiano de izquierda presidido por Matteo Renzi del Partido Democrático es el eslabón más débil del norte del Mediterráneo. Con una orientación “soft” similar al antiguo zapaterismo español, el gobierno italiano ha “rescatado” a 150.000 inmigrantes del mar en apenas un año, la mayoría procedentes de Libia. Se calcula que han muerto en la aventura en torno a otros 2.000 inmigrantes más. Y es que la debilidad mata. Si la UE hubiera asumido una política de contención de la inmigración no se vería lastrada por cientos de miles de inmigrantes superfluos cuya única función es disminuir el valor de los salarios, y tampoco habrían fallecido miles de personas en la aventura de cruzar el Mediterráneo. Veamos la génesis del conflicto.

Libia: una nación y un Estado evaporados
La fatalidad ha hecho coincidir en una especie de “tormenta perfecta” tres elementos: la volatilización del Estado Libio, la aglomeración en aquel país de decenas de miles de personas que aspiran dejar atrás los focos de tensión de Oriente Medio y la presencia en el poder de un gobierno timorato y de izquierdas en Italia absolutamente incapaz de contener una riada migratoria que supera con mucho la que España ha venido soportando desde 1996. La convergencia de estos tres elementos está en el origen de la inflación de muertes que se están produciendo en las costas del sur de Italia.

¿Quién está llegando? Por una parte subsaharianos que quieren llegar a los escaparates de consumo occidentales y que se hacen eco de la imagen de “Europa tierra donde todo se regala” que les han pintado sus paisanos residentes en el viejo continente. De otro, gentes que huyen de los conflictos del Próximo y Medio Oriente, sirios, kurdos, iraquíes, palestinos, y especialmente libios en el momento actual, familias enteras que vienen a Europa convencidos de que se vive mejor en los centros de internamiento para inmigrantes ilegales que en la calle en libertad en sus países de origen. Y, finalmente, islamistas radicales que aspiran a llevar la yihad a Europa o que dan por acabado su compromiso con la “guerra santa” y quieren empezar de cero una vida nueva. A estos grupos pertenecen los inmigrantes musulmanes que arrojaron por la borda a 12 inmigrantes por el mero hecho de que eran cristianos… No es, en cualquier caso, la inmigración que Europa necesita.

No es que se trate de una “conspiración”, es que la evaporación del Estado Libio facilita las bases en el Sur del Mediterráneo para el “corredor migratorio” hacia Europa. Y, a todo esto, ¿Qué ha ocurrido en Libia en los últimos cuatro años?

La guerra civil libia prosigue en 2015
Vale la pena recordar la película de los hechos. En febrero de 2011, en Bengasi y en otras ciudades del país se produjeron insurrecciones que desembocaron en ocho meses de conflicto, al término de los cuáles se desplomó el régimen del coronel Mohamar El Gadafi. Desde el origen del régimen de Gadafi a principios de los años 70, aquel país había visto reforzada su identidad nacional. Fue, a partir de ese momento, cuando “Libia” empezó a existir como nación. El régimen de Gadafi dotó de una mínima “conciencia nacional” a un territorio del Magreb que nunca había tenido la idea de pertenecer a un mismo Estado. El hundimiento del régimen libio entrañó, no solamente la desaparición del último líder panarabista, sino también y sobre todo la evaporación de esa “conciencia nacional” y, con ella del mismo Estado. Lo que existe hoy en Libia –tal como podía preverse desde el inicio de las llamadas “revoluciones verdes”– era la sustitución de una dictadura por el caos y la guerra entre facciones rivales.

Cuando se iniciaron los incidentes en Bengasi que culminaron en la guerra civil (que todavía se prolonga), el único objetivo que guiaba a las distintas acciones insurgentes era la oposición a Gadafi. Caído éste, se evidenció que no había ni rastro de “oposición democrática”, ni objetivos nacionales, ni siquiera interés en lo que podía ocurrir después. En el lugar del Estado aparecieron entidades tribales o fracciones religiosas, todas ellas armadas y disponiendo de milicias que campaban libremente sin que ninguna sombra de poder pudiera disciplinarlas.

El país de las cien fracciones
Obviamente, la “revolución” no estalló espontáneamente y, sin duda, la intervención de la OTAN y, especialmente de Sarkozy, constituyó un nuevo error de cálculo en las políticas “occidentalistas” hacia el mundo árabe. Lo que determinó la caída de Gadafi fue, esencialmente, el haberse querido mantener equidistante entre los EEUU y Rusia, a diferencia del régimen sirio que se ha apoyado en Rusia para su lucha contra la insurgencia islamistas en su territorio. A la hora de la verdad, el gobierno ruso se desentendió del destino de aquel que había rechazado su mano tendida antes del conflicto. El nacionalismo de Gadafi fue su tumba.

Hoy nadie gobierna en libia. La existencia de un Congreso Nacional General, el parlamento elegido el 6 de julio de 2012 es tan solo nominal. Existen decenas de fracciones, cada una con pequeñas milicias armadas de entre 250 y 500 hombres, en pugna por el control de los puertos y de las fronteras, de las calles y plazas de las ciudades, aeropuertos, y de los campos petroleros o de las carreteras que conducen a los puertos.

A groso modo, este enjambre de grupos puede ordenarse en dos fracciones: los “laicos” y los “islamistas”. La primera está formada por antiguos funcionarios del gobierno de Gadafi y por oficiales que desertaron en los primeros momentos de la guerra civil. La segunda está compuesta por todos los grupos partidarios de instaurar la sharia inmediatamente. Y luego cabría hablar de poblaciones de origen beduino, débilmente islamizadas, que actúan por su cuenta con cierta propensión a aliarse con clanes “laicos”.

