AGLI Recortes de Prensa   Viernes 15  Mayo 2015

Pero ¿son necesarios los partidos políticos?
Ernesto Milá. Minuto Digital.  15  Mayo  2015

Tras la muerte de Franco parecía como si no hubiera forma de asentar una democracia sin partidos políticos. Se aceptaba entonces de manera casi unánime que la estructura de un partido político era la forma más directa y auténtica que tenía el ciudadano para participar directamente en la política. Desde entonces han pasado casi cuarenta años, tiempo suficiente como para haber comprobado hasta la saciedad que la representatividad de los partidos políticos es casi nula: sus dirigentes se representan a sí mismos, a nadie más. Los partidos ya no son opciones ideológicas o programáticas, sino grupos de intereses particulares; nada más. En estas circunstancias hace falta plantearse si los partidos son el canal más adecuado de participación democracia. Y, sobre todo, plantearse alternativas. El anti-partido es una de ellas.

Los partidos han decepcionado. Están decepcionando. Decepcionan cada día más. Incluso los nuevos partidos decepcionan rápidamente (lo hemos visto con Podemos y Ciudadanos, con ERC y con Sortu) en la medida en que ya no son opciones ideológicas concretas, ni propuestas para realizar reformas, sino estructuras que se mecen al viento, según los gustos de la población (de una población cada vez más apática, incapaz de interpretar y comprender la realidad en la que vive y pasiva). Tales “gustos” oscilan en función de los criterios implantados por las empresas de comunicación que, a su vez, responden a los intereses de los grandes grupos mediáticos.

Si a la falta de criterios doctrinales y programáticos que justifiquen la existencia de los partidos políticos, se añade el que sus diputados en el parlamento tienen una invariable tendencia a votar según los deseos de su jefe de grupo parlamentario y carecen, no sólo de rostros, sino de personalidad y voluntad propia, se entenderá que el régimen político español sea una “democracia formal”, que tiene muy poco que ver con la “democracia real”. O por expresarlo con palabras del Premio Nobel Alexandr Solzhenitsin, nos encontramos inmersos en un sistema “en el que puede decirse todo, pero no sirve para nada”.

Partidos políticos: la crónica de una crisis anunciada
La crisis de los partidos políticos empezó cuando renunciaron a tener esquemas doctrinales propios y perfectamente definidos, a partir de los cuales el programa político emanaba casi de manera automática. En lugar de eso, convirtieron a sus programa en una especie de inventario oportunista de buenas intenciones que derivaban de las encuestes formuladas a los electores y no de una particular visión del mundo y de la política que compartieran todos los miembros de esa formación política.

Puesto que no había una definición ideológica común, lo único que unía a los miembros de un partido político eran los intereses comunes, intereses, siempre, espurios, sino facciosos. Fue así como los partidos se convirtieron en grupos de intereses particulares y dejaron de ser plataformas de doctrinas políticas. No se trataba de conquistar el poder para introducir cambios y reformas en la marcha de la sociedad, sino más bien de controlar los resortes del poder para satisfacer ambiciones personales o de grupo. El programa quedaba, a partir de entonces, como una especie de documento que estaba ahí por puro azar y que nadie tenía la más mínima intención en llevar a la práctica.

Parlamento: una selección a la inversa
En tal contexto, en las cúpulas de los partidos políticos era evidente que se iba a realizar una selección a la inversa: los más honestos, aquellos en los que creían en una determinada doctrina y en gestionar a la sociedad con unos principios concretos, se fueron retirando de la actividad política, dejando el puesto a los ambiciosos y oportunistas sin escrúpulos, a los egomaníacos y psicópatas, a los simples mangantes o a los pobres espabilados…

Hoy, en el parlamento español quedan pocas personas eficientes y capaces, muchas menos aún con experiencia en gestión más allá del cargo político y una aglomeración de diputados compuesta por todo tipo de corruptos, imputados o imputables con interés por corromperse en el plazo más breve posible si ello implica una promoción personal y beneficios que, de otra manera, no se conseguirían trabajando con constancia y honestidad.

En su inmensa mayoría, los profesionales brillantes, los gestores eficientes, los individuos con experiencia, han desertado de la política y se dedican a los negocios privados y, desde luego, no quieran saber nada con unas instituciones en las que deberían tragar sapos, renunciar a su personalidad, no poder mirar a los electores a los ojos sin que se les caiga la cara de vergüenza por las mentiras electorales y las promesas sistemáticamente incumplidas o, simplemente, vivir digna y honestamente. Dignidad y honestidad no son, en la España de hoy, términos compatibles con el parlamentarismo ni con las instituciones.

Una democracia tan “formal” como viciada
Si los partidos solamente representan a sus equipos dirigentes y si estos, a su vez, comen de la mano de los grandes consorcios financieros, entonces es que la democracia está viciada de partida y depositar un voto una vez cada cuatro años es una mera formalidad que no cambiará nada: salgan elegidos unos u otros, la plutocracia (el poder del dinero) impondrá sus normas sin distinción de siglas.

Los partidos han fracasado porque la modernidad ha impuesto el pensamiento único y el culto a lo políticamente correcto. Difundidas a través de los grandes medios de comunicación de masas, estas formas de ver el mundo, repercuten directamente en la opinión pública que se configura como un gran conglomerado carente por completo de espíritu crítico, dócil, y llevado de una opción a otra con la mansedumbre con que las ovejas van al matadero. El elector ideal para un partido político es aquel que cree en las promesas electorales y se desentiende del día a día de la política.

Ahora bien ¿existe alguna forma de reformar un sistema así concebido?

De la “democracia formal” a la “democracia real”
En primer lugar, digamos, que existen otros modelos y que estos son todavía más necesarios en la medida en que el nombre que corresponde a esta “democracia formal” es partidocracia y la partidocracia ha fracasado. Si la “democracia formal” es hoy sinónimo de partidocracia, la democracia “real”, deberá tener, indudablemente, otra formulación.

Se suele llamar a la “democracia formal” y al sistema parlamentario como “inorgánico” en la medida en que la representación se realiza a través de estructuras artificiales (los partidos políticos). Frente a este concepto de democracia limitada al mero ejercicio de las libertades públicas, pero en el que el ciudadano tiene vedado el control y la supervisión del ejercicio del poder que realizan los partidos, existe una “democracia orgánica” que, manteniendo el sistema de libertades y derechos públicos, concibe la representatividad a través de “estructuras naturales”: el municipio y la profesión especialmente.

Así como el parlamento actual está compuesto únicamente por representantes de los partidos políticos, en un parlamento “orgánico”, se sentarían en los escaños los representantes de la sociedad. ¿Quién puede entender mejor los problemas de la educación que los representantes de los sindicatos de profesores y maestros? ¿Quién puede entender mejor los problemas de la investigación científica sino los científicos mismos? ¿Quién podrá expresar más directamente las necesidades de la industria, del comercio o de la hostelería, sino los representantes de las patronales de estos sectores? ¿Y los intereses de los jóvenes o de las Fuerzas Armadas o de la Iglesia? ¿Los defenderán mejor representantes de los partidos políticos o de esas mismas instituciones y grupos sociales?

En la “segunda descentralización” que algunos defendemos (y que debería sustituir a la “primera descentralización” fracasada y frustrada que ha dado lugar al Estado de las Autonomías, a su faraonismo y a sus tensiones, corruptelas y mezquindades) los municipios también deberían de estar representados en el parlamento de la nación (o en el senado).

Así pues, la alternativa a la partidocracia es un modelo de organización en el que se pongan límites al poder de los partidos y que, sobre todo, no se les tenga por el único canal a través del cual se expresa la “voluntad nacional”. Ésta será la suma de las voluntades de los distintos organismos y estructuras que componen el cuerpo de la Nación. Podrían desaparecer los partidos políticos y nada esencial se perdería. No podría, en cambio, desaparecer la universidad, las fuerzas armadas, los ayuntamientos, el comercio, etc, sin que se produjera una catástrofe nacional. Por tanto es a partir de estos cuerpos intermedios de la sociedad como hay que remodelar la participación política y la representatividad.

De los partidos al anti-partido
La lógica implica que el tránsito de la “democracia inorgánica” a la “democracia orgánica” debe pasar por una serie de etapas, la primera de las cuales es ir restando poder a los partidos políticos e introduciendo la representación “orgánica” en determinadas instituciones (el Senado, por ejemplo, debería de ser una cámara de representación de la sociedad a través de sus estructuras profesionales y municipales, con capacidad de veto sobre las decisiones del parlamento. Una especie de “Cámara Alta” de la que dependa, en última instancia, las políticas a adoptar por el ejecutivo, mientras que el Parlamento es solamente una cámara de preparación de leyes y una primera instancia de control del gobierno).

