AGLI Recortes de Prensa   Domingo 3  Mayo 2015

Reavivando la crisis sistémica
Juan Laborda www.vozpopuli.com  3  Mayo  2015

La actual crisis sistémica, repito, crisis sistémica, está entrando en una nueva fase de profundización de la misma. Los datos económicos y financieros muestran una parálisis del ciclo de inversiones productivas en occidente; el inicio de una profunda desaceleración, sino recesión, en los Estados Unidos; la inefectividad de la política monetaria global, incapaz de generar rentas, mientras activa burbujas de activos de riesgo por doquier. Y todo ello regado con más deuda, impagable, insostenible, aquí y allá, en Grecia, en Estados Unidos, y en España. Las élites han protegido de nuevo su riqueza, haciendo más vulnerables al resto de la ciudadanía.

¿Y España, qué? Atravesamos una profunda degradación política, económica, social, y moral. Pero las élites extractivas a lo suyo, a lo de siempre: enésima huida hacia adelante. Apoyado en un ciclo de propensión al riesgo global, activado y sujetado por los Bancos Centrales, el crecimiento patrio recurre a su “know-how”, ya saben, consumo, desahorro, baja inversión productiva, más deuda y burbujas especulativas. ¡Menudo cóctel molotov! Cuando se inicie el ciclo de aversión al riesgo global, España entrará en un círculo vicioso: crisis de deuda soberana, crisis de balanza de pagos, crisis bancaria, y crisis de la Seguridad Social. ¡Y esa será la herencia de Rajoy y de todos aquellos que callaron y otorgaron! Por cierto, sin maldad, el Excel donde el actual ejecutivo hizo los cálculos del nuevo plan de estabilidad 2015-2018, hilarante.

Fases de la huida hacia adelante
En realidad, la huida hacia adelante emprendida por la superclase presenta dos fases bien diferenciadas, y que inexorablemente terminarán por acelerar la actual crisis sistémica. En la primera, se compensó el vaciamiento de la economía, los bajos salarios y el aumento del subempleo, a través del crédito y la deuda, que se convirtieron en la solución para estimular la demanda y la tasa de retorno del capital. Mientras duró, los beneficios empresariales se multiplicaron, a la vez que se deprimían los salarios. Una vez que el colateral que alimentaba esa deuda estalla, entramos en una recesión de balances privados iniciándose la actual crisis sistémica.

En la segunda fase o huida hacia adelante, en plena crisis sistémica, se subsidió, financió y rescató a terceros -bancos y acreedores- mediante una expansión de la deuda soberana, a la vez que se promocionaba la austeridad fiscal y la devaluación salarial en aras de la competitividad, aderezado todo con una política monetaria tremendamente injusta. Sin embargo ello no se ha traducido ni se traducirá en nueva inversión productiva.

Empiezan ya a surgir voces que hablan sobre la posibilidad de una nueva recesión global. Desde estas líneas ya avisamos. Nuestros argumentos son sencillos pero muy potentes. Después de llenar de deuda privada al sistema, tras la generación de múltiples burbujas, después de socializar las pérdidas privadas vía deuda pública, e implementar una devaluación salarial, resulta que no hay inversión productiva. En realidad, la Inestabilidad Financiera de Hyman Minsky, y con ello el inicio de la Segunda Fase de la Gran Recesión, se está reactivando. Los motores de los beneficios empresariales son los gastos de inversión, que expanden los beneficios sobre los rendimientos previos, activando un mayor apetito por el riesgo, y más inversión. Si no hay inversión nueva se contrae el retorno del stock de capital ya existente. Ello producirá pérdidas de capital, activando de nuevo otra contracción en la inversión. Los mercados financieros están sobrevalorados y estamos próximos a la activación de una nueva fase aversión al riesgo.

Alternativas, haberlas haylas
Frente a las políticas implementadas había alternativas de política económica. Esas que ocultan los voceros mediáticos. Cuando se entra en una recesión de balances es necesaria una reestructuración ordenada de la deuda y de quien la concedió, el sistema bancario sistema bancario global. Era necesario reducir el tamaño del sistema bancario global acorde con la economía real, a costa de gerencia y acreedores. Se trataba de una condición necesaria para la reactivación, pero no suficiente. Si hiciera falta, debería haberse complementado con un control de capitales y una política fiscal expansiva centrada en gasto social y en un vasto programa de infraestructuras públicas a escala mundial. Éste último no supondría ningún aumento de deuda pública. Se podría financiar vía bancos centrales, lo que además ahuyentaría el riesgo de deflación.

Tristemente después de siete años no solo no ha pasado nada de eso, sino que se continúa subsidiando, vía política fiscal y monetaria, a un sistema bancario completamente zombi, con balances inflados, donde aún no sabemos lo que hay dentro, ya ni hablamos del apalancamiento neto vía derivados. En realidad los bancos centrales están protegiendo la riqueza de “quienes realmente los controlan”, fomentando a su vez endeudamientos públicos para proteger a los acreedores bancarios, origen del problema. Intentaban ganar tiempo, pensando que con ello se resolvería paulatinamente el problema. Pero el tiempo se agota, y ante la que se avecina no les quepa ninguna duda que de nuevo seremos los ciudadanos quienes paguemos sus fechorías, salvo que reaccionemos con contundencia.

La condición humana
Alejo Vidal-Quadras www.vozpopuli.com   3  Mayo  2015

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, nos ha descubierto la causa de la corrupción, se trata de la condición humana le ha dicho a una Diputada de la oposición que le ha interpelado en el Congreso. En efecto, está en nuestra condición el ser codiciosos, glotones, cínicos, lujuriosos, crueles, mentirosos y egoístas y son estas lacras inherentes a nuestra naturaleza las que nos conducen al cohecho, la prevaricación, el fraude, el blanqueo y la evasión fiscal.

Si no fuésemos humanos, nos ha venido a explicar Cristóbal Montoro, es decir, si fuésemos ángeles o santos, a Rodrigo Rato le hubiesen cuadrado perfectamente los números en los modelos 750 y 720 que presentó a la Agencia Tributaria, las anotaciones manuscritas de Luis Bárcenas sobre sobresueldos y pagos en negro no existirían, Chaves y Griñán no habrían tolerado el fondo de reptiles que alimentó los ERES de la vergüenza y todos los cursos de formación gestionados por organizaciones empresariales y sindicatos se habrían dado correctamente. Pero, para nuestra desgracia, lo somos, somos humanos, estamos hechos de carne, sangre y nervios que se complacen en el alcohol, las mariscadas, las camareras rusas y los rugientes bólidos de alta gama. Y el poder, sobre todo el poder, esa droga peor que cualquier otra, que nos embriaga y atrapa hasta crear una invencible y destructiva adicción.

