AGLI Recortes de Prensa  Viernes  1 Mayo 2015

La pujanza del español
Ángel VALLE. La Razon 1 Mayo  2015

El pasado domingo se cerraba la que es, sin duda, una semana clave para nuestro idioma en el mundo. Si el jueves el Rey Felipe VI entregaba en el paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares el Premio Cervantes a Juan Goytisolo coincidiendo con el Día del Libro, durante los días siguientes, del 23 al 26 de abril, se celebraba el Foro Internacional del Español en Madrid, en el que 350 especialistas de todo el mundo abordaban el impulso del español como activo generador de negocio y el modo de promover y reforzar los intereses económicos y culturales que genera.

Los medios de comunicación tuvieron una presencia muy importante en este Foro, conscientes de que nuestro idioma es un poderoso elemento a la hora de abordar otros mercados, no sólo los habituales de América Latina, sino Estados Unidos o la propia China, donde cada vez más gente habla español. Buena prueba de la pujanza de nuestro idioma más allá de nuestras fronteras es que son cada vez más los grandes medios internacionales que apuestan por dirigirse al pueblo castellanoparlante en su propio lengua. Así, por ejemplo, según informa la web MediaTics, «The New York Times» lanzaba a principios de año una sección de su edición digital llamada «América» con parte de sus contenidos traducidos al español; al mismo tiempo, el semanario «The Economist» tiene previsto lanzar una edición digital en español, y el canal de noticias estadounidense «Vicenews» ofrece contenido en la misma lengua.

Asimismo, la televisión pública China, CCTV, tiene su propio canal en español así como una web de noticias; el canal ruso RT, que emite desde Moscú, comenzaba en diciembre de 2009 a emitir noticias las 24 horas del día en español, con corresponsales en Madrid, Buenos Aires, Caracas, La Habana, México, Washington y Miami; la CNN acaba de rediseñar por completo su web en español para potenciar su apuesta por el público hispano, además de mantener su canal de televisión en este idioma; la cadena pública británica BBC tiene en su web BBC Mundo una de sus principales bazas para llegar a los los hispanohablantes.

Como recordó Luis Eduardo Cortés, presidente de Ifema, en este Foro Internacional del Español, el español es «el patrimonio más potente que tenemos los países hispanohablantes. Un patrimonio que hay que potenciar entre los 21 países que tienen el español como lengua madre». Hizo mención también Cortés a Estados Unidos, que en el año 2050 será el país no hispano con más hispanohablantes. En la actualidad son 52 millones. El español es en estos momentos el segundo idioma nativo más hablado del mundo con más de 540 millones de personas, el segundo en los negocios, tras el inglés, así como la tercera lengua más usada en el ciberespacio. Además, cuenta con más de 20 millones de estudiantes en centros certificados.

Y pese a todos estos abrumadores datos, llama la atención que las principales iniciativas que se están tomando para captar a todos esos hispanohablantes las estén tomando, precisamente, los medio anglosajones, especialmente los estadounidenses, en lugar de hacerlo corporaciones españolas o de América Latina. Si bien es cierto que empresas españolas han tratado de expandirse al otro lado del Atlántico no lo es menos que lo han hecho sobre todo por países ya con el español como lengua materna, y no en Estados Unidos. Del mismo modo, el canal internacional de RTVE no destaca precisamente por su apuesta por la calidad y su apuesta está más enfocada a satisfacer a los españoles residentes fuera de nuestras fronteras que a captar a nuevo público ya sea hispano hablante o estudiante de español. Por tanto, los medios de comunicación en español tienen aún un largo camino por recorrer fuera de nuestras fronteras.

1 de mayo: La paradoja sindical
Amando de Miguel Libertad Digital 1 Mayo  2015

Ya es ironía que la palabra "sindicato" sea una construcción del griego que significa algo así como "con justicia". Alguna vez pudo ser ese su ideal, pero hoy en España se han convertido en una rémora para el progreso. Son la última herencia del Franquismo, una fuerza rutinaria y en el fondo conservadora.