Es fundamental, por ejemplo, que los partidos políticos desaparezcan de las instituciones: del Consejo de Radio Televisión y de los consejos regionales equivalentes, de las Cajas de Ahorros y de cualquier organismo económico. Hay que redimensionar los partidos políticos a su papel real en la sociedad. El número de afiliados a los partidos políticos es minúsculo y eso indica, a las claras, el desinterés que la población experimenta hacia ellos. No pueden, por tanto, arrogarse el 100% de representatividad de una sociedad que está de espaldas a todos ellos.

La gran contradicción del momento actual estriba en que para reformar el sistema político hace falta un partido político que asuma y defienda es propuesta ante la sociedad. Hasta ahora, todos los partidos políticos que han irrumpido en el ruedo español con propuestas de reforma, cuando han adquirido una masa crítica han terminado renunciando a tales reformas, “centrándose”, esto es, desnaturalizándose y asumiendo lo “políticamente correcto” y el “pensamiento único”. Por tanto, no es un partido lo que se necesita para cambiar la configuración de la representación, sino un anti-partido que empiece negando el poder omnívoro de los partidos.

Un anti-partido, en definitiva, para poner en cintura a los partidos políticos. Un anti-partido para reformar a la sociedad. Un anti-partido para realizar el tránsito de la “democracia formal” a la “democracia real”, de la “democracia inorgánica” a la “democracia orgánica”. Objetivo lejano, casi remoto, pero no por ello objetivo menos necesario.

El 15-M creó la conciencia del cambio
EDITORIAL El Mundo 15  Mayo  2015

HACE CUATRO años que muchos erramos en la valoración de la dimensión cualitativa de las movilizaciones del 15-M, cuyo impacto va sin duda más allá del intento de la izquierda radical por patrimonializarlo y alcanza a las capas más dinámicas, a los intelectuales más activos y al conjunto de las clases medias. Transcurrido ese tiempo, es imposible disociar lo que ocurrió aquellos días en la Puerta del Sol de Madrid y luego se extendió por toda España, mereciendo la atención de medio mundo, de la profunda transformación social, cultural y política a la que se encamina el país desde entonces, y que está comenzando a cristalizar en los órganos institucionales de representación democrática a lo largo del ciclo electoral que se está desarrollando en 2015. Hoy podemos decir que el 15-M creó la conciencia del cambio porque sirvió para hacer visibles las corrientes subterráneas de la frustración y el desencanto de una parte fundamental de la opinión pública, y de forma señalada de las nuevas generaciones, con una élite dirigente efectivamente encastada que había dejado de situar los intereses del ciudadano en el centro de la acción política para concentrarse en la ocupación pancista de cada vez mayores parcelas de poder. Algunos todavía no se han enterado.

El proceso de mudanza en el que nos encontramos se enfrenta lógicamente a no pocos riesgos. Uno es el del populismo egoísta, como el que juega de manera burda con los sentimientos de los catalanes, que bebe de las bajas pasiones y sólo persigue aprovecharse del hartazgo para satisfacer su voraz apetito. Pero probablemente el mayor es el del inmovilismo, porque puede terminar provocando una crisis de representatividad definitiva que acabe por erosionar de manera grave los consensos básicos sobre los que se edifica el sistema de convivencia. También hay irresponsables apelando a las emociones para pescar con intenciones malignas en ese caldo de cultivo. Todo apunta a que el bipartidismo saldrá debilitado aunque no hundido de las próximas elecciones: ésta será pues su última oportunidad de incorporar el pulso de renovación que demandan los españoles. Cualquier otra actitud sería suicida. El PP y el PSOE se equivocarían gravemente si no entienden el nuevo paradigma político que surge del 15-M, que les aboca a abandonar inercias viciadas y rutinas perniciosas, dañinas para el interés general.

La formación que trató inicialmente de capitalizar el espíritu del 15-M fue Podemos, sobre el que sigue pesando un razonable estigma de sospecha por sus orígenes ideológicos pese a haber domesticado sus tendencias asilvestradas. Después se incorporó el liberalismo tranquilo de Ciudadanos, educado en la oposición moderada al nacionalismo catalán. Los dos sufren los problemas inevitables de la institucionalización, porque es mucho más difícil organizar una opinión constructiva que limitarse a hacer política del desengaño. Pero a ambos hay que agradecerles que en el debate público prenda hoy por encima de la vocación gerencial la empatía hacia los desahuciados, la sensibilidad hacia las desigualdades, la preocupación por la precarización de la juventud o la reflexión sobre qué medidas son necesarias para la regeneración: ley electoral, democracia interna, separación de poderes, control democrático, transparencia... Ese empeño es lo bueno que nos queda del 15-M.

El carajal político de España
ÁLVARO POMBO El Mundo 15  Mayo  2015

EL DOMINGO 24 de mayo vamos a participar en unas elecciones goyescas. ¡Ojalá que sólo lo fueran, porque son municipales y provinciales! No sé aún si son pinturas negras, pero sé que nuestros políticos -y, por lo tanto, también nosotros mismos- se van volviendo a lo largo de la campaña garabatos de una España corrompida, envilecida y negra. Una España mitinera, fiestera, carente de filo, de elocuencia y de misericordia. ¿Qué fue el 15-M? Yo asistí a su origen participando en un mitin por UPyD en la Plaza de la Ópera. Envidié la espontaneidad popular de todos aquellos indignados. Pensé que asistíamos a una gran sentada goyesca, la ira del español sentado. Era necesario que el pueblo de Madrid se encrespara contra nuestros gobernantes de entonces, y que repitiera un gesto antiguo y violento: "No esperes, campesino polvoriento / de tu sudor la luz completa /... ¡Levántate y galopa con Zapata!". Como Laforgue en el umbral de siglos charlatanes, todos nosotros, los indignados del 15-M y mis compañeros de UPyD, deseábamos volvernos legendarios, creadores de praxis política. Detestábamos la charlatanería política.

El caso es que ya no somos campesinos, ya no somos polvorientos. Ahora somos medios horteras, ahora estamos embotados. Ahora estamos parados. Había, sin embargo, ahí afuera, en la Puerta del Sol del 15-M, un aura polvorienta y cateta -pero también épica-, que arrastra mi corazón. Recordaba a Blas de Otero: "Tú, Sancho pueblo / pronuncias anchas sílabas / permanentes palabras que no lleva el viento". Un viento de indignación, de desesperación, de desahucio, que era inmediatamente épico y romántico. He leído estos días -se ha repetido mucho- que el 15-M de la Puerta del Sol tuvo repercusiones mundiales. Seguro que sí. Pero esa constatación paleta, tan española, no me impresiona demasiado. He vivido muchos años fuera de España. Y me impresiona más lo que sucede aquí que la repercusión o falta de ella que tenga en el mundo. Por eso, al evocar ahora el 15 de mayo de 2011, evoco también la incomodidad de la muchedumbre, sus residuos pringosos, su mal olor. Evoco el proyecto asambleario, sin embargo, con emoción: por razones teológicas, no políticas. Hace veinte años escribí una vida de San Francisco de Asís. Con ayuda de esas páginas tomé parte en muchas revelaciones menores. Quizá la mayor de todas fue ver cómo las asambleas franciscanas iniciales se integraban en la gran estructura teológica medieval: de la asamblea y lo asambleario, al sistema y a la disciplina teológico-política. El propio San Francisco tardó toda una vida en integrarse él mismo y no llegó nunca a fundar la Orden Franciscana: estaba demasiado cerca de la inspiración, de la gente que le seguía, polvorienta por los campos, que coreaban sus himnos a las criaturas y a Dios: inmerso en el fervor panteísta de todas las conciencias religiosas: Dios está en todo, y cada criatura es hermana nuestra y parte de Dios.

Confieso que cuando en 2014 apareció Podemos y desbarató las elecciones europeas adelantándonos a todos, sentí que aparecía, una vez más, un franciscanismo político, una curación por la palabra que contenía elementos de la Teología de la Liberación y que contenía, sobre todo, entusiasmo. Asistí, desde mi casa, a la transformación del espíritu asambleario del 15-M en espíritu político: en esto estamos ahora.