Pero en su reconocimiento en sede parlamentaria de las fragilidades de nuestra especie, el ministro, en una demostración encomiable de lucidez, le ha hecho saber también a su oponente que para corregir nuestros vicios y excesos, para poner barreras a los abusos y los crímenes, nos hemos dotado de leyes y de instituciones que, si funcionan adecuadamente, evitan semejantes tropelías y nos permiten convivir de manera ordenada, estable, próspera, pacífica y libre. Gran lección de teoría política la del titular del área de las finanzas públicas, que demuestra que entiende y conoce los conceptos en los que debería basarse su acción y la del Gobierno en su conjunto con el presidente a la cabeza. Su fallo ha sido añadir que esto es exactamente lo que el Ejecutivo del que forma parte está haciendo ahora, aplicar las leyes y favorecer cambios institucionales que impidan y castiguen los delitos y nos aseguren el crecimiento económico y la honradez de los administradores del erario.

Su fallo ha sido añadir que esto es exactamente lo que el Ejecutivo está haciendo ahora, aplicar las leyes y favorecer cambios institucionales que impidan y castiguen los delitos y nos aseguren el crecimiento económico y la honradez de los administradores del erario

Pues no, querido ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, el Gobierno ni ha hecho ni hace nada de eso, se ha limitado y se limita a mantener el statu quo, a realizar reformas tímidas e insuficientes arrastrando los pies y porque siente el aliento de la canciller alemana y el Ecofin en el cogote y a aprovechar el viento de popa que sopla desde el Banco Central Europeo y la caída del precio del barril de petróleo. De ahí que la deuda equivalga a la totalidad de la riqueza que producimos cada año, que sigamos siendo altamente improductivos, que con mucha suerte dentro de tres años todavía sufriremos un desempleo que multiplicará por 1.5 el promedio comunitario y que padezcamos un Estado ineficiente y territorialmente complejo que consume de forma voraz el fruto de nuestro trabajo. Ahora reina gran satisfacción en La Moncloa porque se supone que durante los próximos tres años nuestro PIB va a crecer al 3%, pero la pregunta pertinente es: ¿Cuánto creceríamos si este Gobierno apoyado por una mayoría absoluta hubiera emprendido con decisión y diligencia las políticas necesarias para hacer de España un país competitivo y moralmente sólido?

Aunque basta repasar la composición del Gabinete que preside Mariano Rajoy y de la cúpula de su partido para adivinar el origen de esta decepcionante pasividad y de esta indolente falta de ambición. La condición humana, por supuesto, la maldita condición humana.

De sabueso a galgo.
Vicente A. C. M. Periodista Digital   3  Mayo  2015

CIUDADANOS es casta y ahora corre como galgo en pos de pisar moqueta. Para ello está dispuesto a tragar con ruedas de molino a las que quiere hacer pasar por deliciosas “galletitas”, esas que ha preparado Susana la sultana en Andalucía para proseguir otros cuatro años de régimen corrupto. Es una pena ver cómo de sensato sabueso rastreador se ha transformado en galgo corredor tras la falsa liebre guiada por el PSOE-A que le lleva a dar vueltas al canódromo. Una decepción de cuantos creyeron en la firmeza de las convicciones y ven ahora cómo las lanzas se vuelven cañas para construir el sombrajo del chiringuito que van a compartir con los que han consentido y protegido a los corruptos.

¡Allá cada uno con sus estrategias! Pero no deja de ser curioso el que este cambio de actitud, incomprensible para sus votantes y simpatizantes, se produzca sin tener nada que ganar y sí mucho que perder, sobre todo pensando en las próximas elecciones autonómicas de este mismo mes y en las no muy lejanas elecciones generales. Pronto empieza CIUDADANOS a dejarse seducir por los cantos de sirena y en qué poco valoran su compromiso para ceder a un precio tan bajo. Porque nadie puede creerse que esta cesión acordando la abstención en la segunda vuelta para que Susana Díaz sea investida como Presidenta de la Junta y pueda formar gobierno, no tenga contraprestaciones de algún tipo que no sea la que aducen de las promesas de luchar contra la corrupción. Hay que ser iluso o creer que los demás lo somos.

He de reconocer que tras los mensajes de Albert Rivera creía que había una esperanza de tener una alternativa sólida que contraponer al bipartidismo enquistado. Me equivoqué. Ha bastado unas simples y nada creíbles promesas de dimisiones en diferido y de aceptar un decálogo de lucha contra la corrupción, para que muestren su predisposición al apaño y a permitir que sigan gobernando los que tanto daño han hecho a la democracia y a la credibilidad de las Instituciones, siendo la vergüenza en la UE y llevando la imagen de España a la de país “bananero” de pícaros y ladrones que han malversado los fondos públicos y los comunitarios.

Y si ya no podemos confiar tampoco en CIUDADANOS ¿Qué otra alternativa nos queda? Sinceramente soy incapaz de dar una respuesta. VOX no existe para nadie, UPyD da sus últimas bocanadas antes de perecer. IU anda penando mientras es fagocitada por PODEMOS. Aunque dicen que PODEMOS se desinfla, pero creo que CIUDADANOS se ha inflado como un globo de feria demasiado rápido y está punto de estallar en mil pedazos. Torpeza, engreimiento y desprecio por los ciudadanos de los que toman prestado el nombre de su partido. No se puede crecer como un cáncer sino fortaleciendo los huesos y los músculos de forma controlada, sin prisas y sin pausa.

Ciudadanos y la corrupción socialista en Andalucía
EDITORIAL Libertad Digital  3  Mayo  2015

Con toda seguridad, no hay un partido más corrupto a escala continental y que más haya hecho por extender la podredumbre a todas las instituciones que el PSOE andaluz. Hablar de corrupción en Andalucía implica necesariamente hacerlo del PSOE, no sólo por los tremendos escándalos que han llevado a la cúpula dirigente de los socialistas a los tribunales, sino por la confusión interesada entre partido y Administración Pública durante décadas, que ha convertido al socialismo en un régimen que desborda la necesaria alternancia democrática.

La macrocausa de los ERE, con los dos últimos presidentes del PSOE encabezando un listado de decenas de altos cargos socialistas imputados, pone de manifiesto la magnitud de este saqueo organizado de las arcas públicas por parte del socialismo andaluz. No se trata de un caso aislado de corrupción protagonizado por unos delincuentes de cuello blanco, sino de un sistema puesto en marcha desde la Junta de Andalucía para fomentar todos estos desmanes a espaldas de la Administración Pública, la oposición política y los ciudadanos.

Todo lo anterior es suficientemente conocido por cualquiera que siga mínimamente la actualidad. Sin embargo Ciudadanos, el partido que ha irrumpido en el parlamento andaluz tras obtener unos espléndidos resultados en las elecciones pasadas, está enfocando sus conversaciones con el PSOE para procurar la investidura de Susana Díaz como si la corrupción en Andalucía fuera un fenómeno ajeno a la misma esencia del socialismo andaluz.

El pretexto para avanzar en estas negociaciones es que el partido liderado por Susana Díaz, el mismo que ha convertido la Administración andaluza en un cenagal, ha aceptado el decálogo contra la corrupción que le ha presentado la formación de Albert Rivera. La situación movería a la carcajada si no fuera porque están en juego la preservación de un modelo político absolutamente corrupto y el destino final de centenares de millones de euros de dinero público.