Históricamente los sindicatos surgieron en Europa al compás de la revolución industrial. Pero en España su origen no es fabril sino campesino. Los primeros sindicatos fueron los de jornaleros en el campo andaluz en la segunda mitad del siglo XIX. Su estilo violento y solidario se refleja muy bien en la novela de Blasco Ibáñez, La bodega. Retrata una terrible huelga en los trabajadores de Domecq.

A finales del siglo XIX empiezan a surgir sindicatos de obreros industriales y trabajadores de los servicios (linotipistas, telegrafistas, etc.). Son núcleos poco numerosos en Barcelona, Bilbao y Madrid. Durante todo el periodo de la Restauración, los sindicatos se mantuvieron contrarios a los partidos llamados dinásticos y ejercieron su acción de forma revolucionaria. El ejemplo culminante fue la huelga general de 1917. Coincidió con una crisis de los partidos tradicionales y su fórmula del "turnismo".

Durante la II República los sindicatos UGT (socialista) y CNT (anarquista) alcanzan su ápice. Se organizaron más como grupos políticos con una fortísima participación. Tuvieron un papel muy destacado en la sublevación de 1934 y en el Frente Popular de 1936. Hubo también un principio de sindicatos católicos, pero no prosperaron.

El Franquismo supuso la disolución automática de los partidos políticos y los sindicatos. En su lugar se alzó un difuso Movimiento Nacional con los correspondientes Sindicatos Verticales, al final Organización Sindical. En ambos casos la "verticalidad" significaba la dependencia absoluta del Gobierno.

En ambos casos la "verticalidad" significaba la dependencia absoluta del Gobierno.
Con todo, en la Organización Sindical fueron introduciéndose solapadamente las "llamadas" (así había que decirlo) Comisiones Obreras, ligadas al Partido Comunista de España. En ellas hubo también una cierta influencia católica. El régimen conservó cierto léxico anarquista, como "sindicalista" o "solidaridad". En la práctica, los sindicatos franquistas sirvieron para contener los salarios y forzar así la industrialización.

Advenida la Transición democrática, en seguida se reconocieron dos grandes sindicatos "de clase": UGT (ligada al PSOE) y Comisiones Obreras (unida al Partido Comunista). El Estado les confirió algunos privilegios, como el de la contratación colectiva y el disfrute del patrimonio de la Organización Sindical. La cual a su vez lo había heredado de los sindicatos de la República. Lo curioso es que Comisiones Obreras participó de ese reparto, aunque no existía antes del Franquismo. Los sindicatos anarquistas (muy débilmente representados) se quedaron bonitamente fuera del reparto.

Lo fundamental de la nueva fórmula de la Transición es que los sindicatos llamados "de clase", aunque ligados a los respectivos partidos de izquierdas, dependen del Estado. También lo hacen las patronales. Es una magnífica continuidad solapada con el Franquismo.

La gran paradoja está en que, tanto los sindicatos como las patronales, sean las instituciones más ancladas en el Franquismo.

Los líderes sindicales o empresariales son más bien "funcionarios", como lo fueron en el diseño franquista. La fuerza de los sindicatos se parece más bien a la de los grupos de presión. De nuevo son utilizados hábilmente por los Gobiernos para contener las alzas salariales. España culminaba definitivamente su tardía revolución industrial. La presión sindical se ejerce sobre todo en las grandes empresas, más todavía las que son públicas o contratan con el Estado. El número de afiliados a los sindicatos, así como sus presupuestos, son estadísticas desconocidas.

Llegamos así a la crisis económica de 2007 (no de 2008, como se dice oficialmente). A diferencia de lo que sucedió en la crisis de 1929 en Europa y Norteamérica, los sindicatos españoles actuales no organizan ninguna misión solidaria, como pueden ser los comedores populares. Siguen siendo apéndices del Estado.

Por ejemplo, mantienen una representación corporativa en ciertos organismos públicos. En ellos ejercen una oposición verbal sin ninguna consecuencia práctica.

Resulta irónico que, cuando los funcionarios sindicales comentan que el empleo que se crea a trancas y barrancas resulta "precario", la precariedad mayor es la de su puesto de trabajo, claramente parasitario. La función real de los dos grandes sindicatos es la proveer a los partidos de izquierda de "movilizaciones", que incluso pueden llegar a ser "huelgas generales". Se trata de una mímesis de su antigua función revolucionaria. En este caso es verdad que la Historia se repite como farsa.