¿Hemos llegado a alguna parte o estamos donde estábamos?
No nos volvimos legendarios. Y una charlatanería insidiosa crece por todas partes ahora. ¿Cuándo se vuelve insidiosa la palabra política? ¿Cuándo se vuelve charlatanería? No, por cierto, cuando la desproporción entre lo que anhelamos y lo que conseguimos engendra en nosotros melancolía. Siempre hay esa desproporción, y, sin embargo, las palabras que nos exaltaron todavía nos exaltan y conducen en las agitadas tardes de nuestros retiros. Un charlatán es uno que anuncia a voces su mercancía, alguien que a todo trance quiere vendernos algo: su proyecto político, una imagen de sí mismo. Conviene recordar aquí que el charlatán quebranta la relación real de las palabras con las cosas, nos quebranta porque nos devalúa. Todo necio confunde valor y precio. Por eso el Mesías no voceaba en las plazas y no quebrantó más aún la caña quebrantada.

Álvaro Pombo, de la Real Academia Española, es escritor. Su última novela publicada es La transformación de Johanna Sansíleri (2014).

El Gobierno saca la chequera electoral
Guillermo Dupuy Libertad Digital 15  Mayo  2015

A escasos diez días de los comicios municipales y autonómicos, el Gobierno de Rajoy ha sacado la chequera electoral y nos ha anunciado, por boca de la vicepresidenta, una lluvia de millones destinados a diversos menesteres tales como aumentar las pensiones para las madres trabajadoras con más de dos hijos, procurar una nueva ronda de subvenciones a la compra de coches o incrementar las ayudas públicas al sector del cine, al del carbón y a las cuencas hidrográficas afectadas por la sequía.

Como recién llegado al club de las familias numerosas, yo podría ser beneficiario de esta dádiva del Gobierno si no fuera, claro está, porque de aquí a que mi santa esposa se jubile esa estafa piramidal que constituye el sistema público de pensiones ya podrá haber quebrado o –lo que es más probable– haberse vuelto sostenible de la única forma que puede serlo: mediante el paulatino perjuicio de sus supuestos beneficiarios, ya sea reduciendo el importe de la pensión, ya sea retrasando la edad de jubilación o ambas cosas a la vez.

Al margen de esta cuestión personal, en la que tampoco acabo de entender por qué las mujeres trabajadoras con más de dos hijos han de tener más derechos que los padres trabajadores con más de dos hijos, no sé si la nueva ronda de subvenciones a la compra de automóviles es la forma que tiene el Gobierno de hacernos olvidar la voraz y vampiresca red clientelar de organismos de la ITV que no hacen otra cosa que sacarnos el dinero con la excusa de la seguridad vial.

Tampoco sé si el incremento de ayudas al sector del cine es la forma que tiene el Gobierno de Rajoy de premiar el hecho de que nuestros artistas no hagan películas que susciten el suficiente interés del espectador; o si es debido a la desbordante politización de este sector contra esa derecha a la que Rajoy ha sabido traicionar como nadie. Claro que lo de los complejos del PP ante el autodenominado "mundo de la cultura" no es nuevo y siempre ha rayado el masoquismo.

Ignoro también si las ayudas al sector del carbón es una forma de camuflar las nulas reformas en el mercado energético, carencia que nos obliga a sostener y consumir nuestro carísimo e ineficiente carbón nacional a costa del contribuyente. También nos podríamos cuestionar si los créditos extraordinarios anunciados por la vicepresidenta destinados a las cuencas hidrográficas del Júcar y el Segura son la forma que tiene el Gobierno de Rajoy de hacernos olvidar sus promesas electorales en materia hídrica y su política continuista respecto de la de Zapatero, renuente a los trasvases tanto como potenciadora del demencial uso de las desaladoras.

Lo que sí sé, a la vista de toda esta lluvia de millones, es que al Gobierno de Rajoy le sigue importando una higa nuestra deuda pública, que acaba de alcanzar los 1,047 billones en marzo, o que la Comisión Europea, por este motivo y por el riesgo de que el paro a largo plazo en España se convierta en "estructural", le acabe de advertir de la necesidad de culminar una serie de reformas y ajustes del sector público muy similares a los que acumulan polvo en el programa electoral del PP de 2011.

Las elecciones están a la vista y Rajoy se dispone, como buen socialdemócrata que es, a comprarnos el voto con nuestro propio dinero

Susana y los supersticiosos
F. JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 15  Mayo  2015

Lo que le está pasando a Susana Díaz, derrotada por tercera vez en su empeño de ser investida Presidenta andaluza sin tener mayoría para ello, lo adivinó Alejandro Guichot y Serra, discípulo del gran Demófilo, en su libro Supersticiones populares andaluzas. Una de las últimas, la 310, reza así: «Si se tropieza varias veces en un mismo sitio, es señal de que debajo de tierra hay dinero escondido».

¿Cómo pudo saber Guichot hace casi siglo y medio que el tripitido tropezón o tercera costalada -y no diré caída por no resultar blasfemo- de Susana Díaz iba a producirse precisamente al aparecer el dinero escondido de las minas de Aznalcóllar? Sí, esas cuyo concurso, según la jueza del caso, se amañó groseramente para favorecer -presuntamente, claro- a una empresa asociada a la Junta, que contrató a un alto cargo de la Junta y que está vinculada, vía México, a la familia Pujol. Para mí que a finales del siglo XIX, asentado el régimen de la Restauración ideado por el malagueño Cánovas del Castillo, los caciques amañaban concesiones mineras o forestales por la misma razón que ha guiado al PSOE andaluz en estos últimos siete lustros: cultivo del clientelismo político, adobado con la manteca colorá, y tan colorá, de la corrupción administrativa.

Pero el libro de Guichot (a cura de Antonio Zoido en Ediciones Populares Andaluzas, 1986, editado y prologado por Salvador Rodríguez Becerra y con semblanza del autor por Juan Ramón Jiménez Benítez) lleva tan lejos su capacidad adivinatoria y supersticiosa (toda superstición es una forma de adivinación) que parece adentrarse en los misterios de ultratumba. Esta es la superstición 299: «Si un difunto tiene los ojos abiertos, es señal de que se lleva detrás a alguien de la casa».

El muerto que sigue mirando la política andaluza es, sin duda, Manuel Chaves, que ha dicho que no se lo llevan por delante, vamos, que no dimite, y con el que Susana Díaz no se atreve. ¿Y quién sino Chaves adelantó el episodio de Aznalcóllar en el escándalo riotintado de las Aguas Teñidas, cuando subvencionó a una empresa minera que acababa de contratar a su hija Paula, sin tener siquiera el decoro de ausentarse del consejo subvencionador?

Tres veces ha tropezado Susana Díaz, y bajo ese tropezón hay dinero, vaya que sí. El de la corrupción socialista, vivísimo cadáver.

OFENSA, IMPUNIDAD Y RESPETO
HERMANN TERTSCH ABC  15  Mayo  2015

LA Junta Electoral Central ha exigido la retirada de todas las banderas señeras estrelladas, es decir, separatistas, que ondean en numerosos ayuntamientos en Cataluña y en algunas regiones limítrofes. La decisión responde a una denuncia de la Sociedad Civil Catalana (SCC) que había alegado «falta de neutralidad» a los municipios que tuvieran izada la enseña separatista. La SCC, un grupo muy meritorio de catalanes hartos de la permanente cantinela tribal, y los demás catalanes no nacionalistas se han mostrado muy satisfechos. Los nacionalistas, por supuesto muy enfadados, recurren como siempre a la letanía victimista y piden a la gente que ponga sus «esteladas» en sus balcones.

Esos gestos de «heroica resistencia» en favor de la autoridad simpatizante son siempre muy vistosos y conmovedores. Sobre todo cuando, como en Cataluña, las acciones que pueden acarrear represalias son las que se hacen en favor de la Constitución y nunca las que se cometen en contra. Todo lo que sea ir con el poder regional contra las leyes y las instituciones es agradecido, gratificante, muchas veces gratificado. Nunca tiene inconveniente alguno. Para que lo hubiera tendría que estar allí la autoridad central para hacer respetar la legalidad y los derechos de todos los españoles. Eso nunca sucede. Ayer, grupos de partidos nacionalistas pudieron organizar con impunidad un pogromo contra una familia en un colegio de Mataró porque había osado reclamar su derecho de recibir unas clases, un mísero 25% de las clases, en castellano. Allá llegaron adultos y niños a acosar a los afectados. Acoso ruidoso. Otros pogromos se producen a diario en silencio. Nadie los denuncia porque todo lo pueden el miedo y la resignación. Y la certeza de que muchos derechos se han abolido porque el Gobierno no quiere líos. Así llevan siempre la iniciativa los peores, esos que no quieren parecerse a los nazis pero bien que los imitan a diario.