Resulta difícilmente creíble que los dirigentes andaluces de Ciudadanos, liderados por Juan Marín, estén actuando así por pura ingenuidad. No puede ser que crean sinceramente que la aceptación de unas normas éticas por parte de los socialistas va a permitir a Ciudadanos presentar a sus votantes en el resto de España el acuerdo final con el PSOE como un acto de normalidad democrática destinado a regenerar las instituciones.

Lo que ha caracterizado al PSOE en sus más de tres décadas en el poder andaluz ha sido el uso del dinero público para fines políticos, saltándose todas normas administrativas establecidas para garantizar su adecuado control. Ni Susana Díaz ni nadie en su partido admiten esta responsabilidad que dio origen al mayor caso de corrupción de nuestra historia. No repudian el sistema, verdadera fuente de la corrupción, sino algunos casos puntuales, como si este saqueo metódico de las arcas públicas obedeciera tan sólo a la golfería de unos cuantos empleados.

Lo que suceda entre Ciudadanos y el PSOE en Andalucía tendrá serias implicaciones en el resto de España para la formación naranja, un partido que podría estar tirando por tierra el proyecto ilusionante de "cambio sensato" que Albert Rivera ha venido simbolizando como ningún otro político en nuestro país.

Cien días de gobierno de Tsipras: 30.000 euros menos
Aitor Sáez. Atenas. La Razon  3  Mayo  2015

Cien días de gobierno de Tsipras: 30.000 euros menos
La «caja de Pandora» es un artefacto de la mitología griega. La historia cuenta que Zeus entregó a Pandora un misterioso «pithos» –actualmente se cita como una caja– con instrucciones de no abrirlo bajo ninguna circunstancia. Sin embargo, la gran curiosidad de Pandora la llevó a abrir la caja. Cuando lo hizo, escaparon de su interior todos los males.

Salvando las distancias, el mito podría extrapolarse a lo que le ha sucedido a Syriza en estos cien primeros días de Gobierno, que se cumplirán el miércoles. Los acreedores (Zeus) entregaron ayuda financiera a los gobiernos griegos de turno (Pandora) a través de dos rescates sujetos a estrictas exigencias (caja), con la condición de respetar lo acordado. No obstante, el deseo y la falta de experiencia de Syriza en el Gobierno (curiosidad) han provocado el choque con los acreedores y, por consiguiente, han hundido todavía más la frágil economía helena.

Los datos son demoledores. Las arcas públicas han caído de los 2.000 millones de euros en enero hasta un agujero fiscal de 400 millones, según reconoció el Ministerio de Finanzas griego la semana pasada. Ello se debe, en parte, al incremento del impago de impuestos tras el anuncio de elecciones anticipadas a finales de diciembre. En el primer mes del año, la recaudación del Estado fue un 23% inferior a los 4.500 millones previstos. En febrero, el recorte se mantuvo a un ritmo parecido y en marzo se pudo contener a tan sólo 400 millones menos de lo esperado, gracias al cobro de los Fondos Financieros de Estabilidad (HFSF). En abril, según cálculos de «Kathimerini», esa pérdida de ingresos se elevó a 700 millones. En total, el Gobierno griego habría dejado de ingresar 3.500 millones desde su llegada al poder.

Para hacer frente a la creciente sequía de sus cuentas y cumplir con sus compromisos de deuda y pagos domésticos, el Ejecutivo izquierdista se ha sumido en una contrarreloj en la que ha tenido que recurrir en los últimos dos meses a los fondos de empresas públicas. Esta maniobra le ha permitido recaudar 500 millones de euros, según los datos oficiales. Entre otros, del Metro de Atenas (150 millones), la Prefectura de Atenas (110), la Agencia de Empleo (80) y de los gobiernos locales (160); estos últimos obtenidos a través de un polémico decreto ley que generó un aluvión de críticas por parte de los alcaldes.

La incertidumbre política durante los primeros meses del Gobierno izquierdista ha provocado el pánico entre los inversores. El bono soberano a 10 años ha subido hasta el 10,68% desde el 8,73% antes de los comicios, mientras que la prima de riesgo ha alcanzado los 1.033 puntos respecto a los 797 de mediados de diciembre. La bolsa de Atenas también lo ha sufrido en sus índices. Sólo en los tres primeros días de Gobierno el índice cayó un 16,13%.

La liquidez agoniza
No obstante, los mayores perjudicados por las turbulencias políticas han sido los bancos griegos, que caminan al borde del abismo. Según estimaciones, desde el anuncio de los comicios anticipados la fuga de capitales ha ascendido a 27.000 millones de euros, un 15% del PIB. Sumado a los 3.500 millones que se han dejado de ingresar en impuestos, Grecia ha perdido más de 30.000 millones. En marzo, el volumen de los depósitos en bancos griegos alcanzó los 145.000 millones, el nivel más bajo en 10 años.

Para evitar la bancarrota del sector bancario de Grecia, el BCE ha aumentado hasta los 76.900 millones la línea de emergencia a la liquidez (ELA) para los bancos griegos. No obstante, las entidades helenas tan sólo disponen de un margen de 3.000 millones de esos créditos, pues ya han utilizado el resto. El ELA es la única vía de financiación –y con unos intereses más elevados– de los bancos griegos desde que el BCE dejara de aceptar bonos como garantía en operaciones monetarias.

Esa decisión marcó el inicio de la asfixia de Grecia y del Gobierno de Syriza, que, por otro lado, ha fracasado en su intento de desbloquear los 7.200 millones pendientes del último tramo del rescate, que permanecen sujetos a la aprobación de una lista de reformas por parte de los acreedores.

En esas negociaciones, Atenas sólo ha logrado ganarse la desconfianza de los socios. «Cuando Syriza salió elegido, hubo una sensación en la eurozona de que las políticas implantadas en Grecia tenían que empezar a cambiar. En lugar de aprovechar ese pensamiento y ganarse poco a poco apoyos, el nuevo Gobierno actuó torpemente, debido a su falta de experiencia y al hecho de estar atrapado en una burbuja ideológica. Este hecho giró los ánimos en contra de Grecia y ahora es muy difícil cambiarlo», dice Nick Malkoutzis, director adjunto de la edición inglesa de «Kathimerini», en declaraciones a este diario.

El Ejecutivo izquierdista siempre ha achacado el empeoramiento de la situación económica del país a una presión de los acreedores, que «no nos lo ponen fácil», como reitera la viceministra de Solidaridad Social, Theano Fotiu, aunque coincide en que el nuevo Gobierno ha pecado de inexperiencia. La estrategia de la parte griega ha chocado frontalmente con los socios y ha servido para ganarse su animadversión. «Estas negociaciones requieren un lenguaje especial, políticamente correcto, y los miembros de Syriza hablan diferente; quieren ser claros, y eso enfurece al resto», explica Fotiu a LA RAZÓN para justificar los continuos desencuentros.