La página más ominosa de la última trayectoria sindical es su engarce con la corrupción política en gran escala, la que representa, por ejemplo, el caso de los ERE de Andalucía. Es el caso de máximo latrocinio del dinero público, con el agravante simbólico de que era para los parados. Debería ser el estímulo para la refundación de unos sindicatos verdaderamente democráticos e independientes de los partidos y del Estado. No hay indicios de que se esté produciendo tal movimiento.

La traición sindical.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 1 Mayo  2015

De lucha de clases y de la revolución sindical hemos pasado a escaramuzas callejeras y a sindicatos verticales. Año tras año las manifestaciones multitudinarias, festivas y reivindicativas del 1º de Mayo, han ido perdiendo fuerza y se han transformado en escaparates del declive de una época caduca y sobrepasada y la imagen de la soledad de unos sindicatos que han traicionado su esencia y su misión. Los continuos escándalos de corrupción y la nula asunción de responsabilidades por sus dirigentes, son la causa de este abandono por parte de los trabajadores, verdaderos traicionados y desamparados ante los abusos de la patronal y del Gobierno.

Dice Mariano Rajoy que promete crear dos millones de empleos en la próxima legislatura. La dura realidad es que hasta ahora solo ha conseguido rebajar en cuatro años medio millón de parados y eso a base de contrataciones basura temporales coyunturales y carentes de un cambio estructural laboral sólido. Una economía basada en el sector servicios y en el repunte del sector de la construcción. Mientras tanto, se sigue manteniendo la solución de las subvenciones como el PER financiando los trabajos de baja cualificación y provocando la dependencia laboral y la desincentivación en la formación profesional y la búsqueda de empleo.

Dice el PSOE que cuando llegue al Gobierno derogará la reforma de la Ley laboral del PP y revisará el estatuto de los Trabajadores para que sea una verdadera herramienta para la defensa de los derechos que han sido sistemáticamente anulados aprovechando la “crisis económica” provocada por los mismos que dicen ahora que la están solucionando. ¿Y qué ha hecho el PSOE para oponerse al abuso sobre los trabajadores en estos años donde el despido libre, los contratos basura y los salarios tercermundistas son la norma y no la excepción? Absolutamente nada. Pero menos aún han hecho los Sindicatos, salvo ser cómplices de reajustes empresariales en forma de ERE’s llenos de irregularidades e ilegalidades tal y como han demostrado los casos de Andalucía, así como el vergonzoso y delictivo escándalo de los fondos de los cursos de formación.

Hoy es 1º de mayo y la presencia de los sindicatos es más un insulto y una afrenta a los trabajadores que ven como una pandilla de “liberados” y mercenarios de la patronal prostituyen la reivindicación del trabajo enarbolando sus banderas y portando pancartas manchadas con la ignominia de la corrupción. Al igual que esa casta corrupta y corruptora, los sindicatos no nos representan a los trabajadores. España necesita una regeneración política en profundidad y en todas sus Instituciones, incluidos unos sindicatos anacrónicos y camaleónicos que se confunden con esa casta dominante a la que fielmente sirven de muro de contención sobre las reivindicaciones de los trabajadores.

El mundo laboral español necesita representantes que defiendan los intereses de los trabajadores y esos no son los actuales sindicatos. Los derechos se adquieren solo cuando se alcanza una posición de poder que equilibra las fuerzas de quienes quieren anularlos. Esa es la verdadera lucha y hay que estar dispuestos a ser parte activa en ella sin esperar a que otros nos resuelvan los problemas. Sindicarse es una necesidad no una opción.

El atraso de la lengua oficial
Amando de Miguel Libertad Digital 1 Mayo  2015

Una facción esquizofrénica de Podemos ha propuesto que el catalán sea cooficial en Aragón. Estupendo. ¿Por qué solo en Aragón? Podría serlo en toda España, en el Rosellón, en Nápoles y hasta en Atenas. Los almogávares merecen ese homenaje.