Ahora dirán que funcionan las instituciones porque la Junta Electoral Central ha decidido que la bandera separatista viola la neutralidad. Por supuesto que la viola. Pero no es la JEC sino el Gobierno el que tenía que haber impedido desde el principio que la bandera separatista ondeara en 323 ayuntamientos. Y esa enseña ha comenzado a ondear en los ayuntamientos de forma masiva desde que está en marcha el plan sedicioso de Artur Mas. Que es un plan de destrucción del Estado y la Nación que supone un golpe de Estado. Que se lleva a cabo con obscena transparencia desde principios de esta legislatura, bajo la mayoría absoluta del Partido Popular. Y al que se ha respondido con una indolencia oficial ofensiva para quienes han de ser defendidos. Y esa bandera no debe estar permitida en las instituciones porque es un símbolo de agresión a España y el Estado.

En todos los países civilizados se persiguen las agresiones a la Constitución, las leyes y al Estado. La impunidad de las ofensas a la nación, que desde hace tantos años es costumbre aquí, ha hecho crecer a generaciones en la convicción de que es normal y está bien visto el despreciar, insultar, agredir y perjudicar a España, sus símbolos y sus instituciones. El Gobierno actual, como todos los anteriores, no ha hecho nada por desmentirlo. Ahora nos enfrentamos a la Final de la Copa del Rey en Barcelona. Me resisto a creer que Felipe VI y el Gobierno vayan a tolerar sin más que esa final se convierta en un inmenso aquelarre de agresión a España. Que se vaya a permitir que se lleve la ofensa al paroxismo. Los demás, que somos muchos, y estaremos allí representados por el Monarca, exigimos respeto. A quien lo amenaza y a quien tiene el deber de imponerlo.

PADRES QUE SOLICITAN ENSEÑANZA EN ESPAÑOL. 'No es un caso aislado. Pides tu derecho y te señalan'
Pepe G.-Saavedra www.gaceta.es 15  Mayo  2015

Juan Carlos López relata el miedo de los padres que solicitaron el cumplimiento legal del 25% en castellano en las aulas de un centro de Mataró y sufrieron los insultos de un grupo de progenitores.
Imagen de la manifestación frente al centro escolar.

La presión sobre los padres que buscan el cumplimiento de la ley en las aulas catalanas continúa. En Gaceta.es les mostramos una serie de mensajes intercambiados por los padres de alumnos del centro Escuelas Pías de Santa Ana en los que pedían arrinconar a los niños que solicitaban clases en castellano: ''Hay que arrinconarlos. Ni pobres niños ni nada''. Una manifestación a las puertas del colegio, respaldada por dirigentes de partidos independentistas, no ha hecho más que acrecentar el temor de los padres denunciantes.

''Los padres no se atreven a hablar, están muertos de miedo'', explica Juan Carlos López, de la asociación AEB por el bilingüísmo en Mataró. López conoce de primera mano la situación que se ha dado en el colegio concertado de la localidad barcelonesa. ''Su mejor defensa sería hablar y así ayudar a otros padres pero es que no se atreven'', comenta López a Gaceta.es. Desde esta asociación, que defiende la legalidad del 25% del castellano en las aulas y solicitan que se elve al 50% en materias troncales, invitan a los padres a que denuncien estas situaciones ya que la ley les ampara y les otorga la razón.

''No se trata de un caso aislado, pides tu derecho y te señalan'', se lamenta López además de explicar cómo intentó mediar con el centro: ''Fui a hablar con el director y les expliqué el bullying al que estaban siendo sometidos los menores. Su respuesta fue que por culpa de dos niños iba a haber que modificarles todo el curso a otros 50''. Para acatar la sentencia el centro impartirá la asignatura de matemáticas en castellano, además de la propia asignatura de la lengua española.

Juan Carlos López expone las dos salidas que se están dando en los colegios catalanes cuando la justicia otorga la razón a los padres que solicitan la cuota del 25% en castellano. '' En unos casos se acata aislando al niño y dándole clase por separado y en el otro supuesto se decide no seguir la sentencia porque alegan perjuicios al resto de alumnos''.

El integrante de AEB denuncia la pasividad de algunos profesores antes la situaciones de acoso que sufren los alumnos: ''Hubo profesores leyendo manifiestos en la concentración que se realizó a las puertas del colegio''. Una manifestación rodeó este miércoles las Escuelas Pías de Santa Ana para protestar por la sentencia favorable al castellano y por los cambios lectivos que sufrirá el centro debido al pronunciamiento del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.
Una manifestación con sello institucional

Unas 200 personas, miles según la prensa afín al independentismo, se concentraron a las puertas del colegio barcelonés para mostrar su rechazo a la decisión de la justicia catalana. Además de contar con la presencia de padres y profesores, hasta las puertas del centro concertado se acercó una fluída representación de varios partidos políticos afines a la independencia. Como representación de Ciu hizo su aparición Ramón Reixach, de ERC acudió Francesc Teixidó, de ICV Esteve Martínez y de la CUP acudieron Joan Jubany y Carme Polvillo.

Así adoctrinan los colegios que no quieren el uso del español
Gaceta.es 15  Mayo  2015

Las declaraciones del ministro de Educación, José Ignacio Wert, en el Congreso el pasado miércoles, cuando señaló que era necesario que el castellano se empleara con proporción y como lengua vincular dentro de la enseñanza en Cataluña- no han sentado nada bien a los sectores más radicales del independentismo. Además del sonado enfado con Joan Tardá en el hemiciclo, le han llegado respuestas -y críticas- de parte del alcalde de Barcelona Xavier Trías y de la candidata por Podemos Ada Colau. Le acusan, como puede ver en el siguiente vídeo, de autoritario y de hooligan, y hasta piden su cabeza.

Mientras los independentistas critican a Wert por defender el uso del español, y en plena polémica por la actitud de los padres nacionalistas del colegio Escuelas Pías de Santa Ana, recordamos cómo se adoctrina a los niños en algunos colegios de la Comunidad Autónoma:

Wert incendia a los partidos nacionalistas
Gaceta.es 15  Mayo  2015

El ministro de Educación aspira a que el castellano tenga mayor protagonismo en la educación catalana mientras que ERC y CiU se rasgan las vestiduras.

El ministro de Educación, José Ignacio Wert, subrayó, en la pasada sesión de control del Congreso de los Diputados, que era necesario que el castellano se empleara con proporción y como lengua vincular dentro de la enseñanza en Cataluña. Asimismo, señaló que el Gobierno siempre había respetado el uso del catalán pero que, por ello, no se podía excluir al español.

Los partidos de izquierda nacionalista entraron entonces en cólera con sus palabras. Tanto es así que Joan Tardá, diputado de ERC casi fue expulsado del hemiciclo por llamar a Wert "mala persona, fanático, impresentable e ignorante" porque estaba faltando el respeto a las miles de personas que habían muerto "apaleadas en el franquismo por hablar catalán".

Por su parte, Duran Lleida, portavoz de CiU en el Congreso, publicó en su cuenta de Twitter que "si atacas al catalán, te hacen ministro".

Radicales insultan a Rajoy y Bauzá por implantar el trilingüismo
C. S. Macías. Palma de Mallorca. La Razon 15  Mayo  2015

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se dio ayer un difícil paseo por Palma de Mallorca. Al comienzo, en la plaza del ayuntamiento, le esperaba un grupo de manifestantes pro catalanistas y contrarios al decreto de implantación del trilingüismo en Baleares. «Joserra, te quedan dos telediarios», le gritaron al presidente de Baleares, José Ramón Bauzá. El grupo fue interceptado por la Policía. Rajoy y Bauzá continuaron su recorrido y entraron en la tradicional bombonería La Pajarita, donde el dueño le regaló al presidente unos bombones, detalle que agradeció, y dijo que se los daría a sus hijos. Rajoy bromeó entonces con la posibilidad de «venirme aquí» como registrador. Después se pararon a hablar con los dependientes de una tienda de ropa. El paseo fue necesariamente breve, puesto que los insultos no cesaron a su paso. Una familia completa comenzó a gritar la tradicional expresión de Podemos: «Tic, tac, tic, tac». Es ahí cuando los mismos protagonistas profirieron numerosos insultos: «Sinvergüenza», «si me queréis, irse», «os queda poco», e incluso «asesino».