La viceministra de Solidaridad Social defiende que Syriza ha puesto en marcha un plan contra la crisis humanitaria para ofrecer electricidad y alimentos a las familias más afectadas por la crisis. La medida, que se aprobó a mediados de marzo, ha sido una de las pocas iniciativas legislativas del Gobierno izquierdista en estos más de tres meses.

Aunque todavía sea pronto para juzgar la actuación del Gobierno, los avances de las conversaciones en Bruselas parecen indicar que el Ejecutivo de Alexis Tsipras podrá cumplir apenas una pequeña porción de su ambicioso programa. El analista político, Omiros Tsapalos, considera que el fracaso en las negociaciones se debe a «una falta de voluntad por cambiar la estrategia hacia posiciones más realistas» y «posponer algunas promesas electorales».

Cisma en el «Podemos» griego
La necesidad de adaptar algunas propuestas a las exigencias de los acreedores ha provocado cierta división en el seno de Syriza. «El miedo a una separación de Syriza en dos partes, una de extrema-izquierda encabezada por Panayiotis Lafazanis (el representante del ala más dura y ministro de Reconstrucción Productiva, Medio Ambiente y Energía), y otra de centro-izquierda, es uno de los motivos por los que el Gobierno griego no ha presentado medidas fiscales más realistas y serias», asegura Tsapalos.

Ante la incapacidad de retroceder en algunos de sus postulados iniciales, el Gobierno heleno ha jugado las bazas del acercamiento a Rusia y de reparaciones de guerra para presionar a los socios. Sin embargo, estas amenazas sólo han avivado las tensiones con los socios europeos y han retrasado la llegada de un acuerdo que Grecia necesita con urgencia.

Esa lentitud ha dinamitado la paciencia de los griegos. Mientras que en febrero la estrategia negociadora del Gobierno sumaba un 70% de apoyos, ahora sólo alcanza el 45,5%. Además, el miedo a una salida del euro o un «default» se ha disparado entre más de la mitad de la población. Pese a que la intención de voto de Syriza se mantiene casi intacta, la potencial pérdida de popularidad ha llevado a Alexis Tsipras a barajar la opción de un referéndum, en el caso de que la firma de un tercer rescate contraríe el mandato popular obtenido en las urnas. De hecho, su intención continúa siendo «discutir la imposibilidad de pagar la deuda, a partir de junio», según Fotiu.

En el mito de la «caja de Pandora», una vez todos los males han sido liberados, sólo queda uno en el fondo del recipiente: Elpis, el espíritu de la esperanza. Precisamente, ni Atenas ni los griegos han perdido esa esperanza. Y según la «Ilíada», en la casa de Zeus –léase los acreedores– había dos cajas, una encerraba los bienes, y la otra encerraba los males. No obstante, todo eso es solamente un mito. Esas cajas ni siquiera eran cajas, sino tinajas ovaladas. Y la historia del Gobierno griego no es la de Pandora, sino la de la realidad, de la que ya se han consumido 100 días desde aquel «histórico» 25 de enero.

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¿Podrá sobrevivir España a sus políticos?

“Por un clavo se pierde una herradura y por una herradura un caballo, y por un caballo un caballero” Proverbio español
Miguel Massanet www.diariosigloxxi.com  3  Mayo  2015

Cuando una nación se ve enfrentada a varias llamadas a las urnas, durante el corto periodo de un año, es muy posible que se produzca una sobresaturación de presión propagandística, una intolerancia a mítines y declaraciones públicas y un empacho de promesas, propuestas y demagogia por parte de los aspirantes a los distintos cargos públicos; que sean capaces de acabar por producir en los ciudadanos dolorosos cólicos mentales de resistencia a todo aquello que tenga algo que ver con electoralismo, votaciones o luchas entre partidos por alcanzar el poder. Y es que, señores, después de una crisis de más de siete años, cuando los españoles ya estamos hartos de que, unos y otros, se echen mutuamente las culpas sobre a quien le corresponde la mayor responsabilidad por los años de restricciones y problemas económicos que nos hemos visto obligados a soportar, bien a nuestro pesar, amén de recortes salariales, falta de trabajo, despidos, restricciones crediticias, aumentos de impuestos y, en el mejor de los casos, un retroceso en el modus vivendi; asumiendo que nunca más, al menos durante bastantes años, se van a reproducir las condiciones económicas, financieras y sociales de las que vinimos gozando antes de que, en el 2007, se iniciase la crisis que nos ha venido azotando durante tantos años.

Por si no nos bastara que se produzcan elecciones municipales, autonómicas y legislativas sólo separadas por unos pocos meses, nos encontramos con el añadido de que, los separatistas catalanes, están empeñados en llevar adelante su propia batalla convocando las elecciones municipales para el 27 de septiembre, con la intención de convertirlas en lo que ellos han dado por denominar “plebiscitarias”, es decir que, en el supuesto de una victoria de los partidos imbricados en la coalición separatista catalana, para ellos constituiría la base suficiente para el inicio de una declaración unilateral de independencia, de Catalunya, del resto de la nación; con independencia de lo establecido en la Constitución y de la opinión de los españoles no consultados.

Si ello no fuera suficiente para confundir, despistar o crear una situación de incertidumbre entre la ciudadanía; al contrario de lo que venía ocurriendo con las votaciones autonómicas, municipales o las propias legislativas de otras ocasiones, en este caso, como consecuencia del mal estar provocado por la crisis, aprovechando el disgusto de los electores con aquellos partidos a los a que acostumbraban a votar y dándose la circunstancia de que, aunque haya empezando a amainar la crisis, que se empiecen a vislumbrar horizontes mejores y que, en algunos sectores, ya se note la reactivación de su producción y sus pedidos; algunas nuevas formaciones de izquierdas, nacidas de aquellas semillas revolucionarias que empezaron a germinar entre los del 15M, han aprovechado el que, una gran cantidad ciudadanos, especialmente de la clase media y obrera, todavía no hayan percibido los beneficios en sus economías de esta incipiente reactivación y, valiéndose de la impaciencia de muchos españoles a los que la crisis ha situado en una grave situación familiar; han irrumpido con fuerza, ayudados por cadenas televisivas como la 4 y la 6ª, y han conseguido, con sus propuestas rompedoras y su discurso antisistema, enganchar a muchos ciudadanos que ven en ellos la savia nueva con la que piensan que se puede solucionar, de un plumazo, la situación española y, particularmente, la suya propia.

El peligro que entraña toda esta “movida” de tipo político, es que viene aderezada y salpimentada por la afloración, durante los últimos años, de una serie de irregularidades, administrativas y económicas, detectadas entre los dirigentes de los partidos tradicionales, especialmente los que en algún momento han tenido o tienen responsabilidad de gobierno, que ha puesto a la luz varios casos escandalosos en los que han aparecido, sea dentro de la misma Administración, en los Sindicatos, en los gobiernos autonómicos o en los mismos partidos políticos, cuestiones importantes de corrupción que han puesto sobre la mesa actuaciones poco respetuosas con la legalidad en las que, en ocasiones, los dineros de todos los españoles, derivados de sus impuestos, han acabado en manos de quienes tenían la obligación de darles el destino adecuado, que han sido desviados fraudulentamente hacia sindicatos, gobiernos autonómicos, en unas ocasiones para beneficiar a los propios partidos y en muchos casos para enriquecer a quienes los han manejado.