En los pequeños pueblos, las rivalidades son siempre con la tribu vecina, pero en las grandes ciudades que registraron, desde el inicio del régimen de Gadafi, llegada masiva de población procedente de la periferia del país, se han acumulado gentes de orígenes muy diversos que no han roto todavía con sus tribus de origen y que constituyen fracciones rivales dentro de los barrios, especialmente en Bengasi, aumentando todavía más la sensación de caos.
El general Haftar y los islamistas

La lucha contra los islamistas corre a cargo en este momento del general Jalifa Haftar, un ex oficial de Gadafi que desertó en 1983 para exiliarse en EEUU, regresando en 2011 como “hombre de confianza” del Departamento de Estado. En mayo de 2014, Haftar pasó a la ofensiva con la llamada “Operación Al Karama” (Dignidad) para erradicar a los islamistas. La primera acción fue el bombardeo de las posiciones de las distintas fracciones musulmanas en Bengasi. La élite de su ejército está formada también por antiguos oficiales desertores del régimen de Gadafi y brigadas reclutadas entre las tribus saadíes (beduinas) y los autonomistas de la Cirenaica.

De la misma forma que en 2011, existió una unidad coyuntural para derrocar a Gadafi, ahora Haftar (y sus patrones del Departamento de Estado) intentan consolidar una inestable coalición de milicias “laicas” que oponer a los grupos islamistas que, por su parte, también intentan concluir una coalición, Amanecer de Libia con fuertes puntos de apoyo… ¡en las zonas de las que parten las pateras hacia el Lampedusa, Pantelaria, Sicilia y el sur de Italia! Concretamente, la parte noroeste del país (Trípoli, Mistara, Zuara, Zauiya, Homs), son zonas de enfrentamiento al igual que la costa central, desde Misrata hasta Bangasi en todo lo que constituye el Golfo de Sirte.

Es evidente que en estas zonas embarcan solamente quienes son “aprobados” por los “señores de la guerra” locales y, si tenemos en cuenta que amplias franjas de la costa están controladas por islamistas entonces puede entenderse la inquietud que ha aparecido entre el gobierno italiano sobre el “material humano” que va llegando y el pánico que se ha apoderado al saber que los islamistas llegan a cobrar el “peaje” para el embarque a cristianos… que luego (como si se tratara de una “ley de fugas” o como un remedo del episodio del “Túnel de Usera” durante la guerra civil española) los arrojan al mar por otros islamistas…

Libia: un país, dos gobiernos
Tal como podía esperarse en 2011, la “democracia” no ha aportado nada. En las elecciones que tuvieron lugar el 25 de junio de 2014 (casualmente poco después del inicio de la ofensiva del general Haftar) apenas votó el 18% del censo electoral (incluidos los falsos y los electores que votaron varias veces). Las elecciones fraudulentas dieron lugar a un parlamento que no representaba a nadie… y que se instaló en Tobruck, feudo del general Haftar. Al inaugurarse las sesiones de este parlamento de ficción, un 30% de los diputados ni siquiera se dignó asistir.

Mientras, este remedo de organismo representativo elegía como “jefe de gobierno” a un títere del general Haftar, la coalición islamista Amanecer de Libia, reunida en Trípoli el pasado agosto de 2014 designó a su propio “gobierno de salvación nacional”. Hoy, Libia es el “país de los dos gobiernos y los cientos de fracciones”.

Desde el inicio de la segunda fase de la guerra civil (agosto de 2014) se han producido más de 7.000 muertos. Los frentes están mal definidos (se lucha en barrios e incluso dentro de bloques de viviendas) y el número de desplazados se eleva a medio millón… una parte importante de los cuales ven en Europa su tabla de salvación.

En cuanto a la Organización del Estado Islámico (OEI), los yihadistas libios que fueron a combatir en sus filas en Siria y que retornaron al iniciarse la ofensiva del general Haftar, han tomado el control del puerto de Derna (en el noreste del país, próximo a la frontera con Egipto) imponiéndose sin muchas dificultades sobre las fracciones islamistas locales y extienden su influencia sobre Sirte. La OEI ha sabido imponerse y sobrevivir en el clima de guerra civil.

Errores europeos y “principio de prudencia”
Es fácil intuir que Libia se ha convertido –gracias a la inconsciencia del Departamento de Estado, a los informes erróneos de la CIA sobre las posibilidades de instaurar una democracia en aquel país, a las ambiciones seudo-napoleónicas de Sarkozy y a la incapacidad de la OTAN– en un país en la que ninguna fracción, ni islamistas, ni laicos, puede triunfar sobre la otra, pero tampoco pueden pactar una paz después de lo ocurrido en los últimos cuatro años. Así mismo, una intervención extranjera en un país con las características de Libia (desierto inmenso y aglomeraciones urbanas en la costa) es impensable y contribuiría a agravar la situación. Y lo que es peor: el avispero libio se está extendiendo a todo el Magreb. El 15 de febrero la aviación egipcia bombardeó las posiciones de la OEI y el 5 de marzo pasado, el general Haftar y su gobierno fueron reconocidos por Marruecos… generando la ira de los islamistas locales. Esto sólo ha hecho que empezar.