Tales excrecencias de los políticos pasan por haber ungido el idioma castellano o español (así lo llama Nebrija) como oficial en España. Grave error que se cometió en 1931 y textos constitucionales posteriores. Los idiomas no deberían ser oficiales en ningún caso, como no lo son el atuendo, el tocado o cualquier otra manifestación de la personalidad. Todas ellas se aceptan y se difunden por las costumbres, los usos sociales libérrimos. Puestos a hacer oficial una lengua en Europa, se podría aceptar el inglés, aunque no lo sea en el Reino Unido o los Estados Unidos.

El problema de la enseñanza de los idiomas en los años de la escuela obligatoria se debe resolver con sentido común. Es cuestión de acordar qué idioma es el más hablado en la comunidad donde residen los educandos. Es claro que en Cataluña -un suponer- tendría que haber escuelas que enseñaran en catalán, castellano, rumano o árabe, según las zonas. Además, todos los alumnos deberían aprender inglés, para poder moverse por el mundo, y castellano, para circular por el resto de España y por América. La propuesta que digo sería igualmente aplicable a una Cataluña que fuera Estado independiente.

El problema lingüístico en Europa parece insoluble, pero pensemos que en la India se hablan cientos de lenguas. La solución comunicativa es otra vez la mejor. Que los alumnos europeos en la enseñanza obligatoria sigan las asignaturas en la lengua de la zona, sin olvidar la mayoritaria en su respectivo país y con el complemento del inglés. Está demostrado que ser bilingüe (o incluso tetralingüe) es más bien una ventaja.

La idea de una lengua oficial para un territorio empieza a ser algo tan disfuncional como la nacionalidad o el empadronamiento en exclusiva. Cada vez será más usual que muchas personas residan en dos municipios o incluso en dos países, repartiendo su tiempo. Será corriente que avance el número de personas bilingües o plurilingües. En ese mundo resulta un anacronismo la institución de la lengua oficial. Al menos resulta razonable pensar que las universidades van a ser plurilingües. La condición mínima es que los alumnos puedan tomar cursos dictados en inglés, aparte de los usuales en la lengua común del territorio. La paradoja es que los alumnos anglófonos por nación van a ser más remisos en aprender otros idiomas. Peor para ellos.

No ignoro que algunas de las apreciaciones anteriores presentan un tono utópico, en el que se confunden los deseos con las propuestas. Pero esa es una inseminación común. La cuestión de las lenguas se halla siempre llena de emotividades, si se puede decir así. Hemos llegado a creer que hay lenguas propias de los territorios, cuando son solo de las personas que las hablan. Por eso mismo, convertirlas en oficiales no trae más que incordios. (Los incordios eran originalmente los golondrinos o granos molestos).

Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com.

Atraso de Francia
Nota del Editor  1 Mayo  2015

La próxima ocasión que vea a D. Amando, le enseñaré la viñeta (de www.masaborreguera.com) que hay en la página inicial, de este repositorio de ignnominias contra los español hablantes que llevo compilando ya unos cuantos años, "Tolerancia cero con la imbecilidad. Un país, un idioma oficial". A D. Amando no tengo que darle lecciones, al contrario, siempre ha estado a nuestro lado y tenemos que agradecerle siempre su esfuerzo, dedicación y ciencia. En el libro de Fadice, "POR LA NORMALIZACIÓN DEL ESPAÑOL Estado de la cuestión de una cuestión de Estado", el prólogo es suyo (para descargar la versión digital del libro, ir al final de la página inicial).

En cuanto a los franceses, lo siento, tienen la desgracia de que en uno de los primeros artículos de su constitución establece que el francés es la lengua de la república. Y digo lo siento en doble sentido, porque tienen el francés como lengua ofical y porque se rigen por una república. Deben desconocer lo interesante que resulta tener un montón de lengua regionales con carácter ofical y exclusivo, lo apropiado de que el español sea lengua impropia, ejerzan xenofobia contra los español hablantes y lo magnífico que resulta que a uno le rijan mediante una monarquía. Al final creo que habría que eliminar todas las asignaturas relacionadas con la lógica, la razón, los derechos humanos y constitucionales y el sentido común de todos los centros de estacionamiento de alumnos que hay en España, por si a alguno se le ocurre aprovechar el tiempo para aprender.