Es posible y podríamos decir que, en la mayoría de casos de apropiaciones de caudales públicos, de desviaciones de fondos, de corrupción de funcionarios, de omisión de control etc., aunque se han descubierto ahora, fruto de una actuación más diligente de nuestra policía o de la Hacienda pública; sus orígenes, los momentos en los que los delitos tuvieron lugar que, salvo en los continuados, se cometieron en años y legislaturas pasadas y nada tienen que ver con los actuales gobernantes. Pero, señores, esto es muy difícil de explicar al pueblo, que tiene la sensación de que, los actuales políticos, aquellos a los que se eligió para gobernar, no han sabido evitar estos temas de corrupción y, en consecuencia tienden a culparles de ello. ¿Qué esto se debe a la falta de información a los ciudadanos por parte de los gobernantes? Por supuesto y esta faceta es la que, en varias ocasiones, hemos reprochado al actual Gobierno que si, es verdad ha hecho cosas muy buenas para España, en general, no las ha sabido explicar, para que los españoles lo entendiéramos así, como tampoco ha tenido la valentía de asumir sus responsabilidades en casos tan lamentables como es el Gurtel.

Claro que la oposición tampoco puede alardear, como lo hace, en un ejercicio de la más flagrante cara dura, el señor Pedro Sánchez del PSOE, que teniendo en Andalucía uno de los casos más vergonzoso de aprovechamiento de sus directivos de la Junta en perjuicio de los obreros a los que iba destinado el dinero, tiene la osadía y falta de vergüenza de reprochar al PP de ser corrupto, cuando ellos tienen casos más numerosos y por importes muy superiores, derivados de la corrupción de los suyos. En fin, señores, que el personal anda soliviantado y, en estas condiciones, es muy difícil pedirles a los que sean sensatos, que mediten sus decisiones, que valores las consecuencias de un error en la elección de quienes los han de gobernar, de la trascendencia que, tanto respecto a Europa como a lo referente a nuestra financiación exterior, tiene el que se pudiera producir la situación de que, un gobierno de algún grupo extremista de izquierdas o de una coalición de ellos, representaría para un país que, a duras penas, ha sabido sacar la nariz del agua, Si, a las primeras inhalaciones de aire puro que uno que se ahoga consigue aspirar, se le vuelve a hundir en el agua, es muy posible que ya se quede definitivamente en las profundidades, sin posibilidades de ser rescatado con vida.

No se puede pedir a la gente a la que se le ha hecho creer que la culpa de todo lo malo que ha ocurrido en España es del PP que, a los últimos meses de legislatura, piense con lógica y serenidad cuando, durante lo que llevamos de legislatura se ha prescindido de darle explicaciones entendibles, se ha mantenido una actitud de superioridad y se ha actuado, en ocasiones, dando la sensación de que lo que pensaba la ciudadanía no importaba. Mucho nos tememos que el señor Rajoy y su partido tiene por delante una misión harto complicada, si ha de convencer al electorado que debe volverle a votar para impedir que España acabe en las catacumbas de la miseria.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, mucho nos tememos que el tiempo corre demasiado deprisa y que, quien debiera tomar decisiones rápidas, sigue empeñado en mantenerse tranquilamente sentado en la poltrona, esperando que el destino le de la razón. Una peligrosa actitud.

Un giro en la normalización lingüística

Fernando González Macías La Opinion 3  Mayo  2015

Sin duda, entre las encomiendas que recibió Román Rodríguez al hacerse cargo de la Consellería de Cultura y Educación figura la de evitar que en cualquier momento se pueda reavivar la llama del conflicto idiomático a partir de los rescoldos que aún quedan del último incendio cívico, el provocado por el llamado decreto del plurilingüismo. De entre el amplio banquillo disponible, Feijóo creyó acertar con la elección de la persona que, por talante y por convicción, mejor podía ejecutar la política de equilibrio por la que apuesta el actual Gobierno gallego, una posición lo más equidistante posible entre las posturas de la Mesa pola Normalización y Galicia Bilingüe. Por su temperamento, más echado para adelante, al anterior conselleiro, Jesús Vázquez, le costaba lo suyo templar gaitas en ese como otros ámbitos y de hecho fueron los secretarios xerais Anxo Lorenzo, primero, y después Valentín García quienes se fajaron en un debate que con el paso del tiempo fue bajando de intensidad hasta casi apagarse.

Y en eso está Román Rodríguez, intentando que la controversia entre los partidarios de la normalización del gallego por la vía política y los defensores de la plena libertad idiomática, que como tal batalla dialéctica nunca cesó del todo, no se traslade a la calle o prenda nuevamente entre la opinión pública. No se puede, ni se debe, evitar que el asunto colee en los tribunales algún tiempo más y así será por el recurso de la Real Academia ante el Tribunal Constitucional, algo que en San Caetano se daba por descontado. Sin embargo, hay que evitar que los colegios e institutos vuelvan a vivir la situaciones conflictivas de hace siete u ocho años. La pax académica, en lo que a la convivencia de las lenguas se refiere, es objetivo prioritario, ahora que parecen sofocadas las revueltas contra los recortes de profesorado.

Sin embargo, la reciente publicación por el INE de datos alarmantes en cuanto a la sensible reducción de gallego-hablantes entre niños y adolescentes, que generó seria preocupación no sólo en los sectores galleguistas y nacionalistas, obliga a la Xunta a mover ficha. Algo había que hacer: en primer lugar darse por enterados y, después de asumir su responsabilidad, aunque fuera a regañadientes, impulsar algún tipo de medida para revertir la tendencia. Eso sí, nada de menear la actual correlación de fuerzas idiomática en la escuela. Fue Feijóo en persona quien, sacándose un conejo de la chistera, anunció la elaboración de un "Plan de Dinamización de Lengua Gallega en el tejido económico, 2015-2020". La iniciativa se encuentra en fase consulta con los colectivos sociales interesados, entre ellos, paradógicamente, también Galicia Bilingüe.