El gobierno italiano –de acrisolado “humanismo” y debilidad demostrada– debe irse preparando para acoger a decenas de miles de nuevos inmigrantes que afluirán en oleadas mientras Europa se niega a aprobar una política de contención decidida de la inmigración. Libia es víctima de los errores políticos de “Occidente”… pero Europa no puede abrir las puertas al aluvión de desplazados que ha generado una guerra civil desencadenada por los EEUU, Sarkozy y la OTAN. Así pues, lo primero que debería dirimir el Parlament Europeo son los niveles de responsabilidad del Sarkozy y de la OTAN y luego… cerrar fronteras. La crisis libia no se resolverá admitiendo 500.000 inmigrantes procedentes de aquel país en Europa, lo único que se logrará es que entre tanta inmigración se filtren yihadistas de la OEI y extender –aún más– el problema a Europa. El “principio de prudencia” indica la política a seguir… A fin de cuentas, los errores los han cometido gobiernos europeos, pero desde el punto de vista de Europa, de lo que se trata ahora es de proteger a la población europea.

El nacionalismo omnívoro
Joan Ferran Jueves. Cronica Global  30 Abril  2015

La voracidad de los nacionalistas es inconmensurable. La reinterpretación sesgada que practican de la historia –con el objetivo de justificar su discurso del presente- roza el escándalo. A esta ceremonia del engaño y la confusión se han prestado un buen número de escribas a sueldo y un puñado de aficionados a la agit-prop independentista. Entre estos últimos prima lo emocional sobre el rigor científico, el sentimiento sobre el razonamiento. Ya lo advirtió en su día el catedrático de Historia Moderna, Ucelay Da Cal, cuando dijo: 'Aquí parece que lo único que interesa es que se confirme lo que se tenía en la cabeza…Es necesaria una desideologización de la historia'.

Pues bien, hace pocos días un buen amigo me hizo llegar el programa de unas jornadas de debate en las que se trazaba un paralelismo entre el movimiento libertario y el nacionalismo secesionista. Mi colega incluía en su nota una fotografía del evento en la que se mostraba una bandera estelada, supuestamente anarquista, en la que el triángulo azul era sustituido por otro en negro con una estrella roja de doce puntas en su interior. No me causó sorpresa. A veces he llegado a pensar que la espiral de silencio que impera en algunos ámbitos de este país nos ha hecho insensibles ante los dislates del nacionalismo. Aquí un hooligan organiza, con dinero público, un seminario que lleva por título 'España contra Cataluña' y no pasa nada. Aquí se convierte una guerra de sucesión en una de secesión y tan tranquilos… El colmo del oportunismo histórico lo hemos observado recientemente en la interpretación, descontextualizada, de las ideas y palabras de diferentes líderes libertarios. A ojos de los hooligans nacionalistas aquellos próceres de la divina acracia fueron, en su época, soberanistas declarados. Nada más lejos de la realidad. Permítame, al respecto, que de la mano de la hemeroteca recupere un texto firmado por Joan Peiró. El escrito fue publicado en Solidaridad Obrera, el 5 de mayo de 1931 Considero que nos permitirá salir de dudas y desmontar el intento de instrumentalizar el movimiento libertario por parte de algún nacionalista sin escrúpulos. Bajo el título: 'El Nacionalismo y la libertad de los pueblos' la 'Soli' publicó: "La línea divisoria que separa el nacionalismo del federalismo y de la libertad basada en la solidaridad universal entre los pueblos, es el fundamento de los principios de la CNT frente el balbuceante separatismo catalán".

Más adelante añadía: "La lengua, la cultura, las tradiciones y ni aun la diferencia de razas no son para nosotros motivo para dividir a los hombres con el artificio de las fronteras… y este delirio de grandezas y este egoísmo, sazonado con el fanatismo por las fronteras podrían un día poner en peligro el mínimo de libertades individuales y colectivas conquistado con el esfuerzo de todos".

Por si fuera poco Joan Peiró completaba sus ideas con unas palabras que permiten un cierto paralelismo con el momento político actual: "Yo declaro serenamente que en el ciudadano Francesc Macià veo a la ecuanimidad y el espíritu liberal personificados… pero al lado de Macià veo la tétrica sombra del nacionalismo que jamás ha dejado de conjugar con el sentido reaccionario de la vida política de los pueblos, y veo a grandes legiones de burgueses que giran alrededor del separatismo y semejan enormes buitres en espera de hincar el pico en el proletariado catalán. Así acaban todos los nacionalismos".

A la vista de lo expuesto recomendaría a los escribas soberanistas un poco de rigor. Sé que el nacionalismo es omnívoro y desea devorarlo todo. Lo sé, pero ándense con cuidado. No todo es digerible. La bandera rojinegra se les puede indigestar. Es internacionalista, no entiende de patrias, ni de dioses, ni tribunos.

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Privilegios territoriales
ALEIX VIDAL-QUADRAS www.gaceta.es  30 Abril  2015

Además de injustificables, ni siquiera han conseguido el objetivo que se perseguía al otorgarlos.

Ha causado considerable alarma en los círculos nacionalistas vascos el replanteamiento por parte de los partidos emergentes del sistema de financiación especial del que goza su Comunidad Autónoma. En España, a diferencia de lo que sucede en los Estados federales, no todas las entidades territoriales sub-estatales reciben los recursos que alimentan su presupuesto de forma homogénea. Existen dos Comunidades, el País Vasco y Navarra, que se benefician de un trato específico y diferenciado del resto. Recaudan y gestionan todos los impuestos y una vez tienen el dinero en sus arcas entregan al Estado una cantidad periódicamente negociada con el Gobierno central para contribuir a lo que en un inmueble de propiedad horizontal serían los "gastos de comunidad", en este caso defensa, política exterior y justicia. En todo lo que les queda después de satisfecha esta cuota disponen como les place de lo que sale del bolsillo de los contribuyentes. El resultado práctico de esta singularidad fiscal es que los vascos disfrutan de una cantidad de euros por habitante de sus tres provincias netamente superior a la que está al alcance de andaluces, extremeños, catalanes, gallegos, aragoneses y demás españoles de a pie. Esta ventaja, consagrada constitucionalmente en 1978, obedece, como es bien conocido, a antecedentes históricos, es decir, a derechos procedentes de épocas pasadas en las que imperaba una concepción distinta de la igualdad y la solidaridad.