A continuación, se dirigieron al polideportivo de Sont Moix, donde casi 4.000 personas con banderas del PP les esperaban. El jefe del Ejecutivo ofreció allí el primer mitin, en el que se salió del guión y comenzó su intervención ironizando sobre las críticas que insisten sobre su falta de empatía y sobre que no sabe comunicar. «Yo con vosotros y con muchos más comunico bien», y aseguró que «ser empático y comunicar bien viendo todo lo que hay requiere ser un héroe, y ahí no llego». Recordó que lo importante es la gestión y crear empleo.

Volvió a hacer balance de la quiebra en la que se encontró a España, y de que ahora será el país que más crezca en la UE. Habló del pasado pero, sobre todo, del futuro. Tiró de retranca gallega y dio datos, buenas noticias que, dijo, habitualmente no lo son: «Voy a daros noticias de hace 72 horas. Yo no doy noticias antiguas, soy un tipo en la actualidad», y destacó que España está a la cabeza en competitividad.

También recordó los orígenes del PP, «un partido que no se creó en un cuarto de hora, hecho desde la base y no creado en tertulias». Recordó que la esencia del PP, su ADN, apuesta por la Constitución, la unidad española y la soberanía nacional, porque, insistió, «lo que sea España lo dicen los españoles». Un partido que garantiza los derechos, las libertades y la solidaridad, el sistema de bienestar, los servicios sociales... A diferencia de otros partidos. Un partido que ha sabido remontar de las situaciones de crisis, y pidió que no vengan ahora los socialistas a darles lecciones. «Somos una gran nación, con un gran futuro, militancia aguerrida de nuestro partido». Rajoy reclamó el voto para el PP para evitar que políticas fracasadas y caducas frenen la recuperación en España y Baleares y tengan que sufrir los gobiernos socialistas. «Si queremos volver a la cola, dadle el voto al PSOE o a quien quiere apuntalarlo», advirtió. Además, prometió un nuevo modelo de financiación porque «ahora sí se puede» y destacó que antes no se hubiera podido hacer, salvo el PSOE, «que hubiera hecho cualquier cosa».

Por su parte, el presidente de Baleares, José Ramón Bauzá, reclamó ese nuevo sistema de financiación autonómico justo y que se ajuste. «No queremos ser más que nadie, pero no queremos ser menos que nadie», señaló. Radicales insultan a Rajoy y Bauzá por implantar el trilingüismo

La Fiscalía se querella contra 'Vozpópuli' por denunciar los vicios de la administración de Justicia
Editorial www.vozpopuli.com 15  Mayo  2015

La Fiscalía del Estado ha interpuesto querella criminal contra el director de este diario, Jesús Cacho, como consecuencia de un artículo publicado en Vozpópuli el domingo 21 de septiembre pasado (La Justicia a través del espejo de la fortuna Larios), a propósito de los pleitos que enfrentan a la familia Gutiérrez-Maturana por el control de la fortuna familiar y que tiene por escenario la Audiencia Provincial de Albacete, donde una de las partes gana en la práctica todos los pleitos que desde hace 20 años le enfrentan a sus hermanastras. El artículo de Cacho venía a denunciar "las sospechas de corrupción judicial existentes en la Audiencia Provincial de Albacete". Y por lo que parece, a la Fiscalía no le gusta que se critique a la Justicia.

Aunque en el artículo de referencia no se hacía alusión a ningún juez en concreto de la referida Audiencia Provincial, el magistrado Juan Manuel Sánchez Purificación se dio por aludido y en fecha 27 de noviembre de 2014 interpuso denuncia contra el autor del artículo, que el 17 de marzo pasado prestó declaración en los juzgados de Albacete asistido por el letrado Juan Luis Ortega Peña. Pero no contentos con la iniciativa del juez Purificación, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha cursó escrito al Fiscal Superior de dicha comunidad, todos a una como en Fuenteovejuna, que a su vez se inhibió en la Fiscalía Provincial de Madrid instando la adaptación de medidas penales contra el autor del artículo por parte del Ministerio Público, labor que esta Fiscalía hizo suya con la presentación de la querella arriba denunciada, firmada por el Fiscal Jefe Provincial de Madrid, José Javier Polo Rodríguez, y por la que el autor del trabajo deberá prestar declaración en el Juzgado de Instrucción de Madrid número 18 el próximo 18 de mayo.

Que la Fiscalía se querelle contra un medio de comunicación por criticar los vicios y anomalías existentes en el funcionamiento de nuestra administración de Justicia resultaría inaudito en cualquier país miembro de la Unión Europea con quienes tan a menudo nos comparamos y desde luego viene a ser la prueba del nueve del estado de postración de la Justicia y del grave momento por el que atraviesan algunas libertades públicas en España, tal que la libertad de transmitir información. No es casualidad que el propio ministro de Justicia tuviera hace escasas fechas la idea, travestida de “oferta de diálogo”, de imponer sanciones a los medios que publiquen informaciones referidas a sumarios judiciales en curso. Esa casualidad demuestra que realmente las libertades informativas, piedra angular sobre la que descansa cualquier democracia que se precie, incluso en esta pobre democracia enferma nuestra, están en serio peligro con el Gobierno de Mariano Rajoy.

Que hay corrupción, degradación y vicios en la Justicia española es una verdad de perogrullo, como, por otro lado, no podía ser de otra forma en el Estado de corrupción general en que vivimos. La literalidad de las preguntas que en la declaración de Albacete el juez Purificación dirigió a Jesús Cacho sería suficiente para escandalizar a cualquier demócrata por muy lego en Derecho que fuere. Porque el juez Purificación negó de forma reiterada la existencia de ese derecho recogido en nuestra Constitución que tiene cualquier periodista en el ejercicio de sus labores informativas a mantener el secreto de sus fuentes. El juez Purificación, en efecto, desconoce la existencia en la Constitución Española de 1978 (Título I, Capítulo segundo, Sección 1ª, Artículo 20 1 d.) del derecho “a comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades”, lo que explica que reclamara de modo perentorio los nombres de las fuentes de Cacho sosteniendo que no existía tal derecho. Inaudito.

La clave del arco que sostiene una democracia
El juez Purificación llegó a preguntar al declarante si había recibido dinero por escribir el artículo de referencia, y aún llegó más lejos al reclamar los movimientos de la cuenta bancaria de Cacho para comprobar si efectivamente figuraba en ella algún tipo de ingreso recibido como contraprestación por la publicación del artículo. El juez Purificación simplemente no cree que en este país haya periodistas, maestros de escuela y carpinteros capaces de hacer su trabajo sin corromperse, él sabrá por qué.

Es evidente que hemos ido a tocar en la clave del arco que sostiene la calidad o no de una democracia, como es la existencia de una administración de Justicia carente de vicios y arbitrariedades. La forma en que la Audiencia Provincial de Albacete y el TSJ de Albacete como un solo hombre ha tocado a rebato y se ha alzado en contra de este diario y en defensa del mandamás albaceteño y sus poderosos amigos -entre los que destaca el rey Juan Carlos I-, es una demostración no ya de corporativismo trasnochado, que desde luego, sino de la necesidad de regeneración que reclama el estamento judicial.

Una cosa tenemos clara: si el ministro de Justicia, el Fiscal General del Estado o los jueces de Albacete creen que a estas alturas de la historia de España nos van a acollonar con esta querella, están muy equivocados. Sabemos que eso es lo que pretenden, pero iremos al Supremo, al Constitucional o a donde sea menester, en defensa de la libertad de expresión, la nuestra y la de todos los españoles. Sin aspavientos, pero con total determinación, seguiremos cumpliendo con nuestro deber de criticar lo que sea criticable, denunciar la corrupción allí donde la hubiere, exigir una Justicia libre e independiente y reclamar la regeneración de nuestro sistema democrático.

******************* Sección "bilingüe" ***********************
Así funciona el "apartheid" lingüístico en Cataluña

Padres vejados por pedir más clases de español, insultos en las redes sociales y manifestación a las puertas de un colegio.
Pablo Planas (Barcelona) Libertad Digital 15  Mayo  2015

Sin tregua y sin cuartel, todo el aparato propagandístico de la Generalidad y los voluntarios de la ANC, Òmnium Cultural y "Som Escola" (Somos Escuela) acechan a la familia de Mataró que ha pedido que a sus hijos se les imparta un 25% de las clases en español. El pasado miércoles, funcionarios, políticos y militantes de las plataformas separatistas organizaron una manifestación de rechazo a la sentencia que obliga al centro, la Escuela Pía de Santa Ana de Mataró, concertado, a aceptar la petición de estos padres. Fue delante del colegio y algunos profesores agitaban carteles con la palabra "desobediencia"

En el diario digital catalán Crónica Global (http://www.cronicaglobal.com/es/notices/2015/05/acoso-de-ciu-erc-icv-euia-y-la-cup-a-una-familia-de-mataro-por-pedir-educacion-bilingue-19763.php) se informaba del acto y destacaba que algunos padres y militantes independentistas se proponen "arrinconar a los niños y hacerles un apartheid como con los negros". Así, un militante y trabajador de Convergència en Mataró emitia en las redes sociales esa "propuesta" y decía: "Los raritos no somos los que hablamos catalán. Los raritos son ustedes". El final del texto resumía el escaso de las sentencias a favor del bilingüismo en los colegios catalanes: "Como yo digo, los jueces del TSJC y del TS me la comen de lado".