En líneas generales, el objetivo del plan es galleguizar tiendas, despachos profesionales, bares, hoteles, gestorías o el tráfico documental entre empresas. También se instituye un "Día da Galeguidade Empresarial", además de incentivar y premiar los agentes económicos que usen preferentemente el gallego o que a la hora de seleccionar personal valoren el conocimiento de la lengua de Rosalía. Los redactores del documento, como el núcleo duro del Pepedegá y del Gobierno autonómico, parecen convencidos de que la solución al retroceso generacional del idioma no está en las aulas, sino sobre todo en la calle, en las oficinas, en el comercio o en las fábricas, así como en la publicidad y en las etiquetas de los productos que compramos a diario. Es fácil constatar hasta qué punto en esos ámbitos la presencia de la lengua gallega es residual, de modo que cualquiera, sea gallego de nacimiento o de adopción, puede desarrollar con toda normalidad su vida cotidiana en el trabajo, en sus relaciones sociales y en tiempo libre, sin saber ni papa de gallego. Hasta el francés o el inglés le serán más útiles en ese terreno. El conselleiro Rodríguez cree que ese es el buen camino, convencido como está de que el grueso de la sociedad civil gallega da por superado el encendido debate que suscitó la implantación de la educación plurilingüe.

Españoles anormales
Nota del Editor  3  Mayo  2015

Entre Rajoy el traidor y Feijóo el mentiroso, el PP lo tiene claro, su ojetivo es desaparecer y de paso que dejen las lenguas regionales lejos del dinero que birlan del bolsillo de los españoles.

Si algunos regional-hablantes quieren seguir apoyando a quienes se lucran con su ruina mediante el aplastamiento del idioma español, allá ellos, preferible que lo hagan así a que se tiren a la via del tren o desde  un puente, al menos los equipos de limpieza no tendrán que coincidir con los forenses.

A los anormales español-hablantes ya nos da igual, damos todo por perdido y hace tiempo que  hemos comenzado a salir de esas regiones donde se masacran nuestros derechos civiles, sociales y políticos. Cualquier cosa menos dejarnos transformar en normales regional-hablantes de segunda, tercera o cuarta categoría.

La conveniencia de regular las lenguas
Francesc Moreno Cronica Global  3  Mayo  2015

Que en Cataluña el castellano esté ausente de la enseñanza es una anomalía que no existiría si, en su momento, se hubiera legislado sobre esta cuestión a nivel estatal. Que se inventen el lapao o el valenciano, tratando de romper la unidad de la lengua catalana, tampoco hubiera ocurrido si existiera esa norma sobre lenguas.

Dar una presencia a todas las lenguas españolas en algunas instituciones del Estado sería un reconocimiento de la pluralidad, que en algunos casos ya se da, coherente con un Estado plurilingüístico. Asegurar la presencia del castellano en todas las administraciones públicas también es un objetivo más que razonable.

Estas tres razones justifican regular las lenguas. Justifican una Ley de Lenguas. Lo anómalo es que no exista casi 40 años despues de aprobarse la Constitución. A muchos sacar las lenguas de la lucha partidista, o al menos tratar de hacerlo de buena fe, no les gusta. Entre el nacionalismo catalán lo entiendo. Quieren preservar el monopolio legislativo y seguir con sus experimentos de ingeniería social. Desde el nacionalismo españolista lo entiendo menos. Pero contrarios, los hay.

Desde el nacionalismo catalán se quiere seguir usando la lengua como una forma de homogenización social y, en última instancia, una pretendida forma de asegurar el predominio ideológico del nacionalismo. Creen que ciudadanos monolingües, o casi, serán más adictos al regimén. Que se pretenda romper la unidad del catalán ya les va bien. Les permite usar el victimismo para denunciar la paja en el ojo ajeno. Pero su objetivo no es el catalán, sino el poder. Por tanto, siempre se opondrán a que esta cuestión se pacifique.

Desde el nacionalismo españolista parece que no gusta que el catalán, el gallego o el euskera, sean consideradas lenguas españolas y, por tanto, tengan una presencia en las instituciones del Estado. Ridiculizan la cuestión con el argumento de que, si todo el mundo sabe castellano, para qué complicarse la vida. Y ponen ejemplos que pretenden demostrar lo grotesco de la reivindicación.

Sin duda, un país homogéneo con una sola lengua y una sola conciencia nacional nos evitaría muchos problemas. Y eso me vale para Cataluña y para el conjunto de España. Pero en lugar de soñar con un imposible, deberíamos hacer de la necesidad virtud. La homogeneización no se producirá, ni aún con políticas tan antidemocráticas como las de la Generalidad de Cataluña. Las declaraciones del presidente del IEC ("el bilingüismo mata y el trilingüismo aún más") son expresivas de la miseria intelectual y moral del personaje, que quizás sueñe con la limpieza étnica como forma de hacer realidad su 'país soñado'.

Lo lógico es abordar el problema, regularlo y tratar de aprovechar al máximo esa riqueza lingúistica. Lejos de matar, saber lenguas te prepara mejor para un mundo global. No es un pasivo, es un activo para ser competitivo.

Nos decía el otro dia el ex primer ministro del Quebec Jean Charest que los aspectos sentimentales y el proyecto común fueron determinantes en su país para derrotar al independentismo. Nos decía también que los jovenes del Quebec aprecian cada vez más su identidad múltiple, que los conecta a un mundo global. No se trata de contentar a los nacionalistas, sino de que quienes no lo somos construyamos una España mejor, en este y en otros muchos temas. Por nuestra propia convicción y de paso, si sirve para atraer a quienes dudan, mejor.

Rosetta
Nota del Editor  3  Mayo  2015

No es posible definir las lenguas regionales como lengua española. La lengua española es la que es y punto. Si alguien quiere llamarla lengua castellana, como si quiere llamarla lengua navarra. Si estoy de acuerdo en que las lenguas regionales deberían tener presencia en las instituciones del Estado y para ello lo mejor sería que se diseñase por algún voluntario y por ello no remunerado, una especie de piedra de rosetta digital, que podrían descargar gratuitamente de Internet los interesados y que los arqueólogos futuros puedan utilizar para interpretar las lenguas regionales, caso de tener algún interés en ello.

Cualquier propuesta de dar empleo a los regional-hablantes a costa de nuestro dinero es un insulto a la inteligencia.

EL ESTADO ES ACTUALMENTE SU MAYOR ACREEDOR
La Comunidad Valenciana pide una quita de 20.000 millones de euros
JOAQUIM CLEMENTE. VALENCIA  El Confidencial 3  Mayo  2015

Solo en 2014, la deuda creció en casi 5.000 millones, para situarse en 37.376 millones, rozando el 40% del PIB. Solo con la asistencia del Gobierno ha logrado atender los vencimientos con los bancos

A final de 2015 la deuda de la Comunidad Valenciana ascenderá a más 40.000 millones de euros, una cifra que se habrá duplicado en solo cuatro años al aflorar los miles de millones en impagos de facturas que acumulaba la Generalitat y que pasaron de deuda comercial a financiera con la ayuda del Estado y su plan de pago a proveedores y por el incumplimiento reiterado del objetivo de déficit que supone añadir otros miles de millones al año en pasivo.

Solo en 2014, el segundo peor año de la historia de la Generalitat, la deuda creció en casi 5.000 millones, para situarse en 37.376 millones, rozando el 40% del PIB. Solo con la asistencia del Gobierno central, a través del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), la Comunidad Valenciana ha logrado atender los vencimientos con los bancos. Esto supone, de hecho, que entre el plan de pago a proveedores y la cancelación con el FLA de los préstamos bancarios, el Estado es actualmente el mayor acreedor y tendrá más de la mitad del pasivo a final del ejercicio.