En pura lógica, el llamado cupo vasco no se sostiene y en cuanto a su legitimación histórica, si lo que se consideraba apropiado y justo en siglos remotos es una buena base para las normas de hoy, regresemos alegremente a la monarquía absoluta, a la Inquisición y al sometimiento de la mujer a su marido. La verdadera razón para mantener este anacronismo ofensivo no es otra que el deseo de pacificar las reivindicaciones separatistas vascas tirando de chequera, algo así como: "Queridos nacionalistas euskéricos, no sólo os damos lengua oficial, amplias competencias legislativas y ejecutivas e intenso reconocimiento simbólico, sino que os regalamos sacos llenos de billetes en detrimento del conjunto nacional para vuestro goce y disfrute. A cambio de tales prebendas, a las que diremos que tenéis derecho por ser una raza superior y elegida que viene inalterada y pura de los primeros vagidos de la Humanidad, vosotros os portaréis bien, respetaréis esta Constitución que tanto os favorece y os olvidaréis de vuestros sueños independentistas". Este fue el trato que una parte, el Estado español, ha cumplido con creces y que la otra, los nacionalistas vascos, se han pasado por el arco del triunfo. No han cesado ni un minuto de plantear cosas imposibles e inconstitucionales y, en su versión asesina, han matado, torturado y destruido durante cincuenta años, sin democracia y con democracia, hasta que, ahítos de sangre inocente, han decidido que temporalmente dejarían de disparar a la gente en la nuca y de poner bombas para ser alcaldes, diputados en el Congreso y junteros forales porque, al fin y al cabo, la actividad criminal es muy fatigosa y hasta las hienas merecen un descanso.

Por consiguiente, el hecho de que Ciudadanos y Podemos descubran que el Concierto vasco es un absurdo infumable y que convendría revisarlo no es nada extraño. Cuando llega una mirada nueva y virgen sobre los viejos problemas, resulta natural que surjan soluciones simples y evidentes, por ejemplo, la derogación de unos privilegios que, además de injustificables, ni siquiera han conseguido el objetivo que se perseguía al otorgarlos.

Por qué un Estado es indivisible
Jesús Royo Arpón Lingüista www.lavozlibre.com  30 Abril  2015

Los Estados son indivisibles. Todos. Luego de hecho se dividen, algunos por las buenas (Chequia y Eslovaquia, la Unión Soviética...) y los más por las malas (Irlanda, Noruega, Bangladés, Yugoslavia, Timor Leste, Kosovo, Sudán). Sí, los Estados se dividen de hecho, pero todos se definen indivisibles en sus Constituciones. Incluso Cataluña sería indivisible, según la esotérica Constitución del inefable juez Vidal, ya que “se compromete a mantener los actuales límites territoriales”. No a la autodeterminación del Empordà, ni de las taurófilas Terres de l’Ebre, ni del Bajo Llobregat. Ni siquiera del “heterófono” val d’Aran, que según otro inefable, Xirinacs, pertenece los “países Occitanos”.

Los Estados son indivisibles, por la sencilla razón de que si fueran divisibles dejaría de haber estados. Estaríamos en guerra permanente, por razones reales o inventadas, dividiéndonos y subdividiéndonos hasta el paroxismo, y provocando secesiones cada Estado en el Estado vecino, para debilitarlo. Un caos. Sería la “versión global” de la República federal española de 1868 –la Gloriosa- que acabó en el cantonalismo de “Viva Cartagena”. China, por ejemplo, alberga más de 50 naciones étnicas reconocidas: ¿pasaría a ser 50 Estados? Y la India tiene 1652 lenguas, de las que 67 se enseñan en la escuela, y 15 de ellas son oficiales. En Nigeria se hablan más de 500 lenguas, que corresponden a 250 grupos étnicos. Los sociólogos hablan de 10.000 etnias existentes en todo el mundo. ¿Cada una un Estado? El mapa “independentista” de Europa [que mostramos arriba] es tremebundo. El planeta indepe sería el paraíso de las mafias y los mercenarios. Y los derechos humanos serían, en el mejor de los casos, un bello recuerdo.

La secesión que propone Mas solo puede conseguirse de dos maneras: a) por las malas, mediante una guerra de Cataluña contra España (que al final sería guerra entre catalanes, claro), o b) por las buenas: modificar la Constitución y celebrar un referéndum en toda España, y ganarlo. Otro camino no hay. No lo hay. Y mienten los que dicen que “ara és l’hora”. Mienten con toda su boca.

En conclusión: quizá sean injustos los estados tal como están, pero mucho más injusta sería la aplicación del teórico “derecho de secesión” de las naciones culturales, étnicas, religiosas o lingüísticas. El “derecho a decidir” –o sea, la autodeterminación- no se aplica a las “naciones”: solo puede aplicarse a las colonias o a dictaduras opresoras. Nunca se ha admitido la secesión unilateral de un territorio de un estado democrático. Ya en 1970 U Thant, Secretario General de la ONU, afirmaba en una Asamblea histórica: “Con respecto a la cuestión de la secesión de una porción del territorio soberano de un Estado, las Naciones Unidas nunca han aceptado, no aceptan, y no creo que jamás acepten, el principio de secesión de una parte del territorio de cualquiera de sus Estados Miembros”. O sea que, nois, a convencer a toda España. O eso, o si no mejor pleguem.