CRISIS ECONÓMICA
Grecia, cuando sí se puede ir a peor
Syriza se encuentra en una posición complicada tras dos meses en el poder. La recaudación ha caído una cuarta parte, se está produciendo una importante fuga de capitales y el Ejecutivo no tiene dinero para afrontar sus compromisos en los próximos meses. Además, ha retrasado el pago de las pensiones. Tsipras ha decidido relevar a Varufakis como negociador para evitar el posible impago, que acarrearía un corralito y la salida del euro
PEDRO RUIZ www.estrelladigital.com 1 Mayo  2015

En apenas unos meses con Syriza al mando los problemas de Grecia se han acrecentado. El nuevo Gobierno apenas tiene dinero para aguantar sus pagos hasta verano, mientras que el Financial Times ha publicado que el pago de las pensiones se ha retrasado. La recaudación de impuestos está en mínimos. Además, se ha producido una importante fuga de capitales desde que en diciembre se convocaran elecciones anticipadas con Syriza como posible ganador. Aunque lo peor es que el acuerdo con Europa está encallado en unas negociaciones que no avanzan. La suma de todas esas situaciones podría empujar al país al impago oficial, seguido por un corralito bancario y finalmente le dejaría fuera del euro.

Aunque la cosa no estaba bien, en apenas unos meses no es que la situación no haya mejorado, es que ha empeorado considerablemente. La deuda pública está en máximos históricos y hay problemas acuciantes de empleo, ambas cosas consecuencia de una etapa de exceso de gasto de dinero público. El gasto respecto a los ingresos se disparó con los otros gobiernos, ya que en 2007 era del 250%; en 2010 superaba el 350%, y en 2011 marcaba un máximo del 400%. Las anécdotas del despilfarro del dinero público son ya conocidas, recogidas en el libro ‘Boomerang’, de Michel Lewis.

Aunque los datos eran demoledores también se habían hecho ciertos avances en la mejora de la economía griega. Por ejemplo, en el espacio temporal de 2006 al 2013 Grecia había sido capaz de reducir su gasto corriente un 18,4%. En España en el mismo periodo se ha incrementado un 9,2% (y eso que lo llaman austeridad). Los ingresos por su parte, habían mejorado un 2,5% entre el 2006 y 2013, en España en ese espacio han caído un 3,7%. Incluso la economía había repuntado en 2014 un 0,8%, por primera vez tras seis años de duras caídas del 5% de media, con un descenso máximo en 2011 del 8,9%.

Sin pacto no hay solución
El último Eurogrupo celebrado en Riga fue un claro ejemplo de la marcha de las negociaciones entre Grecia y el resto de Europa. Los ministros de Economía de la zona euro fueron especialmente duros con Yannis Varufakis, ministro de Finanzas griego. “Lo han machacado”, aludían algunas fuentes europeas. Eslovenia fue el país más duro con el ministro de Finanzas heleno. Los centroeuropeos pidieron formalmente un plan b para cuando Grecia abandone el euro. Incluso llegaron a una encarnizada discusión ante la noticia de que Grecia quería abonar una paga extra en las pensiones. “¿Tiene usted dinero para pagar una decimotercera mensualidad en las pensiones? Yo no lo tengo y usted me está pidiendo que se lo pague”, le espetó el ministro esloveno.

Varufakis, experto en la materia matemática aplicada a la economía denominada ‘Teoría de Juegos”, pensaba que podría intimidar al resto de socios europeos. Es como si un Smart lanzado en una carretera de un solo carril pudiera amedrentar a un camión que viene en dirección contraria. Si el conductor del utilitario decide no reducir velocidad y salirse de la carretera las consecuencias son desastrosas, así que la única solución es cambiar de conductor.

Dicho y hecho. El primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, ha decidido apartar a Varufakis. A partir del pasado lunes es el número dos del ministerio de Asuntos Exteriores el encargado de negociar con la troika para llegar a un acuerdo. El pacto con los socios europeos es la única alternativa viable para Grecia, y más al conocer en varias encuestas que más del 70% de los griegos prefiere llegar a un acuerdo para permanecer en el euro. Según la Encuesta Global de Mercados Bloomberg, Grecia tiene un 52% de probabilidades de abandonar el euro, casi ha duplicado el porcentaje respecto a enero.