En otro tono, pero no menos indignado se mostraban algunos de los opinadores destacados de la prensa catalana. Francesc-Marc Álvaro, profesor universitario en la Ramon Llull (de los Jesuitas) y articulista de referencia de La Vanguardia sostiene en su texto de hoy que lo ocurrido en Mataró y el intento del Ministerio de Cultura por reintroducir el español en los colegios públicos y concertados catalanes es un "acto de guerra". Escribe Álvaro: "El objetivo no es ningún secreto, se ha teorizado en muchísimos papeles y se ha formulado desde varias tribunas: extirpar todo lo que convierte Catalunya en un territorio anómalo dentro del Estado e ir reconfigurándolo como una segunda Valencia, donde el nacionalismo y sus productos derivados sean cada vez más irrelevantes, residuales e ineficientes. Es la versión posmoderna y constitucional de lo que otros habían intentado por medios más expeditivos antes. La lengua catalana no es sólo de los nacionalistas, por descontado. Pero el neocentralismo necesita romper la columna vertebral del idioma para tratar de provocar el conflicto civil. Animar a los padres a salir de la inmersión es exactamente eso. Implicar los tribunales todavía lo es más. Es –soy preciso– un acto de guerra".

Sin embargo, más adelante matiza que se trata de una guerra "simbólica" y asegura: "Además, que el clima sea de guerra simbólica no implica, sin embargo, que la lista de aspirantes a héroe sea larga. Nunca lo es. Tampoco nada es gratis".

De esteladas y lengua
MANUEL GARCIA Asociacion Tolerancia 15  Mayo  2015

Llevamos cuatro días que, si hacemos caso a TV3 y afines -o sea todos por aquí-, los dos temas más relevantes son la estelada y el catalán.

A Sociedad Civil Catalana le están cayendo los chuzos de punta por haber conseguido que la Junta Electoral Central les haya dado la razón y ordene retirar las esteladas de los edificios públicos. Los han puesto de vuelta y media.

Una vez descartados los improperios sólo he escuchado dos argumentos:
1) Es una decisión democrática de los plenos de los ayuntamientos y el verdadero espíritu democrático exige respetar esa decisión.

2) En los edificios públicos hay muchos crucifijos y traspolando eso sería como hacer entender que se está primando o favoreciendo a los partidos democratacristianos.

Mi mayor sorpresa es que tales argumentos los he escuchado de gente inteligente. Les disculpo, un mal día lo tiene cualquiera, incluso cuatro años malos, que es lo que van acumulando ya, los tiene cualquiera.

Visto el primer argumento espero que sean tan respetuosos con la democracia y así cuando el ayuntamiento de El Prat decida añadir la bandera roja comunista a la señera y a la española no les importe. Será una decisión democrática del Pleno de tal ayuntamiento. Pleno que aprovecharán para convertir La Internacional en himno oficial del citado ayuntamiento.

Y se mostrarán también encantados cuando el ayuntamiento de Sant Feliu de Llobregat decida en su Pleno que en el balcón del ayuntamiento y del resto de edificios oficiales se colgará la bandera republicana. Y esto lo harán porque allí ICV es más republicana que comunista.

Sobre los crucifijos seré más breve. ¿Qué hacen allí todavía? ¿No estamos en un Estado aconfesional? Aunque siguiendo la argumentación "democrática" de estos independentistas puede haber profusión de crucifijos por doquier puesto que si lo decide el Pleno................

Creo que en el fondo esta gente está apostando por la "Soberanía asamblearia" más que por la independencia. Y cada Asamblea soberana decidirá lo que le dé la real gana. Con un poco de suerte en algún ayuntamiento catalán conseguiré que la mayoría de concejales sean del Betis y podré ver en todos los edificios oficiales la verdiblanca.

¿Y qué decir del catalán?
Mejor nada que aún buscarán quienes son mis hijos y los arrinconarán como hicieron con los negros en Estados Unidos. Y no me lo invento que lindezas de este tipo han ido diciendo algunos independentistas y defensores de la lengua. Argumentos sólidos que no me extrañan pues han mamado de las enseñanzas de Muriel Casals que años atrás nos llamó malos padres a los que pretendemos que el castellano sea también lengua vehicular. Véase las palabras detenidamente, "sea también", que no decimos "sustitúyase" sino "añádase" .

Estos dos temas, en definitiva, han evitado que nos aburramos con debates infumables sobre el futuro de la Sanidad Pública (aprovechando el caso Innova y sus prótesis) , sobre la reactivación de la economía, sobre medidas reales contra la corrupción o......sobre el IBI. Temas estúpidos y nada importantes ante la enormidad del ataque a la democracia plena de los Plenos (valga la redundancia) que decidieron colgar una bandera no oficial y de parte en sus balcones y dependencias.

ESCOLAS PÍAS
'Hay que arrinconarlos. Ni pobres niños ni nada'
Juan E. Pflüger www.gaceta.es 15  Mayo  2015

En varios mensajes cruzados entre algunos padres de las Escuelas Pías de Santa Ana se tacha a los padres y alumnos que usan el español de “fachas” y se incita a presionar a los alumnos.

Hace tres años que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña dictaminó que los colegios de Cataluña debían ofrecer un 25% de su currículum académico en español. Esta decisión jurídica ha sido ratificada por el Tribunal Supremo en todos sus extremos.

El problema se ve muy claramente cuando el director de un centro decide aplicar la legalidad en el centro que coordina. Se ha visto muy claramente en las Escuelas Pías de Santa Ana donde su director, David Gallemí i Bravo, ha ofrecido el porcentaje legal de horas lectivas en el centro y un grupo de padres de alumnos han organizado grupos de mensajes para coordinarse contra la medida.

El Telediario de Intereconomía de Xavier Horcajo ha tenido acceso a algunas de estas conversaciones en las que se pide desde el acoso a los alumnos, hasta la coacción contra las familias que piden poder ejercer su derecho al uso del español y que son calificados de “fachas”.

Los padres lo tienen claro: “al final es un tema de quién la lía más”, en referencia a la manifestación independentista y contra el uso de la lengua común de España que se ha convocado en la tarde de este miércoles en las puertas del centro. El mismo padre habla de “los hijos de p*** de los políticos que permiten que unos padres puedan arrastrar al resto”. Poco después, no duda en asegurar que “los hijos deben de ser igual de fachas que sus padres. O no les dejarían hacer eso a sus padres. Con 12 años ya sabes lo que están haciendo tus padres”.

En otra de las conversaciones a las que ha tenido acceso este diario se pide que se arrincone a los padres y los alumnos que soliciten el 25% de la enseñanza en español: “El nombre de los niños y de los padres se debe saber. Y sintiéndolo mucho se les debe arrinconar. Ni pobres niños ni host***. Si los padres aprecian a sus hijos, ya cambiarán de opinión”.

A esta barbaridad, otro de los padres del grupo de mensajes le contesta que no hay que perder el norte, que a los niños “se les debe dejar al margen”.

Lo que es cierto que quien no sale bien parado de este contencioso es el director del centro, Gallemí, a quien acusan de haberse “bajado los calzones a las primeras de cambio”.

UPN y la manipulación del miedo en Navarra
Germán Gorráiz López www.diariosigloxxi.com 15  Mayo  2015

El establishment navarro sería “el grupo élite formado por la unión de las sub-élites política, económica, universitaria y mass media de Navarra”, lobbys de presión que estarían interconectadas mediante “una alianza inquieta basada en su comunidad de intereses económicos y amalgamada por la defensa a ultranza de la “unidad identitaria de Navarra” y que tendría su plasmación práctica en la perpetuación “sine die” del sistema feudal político-económico imperante en Navarra desde la Guerra Civil del 1939 y que tendría como efecto colateral la condena al ostracismo oficial de una cuarte parte de la población navarra que se verá obligada a vivir en un gueto lingüístico (euskera), sindical (ELA, LAB, STEE- EILAS, EHNE) y político (sector abertzale).