Queremos imanes catalanes
Pablo Planas Libertad Digital  30 Abril  2015

A la progresía catalana le sulfura el olor a incienso y arde en deseos de alumbrar las ciudades con el fuego de las iglesias. Nada nuevo, retórica gruesa de comecuras y zampapercebes. La noticia es que ha logrado sumar a su cruzada balalaica a los nacionalistas, que más bien pecaban de meapilas y beatones. De nada ha servido que el abad de Montserrat, el inefable Josep Maria Soler, haya pedido la intercesión de la Moreneta para el proceso separatista. Los puentes entre el partido de Mas y Pujol y la Iglesia vaticana están rotos.

El cisma del president y la curia es un hecho indisimulable, tal como se pudo comprobar en el funeral de Estado en Barcelona por las víctimas del vuelo de Germanwings, una ceremonia que se celebró bajo el rito católico. El gobierno regional pretendía un acto ecuménico, algo a medio camino entre los castellers de la ANC, una exhibición de derviches giróvagos y la lectura de los versículos coránicos adecuados al caso. En el diseño nacionalista había un hueco hasta para la confesión pastafari.

El cardenal arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, no es precisamente tibio en política. Cojea de la pierna nacionalista en el malentendido vigente hasta ahora de que los escasos parroquianos son furibundos separatistas primero y romanos y apostólicos por añadidura. De hecho, los campanarios lucían banderas independentistas y hubo un año en el que doblaron a muerto a las 17 horas y 14 minutos del 11 de septiembre. Pero una cosa es meterse en política y otra aceptar que el imán de Tarrasa convierta la Sagrada Familia en la Gran Mezquita de Gaudí.

Martínez Sistach ha recibido la del pulpo y la del inglés por empeñarse en celebrar la Eucaristía en un país que a diferencia de Alemania no está dividido entre luteranos y católicos. Coincide el apaleamiento con una singular moción del Ayuntamiento de Hospitalet del Llobregat en repulsa del párroco de la popular barriada de Sanfeliu, el cura Custodio Ballester. Los comunistas, CiU y el PSC, que gobierna la ciudad, han pedido a la Fiscalía que lo investigue y al Arzobispado que lo depure. Se le acusa de haber organizado una procesión de Semana Santa en la que desfiló la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios. El texto municipal tacha al cura de "ultraderechista" y le imputa un atentado contra la convivencia, por permitir el uso de uniformes y armas en una "manifestación" y "actitudes que contribuyen reiteradamente a la crispación". Como es lógico, se pide su renuncia, el extrañamiento de la localidad y un severo correctivo para el capellán.

Mientras tanto, proliferan las mezquitas polvorín y los clérigos salafistas tienen a disposición las cámaras de TV3 para aclarar que lo suyo no es apología del terrorismo sino una interpretación lineal del Corán. En paralelo, el portavoz regional, Francesc Homs, sale en defensa de los imanes ante las críticas del PP y Colom, el contacto catalán con el islam, plantea construir una escuela de almuecines. El de Mataró todavía se debe de estar riendo de la ingenuidad del colega.

Sea como fuere, el nacionalismo catalán pasa de misas y se ha lanzado por frecuentar las mezquitas. Cuatrocientos mil votos están en el alero y el caladero magrebí es tan abundante que Forcadell promete papeles para todos. Al padre Ballester le van a dar candela, por cura y por español. Mas prefiere retratarse con los mulás. Volem imans catalans.

SORPRENDENTE GIRO PROGRESISTA
Rivera quiere liquidar el derecho constitucional a la libertad de educación
 www.gaceta.es 30 Abril  2015

Preguntado sobre el concierto de los colegios de educación diferenciada, el líder de Ciudadanos responde: "Que se lo pague cada uno".

"Que se lo pague cada uno". Es la frase decisiva con la que el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, sentencia en una entrevista concedida a El Periódico de Catalunya el eterno debate educación diferenciada -la que separa a niños y niñas-) sí, educación diferenciada no. La suya es la postura del no o, desde luego, del no con dinero público. En concreto, cuando se le pregunta si deben seguir recibiendo subvenciones las escuelas que segregan a los alumnos por sexo, el joven político señala que respeta mucho a quien confíe en otros métodos para educar a sus hijos, "pero que se lo pague cada uno. La educación de servicio público, la que pagamos todos, debe reflejar el modelo de la sociedad, en la que todos vivimos conjuntamente.”

En esta posición, el de Ciudadanos se alinea con la izquierda más radical, que ha perseguido siempre desde el poder estos conciertos educativos, tratando de imponer un modelo ideológico único en las escuelas.

Es el mismo argumento, el de Rivera, de quienes quieren aislar el castellano en Cataluña y apuestan por una educación pública en catalán y, quien quiera otra cosa, que se la pague. Pero, ¿se sostiene este argumento? Lo cierto es que la Declaración Universal de Derechos Humanos recoge, en el artículo 26, que "los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos”. En España, este reconocimiento se concreta en el artículo 27 de la Constitución, que establece que la educación básica es obligatoria y gratuita y que los poderes públicos deben garantizar "el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones". Con la ley en la mano, el Estado está obligado a ofrecer una eduación pública y gratuita, pero cómo ha de ser esa educación es un derecho que recae sobre los padres. De ahí que la Justicia española, ante la insistencia de los gobiernos de izquierda por erradicar este modelo, haya reconocido siempre la constitucionalidad de la educación diferenciada y la oportunidad de que el Estado la subvencione, siempre que ésta trate por igual a niños y niñas, tal como explica a Gaceta.es la Asociación Europea de Educación Diferenciada.