"Esa al final será la baza que deberemos jugar para lograr una quita de la deuda", explican fuentes del Consell que preside Alberto Fabra. Aunque desde el Gobierno de la Generalitat, del PP, evitan hablar en público de una quita, en privado confiesan que esa es la única solución para dar viabilidad al autogobierno.

"Hay dos elementos clave: el primero es la reforma del sistema de financiación que evite que sigamos incurriendo en un déficit que es estructural, porque lo que nos envía el Gobierno cada año no alcanza ni para los 8.000 millones que cuestan los servicios básicos de sanidad, educación y bienestar social. Y más no se puede recortar", explican desde la Conselleria de Hacienda, que dirige Juan Carlos Moragues.

La segunda parte sería una reestructuración de la deuda. "Aunque ahora nos estamos financiando a tipo cero gracias al FLA, hay que reestructurar todo el pasivo y eso pasa por una quita", reconocen.

Coincidencia de todos los partidos
Tanto en la necesidad de reformar el sistema de financiación autonómica -cuya vigencia ha expirado pero que el ministro Cristobal Montoro ha preferido prorrogar por la crisis económica- como en la urgente reestructuración de la deuda de la Generalitat coinciden todos los partidos valencianos.

El secretario general del PSPV-PSOE y candidato a la presidencia de la Generaltiat, Ximo Puig, insiste en que la quita es la única vía para hacer viable la Generalitat. "Es necesario reestructurar la deuda y conseguir que se condone a la Comunidad Valenciana lo que ha dejado de ingresar por un sistema de financiación que le ha perjudicado desde hace años", señala Puig.

Un informe encargado por Les Corts realizado por el Ivie y otro de un grupo de expertos a propuesta de la Generalitat coincidieron en que la infrafinanciación de la Comunidad Valenciana hace unos años tenía una cifra: 13.000 millones, una cantidad que tres ejercicios más tarde habría que actualizar. Solo en un año y por el déficit la deuda valenciana se puede incrementar en 2.300 millones, como ocurrió en 2014 por el 2,3% de déficit sobre el PIB.

La infrafinanciación es la clave para todos los partidos de los problemas de solvencia de la Generalitat, si bien desde algunos grupos como Compromís o el propio PSPV apuntan a la necesidad de hacer una auditoria de la deuda acumulada en estos años.

"Hay que averiguar cuál de esa deuda es ilegítima", insiste la candidata de Compromís, Mònica Oltra. El término lo aplican a los gastos desorbitados en proyectos megalómanos en los que incurrió la Generalitat durante los mandatos de Eduardo Zaplana y Francisco Camps. Desde los millones invertidos en Terra Mítica a los de la Ciudad de la Luz o la Fórmula 1. "Esa deuda no deberíamos pagarla", insiste Oltra.

La quita o el reconocimiento de una especie de deuda histórica por la infrafinanciación es, de momento, una quimera para un Gobierno preocupado en las elecciones de noviembre. "Pero en Madrid ya son conscientes de que tendrán que asumir parte del pasivo que ahora se está acumulando en el FLA por parte de las autonomías. Al fin y al cabo, todos somos parte del Estado", insisten desde la Conselleria de Hacienda.

El dolor se hereda
Marian Romero, viuda de Isaías Carrasco: «No he podido evitar transmitir mi sufrimiento»
España llevará la voz de las víctimas del terrorismo a la ONU
Rocío Ruiz. La Razon  3  Mayo  2015

Alejandro Ramos y su hijo Airam, con la medalla que le concedió el Congreso a su padre y una foto en la que aparece con él, cuando era pequeño, en un helicóptero de la Guardia Civil

Alejandro Ramos fue el lunes a la Audiencia Nacional a enfrentarse cara a cara con los etarras del comando Bellotxa que asesinaron en Mondragón a su padre, guardia civil, el 8 de junio de 1986. Tenía entonces cinco años. 29 años después se sabe que fue Bolinaga quien apretó el gatillo y ahora, tras solventarse un cúmulo de errores judiciales encadenados, se ha juzgado a los colaboradores del etarra que «mataron a mi padre y destrozaron a mi familia». «Mi madre estaba entonces embarazada de cinco meses. Se sintió sola, muy sola en el abismo, en un pozo de dolor tan profundo que mi hermano nació antes de tiempo con un autismo severo e hiperactividad... No lo soportó. Recuerdo perfectamente que el 11 de febrero de 2007 me dejó escrita una nota antes de quitarse la vida en la que me decía: “felicidades, hijo”. Tres días después, justo el día de mi cumpleaños, enterraba a mi madre». Alejandro recuerda de su infancia el cabecero de la cama con marcas de tiros de bala. Los años más duros del terrorismo «eran como vivir en primera línea de batalla. La gente dice que la infancia es una de las partes más bonitas de la vida porque tienes más posibilidades de ser feliz, pero mi vida ha sido un calvario de malas amistades y relaciones que me le llevaron a coquetear con las drogas. He sentido rabia, miedo, tristeza pena... No he sabido ni lo que sentía... E incluso no he querido vivir más». Sufrió falsas acusaciones de malos tratos de la pareja con la que tuvo a su hijo Airam, que ahora tiene seis años. La madre del niño desapareció y ahora Alejandro es para él toda su familia. Su vida podría haber sido muy diferente si unos desalmados no se hubieran cruzado en la vida de su familia para echarla a la deriva. «No quiero venganza, pero no perdono porque he pagado un precio muy alto».

Ahora más que nunca Alejandro es consciente de que el duelo y las secuelas del terrorismo se heredan. Su caso es un ejemplo de tres generaciones de dolor, la herencia de tres décadas de terror en el que ha reparado la Universidad Camilo José Cela, creadora de un proyecto pionero en España y Europa con el que colabora la Fundación Víctimas del Terrorismo y que trabaja la gestión psicosocial y emocional de jóvenes afectados por el terrorismo. También se está utilizando como guía en la prevención de la radicalización yihadista. El proyecto, que recibe el nombre de Campus de Paz, pretende que las víctimas recuperen capacidades que parecían perdidas por el trauma que han vivido. A través de espacios educativos y talleres lúdicos adquieren técnicas y métodos para desarrollar valores sociales y gestionar sus sentimientos.

«Las secuelas del terrorismo se perpetúan porque los familiares transmiten sus depresiones, sus miedos, sus odios y sus rabias a las generaciones siguientes. A los niños y jóvenes que han sufrido una acción terrorista no se les ha enseñado a manejar esos sentimientos. Crecen en hogares marcados y desestructurados por los atentados, donde todos sus miembros padecen alteraciones y heredan conductas postraumaticos. Para ellos hay un antes y un después difícil de asimilar porque disponen de menos recursos psicológicos para comprender y poner palabras a lo sucedido», explica Ignacio Sell, director de Campus de Paz. De ahí que el proyecto nazca con la vocación de «dar herramientas a los niños para que gestionen de manera correcta sus emociones y conozcan en profundidad los procesos por los que ha pasado su familia».