Así, cerca de 100 familias o clanes familiares dominarían todos los centros de poder económico, político, universitario y mediático de la Comunidad Foral, aunque tan sólo serian satélites orbitando en la esfera de gravedad del Opus Dei, élite Alfa que habría fagocitado todas las sub-élites del establishment navarro convirtiendo a la Comunidad Foral en un coto feudal en pleno siglo XXI, es decir, una distopía de naturaleza real (no ficticia). El término distopía fue acuñado a finales del siglo XIX por John Stuart Mill en contraposición al término eutopía o utopía, empleado por Tomas Moro para designar a un lugar o sociedad ideal. Una distopía sería “una utopía negativa donde la realidad transcurre en términos antagónicos a los de una sociedad ideal” y se ubican en ambientes cerrados o claustrofóbicos enmarcados en sistemas seudo-democráticos donde la élite gobernante (establishment) se cree investida del derecho a invadir todos los ámbitos de la realidad en sus planos físico y virtual , no dudando en restringir los derechos básicos de la ciudadanía y estigmatizar a todos los sectores refractarios a la doctrina oficial del establishment navarrista con el anatema recurrente de su presunta filiación proetarra, de lo que sería paradigma el controvertido informe atribuido a la Guardia Civil sobre el Profesorado del Modelo D, (modelo educativo que utiliza el euskera como lengua vehicular).

UPN y la manipulación del miedo
El biólogo Lyan Watson en su obra "Lifetide" publicada en 1.979 afirma que “ si un número suficientemente grande de personas (Masa Crítica) adquieren un nuevo conocimiento o forma de ver las cosas, esto se propagará por toda la humanidad”, para lo que es necesario que un determinado número de personas (Masa Crítica), alcance una conciencia más elevada , momento en que el individuo es capaz ya de realizar un salto evolutivo y lograr un cambio de mentalidad , tesis conocida como "Teoría del Centésimo Mono". Sin embargo, el necesario cambio de mentalidad o metanoia de la sociedad navarra estaría lastrada por el encefalograma plano de su conciencia crítica, favorecida por una práctica periodística peligrosamente mediatizada por la ausencia de la exégesis u objetividad en los artículos de opinión y por el finiquito del código deontológico periodístico que tendría su plasmación en la implementación de la autocensura y en la sumisión “nolis volis” a la línea editorial de su medio de comunicación y que habrían convertido al periodista en mera correa de transmisión de sus amos. Así, Diario de Navarra, el periódico de mayor difusión del territorio foral y convertido en portavoz oficioso de los postulados del régimen navarrista, habría implementado en la psique de la sociedad navarra el mensaje claro y nítido del establishment navarrista ( “Que vienen los vascos”), mediante la teoría de “la aguja hipodérmica o bala mágica” basada en “inyectar en la población una idea concreta para dirigir la opinión pública en beneficio propio y que permite conseguir la adhesión de los individuos a su ideario político sin tener que recurrir a la violencia”, así como los clichés idiomáticos actualmente vigentes, dando prioridad al uso y promoción de los idiomas español e inglés y quedando el euskera condenado a vivir en su gueto geográfico e ideológico.

Navarra bajo la tutela del Gobierno central
Con el Gobierno navarrista de Yolanda Barcina se habría producido una clara sumisión de UPN a los dictados del Gobierno del PP, pues debido a su minoría parlamentaria en la Cámara navarra habría llegado a un acuerdo tácito con el Gobierno central para frenar las leyes que apruebe el díscolo Parlamento navarro mediante el recurso sistemático ante el Tribunal Constitucional, basándose en el artículo 161.2 de la vigente Constitución que señala que “el Ejecutivo central podrá impugnar ante el Tribunal Constitucional las disposiciones y resoluciones adoptadas por los órganos de las CCAA” (de lo que sería paradigma la reciente sentencia del Tribunal Constitucional sobre el impuesto a la energía eléctrica, contraria a la capacidad tributaria de Navarra según el prisma jurídico navarro), y que ha supuesto “de facto” el vaciar de contenido las competencias legislativas de la Cámara foral y convertir a Navarra en una Comunidad tutelada por el Gobierno central.

Asimismo, estaríamos en la antesala de un severo recorte de la capacidad de la Cámara Foral para legislar impuestos (autogobierno fiscal navarro), que se enmarcaría en el contexto de la instauración de una nueva Doctrina autonómica por parte del establishment dominante del Estado español, doctrina que consistiría en la implementación de un Estado seudofederal basado en el democrático e igualitario café para todos y que contará con las bendiciones del PSOE pero que sería un misil en la línea de flotación de la pervivencia del régimen foral diferenciado navarro y su capacidad auto-gestionaria. Así, la reciente demanda presentada por el Gobierno central ante el Tribunal Supremo exigiendo la devolución de Navarra al Estado de la recaudación del IVA de VW-Navarra entre los años 2007-2011 (1.500 millones €, equivalente al 40% del presupuesto anual de la Comunidad Foral), supondría “de facto” la declaración de default por la Comunidad Foral y la asunción de competencias básicas como Educación y Sanidad por el Estado central.

Como era previsible, dicho contencioso finalizó con la retirada del recurso ante el Supremo por el Gobierno central como gesto de buena voluntad del Gobierno de su Borbónica Majestad pero permanece latente el riesgo de la aplicación de nuevas restricciones al autogobierno de la Comunidad Foral en las próximas negociaciones sobre la renovación del Convenio Económico Navarra-Estado, tras las cruzada mediática de partidos como UpyD y Ciudadanos que acusan al régimen foral de “insolidaridad fiscal con el resto del Estado”, medidas constrictivas que podrían convertir a la Comunidad Foral en un autogobierno devaluado, enconsertado y sometido a los dictados del Gobierno Central o Tribunal Constitucional de turno, por lo no sería descartable la reedición de la Gamazada ( reacción popular de la ciudadanía navarra contra la intentona del ministro español Gamazo de suprimir el régimen fiscal navarro establecido en la Ley Paccionada de 1.841).

Hacia la utopía factible del cambio en Navarra
El término utopía aparece como “la búsqueda incansable de la Humanidad desde el comienzo de los tiempos de un lugar o sociedad ideal” y a pesar de su carácter no real, permite reconocer los ideales de una sociedad o comunidad en un momento concreto de su singladura histórica así como los obstáculos que impiden cristalizar su sueño idílico, con lo que la utopía así concebida, sería el camino para alcanzar un sueño que llevaría implícito en su potencia la facultad de devenir en acto concreto (en el camino está la meta), siendo preciso transitar por la senda marcada por el pragmatismo político: “Comienza haciendo lo que es necesario, después lo que es posible y de repente estarás haciendo lo imposible”. La utopia factible en Navarra sería la formación tras las elecciones Forales del 2015 de un gobierno de coalición IU-EB-Podemos-Geroa Bai , tutelado por Bildu como alternativa al endemismo navarrista UPN-PSN que dará prioridad en lo social a la revitalización del llamado Estado social y democrático de Derecho y en lo político a la reinstauración del Órgano Común Permanente con la CAV, lo que llevará implícito la asunción de políticas de apoyo y fomento del euskera tendentes a lograr la normalización del uso de la lengua vasca, pero caso de que la miopía política de los partidos de la oposición navarra les impida articular una candidatura unitaria alternativa al atavismo navarrista UPN-PSN y capaz de instaurar un “Gobierno de Progreso en Navarra” tras las próximas elecciones forales del 2015, asistiremos a la división de la sociedad navarra en dos bloques antagónicos e irreconciliables que impediría reeditar en la próxima década la frase de Shakespeare :"Navarre shall be the wonder of the world "(Navarra será el asombro del mundo)”.

Circo de muchas pistas
Eduardo Goligorsky Libertad Digital 15  Mayo  2015

La varita mágica del secesionismo obra el prodigio de degradar todo lo que toca. El descrédito del Diplocat, servicio exterior mostrenco que choca con las puertas cerradas de las cancillerías europeas y de Bruselas, debería haber servido de escarmiento a los dilapidadores de los dineros públicos que urden las estratagemas proselitistas de la Generalitat, pero el efecto que surtió no fue disuasorio sino todo lo contrario. ¿No quieren diplomáticos de pacotilla? Pues se los enviaremos por legiones.