Aunque esa posibilidad es complicada por varios problemas políticos:
1.– Syriza debe llevar a cabo un plan de reformas que convenza a todos los socios europeos. Se necesita unanimidad para que se pueda llegar a un acuerdo, un solo ‘no’ de algún miembro bloquea las negociaciones. Además, el modo de proceder con Grecia es dar el dinero cuando se aprecien cambios, hasta entonces no habrá dinero.

2. – Un ala extrema en Syriza (que es una coalición de izquierda radical) no está por la labor de votar a favor de un plan de reformas como el que exige el Eurogrupo. Se trata de unos 30 diputados de los 149 que son necesarios para sacar adelante cualquier reforma.

3. – El acuerdo debe ser votado también en tres parlamentos europeos además del griego y no van a poner ninguna facilidad. En Alemania, por increíble que parezca, Angela Merkel ya ha recibido críticas por dar facilidades a los griegos. Además, tampoco ayuda que los griegos hayan exigido las reparaciones por daños de la II Guerra Mundial. Finlandia tampoco pondrá facilidades, los partidos más severos con los griegos han obtenido más representación tras las últimas elecciones del pasado domingo. Holanda es el tercero en discordia en poner las cosas duras a Syriza.

Sin acuerdo es imposible desbloquear el nuevo tramo de ayuda del rescate griego, de unos 7.200 millones de euros y sin esa ayuda la salida del euro con todo lo que conlleva es cuestión de meses.

Difícil situación económica
El primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, reconoció que es “imposible” que el país heleno pueda hacer frente a sus compromisos. Hasta septiembre debe pagar 10.000 millones al Fondo Monetario Internacional y al Banco Central Europeo, además, de 2.500 millones cada mes en concepto de salarios y pensiones. Hasta el momento, Grecia va tirando de reservas propias y préstamos de urgencia aunque así no aguantará mucho tiempo, las últimas noticias hablan de retrasos en los pagos de las pensiones.

La situación de la banca griega es preocupante, tanto que los datos ofrecidos por Mario Draghi han hecho comprender a Tsipras que el acuerdo con el Eurogrupo es vital. Las entidades helenas han perdido ya más de un 20% de su capitalización lo que en condiciones normales ya hubiera provocado un ‘corralito’ en el país, la fuga de capitales que provocó el corralito en Argentina era inferior a esa cifra. La banca de momento funciona gracias al mecanismo de financiación de emergencia, ELA (Emergency Liquidity Assistance), que se amplió recientemente hasta los 71.000 millones.

La confluencia de la caída de recaudación (en enero marcó máximos del -23%), junto con la fuga de capitales, la falta de reformas y el aumento del gasto público que implica el programa y decisiones de Syriza, unido a su posición negociadora han disparado la probabilidad de quiebra. La solvencia de un país se mide por los denominados CDS (Credit Default Swaps o permuta de incumplimiento crediticio) que se han disparado en los últimos días. Aunque cayeron algo tras el anunció de apartar a Varufakis, al igual que su prima de riesgo.

Medidas desesperadas
La mala situación económica ha llevado al Ejecutivo a realizar ciertas medidas a la desesperada para mejorar esa situación. La última semana de marzo Syriza decretó una amnistía fiscal. La medida recaudó 147 millones, una cantidad muy pequeña para aliviar los problemas de liquidez. Ahora ha planteado una nueva ley para permitir a los griegos declarar el dinero oculto en el extranjero sin multas y con gravamen reducido, es decir, una nueva amnistía fiscal (al igual que hizo el PP en 2012).

Otra propuesta polémica de Syriza fue pedir a todos los organismos públicos que ingresaran en el Banco Central griego todo el efectivo que tenían en sus cuentas. Las críticas llegaron desde varios sectores. La más dura fue la de Giorgos Kaminis, alcalde de Atenas, que la tildó de “inconstitucional”.

Dentro de ese problema de liquidez se encuentra una de las últimas meteduras de pata de Syriza. Los griegos devolvieron por error hasta 1.200 millones a Europa, una cantidad que representa la mitad de los sueldos públicos de Grecia de un mes. La situación se produjo cuando los helenos devolvían al EFSF hasta 10.900 millones que habían sobrado de la recapitalización de la banca griega, a las que se la inyectaron cerca de 48.000, aunque en realidad la cantidad que debía devolver eran solo 9.700, ya que los 1.200 millones restantes no eran bonos, sino que formaban parte de la caja.