Ciudadanos, ¿de derechas?
Aunque dirigentes socialistas como Pedro Sánchez o Antonio Miguel Carmona dicen que Ciudadanos representa a la derecha civilizada y sensata, las declaraciones de Albert Rivera a El Periódico se alejan bastante de los postulados tradicionales de la derecha.

Sobre el aborto, aunque manifiesta no tener claro que "jurídicamente" sea un derecho, apoya el actual "modelo de plazos nítidos", es decir, la Ley Aído, y señala que "las menores que quieran interrumpir su embarazo solo deben comunicárselo a sus padres, no tener su consentimiento". Al referirse a la clase de Religión, el líder de Ciudadanos apuesta por que sea "siempre optativa y no compute para el currículum".


"PADECEMOS UNA DESCRISTIANIZACIÓN DE LA SOCIEDAD"
San Gil, durísima contra el Gobierno y el PP por abandonar los principios
Guillermo Moreno www.gaceta.es  30 Abril  2015

María San Gil cargó contra el Gobierno durante la conferencia que ofreció en la Fundación Valores y Sociedad, que preside Jaime Mayor Oreja. La expresidenta del PP vasco culpó al relativismo imperante de los males de la solciedad

María San Gil, ex presidenta del PP del País Vasco, pronunció un duro alegato contra la crisis en la que atacó con dureza al PP y al Gobierno de España. Su intervención, titulada “Consecuencias y manifestaciones de la crisis en España”, se produjo dentro de las conferencias que organiza la Fundación Valores y Sociedad, presidida por Jaime Mayor Oreja, que fue quién presentó el acto y dio la palabra a San Gil en un salón del Hotel Intercontinental de Madrid. El acto levantó una gran expectación y la sala se encontraba abarrotada de un público expectante entre el que se encontraban Ignacio Astarloa, Manuel Pizarro, Cayetano González o Santiago Abascal, que fue muy aplaudido.

San Gil empezó su intervención recordando a Gregorio Ordoñez, del que habló como su “primer modelo” en política y del que destacó su “coherencia, honestidad y trabajo duro”. Mismos valores que vle inculcó años más tarde Jaime Mayor Oreja, aparte de su “defensa a ultranza de la verdad y su coherencia personal”

Humanismo cristiano
A renglón seguido San Gil entró de lleno a analizar la crisis en España y los motivos que, a su juicio, la han propiciado. Como hecho fundamental, recalcó que la sociedad actual ha dado la espalda al Humanismo Cristiano y las consecuencias de no luchar por unos principios y valores conduce a la gente a la desidia y al relativismo. “Nuestra sociedad está inspirada en la cultura cristiana, que es la que da fuerza y consistencia a nuestra sociedad y quien ha llevado a Europa a la vanguardia del mundo civilizado. Ahora estamos padeciendo una clarísima descristianización de la sociedad, lo que es un error histórico”, manifestó San Gil.

El primer dardo contra Mariano Rajoy llegó cuando la expresidenta de los populares vascos sostuvo que le hubiese encantado oírle decir lo mismo que a David Cameron, primer ministro británico, en la felicitación de Pascua, donde reivindicó las raíces cristianas del Reino Unido y ensalzó los valores reales del cristianismo. “la responsabilidad, la caridad, la compasión, la humildad, el perdón y el amor”. El ataque al presidente del gobierno lo coronó con un “pero hoy nos acompleja, e incluso nos avergüenza reconocer todo lo positivo que ha tenido el cristianismo en nuestra historia. Ahora padecemos una brutal expansión de la corriente relativista que tiene como objetivo destruir todos los valores que encarnan la cultura cristiana, la familia, el derecho a la vida, el concepto de compromiso y obligación, la idea de nación, las instituciones políticas, es decir, todo aquello que nos ha hecho ser lo que somos a los largo de los siglos”, puntualizó San Gil.

El relativismo, según San Gil, “campa a sus anchas y la actitud de la sociedad, su desidia, su pasotismo y la poca firmeza le deja el camino abierto para que destruya todas las estructuras sociales que están construidas sobre la cultura cristiana. Se vive en la cultura del mínimo esfuerzo, del individualismo, de hacer lo que quiero cuando quiero y como quiero… Y esto no sale gratis y acaba pasando factura. No es lo mismo una sociedad que se esfuerza, que se preocupa por el prójimo, que se guía por principios morales que otra que se sumerge en el relativismo y que sólo sabe quejarse de la crisis sin buscar solución”

Materialismo
María San Gil pasó a analizar las consecuencias del relativismo en los ámbitos económico, social y político. En el económico, critica que la crisis de España que casi nos llevó a la intervención y al desprestigio internacional ha motivado que el gobierno se centre únicamente en la economía y se olvide de lo demás. "La falta de previsión en la época de bonanza, el querer tener dos coches, dos casas, el ansia desmedida de bienes materiales y es lo que llevó a España a la ruina, convirtiéndose en uno de los países más endeudados del mundo, con una deuda en 2014 del )7,7% del PIB, lo que se traduce en 22.256 euros por habitante de deuda per capita", aclaró.