Tomarán represalias
En un mensaje grabado en el Día Internacional de la Catalunya exterior (LV, 27/4),
Mas advirtió que en los próximos meses "vienen decisiones muy importantes" e instó a los catalanes que viven fuera a realizar los trámites necesarios para pedir el voto por correo. "No se puede dormir nadie -advierte- porque esta vez nos jugamos casi el ser o no ser, y os pido que estéis muy atentos, de cara a contribuir a decidir como colectividad y como nación nuestro propio futuro, en paz y libertad". (…) De hecho, la norma aprobada por el Consell Executiu [proyecto de ley de la Comunidad Catalana en el Exterior] considera a los residentes en el extranjero “agentes diplomáticos destacados en la defensa de la identidad de Catalunya, sus intereses y proyección”. El Govern se acoge al artículo 13 del Estatut, que otorga a los catalanes residentes en el extranjero “la condición de sujetos de los derechos políticos que también tienen los catalanes residentes en el Principado”.

El autor de este esperpento carece, evidentemente, del mínimo de materia gris indispensable para medir las consecuencias de sus fabulaciones. Imaginemos por un momento cómo reaccionaría la Generalitat si todas y cada una de las comunidades autónomas de España encomendaran a sus nativos residentes en Cataluña la misión de velar allí por la identidad, los intereses y la proyección de sus lugares de origen. Y por la lengua, no olvidemos la lengua. Con un añadido: aplicando este mismo criterio, los Gobiernos de Marruecos, Pakistán, China, Rumanía, Ecuador y otros países de emigración podrían convertir a sus ciudadanos residentes en Cataluña en agentes diplomáticos injertados en la sociedad receptora. Es significativo que la Generalitat, tan celosa de su soberanía incluso en cuestiones que no son de su competencia, no prevea cuáles serán las represalias que tomarán otros Gobiernos cuando descubran la presencia de estos enviados extranjeros sin placet. Y la Generalitat tampoco prevé que los ciudadanos de aquellos países que reciben a los catalanes con los brazos abiertos empezarán a mirarlos con desconfianza y a dudar de su lealtad.

Peleas de monas
La vocación de los secesionistas por dispararse en el pie no conoce límites. Artur Mas es un campeón en este deporte emparentado con el sainete cómico. Después de desafiar al mundo entero con un tropel de diplomáticos clandestinos, hurgó en sus pobres reservas de ingenio, se burló de la crisis de Podemos y dictaminó con aire de suficiencia (LV, 2/5):

"Hay muchos posibles experimentos en política", señaló. "Algunos tienen unos dirigentes tan rompedores –agregó– que antes de adquirir responsabilidades ya se pelean como monas".

Pasando por alto la presunción machista de que las monas se pelean más que los monos, vayamos a los hechos concretos. Los dirigentes rompedores del experimento secesionista se disputan con más ensañamiento que las monas y los monos el botín que podría saciar sus apetitos si se convirtiera en realidad la entelequia del feudo propio. Los guardianes de las esencias, que también tienen mucho que perder si se frustra el reparto de despojos, asisten consternados a esta competición suicida entre los machos alfa y entre las hembras matriarcas. Los abronca Francesc-Marc Álvaro (LV, 27/4):

Mas estaba muy enfadado con las intermitencias de los republicanos a la hora de apoyar al Govern en el día a día. (…) Las palabras de Mas irritaron a los republicanos, crearon desconcierto en la ANC y Òmnium, descolocaron a muchos convergentes de base y provocaron nuevas turbulencias en el proceso. (…) El patinazo del líder de CiU es equivalente al de Junqueras cuando, el mes pasado, dejó caer que dudaba que el president sacara adelante el 27-S.

Aunque, a continuación, Álvaro incurre una vez más en el abuso de afirmar que lo que está en juego es "un compromiso con toda la ciudadanía" cuando, en realidad, el tema sólo atañe a una minoría que va menguando de día en día. En cuanto a la plañidera Pilar Rahola, no le queda otro recurso que desahogar sus penas con una curiosa devaluación de las virtudes identitarias (LV, 9/5):

Aquí somos más sombreros que cabezas, nos peleamos por los detalles y olvidamos que la unidad es el instrumento más poderoso en cualquier lucha. Desgraciadamente, hacemos de la desunión una identidad.

Caciques ensoberbecidos
Otro que se apropia indebidamente de la voluntad atribuida a "la mayoría de los catalanes" es el historiador Borja de Riquer, quien, sin embargo, aborda con más ecuanimidad el tema de las disputas públicas entre los caciques ensoberbecidos del secesionismo, disputas que, emprendidas antes de adquirir responsabilidades, recuerdan las que, según Mas, enfrentan entre sí a las monas. Reflexiona el historiador, desde la perspectiva del secesionista preocupado (LV, 30/4):

El afán de protagonismo de algunos dirigentes independentistas y de algunos partidos puede acabar por ser nefasto, dado que están poniendo sus intereses particulares, o de su formación política, por delante de los de la mayoría de los catalanes. Si de las precipitadas, a mi entender, elecciones catalanas del próximo septiembre no sale una clara mayoría a favor de la independencia, podemos dar por liquidado el proceso por una larga temporada. (…) Será mucho más difícil alcanzar una votación claramente mayoritaria a favor de la independencia que si se tratara de apoyar el legítimo (sic) derecho a decidir.

Nada, que la pelea entre las monas puede desbaratar el entramado, laboriosamente urdido, del espectáculo circense.

Otras pistas del circo
Espectáculo circense que se desarrolla en muchas pistas. En una de ellas, asistimos al montaje de un castell de difamaciones contra Ciudadanos y sus candidatos. Con la tranquilidad de tener ya decidido mi voto por el Partido Popular en las municipales del 24-M, puedo desenmascarar, sin ningún compromiso sectario, la naturaleza torticera de algunos de esos ataques. Por ejemplo, el de Antoni Puigvert contra la candidata Carolina Mejías (LV, 7/5), a la que achaca algo tan ajeno a su ideario político como "el tono de metálico de su voz que evoca la disciplina rígida y severa de la famosa señorita Rottenmeier, que no dejaba respirar a la pobre Heidi". Aquí la víctima no es Heidi sino los niños catalanes a los que Artur Mas e Irene Rigau niegan el derecho a recibir un mezquino 25 % de clases en castellano, negativa que provoca el regocijo de Puigverd porque "la política lingüística ha obtenido en Catalunya contemporánea un largo y profundo consenso". Y, a continuación, Puigverd acusa a Mejía de proponerse “prohibir las manifestaciones que le disgustan”, ocultando que la prohibición estaría justificada “si al acto se destinan dineros públicos” (Albert Rivera dixit, LV, 6/5). ¡Con nuestro dinero malversado, no! Ah, pero Puigvert también impugna a Rivera (LV, 29/4): "charlatán de feria", "pico de oro", practica “el victimismo interior” y “reinterpreta el orden establecido de una manera a la vez deportiva y elegante”. La pobreza de los argumentos ad hominem delata que últimamente Puigverd también está en franca decadencia. Una lástima.

Exhiben sus engañabobos
En otra pista, el prestidigitador de la tercera vía, Josep Antoni Duran Lleida, interrumpió su nueva etapa de albañil en los cimientos de Construïm (LV, 9/5) y

afeó que un órgano judicial "no es quién para valorar cuestiones puramente técnicas" dentro de lo que definió como "una ofensiva política y judicial" contra la lengua catalana, y desde su carta web achacó la situación al electoralismo y el partidismo del PP. “El Gobierno del PP vuelve a utilizar la lengua catalana con objetivos electorales mezquinos”, porque “la amenaza electoral de C's ha reavivado bajos instintos del PP contra el catalán”. Y sostuvo en este contexto que “la suma de PP y C's en España y Catalunya es una amenaza para la normalización del catalán”. Un escenario ante el que advirtió de que “necesitamos para el futuro en cultura y lengua ser soberanos”.

Si quedaba alguna duda acerca del fariseísmo de este prestidigitador de la política, basta comparar su embestida contra las sentencias judiciales que amparan el derecho de los padres a exigir la presencia del español como lengua vehicular en el sistema de enseñanza con su encarnizada defensa del derecho de los padres a exigir la presencia de la religión en el currículo (LV, 8/3):

Duran Lleida defiende el carácter de libre elección de la asignatura de religión y ha hecho un llamamiento a las familias católicas "que así lo deseen a ejercer su derecho a pedir que se imparta" la asignatura y ha pedido al Govern que garantice este derecho de los padres y alumnos.

Los machos alfa y las hembras matriarcas se pelean en una pista del circo secesionista y los ilusionistas trafican sus engañabobos en otra.

 


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