El exprimer ministro de Quebec avisa de los perjuicios de los referendos de secesión
M. J. C. / BARCELONA ABC Cataluña 1 Mayo  2015

Jean Cherest participó en un acto de Sociedad Civil Catalana junto al exministro Borrell, que ve «brecha social» en Cataluña

«Los referendos tuvieron consecuencias en Quebec, bajaron los índices económicos, salieron empresas y hubo una salida de jóvenes de la región. No se pueden ocultar estos datos». Esta es la advertencia que ayer hizo Jean Charest, exprimer ministro de Quebec (Canadá). Esta zona francófona es uno de los referentes del soberanismo catalán, que aspira a poder celebrar un referendo secesionista en Cataluña similar a los realizados en ese territorio en 1980 y 1995.

Charest participó en una charla junto al expresidente del Parlamento Europeo y ex ministro español, Josep Borrell, en un acto organizado por Sociedad Civil Catalana (SCC), entidad contraria al separatismo. El político canadiense, que fue primer ministro de Quebec entre 2003 y 2012, explicó que «Canadá es un país postmoderno, con experiencias e instituciones comunes, con un territorio bien dibujado, reconocido por otros países y con unos símbolos comunes». Destacó que las sociedades «deben tener en cuenta todo lo que compartimos y no solo destacar las diferencias, que también existen».

En este sentido, Charest avisó de que los referendos de independencia no solucionan los problemas. «Los referendos dan respuestas concretas, pero dividen, bloquean y, en Quebec, dejaron cicatrices. En muchas ocasiones, los referéndums exacerban las opiniones. No son la panacea», aseguró. Destacó que en el mundo del siglo XXI los jóvenes de Quebec son partidarios de «las identidades múltiples» y no quieren que se les plantee «la disyuntiva entre ser quebequés o canadiense. Es fantástico, en Quebec tenemos dos lenguas y dos culturas. El debate es emocional. Los temas identitarios son muy potentes y no hay que dejarlos de lado».

Por su parte, Josep Borrell manifestó que, en el caso catalán, «las mentiras de las formaciones nacionalistas han calado mucho en las conciencias de los ciudadanos» y ha preguntado: «¿Cómo es posible que, por ejemplo, durante años se haya dicho que los lander alemanes tengan un límite del 4% en la solidaridad entre ellos, y que esté fijada en la Constitución alemana? ¿Nadie lo verificó? También se ha dicho que las balanzas fiscales se publican en todos los países. Otra falsedad».

«Intoxicación»
El exministro socialista dijo que ahora mismo «hay una brecha en la sociedad catalana» e instó a «valorar las ventajas y los inconvenientes» del proceso secesionista para que la población esté informada.

El ex presidente del Parlamento Europeo cree que «en Cataluña hay intoxicación» y que «el nacionalismo no ha tenido respuesta dialéctica por quienes defendemos que formar parte del conjunto es mejor que dividirnos». El encuentro tuvo como moderador a Joaquim Coll, vicepresidente primero de SCC, quien resaltó que «el rigor en los argumentos» de los ponentes y recordó que, en Quebec, «nadie igualó a Charest» en la defensa de la unidad de Canadá.

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El caballo de Troya del federalismo asimétrico
Antonio Robles Libertad Digital 1 Mayo  2015

Un nuevo envite étnico-lingüístico ha surgido en estas últimas semanas de la mano de una profesora de inglés catalana como si se tratara de un debate académico sin trasfondo político. Todo muy aseado, de buen rollito y buenista. La propuesta es una ley de lenguas para España cuyo objetivo es hacer oficial en todas las instituciones del Estado el catalán, el euskera y el gallego. La finalidad, complacer a los nacionalistas para neutralizar su tendencia a excluir el castellano en Cataluña. Una manera, piensan, de dejarles sin argumentos morales y arrebatarles desde el Estado la propiedad sobre el catalán que ahora tienen en exclusiva. El disparate iba envuelto convenientemente con la defensa del bilingüismo y el no a la independencia. Pronto provocó reacciones en contra. Y a favor.