En el ámbito social, María San Gil volvió a insistir en el relativismo como el el gran enemigo de la valores de la cultura cristiana y de la Familia. El individualismo y el egoísmo chocan con lo que representa la familia: tradición, seguridad, respeto, cariño, responsabilidad, sentimiento de pertenencia y estabilidad.

Los ataques a la familia desde todos los flancos son constantes, afirma San Gil, y “nos presentan nuevos modelos de familia como normales: la homosexual, la madre soltera.., y no aparece la familia tradicional, que parece que ya no vende.¡¡no es un buen modelo!!

El Gobierno, según San Gil, ha perdido una oportunidad de oro para hacer “una verdadera política de apoyo a la familia, un Plan Integral para avanzar en la protección social, jurídica y económica de las familias”. La oradora siguió atacando a los políticos que nos gobiernan: “debe ser que identificarse con el respaldo a la familia es ponerse una etiqueta de antiguo, carca y poco moderno. Cuando lo que está claro es que apoyar a la familia es la mejor inversión en estos tiempos difíciles”

Sobre el aborto, San Gil fue tajante: ¿qué dice de España como sociedad y como país el hecho de que podamos llegar a considerar que el aborto es un derecho’ Me quedo embarazada, no me viene bien y aborto. NO asumo ninguna responsabilidad y no hay pesar. Como ser humano no se pueden pervertir más los valores morales”.

En el ámbito político, San Gil fue especialmente contundente al considerar la Nación, por lo que representa de solidaridad, legalidad, igualdad y libertad, como el gran enemigo del relativismo imperante.
La expresidenta de los populares vascos incidió en los nacionalismos y señaló que sobre 47 millones de españoles son apenas 600.000 nacionalistas vascos y 2.100.000 catalanes los que buscan la ruptura en trozos de España. Volvió a criticar a la clase política dominante por la falta de determinación, de plantar cara sin complejos y sin rubor y la falta de defensa de un proyecto propio de una España unida y plural en la que quepamos todos

El precio de la paz es la pérdida absoluta de dignidad
Sobre su querido País Vasco, San Gil destacó que “se ha tirado la toalla, hemos abandonado nuestros ideales de defensa de la libertad y derrota del terrorismo. Ahora preferimos caer bien, ser políticamente correctos y ponernos de perfil. La sociedad vasca tiene el síndrome de Estocolmo porque ha padecido más de 50 años de terrorismo y de hegemonía nacionalista… Pero que quede claro que ETA no está derrotada, no ha entregado las armas, no ha pedido perdón ni ha pasado a manos de la justicia… Es más, hay más de 300 asesinatos sin resolver”

San Gil insiste en un tema que le tocó vivir en primera persona. “ETA ya no mata, pero no le hace falta porque hoy, fruto de la desidia y la cobardía, está en las instituciones y se ha legitimado la ideología fanática que ha sustentado al terrorismo. Hoy son la segunda fuerza de Euskadi y tienen la suerte de que el resto de los partidos ya no quieren ilegalizarles y les tratan como si fueran demócratas de pleno derecho. El lehendakari se reúne con el colectivo de presos vascos y no lo hace con las víctimas del terrorismo.. Somos una sociedad ingrata y miserable que da la espalda a las víctimas, a las que han matado por defender España. El precio de la paz es la pérdida absoluta de dignidad. Llevamos tres años de perfil, queriendo ser políticamente correctos”

Solución
Para María San Gil, la solución a la crisis moral que vive España pasa por la persona. “Las personas son el núcleo de todo y su crisis personal es la que lleva a las instituciones, entidades, empresas… a la crisis. Lo que hoy está en crisis no es la política, o la empresa, o la judicatura o la Iglesia…, son las personas que conforman esos ámbitos, somos cada uno de nosotros, los ciudadanos, los que estamos en crisis. Hemos perdido las referencias morales, los principios… La solución pasa por el desarrollo integral de la persona, nuestro compromiso y obligaciones con nosotros mismos, nuestra honestidad y coherencia personal"

ESPAÑA / EL DESAFÍO INDEPENDENTISTA
El 86% de la información que la Generalitat publica en internet no está disponible en castellano
Lea íntegro el informe sobre las webs de la Generalitat http://www.larazon.es/documents/10165/0/video_content_2997523_20150429143300.pdf
Mas afirma que con la Hacienda propia sería él quien dejaría dinero
M. Casado. Madrid. La Razon  30 Abril  2015

El Gobierno catalán no respeta los derechos lingüísticos de los ciudadanos castellanohablantes. Para ser concretos: El 86 por ciento de la información que el Ejecutivo de Artur Mas publica en internet no está disponible en castellano.

Así se refleja en el informe “Los usos lingüísticos del Gobierno catalán en internet”, realizado por Convivencia Cívica Catalana durante el mes de abril y que ha analizado los sitios web de las doce consejerías. Desde esta organización denuncian que el castellano ha sido relegado pese a ser la lengua oficial y además la lengua propia de la mayoría de ciudadanos residentes en esta autonomía.

El informe señala que la lista de organismos catalanes en los que esto sucede es muy numerosa. Por ejemplo, la web de la Policía autonómica no está disponible en español, pero sí en catalán e inglés. Algo inexplicable, a su juicio, si tenemos en cuenta que tampoco están en castellano los consejos para la seguridad personal, las advertencias sobre robos o los mensajes a los ciudadanos.

Y lo mismo ocurre con las webs de los Bomberos o Protección Civil donde se explica a la población algo tan relevante como los planes de emergencias en caso de accidentes o catástrofes y cuyo entendimiento debería asegurarse a todos, insisten desde Convivencia Cívica Catalana.