La Fundación Víctimas del Terrorismo fue la primera en alertar de la necesidad de que se llevara a cabo alguna iniciativa dirigida a jóvenes después de detectar que muchos tenían problemas de conducta y adaptación social. La Institutción Educativa Sek recogió el guante y empezó a trabajar en el proyecto Campus de paz tomando como referencia el proyecto avalado por la organización CASEL liderado por Linda Lantieri, que empezó a colaborar con niños del 11-S desde la perspectiva de la inteligencia emocional. El mindfulness, otra técnica en auge que ayuda a centrarse en el momento presente de una manera activa, es otra de las herramientas que se está utilizando para mejorar. «El miedo es una de las emociones que se arrastran de generación en generación y que los niños a veces no saben gestionar. Algunos no saben distinguir entre tristeza y enfado y en lugar de identificar a su madre como triste piensan que está enfadada. A su vez, una mala gestión del miedo genera niños inseguros, con una autoestima baja», explica Sell. Marga, doctora en Psicología y máster en inteligencia emocional, además de ser una de las personas que trabaja en Campus de Paz, cuenta que «ante un duelo heredado el niño se siente solo, no sabe cómo gestionar la tristeza de su familia y acaba pidiendo ayuda a gritos mediante la agresividad o una mala conducta. Hay niños que se sienten inseguros y con 12 o 13 años se sienten incapaces de realizar cuestiones tan sencillas como tirar la basura».

Con los menores el trabajo es dinámico. A través de actividades lúdicas los expertos son capaces de detectar las deficiencias emocionales que tienen sin necesidad de someter a los niños a un test. Uno de los juegos consiste en escribir en un papel un miedo y arrojarlo mientras te deslizas por una tirolina. «Se trata de emplear técnicas que ayudan a poner nombre a las emociones y que generan mayor confianza en sí mismo», dice Sell.

Los niños pintan rascacielos en los que califican las emociones en un piso o en otro dependiendo de sus vivencias. Ejercicios como éste, entre otros, han permitido a los expertos de la Universidad Camilo José Cela observar el desarrollo emocional dependiendo del atentado: «A las víctimas de ETA les cuesta mucho cerrar sus heridas ya que la presencia de los hechos es muy constante, cotidiana. Para muchos son interminables los procesos de reparación y mantienen vivos sus traumas durante larguísimos periodos de tiempo. Son expuestos permanentemente a lo que les ha acontecido, detalles y circunstacias que por necesidad deben recordar una y otra vez... Es como si diariamente tuviéramos que pasar por la misma curva de la carretera en la que se estrelló nuestro ser querido». Con respecto a las víctimas del 11 de marzo esta circunstancia no está presente de manera tan incisiva. «El propio azar en sus vidas cotidianas supone para ellos motivo de inquietud. Su trauma, bien por haber perdido a un ser querido, quedar incapacitado o simplemente haber sobrevivido a la masacre, se deriva de una circunstancia tan espontánea y sorpresiva que les limita enormemente su capacidad de integración social ya que esperan la desgracia a la vuelta de la esquina», dice el director de Campus de Paz.

Con las víctimas adultas el grado de daño emocional está más arraigado. «Hacemos reuniones formales aunque más dinámicas; con algunos el trabajo es más dificultoso porque los días malos suelen prevalecer sobre los satisfactorios, incluso con graves consecuencias; otros, sin embargo, muestran un trabajo previo muy sólido que ha favorecido que su grado de resistencia sea muy favorable. Este grupo de “posgrado” es un ejemplo de superación. Entre ellos han constituido un grupo unido emocionalmente y se apoyan unos a otros».

Alejandro acude con su pequeño Airam al campus siempre que puede. «Nunca había hecho terapia en grupo, pero me siento lleno. Sé que no voy a salir totalmente curado de mi dolor, pero he conocido a varias personas que me entienden porque han sentido lo mismo que yo; he aprendido a relajarme y, sobre todo, a afrontar la vida cotidiana de otra manera. En Campus de Paz nadie hable ni de ETA ni de Al Quaeda...Ahora vivo con mi hijo la infancia que me robaron».

CONDENAS PIONERAS DE LA AUDIENCIA NACIONAL
Dos menores deberán realizar tareas socioeducativas durante seis meses por enaltecer a la banda terrorista ETA en Internet
www.latribunadelpaisvasco.com  3  Mayo  2015

La Audiencia Nacional ha dictado sus dos primeras condenas contra dos menores de edad por enaltecer a ETA en las redes sociales. Los dos jóvenes, de 17 y 16 años cuando sucedieron los hechos, fueron detenidos en las operaciones de la Guardia Civil contra decenas de acusados de emitir comentarios ofensivos contra las víctimas y hacer apología del terrorismo. Ambos menores, uno de ellos representado por un abogado que habitualmente defiende a militantes de la banda terrorista ETA, llegaron a un acuerdo de conformidad con la Fiscalía y aceptaron la imposición de seis meses de tareas socioeducativas.

Los condenados, entre 2013 y 2014, publicaron en sus respectivas cuentas de Twitter mensajes en los que homenajeaban a históricos asesinos de ETA como “Argala” o “Thierry”, entre otros, y frases como "nos fortalece el fuego dejado en el camino por los caídos", "derecho a abortar, viva ETA" o "vivan los soldados de ayer de hoy y de siempre", en relación a los militantes etarras. También había mensajes sobre los presos terroristas sobre los que decían: "no los queremos en fotos, los queremos en casa".

"El pueblo no te olvidará, que nuestros niños en las escuelas de mañana canten sus nombres", decía uno de estos menores de edad en alusión a un etarra fallecido. Otro de sus mensajes iba a acompañado de una imagen del entierro de las dos últimas víctimas españolas de ETA, los guardias civiles Diego Salva y Carlos Sáenz y decía: "delante de las cámaras lloros, detrás de las cámaras torturas".

Todos estos hechos constituyen, según las sentencias dictadas el pasado martes por el Juzgado Centra del Menores de la Audiencia Nacional, "un delito de enaltecimiento y menosprecio de víctimas de delitos terroristas previsto y penado en el artículo 578 del Código Penal".

El actual Código Penal contempla penas de hasta dos años de prisión por este delito, si bien la reciente reforma de esta ley impulsada por el Gobierno y en concreto el pacto antiyihadista pactado con el PSOE, que no entra en vigor hasta el 1 de julio, ya eleva esta pena hasta los tres años por lo que se abre la puerta a entrar en prisión pese a no contar con antecedentes.

Las resoluciones establecen que las tareas socioeducativas deben hacerse "sin internamiento ni libertad vigilada". En las sentencias se recoge además la recomendación de que las tareas "sean compatibles con los estudios" que los menores están realizando y "siempre y cuando se desarrolle una evolución positiva del menor en aras de su rehabilitación, cabe modificar la medida ahora impuesta".


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