El origen de la polémica brotó de las páginas de El País el 1 de diciembre de 2014, con el artículo "Todas las lenguas de España", de Mercè Vilarrubias. Pasó desapercibido. Insiste entonces en el diario digital de Barcelona Crónica Global con dos nuevos artículos con el mismo título, "El Estado frente al conflicto lingüístico" (y 2), y un tercero, "El catalán también es una lengua española". El despropósito levantó inquietud y tuvo réplicas. Marita Rodríguez, expresidenta de la Asociación por la Tolerancia, lo hizo con el texto "¿Hace falta oficializar las lenguas españolas?", y yo con dos entregas bajo el mismo título: "Contra el laberinto de la ley de lenguas" (y 2). Después le han seguido otros, a favor y en contra.

Lo que se presentó como un inocuo debate académico pronto desveló su verdadera cara. Detrás de Mercè Vilarrubias, tal como ella misma expone en "El catalán también es una lengua española", están el socialista y vicepresidente de Sociedad Civil Catalana Joaquín Coll, Ángel Puertas, Juan Claudio de Ramón o Rafael Arenas García, todos del entorno de SCC.

En plena polémica, asisto como representante del CLAC (Centro Libre de Arte y Cultura) el pasado viernes al II Seminario Multidisciplinar sobre el Plurilingüismo en España, bajo el título "Una España multilingüe y plurilingüe. Bases para un pacto lingüístico", celebrado en el Institut d’Estudis Catalans de Barcelona. Lo inaugura J. Montilla. Ha invitado a los miembros del CLAC Carles Martí, concejal socialista de Barcelona que en los últimos tiempos ha devenido secesionista cultural. Allí están también Mercè Villarrubias, Joaquín Coll y el ponente Ángel Puertas, más un escogido grupo de partidarios del nacionalismo lingüístico más radical.

Junto a ese documento reparten la Proposición de Ley Orgánica de Reconocimiento y Amparo de la Pluralidad Lingüística de España, presentada hace un año, y no admitida a trámite por la Mesa del Senado (31/1/2013), por el grupo parlamentario Entesa pel Progrés de Catalunya, formado por PSC-PSOE, ICV, EUiA e IU. Su portavoz era el expresidente de la Generalidad José Montilla. La relación entre esta propuesta de ley, el documento del simposio y la ley de lenguas sostenida por Mercè Villarrubias es total. No es una cosa suya, detrás están Joaquín Coll, Carmen Chacón y un grupo de estudio del PSC; pero no solo: fuentes parlamentarias del PPC me confirman que SCC ha invitado a su grupo a una reunión para presentarles desde esta entidad cívica un proyecto de esa ley de lenguas. Previamente he llamado al presidente de Sociedad Civil Catalana, Josep Ramón Bosch, para preguntarle si la entidad que preside apoya oficialmente el proyecto. Me asegura que no, aunque reconoce que hay miembros de su junta directiva que sí. Él mismo está de acuerdo.

Vuelvo al simposio. Me impresiona Fran Caamaño, exministro de Justicia del Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero, que además de considerar una cuestión de dignidad convertir todas las lenguas regionales en oficiales en igualdad de condiciones a la lengua común española cree que debe ser reformado el artículo 3 de la Constitución para eliminar el deber de su conocimiento.

En un principio creí que era un debate lingüístico, pero todo hace pensar que es una operación política del PSC para vender su federalismo asimétrico. En cuestión de lenguas, pretende el blindaje de la inmersión y la oficialidad de las lenguas regionales en todas las instituciones del Estado. Es muy posible que esté utilizando como caballo de Troya a personas que se han destacado en estos dos, tres años de lucha cívica contra la independencia y a favor de la libertad lingüística para vender esa mercancía. De momento, miembros de la Puerta de Brandeburgo y de SCC parecen estar por la labor. Si así es, el catalanismo del PSC de los años ochenta volvería a intentar meter en el redil la buena fe de cientos de miles de personas que durante este último año han hecho una labor encomiable en SCC. Su presidente, Josep Ramón Bosch, hombre inteligente y honesto, no debería dejar instrumentalizar la nave que tan bien ha dirigido desde su nacimiento.


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