Bilingüismo en otras regiones europeas
Y para que nadie piense que este análisis tiene como objeto atacar al Ejecutivo catalán sin más, Convivencia Cívica Catalana ha efectuado la misma investigación en las páginas web de otras administraciones regionales europeas con dos lenguas oficiales como Gales, Tirol, la región autónoma de Bruselas y los cantones suizos.

El resultado, a su juicio, demuestra que los gobiernos regionales de estos territorios sí respetan el bilingüismo y se encuentra prácticamente en su totalidad disponible en las dos lenguas oficiales, limitándose a un pequeño porcentaje (del 1% al 3%) la información que puntualmente está en una lengua y no en la otra.

En definitiva, concluyen que la situación que se produce en las páginas de internet del Gobierno catalán no tiene parangón en ninguna otra región bilingüe de Europa. Desde Convivencia Cívica Catalana tachan de «indignante» que Artur Mas se dedique a «inspeccionar y multar a los ciudadanos en sus tiendas con la excusa de que no respetan los derechos lingüísticos cuando es el propio gobierno autonómico el que no respeta los derechos lingüísticos de la ciudadanía».

Por todo ello, esta entidad anunció que presentará el informe al Gobierno de España y a los organismos competentes en materia lingüística de la Unión Europea solicitando formalmente que el Gobierno catalán respete los derechos lingüísticos de la ciudadanía en sus medios electrónicos.

CATALUÑA
Convivencia Cívica denuncia que el 86% de las webs del Govern no están en castellano
E. A. / BARCELONA ABC Cataluña  30 Abril  2015

Acusa a la Generalitat de no respetar la ley vigente, que le obliga a usar en sus medios electrónicos las dos lenguas oficiales
Seis de cada siete páginas de internet del gobierno catalán, casi el 86%, no están disponibles en castellano pese a que la normativa legal obliga a que, en una comunidad bilingüe como Cataluña, la administración pública use en sus medios electrónicos las dos lenguas oficiales, en este caso el catalán y el castellano. Así lo ha denunciado la entidad Convivencia Cívica Catalana (CCC) en un informe en el que analiza la presencia de los dos idiiomas en las páginas digitales del Govern.

Según CCC, "tanto la Ley de Acceso Electrónico de los Ciudadanos a los Servicios Públicos, a nivel nacional, como la Ley de Uso de los Medios Electrónicos en el sector público de Cataluña", establece que en sus webs oficiales, la Generalitat tiene la obligación de "respetar el bilingüismo" y ofrecer al ciudadano la información en las dos lenguas.

No obstante, según concluye el informe de la entidad, "a pesar de que las disposiciones legales son claras al respecto, seis de cada siete páginas de internet del Govern no están disponibles en español". Añade que "solo una séptima parte (el 14,2%) de la información que aparece en las webs de los doce departamentos del gobierno catalán es bilingüe".

Presidencia, la que menos respeta la ley
El estudio destaca, asimismo, que entre las consejerías que menos respetan la normativa en este sentido, se encuentra la de Presidencia, "la más relevante políticamente, donde el 100% de su contenido no está en castellano".

Por otro lado, según denuncia CCC, "numerosos organismos de gran relevancia" no utilizan el español en sus webs. Cita, por ejemplo, el caso de los Mossos d'Esquadra, los Bomberos o Protección Civil, cuya información electrónica, de gran interés para los ciudadanos, solo está disponible en catalán e inglés.

Convivencia hace hincapié también en que "es imposible" conseguir formularios en castellano en las webs de la mayoría de departamentos y que en el ámbito de las finanzas, el departamento de Economía que dirige Andreu Mas-Colell, "no permite acceder a las estadísticas del presupuesto de la comunidad en español".

Cataluña, un caso aparte
CCC explica que "tras analizar la situación en otras administraci0nes regionales de zonas de Europa con dos lenguas oficiales como Gales,Tirol, la región autónoma de Bruselas y los cantones suizos hemos comprobado que Cataluña, es un caso aparte".

Por último, Convivencia avanza que hará llegar el informe al Defensor del Pueblo, el "Síndic de Greuges", así como al Gobierno y organismos competentes en materia lingüística de la UE.

CATALUÑA
Adidas desprecia el español en su tienda de Barcelona
EN SU BUSCADOR DE ZAPATILLAS, NOMBRA AL IDIOMA COMO "ES-LA" PARA EVITAR PONER "ESPAÑOL" Y ESCONDE LA BANDERA
Redacción www.lavozlibre.com  30 Abril  2015

Barcelona.- La tienda de Adidas del Paseo de Gracia de Barcelona esconde el español y la bandera de España. El buscador de zapatillas y otras prendas instalado en la propia tienda, habilitado para consultar la disponibilidad y situación de un producto en concreto en el interior del local, hace juegos malabares para que no haya ninguna referencia a España.

El idioma por defecto de este buscador es el catalán, pero, teniendo en cuenta el gran número de turistas que acuden a diario a esta céntrica tienda de Barcelona, también se puede cambiar a inglés, francés o alemán. La opción de elegir idioma español, sin embargo, se llama “ES-LA” (¿español latinoamericano?), y se excluye la bandera española. A cambio, se muestran las de países como Argentina, Uruguay, Venezuela, Chile, Colombia o Perú, entre otras.

El blog ‘Dolça Catalunya’ ha denunciado este “desprecio al español”, idioma habitual para muchos catalanes, y ha sugerido enviar una queja a Adidas. En sólo 12 horas, la multinacional alemana ha recibido 500 mensajes denunciando esta situación.
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